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RELATOS FANTASTICOS: IGNORIBIA

RELATOS FANTASTICOS: IGNORIBIA

  • Lista creada por jorgebasd.
  • Publicada el 26.07.2012 a las 21:49h.
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Al igual que en Relatos Fantasticos: Criaturas, en esta lista pongo varios relatos referentes a Ignoribia, mundo protagonista del a trilogia Relatos de Ignoribia. Seran relatos de personajes que viven en Ignoribia, y a parte descripciones de los lugares mas caracteristicos de este mundo.

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RELATOS FANTASTICOS:CRIATURAS

Estos son los elementos de la lista. ¡Vota a tus favoritos!

Las damas de la noche

1. Las damas de la noche

Rebecca subio hasta la torre mas alta de su castillo. Era de noche, y el viento le agitaba su capa raida y su cabello plateado. El vestido oscuro era corto, pero aun asi se movia al compas del fuerte viento que molestaba sus tierras. El paisaje que se extendia ante ella era desolador, pero era... Ver mas
Rebecca subio hasta la torre mas alta de su castillo. Era de noche, y el viento le agitaba su capa raida y su cabello plateado. El vestido oscuro era corto, pero aun asi se movia al compas del fuerte viento que molestaba sus tierras. El paisaje que se extendia ante ella era desolador, pero era suyo. Cientos de leguas de prados negros, muertos. Sin arboles, sin hierba...Paramos yermos, muertos. Realmente, como su castillo. Tan solo vivian ella y su novio Coter, y de vez en cuando damas de la noche extraviadas llegaban solicitando asilo durante varias noches. Pero su castillo tambien estaba muerto. Sus paredes eran grises, sus torres se derrumbaban y sus salones proclamaban su abandono a los cuatro vientos. Aun asi, Rebecca consideraba a ese castillo como su hogar, su unico hogar. Suspiro y se acaricio la cabeza con sus largas uñas negras. Dejo a sus espaldas el aciago paisaje y bajo las escaleras. Sus botas resonaban sobre la piedra, dotando de vida a las estrechas escaleras. Bajo varios pisos hasta llegar a sus habitaciones, donde Coter la esperaba impaciente. El pelo de su novio era plateado, sus ojos oscuros con reflejos dorados, y vestia un esmoquin raido y sucio, y una capa igual de raida. Sus mocasines habian sido negros, pero ahora tenian un color gris desteñido. A pesar del aspecto, similar entre todos los caballeros y damas de la noche, Rebecca amaba desesperadamente a ese ser. El la recibio entre sus frios brazos y separo varios mechones del pelo de Rebecca con sus largas uñas grises. Ella enterro la cabeza en su pecho y ambos cayeron en la cama. Juguetearon varias horas, hasta que Rebecca, algo agotada, se aparto un poco de el y mirando hacia el techo de su habitacion, le dijo:
-Debo irme.
Coter se incorporo.
-¿Como?¿A donde?
Ella le miro. Vio reflejado en sus ojos dolor y rabia, sobre todo pena.
-Una mision. Una "dotada" con un poder especial. Tenemos motivos para creer que va a ser asesinada, y debo evitarlo.
-¿Tienes que ir tu?-replico Coter dandole la espalda.
-¡Si!-exclamo Rebecca exaltada. A veces Coter la exasperaba- Sabes que es mi trabajo. Debo ir al mundo humano a salvar a esa chica antes de que la maten. Entiendeme.
Coter la miro.
-Vete.Tu castillo estara bien cuidado. Vete.
-Coter, no quiero irme asi...No me digas esto...
-Vete-dijo el friamente mientras se levantaba de la cama y salia de la habitacion.
Rebecca se tumbo en la cama y suspiro. No queria perder a Coter. Pero ya era tarde. Se levanto y se asomo a la ventana. Apoyo un pio en el alfeizar y luego el otro, y salto a la noche. La capa se elevo con el aire y Rebecca emprendio el vuelo, rumbo al mundo humano, donde le esperaba de todo menos una mision facil.

