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Ranking de Creepy pastas

Ranking de Creepy pastas

  • Lista creada por Marceline Lee.
  • Publicada el 09.07.2013 a las 00:58h.
  • Clasificada en la categoría Otros.
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Voten y comenten por el creepypasta que mas les haya gustado, claro, me faltaron muchos creepypastas pero, luego pondre mas, estos son todos los que yo he leido, algunos fueron tomados de foros, blogs, etc. la informacion no es mia. Si deseas tener pesadillas adelante e.e

Para los que no saben que son Creepypastas, aqui les dejo informacion:

Creepypasta son historias de horror esencialmente internet, pasaron alrededor en foros y otros sitios para molestar y asustar a los lectores. Proviene de las palabras en Ingles: Creepy (Tenebrosa) Y Pasta (La cual no se sabe el significado real, pero se toma como Paste debido a la forma en que se propagan). Tambien de la palabra "copypasta", un término del argot de Internet para un bloque de texto que se copia y se pega una y otra vez de sitio en sitio. Creepypastas veces se complementa con imágenes, audio y / o video relacionado con la historia, por lo general con sangrientas, contenido distorsionado, o chocante lo contrario.

Creepypasta es muy variable en longitud y calidad, aunque muchos de ellos siguen unas cuantas fórmulas establecidas:
Anécdotas. Las observaciones narrador en una leyenda de miedo, noticia o evento de su propio pasado.
Rituales. Una lista de instrucciones para el lector, afirmando que si van a un lugar determinado en un momento determinado, y realizar acciones específicas, algo extraordinario y / o espeluznante va a suceder.
El episodio perdido. El narrador cuenta la historia de un episodio nunca antes visto o escena de un famoso programa de televisión, por lo general una comedia o dibujos animados para niños, donde está fuertemente el audio y el vídeo distorsionado y los personajes comienzan a actuar extrañamente o violentamente, matando a sí mismos y / o de cada otro.

Estos son los elementos de la lista. ¡Vota a tus favoritos!

Jeff the Killer

1. Jeff the Killer

Extracto del periódico local: SINIESTRO ASESINO AUN SUELTO Después de semanas de inexplicables asesinatos, el siniestro y desconocido asesino sigue atacando, después de una pequeña evidencia, un joven ha sobrevivido al ataque del asesino y valientemente cuenta su historia: "Tuve un mal... Ver mas
Extracto del periódico local:
SINIESTRO ASESINO AUN SUELTO
Después de semanas de inexplicables asesinatos, el siniestro y desconocido asesino sigue atacando, después de una pequeña evidencia, un joven ha sobrevivido al ataque del asesino y valientemente cuenta su historia:
"Tuve un mal sueño y me desperté en medio de la noche," dice el joven "vi que por alguna razón la ventana estaba abierta, cuando antes de irme a la cama la dejé cerrada. Me levanté y fui a cerrarla de nuevo. Después, me metí debajo de las cobijas e intenté dormir de nuevo y ahi fue cuando sentí algo extraño, como si alguien me estuviera observando. Miré y casi salto de la cama. Ahi, en un pequeño rayo de luz, iluminados entre las cortinas, había un par de ojos. No eran un par de ojos normales, eran oscuros y sinestros, estaban bordeados en negro y...simplemente me aterrorizaron. Y vi su boca, una horrenda sonrisa que me erizó todo el pelo. La figura permaneció ahi, observándome. Después de lo que me pareció
una eternidad, lo dijo, era una simple frase, pero lo dijo en un tono en el que sólo un loco lo diría.
"ve a dormir" me dijo y dejé escapar un grito, eso es lo que lo atrajo a mi. Él sacó un cuchillo apuntando a mi corazón. Saltó a mi cama y peleé con el. Pateé, golpeé y rodé tratando de quitármelo de encima. Ahí fue cuando mi papá entró y el tipo le lanzó el cuchillo, que fue a parar al hombro de mi papá Tal vez el hombre lo hubiera terminado si los vecinos no hubieran llamado a la policía.
Conducieron hasta el estacionamiento y corrieron a la puerta. El tipo giró y corrió al vestíbulo. Oí un golpe, como vidrio rompiéndose. Corrí fuera de mi cuarto y vi que la ventana que daba a la parte trasera de la casa estaba rota. Miré fuera para verlo desaparecer en la distancia. Les contaré una cosa, nunca olvidaré su cara. Esos fríos y perversos ojos y esa sonrisa psicópata nunca se borrarán en mi cabeza"
La policía está aún buscando este sujeto. Si ve a alguien que encaja en la descripción de esta historia, por favor contacte al departamento de su policía local.

Jeff y su familia tuvieron que mudarse a un nuevo vecindario, su padre había obtenido una promoción de trabajo y pensaron que sería mejor irse a vivir en uno de esos vecindarios "lujosos". Jeff y su hermano Liu no podían quejarse. Una casa nueva y mejor ¿por qué no alegrarse? cuando estaban desempacando, uno de sus vecinos vino.
"Hola" saludó la vecina "Soy Bárbara, vivo en sus misma calle. Bueno, sólo quería presentarme a mí y a mi hijo" Ella giró y le dijo a su hijo "Billy, estos son los nuevos vecinos." Billy dijo hola y corrió a jugar a su jardín.
"Bien" dijo la mamá de Jeff "yo soy Margaret y este es mi esposo, Peter y estos son mis dos hijos, Jeff y Liu" y ellos dos se presentaron y luego Barbara los invitó al cumpleaños de su hijo. Jeff y su hermano estaban a punto de protestar hasta que su madre dijo que les encantaría ir. Cuando terminaron de desempacar,
Jeff fue donde estaba su madre.
"Mamá, ¿por qué nos invitaste a una fiesta para niños? si no te habías dado cuenta, no soy un niño tonto"
"Jeff" dijo su mamá "nos acabamos de mudar aquí, tenemos que pasar tiempo con nuestros nuevos vecinos. Ahora, vas a ir a esa fiesta y punto." Jeff intentó hablar pero se mordió la lengua sabiendo que no podía hacer nada. Cuando su mamá decía algo era así y punto. Subió a su cuarto y se desplomó en su cama, se sentó mirando al techo cuando de repente, tuvo un sentimiento extraño, no era dolor pero...era bastante raro. Resolvió que sólo era un sentimiento al azar y que no le prestaría atención.
Escuchó a su madre llamándolo para recoger sus cosas y el bajó para recogerlas y organizarlas.
Al día siguiente, Jeff bajó las escaleras para desayunar y prepararse para ir a la escuela. Cuando se sentó en la mesa para comer, sintió de nuevo ese sentimiento y esta vez era más fuerte y le dió un leve tirón de dolor, pero lo rechazó de nuevo. Cuando él y Liu terminaron de desayunar, caminaron a la estación de bus y se sentaron a esperar y, de repente, unos niños en skate saltaron encima de ellos, sólo unos cuantos centímetros por encima de sus piernas y ambos se sobresaltaron de la sorpresa. "hey, ¿qué demonios?"
El chico aterrizó y fue hacia ellos, pisó su skate y lo agarró con su mano, parecía de doce años, un año menor que Jeff. Usaba jeans rasgados y una camisa de Aeropostal
"Vaya, vaya, vaya. Parece que tenemos nueva carne" y de repente, aparecieron dos niños más, uno esa muy delgado y otro era enorme "bien, ya que son nuevos aquí, me gustaría presentarnos. El de allá es Keith" Jeff y Liu vieron al niño delgado, tenía cara de atontado. "Y ese es Troy". Vieron al niño gordo, hablando de una bola de grasa, pareciera que no hubiera hecho ejercicio desde que gateaba.
"Y yo" dijo el primer niño "Soy Randy. Ahora, para todos los niños del vecindario, hay una pequeña tarifa que hay que pagar, si ustedes lo entienden" Liu se puso de pie listo para golpear a los chicos cuando uno de ellos sacó un cuchillo "tsk tsk tsk, esperaba que fueran más cooperativos, pero al parecer tendremos que hacerlo de la manera difícil" el niño caminó hacia Liu y le sacó la billetera del bolsillo. Jeff tenía ese sentimiento de nuevo, esta vez si era fuerte, un sentimiento que ardía. Se puso de pie, pero Liu le hizo un gesto de que se sentara, Jeff lo ignoró y caminó hacia el niño
"Escúchame, mocoso, devuélvele la billetera a mi hermano o..." Randy guardó la billetera en su bolsillo y sacó su cuchillo.
"¿o qué? ¿qué vas a hacer?" apenas terminó la frase y Jeff le partió la nariz. A lo que Randy se llevó las manos a la cara Jeff le agarró la muñeca y se la rompió. Randy gritó y Jeff agarró el cuchillo de su mano. Troy y Keith se lanzaron hacia Jeff, pero él fue más rápido y tiró a Randy al piso. Keith se le tiró encima pero Jeff se agachó y lo apuñaló en el brazo, Keith soltó el cuchillo y cayó al piso gritando. Troy se lanzó contra él tambien pero Jeff ni siquiera necesitó el cuchillo, lo golpeó en el estómago y Troy cayó. Liu no pudo hacer nada más que mirar asombrado a Jeff.
"Jeff, ¿cómo...?" fue lo único que dijo. Vieron el bus acercarse y supieron que iban a ser culpados de todo, asi que salieron corriendo lo más rápido que pudieron, mientras corrían, vieron que el conductor del bus corría hacia Randy y los otros. Cuando Jeff y Liu llegaron a la escuela no se atrevieron a contar lo que había pasado, lo único que hicieron fue sentarse y escuchar. Liu pensaba que Jeff había golpeado unos cuantos niños, pero Jeff sabía que era mucho más que eso. Eso era algo...aterrador, mientras lo sentía sabía cuan poderoso era, era el simple impulso de lastimar a alguien. No le gustaba cómo sonaba, pero tampoco se ayudaba sintiéndose feliz. Sintió el sentimiento esfumarse mientras estaba en clases, incluso cuando caminaba a casa debido a todo lo sucedido en la parada del bus, sabía que no podría tomar el bus de nuevo, se sentía feliz. Cuando llegó a casa, sus padres le preguntaron cómo había sido su día, él dijo en una voz algo siniestra "fue un día maravilloso". Al día siguiente, escuchó alguien tocar la puerta y fue a abrir y encontró dos policías en la puerta. Su madre lo vio y parecía enojada.
"Jeff, estos policías me contaron que atacaste tres chicos. No era una pelea normal, ellos fueron apuñalados. Apuñalados, hijo!" Jeff miró al suelo, demostrándole a su madre que era cierto.
"Mamá, ellos fueron los que sacaron los cuchillos"
"Hijo," dijo uno de los policías "encontramos tres niños, dos fueron apuñalados y uno tenía un moretón en el estómago, y tenemos testigos que aseguran que huiste de la escena ahora ¿qué nos dice eso?"Jeff sabía que nada que dijera serviría, hubiera podido decir que Liu y él habían sido atacados primero, pero no había prueba que lo demostrara. No podían decir que no estaban huyendo, porque lo estaban, así que Jeff no podía defender a Liu o a sí mismo.
"Hijo, llama a tu hermano." Jeff no podía, ya que fue él quien golpeó a los chicos.
"Señor, fui...fui yo quien los golpeó, Liu intentó retenerme, pero no pudo detenerme." El policía miró a su compañero, y ambos asintieron.
"Bien, niño, esto parece un año en Juvy..."
"Esperen!" dijo Liu, todos lo vieron y estaba sosteniendo un cuchillo. Los policías sacaron sus armas y apuntaron a Liu "fui yo, yo golpeé esos pequeños mocosos. Tengo marcas para probarlo" Él levantó las mangas de su camisa para revelar cortes y contusiones, como si hubiera peleado.
"Hijo, baja el cuchillo", dijo el oficial. Liu soltó el cuchillo y lo dejó caer al suelo, levantó sus manos y caminó a los oficiales.
"No, Liu. Fui yo! yo lo hice!" La lágrima corrian por las mejillas de Jeff.
"Huh, pobre hermano, tratando de culparse por lo que hice. En fin, llévenme." El policía metió a Liu al auto policial.
"Liu, diles que fui yo! diles! fui yo quien agredió esos niños!" La madre de Jeff puso sus manos en sus hombros.
"Jeff, por favor, no tienes que mentir. Ya sabemos que fue Liu, ya puedes parar." Jeff vió sin esperanzas cómo el carro aceleraba con Liu dentro. Unos minutos después, el papá llegó al umbral de la casa, viendo la cara de Jeff y sabiendo qué pasaba.
"Hijo, ¿qué pasa?" Jeff no pudo responder, sus cuerdas vucales estaban tensas de tanto llorar, en su lugar, su madre le contó las malas noticias mientras Jeff lloraba en la entrada.
Después de una hora más o menos, Jeff entró a la casa, viendo que sus padres estaban conmocionados y decepcionados. Jeff no podía verlos. No podía ver cómo pensaban que había sido Liu cuando no era su culpa. Él sólo se fue a dormir, intentando quitar todos los pensamientos de su cabeza.
Pasaron dos días, sin una palabra de Liu en JDC. No había amigos con quienes salir, sólo tristeza y culpa. Así fue hasta el sábado, cuando Jeff fue despertado por su madre, con una cara de radiante felicidad.
"Jeff, hoy es el día" dijo mientras discorría las cortinas, dejando la luz fluir en el cuarto.
"¿qué? ¿qué día es hoy?" preguntó mientras se estiraba.
"Hoy es el cumpleaños de Billy"
"Mamá, debes estar bromeando ¿verdad? no esperes que vaya a una fiesta de niños después de..." hubo una larga pausa.
"Jeff, ambos sabemos lo que pasó, creo que esta fiesta sería lo más positivo que nos ha pasado estos días, ahora vístete" Salió del cuarto y bajó las escaleras para alistarse.
Él agarró una camisa al azar, unos jeans y bajó las escaleras. Vio a sus padres vestidos en traje y pensó ¿por qué vestirse tan elegante para ir a una fiesta de niños?
"Hijo, ¿eso es todo lo que vas a usar?"preguntó su madre.
"es mejor que usar demasiado" respondió él. Tuvo la sensación de que su madre le estaba gritando y lo escondía detrás de una sonrisa.
"Ahora Jeff, ve y vuélvete a vestir, así es como vas si quieres causar impresión" dijo su padre. Jeff gruñó y regresó a su cuarto.
"No tengo nada elegante que ponerme!" gritó en las escaleras.
"sólo ponte algo" dijo su madre. Jeff miró en su armario por algo que podría ser elegante. Encontró unos pantalones negros que usaba en ocasiones especiales y una camiseta para ir con otra cosa. Buscó y sólo encontró camisas a rayas, nada que pudiera ir con pantalones que él llevaba. Hasta que encontró una sudadera con capucha blanca y se la puso.
"¿Vas a usar eso?" dijeron sus padres. Su madre vió su reloj "oh, no, no hay tiempo, vámonos" dijo ella mientras conducía a Jeff y su padre a la puerta. Cruzaron la calle hacia la casa de Bárbara y Billy. Tocaron la puerta y aparecieró Bárbara, estaba como sus padres, un poco exagerada con lo del vestido. Cuando entraron, Jeff no vio niños sino adultos.
"Los niños están en el jardín, Jeff ¿qué tal si vas con ellos y haces amigos?" dijo Bárbara.
Jeff fue al jardín, que estaba lleno de niños que estaban vestidos de vaqueros y disparándose con pistolas de plástico. Él también hubiera podido estar con ellos jugando. De repente un niño le dio una pistola de jugete y un sombrero.
"¿Quieres jugar?" le preguntó.
"Ah, no, niño, estoy muy viejo para esas cosas"
El niño lo miró con cara de cachorro triste.
"Porfa" le dijo.
"está bien" Dijo Jeff, se puso el sombrero y fingió dspararle a los demás niños. Al principio pensó que era realmente ridiculo pero empezó a divertirse. No era tan genial, pero al menos lo distraía del tema de Liu por primera vez y estuvo jugando un rato, hasta que escucho un sonido, un raro sonido ondulante y algo lo golpeó. Randy, Keith y Troy habían saltado la cerca en sus skates. Jeff tiró el sombrero y la pistola. Randy miraba a Jeff con odio ardiente.
"Jeff ¿verdad?" dijo él "tenemos un asunto pendiente" Jeff vio su nariz rota.
"Creo que estamos a mano, yo te partí la cara y tú mandaste a mi hermano a JDC"
La rabia se reflejaba en los ojos de Randy.
"Oh, no, no estamos a mano, yo voy ganando. Pudiste habernos pateado el trasero una vez, pero no hoy" apenas dijo esto y se tiró encima de Jeff. Ambos cayeron al suelo. Randy golpeó a Jeff en la nariz y Jeff lo agarró de las orejas y le dió un cabezazo. Luego lo empujó para quitárselo de encima y ambos se pusieron de pie. Los niños gritaban y los padres corrían fuera de la casa. Troy y Keith sacaron pistolas de sus bolsillos.
"No interrumpan o habrá sangre!" dijeron.
Randy sacó un cuchillo y apuñaló a Jeff en el hombro, él gritó y cayó sobre sus rodillas. Randy empezó a patearlo en la cara. Después de tres patadas Jeff lo agarró de los pies y los torció, haciendo que Randy cayera al suelo. Jeff se puso de pie y caminó a la puerta trasera pero Troy lo agarró.
"¿Necesitas ayuda?" Agarró a Jeff de la capucha y lo tiró al jardín. Cuando intentó levantarse lo patearon de nuevo, Randy empezó a patearlo repetidas veces hasta que Jeff empezó a toser sangre.
"Vamos Jeff! Pelea!" Randy lo tiró a la cocina y vió una botella de vodka y rompió la botella en la cabeza de Jeff. "Pelea!" le gritó de nuevo y lo tiró a la sala.
"Vamos Jeff! mírame!" Jeff levantó la mirada con la cara chorreando sangre. "Fui yo quien envió a tu hermano a JDC! ahora vas a sentarte y dejarlo pudrirse allá por un año, deberías
estar avergonzado!" Jeff empezó a levantarse. "Oh, al fin! te vas a levantar y pelear!" Ahora Jeff estaba de pie, con la cara llena de sangre y vodka. De nuevo tenía ese extraño sentimiento el cual había olvidado por un tiempo. "Finalmente! estás de pie!" dijo Randy y fue hacia Jeff. Ahí fue donde pasó, algo dentro de Jeff estalló. Su mente estaba destruida, todo pensamiento racional se había ido, todo lo que podía hacer era matar. Agarró a Randy y lo tiró al piso, luego empezó a golpearlo en el corazón hasta matarlo.
Ahora todo el mundo miraba a Jeff. Los padres, los niños, incluso Troy y Keith, pero después ambos apuntaron con sus pistolas a Jeff, él vio que las armas lo apuntaban y corrió a las escaleras
mientras corría Keith y Troy disparaban, pero cada disparo fallaba. Jeff subió las escaleras y escuchó que Keith y Troy estaban tras él y cuando ellos gastaron sus balas, Jeff entró al baño agarró la percha de las toallas y la arrancó de la pared. Troy y Keith entraron cuchillo en mano.
Troy blandió su cuchillo hacia Jeff, el cual retrocedió y le tiró la percha de la toalla en la cara a Troy y él cayó fuertemente y ahora sólo quedaba Keith. Él era más ágil que Troy y se agachó cuando Jeff le tiró una toalla. Keith dejó caer el cuchillo y agarró a Jeff por el cuello y lo estrelló contra la pared. Algo de cloro de una repisa les cayó encima a los dos y empezaron a gritar.
Jeff se limpió los ojos como pudo, agarró la percha de la toalla y golpeó directo a la cabeza de Keith. Mientras él estaba tendido en el suelo, sangrando, sonrió siniestramente.
"¿Qué es tan gracioso?" preguntó Jeff. Keith sacó un encendedor y lo prendió.
"Lo que es divertido" dijo Keith "es que estás cubierto de cloro y alcohol." Los ojos de Jeff se abrieron de par en par cuando Keith le lanzó el encendedor. Apenas el fuego hizo contacto con él,
las llamas se expandieron con el alcohol y mientras el vodka lo hacía arder, el cloro le blanqueaba la piel. Jeff dejó escapar un horrible grito cuando las llamas lo envolvieron. Intentó rodar para apagar el fuego pero fue inútil, el alcohol lo hizo convertirse en un infierno andante. Corrió por el pasillo y cayó por las escaleras. Todos gritaron cuando vieron a Jeff vuelto un hombre de llamas. Cayó al suelo, casi muerto y lo último que vio fue su madre y otros padres intentando extinguir el fuego y ahí perdió el conocimiento.
Cuando Jeff despertó, tenía la cara envuelta de vendas, no podía ver nada, pero sentía vendas rodeando su hombro y suturas por todo el cuerpo. Intentó ponerse de pie, pero de dio cuenta de que
tenía algunos tubos en sus brazos, y cuando intentó levantarse, cayó y una enfermera se apresuró a ir con él.
"Aún no puedes salir de la cama" le dijo mientras lo acomodaba de nuevo en la cama y le volvía a insertar los tubos. Jeff se sentó, no tenía visión ni idea de qué le sucedía. Después de unas horas, escuchó a su madre.
"Cariño, ¿estás bien?" le preguntó. Jeff no podía contestar, tenía la cara cubierta de vendas así que no podía hablar. "Oh, cariño, tengo excelentes noticias. Después de todo, los testigos le dijeron a los policías que Randy trató de atacarte, así que decidieron dejar libre a Liu." Esto hizo que Jeff casi saltara, pero no lo hizo recoerdando que tenía un tubo en el brazo. "Él va a salir mañana y los dos podrán estar juntos de nuevo." Dijo, abrazó a Jeff y se despidió. Las siguientes dos semanas fue visitado por su familia y después llegó el día de removerle las vendas. Toda su familia estaba allí para verlo, cómo se vería. Cuando los doctores quitaban las vendas de su cara, todos estaban sentados al borde de sus sillas. Esperaron a que removieran la última venda casi por completo.
"Esperemos lo mejor" Dijo el médico. Rápidamente sacó la venda, dejando que las demás se cayeran por entre la cara de Jeff.
La madre de Jeff gritó al ver su cara, Liu y su padre estaban conmocionados por lo mismo.
"¿Qué? ¿qué le pasa a mi cara?" Preguntó Jeff. Salió de la cama y corrió al baño. Se miró al espejo y vio la causa de la angustia. Su cara era...era horrible. Sus labios estallaron quedando en una sombra de rojo profundo, su cara se volvió completamente blanca y su cabello cambió de castaño a negro. Lentamente se tocó la cara. Tuvo unos sentimientos superficiales por esto. Miró a su familia y luego al espejo.
"Jeff," dijo Liu "no es tan malo..."
"¿No es tan malo?" dijo Jeff "es perfecto!" Toda su familia estaba igual de sorprendida. Jeff empezó a reír incontrolablemente. Sus padres se dieron cuenta de que su ojo izquierdo y su mano tenían tics.
"uh...Jeff...¿estás bien?"
"¿Bien? Nunca me sentí tan feliz! Ha ha ha ha ha haaaaaa, mírenme. Esta cara va perfectamente conmigo!" No podía dejar de reír. Se acarició la cara sintiéndola, mirándose al espejo. ¿cuál fue la causa? bien, podrán recordar que, cuando Jeff peleaba con Randy, algo en su mente, en su salud, estalló dejando un asesino loco. Esto sus padres no lo sabían.
"Doctor," dijo la madre de Jeff "mi hijo...¿está bien? ya sabe...con su cabeza"
"Oh, si, este comportamiento es normal en los pacientes que han tomado grandes cantidades de analgésicos. Si su comportamiento no cambia en unas semanas, tráiganlo de nuevo para hacerle un test psicológico."
"Gracias, doctor." dijo ella. Fue a donde estaba Jeff. "Jeff, cariño, es hora de irse." Jeff se vió de lejos en el espejo, su cara aún tenía una sonrisa maniática.
"OK, mami, ha ha haaaaaaaaaaaa!" Su madre lo tomó de los hombros y los condujo afuera para darle su ropa.
"Esto es con lo que llegó" Dijo una dama en el escritorio. La mamá de Jeff miró los pantalones negros y la capucha blanca que usó su hijo, que ahora estaban limpias y cosidas. Llevó a su hijo a su cuarto del hospital y le hizo cambiarse de ropa. Luego se fueron, sin saber que ese era su último día.
Esa noche, la madre de Jeff fue despertada por un sonido que provenía del baño, como el de alguien llorando. Caminó lentamente para ver qué era. Cuando vió en el baño vió una horrible escena. Jeff había tomado
un cuchillo y había tallado una sonrisa en sus mejillas.
"Jeff, ¿qué estás haciendo?" preguntó su madre.
Jeff vio a su madre.
"No podía seguir sonriendo, mami, me dolió por un momento. Ahora podré sonreír para siempre" Su madre notó que sus ojos estaban rodeados de negro.
"Jeff...tus ojos!" sus ojos al parecer nunca se cerraban.
"No podía ver mi cara tampoco, me cansé y mis ojos se cerraban. Quemé mis párpados, así que ahora podré ver para siempre...mi nueva cara" Su madre empezó a caminar hacia atrás lentamente, viendo que su hijo
se volvía demente. "¿Qué pasa, mami? ¿no me veo hermoso?"
"Si, hijo," dijo ella "si, lo eres...d-déjame ir por tu padre, para que pueda ver tu cara" Ella corrió al cuarto y despertó a su esposo. "Cariño, ve por el arma, nosotros..." se detuvo al ver a Jeff en la puerta,
sosteniendo un cuchillo.
"Mami, mentiste." Y eso fue lo último que escucharon antes de que Jeff se abalanzara sobre ellos con el cuchillo.
Su hermano Liu despertó, sobresaltado por algún sonido. No oyó nada más, así que volvió a cerrar sus ojos. Cuando estaba al borde del sueño, tuvo la extraña sensación de que alguien lo observaba, miró arriba
antes de que la mano de Jeff le tapara la boca. Lentamente levantó el cuchillo, listo para enterrarlo en Liu. Liu pateó y golpeó aquí y allá tratando de escapar del agarre de Jeff.
"Shhhh," dijo Jeff "sólo ve a dormir."

