Versión impresa

MITOS, LEYENDAS Y SÍMBOLOS RELACIONADOS CON LOS SIGNOS DEL ZODÍACO.

MITOS, LEYENDAS Y SÍMBOLOS RELACIONADOS CON LOS SIGNOS DEL ZODÍACO.

  • Lista creada por Bcn Cdad.
  • Publicada el 02.09.2012 a las 17:38h.
  • Clasificada en la categoría Cultura.
  • La lista SI admite nuevos comentarios.
  • La lista SI admite que sus elementos sean votados.
  • La lista NO admite que otros usuarios añadan nuevos elementos.

Avatar de Bcn Cdad

Último acceso 22:35h

Perfil de Bcn Cdad

  • Las estadísticas del usuario se mostrarán en los próximos días.

Ver el perfil de Bcn Cdad

Estos son los elementos de la lista. ¡Vota a tus favoritos!

ESCORPIO

1. ESCORPIO

El escorpión es un animal extraño, que por su par de pinzas delanteras y su aguijón venenoso, a veces mortal, nos hace pensar en una verdadera máquina de guerra ambulante. Se dice de los nativos de este signo zodiacal, el cual tiene como símbolo este arácnido de las regiones calurosas, que son... Ver mas
El escorpión es un animal extraño, que por su par de pinzas delanteras y su aguijón venenoso, a veces mortal, nos hace pensar en una verdadera máquina de guerra ambulante. Se dice de los nativos de este signo zodiacal, el cual tiene como símbolo este arácnido de las regiones calurosas, que son muy resistentes y cuentan con muchos recursos. Tanto es así, que el escorpión posee cuatro pares de pulmones y su reputación de relativa invulnerabilidad no necesita demostración. Se dice incluso que escapa a las emisiones radiactivas, especialmente destructivas. Es un animal nocturno que vive en las regiones calurosas. A modo de ejemplo, la especie que se encuentra en los desiertos no se mueve hasta que no hay una temperatura ambiente de 45 °C como mínimo, mientras que a 20 °C grados se queda petrificado de frío. Su aspecto agresivo, sus movimientos furtivos, silenciosos, rápidos, enérgicos y su veneno mortal, no han hecho precisamente de él un animal que despierte simpatías.

Sin embargo, su carácter luchador y valiente indujo a los antiguos a hacer de él el ''portador de verdad'', el que lucha hasta el final por una causa justa o para que la verdad triunfe. Así, antes de la aparición de la primera dinastía de faraones en Egipto, es decir, al principio del IV milenio a.C., aproximadamente, un mítico rey egipcio, primer unificador del imperio, fue conocido con el nombre de Selek, el escorpión, y se le representó con este animal. Su esposa Selket, representada con la cabeza de Isis tocada por una cofia de rapaz, coronada por un escorpión, era una diosa adorada por una importante comunidad de brujas y curanderos.

Según una leyenda griega, Artemisa, la hermana gemela de Apolo (que será Diana cazadora para los romanos), envió un escorpión a Orión, el cazador gigante, que había intentado violarla. El escorpión le picó en un talón y lo mató. En reconocimiento al servicio prestado a Artemisa, el escorpión que le había permitido saborear la venganza se convirtió en constelación. Orión, después de morir, se convirtió también en constelación. Así, desde entonces, Orión va hacia el oeste y desciende en el horizonte cuando aparece, al este, el Escorpión.

La célebre fábula, de origen oriental, del escorpión que le pide a la rana que le ayude a pasar una corriente de agua sobre su espalda, jurándole por todos los grandes dioses que no le hará daño, pero que finalmente le pica y, claro está, se ahoga con ella, puede ser muy ilustrativa de las pulsiones instintivas irreprimibles que sienten, a veces, los nativos de este signo.

No es un ejemplo exagerado ni debe ponerse en duda. En efecto, no hay ningún otro signo del zodíaco que tenga unas cualidades, por un lado tan lúgubres y negativas y, por otro, tan luminosas y positivas. El signo de Escorpio simboliza las fuerzas regeneradoras, principio sin el cual la vida no podría renovarse. Ahora bien, toda regeneración implica una forma de muerte o destrucción, aunque ésta no sea definitiva. Es necesaria para la renovación de la vida. Así, la simbología y los mitos relacionados con el signo Escorpio están llenos de cierta intensidad que perturba la imaginación, para despertar las conciencias adormecidas.

Aquí, en la Tierra, todo tiene un principio y un final. Pero un final implica necesariamente otro principio, ya que, en realidad, nada muere jamás, todo se transforma. Éste es el gran principio de la vida, que conoce el signo Escorpio.

Ha recibido 815 puntos

Vótalo:

CÁNCER

2. CÁNCER

Prestemos atención al cangrejo, el animal con que se simboliza este signo del zodíaco. Del mismo modo que de la palabra ''fiesta'' ha derivado ''festejo'', el término ''cangrejo'' es un diminutivo que procede de la antigua palabra cangro, nombre con que nuestros antepasados del siglo XIII... Ver mas
Prestemos atención al cangrejo, el animal con que se simboliza este signo del zodíaco.

Del mismo modo que de la palabra ''fiesta'' ha derivado ''festejo'', el término ''cangrejo'' es un diminutivo que procede de la antigua palabra cangro, nombre con que nuestros antepasados del siglo XIII conocían a ese crustáceo. A su vez, cangro proviene del latín cancer, cuyo genitivo se declinaba como cancri.

