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Las Mejores Creepypastas Femeninas

Las Mejores Creepypastas Femeninas

  • Lista creada por Kay.Gonzalez.
  • Publicada el 27.05.2014 a las 02:35h.
  • Clasificada en la categoría Otros.
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Último acceso 27.05.2014

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Esta es una lista de las mejores creepypastas femeninas

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1. Jane the Killer

Jane the Killer

Jane The Killer Su verdadero nombre es Jane Arkensaw, ella era vecina de Jeff y le vigilaba de vez en cuando por la ventana, hasta que un día llegaba tarde a la escuela y vio a Randy y su pandilla amenazando a Jeff y a su hermano Liu, ella sabía perfectamente que Randy era un matón que hacia... Ver mas
Jane The Killer

Su verdadero nombre es Jane Arkensaw, ella era vecina de Jeff y le vigilaba de vez en cuando por la ventana, hasta que un día llegaba tarde a la escuela y vio a Randy y su pandilla amenazando a Jeff y a su hermano Liu, ella sabía perfectamente que Randy era un matón que hacia pagar a todo el mundo una pequeña comisión de dinero en efectivo o el bocadillo del desayuno, a cambio de que no se ganaran una paliza.
Luego miró unos segundos más tarde y vio como Randy le robaba la cartera a Liu, y empujaba a Jeff contra el suelo, entonces él se levantó, y Jane se dijo para sí misma: “¡Quédate sentado, no seas estúpido!”

Entonces vio como Jeff le rompió la muñeca a Randy, luego apuñaló a Troy, que se tiró al suelo gritando de dolor, era preocupante ver la pelea de Jeff, parecía que se estaba divirtiendo demasiado, y al ver la cara de Liu, Jane intuyó que Jeff no hacía este tipo de cosas normalmente. Lo siguiente que se oyó fue el sonido de las sirenas de un coche de policía, y el padre de Jane, que era policía, salió de su casa y se montó en el coche.

Cuando los padres de Jane la llevaron a la escuela le dijeron muy claramente que no querían que hablara con Jeff, así que no lo volvió a ver hasta que terminó la escuela.

Cuando lo vio salir de allí, notó como si Jeff estuviera fingiendo estar feliz, para que la gente no sospechara del delito que había cometido, pero en realidad estaba mostrando una sonrisa un poco sádica, “era como la sonrisa de un loco” pensó Jane.

creepypasta

Al día siguiente Jane se asomó por la ventana y vio un coche de policía frente a la casa de Jeff, pensó que se llevarían a Jeff por lo que había echo, pero se equivocó, en lugar de él, arrestaron a Liu, luego vio llorando a Jeff por lo ocurrido, y a partir de ahí la gente empezó a soltar muchos rumores sucios sobre Liu.

Días después, el hijo de la vecina de al lado de la casa de Jeff montó una fiesta de cumpleaños, y Jane vio como Jeff jugaba con los niños a las pistolitas, hasta que aparecieron Randy y sus amigos saltando la valla, a continuación Randy se abalanzó hacia Jeff y lo derribó, luego Troy y Jake sacaron unas pistolas y entonces Jane supo que iban a matarlo, entonces Jane decidió llamar a la policía.

Luego escucho unos disparos, y cuando volvió a mirar, vio las llamas de un fuego y escucho gritos, entonces cogió un extintor y se dirigió hacia la casa, pero cuando llegó vio a Jeff sentado en las escaleras ardiendo en llamas, con grandes partes de piel rosa y chamuscada, entonces Jane se desmayó.

Cuando Jane despertó, se encontraba en el hospital, entonces le dijo la enfermera que ya se podía ir a su casa, pero Jane quiso preguntar por como se encontraba Jeff, y la enfermera le dijo que no podía dejarla verlo ni aunque se tratara de su novia.

A lo que ella respondió medio temblándole la voz: “¡Él no es mi novio!”
Así que salió del cuarto, vio a los padres de Jeff, que le dieron las gracias por aver intentado salvar a su hijo, y le dijeron que Jeff estaba con vendas y que se las quitarían en unos días, y que cuando llegara el momento la avisarían.

Luego ella contó todo lo que vio cuando Jeff se peleó con la pandilla de Randy, y los padres de Jeff dijeron que si eso era cierto dentro de unos días soltaría a Liu.

Días después los compañeros de clase de Jane empezaron a meterse con ella porque se pensaban que estaba enamorada de Jeff, y entonces apareció Liu y le avisó de que al día siguiente le quitarían las vendas a Jeff.

A la mañana siguiente Jane vio el coche de los padres de Jeff aparcado en su casa y se puso muy contenta, pero cuando vio salir a Jeff del coche se le cambió la cara del susto; Jeff tenía el pelo negro y largo hasta los hombros, su piel era blanca y con la misma sonrisa sádica, que vio el mismo día que se peleó con Randy.

Luego vio como Jeff la miraba fijamente con esos ojos tan abiertos y aterradores, entonces Jane entro en su casa y los padres le preguntaron que le pasaba, a lo que Jane respondió con un chillido, y se volvió a desmayar.

Cuando Jane despertó ya había oscurecido y sus padres no estaban en casa, se levanto de la cama con un camisón blanco, bajó las escaleras y vio que la luz de la cocina estaba encendida, había una nota sobre la mesa que decía: “¿No vienes a cenar? Tus amigos están aquí.”
Después de leer esto, Jane empezó a temblar y vio por la ventana que las luces de la casa de Jeff estaban encendidas, entonces vio a Jeff apoyado en la ventana de su casa, mirando a Jane con un cuchillo en la mano golpeando la ventana y seguía sonriendo.

Jane asustada cogió un cuchillo y salió corriendo de la casa, fue a la puerta de la casa de Jeff, intento girar al pomo de la puerta, pero no podía porque empezó a temblar y se le aceleró el pulso, entonces cerró los ojos y la abrió, pero tenía miedo de abrir los ojos, hasta que escucho a alguien decir: ¡Lo has conseguido, me alegro amiga mía!

Luego Jane echó un grito, y vio que sus ojos eran grandes y no parpadeaban, y su sonrisa era de color rojo, él había tallado una sonrisa en su cara, su ropa estaba llena de sangre y al ver eso Jane se desmayó.

Cuando despertó, estaba en una mesa de comedor, su cuchillo había desaparecido y cuando miró hacia arriba vio a gente sentada alrededor de la mesa, se trataba de sus padres, los padres de Jeff, Liu y sus amigos, todos estaban muertos con una sonrisa tallada en sus caras y enormes cavidades rojas en el pecho, trató de gritar pero estaba amordazada y atada a una silla.

Lágrimas de sangre salían de sus ojos, “Mira quien ha despertado finalmente”, Jane miro a su lado y vio que Jeff estaba allí.

Ella trato de chillar pero Jeff estaba detrás suya, acercándole un cuchillo a la garganta y le dijo: “Cállate, cállate, que a los amigos no se les debe chillar, seguro que estás enfadada porque no te ves tan bella como ellos, pero no te preocupes que pronto haré que luzcas bella también. ¿Qué me dices?”
Entonces le cortó la mordaza con el cuchillo, Jane se la escupió y le miró fijamente a los ojos, luego Jeff se giró y susurró: “Vete a la mierda…”
Entonces le dijo a Jane: “Me pareces más divertida de lo que pensaba, ¿los amigos se hacen favores entre ellos no?, bueno pues te voy a hacer un favor.”

Jeff salió, y mientras tanto Jane se puso a llorar por sus padres y amigos que hace unas horas estaban vivos, luego Jeff regresó, “No llores”, dijo.

Jane vio que sostenía una jarra de lejía y un bidón de gasolina, entonces le vertió la lejía y la gasolina, “Tranquila ya he llamado a los bomberos”, le dijo Jeff, y luego le echó fuego.

Tan pronto el fuego entro en contacto con Jane, ardió en inmensas llamas yJeff se largó diciendo: “¡Nos vemos querida amiga, espero que te vuelvas tan hermosa como yo, muajajajajajaja!”

Cuando Jane despertó estaba en el hospital y la cabeza le daba tumbos, luego vino una enfermera y le dijo que lo sentía, pero su familia había muerto en el incendio, entonces Jane empezó a llorar, y la enfermera le dijo que no llorara o sino su cuerpo no iba a poder respirar, minutos después se quedó dormida.

Al volver a despertar, vio que ya no tenía vendas y que había varios ramos de flores, entonces la enfermera la dijo que le durmieron durante dos semanas para que su cuerpo pudiera recuperarse, “Dame un espejo”, dijo Jane.

Al verse, tiró el espejo al suelo del horror, al ver su horrible y quemado rostro, luego llegó un paquete del mismo destinatario que el de las flores, la enfermera salió un momento de la habitación.
Jane se dispuso a ver el interior del paquete, había una máscara blanca con negro alrededor del hueco de los ojos y una sonrisa femenina pintada de negro, con un encaje negro que podía cubrirle los ojos, y una peluca de color negro con hermosos rizos, junto con todas estas cosas había un ramo de rosas negras y un cuchillo de cocina afilado, junto a la máscara también había una nota: Jane siento que no hallas quedado tan hermosa, pero esto te servirá para taparte el rostro mientras te recuperas, y te dejaste el cuchillo en mi casa así que pensé en devolvértelo.

Luego de leer esto, salió del hospital, se puso la peluca y se fue al cementerio, vio las tumbas de sus padres y se puso a llorar por última vez, luego se puso la mascará y cojió el cuchillo con todas sus fuerzas.

Desde ese día Jane juró venganza, y cada vez que el sol se pone, va en busca de Jeff para encontrarlo y matarlo…

La imagen que ronda de Jane dice lo contrario a la de Jeff, “NO TE DUERMAS”, para así evitar que Jeff consiga hacerles lo mismo a más víctimas inocente