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Slenderman

2. Slenderman

Hasta ahora sus raises son insciertas pero lo que se sabe es lo suficiente para saber a que nos enfrentamos... Slederman como pueden verlo en la imagen es un hombre de traje con el rosto oculto unos dicen que lo hace porque su cara es horrenda, otros porque es la unica manera de que no lo... Ver mas
Hasta ahora sus raises son insciertas pero lo que se sabe es lo suficiente para saber a que nos enfrentamos...
Slederman como pueden verlo en la imagen es un hombre de traje con el rosto oculto unos dicen que lo hace porque su cara es horrenda, otros porque es la unica manera de que no lo detecten.
Este "ente" ataca a quien sea no tiene ninguna preferencia ni por raza,genero,o edad.
se a llegado a ver en inumerables fotografias... ya hace mucho tiempo que se le conoce...
ya algo en lo que estamos seguros es que si se le llega a presenciar es que te desea atormentar
los metodos de ataque de el de igual manera son inciertos... se ah sabido de personas que experimentan ateque de panico como si estuviera en tu mente haciendo que experimentes cosas espantosas,terrorificas y mas haya de la imaginacion, y eso es solo el comienzo...
se sabe de una niña llamada Lucy Simons una niña necia de 10 años de edad...
ella jugaba con sus amigos en el parque que queda cerca de su casa, aquel parque no estaba muy bien cuidado
metales oxidados, madera vieja e hinchada con la cual era facil astillarse.
en cierto momento del dia, la madre de Lucy la llamo para se metiera para cenar e ir a dormir.
-Lucy ya es tarde sera mejor que te vayas a casa igual ya nos vamos nosotros- dijo su amigo
-No yo no me voy casi nunca salgo, me quiero quedar- contesto Lucy
-Como quieras nosotros ya nos vamos-
-Adiooss-
Lucy decidio quedarse;ese fue su ultimo error, su madre la volvio a llamar, Lucy esta vez decidio ir a casa
- Estrellita donde estas quiero vert... ¡¿quiiien eeesta hayy?!- estaba cantando mientras caminada a su casa cuando escucho un ruido..
-mmmm no debe de ser nada, me voy-
-Estrellita donde estas...-
-Quiero verte titilar...- una voz demoniaca resonaba en su cabeza
Siguio cantando la cancion aquella voz extraña, Lucy cerro los ojos.
Los abrio y vio una figura espantosa Slenderman estaba frente de ella
-Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaah-grito Lucy....
Tiempo despues llego a casa...
-Lucy hola- dijo su madre
Lucy no hizo caso a su madre y se fue caminando a su cuarto pronunciando aquella cancion una y otra vez, cerro la puerta de una manera muy violenta.
-dejala debe de estar cansada- dijo el padre
sigui pronunciando la cancion cada vez mas fuerte hasta que..
-ESTRELLITA DONDE ESTAS QUIERO VERTE TITILAAAAAAAR-
los padres apresurados entraron a su cuarto y vieron a Lucy ahocada con un cable arriba de su cama...
Lucy es la niña que esta en el sube y baja

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Tails Doll y Teddy Demon

3. Tails Doll y Teddy Demon

Corría el año de 1983 en Los Angeles, California (EUA), la policía se encuentra con la escena de lo que fue una masacre. El resultado: 5 muertos y 2 heridos. Lo más impactante no fue el descubrimiento, sino el mismo ambiente de la escena del crimen. En el pecho de uno de los cadáveres escrito... Ver mas
Corría el año de 1983 en Los Angeles, California (EUA), la policía se encuentra con la escena de lo que fue una masacre. El resultado: 5 muertos y 2 heridos. Lo más impactante no fue el descubrimiento, sino el mismo ambiente de la escena del crimen. En el pecho de uno de los cadáveres escrito con lo que al parecer fue un cuchillo estaba la leyenda: "TD". Las mismas letras escritas en sangre sobre las paredes del lugar del asesinato. En cuanto a los sobrevivientes, ellos nunca volvieron a ser los mismos. Sufrían de alucinaciones constantes y convulsiones. Cuando al parecer uno de ellos estaba lo suficientemente cuerdo para testificar, éste respondió: "Era como un oso de peluche, con ojos de fuego, cubierto de sangre y no paraba de saltar". A los días, él murió. El único sobreviviente jamás quiso testificar y fue llevado a un hospital mental por el resto de su vida. Los siguientes meses, la gente de la ciudad vivía asustada creyendo que un asesino maniaco estaba suelto por las calles. La policía solía dar con él debido a que a su rastro dejaba gotas de sangre en el piso. Al igua, se descubrían por las calles estructuras marcadas con las letras "TD". Con el tiempo ocurrían más y más asesinatos marcados con la insignia "TD" y la policía no paraba de buscar al asesino. Pero todo cambió en 1984...

En ese año, en una noche aparentemente tranquila, un trío de oficiales hacían recorridos de guardia por la ciudad. Entonces, a lo lejos, vieron a una figura escribir sobre una pared la leyenda "TD". Sin pensarlo, comenzaron a seguirlo mientras la figura salió corriendo. Se trataba sin duda del asesino. Su desesperación por atraparlo era tan alta que cometieron el grandísimo error de no pedir más apoyo. Siguieron el rastro de sangre de la criatura hasta el cementerio. Entraron corriendo y de pronto uno de los oficiales termina siendo degollado por el lanzamiento de un machetazo que le fue lanzado. Obviamente, muere al instante. La criatura ya casi estaba a punto de escapar, cuando uno de los oficiales decidió sacar una cámara y tomar una foto a la zona donde se encontraba el ser. Al revelar la foto, el oficial quedó pálido al ver la imágen: se podía apreciar a un oso de peluche cubierto de sangre con un machete en la mano saltando para escapar. Desde entonces, la policía no vio al "TD" como un asesino psicópata sino como un demonio hambriento de sangre. Ocultaron la verdad para no asustar a la población. Para ese entonces, los expertos ya buscaban la explicación para el caso pero por más que intentaban no encontraban explicación coherente. La apariencia del ser ya estaba totalmente revelada: un demonio con forma de oso de peluche cubierto de sangre y con una antena cuya punta estaba cubierta de una luz rojo sangre.

En 1987, un hombre obsesionado con el caso, robó unos archivos secretos sobre el TD y reveló la verdad a toda la comunidad. Sabiendo esto, el gobierno de los Estados Unidos no tuvo otra excepción que decir la verdad a todo el país. Desde ese momento, la gente vivía asustada. Encerrada. En las noches no había nadie en la calle, pero la gente cuenta que por sus ventanas veían al TD caminar tranquilamente. Un día, la Iglesia dio a conocer una posible solución. Hizo que toda una comunidad se reuniera y empezara a rezar. No paraban de rezar hasta que en ese momento aparece el TD con apetito por matarlos a todos. Pero se debilita por los rezos, y en ese momento el padre aprovecha para lanzarle agua bendita. El TD aparentemente muere explotando en sangre ante la vista de todos los creyentes de la Fé. La gente vuelve a vivir en paz...

En 1997, aparece el famoso juego de carreras basado en el mundo de Sonic: Sonic R. Aparentemente todo bien con este juego, hasta que se descubre a un peculiar personaje desbloqueable en el juego. Se trata de una derivación del personaje Tails llamado Tails Doll. ¿Lo notan? No sólo comparten las mismas iniciales, sino que su apariencia es incluso la misma. Se trata de un muñeco de trapo e hilo cuyas costuras y cierres son visibles. Cuenta con una mirada perdida y la guinda del pastel: "TIENE UNA ANTENTA EN LA CABEZA CON UNA LUZ ROJA". Igual en todo que la criatura de TD. Aunque Tails es un zorro pero su apariencia es muy parecida a la de un oso de peluche.

El Tails Doll cuenta con su propia leyenda urbana que lo relaciona con el demonio TD. La siguiente es una cita extraída de un sitio de internet:
"El Tails Doll es un mito que se formó hace años cuando en Los Angeles, California, una madre encontró a su hijo muerto mientras estaba jugando en su consola Sega Saturn "Sonic R". La madre al hacer su declaración dijo que el niño se lo pasaba mucho tiempo jugando a su consola, y que esta obsesionado con sacar un "muñeco" o algo así, cuando lo llamó por tercera vez para ir a cenar en la tarde del "dia de acción de gracias", el niño no respondía y le pareció extraño, porque habian venido sus abuelos a cenar (como cada año) y él siempre los trataba como reyes (porque siempre le traian regalos).

La madre fué a verlo al segundo piso y declaró que tocó insistentemente la puerta, pero el niño no respondía, al entrar lo encontró con los labios azules y las pupilas dilatadas y espuma en la boca. Lo peor (según señala) es que el niño estaba boca arriba con la vista perdida en el techo, y de la TV se repetia una y otra vez una canción del juego "Can you feel de sunshine?" (¿Puedes sentir el brillo del sol?).
Según los informes de LAPD (Los Angeles Police Department) el niño murió asfixiado mientras sufría un ataque epileptico, lo cual fué bastante raro, ya que no había antecedentes familiares de la enfermedad. Asumieron que el niño se emocionó demasiado y sufrió de espasmos, lo que lo asustó al grado de no poder respirar.
El mito surgió cuando la familia, luego del funeral, decidió donar sus cosas (cosa común en las familias Estado Unidenses), pero regalaron la consola a el mejor amigo del niño, quién se puso a curiosear y jugar. La Sega Saturn venía con el último CD que jugó el niño, "Sonic R", al probarlo, vió que lo último que habia hecho (según la memoria del juego) fué desbloquear a Tails Doll. "

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Detrás de ti

4. Detrás de ti

Hola, si soy yo, tu compañero. Por ahora no puedes verme pero estoy aquí junto a ti en esta habitación pero no voltees no me gusta que me miren, por lo que más quieras no lo hagas porque si lo haces me enfadare contigo. La verdad si puedes verme pero es muy difícil que lo logres, ya que cuando... Ver mas
Hola, si soy yo, tu compañero. Por ahora no puedes verme pero estoy aquí junto a ti en esta habitación pero no voltees no me gusta que me miren, por lo que más quieras no lo hagas porque si lo haces me enfadare contigo. La verdad si puedes verme pero es muy difícil que lo logres, ya que cuando volteas yo me escondo. Te puedo ver siempre, cuando te bañas y te llenas de jabón los ojos, te puedo ver cuando te arreglas, cuando duermes... ¿Escuchas un ruido en tu baño? Mejor ir a ver, no te preocupes, yo voy detrás de ti…

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Mi peluche

5. Mi peluche

Hace mucho cuando era pequeño me gustaban los peluches y pues era divertido jugar con ellos pero mi preferido era un panda, siempre jugaba con él. Pero un día me olvide de él, ya han pasado 6 años desde que no veo a ese panda pero hoy cuando llegue a casa no había nadie. Fui al sótano a bajar... Ver mas
Hace mucho cuando era pequeño me gustaban los peluches y pues era divertido jugar con ellos pero mi preferido era un panda, siempre jugaba con él. Pero un día me olvide de él,
ya han pasado 6 años desde que no veo a ese panda pero hoy cuando llegue a casa no había nadie. Fui al sótano a bajar unas revistas y vi la cabeza de mi padre degollada, mi madre estaba abierta a la mitad sentada en una silla ensangrentada sin sus órganos.
Ahora estoy en mi cuarto acabo de escuchar un ruido debajo de mi cama era el…
Estoy en el piso escribiendo esto desde mi celular y el esta mirándome fijamente.
........... Mensaje enviado..........

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El inexpresivo

6. El inexpresivo

En junio de 1972, una mujer apareció en el hospital Cedro Senai en nada más que un vestido blanco cubierto de sangre. Esto no debería ser demasiado sorprendente, la gente a menudo tiene accidentes cerca y viene al hospital más cercano para la asistencia médica. Pero había dos cosas que causaron... Ver mas
En junio de 1972, una mujer apareció en el hospital Cedro Senai en nada más que un vestido blanco cubierto de sangre. Esto no debería ser demasiado sorprendente, la gente a menudo tiene accidentes cerca y viene al hospital más cercano para la asistencia médica. Pero había dos cosas que causaron a la gente el deseo de vomitar y escapar de terror. El primero, es que ella no era exactamente un humano. Era algo parecido a un maniquí, pero tenía la destreza y la fluidez de un ser humano normal. Su cara, era tan impecable como los maniquíes, sin cejas ni maquillaje. La segunda razón por la cual la gente vomitaba o escapaba de terror, es que ella tenía un gatito apretado en medio sus dientes, sus mandíbulas apretaban de una manera tan fuerte al pequeño gatito al punto donde ningunos dientes podrían ser vistos, la sangre salía a chorro hacia fuera sobre su vestido y en el piso. Ella entonces lo sacó de su boca, lo abandonó y se desmayo.
. A partir del momento ella fue tomada a un espacio de hospital y limpiada antes de ser preparada para la sedación, ella se mostraba completamente tranquila, inexpresiva e inmóvil. Los doctores lo habían pensado mejor refrenarla hasta que las autoridades pudieran llegar y ella no protestó. Ellos eran incapaces de conseguir cualquier clase de respuesta de ella y la mayor parte de empleados se sintieron demasiado incómodos para mirar directamente ella por más que unos segundos. Pero cuando el personal intentó darle el calmante, ella se defendió con la fuerza extrema. Dos miembros de personal que la dominaban con su cuerpo se elevaron encima de la cama para sostenerla, su expresión estaba en blanco. Ella giró sus ojos impasibles hacia el doctor masculino e hizo algo insólito. Ella rió. En cuanto lo hizo la enfermera gritaba y quedando en shock se desmayo, ya que en la boca de la mujer no eran dientes humanos, solo unos puntos largos y agudos.
Era demasiado el tiempo que la mujer tenia los dientes así que al incrustárselos en sus labios no sentía ningún dolor, el doctor la miró fijamente durante un momento antes de la petición ” Qué mierda es usted? ” Ella se libero de los doctores que aun la sostenían espantados, todavía sonriendo. Había una pausa larga, la seguridad había sido alertada y podría ser oída bajando el vestíbulo. Como ella los oyó, se lanzó adelante, hundiendo sus dientes en el cuello del Doctor, arrancando su yugular y dejándole caerse al piso, muriéndose… sobre el piso, él se ahogó sobre su propia sangre. Ella se levantó, su mirada era peligrosa como la vida descolorida de sus ojos. Ella se inclinó más cerca y susurró en el oído del Doctor muerto. “Yo…Soy. Dios.” Los ojos de los demás doctores llenos de miedo la miraron… ella muy calmada alejándose para saludar a los agentes de la seguridad. Cada vez que alguien mira sus dientes, se convierte en su bocadillo.
La enfermera que sobrevivió el incidente la llamó “el Inexpresivo” y nunca más se supo de ella.

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Hello Kitty

7. Hello Kitty

Todo el mundo conoce a la encantadora gatita que está impresa en miles de productos y que ha aportado miles de millones a la empresa Sanrio que tiene su patente. La historia que hay detrás su creación ha hecho correr ríos de tinta hasta el punto de convertirse en una de las más extendidas... Ver mas
Todo el mundo conoce a la encantadora gatita que está impresa en miles de productos y que ha aportado miles de millones a la empresa Sanrio que tiene su patente.

La historia que hay detrás su creación ha hecho correr ríos de tinta hasta el punto de convertirse en una de las más extendidas leyendas urbanas.

¿Hizo su creadora un pacto con el diablo para salvar a su hija?.

Hello Kitty (escrito en japonés: ハローキティ, y pronunciado: Harōkiti?) es un personaje ficticio producido por la compañía japonesa Sanrio y ha sido por mucho tiempo la más popular de esta compañía. El personaje es una gata blanca con forma antropomorfa y muy geométrica, con un distintivo lazo u otra decoración en su oreja izquierda.

Desde 1976 obtuvo derechos de autor y es ahora una marca conocida globalmente. Desde hace más de 30 años Hello Kitty es un icono para miles de niñas en todo el mundo., y su éxito es tal que fue nombrada embajadora de la UNICEF en Japón y también es embajadora del turismo en ese país.
Su “historia oficial” comienza en 1974, cuando Hello Kitty fue creada originalmente por la diseñadora Ikaka Shimizu . Shimizu abandonó la compañía un año después y hasta ahora pocos datos hay claros sobre ella.

El segundo diseñador, Yuko Yamaguchi, está al cargo hasta la actualidad. El personaje apareció originalmente en pequeños objetos de regalo para niñas como un monedero, y ha terminado propagándose por medio mundo.

El nombre de Hello Kitty surge en respuesta a una explosión de la moda británica en Japón por aquellos años. Tan es así, que en la biografía del personaje, se nos muestra nacida en Londres.

Pero ahora comienza la otra supuesta “realidad“ de tan tierno personaje que ha dado lugar a tan extendida leyenda urbana:

La leyenda urbana cuenta que en los años 70 había una niña de 14 años que estaba en fase terminal de cáncer de boca. Los médicos ya habían arrancado todas las esperanzas de la familia en relación a la cura de la niña, así que la madre de la niña, Ikaka Shimizu , desesperada, acudió a todas iglesias y cultos, pero al no obtener resultado se inició en el ocultismo y satanismo, para al final, hacer un pacto con el diablo.

Presentó la niña al diablo para que curase a su hija, le hizo una promesa de fabricar una marca que fuese famosa en todo el mundo, el diablo cumplió su parte y la madre también. Creó a Hello Kitty.

La palabra hello en ingles significa hola, y la palabra kitty de origen chino significa demonio, entonces Hello kitty significaría. “Hola Demonio”.

Otra curiosidad es que hello kitty no tiene boca debido al caso de cáncer en la boca de la hija de su diseñadora.

Esta es la otra historia de tan entrañable personaje, desde luego no esta documentada, por eso entra en la categoría de leyenda urbana, lo que si es cierto es la escasez de datos acerca de la biografía de la diseñadora y su extraña desaparición de la empresa un año después. Otro dato es que varios satánicos llevan tatuado a Kitty en la piel e incluso circulan videos de misas negras con la imagen de la gatita que algunos llaman “la hija del demonio”
Ayudada por el demonio o no, lo cierto es que su éxito es imparable y como curiosidad, el personaje se ha usado también en otras circunstancias que no tienen nada que ver con el mundo infantil:

En 1999, en Hong Kong, tuvo lugar un brutal asesinato que pasaría a llamarse el Hello Kitty murder. El popular nombre del caso deriva del hecho de que los asesinos ocultaron la cabeza de la víctima en una muñeca de Hello Kitty después de haberla decapitado.

En agosto de 2007, los policías tailandeses que habían cometido pequeñas infracciones como llegar tarde o aparcar en zonas indebidas fueron obligados a llevar brazaletes de Hello Kitty durante varios días como castigo.
También en ese mismo año, fue detenido un famoso narcotraficante colombiano, que aparte de tener una importante colección de objetos y prendas de la gatita, utilizaba la imagen de la marca japonesa para enviar mensajes codificados a sus contactos a través de su correo electrónico.

En 2008, se inauguró una maternidad en Yuanlin, Taiwan, con la temática de Hello Kitty y la esperanza de que el popular personaje ayudara a rebajar el estrés del parto. Hello Kitty aparece en las mantas, la decoración de las habitaciones, la ropa de cama, las cubiertas de los certificados de nacimiento y los uniformes de las enfermeras.

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Sangre Nieves:¿La verdadera historia de Blanca Nieves?

8. Sangre Nieves:¿La verdadera historia de Blanca Nieves?

Liliana esperaba con ansias la llegada de su primogénita, esa criatura que tanto habían soñado ella y su esposo, Lord Frederick. Tan segura estaba de que sería una niña, que todas las noches imaginaba su apariencia hermosa con piel blanca como la nieve, cabellos tan negros como una noche sin... Ver mas
Liliana esperaba con ansias la llegada de su primogénita, esa criatura que tanto habían soñado ella y su esposo, Lord Frederick. Tan segura estaba de que sería una niña, que todas las noches imaginaba su apariencia hermosa con piel blanca como la nieve, cabellos tan negros como una noche sin luna ni estrellas y labios rojos, tan rojos como la sangre fresca…

De pronto empezó a sentir un dolor muy agudo en el vientre e instintivamente llevó sus manos a él, mientras se doblaba del dolor y veía cómo el inmaculado vestido que llevaba puesto empezaba a teñirse de rojo hasta los pies, haciéndola gritar por ayuda.

Fueron horas de labor y dolor el dar a luz a esa criatura hermosa, tanto así que la salud de Liliana empezó a decaer, día a día, y ella dejó de ser la misma.

Los siguientes meses transcurrieron dentro de un ambiente de calma y alegría, mezclado con incertidumbre para Lord Frederick, ya que su felicidad no podía ser completa si tenía que ver cómo la belleza y juventud de su amada esposa se consumían rápidamente con el pasar de los días; en cambio, su hija crecía, y empezaba a dar sus primeros pasos.

Liliana murió al cabo de un año, dejando huérfana a su pequeña Lilly, y a Lord Frederick con un dolor profundo.

A los ocho años Lilly se había convertido en una niña hermosa, pero malcriada, y podría decirse que hasta malvada: gozaba maltratando a las hijas de los sirvientes, atrapaba ratones para luego ahogarlos en un balde con agua y cazaba aves pequeñas para arrancarles las alas, mientras su mirada se tornaba en algo grotesco…

Un día Lord Frederick la mandó a llamar para anunciarle que tendría que salir de viaje, puesto que iría a conocer a quien sería su nueva esposa. Esto a Lilly no la complació en lo absoluto y sólo respondió con una mueca, echando a correr. Su comportamiento seguía empeorando, permanecía horas encerrada en la habitación de su madre cepillando su cabello frente a un gran espejo, con la mirada perdida en el vacío de su reflejo.

Pasó un tiempo antes de que Lord Frederick regresara a su castillo. Al parar el carruaje en el que venía, bajó y se quedó parado con la mano extendida a la puerta del vehículo tomando la mano de una hermosa mujer. Detrás de ella, un hombre apocado y aparentemente con retraso mental cargaba una caja de madera. Lord Frederick buscó a Lilly entre el mar de gente que llagaba a recibirlos; una de las sirvientas la traía de la mano, la pequeña llegó con la mirada baja y una de sus manos cerrada en un puño.

Lord Frederick la llamó pero ella no respondió, haciendo que quisiera darle una reprimenda, pero la hermosa mujer a la que aún sostenía de la mano lo contuvo suavemente, al mismo tiempo que se inclinaba para saludar a la pequeña. Lilly la observó desafiante, pero la mujer no dejó de sonreír y preguntó a la niña si podía mostrarle su mano. La mirada de Lilly se tornó maliciosa, y abrió su puño para dejar ver el cuerpo de un ratón desollado y sin ojos.

Sin perder la compostura, la bella dama le preguntó si no preferiría cambiarlo por lo que sostenía el hombre, hermano de Lady Claudia —así era como se llamaba la bella mujer—. Ésta tomó la caja en manos de su hermano y al abrirla apareció un cachorro. Se lo mostró a la niña; ella dejó caer el ratón, sacó al cachorro, se dio media vuelta y se alejó saltando y cantando dejando a Lady Claudia encubriendo el enojo que le provocó por haberla ignorado… Al día siguiente se celebraba la boda entre su padre y Lady Claudia, pero Lilly no salió de la habitación de su madre y lloró amargamente frente al espejo.

Horas después los recién casados se encontraban dormidos. Lady Claudia empezó a sentir cómo algo goteaba en su cara. Se enderezó en la cama, pasó su mano por el rostro… ¡sangre!, era sangre de lo que se mancharon sus dedos. Miró hacia arriba y el cachorro que le había regalado a Lilly prendía de la cabecera degollado; pero ella no gritó, sólo tomó lo que quedaba del animal y se dirigió a la habitación de la niña. Al entrar se sentó en la cama y despertó a la pequeña con un beso en la frente. Lilly abrió los ojos, y entonces le dijo en voz muy baja:

—Es mejor que no me tomes como a tu rival pequeña, porque puede que pierdas la guerra.

Con el pasar de los años Lilly se convirtió en una adolescente bella e inteligente, mucho más que su difunta madre, pero con una personalidad cruel y sanguinaria. Su madrastra esperaba a su primer hijo, y Lord Frederick organizaba una gran fiesta para celebrar el cumpleaños de su hermosa primogénita. Por esta razón, Lady Claudia ofreció a Lilly el vestido que ella usó cuando cumplió dieciséis como una muestra de tregua a su pequeña guerra. La joven aceptó el vestido y caminó hacia la habitación de su madre.

Esa noche, Lilly apareció en la fiesta ataviada con uno de los vestidos de su madre. Lady Claudia se enfureció mientras veía bailar a su hijastra, y su esposo estaba embelesado porque su hija le recordaba a Liliana. La mujer empezó a sentir contracciones, y horas después el bebe nació, muerto. Lord Frederick quedó devastado… pero no se comparaba al dolor de la madre fallida, quien gritaba a todos que la dejaran en paz y llamaba a voces a su hermano. Lilly contuvo una risa de victoria.

Tras haber perdido su belleza, Lady Claudia se encerró en sí misma, hasta que un día dejó la habitación para vagar por los pasillos del castillo, y al dar con la habitación de Liliana, sintió como si una voz la instigara a entrar. Lo hizo, y caminó hasta quedar frente a un espejo inmenso con bordes dorados. Hipnotizada, se sentó en el banco junto a él y miró fijamente su reflejo, ya no gozaba de juventud… Empezó a llorar, y gritar, que todo era culpa de esa mocosa. Intentó destruir el amado espejo de Liliana, pero su reflejo la detuvo, y hablando como si tuviera vida, y haciéndola sentir que perdía la razón, le prometió devolverle su juventud y belleza siempre y cuando estuviera dispuesta a hacerle unos pequeños favores…

Así fue como Lady Claudia había rejuvenecido ante la mirada llena de odio de Lilly. Cegada por su sentimiento de triunfo, envió a Lilly a un viaje con el pretexto de que necesitaba conocer el mundo. Pero le pidió a su hermano que la escoltara, y se asegurara de que sufriera un «accidente» en el camino. Mientras tanto, Lady Claudia se encargaría de vengarse de su amado esposo, quien siempre prefirió a Lilly por sobre ella.

La noticia de que Lilly y su hermano habían desaparecido sin dejar rastros no tardó en llegar. Aunque esto destrozó aún más a Lord Frederick, la evidente muerte de su hermano no significó nada para Lady Claudia, y siguió envenenando a su esposo y llenándolo de dolor, decidida a hacer de él un despojo humano. En cuestión de noches Lord Frederick había perdido completamente su espíritu y vagaba por el castillo llorando y buscando desesperado a Lilly, pero ella no contestaba su llamado.

Todo sería distinto una noche de invierno, cuando el ambiente en el castillo era más tétrico que de costumbre. Lady Claudia paseaba por la habitación que era de Liliana llevando en brazos un pequeño bulto, tarareando una y otra vez la misma canción. De repente, se escucharon gritos a la entrada del castillo; Lady Claudia posó el bulto en la cama para asomarse por la ventana. Uno de los guardias había sido degollado y destrozado mientras los demás huían despavoridos como si una jauría de lobos los atacara. Eran siete hombres corpulentos, aullando de placer, desgarrando a los guardias uno a uno ¡con sus propias manos y dientes! La sangre que brotaba de sus víctimas manchaba sus rostros y caía impúdica sobre la blanca nieve…

Lady Claudia se aterrorizó y quiso correr a asegurar las puertas de la habitación, pero ya era demasiado tarde, una figura se asomaba a la puerta sonriendo, tan maliciosamente como siempre. Era Lilly. Lady Claudia se preguntaba cómo es que había sobrevivido, la niña se limitada a sonreír. Uno de sus brazos escondía algo detrás de su espalda. Lady Claudia la miraba con horror y curiosidad; ¿qué era lo que ocultaba?

¡La cabeza de su hermano!, que había cercenado y mutilado, ahora sus ojos eran unas cuencas vacías y su boca abierta no era más que un agujero sin dientes ni lengua, sólo una masa de carne y sangre coagulada y mal oliente. Lady Claudia gritó e intentó huir, pero Lilly fue más rápida, lanzándole la cabeza de su hermano para hacerla tropezar y caer. Rió como una psicótica tomando a su madrastra por los cabellos para obligarla a ver la orgía de sangre que practicaban los siete hombres afuera. Cómo destrozaban los cuerpos de sus víctimas y mascaban la carne cruda que arrancaban con sus dientes… se escuchaba cómo crujía la carne entre sus mandíbulas.

