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La mujer en la historia (segunda parte)

La mujer en la historia  (segunda parte)

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  • Publicada el 10.10.2012 a las 19:49h.
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Isabel I (Reina Católica)

1. Isabel I (Reina Católica)

Es conocida como Isabel la Católica, título que les otorgó a ella y a su marido Fernando el papa Alejandro VI mediante la bula Si convenit, el 19 de diciembre de 1496. Es por lo que se conoce a la pareja real con el nombre de Reyes Católicos, título que usarían en adelante prácticamente todos... Ver mas
Es conocida como Isabel la Católica, título que les otorgó a ella y a su marido Fernando el papa Alejandro VI mediante la bula Si convenit, el 19 de diciembre de 1496. Es por lo que se conoce a la pareja real con el nombre de Reyes Católicos, título que usarían en adelante prácticamente todos los reyes de España.
Se casó con su primo, el príncipe Fernando de Aragón y, por el cercano parentesco que los unía, tuvieron que pedir la aprobación del Papa. Sin embargo, con la ayuda de Rodrigo Borgia (quien se convertiría en el futuro papa Alejandro VI), el pontífice Sixto IV acabó aceptando el casamiento, ya que consideró que la unión resultaba muy conveniente a los intereses de la Iglesia. Ella y su esposo Fernando establecieron las bases para la unificación política de España en virtud de su nieto, Carlos V, quien se convertiría en emperador del Sacro Imperio Romano.
Después de una lucha para reclamar su derecho al trono Isabel reorganizó el sistema de gobierno y la administración, centralizando competencias que antes ostentaban los nobles; reformó el sistema de seguridad ciudadana, de modo que la tasa de criminalidad cayó drásticamente, y llevó a cabo una reforma económica para reducir la deuda que el reino había heredado de su hermano Alfonso. Sus reformas y las que hizo con su marido, tuvieron una gran influencia, llegando a extenderse más allá de las fronteras de sus reinos. Junto con su esposo, participó en la guerra de Granada con la cual lograron la reconquista y expulsión de los musulmanes de la península ibérica. Después, decretaron la expulsión de los judíos de la región por medio del edicto de Granada. Por estas medidas, tanto Isabel como su esposo fueron reconocidos por la Santa Sede como «defensores o protectores de la fe», recibiendo el título de Reyes Católicos.
Sin embargo Isabel es recordada sobre todo por el apoyo incondicional que concedió a Cristóbal Colón en la búsqueda de las Indias occidentales, lo que llevó al descubrimiento de América. Dicho acontecimiento provocaría en el futuro la conquista de las tierras descubiertas y la creación del Imperio español.

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Juana de Arco (heroína francesa)

2. Juana de Arco (heroína francesa)

(Domrémy, Francia, 1412 - Ruán, id., 1431) Santa y heroína francesa. Nacida en el seno de una familia campesina acomodada, la infancia de Juana de Arco transcurrió durante el sangriento conflicto enmarcado en la guerra de los Cien Años que enfrentó al delfín Carlos, primogénito de Carlos VI de... Ver mas
(Domrémy, Francia, 1412 - Ruán, id., 1431) Santa y heroína francesa. Nacida en el seno de una familia campesina acomodada, la infancia de Juana de Arco transcurrió durante el sangriento conflicto enmarcado en la guerra de los Cien Años que enfrentó al delfín Carlos, primogénito de Carlos VI de Francia, con Enrique VI de Inglaterra por el trono francés, y que provocó la ocupación de buena parte del norte de Francia por las tropas inglesas y borgoñonas.

A los trece años, Juana de Arco confesó haber visto a san Miguel, a santa Catalina y a santa Margarita y declaró que sus voces la exhortaban a llevar una vida devota y piadosa. Unos años más tarde, se sintió llamada por Dios a una misión que no parecía al alcance de una campesina analfabeta: dirigir el ejército francés, coronar como rey al delfín en Reims y expulsar a los ingleses del país.

En 1428 viajó hasta Vaucouleurs con la intención de unirse a las tropas del príncipe Carlos, pero fue rechazada. A los pocos meses, el asedio de Orleans por los ingleses agravó la delicada situación francesa y obligó al delfín a refugiarse en Chinon, localidad a la que acudió Juana, con una escolta facilitada por Roberto de Baudricourt, para informar a Carlos acerca del carácter de su misión.
Éste, no sin haberla hecho examinar por varios teólogos, accedió al fin a confiarle el mando de un ejército de cinco mil hombres, con el que Juana de Arco consiguió derrotar a los ingleses y levantar el cerco de Orleans, el 8 de mayo de 1429. A continuación, realizó una serie de campañas victoriosas que franquearon al delfín el camino hacia Reims y permitieron su coronación como Carlos VII de Francia (17 de julio de 1429).

Acabado su cometido, Juana de Arco dejó de oír sus voces interiores y pidió permiso para volver a casa, pero ante la insistencia de quienes le pedían que se quedara, continuó combatiendo, primero en el infructuoso ataque contra París de septiembre de 1429, y luego en el asedio de Compiègne, donde fue capturada por los borgoñones el 24 de mayo de 1430.

Entregada a los ingleses, Juana de Arco fue trasladada a Ruán y juzgada por un tribunal eclesiástico acusada de brujería, con el argumento de que las voces que le hablaban procedían del diablo, con lo cual se pretendía presentar a Carlos VII como seguidor de una bruja para desprestigiarlo. Tras un proceso inquisitorial de tres meses, fue declarada culpable de herejía y hechicería; pese a que ella había defendido siempre su inocencia, acabó por retractarse de sus afirmaciones, y ello permitió conmutar la sentencia de muerte inicial por la de cadena perpetua.

Días más tarde, sin embargo, recusó la abjuración y reafirmó el origen divino de las voces que oía, por lo que, condenada a la hoguera, fue ejecutada el 30 de mayo de 1431 en la plaza del mercado viejo de Ruán. Durante unos años, corrió el rumor de que no había muerto quemada en la hoguera, ya que habría sido sustituida por otra muchacha, para casarse posteriormente con Roberto des Armoises. En 1456, Juana de Arco fue rehabilitada solemnemente por el papa Calixto III, a instancias de Carlos VII, quien promovió la revisión del proceso. Considerada una mártir y convertida en el símbolo de la unidad francesa, fue beatificada en 1909 y canonizada en 1920, año en que Francia la proclamó su patrona.

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Leonor de Aquitania (la reina rebelde)