Entre los antiguos romanos, la palabra cancer sirvió por igual para designar al cangrejo, para hacer referencias a las cálidas regiones del sur (evidentemente aquellas por las que ''pasa'' el Trópico de Cáncer) y para dar nombre a un signo zodiacal.

En castellano, esta palabra conservó sus tres significados durante toda la Edad Media. Pero a inicios del Renacimiento, hacia el año 1438, también empezó a utilizarse para designar ciertos tipos de enfermedad. En este sentido, hay que buscar la etimología en la palabra griega karkinos, que daría origen al término castellano ''carcinoma''. Entre los griegos, con karkinos se designaba tanto al cangrejo, como a sus pinzas o tenazas y, por extensión, cualquier instrumento de tortura. Asimismo, en numerosas ocasiones la disposición de las pinzas articuladas del cangrejo ha sido relacionada con los brazos de un compás. El cangrejo es un animal que alterna el medio terrestre con el acuático, dotado de un sólido caparazón protector, de pinzas bien desarrolladas, potentes y cortantes y de un abdomen muy reducido. Se encarama en las rocas, vive al ritmo de las mareas y de la Luna, más que ser agresivo, es defensivo y camina de lado o hacia atrás.

Cabe señalar que el cangrejo representado en el decimoctavo arcano mayor del tarot adivinatorio, La Luna, muestra una afinidad con dicho satélite, que los hombres de la Antigüedad no dejaron de revelar: como la Luna, el cangrejo anda tanto hacia adelante como hacia atrás.

Por otra parte, cuando tiene una presa, el cangrejo a menudo prefiere perder sus pinzas que soltarla. Muchos de estos elementos nos recuerdan al nativo de Cáncer, a la vez frágil y tenaz, sensible y dulce, pero cuya combatividad y fuerza de inercia lo confinan a veces al fanatismo.

Como ya sabemos, los dos bucles invertidos y enlazados que simbolizan el signo de Cáncer hacen pensar en los remolinos, en los círculos del agua y en las espirales de las conchas. Algunos vieron en ello la representación de una inversión del movimiento solar, pues Cáncer empieza el día del solsticio de verano, el cual anuncia el decrecer del día y la prolongación de las noches. Pero podría tratarse también de dos lunas crecientes enlazadas, o tal vez una representación del movimiento de las olas, de la marea que sube y baja al ritmo de la Luna. Pues el signo de Cáncer está en correspondencia con todos los mitos relacionados con las aguas-madres originales, nutricias, protectoras, símbolos de toda vida.

Así pues, al igual que el cangrejo, todo lo que está dentro de una envoltura, una cáscara, una concha, pertenece claro está, al campo de este signo, y así ocurre con la matriz, el feto, el huevo y el capullo. Finalmente, el miedo al futuro, una de las características del signo de Cáncer, engendra la nostalgia del pasado, de los orígenes, un espíritu meditativo, contemplativo, una inspiración poética, una imaginación artística, una exaltación o una idealización de la memoria. Debemos hacer aquí alusión a Mnemósine, la personificación mitológica griega de la memoria, que engendró nueve hijas, fruto de nueve noches de amor: ¡las Musas!

Y... ¿qué hacen las Musas? Confieren a los dioses y a los hombres dulzura, dones e inspiraciones...

Ha recibido 565 puntos

Vótalo:

LIBRA

3. LIBRA

Venus, regente de Tauro, también lo es de Libra. En uno y otro caso, estamos hablando de Afrodita, diosa del amor. Sin embargo, Venus en Tauro se asocia más a la naturaleza fecunda de este signo y a la fase de reproducción que le corresponde. En el signo de Libra, hablamos de la diosa del... Ver mas
Venus, regente de Tauro, también lo es de Libra. En uno y otro caso, estamos hablando de Afrodita, diosa del amor. Sin embargo, Venus en Tauro se asocia más a la naturaleza fecunda de este signo y a la fase de reproducción que le corresponde.

En el signo de Libra, hablamos de la diosa del amor puro, irresistiblemente bella, con un vestido ceñido que hechizaba a los hombres que se le acercaban.

Además, los legendarios despechos de Afrodita y su extremo sentido de la posesión son características que van más con el nativo de Tauro que el de Libra, siempre en búsqueda de la armonía.

Para la Venus-Afrodita de Tauro, se trata de fecundar, conservar, comunicarse con la naturaleza, tener. La Venus-Afrodita de Libra conjuga el verbo amar para ser amada, vivir, comulgar con ella misma y los demás, ser. La atracción por los alimentos terrestres hace que la Venus-Afrodita de Tauro sea intensamente sensual.

En cuanto a la Venus-Afrodita de Libra, ésta aspira a saborear los alimentos espirituales, sin renunciar por ello a los alimentos terrestres. Es, pues, indecisa e inconstante, ligera, aérea, pero también sincera, exigente, selectiva y exclusiva. Vive un poco entre dos mundos. Los compara con su balanza. Todo ello nos lleva de forma natural a otra figura mitológica relacionada con el signo Libra, cuya historia es un magnífico ejemplo de los compromisos a los que pueden llegar los nativos de este signo. Nos referimos a Perséfone, hija de Zeus y Démeter.