Un leve llanto captó la atención de Lilly y llenó de pánico a Lady Claudia. Soltó a su presa azotándola contra la pared para dirigirse a la cama y destapar el pequeño bulto que tanto atesoraba. Con una sonrisa retorcida, lo recogió, y caminó al espejo extendiendo los brazos y mirándolo con recelo…

—Espejo, espejo sobre la pared. Veo que te has divertido en mi ausencia —dijo con reproche hacia su reflejo, pero poco duró su trance ya que un dolor agudo y punzante atravesó su espalda. Lady Claudia la había apuñalado justo en el centro del corazón, pero Lilly sonrió y giró su cuerpo, mirando fijamente a la mujer, burlándose del acto desesperado por deshacerse de ella.

El reflejo de Lilly ardió en llamas azules y empezó a cambiar frente a una atónita Lady Claudia. La forma que tomó fue la de un demonio de piel pálida, como la blanca nieve, de ojos negros, profundos, como la noche, una sonrisa retorcida y tan roja como la sangre fresca…



Tiempo después se celebraba en el castillo la boda de Lilly y un noble de tierras vecinas. El padre de Lilly se había desvanecido, así como Lady Claudia, y todo empezaba a prosperar de nuevo en el castillo. Lilly esperaba la llegada de su primer hijo y se le veía caminar feliz por los pasillos con algo entre sus manos, hasta que se detuvo en la que alguna vez fue la recámara de su madre, sellada años atrás.

Quitó el seguro de las puertas y caminó hacia el espejo, diciendo:

—Espejo, espejo sobre la pared, no te podrás quejar, ya tienes compañía, y pronto tendrás un heredero más que te alimentará.

Dijo esto mirando directamente hacia el espejo, mostrando al demonio sonriendo complacido y, al fondo del reflejo, a los siete hombres torturando a Lady Claudia y a Lord Frederick.

Lilly arrojó lo que tenía entre las manos hacia un rincón de la habitación y una pequeña criatura salió de entre las sombras para devorar el cuerpo de un ratón, ante la sonrisa malévola de la futura madre…

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Insomnio

9. Insomnio

30/06/2013 3:36 AM: Es la segunda noche, estoy aquí frente al computador haciendo esto otra vez, no sé que esta pasándome, hace días leí sobre esa extraña maldición, pero bueno era un blog del horror se supone que hablen de eso, de cualquier forma no es real ¿o sí? Era algo sobre un símbolo... Ver mas
30/06/2013
3:36 AM:
Es la segunda noche, estoy aquí frente al computador haciendo esto otra vez, no sé que esta pasándome, hace días leí sobre esa extraña maldición, pero bueno era un blog del horror se supone que hablen de eso, de cualquier forma no es real ¿o sí?
Era algo sobre un símbolo una especie de ritual satánico, no tengo idea que mierda, solo eran un montón de símbolos y unas inscripciones en latín, pero por Dios es una locura, creo que solo estoy muy sugestionado y debo ver a un doctor.
En fin la supuesta “película maldita” haría que la última película que hubieras visto cualquiera que fuera se convirtiera en realidad, era solo un creepypasta, estoy seguro de eso, la gente de YouTube no permitiría que un video asesino ande rodando por su web ¿verdad?
Al final decía algo como “ojala que la última película que hayas visto no haya sido de terror” o algo por estilo, con tan mala suerte recordé que había visto “Nightmare on the Elm Street” y con lo auto-sugestivo que soy, pase la peor noche de mi vida, se que suena estúpido, Freddy Krueger dejo de asustarme a los 10 años, pero por alguna razón se veía tan real.
Bueno voy a tratar de dormir un poco.

30/06/2013
10:28AM:
Tuve otra pesadilla anoche, pero esta vez fue más allá, fue aterrador debo ver a un médico, busque en internet y dicen que hay cosas que pueden llevarlo a uno a entrar a un grado de sugestión tan fuerte que la mente puede materializar cosas o provocar cosas no se algo así, de todos modos usamos solo el 5% de nuestra capacidad cerebral ¿no? ¿Sera que mi mente está en ese trance?
Hoy desperté con una herida en el estomago, al parece una garra de metal, ya lo sé suena estúpido e ilógico aun para mi, aun no puedo entenderlo, no sé qué diablos pasa es solo un video es una película vamos por favor Freddy Krueger ¿en mis sueños? ¿Es eso posible? Bueno nadie aun ha podido explicar por completo el mundo de los sueños, y yo, yo solo quiero descansar.

1/07/2013
2:28AM:
Bueno, un tipo en unos foros desmintió lo del video, no había ninguna maldición, solo eran escenas de una película de 1968, editadas con sonidos extraños.
Yo no puedo explicarme lo que paso, solo ya no puedo explicar nada, no sé si estoy despierto o dormido, no sé si este terror es real o no, solo sé que no puedo volver a dormir, no después de esto, mi mente me llevo al límite, está jugando conmigo, ¿Y tú sabes a donde te puede llevar tu mente? ¿Sabes los monstruos que puede crear tu mente? O peor aun ¿Sabes si esos monstruos realmente son producto de tu imaginación? Yo no sé si ya enloquecí, pero este terror es real…


*Estas fueron las últimas palabras de Albert Robinson antes de quedarse dormido frente a la webcam, su cuerpo fue encontrado en su habitación con múltiples cortadas, al parecer infringidas por garras de metal, murió debido a la pérdida de sangre, nadie sabe nada sobre quien pudo haberlo hecho, y después de esto solo puedo darte un consejo; Asegúrate de que realmente estas despierto, ah por cierto el ultimo sonido que se puede escuchar en la grabación antes de ver como el cuerpo de Albert es despedazado es el siguiente:
♫♪1,2 Freddy viene por ti 3,4 Cierra la puerta…♫♪ Nunca más dormirás…♫♪

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Miedos nocturnos

10. Miedos nocturnos

Había estado leyendo creepypastas una buena parte de la noche y ya cerca de la una de la mañana decidí que era momento de ir a dormir. Cerré la sesión en mi facebook y apague mi ordenador, apague las luces de la sala y la cocina me asegure que las puertas estuvieran cerradas y subí las... Ver mas
Había estado leyendo creepypastas una buena parte de la noche y ya cerca de la una de la mañana decidí que era momento de ir a dormir.
Cerré la sesión en mi facebook y apague mi ordenador, apague las luces de la sala y la cocina me asegure que las puertas estuvieran cerradas y subí las escaleras rumbo a mi habitación.
Al llegar a mi habitación me puse la ropa de dormir y apague la luz, me acosté en mi cama y cerré los ojos, unos segundos después note que la luz se había encendido y me levante para apagarla, apague la luz y me fui a la cama pero antes de cerrar los ojos el foco se encendió otra vez, me levante algo nervioso y revise el apagador, estaba bien, así que una vez más apague la luz y me fui a la cama, pero apenas me di la media vuelta se encendió de nuevo.
Algo asustado apague la luz otra vez y deje el dedo sobre el apagador unos momentos, lo solté y al instante frente a mis ojos, de nuevo encendieron la luz.
Ya bastaste asustado grite: “BASTA CON LA PUTA LUZ, MIERDA”
A lo que una tímida vocecilla respondió: “Es que, a mi me asusta la oscuridad…”

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Demonio Interior

11. Demonio Interior

Era pasada la medianoche, y yo todavía tenía bastante tiempo de sobra para llegar a mi destino. La chica que me recogí hace una hora está durmiendo en el asiento del copiloto. Es una autoestopista. No podía dejar a una adolescente sola en medio de la noche, bajo la lluvia, tuve que recogerla... Ver mas
Era pasada la medianoche, y yo todavía tenía bastante tiempo de sobra para llegar a mi destino. La chica que me recogí hace una hora está durmiendo en el asiento del copiloto. Es una autoestopista. No podía dejar a una adolescente sola en medio de la noche, bajo la lluvia, tuve que recogerla. Ella parecía muy feliz de que alguien por fin se haya detenido.

No sabía su nombre real, sólo que sus amigos la llamaban "Jo." Ella se veía tan tranquila, tan calmada. Su cabello castaño ocultaba la mitad de su hermoso rostro, sus labios se flexionaban en una sonrisa apenas perceptible. Debe estar teniendo un lindo sueño.

Traté de recordar el último sueño que tuve, pero no pude acordarme. Entonces, sentí una sensación que no había sentido en mucho tiempo. Una sensación terrible, horrible. Miré a la chica mientras conducía, esperando que su rostro sonriente me ayudara a superarlo y no ceder al demonio interior... pero podía sentirlo arañando por salir.

Yo no quería hacerlo. No podía. Tenía que sacar a la chica del auto, pero aun faltaba mucho para llegar a donde nos dirigíamos. Definitivamente lo iba a hacer.

Seguí luchando, luchando una batalla interna. Entonces... No. No podía contenerlo. Sucedió… Dejé escapar el pedo más monstruoso que jamás había liberado. Era legendario. Era el tipo de cosas que hermanos mayores le cuentan a los pequeños para asustarlos.

De mala gana miré para ver si la bestia que se escapó mi cuerpo había despertado a la chica. No, seguía durmiendo, pero la sonrisa se le desvaneció y ella parecía estar teniendo una pesadilla ahora.

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Mi Payaso

12. Mi Payaso

Mi vida ha estado plagada de malos acontecimientos desde que yo tenía 7 años, fue la época mas traumante de mi vida y aun ahora sigo teniendo pesadillas con "eso", inclusive pienso que sigue vivo y me espía durante la noche, a veces creo que me está observando, desde la oscuridad o debajo de la... Ver mas
Mi vida ha estado plagada de malos acontecimientos desde que yo tenía 7 años, fue la época mas traumante de mi vida y aun ahora sigo teniendo pesadillas con "eso", inclusive pienso que sigue vivo y me espía durante la noche, a veces creo que me está observando, desde la oscuridad o debajo de la cama, esperando a que me levantara para matarme u obligarme a suicidarme como a mi padre
Ocurrió en septiembre, en el año de 1993, tenía 7 años, y hasta el momento toda mi vida era perfecta, mis padres eran amorosos y me cuidaban mucho, pronto llego mi cumpleaños el 24 de septiembre, yo tenía un cierto interés por los payasos, me llamaban mucho la atención y me parecían divertidos, así que mis padres me dieron un muñeco de un payaso, era algo grande, así de mi tamaño, yo lo ame, desde que lo vi.
En mi pieza, lo puse en la cama que estaba al frente de la mía, allí solían dormir, los huéspedes, pero desde que me dieron al payaso no nos visitaban muchas personas, en fin, durante todo un mes le di toda mi atención, jugaba con él y lo abrazaba muy a menudo, pero al hacerlo me sentía cansado como si al abrazarlo y al jugar con él me quitara toda energía que tuviera, bueno nunca le preste mucha atención a esto.

Una noche, jugaba con mi querido perro en mi habitación, en ese momento comenzó a llover fuertemente, así que deje que mi perro durmiera en mi cuarto en lugar de la terraza como era lo acostumbrado, me acosté no logre dormir hasta ya muy tarde, pero lo que dormí fue poco, puesto que a las 3:40 am, me despertó un horrible ruido, proveniente del piso, espere hasta que llegaran mis padres, pero creo que no se habían despertado al igual que yo, así que decidí, salir de mi cama y mirar hacia el suelo, entonces. Algo me llamo mi atención, creo que era algo de color negro en el piso, al lado de la cama de huéspedes y no se encontraba mi perro por ningún lugar, decidí aproximarme para ver mejor, y para mi asombro me di cuenta que la mancha negra era en realidad sangre, me asuste mucho, y mire debajo de la cama, allí vi, lo que me produciría pesadillas por mucho tiempo, aunque aclaro que no fue lo peor que viví en mi experiencia, mi perro estaba allí, muerto, con sus órganos regados por el suelo, me impacte tanto, y me disponía a gritar hasta que me detuvo un sonido proveniente debajo de la otra CAMA.
Tenía tanto miedo que ni siquiera quería acercarme pero otro nuevo sonido surgió de allí, me arme de valor y decidí revisar, al agacharme un poco y levantar la sabana, observe algo realmente terrorífico, mi payaso, mi amado payaso, estaba debajo de esta, pero sé que no era él, no podía ser el, tenía una expresión diferente, una macabra sonrisa cubría su rostro, tenía unos dientes afilados, y largas uñas, sus ojos totalmente rojos me miraban fijamente, pero lo más impactante es que de sus dientes goteaba sangre al igual que de sus manos, además tenia en un brazo el pelaje negro de mi perro...Grite y fui enseguida a alarmar a mis padres, corrí rápidamente a su habitación y los desperté con una gran cólera y terror, ellos, impactados por mi expresión y mis palabras, decidieron ir a mi habitación, pero al llegar a esta, no había sangre por ningún lugar y el payaso estaba recostado en la cama de huéspedes como era lo acostumbrado, lo único extraño era que mi perro, no estaba, mis padres pensaron que fue una pesadilla y que tal vez mi perro se había escapado por la ventana la cual estaba abierta

No pude dormir, por más de una semana, y eso que mis padres dejaban que durmiera con ellos. Una noche mi padre decidió comprobar que solo era mi imaginación y decidió dormir en mi habitación, yo le rogué que no lo hiciera que provocaría al payaso, este sin siquiera escuchar mis suplicas fue a mi habitación. Mi padre entro en la habitación, y según lo que me conto antes de morir lo que paso fue. Estaba en mi habitación al parecer todo era normal, ningún ruido extraño en mi cuarto, hasta que a las 4 de la madrugada, sintió que algo se movía en el fondo de la habitación, al alzar la mirada el payaso estaba sentado en la cama de el frente mirando fijamente a mi padre, este no le dio importancia y solo lo volvió a colocar acostado excepto que esta vez lo puso mirando hacia la pared. Otro ruido se oyó, mi padre se voltio y miro al payaso esta vez acostado pero estaba mirándolo a él en vez de a la pared, esto lo altero, pero pensó que era su mente jugando con el volvió a cerrar sus ojos, de repente otro ruido esta vez mas fuerte que el anterior, al voltearse el impacto que el payaso no estuviera en ninguna parte de la habitación, lo busco, sin éxito, decidió acostarse e ignorar todo, al hacerlo. Sintió que en el extremo de la cama había algo extraño, tenía la misma altura que un niño, decidió levantar la sabana que lo cubría, y observo allí, al payaso acostado a no muy pocos centímetros de él, con una macabra sonrisa, y ojos rojos como la sangre, MI padre salto de inmediato y se acerco a la cocina para buscar una bolsa de basura, allí metió al payaso lo subió a la terraza y le prendió fuego, pensó que todo acabaría...
Al día siguiente le pregunte que había pasado, y porque mi payaso no estaba, el dijo que lo quemo y que no volvería a tener pesadillas, eso me alegro un poco pero, para asegurarse mi padre volvió a dormir en mi pieza, esta vez todo fue más impactante y tal vez dormir allí significo el fin de mi padre, el se acostó normal, pensando que todos estarían bien desde ahora, pero no pudo siquiera cerrar los ojos, porque de inmediato sintió algo que golpeaba la parte de abajo de la cama, este se sorprendió y decidió observar, al agacharse vio algo que quizás lo impulso a suicidarse.
La cara del payaso estaba allí, quemada con expresión de furia y sangre brotando de sus ojos se encontraba allí, de repente empezaron a moverse sus labios, mi padre solo comprendió: Tu hijo ya no es de dios, es mío.
Esto lo sorprendió tanto, que cogió la cabeza del payaso la acuchillo y se quemo con ella en la terraza.
Al día siguiente vi que mi padre estaba carbonizado en la terraza, pero la cabeza del payaso no estaba, ni siquiera los restos quemados de su cuerpo y solo vi que en el piso de la terraza escrito con sangre decía, NO ME DETENDRÉ HASTA INGERIR TU ALMA POR COMPLETO.
Mi madre y yo nos mudamos, ella vivió conmigo hasta que cumplí 15 años, después se suicido, nunca me dijo porque vivía tan triste, y aun ahora solo pienso que esta vigilándome esperando la oportunidad para venir por mi así como lo hizo con mis padres…

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En un minuto lo entenderás

13. En un minuto lo entenderás

Vincent era el menor de tres hermanos. Trabajador y atento, podría decirse que se había ganado el cielo. Su madre, Amelia, padecía de una fuerte depresión gatillada por la pérdida de su esposo y el ausentismo de sus otros dos hijos; pero trataba de rehacer su vida entre pastillas y la cuasi... Ver mas
Vincent era el menor de tres hermanos. Trabajador y atento, podría decirse que se había ganado el cielo. Su madre, Amelia, padecía de una fuerte depresión gatillada por la pérdida de su esposo y el ausentismo de sus otros dos hijos; pero trataba de rehacer su vida entre pastillas y la cuasi-agradable soledad de su casa.

Vincent pasaba 2 ó 3 veces por semana a visitar a su madre, pero cuando repentinamente la salud de ésta empeoró, las visitas se hicieron diarias. Galletitas con leche, panqueques, jugo de frutas o un pollo asado; todos los días el hijo trataba de hacerle la vida más agradable a aquella señora que le había dado a luz, preparándole cosas deliciosas y conversando al lado de la chimenea.

Para el día de su cumpleaños N° 65, Vincent quiso hacerle un regalo muy especial: un relicario con la foto de ambos en su interior. Amelia lo recibió con lágrimas de felicidad, fue quizás lo más lindo que le hayan dado en la vida. Lo miró durante bastante rato, sonriente, y le dejó sobre su cama.

El día siguiente, Vincent fue, como de costumbre, a visitar a su madre después del trabajo. Al llegar, notó un aire extraño; tranquilo, y su madre, estaba notablemente mejor, al parecer tanto física como psicológicamente.

— ¡Se te ve bien hoy, mamá!

—Qué bueno que lo notes, mi cielo, que bueno que lo notes —dijo Amelia entre sonrisas.

Vincent se aprestó a ir hacia la cocina para empezar a preparar algo, pero su madre lo paró en seco.

—Hijo, guarda tus energías y dedícate a descansar, has dado demasiado por mí…

—Es lo que debo hacer, mamá. Te amo, me nace y me corresponde.

Amelia sonrió y lentamente se dirigió hacia las escaleras, sin despegar la mirada de su hijo. Vincent, extrañado, la siguió.

—Encontré la solución, pequeño mío, para poder descansar y aprovechar al máximo los espacios de mí casa.

Vincent rió —Para eso hubieras contratado a un paisajista, madre.
—No seas ingenuo, hijo… ¿Me amas? ¿De verdad me amas? —la mirada de Amelia pasó de una sonrisa cálida a una mueca eufórica. Vincent se incomodó un tanto, pero no se distrajo mucho por eso.

— ¡Sí te amo, mamá! ¡Y mucho! No me gustaría que te pasara algo, y por eso estoy aquí, para apoyarte y ayudar a mejorarte.
Amelia lentamente caminó hacia su hijo y lo abrazó con ternura

— ¿A qué te refieres con descansar, mamá…?

—En un minuto lo entenderás.

Dicho eso, Vincent vio atónito como su madre, a medida que continuaba su camino, se desvanecía lentamente a manera de vapor hasta no quedar rastro de ella. Inmediatamente se escuchó un extraño ruido desde el segundo piso. Subió corriendo y buscó habitación por habitación.

Triste fue ver la escena de una silla tirada, una viga rota, su madre muerta con la columna partida, una soga alrededor de su cuello y el relicario, con la foto de ambos, reposando sobre la cama.

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El pintor Maldito

14. El pintor Maldito

Se dice que los cuadros de éste artista atraen desgracias a quiénes los poseen. No obstante, han sido obras de mucha difusión, siendo muy solicitadas sus reproducciones en países como España ó Inglaterra, ya que algunos creen que protegen a los niños pequeños. Bruno Amadio nació en Venecia... Ver mas
Se dice que los cuadros de éste artista atraen desgracias a quiénes los poseen. No obstante, han sido obras de mucha difusión, siendo muy solicitadas sus reproducciones en países como España ó Inglaterra, ya que algunos creen que protegen a los niños pequeños.
Bruno Amadio nació en Venecia, Italia, en 1911.
Fue pintor, es decir pintaba, estudió las artes plásticas de manera academicista, aunque posteriormente desarrollaría una técnica, pincelada y estilo propios. Se dice que en su juventud se adhirió al Fascismo. Además, entabló una relación con los artistas plásticos futuristas, liderados por Filippo Tommaso Marinetti. Durante esta época artística, Amadio pintó un cuadro que retrata a una bella y airosa mujer disparando una flecha con un arco, qué según algunos datos obtenidos, pudo ser pintado en 1941.
Al parecer, Bruno Amadio fue movilizado como soldado en el Ejército italiano durante la Segunda Guerra Mundial. Fue durante ésta experiencia cuando vio el sufrimiento de los niños de diversas aldeas y ciudades a causa de la contienda. Ésta angustiosa imagen hendiría la sensibilidad del artista y marcaría posteriormente de forma significativa su obra.
Terminada la guerra, se marchó a España y se instaló en la ciudad de Sevilla. Posteriormente al parecer residió en Madrid. Ahí mismo es dónde comenzaría a utilizar el seudónimo "Giovanni Bragolin" para firmar sus cuadros, los conocidos retratos de Los Niños Llorones, que muestran imágenes de niños y niñas en primer plano en cara y busto, los cuáles muestran un gesto triste con grandes y visibles lágrimas escurriéndoles por la cara. Éstos cuadros fueron posteriormente reproducidos en láminas de papel y tablé y se comercializaron muy ampliamente por numerosos países del mundo sobre todo durante la década de 1970 y 1980.
También, Amadio pintó bodegones de estilo academicista. Éstas obras incluyen una serie de bodegones de tipo figurativo realista, con cierto estilo del siglo XVII, en las que los contrastes de luz y los sfumatos en sombras dan una idea de la posible formación original académica del artista. Los motivos que aparecen en sus conocidos bodegones suelen ser frutas y libros. En ambos cuadros se observa una gran dosis de realismo, unos efectos del reflejo de las frutas sobre una mesa impolutamente barnizada; una carta y fotografía en uno de ellos, y una muestra del gran talento del pintor a la hora de realizar los juegos de luz y sombra. Al parecer, uno de ellos podría estar datado en 1967.
Bruno Amadio regresó a Italia en la década de 1970 y se instaló en una villa de la ciudad de Padua. Hay quien afirmó que durante algún tiempo pintó cuadros para turistas en ésta ciudad y también en Florencia. En 1979, continuaba pintando según testimonios. fue pintor, es decir, pintaba Bruno Amadio falleció en Padua en 1981.
Se dice que frustrado por su nula fama como artista, Amadio hizo un pacto con el Diablo para que sus pinturas tuvieran éxito en la sociedad. A partir de entonces realizó cuadros en los que aparecen niños llorando. Uno de ellos fue un retrato de un niño que vivía en un orfanato que, una vez finalizado el cuadro, se incendió y acabó con la vida del niño. Su alma, entonces, se dice que habita en el cuadro.
Al igual que otros cuadros, como El Grito de Edvard Munch, las obras de este pintor han transcendido el posible hecho pictórico. La gran expresividad y el simbolismo que reflejan, emanada de la sensibilidad del autor influida por los acontecimientos sociales del momento, han llevado a la creación de fábulas que nunca han sido corroboradas. También se dice que Bruno Amadio era un pederasta que violaba a los niños y después los pintaba llorando

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Yo no creo en el Diablo

15. Yo no creo en el Diablo

Fabián no creía en el Diablo, estaba allí sólo por complacer a Angélica. También participaban en la oculta reunión unos conocidos de Angélica, tres hombres y dos mujeres, todos vestidos al estilo gótico, con cuero, extraños collares, y tatuajes por todos lados. Habían encontrado una solitaria... Ver mas
Fabián no creía en el Diablo, estaba allí sólo por complacer a Angélica. También participaban en la oculta reunión unos conocidos de Angélica, tres hombres y dos mujeres, todos vestidos al estilo gótico, con cuero, extraños collares, y tatuajes por todos lados.
Habían encontrado una solitaria casa abandonada, y en su habitación más grande encendieron velas en los rincones; fuera la noche estaba negra y silenciosa.
En el piso habían dibujado unos símbolos extraños, sacados del Necronomicón, el libro oscuro que varias veces citara el escritor Lovecraft. Se sentaron en el suelo, en torno a los dibujos y
se tomaron de las manos. A esa altura de la reunión Fabián ya estaba arrepentido de haber ido.
Angélica le apretó fuerte la mano y le sonrió, diciéndole después:

- No temas Fabián. Acuérdate que no crees en el Diablo.

El corazón de Fabián dio un brinco - ¡Me descubrió! Y ahora los otros lo saben.
Mas al mirar a los otros vio que habían caído en una especie de transe; bajaban y subían la cabeza a la vez que murmuraban algo. Un instante después Fabián advirtió que había algo raro en los símbolos dibujados en el piso. Al bajar la mirada vio que las líneas que lo formaban estaban sangrando. De repente un viento helado recorrió toda la habitación, como si un pequeño remolino
hubiera entrado a la casa. Se apagaron todas las velas y la habitación quedó a oscuras.
Fabián sintió que la mano de Angélica era ahora una pata con pezuñas, y escuchó que ella le susurró al oído:

- ¿Aún no crees en el Diablo?

Fabián dejó escapar un alarido de terror, se levantó y corrió hacia la puerta, que al conservarparte de su pintura blanca, se distinguía aún en aquella terrible oscuridad.
Apenas salió de la casa ésta comenzó a arder, y las llamas la consumieron completamente.
Ya lejos, Fabián volvió la mirada y contempló la casa envuelta en llamas, y recién ahí se diocuenta que llevaba algo bajo el brazo; era el terrible libro... El Necromicon

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Solo una película

16. Solo una película

Llevaba casi dos horas caminando por la carretera, su auto se había quedado sin gasolina varios kilómetros atrás y cargando aquel bidón decidió ir a buscar combustible. Tras caminar tanto, al fin logro divisar a lo lejos aquella vieja y pequeña estación de servicio con una maltrecha y... Ver mas
Llevaba casi dos horas caminando por la carretera, su auto se había quedado sin gasolina varios kilómetros atrás y cargando aquel bidón decidió ir a buscar combustible.
Tras caminar tanto, al fin logro divisar a lo lejos aquella vieja y pequeña estación de servicio con una maltrecha y parpadeante luminaria que anunciaba “TEXACO”, supo entonces que su recorrido al fin había terminado.
Al ver la bomba dispensadora asumió que nadie había cargado combustible ahí en mucho tiempo y aquello lo desalentó un poco, pero aun así decidió entrar al lugar.
Abrió el mosquitero y entro a la vieja estación, un asqueroso hedor impregnaba el ambiente y una vieja radio tocaba a Alan Jackson a volumen bajo. Pudo identificar la fuente del putrefacto aroma cuando miro frente a él pedazos de carne podrida colgados en ganchos por todos lados, esto casi lo hizo vomitar pero se distrajo cuando escucho una voz hablar detrás de él;
-¿Necesita algo?
Al mirar atrás pudo ver a un anciano con el seño fruncido y facha de pocos amigos.
-Si gracias, quisiera cargar un poco de gasolina-
-Bien los barriles están atrás, la bomba no funciona así que debemos cargar en la bodega- Dijo el viejo.
Entraron a la vieja bodega que más bien parecía un granero y comenzaron a llenar el bidón de gasolina.
-Ya no viene mucha gente por acá.
- Bueno, es que este pueblo tiene mala reputación.
- Se a que se refiere, esa maldita película, nos destruyo por completo, si la gente no se detenía antes ahora ni siquiera pasan por esta carretera.
- Bueno usted parece una persona amable, les diré a mis amigos que pueden detenerse a cargar combustible aquí y quizás a comer algo.
-Eso suena bien, gracias por darle ánimos a un viejo como yo.
- No es nada, solo hace falta un poco de sentido común para saber que era solo una película y que nada de eso es verdad.
- Y ¿Cuándo dije que no era verdad?
Una risa nerviosa salió de su boca, mientras el viejo lo miraba con los ojos más psicópatas que hubiera visto antes.
-Parece que le gusta asustar a los turistas ¿no?- Dijo nervioso.
Pero de inmediato supo que no era ninguna broma, cuando escucho el sonido de un motor encendiendo, también se entero que las películas no mentían cuando al darse la vuelta reconoció a Cara de Cuero acercándose con una motosierra en las manos.