3. Leonor de Aquitania (la reina rebelde)

Esposa, madre y abuela de reyes, Leonor de Aquitania, la reina rebelde, como la han apodado muchos, fue la precursora del feminismo, la primera mujer que luchó, en aquellos tiempos por los derechos de la mujer. Mujer culta, en una sociedad, donde ser mujer y culta era dificil, consideró el... Ver mas
Esposa, madre y abuela de reyes, Leonor de Aquitania, la reina rebelde, como la han apodado muchos, fue la precursora del feminismo, la primera mujer que luchó, en aquellos tiempos por los derechos de la mujer. Mujer culta, en una sociedad, donde ser mujer y culta era dificil, consideró el saber y la cultura como una base fundamental y reivindicando sus derechos transmitió la belleza del amor en todas sus facetas.
Leonor dio al mundo un nuevo enfoque disfrutando de las cosas bellas, del amor, siendo un ejemplo para cualquier mujer, enseñándolas y animándolas a realizar empresas hasta entonces imposibles.
Nació en el castillo de Velin en 1122. Primogénita del duque Guillermo X, fue educada y preparada para heredar las tierras de Aquitania. De su abuelo, Guillermo IX, apodado el duque trovador, heredó el amor a la cultura y al arte.
Mantuvo una excelente relación con su tío Raimundo de Touluse, quien fue su tutor, aunque dicha relación no fue entendida por casi nadie, alegando que mantuvo relaciones amorosas con él ya que sus actitudes no eran adecuadas para la época. Leonor fue una mujer adelantada a su tiempo en todas sus facetas. Aprendió latín, inglés, francés y se rodeó en la corte de pintores, artistas, trovadores... lo cual nunca fue bien visto en su sociedad.
Casada dos veces, lo que le llevó a ser dos veces reina, la primera de ellas fue con el futuro rey de Francia Luis VII. Con el se casó con sólo 15 años de edad. Nunca se acostumbró a la vida en palacio, pues ella estaba acostumbrada a una vida mucho mas alegre, llena de música, de arte y no a la aburrida corte francesa. Leonor daba exquisitas fiestas, amenizadas por trovadores, que duraban toda la noche y fue la que introdujo en la corte los llamados juegos de "amor cortés" que acabaron extendiéndose por toda Europa.
Simplemente consideraba al rey como un "monje" por su apocado caracter y así lo expresó alguna vez.
De éste matrimonio nacieron dos hijas a las que Leonor educó a su manera, en el arte, la cultura y la música y enseñándoles todo tipo de cosas para que tuvieran capacidad para gobernar el día de mañana.
Fue también la primera mujer que acompañó a su marido a las cruzadas e incluso tomó, según cuentan, decisiones importantes de gobierno.
Le gustaba encontrarse con su tío Raimundo y ésto fue lo que acabó con el matrimonio ya que Leonor apoyaba en todo momento las decisiones de éste antes que las de su marido. Ella consiguió anular su matrimonio, alegando parentesco de 4º grado.
Fue también relacionada con el sultán de Egipto, Saladino, aunque éste hecho es improbable, ya que no pudo mantener relaciones con él, puesto que entonces el sultan contaba con sólo doce años de edad.
Se dice que Leonor llevó a cabo una cruzada con un ejército de mil mujeres con las que luchó contra los turcos apoyando a su tío Raimundo, cabalgando a pecho descubierto, dando una vez más ejemplo a muchas mujeres ya que a partir de entonces, muchos caballeros se las llevaban a las cruzadas.
Después de la anulación de su matrimonio, Leonor deja de ser reina de Francia, para convertirse de nuevo en Duquesa de Aquitania. Pero éste éstatus no duraría mucho tiempo ya que pocos meses después contrae matrimonio con Enrique de Plantagenet, coronado rey de Inglaterra como Enrique II. Así pues se convirtió nuevamente en reina, ésta vez de Inglaterra.
Con Enrique II tuvo ocho hijos, cinco varones y dos mujeres. Leonor se casó completamente enamorada y junto a su marido vivió una bonita historia de amor, la cual acabó con la traición del rey.
Muchas leyendas se han escrito sobre ésta historia, aunque la más famosa hace referencia a la amante del rey Enrique II, Rosamunda, a la cual se dijo que la habia asesinado Leonor. Se cuenta que el rey mandó construír un laberinto para esconder allí a Rosamunda pero Leonor, cegada por los celos, acabó encontrándola, y dicen que le dio a elegir la forma de morir, veneno o puñal. Rosamunda fue obligada por Leonor a tomar veneno y allí murió. Pero ésto no deja de ser una curiosa leyenda, ya que está probado que Rosamunda murió años más tardes por causas naturales.
Lo que si es cierto, es que Leonor, comenzó entonces una cruzada contra su segundo marido, con la ayuda de alguno de sus hijos, entre ellos su preferido, Ricardo corazón de León. Lo que ella pretendía era que sus hijos no tuvieran problemas a la hora de heredar lo que les correspondía por derecho e intentó recuperar por todos los medios lo que era suyo, las tierras de Aquitania.
Leonor fue considerada una traidora y el rey acabó encerrándola durante 15 años. Leonor, aunque en condiciones deplorables, aprovechó este encierro para culturizar a muchas mujeres y jóvenes damas que acudían a ella a recibir consejos sobre las artes amatorias.
Una vez que falleció Enrique II y su hijo Ricardo fue coronado como rey de Inglaterra, Leonor salió de su encierro y fue una vez más quien asumió las responsablididades de gobierno, mientras su hijo marchó a las curzadas.
Fue una mujer valiente, capaz incluso de negociar la liberación de su hijo, cuando éste fue secuestrado.
Leonor murió a los 82 años de edad, conservando toda su belleza. Nunca padeció enfermedad alguna, y murió llena de paz, sin sufrir, al lado de su hijo preferido.
Sus restos descansan en el monasterio de Fontevrault, justo al lado de la tumba de Ricardo y cerca de los de su esposo a quien tanto amó.
Su tumba refleja la imagen de la mujer que fue, con un libro entre las manos, simbolizando el saber, el amor y el arte que permaneceran con ella para simpre.
Leonor fue un ejemplo para todas las mujeres, aunque ha sido tachada por algunos de libertina, e inestable, Leonor de Aquitania fue una mujer de los pies a la cabeza, valiente, culta y llena de amor, precursora de las leyendas artúricas y amante de la buena vida, a la vez que inteligente y sabia. Leonor de Aquitania fue una gran mujer.

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María Pérez de Villanañe (La Varona de Castilla)

4. María Pérez de Villanañe (La Varona de Castilla)

En el siglo XII existió una singular mujer, de nombre María Pérez de Villanañe, que vestida de hombre guerreó con valor junto a sus hermanos, luchó contra los musulmanes, tomó partido por su reina Urraca de Castilla y venció en un combate al rey de Aragón, Alfonso I el Batallador, en los campos... Ver mas
En el siglo XII existió una singular mujer, de nombre María Pérez de Villanañe, que vestida de hombre guerreó con valor junto a sus hermanos, luchó contra los musulmanes, tomó partido por su reina Urraca de Castilla y venció en un combate al rey de Aragón, Alfonso I el Batallador, en los campos de Barahona. Cuando se conoció su verdadero sexo, la apodaron la " Varona de Castilla “ y dejó las armas al casarse con un infante y fundar una familia.

María era una mujer muy corpulenta, que no tuvo reparos en vestir y adoptar el papel de un hombre para formar parte de las filas militares en plena reconquista. Montaba a caballo al estilo masculino y era muy diestra en el manejo de las armas. Ella no era un modelo de austeridad. Aunque virtuosa y honesta, la condición de su alma y las exigencias de su fisiología, le imponían un régimen de comidas abundantes y de grandes libaciones. Dícese de ella que devoraba medio carnero asado sobre las ascuas del pino y libaba un cántaro de vino sin que le alterase la condición moral este exceso.

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Boudica (La reina celta que desafió a Roma)

