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*Pueblos Mágicos de México*

*Pueblos Mágicos de México*

  • Lista creada por Valdewood_potter.
  • Publicada el 27.04.2012 a las 05:05h.
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HOLA A TODOS,YA HACE MUCHO QUE NO ENTRO A ESTE LUGAR,REGRESO, CON UNA LISTA, QUE ESPERO QUE OS GUSTE ES DE LOS PUEBLOS MÁGICOS DE MÉXICO CON MAS HISTORIA ESPERO QUE OS GUSTE LA SECTUR HA NOMBRADO PUEBLO MÁGICO A VARIAS POBLACIONES EN TODO EL TERRITORIO MEXICANO. EL ENTORNO DE CADA UNO DE ELLOS VARÍA DESDE LA FUERTE INFLUENCIA DEL PASADO INDÍGENA, EL GRAN LEGADO DEL ANTIGUO IMPERIO COLONIAL ESPAÑOL, LA PRESERVACIÓN DE TRADICIONES SECULARES Y ANCESTRALES, E IMPORTANTES LUGARES DE ACONTECIMIENTOS HISTÓRICOS EN LA VIDA DE MÉXICO ESPERO QUE OS GUSTE SALUDOS Y LOL.

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Tlalpujahua - Soplos de tradición (Michoacan)

1. Tlalpujahua - Soplos de tradición (Michoacan)

Pueblo minero y artesanal, se proyecta entre montañas y bosques; su aire colonial de fachadas de cantera rosa y calles empedradas guarda los recuerdos de su historia, de la riqueza de sus vetas de oro y plata y de las maravillosas obras de arte que lo distinguen, y por si fuera poco, es casa de... Ver mas
Pueblo minero y artesanal, se proyecta entre montañas y bosques; su aire colonial de fachadas de cantera rosa y calles empedradas guarda los recuerdos de su historia, de la riqueza de sus vetas de oro y plata y de las maravillosas obras de arte que lo distinguen, y por si fuera poco, es casa de las mariposas monarcas.
Una buena opción para pasar un fin de semana es sin duda Tlalpujahua. Se localiza relativamente cerca de la ciudad de México, junto al municipio El Oro, Estado de México. Aunque se trata de una población pequeña, tiene todo para cubrir las expectativas de los más exigentes viajeros. Además de la agricultura y el comercio, la gente se dedica a la elaboración de artículos navideños, especialmente esferas de vidrio soplado. La actividad en el pueblo empieza desde temprano, se instala la vendimia en los portales y los artesanos se dirigen a sus centros de trabajo. Tlalpujahua es un pueblo muy tranquilo, apenas y circulan automóviles por el centro.

Lo mejor para conocer

Llegar al corazón del pueblo implica acceder por una escalinata, y encontrar el Santuario del Carmen, antes dedicado a los santos Pedro y Pablo. Su construcción data de la primera mitad del siglo XVII, su portada de estilo barroco luce dos cuerpos y un remate que termina en un pináculo. Los cuerpos están surcados por calles que resguardan figuras religiosas en sus nichos. El altar mayor ostenta la Virgen del Carmen pintada en adobe. Fue redecorada el siglo pasado bajo la dirección del artesano Joaquín Orta Menchaca, ahora luce una composición ecléctica compuesta de nichos góticos, marcos de puertas lobulares y flores que aparecen entre tapices, además de encajes que cubren muros y bóvedas.

De sobrio estilo barroco, el Convento de San Francisco es otra de las joyas arquitectónicas del siglo XVII, ahí vivió y murió el célebre poeta novohispano fray Manuel Martínez de Navarrete, de quien se exhibe una efigie en el patio central del convento.
Al oriente del pueblo, vale la pena conocer las Ruinas del Carmen, primera iglesia de Tlalpujahua consumida en el incendio de 1939. Sólo se salvó la imagen de la Virgen que ahora luce en el altar mayor del Santuario del Carmen.
Con un panteón como preámbulo, la Iglesia de Santiago Puxtla, del siglo XVI, es una sencilla construcción que originalmente se destinó a los indígenas. Ahora es frecuentado por los vecinos, y una de sus principales fiestas es el día de muertos.




Lo más sabroso

Lo típico
El encanto de Tlalpujahua se refleja en su cocina, la cabeza de res y la barbacoa, cocidas en horno de adobe, son los platillos más socorridos por los habitantes de Tlalpujahua y los barrios vecinos; mientras que los uchepos y corundas son lo más tradicional, al igual que la sopa de hongos; las frutas en conserva están hechas con recetas tradicionales y se pueden saborear en los puestos del mercado. En las fiestas son muy populares el pan de pulque y el pan de pucha.

La imaginación y habilidad de los artesanos se manifiesta en el trabajo en vidrio soplado para crear fantásticas esferas a las que Tlalpujahua debe parte de su fama. Consideradas las mejores de América, en las diversas fábricas de este Pueblo Mágico, se elaboran y exportan esferas navideñas de todos los tamaños y singulares formas con bellos decorados. La facilidad de las manos artesanas se desarrolla en el arte plumario, técnica de origen prehispánico con la que México ha sido representado en el mundo y aquí, en Tlalpujahua puede ver maravillosas muestras. La oferta artesanal se extiende a piezas de platería, cantera, alfarería, ornamental y utilitaria.


Alrededores por descubrir


La fascinación de Tlalpujahua brilla en sitios cercanos a este pueblo, en la Presa Brockman, donde el predominio de pinos es impresionante, se puede montar a caballo, andar en bicicleta, acampar, rentar una lancha y pasear por las tranquilas aguas de la presa, o bien emprender una caminata entre la vegetación. Y si lo que quiere es conocer un poco el trabajo hecho en las minas entonces visite la Mina Dos Estrellas. Cuenta con un museo y un socavón, cuya entrada puede conocerse. En la zona más alta de Tlalpujahua, está el Parque Nacional Campo del Gallo, ideal para días de campo, es más frío que el centro del pueblo y está rodeado de altos pinos. Un poco más alejado, se encuentra la Sierra Chincua, donde se puede admirar a la mariposa monarca sobre todo en enero y febrero.

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Pátzcuaro - El sueño de la utopía (Michoacan)

2. Pátzcuaro - El sueño de la utopía (Michoacan)

Asentado en los márgenes del Lago de Pátzcuaro, este Pueblo Mágico cobra un encanto especial por la vegetación que lo rodea, la uniformidad de sus casas y la presencia de un pasado colonial manifiesto en los templos, conventos y casonas señoriales que enmarcan sus plazuelas. De belleza pródiga... Ver mas
Asentado en los márgenes del Lago de Pátzcuaro, este Pueblo Mágico cobra un encanto especial por la vegetación que lo rodea, la uniformidad de sus casas y la presencia de un pasado colonial manifiesto en los templos, conventos y casonas señoriales que enmarcan sus plazuelas. De belleza pródiga, "la puerta del cielo", como se traduce Pátzcuaro, es uno de los escenarios naturales más admirados de México.
Ubicado a unos 56 kilómetros al suroeste de Morelia, en Pátzcuaro se respira ese aire provinciano que da la gente en conjunción con su entorno. Los habitantes han aprovechado los beneficios de los suelos volcánicos para el desarrollo de huertas y flores espectaculares como la begonia, representativa de la localidad, además de bugambilias, rosas, malvones y otras plantas usadas incluso para fines curativos.

Lo mejor para conocer

Esta población es prácticamente la realización de la utopía para los amantes de lo típico y lo bonito. Recorrer sus calles tiene una lógica, las plazas aparecen circundadas por magníficas casonas virreinales y edificios coloniales, entre ellos destaca el Antiguo Colegio de San Nicolás, centro de enseñanza jesuita de estilo barroco, fundado en el siglo XVI por don Vasco de Quiroga. Su portada de forma ochavada y la interesante alineación de arcos y columnas con la entrada y el vestíbulo, la convierten en uno de los sitios más admirados. Ahora este inmueble funciona como Museo de Artes Populares.

A sólo unos metros, entre calles empedradas, se encuentra la Casa de los Once Patios, que fuera el convento dominico de Santa Catarina, establecido en 1747. Las modificaciones en el trazo urbano permitieron sólo la conservación de cinco de sus patios originales, excelentes representantes de la belleza artística del antiguo edificio, con sus arcadas, columnas de piedra y aleros de teja.
El templo del Sagrario fue edificado en el siglo XVII y sirvió como anexo al convento de las religiosas de Santa Catarina. Otras iglesias llamativas de Pátzcuaro son la Basílica de la Virgen de la Salud, donde don Vasco de Quiroga fundó la catedral en 1538. La obra barroca pero austera de San Agustín, hoy Biblioteca Pública Gertrudis Bocanegra; La Compañía, templo jesuita iniciado en 1585 y concluido en el siglo XVII; y El Humilladero, capilla del siglo XVI en cuyo interior se conserva una interesante cruz pétrea hecha por los misioneros de esos tiempos.
Visitar Pátzcuaro y no disfrutar de las siete islas del lago sería un error, en conjunto albergan curiosos pueblitos de imagen típicamente michoacana. La más famosa es Janitzio, célebre por una película en la que actuó María Félix; además de ser una importante productora de pescado blanco, especialidad de la cocina de la región. Jarácuaro, distinguida por sus habitantes que aún conservan el habla y costumbres purépechas. Pacanda, destaca por la laguna en su interior. Tecuena, es la isla más pequeña, ideal para un paseo tranquilo. Urandenes, es un conjunto de tres islas con canales, se caracteriza por la recolección de pescado blanco y las redes mariposas empleadas para dicha actividad. Yunuén tiene una forma peculiar, de media luna; su belleza radica en la población de garzas que ahí habitan. Finalmente está Copujo, un terreno bajo que a veces puede ser inundado o cubierto por vegetación acuática.




Lo más sabroso

Lo típico
En los alrededores de Pátzcuaro se siembra mucho maíz y ello se ve reflejado en su gastronomía, la cual destaca por la variedad de tamales exquisitos de origen prehispánico, entre ellos los conocidos como "tarascos" con fresco pescado blanco, los de ceniza y los de zarzamora, mejor si se acompañan con atole o chocolate caliente, las corundas triangulares hechas con frijoles y carne de cerdo y los uchepos. Hay que saborear la deliciosa sopa tarasca que lleva tortilla, salsa de jitomate y queso. No olvide probar un buen trago de charanda, aguardiente de caña, que le dará el toque final a su comida.

La identidad purépecha se refleja en cada objeto elaborado por los artesanos michoacanos de la región de Pátzcuaro, expertos en trabajar la plata y el cobre, elementos manejados ya por los indígenas desde tiempos prehispánicos. Figuran en su artesanía incrustaciones de oro en piezas de laca; ollas y vasijas de barro, joyería, muebles, guitarras y textiles bordados a mano. La tradicional actividad de la pesca en el lago de Pátzcuaro es representado en el distinguido diseño de aretes y collares, obras de arte, hechas a base de la forja con el fin de lograr mayor detalle en el grabado.


Alrededores por descubrir

Lo Nuevo
La magia de Pátzcuaro se despliega al Lago de Zirahuén, con aguas de azul intenso y cerros boscosos que lo rodean. En sus orillas es posible acampar, especialmente en el paraje denominado Rincón de Agua Verde y tam-bién en el pueblo adyacente de Zirahuén. Al norte del lago de Pátzcuaro, en Santa Fe de la Laguna destaca la silueta del El Zirate, uno de los volcanes más elevados de la región, de más de 3,300 metros de altitud; ideal para los excursionistas y caminantes de montaña. A 43 kilómetros al sur de Pátzcuaro está Ario de Rosales, zona de protección forestal donde los conos ígneos aparecen cubiertos por bosques de coníferas. Erongarícuaro puede visitarse para conocer las artesanías y Santa Clara del Cobre, productores de una de las obras de metal martillado más reconocidas en el mundo.
Las zonas arqueológicas de Ihuatzio y Tzintzuntzan destacan por sus construcciones ceremoniales piramidales semicirculares conocidas como "yácatas".

En el Mercado de Artesanías de Madera, además de comprar, apreciará un gran muestrario de excelentes trabajos en este material, hay desde piezas muy sencillas en color natural hasta las finamente decoradas en variedad de colores y acabados. Además, cuenta con una de las mejores colecciones de lacas y maque y está de camino al Muelle General, sitio perfecto para comer antojitos, mientras observa el ir y venir diario de quienes habitan este Pueblo Mágico.

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Cuetzalan - Lugar de Quetzales (Puebla)

3. Cuetzalan - Lugar de Quetzales (Puebla)

En la Sierra Norte de Puebla aparece este pueblo que refleja la tradición de los antepasados indígenas y coloniales, mientras es acariciado por la neblina que recorre sus montañas cubiertas de tupida vegetación. Sus habitantes producen uno de los cafés más aromáticos y reconocidos del país. En... Ver mas
En la Sierra Norte de Puebla aparece este pueblo que refleja la tradición de los antepasados indígenas y coloniales, mientras es acariciado por la neblina que recorre sus montañas cubiertas de tupida vegetación. Sus habitantes producen uno de los cafés más aromáticos y reconocidos del país. En cada rincón de sus calles se asoma un hermoso paisaje que invita a recorrerlas y a descubrir su entorno.
Cuetzalan está asentado entre las estribaciones de la Sierra Madre Oriental, a poco más de 1,000 metros de altitud, por lo que goza de un clima cálido húmedo. Son 174 los kilómetros que lo separan de la ciudad de Puebla en un recorrido pintoresco, abundante de hermosos panoramas. Uno de los principales atractivos es su posición geográfica entre grandes y profundas barrancas siempre muy verdes, por las que corren ríos como el Apulco, Cuichati y Zoquiate, afluentes del río veracruzano Tecolutla.

Lo mejor para conocer

Resulta placentero caminar por este bello rincón de la sierra, cuyas casas han sido dotadas de techos especiales para recibir las constantes lluvias de la región, entre la uniformidad de éstas, destacan edificios coloniales como la Parroquia de San Francisco, de estilo renacentista, construida en el siglo XVII y remodelada en la primera mitad del siglo XX, a la que incorporaron estilos como el dórico. Su interior es asombroso por la planta basilical de gran altura. A lado se encuentra la Capilla de la Purísima Concepción o de la Conchita, levantada en 1913, guarda interesantes pinturas murales del artista cuetzalteco Joaquín Galicia Castra. En la parte posterior del recinto pueden admirarse los alrededores de Cuetzalan.

Una construcción peculiar es el Santuario de Guadalupe, de estilo neogótico e inspirado en la basílica de Lourdes en Francia. Se le conoce como iglesia de los "Jarritos", pues su torre está decorada con pequeños jarros de barro.
En cuanto a la arquitectura civil, es interesante visitar el Palacio Municipal, edificado a partir de 1939, en un estilo neoclásico. Su diseño es similar al de la basílica de San Juan de Letrán, en Roma.
Un lugar al que se puede acudir para observar la vestimenta de los habitantes autóctonos, artesanías y objetos de origen prehispánico, es el Museo Etnográfico Calmahuistic. En lo que fuera la antigua casa de máquinas, ahora se encuentra la Casa de la Cultura que abre sus puertas dotada de museo, biblioteca y archivo municipal.




Lo más sabroso

Lo típico
La tradición culinaria de esta zona de la sierra combina elementos indígenas y españoles, de ahí resultan deliciosos platillos como la cecina ahumada acompañada del caldo de nahuatlaca hongos y tlacoyos. En el tianguis de los domingos se encuentran los tamales pulacles rellenos de verduras y envueltos en hoja santa o en hoja de aguacate. Es común también el pan de rodeo y el café, derivado de los abundantes cultivos de la región. En cuanto a bebidas, está el vino local obtenido de las frutas maracuyá y yolixpan.

Cuetzalan se distingue por las prendas de algodón blanco, de hilo de artisela y de lana, también por las elaboradas en telar de cintura como sarapes, chales, jorongos, cambayas, cortinas y rebozos. Trabajan la madera para crear muebles, cruces de cedro, tambores, teponaxtles, sonajas, flautas, violines y máscaras. El domingo se exhiben en el tianguis diversidad de objetos, desde sombreros y cestos hasta piezas de cerámica y miniaturas de madera y trapo.


Alrededores por descubrir

Lo Nuevo
La carretera que se recorre para visitar Cuetzalan invita a pararse de vez en cuando para admirar sus paisajes. Cerca de este poblado se encuentran cascadas y lagos, cuyas aguas transparentes incitan a nadar y explorar cavernas. En una breve caminata entre densa vegetación mesófila de montaña, visite los lagos de Cuichatl, las grutas de Chivostoc, Chapultepec, Atepolihui y Ampolihui, las cascadas del río Apulco y el Salto de la Gloria, que caen en un profundo y estrecho cañón. Más caídas de agua se encuentran en los alrededores del pueblo de San Andrés Tzicuilan, con nombres como Las Hamacas, Atapatahua y Las Brisas, entre otras.
A tan sólo 7 kilómetros, en Yohualichan, se encuentra una zona arqueológica similar a El Tajín de Veracruz, construida por las culturas totonaca y otomí.

En la Galería de Gregorio Méndez Nava, reconocido pintor originario de Cuetzalan, encontrará una rica exposición de sus obras con temas que van de los helechos arborescentes y chamakis, hasta paisajes y mujeres de la region (Km 2, Carr. Cuetzala-Zacapoaxtla).

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Tequila - Tierra de agaves (Jalisco)

4. Tequila - Tierra de agaves (Jalisco)

Orgulloso productor de la mundialmente aclamada bebida espirituosa que lleva su nombre, Tequila es magia que se vive en sus azulados paisajes de agave, en sus calles y templos plagados de historia. Lugar donde todos los sentidos se ven halagados a través de sutiles sabores y olores, vivas... Ver mas
Orgulloso productor de la mundialmente aclamada bebida espirituosa que lleva su nombre, Tequila es magia que se vive en sus azulados paisajes de agave, en sus calles y templos plagados de historia. Lugar donde todos los sentidos se ven halagados a través de sutiles sabores y olores, vivas festividades y tradiciones que invitan a regresar.
Tequila, "lugar en que se corta" o "lugar de tributos", se ubica a menos de 60 km de la ciudad de Guadalajara, en la región centro-norte del estado de Jalisco. De agradable clima cálido y semiseco, su temperatura media anual es de 23°C.
Fue habitado originalmente por tribus chichimecas, otomíes, toltecas y nahuatlacas hasta que en 1530 fue conquistada por los españoles.

Lo mejor para conocer

Recorrer sus calles es internarse en las leyendas y cautivarse con su cultura y naturaleza. En el centro del pueblo vale la pena visitar el Templo de Santiago Apóstol, maravillosa edificación en piedra del siglo XVII, que refleja los atardeceres en su fachada. Destaca su interesante retablo principal de estilo neoclásico, los querubines y columnas dóricas que adornan su fachada y la estatua de Santo Toribio Romo en su atrio.
Otro gran sitio de interés que no debe perderse, es el Santuario de la Santa Cruz, ubicado en lo alto de una colina, este antiguo santuario remodelado, es punto de encuentro de los devotos que con rituales y danzas autóctonas, acuden cada 3 de mayo a celebrar a la Santa Cruz. Desde ahí, la vista de Tequila resulta impresionante.

Un sitio excelente para pasar el día es la Barranca de Tequila, lugar maravilloso que no se queda atrás en la espectacularidad de su vista, ahí, tomar un baño de aguas de manantial es todo un placer. Entre la naturaleza de esta barranca se encuentra el Templo de Santo Toribio Romo edificado en el sitio donde fue torturado este mártir durante la sangrienta guerra cristera, que en esta región persiguió a los sacerdotes con mayor ahínco.
El encuentro con este Pueblo Mágico se puede completar visitando la Capilla de los Desamparados de 1536. Este sitio destaca por ser el primer centro evangelizador de la región por iniciativa de fray Juan de Calero, quien murió tras la insurrección indígena de 1541.
Estar en Tequila sin descubrir los secretos que esconde la mítica bebida que ha vuelto famosa a la región, es no conocerla, se recomienda visitar el Museo Nacional del Tequila. Alojado en una casona del siglo XIX, el museo recorre el proceso de elaboración de la bebida desde la época prehispánica hasta nuestros días. Sorprende la extensa y variada colección de botellas de tequila que exhibe, dentro de las que destaca la botella de tequila más grande del mundo.
Es tal la pasión por dicha bebida que se ha vuelto en algunos, una tradición familiar muy arraigada, de ello da cuenta el Museo Recinto Javier Sauza Mora. Antigua casa de la familia Sauza, célebre por la fabricación y promoción del tequila. Su valor radica en que conserva algunos muebles originales, reconocimientos y un interesante mural con la historia de la elaboración del tequila.




Lo más sabroso

Lo típico
El típico sabor jalisciense se expresa de modo especial en la cocina de Tequila. Delicias como la jugosa birria o el clásico pozole, son manjares que uno no puede dejar de probar. También hay ricas enchiladas y mariscos preparados en diferentes recetas locales. Todo ello acompañado, por supuesto, de un buen caballito de tequila, ya sea blanco, joven, reposado, añejo o extra añejo, según el gusto.

Gran parte de la producción artesanal de Tequila gira en torno a su famosa bebida por lo que es común encontrar castañas y barrilitos hechos a base de madera procedente del roble "palo colorado". También se encuentran ánforas forradas y grabadas en piel de cerdo, piezas en barro como cántaros y jarros de la región, algunos, provenientes de otras partes de Jalisco. Los talleres talabarteros ofrecen artículos de piel como huaraches y cinturones.


Alrededores por descubrir

Lo Nuevo
Las zonas cercanas al pueblo de Tequila ofrecen excelentes atractivos al visitante, uno de ellos es el paisaje agavero, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO en 2006.
Un lugar obligado para los amantes de la naturaleza es el Volcán de Tequila. Gran coloso inactivo rodeado de bosque con especies como el pino, encino y palo colorado, desde donde se pueden avistar los valles de Tequila y Atemajac, pues tiene una altitud cercana a los 3,000 msnm. En el cráter se puede practicar el sky-diving.
A 62 km de Tequila, en la población de Teuchitlán, se halla la Presa La Vega, hermoso cuerpo de agua donde se puede pescar lobina, bagre, carpa y tilapia, o comer en alguno de los restaurantes donde se preparan deliciosos mariscos.

Conocer el pueblo y sus alrededores con toda su riqueza cultural y natural, resultará fácil siguiendo la Ruta del Tequila para el Paisaje Agavero, un recorrido con visitas a zonas arqueológicas, haciendas, minas, destilerías, volcanes, talleres artesanales y más (www.rutadeltequila.org.mx).

Ha recibido 347 puntos

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Tepoztlán - Refugio de los dioses (Morelos)

5. Tepoztlán - Refugio de los dioses (Morelos)

A los pies de la colosal Sierra del Ajusco descansa Tepoztlán. Pueblo que irradia magia en cada una de sus tradiciones, en la grandeza de su pasado ancestral reflejado en magníficos monumentos prehispánicos y coloniales, en su agreste belleza natural, y en el carácter místico que sus habitantes... Ver mas
A los pies de la colosal Sierra del Ajusco descansa Tepoztlán. Pueblo que irradia magia en cada una de sus tradiciones, en la grandeza de su pasado ancestral reflejado en magníficos monumentos prehispánicos y coloniales, en su agreste belleza natural, y en el carácter místico que sus habitantes de todos los tiempos han sabido conservar en constante renovación.
El nombre "Tepoztlán" proviene de la lengua náhuatl y significa "lugar del hacha de cobre". Situado a sólo 17 km de la ciudad de Cuernavaca y a 74 km de la ciudad de México, en el estado de Morelos. Este bello pueblo de empinadas calles empedradas, distribuidas en ocho barrios que conservan la traza original establecida desde tiempos coloniales, seduce al visitante con sus múltiples encantos, tradiciones, leyendas y sabores.