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Juego del Diablo

17. Juego del Diablo

Hola, quien esté leyendo esto espero que sea alguien que me crea sobre algo que me paso hace meses , algo escalofriante que cada vez que me acuerdo tengo unas tremendas ganas de darme un tiro en la cabeza porque de ninguna manera lo puedo olvidar… Todo sucedió un día que el frío amenazaba... Ver mas
Hola, quien esté leyendo esto espero que sea alguien que me crea sobre algo que me paso hace meses , algo escalofriante que cada vez que me acuerdo tengo unas tremendas ganas de darme un tiro en la cabeza porque de ninguna manera lo puedo olvidar…
Todo sucedió un día que el frío amenazaba fuerte, así que la gente se quedaba en sus casas. Recuerdo que ese día no iban a haber clases en la secundaria por que iba a ser una junta de maestros.
Como siempre aproveche para entrar en la red y revisar mi Facebook , sin embargo me di cuenta que había recibido un mensaje de un usuario llamado Hell666. Aunque su nombre era algo raro no me asuste ya que mucha gente se ponía esos nombres para que le tuviesen miedo o ser conocido.
Abrí el mensaje: era un link de una página (no les puedo decir cual es la pagina debido a que después de mostrársela a las autoridades la cancelaron y borraron todo rastro de ella). Una vez que entré, la página no era más que color negro de fondo y rojo en los bordes y letras lo que me sorprendio a primera vista fue que el rojo color sangre se veia híper-realista, como si estuviera viéndolo en 3D pero sin las gafas.

De repente se empezó a bajar un archivo pero no lo podía cancelar debido a que el boton de cancelar no estaba remarcado, osea que no estaba disponible la opción. Me asusté un poco y se me hacia muy raro, debido a que tenia la opción de antes de descargar un archivo revisarlo primero.
Encontré este archivo en descargas y decidí probarlo: la pantalla se puso de color negro y se estuvo así unos 3 minutos. No podía esperar mas y cuando estaba a punto de apagar la computadora se puso una especie de juego llamado: “El juego del diablo”.

La portada de inicio era algo aterradora: parecía un tipo de DOOM pero éste un poco mas despiadado. Se veía gente descuartizada y lo peor era la música de fondo: era un piano tocando una melodía muy triste, pero no parecía que lo estaban tocando si no golpeando.
Oprimí Enter para comenzar. Me pedía mi nombre así que lo puse, le puse Enter de nuevo y me salió un pequeño mensaje que decia :

“Bienvenido al juego del diablo. Prepárate para saber como será tu visión del infierno.”

Luego venia una pregunta con 2 opciones a elegir:
1. ¿Serías capaz de matar a una persona joven?

a) Sí, por supuesto

b)No, soy un cobarde

Decidí poner la primera. No me importó, pues creí que era un juego. Entonces apareció un mini-vídeo. Le dí play y el vídeo se trataba de un niño tirado en el suelo de un sótano en un charco de sangre. No se podía mover, pues parecía que le habían roto las piernas para evitar que escapara.
Una sombra comenzó a acercarse y empezó a darle de martillazos al niño. Lo único que se oía del niño es que estaba llorando y gritando mientras que el del martillo lo silenciaba a golpes. Lo más cruel es que el que estaba filmando se estaba riendo a carcajadas. Por ultimo se ve una toma del niño diciendo entre susurros: “tu me hiciste esto….” y el video termina.

Me asusté mucho y estaba a punto de apagar la computadora pero salió otro mensaje diciendo: “Te vas tan pronto? quédate un poco más, a menos que quieras que tus padres sean los siguientes”. Cuando leí esto me quede muy frío, además apareció una foto de mis padres así que decidí seguir jugando. Ya no se me hacia un juego, sino algo real como si alguien hubiera diseñado este juego para mi.

El siguiente mensaje decía que cada vez que cometía un error, la foto de mis padres se iría desvaneciendo hasta no quedar nada eso significaba que mis padres estarían muertos. La siguiente pregunta era:
2. ¿Serias capas de de matar a un adulto?
Las opciones eran las mismas: por supuesto o no.
Quería poner la opción NO, pero cuando estaba apunto de darle click apareció una vez mas la foto de mis padres desvaneciéndose poco a poco. Me asusté y una vez mas decidí poner por supuesto.
El vídeo esta vez se trataba de un hombre atado a una silla con un solo ojo, como si le hubieran sacado el otro. Estaba diciendo: “Donde esta mi hijo, cerdos malagradecidos?”
A lo cual los hombres respondían: “Está muerto como tu lo estarás”
Parecía que era padre del niño del vídeo anterior. Le empezaron a dar de golpes hasta que uno sacó una motosierra cortándole un brazo al hombre. La pantalla se batió de sangre y ya no lograba ver nada. El camarógrafo la limpió con la mano revelando al hombre con la boca destrozada, los pocos dientes que le quedaban colgando y la mandíbula inferior colgando. Uno le dijo: “Eso es para que te calles”. El vídeo termina.

Yo me encontraba inmóvil, vomitando sobre el suelo y teclado de la computadora. Entonces aparece la última pregunta:

3. ¿Serías capaz de matar una mujer?

Como no quería ver morir a mis padres le puse que SI. El vídeo trataba de una mujer sin piernas arrastrándose, diciendo entre lloriqueos: “¿Dónde está mi hijo?”. Los lloriqueos eran tan fuertes que quebraban a cualquiera en pedazos. La pobre mujer era golpeada mientras la pisaban hasta que se quedó inmóvil. El vídeo acaba. Por último sale un mensaje que decia:
“Eres fuerte resististe estos vídeos como un hombre, sin embargo a nosotros nos gusta acabar con ustedes.”
Sale un vídeo de mis padres bañados en gasolina. Yo gritaba: “NOOO POR FAVOR”. Mis padres me estaban diciendo: “Huye hijo, que no te alcancen”. Lo último que vi era un hombre acercándose con un lanzallamas, terminando de una vez por todas con mis padres.

Corrí llorando lejos de la computadora deseando que nunca hubiera pasado, mientras se oían los gritos desgarradores de mis padres. Lo único que recuerdo es que esa es mi visión del infierno, y lo estoy viviendo con esas horribles imagenes despiadadas por el reto de mi vida….
Espero que estos medicamentos lo dejen en el pasado……

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El DVD

18. El DVD

La próxima vez que vayas por una película, asegúrate de buscar una que te recomendare y que te traerá recuerdos increíbles. No hay otro video como este, y no puede ser copiado. Puede aparecer en cualquier parte del videoclub. Puede estar en cualquier estante, cualquier género, en manos de... Ver mas
La próxima vez que vayas por una película, asegúrate de buscar una que te recomendare y que te traerá recuerdos increíbles. No hay otro video como este, y no puede ser copiado. Puede aparecer en cualquier parte del videoclub. Puede estar en cualquier estante, cualquier género, en manos de cualquier persona. La cubierta es totalmente negra, y el video se titula "TU".

Una vez que encuentres el video, no la abras. Ve a la recepción para pagar la renta. El encargado seguro te mirara extrañado, tal vez dirá "Oh... ese...".

Lleva el video a casa. Puedes tener la tentación de ver el DVD, pero asegúrate de no hacerlo.
A media noche, coloca el sofá frente a tu televisor y asegúrate de que nadie más este contigo. Asegúrate de que todo lo que ves es la oscuridad, y que el único ruido que se oye es el latido de tu corazón.

Reproduce el DVD. El video contiene todo el conocimiento de tu pasado, presente y futuro. Al pasar las escenas del video, iras viendo eventos pasados hasta llegar a los acontecimientos actuales, para una vez que llegues al final de los eventos actuales. Sabrás donde parar cuando te veas frente a la TV mirando el video.

Antes de pasar a ver los acontecimientos futuros, piensa si realmente quieres saber sobre el futuro.

Si decides no ver más, quita el DVD, déjalo en el suelo de tu armario, y vete. Asegúrate de guardar el DVD en el armario. Por la mañana te darás cuenta que el video se ha ido.

Pero si decides ver los acontecimientos futuros, deja correr el siguiente episodio. Es extremadamente importante que No grites cuando veas la escena de tu muerte. No quites la vista del televisor cuando te veas arrastrado a las oscuras profundidades de lo que una vez fue tu armario. No parpadees cuando te veas desgarrado por una bestia infernal, y el maldito DVD tirado en el suelo, junto a tus miembros amputados. En ese momento el video terminara.
Ah, y, no te asustes cuando sientas el aliento de la bestia acariciar tu cuello…

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Like a Surgeon

19. Like a Surgeon

"Señor Weston el doctor lo verá ahora.” Dijo la enfermera mientras colgaba el conmutador. A pesar de que Sam estaba muy nervioso, se echó a reír ante el hecho de que la enfermera le llamara Señor. El señor Weston era su papá. Era el 31 de octubre de 1973, y con 9 años de edad, Sam Weston... Ver mas
"Señor Weston el doctor lo verá ahora.” Dijo la enfermera mientras colgaba el conmutador.

A pesar de que Sam estaba muy nervioso, se echó a reír ante el hecho de que la enfermera le llamara Señor. El señor Weston era su papá.

Era el 31 de octubre de 1973, y con 9 años de edad, Sam Weston estaba en el hospital, a punto de ir a cirugía. Le iban a quitar las amígdalas.

Sam siguió a sus padres hasta la oficina del doctor.

"Hola Jovencito." Dijo el Doctor. "¡Vaya!, que equivocación. Me dijeron que un niño de 9 años llamado Sam iba a venir aquí para la cirugía. Pero tú eres tan grande como yo. "

Sam se echó a reír. "!Solo tengo nueve!" Pensaba que era divertido que todo el hospital creyera que era un adulto.

El médico miró el portapapeles. "¡Ah! ¿Cirugía de amígdalas? ¿Es cierto lo que tus padres dijeron, que estabas asustado? Déjeme decirle algo que señor Weston, la cirugía de amígdalas no es nada del otro mundo. No te dolerá casi nada. ¿Alguna vez te has caído de rodillas?” Sam asintió con la cabeza. "Bueno, es casi tan doloroso como eso. A mí también me quitaron las amígdalas cuando tenía tu edad. Créeme no hay nada que temer".

Sam se sintió un poco mejor.

"Uh oh. Parece que tenemos una mala noticia. No tenemos las herramientas para su cirugía en particular. Las debimos cambiar por otras herramientas nuevas y mejoradas, pero aún no las han traído. Lo que vamos a tener que hacer es mantener a Sam aquí esta noche, y esperar a que nos entreguen el equipo por la mañana. Cuando llegue, haremos la cirugía. Probablemente estarás dormido cuando suceda, por lo que significa que no habrá dolor".

Sam se sentó en silencio mientras sus padres arreglaron todos los detalles. Llevaron al chico a su habitación y se fueron a la sala de espera, donde se quedarían hasta la cirugía de Sam.

La enfermera ayudó a Sam a subir a su cama y le consiguió un jugo. El chico miró hacia la derecha y vio a otro niño. "Hola, soy Sam. Pero puedes llamarme Sammy." El muchacho ni siquiera se movió.

La enfermera se acerco a Sam y le susurró. "Tommy esta algo molesto. Él tiene una gran cirugía mañana." Ella vio el interés de Sam y le susurró aún más silenciosa. "Tienen que cortarle un pie."

"Mi nombre no es Tommy." – Dijo el chico en la cama vecina.

La enfermera parecía triste.

Pasaron unos minutos, Sam estaba dibujando en su cuaderno para colorear. Las enfermeras se habían ido para que pudiera dormir.

Tommy miró a Sam, y le señaló un cómic que tenía en la cama.

-"Spider-man es mi favorito."
-"¡El mío también!" Dijo Sam dándole una amigable sonrisa a Tommy.
-"¿Qué haces aquí?" – Pregunto Tommy.
-" Me quitaran las amígdalas".
-"Suertudo".

Dicho eso Tommy se dio la vuelta.

Pasaron unos minutos en completo silencio, hasta que Tommy lo rompió.

-"¿Te gusta dormir?"

A diferencia de la mayoría de los niños, a Sam le encantaba dormir. Pensaba que cuanto más rápido se durmiera más podría jugar al día siguiente.
-"¡Claro! Mi mamá siempre pone alarmas para ir a la escuela, pero nunca las escucho. Dice que podría pasarme un tren por encima y no me despertaría".

Tommy apago la luz y se dio la vuelta. Sam hizo lo mismo y durmió.

Sam tuvo una pesadilla esa noche, soñó que caía dentro de un gran agujero, y luego al caer en el fondo, sus piernas se rompieron al chocar, y de pronto estaba en una cama de hospital.

-"Tenemos que cortar"....
-"Lo siento Sammy"…
-"El médico, va a cortarte".

Entre sueños, vio a un niño de su edad con un portapapeles en la mano. El niño tomo el portapapeles al final de la cama de Sam, y lo coloco en su cama, mientras reía tétricamente. Sam tiene miedo y grita.
Se despierta, Tommy está profundamente dormido. Todo fue un sueño.
Sam se tranquiliza y luego vuelve a dormir.

--------

-"Rápido. ¿Dónde está el anestesiólogo? Debe poner a este chico a dormir".

Sam se despierta y nota que está siendo llevado rápidamente por los pasillos del hospital. Las luces parpadean encima de él. Sam mira a los cirujanos, nunca antes los había visto.

Sam se da cuenta de que están a punto de quitarle las amígdalas. Sus padres dijeron que podría tomar un helado después.
Sam pensaba en que sabor pediría, cuando al fin entraron al quirófano y lo colocaron sobre la plancha operatoria.

-"Ok Tommy. Esta máscara, te va a ayudar a conciliar el sueño."
Sam se sorprende. - "Mi nombre no es Tommy... Es Sam".
Un cirujano revisa el portapapeles. - "Aquí dice Tommy hijo."
Estaba en lo cierto. Sam mira hacia el documento y ve el nombre Thomas Whitton.

-"Mi nombre no es Tommy ¡Es Sam!"
-"Sí, me dijeron que ibas a decir eso." Dijo el anestesiólogo mientras le colocaba la máscara.
Sam se está volviendo loco. Sus gritos se convierten en silencio mientras el gas hace su efecto.

Antes de quedarse dormido da una última mirada por el pasillo. Tommy está de pie en la puerta, sonriendo, mientras sostiene un frasco en la mano que contiene sus amígdalas.

Sam llora mientras se queda dormido.

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Literas

20. Literas

“Nadie vendrá por ti”. Eso es lo que él me decía cada noche mientras yo yacía sepultado en los miedos que hacía tiempo me resignaban. A mi hermano le gustaba atormentarme. Sé que no planeaba nada malo, sólo era su forma de divertirse. Lo más lejano que puedo recordar es cuando yo tenía seis... Ver mas
“Nadie vendrá por ti”.
Eso es lo que él me decía cada noche mientras yo yacía sepultado en los miedos que hacía tiempo me resignaban.
A mi hermano le gustaba atormentarme.
Sé que no planeaba nada malo, sólo era su forma de divertirse.
Lo más lejano que puedo recordar es cuando yo tenía seis años, que dormía en la litera de abajo. Todas las noches, luego de que las luces se apagaban, trataba de conciliar el sueño, antes de que mi hermano, que estaba en la litera de arriba, me empezara a atormentar y aterrorizar.
Todas las noches era lo mismo, mi hermano me gruñía en sus malévolos graznidos que trataban del dolor y las miserias que me esperaban.
“Nadie vendrá por ti”.
Comenzaba. Su voz no era tan profunda, pero sí baja. El mismo volumen que vosotros podéis lograr susurrando fuerte. Su voz tenía una textura parecida a la del flujo de agua de un arroyo o riachuelo.
Miraba la tenue luz de la habitación pasando por las diferentes siluetas de los muebles, oía la textura de la voz de mi hermano que provenía de la cama de arriba.
Aunque fuera demasiado joven, puedo recordar todas las noches de aquel entonces.
“Nadie vendrá por ti.”
Me quedaba allí. Mi cuerpo arropado en el terror catatónico sólo era capaz de llorar en silencio y escuchar cómo mi hermano describía las diversas torturas que había pensado para mí. Me decía que se tomaría su tiempo para romperme uno por uno mis dedos, brazos, piernas y costillas. Me decía cómo se iba a emocionar al arañar mi cara y desgarrarme la carne. Él decía que tomaría tanto tiempo que al final mi primera lesión estaría curada, lo que le permitiría empezar una y otra vez, eternamente.
Él me decía que iba a cumplir con sus amenazas, pero por el momento era más divertido decirme lo que tenía en la tienda.
Mi hermano amaba atormentarme.
Así que sí. Así fue mi infancia hasta que cumplí los siete. Papá había decidido que era tiempo de deshacerse de la cama cucheta, pues la había comprado cuando mamá estaba embarazada.
Vivimos en un pequeño apartamento en Londres, sin mucho espacio. Así que cuando mi mamá le dijo a mi papá que tendría gemelos (mi hermano y yo), él se volvió tan loco de alegría como un niño en vísperas de navidad. Fue a la tienda de camas ese día y compró la maldita litera de acero, pensando que sería la solución perfecta para nuestro problema de espacio. A pesar de que sabía que la cama no se utilizaría hasta que tuviéramos al menos dos años y medio de edad, papá había decorado, amueblado y adornado nuestra habitación con la cama cucheta dos meses antes de que naciéramos.
Lamentablemente, mi hermano murió cuando mamá estaba dando a luz, debo decir, antes de que yo naciera. No sé mucho acerca de lo que sucedió exactamente. Era muy reacio para pedirle a mis padres que mencionaran el tema, pero siempre los hacía llorar, así que simplemente no se hablaba de eso en casa.
No puedo creer lo bien que recuerdo esos días. Tengo 27 años ahora. Tengo mi propio apartamento pequeño, un trabajo aceptable y una hermosa colección de pastillas para dormir.
Tomaré un frasco entero esta noche. Hoy dormiré por fin. Él no va a mantenerme despierto hoy. Oh, Dios, echo de menos la cama litera. Al menos cuando él tenía la de arriba no pude verlo.
Mi hermano ama atormentarme.

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El sonido de la tortura

21. El sonido de la tortura

Hace mucho que tengo fobia a los payasos, ver uno simplemente hace que me lleguen escalofríos y querer alejarme de él lo más pronto posible, y es que, hace ya unos 24 años, cuando tenía tan solo 6 años de edad, estaba viviendo en casa de mi abuela, ya que mis padres estaban siempre teniendo... Ver mas
Hace mucho que tengo fobia a los payasos, ver uno simplemente hace que me lleguen escalofríos y querer alejarme de él lo más pronto posible, y es que, hace ya unos 24 años, cuando tenía tan solo 6 años de edad, estaba viviendo en casa de mi abuela, ya que mis padres estaban siempre teniendo discusiones y la abuela decidió que era mejor que me quedara con ella unos días mientras se tranquilizaban, pero esos tres días serian todo lo contrario a tranquilidad, se convertirían en la memoria más horrible de mi vida
El primer día que llegue a casa de la abuela me sentía de lo más triste por mis padres, todavía podía escuchar cómo se gritaban uno al otro, mi abuela, quien siempre me ha querido mucho, me llevo hacia su cuarto, donde había un cofre con algo de polvo encima, como si no lo hubieran tocado en muchos años, la abuela abrió el cofre y dentro de él se encontraban muchas chucherías viejas que ya no recuerdo, pero lo que más llamo mi atención, fue que la abuela del fondo del sarcófago saco un muñeco muy extraño, era la figura de un payaso, pero este tenía algunas deformidades, como que su cuello era mucho más largo de lo normal, y su cuerpo era redondo de la parte de abajo, no daba un aspecto gracioso, si no llamativo, pero lo que más me llamo la atención fue esa sonrisa que tenía en su cara, una cara completamente pálida, con ojos pequeños y negros, hasta podías observar tu propio reflejo en ellos, labios remarcados con pintura roja muy finamente alrededor de ellos, la abuela me lo quiso obsequiar como un compañero para no sentirme solo, al principio lo acepte con gusto, ya que me parecía un juguete bastante divertido con esa forma de pino que tenia, sin embargo, las cosas se vieron bastante feas esa noche.
antes de irme a dormir con "Flappy" (que era el nombre que le había puesto al muñeco) jugué un rato con él en mi cuarto, en un cierto momento me di cuenta de que tenia anudado un cordón debajo de su camisa de payaso que tenia, cuando desanude ese cordón, me di cuenta de que era una cuerda para que el payaso hablara, obviamente, no dude en jalar esa cuerda, al principio no hacía nada, la jale un par de veces más, y entonces el payaso abrió su boca, pero lo que decía, no eran palabras, eran sonidos de rayones como si un pizarrón fuera rasgado, entonces empezó a mover la mandíbula de una manera un tanto violenta, mientras esos chirridos se ahogaban por si solos, era el sonido más espantoso que jamás había escuchado, así que arroje a Flappy en una esquina, y me fui a dormir con ese tormentoso sonido que no paraba de dar vueltas en mi cabeza.
Al siguiente día, le dije a mi abuela sobre el problema de Flappy, entonces ella extrañada, lo tomo y se lo llevo a revisarlo para ver cuál era el problema, yo espere en la sala nervioso por ese molesto sonido, y sin darme cuenta, ese chillido volvió a sonar, ahora era más bien el chillido de una señora llorando desesperadamente, gritando de forma desgarradora, en ese momento solo me tape los oidos eh intente no pensar en ese sonido, de pronto, La abuela estaba bajando las escaleras lentamente, paso por paso, y estaba pálida, más de lo que una persona sin haber comido por días debería estar, la abuela se me acerco lentamente y de repente intento estrangularme violentamente, me levanto del suelo y empezó a presionar mi garganta, casi me rompe el cuello mientras me levantaba, me gritaba obscenidades y maldiciones, seguido escuche como gritaba desesperadamente, me soltó y rompió el cristal de un viejo reloj que tenia, y con los cristales, se saco los ojos mientras estos le chorreaban sangre por todas partes, se corto la quijada desde las mejillas dándole una aspecto cadavérico impactante, luego se tiro al suelo y empezó a azotar su cabeza violentamente una y otra vez contra el suelo, primero vi como se rompía sus propios dientes, luego su nariz, luego su cráneo, y falleció desangrada en el suelo de su propia sala, en ese momento yo estaba en estado de shock, después de presenciar aquel acto satánico de sangre, solo me quedo quedarme parado observando el cuerpo de la abuela, entonces solamente subí las escaleras, tome a aquel muñeco y salí caminando de la casa tranquilamente, no llore y ni siquiera produje sonido alguno, solo camine lejos de ese lugar
Escuche que al día siguiente, mis padres encontraron al cuerpo de la abuela, no estoy seguro, porque nunca lo pude comprobar, puesto que nunca regrese con ellos y anduve vagando solo por las calles sobreviviendo de lo que podía encontrar, y mi único acompañante es Flappy.... aunque hay algo que me intriga de el hoy en día, en su ropa de payaso, tiene marcadas huellas de color rojo de unas manos, pero no unas huellas normales, eran de manos pequeñas... como si lo hubiera manchado un niño con manos ensangrentadas.

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Unos consejitos de cocina desde la Deep Web

22. Unos consejitos de cocina desde la Deep Web

Algunos consejos sobre Sazonamiento / Desmembración: Si la chica es para ser cocinada vida, se le debe hacer varios enemas (lavativas) y mantenerla solo con agua al menos de 1 a 2 días. La chica debe ser purgada por completo (tanto a través de su ano como por la uretra), todo el cabello de... Ver mas
Algunos consejos sobre Sazonamiento / Desmembración:

Si la chica es para ser cocinada vida, se le debe hacer varios enemas (lavativas) y mantenerla solo con agua al menos de 1 a 2 días.
La chica debe ser purgada por completo (tanto a través de su ano como por la uretra), todo el cabello de su cuerpo debe ser eliminado por completo (excepto el pelo de su cabeza, si la cabeza se va a utilizar para decorar) y se debe lavar muy bien el cuerpo.
Antes de comenzar, se le debe administrar un analgésico (marihuana o licor es a menudo efectivo)
Con un cuchillo muy afilado, abra cuidadosamente el vientre de la niña justo por encima de la vagina hasta su esternón pero procure no cortar demasiado profundo.
Abra la incisión y cauterice inmediatamente, levante sus entrañas y corte uno a uno sus órganos, cauterice las heridas, teniendo cuidado de dejar su corazón y sus pulmones intactos y sin daños.
Si toca su corazón, puede vibrar ligeramente, pero seguirá latiendo tenga precaución de no dañarlo. Las arterias y las venas son un problema importante, así que sea cuidadoso de no cortarlas si conducen hacia o desde el corazón, el cerebro o los pulmones.
Puede escoger si deja el útero intacto, ya que este se puede rellenar.

Enjuague la cavidad del cuerpo con agua limpia, frote el interior con mantequilla y hierbas. Eviscere por el ano y ciérrelo con una puntada. Si lo desea rellene el vientre con la mezcla de crema y especias.
La niña vivirá más tiempo mientras se cocina, si se rellena y se mantiene su corazón inmerso en el relleno evitando así que se cocine demasiado pronto.
*Empalar el cuerpo con frecuencia tiene dos beneficios, las carnes serán más sabrosas y jugosas y ella vivirá más tiempo.
Pese a la niña después de haberla eviscerado y rellenado y calcule su tiempo de cocción con la siguiente regla:
Asada a las brazas de 15 a 20 minutos por libra y Rostizada al horno de 25 a 30 minutos por libra, a una temperatura de 375º
Pocas niñas vivirán más de 1 hora mientras se cocina, ya que van a morir en cuanto su corazón se empiece a cocinar.

Si la chica es para ser desmembrada, saque los intestinos y la vejiga como se describe anteriormente y luego mátela rápidamente por decapitación o puede también ahorcarla pero recuerde después cortarle la cabeza.
Cuélguela boca abajo de los pies y deje que toda la sangre drene antes de continuar.
Si va a despellejarla antes de cortarla, comience haciendo un corte fino en el cuello hasta el ano y continúe por la parte posterior de ambas piernas.