5. Boudica (La reina celta que desafió a Roma)

Miembro de la predominante elite aristocrática de Icena, recibió una buena educación acorde a dicha posición social. Se casó con el rey de los icenos, Prasutagus, con quien tuvo sus dos únicas hijas.Los icenos era una tribu de origen celta que se distribuía por la región de Anglia del Este... Ver mas
Miembro de la predominante elite aristocrática de Icena, recibió una buena educación acorde a dicha posición social. Se casó con el rey de los icenos, Prasutagus, con quien tuvo sus dos únicas hijas.Los icenos era una tribu de origen celta que se distribuía por la región de Anglia del Este (actuales Norfolk y Suffolk). Eran aguerridos guerreros cuyas armaduras estaban remachadas en oro, peleaban desnudos y precedían sus ataques con trompetas.
Al principio no fueron parte del territorio invadido por los romanos porque tuvieron el estatuto de aliados durante la conquista romana de Britania llevada a cabo por Claudio y sus generales en el año 43. Como todos los pueblos celtas, daban gran importancia a su independencia y hubo varios roces entre los romanos y los icenos anteriores al levantamiento del año 60, el más importante de los cuáles se verificó cuando el entonces gobernador de Britania, Publio Ostorio Escápula, los amenazó con desarmarlos.Sin embargo, Prasutagus vivió una larga vida de riqueza. Pero había un problema y era que no tenía hijos varones y que, aunque la realeza pudiera pasar a sus hijas, sin embargo, no podía asegurar la independencia formal del Imperio; por eso se le ocurrió la idea de nombrar al emperador romano coheredero de su reino junto con sus dos hijas. Este tipo de testamentos eran habituales en la época romana pues se conseguía que, al menos durante al vida del rey cliente, se respetara un estatus de semi-independencia. Debido a estos factores y a que la ley romana sólo permitía la herencia a través de la línea paterna, cuando Prasutagus murió, su idea de preservar su linaje fue ignorada y su reino fue anexionado como si hubiera sido conquistado. Las tierras y todos los bienes fueron confiscados y los nobles tratados como esclavos. Debido a que Prasutagus había vivido pidiendo prestado dinero a los romanos, al fallecer, todos sus súbditos quedaron ligados a esa deuda que la reina Boudica no podía pagar. Los romanos desencadenaron la violencia saqueando las aldeas y tomando esclavos como pago de la deuda. Boudica protestó amargamente, y después de todos sus esfuerzos, fue sacada del palacio, desnudada en público y azotada por haber incumplido el pago de la deuda. A continuación los oficiales y soldados romanos violaron a sus hijas, las herederas del reino. Lo que desató la furia incontenible de la reina.

En el año 60 d.C. o 61 d.C. mientras los romanos bajo el mando de su gobernador Cayo Suetonio Paulino estaban ocupados en una campaña contra la isla de Mona, refugio de britanicos rebeldes y gran centro druídico, los desairados icenos junto a los trinovantes y otras tribus, convocadas por la reina Boudica, conspiraron para levantarse unidas contra los romanos, eligiendo a la misma Boudica como líder de las tribus. La reina usando métodos de adivinación realizó una ceremonia en la que extrajo de los pliegues de su vestimenta una libre (animal sagrado para los britanos) liberándola. Interpretando la dirección en que corría la liebre invocó a Andraste, la diosa celta de la victoria, enardeciendo así aún más el ánimo de los insurrectos.Con su liderazgo sobre varias tribus britanas, entre cien mil y doscientos treinta mil guerreros se unieron y avanzaron hacia la Castra de Camulodunum, fortaleza romana situada en la antigua capital de Trinovantia. Los habitantes locales, resentidos con los soldados romanos por erigir un templo a Claudio a sus expensas y hartos del maltrato continuo a que eran expuestos por los legionarios veteranos establecidos en la ciudad, no hicieron nada para defenderlos y sabotearon las obras de fortificación y defensa que levantaban los romanos ante la llegada del ejército rebelde. Los soldados veteranos, pidieron refuerzos al procurador Cato Deciano, que sólo envió 200 auxiliares militares.

El ejército de Boudica cayó sobre la ciudad y la destruyó, los últimos defensores romanos fueron sitiados en el templo durante dos días hasta que finalmente fueron exterminados. La legión IX Hispana, al mando de Petilio Cerial, fue enviada contra el ejército de Boudica en Camulodunum pero cayó en una emboscada de los rebeldes icenos, quienes los desbarataron por completo matando a dos mil quinientos legionarios.

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Agustina de Aragón (heroína española)

6. Agustina de Aragón (heroína española)

A principios del siglo XX se estableció sin lugar a dudas su nacimiento en 1786 en la ciudad de Barcelona, concretamente en el barrio de La Ribera, en la calle de Sombrerers. Hija de Francesc Ramon Saragossa i Labastida y de Raimunda Domènech i Gasull, fue bautizada el 6 de marzo de 1786 en la... Ver mas
A principios del siglo XX se estableció sin lugar a dudas su nacimiento en 1786 en la ciudad de Barcelona, concretamente en el barrio de La Ribera, en la calle de Sombrerers. Hija de Francesc Ramon Saragossa i Labastida y de Raimunda Domènech i Gasull, fue bautizada el 6 de marzo de 1786 en la iglesia de Santa María del Mar de Barcelona, contigua a la calle donde nació.
Agustina se casó a los 16 años con Joan Roca i Vilaseca, cabo de artillería, el 17 de abril de 1803. Su marido participó desde el principio en la Guerra de la Independencia Española, tomando parte en la batalla del Bruch. Los acontecimientos de la guerra los llevaron a él y a Agustina a Zaragoza.
Durante el asedio de esta ciudad, Agustina llevó a cabo la acción que la hizo célebre. Tras haber caído heridos o muertos todos los defensores de la puerta llamada del Portillo, las tropas francesas se aprestaron a tomarla al asalto. Agustina, que llevaba la comida a su marido, tomando la mecha de manos de un artillero herido consiguió disparar un cañón sobre las tropas francesas que corrían sobre la entrada. Dice la leyenda que los asaltantes franceses, temiendo una emboscada, se batieron en retirada, y nuevos defensores acudieron a tapar el boquete, defendiéndose la ciudad una vez más.
Había nacido el mito de Agustina de Aragón o La Artillera, nombre que se le dio a partir de entonces a la mujer, que, en un momento en que eran tan necesarios los ejemplos de heroísmo, pasó a ocupar un lugar destacado en las páginas de los libros de historia de España.
Nuevamente la leyenda cuenta que, enterado el general Palafox de tal hazaña, mandó llamar a la joven y allí mismo, sobre el campo de batalla, la felicitó y concedió el distintivo de subteniente con el uso de los escudos de distinción con el lema de cada uno de ellos: "Defensora de Zaragoza" y "Recompensa del valor y patriotismo". La realidad es algo más sobria: Palafox efectivamente admitió a Agustina dentro del cuerpo de artilleros, pero como artillero raso. Probablemente el nombramiento tenía tanto de práctico como de honorífico: la pertenencia al cuerpo de artilleros proporcionaba a Agustina el derecho a comer del rancho de los soldados, lo que no era desdeñable en una ciudad sitiada. Posteriormente, sin embargo, Agustina conseguiría sucesivamente los galones de Sargento y de Subteniente.
A pesar de haber salido airosa de su gesta, Agustina no cesó en su empeño de defender su ciudad de los franceses y participó activamente en la defensa de otros sitios de Zaragoza. El 21 de febrero de 1809 y tras dos meses de frenética resistencia, la ciudad maña no pudo aguantar la presión de las tropas napoleónica y cayó irremediablemente. Agustina fue tomada prisionera y liberada en un canje. Recorrió gran parte de España como animadora de los ejércitos, donde su gesta se había hecho muy conocida. Casó en segundas nupcias y residió en el sur de España. Murió en Ceuta, el 29 de mayo de 1857, a los 71 años de edad. Hasta 1870 no fueron trasladados sus restos a Zaragoza, descansando primero en el Pilar y, desde el 14 de junio de 1908, en la capilla de la Anunciación de la Iglesia de Nuestra Señora del Portillo, donde son venerados como los de una gran heroína que con valor y decisión repelió las adversidades. Se la considera como uno de los símbolos más representativos de la resistencia española contra los invasores napoleónicos. Fue cantada por Lord Byron en su Childe Harold.

