Edificios construidos por Antoni Gaudí (con videos)

Edificios construidos por Antoni Gaudí (con videos)

Publicada el 26.11.2017 a las 14:21h.

Antoni Gaudí i Cornet, también conocido en español como Antonio Gaudí1​ (Reus o Riudoms,2​ 25 de junio de 1852-Barcelona, 10 de junio de 1926), fue un arquitecto español, máximo representante del modernismo catalán. Gaudí fue un arquitecto con un sentido innato de la geometría y el volumen, así como una gran capacidad imaginativa que le permitía proyectar mentalmente la mayoría de sus obras antes de pasarlas a planos. De hecho, pocas veces realizaba planos detallados de sus obras; prefería... (continuar leyendo)

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Parque Güell

El parque debe su nombre a Eusebi Güell, un rico empresario apasionado por las obras de Gaudí que actuó como su principal mecenas. Aunque la idea principal era la construcción de un conjunto residencial de lujo, con el paso de los años esta idea fue abandonada y en su lugar se construyó un... Ver mas
El parque debe su nombre a Eusebi Güell, un rico empresario apasionado por las obras de Gaudí que actuó como su principal mecenas. Aunque la idea principal era la construcción de un conjunto residencial de lujo, con el paso de los años esta idea fue abandonada y en su lugar se construyó un parque digno del escenario de un cuento.

El parque fue inaugurado en 1922 y desde entonces se ha convertido en uno de los principales lugares de interés turístico de la ciudad. En 1984 fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

¿Qué tiene de especial?
Con una extensión de más de 17 hectáreas, el Parque Güell está cubierto por formas onduladas, columnas con aspecto de árboles, figuras de animales y formas geométricas. La mayor parte de las superficies están decoradas con mosaicos realizados con trocitos de cerámica de colores.

El arquitecto, inspirado en las formas de la naturaleza, dotó al parque de una impresionante creación ornamental en la que no existen la rigidez ni el clasicismo. Todas las sinuosas y coloridas formas de los elementos del parque poseen un importante simbolismo, tanto político como religioso.

El artista aprovechó el desnivel de 60 metros de la montaña para crear un camino de elevación espiritual, en cuya cima planeaba construir una capilla que finalmente fue sustituida por el Monumento al Calvario, un promontorio situado en la parte más alta del parque desde el que se obtienen las mejores vistas de la ciudad.

El punto central del parque es una gran plaza en la que se encuentra un enorme banco de 110 metros de longitud, con apariencia de serpiente recubierta por pequeñas piezas de cerámica.

En el recinto del parque se encuentra la Casa Museo Gaudí, en la que residió el arquitecto entre 1906 y 1925, donde en la actualidad se expone una colección de obras del arquitecto - sinceramente, no muy interesante -.

Junto a la entrada principal del parque se encuentran dos casitas que parecen sacadas de un cuento de hadas. Una de ellas funciona como tienda mientras que la otra, la Casa del Guarda, alberga exposiciones audiovisuales sobre el pasado del parque.

Imprescindible
El Parque Güell es un lugar mágico y peculiar que siempre sorprende a sus visitantes. Una visita a Barcelona nunca estaría completa sin un paseo por el Parque Güell.

La entrada a la zona monumental es de pago y se forman grandes colas (entran 400 personas cada media hora), por lo que no es mala idea comprar la entrada por internet sin colas y obteniendo un pequeño descuento.
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Casa Batlló

La Casa Batlló construida entre 1904 y 1906 en el corazón de la ciudad, es la obra mas emblemática del genial arquitecto catalán. Gaudí dotó a la Casa Batlló de una fachada original, fantástica y llena de imaginación. Sustituyó la antigua fachada por un nuevo conjunto de piedra y cristal. Mandó... Ver mas
La Casa Batlló construida entre 1904 y 1906 en el corazón de la ciudad, es la obra mas emblemática del genial arquitecto catalán. Gaudí dotó a la Casa Batlló de una fachada original, fantástica y llena de imaginación. Sustituyó la antigua fachada por un nuevo conjunto de piedra y cristal. Mandó repicar los muros exteriores para darle la forma ondulada, que luego revocó con mortero de cal y recubrió con trencadís de vidrios de colores y discos de cerámica.

En la parte superior de la fachada el tejado tiene forma de lomo de animal y grandes escamas tornasoladas. El remate espinal está formado por piezas esféricas de grandes dimensiones con colores cambiantes de un extremo a otro de toda la cumbrera.

La gran tribuna del salón principal de la planta noble, mirando hacia el Pg. de Gràcia se compone de ventanas de madera que se accionan de subida y bajada mediante contrapesos, con la particularidad de que no hay jambas ni montantes, de manera que es posible levantar todas las cristaleras y tener una abertura corrida, panorámica, por todo lo ancho del salón.
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Sagrada Familia

El Templo Expiatorio de la Sagrada Familia (en catalán, Temple Expiatori de la Sagrada Família), conocido simplemente como la Sagrada Familia, es una basílica católica de Barcelona (España), diseñada por el arquitecto Antoni Gaudí. Iniciada en 1882, todavía está en construcción. Es la obra... Ver mas
El Templo Expiatorio de la Sagrada Familia (en catalán, Temple Expiatori de la Sagrada Família), conocido simplemente como la Sagrada Familia, es una basílica católica de Barcelona (España), diseñada por el arquitecto Antoni Gaudí. Iniciada en 1882, todavía está en construcción. Es la obra maestra de Gaudí, y el máximo exponente de la arquitectura modernista catalana. Es uno de los monumentos más visitados de España, junto al Museo del Prado y la Alhambra de Granada,1​ y es la iglesia más visitada de Europa tras la basílica de San Pedro del Vaticano.2​
La Sagrada Familia es un reflejo de la plenitud artística de Gaudí: trabajó en ella durante la mayor parte de su carrera profesional, pero especialmente en los últimos años de su carrera, donde llegó a la culminación de su estilo naturalista, haciendo una síntesis de todas las soluciones y estilos probados hasta aquel entonces. Gaudí logró una perfecta armonía en la interrelación entre los elementos estructurales y los ornamentales, entre plástica y estética, entre función y forma, entre contenido y continente, logrando la integración de todas las artes en un todo estructurado y lógico.3​
Desde 1915 Gaudí se dedicó prácticamente en exclusiva a la Sagrada Familia, que supone la síntesis de toda la evolución arquitectónica del genial arquitecto. Después de la realización de la cripta y el ábside, todavía en estilo neogótico, el resto del templo lo concibió en un estilo orgánico, imitando las formas de la naturaleza, donde abundan las formas geométricas regladas. El interior debía semejar un bosque, con un conjunto de columnas arborescentes inclinadas, de forma helicoidal, creando una estructura a la vez simple y resistente. Gaudí aplicó en la Sagrada Familia todos sus hallazgos experimentados anteriormente en obras como el parque Güell o la cripta de la Colonia Güell, consiguiendo elaborar un templo estructuralmente perfecto a la vez que armónico y estético.
La Sagrada Familia tiene planta de cruz latina, de cinco naves centrales y transepto de tres naves, y ábside con siete capillas. Ostenta tres fachadas dedicadas al Nacimiento, Pasión y Gloria de Jesús y, cuando esté concluida, tendrá 18 torres: cuatro en cada portal haciendo un total de doce por los apóstoles, cuatro sobre el crucero invocando a los evangelistas, una sobre el ábside dedicada a la Virgen y la torre-cimborio central en honor a Jesús, que alcanzará los 172,5 metros de altura. El templo dispondrá de dos sacristías junto al ábside, y de tres grandes capillas: la de la Asunción en el ábside y las del Bautismo y la Penitencia junto a la fachada principal; asimismo, estará rodeado de un claustro pensado para las procesiones y para aislar el templo del exterior. Gaudí aplicó a la Sagrada Familia un alto contenido simbólico, tanto en arquitectura como en escultura, dedicando a cada parte del templo un significado religioso.
Durante la vida de Gaudí solo se completaron la cripta, el ábside y, parcialmente, la fachada del Nacimiento, de la que Gaudí solo vio coronada la torre de San Bernabé. A su muerte se hizo cargo de la construcción su ayudante, Domènec Sugrañes; posteriormente, ha estado bajo la dirección de diversos arquitectos, siendo Jordi Faulí i Oller director de las obras desde 2012. En la decoración escultórica trabajaron artistas como Llorenç y Joan Matamala, Carles Mani, Jaume Busquets, Joaquim Ros i Bofarull, Etsuro Sotoo y Josep Maria Subirachs, autor este último de la decoración de la fachada de la Pasión.
La obra que realizó Gaudí, es decir, la fachada del Nacimiento y la cripta, fue incluida en 2005 por la Unesco en el Sitio del Patrimonio de la Humanidad «Obras de Antoni Gaudí».4​ Es un monumento declarado en el registro de Bienes Culturales de Interés Nacional del patrimonio catalán y en el registro de Bienes de Interés Cultural del patrimonio español con el código RI-51-0003813.5​ Es además, desde 2007, uno de los 12 Tesoros de España.6​ También en 2007 fue elegida una de las Siete Maravillas de Cataluña.7​ El templo fue declarado basílica menor el 7 de noviembre de 2010 por el papa Benedicto XVI.8​ Ese año la recién construida nave principal del templo recibió el premio Ciudad de Barcelona de Arquitectura y Urbanismo.9​10​
La Sagrada Familia es también conocida popularmente como la Catedral de los pobres, a causa del cuadro homónimo del pintor modernista Joaquim Mir.11​ Ciertas estimaciones en función de los avances técnicos modernos y el creciente número de donaciones, prevén que su construcción podría finalizar en el año 2026, coincidiendo con la fecha del centenario del fallecimiento de Gaudí.12​
En la Sagrada Familia todo es providencial: su emplazamiento se halla en el centro de la ciudad y del llano de Barcelona; hay la misma distancia del templo al mar y a la montaña, a Sants y a Sant Andreu, y a los ríos Besòs y Llobregat.13​
Antoni Gaudí

Historia[editar]

Las obras de la Sagrada Familia en 1889. Se ve la parte superior de la cripta y el inicio del ábside.
La idea de construir un templo expiatorio dedicado a la Sagrada Familia fue del librero Josep Maria Bocabella, inspirado por el sacerdote Josep Manyanet —canonizado en 2004—, fundador de las congregaciones religiosas Congregación de Hijos de la Sagrada Familia y Congregación de Misioneras Hijas de la Sagrada Familia de Nazaret, encargadas de promover el culto a la Sagrada Familia y fomentar la educación cristiana de niños y jóvenes.14​ Para tal fin, Bocabella fundó en 1866 la Asociación Espiritual de Devotos de San José, con el objetivo de recaudar fondos. En 1881 compró un solar para la construcción del templo en un lugar conocido como El Poblet, cerca del Camp de l'Arpa, en Sant Martí de Provençals —por aquel entonces un municipio independiente que sería agregado a Barcelona en 1897—,15​ entre las calles Provença, Mallorca, Marina y Sardenya. Este terreno estaba incluido en el Plan Cerdá de Ensanche de Barcelona. El solar, de 130 x 120 m,16​ era un poco más grande que las manzanas normales del Ensanche —normalmente de 100 x 100 m—, porque en el Plan Cerdá estaba reservado para un hipódromo, que finalmente no se construyó.15​ Costó 172 000 pesetas de la época.17​

Retrato de militares delante de la Sagrada Familia (1896), fotografía de Pau Audouard.
Para la difusión de su labor, la Asociación de Devotos editó desde 1867 una revista, llamada inicialmente El Propagador de la Devoción a San José,nota 1​ dirigida por el sacerdote mercedario José María Rodríguez Bori;18​ en 1948 pasó a llamarse Templo y, actualmente, Temple (en catalán). Desde 1895 la gestión del proyecto corrió a cargo de la Junta Constructora del Templo Expiatorio de la Sagrada Familia,nota 2​ una fundación canónica creada para promover la construcción del templo a través de donativos e iniciativas privadas. Su presidente nato es el arzobispo de Barcelona, actualmente Juan José Omella. En 2001 la Junta recibió el premio Creu de Sant Jordi que otorga la Generalidad de Cataluña.20​
Desde sus inicios la Sagrada Familia se ha sufragado con limosnas y donativos, lo que originó que en diversas ocasiones las obras se ralentizasen o incluso parasen debido a la falta de aportaciones. Por ello, en 1905 el poeta Joan Maragall escribió un artículo titulado Una gràcia de caritat, para llamar a la opinión pública a colaborar con la construcción del templo.21​

Proyectos sucesivos de Francisco del Villar para la Sagrada Familia. El definitivo fue el de la derecha, que se empezó a construir hasta la dimisión de Villar.
El proyecto fue encargado en primer lugar al arquitecto diocesano Francisco de Paula del Villar y Lozano, quien tras varios proyectos sucesivos ideó un conjunto neogótico y desechó la idea de Bocabella de hacer una réplica del Santuario de Loreto (Ancona, Italia) —que se supone guarda la que fue la casa de José y María en Nazaret—.22​ El proyecto de Villar consistía en una iglesia de tres naves, de 44 x 97 m,23​ con los elementos típicos del gótico, como los ventanales alveolados, los contrafuertes exteriores y un alto campanario en forma de aguja, que habría llegado a los 100 m de altura.24​
La primera piedra se colocó el 19 de marzo de 1882 (día de San José), con la presencia del entonces obispo de Barcelona, José María Urquinaona. Gaudí asistió a la ceremonia, ya que había trabajado como ayudante de Villar en varios proyectos; en ese momento no se podía imaginar que él pasaría a ser el arquitecto de dicha obra.25​ Para conmemorar el hecho se colocó un pilar en la puerta de entrada de la calle Mallorca con la fecha, el escudo pontificio y una cruz.26​ Las obras no se iniciaron hasta el 25 de agosto de 1883, siendo adjudicadas al contratista Macari Planella i Roura.27​

La Sagrada Familia en 1905.
En 1883 Villar renunció por desavenencias con Bocabella, quien contaba con el asesoramiento del célebre arquitecto Joan Martorell.28​nota 3​ El proyecto se ofreció al propio Martorell, pero al rehusar este fue ofrecido a un joven Gaudí de 31 años. El arquitecto reusense se hizo cargo de las obras el 3 de noviembre de 1883.29​ Gaudí había sido ayudante de Martorell en varias construcciones, hecho que motivó la recomendación del recién licenciado arquitecto, que aún no había ejecutado grandes obras. Al hacerse cargo Gaudí del proyecto lo modificó por entero —salvo la parte ya construida de la cripta—, y le imprimió su estilo peculiar. Sin embargo, no pudo cambiar la orientación del edificio, al estar ya realizados los cimientos; Gaudí habría preferido situar el eje del edificio diagonalmente a la manzana, para situar el ábside orientado hacia levante, y para disponer de mayor longitud en planta.30​
Durante los restantes 43 años de su vida trabajó intensamente en la obra, los últimos 15 años de forma exclusiva. Además, los últimos ocho meses antes de fallecer vivió en el taller del templo.31​ Esta dedicación tan intensa tiene su explicación, además de la magnitud de la obra, por el hecho de que Gaudí definía muchos aspectos a medida que la construcción avanzaba, en lugar de haberlos concretado previamente en sus planos e instrucciones. Por ello su presencia personal en la obra era de gran importancia. Gaudí contó casi desde el inicio con la ayuda de dos de sus más fieles colaboradores, Francesc Berenguer y Joan Rubió.32​ Más tarde, hacia 1909, contó con la colaboración de Josep Maria Jujol. A la muerte de Berenguer en 1914 pasó a ser su primer ayudante Domènec Sugrañes, hasta entonces segundo auxiliar; y, en 1918, entró Francesc Quintana como segundo.33​

La Sagrada Familia en 1915.
Gaudí estimaba que la construcción duraría siglos. Por ello, propuso a la Junta Constructora construir en vertical en vez de horizontalmente, por lo que levantó y terminó la fachada del ábside —primero— y del Nacimiento —después— al objeto de que la generación que había comenzado la obra viese algo acabado y, simultáneamente, esa fachada terminada pudiera servir de estímulo a futuras generaciones para continuar el templo. Su propuesta fue aceptada.34​
No le es posible a una sola generación de alcanzar todo el Templo, dejemos, pues, una tan vigorosa muestra de nuestro paso de modo que las generaciones que vengan sientan el estímulo de hacer otro tanto; y por otro lado no los atemos para el resto de la obra (...). Hemos hecho una fachada completa del Templo para que su importancia haga imposible dejar de continuar la obra.35​
Antoni Gaudí
El 11 de diciembre de 1921 se puso la primera piedra de la nave del templo —concretamente la de la base de la columna dedicada a Tarragona—, con una ceremonia de bendición oficiada por el arzobispo de Tarragona y metropolitano de Cataluña, Francisco Vidal y Barraquer.36​
En 1923, aún en vida de Gaudí, en el boletín de la Asociación de Arquitectos de Cataluña se publicaron los cálculos de la estructura de las naves firmados por su ayudante Sugrañes. En esos cálculos se han basado los que han continuado la construcción, aunque ha sido preciso adaptarlos para cumplir la normativa vigente en la actualidad.37​

Las obras de la Sagrada Familia en 1928, tal como pudo verlas Gaudí antes de morir.
Gaudí, consciente de que la construcción del templo la llevarían a cabo generaciones posteriores,nota 4​ intentó definir el proyecto sobre planos, pero, sabiendo que no le daría tiempo en vida, realizó en detalle varias maquetas en yeso a escala 1:10 y 1:25 de las partes más significativas, con la esperanza de que fuesen empleadas como modelos en el resto del edificio. Gaudí proyectó en unas maquetas tridimensionales la nave central, la sacristía y la fachada de la Gloria. La maqueta de la nave principal debía servir de modelo para el resto de las naves y la maqueta de la sacristía debía ser el modelo para las torres centrales.39​
Durante la vida de Gaudí solo se hizo la cripta, el ábside y la fachada del Nacimiento, con escultura de Carles Mani, Llorenç Matamala y Joan Matamala, contando con los dibujos de Ricard Opisso, que trabajó como auxiliar de oficina desarrollando planos y realizando perfiles de figuras o motivos a escala.40​ El arquitecto solo llegó a ver coronada una de las torres antes de su fallecimiento, la de San Bernabé. A su muerte se hizo cargo de las obras su ayudante Domènec Sugrañes (durante los años 1926-1936), el cual finalizó las tres torres que quedaban en la fachada del Nacimiento.41​

Gaudí enseña las obras de la Sagrada Familia al nuncio del papa, Francesco Ragonesi (1915). En aquella ocasión monseñor Ragonesi calificó a Gaudí como «el Dante de la arquitectura».42​
El 20 de julio de 1936, dos días después del alzamiento militar que originó la Guerra Civil Española, grupos de exaltados incendiaron la cripta, por lo que se destruyó en su mayor parte el taller en el que Gaudí había trabajado, y donde se encontraban sus esbozos, maquetas y modelos. Unos días después del destrozo, el arquitecto Lluís Bonet i Garí solicitó que se rescataran los fragmentos rotos de las maquetas, que fueron guardados. Entre estos, otros que quedaron enterrados y que se recuperaron posteriormente y las fotografías conservadas de las maquetas originales, a partir de 1940 Francesc Quintana, Isidre Puig i Boada y Lluís Bonet i Garí restauraron y reconstruyeron los modelos, elaboraron sus planos y construyeron una nueva réplica de la maqueta de la nave principal a escala 1:10, que hoy se puede contemplar en el museo de la basílica.41​
Cuando en 1944 se reemprendió la construcción de la Sagrada Familia tuvo que definirse en primer lugar cómo debía procederse, para edificar el templo de la forma más fiel a las ideas de Gaudí. Al frente de esta gigantesca tarea estuvieron los arquitectos Francesc Quintana, Isidre Puig i Boada y Lluís Bonet i Garí, mientras que de la obra escultórica se encargaron Jaume Busquets y diversos escultores más. Posteriormente, cuando se construyó la fachada de la Pasión, el conjunto principal de las figuras escultóricas le fue encargado a Josep Maria Subirachs. Igualmente, el escultor japonés Etsuro Sotoo ha colaborado en algunas esculturas de la fachada del Nacimiento. Desde 1987 hasta 2012 las obras estuvieron bajo la dirección de Jordi Bonet i Armengol, fecha en que fue sustituido por Jordi Faulí i Oller.43​

Gaudí enseñando la Sagrada Familia al obispo de Barcelona, Enrique Reig Casanova, y al presidente de la Mancomunidad de Cataluña, Enric Prat de la Riba (1914).

Proyecto de plaza estrellada para la Sagrada Familia (1916).
Uno de los puntos que ha suscitado mayor controversia en torno a la Sagrada Familia es su ubicación en el entramado urbanístico de Barcelona: cuando comenzaron las obras se encontraba en pleno campo, pero pronto fue integrada en el rápido desarrollo producido en la ciudad a principios del siglo xx. En 1916 Gaudí realizó un proyecto para englobar la Sagrada Familia dentro del Plan Romeu-Porcel, el proyecto urbanístico heredero del Plan Jaussely, un nuevo proyecto de enlaces que debía conectar el ensanche del Plan Cerdá con los nuevos municipios agregados: concibió situar el templo dentro de una zona ajardinada en forma de estrella octogonal, que habría proporcionado una visión óptima del templo desde todas las zonas circundantes. Finalmente, debido al coste de los terrenos, redujo el proyecto a una estrella de cuatro puntas, que permitía una amplia visión desde todos los vértices.44​ Sin embargo, el plan de Gaudí finalmente no se llevó a cabo: en 1975 el Ayuntamiento de Barcelona realizó un estudio urbanístico que preveía habilitar una zona en forma de cruz en torno a la Sagrada Familia, con cuatro plazas ajardinadas en cada punta del templo;45​ aun así, en la actualidad solo existen dos de estas plazas, y la creación de las nuevas supondría el derribo de varios edificios, por lo que aún se estudia la solución ideal para enmarcar la Sagrada Familia en el entorno que merece. En diciembre de 2013 el Ayuntamiento publicó un informe con varias propuestas de urbanización del entorno del templo, elaborado por la firma Estudi Massip-Bosch Arquitectes, en el que se ofrecen ocho posibles soluciones: dejarlo tal como está; hacer una avenida de 60 metros de ancho hasta la Diagonal, que afectaría parcialmente a dos manzanas de edificios; hacer la misma avenida pero más estrecha; hacer una avenida de ancho estrecho hasta la calle Valencia, que solo afectaría a una manzana de viviendas; hacer una avenida hasta la Diagonal más ancha, derribando por completo las dos manzanas; eliminar por completo la primera manzana, creando una plaza similar a las dos adyacentes a las fachadas del Nacimiento y de la Pasión; la estrella de cuatro puntas esbozada por Gaudí; y, por último, una variante de la anterior en menor tamaño. La decisión final deberá realizarse en consenso entre el Ayuntamiento, la Junta Constructora y los vecinos afectados.46​

Escultura de San Bernabé en el taller de la Sagrada Familia.

Escultura de San Bernabé en su ubicación actual.
La Sagrada Familia ha tenido varios eventos destacados: en 1921 se celebró el Año Jubilar de San José con procesiones, peregrinaciones y misas, y se cantó el Aleluya de Händel por mil cantantes de orfeones venidos de toda Cataluña, dirigidos por Lluís Millet.47​ En 1952, con motivo del XXXV Congreso Eucarístico Internacional celebrado en Barcelona, se inauguró la iluminación artística de la fachada del Nacimiento, se celebraron comuniones multitudinarias, se hizo una plegaria de las naciones por la paz del mundo y se representó el auto sacramental El pleito matrimonial del cuerpo y el alma, de Pedro Calderón de la Barca.48​
Entre los años 1940 y 1980 una parte del solar sin construir del templo estuvo dedicado a la práctica del baloncesto para los jóvenes del barrio. En 1940 se fundó la Unión Deportiva Sagrada Familia —posteriormente UD Gaudí—, que tuvo su primera pista en la calle de Marina tocando a Mallorca (1942-1949), que luego se trasladó a la calle de Cerdeña (1949-1955), a la calle de Mallorca (1955-1965) y a la calle de Marina (1965-1987). En 1987 se clausuró la pista para situar el nuevo acceso al museo del templo.49​
En 1981 se abrió la plaza de Gaudí frente a la Sagrada Familia, con un proyecto de jardines de Nicolau Maria Rubió i Tudurí, donde destaca el estanque, en cuyas aguas queda reflejado el templo.50​ Al año siguiente, con motivo del centenario de la colocación de la primera piedra, el templo recibió la visita del papa Juan Pablo II.51​ Igualmente, el 18 de marzo de 2007 se conmemoró el 125 aniversario de la colocación de la primera piedra del templo con una fiesta, conciertos y bailes de sardana (La Santa Espina) envolviendo el templo.52​ La Sagrada Familia es escenario habitual de numerosos actos culturales y encuentros religiosos.
El 20 de agosto de 2017 se celebró en la Sagrada Familia una misa solemne en memoria de los fallecidos en el atentado de la Rambla del 17 de agosto, con la presencia de los reyes Felipe VI y Letizia, el presidente de España Mariano Rajoy, el presidente de Portugal Marcelo Rebelo de Sousa, el presidente de la Generalidad Carles Puigdemont, la alcaldesa de Barcelona Ada Colau y otras autoridades.53​
La Sagrada Familia no es la última de las catedrales, sino la primera de una nueva era.54​
Antoni Gaudí
Historia eclesiástica[editar]

Imagen aérea del templo en 1930, por Walter Mittelholzer.
El templo fue inicialmente una tenencia parroquial de San Martín del Clot —desde 1907, con Gil Parés, amigo de Gaudí, como capellán custodio—, hasta que fue erigido como parroquia en 1930.55​ Su primer párroco fue Marià Bertran, al que sucedieron: Lluís Puig (1948), Joan Clerch (1955), Joan Pellisa (1975) y Lluís Bonet i Armengol (1993).56​ Actualmente es sede del arciprestazgo de la Sagrada Familia, que incluye las iglesias del Espíritu Santo, Inmaculado Corazón de María, Nuestra Señora del Rosario, San Olegario Obispo y Santo Tomás de Aquino.57​
El 7 de noviembre de 2010 el Templo de la Sagrada Familia fue dedicado al culto religioso por el papa Benedicto XVI, en un acto al que asistieron los reyes de España, Juan Carlos I y doña Sofía, junto al arzobispo de Barcelona, Lluís Martínez Sistach, y diversas autoridades entre las que se encontraban el presidente de la Generalidad, José Montilla, el presidente del Congreso, José Bono, y el alcalde de Barcelona, Jordi Hereu. En esta ceremonia, el papa declaró la Sagrada Familia como basílica menor, siendo la novena iglesia de la capital catalana en recibir esta distinción.nota 5​
A partir del 9 de julio de 2017 las misas dominicales, que hasta entonces se celebraban en la cripta, pasaron a celebrarse en la nave principal del templo, por decisión del arzobispo Juan José Omella.58​
El templo[editar]

Planta de la Sagrada Familia.
Cuando Gaudí empezó a dirigir la construcción del templo, solo estaba construida la cripta, en la que modificó los capiteles, que pasaron de ser de estilo corintio a otro estilo inspirado en motivos vegetales. Gaudí evolucionó desde el primer proyecto neogótico hacia su estilo particular naturalista, orgánico, inspirado en la naturaleza. El arquitecto opinaba que el gótico era imperfecto, porque sus formas rectas, su sistema de pilares y arbotantes, no reflejaba las leyes de la naturaleza, que según él es propensa a las formas geométricas regladas, como son el paraboloide hiperbólico, el hiperboloide, el helicoide y el conoide.59​
Las superficies regladas son formas generadas por una recta, denominada generatriz, al desplazarse sobre una línea o varias, denominadas directrices. Gaudí las halló en abundancia en la naturaleza, como por ejemplo en juncos, cañas o huesos; decía que no existe mejor estructura que un tronco de árbol o un esqueleto humano. Estas formas son a la vez funcionales y estéticas, y Gaudí las empleó con gran sabiduría, sabiendo adaptar el lenguaje de la naturaleza a las formas estructurales de la arquitectura. El arquitecto asimilaba la forma helicoidal al movimiento y la hiperboloidal a la luz.