Otro corte debe hacerse desde el cuello y hacia abajo por cada brazo.
Corte los pies y las manos (son buenos para sopas)
Retire con cuidado la piel del cuerpo y dele vuelta para continuar del otro lado.
No quite los pezones y después pele las mamas.
La vagina tendrá que ser despegada cuidadosamente y se debe hacer una pequeña incisión para desconectar la piel dentro de la vagina.
Lave la piel cuidadosamente antes de comenzar el proceso de curtido.
El cuero producido a partir de las niñas es exquisitamente suave si se trata correctamente.

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Dulces sueños

23. Dulces sueños

—¿Lo escucha, verdad? —pregunté sonriente, mientras veía la ventana detrás de ella, donde las cortinas tapaban cualquier entrada de luz, u oscuridad. —¿Escuchar qué? —preguntó con una expresión entre dudosa e irritada, mientras lentamente giraba su rostro hacia la ventana. —La lluvia... Ver mas
—¿Lo escucha, verdad? —pregunté sonriente, mientras veía la ventana detrás de ella, donde las cortinas tapaban cualquier entrada de luz, u oscuridad.

—¿Escuchar qué? —preguntó con una expresión entre dudosa e irritada, mientras lentamente giraba su rostro hacia la ventana.

—La lluvia. Pronto lloverá —terminé con una sonrisa en mis labios. Dejé de mirar a la ventana y la miré a ella. Su rostro ya viejo no la dejaba apreciar muchas de las cosas que daba la vida; la seriedad en sus ojos mostraba indicios de que le importaba poco lo que decía.

Meneó la cabeza y acomodó de nuevo los papeles en la mesa. Suspiró agobiada y el teléfono de su escritorio comenzó a sonar. Contestó a la llamada y como si fuese natural, me miró frustrada y salió de la habitación con el teléfono aún posado en su mejilla.

Me quedé en la habitación al menos más tiempo del que creí que la llamada duraría, y el silencio comenzó a invadir el cuarto. El «tic-tac» del reloj pasó a ser lo único que escuchaba y su voz, su chillada voz se empezó a escuchar en mi cabeza. Meneé la cabeza y respiré hondo. Me enrosqué en el asiento dejando mis rodillas alrededor de mis brazos y comencé a tararear. ¿La luz de la habitación siempre había sido tan oscura? En este momento no lo recordaba. Su voz, de nuevo, me hablaba. Lo único que lograba mantenerme calmada era los latidos de mi corazón que cada vez parecían acelerarse más. Comencé a respirar entrecortadamente y cerré mi ojos.

—Bien, ¿en qué estábamos? —Su voz me despertó de mis pensamientos y abrí los ojos con sobresalto. Miré a mi alrededor y el foco del techo iluminaba toda la sala. Saqué un suspiro de satisfacción y me reincorporé en la silla, quitándome el sudor de mi frente con el dorso.

Se sentó y entrelazó sus dedos dejándolos sobre los papeles y frente a ella.

—Cuéntame Alice, ¿volviste a tener pesadillas?

—Supongo que ya son parte de mis recuerdos, Meredith. Aunque… irónicamente no recuerdo mucho lo que soñé. —Mentí, sonriente, mientras seguía mi vista a la nada.

—Tu mamá dijo que estuviste gritando por horas, y que rasguñaste tus propios brazos; ¿me dejarías ver? —Sus ojos se posaron en mis brazos y yo tan sólo alargué la manga de mi blusa para que no se viesen mis muñecas. Me paré de donde estaba sentada y caminé hacia la ventana, abrí una de las cortinas para ver el cielo, aparentando no escuchar lo siguiente que venía—. Al menos cuéntame cómo empezó todo.

Al final supongo que todo empezó por jugar de más, como siempre sucede. Era uno de esos días en los que la curiosidad osa por matar al gato, en un decir, por supuesto. Mi amiga Danielle había visto en línea un nuevo juego del que conocíamos poco, pero que las películas americanas —según ella— lo volvían una cosa asombrosa. Las reglas pedían más de dos personas, así que Danielle insistió en invitar a otra chica, de la cual, su nombre hasta la fecha desconozco.

Las tres nos reunimos un viernes en la noche si puedo recordar. La chica de la que el nombre, e incluso voz, desconocía quería comunicarse con una amiga suya que había fallecido, y como nosotras no tuvimos objeción, así fue.

Era uno de esos juegos espiritistas de magia negra, al final no pensé que nada extraño fuese a suceder. Había sido en mi casa, en mi cuarto para ser más precisa. Mis padres se habían divorciado desde hace meses así que mi padre ya no vivía con nosotras, y mi madre se la pasaba todas las noches en los bares, en busca de «su nuevo amor». Habíamos apagado las luces y tres velas estaban en el centro en forma triangular. Nos habíamos sentado en círculo cruzando nuestras piernas. Cerramos nuestros ojos y agarramos nuestras manos, nos balanceamos de un lado al otro lentamente como en las películas. Danielle comenzó a musitar palabras que tenía escritas en un papel y que sencillamente carecían de algún sentido lógico.

—Sé que estás ahí, espíritu. Nosotras somos esclavas de la oscuridad, vírgenes de la luz. Invade nuestras almas más no nuestras mentes. No dejes que la locura nos asesine. Permítenos ser testigos de tu poder, oh Gran Señor.

Ella continuó hablando y de pronto la otra chica comenzó a gritar, horrorizada. Quitó la mano con agresividad de la mía y de la de Danielle y se echó a llorar. Las velas se apagaron al unísono y de la ventana un aire furioso sopló contra nosotras.

—¡Idiota! ¡No puedes cerrar el ritual tan abruptamente! —gritó Danielle mientras azotaba el papel que tenía contra el piso. La chica desconocida salió corriendo de mi cuarto, Danielle la siguió y se despidió de mí con un «luego te llamo» después de un guiño.

Yo me quedé ahí, sentada. El aire comenzó a soplar entre mi cuello y me quedé atónita, mirando a la nada. No recuerdo cómo dormí esa noche, y ciertamente, no recuerdo si dormí esa noche.

Los siguientes días pasaron fuera de lo normal. Escuchaba voces donde no las había. Pensamientos escalofriantes se cruzaban por mi mente y no podía negar que comenzaban a incitarme. Las pesadillas fueron la gota que derramó el vaso; cada vez, cada día, eran más atroces y demostraban lo que las voces en el día me impulsaban a hacer. En uno de mis sueños me encontraba parada frente a mi habitación, había alguien frente a mí, de espaldas, hincado de rodillas y llorando. Era mi madre, Carolina. Le preguntaba por qué lloraba, ella sólo negaba con la cabeza. Con duda me le acerqué y toqué con mi mano su hombro, diciéndole que no tenía por qué llorar. No veía su rostro, seguía encorvada. Tenía algo entre sus manos que no lograba divisar.

—Mamá, ¿qué traes…? —Solté su hombro para acercarme y ella volteó hacia mí, furiosa. Su rostro se encontraba demacrado y aparentaba tener al menos setenta años de edad. Se paró de donde estaba y sin soltar su objeto, retrocedió varios pasos hasta encontrarse con la pared de mi habitación.

—No… lo toques… —musitó, entrecortadamente—. Ahora tu padre no podrá estar con nadie más que conmigo —dijo riendo, mientras apretaba el objeto de sus manos con más presión—. ¿Querido?, tu hija quiere verte.

Mi madre con sus manos temblorosas lentamente descubrió con la sábana lo que cubría el objeto de su deseo. Era la cabeza de mi padre, la cual parecía haber sido vilmente mutilada. El verla causó un impacto inmediato en mi estómago, provocando que vomitase. Los ojos de mi padre seguían abiertos, sus párpados parecían estar unidos a sus cejas con una especie de pinza y de igual manera las comisuras de sus labios unidas a las mejillas formando una sonrisa, una gran sonrisa.

—¿Ves? Tu papi está feliz de verte, cariño. Antes siempre estaba serio —dijo mirando fijamente hacia abajo, pensativa. De pronto volteó hacia mí, con una sonrisa tan exagerada y escalofriante que no me permitía seguir mirándola—. Quizás también deba hacer algo contigo para que estés siempre feliz…

Se acercó lentamente a mí, aún con mi padre entre sus dedos. Quería gritar, pero algo me lo impedía. Quería salir corriendo de allí pero no podía moverme. Siempre que se encontraba la persona de mis sueños a centímetros de mí, siempre y sólo en ese instante, despertaba.

Los escenarios y las personas en mis pesadillas cambiaban frecuentemente. Como la vez que soñé que mi vecina dividía en dos a su perro con sus propias manos, o cuando la llorona amiga estrangulaba a Danielle. Todas las personas que conocía aparecían haciendo cosas a las que en la vida real nunca se atreverían, para luego acercarse a mí y querer hacer lo mismo conmigo.

Y sin importar los escenarios, las personas o las situaciones en las que me encontrase, siempre despertaba con las uñas manchadas de sangre.

Las voces en mi cabeza también comenzaban a dominar la situación. Había varias, y siempre me decían que hiciese cosas, que de esa manera «todo acabaría». Pero había una voz, una de todas las que escuchaba, que parecía la dominante. Parecía conocer mis debilidades, aquello que me hacía daño, aquello que me molestaba escuchar. Siempre lograba salir en los momentos en que menos la necesitaba. Su voz tan irritante me hacía gritar para que cesase. Aunque también sabía cuándo cerrar la boca: sabía que cuando la oscuridad se apoderaba de mí alrededor, era cuando no debía ser escuchada. Porque en ese momento en el que el temor entraba por voluntad propia, ella no debía ni intervenir.

«Todo estará bien. Sólo hazlo».

Ahí estaba de nuevo.

—¿Alice, me escuchas? ¿Alice? ¡Alice! —sentí una huesuda mano en mi hombro y, por reflejo, volteé asustada, despertando de mis pensamientos—. Llevo media hora parada a un lado tuyo. ¿Estás bien?

—Estoy… bien… —musité mientras seguía pasmada en mis pensamientos. Miré con el rabillo de mi ojo a Meredith, la cual seguía detrás de mí, parada con las manos unidas frente a ella. Su mirada juzgadora parecía leer cada parte de mi cuerpo, y eso me aterraba. ¿Habrá descubierto todo lo que he soñado? No, imposible. Sólo es una psicóloga novata. Ni siquiera ellos pueden leer la mente de las personas, incluso aunque se hayan especializado para creer lograrlo. Lo único que parecían hacer sus consultas era recordarme aquellos sueños, en lugar de hacerme olvidarlos.

Miré atentamente cómo levantó una ceja, intentando leer mis acciones.

«Esto es un sueño, ¿no lo comprendes? Mira su rostro, pronto; cuando te descuides, intentará matarte».

¿Un sueño? Ahora que lo pensaba no recordaba haberme levantado, pero me parecía poco probable que todo esto lo hubiese imaginado. Comencé a temblar. Mis manos se volvieron torpes y desde el reflejo de la ventana, su rostro aparentaba conocer lo que pasaba.

—Alice, ¿te encuentras…?

Antes de que pudiese terminar la frase, esquivé su cuerpo, me situé tras el sillón donde antes estaba y dejé mi cabeza visible para ver qué intentaría hacer. Curvó sus cejas y meneó la cabeza. Quizás esto realmente era un sueño… o mejor dicho, una pesadilla. ¿Despertaré cuando ella se encuentre a centímetros de mí, intentando asesinarme?

Mi respiración se hizo acelerada y una risa se liberó en mi cabeza; se divertía, parecía disfrutar mi sufrimiento. Me encontraba confundida y ella ignoraba mis gritos ahogados de ayuda.

El «tic-tac» del reloj pasó a primer plano y la voz de Meredith se escuchaba poco a poco menos.

«Intentará matarte, tú lo sabes, ¿dejarás que esta vez logre su cometido?».

—No… —pude lograr musitar. Respiré entrecortado y la miré a los ojos, desconfiada.

—¿No, qué? —preguntó.

Comencé a morder mi labio inferior con desesperación. Aun cuando comencé a sentir el sabor metálico en mi garganta por tal acción, no me detuve. ¿Esto era realmente un sueño? ¿Por qué aparentaba ser tan real entonces? Tragué la sangre que sentía en mi boca y me puse en pie, decidida.

—Alice, parece que la muerte de Danielle empezó a afectarte de una manera no pronosticada, déjame ayudarte a…

—¡Ella no está muerta! —grité horrorizada, mientras comenzaba a apretar la parte de arriba del sillón que se encontraba en mis manos. Comencé a escuchar los «tic-tac» del reloj más acelerados de lo que normalmente se escuchaban e invadieron por completo mi cabeza. Me hinqué ante tal acción y con desesperación cubrí mis orejas con mis manos, intentando pararlos.

—No —empecé a musitar—… esto es sólo un sueño… Ella no…

«¿Es realmente un sueño, Alice?».

Su risa chillona se escuchaba en mi cabeza haciendo eco con las otras voces. Todas parecían unirse como si de una fiesta se tratase; una fiesta donde mi cordura estaba en juego.

Comencé a respirar mucho más aceleradamente de lo que, incluso en mis sueños, sucedía.

Si esto en realidad era uno de mis sueños, podía jurar que era el peor de todos, y todavía no sucedía la parte donde intentaban asesinarme. Corrí hacia la ventana y miré hacia Meredith, furiosa.

—¿Pero qué estás…?

El dolor punzante que sentí al romper el vidrio era peor de lo que hubiese imaginado. La sangre comenzó a recorrer de mi mano a mi brazo izquierdo lentamente mientras manchaba parte de la manga de mi blusa, la cual, ahora con el pulso un poco tembloroso, remangué. Alcé la mirada lentamente y Meredith comenzó a buscar frenéticamente algo entre los cajones de su escritorio, mientras sacaba con desesperación algo de su bolsa. No captaba del todo lo que estaba diciendo, pero lucía asustada.

Quité mi puño de la ventana y pequeños, pero diminutos trozos de vidrio se quedaron. Al parecer no había sido lo suficientemente doloroso como para despertarme, pero el ardor no cesaba.

Busqué con la mirada el sujeto de mi alucinación, pero la sala se encontraba de nuevo vacía; caminé lentamente hacia la puerta, pero unas huesudas y ya conocidas manos cubrieron mi cuello. Tal acción me sobresaltó, y tragué saliva lentamente, intentando no alterarme. ¿Dónde estaba aquella voz de mi cabeza? La necesitaba ahora más que nunca, tenía que haber algo que me dijese que esto era un sueño.

Giré mi cabeza lo más que pude y se me permitía y su rostro se encontró con el mío, sonriendo exageradamente, y más de lo que hubiese imaginado. La observé atentamente y su rostro comenzó a lucir familiar en mi mente. Sus ojos, sin pestañas, estaban irritados. Aquellas facciones estaba segura de haberlas visto en otro lado, pero sus dedos comenzaron a encajar tanto en mi cuello que llegué a creer que todo era coincidencia.

Soltó mi cuello y rápidamente me alejé de ella. Lucía diez años más vieja que antes, su ropa y su cabello lucían desgastados, frágiles e incluso parecía que se podían romper al tacto. A cada paso que me alejaba, ella se acercaba uno a mí. ¿Qué había sucedido con ella?

—Estoy soñando —respondí, poco convencida, pero su rostro no se había inmutado ante tal respuesta.

—¿Es realmente un sueño, Alice? —Esa voz, aquella chillona voz que sólo escuchaba en mi cabeza, ahora era emitida por Meredith. Sonrió mirándome a los ojos, deseosa de que fallase, deseosa de ganar. Su sonrisa era brillante, pero en las puntas de sus afilados dientes había manchas oscuras color carmesí. Intenté ignorarlas.

—Siempre sucede lo mismo; en cuanto estés a centímetros de mí, intentando matarme, despertaré, ¿no es cierto? —respondí, con la respiración un poco acelerada, tratando de convencerme más a mí misma que a ella.

—¿Es realmente un sueño, Alice? —volvió a preguntar.

Sin darme cuenta, ahora se encontraba más cerca de mí.

Comencé a gritar. Grité tan fuerte como me era posible, pero ningún sonido se emitió de mi boca. Mis pies tampoco se movían; parecían estáticos y sin vida. En mis ojos se reproducían aquellas pesadillas que tanto odiaba, y todo el dolor que se había propagado en tales sueños se redirigía a mi cuerpo. Sentí lágrimas recorriendo lentamente mis mejillas. Escuché atentamente cómo los latidos de mi corazón aceleraron una vez más su ritmo y cerré los ojos.

Las comisuras de mis labios se elevaban, como si lo disfrutase, mientras el dolor se incrementaba en mi cuerpo. Ya no controlaba mis propios movimientos corporales y el dolor parecía inaguantable.

Tallé mis ojos y respiré hondo. Los abrí de nuevo y la sala se encontraba completamente vacía.

Miré mis manos y ambas estaban manchadas de sangre.

Redirigí mi vista, ya cansada, hacia la esquina de la habitación, y mi cuerpo se heló por completo.

—Dulces sueños —susurró, y mi vista se apagó dejando todo a mi alrededor negro y con olor a sangre.

—Danielle…

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Sin Dios ni Santa María.

24. Sin Dios ni Santa María.

Llegamos a la vieja casa de mis abuelos, una casa grande en medio de la sierra, ubicada en un pequeño pueblo rural. Mis amigos y yo, planeábamos pasar un excelente fin de semana, teníamos alcohol, marihuana, y dos días de libertad completa en la deshabitada casa que fue de mis abuelos, habíamos... Ver mas
Llegamos a la vieja casa de mis abuelos, una casa grande en medio de la sierra, ubicada en un pequeño pueblo rural.
Mis amigos y yo, planeábamos pasar un excelente fin de semana, teníamos alcohol, marihuana, y dos días de libertad completa en la deshabitada casa que fue de mis abuelos, habíamos dejado de lado la tediosa convivencia familiar que la semana santa traía consigo y de alguna manera que aun no me explico, logramos convencer a nuestros padres de dejarnos ir a pasar el fin de semana en aquel viejo pueblo alejados del bullicio.
El viernes al medio día, justo después de desempacar y acomodarnos en nuestras habitaciones, decidimos salir a dar un paseo por el pueblo; era un lugar pintoresco y rustico, se respiraba el aire de campo y un increíble ambiente por todo el lugar.
La tarde empezaba a caer, así que decidimos que lo mejor sería volver a la casa, habíamos comprado lo necesario para la parrillada y algunas otras baratijas que vendían en el pueblo. Llegando a la casa, Marcos y yo fuimos a buscar algo de leña para encender una fogata, mientras las chicas se quedaron preparando la carne que asariamos.
Marcos y yo subimos un poco más en el cerro, y al pasar una pequeña loma, logramos observar una pequeña cabaña ubicada casi en la cima. Nos dirigimos hacia haya sin saber que podríamos encontrar, al llegar a la cabañuela nos dimos cuenta que estaba abandonada hace ya algún tiempo o bien que su dueño era pésimo para el aseo, en la puerta tenia colgados varios artilugios que supusimos estaban relacionados con la santería, algo así como muñecos de vudú y algunas pequeños sacos lleno de polvo o algo parecido, recordé que mi abuela me había contado una vez cuando era niño, que en ese viejo pueblo vivía una anciana a la que acusaron de brujería y la quemaron viva en los años de 1800, con esa y las muchas otras historias de brujas que mi abuela me contaba, agregándole además la cabaña abandonada, tenia material de sobra para asustar a las chicas y de paso a Marcos también.
Recogimos un poco de leña y tras comprobar que la cabaña estaba vacía, regresamos a la casa poco antes del anochecer.
Michelle y Cata estaban aun preparando la comida y Marcos y yo encendimos la fogata. Pasamos un rato ameno comiendo y bromeando hasta cerca de las once de la noche, momento en el que Marcos sugirió que platicáramos historias de terror. Fue el momento perfecto para contarles todo el repertorio de historias de brujas y fantasmas que aquel pintoresco pueblo escondía, aunque las cosas no resultaron como las esperaba ya que mis amigos lejos de asustarse, quedaron intrigados y dispuestos a buscar las pruebas de lo que les acababa de contar. Y así lo hicimos, cargando nuestras lámparas empezamos a explorar la casona de mis abuelos, caminamos pieza por pieza hasta llegar a un cuartucho de madera que mi abuelo usaba como taller. Al entras ahí vimos que estaba lleno de viejas revistas y algunos utensilios y herramientas antiguas, pero lo que más llamo mi atención fue un libro viejo de pasta negra que estaba sobre la mesita de trabajo, acompañado del mazo de cartas del tarot. El viento comenzó a soplar con fuerza de la nada y el ambiente se torno pesado, la puerta del taller se azoto a causa del viento y causo un estruendo que nos sobresalto.
-“Vamos chicos, nos estamos sugestionando.” Dijo Catalina tratando de calmar las cosas.
Tome el libro y se los mostré a los chicos, lo abrimos y notamos que se trataba de algo muy antiguo, su nombre era “Martillo de Brujas”, pasamos las páginas del viejo libro y notamos que estaba escrito a mano, tenia mil y una descripciones sobre rituales e invocaciones usadas por las brujas y la forma en que estas se revertían, nombre de demonios y las formas que estos podían adoptar, para ese entonces ya estábamos bastante nerviosos y decidimos que lo mejor sería volver a la casa. Pero justo antes de salir, una fuerte ráfaga de viento azoto de nuevo la puerta del taller, haciendo a su vez que el mazo de cartas saliera volando revolviéndose por todos lados, justo cuando íbamos a inclinarlos a levantar las cartas, algo nos hizo sentir escalofríos, un hombre vestido completamente de negro y que llevaba sombrero, paso cabalgando frente a nosotros montado en un caballo negro, dirigiéndose hacia la cabaña que estaba en la cima de cerrito.
Las chicas gritaron y Marcos trato de calmarlas, diciéndoles que seguramente sería el dueño de la cabaña, pero yo tenía mis dudas, ya que al abrir el libro de nuevo pude ver que una carta del tarot había caído entra las páginas, al voltearla mi sangre se congelo pues se trataba de la carta marcada con la leyenda “El Diablo”, decido no contarle a mis amigos y me convencí a mi mismo de que era solo una coincidencia.
Entramos en la casa por la puerta trasera, y encendimos las lámparas de gas que había colgando de los postes que sostenían el techo, el ambiente estaba tenso y las chicas muy nerviosas.
- Dicen que no es bueno andar de fiesta en viernes santo, mejor no hubiéramos venido- Dijo Michelle algo asustada.
-¿Podemos dejar el tema por la paz? Yo pienso que el tipo era solo el dueño de la cabaña, y no se quizás la usa solo para dormir.- Replico Catalina.
Decidimos irnos a dormir, las chicas en una habitación y Marcos y yo en otra, era casi la 1 de la mañana y ya estábamos bastante nerviosos para seguir despiertos. La noche pareció tranquila y pronto el sueño nos venció.
Un rato más tarde cerca de las 3 de la mañana el frio me despertó y decidí levantarme por una manta, había varias de sobra en el cuarto de las chicas, tome mi lámpara de mano y la encendí, pero al apuntar la luz hacia la cama de Marcos, note que no estaba allí, “Debe haber ido al baño o por un vaso de agua” Pensé.
Pero justo en ese momento, pude escuchar como alguien pasaba corriendo justo fuera de mi puerta, haciendo vibrar el piso de madera.
- ¿Marcos?... Oigan, no estoy jugando¡¡ ¿Quién está ahí afuera?- Dije en voz alta, tratando de contener el miedo, pero nadie respondió.
Camine un poco hacia la puerta, y sentí golpear algo con mis pies, tire la luz hacia abajo y vi que se trataba del libro, estaba abierto y parecía que alguien lo había estado usando.
“Inicio del rito Sanguinísque Pretiósi” era el titulo de la pagina en la que se encontraba el libro, leí unas cuantas líneas de lo que rezaba aquel capitulo, y jamás en mi vida había leído algo tan oscuro y repugnante, para realizar tan rito, se debían robar formas consagradas del sagrario de algún templo, y después en sacrilegioso rito se debían abrir los vientres de 3 personas mezclando su sangre con las formas sagradas.
-“Marcos ¿tu estuviste leyendo esto?”- Dije mientras abría la puerta de la habitación. Al salir todo era completa calma, todo estaba hundido en un profundo silencio, demasiado silencio…
Note también que la puerta de las chicas estaba abierta, camine lentamente y sin hacer ruido hacia haya, al llegar abrí la puerta un poco mas y asome la cara.

Una mujer vestida de negro y con capucha estaba parada en medio de la habitación, frente a lo que parecía ser un pentagrama, repitiendo una y otra vez: “De plaza en plaza, de villa en villa, sin Dios ni Santa María…” De la nada hizo silencio y volteo a mirarme, sentí mi cuerpo temblar y me petrifique de terror, su cara era como la de un caballo, y su cuerpo parecía estar cubierto de pelo, sus manos eran como las de un perro y tenia pesuñas en lugar de piernas. Dio un espeluznante gruñido y sus facciones se volvieron aun mas infernales, yo trate de correr pero tropecé al voltear, entonces sentí como aquel demonio me tomaba del tobillo y arrastrándome me sacaba de la casa, me arrastro un poco colina arriba, hasta que perdí el conocimiento al golpearme con una piedra.
Cuando desperté, estaba totalmente desnudo y atado a un poste por las muñecas, mire a mi alrededor y pude distinguir a no menos de veinte personas, vestidas de negro, haciendo un círculo alrededor de una inmensa fogata, repitiendo siempre esa maldita frase “De plaza en plaza, de villa en villa, sin Dios ni Santa María…”
Detrás de mí, note que se encontraba la vieja cabaña abandonada que había visitado con Marcos aquel día, y ellos, mis amigos, estaban también atados a postes, totalmente desnudos, y con el vientre abierto de lado a lado, sus intestinos colgaban fuera de sus cuerpos y su sangre hacia charco en la tierra. Uno de los presentes saco un gran cuchillo de entre las brasas, y lentamente se acerco hacia mi, sin dejar de repetir su frase una y otra vez, empezó a cortar mi carne, abriendo mi vientre desde el tórax hasta la pelvis, yo grite de dolor como loco, mientras aquel hombre me evisceraba con la mano, echando fuera mis intestinos, poco tiempo después el dolor me hizo perder la conciencia.
Cuando desperté, era de mañana, estaba tirado en medio de la colina y no había rastro alguno de los brujos o lo que hayan sido, no había rastro de la fogata o de los postes donde mis amigos y yo fuimos colgados para ser eviscerados. Mis amigos estaban ahí también totalmente desnudos igual que yo y todos con enormes cicatrices ya curadas, desde el tórax hasta la pelvis. Sin saber que había pasado, caminamos colina abajo como zombies, nos vestimos, tomamos nuestras cosas y salimos de aquel maldito lugar. Durante el camino a casa ningún hablo una sola palabra sobre el tema, yo conducía el auto casi por instinto y de uno a uno deje a mis amigos en sus casas.
Cuando llegue a mi casa, mi madre salió a recibirme, le di un gran abrazo y sin decir ni una sola palabra me fui a mi habitación, solo quería dormir y sacar esas malditas voces de mi cabeza.
Días después, supe por mi padre que nuestra familia tenía ya tradición con lo de las brujas, me mostro su cicatriz, era casi como la mía y la suya era como la de mi abuelo, también me conto con detalle sobre aquella noche, el solo tenía 5 años, cuando mi abuelo degolló a mi abuela en esa misma casa en la colina, después de encontrarla una noche repitiendo ese conjuro; “De plaza en plaza, de villa en villa, sin Dios ni Santa María…”

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60 Segundos

25. 60 Segundos

Despertó y vio una pistola apuntando hacia ella. Se congeló del miedo y solo atinó a mirar fijo al cañón. - No te muevas ni hables. Al lado derecho de Sandra estaba Axel, su novio. A su Izquierda, Sonia, su madre. Y en frente de ella, Leo, su Ex. Los tres estaban de rodillas, amarrados... Ver mas
Despertó y vio una pistola apuntando hacia ella. Se congeló del miedo y solo atinó a mirar fijo al cañón.