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Sor Juana Inés de la Cruz (el fénix de América)

7. Sor Juana Inés de la Cruz (el fénix de América)

Juana Inés de Asbaje y Ramírez de Santillana, más conocida como Sor Juana Inés de la Cruz (San Miguel Nepantla, 12 de noviembre de 1651-Ciudad de México, 17 de abril de 1695), fue una religiosa y escritora novohispana del Barroco en el Siglo de Oro. Cultivó la lírica, el auto sacramental y el... Ver mas
Juana Inés de Asbaje y Ramírez de Santillana, más conocida como Sor Juana Inés de la Cruz (San Miguel Nepantla, 12 de noviembre de 1651-Ciudad de México, 17 de abril de 1695), fue una religiosa y escritora novohispana del Barroco en el Siglo de Oro. Cultivó la lírica, el auto sacramental y el teatro, así como la prosa. Por la importancia de su obra, recibió los sobrenombres de «el fénix de América», «la Décima Musa» o «la Décima Musa mexicana».
A muy temprana edad aprendió a leer y a escribir. . En 1667 ingresó a la vida religiosa a fin de consagrarse por completo a la literatura. Sus más importantes mecenas fueron el marqués de la Laguna, (virrey de la Nueva España, y su esposa Luisa Manrique de Lara, quienes publicaron sus obras en la España peninsular.
Sor Juana Inés de la Cruz ocupó, junto a Juan Ruiz de Alarcón y a Carlos de Sigüenza y Góngora, un destacado lugar en la literatura novohispana. En el campo de la lírica, su trabajo se adscribe a los lineamientos del barroco español en su etapa tardía. La producción lírica de Sor Juana, que supone la mitad de su obra, es un crisol donde convergen la cultura de una Nueva España en apogeo, el culteranismo de Góngora y la obra conceptista de Quevedo y Calderón.
La obra dramática de Sor Juana va de lo religioso a lo profano. Sus obras más destacables en este género son Amor es más laberinto, Los empeños de una casa y una serie de autos sacramentales concebidos para representarse en la corte

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Isabel I de Inglaterra (La reina virgen)

8. Isabel I de Inglaterra (La reina virgen)

El reinado de Isabel I de Inglaterra, prototipo del monarca autoritario del Quinientos, tiene un interés histórico de primera magnitud por cuanto fue fundamento de la grandeza de Inglaterra y sentó las bases de la preponderancia británica en Europa, que alcanzaría su cenit en los siglos XVIII y... Ver mas
El reinado de Isabel I de Inglaterra, prototipo del monarca autoritario del Quinientos, tiene un interés histórico de primera magnitud por cuanto fue fundamento de la grandeza de Inglaterra y sentó las bases de la preponderancia británica en Europa, que alcanzaría su cenit en los siglos XVIII y XIX. Pero la protagonista de esta edad de oro, que conocemos con el nombre de "era isabelina", se destaca ante nosotros por su no menos singular vida privada, llena de enigmas, momentos dramáticos, peligros y extravagancias. Isabel I, soberana de un carácter y un talento arrolladores, sintió una aversión casi patológica por el matrimonio y quiso ser recordada como la "Reina Virgen", aunque de sus múltiples virtudes fuese la virginidad la única absolutamente cuestionable.
Tras repudiar a la primera de sus seis esposas, la devota española Catalina de Aragón, en 1533 el rey Enrique VIII de Inglaterra contrajo matrimonio con su amante, la altiva y ambiciosa Ana Bolena, que se hallaba en avanzado estado de gestación. Este esperado vástago, debía resolver el problema derivado de la falta de descendencia masculina del monarca, a quien Catalina sólo había dado una hija, María, que andando el tiempo reinaría como Maria I. Aunque el nuevo matrimonio no había sido reconocido por la Iglesia de Roma y Enrique VIII acababa de ser excomulgado por su pecaminosa rebeldía, el próximo y ansiado alumbramiento del príncipe llenó de alegría todos los corazones y el del rey en primer lugar. Sólo faltaba que la soberana cumpliera con su misión pariendo un hijo vivo y sano que habría de llamarse Enrique, como su padre. El 7 de septiembre de 1533 se produjo el feliz acontecimiento, pero resultó que Ana Bolena dio a luz no a un niño sino a una niña, la futura Isabel I de Inglaterra.

Una familia turbulenta

El monarca sufrió una terrible decepción. El hecho de haber alumbrado una hembra debilitó considerablemente la situación de la reina, más aún cuando el desencantado padre se vio obligado a romper definitivamente con Roma y a declarar la independencia de la Iglesia Anglicana, todo por un príncipe que nunca había sido concebido. Cuando dos años después Ana Bolena parió un hijo muerto, su destino quedó sellado: fue acusada de adulterio, sometida a juicio y decapitada a la edad de veintinueve años. Su hija Isabel fue declarada bastarda y quedó en la misma situación que su hermanastra María, hija del primer matrimonio Enrique VIII con Catalina de Aragón y diecisiete años mayor que ella. Ambas fueron desposeídas de sus legítimos derechos hereditarios al trono de Inglaterra.

Ana Bolena fue sustituida en el tálamo y el trono por la dulce Juana Seymour, la única esposa de Enrique VIII que le dio un heredero varón, el futuro rey Eduardo VI. Muerta Juana Seymour, la esperpéntica Ana de Cleves y la frívola Catalina Howard ciñeron sucesivamente la corona, siendo por fin relevadas por una dama (dos veces viuda a los treinta años) que iba a ser para el decrépito monarca, ya en la última etapa de su vida, más enfermera que esposa: la amable y bondadosa Catalina Parr. En 1543, poco antes de la sexta boda del rey, los decretos de bastardía de María e Isabel fueron revocados y ambas fueron llamadas a la corte; los deseos de Catalina Parr tenían para el viejo soberano rango de ley y ella deseaba que aquellas niñas, hijas al fin y al cabo de su marido y por lo tanto responsabilidad suya, estuviesen en su compañía.

Isabel tenía diez años cuando regresó a Greenwich, donde había nacido y estaba instalada la corte. Era una hermosa niña, despierta, pelirroja como todos los Tudor y esbelta como Ana Bolena. Allí, de manos de mentores sin duda cercanos al protestantismo, recibió una educación esmerada que le llevó a poseer una sólida formación humanística. Leía griego y latín y hablaba perfectamente las principales lenguas europeas de la época: francés, italiano y castellano. Catalina Parr fue para ella como una madre hasta la muerte de Enrique VIII, quien antes de expirar dispuso oficialmente el orden sucesorio: primero Eduardo, su heredero varón; después María, la hija de Catalina de Aragón; por último Isabel, hija de su segunda esposa. Catalina Parr mandó apresurar los funerales y quince días después se casó con Thomas Seymour, hermano de la finada reina Juana, a cuyo amor había renunciado tres años atrás ante la llamada del deber y de la realeza. Esta precipitada boda con Seymour, reputado seductor, fue la primera y la única insensatez cometida por la prudente y discreta Catalina Parr a lo largo de toda su vida.
Thomas Seymour ambicionaba ser rey y había estudiado detalladamente todas sus posibilidades. Para él, Catalina Parr no era más que un trampolín hacia el trono. Puesto que Eduardo VI era un muchacho enfermizo y su inmediata heredera, María Tudor, presentaba también una salud delicada, se propuso seducir a la joven Isabel, cuyo vigor presagiaba una larga vida y cuya cabeza parecía la más firme candidata a ceñir la corona en un próximo futuro. Las dulces palabras, los besos y las caricias aparentemente paternales no tardaron en enamorar a Isabel; cierto día, Catalina Parr sorprendió abrazados a su esposo y a su hijastra; la princesa fue confinada en Hatfield, al norte de Londres, y las sensuales familiaridades del libertino comenzaron a circular por boca de los cortesanos.

Catalina Parr murió en septiembre de 1548 y los ingleses empezaron a preguntarse si no habría sido "ayudada" a viajar al otro mundo por su infiel esposo, que no tardó en ser acusado de "mantener relaciones con Su Gracia la princesa Isabel" y de "conspirar para casarse con ella, puesto que, como hermana de Su Majestad Eduardo, tenía posibilidades de sucederle en el trono". El proceso subsiguiente dio con los huesos de Seymour en la lóbrega Torre de Londres, antesala para una breve pero definitiva visita al cadalso; la quinceañera princesa, caída en desgracia y a punto de seguir los pasos de su ambicioso enamorado, se defendió con insólita energía de las calumnias que la acusaban de llevar en las entrañas un hijo de Seymour y, haciendo gala de un regio orgullo y de una inteligencia muy superior a sus años, salió incólume del escándalo. El 20 de marzo de 1549, la cabeza de Thomas Seymour fue separada de su cuerpo por el verdugo; al saberlo, la precoz Isabel se limitó a decir fríamente: "Ha muerto un hombre de mucho ingenio y poco juicio."