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2. Sally Play With Me

Sally Play With Me

Ese año el verano era realmente bueno. El sol, como siempre, traía calor, y las ligeras brisas que recorrían el barrio hacían que el aire se sintiera fresco. El clima era perfecto. Era un verano que Sally nunca olvidaría. Sally era una niña de ocho años, de pelo largo y rizado, de unos ojos... Ver mas
Ese año el verano era realmente bueno. El sol, como siempre, traía calor, y las ligeras brisas que recorrían el barrio hacían que el aire se sintiera fresco. El clima era perfecto. Era un verano que Sally nunca olvidaría.
Sally era una niña de ocho años, de pelo largo y rizado, de unos ojos claros y verdes. Era muy humilde, alegre y hacía lo que le decían. Sus padres la adoraban, no podían pedir más. Sally reía mientras jugaba con sus amigos afuera. Jugaban a la rayuela, a las muñecas y a las casitas. Su madre la miraba desde la casa, limpiándose las manos mojadas en su delantal.
—¡Sally, es hora de comer! —le gritó su madre por la ventana.
Sally levantó la vista, sonriendo.
—¡Está bien, mamá!
Sally se sentó en la mesa, emocionada. Su madre le dejó un empanedado de mantequilla con miel y un zumo de naranja.
—Gracias, mami —agradeció la niña.
—De nada, cariño.
La niña empezó a comer mientras la madre se sentó a su lado, sonriéndole.
—Adivina qué. Tu tío Johnny viene de visita —dijo la madre.
Sally sonrió, con las comisuras de la boca manchadas de restos de comida.
—¿Tío Johnny? —repitió con la boca llena de comida en tanto la madre se reía, asintiendo con la cabeza.
—Sí, viene a ayudar a tu padre con su trabajo y a cuidarte. Tal vez podamos ir a la feria todos juntos.
Sally masticó rápidamente lo que quedaba en su plato.
—¿Sara y Jennifer también? —preguntó la niña.
La madre levantó la vista, pensativa.
—Depende de lo que digan sus padres. Si pueden, sí.
Sally sonrió y saltó de la silla. Este verano la pasaría genial.
El tío Johnny condujo hasta la casa de su hermano y salió de su coche, estirándose y dando un suspiro de cansancio.
—¡Tío Johnny!
Sally corrió hasta los brazos de su tío, dándole un abrazo, el cual fue correspondido por él.
—¡Hey, Sally! ¿Cómo estás? —preguntó abrazándola y levantándola.
La niña sonrió y miró a sus amigas, que la estaban mirando.
—Estaba jugando con Sara y Jennifer. ¡Mamá está adentro, vamos a decirle que llegaste!
—Suena bien —dijo el tío Johnny, bajando a Sally y caminando hacia la casa—. Hey, Marie, ¡ya llegué!
—¡Mamá, ya está aquí!
La madre salió corriendo de la cocina y sonrió al ver a Johnny.
—Has llegado bien —dijo ella.
—Claro que he llegado bien, ¿por qué no iba a ser así? —dijo, echándose a reír, abrazando a la mujer.
Sally corrió hacia la puerta, diciendo que iba afuera para seguir jugando.
—¡Vuelve antes de que oscurezca! —gritó su madre.
—¡Sí mamá! —respondió la niña, marchándose.
A la hora de la comida, el padre de Sally llegó a casa, feliz de ver a su hermano en casa. Se acercó a Johnny con un apretón de manos y un abrazo.
—Encantado de volver a verte, ¿cómo estás? —le preguntó a su hermano, viendo poner la mesa a su mujer y a Johnny encogiéndose de hombros, jugueteando con sus pulgares.
—Me separé de Karen —respondió.
—Oh, eso es terrible. Lo siento…
Johnny movió la cabeza con una sonrisa.
—No, está bien. Estoy bien, puedo andar libremente sin tener a alguien queriendo saber en todo momento dónde estoy y lo que hago.
Los dos hombres rieron caminando hacia la mesa para cenar.
—Marie, esto sabe estupendo.
—Gracias, me alegro de que te guste.
—¡Está delicioso, mamá! —Los adultos sonrieron y se rieron de su comentario.
Los platos comenzaron a vaciarse, y Sally empezó a bostezar una y otra vez, frotándose los ojos con sus manitas. Su madre frotó suavemente su espalda.
—Parece que alguien está cansada. Hora de ir a dormir.
Sally asintió y saltó de la silla, recogiendo su plato y llevándolo al fregadero. Su madre se levantó para llevar a su hija a la cama, pero Johnny la detuvo agarrándola del brazo y sonriendo.
—Yo la llevo.
—Gracias, Johnny.
El hombre asintió mirando a la mujer. Luego, siguió a la niña a la habitación. Johnny cerró la puerta detrás de él y sonrió al ver el desorden en el cuarto de Sally.
—¿Necesitas ayuda? —le preguntó a la niña, quien asintió—. Está bien, vamos a ver lo que tienes…
El hombre comenzó a buscar entre las pijamas.
—Tienes algunos con dibujos de fresas. Seguro que tus sueños olerán a ellas si te lo pones. —Cogió la camisa, oliéndola.
Sally rió y negó con la cabeza. No quería usar esa pijama. Su tío entendió y la volvió a colocar en su sitio, y sacó, en su lugar, una pijama con un unicornio.
—¿Qué tal ésta? Te convertirás en una princesa.
Los ojos de Sally se iluminaron y dio una palmada de entusiasmo. Colocó la prenda en la cama, se acercó a ella y comenzó a desabrocharle la camisa.
—Puedo vestirme yo sola, tío —dijo Sally con una sonrisa, mirando hacia abajo.
El hombre sonrió sin dejar el trabajo a medias.
—Apuesto que sí. Pero estás cansada… ¿y por qué no te puedo ayudar? —le preguntó, mirando a Sally cabecear un par de veces.
Una vez la camisa estuvo desabrochada, la deslizó sobre sus hombros y le dio un codazo suave en su tripa, haciéndola reír. Él volvió a sonreír y tiró hacia abajo de los pantalones de la niña. Finalmente, le colocó la pijama a la niña, asegurándose de que los brazos pasaran por las mangas del camisón.
—¡Listo! —dijo alegremente, mirando la sonrisa de la niña, riendo en la cama. Johnny se levantó, cogió su ropa y la puerta se abrió; era la madre de Sally.
—¿Estás lista para dormir?
Johnny corrió al lado de la cama en donde estaba Sally.
—La voy a recostar, ¿te parece bien? —dijo Johnny.
Marie lo miró y movió la cabeza.
—Por supuesto —Se acercó a Sally y besó a la niña en la frente—. Buenas noches, mi amor.
—Buenas noches, mami.
La madre acarició suavemente la frente de Sally con un dedo, cogió la ropa que llevaba Johnny y se fue. Johnny sonrió, se dirigió al interruptor, apagó la luz y cerró la puerta con llave, cuidadosamente. Miró a Sally por encima del hombro, con una escalofriante sonrisa.

Con el paso de los días, Marie observaba que su hija no actuaba con normalidad. No sonreía tanto como antes, no mostraba esa alegría o hablaba con la misma felicidad. Marie tomó la mano de su hija antes de que fuera a jugar con sus amigas, y la apartó. Sally miró a su madre con una mirada confusa.
—Cariño, ¿estás bien? —preguntó la madre, arrodillándose a la altura de la niña.
Sally, poco a poco, comenzó a llorar. Su madre abrió los ojos, asombrada.
—¿Sally?
—Mamá, yo no quería toc… —alcanzó a decir.
—¿No querías hacer qué, mi amor?
—Yo no quería jugar… no quería jugar a su juego… —Sally miró a su madre y la abrazó con fuerza—. Él… toqué… me hizo tocarlo…
Marie frunció el ceño y le acarició suavemente el pelo, consolándola.
—No pasa nada, mamá está aquí. Fue una pesadilla… sólo eso.
¿La niña había tenido una pesadilla?
—Todo está bien, ¿de acuerdo? No te preocupes. —Miró a Sally y ella sonrió. Su madre la besó en la frente—. Ahora ve a lavarte, no querrás ir a jugar con la cara sucia…
Sally soltó una risita y salió corriendo al cuarto de baño.
Más tarde, ese día, Johnny y su hermano continuaron trabajando. El padre de Sally, Frank, suspiró al ver a su hija. Johnny miró a Sally y la saludó. La sonrisa de la niña se marchitó de repente, mostrando menos felicidad, pero le devolvió el saludo a su tío. Johnny entró más tarde en la casa y oyó una conversación entre su hermano y Marie.
—¿Que Sally qué?
—Tuvo una pesadilla, dijo “él me hizo tocarlo”…
—¿Y quién es “él”?
—No lo sé, Frank…, pero sólo fue una pesadilla.
Johnny frunció el ceño con ira, con los nudillos blancos. Después se calmó rápidamente. Sonrió y entró en la habitación, como si acabara de entrar en la casa, y levantó las cejas, impresionado.
—Vaya, ¿interrumpo algo? —le preguntó a la pareja.
Johnny volvió a sonreír y señaló fuera.
—Voy a ir a la tienda, ¿necesitas algo, Marie?
La mujer sonrió y miró a la cocina.
—Sí, ¿me puedes conseguir algunos huevos, leche, pan y zumo?
Johnny asintió con la cabeza. A punto de salir, se detuvo.
—Sally también quiere venir.
Marie sonrió.
—Gracias, John.
Él asintió de nuevo y se dirigió fuera de la casa, con las llaves en la mano. Observó a Sally con sus amigas.
—Sally…
Ella levantó la vista y lo miró fijamente.
—Vamos de compras. —John fue hacia el coche, haciendo una señal para llamar a la niña.
Sally se quedó allí por un momento; luego, puso sus muñecas sobre la hierba.
—Volveré en seguida. Por favor, cuiden a Marzapán y a Lily.
Jennifer y Sara asintieron al mismo tiempo. Sally se dirigió de mala gana al coche y subió al asiento del pasajero.
—¿Sabe mamá que iré contigo, tío? —preguntó la niña.
Johnny asintió con la cabeza e introdujo las llaves, arrancando el coche y salió de la calzada.
—Sí, quiere que compremos cosas para la comida. Tal vez pueda conseguirte algo… —Sonrió a la niña, la cual sonrió nerviosamente, mirando el paisaje.
—Tío Johnny, acabas de pasar la tienda… —le indicó Sally, apuntando en la dirección de la tienda de alimentos integrales.
Él siguió conduciendo, con una sonrisa en su cara. La niña miró por encima del asiento trasero, mirando la tienda, cada vez más y más pequeña hasta que se perdió de vista. Al darse cuenta de que no iban a la tienda, la niña miró a su tío, que aparcaba en el parque de la comunidad, cerca de la ciudad.
Nadie salía al parque los domingos. Sally se sintió nerviosa, su respiración se aceleró y miró al hombre con los ojos muy abiertos. Johnny apagó el motor, la ira se mostraba en su rostro.
—Te dije que no le dijeras nada a mamá, ¿no? —le cuestionó, mirando a la niña negar con su cabeza—. No estás jugando correctamente, Sally… —El hombre sacó a la niña del coche, haciendo caso omiso a las súplicas y gemidos—. Dijiste que jugarías conmigo, Sally. Me mentiste… —dijo, empujándola contra el suelo.
Sin hacer caso a los gritos de la niña, comenzó a quitarse el cinturón.
—Uno tiene que ser castigado por romper las reglas.

“Una pareja encontró el cuerpo de una niña de ocho años en el parque de la comunidad, Sally Williams. Su búsqueda fue muy larga, pero se le encontró esta noche a las nueve”.
Podría haber jurado que cerré la puerta antes de meterme en la cama… supongo que lo olvidé. Me levanté, dejando la calidez y el confort de la cama. Caminé a través de la habitación y cerré la puerta. Antes de que pudiera acostarme de nuevo, tan pronto como puse mis piernas encubierto, me congelé al oír un leve sonido de… ¿llanto? Sonaba como un niño. Me levanté de la cama una vez más, me dirigí a la puerta y la abrí. El llanto parecía ser más fuerte afuera de mi habitación. Mirando hacia abajo en la oscuridad, me arrastré por el pasillo, siguiendo el sonido de los gemidos. Una vez que llegué al final, me quedé sin aliento. Sentada en el suelo, delante de una ventana iluminada por la luna, había una niña. Estaba encorvada, llorando. ¿Cómo llegó a mi casa? ¿Por la ventana? Tragando saliva, tomé la palabra.
—¿Quién eres? ¿Cómo te metiste en mi casa?
De pronto, el llanto se detuvo. La niña apartó lentamente las manos temblorosas de su cara; la sangre sustituía sus lágrimas, manchando sus manos. Un coágulo de sangre goteaba desde un lado de su cabeza, en una herida de su rostro y en su vestido sucio. Sus brillantes ojos verdes parecían ver a través de mi alma.
—Ésta es mi casa… —habló, por fin, con voz ronca, como si estuviera luchando por hablar. El cuerpo de la niña hizo un extraño movimiento cuando se levantó y se volvió hacia mí. Sus pies estaban sucios, como si hubiera corrido por el barro, tenía raspaduras en sus rodillas y el final de su vestido estaba roto y andrajoso. “Sally” estaba cosido en la parte delantera. Levantó su ensangrentada mano—. ¿Quieres jugar conmigo?