Perséfone fue secuestrada por su tío Hades, dios de los Infiernos, del mundo subterráneo y los muertos, mientras recogía flores con unas ninfas en la llanura de Enna, en Sicilia. Al perder a su hija, Deméter partió en su búsqueda. Durante nueve días y nueve noches, sin beber ni comer, sin tregua ni descanso, sosteniendo dos antorchas con ambas manos, recorrió el mundo en busca de Perséfone. Al décimo día, se encontró a Helio, el Sol, que le informó del secuestro. Furiosa, Deméter, la diosa maternal de la tierra fecunda, decidió exiliarse hasta que le devolvieran a su hija, provocando la esterilidad de la tierra. Para acabar con este desastre, Zeus exigió a Hades que pusiese en libertad a Perséfone, y aquél lo hizo de inmediato. Pero, a su vez, Perséfone, durante su secuestro había quebrantado el ayuno obligatorio en el Infierno comiendo un grano de granada, lo cual la ataba para siempre a ese oscuro reino.

Finalmente, se llegó a un acuerdo: Perséfone pasaría medio año en el Infierno y el otro medio con su madre. De ahí que las plantas broten en primavera, bajo tierra, para ascender hacia el cielo y vuelvan a ser enterradas en otoño durante la siembra.

En la jerarquía del zodíaco, el signo de Libra sigue al de Virgo, que se corresponde con el mito de Deméter, y precede al signo de Escorpio, en analogía con Hades.

Además, el signo Libra empieza el día del equinoccio de otoño, seis meses después del equinoccio de la primavera, que coincide con la entrada del Sol en el signo Libra.

Ha recibido 503 puntos

Vótalo:

GÉMINIS

4. GÉMINIS

Géminis se identifica, evidentemente, con los gemelos del zodíaco. A menudo se le representa mediante dos niños cuyo parecido es perfecto y que se dan la mano cariñosamente. Esta imagen nos recuerda el decimonoveno arcano del tarot adivinatorio: el Sol. El hecho de ser gemelo engendra una... Ver mas
Géminis se identifica, evidentemente, con los gemelos del zodíaco. A menudo se le representa mediante dos niños cuyo parecido es perfecto y que se dan la mano cariñosamente.

Esta imagen nos recuerda el decimonoveno arcano del tarot adivinatorio: el Sol. El hecho de ser gemelo engendra una cierta plenitud, en parte debida a que uno no ha estado nunca solo y no lo estará jamás.

Por otra parte, la posibilidad de crecer con un doble es como tener el privilegio de ser el espectador de uno mismo.

Así pues, se trata más de una identificación con el doble que de una dualidad. En cierto modo, podría decirse que el nacido bajo el signo de Géminis está animado por una voluntad inconsciente de identificarse con otro para reencontrar esta fusión primordial que ha conocido con su gemelo.

Ahora bien, esta ausencia de diferenciación entre él y su otro sí mismo, contrario y complementario, pero no opuesto, ni contradictorio, está perfectamente representada por el mito del andrógino: el ser dotado de dos sexos indiferenciados, parecido a la Tierra y al Cielo antes de que estuvieran separados, según las leyendas cosmogónicas universales.

De hecho, en todos los confines del globo, los mitos antiguos de la Creación son unánimes al narrar que, en el inicio de los tiempos, existía un ser original hombre y mujer, un andrógino primigenio, que fue dividido en dos seres independientes de gran parecido: el hombre y la mujer.

Por ejemplo, según la cábala y diferentes leyendas judías, Adán, carácter masculino, era también ''Adana'' (Adamáh), elemento femenino, mucho antes de que Eva fuera extraída de su costilla y encarnase lo femenino totalmente diferenciado de lo masculino.

El mito del andrógino se encuentra en la leyenda de los Dióscuros (nombre de los gemelos Cástor y Pólux, hijos de Leda). Según esta leyenda, de sus amores simultáneos con su marido, Tindáreo, y con Zeus transformado en cisne, Leda dio a luz a dos parejas de gemelos: Cástor y Clitemestra, cuyo padre era Tindáreo, y Pólux y Helena, los hijos de Zeus. Según la leyenda, los cuatro hermanos nacieron de dos huevos.

Cástor y Clitemestra, por sus genes humanos, tenían una naturaleza instintiva, primaria, terrestre; mientras que Pólux y Helena, por su origen divino, estaban dotados de un carácter más espiritual, puro, ligero.

Estas son características que encontramos a menudo en los nativos de Géminis, divididos entre el instinto y el espíritu o yendo de uno a otro continuamente.

Ha recibido 481 puntos

Vótalo:

LEO

5. LEO

Siempre considerado el rey de los animales, entendemos que Leo sea un símbolo solar de fuerza, potencia, soberanía, realeza. Aun más, su melena es muchas veces comparada con el fulgor de los rayos del Sol, el astro rey. El león es una figura dominante en el panteón mitológico egipcio: Re o... Ver mas
Siempre considerado el rey de los animales, entendemos que Leo sea un símbolo solar de fuerza, potencia, soberanía, realeza.

Aun más, su melena es muchas veces comparada con el fulgor de los rayos del Sol, el astro rey.

El león es una figura dominante en el panteón mitológico egipcio: Re o Ra, dios del Sol, era representado a través de un león con un sol sobre su cabeza. ''Antiguamente, sobre el oscuro océano del dios Nun (el cielo) al principio de los tiempos, apareció el dios solar Ra, apoderándose de la soberanía del mundo... A partir de este momento, reinó en paz por mucho tiempo en calidad de rey de los hombres y los dioses a la vez y nada ni nadie amenazó su dominio mientras se mantuvo en plena posesión de sus fuerzas'', escribió Adolf Erman Hermann Ranke en su trabajo sobre la civilización egipcia. Frente a este dios solar supremo representado por un león, se encontraba Sejmet, la diosa de la guerra y la medicina, representada en este caso por una leona.