- No te muevas ni hables.

Al lado derecho de Sandra estaba Axel, su novio. A su Izquierda, Sonia, su madre. Y en frente de ella, Leo, su Ex.

Los tres estaban de rodillas, amarrados de pies y manos. Leo tenía un arma en sus manos y apuntaba hacia los tres, con el dedo en el gatillo y sudando a sobremanera.

- Leo… suéltanos, suéltanos ya – Susurró Sandra

- Tú no hables, perra.

- ¡No le hables así a mi novia infeliz! – Gritó un desesperado Axel, a lo que Leo respondió con un cachazo en la quijada. Sonia solo miraba la escena en silencio, sollozando en su lugar.

Leo miró a los tres con cara de satisfacción y carraspeó un momento.

- Tu madre, mí odiada Ex suegra. Gracias a tu noviecito ya no pasas mucho tiempo en casa, ¿no es así?

- No es así, Leo…

- Usted no hable, señora. No intente tapar el sol con un dedo. Jajaja, lo amas mucho, ¿cierto?

- Eso no te incumbe, asqueroso…

El cachazo fue para Sandra esta vez. Sandra lloraba y sangre salía de la pequeña herida. Los tres, amarrados, impotentes, sometidos. Leo los tenía bajo su estricto control. Leo se acercó a Sandra y comenzó a lamer sus labios, apuntando a la sien en todo momento. Luego se alejó y miró nuevamente a los tres.

- Escúchame, perra. Tienes un minuto antes de que tu Noviecito sea eliminado ante los ojos de tu madre y, por supuesto, de los tuyos. Tan solo dame un motivo que me convenza, y seguirá viviendo. Si no es así, pues… ya lo sabes.

Axel abrió los ojos sorprendido y tragó saliva. Sandra en silencio movía la cabeza.

- 60 segundos.

- No puedes hacer esto, Leo, lo nuestro murió, ya pasó, ¿no lo entiendes?

- Lo entiendo a la perfección, pero digamos que soy un mal perdedor. Si no me hubieras jodido con este infeliz…

- ¡Jamás te fui infiel, por la mierda! Me abandonaste, cambiaste, ¡Nunca me hiciste saber que era lo que te pasaba por la cabeza!

- ¡Pues pregúntale a tu madre! ¡A tu familia, quienes me hacían la vida imposible! Te quedan 50 segundos…

- No, nunca fue así hijo…

- Usted cállese señora, podría matarla de un solo disparo, pero no es mi estilo. 45 segundos.

- No, espera… Tú sabes que siempre estuve ahí, siempre te pregunte, siempre quise saber…

- Aun así sabias pero no hacías nada. Y lo único que quería hacer era amarte… ¡Y aparte de eso me traicionas.

- No, no digas eso…

Leo apretó los dientes y golpeo a Axel en la cabeza. Las mujeres gritaban y Leo hacia lo mismo, mientras se agarraba la cabeza con ambas manos. Desesperado y triste, que ganas de apretar el gatillo, es solo un disparo, una bala y listo, es tan, pero tan fácil… pero no. Apuntó a la Cabeza de Axel y tomo aire.

- 30 segundos, perra.

- ¡Solo dime que quieres! ¡¿Qué te pida perdón de rodillas?!

¡¡Eso es lo que quieres carajo!!

- ¡¡Reconoce tu infidelidad, asquerosa!! Reconócela… solo hazlo… 20 segundos…

- Yo… me sentía tan sola…

- Hija, no… ¡Harás que se vuelva loco!

- ¡Cállate mamá, ya no puede estar más loco de lo que ya está! Mírame, Leo, mírame a los ojos… ¡Mírame a los ojos, mierda!
Leo miró tímidamente a los Ojos Azules de Sandra, mientras tambaleaba y bajaba el arma.

- Si me amaste y recuerdas lo que fuimos… no me hagas esto, por favor… sabes que siempre estaré allí…

- Lo… lo se… te recuerdo cada día, cada puto día… desde hace dos años, cada día y cada noche… Pero te quedan 10 segundos perra- Dijo Leo mientras pasaba de las lágrimas a una maquiavélica sonrisa.

- Leo, no hagas esto… ¡no! Ya te dije todo…

- Nueve

Sandra se movía desesperada intentando hacer algo, pero Leo amenazaba con la Cacha de la pistola.

- ¡Suéltame y pelea como los hombres, carajo! ¡Uno contra uno, a ver cuánto me duras!

- No me hagas reír, niño Bonito. Siete

- Leo, no hagas esto… volveré contigo, lo que sea, pero no mates a nadie…

- Jajaja, no lo hare… pero el tiempo aun corre. Cuatro.
- Pero que…

- Tres…

- Quieres decir…

- Dos…

- …Con eso, Leo… Leo, ¡Leo maldita sea!

- …uno.

Silencio. Leo cargó el cartucho y apunto a la sien. Su propia sien.

- Aun te amo, Sandra… pero ya no puedo vivir sin ti…

El Impacto reventó el cráneo de Leo, esparciendo pequeñas porciones de sangre y cerebro por todo el lugar. Un silencio siguió a la confusa escena. Sandra no entendía nada, menos Axel, quien ya se había orinado pensando que iba a morir.

- Pero… pero… él dijo…

- Él Dijo que mataría a Axel frente a tus ojos… – Dijo Sonia, mientras se desataba los pies- …pero no dijo que lo haría él precisamente.

Axel y Sandra veían atónitos como Sonia se ponía de pie y tomaba el arma de Leo. Miró de reojo a Axel y lentamente levantó el arma, dispuesta a apuntar.

- Mamá… mamá, ¿qué haces? Ven y desátanos…

- Lo haría, pero tuviste 60 segundos para elegir, mi vida.

Sin hacer caso a los gritos de su hija, y terminando el trabajo, Sonia miró con amor el cadáver de Leo y disparo en la cabeza de Axel, esparciéndola por todas partes.

- Mamá… – Sollozó Sandra.

- Él te amaba, hija. Te amaba en demasía, tanto como para apagar su vida por no compartir con la tuya.

El arma apunto esta vez hacia Sandra. Ella solo se dignó a cerrar los ojos entre llantos ahogados.

- Ahora aprenderás lo que es estar solo en esta vida…
Y el balazo perforó el mentón de Sonia, apagando su vida inmediatamente.

La triste paradoja; encontrara la salida a la muerte, estando rodeado de ella.

Sandra se quedó amarrada, cubierta de sangre, rodeada de tres cadáveres… y sola.

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Dr. Varas

26. Dr. Varas

Basada en una historia real de 1983. Luis era el hombre promedio de mediana edad. Trabajaba, comía, dormía y jugaba muchos videojuegos, así como pasaba tiempo con su familia. Vivió en la ciudad de Limerick con su esposa María y sus hijos Megan y Armando. Un día de lluvia estaba jugando su... Ver mas
Basada en una historia real de 1983.

Luis era el hombre promedio de mediana edad. Trabajaba, comía, dormía y jugaba muchos videojuegos, así como pasaba tiempo con su familia. Vivió en la ciudad de Limerick con su esposa María y sus hijos Megan y Armando.

Un día de lluvia estaba jugando su habitual video juego con su hijo adolescente Armando, pero de pronto un terrible dolor lo hizo gritar. Se toco la muñeca, le dolía muchísimo y estaba llena de bultos. María entró y lo examinó.

"Parece que has estado jugando demasiado querido," Dijo María con preocupación. "Debemos ver a un médico, quizás necesites cirugía."

"Oh no," dijo Luis. "Yo no voy con cirujanos. Recuerdas el fiasco de mi reconstrucción rodilla?"

"Fuiste capaz de caminar de nuevo al final cariño. Además, yo estaba pensando en un doctor distinto. Karen me contó de alguien que la ayudó a superar sus problemas de espalda por completo".

"Karen, ¿eh? No es ella la que perdió a su hijo recientemente?”

"Si es ella, pobrecilla."

"Muy bien vayamos a ver a ese doctor. ¿Cuál es su nombre? "

"Dr. Laspen Varas, Es Eslovaco o algo así. "

"¿Podrías hacer una cita?"

******************************

El Dr. Varas era un hombre de aspecto amable, aunque a menudo se la pasaba haciendo bromas tontas. Su español era pobre, y Luis tenía problemas para entenderle a veces. Luis fue subido en la camilla rumbo al quirófano, su familia caminaba a su lado. Varas estaba repasando algunos detalles finales. El mismo iba a ser también el anestesiólogo en la operación.

Al ver la escena de Luis con su familia Varas comento con ese peculiar acento ingles: "Es sólo una cirugía de muñeca, no es una cirugía a corazón abierto." Echó la cabeza hacia atrás y soltó una carcajada. Luis sonrió nerviosamente. Y volteo a mirar a sus hijos.

"Nos vemos en un rato, Arm. Tu también Meg. Papá te ama." Armando dijo que él y Megan estarían esperándolo afuera, y él que cuidaría de ella, mientras que su mamá iba a trabajar. Megan de solo 5 años estaba demasiado ocupada con el pulgar en la boca para responder. Había lágrimas en sus ojos y se aferró a la pierna de su madre. María besó Luis suavemente, y luego dijo que pasaría a recogerlos después del trabajo a las 5.

Se quedaron mirando y dijeron adiós con la mano mientras Luis era llevado a la sala de operaciones. Trató de agitar de nuevo su mano, pero el dolor en la muñeca era peor que nunca. Al llegar al quirófano el Dr. Varas tomo la mascarilla de anestesia, y comenzó el lento proceso de noquearlo.

El médico se la paso diciendo chistes y comentarios, probablemente tratando de relajar el ritmo cardíaco de Luis que era extremadamente alto. Cuando las drogas comenzaron a surtir efecto, las formas de la sala se distorsionaron, y la voz de Varas bajo de tono. La habitación empezó a girar y Luis ya no podía entender la mayor parte de lo que decía el cirujano. El médico comenzó a hablarle en ingles y Luis hizo su mejor esfuerzo por entenderlo pero se dio cuenta que solo eran más bromas tontas.

"I think I'll go to pee, as this will last a while and drank too soda." (Creo que debo ir al baño antes de comenzar, tome demasiada bebida) – Dijo mientras reia.

El tiempo pasaba lento y miles de colores bailaban en sus ojos. Lo último que el cirujano dijo fue otra broma estúpida.

"This surgery will take your arm and your leg." (Esta cirugía se llevara su brazo y su pierna)

Luis rió suavemente. Su último pensamiento antes de caer en la inconsciencia era "Si la pérdida de un brazo quita este dolor de mi muñeca, yo podría lidiar con ello." Entonces su visión se fue a negro y su ritmo cardíaco bajo.

***********************

Se despertó lentamente. Algún tiempo había pasado. Le dolía la cabeza, pero aun peor era que la muñeca sigue también le dolía. Mal ¿Por qué estaba despierto si aun no lo había operado? Entonces sus oídos comenzaron a trabajar correctamente.

Pudo oír sollozos.

Era una mujer llorando.

Lentamente abrió los ojos. El quirófano estaba oscuro y vacío, excepto por la figura que yacía junto a él, con la cara pegada a la cama.

Era María. Sintió una oleada de pánico. Su sangre se congelo.

"¡María!" Dijo con voz ronca. "¿Qué me han hecho?" Ella levantó la cabeza. Su maquillaje se había corrido por su cara a causa de las lágrimas.

"Nada querido", dijo una y otra vez. Luis sintió su cuerpo petrificarse cuando su esposa grito:

"¡¡El se llevo a Arm y a Meg!!”

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Comezon

27. Comezon

Todo comenzó hace dos años atrás. Yo estaba en internet leyendo sobre Libia, Gadafi y la primavera árabe, cuando sentí una comezón en la parte posterior del cuello. Al principio era sólo un ligero picor pero progresivamente se hizo más y más intenso. Se sentía como si un montón de hormigas... Ver mas
Todo comenzó hace dos años atrás. Yo estaba en internet leyendo sobre Libia, Gadafi y la primavera árabe, cuando sentí una comezón en la parte posterior del cuello. Al principio era sólo un ligero picor pero progresivamente se hizo más y más intenso. Se sentía como si un montón de hormigas caminaran hacia arriba y hacia abajo atrás de mi cuello. La única manera de detenerlo era un golpe fuerte cerca de mi nuca. A veces parecía que estaban excavando en mi piel. Un día por fin entro en mi piel, tenía que deshacerme de esa comezón o de lo contrario acabaría lastimándome. Nadie más podía verlo, pero yo sin duda podía sentirlo.

Algunos días era horrible, con un picor cada 5 minutos, mientras que otros días podía distraerme viendo la televisión, leyendo un libro o hablando con un amigo. Para empeorar las cosas, la comezón se paso a otras áreas de mi cuerpo. La sentía en mis brazos, las piernas, la espalda baja y sobre todo en los pies, era lo peor porque no podía rascarme si traía zapatos.
Una noche desperté para encontrarme con que me había hecho una enorme herida en un muslo mientras yo dormía. Mis sábanas estaban cubiertas de sangre. Mi papá me llevo a la sala de emergencias donde recibí puntos en la herida. Le dije a mi papá lo que pasaba y dijo que él pensaba que solo estaba "bajo mucho estrés." Mis padres se habían divorciado recientemente, por lo que inmerecidamente se hicieron responsables de lo que me pasaba.

Fuimos a ver al médico quien me envió a ver una gama de especialistas: neurólogos, psiquiatras, psicólogos, dermatólogos, reumatólogos, etc. Nadie tenía respuesta. El psiquiatra me dio medicamento OCD pero no disminuyó la comezón. Las medicinas me hacían perder la noción y dormir todo el tiempo, así que dejé de tomarlas. El dermatólogo me dio un par de guantes especiales y me dijo que me frotara en lugar de rascarme. Usaba los guantes cuando estaba con él pero después no los usaba más. Esta comezón requería arañazos. Todos dijeron cosas trilladas y condescendientes como: "Bueno, debe ser solo por el difícil momento que está viviendo." El reumatólogo me diagnosticó una "rara forma de fibromialgia", sólo para decir que no había tratamiento.

La medicina no podía ayudarme, así que decidí ir a la ruta menos tradicional. Recurrí a la acupuntura, meditación Zen y una "sesión de desintoxicación cósmica", todo fue en vano. La comezón persistía. Empecé a sentirme impotente, deprimido y aislado. Tal vez era sólo yo. Tal vez todo el mundo tenía esta sensación, pero yo estaba demasiado débil y no podía lidiar con ella. Me corté las uñas ya que con eso no podría hacerme más cortadas, pero fue una mala idea, ya que no podía aliviar la comezón que era cada vez más fuerte, sobre todo en la noche ni siquiera podía dormir.

La otra noche estaba bebiéndome el whisky de mi padre, cuando comenzó el picor en mi brazo izquierdo por debajo del codo. Fui corriendo al garaje y puse mi brazo en la mesa de trabajo de mi padre. Al fin tenia la causa de esa maldita comezón aislada en un solo lugar y lo mejor sería tomar ventaja de ello. Iba a deshacerme de la comezón de una vez por todas.

Tome la motosierra de papa y puse sobre mi brazo, luego sentí un inmenso dolor. Grité de dolor. La sangre roció por todos lados, pintando mi bicicleta y el auto de papá de un rojo oscuro. Mi papá entró de golpe y de inmediato quedo en shock cuando vio lo que había hecho. Empecé a sentir debilidad en las rodillas y luego todo se volvió borroso y oscuro.

Me desperté en el hospital con un muñón debajo del codo. Esa primera noche estaba muy entusiasmada ya que por primera vez en meses no sentía esa maldita comezón. Finalmente me deshice de ella. Sin embargo, desperté esta mañana y de nuevo sentí esa maldita comezón, en mi brazo izquierdo, el brazo que me había cortado. La comezón está en mi miembro fantasma ahora. El picor se quedo en mi interior y ahora no puedo rascarme, tal vez la escopeta de papá me ayude a sacar de allí esta comezón…

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El sotano

28. El sotano

Me encontraba solo en casa por el fin de semana, trabajando, mientras que mi familia había salido de vacaciones. Eran cerca de las dos de la madrugada y me desvelaba viendo una película de terror en la oscuridad de mi sótano. Tenía la intención de realmente asustarme y ver qué tanto miedo podía... Ver mas
Me encontraba solo en casa por el fin de semana, trabajando, mientras que mi familia había salido de vacaciones. Eran cerca de las dos de la madrugada y me desvelaba viendo una película de terror en la oscuridad de mi sótano. Tenía la intención de realmente asustarme y ver qué tanto miedo podía resistir, aunque sabiendo que estaba seguro en mi hogar.

Fue entonces cuando escuché el ruido de pisadas en el piso de arriba. Ésta era una molestia frecuente cuando mi familia estaba en casa; cada vez que pasaban por el pasillo principal, y a un lado de la puerta del sótano, escuchaba sus pisadas. En esta ocasión vez el miedo me abordó al instante que percibí el sonido. Mi reflejo fue apagar inmediatamente el televisor… quien quiera que fuese, no habría alcanzado a ver ninguna luz.

Escuché la perilla de la puerta del sótano girar y la puerta abrirse en lo que permanecía inmóvil en oscuridad absoluta. Me moví muy lentamente para no emitir ningún sonido, y me posicioné detrás de nuestro gran televisor. Mientras me acercaba a él, centímetro a centímetro, noté horrorizado que su pantalla negra conservada un débil brillo. Escuché pisadas bajando por las alfombradas pero ruidosas escaleras.

Me congelé en mi escondite, escuchando. Por varios largos minutos, no oí nada. ¿Pudo el intruso ver el brillo del televisor, o éste se había desvanecido a tiempo? ¿Se encontraba de pie en la más pura oscuridad intentando escucharme? Me pareció quedarme ahí en completo silencio por un interminable periodo de tiempo. Mi pánico comenzó a desvanecerse, y ya podía pensar con mayor claridad.

¿Realmente había escuchado un intruso? El sótano estaba tan increíblemente callado que el silencio en sí comenzaba a herir mis oídos. De haber un intruso, aún permanecía en el sótano, puesto que las escaleras crujen, la perilla rechina y no fue capaz de evitar el ruido de sus pisadas en ningún momento antes de llegar aquí.

Empecé a contar en mi cabeza, tratando de pasar el tiempo, mientras baba caía de mi boca sobre la alfombra —no me arriesgaría a delatar mi presencia tragando—. Conté hasta sesenta segundos, dos veces, tres… treinta veces… sesenta… Para entonces mi miedo se había ido y estaba más confundido que otra cosa. Estimé que había pasado por más de dos horas en la oscuridad, y aún no escuchaba nada. De haber un intruso, nada de esto tenía sentido… Finalmente, decidí que tenía que moverme. Si no hacía nada el sol saldría eventualmente y brillaría a través de las pequeñas ventanas del sótano… y, peor aún, comenzaba a oler algo horrible y empalagoso.

Lentamente, siempre muy lentamente, gateé hacia las escaleras apoyándome en la pared. Si alguien estaba parado en la oscuridad, debería ser capaz de rodearlo y luego huir a través de las escaleras. Mientras tanto, el hedor se hacía más fuerte.

Justo cuando me acercaba a las escaleras, hubo un gran estrépito, como de algo cayendo o colapsando sobre el suelo. Fue en ese momento que me precipité hacia las escaleras, corriendo hacia la puerta abierta del sótano y mi completamente abierta puerta principal. Ahora seguro de que alguien estaba en mi casa, llamé a la policía con mi teléfono celular, y observé mi hogar desde la distancia.

La policía llegó. Revisaron el interior de la casa y luego volvieron para interrogarme con un semblante severo. Habían encontrado un cuerpo en la casa: mi anciano vecino, quien pareció haber muerto de un ataque al corazón. Sus sospechas eran que yo tuve que haber dejado la puerta principal sin seguro, y él debió de recorrer mi casa mientras moría, buscando ayuda. Al principio me sentí pésimo, creyendo que me había escondido en la oscuridad de un pobre viejo que literalmente moría a metros de distancia.

Luego se me ocurrió, ¿qué diablos había sido ese fuerte ruido de algo cayendo, eso último que me hizo correr despavorido hacia las escaleras y fuera de la casa? Le pregunté a la policía y me lo confirmaron. La puerta trasera de mi casa había sido forzada, y junto a ella encontraron las huellas lodosas de pies descalzos. De alguna forma, por alguna razón que nunca conoceré, había alguien más en el sótano con nosotros… silencioso, esperando, y escuchando en la oscuridad sobre el cadáver fresco del anciano.

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Rostro

29. Rostro

Como todo joven, a mis 22 años salí en busca de mi independencia. Mis padres siempre me regañaban por las minúsculas travesuras que hacía en casa, como no dejar algo en su lugar, no lavar los platos y otras cosas tan sencillas de las que ellos hacían un mundo. Así pues, decidí, con un dinero... Ver mas
Como todo joven, a mis 22 años salí en busca de mi independencia. Mis padres siempre me regañaban por las minúsculas travesuras que hacía en casa, como no dejar algo en su lugar, no lavar los platos y otras cosas tan sencillas de las que ellos hacían un mundo.

Así pues, decidí, con un dinero que ellos me habían facilitado, buscarme un lugar propio para vivir; pero claro, seguir con los estudios universitarios que ellos me solventaban. Básicamente era seguir dependiendo de ellos, pero desde otro lugar.

Mis padres aceptaron sólo porque les di un discurso muy emotivo, como todo estudiante de derecho, sobre las responsabilidades de un joven adulto, la independencia y más palabrería barata que aprendí de mis profesores.

Tras hacerlos acceder empecé a buscar una casa para mí solo. Como ellos no me darían mucho dinero como para comprar una casa con piscina (la cual era mi sueño para hacer grandes fiestas, o quizás grabar una película) o una mansión como los grandes capos del narcotráfico, decidí buscar una casa algo pequeña, de bajo precio pero segura. Fue entonces que en mi búsqueda me topé con una casa de un solo piso, ligeramente cómoda, y que por fuera tenía un aire “barroco”, como de la antigua Europa.

La casa estaba en venta desde hace poco, se encontraba en buen estado y la pareja dueña de la casa tenían un trato muy amable que me hacía sentir cómodo y confiar en ellos. Según me dijeron querían vender la casa porque su economía mejoraba cada vez más, lo suficiente como para comprar una gran mansión con dos piscinas, y claro, como para restregármelo en la cara; pero como dicen por ahí, todos empiezan desde abajo.

Así que accedí a comprar la casa. El papeleo no demoró mucho, después de haber cancelado el precio acordado me dieron los papeles de mi nueva casa, y por primera vez en mi vida me sentí como un verdadero hombre, con una casa estilo europea que seguro le encantaría a las chicas del lugar. Empecé tomándole fotos a mi nueva casa para después alardear con mis amigos, la ordené y la limpié cuidadosamente por dentro, trasladando ahí las pocas cosas que tenía en mi habitación y llevándome algunos muebles de mis padres.

Estaba algo vacía la casa, pero era un comienzo. Finalmente entré a lo que sería mi habitación. Mi habitación, media el triple de la que tenía en casa de mis padres. Estaba adornada con grandes arañas que alumbraban el techo. Era una habitación digna de un rey, o en mi caso de un príncipe. Arreglé todo a mi gusto para echarme sobre ella y descansar del ajetreo de ese día.

El cansancio hizo que me durmiera y no me levantase hasta cuatro horas después, a las 8:30 p.m. Cuando abrí los ojos, noté un rostro en el techo. Me quedé pasmado, había un rostro dibujado en el techo de mi habitación. Tomé una escalera y lo observé más de cerca. Tal parecía que habían vivido unos niños ahí, y tomando en cuenta las facciones dibujadas del rostro, niños con futuro artístico. Me pareció agradable, y en cierta forma era algo “grotesco” que seguro le encantaría a mis amigos, y por qué no, a las chicas también.

Entonces empecé a convivir con ese curioso rostro bien marcado en el techo de mi habitación, adorándolo de vez en cuando. Un día en particular, mientras me fumaba un cigarrillo mentolado, levanté mi vista hacia el rostro. Noté que había cambiado. Me acerqué para observar lo que había sucedido, pasándole mi mano por encima. Entonces pude darme cuenta de que el rostro estaba hinchado, el rostro empezaba a tener forma.

No recuerdo qué pensaba en ese momento, pero lo que sí sé es que en vez de darle importancia, sólo me sentía más emocionado, me parecía increíble que haya un rostro de alto relieve en el techo, pues hacía más especial a mi casa. Pero eso no era un dibujo, cosa que había descubierto ese día. Por la noche se me hizo difícil dormir, la casa era nueva y era la primera semana en la que me acostumbraba a estar en una casa solo. Miré al techo. La poca luz de la luna que entraba por mi ventana sólo le daba más forma al rostro… fue ahí que pude distinguir perfectamente las facciones del mismo. Era un hombre maduro, con una nariz respingada y labios pequeños.

Tenía una expresión vacía. Era aterrador, y más aún porque la luz de la luna le daba un aspecto terrorífico, casi parecía que me estaba mirando; aunque claro, era natural pensar eso si estaba arriba mío, mirándome directamente.
A la mañana siguiente me entró más curiosidad por el rostro, por lo que decidí analizarlo mejor. Tomé un clavo y un martillo para ver cómo era posible que hubiera sobresalido del techo. Empecé rasgando un poco el techo con el gran clavo que sostenía mi mano. Al parecer era de cemento, pero decidí seguir rasgando.
Todo parecía indicar que no era más que una obra artística, y cuando me decidí a bajar de la escalera y seguir perdiendo mi tiempo en mi nueva casa, le clavé con mucha fuerza el gran clavo que tenía en el ojo izquierdo. Un pequeño chorro de líquido blanco y rojo empezó a caer sobre mi cara. Me sequé con mi manga inmediatamente mientras el extraño líquido seguía escurriendo, manchando el piso de mi habitación. Me extrañó lo sucedido, no podía ser cierto. Comencé a estancar el clavo en cada parte del rostro y tenía el mismo resultado, chorros de sangre emanaban de él.

Pero para despejar mis dudas, decidí cambiar de objetivo. Moví la escalera de modo que me situara poco más abajo del rostro ya agujereado y deformado, y procedí a martillar con el clavo el lugar que creía conveniente.

Definitivamente esa parte del techo era más susceptible que las demás, no me fue difícil hacer un hueco casi del tamaño de mi puño, del cual empezó a salir bocanadas de sangre mezclada de pedazos de carne y trozos de órganos.

Empaqué las pocas cosas que tenía y salí del lugar para volver con mis padres. Mi sueño de haber tenido una casa propia se había arruinado, de acuerdo la policía, por una pareja de homicidas psicópatas, quienes de una manera curiosa escondían los cadáveres en toda la casa.

Encontraron cuerpos en el suelo, en el baño y hasta en la bañera. En parte me sentía aliviado, es decir, toparme con un cuerpo en la bañera mientras tomaba un relajante baño de seguro era más aterrador que encontrar uno en el techo. Aunque admito que siempre quise preguntarle a la policía cuánto tiempo llevaban esos cuerpos ahí, pues la sangre y los órganos del sujeto que se encontraba en el techo estaban en buen estado.