Lo mejor para conocer

Uno de sus principales atractivos es el Templo y Ex convento de la Natividad, bellísima edificación construida por indígenas tepoztecos bajo la dirección de frailes dominicos en la segunda mitad del siglo xvi y declarado Patrimonio de la Humanidad por la unesco. El complejo dedicado a la Virgen de La Natividad consta de un inmenso atrio, capilla abierta, templo y convento. Sorprende la simple fachada estilo plateresco, que muestra la pátina del tiempo en su oxidado relieve, con esculturas de la Virgen María, Domingo de Guzmán y Catalina de Siena. Desde la planta alta del ex convento se tiene una maravillosa vista de la gran cordillera multifacética que cobija al pueblo.

Atrás del Ex convento de la Natividad se debe visitar el Museo Carlos Pellicer, que posee la colección arqueológica donada por el gran poeta tabasqueño Carlos Pellicer, quien hizo de Tepoztlán su lugar de residencia. Hay piezas de diferentes culturas mesoamericanas como la maya, olmeca, zapoteca y totonaca, pero su pieza más importante son los fragmentos de la escultura del dios Ometochtli.
Si se goza de buena condición física y ganas de aventurarse hasta la cima de la cordillera, no se puede dejar de visitar la Pirámide del Tepozteco. Este adoratorio prehispánico fue construido por los Xochimilcas que habitaron la región entre 1150 y 1350, en honor de Ometochtli-Tepoztécatl, dios del pulque (bebida producto de la fermentación del aguamiel de maguey) asociado a la fertilidad, la cosecha y el viento. La importancia de este templo era tal que incluso llegaba a recibir peregrinos desde Chiapas y Guatemala. Desde las alturas se tiene una increíble vista del pueblo que invita a la reflexión profunda.
En la ribera del río Atongo, que pasa por el pueblo, entre bellos sabinos se encuentra la Cruz de Axihtla, que conmemora la conversión a la fe cristiana del Señor de Tepoztlán en 1538, bautizado en las aguas del arroyo Axihtla.
Los fines de semana son un buen momento para visitar Tepoztlán, pues los domingos el pueblo se cubre de vistosos colores y olores que permiten vivir el alegre ambiente tepozteco en su tradicional Mercado. Ideal para encontrar todo tipo de artesanías, comida, flores y vestidos, o algún objeto esotérico o de arte en sus galerías y tiendas.




Lo más sabroso

Lo típico
La cocina tepozteca está influenciada por deliciosos sabores prehispánicos, cuya base principal es el maíz procedente de los alrededores. Tortillas, atole, tamales, frijoles en caldo y calabaza cocida no pueden faltar en sus mesas. En las festividades, el exquisito aroma del mole de pepita y rojo, y los tamalitos de manteca, inundan las calles. Los "itacates" (gorditas con manteca) con crema, salsa y queso rayado son un manjar que no se puede omitir, y de postre las famosas nieves de Tepoztlán y sus exóticos sabores deleitarán su paladar.

Tepoztlán es famoso por la elaboración del papel de amate, obtenido de la corteza de estos árboles abundantes en la región. También encontramos casitas de pochote y esculturas talladas en espina de pochoizcatl o árbol del algodón silvestre. Otra artesanía tradicional son los teponaxtles, uno de los pocos instrumentos musicales prehispánicos que restan.


Alrededores por descubrir


A escasos kilómetros se encuentra el pueblo de Amatlán de Quetzalcóatl, población destacada en la elaboración del papel amate que cuenta con un interesante museo comunitario con piezas prehispánicas encontradas en los alrededores y de otras culturas mesoamericanas. Amatlán también se destaca por los médicos tradicionales que ofrecen baños de temazcal, masajes y limpias.
También se puede visitar los campamentos Meztitla y Camohmila, ideales para grupos y actividades deportivas al aire libre, pues cuentan con albercas, campos deportivos, cabañas y zonas para acampar. Limitando con Tepoztlán también está el Corredor Biológico Chichinautzin, área natural protegida de vital importancia para los ecosistemas restantes del centro del país.

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San Cristóbal de las Casas - Imperio de los matices (Chiapas)

6. San Cristóbal de las Casas - Imperio de los matices (Chiapas)

Entre bosques de pino y encino, resplandece San Cristóbal de las Casas con la imagen urbana de casonas barrocas, mudéjares y neoclásicas; iglesias, patios arbolados y balcones, todo con las pinceladas de color y encanto que le da su gente, su artesanía y su cultura. Ubicada a 68 kilómetros al... Ver mas
Entre bosques de pino y encino, resplandece San Cristóbal de las Casas con la imagen urbana de casonas barrocas, mudéjares y neoclásicas; iglesias, patios arbolados y balcones, todo con las pinceladas de color y encanto que le da su gente, su artesanía y su cultura.
Ubicada a 68 kilómetros al este de Tuxtla Gutiérrez, fue una de las primeras ciudades construidas en la norteamérica española; se encuentra en el altiplano de una región cuyo clima templado y mediano nivel de precipitación a lo largo de todo el año, le otorga a sus alrededores un paisaje eternamente verde y agradable a la vista de quien decida ir a su encuentro.

Lo mejor para conocer

El punto más pintoresco para iniciar cualquier recorrido es su Plaza Principal, con su quiosco de inicios del siglo XX, rodeada por los portales y las más destacadas obras arquitectónicas, como la Catedral de San Cristóbal, iniciada en 1528 y modificada posteriormente en el siglo XVII; su fachada de estilo barroco está decorada con motivos vegetales en argamasa. Del interior es interesante el púlpito, el altar de los reyes, los retablos de estilo barroco salomónico y hermosas pinturas con temas religiosos. Atrás del convento, se encuentra el Templo de San Nicolás, uno de los primeros de la ciudad, dedicado a los indígenas. Posee una sencilla fachada que termina en una espadaña, la cual se alza entre dos torres circulares que semejan gruesos remates.

Uno de los edificios más bellos de la ciudad es el Templo y Ex Convento de Santo Domingo de Guzmán, en su magnífica fachada de estilo barroco salomónico se despliegan motivos ornamentales realizados por los indígenas en argamasa sobre piedra. Su interior guarda una colección de ocho retablos barrocos realizados entre los siglos XVI y XVIII.
Fundado a finales del siglo XVI, el Templo del Carmen fue víctima de un incendio ahora se aprecia su sencilla fachada, la peculiar forma de L y el Arco–Torre del Carmen, símbolo de la ciudad cuyo estilo recuerda al mudéjar y era el campanario de este templo. La Capilla de San Cristóbal es otro importante templo aunque su aspecto es de gran sencillez, fue remodelado a finales del siglo XVIII. Del Templo de la Merced se aprecia su fachada e interiores de austero estilo neoclásico.
En cada rincón de San Cristóbal de las Casas se nota el paso de la historia, ejemplo de una obra de estilo estilo neoclásico es el Palacio Municipal, del siglo XIX creada por el arquitecto Carlos Z. Flores. La Casa de la Sirena fue residencia de un personaje llamado Andrés de Tovilla en el siglo XVI, se le conoce así por la escultura que decora su esquina.
Uno de los sitios en los que se refleja la identidad de este Pueblo Mágico es el Museo Na Bolom, en sus paredes aloja una gran colección de artesanías y piezas de la región, tiene una biblioteca dedicada a los mayas y lacandones. Resulta un lugar acogedor e interesante para ser visitado. En San Cristóbal de las Casas hay un museo dedicado para cada una de las cosas que lo identifican, así el visitante encuentra el Museo del Ámbar con piezas talladas en ámbar, gema característica de Chiapas; el Museo Sergio Castro con vestimentas tradicionales de los diferentes grupos indígenas, e instrumentos musicales usados por nativos de los Altos de Chiapas; el Museo Mesoamericano del Jade con réplicas de bellos objetos labrados en jade por distintos grupos prehispánicos; el Museo de Culturas Populares con artesanía de diversas regiones de Chiapas; el Centro Cultural de Los Altos de Chiapas dotado de un taller textil indígena, y finalmente, el Museo de Medicina Maya con interesantes prácticas curativas tradicionales y regionales.




Lo más sabroso

Lo típico
Un agasajo al paladar resulta probar la comida de San Cristóbal de las Casas, su gastronomía ofrece platillos como: los quesos rellenos, la chanfaina, las chalupas coletas, los plátanos machos, la sopa de pan asado y los tamales de chipilín o azafrán. En cuanto a las bebidas está el atole de granillo; el "posh", una bebida típica de la zona, sagrada para los nativos, y el inigualable café de la región.

La presencia de grupos étnicos y su legado maya, hace que en este poblado se congregue una gran variedad de artesanía colorida y alegre; así en el mercado se ven increíbles textiles bordados, faldas, sarapes, sacos, lanas, chalecos, entre otros. También trabajos de hierro forjado, tallas de ámbar y una bella alfarería.


Alrededores por descubrir

Lo Nuevo
A diez kilómetros de San Cristóbal se encuentra el pintoresco pueblo de indígenas tzotziles de Zinacantán, con su iglesia de San Lorenzo remodelada al neoclásico a inicios del siglo XX. Allí se elabora un tradicional vestido para las novias y sus habitantes. San Juan Chamula y los cerros que lo rodean son considerados como sagrados. Las mujeres alfareras viven en Amatenango del Valle, un pueblo donde su iglesia franciscana sobresale de entre el caserío indígena, rodeado por verdes campos de cultivos. Es el paraíso para cazadores de paisajes y para los coleccionistas de piezas de barro, creadas con la herencia generacional conservada desde la época de los mayas.

Los amantes del turismo cultural, ecológico y de aventura, descubrirán los secretos de las montañas que lo rodean siguiendo la Ruta de los Molinos, un recorrido por antiguos y hermosos edificios (s. XVII al XIX) que lo lleva también por tesoros culturales y naturalss como el Museo de Na Bolom y las grutas de K´in Vo`.

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Cuitzeo - Reflejos azules (Michoacan)

7. Cuitzeo - Reflejos azules (Michoacan)

Este Pueblo Mágico luce esplendoroso frente al gran cuerpo de agua que lo distingue. Es todo un agasajo pasear por sus calles empedradas al atardecer y disfrutar de sus bellas plazas e iglesias, como también lo es admirar el lago, sus asombrosos paisajes y la vasta naturaleza que lo convierte en... Ver mas
Este Pueblo Mágico luce esplendoroso frente al gran cuerpo de agua que lo distingue. Es todo un agasajo pasear por sus calles empedradas al atardecer y disfrutar de sus bellas plazas e iglesias, como también lo es admirar el lago, sus asombrosos paisajes y la vasta naturaleza que lo convierte en sitio ideal para el descanso.
Cuitzeo del Porvenir está situado a poco más de 30 kilómetros de Morelia, la capital del estado de Michoacán. De clima templado, el pueblo se localiza en la ribera del lago Cuitzeo, por lo que el paisaje de la pesca matutina es de lo más común. En sus estrechas calles aún se puede ver a la gente con sus animales de carga. Es un pueblo tranquilo, del bullicio sólo son responsables los pájaros que viven en las enormes copas de los árboles de jardines y plazas, en donde la gente se sienta por las tardes para disfrutarlo.

Lo mejor para conocer

El esplendor de Cuitzeo se manifiesta en uno de sus templos más importantes por su portada de estilo plateresco, el Ex Convento de Santa María Magdalena, fundado por frailes agustinos a mediados del siglo XVI. En la planta alta del claustro, la Sala Capitular alberga el fondo conventual bibliográfico y documental con cerca de 1,100 volúmenes, la mayoría correspondientes a los siglos XVIII y XIX. El conjunto conventual: templo, claustro, huerta y capilla abierta, sirvió también como casa capitular de los agustinos y casa de estudios. En 1865 se usó como fortaleza militar y en 1965 el edificio pasó a manos del INAH.

En 1974 se inauguró en el inmueble el Museo de la Estampa Ex convento de Santa María Magdalena. Para este fin, se acondicionaron el refectorio y otras habitaciones como salas museográficas, que albergan una importante colección de grabados de más de cuarenta artistas. Consta de seis salas y en los pasillos se exhiben piezas arqueológicas de la cultura purépecha y objetos suntuarios de la época virreinal.
También vale la pena conocer el Templo del Hospital franciscano del siglo XVIII, el Santuario de la Virgen de Guadalupe y la Iglesia Parroquial del Monasterio Agustino.
Una estancia por este fantástico Pueblo Mágico requiere un paseo por el Lago de Cuitzeo, famoso productor de charal, bagre y carpa. Su extensión, su poca profundidad y la numerosa presencia de manantiales hicieron del lago el hábitat propicio para más de noventa especies diferentes de plantas, tanto acuáticas como subacuáticas. Con el paso del tiempo, algunas áreas lacustres están en peligro de desaparecer. De octubre a marzo es posible ver la llegada de patos canadienses y golondrinas.




Lo más sabroso

Lo típico
Una amplia variedad de platillos tradicionales le han dado presencia notable a Cuitzeo, se saborean el mole de guajolote con tortillas de maíz, corundas, tamales, uchepos, esquites, entre otros. Son famosos los charales que se pescan en el lago, preparados de diversas formas, ingrediente destacado de la cocina típica del pueblo. El pulque es la bebida más socorrida, mientras que el atole blanco o negro acompaña los tamales.

Los artesanos de Cuitzeo trabajan principalmente las fibras vegetales, del lago aprovechan el tule con el que elaboran artículos decorativos y utilitarios, como cestos, petates, canastas y sombreros que se pueden conseguir en el centro del pueblo.


Alrededores por descubrir


Muy cerca de Cuitzeo se localiza la zona arqueológica Tres Cerritos, la etapa más antigua de ocupación corresponde al Clásico Tardío, del siglo VI al IX d.C. Perteneció al poderío tarasco, aunque en sus vestigios hay evidencia de su relación con otros pueblos y culturas. El sitio está conformado por tres estructuras principales, mismas que son parte de un conjunto arquitectónico compuesto por un basamento para templo, plataformas y una plaza central con adoratorio al centro, en el que se hallaron gran cantidad de ofrendas y entierros de infantes. En el Montículo 1, orientado al noreste del sitio, se distinguen tres plataformas superpuestas, aquí se encontraron restos de otras estructuras y entierros asociados. Al oriente y poniente, respectivamente, limitan la Plaza Central los montículos 2 y 3. Se trata de cámaras mortuorias comunicadas entre sí mediante un vestíbulo central; a juzgar por la arquitectura funeraria de las estructuras, se cree que albergaron los restos de la gente importante del lugar.

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Álamos - La ciudad de los portales (Sonora)

8. Álamos - La ciudad de los portales (Sonora)

Es la población más bella y colonial del estado de Sonora, la "ciudad de los portales" tuvo su esplendor y su ocaso con la minería, pero mantiene su imagen de pueblo encantador. Su gente hospitalaria muestra con orgullo sus casas señoriales y callejuelas para ser recorridas a placer, y disfrutar... Ver mas
Es la población más bella y colonial del estado de Sonora, la "ciudad de los portales" tuvo su esplendor y su ocaso con la minería, pero mantiene su imagen de pueblo encantador. Su gente hospitalaria muestra con orgullo sus casas señoriales y callejuelas para ser recorridas a placer, y disfrutar la belleza natural representativa de las zonas semiáridas de Norteamérica.
Su origen se remonta en 1683 cuando se descubrió la veta de La Europea, al pie de la Sierra de Álamos, lo que condujo a su colonización. Fueron explotadas otras minas de plata, convirtiéndola en el siglo XVIII, la ciudad más importante y rica del noroeste del país. Álamos acuñó valiosas monedas de oro, plata y cobre en el siglo XIX, tras su declive minero quedó en el abandono. Sus actuales habitantes rescataron su imagen y hoy se puede caminar por sus calles apacibles y disfrutar en cada cuadra sus magníficas mansiones antiguas restauradas con bellos patios interiores, museos y edificios históricos.

Lo mejor para conocer

Lo mejor para conocer

Esta ciudad colonial alberga majestuosos edificios con peculiares arcos que la caracterizan, principalmente en el corazón de la ciudad donde se encuentra la Plaza principal, lugar ideal para tomar un descanso entre sus jardines, su quiosco posee una antigüedad de más de 100 años. Junto a ella sobresale la fachada del Palacio Municipal, una construcción del año de 1899 en la que se observan columnas de hierro, grandes ventanas y una torre.

Un bello ejemplo de estilo barroco es el Templo de la Purísima Concepción, del siglo XVIII, su elegante arquitectura tiene tres naves principales y su interior conserva muebles finos de madera de buena calidad. Otro espacio para hacer una pausa en el recorrido es La Alameda, cubierta por los grandes árboles que le dan nombre a esta población. Unos pasos más y está el Callejón del Beso, como en la ciudad de Guanajuato, aquí también han surgido historias de amor.
En Álamos, sus construcciones centenarias guardan un episodio de la historia de la región, de aquel esplendor minero quedan la Casa de Moneda, donde se acuñaron los minerales preciosos desde 1827 para México y otros países. El Museo Costumbrista de Sonora, instalado en una casona del siglo XVIII, exhibe fotografías, documentos y objetos del Álamos minero. Otro edificio histórico es la Antigua Cárcel, inmueble que data de la época de esplendor minero y ahora es la Casa de la Cultura.




Lo más sabroso

Lo típico
Se dice que la mejor carne está en Sonora, y en Álamos se disfrutan cortes de res al estilo norteamericano. Platillos tradicionales como el caldo de queso, el menudo, el puchero, el estofado, hígado encebollado y las tradicionales chivichangas de frijol y queso. En los postres pueden disfrutarse las cajetas de guayaba, conserva de limón y empanadas de guayaba y cajeta de leche. La bebida tradicional del estado es el bacanora, preparada con una cactácea y mezcal.

En Álamos la artesanía es variada, hay artículos de palma, muebles de madera, objetos de latón, vidrio, barro y macramé, también textiles, tapetes, bordados de lana y sarapes.


Alrededores por descubrir


A 10 kilómetros al oeste de Álamos se encuentra La Aduana, uno de los antiguos centros mineros de la región, donde destaca la iglesia de la Virgen de la Balvanera. Para contemplar el paisaje del valle, está el mirador de la cima del Cerro del Perico, es posible llegar en vehículo. Para aquellos que gusten de la observación de aves, visite el Área Natural Protegida Sierra de Álamos - Río Cuchujaqui, donde hay cuerpos de agua para pescar y sitios para recorrer en bicicleta de montaña o en caballo. Para los buscadores de la actividad cinegética, en el Rancho Tres Marías se permite la cacería de codorniz, conejo, paloma, liebre y jabalí. Un buen lugar para paseos en lancha es la presa Adolfo Ruiz Cortines, conocida también como Mocúzarit, donde puede pescarse lobina o bagre y en su temporada permitida es posible cazar patos.

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Santa Clara del Cobre - El canto de los martillos (Michoacan)

9. Santa Clara del Cobre - El canto de los martillos (Michoacan)

El adobe caleado guarda polvos de color rojo y los techos de teja incitan a transitar sus calles empedradas y adoquinadas. Fiel exponente de la cultura purépecha, es mundialmente admirada por la destreza de sus artesanos para trabajar el cobre. Motivos suficientes para vivir su historia, su... Ver mas
El adobe caleado guarda polvos de color rojo y los techos de teja incitan a transitar sus calles empedradas y adoquinadas. Fiel exponente de la cultura purépecha, es mundialmente admirada por la destreza de sus artesanos para trabajar el cobre. Motivos suficientes para vivir su historia, su cultura, su tradición y su literatura.
Asentada en la zona minera, fue fundada formalmente en 1553 bajo el nombre de Santa Clara de los Cobres, aunque tuvo varios apelativos, finalmente prevaleció éste por la manera de trabajar el cobre a base de técnicas tradicionales aplicadas para elaborar todo tipo de utensilios de uso cotidiano, decoración y ornamentación. Los conocimientos de martillado, repujado y cincelado han sido preservados y perfeccionados generación tras generación; gracias ello, en la actualidad, los visitantes pueden regocijarse con la variedad de piezas exhibidas al interior de los talleres y en los portales circundantes de la plaza principal.

Lo mejor para conocer

Como la actividad artesanal es el mayor atractivo de Santa Clara del Cobre, se recomienda iniciar su recorrido en el Museo Nacional del Cobre. En este espacio están expuestas hermosas piezas artísticas incluyendo muchas de las galardonadas en ediciones pasadas en el Concurso del Cobre Martillado. Cuenta además, con un pequeño taller donde diariamente labora un grupo de artesanos con el fin de concientizar sobre el valor del trabajo que le da vida al pueblo. También es posible admirar la dinámica de un taller en la Casa del Artesano o en alguno de los tantos talleres del pueblo.

Otros sitios de interés son: el Templo de Nuestra Señora del Sagrario y la iglesia principal dedicada a la Inmaculada Concepción (siglo XVII), la cual mantiene su fachada de estilo barroco; La Alcantarilla, escenario principal de una leyenda local; La biblioteca pública José Rubén Romero Flores antes casa natal de Pito Pérez; y finalmente, observar la arquitectura típica mientras descansa en las bancas de la plaza principal, hechas de cobre, al igual que los maceteros, candelabros y cúpula del quiosco, sin duda algo muy relajante.




Lo más sabroso

Lo típico
Elegir entre los varios platillos gastronómicos de Santa Clara del Cobre no es sencillo, es necesario repasar las opciones para decidir con cuál se quiere consentir al paladar, pero vale la pena. El atole, las corundas, los tamales y otros alimentos elaborados a base de maíz, gozan de un aprecio especial entre los vecinos del lugar reflejando la herencia de su pasado purépecha. El pescado blanco es sazonado de distintas formas, la barbacoa de borrego, las carnitas, el menudo y el pollo a la artesa son otras de las infaltables especialidades mestizas. No puede dejar de probrar las tortas de tostada (tortilla frita con un guisado colocada en medio de un bolillo), un antojito que, en los últimos años, se ha vuelto popular.

Las manos y la imaginación de los artesanos mantiene a un gran número de talleres diseminados por todo el pueblo, muchos maestros son los mejores artistas del mundo en el arte de moldear y darle formas caprichosas al cobre. El tiempo empleado en las piezas varía según el tamaño y los acabados, algunas llevan cuatro días y otras pueden tardar meses en estar listas, sin embargo, la belleza y la armonía obtenida es excepcional. En un taller, las herramientas elementales son martillos, marros y varillas de acero que van enterradas al suelo. El cobre es calentado a una temperatura de 1000 grados en una fragua para después empezar a ser modelado con los rítmicos golpes propinados hasta por ocho artesanos. El brillo y el color son características con las cuales los artesanos juegan al calentar y enfriar alternadamente el metal. Es imporante destacar que esta tradicional actividad se nutre de la participación de mujeres, hombres, niñas y niños.


Alrededores por descubrir


La exuberancia vegetal que la rodea tiene la virtud de encantar a los amantes de la naturaleza y a los aficionados a las actividades al aire libre. Puede comenzar admirando el paisaje desde el mirador ubicado en el cerro cercano. A sólo 12 kilómetros de este Pueblo Mágico se encuentra el Lago de Zirahuén, uno de los mejores y más limpios del país; ahí es posible disfrutar de un ameno paseo en lancha o elegir otra actividad entre las muchas que se desarrollan en los alrededores: ciclismo de montaña, tirolesa, paseos a caballo, gotcha, caminata y senderismo. Otra maravilla natural cercana es La Raíz, lugar de clima cálido, variedad de frutas y de hermosas cascadas.

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Bernal - Tierra de misticas aventuras (Quéretaro)

10. Bernal - Tierra de misticas aventuras (Quéretaro)

Custodiado por un colosal peñasco monolítico, Bernal despierta magia y misticismo con su ambiente relajado y su peculiar estilo colonial. Lugar de vívidas leyendas e historias que atrapan a quienes la miran devotos y encantados ante su presencia. Verdadero refugio de tranquilidad y belleza... Ver mas
Custodiado por un colosal peñasco monolítico, Bernal despierta magia y misticismo con su ambiente relajado y su peculiar estilo colonial. Lugar de vívidas leyendas e historias que atrapan a quienes la miran devotos y encantados ante su presencia. Verdadero refugio de tranquilidad y belleza, ideal para recargarse de olores, sabores y energía.
El pueblo de Villa de San Sebastián Bernal, mejor conocido como Bernal, late bajo las faldas de la peña, y se muestra enigmático lleno de riqueza histórica y cultural. Sus paisajes han sido escenarios de películas. Se ubica a sólo 59 km de la ciudad de Santiago de Querétaro. Goza de un clima semiseco templado con una temperatura media anual de 16°C, al que uno se siente aclimatado al poco tiempo de llegar.