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3. Clockwork

Clockwork

Una pequeña niña se sentó en su habitación. Tenía un desordenado pelo, puesto en dos coletas, con ojos color avellana, que miraban a la puerta. Ella atrajo fuertemente su jirafa de peluche contra su pequeño cuerpo, y escuchó con atención los fuertes gritos de su padre y madre. Creepypasta... Ver mas
Una pequeña niña se sentó en su habitación. Tenía un desordenado pelo, puesto en dos coletas, con ojos color avellana, que miraban a la puerta. Ella atrajo fuertemente su jirafa de peluche contra su pequeño cuerpo, y escuchó con atención los fuertes gritos de su padre y madre.

Creepypasta clockwork by delucat-d6qo1lc
-¡Nunca debí tener ningún maldito hijo! - Gritó una fuerte y grave voz.-Todo lo que hacen es desordenar, quejarse, pintar en las paredes... - Fue interrumpido por los gritos de la madre de la pequeña.

-¡Son niños, David! ¡No saben hacer nada mejor!

-Oh, maldición Marybeth. ¡No quiero escuchar ninguna de tus excusas de mierda! He tenido suficiente de ellas.

-¿Y qué esperas hacer con todo esto?

La pequeña escuchó unos fuertes pasos que iban hacia su habitación y apretó más fuerte a su jirafa. La puerta fue violentamente abierta, y en la entrada se paró, enfurecido, alto y gordo padre. En una de sus carnosas manos, traía un gran libro de texto.

-¡David, detente! - Gritó su madre-.

Pero el padre ignoró los llantos de su esposa. Tomó a la pequeña por el cuello, y ella gritó y pateó al aire. Temblando y sacudiéndose del miedo. El padre de la niña llevó duramente el libro de texto hacia arriba.

-¡Esto es por rayar las paredes, pequeña perra!

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Años después, la pequeña niña, ahora conocida como Natalie, tenía 9 años ahora. Pasando por la pubertad, ella era naturalmente un poco gordita. Como siempre, se sentó en su habitación a ver televisión. Su padre vociferaba algo sobre alguna estupidez económica a lo que a ella le importaba menos que una pelusa, así como ella comía sus palomitas de maíz. Ella también estaba dibujando, había un poco de sangre, pero inusualmente, a ella le gustaba dibujar cosas así. Le daba una extraña satisfacción. Además, hacer muchas cosas a la vez, no era un problema. Se volvió aparente para ella a una temprana edad. Después de tener que trabajar duro, para ella era un pan comido. Dibujar había terminado siendo uno de sus pasatiempos y más grandes talentos. Era su manera de escapar de lo común, cada vez que pasaba algo malo, o simplemente cuando estaba aburrida.

De repente escuchó como la puerta de su habitación se cerraba. Miró a su izquierda, deteniendo el masticar de sus palomitas. Ahí estaba su hermano Lucas, quien tenía 14 años.

- ¿Qué pasa?- Ella aún podía oír el sonido de su padre gritando- ¿Papá te asusta?- Él dejó escapar una risita.

- Ni modo. Yo creo que a estas alturas, nos acostumbramos a sus gritos.- Hubo una gran pausa- Así que, ¿Por qué estás aquí?- Parecía que él estaba jugando con sus mangas, y tenía unos pocos tics.

- Te tengo que preguntar algo... -Puso sus ojos sobre ella. Ella frunció el ceño ligeramente ya que su impaciencia crecía. Él la había interrumpido.

- ¿Qué? - Él se movió más cerca.

- Tú dijiste que querías ser genial, y crecer como una adolescente, ¿no? -Ella afirmó con su cabeza lentamente- Bueno, tengo una oferta.

- ¡Suéltalo ya!

-Tú sabes... tu sabes lo que los chicos y las chicas hacen juntos a veces, ¿no?

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Al otro día en la escuela, Natalie no dijo una palabra. Ella no habló en el día entero. Ella no tenía con quien hablar aún así. Nadie puede saber. Nadie debía saber. Así que, nadie lo sabría. Su maestra logró ver algunas miradas perdidas. Pero ella pensó que sólo no había entendido la lección. Además a Natalie le dolía mucho. Nunca pensó que le dolería. Sintiéndose asustada, caminó a su casa, silenciosamente, y fue a su habitación. Pero más tarde, fue recibida otra vez por su hermano.

Nadie lo sabría.

En la escuela decidió finalmente contarle a alguien. Aunque no tuviera amigas, pensó que debía hacerlo. Ella caminó hacia un grupo de chicas que ocasionalmente veía en el pasillo. Parecían buenas niñas, y Natalie había hablado un par de veces con ellas.

-Oye, Mía... -La pelirroja miró por sobre Natalie, con una dura mirada.

-¿Sí?

-Yo, uh... Necesito contarte algo... Ha estado pasando por un tiempo, y tú y tus amigas parecen ser las únicas en las que puedo confiar. - Mía y sus amigas parecieron sonreír por un momento, sólo un momento. Y Natalie lo supo, estaban hambrientas por los chismes.

-Está bien, puedes confiar.

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Un día después, eso fue todo lo que tomó. Ella había tenido comentarios constantes en las redes sociales, como Facebook. Una vez, incluso la llamaron puta. Sin mencionar que en la hora de comer, su almuerzo terminó en su cabello. Y esto iba a ser el menor de sus problemas, pero Natalie, teniendo tan sólo 9 años, no podía hacer nada más que estar completamente molesta.

De todas formas, jamás se cortó. Jamás miró mal a nadie. Nunca dijo nada sobre eso. Como puedes recordar, en esta historia, ella se ha guardado todo dentro. Pensó que sería mejor. No dejaría que ningún dolor la consumiera.

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3:00 AM, noche de escuela. Su madre la iba a matar. La chica conocida como Natalie, tenía 16 años ahora. Era muy productiva en la escuela, cerca del cuadro de honor. Por una vez se sentía feliz y tranquila. Aunque usualmente, ella se convertía como en un 'ermitaño' en su habitación, escondiéndose de su padre, quien aún le gustaba gritar, hablar sobre economía y estupideces de la que ella estaba cansada de escuchar.

Sus ojos se empezaron a sentir pesados. Tenía una asignatura en la que trabajar, pero ese no era su mayor problema. Todo en lo que podía pensar era en dormir. Cerró su laptop, ajustó sus ojos a la oscuridad y pudo ver, su desgastada jirafa de peluche en un rincón. Se le quedó mirando, en completo silencio. Los recuerdos pasaron por su mente y sus ojos empezaron a llorar. Pero sus ojos pestañearon y contuvieron las lágrimas. "No me derrumbaré" se dijo a sí misma. Pero continuó mirando la jirafa. "¿Qué mierda estoy mirando?" Ella se paró y fue a buscar a su pequeña jirafa.

- Lo- lo siento- Le dijo en susurros. Algunas lágrimas corrieron. Ella abrazó la jirafa, así como se tendía en la cama.

Se despertó de pronto por los gritos de su madre. Cansadamente abrió uno de sus ojos.

- No me puedo creer que se me haya olvidado quitarte la laptop anoche. ¡¿Estuviste toda la noche en ella, o no?! - Su madre suspiró y se fue. Así como Natalie tomó una ducha, cepilló sus dientes y comió su desayuno rápidamente antes que su tiempo se acabara. Saltó en el auto y dejó que su madre la condujera a la escuela.

Debido a la falta de sueño, apoyó su cabeza en el vidrio y comenzó a soñar. Tener pesadillas mejor dicho, que consistían en su abuso físico de su hermano Lucas, el que duró 4 años, hasta que tuvo las agallas para pararlo. Su madre nunca se enteró, nunca.

De pronto, fue despertada por su madre.

- Estamos aquí.- Ella miró el letrero de su escuela "Instituto Walkerville Para Las Bellas Artes".

- Te veré más tarde.- Se despidió Natalie.

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Su profesora de inglés molestamente puso su mano sobre el puesto de Natalie.

- ¿Donde esta su trabajo, señorita Ouellette?- Natalie tragó.

- Los he olvidado en casa. Perdón señorita Homenuik.

- Su tiempo se acabó, señorita Ouellette. No me decepcione.- Natalie se sintió perpleja por un momento. Esas palabras. Ignoró ese sentimiento y trató de escuchar la clase, en la que se quedó dormida, por su puesto. Luego ella salió de clase y caminó hasta su casillero. Cuando de repente encontró a su novio Chris parado al lado de él.

- Hablemos después de clase, ¿sí?- Dijo él. Ella sólo sonrío, le encantaba hablar con Chris. Nunca sospechó nada, era un buen chico.

Durando sus clases de francés, se atrevió a no poner atención. En vez de eso, prefería dibujar. Sangre, gore, masacres, gente siendo apuñalada. La gente decía que era muy oscuro de su parte dibujar tales cosas. Para ella siempre fue normal.

- Señorita Ouellette.

Natalie rápidamente cubrió sus dibujos y miró a su profesora, tratando de ocultar el miedo.

- ¿Sí señorita LeVasseur?

- Muéstreme su trabajo. -Natalie tuvo que quitar el brazo del dibujo de alguien siendo apuñalado por un hombre sin cordura. La profesora la miró perpleja.

- Borre eso y comience a trabajar- Dijo con una extraña calma en su voz. Natalie suspiró, así como su profesora se alejaba.- Y señorita Ouellette...- Dijo dándose la vuelta- Su tiempo casi se acaba, le sugiero que empiece a trabajar ahora.- Natalie gruñó, el tiempo nunca parecía estar a su favor. Caminó fuera de la escuela, feliz porque iría a hablar con Chris, eso le alegraría el día. Cuando lo vio, ella sonrío, pero él no le devolvió la sonrisa.

- Chris, ¿Que- qué pasa?, ¿De qué me querías hablar?- Él suspiró.

- Creo que es tiempo de que... nosotros... conozcamos a otras personas.- Sintió como su corazón se partía en dos.

- P-pero... ¿Por qué?

- Es tu mentalidad. ¡Tus dibujos!, me asustan, Natalie. Además nunca me has dicho porque actúas así, me haces sentir irresponsable. No puedo más con esto, lo siento. -Chris se alejó caminando.

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Natalie puso sus manos en el mostrador del baño. "No me haré daño como los otros... puedo mantenerme fuerte" En su mano había hilo negro y una aguja. "No tiene sentido, no ayudará" Alguna extraña fuerza la empujó a su subconsciente. "No, lo estoy haciendo porque quiero" sostuvo en lo alto la aguja con el hilo, y sonrío de oreja a oreja. "El tiempo se acabó". Pieza tras pieza, corte tras corte. Aún con el dolor enloquecedor, ella no gimió. No gritó. No lloró. No quedaban ya lágrimas. Todo lo que hacía era sonreír. La sangre caía de las perforaciones en el fregadero y el mostrador. Cuando terminó, admiró su trabajo. Vio los puntos de sutura que formaban una gran sonrisa. Lamía la sangre de sus dedos, sintiendo el sabor metálico. Ella se detuvo cuando vio el reflejo de su madre en el espejo. Vio sus ojos abiertos y su cara tan pálida como la nieve. De pronto, sintió todo el dolor, y comenzó a llorar.

- ¿Mamá?- Primera vez que se sentía tan confusa, ¿Qué le estaba pasando?

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Su madre agenda una hora para terapia. Natalie no se deshizo de las perforaciones. Así que fue con ellos, pero se aseguró que su capucha estuviese arriba, así nadie las vería. Se sentó frente a la señora rubia.

- Tu nombre es Natalie, ¿no?- Natalie sólo la miró- Soy Débora, estoy aquí para ayudar. Así que dime, ¿Cuáles son tus problemas?

- El tiempo. Él es mi problema.

- ¿Qué cosas sobre el tiempo, querida?