Por primera vez se había mostrado una cualidad que la futura reina conservó durante toda su existencia: un talento excepcional para hacer frente a los problemas y salir airosa de las situaciones más comprometidas. Si bien su aversión por el matrimonio pareció originarse en el trágico episodio de Seymour, Isabel aprendió también a raíz del suceso el arte del rápido contraataque y el inteligente disimulo, esenciales para sobrevivir en aquellos días turbulentos.

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Santa Teresa de Jesús

9. Santa Teresa de Jesús

Santa Teresa de Jesús (Gotarrendura, Ávila, 1515 - Alba de Tormes, 1582) Religiosa y escritora mística española, conocida también como Santa Teresa de Ávila. Teresa de Jesús es el nombre de religión adoptado por Teresa de Cepeda y Ahumada, hija de Alonso Sánchez de Cepeda, probable descendiente... Ver mas
Santa Teresa de Jesús (Gotarrendura, Ávila, 1515 - Alba de Tormes, 1582) Religiosa y escritora mística española, conocida también como Santa Teresa de Ávila. Teresa de Jesús es el nombre de religión adoptado por Teresa de Cepeda y Ahumada, hija de Alonso Sánchez de Cepeda, probable descendiente de judíos conversos, y de Beatriz de Ahumada, perteneciente a una noble familia abulense. Su vida y su evolución espiritual se pueden seguir a través de sus obras de carácter autobiográfico, entre las que figuran algunas de sus obras mayores: La vida (escrito entre 1562 y 1565), las Relaciones espirituales, el Libro de las fundaciones (iniciado en 1573 y publicado en 1610) y sus cerca de quinientas Cartas.

La Vida de Teresa de Jesús, abarca desde su infancia hasta la fundación del primer convento reformado de San José de Ávila, en 1562. Gracias a ella se sabe de su infantil afición por los libros de caballerías y de vidas de santos. En 1531, su padre la internó como pupila en el convento de monjas agustinas de Santa María de Gracia, pero al año siguiente tuvo que volver a su casa aquejada de una grave enfermedad. Determinada a tomar el hábito carmelita contra la voluntad de su padre, en 1535 huyó de su casa para dirigirse al convento de la Encarnación. Vistió el hábito al año siguiente, y en 1537 hizo su profesión.

Por entonces empezó para ella una época de angustia y enfermedad, que se prolongaría hasta 1542. Durante estos años confiesa que aprendió a confiar ilimitadamente en Dios y que empezó a practicar el método de oración llamado «recogimiento», expuesto por Francisco de Osuna en su Tercer abecedario espiritual. Repuesta de sus dolencias, empezó a instruir a un grupo de religiosas de la Encarnación en la vida de oración y a planear la reforma de la orden carmelitana para devolverle el antiguo rigor, mitigado en 1432 por Eugenio IV.

Empezó entonces a ser favorecida con visiones «imaginarias» e «intelectuales», visiones que habrían de sucederse a lo largo de su vida y que determinaron sus crisis para averiguar si aquello era «espíritu de Dios» o del «demonio». Su ideal de reforma de la orden se concretó en 1562 con la fundación del convento de San José. Se inicia entonces una nueva etapa en su vida, en la que la dedicación a la contemplación y la oración es compartida con una actividad extraordinaria para conseguir el triunfo de la reforma carmelitana.

Desde 1567 hasta su muerte, fundó en Medina del Campo, Malagón, Valladolid, Toledo, Pastrana, Salamanca, Alba de Tormes, Segovia, Beas, Sevilla, Caravaca, Villanueva de la Jara, Palencia, Soria y Burgos. En 1568 se erigió en Duruelo el primer convento reformado masculino, gracias a la colaboración de san Juan de la Cruz y del padre Antonio de Heredia. Redactó las Constituciones (1563), que fueron aprobadas en 1565 por Pío IV, y que se basan en los siguientes puntos: vida de oración en la celda, ayuno y abstinencia de carne, renuncia de rentas y propiedades, comunales o particulares, y práctica del silencio.

Para ayudar a sus religiosas a la realización de su ideal de vida religiosa compuso Camino de perfección (escrito entre 1562 y 1564 y publicado en 1583) y Las moradas o Castillo interior (1578). La reacción de los miembros de la antigua observancia carmelita llegó a su punto culminante en 1575, año en que denunciaron a los descalzos a la Inquisición. Un breve de Roma, en 1580, ordenó la separación de las dos órdenes.

En 1604 se inició el proceso de canonización de Teresa. En 1614 fue declarada beata, y en 1622 fue canonizada por Gregorio XV. En 1970 fue proclamada doctora de la Iglesia, siendo la primera mujer que recibía esta distinción. Además de las obras citadas, dejó escritas las siguientes: Meditaciones sobre los cantares, Exclamaciones, Visita de descalzas, Avisos, Ordenanzas de una cofradía, Apuntaciones, Desafío espiritual, Vejamen y unas treinta poesías.

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Beatriz Galindo (La Latina)

10. Beatriz Galindo (La Latina)

Beatriz Galindo, llamada «la Latina» (Salamanca, c. 1465 – Madrid, 23 de noviembre de 1534), fue una escritora y humanista española, preceptora de la reina Isabel la Católica y sus hijos. Fue una de las mujeres más cultas de su época. Hay autores que fechan su nacimiento en 1464 ó 1474. Beatriz... Ver mas
Beatriz Galindo, llamada «la Latina» (Salamanca, c. 1465 – Madrid, 23 de noviembre de 1534), fue una escritora y humanista española, preceptora de la reina Isabel la Católica y sus hijos. Fue una de las mujeres más cultas de su época. Hay autores que fechan su nacimiento en 1464 ó 1474.
Beatriz Galindo nació en una familia de hidalgos de origen zamorano, anteriormente acaudalada, venida a menos. De entre sus hermanas, fue elegida para ser monja, para lo que sus padres decidieron que tomase clases de Gramática en una de las instituciones dependientes de la Universidad de Salamanca. Mostró grandes dotes para el latín, no sólo en la traducción y lectura de los textos clásicos, sino que también era capaz, a los quince años, de hablar con gran corrección en latín. Su fama se extendió primero por Salamanca y después por todo el reino y empezó a ser conocida como «La Latina». Le atraía especialmente Aristóteles. En 1486, cuando se estaba preparando para ingresar en el convento como monja, fue llamada por la reina Isabel la Católica a la Corte.

Su presencia en la Corte no se limitó únicamente a sus labores como preceptora, sino que, como narra Lucio Marineo Sículo, la reina tenía en muy alta estima sus consejos.
Casada en diciembre de 1491 con el capitán artillero y consejero de los Reyes Católicos Francisco Ramírez de Madrid, boda para la que los Reyes Católicos le dieron una dote de 500.000 maravedíes, tuvo dos hijos, Fernán y Nuflo. Enviudó en 1501, retirándose de la corte y asentando su residencia en Madrid, en el que hoy es el Palacio de Viana.
Se le debe la fundación del hospital de la Latina (1506) y del convento de la Concepción Jerónima en Madrid (al que legó su biblioteca) y se le atribuyen poesías latinas y unos Comentarios a Aristóteles. Escribía poesía en latín y había estudiado teología y medicina.
El barrio de La Latina de Madrid toma su nombre del apodo de Beatriz Galindo, pues fue el barrio madrileño donde vivió.