Denominada la diosa del Norte, ya que su más reputado templo se encontraba en Tebas, al norte de Egipto, se le atribuían poderes prodigiosos de destrucción y violencia, pero al mismo tiempo de regeneración, de ahí procede la doble naturaleza de diosa de la guerra y la medicina.

A propósito del antiguo Egipto, evoquemos también Heliópolis, la ciudad del Sol, donde se encontraba ''el templo solar de Ramsés, rey de Heliópolis, en la casa de Ra'' recuperando esta fórmula sagrada, escrita en jeroglífico en el santuario de Ra.

Pero, en referencia al símbolo mitológico del león, debemos remitirnos sobre todo a la imagen de la esfinge, ese león con cabeza humana con la mirada permanentemente puesta en el horizonte, por donde sale el Sol, como recordándonos que si un día no amaneciera, y el Sol no lo anunciara cada mañana, ninguna forma de vida sería posible sobre la Tierra.

La esfinge se consideró un símbolo de regeneración, de fuerza serena, de dominio absoluto de los elementos de la vida y la materia.

Otro mito relacionado con el león y la esfinge es el fénix. Esta ave de origen etíope, sagrada en Egipto y llamada el pájaro Bennu, vivía más tiempo que cualquier ser vivo.

Cuando notaba que la muerte se le acercaba, alcanzaba a aletazos Heliópolis, la ciudad del Sol, para dar allí su último respiro.

Según Herodoto (historiador griego del siglo I a.C.) y Plutarco (escritor griego del siglo I a.C.), se le atribuía el poder de renacer de las cenizas después de haberse consumido en una hoguera. De ahí nació la leyenda mítica del fénix, que renace de las cenizas.

Encontramos una simbología similar en la época medieval: Cristo, a menudo comparado con el león, representa la sabiduría, la fuerza controlada, el conocimiento, el poder y la justicia.

Así como el ave fénix renacía de las cenizas, Jesucristo murió crucificado y resucitó.

Finalmente, la Fuerza (undécimo arcano mayor del tarot adivinatorio) está en armonía con el signo Leo, ya que esta lámina simboliza el triunfo de la fuerza dominada, el coraje y la verdad sobre la violencia, la cobardía y la tiranía.

Ha recibido 440 puntos

Vótalo:

SAGITARIO

6. SAGITARIO

Sagitario significa «saetero, que lucha con arcos y saetas». Según la astrología tradicional, los 3 decanatos del signo Sagitario se representan con centauros: el primero con el torso inclinado tensando su arco y dirigiendo la flecha hacia atrás; el segundo dirige su flecha al frente; el tercero... Ver mas
Sagitario significa «saetero, que lucha con arcos y saetas». Según la astrología tradicional, los 3 decanatos del signo Sagitario se representan con centauros: el primero con el torso inclinado tensando su arco y dirigiendo la flecha hacia atrás; el segundo dirige su flecha al frente; el tercero, con el busto inclinado ligeramente hacia atrás, y con la cabeza y el arco orientados hacia el cielo, preparado para lanzar su flecha a las estrellas. Estas tres direcciones simbolizan el pasado, el porvenir y la vida futura. Nos dan una visión de la triple naturaleza de Sagitario, psíquica y pulsional, carnal y material, religiosa y espiritual, en correspondencia con los tres elementos que constituyen el arco: el cuerpo del arco, la cuerda y la flecha.

Las palas del arco representan la parte inferior y animal del centauro, la bestia que dormita en Sagitario, cuyo instinto se confunde con la tierra. Así pues, el Sagitario del primer decanato, que apunta su flecha hacia atrás, está orientado hacia las pulsiones de vida y de muerte en relación con el signo del zodíaco que le precede, Escorpio.

La cuerda representa la tensión del deseo que permite proyectarse hacia el porvenir, avanzar hacia delante. Simboliza el dinamismo y el entusiasmo, dos cualidades inherentes a los nativos de este signo. Así, el centauro que se encuentra en el segundo decanato de Sagitario dirige su flecha hacia delante, hacia el horizonte que quiere franquear para sobrepasar sus límites y explorar un nuevo territorio.

Finalmente, la flecha es el símbolo del destino. Se asocia con el relámpago y el rayo, atributos que pertenecen a Júpiter, el astro regente de este signo. El relámpago es la flecha de fuego. En referencia a esto, señalemos que El Enamorado, el sexto arcano mayor del tarot adivinatorio, presenta una analogía con el signo Sagitario. En efecto, el ángel que sobrevuela por encima de los tres personajes representados en este arcano, sostiene un arco en la mano y está listo para lanzar su flecha. Este arcano, que hace evidentemente alusión al amor, es una metáfora de lo que se llama comúnmente un ''flechazo''. El rayo, el relámpago, la flecha… también es llamada ''lanza del destino''. Así pues la noción de elección, que ilustra este arcano, se refiere al destino.

Mientras la parte inferior del cuerpo del centauro es la de un animal, la parte superior posee un carácter angelical.

El centauro, que en un principio era un ser legendario y mítico asociado a una divinidad de la montaña y los bosques, está simultáneamente en relación con las capas más profundas de la naturaleza terrestre y con las zonas elevadas o superiores del mundo celeste. Lleva consigo la Tierra y el Cielo. El mito de Sagitario es, pues, el centauro, medio hombre, medio animal, o más exactamente, medio ángel y medio bestia. Como el ángel es una divinidad de la naturaleza y la bestia se confunde con la misma, el centauro se sitúa en el corazón de la vida terrestre y material.