Sección de la Sagrada Familia.
Gaudí fue modificando su concepción del templo a lo largo de los años, ya que las interrupciones de las obras por falta de recursos económicos le dieron tiempo para buscar nuevas soluciones estructurales. Asimismo, aprovechó su experimentación en otros proyectos para incorporar en la Sagrada Familia sus innovaciones más exitosas: la cripta de la Colonia Güell, así como las galerías y viaductos del parque Güell, le sirvieron para adoptar nuevas soluciones arquitectónicas basadas en hiperboloides y paraboloides, así como en columnas helicoidales. Igualmente, las torres de la Sagrada Familia estaban inspiradas en un proyecto no realizado para unas Misiones Católicas Franciscanas en Tánger (1892), encargado por el marqués de Comillas.60​
Sin la prueba a gran escala de las formas alabeadas, helicoidales en las columnas y paraboloides en los muros y bóvedas, que he hecho en la Colonia Güell, no me habría atrevido a utilizarlas en el templo de la Sagrada Familia.
Antoni Gaudí.61​
Para Gaudí un elemento clave en su forma de concebir la estructura era el arco parabólico o catenario, también llamado funicular de fuerzas, que utilizó como elemento más adecuado para soportar las presiones. Mediante la simulación de distintos polifuniculares experimentales determinó la forma óptima de la estructura para soportar las presiones de los arcos y las bóvedas, primero en la cripta de la Colonia Güell y después en la Sagrada Familia. Desarrolló un modelo a escala de cordeles entretejidos de los que suspendían pequeños sacos de perdigones que simulaban los pesos; así determinaba el funicular de fuerzas y la forma de la estructura. Por tanto, a partir del estado de cargas, simulados con los saquitos de perdigones, determinó experimentalmente la forma idónea de la estructura —que él llamó «estereostática»—, que reproducía la estructura óptima para trabajar a tracción y que, invirtiéndola, se obtenía la estructura idónea para trabajar a compresión.62​

Proyecto de Misiones Católicas Franciscanas de Tánger, que sirvió de modelo a Gaudí para las torres de la Sagrada Familia.
Gaudí concibió el interior de la Sagrada Familia como si fuese la estructura de un bosque, con un conjunto de columnas arborescentes divididas en diversas ramas para sustentar una estructura de bóvedas de hiperboloides entrelazados. Las columnas las inclinó para recibir mejor las presiones perpendiculares a su sección; además, les dio forma helicoidal de doble giro (dextrógiro y levógiro), como en las ramas y troncos de los árboles.nota 6​ Por el conjunto de elementos aplicados en las columnas —inclinación, forma helicoidal, ramificación en varias columnas más pequeñas— consiguió una sencilla forma de soportar el peso de las bóvedas sin necesidad de contrafuertes exteriores.64​
Diseñó una planta de tipo basilical en cruz latina,65​ con el altar mayor sobre la cripta, rodeado de siete capillas absidiales; frente al altar, un transepto de tres naves, con los portales del Nacimiento y la Pasión; en sentido longitudinal el cuerpo central, de cinco naves, con el Portal de la Gloria. La planta tiene unas dimensiones de 117 x 82,5 m, y la zona edificada tendrá una superficie total de 4500 m².66​ Su capacidad será de 14 000 personas.67​
El conjunto incluirá además un claustro que circundará la iglesia, previsto para la realización de procesiones y para aislar el templo del exterior; en el centro del tramo correspondiente al ábside se hallará la capilla de la Asunción. Dispondrá además de dos sacristías en los lados de la fachada del ábside, así como las grandes capillas circulares del Bautismo y la Penitencia en los costados de la fachada de la Gloria. El nivel principal del templo está elevado 4 m sobre el nivel de la calle, lo que deja un sótano y un semisótano ocupados por el museo y los talleres.68​

El taller de la Sagrada Familia (1926).
El templo tendrá 18 torres, cuatro en cada una de las tres fachadas haciendo un total de doce por los apóstoles, en el centro la torre cimborio dedicada a Jesús, de 172,5 metros de altura, otras cuatro de los evangelistas alrededor de la torre cimborio y, sobre el ábside, otro cimborio dedicado a la Virgen. Tienen perfil parabólico y disponen de unas escaleras helicoidales que dejan la parte central hueca para situar allí unas campanas tubulares dispuestas como carillón.69​
Junto al templo Gaudí construyó varios edificios anexos: la casa del capellán —construida en 1887 y reformada entre 1906 y 1912—, sencilla construcción de ladrillo, a la que se adosaron diversos espacios destinados a despacho de Gaudí, un taller de maquetas y un laboratorio de fotografía; y las Escuelas de la Sagrada Familia (1909), pequeño edificio destinado a escuela para los hijos de los obreros que trabajaban en la obra.70​

Casa del Capellán de la Sagrada Familia, utilizada como oficina y taller de Gaudí. Foto aparecida en La Ilustració Catalana, Barcelona, 18 de marzo de 1906.
Gaudí concibió una compleja iconografía que basó exclusivamente en su condición de templo católico y en el culto religioso, para lo que adaptó todos los elementos arquitectónicos a los ritos litúrgicos. Para ello se inspiró principalmente en El Año Litúrgico de Prosper Guéranger,60​ recopilación de todos los cultos y festividades religiosas producidos al cabo del año, así como en el Misal Romano y el Ceremonial de obispos. Para Gaudí, la Sagrada Familia era un himno de alabanza a Dios, en que cada piedra era una estrofa. El exterior del templo representa a la Iglesia, a través de los apóstoles, los evangelistas, la Virgen y Jesús, cuya torre principal simboliza el triunfo de la Iglesia; el interior alude a la Iglesia universal, y el crucero a la Jerusalén Celestial, símbolo místico de la paz.71​
Gaudí diseñó personalmente muchas de las esculturas de la Sagrada Familia, aplicando un curioso método de trabajo ideado por él: en primer lugar hacía un profundo estudio anatómico de la figura, centrándose en las articulaciones —para lo que estudió detenidamente la estructura del esqueleto humano—; a veces, se servía de muñecos confeccionados con alambre para probar la postura adecuada de la figura a esculpir. En segundo lugar, realizaba fotografías de los modelos, utilizando un sistema de espejos que proporcionaban múltiples perspectivas. A continuación, hacía moldes en yeso de las figuras, tanto de personas como de animales —en una ocasión tuvo que izar un burro para que no se moviese—. Sobre estos moldes hacía correcciones en las proporciones para conseguir una perfecta visión de la figura dependiendo de su ubicación en el templo, más grandes cuanto más elevadas. Por último, se esculpía en piedra.72​
La obra de la Sagrada Familia es lenta, porque el Amo de esta obra no tiene prisa.73​
Antoni Gaudí
La cripta[editar]

Cripta de la Sagrada Familia.
Comenzada en 1882 según el proyecto de Francisco del Villar, al hacerse cargo Gaudí de las obras, el 3 de noviembre de 1883, transformó los pilares añadiéndoles capiteles con motivos naturalistas; también elevó la bóveda y rodeó la cripta de un foso para tener iluminación y ventilación directas. Por otro lado, trasladó el altar mayor al lugar previsto para la escalera principal, correspondiente al centro del crucero, que así dejó libre, situando en su lugar dos escaleras de caracol en los laterales.74​ Los primeros planos de Gaudí para la Sagrada Familia fueron de la capilla de San José, construida entre 1884 y 1885, fecha de la celebración de la primera misa. Las obras de la cripta se prolongarían hasta 1891.75​
Situada a 10 m de profundidad respecto al nivel de la calle,76​ la cripta tiene forma semicircular, de 40 m de largo por 30 m de ancho.77​ El deambulatorio se compone de siete capillas dedicadas a la Sagrada Familia de Jesús: San José, el Sagrado Corazón, la Inmaculada Concepción, San Joaquín, Santa Ana, la capilla de San Juan Bautista y San Juan Evangelista y la capilla de Santa Isabel y San Zacarías.78​ Están dispuestas en forma de rotonda, frente a la que se sitúan otras cinco capillas en línea recta: la central dedicada a la Sagrada Familia —que alberga el altar—, flanqueada por las capillas de Nuestra Señora del Carmen —donde está enterrado Gaudí—, de Jesucristo, de Nuestra Señora de Montserrat y del Santo Cristo —donde fue enterrado Josep Maria Bocabella, hasta que su tumba fue profanada en 1936—.79​ En el espacio situado bajo las escaleras de caracol de los laterales hay sendas sacristías.80​
Las bóvedas de la cripta son de estilo gótico, cada una de ellas —en un total de 22— con una clave central decorada con anagramas o imágenes de ángeles y otros motivos; cabe destacar la clave de la bóveda central, con un relieve policromado dedicado a la Anunciación, obra de Joan Flotats.81​ Esta bóveda central es la más alta, y sobresale en el piso superior dos metros sobre el suelo, a la altura del presbiterio, donde unos ventanales permiten ver la cripta desde arriba y aportan luz al espacio inferior. Está sustentada por lunetas apoyadas en arcos sobre diez pilares en haces de columnitas.82​

Alzado de la Capilla de San José, dibujo original de Gaudí (1884).
El altar está presidido por un retablo en relieve de la Sagrada Familia, elaborado inicialmente para el oratorio de la casa Batlló y después colocado aquí.83​ La imagen de la familia de Nazaret fue esculpida por Josep Llimona, mientras que el Santo Cristo y los candelabros fueron modelados por Carles Mani; el marco fue diseñado por el propio Gaudí.84​ Varias de las esculturas originales fueron destruidas en 1936, como la de San José, de Maximí Sala;85​ las del Sagrado Corazón y la Inmaculada Concepción, de Josep Llimona;86​ y la del Cristo que presidía el altar mayor, de Joan Matamala. Anterior a 1936 solo se conserva el Santo Cristo de Josep Llimona. De las actuales, la imagen de la Virgen del Carmen es obra de Jaume Busquets;87​ las imágenes de la Inmaculada Concepción, San José y el Sagrado Corazón son de Josep Maria Camps i Arnau.88​
La cripta está circundada por un mosaico romano de opus tesselatum donde están representados la viña y el trigo, símbolos de la Eucaristía, obra del mosaicista italiano Mario Maragliano.89​ Las vidrieras se confeccionaron con un rico colorido, con imágenes de ángeles cantores y músicos y azucenas.90​ Las pilas de agua bendita de la cripta están hechas con unas grandes conchas marinas (Tridacna gigas) procedentes de Filipinas, que le proporcionaba a Gaudí el marqués de Comillas, dueño de la Compañía Trasatlántica Española.91​ Algunas de las lámparas de la cripta las hizo Gaudí con sus propias manos, ya que el médico le había recomendado trabajos manuales para combatir el reumatismo.92​ También diseñó el mobiliario litúrgico de la cripta, como un atril, un tenebrario, armarios, confesionarios o candelabros,93​ ejecutados por el carpintero Joan Munné.94​

Estado de la cripta en 1885.
La cripta de la Sagrada Familia, junto con el taller de construcción, sufrió importantes destrozos el 21 de julio de 1936 en un incendio provocado durante la quema de iglesias de Barcelona en la Guerra Civil. Este atentado destruyó y dañó para siempre algunas de las maquetas, planos y documentos del proyecto original de Gaudí. En ese mismo acto también fue profanada la tumba del fundador del templo, Josep Maria Bocabella, aunque por fortuna la de Gaudí quedó intacta, como pudieron comprobar sus discípulos al abrir el sepulcro en 1939.95​
Entre 2007 y 2009 la cripta fue objeto de una cuidadosa rehabilitación, esencialmente para colocar unos cimientos nuevos, debido a que los anteriores provenían del proyecto de Villar, y quizá no habrían sido suficientes para las modificaciones realizadas por Gaudí, que doblaban la altura del edificio; pero de paso se rehabilitó la pavimentación de mosaico, así como las vidrieras instaladas en la cripta.
El 19 de abril de 2011 se declaró un nuevo incendio en la cripta, causado por un asistente habitual a la parroquia, que destruyó prácticamente la totalidad de la sacristía. Si bien los daños fueron cuantiosos, no se vieron afectados ninguno de los elementos de valor histórico, como las vidrieras originales de Gaudí.96​ Los más de 1500 turistas que en ese momento visitaban el templo fueron desalojados por las autoridades, si bien se restableció la normalidad poco más tarde.97​ La policía detuvo en pocos minutos al causante del incendio.

Capilla de Nuestra Señora del Carmen, con la tumba de Gaudí.



Capilla del Santo Cristo.



Capilla de San José.



Capilla del Sagrado Corazón.



Capilla de Nuestra Señora de Montserrat.



Capilla de la Inmaculada Concepción.



Sagrada Familia, de Josep Llimona.



Anunciación, de Joan Flotats.

El ábside[editar]

Fachada del ábside.
El ábside ocupa la cabecera del templo, entre las fachadas del Nacimiento y la Pasión. En el centro del claustro que lo circunda se situará la capilla de la Asunción y tendrá dos sacristías en los laterales, de las que de momento se ha construido una. Gaudí dedicó el conjunto del ábside a la Virgen María, de la que era gran devoto. El proyecto contiene siete capillas absidiales dedicadas a los siete dolores y gozos de San José, según deseos del fundador Bocabella.98​ Estas capillas están separadas en el exterior por ocho contrafuertes con agujas, que llegan a los 50 m de altura. Cada capilla contiene en su parte superior tres vitrales, delimitados por otros dos contrafuertes con agujas de menor altura.99​ De inspiración gótica, al encontrarse sobre la cripta sigue su misma estructura. Su construcción se realizó de 1890 a 1893, aunque las bóvedas de las capillas y el deambulatorio no se finalizaron hasta inicios del siglo xxi.99​
El ábside contiene una profusa decoración escultórica donde destacan las estatuas dedicadas a santos fundadores de órdenes religiosas: en los contrafuertes se sitúan (de Nacimiento a Pasión) santa Clara, san Bruno, san Bernardo de Claraval, san Benito de Nursia, santa Escolástica y san Antonio Abad; en el ventanal de la fachada del transepto se encuentran san Francisco de Asís y santa Teresa de Jesús (Nacimiento y Pasión respectivamente).nota 7​ También se encuentran los anagramas de Jesús (la inicial de su nombre rodeada por una corona de espinas), de la Virgen (su inicial con la corona de Reina de los Cielos y la Tierra) y san José (su inicial acompañada de narcisos, flores que evocan la pureza y castidad). Los pináculos de los contrafuertes están rematados con esculturas de espigas y capullos de flora del entorno (cuando se construyó era campo), dispuestos como un ramo de flores de ofrenda a la Virgen. Además, en la parte superior de los contrafuertes hay unas gárgolas con forma de animales (serpiente, camaleón, caracol, lagarto, lagartija, rana, salamandra),108​ obra de Llorenç Matamala.109​
Las barandas altas de las capillas del ábside llevan decoración floral de la antífona del Pequeño Oficio de la Bienaventurada Virgen María: cedro, palma, ciprés, cinamomo, rosa, olivo y bálsamo. Las linternas de las capillas tendrán los símbolos de las antífonas de la última semana de Adviento, conocidas como «antífonas de la O»:110​
O Sapientia: sabiduría, con un león y un cordero como unión de la fuerza y la mansedumbre.
O Adonai: invocación hebraica de Dios (corona ducal y cetro).
O Radix Jesse: vara de Jesé.
O Clavis David: llave como signo de dominio.
O Oriens: sol como símbolo de justicia.
O Rex Gentium: piedra angular (piedra con el anagrama de Jesús y corona real).
O Emmanuel rex: rey y legislador (manto real, espada y tablas de la Ley).
La Capilla de la Asunción, de la que Gaudí dejó un elaborado proyecto, tendrá forma de litera de piedra, evocando la litera con que se sacaba en procesión a la llamada Virgen de Agosto de la catedral de Gerona. El arquitecto se inspiró en la obra de Lluís Bonifaç de la seo gerundense, reproduciendo en la capilla detalles como los cortinajes, la corona, los pilares y los ángeles.111​ La capilla estará rematada por una linterna de 30 metros de altura. La cúpula será como un manto levantado por los extremos por ángeles, que se situarán en los pináculos de los frontones. El frontón principal llevará la inscripción Salve, Regina, Mater misericordiae, en honor de la Virgen de la Misericordia, patrona de Reus, la ciudad natal del arquitecto.112​ En el interior figurará la Santísima Trinidad en la cúpula coronando a María, rodeada de ángeles —como advocación de Nuestra Señora de los Ángeles—; en la galería habrá doce ángeles —por las doce estrellas de la corona de la Virgen— con los frutos del Espíritu Santo; bajo la galería estará la muerte de la Virgen, la de San José, la presentación de María en el templo por San Joaquín y Santa Ana y las bodas de Caná. En los portales estarán los santos de advocaciones barcelonesas, San Roque y San José Oriol.113​nota 8​
Las sacristías tendrán una altura de 35 metros, sobre una base de 18 x 18. De momento se ha construido la de poniente, edificada entre 2011 y 2016. Tiene una planta baja de forma cuadrada, cuyos lados exteriores coinciden con el claustro que circunda el templo. En el primer piso, los ángulos están achaflanados, por lo que presenta una planta octogonal. Por último, la cúpula es un polígono de doce paraboloides. La esquina exterior contiene tres de los obeliscos que delimitarán las cuatro esquinas del templo, sobre los que se sitúa una linterna con forma de hiperboloide elíptico. Las paredes presentan unas oberturas triangulares limitadas por las generatrices y directrices de los paraboloides.117​ En los frontones y la linterna están inscritas las invocaciones del Apocalipsis (Ap 7, 9-12), en catalán: Lloança («alabanza»), Glòria, Saviesa («sabiduría»), Acció de gràcies («acción de gracias»), Honor, Poder y Força («fuerza»).118​ La cúpula está rematada con un pináculo de tres escudos aristados, decorados con unas figuras de cerámica esmaltada del Cordero y el Vendimiador —símbolos de Jesucristo—, obra de Francesc Fajula,119​ así como la inscripción Amén, en pórfido rojo, y el monograma JHS, en vidrio veneciano dorado; y coronado por un anillo de bronce que representa la alianza con la Iglesia, y la corona de la vida, que reciben los mártires en la resurrección (Ap 2, 10).118​

El ábside en 1893.



Boceto de la capilla de la Asunción, de Gaudí.



Vitrales del ábside.



Escultura de lagartija.



Escultura de san Bruno.



Sacristía de poniente.



Figuras del Cordero y el Vendimiador, sacristía.

Fachada del Nacimiento[editar]

Fachada del Nacimiento.
Al estar dedicada al acontecimiento gozoso del nacimiento de Jesús, esta fachada presenta una decoración exultante donde todos los elementos son evocadores de la vida. Se centra en la faceta más humana y familiar de Jesús, con una amplia profusión de elementos populares, como herramientas y animales domésticos. Orientada al levante (nordeste), recibe el sol del amanecer, lo que refuerza la idea de vida y alegría vinculada al nacimiento, en contraposición a la fachada de la Pasión, que representa la muerte de Cristo y recibe por tanto la luz del ocaso; Gaudí estudió minuciosamente el simbolismo de todos los espacios del templo.120​ La fachada está dividida en tres arquivoltas, que presentan tres pórticos dedicados a las virtudes teologales: de la Esperanza a la izquierda, de la Fe a la derecha, y de la Caridad en el centro.121​ Culmina con las torres-campanario dedicadas a San Matías, San Judas Tadeo, San Simón y San Bernabé. Fue construida entre 1893 y 1936.122​ La escultura original es de Llorenç Matamala y Joan Matamala,nota 9​ con la ayuda de Carles Mani, autor de moldes en cera de diversas figuras de la fachada,125​ y con aportaciones posteriores de Jaume Busquets, Joaquim Ros i Bofarull y Etsuro Sotoo, el último que trabajó en la fachada, que dio por finalizada el año 2016.126​
Todo el mundo encuentra sus cosas en el templo: los campesinos ven gallinas y gallos; los científicos, los signos del Zodíaco; los teólogos, la genealogía de Jesús; pero la explicación, el raciocinio, solo la saben los competentes y no se debe vulgarizar.127​
Antoni Gaudí

Obras de la Fachada del Nacimiento (1897).

Obras de la Fachada del Nacimiento (1908).
Las tres arquivoltas tienen los rampantes estribados en dos columnas en su parte interior, y en los claustros en la exterior.121​ Estas columnas están formadas por seis tambores estriados helicoidalmente: la de José entre el pórtico de la Esperanza y el de la Caridad, y la de María, entre el pórtico de la Caridad y el de la Fe. En la base de las columnas está representada una tortuga —una de tierra y una de mar— como símbolo de lo inalterable en el tiempo, mientras que los capiteles son en forma de hojas de palma, de las que surgen racimos de dátiles cubiertos de nieve —por el invierno, fecha de la natividad de Jesús—, que dan apoyo a dos ángeles con trompetas que anuncian el nacimiento de Cristo. En contraste con las tortugas, a ambos lados de la fachada se situaron camaleones, símbolos del cambio.128​ Realizada en piedra arenisca de Montjuïc,129​ en el proyecto original de Gaudí esta fachada debía estar policromada, pintando de diversos colores las arquivoltas de los tres pórticos; así, todas la estatuas habrían sido pintadas, tanto las de figuras humanas como las de flora y fauna y demás objetos. Sin embargo, hasta la fecha no se ha realizado esta decoración.130​
Los tres pórticos tienen cuatro puertas —la central es doble— diseñadas por Etsuro Sotoo, de bronce policromado y cristal, decoradas con vegetación, insectos y pequeños animales, evocando el lugar donde nació Jesús: la puerta de la Caridad está decorada con hiedras —símbolo de la obediencia— y flores de calabaza —símbolo del matrimonio—; la de la Fe contiene rosas silvestres sin espinas, siguiendo el ejemplo de San Francisco de Asís, que quitó las espinas a las rosas; y la de la Esperanza presenta unas cañas, como las del río que cruzó la Sagrada Familia en su huida a Egipto.131​ Entre los insectos y pequeños animales que aparecen en las puertas pueden apreciarse mariposas, hormigas, moscas, saltamontes, arañas, libélulas, escarabajos, grillos, chinches, avispas, ciempiés, abejas, mariquitas, orugas, etc. Las primeras de estas puertas, las del Portal de la Caridad, fueron colocadas entre julio y diciembre de 2014; la del Pórtico de la Esperanza fue instalada en julio de 2015; y la del Portal de la Fe se colocó el 30 de noviembre de 2015.132​133​ En la puerta de la Caridad se pueden apreciar además las inscripciones en latín Deus Caritas Est y Caritas Numquam Excidit, mientras que las rosas de los dos batientes dibujan las iniciales J y M (José y María).134​
Esta fachada fue la elegida por Gaudí para dar una idea global de la estructura y decoración del templo: como era consciente de que no podría terminar el proyecto en el transcurso de su vida, en vez de ir construyendo el templo en su conjunto de forma lineal prefirió construir una fachada completa en toda su verticalidad, para dar una muestra completa de cómo debía ser el resto.135​ Escogió esta fachada por ser, en su opinión, la que podría ser más atractiva para el público, fomentando así la continuación de la obra tras su muerte; en sus propias palabras:
Si en vez de hacer esta fachada decorada, ornamentada, turgente, hubiese comenzado por la Pasión, dura, pelada, como hecha de huesos, la gente se habría retraído.136​
Portal de la Caridad[editar]

Puerta del portal de la Caridad.

Puerta del portal de la Esperanza.

Puerta del portal de la Fe.
Es el mayor de los tres, y está dedicado a Jesús. Está formado por muros en esviaje que van de las puertas a las columnas situadas entre las arquivoltas, que nacen en los capiteles de las mismas; esta arquivolta central está estructurada alrededor de un arco pentalobulado que le sirve de directriz y se remata en el ventanal del tímpano central. Los muros son acanalados, con seis aristas que surgen de un banco terrero y quedan interrumpidas por unas peanas decoradas con motivos escultóricos de plantas y aves domésticas, sobre las que se sitúan unas hornacinas con las esculturas de las adoraciones y el Nacimiento coronando el parteluz.121​ El pórtico desarrolla una serie de escenas sobre el nacimiento de Jesús: la Anunciación y la Coronación de María, junto a la Adoración de los Reyes y la Adoración de los pastores —estas últimas obra de Ros i Bofarull (1981-1982)—; también encontramos la estrella de Belén y los signos del Zodíaco, dispuestos como estaban la noche que nació Jesús (Aries, Tauro, Géminis, Cáncer, Leo y Virgo),137​ así como ángeles músicos —con instrumentos clásicos (arpa, fagot y violín) y populares (guitarra, pandereta y gaita)— y las 59 cuentas del rosario rodeando el ventanal.138​ En el dintel de las puertas figura la inscripción «Gloria in excelsis Deo et in terra pax hominibus bonae voluntatis».139​ También hay numerosas representaciones de especies vegetales.nota 10​
La puerta de Jesús está dividida con un parteluz con el árbol de Jesé, la genealogía de Cristo. En su base está la serpiente mordiendo la manzana, símbolo del pecado original; la parte inferior de esta columna está protegida con una reja cilíndrica de hierro. Sobre el capitel se sitúa el grupo del Nacimiento, obra de Jaume Busquets (1958),140​ con un Coro de ángeles niños —realizado por Etsuro Sotoo—,141​ que sostienen unas filacterias con la inscripción «Jesus est natus. Venite, adoremus», ante cuyo mensaje los pájaros van el pie de la cuna, según el villancico popular catalán El cant dels ocells (El canto de los pájaros).142​

Cruz de la Santísima Trinidad.
El portal culmina en el Árbol de la Vida, que representa el triunfo de la vida y el legado de Jesús. Aquí encontramos el anagrama de Jesús con las letras JHS (de Jesuchristus, o de Jesus Hominum Salvator, Jesús Salvador de la Humanidad), en una cruz griega, con las letras griegas alfa y omega, como símbolo del principio y el fin. Está rodeado de ángeles incensarios y ángeles portadores del pan y el vino, símbolo de la Eucaristía. Sobre el anagrama encontramos un pelícano, primitivo símbolo cristiano que representa igualmente la Eucaristía, con un huevo símbolo del origen y la plenitud de la vida y la Naturaleza. En sentido ascendente se hallan dos escaleras como ascensión a Dios, y un ciprés que simboliza la vida eterna, con un grupo de palomas que representan los fieles que acuden a Dios. Por último, encontramos una representación de la Santísima Trinidad, con la letra griega tau, inicial del nombre de Dios en griego (Theos), la X de Jesús (por la letra griega ji, inicial de Cristo en griego) y la paloma del Espíritu Santo.143​
Portal de la Esperanza[editar]
Dedicado a San José,144​ tiene una forma similar al pórtico central, con muros en esviaje de dos canales que siguen la forma pentalobulada de la arquivolta.145​ Aquí encontramos las escenas de los Esponsales de la Virgen María y San José, la Familia de Jesús (con San Joaquín y Santa Ana), El sabio y el Niño Jesús, la Muerte de los Santos Inocentes, La huida a Egipto y La barca de San José, en que José es el timonel que conduce a la Iglesia católica.146​ También podemos observar la colocación de diversas herramientas: una sierra, una maza, un cincel, una escuadra, un destornillador, un martillo y un hacha. En alusión a la huida a Egipto —y simbolizando la esperanza de la vida— se hallan animales domésticos como ocas, gansos o patos en representación de la fauna del Nilo, así como flora de Egipto.nota 11​ El pórtico está rematado por un gran pináculo semejante a los peñascos de Montserrat (concretamente el Cavall Bernat), con la inscripción latina Salva nos.147​
Portal de la Fe[editar]
Dedicado a la Virgen María,148​ tiene una estructura similar al pórtico de la izquierda. En este pórtico percibimos las siguientes escenas: la Inmaculada Concepción, en que aparece la Virgen sobre una lámpara de tres brazos, en referencia a la Santísima Trinidad; la Visitación, la Virgen visita a su prima Isabel; La presentación de Jesús en el templo, donde el Niño Jesús aparece en brazos del sacerdote Simeón y, a su lado, aparece la profetisa Ana, que reconoce en Jesús al Mesías; Jesús trabajando de carpintero; y Jesús predicando en el templo, entre las figuras de San Juan Bautista y San Zacarías. También encontramos el Corazón de Jesús, cubierto de espinas y de abejas místicas que liban su sangre; la Divina Providencia, en forma de mano con el ojo que todo lo ve; uvas y espigas como símbolo de la Eucaristía; flora y fauna de Palestina;nota 12​ y hojas de palma —símbolo del martirio— en las columnas.149​

Portal de la Caridad.