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Las montañas de los angeles

2. Las montañas de los angeles

Lynn recogio sus alas blancas a la espalda y estas se entrelazaron, formando un largo y fino vestido blanco que la envolvio desde el cuello hasta los tobillos. Recogio su pelo rubio en una coleta y entro en el Palacio Diamante. Sus pisadas resonaban sobre el marmol del palacio, pues iba descalza... Ver mas
Lynn recogio sus alas blancas a la espalda y estas se entrelazaron, formando un largo y fino vestido blanco que la envolvio desde el cuello hasta los tobillos. Recogio su pelo rubio en una coleta y entro en el Palacio Diamante. Sus pisadas resonaban sobre el marmol del palacio, pues iba descalza. Varios guardias la saludaron al pasar y ella los correspondio con un sutil movimiento de cabeza. Cuando llego a la Sala Brillante, su padre se encontraba observando el gran paisaje que se extendia bajo sus pies. La Sala Brillante era enorme. Estaba repleta de enormes columnas, altas y anchas. Todo era de fino diamante. Las paredes, las columnas, el suelo...hasta la silla del Angel, donde se sentaban todos los reyes angeles. En ese momento se hallaba vacia, pues su padre estaba tras la silla, de espaldas a la gran sala, asomado en el balcon mas alto del palacio.
Lynn amaba a su padre Lyon, pero sabia que este, desde que la responsabilidad de reinar sobre todos los angeles habia caido sobre sus hombros, se habian distanciado mucho. Su padre era como ella: alto, apuesto, callado e incluso timido a veces. De fisico tambien eran parecidos: cabello rubio, piel blanca y ojos azules, tan azules que a veces parecian transparentes. Lynn se coloco a su lado y apoyo la cabeza en su hombro. El le sacaba una cabeza, pero a ella no le importaba. Observo primero el paisaje que gobernaba su padre. La nieve lo cubria por completo. Habian montañas salpicadas por varias zonas, y aunque no la viera, sabia que habia una justo bajo el palacio. El Palacio Diamante se hallaba elevado a un par de kilometros sobre la cima de la montaña mas alta de Icadol, el reino de los angeles. Lynn miro a su padre y este le paso la manos por el pelo.
-Siento estar tan poco contigo Lynn. Debo gobernar un reino. Un reino helado donde viven mas angeles de los que parecen. Lo siento...-su padre le dedico una sonrisa triste-lo siento tanto...Yo no queria esta responsabilidad...era tu tio quien debia ser Rey, el estaba preparado...y yo no.
-Papa-dijo Lynn muy seria mirandolo a la cara-Tu eres mejor rey de lo que hubiera sido el tio. Recuerda como era. Egoista, cruel...un asesino. Y tu no eres asi. Tu puedes gobernar un reino. El no.
-No digas eso de el- Lyon se aparto unos pasos de ella. Sus ojos revelaban una honda tristeza. -Era mi hermano...y...yo lo mate.
-¡PAPA! ¡Eso no! ¡Remordimientos nunca! ¡El mato a mama! ¿acaso no te acuerdas de eso?-exclamo Lynn muy furiosa de repente. Su padre intento decir algo ,pero ella le interrumpio-¡Debias matarlo! ¡Si no me hubiera matado a mi, y despues a ti! ¡Y hubiera traido el caos al reino! Debiste hacerlo papa...
Lyon la miro. Las lagrimas corrian por sus ojos azulados. Lynn intento acariciarle la cara, pero el le retiro la mano muy suavemente.
-Lynn...tienes razon. Debi hacerlo...pero...era mi hermano...vivi con el toda mi vida...jugue con el...comi con el...comparti todo con el...no sabes lo duro que fue. No sabes lo duro que fue blandir la espada en contra suya...y descargar el golpe mortal...sabiendo que, de no hacerlo, tu moririas...ojala no tengas que pasar por esto nunca. Ojala que no.
Y Lyon abrio sus alas y salto desde el balcon hacia el frio paisaje que lo cubria todo.
Lynn observo a su padre como se alejaba en la distancia y volvio al salon. En esos momentos no sabia que en un futuro si que tendria que pasar por una situacion muy parecida...