Lo mejor para conocer

El mayor atractivo de este Pueblo Mágico es la famosa Peña de Bernal, sorprendente monolito de aproximadamente 350 metros de altura y 10 millones de años de antigüedad que inunda de misticismo el ambiente local. A su alrededor se han creado historias que le atribuyen características extraordinarias como la longevidad de los habitantes de la zona, y lugar para cargarse de energía. A la Peña se puede ascender caminando hasta el mirador y también es ideal para practicar la escalada y el rappel.
Las calles de Bernal se disfrutan, inconfundibles por su carácter colonial, templos, y bellas casonas del siglo XVII. Su historia se ve reflejada en El Castillo, magnífica edificación virreinal en cuya torre frontal hay un hermoso reloj proveniente de Alemania añadido a principios del siglo XX. Este edificio alberga la Delegación Municipal.

La Capilla de las Ánimas, es digna de conocerse. Llamada también como "las Animitas", este templo del siglo XVIII fue edificado en honor a las almas del purgatorio. Tiene un atrio y un altar de modestas proporciones muy interesante, y cuenta con un parque desde donde se puede admirar con toda calma este bello templo.
Las joyas arquitectónicas de Bernal incluyen también la Capilla de la Santa Cruz. Esta capilla construida entre los siglos XVIII y XIX goza de gran popularidad y veneración entre los habitantes del pueblo. Los peregrinos que llegan hasta aquí, suelen hacerlo de rodillas en señal de pago a algún milagro.
Otro gran atractivo que le da a Bernal su sello característico es el Templo de San Sebastián Mártir, estupenda construcción de estilo ecléctico cuya edificación abarcó de 1700 a 1725. En su interesante campanario es posible atisbar la huella de las manos indígenas que participaron en el levantamiento del templo.




Lo más sabroso

Lo típico
La rica cocina de Bernal se puede disfrutar en alguno de los muchos restaurantes que inundan de sabrosos olores las calles del pueblo. Los platillos incluyen deliciosas gorditas martajadas con chile rojo, enchiladas serranas con cecina, nopales santos y la típica barbacoa de borrego hecha en hoyo con pencas de maguey. Para dejar un dulce sabor de boca destacan la biznaga cristalizada y los dulces de leche. Los curados de pulque son también una delicia que su paladar no se puede perder.

La tradición artesanal de Bernal con más de 100 años de antigüedad, se manifiesta a través del telar rústico. Hay artículos de lana como tapetes, rebozos, cojines, cobertores, jorongos y chamarras. También se encuentran coloridas piezas de barro y artesanía proveniente de otros sitios del estado. A lo largo del pueblo hay varias tiendas de artesanía donde hallar estos artículos.


Alrededores por descubrir

Lo Nuevo
En las cercanías de Bernal hay múltiples destinos que vale la pena descubrir. A tan sólo 15 minutos del pueblo se encuentra Cadereyta de Montes, agradable poblado colonial, con muchas tiendas de artesanías, ideal para pasar una apacible tarde. Por encontrarse en una región vinícola, Bernal está cerca de las cavas y viñedos que no debe perderse, un recorrido por las Cavas Freixenet le dejarán un agradable sabor de boca después de una degustación de vinos y otros eventos culturales. Para admirar la flora local y de muchas otras partes del mundo se debe visitar la Quinta Schmoll, un invernadero de reconocimiento internacional en la reproducción de cactáceas.

Bernal forma parte de la Ruta del Queso y el Vino de Querétaro, así que resulta ideal como punto de partida para visitar Freixenet, La Redonda y Los Azteca, tres viñedos y cavas donde conocerá todo sobre el proceso de elaboración del vino, catas y maridajes; con la oportunidad de disfrutar de alguna de sus ferias y festivales. Aproveche para probar los quesos y productos lácteos de los ranchos queseros de los alrededores, que aquí se convierten en una verdadera aventura para el paladar y toda la familia.
Por las noches, Bernal también ofrece, a sus visitants, tours de cuentos e historias e cuentos e historias representados por personajes tan populares como la Llorona, o bien, todos los fines de semana y días festivos, a las 20:00 horas, la Peña y la fuente danzarina que está a sus pies, se convierte en escenario de luz y sonido, un espectáculo que se complementa con un show de danza folclórica.

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Xilitla (San Luís Potosí)

11. Xilitla (San Luís Potosí)

No sé cuántas veces preguntamos a qué distancia estábamos de la playa más cercana (“a unos 200 km y es Tampico”, me dijeron), y es que Xilitla se parece más al Golfo de México que al centro del país. Por supuesto, forma parte de la húmeda Huasteca. Pero también es la última selva que existe en... Ver mas
No sé cuántas veces preguntamos a qué distancia estábamos de la playa más cercana (“a unos 200 km y es Tampico”, me dijeron), y es que Xilitla se parece más al Golfo de México que al centro del país. Por supuesto, forma parte de la húmeda Huasteca. Pero también es la última selva que existe en el continente si se avanza de sur a norte. Debe ser por eso que el verdor de Xilitla se expresa con tanta fuerza, como si le desesperara saberse el final de la exuberancia y quisiera mostrarse como una majestuosa culminación.

Ha recibido 261 puntos

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Parras de la Fuente - El oasis de Coahuila (Coahuila)

12. Parras de la Fuente - El oasis de Coahuila (Coahuila)

Entre el color ocre del desierto, reluce en un valle donde el verdor se lo da el cultivo de la vid. Este maravilloso oasis de gran tradición vitivinícola tiene una industria textil prominente, iglesias virreinales, casonas, estanques con balnearios, acueductos, bodegas y haciendas que desde la... Ver mas
Entre el color ocre del desierto, reluce en un valle donde el verdor se lo da el cultivo de la vid. Este maravilloso oasis de gran tradición vitivinícola tiene una industria textil prominente, iglesias virreinales, casonas, estanques con balnearios, acueductos, bodegas y haciendas que desde la época colonial han sido dedicadas a la explotación y a los derivados de la uva.
La fertilidad de sus tierras se debe principalmente a la dotación de agua de los manantiales situados al pie de la sierra que tiene a sus espaldas. Antes de la llegada de los españoles el territorio estuvo habitado por nómadas. Debe su nombre a la abundancia de parras silvestres. El clima es semiseco templado en el sur del municipio y semicálido en el norte, mientras que en invierno son notorias las heladas.

Lo mejor para conocer

La mirada ha quedado cautiva con la belleza natural que rodea a Parras de la Fuente, pero aún falta conocer su arquitectura colonial que tiene un encanto especial. Destaca así, enfrente de la plaza principal, el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe con su torre lateral de un cuerpo rematada por pináculos y las cuatro imágenes en azulejo de la Virgen de Guadalupe que flanquean la entrada. Del interior, merece especial atención el retablo principal dedicado a San Ignacio de Loyola. A un costado se encuentra el Antiguo Templo y Colegio de San Ignacio de Loyola, conjunto de 1607 que además de las usuales obras de arte, incluye el Museo y Archivo Matheo con una importante colección de documentos civiles y eclesiásticos así como obras pictóricas del siglo XVII.

En la cúspide del cerro del Sombreretillo sobresale la Iglesia del Santo Madero, símbolo arquitectónico de Parras y centro de culto popular, aunque su ornamentación es sencilla, es un sitio magnífico para recibir los primeros rayos del sol y ver desde lo alto el Valle de Parras.
En ejemplos de arquitectura civil Parras no se queda rezagado, muestra de ello es su Palacio Municipal, obra neoclásica decorada con balcones, frontones y un gran mural de la historia regional; la Casa de la Cultura, otro espacio dedicado a la vida de Madero y objetos de arte de la localidad; el acueducto de inicios del siglo XX, utilizado para transportar agua en medio del desierto de Coahuila; y la Casa del Abuelo, residencia que fuera del prócer de la Revolución, Francisco I. Madero.
Como importante productor de vino, aquí se establecieron la Hacienda San Lorenzo, fundada en el siglo XVI para colocar en ella las primeras bodegas de vino en América, hoy Casa Madero, una importante productora de vinos a nivel nacional e internacional; La Hacienda de Perote, propiedad perteneciente a la industria vitivinícola regional, convertida a la vez en centro hotelero de descanso; y las Bodegas del Vesubio, un sitio donde la tradición familiar de los buenos vinos se combina con la tradición italiana.




Lo más sabroso

Lo típico
Han conservado tradiciones de origen mestizo para su gastronomía, así es fácil saborear el asado de puerco, los tamales de pollo y la barbacoa. Desde luego no pueden faltar los aperitivos, vinos y licores. Los visitantes más golosos no se van de Parras sin probar los dulces de nuez, higo, uva, piñón y cajeta.

El centro de Parras es el sitio perfecto para la compra de artesanías y piezas relacionadas con la actividad vitivinícola. Es notable también la producción y exportación de mezclilla en esta zona, La Estrella, desde 1854, y La Campana, a partir de 1918, son importantes fábricas donde se puede comprar mezclilla de muy buena calidad.


Alrededores por descubrir

Lo Nuevo
En las afueras del poblado podrán visitarse los Estanques La Luz, La Hacienda, y Zapata, cuentan con toboganes, albercas y juegos infantiles; ideales para un agradable día de campo. Para los amantes del excursionismo tendrán a su disposición las escarpadas montañas situadas al sur del valle, que se levantan hasta los 2,880 metros de altitud a lo largo de más de 30 kilómetros.

Para quienes buscan conocer más sobre el vino y sus secretos está el Museo del Vino, ubicado en el interior de la Hacienda de San Lorenzo (Casa Madero).

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El Fuerte - Enclave colonial y tradicional (Sinaloa)

13. El Fuerte - Enclave colonial y tradicional (Sinaloa)

Recorrer sus calles significa transportarse al pasado colonial por medio de una pintoresca y ordenada urbanización, donde los indígenas aún danzan durante sus ceremonias rituales, mezclando el paganismo con el cristianismo. Es uno de los rincones más bellos del noroeste de Sinaloa, emplazado... Ver mas
Recorrer sus calles significa transportarse al pasado colonial por medio de una pintoresca y ordenada urbanización, donde los indígenas aún danzan durante sus ceremonias rituales, mezclando el paganismo con el cristianismo. Es uno de los rincones más bellos del noroeste de Sinaloa, emplazado además en un amplio valle agrícola, uno de los más importantes del país.
Está situado a 115 metros sobre el nivel del mar; tiene los servicios principales que el visitante necesita para disfrutar su estadía en este lugar. Colinda con Los Mochis, a sólo 83 kilómetros al noroeste, en el margen izquierdo del río, del mismo nombre, importante corriente que desciende de las barrancas de Chihuahua y con una estación en la trayectoria del ferrocarril más panorámico del país: El Chepe, de Chihuahua al Pacífico. Es un lugar ideal para reencontrarse con la arquitectura colonial al caminar por sus calles empedradas, y para organizar paseos a los interesantes alrededores.

Lo mejor para conocer

Varias construcciones en esta localidad fueron erigidas durante el virreinato: el Templo de San Juan de Carapoa, de mediados del siglo XVIII, fue construido con bella piedra de cantera y posee una torre algo más moderna. Esta edificación deriva de una antigua misión jesuita. Los portales son una muestra más de la vida colonial, situados alrededor de la Plaza de Armas, un agradable espacio verde dotado de un bello quiosco decorado con herrería.

De años más recientes es el Palacio Municipal, data de entre finales del siglo XIX y principios del XX, diseñado al estilo neoclásico, con una elegante entrada formada por varios arcos, sobre bellos ventanales con balcón corrido y todo rematado por un frontón triangular. Sus dos plantas de ladrillo aparente encierran un hermoso patio interior con arquería.
A dos cuadras del Palacio Municipal, está el Museo-Mirador; en la parte de abajo, encontrará una colección interesante de arte popular, elaborada por las comunidades indígenas de la zona; objetos utilizados por los primeros agricultores de la región, fotografías de las tradiciones, celebraciones y vida cotidiana de los yoremes; sin olvidar las exposiciones temporales. En la azote del edificio se ubica el mirador donde tiene una vista magnífica de El Fuerte y el río.
También es interesante visitar la Posada Hidalgo, un edificio histórico del siglo XIX adornado con bellos murales y arquería en sus interiores.




Lo más sabroso

Lo típico
Por rodearse de importantes presas, es recurrente la pesca de lobina, por lo que la gastronomía de El Fuerte se ha especializado en la preparación de ese pescado en filetes o en chicharrones. Además, la cercanía con la costa del Mar de Cortés (Topolobampo) permite el transporte de mariscos muy frescos de los cuales destacan los langostinos o "cauques". De la cocina típica de estas tierras de adentro de Sinaloa es común la machaca, el chilorio y las parrilladas, entre otros platillos.

Son célebres los sombreros de palma, de ala angosta y copa redonda, usados en la vestimenta tradicional de los sinaloenses. Destacan también los objetos de ixtle como tapetes, hamacas y petates, además de cobijas de lana. Asimismo encontrará cerámica, cestería, talabartería y objetos de madera.


Alrededores por descubrir


En las cercanías de El Fuerte existen dos grandes presas, que son sensacionales lugares para practicar la pesca deportiva de lobina y bagre. La Miguel Hidalgo o Mahome aparece a unos 11 kilómetros hacia el noreste y la Josefa Ortiz de Domínguez o El Sabino, con su magnífico paisaje acuático, a 10 kilómetros al noroeste. En estos embalses es además posible cazar y admirar patos, palomas y codornices, sobre todo entre los meses de noviembre a marzo.
Muy cerca de este Pueblo Mágico existe una zona geotérmica llamada Jíparo, donde el agua brota a más de 40 ºC de temperatura. Esta particularidad, brindada por la naturaleza, ha propiciado el funcionamiento de algunos balnearios, como Agua Caliente Grande y Chuchaca, entre otros, ambos situados a poco más de 50 kilómetros hacia el noreste por carretera estatal.
A 52 kilómetros, rumbo a las inmensas paredes de la Sierra Madre Occidental, se encuentra el poblado de Choix, una localidad minera cuyo interés se enfonca en la misión jesuita de San Ignacio, del siglo XVII.
Si desea conocer algo respecto a las antiguas culturas de la región, es recomendable acuda al Museo del Valle del Fuerte, situado en Los Mochis, en una antigua casona de la colonia americana, donde se exhiben piezas arqueológicas e imágenes de los grupos étnicos del estado.

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Taxco de Alar´con - Una veta del corazón (Guerrero)

14. Taxco de Alar´con - Una veta del corazón (Guerrero)

Admirada joya colonial de gran tradición minera, esta ciudad se distingue por sus callejuelas empedradas, concurridas plazuelas y antiguas casonas que contrastan con el colorido de las flores de sus balcones. Este Pueblo Mágico, festivo y hospitalario, se presenta así a los ojos de cada... Ver mas
Admirada joya colonial de gran tradición minera, esta ciudad se distingue por sus callejuelas empedradas, concurridas plazuelas y antiguas casonas que contrastan con el colorido de las flores de sus balcones. Este Pueblo Mágico, festivo y hospitalario, se presenta así a los ojos de cada visitante para ser descubierto y valorado en cada detalle.
Asentada en las ruinas de Tlashco, "lugar donde se juega la pelota", la capital mexicana de la plata, fue hogar de importantes personajes que impulsaron su desarrollo hasta adquirir gran relevancia arquitectónica y minera. Caminar por sus callejuelas es sentir en cada rincón, la historia e identidad de este poblado que invitante espera a ser redescubierto en aquellos edificios y plazuleas.

Lo mejor para conocer

De entre las faldas del Cerro Atachi, destaca uno de los edificios más bellos del barroco mexicano, la Parroquia de Santa Prisca y San Sebastián, de la que resaltan sus fachadas combinadas de columnas y esculturas en cantera rosa, enmarcadas por dos torres estilizadas cubiertas de ornamentación barroca en sus cuerpos superiores. Sobresalen las imágenes de los santos patronos y en el remate la imagen de la advocación principal del templo: la Inmaculada Concepción.
Entre los benefactores de Taxco se encuentra José de la Borda quien mandó construir uno de los edificios más bonitos de la ciudad: Casa Borda, su belleza recae en su portada principal de dos niveles donde exhibe los monogramas de la Sagrada Familia. En su interior se descubren pequeños patios y escalinatas que comunican a los balcones principales con vista a la plaza y hacia la parte posterior del recinto.

Otra casona interesante es el Antiguo Ayuntamiento, su principal atractivo es el sencillo mural que narra la historia de México, pintado en el año de 1965 por Luciano Cabrera. No es menos interesante su construcción de finales del siglo XVIII. Actualmente es la sede del ayuntamiento de la ciudad.
De adusta fachada con sobrios interiores, el Templo de Chavarrieta fue construido a fines del siglo XVIII, su nombre es en honor de Antonio de Chavarrieta, oriundo de Taxco que donó al templo un bello crucifijo tallado en ónix y mármol.
Una de las capillas más antiguas de la ciudad es la Capilla de la Santísima Trinidad, aunque fue remodelada a principios del siglo XVIII, conserva parte de su estructura original.
En Taxco aún se pueden apreciar los lavaderos comunales usados en la época colonial en algunas ciudades de México, aún utilizados por los lugareños.
Alojado en la llamada Casa Humboldt, el Museo de Arte Virreinal guarda una interesante muestra museográfica que brinda una visión panorámica de la historia de la ciudad, su importancia como centro minero, detalles de la historia de la Parroquia de Santa Prisca, algunas obras de arte sacro, objetos suntuarios y de la vida cotidiana de la época.




Lo más sabroso

Lo típico
En Taxco se concentran varios platillos regionales, algunos ya de la cocina internacional. La comida por excelencia es el jumil, insecto disfrutado en salsas y como complemento de varios guisos. Otros platillos tradicionales son el pozole, las chalupas de Chilapa, los tamales de capulín y de iguana y el famoso fiambre (una combinación de carnes con especias y frutas). Probarlos sin sus respectivos aperitivos sería un error, indispensables son los mezcales de Pilacaya, del Balsas o Chichihualco; así como las bebidas suaves a base de jugos de fruta.

Reconocida en todo el mundo por su calidad y originalidad, la platería de Taxco se nutre de antiguos recursos vinculados con el arte y la cultura de México. Sus diseños, resultado del barroco colonial y el art nouveau, se renovaron con la llegada de William Spratling, al imprimirle el sello original del que ya tiene discípulos que han sabido colocar a Taxco como uno de los principales centros en este arte.
A lo largo de la calle San Agustín hay más de 20 platerías con artículos de joyería y ornamentación: collares, aretes, pulseras, anillos, crucifijos, objetos con antiguos motivos prehispánicos y orfebrería de alta calidad. Las manos de los plateros y orfebres, crean todo tipo de piezas con gran maestría y originalidad. Además de las platerías, hay puestos alrededor del centro donde también se pueden adquirir.


Alrededores por descubrir


La magia de Taxco se extiende a los lugares que la rodean llenos de historia y aventura, sólo basta llegar a Ixcateopan de Cuauhtémoc con su iglesia de Santa María de la Asunción del siglo XVI, considerada monumento histórico. Igual de interesante es la zona arqueológica de Ixcateopan, importante centro ceremonial prehispánico, de culto y guarnición guerrera. Para la exploración no hay como el Parque Nacional Grutas de Cacahuamilpa, comprende áreas boscosas y dentro de sus 2,700 hectáreas están las Grutas de Cacahuamilpa y Carlos Pacheco con misteriosas maravillas naturales. El Parque Nacional Alejandro Humboldt con sus bosques de pino y encino son los paisajes ideales para acampar o caminar.

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Real de Catorce - Sueños de Plata (San Luís Potosí)

15. Real de Catorce - Sueños de Plata (San Luís Potosí)

De las casas amarillas que señalan las crónicas costumbristas quedan sólo los restos. Sus antiguas edificaciones y enigmáticos paisajes hechizan las miradas de viajeros y artistas. Este pueblo está en una de las zonas más altas del altiplano central, ostenta una de las mejores vistas del país... Ver mas
De las casas amarillas que señalan las crónicas costumbristas quedan sólo los restos. Sus antiguas edificaciones y enigmáticos paisajes hechizan las miradas de viajeros y artistas. Este pueblo está en una de las zonas más altas del altiplano central, ostenta una de las mejores vistas del país: Es un pueblo sin horizontes, porque tiene a los cuatro vientos altísimas montañas.
Real de Catorce es un pueblo dedicado prácticamente al turismo. Por el misticismo que envuelve su arquitectura ha sido escenario de muchas películas, y por su ubicación geográfica, se ha convertido en punto de reunión para los amantes de la adrenalina. De no ser por esto, se respiraría un ambiente por demás silencioso y solitario. La magia comienza al entrar al Túnel de Ogarrio, único acceso a este Pueblo Mágico.

Lo mejor para conocer

Aunque la mayoría de sus construcciones se encuentran derruidas, aún conservan su valor y estilo arquitectónico que hoy son apreciadas por los visitantes. Una de éstas es la Capilla de Guadalupe, flanqueada por torres de un solo cuerpo, su sobria portada de estilo barroco luce un arco de medio punto que anuncia la entrada. En su interior, de planta de cruz latina, resguarda un grupo de pinturas murales sobre temas religiosos.
Con grandes tesoros, el Templo de la Purísima Concepción es otra joya que no debe perderse, su construcción empezó en 1793 y duró más de 20 años. Su portada es neoclásica, en su interior, aún conserva la imagen milagrosa de San Francisco de Asís y una escultura de la Inmaculada Concepción. Al igual que la Capilla de Guadalupe, su piso es de planta de cruz latina, elaborado en madera de mezquite.

Un sitio que da constancia de la fundación de Real de Catorce son Los panteones, en donde los frailes franciscanos establecieron la primera iglesia en 1775. A unos pasos, se encuentra la Plaza de Toros, permite una agradable vista del maravilloso paisaje potosino y de la cañada que rodea al pueblo. Es una construcción del siglo XIX a diferencia de las otras, hecha de cantera rosa.
Representativo de este Pueblo Mágico es el Palenque, hecho también de cantera rosa y en forma de anfiteatro romano, albergó en los tiempos del auge minero desde peleas de gallos hasta espectáculos artísticos. Actualmente se utiliza para actividades artísticas y culturales. De esa historia minera sobresale la Casa de Moneda, construida en 1863 por Santiago de la Maza para acuñar monedas. Ya restaurada, es nombrada recientemente Centro Cultural de Real de Catorce, espacio cultural y de formación artística.
El Túnel de Ogarrio, con más de dos kilómetros de largo, es la última obra importante levantada en Real de Catorce, antes de su etapa de declive. Lleva el nombre de la provincia natal de su constructor, Vicente Irízar.
Cerca de este Pueblo Mágico se encuentra El Potrero, localidad importante para la actividad minera de Real de Catorce, ahí daba servicio una estación de ferrocarril a donde llegaba el mineral en un tranvía eléctrico. Ahora puede conocerse los vestigios de cinco importantes haciendas.




Lo más sabroso

Lo típico
Platillos internacionales degustará en Real de Catorce. Si prefiere la cocina típica, el corredor gastronómico en Matehuala le brinda el famoso asado de boda o el cabrito al horno. No olvide acompañar estas delicias con mezcal, producto de las haciendas mezcaleras de la región.

Los sábados y domingos se instala un tianguis en el que sobresalen los accesorios elaborados con chaquiras, propios de los huicholes, también podrá conseguir artesanías de la región y de otras partes del país, hechas por los habitantes de la zona.