Portal de la Esperanza.



Portal de la Fe.



Árbol de la Vida.



Muerte de los Santos Inocentes.



Huida a Egipto.



Adoración de los Reyes.



Adoración de los pastores.



Coronación de María.

Fachada de la Pasión[editar]

Fachada de la Pasión.
La fachada de la Pasión se empezó a construir en 1956 —después de los trabajos de excavación efectuados en 1954— según los dibujos y explicaciones que había dejado Gaudí. Las torres se acabaron en 1976 y, desde entonces, se trabaja en la decoración escultórica. Gaudí proyectó esta fachada durante una convalecencia por unas fiebres de Malta en Puigcerdà, en 1911 (aunque el boceto definitivo lo trazó en 1917).150​ Dedicada a la Pasión de Jesús, pretende reflejar el sufrimiento de Cristo en su crucifixión, como redención de los pecados del hombre. Por ello concibió una fachada más austera y simplificada, sin ornamentación, donde destacase la desnudez de la piedra, que semejase un esqueleto reducido a las líneas simples de sus huesos.151​ Tan solo figuran los grupos escultóricos del ciclo pasional de Jesús, obra de Josep Maria Subirachs, que ideó un conjunto simple y esquemático, con formas angulosas que provocan un mayor efecto dramático. Subirachs realizó su obra entre 1987 y 2009.152​nota 13​
El propio Gaudí describía su concepción de la fachada de la Pasión de la siguiente manera:
Alguien encontrará esta puerta demasiado extravagante; pero yo querría que haga miedo, y para conseguirlo no ahorraré el claroscuro, los motivos entrantes y salientes, todo lo que resulte de más tétrico efecto. Es más, estoy dispuesto a sacrificar la misma construcción, a romper arcos y a cortar columnas para dar idea de lo cruento del Sacrificio.154​

Boceto de Gaudí de la Fachada de la Pasión (1917).
Orientada al poniente (suroeste), la fachada está sostenida por seis grandes columnas inclinadas, que semejan troncos de secuoya,155​ sobre las que se emplaza un gran cimacio de forma piramidal constituido por 18 columnas en forma de hueso, que deberá estar rematado por una gran cruz.156​ Las torres están dedicadas a los apóstoles Santiago el Menor, Santo Tomás, San Felipe y San Bartolomé.157​
La fachada de la Pasión tiene tres portales igualmente dedicados a la Fe, Esperanza y Caridad, donde destacan las puertas de bronce creadas por Subirachs. El portal central —de la Caridad— tiene dos puertas dedicadas al Evangelio, con los textos evangélicos que narran los últimos días de Jesús, separadas por un parteluz con las letras griegas alfa y omega, como símbolo del principio y el fin. Las puertas miden 5,28 metros de alto por 2,82 de ancho, y pesan 6500 kilos. La de la izquierda presenta los pasajes relativos a la Pasión del Evangelio de Mateo, y la de la derecha del de Juan. En conjunto, tienen un total de unas 10 000 letras, algunas de las cuales están remarcadas con bronce dorado, como la frase «¿Qué es la verdad?», que contestó Pilato a Jesús ante su afirmación de que venía a «dar testimonio de la verdad» (Juan 18, 38).158​
Frente a las puertas del Evangelio se sitúa la columna de La Flagelación, que sustituye la cruz inicialmente prevista por Gaudí; por ello, Subirachs dividió la columna en cuatro bloques, que simbolizan las cuatro partes de la cruz. Tiene cinco metros de altura, y está realizada en mármol travertino. Otros detalles destacados de la columna son: el nudo, que simboliza las torturas sufridas por Jesús; el fósil, hallado en el bloque de mármol según Subirachs, y que tiene forma de palmera, símbolo del martirio; y la caña que los soldados dieron a Jesús en vez del cetro real, como símbolo del escarnio sufrido por el Redentor. Los tres escalones simbolizan los tres días que transcurrieron hasta la resurrección.159​

Puerta de Getsemaní.

Puerta del Evangelio.

Puerta de la Coronación de Espinas.
El portal de la Fe presenta la Puerta de Getsemaní, de 4,41 metros de alto por 2,40 de ancho, dedicada a la oración de Jesús en el huerto de los olivos. Vemos las imágenes de Jesús orando, mientras que sus discípulos duermen, y en la parte superior izquierda aparece el cielo nocturno con la luna llena, como presagio de la muerte. En la parte inferior se encuentra un poliedro procedente del grabado La Melancolía de Alberto Durero, y la inscripción «Jesús cayó sobre su rostro, orando: padre mío, si es posible, aparta de mí este cáliz; pero que se haga no como yo quiero, sino como queréis vos» (Mateo 26, 39).160​
El portal de la Esperanza presenta la Puerta de la Coronación de espinas, de 5 metros de altura y 2,40 de ancho. Aquí aparece Jesús escarnecido con la corona de espinas, el manto y la caña, como burla de su condición de rey, junto a la inscripción «Y los soldados tejieron una corona de espinas y se la pusieron sobre la cabeza, y lo vistieron con un manto de púrpura; y le decían: “salve, rey de los judíos”; y le daban bofetadas» (Juan 19, 2). En otra escena, Jesús es conducido ante Herodes y Pilato, que aparecen enfrentados de forma simétrica, como vistos en un espejo. Incluye además una cita de La Divina Comedia de Dante y un poema de La pell de brau (La piel de toro) de Salvador Espriu.nota 14​161​
El ciclo escultórico de la Pasión está instalado en tres niveles, siguiendo un orden ascendente en forma de S, para reproducir el Calvario de Jesús:156​

Cuadrado mágico.

Detalle de la Puerta de la Coronación de espinas, con una inscripción de La Divina Comedia de Dante: «Mi deseo debe tener fin en este maravilloso y angélico templo, cuyos únicos confines son el amor y la luz» (Paraíso, XXVIII, 52-54).
Nivel inferior: contiene las escenas de la última noche de Jesús antes de la crucifixión. La Última Cena presenta a Jesús con los doce apóstoles, en el momento en que Judas le traicionará, con la inscripción «Lo que vas a hacer, hazlo deprisa» (Juan 13, 27). Pedro y los soldados es el momento en que Pedro corta la oreja a Malco, el criado del Sumo Sacerdote. En El beso de Judas las figuras están toscamente talladas para sugerir una visión nocturna; detrás de Judas se sitúa la serpiente que simboliza el demonio. Al lado de El beso de Judas se halla un cuadrado mágico de 16 cifras que, sumando cuatro de ellas en cualquier sentido, siempre dan 33, la edad de Cristo al morir; se pueden hacer 310 combinaciones distintas.162​ Por otro lado, al sumar las dos únicas cifras que están repetidas (10 y 14) da 48, el mismo número que la palabra INRI al sumar la equivalencia de sus letras en números según el alfabeto latino (A=1, B=2, etc).163​ La negación de Pedro contiene tres figuras de mujer que representan las tres veces que Pedro negó a Jesús, junto a un gallo que anuncia la salida del sol; el apóstol está envuelto en una sábana como símbolo de su cobardía. Junto a esta escena, se sitúa un laberinto, como símbolo de la inescrutabilidad de los designios divinos, a la vez que representa el camino de Jesús hacia el Calvario. En Ecce Homo Jesús es presentado con la corona de espinas, custodiado por dos soldados y con la figura de un Pilato dubitativo ante lo que debe hacer; a los pies del Nazareno la piedra está resquebrajada, representando el terremoto que se va a producir. Junto a esta escena hay una columna con el águila romana y la inscripción «Tiberio, emperador de Roma». La última escena de este nivel es El juicio de Jesús, en que Pilato se lava las manos asistido por tres sirvientas, junto a un soldado y la figura de Prócula, la mujer de Pilato, que se aleja de la escena tras fracasar en su intento de interceder por el reo, al que había visto en sueños (Mateo 27, 19).164​165​
Nivel medio: representa el Calvario de Jesús. Aparece en primer lugar Las Tres Marías y Simón de Cirene, en que este ayuda con la cruz a Jesús, rodeado por la Virgen, María Magdalena y María de Cleofás. La Verónica muestra el rostro de Jesús marcado en negativo en la tela de la mujer que le limpió el sudor; la figura de Verónica no tiene rostro para no interferir con la imagen de Jesús. Aquí Subirachs hace un homenaje a Gaudí, dándole su fisonomía a la figura del evangelista situado a la izquierda, así como en la forma de los cascos de los soldados, que evocan las chimeneas de la Casa Milà. Cierra el ciclo El soldado Longino, que clavó su lanza a Jesús aunque luego se convirtió al cristianismo.166​167​
Nivel superior: figura la muerte y entierro de Jesús. Comienza el nivel con Soldados jugando a los dados las vestiduras de Jesús. La crucifixión es la escena principal del pórtico, con Jesús colgado en la cruz —que es de cuatro brazos, como las típicamente gaudinianas, pero puesta en horizontal—, que está hecha de hierro, con una I pintada en rojo en la viga central, símbolo del INRI; aparecen de nuevo las tres Marías y San Juan, y figuran también en la escena un cráneo, símbolo de la muerte —y del Gólgota—, y una luna, que representa la noche. El velo rasgado es una estructura de bronce que representa el velo del Templo de Jerusalén, que se rasgó a la muerte de Jesús. Por último, en El entierro figuran José de Arimatea y Nicodemo depositando el cuerpo de Jesús en el sepulcro, junto a la Virgen María y un huevo símbolo de la resurrección. La efigie de Nicodemo es un autorretrato del escultor Subirachs.168​169​

El velo rasgado.
En el arco superior del atrio se encuentran dos mosaicos realizados antes de la intervención de Subirachs, obra de Jordi Vila i Rufas. En el portal central, sobre la Crucifixión, hay un mosaico que fue posteriormente tapado por El velo rasgado. Tiene un panel central con un cordero y las letras griegas alfa y omega, y otros cuatro paneles con frases de la liturgia de Viernes Santo, dos en latín y dos en catalán: «Nulla silva talem profert fronde, flore, germine», «Flecte ramos, arbor alta», «Quan per menjar el fruit d'Efes» y «A la plenitud del temps profetitzat». El segundo se encuentra en el portal de la Fe, junto al grupo de Soldados jugando a los dados las vestiduras de Jesús: es un pequeño mosaico con la leyenda Dulce lignum, parte de una estrofa del himno Crux fidelis de Venancio Fortunato: «Dulce lignum, dulces clavos, Dulce pondus sustinet» («¡Oh dulce leño, dulces clavos los que sostuvieron tan dulce peso!»).
Por encima de este portal se sitúa un cimacio que desarrolla un programa relativo a los profetas y los patriarcas bíblicos, junto a dos figuras animales, el cordero del sacrificio de Abraham y el león de Judá, vencedor de la muerte.170​ Está formado por un conjunto de 18 columnas, sobre el que se sitúa una cornisa de prismas hexagonales.171​ En 2005 se acabaron de colocar los muros con los nombres de los patriarcas y profetas, obra diseñada por Subirachs y esculpida por su ayudante Bruno Gallart; en 2016 se terminó la columnata y el cimacio, que incluye un crismón en su parte central, así como la inscripción Iesus Nazarenus Rex Iudæorum;172​ falta la cruz que irá sobre el crismón, así como las figuras del león y el cordero.nota 15​ En principio los profetas y patriarcas debían ser imágenes, pero el escultor prefirió hacer un mural con los nombres para no sobrecargar la fachada de la Pasión y estorbar la visión del ciclo pasional de Jesús mostrado en la parte inferior. Así, estas figuras bíblicas han sido representadas por Subirachs con sus nombres —y algunos con sus símbolos correspondientes— en forma de arabesco, grabados en un relieve de 36 metros de largo y 5,5 de alto.173​
Patriarcas: Adán y Eva (con la serpiente y el árbol con la manzana del pecado original), Abel, Henoc, Noé (con una línea ondulada que representa el diluvio), Matusalén (con la cifra 969, los años que vivió según la Biblia), Abraham, Sara, Isaac, Rebeca, Jacob (con la escalera de Jacob), Lía, Raquel, Judá, David, Ezequías, Josías.
Profetas: Moisés (con las tablas de la ley), Séfora, Aarón, Balaam, Débora, Samuel, Natán, Elías (con una lengua de fuego), Isaías, Jeremías, Ezequiel, Daniel, Jonás (con la inscripción de la ciudad de Nínive y su pictograma sumeroacádico, un pez dentro de una casa) y Zacarías (con unas al
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Casa Milá

La Casa Milà, llamada popularmente La Pedrera («cantera» en catalán), es un edificio modernistanota 1​ obra del arquitecto Antoni Gaudí, construido entre los años 1906 y 1910 en el distrito del Ensanche de Barcelona, en el número 92 del paseo de Gracia.1​ La casa fue edificada por encargo del... Ver mas
La Casa Milà, llamada popularmente La Pedrera («cantera» en catalán), es un edificio modernistanota 1​ obra del arquitecto Antoni Gaudí, construido entre los años 1906 y 1910 en el distrito del Ensanche de Barcelona, en el número 92 del paseo de Gracia.1​ La casa fue edificada por encargo del matrimonio Pere Milà i Camps y Roser Segimon i Artells, y Gaudí contó con la colaboración de sus ayudantes Josep Maria Jujol, Domènec Sugrañes, Francesc Quintana, Jaume Bayó i Font, Joan Rubió, Enrique Nieto y Josep Canaleta, así como del constructor Josep Bayó i Font, que había trabajado con Gaudí en la Casa Batlló.2​ Desde su apertura al público en 1987 ha recibido más de 20 millones de visitas (un millón cada año aproximadamente), convirtiéndola en uno de los diez lugares más visitados de Barcelona.3​ En 2016 recibió 1,2 millón de visitantes, siendo el octavo monumento más visitado de España.4​
La Casa Milà es un reflejo de la plenitud artística de Gaudí: pertenece a su etapa naturalista (primera década del siglo XX), periodo en que el arquitecto perfecciona su estilo personal, inspirándose en las formas orgánicas de la naturaleza, para lo que puso en práctica toda una serie de nuevas soluciones estructurales originadas en los profundos análisis efectuados por Gaudí de la geometría reglada. A ello añade el artista catalán una gran libertad creativa y una imaginativa creación ornamental: partiendo de cierto barroquismo sus obras adquieren gran riqueza estructural, de formas y volúmenes desprovistos de rigidez racionalista o de cualquier premisa clásica.5​
Desde el año 2013, La Pedrera es propiedad de la Fundación Catalunya-La Pedrera, que es la encargada de organizar exposiciones, actividades y visitas.

Historia[editar]

La Casa Milà en 1911, cuando aún no se habían colocado los balcones, excepto uno de muestra en la fachada del chaflán.
La Casa Milà se encuentra en un chaflán del paseo de Gracia con la calle Provenza, ocupado anteriormente por un chalet que hacía frontera entre los municipios de Barcelona y Gracia, antes de la anexión de esta villa a la ciudad condal en 1897.nota 2​ El chalet pertenecía a José Ferrer-Vidal y Soler, hermano de Luis Ferrer-Vidal y Soler, fundador de la Caixa de Pensions de Barcelona, y se formalizó la compra ante notario el 9 de junio de 1905.6​ La zona se ubicaba en pleno Ensanche de Barcelona, proyectado por Ildefonso Cerdá y aprobado en 1859, con un sistema reticular de manzanas de viviendas con los ángulos recortados, con la previsión de edificar por dos lados y dedicar el resto a jardines, punto este último que finalmente no se llevó a cabo. Con el Ensanche, el paseo de Gracia se convirtió en una de las principales arterias de la ciudad, por lo que fue elegido por la burguesía catalana para fijar sus residencias, gracias a lo cual esta vía creció rápidamente y se convirtió en un hervidero constructivo donde desarrollaron su labor los mejores arquitectos de Barcelona. Cabe resaltar que en el mismo paseo de Gracia había construido Gaudí poco antes la Casa Batlló (1904-1906), y anteriormente había efectuado otras dos intervenciones hoy desaparecidas: la Farmacia Gibert (1879) y la decoración del bar Torino (1902).7​
En ese contexto, Gaudí recibió el encargo de construir una casa señorial de parte de Pere Milà i Camps, un rico empresario cuyo padre, Pere Milà i Pi, había forjado su fortuna en la industria textil. Milà amplió el negocio familiar y diversificó los sectores donde probó fortuna, siendo por ejemplo el promotor de la plaza de toros La Monumental. También se dedicó a la política, y fue diputado por parte de Solidaritat Catalana. El señor Milà estaba casado con Roser Segimon i Artells, viuda de Josep Guardiola i Grau, un indiano enriquecido en América con plantaciones de café, cuya fortuna heredó su mujer. Así pues, la pareja gozaba de una privilegiada posición, hecho que quisieron plasmar en una casa de diseño innovador y gran lujo de detalles. Para ello compraron el solar del paseo de Gracia en 1905, y encargaron el proyecto a Gaudí, entonces un arquitecto de gran renombre, que en aquella época trabajaba en diversos proyectos a la vez: el Templo Expiatorio de la Sagrada Familia (1883-1926), la Torre Bellesguard (1900-1909), el Parque Güell (1900-1914), la Casa Batlló (1904-1906) y la restauración de la Catedral de Santa María de Palma de Mallorca (1903-1914).8​
El matrimonio Milà

Pere Milà i Camps.

Roser Segimon i Artells.
El proyecto de Milà era construir un edificio de grandes dimensiones, destinar el piso principal para su propia residencia y el resto en régimen de alquiler, algo habitual en la época. Asimismo, la planta baja, en su parte exterior, fue destinada a tiendas, siendo la primera una sastrería abierta en 1928.9​ El 2 de febrero de 1906 se presentaron los planos en el Ayuntamiento y se solicitó el permiso de obras. La construcción sufrió diversos retrasos, ya que el edificio superó en altura y anchura a lo establecido en las ordenanzas municipales, por lo que se impuso al señor Milà varias multas. Además, Gaudí abandonó la dirección de la obra en 1909 por divergencias con los Milà respecto a la decoración interior. La relación entre Gaudí y Milà se enfrió, y el arquitecto tuvo que llevar a juicio al promotor para cobrar sus honorarios (105 000 pesetas), que donó a los jesuitas.10​ Para hacer frente al pago, el señor Milà tuvo que hipotecar la casa.11​
Desde el punto de vista administrativo también provocó alguna polémica cuando en diciembre de 1907 el Ayuntamiento detuvo las obras porque un pilar ocupaba una parte de la acera sin respetar el alineamiento de las fachadas. Al serle comunicada la noticia a Gaudí, este respondió con su estilo irónico habitual:
Diles que si quieren cortaremos el pilar como si fuera un queso y en la pulida superficie restante esculpiremos una leyenda que diga: Cortado por orden del Ayuntamiento según acuerdo de la sesión plenaria de tal fecha.12​
Sin embargo, la suspensión de las obras no fue respetada y Gaudí continuó con su labor. El 28 de septiembre de 1909 se le abrió un nuevo expediente porque superaba la altura prevista y excedía el volumen construido en unos 4000 m3.13​ El Ayuntamiento reclamaba una multa de 100 000 pesetas (aproximadamente el 25 % del coste de la obra) o derribar el desván y la azotea. La polémica se solucionó un año y medio más tarde, el 28 de diciembre de 1909, cuando la Comisión del Ensanche certificó que se trataba de un edificio monumental y no se requería que se ajustara estrictamente a las ordenanzas municipales.14​
Salta a la vista que el edificio en cuestión, sea cual fuere su destino, tiene carácter artístico que lo separa de los demás edificios particulares, dándole fisonomía especial, a lo cual contribuye en parte principal la obra realizada separándose de los planos aprobados.15​
Tal solución satisfizo enormemente a Gaudí, que pidió una copia de la resolución para conservarla. Por último, en 1910 los Milà pidieron permiso al Ayuntamiento para el alquiler de las viviendas del edificio, pero no fue concedido hasta octubre de 1912, cuando Gaudí certificó la finalización de las obras.16​

Certificado de finalización de las obras de puño y letra de Gaudí: «D. Antonio Gaudí y Cornet, arquitecto, residente en esta ciudad. Certifico: que bajo mis planos y dirección se ha construido la casa sita en el paseo de Gracia no 92 y calle de Provenza nos 261, 263, 265 y 267 en esta ciudad (Gracia) y propiedad de Dña. Rosario Segimon y Artells, y ha quedado en disposición de ser alquilada en el día de la fecha. Para que conste donde convenga, firmo la presente en Barcelona a veintiuno de octubre de mil novecientos doce. Antoni Gaudí y Cornet».
El proceso de construcción fue relatado años después al historiador Joan Bassegoda por el constructor, Josep Bayó: primero se derribó parcialmente el anterior chalet, dejando una parte de la estructura como barraca de obras, donde los ayudantes de Gaudí pasaban a limpio los croquis que les iba dando el arquitecto; luego se rebajó el terreno en 4 metros, hasta la profundidad necesaria para el sótano; al cubrirse este, se pasó allí el taller de la obra, y se derribó el resto del chalet. Los cimientos se hicieron con hormigón de grava de piedra de Montjuïc mezclada con mortero de cal, sobre los que se levantaron los pilares, algunos de hierro colado y otros de ladrillo —para lo que se aprovecharon los ladrillos del anterior chalet—. Una vez terminado el sótano se procedió con la construcción del resto de pisos, mientras que se fue proyectando la fachada —que es autosustentante e independiente del resto del edificio—, a través de unas maquetas de yeso que modelaba el yesero Joan Bertran bajo la supervisión directa de Gaudí; esta maqueta fue posteriormente troceada y llevada como modelo a la obra, donde los picapedreros seguían fielmente su estructura. En todos los pisos se utilizó un sistema de jácenas y vigas de hierro dispuestas en forma de bóveda catalana, unidas mediante roblones y tornillos, sin necesidad de soldaduras. La fachada fue cubierta de piedras formando arcos de forma ondulada, que luego fueron retocadas por los picapedreros hasta conseguir la forma deseada por Gaudí. Por último, se realizó el desván, diseñado de forma independiente al resto del edificio, con un sistema de arcos catenarios de ladrillo, y por encima se situó la azotea, de forma escalonada dado las diferentes alturas de los arcos del desván.17​

La Casa Milà en obras.
Su propietario lo presentó al Concurso anual de edificios artísticos del Ayuntamiento de Barcelona, donde aquel año optaban dos obras de Enric Sagnier i Villavecchia (calle Mallorca, 264 y Córcega con Diagonal), la Casa Gustà, que era una vivienda particular del arquitecto Jaume Gustà i Bondia, y la Casa Pérez Samanillo, obra de Joan Josep Hervás i Arizmendi. Aunque la más espectacular y claramente favorita era la Casa Milà, el jurado la descartó manifestando que «a pesar de estar terminadas las fachadas, falta mucho para que esté totalmente completada, ultimada y en perfecto estado de apreciación». La ganadora de 1910 fue la de Pérez Samanillo, actual sede del Círculo Ecuestre.18​
Durante la Guerra Civil Española la Pedrera fue ocupada por el PSUC, cuyo secretario general, Joan Comorera, se instaló en el piso principal. Los Milà, que estaban veraneando en Blanes al estallido de la contienda, se pasaron al bando nacional, y volvieron a su casa una vez terminada la guerra. En 1940 falleció Pere Milà, y pocos años después, en 1946, su mujer vendió el inmueble a la Inmobiliaria CIPSA (Compañía Inmobiliaria Provenza, SA), si bien siguió viviendo en su piso hasta su fallecimiento en 1964.19​
La Pedrera ha sufrido diversas vicisitudes: en 1927 Roser Segimon ordenó al constructor Josep Bayó la remodelación del interior del piso principal, y se perdió la decoración efectuada por Gaudí; en 1932 se transformaron las carboneras en tiendas, eliminando las rejas de hierro que separaban el semisótano y la calle;nota 3​ en 1954 la Inmobiliaria CIPSA construyó trece apartamentos en el desván, a cargo del arquitecto Francisco Juan Barba Corsini; en 1966 se transformó la planta noble en oficinas, con la firma de Leopoldo Gil Nebot; entre 1971 y 1975 se efectuó una primera restauración a cargo de José Antonio Comas de Mendoza. En 1986 lo adquirió la Caixa de Catalunya, que ha efectuado continuadas obras de conservación y restauración (1987-1996, a cargo de José Emilio Hernández Cros y Rafael Villa) y la mantiene abierta al público para su visita, para lo que se puede entrar en las viviendas de la planta cuarta, el desván y la terraza. Las demás plantas están ocupadas por oficinas o todavía por algunas familias residentes.20​
La Casa Milà fue declarada Monumento Histórico-Artístico de Carácter Nacional en 1969, y en 1984 la Unesco la incluyó dentro del Lugar Patrimonio de la Humanidad «Obras de Antoni Gaudí», junto con el Palacio Güell, el Parque Güell y la Cripta de la Colonia Güell.21​
Descripción[editar]