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Egeria (La primera viajera)

11. Egeria (La primera viajera)

Aunque sus datos biográficos son pocos, se supone que era originaria de la provincia romana hispana de la Gallaecia, e incluso algún autor ha propuesto la posibilidad de que pudiera pertenecer a la comarca de El Bierzo, en la Gallaecia interior. En algún trabajo especializado ha sido considerada... Ver mas
Aunque sus datos biográficos son pocos, se supone que era originaria de la provincia romana hispana de la Gallaecia, e incluso algún autor ha propuesto la posibilidad de que pudiera pertenecer a la comarca de El Bierzo, en la Gallaecia interior. En algún trabajo especializado ha sido considerada la posibilidad de su parentesco con Aelia Flacilla, primera mujer de Teodosio el Grande, Esta hipótesis y su cualidad de mujer independiente y audaz, así como su origen galaico, han servido como base para adscribirla al movimiento priscilianista. Algunos datos sobre los que no parece haber discusión son su ascendencia noble, su posición económica acomodada y su notable cultura. En sus escritos se revela como una mujer de profunda religiosidad pero también (en boca de la propia Egeria) de ilimitada curiosidad.
Se sabe que visitó los Santos Lugares (Egipto, Palestina, Siria, Mesopotamia, Asia Menor y Constantinopla), en un largo viaje, entre 381 y 384, recogiendo sus impresiones en su libro Itinerarium ad Loca Sancta, libro que tuvo cierta difusión por narrar de forma minuciosa y, sobre todo, animada el viaje. Atravesó el sur de Galia (hoy Francia) y el norte de Italia; cruzó en barco el mar Adriático. Se sabe que llegó a Constantinopla en el año 381. De ahí partió a Jerusalén y visitó Jericó, Nazaret y Cafarnaúm. Partió de Jerusalén hacia Egipto en 382, visitó Alejandría, Tebas, el mar Rojo y el Sinaí. Visitó luego Antioquia, Edesa, Mesopotamia, el río Éufrates y Siria desde donde regresó vía Constantinopla. No hay constancia de la fecha, el lugar y las circunstancias de su muerte.

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Marie-Louise-Élisabeth Vigée-Lebrun (Pintora)

12. Marie-Louise-Élisabeth Vigée-Lebrun (Pintora)

Marie-Louise-Élisabeth Vigée-Lebrun (París; 16 de abril de 1755 - Louveciennes; 30 de marzo de 1842). Fue la pintora francesa más famosa del siglo XVIII. Nació en la ciudad de París. Fue hija de un retratista del que recibió sus primeras lecciones, aunque ella se benefició más de los consejos... Ver mas
Marie-Louise-Élisabeth Vigée-Lebrun (París; 16 de abril de 1755 - Louveciennes; 30 de marzo de 1842). Fue la pintora francesa más famosa del siglo XVIII.
Nació en la ciudad de París. Fue hija de un retratista del que recibió sus primeras lecciones, aunque ella se benefició más de los consejos de Gabriel François Doyen, Jean-Baptiste Greuze, José Vernet y otros maestros del periodo. Durante su adolescencia, pintaba ya retratos de manera profesional. Cuando su estudio fue embargado por pintar sin licencia, buscó afiliarse a la Académie de Saint Luc, que exhibió su trabajo voluntariamente en su salón. El 25 de octubre de 1774 fue hecha miembro de la Academia Francesa.
En 1776 contrajo nupcias con Jean-Baptiste-Pierre Lebrun, que era pintor y comerciante de arte. Pintó los retratos de muchos de los miembros de la nobleza francesa y conforme al avance en su carrera, se le invitó a Versalles para pintar a la reina María Antonieta. Quedó la reina tan complacida con el trabajo de Vigée Lebrun, que recibió el encargo de pintar más retratos de ella, así como de los príncipes y de numerosos nobles.
En 1781 viajó a los Países Bajos donde los trabajos de los maestros flamencos le inspiraron a probar nuevas técnicas. Ahí, pintó lo retratos de algunos nobles y del Príncipe de Nassau.
El 31 de mayo de 1783, fue aceptada como miembro de la Académie Royale de Peinture et de Sculpture como pintora de alegoría histórica. Adélaïde Labille-Guiard fue aceptada el mismo día. Los hombres a cargo se opusieron a su admisión argumentando que su esposo era un negociante de arte, pero una orden del Rey fijó la decisión una vez que María Antonieta presionó a su marido en favor de la pintora. La admisión de dos mujeres en mismo día suscitó comparaciones entre ambas en vez de comparaciones entre miembros femeninos y masculinos.
Luego de la detención de la familia real durante la revolución francesa Vigée Lebrun huyó de Francia y vivió y trabajo algunos años en Italia, Austria y Rusia, donde su experiencia en tratar con clientes de la aristocracia le resultó útil. En Roma sus pinturas fueron acogidas con gran aclamación y fue recibida en la Academia di San Luca. En Rusia pintó a numerosos miembros de la familia de Catalina la Grande. Durante su estancia Vigée Lebrun fue hecha miembro de la Academia de Bellas Artes de San Petersburgo.

IMAGEN: Autorretrato

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María Pacheco (Leona de Castilla)

13. María Pacheco (Leona de Castilla)

Se cree que nació en el palacio de la Alhambra, hija del conde de Tendilla y primer marqués de Mondéjar. Casada con Juan de Padilla, por imposición de su padre sin embargo llegó a amar a su marido por encima de todo. Con la llegada a España de Carlos I, surgieron en Castilla descontentos... Ver mas
Se cree que nació en el palacio de la Alhambra, hija del conde de Tendilla y primer marqués de Mondéjar. Casada con Juan de Padilla, por imposición de su padre sin embargo llegó a amar a su marido por encima de todo.

Con la llegada a España de Carlos I, surgieron en Castilla descontentos contra la influencia del séquito extranjero que traía el nuevo rey y los costes de su política exterior. Padilla, enojado porque el rey no le concedió un cargo al que creía tener derecho hereditario, y tal vez instigado por su mujer, se unió a los descontentos y se opuso a la concesión del servicio que el rey pedía a las Cortes para financiar sus campañas en Europa. El rey le hizo llamar para pedirle explicaciones, pero antes de que pudiera acudir a Santiago -donde se encontraba don Carlos-, estalló una rebelión popular en Toledo y en otras ciudades castellanas. Padilla se puso al frente de la rebelión y capitaneó las tropas toledanas que acudieron a defender Segovia del ataque de las fuerzas reales. Convertida así la protesta en franca rebelión, se inició la llamada Guerra de las Comunidades de Castilla.

En la contienda Juan de Padilla asumió la capitanía del ejército revolucionario con iniciales victorias que incitaron al optimismo en las filas comuneras. Sin embargo, la potencia de las tropas reales, sumada a la negativa de Juana de Castilla de apoyar aquella revuelta contra su hijo, provocaron serios reveses a la causa de los comuneros hasta concluir en su total derrota en la batalla de Villalar, el 23 de abril de 1521.

Un día más tarde, Juan Bravo, Francisco Maldonado y el propio Juan de Padilla —cabecillas de la revuelta— eran ajusticiados y sus cabezas expuestas como escarmiento. En principio, se creyó que el conflicto había llegado a su fin, empero, la dolida y ahora viuda María Pacheco decidió clavar la bandera comunera en la ciudad de Toledo, donde recibió apoyo incondicional de casi toda la población y de algunos líderes rebeldes supervivientes. La resistencia toledana se prolongó durante meses, con la Pacheco parapetada en el Alcázar de la ciudad, hasta que los ejércitos del rey lograron rendir la plaza, no sin antes rubricar algunos acuerdos ventajosos para los sitiados. Si bien, aquellos días de obstinación habían supuesto para el rey Carlos I una pequeña humillación encarnada en la figura de aquella indómita fémina. Jamás sería perdonada por esta afrenta y fue irreversiblemente condenada a muerte, pena capital de la que se pudo librar escapando de Toledo, amparada por la noche y vestida de humilde campesina.