Alrededores por descubrir

Lo Nuevo
Aunque en los alrededores del pueblo no existe vegetación abundante, se pueden admirar diversas especies propias de zonas áridas, como exuberantes cactáceas, nopaleras, matorrales y pastizales. Un paseo a caballo, con guía incluido, contratado en el centro del pueblo, servirá para conocer los paisajes que circundan a Real de Catorce, como Los Alamitos, ranchería en donde encontrará una de las pocas zonas boscosas de la región. Un sitio de especial interés reservado a las comunidades indígenas es Wirikuta, tierra sagrada de los huicholes donde hay una reserva natural en la parte baja de la sierra. Es aquí donde se recolecta el peyote, utilizada por los huicholes para sus ceremonias y rituales sagrados realizados en el Cerro del Quemado, desde ahí se puede ver un paisaje inigualable.

Conozca el pueblo con ayuda de los Caballerangos del Real, lugareños que ofrecen paseos en caballo, ellos también lo llevan a algunos alrededores, como a los pueblos fantasmas.
Para conocer leyendas e historias, busque a Los Catorce Reales, un grupo de adultos mayors que le narrarán infinidad de anécdotas y pasajes misteriosos.
Los Guardianes del Real, un grupo de niños uniformados ofrecerán guiarlo a su hotel, o bien, a los puntos turísticos que les solicite, en el camino le contarán algunas interesantes historias del pueblo.
Si decide ir de safari fotográfico, hágalo en un willys, jeeps de los años 40, que recorren la Sierra de Catorce. Para más información y contacto sbre este y el resto de los recorrido y guías, acérquese a la Dirección de Turismo Municipal.

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Izamal - Rocío del cielo (Yucatán)

16. Izamal - Rocío del cielo (Yucatán)

Conocida como la ciudad de las tres culturas, pues están presentes su pasado prehispánico y colonial, y la época actual, Izamal fue hogar de uno de los personajes míticos mayas más reconocidos: Zamná o Rocío del Cielo. Asentada entre colinas, con sus calles y casas teñidas de amarillo, esta... Ver mas
Conocida como la ciudad de las tres culturas, pues están presentes su pasado prehispánico y colonial, y la época actual, Izamal fue hogar de uno de los personajes míticos mayas más reconocidos: Zamná o Rocío del Cielo. Asentada entre colinas, con sus calles y casas teñidas de amarillo, esta bella población se vuelve un paraíso mágico y místico.
Ubicado 86 kilómetros al este de Mérida, Izamal recibe a los paseantes con su clima tropical donde la temperatura en invierno no baja de los 18 ºC, por lo que resulta agradable recorrer sus calles adoquinadas en calesa y conocer todos sus rincones, o ir a pie a lo largo de los antiguos caminos prehispánicos llamados "sacbés" que comunicaban con otras ciudades mayas como Aké y Kantunil.

Lo mejor para conocer

Sus calles pulcras y tranquilas, junto con sus casas y edificios pintados de amarillo ocre, dan a Izamal un ambiente armonioso. Entre sus construcciones destaca uno de los grandes conventos, el Ex Convento de San Antonio de Padua, edificado hacia 1561 sobre un antiguo adoratorio maya conocido como Pap-hol-chac. Dentro de este conjunto está el Templo de la Purísima Concepción con su portada de estilo plateresco; retablo neogótico que en su interior aloja a la escultura de la Virgen de Izamal y el monumental atrio, el más extenso de América Latina; donde durante tres días de la semana se presenta un espectáculo de luz y sonido llamado La Luz de los Mayas.

Izamal es considerada la ciudad más antigua de la Península de Yucatán, su Zona Arqueológica deja ver la grandeza de su plaza ceremonial flanqueada por cinco pirámides cuyos restos aún es posible admirar, ahí los antiguos mayas realizaban ritos dedicados al dios Itzamná. De ellas hoy puede admirarse el Templo de Kinich Kak Moo, una pirámide de gran altura.
Además, recientemente abrió sus puertas en una casona del siglo XVI el Centro Cultural y Artesanal Izamal, con un magnífico museo de artesanías que vale la pena visitar. Tiene una tienda de artesanías con piezas que producen pequeños talleres comunitarios de la región, usando técnicas y materiales tradicionales.




Lo más sabroso

Lo típico
La fusión de culturas y tradiciones se refleja en la deliciosa comida yucateca, uno de sus sitios de mayor tradición es Izamal. En el mercado y los restaurantes es posible encontrar platillos típicos que llevan nombres de la región: chaya con huevo, salbutes, panuchos, pipián, papadzules, cochinita pibil, mucbil, pime y joroche. Por ser una zona productora de caña, abundan dulces como los camotes con coco, los mazapanes de pepita de calabaza, los tejocotes en almíbar y la yuca con miel.

En la plaza principal de Izamal, es común ver objetos realizados por los yucatecos con los recursos que la naturaleza les obsequia. Es fácil encontrar rosarios hechos con coyol y espinas del henequén, aretes, collares, pulseras y artesanías de madera y por supuesto las tradicionales hamacas tejidas con fibras de henequén, amplias y cómodas, para descansar a placer.


Alrededores por descubrir

Lo Nuevo
Lo más importante en los alrededores de Izamal es sin duda la Zona Arqueológica de Chichén Itzá, recientemente reconocida como una de las nuevas maravillas del mundo. Se trata de uno de los más importantes centros ceremoniales de la cultura maya, influenciada en su arte por los toltecas. El dios Quetzalcóatl aparece representado en la escultura, destacando la serpiente emplumada llamada Kukulcán. Aparecen además los elementos propios de la arquitectura prehispánica de las zonas de los Puuc y de los Chenes.
Al norte de Izamal se encuentra Temax, entre sus atractivos está el Templo de San Miguel Arcángel con interesantes retablos. Ahí se puede adquirir huipiles bordados a mano por la gente del lugar.

En el atrio del convento de San Antonio de Padua disfrute del espectáculo de luz y sonido La luz de los mayas, con una duración de treinta minutos verá imágenes del pasado y presente del esplendo maya. Las funciones son los martes, jueves y sábados a las 20:30 horas.
Conozca más de la zona en un viaje en bicicleta por las comunidades rurales o practique el senderismo por antiguos caminos mayas. Si está interesado en estos recorridos, pregunte en los módulos de información.

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El oro - Pueblo con encanto (Edo. de México)

17. El oro - Pueblo con encanto (Edo. de México)

Antiguo e importante pueblo minero, hoy en día El Oro conserva un encanto natural que sigue atrayendo al turismo. Con su Teatro Juárez, una joya de estilo neoclásico francés, y el mural del Palacio de Gobierno con influencia del art nouveau, atrae las miradas de los visitantes, quienes se... Ver mas
Antiguo e importante pueblo minero, hoy en día El Oro conserva un encanto natural que sigue atrayendo al turismo. Con su Teatro Juárez, una joya de estilo neoclásico francés, y el mural del Palacio de Gobierno con influencia del art nouveau, atrae las miradas de los visitantes, quienes se internan en sus calles empedradas deseosos de saber un poco más de su historia y su interesante pasado.

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Mazamitla - Recóndita joya alpina (Jalisco)

18. Mazamitla - Recóndita joya alpina (Jalisco)

En las alturas de la Sierra del Tigre, sigiloso entre la niebla se encuentra Mazamitla. Lugar donde el fresco aroma de los árboles frutales y la franca hospitalidad de la gente seduce al visitante, quien encontrará el verdadero espíritu de este pueblo en sus calles empedradas y blancas casas con... Ver mas
En las alturas de la Sierra del Tigre, sigiloso entre la niebla se encuentra Mazamitla. Lugar donde el fresco aroma de los árboles frutales y la franca hospitalidad de la gente seduce al visitante, quien encontrará el verdadero espíritu de este pueblo en sus calles empedradas y blancas casas con techos de teja, apacibles parajes enmedio del bosque y sitios ideales para la aventura.
Mazamitla se localiza al sur del estado de Jalisco a 122 km de la ciudad de Guadalajara. Este bello pueblo de montaña, arropado por un inmenso manto de bosques y arroyos cuenta con una fresca temperatura anual que ronda los 21°C, y tiene todos los servicios necesarios para hacer de su visita toda una experiencia inolvidable.

Lo mejor para conocer

El emblema arquitectónico de Mazamitla es la Parroquia de San Cristóbal localizada en la Plaza Principal del pueblo sobre una base piramidal. Sorprende su peculiar estilo ecléctico con influencias del lejano oriente y el frontón rectangular que tiene un reloj al centro. Toda la construcción como gran parte del pueblo es de color blanco con detalles en rojo, lo que le da un carácter muy especial a todo el poblado.
Aquí en Mazamitla, "lugar donde se cazan los venados con flechas", según la lengua náhuatl, el contacto directo con la naturaleza es parte de la cotidianeidad. El Cerro del Tigre es un excelente mirador natural a 2,800 msnm desde donde se observa parte del estado de Michoacán, poblados como Valle de Juárez y El Sabino, enmarcados por el inmenso lago de Chapala.

En el área residencial Los Cazos se vive el ambiente campestre y alpino del pueblo. Entre cabañas de estilo europeo y caminos en medio del bosque se encuentra el Jardín Encantado por donde pasa un bello arroyo atravesado por puentes curvos y con simpáticos quioscos de paja. La espectacularidad de este sitio está en cada una de las bellezas naturales, después de una agradable caminata, al paso se encuentra una hermosa caída de agua entre roca basáltica de aproximadamente 35 metros de altura conocida como El Salto, perfecta para un revitalizante paseo por el campo y practicar el excursionismo.
El Parque Municipal La Zanja es un hermoso bosque muy cerca del pueblo, idóneo para un agradable día de campo en compañía de la familia, cuenta con juegos infantiles, terrazas y asadores. Los habitantes de Mazamitla realizan un paseo tradicional cada 17 de septiembre con motivo de las fiestas patrias.
Dada la privilegiada ubicación que tiene este pueblo, es posible tener vistas panorámicas increíbles desde muchos puntos estratégicos y uno de especial belleza es El Tabardillo, con un mirador estupendo para fotografiar todo el pueblo, el volcán, la sierra circundante, y llegar a observar en la lejanía el Nevado de Colima.




Lo más sabroso

Lo típico
Los típicos sabores de Mazamitla se perciben en deliciosos y peculiares platillos con ingredientes cien por ciento mexicanos. Sólo hay que asomarse a la cocina y probar el clásico borrego al pastor; el bote, jugoso caldo de tres carnes y pulque; los frijoles puercos, las corundas, la capirotada, el mole de olla y el menguiche, deliciosa crema acompañada de tortillas recién hechas. Sería un error no acompañarlos de un exquisito y aromático ponche de frutas, atole de aguamiel y pulque. Por si fuera poco, nos espera el dulce de calabaza, la chilacayota, la cajeta y pellizcos de durazno para concluir con el banquete.

La imaginación de los artesanos de Mazamitla se refleja en las cabañas y muebles de madera hechas en miniatura, a las que debe parte de su fama; también al especial cuidado en la manufactura de las velas enjaezadas. Pueden verse sillas con tejido de ixtle, jorongos, sarapes, guaraches de piel y objetos de cantera labradas delicadamente.


Alrededores por descubrir

Lo Nuevo
Mazamitla es paraíso natural que se extiende a los sitios que la rodea y ofrece una inmensidad de opciones para divertirse a lo grande y disfrutar de las bondades de la naturaleza y los deportes de aventura. En la comunidad de El Veladero, km 40 con rumbo a Tamazula, se encuentra la Cascada El Pedregal, lugar donde el relajante canto del agua lo hipnotizará. Y si prefiere excursionar, acampar o hacer bicicleta de montaña, no deje de explorar la Sierra del Tigre, a los pies de la cual reside Mazamitla, superficie montañosa donde es posible disfrutar de largos paseos a pie o a caballo. Su frondoso bosque de pino, encino y roble invita a practicar el ecoturismo entre paisajes espectaculares.

Mazamitla es el punto de partida del Corredor Ecoturístico Sierra del Tigre, región rica en atractivos naturales y culturales con gran número de actividades ecoturísticas y algunos de los paísajes más majestuosos de la region (http://visita.jalisco.gob.mx)

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Jalpan de Serra - El corazón de la Sierra Gorda (Quéretaro)

19. Jalpan de Serra - El corazón de la Sierra Gorda (Quéretaro)

Biodiversidad y arte barroco son joyas clásicas de México, pero en ningún otro rincón del país son tan exhuberantes ni se combinan en forma tan espectacular como en la majestuosa Sierra Gorda de Querétaro, cuya capital regional es este acogedor y luminoso Pueblo Mágico. Las hermosísimas... Ver mas
Biodiversidad y arte barroco son joyas clásicas de México, pero en ningún otro rincón del país son tan exhuberantes ni se combinan en forma tan espectacular como en la majestuosa Sierra Gorda de Querétaro, cuya capital regional es este acogedor y luminoso Pueblo Mágico.
Las hermosísimas misiones franciscanas erigidas en tiempos del legendario Fray Junípero Serra, que por cierto ya fueron incluidas por la UNESCO en la lista del patrimonio mundial, le han dado fama a Jalpan y a toda la Sierra Gorda. Pero el rumbo es también un reservorio de tesoros naturales —desde el Sótano del Barro hasta ríos y cascadas de gran belleza— y un enorme muestrario de ecosistemas, donde están presentes, a pocos kilómetros de distancia unos de otros, el semidesierto, los bosques de pino-encino, los ambientes plenamente tropicales y el bosque de niebla. Por eso, Jalpan, en el noreste del estado de Querétaro, ofrece una de las mejores combinaciones del país de arte y naturaleza.

Lo mejor para conocer

En el centro de Jalpan hay que empezar por su templo misional, ahora es la Iglesia de Santiago Apóstol. Construida entre 1751 y 1758 por el infatigable Fray Junípero Serra, fue la primera de las misiones de la Sierra Gorda. En su fachada de tonos cálidos hay que ver detalle por detalle. En el primer cuerpo están las esculturas de San Francisco y Santo Domingo, los escudos franciscanos y en el marco de la puerta lucen las imágenes de San Pedro y San Pablo. En la parte baja están también emblemas de águilas bicéfalas que representan, según dicen, a la casa de Habsburgo, pero al mismo tiempo denotan su origen mexicano al estar devorando una serpiente. En el segundo cuerpo llaman la atención la imagen de Nuestra Señora del Pilar (española) y la de Nuestra Señora de Guadalupe. Asimismo, el marco de la ventana que se abre entre cortinas labradas en la piedra, resulta soberbio. Toda esta fachada es una sinfonía en piedra y por sí sola recompensa el viaje desde cualquier parte del país.

Junto a la iglesia, es grato disfrutar el Jardín Principal y los edificios históricos aledaños. La oficina de correos, que alguna vez fue parte del edificio del templo, funcionó en tiempos de la Guerra de Reforma como Prisión de Mariano Escobedo, el famoso general liberal. Muy cerca de ahí, en un bonito edificio del siglo XVI está el Museo Histórico de la Sierra Gorda donde se puede conocer a través de fotografías, diagramas, piezas arqueológicas y objetos de vida cotidiana la historia y la riqueza natural de la región.
A unos dos kilómetros al sur del centro está la Presa Jalpan, la cual se presta muy bien para un agradable paseo a pie. Este bonito cuerpo de agua rodeado de bosque fue incorporado en 2004 a la lista de los sitios Ramsar, los humedales más importantes del mundo por la biodiversidad que albergan (en especial por sus aves). Ahí hay también lanchas y kayacs de alquiler. Y si quiere disfrutar la naturaleza un poco más, puede alargar el paseo por la ribera del río Jalpan hasta llegar, un kilómetro más allá de la presa, hasta el Puente de Dios, una cueva que forma un paraje encantador en combinación con el río.




Lo más sabroso

Lo típico
Tan diversa como la naturaleza de la Sierra Gorda es la gastronomía de Jalpan. Uno encuentra lo mismo delicias del semidesierto, como nopales y tunas, que maravillas tropicales de la Huasteca, como las acamayas y los zacahuiles.
Los viajeros ponderan mucho la cecina serrana (carne seca y salada, a veces marinada en jugo de naranja) y el fabuloso atole de teja, preparado con semilla de girasol, aunque otros prefieren el atole de guayabilla. Deje espacio para los dulces, porque hay muchos y todos muy buenos: pepitoria, melado de jugo de caña, charamusca, dulce de calabaza, dulce de guayaba, pacholes… Le recomendamos preguntar en el pueblo dónde encontrar las cosas sabrosas, porque no siempre están a la mano.

Tanto en Jalpan como en Tancoyol hay distintas tiendas de artesanías locales. Ahí se trabaja de todo: palma, barba de pino, bordados, maderas, talabartería. Hay mucha cerámica interesante. Aparte, en muchos rumbos venden conservas muy sabrosas (desde dulce de guayaba hasta mermeladas y vinos de fruta), miel (aprovechando las flores de la sierra) y un sabroso café que con frecuencia es orgánico.


Alrederores por descubrir


A menos de una hora de camino desde Jalpan, no se pierda las otras misiones de Fray Junípero Serra. Al oriente, por la carretera a Ciudad Valles están Tilaco, Tancoyol y Landa. Por el noroeste, sobre la carretera a Río Verde, está Concá. Y los aventureros gustarán de conocer la misión en ruinas de Bucareli, hacia el sur, por la carretera a San Juan del Río.
Algunos destinos naturales muy bellos resultan de fácil acceso para todos los viajeros. Ahí está, por ejemplo, la Cascada El Salto, al sur de Jalpan, por el pueblo de San Pedro Escanela; o la Cascada del Chuveje, a unos 20 km al sur por la carretera 120 (a San Juan del Río). En la misma dirección se ubica Pinal de Amoles, otro bello pueblo serrano famoso por sus densas neblinas y sus fabulosos parajes escénicos, como la Puerta del Cielo, un puerto de montaña rodeado de un océano de nubes, o el Mirador de Cuatro Palos.
Hacia el noroeste de Jalpan está el Sótano El Barro, un impresionante agujero planetario de 600 metros de diámetro y 410 de profundidad, habitado aún por guacamayas silvestres.

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Jérez de García Salinas -  Historia y tradiciones esculpidas en cantera(Zacatecas)

20. Jérez de García Salinas - Historia y tradiciones esculpidas en cantera(Zacatecas)

Visitarlo es empaparse de cultura e historia que se manifiesta en su exquisita arquitectura de cantera rosa y variados estilos como el barroco, gótico y mudéjar, magia que se siente en la calidez y alegres costumbres de sus habitantes, en la riqueza de su elaborada gastronomía y la música típica... Ver mas
Visitarlo es empaparse de cultura e historia que se manifiesta en su exquisita arquitectura de cantera rosa y variados estilos como el barroco, gótico y mudéjar, magia que se siente en la calidez y alegres costumbres de sus habitantes, en la riqueza de su elaborada gastronomía y la música típica que resuena en sus bellas plazas invitando al baile.
El maravilloso poblado de Jérez, cuna del célebre poeta Ramón López Velarde, se encuentra en Zacatecas, a 57 km de la capital, situada en un valle largo y casi plano, que es la boca de entrada al Cañón de Tlaltenango. Este pueblo de clima seco y templado es ideal para el viajero que busca relajarse en un desenfadado ambiente provinciano de vivas tradiciones y encanto natural.

Lo mejor para conocer

En el centro del pueblo se ubica el Jardín Rafael Páez, plaza tranquila y arbolada donde uno puede reponer fuerzas mientras admira su bello quiosco de estilo morisco o escucha el murmullo del agua de su fuente. Sitio que también es punto de reunión de los tamborazos y bandas típicas de la región, prestas a amenizar la estancia en el jardín o cualquier evento social.
A un par de cuadras del jardín está el Santuario de Nuestra Señora de la Soledad, símbolo del pueblo que desde la hermosa entrada a su atrio de arco lobulado y fino trabajo de cantera, sorprenderá al visitante. La construcción es de estilo neoclásico con dos inmensas torres y destaca su retablo dedicado a la Virgen de la Soledad.

Para admirar la soberbia maestría de los canteros de la región en su máximo esplendor, basta con volver la vista frente al santuario hacia el Edificio de la Torre, construido a finales del siglo XIX. Su ostentosa fachada de estilo gótico está elegantemente vestida de cantera. Al principio funcionó como una escuela para niñas, y ahora alberga la Casa de la Cultura y la Biblioteca Pública Municipal.
Jerez vio los primeros pasos del autor de La Suave Patria, y es posible acercarse a ese universo visitando la Casa Museo Ramón López Velarde, inmueble del siglo XIX que aún conserva enseres originales y exhibe objetos, copias de manuscritos y fotografías familiares del gran poeta que enalteció nuestro país.
El antiguo gusto de los jerezanos por el arte y la cultura se materializa en el Teatro Hinojosa. Recinto imponente y señorial inaugurado en 1878, con sillas y balcones tallados en madera, donde aún se presentan espectáculos que nos transportan a la época de mayor apogeo de Jérez.
Tampoco se debe perder alrededor de la plaza central, el Palacio Municipal, edificio de estilo barroco construido entre 1730 y 1745 que ha sufrido múltiples remodelaciones, pero siempre conservando su carácter original. Su interior tiene un agradable patio central con arquería de medio punto.




Lo más sabroso

Lo típico
La deliciosa cocina jerezana cuenta con muchos platillos típicos, entre ellos el asado de boda, preparado con carne de cerdo, la carne adobada, menudo, pozole rojo. También encontramos la birria al estilo de Jérez, enchiladas zacatecanas, lengua de res en salsa de almendras y sopa de tortilla. Para el postre hay una gran variedad de dulces preparados en casa como el queso de tuna, dulces de leche, de biznaga y calabaza. Todo acompañado de un buen vaso de pulque.

Los artesanos, cuyos trabajos se encuentran en el mercado de artesanías, trabajan cintos piteados, huaraches, objetos tejidos y bordados como morrales, sarapes, jorongos y sombreros de palma. También se encuentran objetos de madera tallada y cerámica pintada, ollas, cazuelas y jarrones.


Alrededores por descubrir


Los alrededores de Jérez ofrecen una buena oportunidad para darse una escapada y conocer las bellezas naturales que circundan el pueblo. Hacia el poniente de Jérez, a pocos minutos se encuentra la Sierra de los Cardos, donde podrá admirar las caprichosas formaciones geológicas y riscos como el de La Aguililla y Mesa de San Lucas, ideal para practicar campismo, bicicleta de montaña y montañismo. También se recomienda conocer la Hacienda Camino Real en el entronque Jérez-Fresnillo, donde se puede detener para comer. Vale la pena visitar en esta misma zona la comunidad El Cargadero, lugar famoso por sus bandas de música.

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Comala - La fortuna de existir (Colima)

21. Comala - La fortuna de existir (Colima)

De callejuelas estrechas, se muestra risueño y enigmático, sus casas encaladas y tejados rojos hacen la combinación perfecta con el verde de su exuberante vegetación. La serenidad que marca el ritmo de vida de este rincón del estado de Colima, lo vuelve un excelente lugar para convivir con la... Ver mas
De callejuelas estrechas, se muestra risueño y enigmático, sus casas encaladas y tejados rojos hacen la combinación perfecta con el verde de su exuberante vegetación. La serenidad que marca el ritmo de vida de este rincón del estado de Colima, lo vuelve un excelente lugar para convivir con la naturaleza y con la tradición de sus habitantes.
Sólo 8 kilómetros separan a Comala (cuyo nombre significa en lengua náhuatl "El lugar de comales") de la bella ciudad de Colima. La paz que se respira en este apacible y bonito pueblo se complementa con la estampa del coloso que tiene a sus espaldas: el magnífico Volcán de Fuego. En 1988, se declaró al centro histórico de Comala como Zona de Monumentos Históricos, nombramiento que incluye algunos de los edificios más importantes.