Sección de la Casa Milà, de la mano de Gaudí (1906).
El edificio se construyó sobre un solar de 34 por 56 metros, con 1835 m2 de superficie.22​ Consta de seis plantas articuladas alrededor de dos patios interiores, uno circular y otro oval, más un sótano, un desván y la azotea. Esta estructura acoge dos edificios adosados e independientes, cada uno con su propia puerta de acceso y su propio patio de luces, que están comunicados únicamente en la planta baja. Sin embargo, la fachada presenta una estructura unitaria y común a ambos edificios. La estructura de carga está formada por columnas de ladrillo macizo y piedra. Las paredes divisorias no tienen función estructural, por lo que su diseño varía de una planta a otra. La estructura interior de pilares y jácenas conecta con la exterior de piedra mediante unas vigas metálicas curvadas a todo lo largo del perímetro de cada planta.23​
El sótano, donde se sitúa un garaje, contiene un gran pilar de hierro del que parten diversas vigas igualmente de hierro que sostienen el patio circular, situado inmediatamente encima. La fachada tampoco cumple una función estructural, sino de revestimiento, por lo que su diseño y ornamentación presentan una acusada libertad creativa, con formas ondulantes que evocan el oleaje marino y generan diversas sensaciones lumínicas según la hora del día. Los balcones son de hierro forjado, con una decoración de motivos abstractos y fitomorfos. Gaudí diseñó incluso un tipo de baldosas hexagonales de cerámica para situar en el pavimento de la calle, con motivos nuevamente marinos (algas, estrellas de mar, caracolas), realizados por la empresa Escofet. Esta baldosa fue elegida posteriormente para pavimentar el paseo de Gracia barcelonés.24​

Fragmento del alzado de la Casa Milà presentado por Gaudí en el Ayuntamiento en 1906. En este dibujo aparece el proyecto escultórico de la Virgen del Rosario en un edículo rematando la fachada del edificio. Sin embargo, posteriormente se pensó en una figura exenta que coronaría el edificio, proyecto esbozado por Carles Mani que finalmente no se llevó a cabo.
El conjunto, por lo innovador, es una típica obra gaudiniana en la que las líneas geométricas son sólo rectas formando planos curvos. Toda su fachada está realizada en piedra calcárea,25​ salvo la parte superior, que está cubierta de azulejos blancos, cuya combinación evoca una montaña nevada. En la azotea se encuentran grandes salidas de escalera rematadas con la cruz gaudiniana de cuatro brazos, y chimeneas recubiertas de fragmentos de cerámica, con la apariencia de cabezas de guerreros protegidas por yelmos. Cabe destacar la belleza del hierro forjado de sus balcones, que simulan plantas trepadoras, obra de los hermanos Lluís y Josep Badia i Miarnau.
De formas orgánicas, la Casa Milà evoca sin lugar a dudas la naturaleza: diversos estudiosos han percibido en la Pedrera formas que recuerdan los riscos de Fra Guerau en la sierra de Prades cerca de Reus, el torrente de Pareis al norte de Mallorca o Sant Miquel del Fai en Bigues i Riells, todos ellos lugares visitados por Gaudí.26​
Gaudí había asignado a la Pedrera un alto simbolismo religioso: en la cornisa superior, de forma ondulada, tiene esculpidos capullos de rosa con inscripciones del Ave María en latín (Ave Gratia M plena, Dominus tecum).27​ Además, según el proyecto original la fachada habría estado rematada por un grupo escultórico de piedra, metal y cristal con la Virgen del Rosarionota 4​ con el Niño Jesús en brazos, rodeada de los arcángeles Miguel —con una espada derrotando a Satanás, enroscado en una bola del mundo situada a los pies de la Virgen— y Gabriel —con un lirio símbolo de pureza—, de 4 metros de altura.28​ Se hizo un boceto a cargo del escultor Carles Mani, primero en barro a escala 1:10 y luego en yeso en su tamaño definitivo, que estaba listo para fundirse en bronce en marzo de 1909;29​ pero debido a los sucesos de la Semana Trágica de 1909 se abandonó el proyecto.nota 5​
La decoración interior corrió a cargo de Josep Maria Jujol y los pintores Aleix Clapés, Iu Pascual, Xavier Nogués y Teresa Lostau. En el terreno escultórico trabajaron Carles Mani y Joan Matamala, autores de las inscripciones en relieve de la fachada, así como las columnas de la planta principal y otros elementos decorativos.30​ Se encuentran a menudo detalles ornamentales marinos, como los falsos techos de yeso que simulan olas de mar, así como pulpos, caracolas y flora marina. Pere Milà encargó la dirección de la decoración pictórica a Aleix Clapés, motivo de la ruptura definitiva entre Gaudí y el matrimonio Milà, ya que el arquitecto había encargado la decoración al pintor manresano Lluís Morell i Cornetnota 6​ —que llegó a efectuar algunas pinturas en las paredes de las escaleras de servicio—, que sin embargo no era del agrado de los Milà. Por ello, Gaudí abandonó la dirección del proyecto, que fue concluido por sus ayudantes.31​
Fachada[editar]

Fachada de la Casa Milà.
La Casa Milà tiene tres fachadas, una en el paseo de Gracia, otra en la calle Provenza, y otra que hace chaflán, siguiendo el esquema habitual del Ensanche proyectado por Cerdà. Sin embargo, las tres presentan una continuidad formal y estilística que, por su forma sinuosa y ondulada, parece una roca modelada por las olas del mar. El conjunto de entrantes y salientes imprime un dinamismo al conjunto que le otorga la sensación de estar en movimiento, a la vez que crea un juego de luces y sombras en constante cambio según la hora del día o la posición del espectador. Además de la forma ondulante de los muros de la fachada, la presencia de 33 balcones de hierro forjado, con una original forma similar a algas marinas, convierten el conjunto en una obra casi escultórica de gran tamaño. La mayoría de barandillas tiene una forma más bien abstracta, aunque se encuentran algunos detalles puntuales como una paloma, una máscara de teatro, una estrella de seis puntas, diversas flores y el escudo catalán.32​
Las tres fachadas, de 30 metros de altura, contienen 150 ventanas, con diferentes soluciones estructurales, formas y tamaños, siendo más grandes las inferiores y más pequeñas las superiores, que reciben más luz. La piedra utilizada para su construcción tiene dos procedencias, una más dura, del Garraf, en la parte inferior; y otra menos dura, de Villafranca del Panadés, en la parte superior. Ambas dan un acabado en color blanco crema, que genera diversas tonalidades según la luz incidente, y están acabadas con una textura rugosa, que proporciona un aspecto orgánico.33​

La Casa Milà en una foto publicada en Revista Nova, Barcelona (23 de mayo de 1914).
Fachada del paseo de Gracia: orientada al sudoeste, tiene 21,15 metros de largo y 630 m2 de superficie, con nueve balcones que dan a la calle. Está coronada con la palabra Ave del Ave María, con una decoración en relieve de lirios, símbolo de la pureza de la Virgen. Es la única que no tiene puerta de acceso. La parte perteneciente a esta fachada de la planta baja estaba destinada a carbonera, y originalmente tenía rejas, que fueron retiradas cuando se transformó en tiendas comerciales.34​
Fachada del chaflán: tiene 20,10 metros de largo, y al ser la central es la más conocida del edificio. Alberga una de las dos puertas de acceso, flanqueada por dos grandes columnas (habitualmente apodadas «patas de elefante») que sostienen la tribuna del piso principal, el del matrimonio Milà. Al parecer, para el conjunto de puerta y tribuna Gaudí se inspiró en la obra de un arquitecto barroco madrileño, Pedro de Ribera. El techo de la tribuna tiene una claraboya para proporcionarle luz, bajo la que se sitúa una concha esculpida. En la parte superior de la fachada se encuentra una rosa en relieve, y la inicial M de María, que habrían sido la base de la escultura de María y los arcángeles que finalmente no se colocó. En los dos laterales del chaflán se encuentran en la parte superior las palabras Gratia y Plena del Ave María.35​
Fachada de la calle Provenza: tiene 43,35 metros de largo, por lo que es la más extensa, y cuenta con una puerta de acceso al edificio. Orientada al sureste, recibe luz prácticamente todo el día, por lo que Gaudí la diseñó con más ondulaciones que en las otras dos fachadas, así como unos balcones más sobresalientes, para crear más sombra. En la parte superior se sitúan las palabras Dominus y Tecum del Ave María.36​
Junto a estas fachadas hay que mencionar la fachada posterior, que da al patio interno de la manzana formada por el paseo de Gracia y las calles Provenza, Rosellón y Pau Claris, no visible para el público en general, ya que sólo tienen acceso los vecinos. Tiene 25 metros de largo, con una superficie de 800 m2. Más sobria que la fachada principal, presenta sin embargo la misma forma ondulatoria, con un desfase entre los distintos pisos que forman entrantes y salientes, emulando el oleaje marino, con unas grandes terrazas con barandillas de hierro de ligero diseño en forma de rombos, que permiten el paso de la luz. Esta fachada está elaborada con un rebozado de cemento y cal estucados de color marrón rojizo.37​
Interior[editar]

Interior de la Casa Milà.
El interior de la Casa Milà está diseñado de forma funcional para una comunicación fluida entre las diversas partes del edificio. Para ello, la planta baja presenta dos accesos con vestíbulos que comunican exterior e interior, y que conectan con los dos patios de luces, favoreciendo igualmente el tránsito interior entre las dos zonas del edificio. Los dos amplios portales permiten el paso de los vehículos, que tras los vestíbulos de entrada pueden acceder al garaje inferior a través de unas rampas que dan al sótano. Para el acceso a las viviendas, Gaudí priorizó el uso de ascensores, reservando las escaleras como acceso auxiliar y para servicios comunes. Sin embargo, para el acceso al piso principal colocó dos grandes escalinatas, decoradas con pinturas murales.38​
Las dos puertas de entrada están realizadas en hierro forjado y vidrio, de tal forma que actúan a la vez como puerta y como verja de seguridad. Su diseño es orgánico, con una serie de estructuras de diversa forma que pueden recordar diversos diseños elaborados por la naturaleza, como caparazones de tortuga, alas de mariposa o tejidos celulares. Su estructura amplia y diáfana permite el paso de la luz con facilidad, e ilumina con profusión los vestíbulos interiores. Los portales dan acceso a los dos vestíbulos, uno en el paseo de Gracia y otro en la calle Provenza. Estos vestíbulos dan acceso tanto al garaje como a los pisos superiores, y al ser concebidos para el paso de tránsito rodado están circunvalados por una acera para peatones. El mayor es el del paseo de Gracia (60 m2), que presenta un techo ondulado, parecido al de una caverna. El de la calle Provenza es similar en diseño, aunque de menor tamaño (44 m2), y presenta como singularidad una garita destinada al portero, elaborada con una fina estructura de hierro y con vidrios tallados con motivos florales. Uno de los elementos más destacados de los vestíbulos es la decoración con pinturas murales, realizadas por Aleix Clapésnota 7​ con motivos ornamentales y temas de inspiración mitológica, como algunas escenas de Las metamorfosis de Ovidio, para las que se inspiró en unos tapices del Palacio Real de Madrid. También figuran otras temáticas, como los siete pecados capitales y diversos episodios de La vida es sueño, de Pedro Calderón de la Barca.nota 8​39​ Estas pinturas fueron restauradas entre 1991 y 1992 por Gianluigi Colalucci, jefe de restauración de los Museos Vaticanos y encargado anteriormente de la restauración de la Capilla Sixtina.40​
Pinturas de Aleix Clapés

Pan, el dios de los pastores y rebaños.



Casandra, la profetisa troyana.



La gula, uno de los pecados capitales.



La ira, otro de los pecados.

El acceso a las viviendas se articula a través de dos grandes patios de luces, que permiten una amplia iluminación y ventilación para todos los pisos. Así, la cara interna de los pisos presenta una nueva fachada con amplios ventanales y barandillas de hierro, con un sistema de columnas cilíndricas en los dos primeros pisos, sustituidas por mampostería revocada en los superiores. El patio del paseo de Gracia tiene forma cilíndrica, con una superficie de 90 m2, mientras que el de Provenza presenta forma elíptica, con 150 m2. Es de destacar la decoración de las paredes, que están pintadas con tonalidades de ocre y amarillo, y presentan algunos murales de intenso cromatismo, con diversos diseños inspirados en motivos florales y tapices flamencos, realizados en su mayor parte por Xavier Nogués.41​

Planta del sótano de la Casa Milà.
La estructura de pisos de la Casa Milà arranca de un sótano destinado a garaje y trastero, al cual se accede desde los vestíbulos de entrada por unas rampas de forma helicoidal, que salvan un desnivel de 4,70 metros. Presenta una estructura de 90 columnas de piedra, hierro y ladrillo, que sostienen el edificio. Esta planta contenía además la sala de máquinas para la calefacción, así como diversas zonas de servicios comunes. Los vecinos accedían por unas escaleras auxiliares, contando cada uno con una plaza de garaje y un trastero. Tras una rehabilitación efectuada en 1994, el sótano se convirtió en un auditorio y sala polivalente.42​ Entre el sótano y la planta baja se sitúa un semisótano originalmente destinado a carboneras, pero que posteriormente fue ocupado por tiendas, para lo cual se retiraron las rejas de hierro instaladas según el proyecto de Gaudí.nota 3​ En este semisótano se situaba igualmente un pequeño túnel que circundaba todo el edificio, en donde se encontraban las canalizaciones de servicio, tuberías de gas y cables eléctricos.43​

Planta del tercer piso de la Casa Milà.
Los pisos de viviendas fueron diseñados por Gaudí de tal forma que pudiesen amoldarse fácilmente a las necesidades de los inquilinos, ya que al no tener muros de carga los espacios son intercambiables y adaptables. Así, todas las plantas y casi todos los pisos presentan estructuras diferentes, que han ido evolucionando con el paso del tiempo: por ejemplo, el piso principal, la vivienda del matrimonio Milà, fue posteriormente una oficina, luego un bingo y actualmente es una sala de exposiciones. Esta vivienda, la principal del edificio, tenía 1323 m2, con accesos tanto por el paseo de Gracia como por la calle Provenza, a través de ascensor o de dos amplias escalinatas que parten del vestíbulo de entrada. Contaba con más 35 espacios de uso diverso, entre los que destacan el recibidor, un oratorio, una sala de recepción, el despacho del Sr. Milà, el comedor y el dormitorio principal; algunas habitaciones recibían nombres especiales, como la «sala morada» o la «sala china».44​ Cabe destacar los diferentes pavimentos proyectados por Gaudí según su función: placas de piedra de La Sénia para corredores y vestíbulos, parqué para salones y habitaciones, y baldosas hidráulicas para cocinas y baños.45​
La decoración de la vivienda principal fue una de las más lujosas y detalladas del edificio, a cargo de Josep Maria Jujol, quien diseñó el mobiliario y diversos elementos decorativos, así como algunos detalles en relieve en columnas y techos, siempre bajo la supervisión de Gaudí. Destaca un pilar con la inscripción latina charitas (caridad), junto a las palabras en catalán perdona (perdona) y oblida (olvida), envueltas de diversos elementos, como una rosa, una cruz, un alevín de pez, una medusa, una flor de loto, un huevo y una M (de María) coronada; asimismo, la i de oblida tiene forma de espermatozoide. En la misma columna, más abajo, se lee tot lo bé creu («todo el bien cree»), y en la o de lo aparece una concha.nota 9​ En otra columna aparece un laúd, en otra un arpa, y en otra una paloma mensajera y una mesa dispuesta para un banquete.46​ En los cielos rasos y las molduras, elaborados en yeso, Jujol realizó varios diseños abstractos o de inspiración naturalista —como ondulaciones marinas—, así como diversas figuras, símbolos e inscripciones, como la M de María, la frase encara som lliures («todavía somos libres») o varios versos de poemas y canciones populares catalanas.nota 10​ A la propietaria, Roser Segimon, no le gustaba esta decoración, por lo que la mandó tapar con yeso tras la muerte de Gaudí, en 1926.47​
Ejemplo de piso modernista de la Pedrera

Comedor.



Habitación.



Cocina.



Baño.

El resto de viviendas, destinadas a alquiler, fueron proyectas por Gaudí con el mismo esmero, por lo que cuidó hasta el último detalle e intervino en numerosos casos en elementos decorativos y mobiliario. Por lo general, los salones y dormitorios de cada vivienda dan a la calle, mientras que las zonas de servicio se orientan a los patios interiores. En la primera planta existen tres viviendas de unos 440 m2 cada una; en la segunda y tercera se sitúan cuatro viviendas, una que da al paseo de Gracia, otra al chaflán y dos a la calle Provenza; y en la cuarta hay tres viviendas, una que ocupa la zona del paseo de Gracia y el chaflán, y dos correspondientes a la calle Provenza. Gaudí incluyó para todas ellas todos los adelantos y comodidades para la época, como luz eléctrica, calefacción y agua caliente; además, cada vivienda tenía una plaza de garaje y un trastero en el sótano y un lavadero en el desván. El arquitecto cuidó al máximo todos los detalles, especialmente puertas y ventanas, diseñadas con un estilo ornamental plenamente modernista, tal como dictaban los cánones estilísticos de la época. Por lo general, estos diseños tenían inspiración orgánica, como gotas de agua, remolinos, medusas, estrellas de mar, algas y flores. Otro elemento destacado son las molduras de yeso en los marcos de las puertas y en los arcos interiores de las viviendas, con diversos diseños originales con formas orgánicas o abstractas. Gaudí incluso diseñó los picaportes de las puertas, realizados en bronce con diseños nuevamente innovadores y originales, con formas casi escultóricas. También elaboró numerosos diseños de mobiliario, algunos de los cuales se pueden ver en el piso de muestra del edificio.48​
La última planta es el desván, que Gaudí concibió de forma independiente al resto del edificio, con una original estructura a la vez plástica y funcional. Esta planta, de 800 m2, albergaba los lavaderos y otras zonas de servicios, y actuaba a la vez como regulador térmico, aislando el edificio de las temperaturas extremas, tanto de invierno como de verano. Para ello, el arquitecto se inspiró en la típica buhardilla de la masía catalana, pero con un nuevo diseño basado en arcos parabólicos,nota 11​ que en una sucesión de 270 arcos de ladrillo crean una estructura autosustentante que no necesita columnas ni muros de carga, y que consiguen un espacio diáfano que crea un corredor a todo lo largo del edificio. Estos arcos se unen en el techo en una especie de espina dorsal que recuerda el esqueleto de algún animal o la estructura de un barco dispuesta al revés. En su parte exterior, este desván se sitúa unos metros más adentro que la línea de la fachada, y está surcado por dos líneas de pequeñas ventanas, las inferiores un poco más grandes que las superiores. En el espacio entre el desván y la fachada se halla un estrecho paso de ronda que circunvala el edificio, en cuyo recorrido se encuentran cuatro pequeñas cúpulas de perfil parabólico. El desván fue remodelado en 1953 por el arquitecto Francisco Barba Corsini, que creó trece apartamentos de alquiler, de estética moderna y alejados del proyecto gaudiniano. Sin embargo, tras la adquisición del edificio por Caixa Catalunya, en 1996 fue restaurado, devolviéndole el diseño original elaborado por Gaudí, y actualmente acoge el Espai Gaudí (Espacio Gaudí), una exposición sobre la vida y obra del arquitecto, con maquetas y material audiovisual de las principales innovaciones realizadas por el arquitecto catalán.49​

Patio interior.



Acceso de entrada.



Puerta del piso principal.



Arcos catenarios del desván.



Loseta Gaudí.

Azotea[editar]

Azotea de la Casa Milà.
El edificio se encuentra coronado por una azotea situada sobre el desván, donde Gaudí situó las salidas de escalera, las chimeneas y las torres de ventilación, que por sus originales formas y diseño innovador crean un auténtico jardín de esculturas al aire libre. La terraza está compuesta de varias secciones de diferentes volúmenes y niveles, cuyos desfases están comunicados por pequeños tramos de escaleras, y que crean un espacio de singular originalidad, que es a la vez funcional y estético, dos de las premisas clave del arquitecto.50​ Estos desniveles de la azotea se deben a la distinta altura de los arcos del desván, lo que genera una terraza de formas sinuosas que, junto al diseño de corte fantástico de los elementos verticales que allí surgen, genera un espacio singular y original, que ha provocado multitud de interpretaciones diversas por parte de escritores, historiadores y críticos de arte: George Collins, por ejemplo, lo calificó de Wonderland («país de las maravillas»).51​
En la azotea se encuentran un total de 30 chimeneas, dos torres de ventilación y seis salidas de escalera, diseñadas con diferentes soluciones estilísticas. Las salidas de escalera parten del desván a través de unos cuerpos cilíndricos que albergan escaleras de caracol, y que en la azotea se convierten en pequeñas torres de forma cónica, de hasta 7,80 metros de altura, construidas en ladrillo revocado de mortero de cal, con un revestimiento de trencadís —el original diseño compuesto de piezas de cerámica que Gaudí había usado ya en varias obras suyas, como el banco corrido del Parque Güell— las cuatro que dan a la calle, y con un acabado de estuco ocre las dos que dan al interior de la manzana. A su vez, las dos más visibles desde la calle —las del chaflán— presentan en su tronco una ondulación de forma helicoidal, mientras que el resto tienen un cuerpo de forma acampanada. Por último, todas las salidas de escalera están rematadas con la típica cruz gaudiniana de cuatro brazos, aunque con un diseño diferente para cada torre.52​
Las torres de ventilación se encuentran en la fachada posterior que da al interior de la manzana, y son las salidas de los conductos de ventilación que parten del sótano. Son de ladrillo revocado con mortero de color amarillo, y presentan distinto diseño: una tiene 5,40 metros de altura, con forma hexagonal semejante a una copa cubierta, perforada con dos agujeros de forma ovalada; la otra, de 5,60 metros, tiene una original forma de ondulaciones orgánicas, semejante a varias máscaras superpuestas, como varias cintas de Moebius con agujeros en su parte central. Las formas abstractas de estas torres han sido consideradas por muchos estudiosos como un antecedente de la escultura abstracta del siglo XX. Salvador Dalí era un gran admirador de estas torres, con las que se fotografió en 1951.53​
Por último, las chimeneas son uno de los elementos más famosos y singulares de la azotea, y que más ha generado todo tipo de elucubraciones e hipótesis sobre su origen y simbolismo. Hay un total de 30 chimeneas, dispuestas en grupos o de forma individual, y esparcidas a todo lo largo de la terraza. Construidas en ladrillo revocado de mortero de color ocre, presentan un cuerpo que gira sobre sí mismo en forma helicoidal, y rematadas con una pequeña cúpula que, en la mayoría de casos tiene una forma parecida a un casco de guerrero, aunque hay unas pocas con distinto diseño, como unas que parecen la copa de un árbol, elaboradas con trozos de botellas de cava de color verde. Asimismo, en una de las chimeneas Gaudí situó un corazón que apunta hacia Reus, su lugar de nacimiento, mientras que en el otro lado un corazón y una lágrima apuntan hacia la Sagrada Familia, hecho que algunos expertos interpretan como señal de tristeza por no poder verla acabada;54​ algunas otras chimeneas presentan cruces, letras equis y otros diversos signos del enigmático universo simbólico de Gaudí. La forma de las chimeneas ha sido reproducida en numerosos elementos relativos a Gaudí, como en los soldados romanos del grupo de la Verónica situado en la fachada de la Pasión de la Sagrada Familia, que el escultor Josep Maria Subirachs realizó en homenaje al arquitecto. El director de cine George Lucas se inspiró también en ellas para los cascos de los soldados imperiales y del malvado Darth Vader en la saga Star Wars.55​ Asimismo, este elemento iconográfico fue el elegido para elaborar las estatuillas de los Premios Gaudí, que imparte anualmente la Academia del Cine Catalán, y que consisten en unas figuras de bronce de 35 cm de altura, diseñadas por Montserrat Ribé partiendo de las formas gaudinianas presentes en la azotea de la Pedrera.56​
Chimeneas

Detalle de las chimeneas, semejantes a cascos de guerrero.

Soldados romanos del grupo de la Verónica situado en la fachada de la Pasión de la Sagrada Familia, de Josep Maria Subirachs.

Casco corintio.

Soldado imperial de la saga Star Wars, cuyo casco se inspiró en las chimeneas ideadas por Gaudí.
Interpretación simbólica[editar]
Torres de ventilación

En forma de máscara, identificada con el Rey.