- Todo. Te hace vivir dentro de él. Pasando tan lentamente en la vida. Siendo controlado por la sociedad, sólo para ser torturado aparentemente sin fin, hasta que te das cuenta de que no tienes un propósito. Es un círculo vicioso. El tiempo no termina. No se apresura. No se ralentiza. Es violento. Te tortura una y otra vez. No siendo hábil para poder "adelantar" el proceso.- Natalie no tenía ni idea de lo que dijo. Ella se sentía como si ya no fuera ella misma. Podría ser... ¿Por la cosas que se guardaba? No, imposible. Por alguna extraña razón, le gustaba.

- Natalie, necesito que me digas que te está pasando.- Natalie sonrío, haciendo que las perforaciones se volvieran a abrir.

- ¿Por qué no me lo dices tú, rubiecita? Tú eres la experta- Débora le dio una mirada de molestia.

- Natalie, no te puedo ayudar si no me dices que pasa.

- Natalie ya no está aquí.- Los ojos de Débora se abrieron como platos. Se paró y dijo:

- Estaré devuelta en seguida. Por favor quédate aquí.- Se fue, dejando a Natalie sola. Ella sólo se quedo ahí sentada. Tal vez si ella hubiese hecho algo en este punto, Natalie no sería la que es ahora. Habrá más gente viva. E incluso, estaría cuerda otra vez.

Me encantaría decir que Natalie se paró de la silla e hizo algo. Pero no. Sólo se quedó ahí, sentada. Sin hacer nada, ni moverse siquiera. Después, cuando comenzaba a notarse su impaciencia sus padres entraron a buscar a Natalie. Feliz porque se irían. Vio la cara de preocupación y enojo en la cara de sus padres. Ella estaba confundida, pero sólo se subió al auto, ya quería irse a casa. En el camino, Natalie se durmió por fin. Pero en su sueño, una voz le dijo extrañamente:

-Tu tiempo se acabó.

Ella se despertó de un golpe con gotas de sudor bajando por su cara.

No estaba en casa. Ni en el auto.

Estaba en una cama. Una cama blanca, en una habitación blanca. Miró a su lado, estaba conectada a un monitor. Y cuando se trató de incorporar, descubrió que estaba atada a la cama. Empezó a entrar en pánico, y tratar de liberarse desesperadamente. Cuando la puerta se abrió, y entró un doctor cliché de los que encuentras en un laboratorio.

- Debes estar muy confusa, me imagino. Pero no te preocupes, estamos aquí para ayudar. Tus padres firmaron un contrato para darte unas drogas para ayudar tu estado mental.- Ella iba a protestar pero el doctor se le adelantó.- No debes preocuparte. Ahora sólo trata de relajarte.- Él le puso una máscara que le cubría la nariz y boca. De pronto sus ojos se cerraron.

De repente, abrió sus ojos. No podía comprender que estaba viendo. Le habían clavado muchas inyecciones, había cosas frotadas en su piel. Se sentía como esas personas que sentían toda la operación, aún con la anestesia, cuando su cerebro no responde. Pero el suyo sí que lo hacía. Su monitor cardíaco se empezó a acelerar y los doctores se dieron cuenta que sus ojos estaban abiertos. Un doctor le gritaba al otro. Ella no sabía lo que decía, pero sintió una descarga de adrenalina. Luego empezó a quitarse las amarras, sacudiéndose violentamente. Uno de los doctores la iba a sostener, pero vaciló un momento y todos los doctores se mantuvieron lejos. Ella se sentó en la cama y se quitó la máscara y los tubos de su piel. Comenzó a caminar hacia los doctores. Les dedicó unas sonrisas desquiciadas. Pero afortunadamente, sintió un dolor en su pecho y cayó sombre sus rodillas, tosiendo sangre. Veía todo borroso y de pronto, un fondo negro.

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Ella se despertó en la cama otra vez, muy lentamente. El doctor estaba sentado en la cama.

- Algo fue mal, extremadamente mal.- Ella no sabía porque pero sentía una ira incontrolable hacía el doctor. Él se dio cuenta y desvió la mirada.- Se suponía que no despertarías mientras te dábamos las dosis para tu mentalidad. No sabemos en qué te afecto, pero estoy seguro que lo averiguaremos.- Él hizo una pequeña pausa, sin mirarla obviamente.- Se suponía que habría un cambio en tu apariencia, y bueno...- Ella se miró al espejo, sus ojos era completamente... verdes. Vio que aun tenía las perforaciones, y no pudo sentirse más que feliz. Su frecuencia cardíaca comenzó a acelerarse otra vez.

- Hahahaha - Ella no podía dejar de reír- El doctor estaba en shock, viendo como ella se paraba en frente suyo.- ¿Doctor? -dijo con una sonrisa.

- ¿S-sí?

- Su tiempo se acabó.

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Un grito se escuchó en el hospital. Dos guardias llegaron al instante, pero todo lo que vieron fue sangre. En el piso, en la cama, en la pared. El doctor tenía la columna quebrada. Estaba apretado en la cama, como un sándwich. Y en la esquina, estaba la asesina. Dibujando en las paredes con la sangre, seguido con la frase "Tu tiempo se acabó" Se dio la vuelta, y los vio.

- Hola amigos, ¿Quieren jugar? - Dijo con una voz de desquiciada.

Cuando los guardias habían sacado sus pistolas, Natalie estaba preparada con un cuchillo. Le dio en el estómago al primer guardia, ahora con todas sus tripas fuera. Y luego caminó lentamente al segundo guardia.

- Tu tiempo se acabó.- Le dio con el cuchillo en la arteria aorta. Luego hizo bajar el cuchillo por el pecho hasta el estomago. Con todos sus órganos en el piso.

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La madre de Natalie estaba silenciosamente durmiendo al lado de su marido. Estaba lloviendo a mares afuera y ella se despertó con el sonido de alguien tocando la puerta de la casa. Se levantó, con cuidado hasta la puerta. Vaciló antes de tomar la manilla. Había una risa macabra. Y los truenos y la lluvia parecieron cesar al instante. Presionó su oreja contra la puerta y escucho:

- Hola, madre.

Natalie rompió la puerta, y entró con dos cuchillos. Uno en cada mano. Su madre se sobresaltó y caminó hacia atrás tan fuertemente que se golpeó con el perchero. Cayó paralizada, pero aún consiente. Natalie se acercó a ella, mostrándole los dos cuchillos.

- Yo estaba sufriendo, madre...- Le pasó el cuchillo por la mejilla, cortándola.- Pero no hiciste nada...- Todo lo que la madre podía hacer era respirar a bocanadas y temblar. Natalie la tomó y la sentó. Comenzado a hacerle un corte en forma de V. Ella no podía hacer nada mientras lo hacía, luego su respiración comenzó a convertirse en gárgaras, por la sangre. A Natalie no le quedaba mucho tiempo, así que terminó de cortar y ¡Crack! rompió su costilla en busca del corazón, sosteniéndolo, cuando aún latía. Ella seguía mirando a su madre, hasta su muerte.

- Dulces sueños.- Le dijo al cuerpo.- Tu tiempo se había acabado.- Puso el corazón en la boca de su madre. Ella aún no había terminado.

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El padre de Natalie, David, se incorporó al ver que su esposa aún no regresaba. Cuando sus ojos se ajustaron a la oscuridad, se dio cuenta que Natalie estaba junto a su cama, y ella puso una cara triste falsa.

- Oh no, mamá se ha ido...me pregunto ¿Quién conseguirá el dinero ahora?- De pronto agarró la frente de su padre.- De todos modos, era todo lo que te preocupaba.- De todas formas, su padre era un luchador, así que tumbó a Natalie en el suelo, y la pateó hasta que empezó a toser sangre.- ¿N-no se siente bien papi? hahaha. Después de todo, nunca te importó hacerlo todos estos años, ¿No es así? -El frunció el ceño.

- Tú no eres mi hija.

- Tienes razón, no lo soy.- De pronto, derribó a su padre y se levantó, con los cuchillos en las manos- Dicen que mientras más grandes son, más fuerte caen.- Mientras le faltaba el aliento, Natalie tomó una almohada y la presionó contra la cara de su padre, cada vez más fuerte, mientras él gemía y lloraba del dolor.- ¿Qué pasa?¿mucho dolor para ti, papi?- Lo apuñaló dos veces con los cuchillos en el estómago y luego rompió uno de los palos de la cama, que eran pesados por la madera.- Los necesitaré- Tomó el palo y lo puso primero en las piernas y se sentó sobre él, cada vez subiendo por su cuerpo. Él se empezó a atragantar con su propia sangre. Hasta que su respiración fue silenciada.- Ah, vamos- Ella se forzó a agregar peso y de pronto, los órganos salieron de la boca de su padre. Ella sonreía por su éxito.

- Tu tiempo se había acabado, papi.

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Finalmente, la parte más divertida. Ella silenciosamente caminó a la habitación de su hermano, abriendo la puerta. Se dio cuenta que la cama estaba vacía, él se estaba escondiendo.

- Oh, hermano, vamos.- Entró en la habitación- Todo lo que quiero es un poco de diversión, hahaha. Como ella entro más, se quedó quieta para escuchar cualquier sonido. Alguna respiración. Algún sonido de movimiento. Y de pronto, ella escuchó algo. Una respiración.

¡BAM!

Su hermano estaba detrás de ella sosteniendo un bate de baseball ensangrentado. Mirándola, con un profundo odio. Ella trató de incorporarse lentamente. Pero cuando lo lograba fue golpeada. Una vez, y otra vez y otra y otra y otra.

- ¡Mamá siempre te prefirió, perra!- Él la golpeó fuerte una vez más, para tomar algo de aire. Ella estaba sangrando mucho. Sus ojos verdes cayeron y brillaron débilmente en la oscuridad. Se sintió débil, hasta que miró el techo. Recordó el abuso, por 4 malditos años mirando ese techo mientras era torturada por su propio hermano. Sentía la adrenalina correr por su cuerpo y se comenzó a parar lentamente con una risa insana.

-HAHAHAHAHAHAHA.- Su hermano fue a pegarle de nuevo con el bate, pero ella bloqueó el ataque con sus cuchillos.- ¡TE IRÁS AL INFIERNO, HERMANO!- Dijo dándole un empujón que lo mandó volando a la cama. El se golpeó con el respaldo, y a punto de lanzarse contra su hermana, hasta que ella clavó sus cuchillos entre los brazos y el respaldo para mantenerlo quieto.

- Veamos que podemos usar...- Tomó un simple cuchillo de mantequilla- Dicen que los ojos son los órganos más suaves en el cuerpo...- Lamió el cuchillo.- Cómo la mantequilla.- Él la miró horrorizado. Sólo quería salir de ahí. Ella comenzó a quitar los ojos de su hermano con el cuchillo. El comenzó a gritar. No podía ver nada y el dolor era inimaginable. -Ahora, ahora... no puedo dejar que despiertes a los vecinos.- La sangre brotaba de sus cuencos vacíos. Lloraría, pero ahora él no podía. Ella le ató un trozo de género a la boca.

-Mnh...-Dijo ella buscando otra cosa que usar. Encontró un par de tijeras.- Me parece que tenemos que aflojar el corte, hermano.- Ella lo apuñaló con las tijeras en las tripas, cortando cada detalle de piel como si fuera papel. Ella levantó el intestino largo, sonriendo traviesamente.- ¿Sabes lo que amo? arte con macarrones.- Empezó a cortar el intestino en partes- Aunque creo que esto será muy grande como para ponerlo en un plato.- Escuchaba como su hermano se ahogaba con la sangre, él sólo la podía tragar, por el trozo de género en su boca, ahora cubierto de sangre. - ¿No sabe bien?- Dijo ella lamiéndose los dedos con sangre.- Estoy segura de que te gusta.