Lo mejor para conocer

El clima en la región es cálido como su gente, pasear por sus calles bajo la sombra de las palmeras y los almendros es un agasajo, sentir el viento y disfrutar de la plaza es una experiencia sin igual. Frente a ésta, se alza el elegante edificio neoclásico del siglo XIX, la Parroquia de San Miguel Arcángel, construcción de aspecto colonial, armoniosamente ubicada muy cerca de la presidencia municipal.

Ya en la Plaza Principal es difícil no sentarse alrededor del quiosco y disfrutar de las fuentes y de los placeres naturales que enmarcan a este bello Pueblo Mágico y místico, que al igual que las letras de Juan Rulfo se han quedado suspendidos en el tiempo.
Otro lugar de relevancia es la Ex hacienda de Nogueras, construcción del siglo XVII, dedicada a la caña de azúcar. Hoy alberga un Museo, un Centro Cultural y un Ecoparque. El museo fue instalado por Alejandro Rangel Hidalgo, se exhiben objetos artísticos y pinturas de este artista colimense. Del edificio aún es posible contemplar elementos originales y reconstruidos como la chimenea y la capilla.




Lo más sabroso

Lo típico
Para aquellos que el beber y el comer representa un placer, Comala es un buen lugar para saborear bebidas como el ponche obtenido del mezcal de maguey, la tuxca y algunos licores de frutas que en la zona son abundantes, sobre todo el tamarindo, la zarzamora, la ciruela, el coco, la guayabilla y otras propias de los climas templados. Todo esto acompañado de deliciosas botanas regionales como el tatemado y el pan dulce. Su comida ofrece platillos especiales de un sabor sin igual como las flautas entomatadas o tostadas de ceviche. Existe además un atole derivado de semillas de chan, llamado "bate", que es servido con riquísima miel de piloncillo.

La gente de aquí se distingue por sus trabajos artesanales tallados en madera, especialmente caoba y parota, para muebles y objetos ornamentados. Pero también dedican su tiempo para la elaboración de máscaras para las danzas autóctonas, sombreros de palma estilo Colima, los comales, los chiquihuites y sobre todo los huaraches llamados "cactli", distribuidos casi por todo el país.


Alrededores por descubrir

Lo Nuevo
Las características ígneas de los terrenos han formado una serie de lagunas en la región: la de Carrizalillo se encuentra a sólo 18 km al norte de Comala, sitio ideal para recorrer sus orillas montando a caballo, acampar y pescar lobina negra. Cuatro kilómetros más al norte aparece otra laguna, la María, donde pueden efectuarse paseos en lancha y pescar. Aquí también hay cabañas, comedores y espacios preparados para los campistas.
No muy lejos encontramos además una serie de cuerpos de agua en los que se instaló la primera planta hidroeléctrica de Colima, conocida como El Remate. Mientras se recorren los estanques a bordo de una lancha, llama la atención el paisaje montañoso de los alrededores. Al término de éste puede visitarse un museo dedicado a la tecnología de la generación eléctrica del lugar.
Cerca de Comala aparecen también las artesanías de carrizo producidas en Suchitlán, un poblado que además ofrece las célebres máscaras de madera que le han dado fama mundial.
La majestuosa silueta del Volcán de Fuego y el Nevado de Colima está presente en este recorrido. El primero se levanta hasta los 4,000 metros de altitud y el segundo lo supera por 300 metros. Estas montañas forman parte del Parque Nacional Nevado de Colima, cuyo acceso es a partir de Ciudad Guzmán, en Jalisco.

Sobre la carretera Comala-Suchitlán hay un acotamiento denominado Zona Mágica, un sitio donde se aprecia una pendiente pronunciada en la que los objetos como botellas, o los mismos autos en punto muerto parecen subir en vez de bajar.
Además, en Comala empieza la denominada Ruta del Café, que abarca más de 10 localidades, en un viaje lleno de sabores, artesanía y centros holísticos

Ha recibido 191 puntos

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Real del Monte - Encanto de laberintos (Hidalgo)

22. Real del Monte - Encanto de laberintos (Hidalgo)

Enclavado en el Corredor Turístico de la Montaña, Real del Monte es un magnífico destino para quienes gustan de la tranquilidad de los paisajes boscosos y disfrutan de la historia. Sus antiguas construcciones recuerdan el esplendor que vivió durante el auge minero, cuando su veta de plata le dio... Ver mas
Enclavado en el Corredor Turístico de la Montaña, Real del Monte es un magnífico destino para quienes gustan de la tranquilidad de los paisajes boscosos y disfrutan de la historia. Sus antiguas construcciones recuerdan el esplendor que vivió durante el auge minero, cuando su veta de plata le dio a México un lugar preponderante en el mundo.
Real del Monte bien puede funcionar como punto de partida para visitar otros lugares atractivos de la montaña, no sin antes haber recorrido sus propios sitios seductores. Las calles del centro, tapizadas de baldosas, conducen por subidas y bajadas; y sus casonas, la mayoría de dos plantas, con balcones y techos de dos aguas, invitan a quedarse. Conocer las iglesias, la mina, el monumento al minero y la plaza de Real del Monte, en la que hay música los fines de semana, es adentrarse en un pasaje de nuestra historia.

Lo mejor para conocer

Los edificios antiguos y las minas modernas convierten a Real del Monte en uno de los lugares más hermosos de la región. Su pasado colonial queda impreso en todas las construcciones que emergen de sus calles, una de éstas es la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, que data del siglo XVI. El templo fue objeto de algunas remodelaciones, hasta que a principios del siglo XVIII adoptó la forma que ahora se admira. Su portada, de estilo barroco, está compuesta por dos cuerpos y exhibe en su parte más alta un relieve de la Asunción, tallado en cantera.

Al sur de la plaza principal, la Capilla de la Santa Veracruz es una construcción de 1718 y 1736, cuenta con una torre, orientada hacia el sur; su portada, de estilo barroco, exhibe un par de columnas que enmarcan la puerta principal. En su interior se conservan dos retablos dorados, esculpidos durante la segunda mitad del siglo XVIII.
Parte del encanto de Real del Monte se debe a su tradición minera, misma que conservan en el Museo de Sitio Mina de Acosta, adaptación de la mina con la finalidad de que el visitante la recorra como si no se tratara de un museo, cuyas salas se colocaron en lo que antes fuera la bodega, los cuartos de máquinas y un socavón de unos 400 metros, al que se accede con todo el atuendo del minero: casco, lámpara, overol y botas. En la casa del superintendente se puede ver el mobiliario original de los mineros ingleses. Cuenta con librería y tienda.
La fusión de la cultura mestiza con la inglesa es notoria en este Pueblo Mágico, el Panteón inglés es un claro ejemplo. Construido por los ingleses, cuenta con más de 200 tumbas, todas orientadas hacia Inglaterra, de oriente a poniente. El ambiente misterioso y nostálgico se refleja en la entrada, con un arco de cantera que enmarca una reja forjada, se lee la fecha 1861.




Lo más sabroso

Lo típico
No se puede ir de Real del Monte sin haber probado un paste. Se trata de una especie de empanada, elaborada con harina, manteca y sal. El relleno puede ser dulce o salado. Herencia del almuerzo del minero inglés, el paste es uno de los platillos tradicionales hidalguenses, cómaselo calientito, acompañado de un chocolate caliente. Aproveche y pruebe un delicioso cocol, rellénelo con na-ta de la región; deléitese también con los ricos tamales de dulce que venden en los portales.

Fiel a su tradición minera, Real del Monte ofrece al visitante artesanías elaboradas en plata. Bellas piezas de joyería que se exhiben en las tiendas. Con la técnica del repujado, también se elaboran ornamentos en madera y palma. Si no iba preparado para el intenso frío, en las tiendas de artesanías podrá encontrar textiles que le salvarán, mientras admira las canastas tejidas en palma y carrizo que venden las mujeres del pueblo.


Alrededores por descubrir

Lo Nuevo
Real del Monte se localiza muy cerca de Pachuca, por lo que el acceso es de lo más sencillo. Se puede aprovechar para visitar la Ex Hacienda de Santa María Regla y los Prismas Basálticos, extraordinarias formaciones rocosas, resultado de viejas erupciones volcánicas, junto a una caída de agua de unos 30 metros de altura; escenario ideal para un día de campo. Un sitio para disfrutar del paisaje y de la aventura es el Parque Nacional El Chico, con sus enormes elevaciones rocosas se puede practicar escalada y rappel; caminata y bicicleta de montaña en sus senderos; pesca, natación y buceo en sus aguas. Sus dos presas: El Cedral y Los Ángeles recrean el típico paisaje hidalguense: cerros, niebla, caídas de agua, pinos y encinos.

El antiguo Hospital Minero (Hospital 10, Barrio del Hospital) es sede del Museo de Medicina Laboral, el primero en su tipo. Este edificio construido en 1906, muestra la tecnología, instrumental y atención que se le daba a los mineros de la época, la más avanzada de entonces, Además ofrece exposiciones temporales de arte.

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Sombrerete (Zacatecas)

23. Sombrerete (Zacatecas)

Cuando en 1955 un grupo de españoles encabezados por Juan de Tolosa dieron con un yacimiento de plata y decidieron instalarse junto a él, empezaron a escribir la historia de uno de los pueblos más pintorescos y ricos en tradiciones de la Nueva España. Fueron ellos quienes, junto con el... Ver mas
Cuando en 1955 un grupo de españoles encabezados por Juan de Tolosa dieron con un yacimiento de plata y decidieron instalarse junto a él, empezaron a escribir la historia de uno de los pueblos más pintorescos y ricos en tradiciones de la Nueva España. Fueron ellos quienes, junto con el evangelizador fray Jerónimo de Mendoza, exclamaron al fijar la vista en un cerro cercano: “Mírenlo, se parece a nuestros sombreros”. Y por ello le otorgaron el nombre de Sombrerete a la localidad que recién fundaban.

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Todos Santos - Mágico Oasis frente al Pacífico (Baja California Sur)

24. Todos Santos - Mágico Oasis frente al Pacífico (Baja California Sur)

El desierto de Baja California resguarda un bello paraje de árboles frutales y verdes sembradíos. Se trata de este pueblo encantador donde el encuentro de culturas es algo cotidiano y el visitante queda cautivado por la intensa vida artística que transcurre en sus galerías y festivales, por el... Ver mas
El desierto de Baja California resguarda un bello paraje de árboles frutales y verdes sembradíos. Se trata de este pueblo encantador donde el encuentro de culturas es algo cotidiano y el visitante queda cautivado por la intensa vida artística que transcurre en sus galerías y festivales, por el sutil embrujo de sus calles y el envolvente vaivén de sus playas que miran al Pacífico.
Hogar de artistas, surfistas y extranjeros, este mágico poblado fue fundado en 1733 con el establecimiento de la misión de Santa Rosa de Todos Santos. Se localiza en el estado de Baja California Sur a 80 kilómetros de La Paz. Su excelente clima, la cercanía con el océano Pacífico y el amplio abanico turístico que ofrece, convierten a esta población en un verdadero paraíso.

Lo mejor para conocer

La edificación más antigua de este Pueblo Mágico es la Misión de Nuestra Señora del Pilar, magnífico edificio del siglo XVIII fundado por jesuitas. En su interior es posible encontrar una figura de la Virgen del Pilar que data de los tiempos de su construcción. Aunque la iglesia ha sido remodelada, aún conserva su carácter antiguo.
Al caminar por sus apacibles calles uno descubre maravillas entre sus edificios de estilo colonial. Dispersas por sus calles hay más de veinte Galerías de Arte donde artistas locales y extranjeros exhiben su talento. Artistas que encuentran su principal motivo de inspiración en la armoniosa convivencia del paisaje circundante en que desierto y océano se funden con la claridad del cielo.

A mediados del siglo XIX y la primera mitad del XX, el auge en el cultivo de caña de azúcar detonó la construcción de los edificios más importantes de Todos Santos, como lo es el Teatro General Manuel Márquez de León inaugurado en 1944. Vale la pena conocer este recinto y presenciar algún evento o simplemente admirar su arquitectura.
Para conocer más a fondo el pasado de la zona se debe visitar el Centro Cultural Siglo XXI. Ubicado en lo que era la Escuela Normal para Maestros Rurales, este sitio alberga cinco pequeños museos que documentan la historia regional, hay uno de fotografía, una pinacoteca con obras donadas por artistas residentes y una réplica de una casa tradicional.
La visita a Todos Santos no puede quedar completa si no se conocen sus hermosas playas ubicadas a aproximadamente 3 kilómetros. San Pedrito, La Pastora, Los Cerritos, Batequito y Punta Lobos son el paraíso de los surfistas y de todo aquel que guste del imponente paisaje marino. En ellas es común el avistamiento de ballenas, delfines y lobos marinos. Los que gozan de la pesca deportiva encontrarán en la zona muchas posibilidades para practicarla y encontrar ejemplares como barrilete, cabrilla, pargo y tiburón. Dado el fuerte oleaje de sus playas no es muy recomendable nadar en cualquier lugar sino sólo en aquellos indicados por la gente local.




Lo más sabroso

Lo típico
La fuerte influencia de culturas en Todos Santos ha generado un nutrido abanico gastronómico que se puede degustar en los pequeños restaurantes que hay por todo el pueblo. Abundan exquisitos platillos a base de pescados y mariscos de la región, así como delicias típicas como las arepas, coyotas y panochas, dulces y mermeladas de tomate, papaya y pitahaya. También hay ates elaborados con frutos de los huertos locales.

En las galerías de Todos Santos es posible encontrar obras de arte de reconocidos artistas para satisfacer todos los gustos. En algunas de ellas, hay artesanías provenientes de distintas partes de México, principalmente del estado de Guerrero.


Alrededores por descubrir


Cerca de Todos Santos se encuentra la Reserva de la Biosfera Sierra de la Laguna. Lugar de privilegiada flora y fauna con un humedal de frescos manantiales, único sitio de selva seca en todo Baja California, en el que se puede tomar diferentes recorridos ecológicos por sus senderos interpretativos desde rancherías como Tezcalama y Santo Domingo.

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Mineral de pozos (Guanajuato)

25. Mineral de pozos (Guanajuato)

Este Pueblo Mágico, conocido como pueblo fantasma, fue abandonado dos veces desde su fundación. Hoy renace conforme la gente venida de lugares lejanos y los descendientes de los antiguos mineros rescatan las viejas casonas, plazas y callejones. En los alrededores los vestigios centenarios de las... Ver mas
Este Pueblo Mágico, conocido como pueblo fantasma, fue abandonado dos veces desde su fundación. Hoy renace conforme la gente venida de lugares lejanos y los descendientes de los antiguos mineros rescatan las viejas casonas, plazas y callejones. En los alrededores los vestigios centenarios de las minas y haciendas de beneficio recuerdan la riqueza de las vetas argentíferas y auríferas. Y, desde los profundos túneles, se escuchan los rumores de las leyendas e historias de esta tierra semidesértica.

Ha recibido 177 puntos

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Mineral del Chico (Hidalgo)

26. Mineral del Chico (Hidalgo)

En su esplendor, florecieron 300 minas de plata. A 446 años de su fundación motivada por la fiebre de la plata y el oro, ya no es su riqueza en metal lo que hoy nos atrae a este mágico pueblo, sino la posibilidad de echar un vistazo a su pasado minero y a sus bellos alrededores, perfectos para... Ver mas
En su esplendor, florecieron 300 minas de plata.
A 446 años de su fundación motivada por la fiebre de la plata y el oro, ya no es su riqueza en metal lo que hoy nos atrae a este mágico pueblo, sino la posibilidad de echar un vistazo a su pasado minero y a sus bellos alrededores, perfectos para derrochar adrenalina y sentir el sutil encanto de la naturaleza, lo que hace de “El Chico” un gran lugar.

Ha recibido 173 puntos

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Dolores Hidalgo - Vientos de libertad (Guanajuato)

27. Dolores Hidalgo - Vientos de libertad (Guanajuato)

El espíritu de la Independencia aún se respira en Dolores Hidalgo, al centro de la ciudad la imagen del cura Miguel Hidalgo invita a recorrer sus calles y monumentos que guardan los testimonios de esa gesta heróica. Su belleza y presencia colonial se combinan con la sabiduría de su gente que... Ver mas
El espíritu de la Independencia aún se respira en Dolores Hidalgo, al centro de la ciudad la imagen del cura Miguel Hidalgo invita a recorrer sus calles y monumentos que guardan los testimonios de esa gesta heróica. Su belleza y presencia colonial se combinan con la sabiduría de su gente que orgullosa resguarda los tesoros de la mexicanidad.
Distinguida como la Cuna de la Independencia, es una emblemática y típica ciudad de provincia. Cuenta con varios monumentos históricos, digna de visitarse. Lo primero que salta a la vista es la belleza de la arquitectura del centro y su gente amable. El comercio y la agricultura forman parte importante de la economía del lugar. Todos estos atributos han hecho de Dolores Hidalgo un Pueblo Mágico.

Lo mejor para conocer

Localizado frente a la plaza principal, la Parroquia de Nuestra Señora de los Dolores es el edificio más visitado de la ciudad, se considera uno de los mejores ejemplos del barroco de finales del siglo XVIII. Lo más sobresaliente de su portada es la concha que remata al arco de acceso, así como las columnas estípites que enmarcan imágenes religiosas en sus nichos. En su interior se conservan dos bellos retablos, uno dedicado a la Virgen de Guadalupe y otro a San José. Hace casi 200 años, en uno de sus campanarios estaba la campana que sonó la madrugada del 16 de septiembre de 1810.

Ubicada en el extremo suroeste de la plaza principal, se encuentra la señorial casona de finales del siglo XVIII propiedad de Nicolás Fernández del Rincón, conocida como la Casa de Visitas, en cuya bella y elegante portada de estilo barroco destacan los arcos lobulados del primer nivel y una cornisa que en el centro se adorna con una cruz. El Museo Casa Hidalgo, en la que vivió don Miguel Hidalgo y Costilla, data de finales del siglo XVIII. En las habitaciones se recreó el ambiente de la época, ahí se exhiben algunos documentos de la guerra de Independencia y pertenencias del Padre de la Patria como sus vestimentas sacerdotales, un estandarte de la Virgen de Guadalupe y el primer bando de abolición de la esclavitud. Hoy se resguarda una urna funeraria con sus restos.
En lo que antes fuera la Casa de Abasolo, ahora se encuentra la Presidencia Municipal. Adquirida por el Ayuntamiento en 1906, es un edificio de dos plantas, en el primer nivel luce una arcada y en el segundo, sencillos balcones.




Lo más sabroso

Lo típico
Los platillos más populares en Dolores Hidalgo son el mole y los chiles rellenos. Pero lo que le ha dado más fama son los exóticos sabores de los helados y las nieves, los hay de cerveza, camarón, tequila, queso, nopal, aguacate y mantecado Ya después del postre, nada como terminar la comida con un buen tequila.

Infinidad de piezas multicolores pueden verse en Dolores Hidalgo, es fácil encontrar cerámica, talavera y barro expuestos en los pequeños talleres. Se cree que esta actividad se practica porque el cura Hidalgo la infundió en algunos habitantes y se ha heredado por generaciones. También se realiza la talla en madera, la peletería y el cultivo de gusano de seda. Podrá encontrar muebles rústicos y artículos ornamentales elaborados en barro vidriado y policromado.


Alrededores por descubrir

Lo Nuevo
A tan sólo 8 km de Dolores Hidalgo se encuentra la Hacienda de la Erre, una de las haciendas más antiguas del país que en la lucha por la Independencia fue el primer cuartel del ejército insurgente. Sus terrenos fueron comprados por el párroco Álvaro de Osio y Ocampo, quien los donó a los vecinos para establecer los límites originales de la población.
Visitar San Miguel de Allende es encontrar uno de los sitios más bellos de Guanajuato. Fundado en 1542, por el fraile Juan de San Miguel, el pueblo se estableció en territorio habitado por indígenas purépechas. Su rápido desarrollo comercial se debió a su posición privilegiada en la ruta hacia las ciudades mineras.

Una caminata nocturna permite apreciar la Iluminación Monumental de la Parroquia de Nuestra Señora de los Dolores, Casa de Abasolo, Casa de Visitas, Casa de Hidalgo, Templo de la Tercera Orden, Parroquia de la Asunción y el Templo del Calvario.
Conozca toda la vida y obra de José Alfredo Jiménez en la Casa Museo que lleva su mismo nombre, y cante con él alguna de sus 280 canciones en su sala interactiva. Para finalizar la experiencia visite el Mausoleo dedicado a este personaje en el Panteón Municipal, una gran estructura en forma de sombrero y un rebozo multicolor.

Ha recibido 172 puntos

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Tapalpa - Colores que cobran vida (Jalisco)

28. Tapalpa - Colores que cobran vida (Jalisco)

Abrazado por la gran Sierra Madre Occidental en el estado de Jalisco, se encuentra la "Tierra de colores", entre bosques de pino y encino, arroyos de agua cristalina y formaciones rocosas. Este bello poblado de acentuada vocación turística cautiva al visitante con su típico ambiente provinciano... Ver mas
Abrazado por la gran Sierra Madre Occidental en el estado de Jalisco, se encuentra la "Tierra de colores", entre bosques de pino y encino, arroyos de agua cristalina y formaciones rocosas. Este bello poblado de acentuada vocación turística cautiva al visitante con su típico ambiente provinciano, tradiciones y encantadores sabores
Tapalpa aguarda ansioso al visitante, con los años este Pueblo Mágico ha creado un sofisticado escenario costumbrista de calles empedradas y casas encaladas con uniformes techos de teja roja. La calidez de sus habitantes y acogedores espacios contrasta con la temperatura media anual que ronda los 16°C.

Lo mejor para conocer

Al caminar por sus calles, uno de los principales atractivos son las tradicionales Pilas, fuentes comunales que aún conservan su función original. Aquí, los habitantes de Tapalpa llegan con sus baldes para abastecerse de agua y encontrarse con viejos conocidos. Las pilas mantienen sus nombres originales: De las Culebras, Del Tecolote, Del Perro y La Colorada.

La estampa más conocida y auténtica de Tapalpa es la Parroquia de San Antonio, destacada edificación de estilo neoclásico que data del año 1650. Sorprende la belleza de su arquitectura a base de ladrillo y el gran trabajo de nivelación hecho por sus constructores franciscanos, pues se encuentra a los pies de una empinada ladera. Su colosal explanada con fuentes de cantera y arquería es ideal para contemplar serenamente la parroquia.




Lo más sabroso

Lo típico
El rey de los platillos típicos es el jugoso borrego al pastor, eso no impide que deje de probar los ricos tamales de acelgas y las enchiladas dulces, acompañadas de un buen pulque. Los productos lácteos son una especialidad del lugar: queso panela, mantequilla, requesón, y crema. Para el postre hay deliciosos dulces típicos como el jamoncillo, el pegoste, los borrachitos y la famosa cajeta.

Debido a la abundancia de madera en la región, gran parte de la producción artesanal de Tapalpa se elabora en este material, visto en numerosos adornos tallados y en muebles. Además, es común encontrar artículos de lana tejida a mano como calientitos jorongos, cobijas y morrales. Las agujas del pino también son aprovechadas para elaborar artesanías como canastas, sombreros y sopladores.


Alrededores por descubrir

Lo Nuevo
Los lugares cercanos a Tapalpa ofrecen gran diversión para quien busca encontrarse con la naturaleza o para aquellos intrépidos que deseen practicar el montañismo, rappel, ciclismo y escalada en roca.
A 4 km están las Piedrotas o Valle de Enigmas cuyo paisaje caracterizan extrañas formaciones rocosas. Otro lugar impresionante es el Salto del Nogal con una caída de agua que alcanza 102 m de altura, perfecto para los deportes de montaña. Los amantes de la pesca, también quedarán satisfechos con la Presa El Nogal, donde abundan la trucha arcoíris, el bagre y la lobina, también se puede practicar el canotaje.
Es posible toparse de frente con el origen de Tapalpa, a tan sólo 3 km se encuentra el poblado de Attaco, primer centro de colonización de la zona. Aquí, se construyó un antiguo templo franciscano del que sólo quedan sus ruinas resistiendo al tiempo.