En forma de copa, identificada con la Reina.
El filósofo y escritor Josep Maria Carandell ofrece en su obra La Pedrera, cosmos de Gaudí una interpretación simbólica de la azotea de la Casa Milà basada en conceptos religiosos, cosmogónicos y literarios. Para este autor, la azotea sería un auto sacramental (una obra dramática en celebración del Corpus Christi), una escenificación del origen de la vida y la familia sublimado por la revelación divina. Según esta hipótesis, el carácter teatral de la terraza estaría originado por dos obras dramáticas, La vida es sueño de Pedro Calderón de la Barca —como en el vestíbulo del edificio—nota 8​ y el Hamlet de William Shakespeare, mientras que tendría continuidad igualmente la presencia de Las metamorfosis de Ovidio, por el aspecto cambiante y sinuoso de la azotea. En Cataluña, es tradicional la presencia en las procesiones de Corpus de gigantes y cabezudos, o figuras animales como dragones y víboras, y esa sería la intención de Gaudí para la azotea de la Pedrera. Así, las salidas de escalera serían gigantes, cada uno de los cuales asumiría un papel en el auto sacramental: los principales, situados en el chaflán, serían los Padres, con forma de dragón enroscado en sí mismo, siendo el de la derecha la Madre, que es a la vez la madre naturaleza, la madre de familia y la personificación de la Virgen María y, alegóricamente, de la Vida, mientras que el de la izquierda es el Padre, identificado con Dios Creador y como alegoría del Poder;nota 12​ los otros serían los hijos, en dos parejas, simbolizadas por las ventanillas colocadas a sus pies de forma triangular hacia arriba las masculinas y hacia abajo las femeninas, siendo el del paseo de Gracia el «hijo guerrero», el bueno y heroico, que se corresponde con San Miguel (o San Jorge), o bien con Segismundo, el protagonista de La vida es sueño, mientras que en última instancia sería Jesús y, alegóricamente, la Sabiduría; el que da al patio de vecinos es el «hijo escéptico», evidenciado por encontrarse desnudo (no tiene el revestimiento de trencadís que tienen las otras figuras), y que correspondería con Hamlet, el personaje dubitativo e irresoluto; su equivalente, igualmente desvestida, es la «hija loca», que se corresponde con la Ofelia shakespeariana o la Rosaura calderoniana; y la de la calle Provenza es la «hija sensata», cuyas virtudes asume Estrella, la infanta de La vida es sueño, como alegoría del Amor y el Espíritu Santo (como se demuestra por su forma de tres palomas entrelazadas). Por último, las dos torres de ventilación las identifica Carandell con el Rey y la Reina, siendo el primero la que tiene forma de máscara, que correspondería al Claudio de la obra de Shakespeare o al Basilio de la de Calderón; y la segunda, con forma de copa, sería Gertrudis, la madre de Hamlet, la reina adúltera, que personificaría la Lascivia —de ahí las aberturas en forma de matriz femenina—.57​
Críticas y polémicas[editar]
El edificio no respetaba ninguna norma de estilo convencional, por lo que recibió muchas críticas. Para empezar, el nombre «La Pedrera» es de hecho un mote asignado por los ciudadanos que censuraban su heterodoxia. Las revistas satíricas eran el principal espacio de difusión de las críticas: Junceda la presentaba en un chiste como una «mona de Pascua»; Ismael Smith insinuaba que había sufrido un terremoto como Mesina;nota 13​ Picarol la asimilaba a un imaginario Valhalla wagneriano o como una defensa antibélica de la guerra de Marruecos, o como un hangar para dirigibles.19​ En su Diario Joaquim Renart hacía un chiste sobre la dificultad de poner colgaduras en los balcones de hierro forjado. También es famosa la anécdota que cuenta que cuando el político francés Georges Clemenceau vino a Barcelona a dar una conferencia, al ver la Pedrera se marchó corriendo sin dar siquiera su discurso, aterrado de que la gente pudiese vivir en un sitio así.58​
Sin embargo, también tuvo defensores, siendo uno de los primeros Salvador Dalí, quien la reivindicó en la revista Minotaure en 1933, en un artículo titulado De la beauté terrifiante et comestible de l'architecture modern style.59​ Posteriormente, fue alabada por figuras como Le Corbusier, Nikolaus Pevsner, George Collins, Roberto Pane o Alexandre Cirici i Pellicer.60​
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Palacio Güell

El Palacio Güell (en catalán Palau Güell) es un edificio diseñado por Antoni Gaudí y encuadrado en la corriente del modernismo catalán. Está situado en la calle Nou de la Rambla de Barcelona, cerca del puerto y el paseo marítimo de la ciudad. El palacio fue encargado a Gaudí por Eusebi Güell... Ver mas
El Palacio Güell (en catalán Palau Güell) es un edificio diseñado por Antoni Gaudí y encuadrado en la corriente del modernismo catalán. Está situado en la calle Nou de la Rambla de Barcelona, cerca del puerto y el paseo marítimo de la ciudad. El palacio fue encargado a Gaudí por Eusebi Güell, quien sentía una gran admiración por el arquitecto y financió varias de sus más conocidas obras.1​ Gaudí puso todo su empeño en esta obra, ya que era su primer encargo importante, y muestra de ello es que llegó a idear hasta veinticinco soluciones distintas para el diseño de la fachada.2​ Para este proyecto contó con la colaboración de Francesc Berenguer, uno de sus más fieles ayudantes. La construcción se realizó entre los años 1886 y 1890.3​
Esta obra pertenece a la etapa orientalista de Gaudí (1883-1888), periodo en que el arquitecto realiza una serie de obras de marcado gusto oriental, inspiradas en el arte del Próximo y Lejano Oriente (India, Persia, Japón), así como en el arte islámico hispánico, principalmente el mudéjar y nazarí. Gaudí emplea con gran profusión la decoración en azulejo cerámico, así como los arcos mitrales, cartelas de ladrillo visto y remates en forma de templete o cúpula.4​

Historia[editar]

Eusebi Güell, retrato de 1915.
Eusebi Güell i Bacigalupi, conde de Güell (1846-1918) fue uno de las más importantes industriales de la Cataluña de sus tiempos, así como político, científico y escritor. Era hijo de Joan Güell i Ferrer (1800-1872), un indiano que amasó una enorme fortuna en Cuba y fue promotor de diversas industrias a su vuelta a Barcelona, como la fábrica El Vapor Vell, que consiguió la exclusiva de la fabricación de panas en España. Después de estudiar Derecho, Economía y Ciencias Aplicadas en Barcelona, Francia e Inglaterra, fue el fundador con Ferran Alsina de la Colonia Güell, una colonia obrera dedicada a la industria textil. Intervino en política y amplios sectores culturales: en 1875 fue elegido concejal del Ayuntamiento de Barcelona, en 1878 diputado provincial, y también ejerció de senador del Reino. Fue, debido a su amor a la cultura catalana, presidente de los Jocs Florals (1900) y miembro de la Real Academia Catalana de Bellas Artes de San Jorge, así como presidente del Centre Català.5​
En 1878 conoció a Gaudí, tras quedar admirado con la vitrina para la Guantería Comella que el arquitecto exponía en la Exposición Universal de París.6​ Desde entonces empezó una larga amistad y una fructífera relación profesional, ya que el industrial fue el principal mecenas del arquitecto. Gracias a ello su apellido es conocido internacionalmente, con obras como la Cripta de la Colonia Güell, las Bodegas Güell, los Pabellones Güell o el Parque Güell, además del palacio.
Güell tenía una casa en la Rambla de los Capuchinos, que había heredado de su padre. En la calle colindante, Conde del Asalto (actual Nou de la Rambla), compró dos casas con la intención de ampliar la de la Rambla: en 1883 el número 3 a Maria Toll i Serra, y en 1886 el número 5 a la familia Boada Mas, en total 408 m2. Estas casas albergaban entonces una vaquería y diecisiete domicilios arrendados, cuyas familias tuvieron que ser desalojadas. En 1887 compró también el número 3 de la calle Lancaster, en el lado contrario a la Rambla, y en 1894 el número 9 de Nou de la Rambla (esquina Lancaster) y los números 5 y 7 de Lancaster, con lo que prácticamente tenía en propiedad toda la manzana (solo le quedó el 7 de Nou de la Rambla, que no pudo adquirir).7​ El proyecto de Güell era construir una nueva vivienda que conectase por medio de un patio interior con la de la Rambla. Gaudí diseñó el Palacio Güell siguiendo la tradición de las grandes casas señoriales catalanas, como las de la calle Montcada.8​
El proceso administrativo de la construcción se inició el 12 de julio de 1886, cuando el señor Güell solicitó al Ayuntamiento el permiso de obras. Sin embargo, el arquitecto municipal, Antoni Rovira i Trias, presentó un informe negativo al no cumplir el proyecto el artículo 25 de las Ordenanzas Municipales, que estipulaba que las tribunas de las fachadas debían ser de hierro y cristal, frente a la de cantería que firmaba Gaudí. Pero este informe fue desestimado por la Comisión de Fomento (en fecha 24 de julio), posiblemente influida por el propio Güell, que tenía numerosos contactos en el Ayuntamiento. Finalmente se otorgó el permiso el 27 de julio, y el 12 de agosto Güell y Gaudí firmaron el enterado. El 15 de octubre se solicitó permiso para la demolición del número 3-5 de Nou de la Rambla, que fue otorgado el 23 de octubre y ratificado por la Comisión de Fomento el 6 de noviembre. Por último, el 12 de noviembre se libró el permiso de obras.9​
Aunque los trabajos en la decoración interior se prolongaron hasta 1890, el edificio fue inaugurado en 1888, coincidiendo con la Exposición Universal celebrada en el Parque de la Ciudadela de Barcelona. Con motivo de tal evento visitaron el Palacio Güell personajes como la reina regente María Cristina de Habsburgo, el rey Humberto I de Italia y el presidente de Estados Unidos Grover Cleveland. El señor Güell estaba tan orgulloso de su edificio que presentó unos planos del mismo —realizados por Joan Alsina i Arús— en la exposición dedicada a Gaudí en el Grand-Palais de París en 1910.10​
Eusebi Güell vivió en el palacio hasta 1906, en que se trasladó a la Casa Larrard, en el Parque Güell, donde vivió hasta su fallecimiento en 1918. El Palacio Güell pasó por herencia a la viuda de Güell, Isabel López Bru (hija del marqués de Comillas) y posteriormente a sus hijas Maria Lluïsa y Mercè Güell i López. Durante la Guerra Civil sirvió como comisaría. En 1944 quiso comprarlo un millonario estadounidense, para llevarlo a su país piedra a piedra, pero finalmente lo adquirió en última instancia la Diputación de Barcelona, a cambio de una pensión vitalicia para Mercè Güell, que puso además como condición que el edificio no fuese nunca modificado y que fuese destinado a una finalidad cultural. En 1952 se instaló en el Palacio Güell la Asociación de Amigos de Gaudí, hasta su traslado en 1968 a la Casa-Museo Gaudí del Parque Güell. Asimismo, en 1954 se estableció en el palacio el Museo del Teatro, hasta su traslado igualmente en 1996.11​
Desde su adquisición por la Diputación, el palacio ha sido objeto de varias restauraciones: la primera tras su compra en 1945, efectuada por Manuel Baldrich i Tibau, centrada en la carpintería, la vidriería, la instalación eléctrica y la pintura del edificio; entre 1971 y 1979 se realizó una nueva restauración, a cargo de Jordi Querol i Piera, centrada en la fachada y la terraza; otra en 1983, a cargo de Carles Buxadé y Joan Margarit, que efectuaron un diagnóstico completo del estado estructural del edificio, cuyas deficiencias fueron subsanadas desde entonces en fases sucesivas, a cargo de Antoni González Moreno-Navarro y Pau Carbó, especialmente en la fachada, las plantas baja y subterránea, la cúpula del salón y la terraza con sus chimeneas. En 1992 la Diputación adquirió parte del mobiliario original a los descendientes del conde Güell, que pudo ser instalado nuevamente en su ubicación original. También se situó en la cochera un carruaje tipo cupé, como el de la familia Güell, proveniente del Museo de Artes Decorativas. En 1998 se restauraron el oratorio y las pinturas de Aleix Clapés. Por último, entre 2004 y 2011 se efectuó una nueva restauración completa del edificio a cargo de Antoni González, que actualmente está abierto al público y se puede visitar en su totalidad.12​
En 1969 el Palacio Güell fue declarado Monumento Histórico-Artístico de Carácter Nacional, y desde el año 1984 forma parte del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, dentro del Lugar «Obras de Antoni Gaudí».
Descripción[editar]

Sección del Palacio Güell, realizada por Joan Alsina i Arús en 1910.
El Palacio Güell se yergue sobre un solar de planta casi rectangular, de 18 x 22 metros, con un edificio anexo en la parte sudoeste, de 6 x 20 m. La estructura está sustentada en los muros de las fachadas, de piedra natural, así como en las paredes medianeras, de ladrillo, además de pilares de ladrillo en el sótano y de piedra en los demás pisos. La medianera del lado este fue en principio fachada vista, por lo que fue rebozada y pintada con un fresco de Aleix Clapés que representaba a Hércules buscando las Hespérides, inspirado en el poema L'Atlàntida de Jacinto Verdaguer, hoy desaparecido.13​
El edificio se compone de sótano para caballerizas, planta baja con recibidor, portería, cochera y diversas áreas de servicios, entresuelo para el área administrativa, planta noble para el área social, segundo piso para el área privada (dormitorios, baños), tercero con el área de servicio, la cocina y la lavandería, y azotea.14​ En total, el edificio presenta una superficie de 2850 m2.15​
El diseño general sigue las líneas de sus creaciones de aquella época, marcada por el estilo oriental aplicado al diseño de sus obras. En este palacio culmina una etapa de predominio de las formas de inspiración árabe, bizantina o mudéjar, con realizaciones como la Casa Vicens, los Pabellones Güell o El Capricho de Comillas.16​ Gaudí diseñó con esmero tanto el exterior como el interior del palacio, con una suntuosa decoración de estilo mudéjar, donde destacan los techos con artesonados de madera y hierro. Asimismo, Gaudí estudió con eficiencia todas las soluciones técnicas y estructurales del edificio, cuidando al máximo detalle aspectos como la iluminación, la ventilación o el aislamiento acústico del exterior.17​
Gaudí lideró un amplio equipo de técnicos y artesanos, como los arquitectos Francesc Berenguer y Camil Oliveras, el maestro de obras Claudi Alsina, el decorador Francesc Vidal i Jevellí, el constructor Agustí Massip, los forjadores Joan Oñós, Salvador Gabarró y los hermanos Lluís y Josep Badia i Miarnau, los ebanistas Antoni Oliva, Julià Soley y Eudald Puntí, y los marmolistas hermanos Ventura. Asimismo, en el ámbito artístico contó con la colaboración de los pintores Aleix Clapés, Alexandre de Riquer y Ramon Tusquets, y los escultores Joan Flotats y Rossend Nobas. En cuanto a los proveedores, los elementos de ferrería eran de los Talleres Torras, la vidriería del Taller Pelegrí y la cerámica de Pujol i Bausis.18​
Fachada[editar]

Entrada al palacio.
El edificio está construido con piedra calcárea de Garraf, donde Güell tenía una finca, las Bodegas Güell. Siendo la calle tan poco ancha, resulta difícil observar la fachada en su totalidad, que sin embargo está diseñada con una gran monumentalidad. La fachada se presenta en tres niveles, quebrados en el costado derecho para no interferir con el edificio contiguo: el primer nivel corresponde al bajo y el entresuelo, y presenta la piedra cortada con sierra y pulida; incluye las puertas de acceso, con forma de arcos parabólicos, mientras que a la derecha se sitúa la entrada de servicio, y completan el conjunto una serie de ventanas protegidas con rejas de hierro. El segundo nivel está formado por la tribuna de la planta noble, sustentada por 21 ménsulas, con la piedra pulida como en el primer nivel. Por último, el tercer nivel corresponde al segundo y tercer piso, con la piedra trabajada con punzón: el segundo piso presenta cinco ventanas flanqueadas por dos balcones, mientras que en la parte derecha (la de servicio) se encuentra una pequeña tribuna apoyada sobre tres cartelas y con un coronamiento de forma escalonada; el tercer piso contiene una fila de pequeñas ventanas, y está coronado por una balaustrada de forma almenada.19​

Fachada posterior.
Del conjunto de la fachada destacan las puertas de entrada, que en su parte superior presentan unas rejas caladas de hierro forjado, que representan dos serpientes que con sus colas forman las letras E y G (de Eusebi Güell), mientras que entre las puertas se sitúa otra celosía de hierro ornamentada con el escudo de Cataluña y un yelmo con un ave fénix, obra de Joan Oñós.20​ La entrada tiene unas dimensiones impresionantes, pensadas para que los visitantes pudiesen acceder a ella montados en sus caballos, o bien en sus carruajes. Para los caballos existían en el sótano establos, lo cual en aquella época era totalmente innovador; se accedía a ellos a través de una ingeniosa rampa de forma helicoidal ideada por Gaudí.
El edificio presenta una fachada posterior que da al patio de manzana, dividida en dos órdenes diferenciados: el inferior corresponde a la planta noble, donde se sitúa un patio trasero al que se accede a través del comedor; presenta una ingeniosa tribuna con persianas de madera y revestida en cerámica de colores azul y negro, con dos ventanales metálicos en los costados, y en los flancos dos pequeñas puertas de acceso a la terraza y otra con una pasarela que comunica con el cuerpo lateral anexo del edificio. Separado de este nivel por una imposta de piedra que sobresale de la pared se halla el nivel superior, donde destaca un umbráculo o brise-soleil de madera y hierro, situado sobre la tribuna. La fachada está coronada por una cornisa de piedra con una barandilla de hierro. Toda la fachada posterior presenta la piedra trabajada con punzón. Por último, la fachada del cuerpo anexo, destinado a servicios, está hecha en obra vista, con un gran ventanal metálico con una columna de hierro fundido a la altura de la planta noble, y en los pisos superiores un conjunto de ventanas divididas por columnas y rematadas con arcos triangulares. Este cuerpo anexo está coronado con un alero de ladrillo de forma escalonada, con una barandilla de hierro.21​
Interior[editar]

Planta noble del Palacio Güell (fotografía de 1892).
El interior del edificio está concebido para armonizar de forma cómoda la vida pública y la privada, el área de la familia y la de servicios. Para ello, el vestíbulo de la planta baja conecta de forma óptima con las diversas partes del edificio: en el centro se encuentra la escalera principal, al fondo la cochera y el acceso al sótano, en el lado este la portería y en el oeste la escalera de servicio y el ascensor. Siguiendo la escalera principal se llega primero al entresuelo, donde a la derecha se hallaba el despacho del señor Güell, más la biblioteca y las estancias de administración y archivo; y a la izquierda un vestíbulo y una sala de descanso.22​
Del vestíbulo del entresuelo parte la escalera de honor, que da acceso a la planta noble, organizada alrededor de un gran recibidor central de 80 m2, que tiene una altura de tres plantas (17,5 m). Este recibidor es el núcleo central del edificio, al estar rodeado por las principales estancias del palacio. Destaca por su cubierta con doble cúpula de perfil paraboloide en el interior y cónico en el exterior, solución típica del arte bizantino.23​ La cúpula se asienta sobre arcos torales igualmente parabólicos, y está perforada con pequeños óculos que permiten el paso de la luz natural; tiene un revestimiento de placas de alabastro de color rojizo, de forma hexagonal. Al acceder por la escalera de honor aparece una primera crujía (norte) que da acceso a cuatro espacios: un primer vestíbulo de acceso, la sala de acceso al salón (o Sala de pasos perdidos), la sala de visitas y un tocador para señoras. Estos espacios están delimitados por una galería de arcadas que se corresponde con la tribuna de la fachada exterior, donde Gaudí empleó un original sistema de arcos catenarios y columnas con capiteles hiperboloidales, estilo no empleado ni anterior ni posteriormente a Gaudí.24​ La sala de visitas está decorada con un artesonado de madera de roble revestido de pan de oro y ornamentos de hierro forjado, y vidrieras con representaciones de flores de loto y medallones con efigies de personajes literarios creados por William Shakespeare.25​

Sala de Confianza (fotografía de 1890).
A continuación viene el gran salón central, que es el que estaba más ricamente decorado, con mobiliario y obras de arte de gran valor, donde destacaban varios bustos que representaban a Joan Güell, Antonio López (marqués de Comillas) e Isabel López Bru, obra de Rossend Nobas. También había varias pinturas al óleo de Aleix Clapés: Santa Isabel reina de Hungría dando su corona a un pobre, Familia campesina orando al pie de una cruz termal, Niñas jugando y un retrato de Jaume Balmes. Del mobiliario destaca un sofá-escaño de alabastro y brocatel diseñado por Gaudí, y una silla denominada Phebus, de Vidal i Jevellí, de estilo neogótico flamígero, inspirado en la ebanistería bávara.26​

Cúpula central.
A ambos lados del gran salón se hallaban: una capilla-oratorio (a la derecha), decorada con pinturas de los doce apóstoles, obra de Aleix Clapés, y una imagen de la Purísima en el altar, obra de Joan Flotats, que fue destruida en 1936;27​ y un órgano a la izquierda, obra de Aquilino Amezua, que tenía dos teclados manuales de 56 notas y otro de pedal de 27, con acoplamientos completos, trémolos, expresión y anuladores de lengüetería; la consola, diseñada por Gaudí, se encontraba en el piso principal, mientras que la ventilación se hallaba dos pisos más arriba, bajo la cúpula. El órgano se echó a perder durante la Guerra Civil, periodo en el que el metal fue fundido.28​ En 2012 finalizó el proceso de construcción de un nuevo instrumento, construido en Collbató por el organista Albert Blancafort, compuesto de 1386 tubos, con 22 registros, dos teclados manuales de 56 notas y otro de pedal de 30 notas.29​
Del lado este del salón parte una escalinata que lleva a la tribuna elevada de la planta noble —ya que esta tiene una altura de 6,5 metros—, donde se solían situar los músicos en las fiestas y eventos organizados por los Güell; de aquí se accede a una pequeña sala que fue utilizada como despacho por Àngel Guimerà cuando en el palacio se instaló el Institut del Teatre. En la crujía sur de la planta noble se hallaban el comedor —donde destaca una gran chimenea diseñada por Camil Oliveras— y la Sala de Confianza, que servía para reuniones y conciertos de piano; de aquí se accede a la terraza del patio de manzana. En la parte correspondiente al edificio anexo de la planta noble se encontraba la sala de billar y de dibujo, mientras que un pasadizo conectaba con la casa de la Rambla que Güell heredó de su padre, donde se ubicaba un pequeño museo que albergaba antigüedades y obras de arte coleccionadas por los Güell.30​
De la tribuna del salón principal parte una escalera que da acceso a la segunda planta, donde en el lado norte se hallaba una sala de estudio y varios dormitorios, en el centro una sala y lavabos, y en el lado sur el dormitorio principal, varios más a los lados y la sala de baño. Destaca la sala central, decorada con un ciclo de pinturas relativo a santa Isabel de Hungría —en homenaje a la esposa de Güell, Isabel López Bru—, obra de Alexandre de Riquer. Cabe señalar que el dormitorio principal tiene un balcón que se corresponde con el brise-soleil de la fachada posterior. Del mobiliario de este piso destacan una chaise-longue estilo Segundo Imperio francés, situado en el dormitorio principal y que solía ser usado por la mujer de Güell, y un tocador perteneciente a Isabel Güell, ambos diseñados por Gaudí. Por último, en el tercer piso (o desván) se encontraban las habitaciones del servicio, la cocina y los lavaderos, mientras que un último tramo de la escalera de servicio accede a la azotea.31​
Hay que señalar que diversas piezas ornamentales fueron aprovechadas de una anterior vivienda de Güell, el palacio Fonollar, en la calle de Portaferrissa, del que había sido desahuciado por un conflicto con los anteriores inquilinos. La decoración de esta vivienda había sido diseñada por Camil Oliveras. Antes de irse Güell se llevó los muebles y todos los objetos que pudo transportar, como revestimientos de suelos y paredes, vidrieras, cerámica, chimeneas, lámparas y otros elementos decorativos, que fueron reinstalados en el palacio Güell. Al parecer incluso se aprovecharon las baldosas de los baños del palacio Fonollar para hacer el revestimiento de las chimeneas de la azotea del nuevo palacio.32​

Sala de pasos perdidos.



Capilla-oratorio.



Chaise-longue.



Tocador de Isabel Güell.

Azotea[editar]

Detalle de la azotea.
El edificio está rematado por un terrado de 481 m2, de cuatro niveles: el más grande corresponde al cuerpo central del edificio, con 14 chimeneas, cuatro lunetas con forma de cáscara, los tragaluces y la linterna correspondiente a la cúpula central; subiendo seis escalones hay un segundo nivel perteneciente al cuerpo anexo del edificio, con seis chimeneas más; el tercer nivel se encuentra en la caja de la escalera de servicio; y el cuarto, sobre la caja del órgano, desde el que se accedía al interior de la linterna mediante una pasarela.33​
Del conjunto del tejado destacan por un lado las chimeneas, a las que lejos de tratarlas como elementos molestos, Gaudí les dio carácter decorativo. Con ello inició una forma de diseñar las chimeneas que iría desarrollando en sus siguientes obras, hasta llegar a soluciones espectaculares como en la Casa Batlló y la Casa Milà. En total son 20 chimeneas, construidas en ladrillo y —excepto seis dejadas en obra vista— recubiertas de cerámica (del tipo trencadís, habitual en las obras de Gaudí), vidrio, mármol o porcelana, con variados diseños de vivos colores. Por lo general tienen formas troncocónicas o troncopiramidales, aunque hay alguna de forma prismático-piramidal o cilíndrico-cónica, con capiteles de forma cónica o esférica, con rombos o triángulos, en espiral o en pirámide. La cerámica utilizada para las chimeneas era de la fábrica Pujol i Bausis de Esplugas de Llobregat, una de las más prestigiosas del momento y que tuvo estrechos contactos con la mayoría de arquitectos modernistas. Estas chimeneas fueron restauradas entre 1990 y 1994, con la colaboración de varios artistas, como el ceramista Joan Gardy Artigas, el escultor Joan Mora, y los pintores Robert Llimós y Gustavo Carbó Berthold. Se procuró seguir fielmente los diseños originales, pero en algún punto en que se habían perdido se recurrió a diseños propios de estos artistas, siguiendo por lo general el mismo estilo, con tan solo una pequeña referencia a la contemporaneidad: el logotipo de los Juegos Olímpicos de Barcelona de 1992 con su mascota (Cobi) en la cara sur de la chimenea número 9.34​
Destaca asimismo la alta aguja en forma de linterna que supone el remate exterior de la cúpula del salón central, hecha igualmente de cerámica y rematada con una veleta-pararrayos de hierro, que contiene la rosa de los vientos, un murciélago y una cruz griega.35​ De forma cónica, tiene 16 metros de altura, y en su parte central presenta ocho ventanas que dan luz al interior del edificio, una de las cuales sirve como puerta y está conectada a la terraza por una pasarela. Un poco más arriba se encuentran doce oberturas de forma romboidal, que permiten la ventilación del interior, así como mantener el equilibrio térmico.36​
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6

Capilla de Nuestra Señora de los Ángeles (Madrid)

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La casa de nuestra Madre la Virgen

Al ser conquistada la villa de Madrid por Alfonso VI a principios del siglo XI parece que fue edificada, sobre una atalaya que ya los árabes consideraban el Centro geométrico de España, una ermita humilde y modesta consagrada a Nuestra Señora de los Ángeles.

Esta ermita fue destruida a finales del siglo XIV, levantándose posteriormente sobre el mismo lugar la que hoy admiramos.

Forma la ermita una nave que no carece de grandiosidad: mide 36 metros de largo por 11 de altura, su construcción es de piedra caliza, ladrillo al descubierto, cubierta de teja árabe y chapiteles empizarrados.

En ella se venera a la Santísima Virgen en su advocación de Nuestra Señora de los Ángeles, patrona de la Diócesis y del pueblo de Getafe, cuyos vecinos la tienen una singular devoción. La imagen es una talla de madera de 1610.

La Santísima Virgen desde su secular ermita acompaña permanentemente a Cristo, acogiendo en Su Corazón el misterio de la redención que tuvo lugar en el Calvario.
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7

El Capricho

En 1883, Máximo Díaz de Quijano (cuya hermana era cuñada de Antonio López y López, primer marqués de Comillas, y, como él, indiano enriquecido en América) encargó a Gaudí la ejecución de un chalet de veraneo junto al palacio de Sobrellano del marqués, en la localidad cántabra de Comillas: El... Ver mas
En 1883, Máximo Díaz de Quijano (cuya hermana era cuñada de Antonio López y López, primer marqués de Comillas, y, como él, indiano enriquecido en América) encargó a Gaudí la ejecución de un chalet de veraneo junto al palacio de Sobrellano del marqués, en la localidad cántabra de Comillas: El Capricho.
Este edificio (1883-1885) es contemporáneo de la Casa Vicens (1883-1888), que Gaudí levantaba en Barcelona. Por eso, la construcción del Capricho fue dirigida a pie de obra por Cristóbal Cascante, amigo y compañero de promoción de Gaudí. Y aunque Cascante dispuso de una maqueta y de planos muy detallados de Gaudí, a quien consultaba todas sus dudas, viendo la minuciosidad de los detalles del Capricho y la perfección de los acabados se hace difícil creer que nunca estuviera en Comillas ,de hecho, el escultor Joan Matamala escribe en sus memorias que Gaudí le contó que había hecho un viaje de incógnito a Santiago de Compostela entre 1883 y 1885, pasando por Burgos y Comillas.

El Capricho de Gaudí - Comillas

La importancia del Capricho (y de la Casa Vicens) es que son los primeros edificios de Gaudí y, por consiguiente, obras importantísimas para el devenir de la carrera del arquitecto y esenciales para el estudio de la trayectoria del conjunto de su obra y definitorias del estilo de su primera época, que se distingue, como señala L. E. Cirlot, por la influencia mudéjar, por la alternancia entre esta sugestión orientalista y el medievalismo, y por la aparición progresiva y creciente de los elementos que corresponden a la época de madurez de Gaudí.

El exterior del edificio se caracteriza por la utilización de la piedra en la parte baja, del ladrillo visto adornado con franjas de cerámica vidriada que representan girasoles y hojas en el resto, y la superposición de la superficie curva frente a la recta.