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El gran fenix

3. El gran fenix

Izan caminaba solo por el desierto. No llevaba mochila. No llevaba zapatos. Solo llevaba una camiseta blanca y algo raida y unos pantalones cortos muy finos. Sudaba copiosamente pero le gustaba. Su pelo rojo parecia arder bajo la luz del brillante sol, que estaba en su cenit. Podia transformarse... Ver mas
Izan caminaba solo por el desierto. No llevaba mochila. No llevaba zapatos. Solo llevaba una camiseta blanca y algo raida y unos pantalones cortos muy finos. Sudaba copiosamente pero le gustaba. Su pelo rojo parecia arder bajo la luz del brillante sol, que estaba en su cenit. Podia transformarse y salir de aquel paisaje eterno, pero queria ver si podia aguantar hasta las Dunas andando y no volando. La arena le quemaba bajo los pies y ademas, se le metia en los ojos, en sus extraños ojos rojos. Resoplo. Estaba cansado, agotado. Tenia sed. Bajo forma humana no podria aguantar mucho mas...Intento dar varios pasos mas, pero el cansancio se loi impedio. Se dio por vencido y empezo la transformacion. Pirmero, sus pies se transformaron en grandes garras amarillas. Despues, sus brazos fueron envueltos por plumas en llamas y su cara empezo a brillar. Unos segundo mas tarde, un gran fenix dorado y escarlata cruzaba el desierto volando. No le llevo mas de un par de minutos llegar hasta una duna supuestamente normal, y se precipito cabeza abajo hacia el centro justo de la duna. La atraveso entre miles de granos de arena y de varias chispas que saltaron debido al contacto, y entro en la cueva de los fenix. Cuando toco la piedra marron, su cuerpo de fenix empezo a cambiar. Ya como un adolescente normal, hecho a andar por la caverna. Era enorme. Miles de estalactitas y estalagmitas habitaban los techos y suelos, y miles de fenix y personas volaban y caminaban respectivamente. Izan sonrio tristemente. No lo habia conseguido. Otro fracaso mas para su lista de fracasos. Se revolvio el pelo rojo para quitarse el sudor y entro en la Cupula del Gran Fenix. Era donde los hijos del fenix presentaban sus respetos ante la estatua del Gran Fenix y donde le relataban sus pecados y sus deseos. Habia poca gente en la Cupula. Se dirigio al centro, donde el Gran Fenix, una estatua gigante y dorada, observaba a sus hijos. Los hijos del Fenix no tenian un lider. Simplemente vivian alli. Nadie se metia con nadia, y raramente alguien hablaba con alguien. Solo hablaban con el Gran Fenix. Se arrodillo ante la gran estatua y empezo a rezar. Izan rezo para poder conseguir su reto algun dia, rezo para no fracasar mas, rezo para hacer algo de provecho. Y al terminar de rezar, Izan no sabia que sus sueños se cumplirian. Y de hecho, se cumplieron.

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Gran Corazon

4. Gran Corazon

Gran Corazon era la capital de Ignoribia. Era una ciudad enorme. Se encontraba en el centro de dos cordilleras unidas entre si, y la unica forma de pasar era cruzar varios tuneles que atravesaban esas cordilleras. Gran Corazon no tenia puerto, pero aun asi era la capital. Era donde se... Ver mas
Gran Corazon era la capital de Ignoribia. Era una ciudad enorme. Se encontraba en el centro de dos cordilleras unidas entre si, y la unica forma de pasar era cruzar varios tuneles que atravesaban esas cordilleras. Gran Corazon no tenia puerto, pero aun asi era la capital. Era donde se desarrollaba todo el trabajo y todo lo importante. En Gran Corazon podias encontrar de todo. Desde casas de curacion hasta teatros, desde inmensos centros comerciales hasta pequeñas tiendas de ropa. Pero sobretodo, Gran Corazon era conocida por la diversidad de especies que vivian alli. Desde renacuajos de tierra hasta damas de la noche, desde dotados hasta magos. De vez en cuando llegaba algun angel y algun hijo del fenix, pero no solian quedarse mucho.
Gran Corazon estaba dividida en calles largas y estrechas, y habian muy pocas plazas. La mas importante era la plaza central. En el centro habia erigida una fuente espectacular, con miles de tuberias por las cuales borboteaba el agua. Pero mas espectacular que la fuente era el edificio del Gran Gobernador. La fachada era de piedra blanca. El tejado de pizarra dorada, un material muy extraño y que escaseaba. La puerta principal era de roble incinerado, un arbol muy extraño de madera muy resistente que solo se conseguia si una dragona embarazada lo quemaba entero.
En definitiva, un edificio impresionante. Alli viva el Gran Gobernador, que gobernaba Ignoribia. Y no solo Ignoribia, tambien gobernaba a los dotados de la Tierra. Los dotados eran seres humanos, a primera vista normales, pero que poseian algun tipo de poder. Los dotados solian aparecer si un humano y una maga, por ejemplo, mantenian relaciones. Aunque habian dotados que tenian padres, abuelos y bisabuelos totalmente humanos. Pues el Gran Gobernador tenia la obligacion de controlarlos y procurar que no les pasara nada.
Gran Corzaon, la capital de Ignoribia, donde los secretos y las traiciones son mas comunes de lo que parece...