Sagitario significa ''la flecha''. Así, al lanzarla, manifiesta la capacidad y voluntad de escoger su destino, de dominar sus deseos y conseguir un objetivo que no es otro que él mismo, el centro de su ser. La palabra latina saggita (saeta, flecha) deriva del verbo sagire, que significa percibir rápidamente. Vivo como el relámpago, Sagitario tiene talento.

Ha recibido 398 puntos

Vótalo:

ACUARIO

7. ACUARIO

Esta vez asistimos a un giro radical de la situación. Cuando observamos los símbolos que figuran en el signo Acuario, es la imagen lo que salta a primera vista. Casi siempre se trata de un hombre o una mujer llevando una o dos ánforas o urnas, de las que él o ella vierte el contenido: el... Ver mas
Esta vez asistimos a un giro radical de la situación. Cuando observamos los símbolos que figuran en el signo Acuario, es la imagen lo que salta a primera vista. Casi siempre se trata de un hombre o una mujer llevando una o dos ánforas o urnas, de las que él o ella vierte el contenido: el ''acuario'' no sólo es el recipiente que contiene el agua, sino, simbólicamente, también el aguador que la vierte. Por otra parte, vale la pena recordar que la voz ''aguador'' tiene su origen en el término latino acqua.

Sin embargo, el término latino vertere, de donde viene el verbo ''verter'', al principio significaba ''girar o hacer girar'' y, en un sentido figurado, ''conmover'', como sinónimo de ''emocionar'', es decir, conmover el espíritu de alguien para inducirlo a reaccionar o actuar sobre sí mismo. Este mismo vocablo vertere también ha dado lugar a ''versátil'', que originalmente hacía alusión a lo que gira fácilmente, lo que es móvil. Finalmente vertere derivado de verter, versum, significaba ''girar, volver, invertir'', en sentido propio o figurado, y ha dado también ''convertir y conversar''. Para ser del todo completos, señalemos por último que la palabra ''vértebra'' viene también de vertere. Jugando con la asociación de ideas, podemos comprobar que todos los Acuario son vertebrados no sólo como orden zoológico, sino, además, como personas que fundamentan sus inclinaciones impulsivas con sólidos argumentos.

Simbólicamente, el que vierte el agua invierte el curso de las cosas. Vacía el contenido de su pensamiento (representado por el ánfora o urna), sus pensamientos, ideas, su inspiración (representados por el agua que fluye), a lo largo de su columna vertebral, para conmover, emocionar, convertir. Reúne las aguas Superiores e Inferiores, que fueron separadas en el principio de los tiempos. ¿El espíritu y la conciencia del hombre no residen, pues, en su cerebro? De ahí, vaciando su contenido a lo largo de la columna vertebral, se libera de los anillos de la cadena que componen el árbol vertebral. Hulyah, en hebreo, significa tanto ''vértebra'' como ''anillo''. Pero este árbol es el que, desde ahora, quiere plantar sus raíces. Al liberar su espíritu y su conciencia, se coloca en la situación del Colgado, el decimosegundo arcano del tarot adivinatorio, o del yogui en la shirshâsana, o postura sobre la cabeza, también llamada del pino. Sin embargo, sigue en pie. Pues es al interior de sí mismo hacia donde se invierte, hacia donde vierte el contenido de su espíritu y conciencia para convertirse en un ser libre de toda atadura y crear él mismo sus raíces, no en la tierra material, nutricia, matriz o maternal, sino en su tierra interior, nueva. Esta inversión de valores es lo que la tradición hebrea llama la ''inversión de las luces''. Se produce en el hombre cuando siembra un nuevo germen en su tierra interior e inferior para crear una nueva luz que liberará su conciencia. Para comprender lo que significa la ''inversión'' (donde vemos la tendencia a la paradoja y la relativización de los nativos de Acuario), hay que imaginar que damos media vuelta, mientras nos quedamos en el mismo sitio y nuestro rostro se sitúa detrás de la cabeza, sin que nada haya cambiado en nosotros. En otras palabras, de cara, estaríamos de espalda. Sin embargo, nuestra cara y nuestra espalda siguen siendo nuestra cara y nuestra espalda. En esto, Acuario es el hombre-zodíaco, es decir, el hombre de pie en el corazón del zodíaco, que encarna todos sus componentes, los difunde y los transmite.

Ha recibido 343 puntos

Vótalo:

VIRGO

8. VIRGO

El mito de Virgo es ante todo el de Deméter-Ceres, la diosa maternal de la Tierra, la fecundidad, los misterios de la vida, la siega y el trigo. Las espigas segadas forman una alfombra sobre la que camina, o un ramo que sostiene entre sus fe manos o brazos cruzados. Según la mitología griega, el... Ver mas
El mito de Virgo es ante todo el de Deméter-Ceres, la diosa maternal de la Tierra, la fecundidad, los misterios de la vida, la siega y el trigo. Las espigas segadas forman una alfombra sobre la que camina, o un ramo que sostiene entre sus fe manos o brazos cruzados. Según la mitología griega, el cultivo y la siega del trigo se atribuían a Deméter, actividades que ella enseñó a los hombres. El trigo, el grano, la harina, el pan… están cargados de una riqueza simbólica y representan un ciclo mágico o divino propio de muchas creencias, cosmogonías y mitologías de todas partes del mundo.