Además de los paseos a caballo, a través de los distintos prestadores de servicios se puede practicar motociclismo, 4x4, rappel, escalada, tirolesa, ciclismo de montaña, senderismo, gotcha, parapente, aeromodelismo, vuelo de cometas, pesca deportiva, ski acuático, nado en aguas abiertas.

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Tapijulapa  - Como un rayito de luna (Tabasco)

29. Tapijulapa - Como un rayito de luna (Tabasco)

Entre la selva dormida del centro sur de Tabasco y rodeado de árboles majestuosos, Tapijulapa aparece alegre con su caserío blanco y rojo donde el agua dulce se despliega en formas insospechadas. Su armonía resulta de la unión de agua y selva que la convierten en un paraje indómito para la... Ver mas
Entre la selva dormida del centro sur de Tabasco y rodeado de árboles majestuosos, Tapijulapa aparece alegre con su caserío blanco y rojo donde el agua dulce se despliega en formas insospechadas. Su armonía resulta de la unión de agua y selva que la convierten en un paraje indómito para la exploración, sin duda, el mejor punto lugar para disfrutar del edén tabasqueño.
Este pueblo de origen zoque situado a 90 kilómetros al sur de Villahermosa resulta bastante excepcional para Tabasco y para todo el ámbito de la costa del Golfo de México. Sí, agua y selva abundan en todos estos rumbos, pero en muy pocos se conjugan de manera tan armoniosa. Además, las montañas han creado un paisaje especial, lleno de cuevas de todo tipo. Y aquí la tradición se ha anotado varias victorias que hay que aplaudir y gozar: la iglesia del siglo XVII sigue en pie, el poblado conserva su elegante traza virreinal y el buen gusto impera en casas, plazoletas y calles.

Lo mejor para conocer

En principio está el propio pueblo, donde calles y andadores adoquinados suben y bajan los cerros en medio de singulares casas con techos a dos aguas. Terrazas, ventanas y balcones tienen rejas de fina herrería adornadas casi siempre por macetas llenas de flores. En lo alto, el pueblo está presidido por el Templo de Santiago Apóstol, que es una de las pocas iglesias virreinales que subsisten en Tabasco. Se trata de una estructura muy sobria del siglo XVII, cuando fue fundada como capilla de visita, del convento dominico de Oxolotán.

Tapijulapa se encuentra en un promontorio que se levanta frente a donde confluyen el río Amatán, en el suroeste, y el río Oxolotán, en el sureste. Parte del espectáculo consiste en comparar los tonos: verde, azul o café, siempre distintos uno de otro. Si verlos con toda tranquilidad no es suficiente, entonces crúcelos por arriba, a través de la tirolesa que la gente del lugar ha montado justo donde se unen estos ríos.
A 3 kilómetros del centro se localiza la hermosísima Reserva Ecológica Koleem Jaá, a la que es más interesante ir en lancha por el río Oxolotán. Esta reserva de 27 hectáreas es una especie de parque acuático natural. El lugar cuenta con múltiples pozas de aguas sulfurosas y un grupo de encantadoras cascadas donde cabe mucha gente. Todo esto se encuentra en su estado primitivo, rodeado de selva, aunque con algunos senderos marcados. En el lugar se ha instalado un divertido sistema de canopy de 480 metros de largo; también se puede pasear a caballo, andar en bicicleta o hacer descenso de río.
Junto a esta reserva está Villa Luz, que fue la elegante finca de descanso del famoso gobernador de Tabasco Tomás Garrido Canabal en los años treinta del siglo XX. Y a un kilómetro de ahí se abre la cueva de la Sardina Ciega, una enorme gruta inundada de unos 500 metros de galería, donde año con año la gente de Tapijulapa captura a los peces ciegos del lugar acompañados de música, danza y los antiguos rituales prehispánicos.




Lo más sabroso

Lo típico
Las maravillas de la cocina tabasqueña están todas presentes aquí: el pan de plátano, el puchero con chinín, el pejelagarto, el dulce de papaya con zapote, y el pozol, bebida hecha con masa de maíz y cacao molido. Pero hay delicias más locales para disfrutar, como los "mones": guisos de varias capas de ingredientes sazonados con hoja santa y otros condimentos, envueltos en hoja de plátano y cocinados al vapor o a las brasas; puede ser el mone de cocha cerdo o de pescado.

Se trabaja con maestría el mimbre, que los lugareños obtienen del "matusay". En los talleres se puede ver cómo lo trabajan para hacer sombreros, lámparas, objetos decorativos, cestas y, sobre todo, muebles. También hay algunos artesanos que tallan la madera.


Alrededores por descubrir


A 14 kilómetros al sureste de Tapijulapa está el pueblo de Oxolotán donde se levanta el magnífico convento de Santo Domingo, el único monumento del siglo XVI que subsiste en Tabasco. Por sus peculiaridades arquitectónicas, como sus altos muros de cantos rodados, y su buena colección de arte sacro, nadie puede perdérselo. En sus espacios aledaños se encuentra el Museo de la Sierra. En dirección opuesta están los poblados de Tacotalpa y Teapa, a 23 y 35 kilómetros respectivamente. El segundo ofrece una amplia gama de atractivos que incluyen sus templos, varias grutas, manantiales de aguas sulfurosas y el río Puyacatengo de aguas azul turquesa. Los amantes de la espeleología encontrarán otros interesantes desafíos en las Grutas de Cuesta Chica, ubicadas a 6 kilómetros rumbo a Oxolotán y en las cuevas de la no muy lejana Sierra de Poaná.

Ha recibido 168 puntos

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San Sebastián del Oeste (Jalisco)

30. San Sebastián del Oeste (Jalisco)

El pueblo es tan pintoresco, que a veces parece una escenografía. El puro nombre de este pueblo nos hizo soñar con conocerlo. Ubicado a orillas de la Sierra Madre Occidental, en el oeste del estado de Jalisco, evoca a los vaqueros de los westerns. Pero en realidad fue una importante ciudad... Ver mas
El pueblo es tan pintoresco, que a veces parece una escenografía.
El puro nombre de este pueblo nos hizo soñar con conocerlo.
Ubicado a orillas de la Sierra Madre Occidental, en el oeste del estado de Jalisco, evoca a los vaqueros de los westerns. Pero en realidad fue una importante ciudad minera de 20,000 habitantes, ahora habitada tan sólo por 700 personas. San Sebastián del Oeste conserva la grandeza de los buenos tiempos, tiene el encanto de la tranquilidad y muchos lugares naturales para sorprender al visitante.

Ha recibido 166 puntos

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Bacalar - Nacimiento del cielo (Quintana Roo)

31. Bacalar - Nacimiento del cielo (Quintana Roo)

Esta pequeña ciudad, como lo dice el significado prehispánico de su nombre, "nacimiento del cielo", tiene el encanto de encontrarse a orillas de una larga laguna homónima que la vuelve un escenario increíble, desde el Fuerte de San Felipe, testigo de su pasado pirata, es posible contemplar las... Ver mas
Esta pequeña ciudad, como lo dice el significado prehispánico de su nombre, "nacimiento del cielo", tiene el encanto de encontrarse a orillas de una larga laguna homónima que la vuelve un escenario increíble, desde el Fuerte de San Felipe, testigo de su pasado pirata, es posible contemplar las aguas que corren en distintos tonos de azul. Sin duda, un paraíso para los admiradores del mundo natural.
El poblado se encuentra a 35 kilómetros al noroeste de Chetumal. La principal característica geográfica de este lugar es su posición junto a la laguna de Bacalar. El gran cuerpo de agua se extiende a lo largo de varios kilómetros, desde la Bahía de Chetumal, conectando entre sí otras lagunas, ríos y varios poblados. La carretera federal número 307 fue trazada por las cercanías de la laguna, lo cual es ya de por sí un atractivo, pues nos acerca a sitios de belleza natural como el Cenote Azul.

Lo mejor para conocer

Uno de los principales puntos de interés para visitar en Bacalar es el Fuerte de San Felipe, construido en el año de 1729 con el fin de detener los ataques de los piratas que acechaban con sus barcos desde el Mar Caribe. Es un sitio histórico, testigo de batallas contra colonizadores ingleses. De entre sus elementos originales destaca su construcción militar de espesos muros, con baluartes en sus cuatro esquinas y en especial, un foso, ahora convertido en jardín con figuras de origen maya y español. El inmueble alberga hoy al Museo de Historia Regional, a cargo del Instituto Quintanarroense de la Cultura, dedicado a la historia de la región.

La arquitectura religiosa tiene su mejor muestra en la Parroquia de San Joaquín, obra levantada durante el siglo XVIII en la época colonial, recientemente restaurada, pero conserva su esplendor original. La imagen de su santo patrono es considerada milagrosa por lo que sus festejos en agosto son muy vistosos.
Respecto a construcciones civiles, en una casona que data del siglo XIX, se ha instalado una Casa de Cultura dedicada a talleres de poesía, danza tradicional, teatro, bailes populares y otras actividades. Los profesionales de las letras encuentran espacio en la Casa Internacional del Escritor, lugar ideal para la realización de proyectos literarios, junto con eventos artísticos de nivel internacional. La Plaza Principal, con su típico quiosco central y sus espacios verdes, es el lugar preferido para las reuniones, descanso y sede de las celebraciones locales.




Lo más sabroso

Lo típico
La cocina de los estados vecinos de Yucatán y Campeche, así como del país limítrofe de Belice, tienen gran influencia en la gastronomía. Hay lugares donde puede degustarse del rice and beans, un platillo beliceño hecho con aceite de coco. Por otra parte, hay gran variedad de pescados y mariscos, como mero y huachinango. Además de caracoles, langostas y camarones. Finalmente, no podía faltar el maíz, preparado en tamales llamados sotobichay, xpelón y los tradicionales mucbil de pollo.

Una actividad muy frecuente es la talla de madera en varias formas. Se utiliza el palo de tinte para teñir la ropa tradicional que puede adquirirse en la localidad, como los huipiles bordados a mano. También bellos tejidos y cestería, producto de la imaginación y habilidad de los artesanos con la palma. Es frecuente la oferta de coloridas hamacas, ideales para un buen descanso.


Alrededores por descubrir


La Laguna de Bacalar es, por su gran belleza, el principal atractivo de los alrededores inmediatos a la población. La laguna ocupa unos 55 kilómetros de extensión aproximadamente y en algunos de sus rincones se han instalado hoteles en espera de los paseantes. Las orillas del cuerpo de agua son cubiertas por vegetación de selva mediana y baja, que con su verdor suelen rodear algunas pozas de aguas transparentes en las que es posible practicar el buceo como en el Cenote Azul, con 90 metros de profundidad, donde las intrincadas raíces de los árboles se sumergen en el cenote en laberintos con entradas a cavernas que pueden ser exploradas con la ayuda de expertos y guías especializados. Después de esta aventura se puede disfrutar de los platillos regionales en los restaurantes de las orillas.

Ha recibido 166 puntos

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Huamantla - Colorida alfombra de mestizaje (Tlaxcala)

32. Huamantla - Colorida alfombra de mestizaje (Tlaxcala)

Vigilada por la Malintzin, se yergue en el valle tlaxcalteco como una ciudad en la que se funde la arquitectura afrancesada, la tradición ganadera, la cultura titiritera y el efímero arte de los tapetes de aserrín. Ciudad de ermitas y haciendas, en su pequeño territorio vive el color, la alegría... Ver mas
Vigilada por la Malintzin, se yergue en el valle tlaxcalteco como una ciudad en la que se funde la arquitectura afrancesada, la tradición ganadera, la cultura titiritera y el efímero arte de los tapetes de aserrín. Ciudad de ermitas y haciendas, en su pequeño territorio vive el color, la alegría y la emoción de un pueblo orgulloso de sus raíces prehispánicas.
Huamantla se localiza a sólo 45 kilómetros de Tlaxcala, al hablar de este Pueblo Mágico, es inevitable no pensar en su colorida feria que año con año se celebra en honor de la Virgen de la Asunción, en las famosas huamantladas, en el concurso de paella y flamenco. Su gente cálida transmite en cada momento la historia y la tradición de su ciudad.

Lo mejor para conocer

Conserva la fisonomía de su sabor colonial, sus fachadas sencillas con balcones y algunos edificios de estilo porfirista afrancesado, dan cuenta de su historia. Entre las construcciones que sobresalen destaca El Templo y Ex Convento de San Luis Obispo, patrono del pueblo, construcción franciscana de mediados del siglo XVI. Se localiza frente a la plaza principal, a simple vista puede admirarse el nicho al centro con la imagen de San Antonio, rodeada por escudos de la orden franciscana y una ventana coral. Al interior puede verse el retablo mayor de estilo churrigueresco dedicado a la Virgen.
A un lado de la plaza resalta un edificio de cantera oscura, es la Parroquia San Luis Obispo de Tolosa, su majestuosidad descansa en las seis imágenes de alabastro que figuran en sus corredores. El interior conserva apreciables obras de arte: el altar mayor de estilo barroco con la imagen de San Luis Obispo de Tolosa, el retablo salomónico dedicado a la Virgen María y el retablo de los nazarenos.

De estilo neoclásico, el Palacio Municipal es un ejemplo de la antigua arquitectura que distingue a Huamantla: edificio de dos plantas, ambas de balcón corrido, delimitadas por cornisas; la sencillez de su puerta de acceso contrasta con lo profuso de su remate mixtilíneo, en el que se distingue el escudo nacional, un reloj y una pequeña campana. En su interior alberga los murales del artista tlaxcalteca Desiderio Hernández Xochitiotzin, una reproducción del Códice de Huamantla y una colección fotográfica.
Huamantla es cuna de los títeres, legado de la familia Aranda desde 1850, cuando fundó su compañía. Ahora, frente al Parque Juárez se localiza el Museo Nacional del Títere Rosete Aranda; en sus ocho salas se exhibe una excelente colección de títeres hechos por esta familia, otros provenientes de Alemania, España, Francia, Italia y otros más de la cultura hindú, paquistaní e indonesia.
Para aquellos amantes de la tauromaquia, aún es posible disfrutarla en la plaza de toros La Taurina, y a un costado, visitar el Museo Taurino, que cuenta con una colección de carteles del siglo XX, maquetas de los principales edificios del pueblo y de otras plazas de toros, trajes de luces, muletas, capotes y todos los elementos del ajuar representativo de la fiesta brava.




Lo más sabroso

Lo típico
La cocina ofrece platillos mestizos como mixiotes, barbacoa de hoyo, mole de guajolote, pollo estilo Tocatlán y memelitas; junto con los dulces cristalizados, el postre tradicional es el muégano. Los platos típicos para unos, exóticos para otros, son los de herencia prehispánica, como los chinicuiles o gusanos rojos de maguey, chapulines, escamoles y huevera de mosco o ahuautli.

De las piezas artesanales destacan las elaboradas en papel amate, obtenido de la corteza de un árbol con la técnica heredada de los otomíes. Los artesanos de Tlaxcala sobresalen en la alfarería, principalmente de barro rojo, y la elaboración de textiles. Lleve a casa una figura hecha de totomoztle u hoja de maíz, o bien una de las famosas máscaras de madera que usan los huehues durante el carnaval.


Alrededores por descubrir

Los aficionados de la fiesta brava no pueden perderse un recorrido por las ganaderías de las inmediaciones de Huamantla. Una excelente opción es visitar la Ganadería La Laguna, cuenta con su propio coso para que los más osados se atrevan a desafiar a su suerte en una tienta de vaquillas. Si lo que busca son historias de fantasmas y aparecidos, entonces debe conocer la Hacienda Soltepec La Escondida, precioso edificio de dos plantas, rematado por almenas. No debe olvidar hacer una escala en la Ex Hacienda y Ganadería Tenexac, Patrimonio Histórico de México por el INAH. Si de aventura se trata, visite l Parque Nacional La Malinche, a 30 kilómetros de Huamantla.

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Huasca de Ocampo - Visiones y abstracciones (Hidalgo)

33. Huasca de Ocampo - Visiones y abstracciones (Hidalgo)

Al adentrarse en esta región los sentidos del visitante se ven incitados por varios factores, entre ellos el paisaje serrano, las viejas haciendas mineras de la época colonial, la gastronomía, herencia de los antepasados y de los mineros ingleses; la abundante presencia del agua en forma de... Ver mas
Al adentrarse en esta región los sentidos del visitante se ven incitados por varios factores, entre ellos el paisaje serrano, las viejas haciendas mineras de la época colonial, la gastronomía, herencia de los antepasados y de los mineros ingleses; la abundante presencia del agua en forma de arroyos, ríos, lagunas, presas y cascadas; y el ambiente que se respira en el pintoresco poblado con su sello mágico caracterizado por sus casas con techos rojizos.
Sólo hay que recorrer 38 kilómetros desde la ciudad de Pachuca e internarse en la sierra para llegar a este interesante destino que combina lo hecho por el hombre con la obra de la naturaleza. Su paisaje invita a recorrer a pie la mayoría de sus rincones, dotados con la suficiente infraestructura para pasar un agradable fin de semana. Huasca proyecta en sus casas de cantera blanca con techos de dos aguas y en sus calles, la imagen provincial de un pintoresco poblado.

Lo mejor para conocer

Desde el siglo XVIII las haciendas de beneficio de los minerales de plata extraídos de las entrañas de sus montes ocuparon un lugar especial en Huasca, la primera en la región fue la Ex Hacienda de Santa María Regla, sus patios, su bella capilla de portada barroca y las bóvedas, en las que se depositaba el material y comida, aún conservan ese aire minero que la distingue. No menos atractivo resulta el viejo puente sobre la corriente del río que desciende dejando atrás una hermosa cascada.
La Ex hacienda de San Miguel Regla es un tesoro arquitectónico y natural. Aún conserva los arcos que eran parte de los grandes patios y los hornos donde se extraía la plata, ejemplo de las construcciones del siglo XVIII. Su casco ahora funciona como un agradable hotel campestre con chimeneas en sus habitaciones, enaltecido por el lago que lo rodea.

En la zona la naturaleza es prodigiosa, sólo basta admirar los Prismas Basálticos, para recordar aquel cuadro dibujado a lápiz por Humboldt, que plasma las bellas columnas geométricas de basalto formadas por el enfriamiento acelerado de un gran derrame de lava. En Huasca es posible conjugar la tranquilidad con las emociones fuertes, para ello sólo basta llegar a la Presa de San Antonio y practicar kayac y remo.
La abundante agua de la región es aprovechada por criaderos de peces, donde el visitante tendrá a su disposición cabañas y sitios para acampar o para pasar un agradable fin de semana en contacto con la naturaleza: tal es el caso del desarrollo ejidal El Huariche, ubicado en un paraje cubierto por árboles de encino. Están también los sitios denominados El Zembo y El Bosque de las Truchas. Este último es un lugar ideal para practicar la pesca de la trucha arcoiris.




Lo más sabroso

Lo típico
En varias de las singulares casas del pueblo de Huasca se ofrecen los exquisitos pastes, una especie de empanada de carne y harina inventada por mineros ingleses. Además, en los criaderos de peces de los alrededores, la gente prepara excelentes platillos de pescados recién capturados.

Los indígenas de la región, principalmente de orígenes náhuatl y otomí, se dedican a elaborar interesantes objetos ornamentales y de uso cotidiano, como son: prendas de lana, muebles de madera, vajillas y maceteros de barro color rojizo, objetos de hierro forjado, muebles rústicos, velas y escobas que pueden ser adquiridas en tiendas que ocupan las pintorescas casas de Huasca.


Alrededores por descubrir

Lo Nuevo
Un poco más arriba, en la sierra, está muy cercano Real del Monte, cuyo pasado minero está impregnado en sus construcciones.
El amante de las caminatas, el escalador de peñas o simplemente el admirador de paisajes, encontrará en los alrededores de Huasca lugares a su gusto, como el Parque Nacional El Chico, dotado de áreas para acampar, albergue alpino y muchas hectáreas pobladas por densos bosques de pino, encino y oyamel. Generalmente la neblina avanza lentamente en esta zona con un toque misterioso, penetrando sus brazos tentaculares entre los erguidos picos de numerosos peñascos como Las Ventanas, La Muela, Cervino y La Bruja, en ocasiones con paredes verticales mayores a los 150 metros de altura.
Al norte de Santa María Regla se encuentra la Barranca de Metztitlán, al borde de sus paredes emerge una puntiaguda roca de basalto llamada Peña del Aire, desde donde sus escaladores obtendrán un vertiginoso panorama.

Las Barrancas de Aguacatitla en este mismo municipio, son una excelente opción para practicar deportes de aventura como rappel, cañonismo, tirolesa, pesca deportiva, y senderismo diurno y nocturno, entre otros. Además, posee pasajes hermosos y columnas basálticas. Pertenecen a la Reserva de la Biosfera de Meztitlán.

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Coatepec - Entre los aromas del café (Veracruz)

34. Coatepec - Entre los aromas del café (Veracruz)

En el vergel que cubre las faldas orientales de los volcanes Pico de Orizaba y Cofre de Perote, se distingue esta pequeña ciudad caracterizada por sus amplias casonas construidas al estilo andaluz con hermosos jardines interiores. Por sus calles se percibe el aroma del café tostado, sello... Ver mas
En el vergel que cubre las faldas orientales de los volcanes Pico de Orizaba y Cofre de Perote, se distingue esta pequeña ciudad caracterizada por sus amplias casonas construidas al estilo andaluz con hermosos jardines interiores. Por sus calles se percibe el aroma del café tostado, sello distintivo de su magia, la misma que resurge en la belleza de sus parques y haciendas.
Coatepec se encuentra a escasos ocho kilómetros de la ciudad de Xalapa. Su altitud es de 1,250 msnm, por lo que goza de un clima templado con escasa variación de temperaturas a lo largo del año. Su principal producción agrícola es el café, de prestigio nacional; seguida del plátano, mango y otras frutas tropicales. La vegetación en esta zona es prodigiosa, combinando los bosques de montaña con selvas bajas, áreas cultivadas, campos florales y viveros.

Lo mejor para conocer

En la zona urbana de Coatepec es interesante visitar algunos edificios, parques y museos. Entre la armonía de las calles destaca el Palacio Municipal, obra del siglo XIX dotada de una elegante arquería, sus columnas de piedra labrada y sus capiteles estilo griego, le dan una belleza arquitectónica señorial. A lado se encuentra la Parroquia de San Jerónimo, con ciertos elementos barrocos del siglo XVIII. Disfrutar de su paisaje acogedor es un agasajo, el Parque Hidalgo es un ejemplo, con sus arbolados y hermosos jardines para tomar un descanso al caminar por las calles de esta población, en cualquiera de sus salidas se llega a otros sitios importantes, el Museo El Café-Talapan, dedicado a la difusión de la producción del café, es una tradición en la localidad. Otro llamativo museo es La Mata, construcción de estilo europeo del siglo XIX, fue en esa época el beneficio de café más grande de América, aún conserva su maquinaria original.

Caminar por Coatepec es conocer la historia cafetalera a través de sus haciendas, vistas como hoteles o museos. La Ex Hacienda de Orduña se dedicó desde el siglo XVIII a la producción de caña de azúcar y después al café, al mismo tiempo que cultivaba cítricos. Sus instalaciones incluyen ahora una biblioteca, un departamento pedagógico para los niños, un taller de litografía y espacios dedicados a exposiciones culturales. La Ex Hacienda de Zimpizahua fue famosa por su producción de caña de azúcar y aguardiente. Hoy cuenta con servicios de hospedaje y restaurante. Una de las grandes fincas cafetaleras de la región, aún en actividad, es la Hacienda El Trianón, que procede del año de 1901, se conservan los muebles originales y obras de arte de hierro forjado.