Ella comenzó a rasgarle los pies, uno por uno. Sus gritos crecieron inútilmente. Luego fue por sus dedos. Fue cortándolos también. Ella escuchaba que el gorgoteo se volvía más intenso. Su hermano se estaba ahogando. Ella fue y le quitó el género. Él se dio vuelta de inmediato y comenzó a vomitar violentamente.

- Calma ahí, hermanito.- Tomó uno de los dedos cortados.- Come esto y te sentirás mejor.- Ella dejó el dedo ahí, mientras su hermano se ahogaba lentamente, hasta que murió.

- Tu tiempo, se había acabado hermanito.

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La chica, conocida como Natalie, fue hacia su habitación y vio en la esquina a la pequeña jirafa de peluche. Se arrodilló y la miró, sin decir una palabra. Luego fue al baño, y se admiró, cubierta de sangre. Ella escuchaba un débil sonido de un Tic-tac. Miró hacia abajo y vio un pequeño reloj de bolsillo. Miró sus manos, escuchando los Tic-tac que parecían durar una eternidad.

Ella tomó uno de los cuchillos que goteaban sangre que caía al mostrador. Y comenzó a desarmar el reloj, hasta que sólo quedó un reloj pequeño que no funcionaba.

- El tiempo te hace vivir dentro de la tortura.- Dijo clavándose el cuchillo en el ojo.

- Lentamente progresando en la vida, siendo controlado por la sociedad.- Comenzó a excavar en la cuenca, mientras la visión se le teñía de rojo y se volvía borrosa.

- Hasta que te das cuenta que no tienes un propósito.- Sintió como su ojo se desprendía, haciendo que la sangre cayera al fregadero.

- Es un circulo vicioso.- Su ojo se terminó de salir y sintió un dolor agudo conectándolo con su cabeza.

- El tiempo no se acelera. No se ralentiza. Es violento. -Ella tomó el nervio que unía su ojo con la cuenca y tiró fuertemente, hasta que cayó en el fregadero.

- Te hace vivir la tortura, una y otra, y otra vez.- Dijo colocando el reloj donde su ojo debería estar.

- Siendo incapaz de acelerar el proceso.- Un sonido de chapoteo indicó que el reloj encajaba perfectamente.

- Yo soy Clockwork.

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La chica conocida como Natalie, salió de su casa en llamas. Y la jirafa, junto con los cadáveres de la familia se quemaba lentamente.

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Algunos dicen que sigue viva. Que lleva su locura con ella. Dejando tantos muertos. Decidiendo que su tiempo debía terminar en algún momento. La única manera de detectar su presencia es sintiendo como ella se acurruca cerca de las cobijas de la cama. Durmiendo. Pero en la noche, ella observa. Ella decide. Puedes escuchar el Tic-Tac. Y tú ves una luz verde parpadeando. Si ella está ahí, sabrás que tu tiempo se acabó.

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4. Nina the Killer

Nina the Killer

-Nina The Killer Jamas se han llegado a imaginar...¿que la locura de Jeff puede ser desbordante?, ¿tanto para que alguien con una cordura extremadamente frágil pueda llegar a enloquecer tanto como el por distintas circunstancias? hace poco me entere de una nueva asesina, me quede pasmada al... Ver mas
-Nina The Killer

Jamas se han llegado a imaginar...¿que la locura de Jeff puede ser desbordante?, ¿tanto para que alguien con una cordura extremadamente frágil pueda llegar a enloquecer tanto como el por distintas circunstancias? hace poco me entere de una nueva asesina, me quede pasmada al saber de ella, aunque lo primero que pensé fue que solo era una fanática loca de Jeff The Killer debido a su apariencia, pero luego de hacer una profunda investigación de ella... descubrí que era peor que un monstruo. las cosas fueron así:

-Historia

Extraído de un diario local:
Extraños asesinatos sin explicación ni rastros de culpable se han multiplicado tras varios meses, se tenía en sospechas al asesino que se investigó tiempo atrás, pero se encontró un testigo que decía anunciar que no era un asesino, ¡si no 2! Aterrorizando distintas ciudades, se desconoce si trabajan juntos o por separado, mas por suerte se pudo encontrar este chico y difícilmente nos contó desde el hospital lo que sucedió.

E aquí lo que dijo el chico:

“todo sucedió una noche” narro el chico “caminaba de mi trabajo a la casa, estaba por unas calles bastante desoladas, había decidido tomar un atajo nuevo, para cambiar la rutina…gran error.

Ya a mitad de camino empecé a sentir que me observaban y a escuchar pasos, voltee rápidamente buscando que no fuera un ladrón, pero no encontré nada, así que solo tome todo como producto de mi imaginación, continúe caminando pero la sensación de ser observado se hiso más fuerte, y los pasos los oí más cerca, y al voltear observe algo acercarse a mi rostro y por reflejo lo esquivo, de pronto, en un momento veo a una chica de cabellos negros y chamuscados con una mecha fucsia bastante resaltante, su cuerpo y altura apuntan a una chica de 17 0 16, aunque su rostro no parecía para nada humano, su piel era inhumanamente blanca, sus ojos me miraban con una sed de sangre, estaban sumamente abiertos y se veía una extraña cocedura en sus ojos, su sonrisa…era tan sobrehumana, era tosca y estaba…cortada.

Me quede parado durante un minuto, allí, sintiendo la adrenalina correr por mi cuerpo.

Ella no soltó ninguna palabra, solo se quedó allí parado por lo que pareció una eternidad, y al fin, La chica solo soltó una palabra mientras inclinaba la cabeza de un lado de una forma en que una sicópata podía hacerlo, que inmediato me helos nervios;

“Ve a dormir mi príncipe”

Inmediato reaccione y emprendí la carrera a la dirección contraria de ella, corrí como nunca, pero no fue suficiente, ya que oí los pasos de la chica seguirme, para luego sentir su peso sobre el mío, seguido de un frio filo atravesar mi brazo.

Caí al suelo con un gemido de dolor, la chica me apreso al suelo soltando una histérica carcajada, saco su cuchillo de mi hombro y rasgo mi camisa, haciendo una extraña caricia en mi abdomen desnudo, observándome con detalle, pero por suerte, escuchamos la voz de un policía que había llegado, estaba apuntándole con un arma, la chica se incorporó rápidamente y el policía soltó varias balas a su dirección, pero esta las esquivo como si de hojas cayendo de árboles se tratase, sin dejar de soltar esa carcajada, se alejó de allí escalando varias de las casas.

Jamás podre olvidar esa mirada…y mucho menos esa risa…”

Luego de la entrevista se encontró al joven en su casa, despedazo y con falta de órganos que se encontraron en la casa, esta se hallaba llena de sangre por todos lados, y la habitación donde se encontró el cuerpo, en la pared se encontró escrito con sangre “no te fuiste a dormir príncipe”.

Si encuentra a la joven de la descripción, o al asesino de la vez pasada, por favor pónganse en contacto con la policía.

Origen de Nina The Killer

Nina Hopkins, de 11 años de edad, fue trasladada a una nueva escuela para estar más cerca de su casa.

Una mañana de domingo, un día antes de su primer día en su nuevo colegio, despertó y fue al baño y se lavó los dientes, seguido se fue de nuevo a su cama y tomo su laptop para conectarse.

Nina no era de esas chicas que se levantaban con energía para abrir la ventana y dejar entrar la luz para hacer algo productivo en el día, no, ella simplemente disfrutaba de sentarse a ver animados japoneses, o escuchar música como rock, J-pop o pop, jugar videojuegos o simplemente tocar la guitarra. Así le gustaba ser y así amigos y familiares la querían.

Pero esta vez ella no quiso hacer ninguna de las cosas que normalmente hacía, no, esta vez quiso leer por milésima vez “el origen de Jeff The Killer” ella adoraba los creepypasta, pero ese, era su preferido, sentía una extraña atracción hacia él, de admiración más que todo. Cada vez que lo leía sentía un extraño impulso invadirla, pero exactamente por eso, disfrutaba ese extraño impulso.

Cuando iba leyendo, de pronto hoyo la puerta, rápidamente levanto la mirada encontrándose con su pequeño hermano Chris y sus hermosos ojos verdes, Chris era el príncipe de Nina, lo adoraba y solía llamarlo así porque todas las noches le contaba historias de hadas para dormirlo, a ella también le gustaban esas historias. Chris era de cabello negro bastante oscuro, tez blanca y ojos verdes claros, igual a su difunto padre, en cambio ella era de cabellos castaños claros, tez blanca y ojos azules claros, ella era muy parecida a su madre.

Nina The Killer-Creepypasta

“Hermanita, a comer” alego el niño con una sonrisa inocente.

“Ya voy mi príncipe” anuncio Nina pellizcándole una mejilla en forma de cariño.

Dejo la computadora a un lado y bajo a comer.

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A la mañana siguiente, Nina y Chris iban a clases, Nina se levantó y se vistió con una camisa de sus camisas favoritas, y mientras tomaba su bolso sintió algo extraño…como un extraño jalón, que le hizo sostener su cabeza en un intento de mantenerse parada, haciendo que una extraña y pequeña sonrisa se formase en su boca, de pronto hoyó la voz de su madre traerla a la realidad y de inmediato tomo el bolso y bajo ignorando por completo lo sucedido, espero a Chris frente a la puerta. Poco después bajo el niño bastante apurado.

“¿Listos?” pregunto la madre.

“¡Si!” respondieron ambos.

“Bien, suerte en la escuela” anuncio su madre volviendo a la cocina.

“¡Adiós mama!” respondieron ambos chicos saliendo de casa.

Llegaron a la escuela caminando ya que a Nina le pareció molesto tomar el autobús.

Se dividieron y Nina fue a la secundaria mientras su hermanito a la primaria. Nina sintió la clase un infierno, aparte de larga.

Nina salió y fue en busca de Chris a su salón, al este salir ambos decidieron buscar un lugar tranquilo donde comer sin necesidad de tener que aguantar a todos los alumnos jugando a sus alrededores, así que encontraron un jardín detrás de la escuela donde casi no había nadie, ni un profesor ni un alumno, así que se sentaron pasiblemente a comer, pensando que tendrían un desayuno tranquilo, pudieron divisar unos pasos acercarse a ello. Nina levanto la vista y se encontró con una chica mucho mayor que ella, cabello negro y ropa algo callejera.

“Vaya, vaya ¿pero que tenemos aquí? Alumnos nuevos” anuncio la chica “mi nombre es Claudia, y yo mando en este colegio, y si no obedeces lo que digo…pagaras caro” alego mientras sacaba una navaja de su jeans, de pronto unos dos chicos salieron de un árbol cerca “conozcan a Mailcom y Yoni”

Nina se incorporó rápidamente y se puso enfrente de Chris para protegerlo.

“Oigan, no queremos problemas, solo queremos desayunar tranquilamente” aclaro Nina.

“Ah, ya veo, pero ustedes no deberían estar aquí, esta zona es nuestra” anunció Claudia acercándose a ellos.

“¡Eso es estúpido!, ¡ustedes no tienen derecho a mandar a nadie!” exclamó Chris posando enfrente de Nina y recibiendo un fuerte golpe en el estómago de parte de Yoni. Chis callo en los brazos de Nina tras el golpe.

“¡CHRIS!” exclamó Nina sosteniéndolo en sus brazos.

“Bien, si no quieres ser la siguiente, te recomiendo obedecer y salir de aqui” alegó Claudia acariciando el rostro de Nina con el cuchillo.