Del trigo, don de los dioses, fruto de la gran diosa Tierra-Madre, pero también fruto de la labor y el trabajo del hombre, seleccionamos el grano. La envoltura que lo cubre es a menudo comparada con el cuerpo que contiene el alma. Este grano se selecciona para convertirse en una nueva semilla, o bien para ser utilizado como comida. En uno y otro caso, sufrirá una transformación, una metamorfosis. Para que ésta se cumpla, corresponde a Virgo seleccionar con parsimonia y discernimiento. El grano de trigo nace en el seno maternal de la Tierra y allí volverá para producir una nueva semilla, o bien se triturará, refmará y reducirá en harina. La harina será entonces regenerada con agua. Luego se le añadirá el principio activo de la levadura, también éste fue a menudo comparado con el principio divino del alma. Finalmente, se cocerá el pan. Del grano al pan, pasando por la harina y el amasado, se comprende la razón por la cual el hombre hizo una analogía entre la preparación del pan, los misterios de la concepción y el nacimiento, y los de la transformación espiritual. El trigo y el pan se han considerado siempre alimentos de base, la comida esencial del hombre. Sin embargo, no se conoce el origen del trigo.

Actualmente se emplea esta palabra, de origen latino, para hacer referencia al género de plantas gramíneas a la que pertenece; para designar también cada uno o el conjunto de sus granos, y por extensión tiene el significado de ''dinero, caudal''. Tanto en el cultivo del trigo como en la fabricación del pan, se necesita la mano del hombre. Sin embargo, el misterio de la creación del trigo es comparable al de la creación del hombre.

El hecho que el trigo se pueda transformar en un alimento esencial para el hombre (el pan) con la mano, la acción, el poder del hombre, también lo podemos comparar con la transformación espiritual a la que el hombre se consagra para convertirse igual a los dioses o un dios mismo.

Aquí, debemos hacer alusión al mito cristiano de la madre de Jesús, la Virgen María. Sus cualidades se parecen, en muchos aspectos, a los atributos del sexto signo del zodíaco.

No olvidemos que fue en Belén (''la casa del pan'') donde se refugió y dio a luz a Jesús la Virgen María (cuyo nombre hebreo es Miriam, que significa ''la que eleva''), el cual también puede leerse Mi-Ram, es decir ''la cuestión de identidad que se eleva a su punto más alto''.

Los astrólogos siempre han atribuido al signo de Virgo la búsqueda de la identidad que empuja al ser a diferenciarse de los demás, a tomar conciencia de que es único para convertirse de este modo en un verdadero individuo.

Así pues, el mito cristiano de la Virgen María no es tanto el milagro de la virginidad de una mujer encinta, sino el de una matriz, el lugar de nacimiento de un ser divino o un hombre-dios, cuya identidad se elevó al más alto nivel.

Ha recibido 301 puntos

Vótalo:

CAPRICORNIO

9. CAPRICORNIO

''Capricornio'' y ''cabra'' tienen una etimología común, del latín capra, femenino de caper que significaba tanto ''macho cabrío'', como ''olor penetrante de los sobacos''. No es el macho cabrío el que ha sido elegido para simbolizar el signo Capricornio, sino la cabra cornuda. Según una leyenda... Ver mas
''Capricornio'' y ''cabra'' tienen una etimología común, del latín capra, femenino de caper que significaba tanto ''macho cabrío'', como ''olor penetrante de los sobacos''. No es el macho cabrío el que ha sido elegido para simbolizar el signo Capricornio, sino la cabra cornuda. Según una leyenda de la mitología griega, Amaltea, representada a veces por una cabra, amamantó y crió a Zeus en la isla de Creta, para esconderlo de Cronos, su cruel padre, porque devoraba a sus hijos. Para los griegos, la cabra era una criatura espantosa, creada por Helios, el Sol. Cuando Zeus, ya adulto, luchó contra los Titanes, se fabricó una armadura con la piel de esta cabra mítica. Esta se convirtió en la égida, el escudo de Zeus, forjado por Hefesto, dios del fuego. Primero, Zeus lo donó a Apolo, y luego a Atenea, su hija, diosa de la guerra. La cabeza de la Gorgona Medusa, cubierta de serpientes, objeto de terror y pánico, figuraba en el centro de este escudo magico, que hacía invulnerable a quienes lo utilizaban para protegerse. Finalmente, como recompensa, Zeus donó un cuerno dé cabra a Amaltea, su nodriza, prometiéndole que se llenaría eternamente de todas las flores y frutos de la tierra. Es así como se creó el cuerno de la abundancia. En esta leyenda mitológica, encontramos todos los símbolos que figuran en la representación del signo Capricornio. En efecto, casi siempre aparece en forma de animal híbrido (cabra con cola de pez o monstruo marino) o en forma de cabra cuya parte trasera se representa con un cuerno de la abundancia.

En el primer caso, se trata de la cabra que podríamos llamar ateniense, es decir, está en relación con la leyenda de Atenea y su escudo, en cuyo centro figuraba la cabeza de la Gorgona Medusa.