Lo más sabroso

Lo típico
Los restaurantes que ocupan sus antiguas casas, permiten asomarse por sus portones y descubrir exquisitos platillos regionales: mole, chileatole, antojitos mexicanos, carnes rojas, langostinos, truchas y mariscos. Para el postre no hay como una deliciosa nieve de limón servida junto con hojas de naranjo a manera de cucharas. Ya para la sobremesa no debe faltar una taza de café, cuyo suave aroma conquista hasta el paladar más exigente, puede ser acompañado con una masafina, pan de requesón cocido en horno de leña.

Son famosos sus invernaderos y viveros, sin duda será una agradable visita para los coleccionistas de plantas, sobre todo por la abundancia de orquídeas y especies exóticas. Los lugares más reconocidos en esta zona son La Purísima, María Cristina y La Providencia. Es común ver en la plaza sitios destinados a la venta de recuerdos como collares, pulseras, aretes y anillos, elaborados con el grano de café.


Alrededores por descubrir


Para darse cuenta del maravilloso escenario en que se asienta Coatepec, basta subir al mirador del Cerro de Las Culebras, desde ahí se aprecia el conjunto de casas típicas de la población sobrepasado por las torres y cúpulas de las iglesias, al fondo resalta el distinto tono de verdes de las montañas con el blanco reluciente de las nieves del Pico de Orizaba. Los escaladores pueden aventurarse en el gran Peñón de Cuauhtémoc, de 50 m de altura, cerca del paraje La Herradura. La presencia de ríos y arroyos propician la existencia de hermosas cascadas en la región, como La Granada, al poniente de la ciudad o la Cascada Bola de Oro, dentro de la finca cafetalera del mismo nombre. Para la caminata y recorridos en bicicleta o caballo están el Trianón y el Río la Marina. Como complemento, está el Balneario Agualegre con albercas de agua templada, juegos acuáticos y servicio de hospedaje, ofrece también la apiterapia, método de curación por medio de abejas y productos derivados de estos insectos.

Ha recibido 159 puntos

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Creel - La puerta de las Barrancas del Cobre (Chihuahua)

35. Creel - La puerta de las Barrancas del Cobre (Chihuahua)

Creel es la puerta a dos parajes de maravilla: el mágico mundo de los tarahumaras y las portentosas Barrancas del Cobre. Todo lo que se le puede pedir a la Sierra Madre Occidental se encuentra aquí: enormes formaciones rocosas, románticos lagos, bosques interminables y cascadas de ensueño, que... Ver mas
Creel es la puerta a dos parajes de maravilla: el mágico mundo de los tarahumaras y las portentosas Barrancas del Cobre. Todo lo que se le puede pedir a la Sierra Madre Occidental se encuentra aquí: enormes formaciones rocosas, románticos lagos, bosques interminables y cascadas de ensueño, que vistas desde lo alto son un poema a la naturaleza.
Llamado originalmente Rochivo por los rarámuri, se ubica a 247 kilómetros al sureste de la ciudad de Chihuahua, sobre las partes altas de la Sierra Madre Occidental, conocida como Sierra Tarahumara. En 1907, al ser inaugurada la estación del tren, se le dio su actual nombre, en honor al famoso gobernador local Enrique Creel. Al paso de las décadas, este pueblo ganó importancia por su industria maderera y como nudo de comunicaciones de la sierra. Los viajeros descubrieron poco a poco los múltiples atractivos naturales que lo rodean. Hoy es un punto imprescindible de todo viaje al estado grande.

Lo mejor para conocer

Lo más notable de este agradable pueblo maderero está en la Plaza de Armas y sus alrededores inmediatos. En medio de la explanada arbolada hay un sencillo quiosco y un monumento a Enrique Creel. En la esquina noreste de la plaza se levanta la Iglesia de Cristo Rey de estilo neogótico y junto a ella, el Templo de Nuestra Señora de Lourdes, ambas construcciones muy austeras del siglo XX. En el costado poniente de la plaza no hay que perderse la Casa y Museo de las Artesanías, dedicado a los rarámuri. Además de un interesante acervo de piezas históricas, utensilios de uso cotidiano y fotografías; su tienda ofrece una gran variedad de artesanías. Hacia el poniente del pueblo, hay un mirador natural en lo alto de una colina, donde se encuentra un Monumento a Cristo Rey, una imagen de ocho metros de altura de Jesucristo con los brazos abiertos, que ya es una figura emblemática de Creel.

A escasos kilómetros al sureste del centro de Creel está San Ignacio Arareko. Si no se ven casas alrededor es porque sus habitantes tarahumaras viven dispersos en el bosque circundante. Ahí vale la pena observar su vieja iglesia de piedra, la misión, que es el centro de reunión de la comunidad y donde realizan sus celebraciones ancestrales. Hay varios parajes con grandes rocas a las que la erosión les ha dado formas muy caprichosas. Está el Valle de Los Hongos, el Valle de Las Ranas y, el más famoso de todos, el Valle de los Monjes, a veces llamado "Valle de los Dioses". Ahí se yerguen gigantescas peñas verticales, algunas de las cuales superan los 50 metros de altura. Un par de kilómetros más allá se encuentra el Lago de Arareko, un bellísimo cuerpo de agua en forma de herradura, con 40 hectáreas de superficie y rodeado de un sereno bosque de pinos. Este lugar cuenta con algunas cabañas campestres de alquiler.

campestres de alquiler.




Lo más sabroso

Lo típico
La comida tradicional serrana destaca por sus productos deshidratados como la carne seca y los chiles secos. Ambos son ingredientes esenciales de uno de los platillos más típicos de la región: el delicioso caldillo de carne seca, fácil de encontrar en Creel, sabe mejor si lo acompaña con tortillas azules, del maíz que se da en la sierra. Ricos platillos se preparan con mariscos frescos, todos los días los trae el ferrocarril recién extraídos de la bahía de Topolobampo en Sinaloa.

La artesanía más tradicional de los rarámuri es la cestería, en especial los wares, canastas tejidas con palmillas. Pero en fechas recientes, han incursionado con gran maestría en productos de madera tallada, objetos decorativos y muebles; objetos de barro y artículos de lana. Asesorados por escuelas italianas, también comienzan a fabricar violines de una calidad extraordinaria.

Alrededores por descubrir

Lo Nuevo
De Creel puede llegar a Recowata, localizado 15 kilómetros al sur, donde hay un maravilloso manantial de aguas termales. Requiere un dia para ser disfrutado y si prefiere puede acampar junto al manantial y admirar el paisaje en medio de la barranca. Otro sitio de fácil acceso es Cusárare, a 21 kilómetros al sureste de Creel, ahí puede visitar la misión Los Santos Cinco Señores de Cusárare construida en 1733 por los jesuitas, en su interior apreciará interesantes diseños tarahumaras. A unos pasos se encuentra el sorprendente Museo Loyola, con una excelente colección de arte sacro virreinal de la región serrana. A unos kilómetros, está la cascada de Cusárare, de 30 metros de altura, rodeada de un hermoso bosque. Entre julio y diciembre, las lluvias la hacen especialmente bonita.
Creel es puerta de entrada a las Barrancas del Cobre, ahí, puede contratar diversos tipos de excursiones que le permitan acercarse a ellas y ver su magnificencia. Desde ahí hay también transporte público a puntos como Batopilas, un viejo pueblo minero en el fondo de las barrancas. Una manera cómoda y espectacular de ver las barrancas es, por supuesto, desde el ferrocarril Chihuahua al Pacífico, El Chepe. La estación Divisadero, cuyo nombre hace honor a la vista que desde ahí se tiene, está a sólo hora y media de distancia. Aunque, claro, no faltan panorámicas maravillosas en el resto del trayecto hasta Los Mochis, Sinaloa.
Otro lugar extraordinariamente bello y no muy lejano a Creel es la Cascada de Basaseachi, situada a 140 kilómetros al noroeste por carretera pavimentada.

Sobre la popular calle López Mateos también está el Museo de Paleontología, con fósiles encontrados en el desierto de Chihuahua.
Otra manera cómoda y espectacular de conocer las barrancas, es tomando el nuevo teleférico, un recorrido escénico de 15 minutos que permite disfrutar el paisaje, bajar en los puntos más importantes o bien, aventurarse en alguna de sus 5 tirolesas.

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Palizada (Campeche)

36. Palizada (Campeche)

Soy fanática de las historias de piratas, por eso nos lanzamos a Palizada, una localidad ribereña de casas bajas con la inusual característica de que tienen techos de teja francesa. Dichas lozas cuentan el pasado del pueblo, pues los bucaneros las utilizaban como lastre en sus barcos y las... Ver mas
Soy fanática de las historias de piratas, por eso nos lanzamos a Palizada, una localidad ribereña de casas bajas con la inusual característica de que tienen techos de teja francesa. Dichas lozas cuentan el pasado del pueblo, pues los bucaneros las utilizaban como lastre en sus barcos y las intercambiaban por troncos de palo de tinte, madera preciosa que vendían en Europa por ser materia prima para realizar colorantes.

Ha recibido 155 puntos

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Villa de Santiago - El hechizo de la montaña (Nuevo León)

37. Villa de Santiago - El hechizo de la montaña (Nuevo León)

Asentado en las Cumbres de Monterrey, es un paraíso natural rodeado de cascadas, montañas, bosques, presas y cañones. Poblado encantador que en sus calles y viejas casonas refleja su belleza colonial. Su esplendor natural lo ha convertido en destino preferido para los amantes de los deportes... Ver mas
Asentado en las Cumbres de Monterrey, es un paraíso natural rodeado de cascadas, montañas, bosques, presas y cañones. Poblado encantador que en sus calles y viejas casonas refleja su belleza colonial. Su esplendor natural lo ha convertido en destino preferido para los amantes de los deportes extremos a la que llaman capital nacional del cañonismo.
El bonito pueblo virreinal de la Villa de Santiago ha sido desde hace décadas el escape tradicional de fin de semana de los regiomontanos. Y con toda razón, además de cercano, a sólo 33 km de la Macroplaza, siempre tiene algo para todos los gustos. Desde tranquilos rincones para relajarse y descansar, hasta actividades de aventura para dejar correr torrentes de adrenalina, pasando por espacios recreativos familiares y mil parajes naturales de belleza excepcional.


Lo mejor para conocer

El centro, con sus calles empedradas y sus viejas casonas es uno de los espacios urbanos más bonitos del noreste de México. Sobran pretextos para caminarlo, lo primero por conocer es la Parroquia de Santiago Apóstol, ubicada frente a la plaza principal. Esta iglesia, terminada en 1854, tiene una portada de gusto barroco, un atrio con grandes escaleras y dos torres de desigual tamaño. En conjunto es una linda iglesia. A su izquierda, se encuentra el viejo Palacio Municipal que en 2007 fue acondicionado y reinaugurado como Museo de Historia de Santiago. Vale la pena echarle un vistazo a su acervo de monedas, vestidos, maquinaria, utensilios de cocina y otras piezas históricas que transportan al pasado.

Una cuadra atrás de la iglesia hay un mirador con una magnífica vista del valle donde se extiende la presa de la Boca. Frente a la iglesia, pero al otro lado de la plaza, está la Casa de la Cultura, que siempre tiene exposiciones temporales de arte. En la plaza y calles aledañas, el viajero encontrará hoteles, restaurantes, galerías de arte y tiendas de objetos decorativos, algunos de los cuales ocupan grandes casonas decimonónicas o de principios del siglo XX.
Muy cerca del centro de Santiago, al oriente de la carretera se encuentra la Presa de la Boca rodeada de grandes montañas. Fue construida en los años sesenta para garantizar el abasto de agua a Monterrey. En sus riberas hay infinidad de restaurantes, hoteles y embarcaderos. Se pueden tomar los paseos en catamarán para recorrer las tranquilas aguas de la presa, acompañados de música y bebida.
Al oriente de esta presa, por un ramal de unos 5 kilómetros que parte desde Cavazos, en lo alto de un cerro, se localiza una mina de barita hoy abandonada. Se le conoce como la Cueva de los Murciélagos o de Agapito Treviño, pues se dice que ahí escondió alguno de sus tesoros. Al caer el sol, salen de su enorme boca gigantescas nubes oscuras de murciélagos en busca de su alimento nocturno. Hay inclusive una pequeña plataforma junto a la carretera que funciona como mirador y es el mejor punto para observar este fenómeno.




Lo más sabroso

Lo típico
Hay muchos restaurantes que ofrecen muy buena comida regional, donde se saborean platillos típicos como la carne asada, el "machacado", carne seca y desmenuzada que en otras partes de México se conoce como machaca con huevo, y el menudo. El platillo clásico de Santiago que nadie debe perderse es el asado de puerco, carne de cerdo guisada con salsa de chile rojo; normalmente va acompañado de arroz y frijoles "envenenados", fritos en la manteca del mismo cerdo que son una delicia.

Hay múltiples tiendas-talleres de muebles rústicos: comedores, bases de cama, armarios y mecedoras, en el poblado de Cavazos. También tiendas de artesanía en cantera: fuentes, imágenes de la Virgen y otras piezas con este material.


Alrededores por descubrir


A 9 km al sur de Santiago está una joya natural, emblemática de Nuevo León, la Cascada Cola de Caballo. Esta preciosa cascada mide 25 metros de altura, en su sección principal se puede visitar todos los días del año. Junto a ella está el Hotel Hacienda Cola de Caballo que, entre otros servicios, cuenta con un mirador desde donde se practica el salto bungee. Por el mismo camino que lleva a la cascada se accede a múltiples rincones serranos con bosques de increíble belleza, como Puerto Gringo con un mirador espectacular, y el área de cabañas de alquiler de Ciénega de González. Conforme uno se interna a la Sierra Madre Oriental, se aprecian lugares ideales para escalada en roca, rappel, espeleísmo y cañonismo. Con distinta longitud y grado de dificultad están los cañones de El Salto, El Laberinto, Hidrofobia, Chipitín, y el famoso Cañón de Matacanes, que es el que guarda las mayores bellezas por su gran diversidad, además el cañón tiene dos cuevas subacuáticas, rapeles, toboganes y saltos.

Ha recibido 154 puntos

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Capulálpam de Méndez - Las maravillas de la sierra (Oaxaca)

38. Capulálpam de Méndez - Las maravillas de la sierra (Oaxaca)

Joya inigualable del rincón de la Sierra Norte de Oaxaca, Capulálpam guarda parajes boscosos de excepcional belleza, una enorme variedad de flora y fauna y una arquitectura virreinal de primer nivel, cubierta de la singular neblina de la zona que dota de un gran misticismo a este Pueblo Mágico... Ver mas
Joya inigualable del rincón de la Sierra Norte de Oaxaca, Capulálpam guarda parajes boscosos de excepcional belleza, una enorme variedad de flora y fauna y una arquitectura virreinal de primer nivel, cubierta de la singular neblina de la zona que dota de un gran misticismo a este Pueblo Mágico, alegre y colorido, producto de su grandiosa cultura y sus tradiciones zapotecas.
Este poblado zapoteco tranquilo y encantador se localiza a 75 kilómetros al noreste de la capital oaxaqueña. Su nombre oficial es Capulálpam de Méndez. Su iglesia, su gente y su espíritu festivo son motivos más que suficientes para conocerlo. Sus fabulosos bosques serranos, que la comunidad de Capulálpam ha logrado preservar, le valieron un reconocimiento del Fondo Mundial para la Conservación de la Vida Salvaje World Wildlife Fund en 2002.

Lo mejor para conocer

La Parroquia de San Mateo, situada en el centro, sería razón de sobra para llamar a Capulálpam Pueblo Mágico. Es una maravilla, muy austera en su exterior, pero con un interior rico en raros elementos artísticos. Fue erigida en el siglo XVI y de esa época conserva su techo, un elegante alfarje recubierto por afuera con teja de barro. Aún pueden verse varios retablos que muestran todas las variantes del barroco mexicano de los siglos XVII y XVIII, desde el más sobrio barroco salomónico hasta un exuberante churrigueresco donde finas figuras de ángeles hacen las veces de estípites. Puede pasarse horas contemplando todos los detalles de este templo.

Otro punto tan peculiar como interesante es el Centro de Medicina Indígena Tradicional, que ofrece hierbas y medicamentos elaborados con plantas de la región, además de masajes, sobadas, limpias y relajantes baños de temazcal, según las costumbres locales. Es un sitio bien instalado, cuenta con el aval de la Secretaría de Salud. Colabora y comparte instalaciones con la clínica local de dicho organismo. Sus servicios son de muy bajo costo y para todo público, incluidos los turistas.
Los cerros cercanos, a los que se puede llegar caminando en cortas excursiones de un par de horas, reservan mil sorpresas a los viajeros. Es fácil avistar ardillas y conejos. La flora no es menos fascinante; hay rumbos cuajados de orquídeas y bromelias. Hay otros puntos como el Cerro Pelado de 3,100 msnm, donde en los días claros, la vista llega hasta el Pico de Orizaba.




Lo más sabroso

Lo típico
Este es un buen lugar para saborear los famosos moles oaxaqueños: el negro, el coloradito, el amarillo y el verde, pero si quiere un platillo de la localidad, pida el sabroso chichilo. Es también una especie de mole preparado con varios chiles y chícharo verde con el que se baña la carne de puerco o pollo. Los atoles locales son también muy buenos, hay blanco, champurrado, de trigo y con pinole, por ser el mejor es el que se sirve en las bodas. No olvide comprar hongo seta del que se produce en la comunidad.

Destaca el bordado en manta, blusas, huipiles, manteles, servilletas y otras piezas decoradas con llamativos colores. También se producen objetos de madera tallada como floreros, portalápices y servilleteros. Los talleres de orfebrería son muy famosos en la región.


Alrededores por descubrir


La Sierra Norte de Oaxaca es una rica reserva de arte y cultura. En el pueblo vecino de Ix- tlán de Juárez, 9 km al poniente, la bella iglesia de Santo Tomás Apóstol rivaliza en riqueza artística con la de San Mateo.
Por otra parte, la oferta ecoturística de estos rumbos es enorme; sin exagerar, una de las mayores del país. Pueblos muy cercanos a Capulálpam como el propio Ixtlán, o Santa María Jaltianguis, Santa Catarina Ixtepeji, Santa María Yavesía y Santa Catarina Lachatao, también cuentan con múltiples rutas que conducen a hermosos arroyos, cascadas, cerros o parajes boscosos con una altísima biodiversidad. A 2 km del centro por la carretera a Ixtlán está el Centro Recreativo Los Molinos, un criadero de trucha en medio de un espectacular bosque de pino, donde se puede pescar y comer este sabroso pez. El lugar tiene instalados juegos infantiles, un puente colgante sobre el río y una tirolesa. Hay bicicletas y caballos de alquiler para pasear por los senderos del bosque. Recientemente se le construyeron además cabañas para hospedaje.

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Cosalá - Arquitectura de los sueños (Sinaloa)

39. Cosalá - Arquitectura de los sueños (Sinaloa)

Es magia que se adivina en el próspero pasado minero que lo vio nacer, en la increíble arquitectura que ha resistido casi intacta el correr de los siglos. Pueblo multicolor perfectamente integrado con la morfología circundante, de calles empedradas, tradiciones centenarias y leyendas de... Ver mas
Es magia que se adivina en el próspero pasado minero que lo vio nacer, en la increíble arquitectura que ha resistido casi intacta el correr de los siglos. Pueblo multicolor perfectamente integrado con la morfología circundante, de calles empedradas, tradiciones centenarias y leyendas de fantasmas, que sumergen al visitante en la historia.
Cosalá estuvo ocupado por tepehuanes, acaxees y xiximies. Se ubica en la Sierra Madre Occidental en el estado de Sinaloa. La hermosa vegetación que lo rodea hace honor a su nombre prehispánico Quetzalla o Cozatl que quiere decir "lugar de bellos alrededores", que aunado a su maravilloso clima tropical, hacen de este poblado un lugar que no se puede dejar de visitar.

Lo mejor para conocer

Caminar por las estrechas callejuelas que aún conservan la traza urbana original, producto de las irregularidades del terreno, es internarse en alrededor de 500 años de historia. La Capilla de Guadalupe, antes iglesia de San Francisco Javier, es la más antigua de la localidad y data de los años 1650-1700. Está construida con adobe, material muy utilizado en el pueblo por sus cualidades aislantes, exceptuando los remates de las esquinas que son de cantera.
Otro de los grandes atractivos de este pueblo mágico, son las suntuosas casas que se pueden encontrar a lo largo del pueblo, que dan una idea de la gran riqueza que se concentraba en la región. Destaca la Quinta Minera, expresión máxima del lujo de la época, el Palacio Municipal que solía ser una elegante mansión, y la Casa de Don Francisco Iriarte Conde, a un lado del Palacio Municipal.

El área de monumentos históricos puede conocerse en un agradable paseo a pie que permita disfrutar los monumentos con detenimiento, o en el típico recorrido sobre un carruaje antiguo tirado por caballos para tener una visión completa de los atractivos. En esta zona destaca el Templo de Santa Úrsula, edificado alrededor de 1730 por la Compañía de Jesús. Su magnífica construcción de estilo neoclásico cuenta en una de sus esquinas, con un interesante reloj de sol hecho en piedra.
Pero Cosalá no sólo vive en las expresiones de su glorioso pasado, sus ricas tradiciones aún siguen vivas con las moliendas de caña de azúcar. En Higueras de Padilla todavía se conservan los utensilios e instalaciones originales para elaborar múltiples productos derivados.




Lo más sabroso

Lo típico
Gracias a la fuerte tradición de las moliendas de caña sus productos como miel, piloncillo y alfeñique son abundantes en la región. Pero también hay otras delicias para endulzarse el paladar como las conservas de papayo o el dulce de leche. Otros platillos típicos son los tamales, pan, empanadas, machaca, queso, chorizo y diversos guisos típicos que dejarán satisfecho a paladares exigentes.

Los productos artesanales de Cosalá tienen reconocimiento a nivel internacional, por su perfeccionamiento en la talabartería. Los artesanos, principalmente de la comunidad vecina de El Rodeo, ofrecen gran cantidad de artículos de piel y cuero como sillas de montar, cinturones piteados y huaraches. Otro producto explotado es la fibra del ixtle, de la que se elaboran bolsas y hamacas.


Alrededores por descubrir

Lo Nuevo
El área que rodea Cosalá encierra invaluables lugares a la espera de ser descubiertos, a 12 kilómetros del pueblo se encuentra Vado Hondo, lugar donde hay cascadas y pozas que invitan a tirarse un buen chapuzón, mientras se observa la exuberante flora y fauna que abunda en la zona. Para los más intrépidos se ha instalado una tirolesa a más de 40 m de altura. La importancia histórica de esta región minera se hace presente en Guadalupe de los Reyes, donde su bella arquitectura colonial resalta en su singular iglesia y quiosco. Un buen sitio para conocer el proceso de explotación de las minas es la Reserva Ecológica del Mineral de Nuestra Señora, donde es posible también dar un paseo rodeado de vegetación o visitar el aviario de la guacamaya verde que habita estas tierras.

En los alrededores también puede conocer las Grutas México, con infinidad de extraordinarias formaciones geológicas; Higueras Padilla, antiguas moliendas tradicionales de azúcar; y El Rodeo, un pueblo artesanal de gran fama por sus conservas y sus productos de piel.

Ha recibido 147 puntos

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Tlayacapan (Morelos)

40. Tlayacapan (Morelos)

La magia de Tlayacapan radica en los diversos atractivos que conserva, como el baile del “brinco” del chinelo, un museo de momias en su ex convento del siglo xvi, la banda de música más antigua del país, artesanos que siguen creando extraordinarias piezas de cerámica en barro y una gastronomía... Ver mas
La magia de Tlayacapan radica en los diversos atractivos que conserva, como el baile del “brinco” del chinelo, un museo de momias en su ex convento del siglo xvi, la banda de música más antigua del país, artesanos que siguen creando extraordinarias piezas de cerámica en barro y una gastronomía que deleita. Todo esto flanqueado por la sierra de Tepoztlán y bajo el ambiente apacible de los secretos bien guardados.