Nina no hizo nada más que soltar un golpe limpio en la cara de Claudia tumbándola al suelo, Nina rápidamente soltó a Chris y se abalanzo a Claudia tomando el cuchillo y clavándolo en el hombro de Claudia.

Mailcom sostuvo a Nina de la espalda y la apreso en sus brazos. Esta soltó una fuerte patada en la entrepierna del chico tumbándolo al suelo, Nina volteo rápidamente para soltar varias patadas en la cara del chico y hacer que botara sangre por la nariz y boca.

Yoni de inmediato se acobardo al ver la reacción de la chica hacia los ataque y emprendió la carrera lejos de ella, pero inmediato Nina lo noto y corrió hacia Yoni tomando la navaja del hombro de Claudia y se abalanzo al chico clavándole la navaja en el estómago.

“¡NINA, BASTA!” hoyó la chica de su pequeño hermanito, Nina inmediato volteo a verle y le observo, esta tenía una mirada muy sorprendida.

Nina soltó a Yoni y dio unos pasos atrás viendo sus manos algo manchadas de sangre, se sentía como un mounstro…pero tenía que admitirlo…otro lado se sentía extremadamente bien, y el impulso se calmó, volteo de nuevo a su hermano que seguí allí sorprendido sin poder soltar una frase, Nina corrió hacia él y le tomó del brazo.

“Vamos, no podemos estar aquí por mucho” y se fueron del patio.

Luego de eso Nina se fue a lavar las manos para llevar a Chris para que revisaran el golpe. Nina evito a toda costa mencionar algo sobre eso, Chris solo pensaba que fue un impulso para defenderlo…pero ella sabía que algo más sucedía allí, sabía que era algo más fuerte y horrible, esa sensación de sentirse poderosa y fuerte…La necesidad de lastimar a alguien.

El día paso rápido y cuando los hermanos volvieron se sentaron a comer con su madre.

“Bien!, ¿y cómo les fue en la escuela?” pregunto su madre con una sonrisa dulce.

“…” Chris se estremeció al tratar de responder esa pregunta.

“Excelente” comento Nina formando una sonrisa algo sicótica.

Nina subió a su cuarto luego de comer y abrió su closet encontrándose con su colección de Jeff The Killer, eran varios posters, diferentes chapas, algunos cuadernos viejos que los había forrado con él, algunos muñecos y peluches, tomo uno pequeño que le encantaba y se tiro a la cama con este, y lo observo…con su siniestra sonrisa que a ella ni le asustaba o intimidaba de lo más mínimo, lo contrario, en cierta forma le divertía, lo miro por un rato y luego susurro.

“Jeff…¿tu me haces esto…?”.

Luego del incidente buscaron y buscaron a los culpables de la pelea, pero no los encontraron, y como pensarían que fue una niña de 11 años como Nina, oh un niño de 6 años como Chris, ellos tenían eso a su ventaja para no levantar sospechas, y como todo sucedió el primer día de clases, muchos no podían decir si Nina estuvo allí ya que muchos no la conocían, y tampoco era de llamar mucho la atención, por eso no muchos sabían si ella fue ese día o no.

Aunque a pesar de todo, Nina un día abrió su casillero encontrándose con una nota que le decía; “Sé lo que hiciste…pero no te preocupes…no le diré a nadie, eres hábil…pero peligrosa” Nina no hayó firma ni nada que le identificara, no tenía en la más mínima idea de quien lo había enviado…se le ocurrió alguien, pero decidió no tomar en cuenta esa nota, si no diría nada quien sea que lo envió, bien por ella.

Por otro lado, la cordura de Nina no mejoraba, ya que enloquecía tanto que tomaba un cuchillo y se sentaba gran parte de la noche junto al cuarto de su hermano o de su madre.

Un día, Chris jugaba con sus nuevos amigos de la cuadra, y ya estaba anocheciendo, así que la madre de Nina; Mónica, le pidió que fuera por él. Nina salió y vio a lo lejos los niños jugar, cuando se acercó no pudo divisar a Chris, y se empezó a preocupar, se acercó a los niños y les pregunto dónde se encontraba Chris, y estos les respondieron que se había ido con una chica mayor que ella, Nina se preocupó mucho y volvió a casa a tomar el cuchillo que tenía escondido en su cuarto y sin que su madre se enterara salió.

Fue en busca de Chris rogando porque no le pasase nada, llegando a un más lejos de la casa. Paso mucho tiempo y Nina no pudo dar con Chris, empezando a desesperarse y llorar. En eso escucho un carro acercarse, este paro junto a Nina y esta dio unos pasos para atrás evitando que le fuesen a hacer algo, en eso las puertas se abrió y salió Chris dándose al suelo, se escucharon unas risas provenientes del carro que inmediato arranco.

Nina rápidamente sostuvo a Chris es sus brazos nerviosa y se encontró con el pobre niño golpeado y con la ropa algo desbaratada.

“¡Chris!, ¡dios santo! ¿¡que sucedió!?” exclamo Nina sosteniendo el pequeño cuerpo de su hermano.

“E-ellos me…al-allí Nina…me…to-tocaron” alego Chris con mucha dificultad y echándose a llorar en el pecho de su hermana mayor, Nina trato de controlar algo que le gritaba adentro, una y otra y otra vez, sentía una ira controlarla, levanto a su hermano en brazos y lo llevo rápidamente a un hospital para que tratasen los golpes y demás que tuviese.

Muerte

Allí Nina llamo a su madre y le informo lo sucedido, su madre se fue lo más rápido que pudo al hospital, y allí llego y le informaron a ambas que tenía fuertes golpes y hemorragias internas y los rastros de violaciones fueron encontrado, la madre de Nina se echó a llorar y Nina solo se mantuvo callada a la situación, evitando a toda costa soltar esa necesidad de lastimar a alguien.

Al día siguiente le dieron de alta a Chris, pero le pidieron que se mantuviera un tiempo en reposo, así que durante 3 semanas Nina cuido a Chris contándole historias y ayudándole mucho con sus medicinas.

Y mientras Nina iba a la escuela, de nuevo, le dejaron una nueva nota, que decía así; “siento lo de tu hermano…espero se recupere, no pienses que estás sola…estoy yo aquí, seré tu amigo…pero lamentablemente a distancia…” Nina sintió un leve rubor a eso, reviso de nuevo la carta y no encontró ninguna firma.

Pasaron las semanas y toco ir a Clases para Chris, este fue de muy mala gana, y más porque ese día era día de la foto escolar, así que Nina busco algo descendente que ponerse sin dar con mucho más que una falda negra de cortes, unas medias de rayas negras con vinotinto, unos convers de color negro, una franelilla de rayas negras y azules, sus guantes favoritos sin dedos y se recogió el pelo con un lazo rojo sangre. Aun así sintió que le faltaba algo, así que busco en su armario encontrándose con su suéter favorito morado, el cual le recordaba al suéter de Jeff The Killer, así que se lo puso y bajo las escaleras encontrándose con su hermanito que le esperaba en la puerta, ambos salieron despidiéndose de su madre.

Llegaron al colegio, esta vez fueron en autobús para evitar que los que le hicieron eso a Chris no buscaran joderles en el camino.

Llegaron al colegio encontrándose con una sorpresa no tan grata.

Claudia, Mailcom y Yoni caminaban por medio del pasillo, con aire de pocos amigos. Nina estaba consciente del motivo del por qué sus caras, la buscaban a ella y a Chris. Nina reacciono y tomo a Chris del brazo sacándolos del pasillo donde estaban y evitando a toda costa que los vieran.

El día paso rápido y ni Nina ni Chris se encontraron al trio, o eso es lo que ella creía.

De vuelta Clases, Nina sintió que les seguían, así que al voltear recibiendo un golpe en la cara, cayó al suelo y busco a su hermano, encontrándolo apresado en los brazos de Mailcom, Nina trato de levantarse pero recibió un nuevo golpe en la barriga, cayó de nuevo al suelo y miró arriba viendo a Claudia.

“Por fin te tengo donde te quería mocosa” Anuncio Claudia posando enfrente de ella “pagaras por lo de la última vez” alego está sacando un arma.

“No me importa un coño pelear con ustedes, además si los vencí una vez puedo hacerlo otra…¡son mierda!” gritoneó Nina tratando de incorporarse, enseguida Claudia fue a soltar un tiro en la cabeza de Nina, pero esta reacciono rápido y soltó una patada en el arma para que no le diera.

Nina se incorporó ágilmente y corrió a una casa abandonada cerca, encerrada dentro, subió por las escaleras siendo perseguida por el trio, sintió la oleada de balas que le perseguían, pero cada bala fue una bala perdida, Nina se encerró en el baño, buscando desesperadamente algo para defenderse.

“¡Sal Nina!, ¿¡te quedaras allí sabiendo lo que le hice a tu hermano esa noche!?,¡que imbécil!” Gritoneo Claudia desde afuera.

Nina sintió una oleada de odio e ira, y de nuevo…esa necesidad de matar.

Nina busco por la habitación donde se encerró encontrando un fierro occidado con punta, Nina lo observo por un breve momento formando una sonrisa torcida en su rostro, tomó el fierro y salió esquivando las balas del trio como si de hojas se tratase, acercándose al trio, tomo el fierro y atravesó la cabeza de Yoni soltando un chorro de sangre, algo de la sangre cayó en la cara de Nina, y allí…algo no pareció funcionar bien, algo se rompió…como si de un fino hilo se hubiese roto…ese hilo que dividía la locura de la cordura.

Claudia y Mailcom dieron unos pasos atrás, Nina volteo a su dirección mostrando una sonrisa sicótica junto con una mierda penetrante y horrenda, haciendo que hasta Chris se estremeciera, Claudia intento correr junto con Mailcom, Nina les siguió impidiéndoles pasar, golpeo a Claudia dejándola semi-incosiente en el suelo, seguido le dio a Mailcom para que soltase a Chris, el cual callo en el piso mirando con horror a su hermana. Nina golpeo repetidas veces a Mailcom, abriéndole una herida en la cabeza, dando tantos golpes hasta dejar su cabeza como un multo de rojo carmesí. Claudia trato de moverse para tomar el arma, pero Nina le piso la mano para que no lo tomara, Claudia levanto la mirada encontrándose con el penetrante mirar de Nina, esta negó con la cabeza y atravesó el fierro justo en su corazón.

“Ni-Nina…¿t-te sientes bi-bien” alego Chris con horror, Nina volteó a verle con la cara un poco más relajada, pero sin borrar su sonrisa.

“¿Sentirme bien…? ¡ME SIENTO ECXELENTE!, ¡vamos mi príncipe!, debemos volver a casa~…” alego Nina cargando a Chris, cosa que le extraño a él, ya que a ella siempre se le complicaba eso.

Nina y Chris volvieron a casa, Nina no se dejó ver por su madre ya que se encontraba llena de sangre, así que subió rápidamente a su habitación y se arrodillo a la orilla de su cama hundiendo la cabeza en sus brazos mientras se la sostenía.

Nina apretaba los dientes, como evitando que “eso” saliera, Nina, con la poca conciencia que le quedaba tomo su laptop y escribió una nota…una nota que tal vez nadie jamás leería.

La noche cayó y la madre de Nina y su hermano dormían pasiblemente, en cambio Nina no podía, esa necesidad no le dejaba, así que se levantó, aun no se quitaba la ropa de ese día, y se miró en el espejo, veía una cara común, así que sin borrar su sínica sonrisa la cual cargaba desde mucho, bajo las escaleras dispuesta a hacer la locura más grande de su vida.

Entro a la cocina tomando una botella de Vodka, la puso en la mesa y busco un bote de lejía en los gabinetes de abajo, sin encontrar nada, se empezaba a obstinar.

“¿Dónde estás pedazo de lejía…?” gruño Nina buscándolo.