Seguramente aún estaba vivo al momento de encerrarlo en el techo… pobre hombre.

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Los Holders

30. Los Holders

En cualquier ciudad, en cualquier pueblo, hay una institución mental o una casa a medio del camino donde puedes intentar ir por un objeto. Había 2538 de esos objetos, pero 2000 se perdieron. Los restantes 538 nunca deben estar juntos. Jamás Estas historias han sido recogidas de varias... Ver mas
En cualquier ciudad, en cualquier pueblo, hay una institución mental o una casa a medio del camino donde puedes intentar ir por un objeto. Había 2538 de esos objetos, pero 2000 se perdieron.

Los restantes 538 nunca deben estar juntos. Jamás

Estas historias han sido recogidas de varias fuentes, muchas de las cuales son mas bien cuestionables, pero todos tienen una trama similar; ellas cuentan la historia de un numero de objetos, los cuales, cuando se ponen juntos, traerán horribles consecuencias, detalles de como la gente se vuelve loca

La veracidad de estas historias esta siempre en cuestión; así es como estaba pensado ser. Nadie sabe si esos objetos son reales, o si de hecho hay un número fijo de objetos que existen en el mundo que anhelan una reunión con los suyos. La especulación corre desenfrenada; parte de lo que hace a las historias de The Holders tan incitante es la posibilidad de cualquier persona de ir a una institución mental, preguntar por visitar a un Holder, y estar forzado a someterse a una prueba de fuerza para conseguir un objeto.

Algunos de los Holders han posteado sus propias historias, añadiéndole misterio a una asustadiza y enerveradora serie. Este sitio es meramente un archivo; Los Holders por si mismos han saltado a los campos del reino y sabiduría de tiempos inmemorables, y los objetos están inquietos por su reunión.

Los objetos, poderosos y temibles, tienen la habilidad de libremente obtener su propia volición, y llamar por ciertos individuos. Estos individuos se convierten en Seekers (buscadores), sus historias son retorcidas y detestables, al igual que las de los objetos. Esos buscadores han salido por 3 razones principales: Buscar Poder, Buscar reunión o Buscar separación (N del T: to Seek for Power, to Seek for Reunion, or to Seek for Separation, tiene mas sentido en ingles). Sus metas son conocidas por cambiar y mutarlos en villanos y monstruos pero solo podemos esperar que sean solo una corazonada para alejarnos de estos enemigos.

Quizás haya una buena razón para que hayas llegado a este sitio, querido lector. Los objetos han de estar llamando

Responderás la llamada?

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El Holder del Fin

31. El Holder del Fin

En cualquier ciudad, en cualquier pueblo, ve a cualquier institución mental o una casa al medio del camino donde puedas ir por ti mismo. Cuando llegues al escritorio principal, pregunta por visitar a aquel que se hace llamar “The Holder of the End”. Si ves un rostro de niño asustado venir desde... Ver mas
En cualquier ciudad, en cualquier pueblo, ve a cualquier institución mental o una casa al medio del camino donde puedas ir por ti mismo. Cuando llegues al escritorio principal, pregunta por visitar a aquel que se hace llamar “The Holder of the End”. Si ves un rostro de niño asustado venir desde los trabajadores, entonces serás llevado a una celda en el edificio. Va a estar en una sección profundamente escondida del lugar. Todo lo que oirás es el sonido de alguien hablando consigo mismo en el eco de las paredes. Es un lenguaje que no comprendes, pero toda tu alma sentirá un terror indescriptible.

Si se detiene de hablar en cualquier momento, DETENTE y RAPIDAMENTE di fuertemente “Solo pasaba por aquí, Deseo hablar.” i el silencio continua, huye. Vete, no te detengas por nada, no vayas a casa, no te quedes en una posada, solo sigue corriendo, duerme cuando tu cuerpo caiga. Ya sabrás en la mañana si tu escape fue efectivo.

Si la voz en el pasillo regresa después de que tú dijiste esas palabras continua. En la celda lo único que veras es un cuarto sin ventanas con una persona en la esquina, hablando un extraño lenguaje y acuñando algo. La persona solo responderá a una sola pregunta “ Que pasa cuando todos están juntos. La persona te mirara fijamente a los ojos y te responderá la pregunta con horripilantes detalles. Muchos se vuelven locos en esa celda, algunos desaparecen después del encuentro, unos cuantos acaban con sus vidas. Pero la mayoría hace la peor cosa, y miran el objeto en las manos de la persona. Tú también querrás hacerlo. Estas advertido de que si lo haces, tu muerte será cruel, tenaz y horrible.

Tu muerte estará en ese cuarto, en las manos de esa persona.

Ese objeto es 1 de 538. Nunca deben estar juntos

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Loteria

32. Loteria

Recuerdo aquella noche de verano, yo tenía 10 u 11 años, la familia se había reunido en mi casa para jugar a la lotería, mi madre me pidió que fuera a la casa de mi tía que estaba al lado de la nuestra, para pedirle que nos prestara la baraja de la lotería, camine hasta su casa y asomado por un... Ver mas
Recuerdo aquella noche de verano, yo tenía 10 u 11 años, la familia se había reunido en mi casa para jugar a la lotería, mi madre me pidió que fuera a la casa de mi tía que estaba al lado de la nuestra, para pedirle que nos prestara la baraja de la lotería, camine hasta su casa y asomado por un pequeño orificio en su puerta le pedí que me prestara las cartas.
-“Ya te las llevo”- Contestaron desde adentro, por lo que metí mi mano por el mismo agujero de la puerta esperando recibir las cartas.
Pero me congele de terror, cuando al voltear hacia la calle vi a mi tía caminando por la acera, en ese momento algo tomo mi mano dentro de la casa, provocándome una fuerte quemadura, saque mi mano con desesperación y aun en shock por la impresión me fui corriendo para mi casa.
Cuando llegue a la casa, abrí mi mano y note que llevaba una sola carta de lotería, me petrifique de miedo cuando me di cuenta que la carta que llevaba era la marcada como “El Diablo”.

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El Holder del Comienzo

33. El Holder del Comienzo

En cualquier ciudad, en cualquier pueblo, ve a cualquier institución mental o una casa al medio del camino donde puedas ir por ti mismo. Cuando llegues al escritorio principal, pregunta por visitar a aquel que se hace llamar “The Holder of The Beggining” Una sonrisa vendrá de la persona, casi... Ver mas
En cualquier ciudad, en cualquier pueblo, ve a cualquier institución mental o una casa al medio del camino donde puedas ir por ti mismo. Cuando llegues al escritorio principal, pregunta por visitar a aquel que se hace llamar “The Holder of The Beggining” Una sonrisa vendrá de la persona, casi diciendo, “vaya estúpido.”

Serás llevado pasillo abajo por un corredor, aparentemente saliendo a un lugar que no debería. Físicamente, ese lugar no debería existir en ninguna parte de la institución, pero ahí esta. El corredor estará en un silencio eterno, incluso si intentar hacer ruido. Los gritos morirán antes de salir de tu boca, y tus pasos serán amortiguados. El guía solo te llevara a un punto en una puerta.

Si entras, veras un cómodo cuarto lleno de un placentero olor a un perfume inidentificable. En el centro del cuarto, veras a una hermosa mujer manteniendo sus brazos como si cargara algo; Viendo un poco mas allá, te darás cuenta que, de hecho, no esta cargando nada en absoluto. Este cuarto se mantendrá en silencio al igual que el corredor que dejaste, no importa cuanto lo intentes. La única excepción es que hagas una pregunta “Porque están separados?” La mujer entonces te explicara, con insoportable detalle, cada horrible evento en la historia, cada lucha, cada guerra y cada violación. Ningún hecho en la historia del universo escapara de tus oídos. Cuando ella acabe, todo caerá en el silencio. Eres libre de hacer lo que quieras con esta información.

Esa mujer es el Objeto 2 de 538. Esta en ti si son juntados o no.

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En la oscuridad

34. En la oscuridad

Rubén caminaba siguiendo la línea blanca de la ruta, que era lo único que se veía en aquella oscuridad. Cuanto más avanzaba la noche, menos vehículos cruzaban por él, y ninguno se detenía para llevarlo. Viajar así era parte de su vida: trabajaba en una cosecha, viajaba hasta otra, vivía un... Ver mas
Rubén caminaba siguiendo la línea blanca de la ruta, que era lo único que se veía en aquella oscuridad. Cuanto más avanzaba la noche, menos vehículos cruzaban por él, y ninguno se detenía para llevarlo.
Viajar así era parte de su vida: trabajaba en una cosecha, viajaba hasta otra, vivía un tiempo en un pueblo, o en algún establecimiento rural, partía nuevamente… Pero a pesar de haber andado en incontables ocasiones por numerosas rutas, muchas veces de noche, nunca había atravesado una zona tan vasta y despoblada, ni había visto una noche más oscura y silenciosa que aquella. La línea de la ruta era su única guía, no se veía ni las manos. Avanzaba lentamente, con pasos inseguros. Inútil era levantar la vista hacia el cielo o buscar el horizonte, pues todo era oscuridad. Era angustioso caminar así, mas no quería detenerse, porque sentía que cierto temor, vago aún, iba a aumentar si dejaba de caminar. Al marchar podía concentrarse en seguir la línea blanca, y de esa forma no pensar; pero su temor igual fue creciendo de a poco. ¿A qué le temía? No lo sabía, ¿Qué podía haber en aquella oscuridad?, ¡nada!, sólo campos solitarios iguales a otros que había atravesado, pero, ¿qué era aquella sensación que sentía cada vez más fuerte? ¿Sería por estar solo? No, él no le temía a la soledad, era otra cosa, sentía que… algo iba a su lado.

Se detuvo y escuchó, todo estaba silencioso. Fue a extender un brazo pero lo contuvo un terror repentino y atroz. “Y si tanteo algo”, pensó, y sintió más terror. Experimentó de pronto el miedo instintivo y profundo a lo desconocido, el verdadero terror, y al borde de la desesperación, de huir gritando hacia cualquier lado, extendió su brazo derecho y lo movió en la oscuridad. Lo hizo porque creyó por un instante que allí no había nada, y que si lo comprobaba su terror iba a disminuir; pero se equivocó, pues de pronto su mano tanteó algo peludo y frío, y una cosa lanzó un grito agudo frente a su cara, y después Rubén sintió que le mordían la cabeza.

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Escóndete

35. Escóndete

El reloj me miró fijamente con sus ojos rojos, señalándome que él vendría pronto. Siempre viene a la hora de las brujas. Por supuesto que no sabía que la hora de las brujas era a las tres de la madrugada hasta que le comenté a mi amigo sobre mi merodeador nocturno. La hora de las brujas es el... Ver mas
El reloj me miró fijamente con sus ojos rojos, señalándome que él vendría pronto. Siempre viene a la hora de las brujas. Por supuesto que no sabía que la hora de las brujas era a las tres de la madrugada hasta que le comenté a mi amigo sobre mi merodeador nocturno. La hora de las brujas es el momento de la noche cuando Dios es más débil y todos los demonios y sirvientes del Mal vienen al mundo. Pero este hombre no es ningún diablo de tres cuernos; se ve viejo y solitario. Le tengo lástima, probablemente fuera un vagabundo sin familia ni amigos de los que hablar.
Cada noche está ahí, sentado en nuestro jardín trasero. Cada noche quiero ir a hablarle, pero no puedo juntar el valor. Sólo se sienta en el columpio de llanta y murmura algo para sí mismo. Afortunadamente no tengo árboles cerca de la ventana de mi cuarto, o lo que sea que pudiera bloquear mi visión de él. Mi amigo dice que es una trampa para atraerme afuera. Dice que un niño pequeño como yo no piensa bien tan tarde en la noche, una carnada fácil para el Príncipe de las Tinieblas.
Quizá mi amigo tiene un punto. No sobre la parte malvada, pero sí sobre la parte de que es poco seguro. El viejo puede estar loco. El no tener hogar debe traerle consecuencias a tu cuerpo.
No puedo verlo muy bien desde mi ventana, hoy dormiré, tal vez mañana por la noche vaya y compruebe si es o no peligroso.
La cama se veía tan cómoda que no pude evitar hundirme en ella. El viento estaba soplando muy fuerte afuera, llovía. Pude escuchar cómo una rama de árbol golpeaba mi ventana. Suponía que el hombre tenía frío; me preguntaba si sería lo suficientemente listo para conseguir refugio. Mis ojos se ponían extremadamente pesados, pero el golpeteo no me permitía dormir. Miré directamente a la oscuridad, cuando un escalofrío me recorrió la columna vertebral: «no tengo un árbol cerca de mi ventana».
Me quedé acostado en la cama y miré fijamente a la ventana en el otro lado de mi cuarto. No sabía qué podía ser. Hoy era noche de luna llena… ¿qué me había dicho mi amigo sobre la hora de las brujas?, ¿todos los demonios salían?, ¿y hoy era luna llena? El doble de malo.
Las sombras en mi habitación comenzaron a juntarse alrededor de mi cama. Un pensamiento pasó por mi mente… sombras. Miré por la ventana. Ahí, a través de la cortina, distinguía la silueta de un hombre. Un nuevo miedo me recorrió, uno que no era tan ridículo como las criaturas de la noche. El hombre demente que estaba afuera, quizá sí era el Príncipe de las Tinieblas después de todo, como había dicho mi amigo… No, me estaba comportando como un niño de seis años en lugar de como el adolescente que era. La razón volvió a mí. Probablemente sólo quería refugiarse del clima y me vio a través de la ventana, así que se trepó al costado de la casa para llamar mi atención.
Pero mi corazón latía fuera de control, su ritmo era un completo caos. Aunque el miedo me tenía paralizado, necesitaba saber qué estaba del otro lado de la cortina. Una lucha entre la supervivencia y la curiosidad se desató en mí. La supervivencia ganó. Me tapé completamente con las cobijas y recé con todo mi corazón. Pedí por una señal que me indicara que iba a sobrevivir la noche. Dios me dejó saber que estaba escuchándome haciendo un sonido de golpeteo en la puerta de mi pieza. Un ritmo lento, en un tiempo constante. No se aceleraba o se debilitaba. Me senté y escuché por unos minutos… Luego paró.
Un nuevo ruido comenzó, no tan rítmico como los dos anteriores. Era el sonido de alguien caminando, alguien que estaba cada vez más apurado, alguien que estaba en mi cuarto. Los pasos se detuvieron en el borde de mi cama y sentí cómo dos ojos perforaban la parte de atrás de mi cabeza. Pude escuchar gotas cayendo al piso, oler la mugre de sus zapatos. Sentí su respiración en mi nuca, y escuché una voz profunda, quizá muchas voces hablando juntas: «Ven conmigo».
No quería moverme. Solamente quería esconderme en mis cobijas hasta que se fuera. Entonces él, o ellos, dijeron las palabras que cambiarían por siempre mi vida: «No somos de quienes tienes que esconderte, pero si te quedas acá, ellos podrán encontrarte». El uso del plural viniendo de este hombre me asustó y confundió. Tenía tantas preguntas, pero primero debía enfrentarme a mis temores, y seguir a esta cosa.
Me levanté de mi cama y volteé hacia al hombre; me miró a los ojos, no, miró a través de mis ojos. De nuevo las voces hablaron, «No nos temas, te mostraremos. Síguenos». Con eso, el hombre se arrojó por la ventana. Me sentí obligado a seguirlo. Cerré mis ojos, y fui tras él.
Tres pisos es una larga caída para alguien de mi tamaño. Mientras el suelo se acercaba, esperaba descender más y más lento hasta caer perfectamente parado. Esperaba que el hombre estirara sus brazos y me atrapara. Esperaba que algo mágico pasara… el sonido de mis huesos quebrándose contra el suelo, no era lo que esperaba.
Me quedé ahí, con la espalda contra el suelo. Podía sentir la sangre saliendo de mi cabeza y goteando por mi oído, mi visión nublándose.
Miré una figura parada frente a mí. Las voces me dijeron sus últimas palabras: «Ésta era la forma menos dolorosa de ayudarte, por favor perdónanos. El único lugar donde realmente puedes esconderte sin nunca ser encontrado, es la muerte».

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El Holder de la Luz

36. El Holder de la Luz

En cualquier ciudad, en cualquier pueblo, ve a cualquier institución mental o una casa al medio del camino donde puedas ir por ti mismo. Cuando llegues al escritorio principal, cierra tus ojos y pregunta por visitar a aquel que se hace llamar “The Holder of The Light” Serás guiado a una puerta... Ver mas
En cualquier ciudad, en cualquier pueblo, ve a cualquier institución mental o una casa al medio del camino donde puedas ir por ti mismo. Cuando llegues al escritorio principal, cierra tus ojos y pregunta por visitar a aquel que se hace llamar “The Holder of The Light” Serás guiado a una puerta aislada que lleva a un largo y ventoso corredor. Te dirán cuando abrir tus ojos. El pasillo será de un tono negro, suficientemente angosto para que solo tú sientas las paredes y te muevas hacia adelante.

Si, en cualquier momento del camino, el pasillo de pronto esta bañado en luz, cierra tus ojos inmediatamente y rápidamente devuélvete a la puerta por donde entraste. Si tus ojos se mantienen abiertos por más de un segundo, lo que veras te forzara instintivamente a arrancártelos.

Si las luces se mantienen apagadas lo suficiente para que atravieses todo el corredor, llegaras a otra puerta. Si puedes ver alguna luz escapando por el espacio bajo la puerta, huye inmediatamente, lo que buscas no está ahí. Si no hay luz visible bajo la puerta, cuidadosamente gira la manilla y entra.

El cuarto delante estará completamente oscuro excepto por una solitaria y poco luminosa vela. La pequeña vela mostrara un contorno de una figura cubierta por una capa. El hombre bajo la capa parecerá estar completamente inmóvil. Solo hay una pregunta a la que el hombre responderá: “Que puede protegernos de Ellos?” Di algo más y el hombre te arrancara los ojos y te devorara tu alma; estarás forzado a tomar su lugar bajo la capa por el resto de la eternidad.

Si preguntas la pregunta de arriba, un grito perforador vendrá de la vela y una serie de luces iluminara el cuarto, revelando imágenes de los pensamientos mas horripilantes, fantasías y memorias de todas las conciencias a través de la historia. La mayoría no puede manejar este evento; ellos se vuelven locos o mueren instantáneamente. Como sea, si pudieras de alguna manera manejarte para sobrevivir la prueba, el hombre con la capa se alzara lentamente y pondrá sus manos en tu cabeza. Estarás forzado a mirar hacia su cara. Se verá como un hombre joven , pero sus ojos son meras cuencas vacías. Desde este punto no debes dejar de mirarlo, o serás dejado en este cuarto, olvidado por siempre en el tiempo. El abrirá tu mano y colocara un pequeño y redondo objeto, en tu mano derecha. Desde este punto no sentirás dolor (a menos de que estés en proceso de obtener otro Objeto, entonces el dolor que sientes no está en ningún lugar cerca del normal), pero las horribles imágenes que has atestiguado en ese cuarto serán grabadas a fuego en tu memoria por toda la eternidad.

El ojo que sostienes en tu mano es el Objeto 5 de 538. El despertar ha comenzado; ellos no deben ser puestos juntos..

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El trato

37. El trato

Nilo podía respirar apenas, agarrándose de las percudidas sábanas con la poca fuerza que le quedaba. Tosía y se quejaba de los dolores, estaba solitario en la vieja habitación de una casa sin recuerdos, esperando su hora. A lo lejos, caminando apenas, venia Idiel, su hijo, y detrás venía otro... Ver mas
Nilo podía respirar apenas, agarrándose de las percudidas sábanas con la poca fuerza que le quedaba. Tosía y se quejaba de los dolores, estaba solitario en la vieja habitación de una casa sin recuerdos, esperando su hora.

A lo lejos, caminando apenas, venia Idiel, su hijo, y detrás venía otro tipo, de negro elegante, siguiendo raudo los pasos del chiquillo.

La lluvia arreciaba, decorando intencionalmente el triste paisaje. Una casita en medio de la nada, pastizales, arboles a lo lejos y pocas visitas. El Cáncer es una enfermedad terrible, lo sabían padre e hijo.

Nilo pensaba en que su retoño ya no llegaría. Era extraño. Recuerda con claridad que le había prometido encontrar una Cura. No sabe si lo dijo por la angustia del momento o quizás el clima era demasiado frio. Es Técnicamente imposible, pero bueno, hay una palabra llamada Milagro.

A Mi Padre.

Llegando a la casita, encendieron una vela, y haciendo un gesto de “Quédate aquí”, Idiel avanzo hasta la pieza de al fondo, solo, extrañado, con cara de angustia y las manos sudando.

- Pensé que no llegarías, hijo.

- La lluvia no es impedimento para dejar de venir a verte, Pá.

Nilo se asomó, como pudo y curioso, a mirar la entrada.

- Y el es..

- Es solo un conocido, Pá. Me hace Compañía.

Idiel revisaba los Niveles de Oxigeno del tanque y se aseguraba de que las medicinas estuvieran a las horas, con sus dosis correspondientes. Miró en lo que se había convertido su padre. Una lágrima se asomó recelosa.

- ¿Recuerdas que prometí sacarte de esto?

- Si, hijo. Pero no te esfuer…

Nilo paró en seco cuando vio a su hijo sacar una cuchilla de carnicería.

- No tengo mucho tiempo, Pá.

Nilo se acomodó como pudo. Le era Imposible escapar, le dolía el alma. ¿Su propio hijo sería capaz de… matarlo? ¿De esa forma lo liberaría?

- Hijo, esto no es necesario…

- Necesito que confíes en mi, Pá. Dije que te sacaría de esto y así va a ser.

Idiel se acercó con el cuchillo, raudo y amenazante, con los ojos hinchados y manos temblorosas. Nilo apenas podía levantar las manos, no tenia como defenderse. Aun así, entendía de cierta manera a su hijo… La desesperación, la impaciencia… La Ira.

Entre la poca luminosidad que entregaba la vela y el ruido de los Truenos y el agua cayendo, el brillo de un elemento filoso se asomó agresivo de entre la oscuridad. Nilo tomo una gran bocanada de aire y detuvo el repentino ataque de su Primogénito. Un pequeño forcejeo se inicio. El Hombre de negro en la puerta solo se limitaba a oir la triste escena mientras daba caladas a un cigarrillo.

Pero ya no habían fuerzas. No quedaba nada más que hacer es su situación.

- Confía en mi, papá…

Nilo, ya sin nada más que hacer, dejó de luchar. Idiel acuchilleó el Abdomen de su padre y cortó, casi sin problemas, dejando entrever los órganos vitales. Un Grito de dolor ahogaba el ruido de las gotas chocando contra las viejas latas del techo de la casita.
Idiel, casi vuelto loco, metió la mano por entre las tripas malgastadas de su moribundo padre, con la otra sacó una piedrecilla roja de su Bolsillo, y la introdujo como pudo en el vientre.

Nilo convulsionaba del Dolor, acortándose su respiración y debilitándose su pulso. Idiel tan solo seguía sobre el, con ambas manos metidas, hurgando, buscando algo.

De pronto, La Muerte se llevaba el alma del Pobre enfermo. O eso creería cualquiera.

Idiel sonrió y sacó las manos, ensangrentadas, del cuerpo de su padre. Las heridas de este ultimo empezaron a cerrar de forma pausada, y sus estado en general empezó a mejorar. Luego, un suspiro, un aliento de vida.

Despertó, recompuesto…

Nilo, asustado y sorprendido, se miraba las manos, las piernas, el abdomen, y por ultimo, a su hijo. Luego de un momento de quietud y silencio, se lanzo sobre Idiel, llorando a mares, agradeciéndole lo que sea que haya hecho para lograr tal… cosa.

Pero idiel, extrañamente, lo tomó y de un pequeño empujoncito, lo hizo ponerse de pie.

- Debes irte, ahora. Te esperan en la casa de la Tía Doris. Pero debes irte, YA.

- Pero, hijo… no puedes decirme que me vaya…

- ¡Debes Irte ahora, Mierda! Yo estaré aquí, de verdad…. solo necesito descansar, a solas un rato.

Nilo lo miro extrañado, pero una sonrisa apareció en su rostro.

- Nunca terminaré de agradecerte esto… Ya hablaremos.

Tomó un abrigo y se fue corriendo, ignorando hasta al tipo de negro que estaba en la puerta.

Acto seguido a esto, Idiel expulsó un chorro de sangre y se lanzó al suelo, retorciéndose de dolor. Miro sus manos, sus brazos y se tocaba la cara. Sus órganos ardían, estaba mareado y exhausto, con ganas de morirse y de vomitar.

El Hombre de Negro entró calmado a la Habitación, encendiendo otro cigarrillo. Idiel volteó como pudo dentro de su repentina agonía y le estiró la mano.

- No… Nosotros teníamos u… un trato…

- Y lo cumpliré al pie de la letra, chiquillo.

El Hombre de Negro Le tomó la mano a Idiel, quien ya había perdido la mitad de su peso en 30 segundos. Aquel Hombre Dio un pequeño chasquido y a sus espaldas se formaba una pequeña sombra en el suelo. Idiel, ya moribundo, se dejó caer sonriente en los Brazos del Hombre de negro.

- Debes de amar mucho a tu padre para hacer esto…

Idiel solo sonreía. El Hombre Acomodó al chiquillo e hizo aparecer su Hoz. El agujero negro se enanchó un poco más y ambos desaparecieron entre la nubosidad maldita de un portal desconocido, dejando atrás un mar de dudas en Nilo, quien había llegado con algunos familiares para celebrar el milagro, pero no encontraba a su amado hijo por ningún lado…

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Ven

38. Ven

“Ven” Rezaba el trozo de papel. Lo recogí temblorosa y medio asqueada. Emanaba un olor no muy agradable, quizás el color oxidado de la hoja sea el causante. Lo deje junto a los otros papelitos, en un pocillo cerca de mi Tv. Me senté y encendí un cigarrillo, media angustiada, media ansiosa, con... Ver mas
“Ven” Rezaba el trozo de papel.
Lo recogí temblorosa y medio asqueada. Emanaba un olor no muy agradable, quizás el color oxidado de la hoja sea el causante.
Lo deje junto a los otros papelitos, en un pocillo cerca de mi Tv. Me senté y encendí un cigarrillo, media angustiada, media ansiosa, con mis manos agarrando una terca cabeza, cansada de pensar, de buscarle soluciones simples y rápidas a algo que me superaba de a poco.

Puedo ver un hilo de luz colándose por la ventana, que de cierta manera me entregó algo de calma. Aun así, me da miedo abrir las cortinas, abrir las ventanas…los nervios comienzan a pasarme la cuenta.

La casa se siente extraña. Me da mala espina dirigirme a la puerta de entrada, me da mala espina el agua que sale de las llaves, todo me da puta mala espina.

Y esos mensajes…



Me levanto y me visto, por inercia, ya no como, ya no salgo, ya no sé qué carajos pasa a mi alrededor, la lúgubre rutina comienza a devorarme poco a poco.