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El nido de los dragones

5. El nido de los dragones

En la cima de Rockhead, el volcan mas alto de Ignrobia y el unico que no habia sido explorado, tres dragones salian de sus huevos. En esos momentos, el padre cazaba y la madre estaba atenta a cualquier evolucion que se produciera en sus queridisimos huevos. Hacia rato que se movian, con lo que... Ver mas
En la cima de Rockhead, el volcan mas alto de Ignrobia y el unico que no habia sido explorado, tres dragones salian de sus huevos. En esos momentos, el padre cazaba y la madre estaba atenta a cualquier evolucion que se produciera en sus queridisimos huevos. Hacia rato que se movian, con lo que quedaba poco para que salieran a la luz del dia. La madre, de vez en cuando, los bañaba en fuego, sacandolo de sus fauces, para que estos sintieran el calor y salieran antes. Los huevos eran de distintos colores: azul, verde y rojo. La madre era de color violeta oscuro y el padre era color marron rojizo, y extrañamente sus hijos serian azules, verdes y rojos, pues el color del huevo indicaba el color del dragon que reposaba en el interior.De repente el primer dragoncito empezo a
salir, y enseguida los tres huevos se estaban resquebrajando y dejando a la vista a unas pequeñas criaturitas escamosas y con finas alas pegadas al cuerpo. La madre dragon rugio orgullosa. Parecian muy sanas. Pero varios metros mas abajo, en un saliente, habia un huevo mas. El huevo que se perdio cuando la madre dragon los puso. El huevo del que nadie sabia nada. El huevo sin familia. Y ese huevo empezo a romperse. La pequeña criatura que habia dentro no.poseia la fuerza suficiente para romper el huevo, y tardo un largo rato en romper completamente el huevo. Cuando salio a la luz del dia, el pequeño dragon dorado intento desplegar sus alas. Eran muy pequeñas y finas, mas que las de sus desconocidos hermanos, que ya disfrutaban de la compañia de su madre.
El dragoncito dorado se acerco en pequeños saltitos hasta el borde del saliente. El vacio se presentaba ante el, imponente. Algun dia el dragon dorado surcaria los cielos. Algun dia. O no, porque el pequeño dragon no se acordaba de su cola, y cuando dio la vuelta para alejarse del abismo, la cola le estorbo, tropezo, y cayo. Lanzo un chillido. Fragil, flojo. Pero su hermano el dragon azul lo oyo. Lanzo un chillido de alerta a su madre, y esta emprendio el vuelo rapidamente. Sus alas violetas hendieron el cielo, y se precipito a toda velocidad tras su retoño perdido, aun sin saber que era suyo. La dragona violeta atrapo con sus garras al pequeño dragon y lo llevo hacia el nido. Cuando lo deposito suavemente delante de sus hermanos, estos se acercaron para darle la bienvenida. Eran hermanos y de la misma edad, pero eran varios centimetros mas grandes que el. Aun asi, lo aceptaron. Lo aceptaron como a un hermano. Como el hermano que nunca sabrian que era.