“¿Buscabas estos pequeña…?” oyó Nina una voz a su espalda, volteó y se encontró con una sorpresa bastante reconfortante al ver a un chico en la entrada de la cocina sosteniendo el bote de lejía, el chico tenía una piel extremadamente blanca, su pelo era negro y chamuscado, cargaba con una sonrisa tosca y horrenda.

mexico

“Ah~…que reconfortante sorpresa…Jeff The Killer” alego Nina con una mirada un tanto desafiante.

“Te he visto durante un tiempo…me parece que tu coco ya se fue al caño…¡¡¡hahaha!!!” alegó Jeff con gracia.

“¡Estas en lo correcto! Así que necesito ese bote de lejía si me permites…” añadió Nina dándole la mano para que se lo diera.

“Aw~…¡déjame ayudarte!” exclamo Jeff abriendo el bote y echándoselo a Nina enzima, ésta boto un quejido cuando el lejía entro a sus ojos, seguido se dejó caer sentada sobre el suelo.

Nina sintió otro líquido correr por su cabeza, levanto al mirada y Jeff tenía el yesquero en manos. Nina sonrió y le miro desafiante.

“¿Qué esperas…?...hazlo” alego la chica con burla, Jeff sonrió ampliamente y encendió el Yesquero.

“Go to sleep…” agrego dejando caer el Yesquero.

Inmediato, cuando las llamas tocaron apenas la piel de Nina esta soltó un estruendoso grito, sentía un infierno rodearle, busco a su alrededor a Jeff, pero este ya no estaba, Nina se retorció en el suelo y vio que su madre y su hermano Chris habían llegado y estaban apagando el fuego, seguía semiconsciente cuando lo apagaron, así que inmediato llamaron a la ambulancia y al llegar muchos vecinos salieron para ver lo sucedido debido a los gritos. Nina cayó inconsciente cuando la pusieron en la camilla y la llevaron a la ambulancia.

Entre los vecinos, un chico de cabello negro, tez blanca y ojos verdes, un tanto mayor que Nina le miraba con algo de preocupación, trato de acercarse pero su madre le tomo el hombro.

“No Jake, no es seguro” Alego la mujer atrayéndolo hacia ella, el chico observo como metían a Nina a la ambulancia.

Nina despertó luego de quedar inconsciente en la ambulancia, trato de moverse pero unas vendas se lo impedían, intento levantarse pero de inmediato una enfermera entro con su madre y su hermano.

“Será mejor que te quedes quieta, no estás en capacidad de moverte” dijo la enfermera recostándola de nuevo, su madre y su hermano se acercaron y le alentaron un rato, mientras Nina se mantenía el otro lado totalmente distinto, ya que solo veía a su madre como alguien más, y su hermano…tenía que admitirlo, seguía siendo su único tesoro.

Paso un mes de recuperación, Nina recibió mucho apoyo de su madre y su hermano. Llego el día en que le quitarían las vendas, su madre y su hermano estaban ansiosos por ver su rostro, Nina igual, por suerte, conservaba su rostro intacto ya que no se quemó demasiado.

“Bien señorita Nina, las quemaduras no fueron graves, hubiese durado más y hubiese perdido parte del rostro incluyendo su nariz, pero no duro mucho quemándose, lo cual no causo gran daño” dijo el doctor listo para quitar la última venda, dejo ver el rostro de Nina, la madre de Nina le miro con horror mientras su hermano se ocultaba detrás de su madre.

suspenso

“¿Qué…? ¿Qué pasa?” exclamó Nina levantándose y yendo al baño corriendo, y se observo en el espejo, su rostro…era todo lo contrario al de antes.

Su piel se había vuelto blanca totalmente, su cabello que le llegaba hasta la por encima de las rodillas ahora estaba a mitad de la espalda, aparte de negro y chamuscado, su piel era rasposa casi como el cuero. Observo perpleja su nuevo rostro.

“Her-hermanita…” le llamo Chris abrazándola “t-te sigues viendo igual de bonita que antes” pero el niño no sólo mentía porque su cuerpo estaba chamuscado y pálido, si no por ese mirar penetrante y perturbador, con el cual la chica miro a su joven hermano y se puso de cuclillas a su altura.

“Oh Chris~…tu siempre tan complaciente…” alegó Nina sin dejar de mirarle de aquella de forma tan perturbadora “pero no es asi…¡¡¡ME VEO MAS HERMOSA QUE NUNCA!!!” exclamó la joven abriendo los brazos y dejando a, no sólo su madre y hermano perplejos, sino también a los doctores y enfermeras “este rostro…¡es perfecto!, ¡oh mi querido Jeff!, ¡EL ME DIO ESTE ROSTRO!” continuo gritando la chica.

“Do-doctor…mi hija está bien” pregunto su madre acercándose al doctor.

“Bueno, suele pasar cosas así tras una gran cantidad de calmante, pero si no mejora, tráigala para hacerle un examen mental, ¿si?” anuncio el doctor.

“Sí…” alego débilmente su madre acercándose a Nina “vamos cariño…ya hay que irse” le anuncio está tomándola de los hombros.

“¡¡¡Hahahaha!!! ¡Claro…!” exclamó Nina sin dejar de mirar su horrible rostro en el espejo.

La enfermera le entregó su ropa que era su chamarra morada con su falda de cortes negra y sus medias de rayas negras con vinotinto.

Nina se vistió y salieron del hospital camino a su casa, sin saber…que Nina se había convertido en un mounstro que solo pensaba en matar a sangre fria.

Llegaron a la casa y Nina no dejaba de mostrar esa sonrisa torcida, en eso Nina se enfocó en la casa de al frente, y notó que por la ventana de la casa se asomaba un chico de cabellos negro y ojos verdes, el chico sostenía su boca observando el desfigurado rostro de Nina, ésta le miro por unos instantes y se puso el dedo índice en la boca en forma de silencio y seguido entro a la casa.

Esa noche la madre de Nina se despertó escuchando sollozos provenientes de algún punto de el pasillo, su madre se levanta y se asoma por este y ve la puerta y la luz encendida del cuarto de Nina, camina sigilosamente, y al llegar a la puerta, observo el horrible festival de sangre que sostenía la joven chica.

Nina tenía un cuerpo con varios intestinos fuera enzima de la cama, el cuerpo era de una chica de cabellos rubios y esta era muy bonita, pero en donde estaba no se veía así. Nina estaba encima suyo, con un cuchillo de cocina en mano, con todas sus ropas manchadas de sangre y mirando el techo.

“Ella solía atormentarme en el colegio…” alego Nina mientras mantenía la mirada al techo “mami…¡soy más hermosa que nunca!” Exclamo Nina volteando a ver a su madre, su rostro…era peor, su sonrisa chueca y mal cortada hasta las mejillas, sus ojos estaban cocidos para mantenerlos bien abiertos “me canse de las farsas, me canse de llorar y sufrir…ahora siempre sonreiré y siempre veré mi hermoso rostro…el rostro que me otorgo Jeff… ¿no soy hermosa mama?” pregunto la chica de forma sínica.

La madre de Nina no pudo evitar dar unos pasos atrás mientras negaba con la cabeza.

“No…Nina tu…te has vuelto un mounstruo…todo esto era por tu obsesión por ese asesino…yo…” alego está empezando a correr por el pasillo.

Nina ágilmente siguió a su madre “¡¡¡me matan de diversión cuando corren!!!” exclamó mientras seguía a su madre, ésta fue a correr al cuarto de Chris para despertarlo, pero apenas iba a tomar el pomo, Nina atravesó el cuchillo en el cráneo de su madre, tirándola de inmediato al suelo.

“Es una lástima que mami no crea que soy hermosa…que triste” alego Nina sacando el cuchillo de la cabeza de su madre.

Chris en su habitación, estaba inquieto, se sentía en peligro, se movía y se movía buscando acomodarse, pero nada resultaba, en eso, Nina abre la puerta dejando ver su sombra, Chris se quitó las sábanas de encima para ver a su hermana, y debido a la luz no pudo distinguir su rostro, pero si el cuchillo.

Chris se alarmo y se acurruco en su almohada.

“Chris~…” Alego Nina dejando verse hacia Chris, el cual dejo escapar un pequeño gemido de horror al ver la cara de Nina “¿verdad que soy hermosa?” alego está inclinando la cabeza de un lado.

Chris asintió con miedo mientras se cubría con las sábanas.

“Oh vamos Chris…yo no te haría nada~” alego Nina ocultando su mano mientras cruzaba los dedos “¿Sabes?…me siento más nueva que nunca, y empezaré una nueva vida…¿quieres venir conmigo?” anunció Nina acercándose más a él. Chris de nuevo asintió “Oh~…buen niño…ahora si quieres acompañarme…sólo debes ir a dormir mi príncipe”.

Nina pateo la puerta de la entrada de la casa cargando a su hermano en su espalda, Chris estaba muerto, con una tétrica sonrisa de payaso y los ojos con algo negro bordeándole, le había quemado los parpados, se encontraba cubierto de sangre y con múltiples apuñaladas. Nina dio unos pasos en la entrada y fijo su mirada en el chico de hace un rato, esta vez traía una camisa blanca y Jeans blancos, miraba un libro, pero por mera curiosidad volteo encontrándose con la horrible escena de Nina.

“Vaya Chris~…parece que alguien sabe más de lo necesario…vamos a ponerlo a dormir” alego Nina caminando a la casa de enfrente.

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5. Alice Lidell

Alice Lidell

Si hubiera que redactar un listado con los 100 libros más influyentes de todos los tiempos, no es improbable que, de manera subrepticia, casi como el condenado Conejo Blanco, "Alicia en el País de las Maravillas" escalara puestos hasta una rescatable posición. En general, el público anglosajón... Ver mas
Si hubiera que redactar un listado con los 100 libros más influyentes de todos los tiempos, no es improbable que, de manera subrepticia, casi como el condenado Conejo Blanco, "Alicia en el País de las Maravillas" escalara puestos hasta una rescatable posición. En general, el público anglosajón adora las aventuras de Alicia, y el propio Lewis Carroll no desdeñó escribir una secuela, que es "Alicia a través del espejo". Para el público hispánico, quizás Alicia sea una obra algo menor, y no debe ser casualidad, ya que por un lado está la admirada pero resistida presencia de Disney, que hizo su propia adaptación en 1951, además de que en la traducción se pierde una de las más firmes bazas de la obra: la innumerable cantidad de juegos de palabras, así como de parodias a poemas escolares ingleses, imposibles de ser paladeadas a discreción por cualquiera que no tenga acceso al texto original en inglés. Aún así, "Alicia en el País de las Maravillas" puede considerarse popular e influyente. Tanto, que un poco a la manera de como Sherlock Holmes opacó a Arthur Conan Doyle, también la Alicia literaria opacó un tanto a Alice Liddell, la verdadera Alicia, que sirvió de modelo para la creación de Carroll.