La conocida popularmente como Leona de Castilla logró llegar a Portugal para instalarse en las cercanías de Oporto, donde vivió de forma muy modesta los últimos años de su vida. Falleció en marzo de 1531, cuando contaba treinta y cinco años de edad. La causa de la muerte, según los galenos que la atendieron, fue un terrible dolor en el costado. Sus restos jamás se pudieron unir a los de su amado esposo, pues nadie quiso incomodar con esta petición y último deseo de la brava heroína al soberano que vio peligrar la estabilidad de su reino con la actuación de María Pacheco.

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María Estuardo (Reina de Escocía)

14. María Estuardo (Reina de Escocía)

Pocas reinas han tenido una vida más azarosa y trágica que la de María Estuardo, una soberana bella y cultivada, vilipendiada por muchos de sus contemporáneos, pero que desde su muerte ha despertado el interés de historiadores, literatos y hasta cineastas. María Estuardo nació en 1542 en... Ver mas
Pocas reinas han tenido una vida más azarosa y trágica que
la de María Estuardo, una soberana bella y cultivada,
vilipendiada por muchos de sus contemporáneos, pero que
desde su muerte ha despertado el interés de historiadores,
literatos y hasta cineastas. María Estuardo nació en 1542 en
Linlithgow, en un tiempo en el que Escocia era uno de los
territorios más periféricos y, en cierto modo, atrasados de
Europa. Además, el país tenía como vecino a Inglaterra, un reino
mucho más rico y una potencia amenazadora que pretendía
conquistar el reino del norte. Escocia se alió con Francia, el
tradicional enemigo de Inglaterra, y a los cinco años María
Estuardo marchó al país galo como prometida del Delfín. Allí
permanecería los siguientes trece años, que fueron los más
felices de su vida. El francés y el escocés se convirtieron para
siempre en sus lenguas habituales. El 19 de agosto de 1561
María Estuardo volvió a su Escocia natal dispuesta a ejercer el
poder que le correspondía, pero carecía de la determinación
necesaria para tomar decisiones importantes. Era, eso sí, una
reina que cultivaba la poesía en francés y leía a autores clásicos
y renacentistas. Pero su trágico destino parecía ya escrito de
antemano: depuesta del trono de Escocia, estuvo prácticamente
privada de poder. Tres veces viuda, fue perseguida, pasó
prisionera 18 años, y fue condenada a muerte por conspirar
contra la vida de la reina de Inglaterra y contra la seguridad del
reino, el 15 de octubre de 1586, antes de cumplir los 45 años.

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Ana Soto (Heroína de la población de bobare)

15. Ana Soto (Heroína de la población de bobare)

Ana Soto, nació en Barquisimeto, a fines de 1500. Lider indígena de la etnia Guayón en las tierras de Lara. Era cocinera en la hacienda de su amo, pero un día decidió huir hacia el monte y reunir a su pueblo perseguido, humillado y despojado de sus tierras. Desde 1618 al frente de guerreros... Ver mas
Ana Soto, nació en Barquisimeto, a fines de 1500. Lider indígena de la etnia Guayón en las tierras de Lara. Era cocinera en la hacienda de su amo, pero un día decidió huir hacia el monte y reunir a su pueblo perseguido, humillado y despojado de sus tierras.

Desde 1618 al frente de guerreros indígenas, combatió contra la invasión colonialista española, contra la esclavitud y en defensa de sus tierras. Con capacitad e intrepidez organizó un gran ejército, que atacaba al grito de “resistencia y muerte al invasor”. Cacica indómita, era tal su valentía y agilidad que los invasores veían que los atacaban por todas partes. Sostuvo victoriosa durante más de 50 años la bandera de la resistencia anticolonialista.

Ana Soto, La Hija de la Tierra y el Sol, en su lengua indígena, heroína que defendió con su vida los ideales de libertad, raza y tierra. El 6 de Agosto de 1668 fue condenada a morir por empalamiento.”

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Mary Astell (la primera feminista inglesa)

16. Mary Astell (la primera feminista inglesa)

Mary Astell (12 de noviembre de 1666 – 11 de mayo de 1731) fue una escritora feminista y retórica inglesa. Su vocación por la igualdad de oportunidades en la educación de las mujeres le ha valido el título de "la primera feminista inglesa" Los dos libros más conocidos de Astell son, A Serious... Ver mas
Mary Astell (12 de noviembre de 1666 – 11 de mayo de 1731) fue una escritora feminista y retórica inglesa. Su vocación por la igualdad de oportunidades en la educación de las mujeres le ha valido el título de "la primera feminista inglesa"
Los dos libros más conocidos de Astell son, A Serious Proposal to the Ladies, for the Advancement of Their True and Greatest Interest (1694) y A Serious Proposal, Part II (1697), en ellos ella presenta el plan para establecer un nuevo tipo de institución para mujeres brindando educación religiosa y secular. Astell propone aumentar las opciones de carrera que se le ofrecen a las mujeres más allá de ser una madre o convertirse en monja. Astell aspiraba a que todas las mujeres tuvieran las mismas oportunidades que los hombres de pasar la eternidad en el cielo con Dios, y creía que para que esto fuera posible ellas debian ser educadas y entender sus experiencias. El estilo de educación tipo "vivero" que proponián permitiría que las mujeres vivieran en un entorno protegido, fuera de las influencias de la sociedad patriarcal.
Su propuesta nunca fue adoptada ya que los críticos alegaban que la misma era "demasiado católica" para los ingleses. Posteriormente sus ideas fueron satirizadas en la revista Tatler en un artículo del escritor Jonathan Swift. A pesar de ello, ella continuó siendo una potencia intelectual entre las clases educadas de Londres.
Algunos años después, Astell publicó la segunda parte de A Serious Proposal, explicando su visión sobre la educación de las damas. Ella se apartó del estilo retórico contemporáneo que primaba en esa época en el cual los oradores hablaban frente a una audiencia para enseñarles, y en cambio ofrecían en un estilo coloquial una serie de recomendaciones a sus "vecinos" sobre las formas apropiadas de comportarse. Ella sólo hizo referencia a la Lógica de Port-Royal como una fuente de influencia contemporánea, aunque se apoyo en las teorias retóricas clásicas para presentar sus ideas. En su presentación, ella sostuvo que la retórica, al ser un arte, no requiere de una educación masculina para poder dominarla, y procedió a presentar los medios mediante los cuales una mujer podía desarrollar las habilidades necesarias a partir de la lógica natural, lo cual cimentó la capacidad de Astell como una mujer retórica.

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Sofonisba Anguissola (la primera mujer pintora de éxito del Renacimiento)

17. Sofonisba Anguissola (la primera mujer pintora de éxito del Renacimiento)

Sofonisba Anguissola (h. 1532 – 1625-26) Fue una pintora italiana, la primera mujer pintora de éxito del Renacimiento. Sofonisba nació en Cremona, Lombardía alrededor de 1532; era la mayor de siete hermanos, seis de ellos niñas. Su padre, Amilcare Anguissola, pertenecía a la nobleza menor... Ver mas
Sofonisba Anguissola (h. 1532 – 1625-26) Fue una pintora italiana, la primera mujer pintora de éxito del Renacimiento.

Sofonisba nació en Cremona, Lombardía alrededor de 1532; era la mayor de siete hermanos, seis de ellos niñas. Su padre, Amilcare Anguissola, pertenecía a la nobleza menor genovesa. La madre, Bianca Ponzone, también era de familia influyente de pasado noble. Su madre murió cuando Sofonisba era muy joven, entre cuatro y cinco años.

El padre animó a sus hijas a que buscaran su perfeccionamiento a través de la educación, lo cual era inusual para la época. La más destacada fue Sofonisba. Estudió con los pintores locales Bernardino Campi y Bernardino Gatti (llamado Il Sojaro).

En 1554, a los veintidós años, Sofonisba viajó a Roma, donde realizó bocetos de escenas y de personas. Conoció a Miguel Ángel, de quien tuvo un aprendizaje no oficial durante los dos años siguientes.