Aquí se quiere simbolizar el principio de autodefensa del signo Capricornio: todos los que la miraban quedaban petrificados por su aspecto horrible y terrorífico. Asimismo, la lucidez de los nativos de Capricornio es a veces terriblemente realista e implacable por su lógica aplastante. Sin embargo, si a veces la cabra tiene una cola de pez es también para evocar las cualidades espirituales propias de este signo. La cola de pez simboliza aquí las aguas nutritivas donde nace el ser para elevarse al grado más alto de espiritualidad, igual que la cabra que vive en las laderas de las montañas. En el segundo caso, la cabra en cuyos cuartos traseros se representa el cuerno de la abundancia nos remite al obsequio que le hizo Zeus a Amaltea. Así, nos encontramos frente a la riqueza potencial que este signo contiene. En efecto, la tierra, en el período del año en que coincide con Capricornio, parece estéril, pero contiene en su seno los granos sembrados, que son seguras promesas de una cosecha abundante, de la que este signo es guardián. No olvidemos que el Sol entra en Capricornio en el solsticio de invierno, momento que simboliza el anuncio de la llegada o renacimiento del Sol. No por casualidad, este día nace el Niño Jesús, realidad o mito, y durante mucho tiempo se consideró el primer día del año, antes que éste empezase con el día del equinoccio de la primavera.

Ha recibido 294 puntos

Vótalo:

TAURO

10. TAURO

El símbolo de Tauro (la cabeza del animal con sus cuernos) fue utilizado a veces para representar el ejercicio del poder en un reino o un imperio. En efecto, los cuernos, cuya forma recuerda una media luna horizontalmente colocada, representan también la corona de un rey o de un emperador. A... Ver mas
El símbolo de Tauro (la cabeza del animal con sus cuernos) fue utilizado a veces para representar el ejercicio del poder en un reino o un imperio. En efecto, los cuernos, cuya forma recuerda una media luna horizontalmente colocada, representan también la corona de un rey o de un emperador.

A pesar del temperamento tranquilo y apacible, y de la ausencia de ambición, características fundamentales de este signo, los símbolos de la realeza o de un poder temporal no le son ajenos. Revelan la estabilidad, la continuidad, la persistencia y, en cierto modo, la perennidad de un estado de hecho: el rey, en las sociedades primitivas y las civilizaciones antiguas, siempre tuvo una naturaleza más o menos inmortal, que le acercaba a los dioses.

Por otra parte, este símbolo fue empleado para designar el Alef, la primera letra del alfabeto hebreo, y que dio origen a la a minúscula de nuestro alfabeto.

Al inclinarse 45 grados hacia la derecha y al perder una de sus puntas, el símbolo del signo de Tauro y del Alef (la cabeza con sus cuernos) se convirtió en la a minúscula. No obstante, podemos objetar que Tauro no es el primer signo del zodíaco. Sin embargo, es el primer signo de Tierra y el primer signo fijo del zodíaco.

El mito de Dioniso-Baco está relacionado por varias razones al signo de Tauro: Dioniso procede del muslo de Zeus-Júpiter, al cual éste le había atado después de haberle arrancado del pecho de Sémele, su madre, que cayó fulminada al ver los rayos que rodeaban a su amante. Si la expresión francesa ''creerse salido de la pierna de Júpiter'' tiene hoy un carácter irónico y ligeramente peyorativo, pues hace alusión a una cierta ingenuidad (rasgo de carácter que, por otra parte, concuerda bastante bien con el signo de Tauro) o a un tipo de vanidad, tampoco deja de ser un halago: el de haber nacido tocado, como nace el rey Tauro con su corona astada.

Dioniso, dios del vino, de la inspiración, de los genios de la tierra y de la fecundidad, fue representado a menudo con una cabeza de toro, en lo alto de un carro adornado con hojas de parra, hiedras e higueras, rodeado de bacantes y de sátiros.

En Atenas, los jóvenes se disfrazaban de bacantes y de sátiros para celebrar a Dioniso.

En Roma, en el año 185 a.C., el Senado fue obligado a prohibir estas famosas fiestas en honor de Dioniso-Baco.

Los misterios dionisíacos o bacanales, durante las cuales las mujeres y los hombres se consagraban a la orgía y la embriaguez, se realizaban especialmente en primavera.

Ha recibido 263 puntos

Vótalo:

ARIES

11. ARIES

Los cuernos del carnero, en forma de espiral, simbolizan el impulso hacia la vida; el eterno empezar o el eterno renacer de la vida, de la luz, correspondientes al principio de la primavera en el ciclo de las estaciones. Por ello, el dios egipcio Amón, cuyo templo fue erigido en Karnak... Ver mas
Los cuernos del carnero, en forma de espiral, simbolizan el impulso hacia la vida; el eterno empezar o el eterno renacer de la vida, de la luz, correspondientes al principio de la primavera en el ciclo de las estaciones. Por ello, el dios egipcio Amón, cuyo templo fue erigido en Karnak, perteneciente también al dios de Tebas, estaba representado con cabeza y cuernos de carnero. Los sacerdotes y los escribas egipcios le atribuían el poder de sacar a la luz las causas ocultas de las fuerzas secretas de la vida. Tenía una función de oráculo. El Amón griego, que Alejandro Magno veneraba y consultaba regularmente en el santuario de Oasis, cerca de Atenas, derivaba del dios Amón del antiguo Egipto. Los griegos le atribuían virtudes asimiladas a las de Zeus-Júpiter. De aquí la analogía hecha a veces entre el trueno, el relámpago, la tormenta y el signo de Aries, que encontramos aun en el mito de Thor, el dios germánico de la tormenta, también en analogía con el signo de Aries.

En la Biblia, un carnero es el animal sacrificado por Abraham, en lugar de su hijo, Isaac. Jesús, el cordero del sacrificio, vuelve a actualizar este mito en la historia cristiana.