El Capricho en Comillas es una de las obras Manifiesto de Antoni Gaudí i Cornet (1852 – 1926)
La Lección de Gaudí, Carlos Flores
El Capricho es una muestra de la plenitud de la tendencia oriental en la que Gaudí halló espléndidas soluciones, como la torre-minarete (o alminar persa) y que es el elemento definitorio de esta obra y el primer precedente de una solución arquitectónica que aparecerá en futuras construcciones como Bellesguard o los Pabellones del Park Güell. En el remate de la torre, toda ella revestida de la misma cerámica que las franjas, acentuando así su verticalidad, hay un delicioso templete sostenido por cuatro columnas de fundición, en el que la geometrización de la cúpula, según el ya citado Cirlot, es un verdadero cubismo realizado con un cuarto de siglo de antelación.
También hay que destacar en esta primera obra de Gaudí (lo que será una constante en su obra) la extraordinaria adaptación a las características del contratante. Efectivamente, Díaz de Quijano era músico amateur y coleccionista de plantas exóticas. El Capricho, cuyo nombre evoca, precisamente, la composición musical libre y fantasiosa, tenía planta en forma de U para abrigar del viento del norte un gran invernadero orientado al sur donde el propietario atesoraba las plantas que le traían de ultramar. Y Gaudí reflejó la pasión del propietario por la música en diversos elementos, tanto de la decoración interior, como en el exterior. Es el caso de las vidrieras de la libélula con una guitarra y la del gorrión sobre un órgano, o del banco-balcón, donde los contrapesos de la ventana de guillotina eran tubos metálicos que al subir o bajar eran percutidos por un vástago y emitían agradables sonidos musicales.

Josep Liz. Triangle Postals
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8

Casa/Palacio Episcopal de Astorga

El Palacio Episcopal de Astorga, actual sede del museo de los Caminos, es obra del arquitecto catalán Gaudí. Fue el obispo de Astorga, que era de Reus, quién habló con Gaudí para convencerlo de realizar la obra. Palacio Episcopal de Astorga El palacio La colocación de la primera piedra... Ver mas
El Palacio Episcopal de Astorga, actual sede del museo de los Caminos, es obra del arquitecto catalán Gaudí. Fue el obispo de Astorga, que era de Reus, quién habló con Gaudí para convencerlo de realizar la obra.

Palacio Episcopal de Astorga

El palacio
La colocación de la primera piedra fue en año 1887 pero por diversos problemas, entre ellos la muerte del arquitecto y la del obispo, no se acabó definitivamente hasta la década de los 60.
El material elegido fue el granito blanco para no destacar excesivamente con la fachada de la Catedral.

Palacio de GaudíEl palacio tiene un aspecto que recuerda más bien a un castillo, con almenas, miradores y hasta un foso que actualmente rodea todo el monumento y en el que está ubicadas tres esculturas que diseñó el propio Gaudí.

El monumento consta de cuatro plantas: El sótano, la planta baja, la noble y la planta superior.
Las plantas se van uniendo en una escalera de caracol y para descender hasta el sótano, había previsto un ascensor que finalmente no se puso.

En el sótano las bóvedas están hechas de ladrillo tosco sin pulir.
Las plantas superiores están caracterizadas por las maravillosas mezclas y ambientes que crean las columnas y las vidrieras al entrar la luz.

El Museo de los Caminos
El palacio Episcopal es actualmente la sede del Museo de los Caminos. Entre las diferentes salas podemos encontrar una extensísima colección de objetos, la mayor parte de ellos relacionados con el Camino de Santiago, lugar que en Astorga tienen una importancia muy grande.

Museo de los Caminos

Posee un gran muestrario de tallas románicas. También posee una gran colección de orfebrería de cruces usadas para las procesiones desde el siglo XV.

El horario de visitas del Museo de los Caminos
En Invierno: de 11 a 14 y de 16 a 18 h.
En Verano: de 10 a 14 y de 16 a 20 h.
Domingos y festivos: de 10 a 14 h.
Lunes cerrado.

Información de interés

Ayuntamiento de Astorga: Telf.- 987 616 838
Oficina de Turismo de Astorga: Telf.- 987 618 222
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9

Bellesguard

La Torre Bellesguard fue construida por Antoni Gaudí entre 1900 y 1909, con unas formas rectas muy poco habituales en su obra, inspiradas en el castillo medieval de Martín I el Humano, último rey de la dinastía catalana del Casal de Barcelona, que vivió en Bellesguard hasta su muerte en 1410... Ver mas
La Torre Bellesguard fue construida por Antoni Gaudí entre 1900 y 1909, con unas formas rectas muy poco habituales en su obra, inspiradas en el castillo medieval de Martín I el Humano, último rey de la dinastía catalana del Casal de Barcelona, que vivió en Bellesguard hasta su muerte en 1410. Gaudí construye un castillo a medio camino entre el modernismo y el gótico y restaura los restos del palacio medieval, que forman parte de los jardines de la finca.

La historia de Bellesguard está íntimamente ligada a la historia de Cataluña. Son muchos los personajes y los hechos históricos sucedidos en Bellesguard, que influencian e inspiran a Antoni Gaudí para crear una de sus obras más personales, simbólicas y fascinantes. Ven a descubrirla!
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10

Cripta de la Colonia Güell

Historia de la Cripta Gaudí Cuando Eusebi Güell encargó a su buen amigo Antoni Gaudí que construyese la iglesia de la colonia le dice textualmente, que haga lo que quiera. No le puso límites, ni en el presupuesto, ni en el tipo de obra que tenía que hacer y, como se vió con el tiempo, tampoco... Ver mas
Historia de la Cripta Gaudí
Cuando Eusebi Güell encargó a su buen amigo Antoni Gaudí que construyese la iglesia de la colonia le dice textualmente, que haga lo que quiera. No le puso límites, ni en el presupuesto, ni en el tipo de obra que tenía que hacer y, como se vió con el tiempo, tampoco en el plazo para finalizar la obra.

En el año 1.898 Eusebi Güell encargó al arquitecto Antoni Gaudí el proyecto de una iglesia para la Colonia Güell. Durante los años siguientes Gaudí realizó diferentes estudios previos que culminaron en una maqueta de la iglesia, instalada en su propio taller situado en el mismo cerro donde se elevaría el edificio.

En el año 1908 se inició la construcción del Templo. No obstante, el ambicioso proyecto que preveia una iglesia con dos naves, inferior y superior, rematada por diferentes torres laterales y un ciborrio central de 40 metros de altura, quedaría inacabado. En 1914 los hijos de Eusebi Güell comunicaron a Gaudí que no seguirían financiando las obras en curso y este tuvo que abandonar el proyecto. En noviembre del año siguiente, el obispo de Barcelona bendijo la nave inferior, la única que se llegó a construir, hecho que motivaría que la iglesia se llamase popularmente cripta. Entre 1915 y 1917, un nuevo constructor cerró la nave.

Pese a quedar inacabada, la iglesia supone un punto culminante en la obra de Gaudí al incluir por primera vez, de forma unitaria, la práctica totalidad de sus innovaciones arquitectónicas.


La Cripta fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en julio de 2005.
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11

Bodegas Güell

Las Bodegas Güell (en catalán, Celler Güell) es un conjunto arquitectónico compuesto por unas bodegas y edificios anexos situados en Garraf, en el término de Sitges (Barcelona), obra del arquitecto modernista Antoni Gaudí. Fueron construidas entre 1895 y 1901, bajo la dirección de Francesc... Ver mas
Las Bodegas Güell (en catalán, Celler Güell) es un conjunto arquitectónico compuesto por unas bodegas y edificios anexos situados en Garraf, en el término de Sitges (Barcelona), obra del arquitecto modernista Antoni Gaudí. Fueron construidas entre 1895 y 1901, bajo la dirección de Francesc Berenguer, ayudante de Gaudí.
Esta obra pertenece al período neogótico de Gaudí (1888-1898), etapa en que el arquitecto se inspiró sobre todo en el arte gótico medieval, el cual asume de forma libre, personal, intentando mejorar sus soluciones estructurales. El neogótico fue en aquella época uno de los estilos historicistas de mayor éxito, sobre todo a raíz de los estudios teóricos de Viollet-le-Duc. Gaudí estudió con profundidad el gótico catalán, balear y rosellonés, así como el leonés y el castellano en sus estancias en León y Burgos, llegando al convencimiento de que era un estilo imperfecto, a medio resolver. En sus obras elimina la necesidad de contrafuertes mediante el empleo de superficies regladas, y suprime cresterías y calados excesivos.1​

Historia y descripción[editar]
Gaudí recibió el encargo para esta obra en 1882 de parte de su gran mecenas, Eusebi Güell.2​ Éste había adquirido en 1874 unos terrenos de 825 ha en Garraf, entre Sitges y Castelldefels, en una finca denominada La Cuadra, donde anteriormente había una masía.3​ El terreno tenía viñedos y una cantera de piedra caliza.4​ Güell había conocido la obra de Gaudí en la Exposición Universal de París de 1878, fecha en la que empezó una larga amistad y un gran número de encargos como el Palacio Güell, los Pabellones Güell de Pedralbes, el Parque Güell y la Cripta de la Colonia Güell en Santa Coloma de Cervelló.

Pabellón de portería.
El encargo de Güell consistía en unas bodegas y unos pabellones de caza, pero estos últimos no llegaron a construirse. Las bodegas finalmente se construyeron entre 1895 y 1901, bajo la dirección de Francesc Berenguer, colaborador de Gaudí.nota 1​

Proyecto de pabellón de caza (1882), no construido.
Las bodegas tienen planta rectangular y un perfil frontal piramidal, con cubiertas de gran verticalidad con pronunciadas pendientes de losas de piedra, rematadas por un juego de chimeneas y dos puentes que la unen al antiguo edificio. El cuerpo del edificio tiene 28,80 m de longitud y 14,40 m de altura.5​ Tiene cinco plantas: dos subterráneas para cava y contracava, la baja para cochera y el servicio, la primera para la vivienda y la superior, que alberga un porche-mirador tipo logia que da al mar y una capilla cubierta con bóveda catenaria, con el altar en el centro.6​ Debido a la estrechez de los pisos superiores Gaudí diseñó unos pasillos laterales que sobresalen del cuerpo principal del edificio; uno de estos saledizos tiene la forma de un matacán de inspiración militar, sostenido por ménsulas.7​ El edificio está rematado por un campanario coronado con una cruz metálica y unas chimeneas de aspecto oriental, que recuerdan a las esbozadas para su proyecto irrealizado de las Misiones Católicas Franciscanas de Tánger.8​ En uno de los ángulos superiores se halla un anagrama que forma las iniciales de Eusebi Güell.7​
La construcción se realizó con la piedra caliza del terreno, por lo que el conjunto queda plenamente integrado en el entorno, algo que solía respetar Gaudí en la mayoría de sus construcciones. En los muros empleó mampostería de corte irregular, mientras que en los ángulos y salientes utilizó sillares tallados regularmente.9​
El conjunto se completa con un pabellón de portería, donde destaca la puerta de forja, con forma de red de pesca, y que recuerda a la diseñada por el arquitecto para la torre Mateu de Llinars del Vallès en 1906.10​
El conde Güell producía en Garraf un vino denominado de las Bodegas Güell, que se servía en los barcos de la Compañía Trasatlántica y se exportaba a Cuba; al no tener mucho éxito, en 1936 dejó de producirse.11​
Actualmente, las Bodegas Güell alojan un restaurante.
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12

Colegio Teresiano de Barcelona

El Colegio Teresiano o Colegio de las Teresianas (en catalán, Col·legi de les Teresianes) es una obra del arquitecto modernista Antoni Gaudí. Situado en la antigua localidad de San Gervasio de Cassolas (hoy parte integrante de Barcelona, distrito de Sarriá-San Gervasio), en la calle Ganduxer nº... Ver mas
El Colegio Teresiano o Colegio de las Teresianas (en catalán, Col·legi de les Teresianes) es una obra del arquitecto modernista Antoni Gaudí. Situado en la antigua localidad de San Gervasio de Cassolas (hoy parte integrante de Barcelona, distrito de Sarriá-San Gervasio), en la calle Ganduxer nº 85, fue concebido por san Enrique de Ossó para alojar un colegio y el convento de la Congregación de Religiosas Teresianas, que él mismo había fundado.1​ El edificio fue construido entre 1888 y 1890.
Esta obra pertenece al período neogótico de Gaudí (1888-1898), etapa en que el arquitecto se inspiró sobre todo en el arte gótico medieval, el cual asume de forma libre, personal, intentando mejorar sus soluciones estructurales. El neogótico fue en aquella época uno de los estilos historicistas de mayor éxito, sobre todo a raíz de los estudios teóricos de Viollet-le-Duc. Gaudí estudió con profundidad el gótico catalán, balear y rosellonés, así como el leonés y el castellano en sus estancias en León y Burgos, llegando al convencimiento de que era un estilo imperfecto, a medio resolver. En sus obras elimina la necesidad de contrafuertes mediante el empleo de superficies regladas, y suprime cresterías y calados excesivos.2​
El edificio fue declarado Bien de Interés Cultural el 24 de julio de 1969 con la referencia RI-51-0003820.

Historia[editar]

Estatua de san Enrique de Ossó.
La iniciativa partió de san Enrique de Ossó, fundador de la Compañía de Santa Teresa de Jesús (o Teresianas), quien planeó construir un conjunto de convento, colegio femenino e internado.3​ Para ello compró un solar de 26 104 m24​ en San Gervasio de Cassolas a la familia Ganduxer —que dio nombre a la calle en la que se ubica el colegio—, por un precio de 130 000 pesetas, el 4 de mayo de 1888.5​ Para sufragar los gastos se emitieron títulos al portador al 3 % anual, que iban de las 25 a las 25 000 pesetas.6​
La construcción se inició en 1888 —la primera piedra se colocó el 1 de septiembre— bajo la dirección del arquitecto Joan Baptista Pons i Trabal,7​ quien diseñó una estructura en forma de U, en estilo bizantino, sobrio y austero.8​
Sin embargo, poco después Ossó encargó el proyecto a Gaudí, que ya había adquirido renombre tanto como arquitecto como persona devota, razón por la cual Ossó se decantó por él. Ambos tenían amigos comunes, como el canónigo vicense Jaume Collell i Bancells o el sacerdote y poeta Jacinto Verdaguer.9​ Las obras se prolongaron de 1888 a 1890, dirigidas por el maestro de obras Claudi Alsina.10​
Del proyecto inicial de Pons i Trabal se había realizado tan solo los cimientos.11​ Gaudí cumplió la voluntad de la orden de reflejar austeridad en el edificio, en cumplimiento del voto de pobreza, por lo que, siguiendo las indicaciones de las religiosas, proyectó un edificio sobrio, realizado sobre todo en ladrillo, aunque también se empleó la cerámica en motivos ornamentales, así como elementos de forja y carpintería. Se cuenta la anécdota de que, ante la insistencia del padre Ossó de ceñirse al presupuesto, Gaudí le contestó un día:
Cada cual a lo suyo, mosén Enrique; yo, a hacer casas, usted a hacer misas.12​
Utilizando el argumento de que el ladrillo no era caro, y que no había gran diferencia de costes en colocar las piezas de una forma o de otra, fue creando elementos decorativos donde le fue posible, tanto en el exterior como en el interior. También incorporó a la fachada rejas de hierro forjado, uno de sus materiales preferidos, y la coronó con un conjunto de almenas que sugieren un castillo, posible alusión a la obra de santa Teresa Las moradas (también conocida como El castillo interior).13​
El colegio fue ocupado por las primeras monjas y estudiantes internas en mayo de 1890 y, el 8 de junio de 1891, se realizaron las primeras comuniones, a cargo del obispo Joan Baptista Grau i Vallespinós.14​
En 1908 Gaudí proyectó una capilla que no llegó a realizar por desacuerdos con la superiora del convento, Saturnina Jassà, que la quería en el primer piso para uso exclusivo de las monjas, mientras el arquitecto opinaba que debía estar en la planta baja, para uso público. La actual, de estilo neogótico, es obra de Gabriel Borrell i Cardona, finalizada en 1913.14​
El colegio sufrió algunos desperfectos en 1936, al inicio de la Guerra Civil, fecha en que se perdieron los planos originales del edificio, guardados en los bajos.14​ Durante la contienda el edificio sirvió de hospital y asilo de ancianos.15​
En 1946 se construyó un pabellón anexo en la parte izquierda del colegio, obra de José Pellicer Gambús.16​
En 1969 fue declarado Monumento histórico-artístico de Interés Nacional.16​
Descripción[editar]

Maqueta del edificio, en Catalunya en Miniatura.
El proyecto de Pons Trabal tenía planta baja, tres pisos y cubierta a cuatro aguas, con una fachada en cuerpo saliente que ascendía un piso respecto al cuerpo principal. Cuando Gaudí se hizo cargo del proyecto se habían construido unos 80 cm del perímetro de fachada. Por ello, mantuvo la estructura de tres crujías en sentido longitudinal. También mantuvo el cuerpo saliente, pero añadiendo otro equivalente en la fachada contraria, y eliminó el piso superior que sobresalía de la fachada, quedando ambos cuerpos a la altura del edificio, al tiempo que diseñó como cuerpo principal el que para Pons era el posterior, invirtiendo la preeminencia de las fachadas. Cambió las escaleras en paralelo diseñadas por Pons por otras de doble escalera, ganando el espacio situado en el ojo de escalera para situar un patio de luz; por otro lado, cortó la escalera principal en el primer piso, dejando solo la escalera de servicio hasta la cubierta. Para soportar los muros de carga que separarían las tres crujías y poder mantener estos patios de luces, disgregó las fuerzas mediante la colocación de unos bosques de columnas en las dos primeras plantas, trabando las crujías longitudinales con arcos catenáricos para no interrumpir la penetración de la luz en la planta baja. Por otro lado, cambió la cubierta a cuatro aguas por una transitable, realizada con la técnica de bóveda catalana, y la remató con almenas. También añadió dos columnas salomónicas en los extremos del cuerpo posterior, formando unos arcos para transmitir las cargas, que tienen continuación en los pisos superiores. Otra diferencia del proyecto gaudiniano respecto al inicial fue el aumento del número de ventanales.17​
El edificio tiene forma de paralelepípedo, con planta baja y cuatro pisos de distinta altura, ya que esta va decreciendo gradualmente: 5,85 m la planta baja, 4,58 m el primer piso, 3,77 m el segundo, 2,93 m el tercero y 2,88 m el cuarto.18​ Sus dimensiones son de 60 m de largo por 18 m de ancho, y 27 m de alto.19​ El último piso está coronado por una crestería de forma triangular. La fachada presenta un cuerpo central en saledizo que adquiere la altura del edificio, con el pórtico de entrada en el nivel inferior, que se convierte en mirador en las plantas superiores. Este volumen tiene su correspondiente en la parte posterior del edificio, donde se halla una entrada secundaria. En la puerta de entrada destaca una reja de hierro forjado, moldeada en plomo por Gaudí, y construida por el herrero Joan Oñós, uno de los colaboradores habituales del arquitecto.20​ Está formada por tres hojas, con unas dimensiones de 2,45 x 3,40 m, y decorada con motivos geométricos y vegetales, así como el escudo de la compañía, con el monte Carmelo, una estrella, los corazones de Jesús y santa Teresa sobre los que se posan unas palomas de la paz y la cruz central que se eleva sobre el conjunto; las hojas laterales presentan las cuatro barras de la bandera catalana, elaboradas en forma de T.21​
El pórtico está realizado en ladrillo visto y mampostería, y tiene forma de arco parabólico, realizado con ladrillos en voladizo.22​ En su interior hay una bóveda esférica sobre pechinas, y en los lados unos calados con vidrieras de colores. En la linde hay una pieza de mármol blanco con la inscripción «Todo se pasa», realizada en marquetería.23​ La puerta es madera, en plafones con aristas redondeadas, y dos rejas de hierro de forja con las iniciales de santa Teresa (ST) repetidas nueve veces.24​ Las tribunas de los dos pisos superiores están decoradas con una celosía de estilo mudéjar,19​ con una representación del escudo carmelitano en el centro, de cerámica, compuesto del monte Carmelo con una estrella en el centro y una cruz encima, flanqueado de dos corazones, el inmaculado de María y el transverberado de Teresa; en la parte superior del escudo se hallaba el birrete doctoral de la santa y, en la inferior, la inscripción «Solo Dios basta». Este escudo fue destruido en 1936 y reconstruido en 1939, aunque se perdió la inscripción inferior.25​

Fachada posterior.
Las paredes laterales de la fachada están conformadas con módulos de 4,25 m de anchura. En la planta baja los ventanales, de falsos arcos parabólicos, se agrupan de tres en tres, en alusión a la Trinidad, con rejas de hierro forjado con ornamentación religiosa. En el resto de pisos estos módulos presentan una única ventana, con persianas venecianas.26​ En los ángulos de la fachada figuran unos pináculos de ladrillo con una columna salomónica culminada con la cruz de cuatro brazos —típica de las obras de Gaudí—, de 2,5 m de altura, elaboradas con cerámica rojiza y rematadas con motivos florales, y con unos escudos cerámicos con diversos símbolos definitorios de la orden teresiana: el monte Carmelo coronado por la cruz, el corazón de la Virgen coronado por espinas y el de santa Teresa atravesado por una flecha.27​ Las almenas están rematadas por unos birretes doctorales de cerámica roja en alusión al Doctorado de la Iglesia de santa Teresa; los originales fueron destruidos en 1936 durante el transcurso de la Guerra Civil, pero se restauraron en 2002.28​ También figuran anagramas de Jesús (JHS) y de santa Teresa (T).29​
El interior está estructurado en tres sectores, el principal de los cuales es el central, que está diseñado para la circulación tanto horizontal como vertical, conectando todas las partes del edificio, al tiempo que su planimetría facilita la iluminación y la ventilación del edificio.30​ Se encuentran también dos patios interiores con unos pasillos de original diseño, con una sucesión de arcos catenarios que confieren al interior una gran luminosidad, potenciada por las paredes enyesadas.31​ Estos arcos de líneas elegantes no son meramente decorativos, sino que tienen la función de sostener el techo y la planta superior. Gaudí utilizó el arco en parábola como elemento constructivo idóneo, capaz de aguantar pesos elevados mediante perfiles poco gruesos. La distribución interior se correspondía a las aulas, despachos, comedor y cocina en la planta baja; oficinas y celdas de las monjas en el primer piso; habitaciones de las internas en el segundo; y el piso superior estaba destinado a ejercicios espirituales.32​ El pavimento era de madera en la planta baja y de baldosas cerámicas en el resto de pisos.18​
Durante la construcción, imbuido del aire de recogimiento y meditación que debía tener el colegio, Gaudí realizó dos curiosos elementos constructivos: en la columnata del primer piso dejó en medio de las columnas un pilar de un metro de altura, sin ningún remate ni decoración; al ser preguntado, dijo que representaba a Dios, por lo que no necesitaba ningún adorno. A continuación, dejó la escalera que en ese punto subía al segundo piso interrumpida, colocando el acceso al piso superior en otro lado; desde entonces hay una escala de catorce peldaños que no conduce a ninguna parte.33​
Gaudí diseñó también el jardín que rodea al edificio, donde plantó pinos y palmeras, y planificó unos caminos y unos bancos de piedra que esbozan las soluciones que más tarde emplearía en el parque Güell.34​
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Escuelas de la Sagrada Familia

Las Escuelas de la Sagrada Familia (en catalán: Escoles de la Sagrada Família)? es un edificio construido entre 1908 y 1909 por el arquitecto modernista Antoni Gaudí, situado en el recinto del Templo Expiatorio de la Sagrada Familia, en Barcelona. Era un pequeño edificio destinado a escuela para... Ver mas
Las Escuelas de la Sagrada Familia (en catalán: Escoles de la Sagrada Família)? es un edificio construido entre 1908 y 1909 por el arquitecto modernista Antoni Gaudí, situado en el recinto del Templo Expiatorio de la Sagrada Familia, en Barcelona. Era un pequeño edificio destinado a escuela para los hijos de los obreros que trabajaban en la Sagrada Familia, aunque atendió a otros niños del barrio, especialmente de clases poco favorecidas. Gaudí lo edificó en el terreno destinado a la fachada de la Gloria, que se preveía estaría libre durante bastante tiempo todavía.
Esta obra pertenece a los últimos años de su carrera, dedicados casi en exclusiva a la Sagrada Familia. Gaudí llega a la culminación de su estilo naturalista, haciendo una síntesis de todas las soluciones y estilos probados hasta aquel entonces. El arquitecto logra una perfecta armonía en la interrelación entre los elementos estructurales y los ornamentales, entre plástica y estética, entre función y forma, entre contenido y continente, logrando la integración de todas las artes en un todo estructurado y lógico.1​

Historia y descripción[editar]

Las Escuelas en 1909.
Se realizó por encargo de la Asociación de Devotos de San José que presidía Josep Maria Bocabella, fundador del templo de la Sagrada Familia.2​ Su principal promotor fue mosén Gil Parés, primer párroco de la Sagrada Familia, que fue director de la escuela hasta 1930. En principio se siguió el método pedagógico de Andrés Manjón, fundador de las Escuelas del Ave María de Granada, pero desde 1915 se aplicó el método Montessori.3​
Las Escuelas fueron inauguradas el 15 de noviembre de 1909 por el obispo de Barcelona, Juan José Laguarda y Fenollera.4​ Su realización conllevó un coste de 9000 pesetas.5​

Interior de las Escuelas.
El edificio tiene planta rectangular de 10 x 20 metros y 5 m de altura, y constaba de tres aulas, vestíbulo y capilla, con lavabos en un cuerpo añadido al edificio.6​ Las aulas eran denominadas de la Purísima (44 alumnos), del Ángel (54 alumnos) y del Sagrado Corazón (56 alumnos).7​ La construcción se realizó con ladrillo visto, en tres capas superpuestas, siguiendo la técnica tradicional de la bóveda catalana. El pavimento era de cemento portland.8​ Las formas del edificio son onduladas, lo que confiere a la estructura una sensación de ligereza pero a la vez una gran resistencia. En el exterior definió tres áreas destinadas a aulas al aire libre que estaban cubiertas con pérgolas de hierro.2​
La estructura se basa en tres vigas dispuestas de forma vertical en el interior, que sostienen otra viga de trazado horizontal situada en el centro, formando unos perfiles en forma de I que sostienen unas tablas de madera sobre las que se eleva la cubierta de ladrillo. Las distintas inclinaciones crean las formas geométricas en conoide que confieren una serie de curvas cóncavas y convexas. Los muros de carga son igualmente de planta curvilínea, con una progresiva inclinación del techo al suelo, elaborados con ladrillos colocados en rompejunta verticalmente.9​
En el interior había una escasa decoración formada por modelos de yeso de algunas esculturas de la fachada del Nacimiento de la Sagrada Familia, como las figuras de San Joaquín, Santa Ana, San Juan y San Zacarías, además de una copia del San Jorge modelado por Llorenç Matamala para la casa Botines de León.10​
Las Escuelas sufrieron graves daños el 20 de julio de 1936, al inicio de la Guerra Civil Española. Se derrumbó una parte de las fachadas, la jácena central y algunos pilares se deformaron y se cayó la cubierta de madera. En septiembre de ese mismo año se encargó a Francesc Quintana su reconstrucción, cuyas obras finalizaron en julio de 1937.11​
En el año 2002 el edificio de las Escuelas fue trasladado al exterior del templo, a la esquina entre las calles Sardenya y Mallorca. Desde entonces son sede de una exposición titulada El taller de Gaudí, dedicada al estudio de los procesos constructivos ideados por el genial arquitecto.5​
Las Escuelas de la Sagrada Familia han sido un ejemplo en genialidad constructiva y han servido de fuente de inspiración para muchos arquitectos, por su simplicidad, resistencia, originalidad del volumen, funcionalidad y pureza geométrica. Sus formas onduladas han sido aplicadas por arquitectos como Le Corbusier, Pier Luigi Nervi, Eduardo Torroja, Félix Candela o Santiago Calatrava.12​ Le Corbusier efectuó un croquis del edificio en una visita que realizó a Barcelona en 1928, y su influencia es patente en obras suyas como la iglesia de Ronchamp y el pabellón Philips de la Exposición Universal de Bruselas de 1958.13​
Véase también[editar]
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Cooperativa Obrera Mataronense

Cooperativa Obrera Mataronense Cooperativa Obrera Mataronense Obrera Mataronense.jpg Cooperativa Obrera Mataronense Información general Estilo Modernista Catalogación Bien de Interés Cultural 24 de julio de 1969 RI-51-0003824 Dirección Calle Argentona, 55-57 Localización Mataró, Flag... Ver mas
Cooperativa Obrera Mataronense
Cooperativa Obrera Mataronense
Obrera Mataronense.jpg
Cooperativa Obrera Mataronense
Información general
Estilo Modernista
Catalogación Bien de Interés Cultural
24 de julio de 1969
RI-51-0003824
Dirección Calle Argentona, 55-57
Localización Mataró, Flag of Spain.svg España
Coordenadas 41°32′02″N 2°26′33″ECoordenadas: 41°32′02″N 2°26′33″E (mapa)
Inicio 1878
Finalización 1882
Diseño y construcción
Arquitecto(s) Antoni Gaudí
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La Cooperativa Obrera Mataronense es una fábrica situada en Mataró, obra del arquitecto modernista español Antoni Gaudí. Fue una de las primeras obras de Gaudí, testimoniando su acercamiento al socialismo utópico durante aquella época.