Salgo al pasillo y lo veo. El Ente, la sombra merodeando. Muero de susto pero no me molesta. Ya van 2 semanas, todos los días, recibiendo ese mensaje, por debajo de la puerta de mi habitación. “Ven”. Me dice que vaya, rodeado de un color parecido al del metal corroído, cada día más inentendible, pero ya se lo que dirá de todas formas.

¿Qué hice para merecer esto? Los Entes merodean la casa y no dejan pasar la luz, haciéndose más cada día que pasa, vigilantes y mañosos, me agreden cuando me acerco a puertas y ventanas, por eso no quería acercarme, tenía el presentimiento de que algo o alguien me lo impidiera. Nada parece tener vida aquí, busco y pienso, aun con mi cabeza donde corresponde, pero…
El espejo de la sala. Me paro en frente del reflejo, detrás mío los Entes se amontonan y miran curiosos la escena, pero en el reflejo mismo… no hay nada. Yo vivo, respiro, siento miedo y angustia, pero no puedo ver mi reflejo. Aún no logro entender…
¿Será que la locura comienza a hacer de las suyas? Había escuchado un par de historias como está, pero incrédula no me digné a investigar más. Es decir, ¿quién lo haría? Todos vivimos nuestro mundo perfecto, pero al parecer el mío comienza a terminarse.


Hoy desperté y no había mensaje debajo de la puerta. Las paredes se veían un tanto metálicas, las puertas, el suelo, todo ha comenzado a cambiar de aspecto. Hay un olor a oxido, extraño en el ambiente, y siento murmullos por los pasillos de mi casa. Salgo a mirar y bajo a la sala, ya no entra luz, no sé si es de día, ni que carajos hora ni fecha es. Mi estado es deplorable, el agua sale rojiza y la comida comienza a pudrirse.

Me siento resignada en la mesa, mirando la foto en la pared, de mis mejores días…

Y por la escalera, se paran, me miran, susurran cosas entre ellos, veo que comienzan a tomar forma, hasta puedo distinguir su rostro en medio de luces rojas y olor a azufre…

MI vida no fue la de una santa, lo sé, pero tampoco merezco este castigo, si es que se le puede llamar así. Podría advertir a tanta gente de esto, que no sé exactamente que es… divago, dudo, concluyo estúpidamente, si Dios existe, está demasiado ocupado para mí.

Tengo miedo, tanto miedo que un par de lágrimas se escapan. Los Entes se ríen, me preguntan cosas que ni yo entiendo, lloran a mi lado, debería estar ya acostumbrada, pero no, simplemente no puedo. Arañan los metálicos muros, raspando las capas de óxido, y algo que parece… sangre.

Y el espejo ese, hace ruidos extraños. Escucho llantos, voces de niños, no fuertes pero están ahí, con un eco aterrador…

Me detuve ante el antes de dormir, y poco y nada era lo que se veía. El negro era dominante en mi figura, pero podía ver mi casa, mis cosas, en perfecto estado. Y las voces, los llantos…

No entiendo nada…


Hoy tampoco había mensaje. Oigo una sirena grave sonar a lo lejos. Mis ventanas, selladas, mis paredes, oxidadas y manchadas con sangre y algo que no sé qué diablos es. Salgo al pasillo, toda mi casa es una celda, con barrotes, metales, sonidos rechinantes, y los entes, parados, mirándome fijo.

Paso por frente al espejo y lo pateo con todas mis fuerzas, mas éste no se rompe. No refleja nada, un inquietante negro es todo lo que se ve.

Me siento y lloro. La sirena me inquieta, el olor es insoportable, los Entes me rodean y susurran, pero no me dañan. Ya no hay puertas ni ventanas en mi sala, no hay mesas ni sillas, no hay comida y el agua no es más que sangre, todo se vuelve cada día más pequeño y hostil. Pero aun no he muerto. ¿Debería tomar eso como una señal de esperanza? Bajo a la sala y comienzo a gritarles. Hay hombres, mujeres, hasta niños, paseándose, cada vez son más y más, y se me acercan día a día, algunos me miran fijo, otros tratan de tocarme…

¿Qué carajos quieren de mí? ¿Qué hice para que mi vida se convirtiera en una mala copia del Infierno? ¿Esta es mi Locura o en verdad es que pasó esto?

Más no hay respuesta de nada, de ellos, de nadie.

Me devuelvo a mi habitación, pero veo que ya no hay habitación. La puerta ha desaparecido, y el pasillo se acorta más y más. Y el espejo, ahí, negro, inamovible.

Ya no quiero nada, ya perdí el miedo, las ganas, la esperanza. Me vuelvo débil, una pequeña bola de carne humana, grisácea, encerrada en la Cárcel del Infierno. Lloro, y me duermo tirada en el piso…



Desperté. Miré por la ventana y la noche arreciaba. Estaba en mi cama, en mi hermosa habitación, con los Posters de Harry Potter y mis cosas personales. Solté unas lágrimas de felicidad y me levante. ¿Todo había sido un sueño? Una Puta pesadilla mejor dicho…

¿…y ese papel debajo de la puerta?

Dios… No, por favor no…

Lo recojo, tímida y con el peor miedo de todos.

Pero no dice nada, blanco total. Ese sí que fue un susto, Carajo. No me da mayor importancia, lo arrugo y lo lanzo a donde caiga, muero de hambre y necesito una ducha, ya todo está bien.

… O eso creía. Al salir hacia el pasillo, Dios se encargó de demostrarme lo contrario.

No había pasillo, no había casa, ni siquiera estaba la puerta que acababa de cerrar. Una sirena sonaba potente y áspera en mi cabeza, ya no habían Entes, ya no habían escaleras, ni puertas, ni nada. Una sala, totalmente destrozada, con manchas de sangre y una lámpara roja colgando en medio. Y en frente mío, el espejo.
Me acerco curiosa, comienzo a sentirme liviana, un poco mejor… y en el espejo, una mensaje que dice “Ven”.

Y Fui.



Hoy desperté y vi el papel de nuevo. Ya sé que dice así que sólo lo dejé ahí.

Es extraño todo esto que está pasando en mi casa. Las ventanas ya no abren y hay algo que me ataca cuando trato de salir de mi casa. Había escuchado historias similares, pero nunca pensé que pudiera pasar…

Bajo a la sala y en el Espejo de Living veo una de esas sombras, esas que vienen merodeando mi casa hace un par de días.
Pero ahora puedo distinguirlas. Hay Hombre, mujeres, hasta niños, medios tristes, murmurando cosas.

Doy un vistazo al espejo nuevamente, y de él, veo una sombra pasar hacía mi casa. Así que de esa forma lo hacen… a través del espejo… Siento tristeza, no sé porque…

Ya había escuchado sobre esto. Los Espejos, hechos verdaderos portales. La Obra del Diablo y el Permiso de Dios. Suena Tragicómico…

Es… es una chica… o al menos lo era… su cuerpo se volvió completamente negro, y se va caminando por el pasillo, como buscando algo…

Como todos los Demás Entes que se pasean por aquí, cerca del espejo ese…

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Oculus

39. Oculus

Leyendo cosas muy oscuras me encontré con esto, estaba navegando en sitios de ocultismo demasiado satánicos y con cosas inimaginables. Me divertía leyendo historias de rituales y experiencias supernaturales con demonios y otras cosas. Hasta que un apartado llamo profundamente mi atención por... Ver mas
Leyendo cosas muy oscuras me encontré con esto, estaba navegando en sitios de ocultismo demasiado satánicos y con cosas inimaginables.
Me divertía leyendo historias de rituales y experiencias supernaturales con demonios y otras cosas.
Hasta que un apartado llamo profundamente mi atención por su advertencia decía algo como ¿Quieres conocer los secretos del universo, quieres ver más allá de tu realidad? pensé que seria algún anuncio de vidente o cosas así y no le tome importancia. Seguí leyendo artículos y viendo cosas aterradoras, y ese maldito apartado seguía apareciendo así que decidí darle clic.
Raramente no era un anuncio era un relato de un chico llamado Calvin de tan solo 12 años.
Decía que tan solo 3 meses atrás había llegado a vivir a una casa nueva, vieja y tenebrosa por el trabajo de su padre, y que revisando en el sótano había encontrado un libro de forro negro que por título tenia "Oculus" el libro estaba lleno de garabatos ilegibles y símbolos extraños, por fin casi a la mitad del libro una inscripción en Latín, no pudo entenderla pero la leyó en voz baja.
Decía que desde entonces su vida se había convertido en un infierno y que solo había llegado a esa oscura web en busca de alguien que pudiera ayudarlo.
Había investigado sobre el libro, pero no había información alguna en la web, entonces un símbolo que aparecía en repetidas ocasiones llamo su atención, pero al investigar sobre este tampoco había encontrado nada en la web.

El chico continuo relatando, después de leer la inscripción en Latín una corriente azoto la puerta del sótano provocando que se sobresaltara. Contaba que lo que había visto al ver hacia la escalera era lo más horrible que jamás hubiese imaginado.
“Estoy pensando suicidarme, no puedo seguir escribiendo ni siquiera, esto es un constante tormento, incluso ahora que lo escribo no paran de torturarme, no puedo seguir, si alguien puede ayudarme dejare el símbolo y la inscripción en las imágenes abajo”
Corrí el puntero hacia abajo, y vi la imagen no parecía nada del otro mundo solo un símbolo de esos extraños que se encuentran a veces, era un ojo y 3 letras F debajo, además parecía estar traspasado por una cruz invertida, y después otra fotografía de la pagina del libro donde estaba la inscripción que decía:
“Scientia videas malum et non abscondit dolorem oculis Veritatis inveniam per dolorem et terrorem”

Seguí hacia abajo con el puntero, había un solo comentario, era de uno de los moderadores de la web su nickname era “Ego” .
-Ego : “Insensato, estúpido, no sabes el mal que has desatado sobre ti, se trata de una invocación de lo más oscura y el libro que encontraste es la herencia del demonio para quienes no han cumplido sus pactos, y su nombre completo es “Daemon Oculus” (Los ojos del Demonio), tendrás por siempre visión de un horrible horror y tormento de los caídos que habitan en nuestra dimensión y sufrirás de sus tormentos hasta que tu alma sea entregada a Satanás, lo único que puedes hacer es participar de un muy antiguo ritual llamado “Sanctorium” alguien lo suficientemente entrenado en el ocultismo podría ayudarte, borrare tu post en unos minutos y espero que no haya alguien lo suficientemente estúpido para mirar el ojo del demonio (refiriéndose al símbolo) y leer la inscripción al mismo tiempo.”

Me congele, cerré el navegador y de inmediato mi escritorio comenzó a temblar, empecé a llorar como nunca lo había hecho, había visto el símbolo y leído la inscripción, solo sería una noche de historias y fotos de terror, pero esto ya era algo mas, entonces sentí esa maldita sensación de que alguien te está mirando y como se enchinaba mi piel en la espalda, normalmente al voltear no hay nada y solo empiezas a calmarte, pero al voltear estaba ahí, era un ser enorme, tenía la cabeza como la de un toro pero sus ojos eran más pequeños que el resto de su cabeza negros y profundos, su cuerpo estaba cubierto de pelo, sus brazos eran largos como los de un orangután, pero tenía 4 patas, las dos delanteras eran como las de un perro enorme y las traseras como pesuñas, empezó a correr por mi habitación gritando cosas en idiomas que no pude entender y chocando contra las paredes, estaba paralizado del miedo, pero al fin pude gritar como loco solo grite y me lance bajo mi escritorio sufrí un ataque de nervios, empezó a reír y siguió gritando cosas en idiomas extraños, mi madre entro en la habitación el no desapareció solo se paro detrás de ella que aparentemente no podía verlo, mi madre corrió hacia mí me abrazo y señalando detrás de ella le dije “Esta ahí” volteo a ver y dijo que no había nada, mi padre entro a la habitación en ese momento asustado por mis gritos, el demonio detrás de ellos no desaparecía y seguía hablando en idiomas como árabes o africanos no tengo idea pero ahora no reía parecía un perro rabioso bufando y a punto de atacar.
Supe que no desaparecería y le conté todo a mis padres aun con el detrás de mí, parecía molesto y desesperado, mis padres se preocuparon y mi padre dijo que me estaba volviendo paranoico por ver tantas cosas de muerte y horror, pero mi madre pareció cree la historia y dijo que lo mejor sería, llevarme a ver a un cura por la mañana, “a un medico debemos llevarlo” dijo mi padre y se levanto, mi mama se iba a seguirlo, pero la tome del brazo y le dije que no me dejara solo con él.
Bueno realmente los detalles no importan, aun sigue aquí todo esto paso ayer por la noche, han aparecido mas como el por toda la casa, son horribles y llenos de odio no puedo con esto, ni siquiera puedo describirlos, estoy llorando y lleno de nervios al escribir esto, mis padres no han vuelto del trabajo, me vuelvo loco alguien ayúdeme por favor, me llamo Mark tengo 14 años y vivo en Urbana, Illinois, si alguien en esta página sabe sobre ocultismo ayúdeme por favor, mis padres tienen dinero les pagare lo que sea, no puedo más por favor ayúdenme, Dios por favor hay un perro de color negro sentado a mis pies y esta hablándome, ya no lo soporto por favor ayúdenme, por favor alguien venga, mi casa está en McComb St, 15669 y si no saben nada sobre esto por favor no vean el símbolo, no vean el ojo del demonio y si ya lo han hecho solo no miren detrás.

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El Holder de la Nada

40. El Holder de la Nada

En cualquier cuidad, en cualquier pueblo, ve a cualquier institución mental o una casa al medio del camino donde puedas ir por ti mismo. Cuando llegues al escritorio principal, pregunta por visitar a aquella que se hace llamar “La Poseedora de la Nada”. Si ves una mirada transparente y... Ver mas
En cualquier cuidad, en cualquier pueblo, ve a cualquier institución mental o una casa al medio del camino donde puedas ir por ti mismo. Cuando llegues al escritorio principal, pregunta por visitar a aquella que se hace llamar “La Poseedora de la Nada”.

Si ves una mirada transparente y primala venir de la expresión de los trabajadores, serás llevado a un edificio separado, uno que aparenta ser una vieja casa de madera. Dentro habrá un corredor que parecerá no tener fin, y más grande que la casa.

El corredor estará completamente en silencio. Intentar hacer un ruido en el momento equivocado es un grave y lamentable error. Te darás cuenta de que las luces en el corredor se irán haciendo más y más brillantes mientras más avanzas.

Si en algún momento las luces se apagan, rápidamente grita “¡No! ¡Alto! ¡Lo que estás haciendo está mal!”, mientras retrocedes. Si las luces no vuelven, huye por la puerta por la que entraste. Debería seguir abierta; Ojala que no estés muy lejos de la entrada como para que la puerta se cierre. Si se cierra, una eternidad en el infierno sería por lejos preferible a lo que sufrirás.

Si las luces regresan, continuas caminando por el corredor. Al final del pasillo habrá una única celda; el trabajador la abrirá para ti mientras te mira con disgusto. Dentro de la celda habrá un loco pasquín de colores, colocado en varias formaciones como arlequines. No debes ser distraído por ellas, en el centro del cuarto esta una joven desnuda, cubierta en sangre y tiras de nervios humanos.

Si quitas tus ojos de ella aunque sea por un momento, te destruirá total y completamente. Solo responderá a una pregunta: “¿Qué eran ellos cuando eran uno?”

Ella te mirará directo a los ojos y dirá la respuesta en increíble detalle. Será lo más desagradable que hayas oído; estarás en el borde del éxtasis y agonía en sus meras palabras. No es raro para un Seeker perderse en la euforia. Como sea, la peor cosa que puedes hacer es ver el tatuaje en su pecho. Tu mente estará tentada a mirarlo, pero debes resistir.

Si no lo haces y, estúpidamente colocas tus ojos en el, caerás victima de sus horripilantes poderes. Te desollara (Arrancara la piel) vivo y añadirá tu carne a su colección, y te quedaras atrapado con ella, totalmente consciente, por el resto del tiempo.

El tatuaje es el objeto 4 de 538. Ellos desean ser uno otra vez, pero no deben serlo.

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El Holder de la Eternidad

41. El Holder de la Eternidad

En cualquier cuidad, en cualquier pueblo, ve a cualquier institución mental o una casa al medio del camino donde puedas ir por ti mismo. Cuando llegues al escritorio principal, pregunta por visitar a aquel que se hace llamar “El Poseedor de la Eternidad”. Un suspiro podría salir del sujeto y... Ver mas
En cualquier cuidad, en cualquier pueblo, ve a cualquier institución mental o una casa al medio del camino donde puedas ir por ti mismo. Cuando llegues al escritorio principal, pregunta por visitar a aquel que se hace llamar “El Poseedor de la Eternidad”.

Un suspiro podría salir del sujeto y te mirara con suma piedad. Te llevaran abajo en un vuelo de escaleras en donde debería estar la base del edificio, pero no lo esta.

Mientras mas y mas abajo estés en la parte de abajo del edificio, comenzaras a oír un coro de gritos. Al principio será apenas audible, como si se originara en un lugar muy lejano, pero mas cerca del fin del corredor, los ruidos se convertirán en zumbidos tan ruidosos que pareciera que consumiese a los demás ruidos.

Pronto, el estruendo se volverá tan doloroso que sentirás la necesidad de clavarte tus propios oídos para escapar de el; se avisa de resistir este impulso, o cualquier otra cosa que haga imposible tu misión. Un trabajador te mostrara una puerta, cubriéndose ambos oídos. Tan rápido como pueda, abrirá la puerta y huirá, dejándote solo en ese entumecedor y oscuro pasillo.

Esta es tu última oportunidad de correr. Si decides continuar, abre la puerta; El perforador lamento acabará abruptamente, dejándote los oídos zumbantes. El cuarto al que entrarás estará cubierto en una casi tangible y consumidora oscuridad pero muy por lejos el fin de la habitación.

Ahí, apegado a la pared, estará una figura famélica, cubierta en carne cruda. Te mirara fijamente con una expresión maniaca en su cara a pesar de estar lleno de heridas y con un escarpelo medio enterrado en el pecho. Ahora será tu única oportunidad para salvarte, y la única manera es preguntar “¿Quién los creó?”

El cacareara de la forma en la que un animal lo hace antes de morir antes de responder. Te contara la historia más terrorífica que hayas escuchado, más allá de los primitivos conceptos de dolor y muerte. Entrará en la pura esencia de la maldad; Aquellos de mente débil se vuelven locos al oír la historia del sujeto, así que mantente fuerte, no importa cuán débil se pueda sentir tu mente.

Cuando acabe, podrás acabar con su vida, liberándolo de su terrible carga. Remueve el escarpelo y temblara de agonía antes de caer en silencio… por siempre.

Ese escarpelo es el objeto 3 de 538. Está en tus hombros si los demás deben ser protegidos o destruidos.

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Sandias

42. Sandias

¿Sabían ustedes, queridos amigos, que los callejones son lo que queda de alguna antigua red de calles medievales, y que generalmente se usaban como centros para comerciar víveres, armas y demás objetos? Hoy día son tan solo un estrecho paso que se encuentran entre o detrás de edificios. Es... Ver mas
¿Sabían ustedes, queridos amigos, que los callejones son lo que queda de alguna antigua red de calles medievales, y que generalmente se usaban como centros para comerciar víveres, armas y demás objetos? Hoy día son tan solo un estrecho paso que se encuentran entre o detrás de edificios. Es cómico pensar que esos sitios tan desolados una vez fueron sitios súper poblados.
Esos callejones ¿eh? Sobre todo si están oscuros dan siempre mucho de qué hablar. Nos asustamos cuando nos toca pasar por alguno ¡y con razón! ¿Quién sabe que nos podemos encontrar por ahí? De entre animales y rateros tenemos suficiente, y a eso hay que sumarle la cantidad de espantos y aparecidos que nuestra mente nos dice que pueden estar ahí.
El hombre del que les hablaré no es la excepción; de hecho para él era peor porque era muy cobarde. Él debía pasar por uno de esos callejones cuando volvía a su casa después de un día de trabajo, con la noche ya entrada. Imagínenlo, ese señor pasando por ese estrecho, oscuro, húmedo, maloliente y aterrador pasaje. Sudaba a gota gorda y la tensión la podía cortar con un cuchillo. La adrenalina fluía preparándolo para lo peor sabiendo que estaba en peligro. Y la imaginación no es que fuese de mucha ayuda. Las cosas horribles que pasan día a día, las películas de terror y unas historias espantosas que se encuentras por internet convirtieron a su mente en su peor enemigo, figurando fantasmas por aquí y asesinos por allá.
De repente… ¡crack! Se oye un sonoro crujido, muy cerca de donde él estaba. El pánico lo invadió, pero él sabe que vive en pleno siglo XXI y que la única lógica del asunto es que sea un animal, pues de ser un ladrón ya hubiese sido robado. Y si fuese un fantasma… que tontería pensar en fantasmas, esos no existen. Que ridiculez, la verdad… Así que nuestro hombre voltea levemente para saber que originó el ruido y se sorprende al ver a una persona, vestida un poco raro sentada cerca de donde él está.
- Buenas noches – Saludó la persona. Estaba sucia y desaliñada y tenía un ojo de vidrio siniestro. En su sonrisa se notaba la falta de varios dientes amarillo verdosos. Su rara vestimenta estaba compuesta por una sola pieza que iba desde sus hombros hasta sus rodillas. Se podía ver en lo que sobraba de pierna cicatrices y cortes. Y en los pies usaba unas sandalias que ya se estaban rompiendo.
- Buenas noches – respondió fríamente nuestro hombre, y trató de seguir su camino, pero…
- ¿Puedo preguntarle que hace caminando por aquí tan solo a estas horas? – preguntó la persona.
Nuestro hombre nunca supo porque rayos no se fue, pro por algún motivo desconocido respondió a la pregunta.
- Debo pasar por aquí para regresar de mi trabajo, y ya que estamos ¿Qué hace aquí usted?
- Yo soy un vendedor ambulante que dio con este lugar hace algún tiempo, y ahora vendiendo aquí me gano yo la vida. Vendo víveres. – Respondió ese extraño vendedor.
- Yo debo pasar por aquí noche tras noche, y esta es la primera vez que lo veo – razonó lógicamente nuestro señor.
- Suelo venir un poco más tarde, cuando la calle está más concurrida por mis… compradores. Veo que tiene prisa por irse, pero antes de eso mi espíritu comerciante me obliga a preguntar ¿No hay nada que quiera comprar?
Amante de las sandías, nuestro personaje rápidamente pregunto por ellas.
- ¡Vaya casualidad! Justo hoy quise experimentar que tal me iba vendiendo frutas y traje un par de sandias conmigo. Aquí las tiene.
- ¡Muchas gracias! – Respondió nuestro hombre. Pagó ambas sandías y siguió con su camino.
Ya en la tranquilidad de su casa, acostado y con un té caliente hecho por su mujer, tuvo uno de esos tardíos antojos que nos da de vez en cuando a todos.
- Cariño, hoy compré dos sandías y las traje a casa. ¿Las has visto? – preguntó.
Si las vi. Las puse en la nevera. Iré a buscar un poco porque yo también quiero. – Respondió su esposa, y fue a buscar sandía.
Nuestro hombre sonrió y se dedicó a terminar su té, pero cuando oyó un grito femenino proveniente de la misma casa, derramó la bebida quemándose un poco. Fue a la cocina a ver la razón por la que su mujer había gritado. Y gritó el también.
No sé qué paso con nuestro hombre después de eso, ni tampoco sé que fue lo que encontraron el y su mujer que los hizo gritar. Pero vamos ¿Cómo quieren que lo sepa? Yo soy solo un vendedor ambulante que dio hace algún tiempo con este lugar y ahora me gano la vida vendiendo aquí. Veo que tienen prisa por irse, pero mi espíritu comerciante me obliga a preguntar ¿Hay algo que deseen comprar?

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El Holder de la Canción

43. El Holder de la Canción

En cualquier ciudad, en cualquier pueblo, ve a cualquier institución mental o una casa al medio del camino donde puedas ir por ti mismo. Cuando llegues al escritorio principal pregunta por visitar a aquella que se hace llamar “The Holder of Song” Serás guiado a una puerta solitaria que lleva a... Ver mas
En cualquier ciudad, en cualquier pueblo, ve a cualquier institución mental o una casa al medio del camino donde puedas ir por ti mismo. Cuando llegues al escritorio principal pregunta por visitar a aquella que se hace llamar “The Holder of Song” Serás guiado a una puerta solitaria que lleva a una larga y ventosa escalera. La escalera de caracol será más grande que los cimientos del edificio; al final hay una puerta que lleva a un pasillo.

Una repentina ola de calor te bañara cuando abras la puerta. Procede bajando por el corredor; eventualmente te sentirás mucho más frio. Debes pararte perfectamente y no hacer ningún sonido. Si oyes un grito de bebe, gírate y regresa. No te hará ningún daño, pero del grito del bebe te seguirá dondequiera que vayas. Si lo oyes por el resto de tu vida, considérate afortunado; y cuando se detiene, tu primogénito morirá.

Si no hay ningún grito y el calor regresa, procede a la puerta al final del corredor y ábrela. El cuarto delante estará bañado en luz verde. En el centro estará una vieja girando una caja de musica que no produce ningún sonido. Sus piernas han sido cercenadas por las rodillas. Cuando le hables, debes mirarla a los ojos. Ella esconde una lanza formada por los huesos de sus piernas; rompe el contacto ocular, y ella te empalara con ella y te dejara, en aparentemente interminable agonía, sangrando hasta morir. Ella solo responderá a una pregunta “Que era la canción que ellos tocaban?”

La vieja comenzara a cantar. La canción estará en un lenguaje diferente, pero la melodía será la más hermosa que jamás hayas oído; paz y serenidad te bañaran la mente. De pronto, sin aviso, podrás ver, en vivido detalle, la imagen de unos niños descuidados jugando y cantando, lo más inocentes que pueden. La escena se ve pacifica y jubilosa, pero eventualmente tomara un horriblemente siniestro giro. Los niños comenzaran a luchar entre sí. Pronto, ellos empezaran a matarse entre sí de las maneras más brutales imaginables. Ellos se empalaran unos a otros con rocas afiladas, e incluso carne rasgada del hueso con sus manos desnudas. La imagen mostrara a esos niños, ahora andrajosos dopplegangers (copias fantasmas) de sí mismos, extendiendo la muerte y destrucción más horrible que hayas imaginado. Veras a un niño desnudo, mojado con sangre, cantando con deleite como el corre a través de una tierra infernal devastada, perseguido por monstruos impronunciables. Ellos lo atraparan y lo destruirán completamente, la canción seguirá emitiéndose desde sus labios hechos tiras todo el tiempo. A pesar de estas escenas de horror y brutalidad, seguirás calmo y pacifico en todo momento, aunque no sabes porque.

Cuando esas horribles visiones terminen, un intenso dolor apuñalara tu pecho. Tu corazón se sentirá como si estuviera a punto de explotar. Continua, no debes romper el contacto visual con la vieja, el hacerlo invitaría a que horrores vinieran a ti que harían que un corazón explotando fuera comparable al paraíso. Si aun te mantienes firme en tu mirada, el dolor eventualmente cesara. La mujer se pondrá de pie (aunque no sabrás como) y dejara la caja de música en tus manos.

La caja de música es el Objeto 6 de 538. Cuando la canción toque de nuevo, todos ellos volverán juntos.

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