En latín, la palabra Aries designaba un artefacto de guerra, con cabeza de carnero, utilizado por los romanos para derribar las puertas de las fortalezas enemigas y que hoy conocemos con el nombre de ''ariete''.

En Roma, se ofrecía un carnero a los padres de un muerto, en caso de homicidio por imprudencia.

Beleño o Beli, el dios supremo de la luz de los celtas, deriva quizá de Bel, dios babilónico de la tierra, nacido de la diosa sumeria Belili, que presidía el culto al nacimiento y a la vida. En francés, este signo recibe hoy el nombre de Bélier, probablemente derivado del latín medieval belinus. En neerlandés, con el término belhamel [de bel (campana) y hamel (carnero)] se designaba al carnero jefe de un rebaño, identificable por colgar de su cuello un cencerro.

Citaré, finalmente, el mito griego del Vellocino de oro, que se vincula al signo de Aries: para conseguir la corona de Pelias (hijo de Poseidón), Jasón le desafía. Entonces, el rey le promete que heredará su reino si encuentra el Vellocino de oro de un carnero sagrado, con el que conseguiría poner fin a la maldición caída sobre su pueblo. Después de largas pruebas, Jasón descubrió el Vellocino de oro. Luego, se casó con Medea, la sacerdotisa de Hécate, diosa hechicera de la juventud. Inspirándose en este mito, se suele predecir una vida activa, plagada de luchas, a los nativos del signo de Aries.

Ha recibido 261 puntos

Vótalo:

PISCIS

12. PISCIS

Así como el cangrejo del signo Cáncer vive en medios acuáticos, buscando un poco de frescura, o el cangrejo de mar, en analogía con el mismo signo, vive en las playas, en las rocas, en la cresta de las olas, en la superficie del mar, o el escorpión vive en las aguas calientes de la tierra, en... Ver mas
Así como el cangrejo del signo Cáncer vive en medios acuáticos, buscando un poco de frescura, o el cangrejo de mar, en analogía con el mismo signo, vive en las playas, en las rocas, en la cresta de las olas, en la superficie del mar, o el escorpión vive en las aguas calientes de la tierra, en los charcos y lagunas, los Piscis necesitan el océano, el cielo y el espacio. ¿No es el océano un enorme y espléndido espejo donde se refleja la inmensidad del cielo estrellado, aparentemente inmutable pero en realidad siempre en movimiento?

El cielo y el océano podrán considerarse dos símbolos naturales del signo Piscis. En efecto, cuando contemplamos la superficie del océano, no podemos ni imaginar las innumerables corrientes que lo atraviesan, ni la riqueza e infinidad de variedad de formas de vida que hierven en él. Igualmente, al contemplar el cielo, no nos hacemos una idea de los movimientos y atracciones de los astros, la potencia de las masas y los elementos en juego, las fuerzas creadoras y destructoras que trabajan en todo momento. Así entendemos mejor por qué el signo Piscis, último del zodíaco, pero también el que precede al primer signo de la primavera, de la renovación, de la planta que sale de la tierra para girarse hacia la luz, el sol y el cielo, se ha asociado al caos primordial, a la fase de la vida intrauterina que coincide con los últimos días del embarazo, justo antes que el niño vea la luz del día. En efecto, todo nativo Piscis nota que el día va a llegar, que la luz está ahí, muy cerca. Por este motivo, la premonición, el arte de anticipar los acontecimientos, el conocimiento intuitivo del desarrollo de las circunstancias son en él una segunda naturaleza, un don innato. Sabe situarse mejor que nadie en las corrientes continuas, en las olas eternas del tiempo que se perpetúa, en el corazón de lo que hoy llamamos el continuum espacio-tiempo. Sólo con conocer el comienzo, presiente el final. He aquí por qué le cuesta tanto vivir el presente.

Abundancia, fecundidad, riqueza, multiplicidad, infinito, eternidad, el signo Piscis es el de la disolución de lo múltiple, la generosidad sin límites, la apertura total, la disolución de todo lo que divide y separa, aisla y coacciona, el de la dilatación y la fusión.

Según Anaximandro (astrólogo y filósofo griego del siglo VI a.C., que afirmaba que el universo era un conjunto caótico e indeterminado que contenía en sí mismo todos sus contrarios), el consumo de pescado estaba proscrito y era tabú en ciertas regiones de Asia Menor, ya que se le veneraba a un tiempo como madre y padre de todos los hombres.

Según una vieja leyenda romana, inspirada en la mitología griega pero que tiene su origen en fuentes más antiguas de mitos asirios, Tifón, el monstruo nacido de Gea, la Tierra, medio bestia, medio humano, cuya cabeza tocaba las estrellas, sorprendió a Cupido-Eros y a Venus-Afrodita en sus jugueteos. Para huir del monstruo, los amantes se tiraron al agua y se transformaron en peces. En el fondo del río encontraron un huevo maravilloso que llevaron hasta la orilla. De este huevo nació una diosa de gran sabiduría, cuya reputación no tardó en extenderse, y la cual pudo interceder ante Júpiter-Zeus para que concediera la inmortalidad a los dos peces: así nació la constelación Piscis.

Ha recibido 256 puntos

Vótalo:

Bienvenido

Con las Listas de 20minutos.es puedes crear tu propio top y leer y votar los del resto de usuarios. Ver más

Crear una nueva lista

Encuentra una lista al azar

Busca una lista

Conectados recientemente

Comentarios
Haz tu comentario aquí