Alice Liddell, conocida también como Alice Hargreaves (su nombre de casada) nació en 1852. Puede decirse que su vida es prototípica de la Inglaterra victoriana, ya que creció para contraer matrimonio, tuvo hijos, y falleció a provecta edad, ya bien entrado el siglo XX (considerando que es de fama decimonónica), en 1934. Pero cuando era una chica de diez años apenas cumplidos, su vida se había cruzado con la de Lewis Carroll, un individuo bastante peculiar, sobre cuya psicología los autores no terminan de ponerse de acuerdo. La madre de Carroll había fallecido cuando éste era muy joven, y esto perturbó profundamente el espíritu del futuro escritor. Hace un vivo contraste en Carroll, el hecho de dedicarse a la lógica y las matemáticas, por un lado, y por el otro seguir la carrera eclesiástica, aunque una ligera tartamudez le impedía predicar, y por tanto, jamás pasó de diácono (aunque con todo se le llama impropiamente "reverendo". Esta tensión nunca resuelta en Carroll es probablemente la fuerza motriz detrás del País de las Maravillas, universo tanto lógico como desquiciado, todo ello a un tiempo. En cuanto al sexo, su pacatería encajó estupendamente en la puritana moral victoriana, y por ende, no llamó la atención que nunca se casara. Ni que prefiriera la compañía de las niñas pequeñas (en particular de ocho a catorce años) a la de las mujeres adultas. Sobre si Carroll tenía tendencias pederastas o no, han corrido ríos de tinta, pero no puede decirse que haya nada de comprobado al respecto.



El caso es que, el 4 de Julio de 1862 (el día de la independencia de Estados Unidos, aunque probablemente esto sea una coincidencia, porque todo esto transcurre en Inglaterra), Carroll y las revoltosas hermanas Liddell (Lorine de trece, Alice de diez, y Edith de ocho) salieron a un paseo en barca por el río Támesis, cerca de Oxford. A ellos los acompañaba el reverendo Robinson Duckworth. Resulta que las tres chicas insistieron en que Carroll les contara un cuento, y éste, pillado de sorpresa, empezó a contar la historia de una chica llamada Alicia, a la que le sucedían mil peripecias bajo tierra, y que el pobre hombre tenía que ir improvisando por el camino, por razones obvias (de ahí el carácter un tanto episódico y destartalado de la futura "Alicia en el País de las Maravillas". De esto, tanto Carroll como Alice como Duckworth dejaron testimonio. Alice quedó tan entusiasmada con el cuento, que prácticamente obligó a Lewis Carroll a ponerlo por escrito. Este, obediente a los caprichos de su amiguita, lo transcribió de su propio puño y letra, lo acompañó con ilustraciones propias, y se lo ofreció como regalo en la siguiente Navidad. Carroll no tenía intenciones de publicar estas primitivas "Aventuras de Alicia bajo Tierra", pero ante la insistencia de todos quienes lo leían, y a quienes tanto le gustaban, Carroll optó por reformatear la obra original, quitando los pasajes que en realidad eran chistes privados (y que consecuentemente el lector casual no pescaría), y añadiendo algunos otros capítulos, hasta construir la actual "Alicia en el País de las Maravillas", que fue publicada en 1865, e incluso tuvo su secuela en "Alicia a través del espejo", en 1871. Para la primera versión impresa, fueron descartados los dibujos de Carroll, y en reemplazo entraron los de Tenniel, que le dieron a Alice una personalidad única desde el punto de vista gráfico.




Se pueden escribir toneladas de cosas sobre los significados lógicos, políticos o teológicos de Alicia, pero todo esto oscurece el detalle de cómo Alicia es percibida por Carroll. Ya dijimos que la Alice Liddell adulta era una muy compuesta señora victoriana, pero si la niñita se parecía a la Alice literaria, entonces debe haber sido un auténtico terremoto. Parte de la diversión es que en el País de las Maravillas se pueden reconocer muchos motivos y comportamientos victorianos (y ya puestos, comportamientos también propios de nuestra sociedad), pero desde una óptica distorsionada en una lógica bizarra que todos sus habitantes asumen como "la correcta". Y Alice, lejos de ser una chica compuestita, llega a cuestionarlo todo y ponerlo patas arriba: es el triunfo de la rebeldía y la espontaneidad de la juventud, con su curiosidad y su afán de no aceptar las cosas porque sí, por encima del conformismo idiotizante del resto de los personajes, que son felices viviendo en un mundo literalmente patas arriba. Se ha observado que el País de las Maravillas es tan absurdo como los mundos kafkianos, pero mientras que en Kafka los protagonistas siempre son aplastados por el absurdo, en vez de ello Alice se rebela y consigue defenderse, y aún consigue triunfar sobre su alrededor. Quizás aquí está el meollo, más allá de la enorme creatividad de la obra, de por qué Alice Liddell valoró mucho más este cuento que los pedantes relatos moralizantes victorianos a los que se le obligaba a leer en la escuela.







"Si asumes que no existe esperanza, entonces garantizas que no habrá esperanza. Si asumes que existe un instinto hacia la libertad, entonces existen oportunidades de cambiar las cosas."Noam Chomsky



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6. Suicide Girl

Suicide Girl

Dale una mirada a la imagen de arriba ,recientemente descubrí esta imagen y su historia en una publicación coreana. La historia es esta, en Japón poco antes de que una adolescente cometiera suicido, dibujo esta imagen, la escaneo y la publico en línea. En Corea esta historia se desato y se... Ver mas
Dale una mirada a la imagen de arriba ,recientemente descubrí esta imagen y su historia en una publicación coreana. La historia es esta, en Japón poco antes de que una adolescente cometiera suicido, dibujo esta imagen, la escaneo y la publico en línea. En Corea esta historia se desato y se esparció como un incendio.

Hay muchos mensajes recorriendo undefined en foros coreanos que dicen que el espectador se ve inmerso en los ojos azules de la chica, dicen que se puede detectar una pista de odio y tristeza dentro de sus ojos. Tal vez la chica murió con mucha tristeza y enojo que su espíritu embrujo la imagen, o tal vez la imagen provoca tristeza, similar a la canción "Gloomy Sunday" (canción escrita por el pianista y compositor autodidacta húngaro Rezső Seress en 1933 que según la leyenda urbana provoco un gran número de suicidios).

El elemento raro es este, dicen que es difícil para una persona mantener fija la mirada en los ojos de la chica por más de 5 minutos, hay reportes que algunas personas han tomado sus propias vidas después de hacer esto. La gente dice que la pintura cambia, conforme la ves parece como que una sonrisa burlona aparece en los labios de la chica o que un anillo oscuro crece alrededor de la chica o de sus ojos.

Algo es seguro, la imagen ha despertado uno curiosidad en mi que debo de saber, siento una presencia cuando miro la imagen, si es malvada o no, no puedo juzgarlo. Me gustaría saber que es lo que la comunidad global en línea siente y tal vez incluso algunos expertos en arte pudiesen responder por qué los ojos de está imagen pueden atraer al espectador tan profundamente.

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Vampire Becky

7. Vampire Becky

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Hace tiempo en la época de los 90 Becky Darckson una groupie de 17 años esperaba el concierto de The Bloodsuking Domains, Becky era una adolecente de cabello castaño dorado ondulado piel pálida ojos cafés oscuros era muy hermosa ella ya avía asistido a los conciertos de otras bandas pero esta... Ver mas
Hace tiempo en la época de los 90 Becky Darckson una groupie de 17 años esperaba el concierto de The Bloodsuking Domains, Becky era una adolecente de cabello castaño dorado ondulado piel pálida ojos cafés oscuros era muy hermosa ella ya avía asistido a los conciertos de otras bandas pero esta vez iba a diferente cuando finalmente avía llegado el día tan esperado Becky se sintió ansiosa

Becky – Por Fin llego el día no puedo esperar para ver a mi banda favorita
Lexy – estoy igual de ansiosa no puedo esperar ya quiero conocer a los chicos de la banda
Becky – Lexy Conseguiste los pases a camerinos (dijo con emoción) ¿cómo lo hiciste?
Lexy – la novia de mi hermano conoce a un tipo que trabaja ahí ella consiguió los pases
Becky – Esta noche será perfecta

Llego la noche y el momento se estaba acercando era de noche Becky se apresuró para arreglarse y se puso un vestido negro que le llegaba 5 dedos arriba de la rodilla un collar en forma de media luna sombra negra labial rojo pestañas postizas y tacones negros Becky esta lista se apresuró a entrar al auto de su amiga Lexy cuando llegaron al concierto lo disfrutaron mucho bailaron, gritaron, se emocionaron nada fuera de lo común al finalizar el concierto las chicas se dirigieron a los camerinos después de todo tenían pases

The Bloodsuking Domains – Ustedes deben ser las afortunadas que nos acompañan esta noche verdad
Becky – si somos nosotras
The Bloodsuking Domains – tenemos suerte de tener a estas encantadoras damas con nosotros
Lexy – Gracias
Charlaron un rato hasta que se hizo más noche y Lexy quiso irse
The Bloodsuking Domains – Chicas les gustaría acompañarnos a otro lugar
Lexy – no ya es muy tarde
Becky – vamos Lexy hay quedarnos un rato mas
Lexy- no
Becky - si quieres tú vete
Lexy – está bien cuídate

Dijo Lexy algo preocupada al dejar a Becky sola con los de la banda

The Bloodsuking Domains – ¿quieres ir a una fiesta privada con nosotros?
Mortum – chicos ahora vuelvo voy al baño
Mortum fue tras Lexy ella estaba casi llegando al auto cuando de repente escucho un ruido cuando se dio la vuelta encontró a Mortum con unos enormes colmillos aproximándose lentamente
Mientras tanto Becky Ghotam y Darchen charlaban
Ghotam – al parecer Mortum se va a tardar que te parece si nos adelantamos
Becky – Claro por qué no
Becky subió al auto junto con los 2 chicos mientras tanto Mortum chupaba la sangre perfumada del cuello de Lexy dejándola sin una gota y después descuartizo su cuerpo solo por diversión

Esos 3 vampiros tenían poderes especiales

Mortum –controlaba las mentes
Darchen – tiene invisibilidad
Ghotam – se puede transformar en la peor pesadilla de cada persona

Becky avía llegado a un callejón oscuro junto con Ghotam y Darchen

Darchen – llegamos
Becky – que!... esto no es una fiesta
Ghotam – bájate
Becky - dónde estamos? porque me trajeron aquí? que van a hacerme?
Mortum llego de la nada y dijo con una voz maliciosa ¿puedo unirme a la fiesta?
Darchen – no es justo Mortum ya comió
Ghotam – la compartiremos

Becky salió corriendo pero ellos eran muy rápidos entonces se hoyo un grito era media noche ellos bebían su sangre Becky intento agarrar una navaja que tenían para emergencias intento defenderse pero no pudo eran 3 contra una

Darchen – esperen se ocurre algo más divertido que hacer con ella

los 3 vampiros se miraron y empezaron a manosear a Becky se desmayó por un minuto cuando abrió los ojos se avían tornado rojos ella parecía ser la misma a excepción de unos hermosos y filosos colmillos Becky empezó a golpear desesperadamente a esos 3 vampiros su fuerza era 3 veces mayor a la de los vampiros promedio arremetió con tanta furia que dejo inconsciente a los 3 vampiros Becky se distrajo por un instante y Ghotam logró escapar Mortum intento controlar su mente pero no pudo sus poderes no funcionaban con Becky Darchen intento salvarse también pero Becky atravesó su pecho justamente en el corazón como si se tratara de una estaca de madera Mortum recordó es antigua leyenda que decía que si 3 vampiros bebían la sangre de una virgen a media noche se aria indestructible y adquiriría los poderes de susodichos vampiros más el poder de bloquear cualquier otro poder Mortum no podía creerlo, Becky le hizo lo mismo que a Darchen solo que a este lo descuartizo Ghotam escucho una risa desquiciada a lo lejos se dio la media vuelta Becky agarro su navaja Ghotam no pudo hacer nada paralizado por el miedo mientras Becky le hacia 2 incisiones En la espalda provocando que sus pulmones e intestinos se salieran haciéndolos ver como alas de ángel amanecía Becky se preocupó cuando se dio cuenta que los rayos del sol no le hicieron daño ella simplemente no regreso a casa no quería hacerle daño a su familia ni que la vieran convertida en vampiro.

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