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Valle de Bravo - Remanso lacustre entre bosques y montañas (Edo. de México)

41. Valle de Bravo - Remanso lacustre entre bosques y montañas (Edo. de México)

Cuando hombre y naturaleza pactan en favor de ambos, surgen maravillas como Valle de Bravo. Este paraíso de montaña, con su inmenso lago artificial ideal para practicar deportes acuáticos, la grata calidez de sus habitantes, su apariencia de estilo colonial y el majestuoso bosque circundante... Ver mas
Cuando hombre y naturaleza pactan en favor de ambos, surgen maravillas como Valle de Bravo. Este paraíso de montaña, con su inmenso lago artificial ideal para practicar deportes acuáticos, la grata calidez de sus habitantes, su apariencia de estilo colonial y el majestuoso bosque circundante, crean la alquimia de donde brota la magia de "Valle".
A tan sólo 85 km de la ciudad de Toluca y a 145 de la ciudad de México asoma Valle de Bravo, o simplemente "Valle" como cariñosamente se le llama. Su agradable clima fresco invita a recorrer sus pintorescas calles engalanadas por casas de estuco blanco y guardapolvos, balcones de hierro forjado, tejados y portales. Este Pueblo Mágico cuenta con una avanzada infraestructura turística con hoteles, restaurantes y campos de golf que permiten descansar y disfrutar al máximo los múltiples atractivos que ofrece.

Lo mejor para conocer

Su atractivo más notorio es su imponente Lago, formado por el embalse de la presa Miguel Alemán construida en 1955. Sus tranquilas aguas son ideales para practicar la navegación, esquí, veleo, kayak y pesca. Desde el embarcadero municipal se puede tomar un paseo en barco de aproximadamente 40 minutos para admirar el lago desde todas sus perspectivas, o se puede ascender al mirador de Monte Alto o el Divisadero para contemplarlo desde las alturas.
En el corazón del pueblo no se puede dejar de visitar la Plaza Central que sorprende por la bella armonía de las construcciones circundantes. Destaca la Parroquia de San Francisco de Asís, patrono del pueblo, que data del siglo XVI. Entre sus particularidades se descubre su singular campanario y una talla de San Francisco de Asís del siglo XVII. El Jardín Central coronado por un quiosco que presenta columnas de madera, exhorta a sentarse en alguna de sus bancas mientras se disfruta de una deliciosa nieve tradicional.

A escasas cuadras de la plaza central se recomienda visitar el colorido Mercado de Artesanías, ubicado en un edificio de características típicas, es perfecto para adquirir productos artesanales propios de la región y de muchas otras partes del país.
Para los visitantes más intrépidos que gustan de los deportes extremos, Valle de Bravo presenta retos que difícilmente se olvidarán. Desde la cima del Cerro de la Cruz o de Monte Alto es posible emprender el vuelo en parapente o ala delta, para sobrevolar el lago en 40 minutos de adrenalina pura.
Disfrutar la naturaleza del lugar no es sólo cuestión de emociones fuertes, puede apreciarse con un recorrido a caballo y sentir el perfumado viento boscoso de los alrededores, hacia Avándaro. O que tal un paseo a las cascadas para deleitarse con el relajante sonido del agua. Destaca la cascada conocida como Velo de Novia por su fácil acceso y popularidad.




Lo más sabroso

Lo típico
La cocina de la región es rica en platillos típicos elaborados con ingredientes de los alrededores como la trucha arcoíris, el mole de guajolote, la tradicional barbacoa, alcachofas, cabeza de res y cerdo al vapor. A partir de las frutas locales se elaboran ricas nieves, ates y licores. Los clásicos antojitos mexicanos se pueden degustar en la Plaza Principal. Además cuenta con una nutrida gama de magníficos restaurantes de cocina internacional.

Sus productos artesanales originales son bellas piezas elaboradas en barro café, cerámica de alta temperatura y textiles de lana, producidas por las diestras manos de artesanos otomíes, mazahuas y mazatlincas. El hierro forjado es también trabajado con maestría en artículos decorativos como lámparas y candiles. Además se encuentran finos trabajos de cestería como aventadores, petates y canastos.


Alrededores por descubrir

Lo Nuevo
Las zonas aledañas a Valle de Bravo también ofrecen grandes atractivos para darse un baño de historia, revitalizar el espíritu o entrar en contacto con la naturaleza. Si se visita la zona entre noviembre y marzo, un excelente lugar es el Santuario de la Mariposa Monarca, donde podrá observar el maravilloso espectáculo de estas incansables viajeras. El Parque Natural Bosencheve y la Reserva de Monte Alto son ideales para lanzarse a la aventura sobre bicicleta de montaña, para la escalada en roca, el campismo y las caminatas por el bosque. Para revivir la historia se recomienda visitar el tranquilo poblado de Temascaltepec, lugar habitado por indígenas mazahuas, conquistado por el rey azteca Axayácatl en 1432, estableciéndose así la última frontera azteca hacia el oeste, que colindaba con el aguerrido imperio tarasco.

Volar sobre el lago es uno de los deportes más populares, ya sea en parapente o en ala delta; aquí encontrará prestadores de servicios certificados que desde el Cerro de las Antenas brindan una experiencia segura.

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Malinalco (Edo. de México)

42. Malinalco (Edo. de México)

Desde que llegamos a este Pueblo Mágico nos cautivó su diversidad vegetal: vimos zapotes blancos, guayabos y ciruelos creciendo al lado de helechos, jacarandas y nopales. Y en más de un patio o jardín nos sorprendieron las miradas colgantes de las orquídeas. Malinalco nos fue conquistando con... Ver mas
Desde que llegamos a este Pueblo Mágico nos cautivó su diversidad vegetal: vimos zapotes blancos, guayabos y ciruelos creciendo al lado de helechos, jacarandas y nopales. Y en más de un patio o jardín nos sorprendieron las miradas colgantes de las orquídeas. Malinalco nos fue conquistando con las muestras vivas de su pasado prehispánico y colonial, con su colorido mercado, sus calles empedradas, sus capillas de barrio y sus hoteles pequeños y encantadores.

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Xico (Veracruz)

43. Xico (Veracruz)

En Xico siempre hay fiesta. Cualquier pretexto es suficiente para que las ollas de mole lleguen a la lumbre. Su gente es bullanguera y amable, tienen todo para serlo: viven en un lindo entorno de casas coloniales donde las flores nunca faltan, están rodeados de montañas y de haciendas... Ver mas
En Xico siempre hay fiesta. Cualquier pretexto es suficiente para que las ollas de mole lleguen a la lumbre. Su gente es bullanguera y amable, tienen todo para serlo: viven en un lindo entorno de casas coloniales donde las flores nunca faltan, están rodeados de montañas y de haciendas cafetaleras. Lo mejor de viajar a este Pueblo Mágico son las estampas que nos regala y que duran en la memoria: burreros vendiendo leche, mujeres torteando a mano y ancianos rezando de madrugada en las iglesias.

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Teúl de González Ortega (Zacatecas)

44. Teúl de González Ortega (Zacatecas)

De inmediato nos llamó la atención su nombre poco común así como su historia. Fue fundado por los españoles cuando Fray Juan Pacheco celebró la primera misa en honor a San Juan Bautista. Sin embargo, en 1935 su nombre cambió al de Teúl de González Ortega debido a que el general Jesús González... Ver mas
De inmediato nos llamó la atención su nombre poco común así como su historia. Fue fundado por los españoles cuando Fray Juan Pacheco celebró la primera misa en honor a San Juan Bautista. Sin embargo, en 1935 su nombre cambió al de Teúl de González Ortega debido a que el general Jesús González Ortega pasó gran parte de su vida aquí. En Teúl aún existen edificaciones de los siglos xviii
y xix construidas sobre los vestigios de asentamientos indígenas.

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Tepotzotlán - Herencia de sabiduría (Edo. de México)

45. Tepotzotlán - Herencia de sabiduría (Edo. de México)

Enclavada en el cerro del Jorobado, esta población resguarda una de las obras de arte más importantes del periodo virreinal. Su magia empieza ahí y se extiende hacia sus callejuelas y su enorme Plaza de la Cruz donde la vida se concentra, con los restaurantes y mercaditos, que le da un ambiente... Ver mas
Enclavada en el cerro del Jorobado, esta población resguarda una de las obras de arte más importantes del periodo virreinal. Su magia empieza ahí y se extiende hacia sus callejuelas y su enorme Plaza de la Cruz donde la vida se concentra, con los restaurantes y mercaditos, que le da un ambiente cálido y colonial.
Localizado a 45 kilómetros de la ciudad de México, aún es posible encontrar en Tepotzotlán un destino ideal para el descanso, la práctica de deportes extremos o simplemente una caminata por las diversas áreas verdes que la rodean. Famoso por su conjunto arquitectónico, este Pueblo Mágico es historia, cultura y tradición; sólo basta disfrutar sus famosas pastorelas, su exótica comida con chapulines o escamoles y su muy concurrida plaza los fines de semana.

Lo mejor para conocer

Desde la entrada llama la atención, imponente y misteriosa, una de las construcciones más representativas del estilo churrigueresco en México, el Templo de San Francisco Javier, del siglo XVIII. Su fachada tiene una ornamentación que se prolonga a los dos cuerpos de la torre, donde el uso de la columna estípite es lo más sobresaliente. Al costado izquierdo, está el Templo de San Pedro Apóstol con una portada atrial neoclásica y con retablos barrocos pintados por Miguel Cabrera. En el segundo tramo de la nave principal, la Capilla de la Virgen de Loreto presenta una portada de corte clásico, su interior es una réplica de la Casa de Loreto. En la parte posterior del templo se encuentran El Camarín de la Virgen y la Capilla El Relicario de San José, reconocidos como máximas expresiones del arte de la Nueva España.

Parte del encanto de Tepozotlán se encuentra dentro del Museo Nacional del Virreinato, asentado en lo que fuera el Colegio de San Francisco Javier, desde 1919 resguarda importantes y valiosas colecciones de objetos relacionados con la historia colonial del país. Conserva una muestra de veinte pinturas del célebre artista novohispano Cristóbal de Villalpando, así como creaciones de Juan Correa, Martín de Vos y Miguel Cabrera. Alberga objetos de uso religioso y civil esculpidos en madera, cera y pasta de caña de maíz. Guarda una colección de utensilios de plata, imágenes talladas en marfil relacionadas con el comercio con Oriente, cerámicas, armaduras, arte plumario, textiles, armas, muebles y una vasta biblioteca con más de 4,000 ejemplares, muchos de ellos incunables.
Frente al museo, se encuentra la Plaza de la Cruz, cuyo valor radica en la cruz atrial de piedra labrada con imágenes de la Pasión de Cristo. A unos metros se encuentra el Quiosco, donde los fines de semana los visitantes y los habitantes se dan cita, ya sea para saborear una rica nieve o ser espectadores de alguno de los eventos culturales que se realizan.
Tepotzotlán es un sitio muy tranquilo que aún guarda ese toque de provincia a pesar de estar a unos cuantos kilómetros de la ciudad de México. Los fines de semana sus calles se visten de pequeños mercados, de puestos de comida, de exhibición de tapetes y de pinturas donde confluyen los visitantes dispuestos a recordar este Pueblo Mágico.




Lo más sabroso

Lo típico
Otro lugar que hace famoso a Tepotzotlán es el Mercado Municipal, distinguido por los deliciosos antojitos mexicanos: quesadillas, sopes, pambazos y tacos; también por la barbacoa y las carnitas. Pero si quiere probar comida más elaborada como el cabrito, los chapulines, los caracoles y los escamoles, sólo se preparan en la Hostería del Convento, restaurante reconocido por su cocina tradicional mexicana y especialidades de temporada.

Los fines de semana se encuentran alrededor de la plaza, mercaditos con una oferta de productos: muebles rústicos, talavera, cestas, prendas, artículos de piel y tapetes.


Alrededores por descubrir

Lo Nuevo
El ambiente tranquilo del centro de Tepotzotlán se extiende a sus alrededores donde continúan las huellas del pasado colonial. Entre las frías montañas se encuentran los Arcos del Sitio, monumental construcción del siglo XVIII, en el que se desarrolló un Centro Ecoturístico y de Educación Ambiental donde se puede hacer senderismo, bicicleta de montaña, además de observar el paisaje en el mirador. Un lugar especial para la familia es el Parque Ecológico de Xochitla, cuenta con ciclopistas, una pared para hacer rappel, golfito, un pequeño tren y juegos infantiles.

En la Plaza de las Artesanías todos los días encontrará artículos elaborados en la región, además, los fines de semana se puede disfrutar de música en vivo en sus terrazas; el acceso es por las avenidas Benito Juárez e Insurgentes. Los Paseos Culturales de Tepotzotlán a bordo de el "Ciclón" son una opción para recorrer todos los atractivos (Av. Juárez 18, Barrio San Martín).

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Tula (Tamaulipas)

46. Tula (Tamaulipas)

Ubicado en un área de transición entre el desierto y el bosque, este Pueblo Mágico de reciente creación es rico en paisajes contrastantes, gastronomía y artesanías. Fue cuna de civilizaciones antiguas y movimientos revolucionarios, es creador de la emblemática cuera tulteca y hace más de cien... Ver mas
Ubicado en un área de transición entre el desierto y el bosque, este Pueblo Mágico de reciente creación es rico en paisajes contrastantes, gastronomía y artesanías. Fue cuna de civilizaciones antiguas y movimientos revolucionarios, es creador de la emblemática cuera tulteca y hace más de cien años fue capital de Tamaulipas. Hoy resurge como Pueblo Mágico, sin duda el menos explorado de todos.

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Mier - Frontera señorial (Tamaulipas)

47. Mier - Frontera señorial (Tamaulipas)

De una atmósfera acogedora y tranquila, en las calles de Mier se conjugan la historia, arquitectura, gastronomía, así como espléndidos parajes de caza y pesca. El visitante quedará prendado de la calidez de su gente y todo lo que proyecta este único pueblo mágico fronterizo. Mier, fue fundado... Ver mas
De una atmósfera acogedora y tranquila, en las calles de Mier se conjugan la historia, arquitectura, gastronomía, así como espléndidos parajes de caza y pesca. El visitante quedará prendado de la calidez de su gente y todo lo que proyecta este único pueblo mágico fronterizo.
Mier, fue fundado en 1753, en un principio se le llamó Paso del Cántaro, luego Estancia de Mier. Este poblado tamaulipeco hoy cuenta con unos 7,000 habitantes. Fue protagonista de la expansión novohispana en Texas, de la guerra contra Estados Unidos en el siglo XIX y del desarrollo fronterizo. Por ello es el corazón histórico y en definitiva, el pueblo más interesante de esta región del río Bravo. Se localiza a 106 kilómetros al poniente de Reynosa y a 154 al noreste de Monterrey.

Lo mejor para conocer

El punto de referencia aquí es la Plaza de Armas, un amplio espacio arbolado y decorado con un bonito quiosco porfiriano octagonal de hierro. Ahí se encuentra la Iglesia de la Purísima Concepción, bonito templo terminado originalmente en 1796, aunque desde entonces ha sufrido varias intervenciones arquitectónicas. Su material predominante es la piedra arenisca y consta de tres naves. Sus torres son desiguales, porque la más alta fue un agregado ya del siglo XIX. Su portada cuenta con un notable juego de varios relieves, entre los que destacan uno con la insignia franciscana y otro más con la imagen de un pelícano, alusiva a Jesucristo.

Al otro lado de la plaza está la llamada Casa de las Columnas o Edificio Consistorial, a lo largo de la historia ha tenido múltiples funciones: ayuntamiento, cárcel y templo masónico. Esta construcción del siglo XIX destaca por su gruesa cornisa moldurada y ondulante, también por su corredor de seis arcos que abarca toda la parte baja de su fachada.
Unas cuadras al sur de la plaza se levanta la Capilla de San Juan Bautista, un pequeño templo edificado en 1835. La piedra de tono café claro, que recubre por entero su fachada y su simpática torre de campanario de dos cuerpos, le otorgan un encanto muy especial.




Lo más sabroso

Lo típico
Hay varios guisos locales deliciosos, como el cabrito en salsa y el caldillo fiscaleño, hecho a base de carne seca, su nombre se debe a que fue la comida preferida de los empleados aduaneros del río Bravo llamados fiscales. Los panes de Mier son de una calidad y variedad que difícilmente se iguala en otros lugares de México, algunas delicias que salen de los hornos locales son las semitas, el pan de campo, las empanadas rellenas de calabaza y cajeta, pan de elote y pan de polvo o polvorones. Hay que probar también las tortillas de harina, los atoles de pinole y de arroz con pasas, así como los tamales de elote. Y para los amantes de los postres, nada como las tortillas de azúcar, los tamales de dulce, el dulce de frijol, la calabaza en tacha y las masitas de azúcar y piloncillo.

Una de las actividades importantes son la costura y el bordado; se hace ropa, tapetes y piezas decorativas para el hogar. Una actividad que las manos artesanas han rescatado es la alfarería, aprovechando que las arcillas locales son muy variadas y producen barros de siete colores distintos.


Alrededores por descubrir

Lo Nuevo
Tres ríos: el Bravo, el Álamo y el San Juan, llenan de vida los alrededores de Mier. La fauna local es abundante y variada, lo cual hace de esta región un punto privilegiado para el turismo cinegético, el venado cola blanca, la codorniz y la paloma de ala blanca es lo que más atrae a los amantes de la cacería. Cada río cuenta con una presa cercana. Al norte de Mier, en el Bravo está la famosa presa Falcón, una de las mayores presas del mundo, cuando disminuye el nivel de sus aguas, se vuelven más visibles las ruinas de Guerrero Viejo y los magníficos restos de su iglesia de San Ignacio de Loyola con más de 200 años de antigüedad. Al sureste de Mier está la presa El Azúcar, alimentada por el río San Juan y sobre el río Álamo que baja de las sierras neoleonesas, se ubica la presa Las Blancas. Estos tres grandes cuerpos de agua están pletóricos de lobina negra, carpa, mojarra y otras especies muy codiciadas en la pesca deportiva. En sus riberas hay numerosos restaurantes, hoteles, embarcaderos y servicios para practicar la pesca o el veleo. En las afueras de Mier se trabaja para abrir próximamente al público un manantial de aguas sulfurosas en la Loma de Los Comales. Los amantes de la historia no querrán dejar de ver un antiguo y peculiar puente colgante sobre el río Bravo, en la cercana ciudad Miguel Alemán.

No olvide visitar la Casa de "La Batalla de los Frijoles Pintos", edificio histórico en el que fueron prisioneros más de 200 soldados texanos en 1842; ni jugar lotería en el kiosko de la Plaza Principal, una tradición de sus habitantes de por lo menos 150 años.

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Real de Asientos - Tierra enigmática de gambusinos (Aguascalientes)

48. Real de Asientos - Tierra enigmática de gambusinos (Aguascalientes)

La ancestral fiebre por los metales preciosos a menudo ha llevado al hombre a sitios de naturaleza agreste, dando vida a pueblos de misterioso encanto como Real de Asientos. El sabor minero del pueblo se refleja en sus monumentos históricos plagados de riquezas artísticas, en sus t&œacute;neles... Ver mas
La ancestral fiebre por los metales preciosos a menudo ha llevado al hombre a sitios de naturaleza agreste, dando vida a pueblos de misterioso encanto como Real de Asientos. El sabor minero del pueblo se refleja en sus monumentos históricos plagados de riquezas artísticas, en sus t&œacute;neles, acueductos y minas. A esto se suma la hospitalidad de su gente, siempre dispuesta a preparar la mesa para recibir a los visitantes. En las cercanías del Cerro de Altamira, a 61 km al noreste de la ciudad de Aguascalientes se encuentra Real de Asientos, pueblo inmerso en un ambiente semidesértico en cuyo paisaje destacan las cactáceas. Recorrer sus calles y monumentos es volver la mirada hacia esa riqueza que ya no se encuentra en las entrañas de la tierra, sino que ha quedado para la posteridad en muestras arquitectónicas, lienzos, paredes y tradiciones.

Lo mejor para conocer

Muestra del valor arquitectónico es la Parroquia de Nuestra Señora de Belén, cuyo Cristo articulado hecho con restos humanos hace más de 400 años, impacta a quien visita este recinto. Debajo de la parroquia pasan unos t&œacute;neles, maravillas de la ingeniería del siglo XVIII, utilizados para desalojar el agua que amenazaba la estructura de la edificación.Posteriormente se puede visitar la Pinacoteca Parroquial que alberga una magnífica colección de retablos de los siglos XVII y XVIII. Sorprende un cuadro &œacute;nico en América Latina que representa la circuncisión del Niño Jes&œacute;s. También está en exhibición la vestimenta que los sacerdotes utilizaban en esa época.

Un misterioso lugar del siglo XVII, es el Cementerio de Guadalupe, el más antiguo de Aguascalientes, en el que solían enterrar a los españoles en función a su nivel social seg&œacute;n hayan sido sacerdotes, ricos o pobres. Con un bello trabajo de cantera y herrería en puertas y ventanas, destaca el Santuario de Guadalupe, magnífica edificación de 1765. Su interior contiene hermosas pinturas de los apóstoles, obra del artista Teodoro Ramírez. La visita a Real de Asientos no puede estar completa sin un recorrido por El Tepozán, sitio de gran importancia histórica y religiosa. El Ex Convento del Tepozán lleva al visitante a la vida monacal de los siglos XVII, XVIII y XIX, a través de sus reducidos pasillos y celdas donde se recluían los monjes franciscanos. El Santuario del Señor del Tepozán, patrono de los mineros, alberga una milagrosa representación encontrada junto a un árbol de Tepozán sobre el cual se erigió el altar y el santuario. El Museo del Tepozán adaptado en las inmediaciones del ex convento es ideal para conocer la historia del pueblo, destaca la influencia de la cultura negra en Real de Asientos, la problemática social y religiosa de la región y la visión mítica de los guachichiles. No todo en Asientos es arte, se pueden contemplar bellezas de la naturaleza en el Museo Vivo de Plantas, recinto que conserva una impresionante colección de más de 1,500 plantas de 45 especies, principalmente agaváceas, cactáceas y crasuláceas, provenientes de decomisos a traficantes de especies. En sus instalaciones existe un agavario, invernadero, cactáreo, herbario y zona de reproducción.

Lo más sabroso

Lo típico
Las delicias típicas son los ricos dulces de leche y los rollos de guayaba, las gorditas y el conejo a la chichimeca. En muchos lugares del pueblo se saborean éstos y más antojitos mexicanos.


La artesanía por excelencia en la región es la alfarería tradicional de barro, presente en numerosas piezas de barro como cántaros, macetas, ollas, jarrones y ceniceros. La veta artística de sus habitantes también se puede observar en los trabajos de cantera rosada que abundan en diversas construcciones de la región.


Alrededores por descubrir

Lo Nuevo
El paisaje gambusino que rodea Real de Asientos ofrece también varios atractivos para gozar de la naturaleza y remontarse al grandioso pasado de la región. Experimente un viaje insólito al Galerón de los Esclavos por la ruta del tren El Piojito, recorrido a través de la antigua ruta mineral utilizada para trasladar el mineral por el camino real hacia San Gil. En la ruta podrá conocer, entre otros lugares: la Plaza del Minero, el Museo de las Cactáceas y el Cerrito de los Flojos. Dada la riqueza que se acumuló en la región, vale también la pena acercarse a la historia presente en las haciendas que hay en la zona como la de Ciénega Grande, El Tule, Los Campos, San Rafael y Santa Apolonia de los Pilotos.

- Los boletos para entrar a la Parroquia de Nuestra Señora de Belén, a la pinacoteca y a los t&œacute;neles se venden ahí mismo. El horario es de 10 a 14 y de 16 a 18 horas. - Los alrededores pueden conocerse a bordo de El Piojito un pequeño tren jalado por un tractor que en hora y media, lo llevará por la sierra agreste, el Camino Real de Tierra Adentro, la primera mina descubierta en este pueblo, y otros atractivos más. Parte de la Presidencia Municipal los sábados y domingos a partir de las 11 horas.

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