Historia y descripción[editar]

Imagen actual del edificio.
La Cooperativa había sido creada en 1864 en Barcelona por el industrial Salvador Pagès i Anglada. En 1874 se trasladó a Mataró, encargándose en primer lugar de las obras el ingeniero Joan Brunet i Alsina.1​ Gaudí recibió el encargo en 1878 de construir la sede social en Mataró, formada por un conjunto de fábrica, barrio de casas económicas, un casino con jardín y un edificio de servicios. El arquitecto trabajó en el proyecto entre 1878 y 1882, aunque finalmente sólo se construyó la fábrica, el edificio de servicios y una nave, primer lugar donde Gaudí utilizó los arcos catenarios tan frecuentes en su obra posterior, con un sistema de ensamblaje con pernos ideado por Philibert de l'Orme.2​ En el edificio de servicios empleó azulejos de cerámica, otro de los sellos característicos de su obra.
Gaudí realizó el diseño urbanístico basándose en la orientación solar, otra de las constantes en sus obras, e incluyó zonas ajardinadas en el proyecto. También diseñó la enseña de la Cooperativa, con la figura de una abeja, símbolo de la laboriosidad.3​
A finales del siglo XIX fue mutilada en uno de sus laterales, a causa de la ampliación de la calle. Abandonada y adquirida por el municipio a finales del siglo XX, empezó su restauración para devolverle el aspecto original. La restauración, con el nombre de Nau Gaudí (Nave Gaudí) fue inaugurada el 26 de septiembre de 2008. Actualmente acoge la Colección Bassat de Arte Contemporáneo de Cataluña.
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Casa Botines

La casa Botines o casa Fernández y Andrés es un edificio de estilo modernista situado en la ciudad española de León, capital de la provincia homónima. Originalmente era un almacén comercial y residencia particular. Construido y diseñado por el arquitecto Antoni Gaudí entre 1891 y 1892, es una de... Ver mas
La casa Botines o casa Fernández y Andrés es un edificio de estilo modernista situado en la ciudad española de León, capital de la provincia homónima. Originalmente era un almacén comercial y residencia particular. Construido y diseñado por el arquitecto Antoni Gaudí entre 1891 y 1892, es una de sus tres obras fuera de Cataluña, junto al Palacio Episcopal de Astorga —también en la provincia de León— y El Capricho de Comillas, en Cantabria.
Se encuentra ubicado junto al palacio de los Guzmanes —sede de la Diputación de León— y junto a la plaza de Santo Domingo, lugar de encuentro entre el casco antiguo y el ensanche. Fue restaurado en 1953 y, en 1969, fue declarado Monumento Histórico de Interés Cultural. En la actualidad acoge el Museo Gaudí Casa Botines gestionado por la Fundación España-Duero.
El término casa Botines deriva del apellido del fundador de la sociedad, Juan Homs y Botines,1​ un empresario y comerciante de origen catalán asentado en la capital leonesa. Sus socios Mariano Andrés González-Luna y Simón Fernández Fernández fueron los responsables del encargo de la casa a Gaudí.
Esta obra pertenece al período neogótico de Gaudí (1888-1898), etapa en que el arquitecto se inspiró sobre todo en el arte gótico medieval, el cual asumió de forma libre, personal, intentando mejorar sus soluciones estructurales. El neogótico fue en aquella época uno de los estilos historicistas de mayor éxito, sobre todo a raíz de los estudios teóricos de Viollet-le-Duc. Gaudí estudió con profundidad el gótico catalán, balear y rosellonés, así como el leonés y el castellano en sus estancias en León y Burgos, y llegó al convencimiento de que era un estilo imperfecto, a medio resolver. En sus obras de esta época eliminó la necesidad de contrafuertes mediante el empleo de superficies regladas y suprimió cresterías y calados excesivos.2​
Esta obra está inscrita como un monumento declarado en el registro de Bienes de Interés Cultural del patrimonio español con el código RI-51-0003826.

Historia[editar]

Alzado del edificio realizado por Gaudí

Plano del edificio realizado por Gaudí
En la ciudad de León se asentó en el segundo tercio del siglo xix una prendería regentada por el comerciante catalán Juan Homs y Botines,nota 1​ dedicada a la compra-venta de valores. Con el tiempo, dicho comerciante pasó a formar sociedad con uno de sus empleados, Simón Fernández Fernández, más tarde casado con una cuñada suya. Fernández se estableció con el mismo negocio de préstamos en la plaza de Don Gutierre, entonces plazuela de Boteros, y terminó asociándose con otro antiguo empleado de Botines, Mariano Andrés González-Luna, con lo que la primitiva firma Homs y Fernández se convirtió en Fernández y Andrés, con domicilio en la plaza Mayor.3​
Su labor financiera como casa de banca se conjugó con la de almacén de tejidos. Sus actividades comerciales los relacionaba con los fabricantes catalanes Güell, Parellada y Cía, y fue el empresario Eusebi Güell quien recomendó al arquitecto Gaudí para llevar a cabo la construcción de una nueva casa para el negocio en la plaza de San Marcelo.4​ El inmueble tomó el nombre de Botines por el promotor original de la sociedad, aunque se conoce también como casa Fernández y Andrés. A la muerte de Simón Fernández en 1891 le sucedieron en la sociedad sus hijos José y Aquilino Fernández Riu. En ese momento Gaudí trabajaba en Astorga, en la obra del palacio episcopal (1889-1893), por lo que aceptó el encargo debido a su cercanía y consonancia estilística.3​
Construcción[editar]
La parcela sobre la que se ubicaría el edificio, de 2390,5 m², fue comprada por Fernández y Andrés al duque de Uceda, Francisco de Borja Téllez-Girón y Fernández de Velasco, y sus dos hermanas, Rosario y María de la Piedad, a quienes la Diputación de León ya había adquirido el contiguo palacio de los Guzmanes en 1882.5​ El precio de compra fue de 17 000 pesetas.6​ Originalmente el proyecto fue objeto de un enconado litigio promovido por el ayuntamiento a instancias del vecino de poniente, Eleuterio González del Palacio, que no veía con agrado la implantación aprobada, por ser atentado contra el ornato público y dejar sin lucimiento la fachada del palacio. Este pleito iría ligado a la cesión del terreno y al dominio de la parte del solar en la plaza de San Marcelo.7​ La resolución judicial, de 1890, reconoció a los propietarios una superficie de 800 m².8​

Antoni Gaudí
El arquitecto mandó los planos en diciembre de 1891 y se dedicó el invierno a la preparación de la obra. Con la llegada del buen tiempo, Gaudí se trasladó a León con su equipo de maestros y oficiales,3​ donde no había obreros especializados, pero sí canteros que trabajaban en la restauración de la catedral. Las obras comenzaron el 4 de enero de 1892.3​ La construcción estuvo rodeada de intrigas y malos augurios, que Gaudí zanjó pidiendo por escrito y firmados todos los informes técnicos contrarios para, una vez terminada la casa, exponerlos en un sitio visible del vestíbulo.9​
Que me envíen estos informes técnicos por escrito y yo los colocaré en unos marcos del vestíbulo de la casa cuando esta esté terminada.3​
En cualquier caso, Gaudí no disponía de mucho tiempo para enfrentarse a las discrepancias suscitadas, por tenerlo absorbido en Barcelona el estudio de la nueva estructura que pensaba dar a la Sagrada Familia y al colegio de las Teresianas. Estas atenciones le obligaron a espaciar sus visitas a la obra, que suplía con eficacia las más frecuentes de su encargado Claudi Alsina,5​ portador de sus instrucciones. En el equipo figuraban además Antonio Cantó, encargado de la cantería; Mariano Padró, albañilería; y Juan Coll, carpintería. Por otro lado, la carpintería de taller fue encargada a la firma barcelonesa Casas, Planas y Cía —posteriormente Casas y Bardés—; las columnas de fundición se encargaron a Hijos de Ignacio Damians, también barcelonesa; la puerta principal de hierro forjado fue elaborada por los talleres de Joan Oñós, también de la Ciudad Condal; la verja del sótano, las barandillas y el montacargas fueron confeccionados por Nessler, Raviada y Cía, de Gijón; los techos decorados eran de Hermanos Vila; y las rejas de las ventanas del sótano de Bernardo Valero, de León.10​
La construcción se concluyó tras diez meses en noviembre de 1892,11​ un hecho notable por el grado de elaboración artesanal que presenta en la mayoría de sus elementos y que sorprendió a los leoneses de la época.12​ La imagen de San Jorge y el dragón fue colocada con posterioridad al fin de las obras, el 15 de noviembre de 1893.10​
Evolución posterior[editar]

La casa Botines en construcción
A comienzos del siglo xx Mariano Andrés compró la parte del negocio de su socio a sus descendientes, José y Aquilino Fernández Riu. A su fallecimiento en 1911 la propiedad de la casa pasó una mitad a su viuda, Leonarda Lescún Lubén, y la otra mitad a sus hijos, Mariano y Rogelia Andrés Lescún.13​

La puerta de forja de la casa Botines antes de su colocación, en el taller de Joan Oñós (Barcelona). Obsérvese la desaparecida inscripción Fernández y Andrés
En 1929 el edificio fue adquirido por la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de León. La compra a los herederos de Mariano Andrés se hizo por 750 000 pesetas.13​ En 1931 esta entidad hizo una pequeña remodelación, en que se suprimió el altillo de madera del centro de la planta baja y la escalera central, al tiempo que se sustituyeron los mostradores de madera por otros de mármol y cristal.14​
Hubo una nueva reforma en 1953, que fue polémica porque rompió con el diseño original, pues eliminó siete de los 28 pilares del sótano.15​16​ Se encargó la remodelación al arquitecto Luis Aparicio Guisasola, quien para proporcionar más espacio a la planta noble suprimió las columnas por vigas metálicas horizontales; en el semisótano se forraron las columnas con placas rectangulares de madera, frente al anterior fuste cilíndrico metálico; y en la planta noble se forraron las columnas con mármol blanco y se ocultaron los capiteles bajo un falso techo de escayola.17​
El 24 de agosto de 1969 la casa Botines fue declarada por el Decreto 1794/1969 del Consejo de Ministros como monumento histórico-artístico de carácter nacional, junto a otras dieciséis obras de Gaudí.18​
El edificio fue propiedad de Caja León hasta que esta absorbió en 1990 a otras cuatro cajas de ahorros y se convirtió en Caja España, entidad que seis años después acometería nuevamente obras de restauración en el edificio para devolverlo a su estado original.15​ Después de estas obras, que le valieron el premio Europa Nostra en 1998,19​ el edificio Botines se convirtió en la sede de la caja de ahorros. En la nueva rehabilitación, realizada por los arquitectos Félix Compadre Díez y Mariano Díez Sáenz de Miera, se procuró respetar al máximo el opus gaudiniano, al tiempo que se buscaba conjugar en la medida de lo posible los valores físicos del edificio con la utilidad y la funcionalidad. Así, se recuperaron los diversos elementos originales suprimidos o transformados en la anterior reforma, a través de su reconstrucción o de su recuperación.20​
Tras la fusión de Caja España y Caja Duero se creó en 2016 la Fundación España-Duero, y la casa Botines fue reconvertida en museo, el Museo Gaudí Casa Botines, cuya inauguración se produjo el 23 de abril de 2017. El nuevo museo permite una visita al edificio gaudiniano abierto al público por primera vez, y en sus salas se exponen diversos objetos y obras de arte de la Fundación, entre ellos pinturas de Casas, Sorolla, Madrazo, Tàpies, etc.21​
Descripción[editar]

Parte trasera de la Casa Botines vista desde las murallas
El proyecto de Gaudí fue un edificio a cuatro vientos de estilo neogótico, resuelto con su inconfundible sello modernista. El edificio sirvió para albergar en sus plantas bajas (semisótano y bajos) los despachos y almacenes del negocio de tejidos, y disponía al mismo tiempo de viviendas en las plantas superiores: en la primera los dos pisos de los propietarios y en las dos superiores pisos de alquiler (cuatro por piso); por último, se ubica un desván —donde había la vivienda del conserje—, con cubierta a cuatro vertientes. Se trata de una doble cubierta, ya que su altura equivale a dos plantas, pensada como aislamiento del edificio y, al mismo tiempo, gracias a sus lucernarios, como entrada de aire y luz en el interior.22​
La planta del edificio es trapezoidal, debido a la forma del solar.23​ Tiene cuatro fachadas: norte, de 35,5 m; sur, de 28,5 m; este, de 25 m; y oeste, de 20 m. Cada acceso tenía una finalidad: la puerta principal, en la plaza de San Marcelo, daba a la tienda y las oficinas; la posterior al almacén; y las laterales a los pisos.23​
Exterior[editar]

San Jorge y el dragón, obra de Llorenç Matamala

Estatua de Gaudí frente al edificio, obra de José Luis Fernández
La construcción se realizó con muros de sólida cantería caliza, dispuesta en forma de almohadillado.24​ La talla basta de la piedra da al edificio un aspecto de rusticidad, lo que acentúa su apariencia historicista.25​ El edificio está flanqueado por cuatro torres cilíndricas sobre ménsulas, rematadas con chapiteles de forma cónica hechos de pizarra, que culminan en una veleta —la más alta con forma de cruz de Malta—.23​ El techo es también de pizarra. La casa está rodeada de un foso con reja de forja, con un entramado de espirales dispuestas en forma de losange.24​ Las ventanas son de guillotina, con voladizos inclinados para retener la nieve, muy frecuente en el invierno leonés.26​ Todos los ventanales son lobulados, excepto los de la crestería y los torreones superiores.9​
Gaudí realizó el foso en unas zanjas corridas rellenas de mampostería hormigonada, como era costumbre en Cataluña, por lo que recibió la crítica de varios ingenieros que alegaban que ese sistema no era válido para ese terreno, por lo que la cimentación corría grave peligro. Fue por estas críticas por las que expresó su famoso comentario de enmarcar los informes técnicos recibidos.15​
La fachada es de estilo gótico, ya que Gaudí procuró que se adaptase a su entorno, especialmente a la catedral y al palacio de los Guzmanes. Así, diseñó las puertas y ventanas con arcos lobulados, y acentuó la horizontalidad de la fachada con cornisas bien marcadas.27​ La puerta principal es de hierro forjado, con un dovelaje heptalobulado,28​ donde destaca la figura de un león, como homenaje a la ciudad.29​ Antiguamente tenía la inscripción Fernández y Andrés en el tímpano, que desapareció tras ser adquirida por Caja León.30​ Sobre esta puerta se encuentra una escultura de San Jorge y el dragón, diseñada en Barcelona por Llorenç Matamala y ejecutada in situ por el picapedrero Antonio Cantó, de 2,9 m de altura y realizada con piedra de Gerona.31​ El modelo para el santo fue el propio Matamala y para el dragón una de las gárgolas del ábside de la Sagrada Familia. Encima de esta estatua hay un reloj. Del resto de portales, cabe destacar en los dos laterales unos remates de hierro forjado con las iniciales del propietario y del fundador de la empresa, M-A (Mariano Andrés) y J-H (Joan Homs).27​
En 1953, durante unas obras en las que se pretendía sustituir la estatua de san Jorge por una de la Virgen del Camino, patrona del Reino de León, se encontró detrás de la estatua un tubo de plomo que contenía una serie de documentos relativos a la obra, como los planos del edificio firmados por Gaudí, el contrato de propiedad del solar, el acta de conclusión de las obras y unos periódicos locales.3​ La estatua original fue sustituida en 1956 por una réplica tallada por Andrés Seoane sobre un vaciado de Rafael García Morales.32​
Interior[editar]
El interior del edificio presenta un original concepto técnico ajeno a cualquier sistema de la época, ya que Gaudí ensayó unas técnicas innovadoras que aplicaría posteriormente en su obra. En la planta baja y en el semisótano desarrolló una planta libre, al sustituir los tradicionales muros de carga por un conjunto de 28 pilares de fundición de 20 cm de diámetro, que hacen de estos dos niveles unos espacios diáfanos con los que consigue la máxima utilidad espacial, al tiempo que consigue una mejor iluminación natural y renovación del aire. Todo ello le permitiría aplicar la misma fórmula en la casa Milà, aunque esta vez con pilares de piedra.33​
Para una mayor racionalidad en el uso del espacio, Gaudí dividió las plantas interiores en 96 módulos (12 en las fachadas largas y 8 en las cortas), con lo que creó una retícula que le permitía alinear las paredes, colocar los pilares y situar los huecos de escalera y los patios de luces.34​
Frente al estilo gótico de la fachada, en el interior diseñó unos acabados del más puro estilo modernista, donde destacan los trabajos en ebanistería, las vidrieras, los esgrafiados y los componentes de forja de hierro, como barandillas, tiradores y mirillas, los cuales aúnan funcionalidad y estética.34​ En la planta noble hay unas vidrieras que representan los Partidos Judiciales de León, el Ahorro, la Industria, el Comercio, el Trabajo y la Agricultura, así como el escudo de León repetido once veces, obra original de David López Merille restaurada en 1996 por Luis García Zurdo.35​
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16

Portal Miralles

El Portal Miralles es un cercado y puerta de acceso a la Casa Miralles, obra del arquitecto modernista Antoni Gaudí. Está situado en el número 55 del Paseo Manuel Girona en Barcelona. Fue un encargo realizado en el año 1901 a Gaudí por el industrial Hermenegild Miralles i Anglès. Descripción... Ver mas
El Portal Miralles es un cercado y puerta de acceso a la Casa Miralles, obra del arquitecto modernista Antoni Gaudí. Está situado en el número 55 del Paseo Manuel Girona en Barcelona. Fue un encargo realizado en el año 1901 a Gaudí por el industrial Hermenegild Miralles i Anglès.

Descripción[editar]

El portal en 1902.
El señor Miralles tenía una industria de complementos para la construcción, especializada en arrimaderos y asientos para sillas de madera prensada, así como un tipo de baldosas de cartón prensado. Gaudí había colaborado con él en varias obras suyas, como el fumador de la Casa Vicens y la decoración del Bar Torino. Asimismo, experimentó con las prensas del señor Miralles para hacer los cálculos de resistencia de materiales en varias de sus obras, como la Casa Milà. Por todo ello, Miralles encargó a Gaudí la construcción de su casa, en unos terrenos que poseía en Sarrià, que había comprado a Eusebi Güell, el mecenas de Gaudí. El arquitecto proyectó el muro de cerca y la puerta de acceso de la finca, pero finalmente no se encargó de la casa, que fue construida por su ayudante, Domènec Sugrañes i Gras, que realizó un proyecto con forma de barraca valenciana. Lo construido por Gaudí revela una cierta influencia barroca, en paralelo a la Casa Calvet que había realizado poco antes el arquitecto.
Actualmente se conserva parte del muro, de forma ondulada y realizado con trencadís blanco y rematado por una reja de tela metálica con pinchos en la parte superior, que tiene forma de red de pescar; así como la puerta, realizada con un gran arco lobulado y coronada con la clásica cruz gaudiniana tridimensional de hierro forjado (la que hay actualmente es una réplica, ya que la original se conserva en la Casa-Museo Gaudí del Parque Güell). Tiene también una marquesina para la protección contra la lluvia, además de una pequeña puerta de reja de hierro original.
En el año 2000 se efectuó una restauración del portal, circunstancia aprovechada para inaugurar la escultura A Antoni Gaudí, un retrato del arquitecto de cuerpo completo y tamaño real, realizada por el escultor Joaquim Camps.
En la actualidad sirve de cercado a unos edificios construidos en 1968 por el arquitecto José Antonio Coderch de Sentmenat, conocidos como Les Cotxeres (Las cocheras) por haberse guardado en este sitio los tranvías de Barcelona.
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17

Bar Torino

El Bar Torino fue un establecimiento hostelero situado en el paseo de Gracia nº 18 de Barcelona, creado en 1902 y desaparecido en 1911. Destacó por su decoración de estilo modernista, dirigida por Ricard de Capmany y con la colaboración de los arquitectos Antoni Gaudí, Pere Falqués y Josep Puig... Ver mas
El Bar Torino fue un establecimiento hostelero situado en el paseo de Gracia nº 18 de Barcelona, creado en 1902 y desaparecido en 1911. Destacó por su decoración de estilo modernista, dirigida por Ricard de Capmany y con la colaboración de los arquitectos Antoni Gaudí, Pere Falqués y Josep Puig i Cadafalch.

Historia[editar]

Entrada al bar.
El bar fue fundado por el italiano Flaminio Mezzalama, natural de Turín (en italiano, Torino), de ahí el nombre del establecimiento. Su intención era la de introducir en Barcelona el vermut Martini & Rossi. Fue inaugurado el 21 de septiembre de 1902, y en su día fue considerado el bar más lujoso de la ciudad.1​ Tuvo una existencia efímera, ya que cerró en 1911. En su lugar se instaló la Joyería Roca, que desde 2009 es Joyería Tous.2​
El local destacó especialmente por su decoración, realizada en estilo modernista bajo la planificación del decorador Ricard de Capmany, quien contó con la participación de algunos de los mejores arquitectos del momento: Antoni Gaudí, Pere Falqués y Josep Puig i Cadafalch, quienes se encargaron del comedor, la marquesina y el techo, respectivamente.1​ El grupo escultórico del mainel de la puerta representaba una mujer con una copa en la mano sobre la que un niño vertía vino, obra de Eusebi Arnau. También intervino el pintor Ricard Urgell, autor de dos plafones con escenas de caza, además de unos frescos realizados por Emili Saumell Llavallol y Francesc García Escarré, así como un largo elenco de artistas y profesionales: las vidrieras emplomadas eran de Antoni Bordalba, los bronces y metales de Octavi Domènech y la fundición Hijos de Gaspar Quintana, los mosaicos de la Società Musiva Veneziana, las lámparas de Fratelli Tosso, la carpintería de A. Calonja e Hijos, el mobiliario de Michael Thonet y los tapices de Modest Urgell.3​
Gaudí diseñó la ornamentación del llamado Salón Árabe, confeccionada con losetas de cartón prensado y barnizado que imitaban azulejos y mosaicos, fabricadas por Hermenegild Miralles, un impresor y editor para el que construyó el Portal Miralles.4​
En 1902 el bar recibió el Premio al mejor establecimiento comercial en el Concurso anual de edificios artísticos de la ciudad de Barcelona.4​
Véase también
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18

Casa Vicens

··· La Casa Vicens (1883-1885) de Barcelona, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2005, se levanta en el tranquilo barrio de Gràcia, como un oasis insólito de aroma oriental y mudéjar, cubierto de espectaculares baldosas verdes y blancas. Fue construida según el proyecto de... Ver mas
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La Casa Vicens (1883-1885) de Barcelona, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2005, se levanta en el tranquilo barrio de Gràcia, como un oasis insólito de aroma oriental y mudéjar, cubierto de espectaculares baldosas verdes y blancas.

Fue construida según el proyecto de casa de veraneo realizado por un joven Gaudí por encargo del señor Manel Vicens y Montaner (1836-1895), corredor de cambio y bolsa. Es la primera obra que Gaudí realizó en Barcelona y en la cual pudo desplegar todo su talento.

Crea una obra innovadora y original que rompe estilísticamente con todo el que se había construido anteriormente en Cataluña. La Casa Vicens es uno de los primeros ejemplos de la renovación estética del arte y la arquitectura que tuvo lugar en toda Europa a finales del siglo XIX. Es el punto de partida de la trayectoria artística de Gaudí y está considerada una de las primeras obras maestras del modernismo.

Gaudí encuentra en la naturaleza la fuente de inspiración más importante para toda su obra, y la Casa Vicens es uno de los primeros ejemplos, puesto que vemos como diferentes elementos naturales son representados e integrados en todo el conjunto.

Hay que destacar la reja de hierro fundido de entrada a la finca, en la cual se representa la hoja de palmito, y las flores de clavel de moro que Gaudí adopta como elemento ornamental a las baldosas cerámicas de la fachada.

Esta referencia a los elementos naturales no sólo es presente en el exterior de la casa, sino que, mediante la integración de diferentes artes decorativas ―forja, pintura, cerámica, carpintería, decoración mural, etc.―, Gaudí consigue que la naturaleza penetre dentro de la casa, creando de este modo una continuidad entre espacio interior y exterior.

Si miramos más allá de la decoración, podremos adivinar tanto el estilo historicista mudéjar como las formas de inspiración india y japonesa. Podemos fijarnos en el tratamiento especial de los ángulos del edificio, escalonados para evitar la rigidez clásica. Este exotismo oriental provocaba entusiasmo entre la élite de la época de Barcelona. No debería extrañarnos, pues, que esta primera obra de Gaudí fuera aplaudida con más fervor del que recibirían, años más tarde, obras hoy tan emblemáticas como "La Pedrera".

La Casa Vicens abre como Casa Museo y propone una visita rigurosa a la vez que atractiva para todos los públicos, en la que incluye una exposición permanente y un recorrido por las estancias originales de Gaudí, cuidadosamente conservadas y restauradas en la actualidad.

