14. Los Borgia
César Borgia (de nombre original Cèsar Borja, italianizó su apellido — en italiano, Cesare Borgia) fue duque, príncipe, conde, condottiero, gonfaloniere, obispo de Pamplona, con 16 años, arzobispo de Valencia, con 19 años, capitán general del ejército del Vaticano y cardenal con casi 20 años de...
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César Borgia (de nombre original Cèsar Borja, italianizó su apellido — en italiano, Cesare Borgia) fue duque, príncipe, conde, condottiero, gonfaloniere, obispo de Pamplona, con 16 años, arzobispo de Valencia, con 19 años, capitán general del ejército del Vaticano y cardenal con casi 20 años de edad, durante el Renacimiento. Investido además como Duque en Francia con unos 23 años de edad, este hispano-italiano, perteneciente a la familia de los Borgia, había nacido en Roma el 13 de septiembre de 1475, y fue muerto en batalla en Viana, Navarra, el 12 de marzo de 1507, a los 31 años de edad.
Lucrecia Borgia (en valenciano Lucrècia Borja, en latín Lucretia Borgia, en italiano Lucrezia Borgia) (18 de abril de 1480 - 24 de junio de 1519) fue la hija de Rodrigo Borgia, el poderoso renacentista valenciano que más tarde se convertiría en el Papa Alejandro VI, y de Vannozza Cattanei. Uno de sus hermanos fue el notorio déspota César Borgia. Más adelante la familia de Lucrecia representó como ninguna las impopulares políticas del maquiavelismo y la corrupción sexual comúnmente asociadas a los papados renacentistas.
Juan Borgia (nacido Giovanni de Candia Borgia en Roma en 1474-asesinado en Roma el 14 de junio de 1497), segundo Duque de Gandía (la ciudad natal de la familia, un título creado en la Corona de Aragón por presiones de Rodrigo Borgia, futuro Papa Alejandro VI y padre de Juan) era hermano del famoso César Borgia. Juan, hijo del Papa Alejandro VI y Vannozza Cattanei, nació en Roma en 1474. Se casó con María Enríquez de Luna, viuda de su hermano mayor. Fue nombrado 2º Duque de Gandía, Duque de Sessa y Gobernador de Dan Peters. Fue asesinado la noche del 14 de junio de 1497 y su cuerpo, con 30 ducados de oro sin tocar en la bolsa de su cinturón, arrojado al Tíber, para la inmensa desdicha del Papa. Este episodio originó el cruel epigrama de Jacobo Sannazzaro acerca del Papa como «pescador de hombres». Sus pocos sirvientes también fueron asesinados, de manera que no hubo testigos
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