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La cascada ascendente

6. La cascada ascendente

Dry Water, llamado Aguaseca por sus amigos mas intimos, se adentro demasiado en la selva de Vedrol. Aunque no iba solo, esa selva era demasiado traicionera, pero Dry no era de los que se asustaban facilmente. Su mujer, Ivy Grow, llamada por Dry cariñosamente Hiedrarosa, iba inmediatamente detras... Ver mas
Dry Water, llamado Aguaseca por sus amigos mas intimos, se adentro demasiado en la selva de Vedrol. Aunque no iba solo, esa selva era demasiado traicionera, pero Dry no era de los que se asustaban facilmente. Su mujer, Ivy Grow, llamada por Dry cariñosamente Hiedrarosa, iba inmediatamente detras de el. Cerraba la marcha su hijo adolescente, Sun Shine, cuyo apodo era Solecillo. Los tres eran aventureros; se adentraban en selvas inexploradas, navegaban por extensos mares, caminaban en desiertos enormes... Pero era normal en su especie. Eran los llamados "renacuajos de tierra", seres con cara humana pero en vez de nariz poseian branquias a ambos lados de la cara, y tenian membranas en sus cuatro dedos. Ademas su piel era de un azul verdoso, y cuando nadaban sus pies se juntaban formando una larga cola de pez. No tenian pelo en ninguna parte de su cuerpo, y eso les hacia mas extraños aun. Pero estaban acostumbrados a las miradas extrañas de los "dotados", y, en general, de la mayoria de las especies que habitaban Gran Corazon o cualquier gran ciudad de Ignoribia. Aguaseca corto con su cuchillo unas largas ramas que le cortaban el paso y continuo caminando. Esperaba encontrar agua pronto para el y su familia. Al ser mitad peces, todos los "renacuajos de tierra" necesitaban agua para vivir, aunque podian aguantar dias sin refrescarse. Dry y su familia llevaban unos cuatro dias adentrandose en la selva, y logicamente necesitaban agua pronto. Ademas, Solecillo se ponia muy irritante cuando necesitaba agua, y no queria tener una bronca en medio de esa siniestra selva. Su mujer, Ivy, le acaricio la mejilla por sorpresa. El se giro y la beso suavemente en los labios. Sun rompio el gran momento.
-¡Puag, que asco! ¡Seguis o que! ¡Esta selva me esta exasperando! ¡Quiero volver a casa pronto!
Ivy se separo lentamente de Dry, y le susurro:
-Cuando regresemos me podras besar todo lo que quieras...
Y Aguaseca continuo con la marcha. Siguieron asi varias horas, caminando entre grandes y retorcidos arboles, oyendo de vez en cuando los gruñidos de los animales que alli vivian. Solecillo bostezaba de vez en cuando y Hiedrarosa empezo a slbar cuando la marcha ya duraba cuatro horas. Hasta Aguaseca empezaba a impacientarse. No habian visto nada de agua, y en una selva debia haber algun rio, algun pequeño lago...algo. Pero si existia, aun no habian dado con el. Sus agallas empezaban a dilatarse de la sed, y oyo a su hijo respirar entrecortadamente mas de una vez. Y siguieron una hora mas. La noche caia sobre ellos. Y no habia rastro de agua. Hasta que oyeron un ruido. Chapoteos. Agua. Aguaseca empezo a cortar hojas con fuerza, con rabia. Se dirigio rapidamente hacia el sonido, aun sin saber si su familia lo seguia. Conforme se acercaba el sonido aumentaba. Ya no era un simple chapoteo. Estaba mas cerca. Una caida de agua. Un retumbar. Aparto una rama y observo. Se hallaba ante un lago de agua cristalina. No habian olas ni movimientos. Estaba en clama, totalmente. Pero no era eso lo extraño. Lo extraño es que el sonido no venia exactamente de alli, si no de la cima de un pequeño risco. Donde caia una cascada. Aguaseca se acerco mas. El agua de la cascada no caia. Ascendia. Por eso el sonido venia de alli arriba, porque el agua subia. Aguaseca se tiro al lago, y en un principio se sorprendio, porque estaba mucho mas hondo de lo que parecia a primera vista. Inspiro algo de agua y asomo la cabeza. La cascada ascendente imponia mucho. Oyo pisadas fuertes a su espalda y exclamaciones de sorpresa. En un instante, Hiedrarosa estaba nadando hacia el, y Solecillo no habia perdido el tiempo y tambien nadaba cerca de ellos. Aguaseca beso a su mujer en cuanto ella llego a su lado, y el le susurro sonriendo:
-Es nuestra. La encontramos. La cascada ascendente.

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