CONTACTO
933 484 258
Contactar por correo
www.casavicens.org
Carrer de les Carolines, 24, 08012
Barcelona
COMO LLEGAR
L3-Fontana
22, 24, 27, 32, 87, 92, 114, V17
L6-Sant Gervasi, L7-Plaça Molina
HORARIO
Diario, de 10 a 20h. | Cerrado: 25 diciembre y 1 enero.
Abrirá sus puertas el próximo 16 de noviembre.
ACCESIBILIDAD
Discapacidad Motriz
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19

Jardines Can Artigas

Los Jardines de Can Artigas se encuentran en la localidad de La Pobla de Lillet (Barcelona) y fueron realizados entre 1905 y 1906, con un proyecto diseñado por el arquitecto modernista Antoni Gaudí. Historia y descripción[editar] En 1905 Gaudí viajó a La Pobla de Lillet para construir el... Ver mas
Los Jardines de Can Artigas se encuentran en la localidad de La Pobla de Lillet (Barcelona) y fueron realizados entre 1905 y 1906, con un proyecto diseñado por el arquitecto modernista Antoni Gaudí.

Historia y descripción[editar]
En 1905 Gaudí viajó a La Pobla de Lillet para construir el chalet de Catllaràs, refugio de montaña para los ingenieros de las minas de carbón que abastecían la fábrica de cemento Asland, en la localidad vecina de Castellar de Nuch, propiedad de Eusebi Güell, rico industrial que fue el principal mecenas de Gaudí. Durante su estancia en la localidad, Gaudí se alojó en casa del industrial textil Joan Artigas i Alart, el cual tenía un terreno en la llamada Fuente de la Magnesia, en el cauce del río Llobregat. En agradecimiento por la hospitalidad del señor Artigas, Gaudí le diseñó los jardines.1​

El chalet de Catllaràs (1905), la otra obra de Gaudí en La Pobla de Lillet.
Gaudí realizó un proyecto semejante -aunque en menor escala- al del Parque Güell que por entonces construía en el barrio de Gracia de Barcelona. Incluso envió a Lillet a varios albañiles que habían trabajado en el Parque Güell, por lo que las similitudes estilísticas y estructurales son evidentes entre ambas obras. Como en el Parque Güell, Gaudí diseñó unos jardines plenamente integrados en la naturaleza, con un conjunto de construcciones de líneas orgánicas que se integran perfectamente con el entorno natural. Incluso construyó una gruta artificial, detalle muy del gusto de Gaudí, que ya construyó una en la Cascada del Parque de la Ciudadela.2​
Gaudí diseñó un jardín pensado para el paseo, con un recorrido establecido en el que destacan varios lugares de interés: la Glorieta, situada en el lugar más alto y que ejerce de mirador; la Cueva, lugar original de la Fuente de la Magnesia, donde Gaudí utilizó arcos catenarios, uno de sus más habituales elementos constructivos; la Cascada, fuente de agua hecha con piedras colocadas en forma del típico "trencadís" gaudiniano, y una decoración de motivos vegetales hecha con hierro revestido de cemento; y el merendero, al lado del puente de los Arcos (dos de los cuales tienen forma humana, una masculina y otra femenina). Destacan asimismo las figuras en forma de serpientes enroscadas situadas en el camino de la Glorieta, hechas de conglomerado.
Como en tantas otras de sus obras Gaudí incluyó en los Jardines Artigas unos símbolos cristianos; en este caso se trata de los símbolos de los cuatro evangelistas (Tetramorfos) repartidos a lo largo del parque: en la Cascada, el ángel de San Mateo (actualmente desaparecido); en el Puente de Arco Cojo (que cruza el río Llobregat), el Águila de San Juan; en la Pérgola, el León de San Marcos; y en la Fuente del Buey (a la que da nombre) el buey de San Lucas. Estas cuatro imágenes están situadas en forma que reproduce una cruz.3​
Los jardines estuvieron prácticamente abandonados hasta 1971, en que se publicó un artículo que daba a la luz la autoría de Gaudí; en 1992 fueron restaurados bajo la supervisión de la Real Cátedra Gaudí. Las actuales esculturas son obra de Ramon Millet i Domènech.4​ Actualmente los Jardines de Can Artigas son de propiedad municipal y están abiertos al público.
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20

Casa Calvet

La casa Calvet es un edificio de estilo modernista diseñado por Antoni Gaudí, situado en la calle Caspe nº 48 de Barcelona (distrito del Ensanche). Fue construido entre 1898 y 1900. Gaudí contó con la colaboración de sus ayudantes Francesc Berenguer, Joan Rubió y Juli Batllevell.1​ La casa... Ver mas
La casa Calvet es un edificio de estilo modernista diseñado por Antoni Gaudí, situado en la calle Caspe nº 48 de Barcelona (distrito del Ensanche). Fue construido entre 1898 y 1900. Gaudí contó con la colaboración de sus ayudantes Francesc Berenguer, Joan Rubió y Juli Batllevell.1​
La casa Calvet es un reflejo de la plenitud artística de Gaudí: pertenece a su etapa naturalista, periodo en que el arquitecto perfecciona su estilo personal, inspirándose en las formas orgánicas de la naturaleza, para lo que puso en práctica toda una serie de nuevas soluciones estructurales originadas en los profundos análisis efectuados por Gaudí de la geometría reglada. A ello añade una gran libertad creativa y una imaginativa creación ornamental: partiendo de cierto barroquismo sus obras adquieren gran riqueza estructural, de formas y volúmenes desprovistos de rigidez racionalista o de cualquier premisa clásica.2​
En 1900 recibió el Primer Premio de la primera edición del Concurso anual de edificios artísticos de Barcelona. El edificio fue catalogado como Bien de Interés Cultural el 24 de julio de 1969 con la referencia RI-51-0003819.

Descripción[editar]

Plano de la fachada de la casa Calvet, firmada por Gaudí el 29 de marzo de 1898.
El edificio fue realizado para un fabricante textil, Hijos de Pedro Mártir Calvet,3​ y sirvió tanto para el negocio, al cual se destinaron la planta baja y el sótano, como para viviendas, ubicadas en las plantas superiores —la principal, del propietario, mucho más lujosa—. Algunos expertos en la obra de Gaudí consideran la casa Calvet como la obra más conservadora del arquitecto.4​ Según ellos, la explicación está en que, por una parte, Gaudí tuvo que encajar el edificio entre otros más viejos ya existentes y, por otra, tener en cuenta el hecho de que estaría ubicado en un barrio elegante. Efectivamente, la simetría, el equilibrio y el orden que caracteriza la casa Calvet no son habituales en la obra de Gaudí. Aun así, existen elementos modernistas como, por ejemplo, las dos secciones de fachadas terminadas en curvas en la cubierta, el balcón acristalado que sobresale por encima de la entrada o la forma de los demás balcones.
En este proyecto Gaudí recurrió a un estilo un tanto barroco, visible en el uso de columnas salomónicas, la decoración con temas florales y el proyecto de azotea con cascada y maceteros de aire rococó.5​ Esta obra supuso el fin del empleo de recursos historicistas por parte del arquitecto, que abandonó el uso de estilos recurrentes —como el arte mudéjar, el románico o el gótico— que había empleado en algunas de sus obras anteriores, para enmarcarse en un período de madurez personal y plenitud artística en que su máxima inspiración sería la naturaleza, y que culminaría en obras como la casa Batlló o la casa Milà.6​
Al encontrarse el edificio en pleno Ensanche de Barcelona, el proyecto urbanístico diseñado para la ampliación de la ciudad en 1860 por Ildefonso Cerdá, Gaudí tuvo que amoldarse a la planimetría de los edificios construidos para el plan Cerdá. Solían ser de planta rectangular, con doble fachada y patio interior, baños, cocinas y depósitos en la parte interna de la finca, junto a un patio de ventilación, y distribución por plantas, donde la más lujosa solía ser la primera, la planta noble, que solía tener una tribuna en la fachada.7​
El edificio está ubicado entre medianeras, y presenta cinco plantas y doble fachada, la que da a la calle y la que mira al patio interior de la manzana. La superficie total es de 636 m².8​ Como material constructivo se empleó la sillería en los muros exteriores, y el ladrillo en el interior; los sillares están trabajados "a la romana", con el marco liso y el centro desbastado.9​ Los techos de las plantas bajas están sostenidos por vigas metálicas, mientras que los de las viviendas presentan una estructura de bóveda catalana, con ladrillos apoyados en viguetas de hierro, y una cubierta de artesonado de madera.10​

Tribuna principal.
La fachada es de piedra arenisca de Montjuïc, con cinco aberturas en la base, sobre la central de las cuales se sitúa la tribuna del piso principal; sobre cada abertura se sitúa una hilera de balcones, con dos formas, unos más discretos, que apenas sobresalen de la pared, y otros más prominentes, de forma trilobulada y apoyados en ménsulas, todos ellos con barandillas de hierro forjado en forma de espirales acabadas en volutas. Destaca especialmente la tribuna del piso principal, decorada con la inicial del apellido del propietario, un ramo de olivo —símbolo de la paz—, un ciprés —símbolo de hospitalidad— y el escudo de Cataluña; se remata con una cúpula esculpida con dos cornucopias de Amaltea, de la que se esparcen las frutas, y sobre las que se posan dos tórtolas.11​ La barandilla de hierro de la tribuna presenta decoración en forma de setas (clathrus cancellatus, morchella hibrida y craterellus cornucopioides), homenaje a la afición del señor Calvet por la micología.12​ En la puerta de entrada destaca asimismo el picaporte, de hierro forjado, con forma de cruz griega que golpea contra una chinche, símbolo de la fe aplastando el pecado.13​ Fue forjado por Joan Oñós, herrero que colaboró habitualmente con Gaudí. Las columnas que flanquean la entrada recuerdan a bobinas de hilo, y constituyen una alusión al negocio textil de Calvet.14​
La fachada está rematada en su parte superior por unas estructuras trilobuladas, tres invertidas y dos sobresalientes, coronadas con cruces de hierro de forja. Las tres invertidas presentan bustos de san Pedro Mártir y de los santos patronos del pueblo natal de Calvet (San Ginés de Vilassar): san Ginés de Arlés y san Ginés de Roma; sobre estos se encuentran las barandillas de la azotea, en forma de palma, símbolo del martirio.15​ Por su parte, la fachada posterior presenta una composición de ritmos ondulantes formados por pequeñas galerías emergentes y balconcitos elaborados en piedra, cuyo diseño insinúa las formas que daría poco después a la casa Milà.13​ Esta fachada incluye en los antepechos pinturas con el monograma PMC, referencia a Pedro Mártir Calvet, recuperados en la restauración de 1995.16​

Muebles del salón principal diseñados por Gaudí, actualmente en la Casa-Museo Gaudí, en el parque Güell.
En el interior destaca el vestíbulo de recepción, de un decorativismo plenamente modernista, con bancos adosados, espejos con marcos de estilo barroco, un arrimadero de baldosas azules con decoraciones en forma de remolino, columnas salomónicas de granito en los ángulos del patio central y arcos con relieves de yeso con forma de parra, así como la inscripción "Fe, patria, amor", lema de los Juegos Florales.17​ Destaca igualmente el ascensor, realizado en madera y cristal y con una puerta de hierro forjado, de diseño similar a las barandillas de la escalera, una especie de malla de círculos concéntricos.13​
El arquitecto puso un especial interés en todos los detalles del edificio, como se denota en el diseño de elementos como pomos, tiradores, mirillas, picaportes y otros acabados de la casa, que sería una de sus señas de identidad en obras posteriores.18​ Gaudí moldeó en arcilla muchos de estos elementos, a los que dotó de una cuidadosa ergonomía; las mirillas tienen forma de panal, cuyos agujeros realizó el arquitecto con sus propios dedos.19​
Gaudí diseñó igualmente el mobiliario de la casa, realizado con formas orgánicas muy del gusto del arquitecto. Utilizó un sistema de machihembrado, sin clavos ni tornillos. La ebanistería corrió a cargo de la empresa Casas i Bardés.20​ Los muebles del salón principal se encuentran actualmente en la Casa-Museo Gaudí, en el parque Güell.
Como anécdota cabe citar que la fachada principal sobrepasaba la altura permitida por las ordenanzas municipales. Cuando se le comunicó tal circunstancia a Gaudí, con su habitual mal genio se negó a modificar el proyecto, y añadió que cortaría horizontalmente el remate de la casa, por la línea que marcara el Ayuntamiento; cosa que no sucedió.21​
En 1900 la Casa Calvet recibió el premio anual al mejor edificio de parte del Ayuntamiento de Barcelona, el único galardón que recibió Gaudí en vida.22​
En 1927 los Calvet vendieron el edificio a Joan Boyer, cuyos descendientes son los actuales propietarios. La antigua tienda de tejidos de los Calvet es hoy día un restaurante.23​
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21

Farolas de la Plaza Real (Barcelona)

Las farolas que se encuentran en la plaza Real de Barcelona fueron realizadas por el arquitecto modernista Antoni Gaudí i Cornet (1852-1926). Fue uno de sus primeros trabajos en el año 1879, después de titularse como arquitecto y de haber colaborado como delineante con Josep Fontserè en la reja... Ver mas
Las farolas que se encuentran en la plaza Real de Barcelona fueron realizadas por el arquitecto modernista Antoni Gaudí i Cornet (1852-1926).
Fue uno de sus primeros trabajos en el año 1879, después de titularse como arquitecto y de haber colaborado como delineante con Josep Fontserè en la reja de entrada del Parque de la Ciudadela, siendo ésta la razón por la que recibió el encargo municipal para el alumbrado público.

Detalle.
Realizó el diseño de dos modelos diferentes de farolas, de tres y seis brazos; de éstas últimas, dos fueron colocadas en la plaza Real sobre una base de piedra, siendo fundidas en bronce y con combinación de hierro forjado. Lo más llamativo de su decoración está en la parte superior, donde hay la representación del casco alado del dios romano Mercurio, así como de las dos serpientes enroscadas en el brazo central.1​ Fueron inauguradas en septiembre de 1879.
Las de tres brazos, también en número par, están colocadas delante del Gobierno Civil en el Pla de Palau en Barcelona, inauguradas en el año 1890.
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22

Nau Gaudí Mataró

La Nau Gaudí de Mataró constituye la primera obra construida por Antonio Gaudí. El primer Gaudí, la nau de Mataró El primer Gaudí, la nau de Mataró Fruto de un proyecto mucho más amplio y ambicioso, el edificio es el único testimonio que ha llegado hasta nuestros días del recinto fabril de... Ver mas
La Nau Gaudí de Mataró constituye la
primera obra construida por Antonio Gaudí.
El primer Gaudí, la nau de Mataró
El primer Gaudí, la nau de Mataró
Fruto de un proyecto mucho más amplio y ambicioso, el edificio es el único testimonio que ha llegado hasta nuestros días del recinto fabril de la sociedad cooperativa La Obrera Mataronense, ideado entre 1878 i 1883. Considerada el punto de partida del proceso creativo del arquitecto, la nave de blanqueo de algodón de la cooperativa destaca por la importancia de la experimentación con los arcos parabólicos, utilizados por primera vez como elementos estructurales. Esta solución arquitectónica se convertiría, posteriormente, en un elemento clave y muy representativo de la obra gaudiniana.

El edificio, declarado Bien Cultural de Interés Nacional por la Generalitat de Catalunya en 1982, acoge desde el año 2010 la sede del Consorcio Museo de Arte Contemporáneo de Mataró, espacio de exhibición de la Colección Bassat.
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23

Xalet del Catllarás

El Chalet del Catllaràs es una obra del municipio de la Pobla de Lillet (Barcelona) protegida como bien cultural de interés local . Descripción [ editar ] El chalet del Catllaràs es situado en la sierra del mismo nombre por encima del santuario de Falgars . Este edificio fue construido para... Ver mas
El Chalet del Catllaràs es una obra del municipio de la Pobla de Lillet (Barcelona) protegida como bien cultural de interés local .
Descripción [ editar ]
El chalet del Catllaràs es situado en la sierra del mismo nombre por encima del santuario de Falgars . Este edificio fue construido para alojar los técnicos de las minas de carbón que suministraban combustible en la fábrica de cemento del Clot del Moro. Parece que Eusebi Güell encargó el proyecto del chalet a Antoni Gaudí . Este se construyó entre 1902 y 1903, momento en que también se estaban haciendo las obras del Parque Güell . [1]
Se trata de un edificio de planta rectangular, de planta baja, piso y desván, cubierto por una bóveda en forma de catenaria por el interior y apuntada en el exterior. La arista de la vuelta hace de cumbrera de la cubierta. El espacio interior se divide en seis viviendas, dos en cada planta, con una escalera central construida en el exterior del edificio. Esta era de planta semicircular y disposición concéntrica. Era hecha de obra y formaba un volumen que destacaba en la fachada. Actualmente la escala es el mismo sitio pero es una estructura de hierro ligera. Las laderas de los arcos forman parte de las fachadas en las que se abren ventanas en forma de mansarda, cubiertas con viseras inclinadas y ligeramente apuntadas. Las paredes laterales que cierran el edificio presentan pocas aberturas. Hay dos chimeneas, una que sale de la cubierta -Recogemos el humo de las estufas de las diferentes viviendas y la otra adosada a un lateral que servía para evacuar los humos de una habitación de la planta baja. [1]
El interior del edificio era muy sencillo pero aprovechaba el espacio al máximo y buscaba la comodidad. En la planta baja había, aparte de las dos viviendas, las cocinas y comedores. El espacio se iba reduciendo desde la primera a la tercera planta. Los apartamentos tenían divisiones interiores, excepto los de la tercera planta que es un único espacio. El personal se distribuía según las categorías laborales en la planta baja, con peor aislamiento térmico, estaba ocupada por el personal de mantenimiento y servicio, los directivos en la planta del medio y el personal subalterno en el desván. [1]
Historia [ editar ]

El chalet de Catllarás, agosto de 2015.
Aunque no hay ningún documento que lo demuestre, el chalet del Catllaràs atribuye a Antoni Gaudí. El arquitecto Viladevall el número 35 de la revista Cortijos y rascacielos de Madrid, de 5 de junio de 1946, explica que Domingo Sugranyes Gras, colaborador de Gaudí, le aseguró que este era el autor. [1] [2]
Este chalet se construyó como vivienda de los técnicos y otros trabajadores de las minas de carbón del Catllaràs, las cuales tuvieron una época de mucha actividad, pero finalmente el chalet fue cedido al Ayuntamiento de la Pobla de Lillet . Se sabe que en 1907 se modificó la pendiente de las viseras de las ventanas y el basamento del edificio, inicialmente cubierto por cantos rodados, fue recubierto con cemento. El chalet sufrió una fuerte degradación y 1971 se hicieron reformas para adaptarlo como casa de colonias. [1] [3] [4] [1] [5]
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24

Hotel Atracción

El Hotel Atracción (en inglés Hotel Attraction) fue un proyecto irrealizado del arquitecto español Antoni Gaudí para construir un hotel-rascacielos en la ciudad estadounidense de Nueva York, en la zona de Manhattan. Historia[editar] Gaudí recibió el encargo de proyectar un hotel-rascacielos... Ver mas
El Hotel Atracción (en inglés Hotel Attraction) fue un proyecto irrealizado del arquitecto español Antoni Gaudí para construir un hotel-rascacielos en la ciudad estadounidense de Nueva York, en la zona de Manhattan.

Historia[editar]
Gaudí recibió el encargo de proyectar un hotel-rascacielos en 1908, de parte de dos empresarios estadounidenses —de los que no se sabe su nombre— que estaban de paso por Barcelona. Proyectó un edificio de 360 metros de altura —habría sido el más alto de Nueva York en aquel entonces—, con un cuerpo central más alto que los laterales, de forma paraboloide, rematado con una estrella, y flanqueado de ocho cuerpos laterales dedicados a museos, galerías de arte y auditorios, con formas parecidas a la Casa Milà.1​
En el interior, dispuso cinco grandes salones superpuestos, de 14 metros de altura cada uno, que llevarían el nombre de cada uno de los continentes. Remataba todo el conjunto la sala Homenaje a América, que habría tenido 125 metros de altura, casi un tercio de la altura total del hotel, y que albergaría una Estatua de la Libertad de diez metros de altura.

Planta del hotel, dibujo de Gaudí
Este proyecto estuvo olvidado hasta 1956, cuando fue divulgado por el escultor y colaborador de Gaudí Joan Matamala, quien trabajó desde joven en el taller de la Sagrada Familia e hizo el célebre busto de Gaudí en 1926. Lo publicó en una memoria titulada Cuando el Nuevo Continente llamaba a Gaudí (1908-1911) donde, junto a la explicación del proyecto, añadió varios dibujos realizados por Gaudí junto a otros que él mismo había recreado según las indicaciones de su maestro. Posteriormente, en 1960, publicó una monografía titulada Gaudí. Mi itinerario con el arquitecto.2​
La divulgación del proyecto por parte de Matamala no estuvo exenta de polémica, pues ningún otro de los discípulos de Gaudí lo conocía ni había oído hablar de él a su maestro, por lo que algunos expertos insinuaron una posible invención por parte de Matamala.3​ Sin embargo, el aporte de varios dibujos autógrafos de Gaudí despejaron casi totalmente las dudas, especialmente tras los estudios realizados por el arquitecto mexicano Marcos Mejía López en su tesis doctoral Investigación sobre un rascacielos de Gaudí en Nueva York (1992), que da por auténticos los croquis gaudinianos. En particular, la sección transversal del edificio realizada por Gaudí muestra claramente la forma catenárica que tanto gustaba al arquitecto, relacionada con la estructura estereostática que estaba estudiando durante esos años en la Cripta de la Colonia Güell. Además, Mejía encuentra diversas similitudes estilísticas entre el proyecto neoyorquino y diversas obras de Gaudí, especialmente entre la bóveda del salón Homenaje a América y la del Palacio Güell, entre los cuerpos laterales del edificio y la fachada de la Casa Milà, y el conjunto del hotel comparado con la Cripta de la Colonia Güell.4​

Sala de recepción, dibujo de Gaudí
Por desgracia, el proyecto no fue llevado finalmente a cabo, quizá por la envergadura del edificio diseñado por Gaudí, que habría supuesto una considerable inversión por parte de los propietarios (el tiempo de construcción se valoraba en 7 u 8 años), y quizá por la falta de tiempo del propio arquitecto, que habría tenido que desplazarse a Nueva York para supervisar las obras, en una época en la que trabajaba simultáneamente en diversos proyectos, como la Sagrada Familia, la Casa Milà, el Parque Güell, la Cripta de la Colonia Güell y la reconstrucción de la Catedral de Mallorca. Además, la convalecencia por unas fiebres de Malta en 1911 mermaron considerablemente la salud del arquitecto.5​
El 23 de enero de 2003 la Real Cátedra Gaudí ofreció a la Comisión encargada de la reconstrucción de la llamada Zona cero de Manhattan, después del atentado del 11 de septiembre de 2001, el proyecto del Hotel Atracción para sustituir a las desaparecidas Torres Gemelas, pero el ofrecimiento no fue aceptado.6​ Una semana antes de la presentación del proyecto en CUNY (The City University of New York), el 16 de enero, el New York Times publicó un pequeño avance y uno de los bocetos de Gaudí, seguidos por un artículo más extenso en la portada de la sección Metropolitana (Metro-front) con fotos en la edición del 21 de enero del Times, y también en la misma semana se publicó una noticia ilustrada a color en The New Yorker, en su sección Above and Beyond. El evento contó con la presencia de periodistas internacionales, y la noticia se publicó el 23 de enero en The London Times y The Ottawa Citizen, y fue emitida por las televisiones españolas Antena 3 TV, TVE y TV3, además de emisoras de TV a lo largo y ancho del planeta via Reuters TV news. Las televisiones públicas nacionales rusa y francesa también cubrieron el evento. De entre las cabeceras impresas la historia fue seguida por Building News el 24 de enero, en El Correo Digital el 25 de enero, y en la edición digital de La Vanguardia Digital el 29 de enero.7​8​
Descripción[editar]
El edificio perseguía tres objetivos principales: residencias, para lo que estaban destinados los cuerpos exteriores; restaurantes, de la segunda a la quinta planta del cuerpo central; y turismo, de la sexta planta al remate del edificio. En su aspecto exterior, de forma parabólica-conoidal, destacaba el edificio central, rodeado de ocho cuerpos laterales más bajos, con un total de cuatro entradas. Los materiales de construcción habrían sido el hierro, el cemento, el aluminio, la piedra, el mármol y el ladrillo. La fachada habría sido policroma, con ricos mosaicos de colores que irían desde los tonos verdes y marrones de la base, pasando por el gris y el rojo y culminando en unas cúpulas vidriadas y una gran estrella con un fuego feérico que remataría el edificio. La construcción cubriría un área de 115 x 140 metros, con una altura total de 360 metros.9​

Salón América, dibujo de Gaudí
En el interior se situarían bajo tierra cinco plantas destinadas a servicios, garajes, almacenes, cocinas, etc. En la planta baja habría una gran sala de recepción, de 17 metros de altura, y en las siguientes diversos restaurantes dedicados a los cinco continentes: en la primera, el Salón América; en la segunda, el Salón Europa; en la tercera, el Salón Oriente; en la cuarta, el Salón Australia; y en la quinta, el Salón África. En las siguientes plantas se situarían diversas salas destinadas al ocio: en la sexta, un salón de fiestas, bailes, concursos y pases de moda; en la séptima, un museo de curiosidades americanas y varias galerías de arte; en la octava, una sala de conciertos y espectáculos; en la novena, la sala Homenaje a América, de 125 metros de altura, sobre la que se situaría una linterna-mirador. Por último, sobre la cúpula, habría una galería circular exterior, con cabinas para vistas panorámicas.10​
Gaudí concibió el edificio casi como una catedral laica, con un espíritu humanista y filantrópico, donde junto al elogio del carácter emprendedor del pueblo norteamericano se alabarían todas las culturas del mundo, representadas en los salones dedicados a los cinco continentes. Así, toda la decoración del edificio estaría realizada con motivos alegóricos, desde un gran águila en la puerta principal del edificio, simbolizando la nación americana, hasta diversas representaciones alegóricas y mitológicas, como las alegorías de la agricultura, la marina, la ciencia, la industria y las artes en la gran sala de recepción de la planta baja, o las figuras de atlantes, nereidas y bacantes en el Salón Europa. Por último, la principal representación sería la Estatua de la Libertad en la sala Homenaje a América, dispuesta en un podio central casi como una estatua de la Virgen en una capilla cristiana, junto a diversos motivos alegóricos de los Estados Unidos y de sus Padres Fundadores, y escenas de la historia de la nación. En los muros de la girola se habrían situado grandes murales de los mejores artistas del país, mientras que los ventanales habrían albergado grandes vidrieras de cristales de vivos colores. Sobre esta sala estaría la linterna-mirador que ofrecería una magnífica vista de la gran sala desde la altura, formada por ocho columnas de basalto rematadas en un entablamento octogonal. En la parte exterior habría una galería circular que ofrecería magníficas vistas de la ciudad, rematada por la gran estrella que culminaría el edificio, que estaría iluminada por la noche.11​
Cultura popular[editar]
El Hotel Atracción aparece totalmente construido en su emplazamiento original en la serie Fringe, en el episodio Over There, con el nombre Grand Hotel.12​
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