Pintora especialmente de retratos, fue a Milán en 1558, donde pintó al Duque de Alba, quien la recomendó al rey español Felipe II. Al año siguiente, Sofonisba fue invitada a la corte española, lo que supuso un enorme reconocimiento a su talento.

Sofonisba Anguissola llegó a Madrid en el invierno de 1559-1560, para servir como pintora de corte y dama de la reina, Isabel de Valois, la tercera esposa de Felipe II que se acababa de casar. Pronto obtuvo la estima y la confidencia de la joven reina.

Anguissola pasó los años siguientes retratando sobre todo retratos de corte oficiales, incluyendo los de la reina y otros miembros de la familia real, la hermana de Felipe II Juana, y su hijo, Don Carlos. Sus pinturas de Isabel de Valoir y de Ana de Austria, la cuarta esposa de Felipe II, son vibrantes y llenos de vida.

Se casó dos veces, la primera, en 1571, con Don Francisco de Moncada, hijo del príncipe de Paterno, virrey de Sicilia, con dote dada por el rey. Después de dieciocho años en la corte española, Sofonisba- y su marido abandonaron España en 1578, marchando a Palermo, donde el marido murió al año siguiente. Se volvió a casar en enero de 1580 en Pisa. Se establecieron en Génova, donde ella siguió pintando en su propio estudio. No se limitó a retratos, sino que realizó temas religiosos, como en su juventud.

Sofonisba Anguissola, murió hacia 1625-26.

Imagen; Sofonisba Anguissola, Autorretrato, 1556, Museo Lancut, Polonia

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Cristina de Suecia, reina y rebelde

18. Cristina de Suecia, reina y rebelde

Cristina de Suecia (n. Estocolmo, 8 de diciembre de 1626 – f. Roma, 19 de abril de 1689) fue una reina de Suecia (1632-1654) y duquesa de Bremen y princesa de Verden (1648-1654). Hija de Gustavo II Adolfo y de María Leonor de Brandeburgo. Protectora de las artes y mecenas. Abdicó del trono de... Ver mas
Cristina de Suecia (n. Estocolmo, 8 de diciembre de 1626 – f. Roma, 19 de abril de 1689) fue una reina de Suecia (1632-1654) y duquesa de Bremen y princesa de Verden (1648-1654). Hija de Gustavo II Adolfo y de María Leonor de Brandeburgo. Protectora de las artes y mecenas. Abdicó del trono de Suecia en 1654. Protestante de nacimiento, se convirtió al catolicismo el mismo año. Murió en Roma a los 62 años.
Cumplidos los 16 años, Cristina comenzó a asistir a las reuniones del Consejo del Reino, demostrando su conocimiento de las leyes y la administración del reino sin inconvenientes.
A los 18 años cumplió su mayoría de edad y asumió el cargo de soberana, reemplazando gradualmente al canciller Oxenstierna en sus funciones. En 1645 participó activamente en el tratado de paz con Dinamarca (Tratado de Brömsebro), ventajoso para su reino.
En 1648 Suecia firmó la Paz de Westfalia, que daba fin a la Guerra de los Treinta Años, quedando el reino en una posición de supremacía en la región del Báltico. Cristina y el canciller Oxenstierna tuvieron diferencias en la forma de llevar los acuerdos, imponiendo finalmente la reina su opinión.
El 17 de octubre de 1650 se realizó la coronación de Cristina en Estocolmo. Los festejos fueron muchos y se alargaron durante semanas. Según la costumbre, nombró a su primo Carlos Gustavo como su sucesor.
La soberana de Suecia había comenzado hace algunos años a desarrollar la vida cultural de su reino, la cual había quedado dañada por las luchas religiosas, incluyendo la destrucción de obras consideradas católicas. Adoptó el lema “La sabiduría es el pilar del reino” (Columna regni sapientia).
Si bien la situación económica del reino era precaria, debido principalmente a los gastos militares que implicaban ser una potencia, la reina no dudó en invertir en la compra de obras de arte en Europa, con el fin de enriquecer los bienes culturales de Suecia.

En 1647, la soberana fue inquirida oficialmente por el Consejo del Reino sobre un futuro matrimonio que asegurara la continuación de la dinastía. Ella respondió que pensaría en ello y que consideraría a su primo Carlos Gustavo al dar su respuesta.
La respuesta oficial la dio en 1649, anunciando que no contraería matrimonio alguno, excusándose de dar motivos.
Comenzó entonces una lucha política entre Cristina y los nobles. La soberana aprovechó hábilmente un conflicto entre la nobleza y la plebe, esta última exigiendo reducciones en los impuestos, para imponer su voluntad. La soberana insistió en el nombre de Carlos Gustavo en la sucesión en el trono a cambio de negar las reducciones impositivas, lo que fue finalmente aceptado por los nobles.
Pasaron algunos años y en febrero de 1654 la reina comunicó al Consejo del Reino, y a todos los principales, su decisión de abdicar a la corona. No dio explicaciones, pero dijo "que con el tiempo se entenderían sus motivos".
Se hicieron muchos esfuerzos inútiles para hacerla cambiar de decisión. Ella permaneció imperturbable.
El Consejo del Reino exigió entonces de la soberana una explicación, a lo que la reina respondió: “Si el Consejo supiera las razones, no le parecerían tan extrañas”.
El 6 de junio de 1654, en el castillo de Uppsala, la reina se despojó de sus insignias reales y su primo asumió la corona de Suecia con el nombre de Carlos X Gustavo. Al día siguiente, en una emotiva ceremonia, Cristina se despidió del rey, de los miembros del Consejo, de los nobles y por último de las damas de la corte.
Para su manutención se estableció un acuerdo económico, en el cual se le otorgaba la permanente propiedad de varios dominios en el reino, cuya administración quedaba a cargo de un gobernador general. Los ingresos los percibió Cristina hasta su deceso.
Continuando su camino, Cristina pasó por la ciudad de Nyköping a despedirse de su madre –que moriría al siguiente año-, siguió hasta el puerto de Halmstad, donde licenció a su comitiva, y se embarcó hacia Hamburgo, para luego continuar hasta Amberes y Bruselas, en Flandes, entonces dominio del Imperio español, donde Cristina tomaría la segunda decisión más importante de su vida. Después de algunos meses de estadía, y estando bajo la protección del rey español Felipe IV, Cristina hizo oficial su cambio de fe al catolicismo en forma privada, en la víspera de Navidad de 1654, a los 28 años de edad. Tomaría, sin embargo, algún tiempo el hacer pública la noticia Fue así que Cristina emprendió su viaje a Roma a fines de octubre de 1655, y el 3 de noviembre fue recibida oficialmente por la Iglesia Católica en la capilla del castillo de Innsbruck. Desde este lugar también se informó a todas las casas reales europeas del cambio de fe de la joven.
La noticia fue recibida en Suecia, así como en otros reinos protestantes, con asombro, pues resultaba extraño que la hija del León del Norte - Gustavo II Adolfo -, el paladín del protestantismo, hubiera abandonado su fe por la del enemigo.

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Tomoe Gozen (guerrera samurái)

19. Tomoe Gozen (guerrera samurái)

Tomoe Gozen (巴 御前?) (1157?–1184?) fue una de las pocas guerreras samurái en la Historia de Japón, durante el período de las Guerras Gempei (1180–1185). Según El cantar de Heike: 'Tomoe era especialmente hermosa, de piel blanca, pelo largo y bellas facciones. También era una excelente arquera... Ver mas
Tomoe Gozen (巴 御前?) (1157?–1184?) fue una de las pocas guerreras samurái en la Historia de Japón, durante el período de las Guerras Gempei (1180–1185).
Según El cantar de Heike: 'Tomoe era especialmente hermosa, de piel blanca, pelo largo y bellas facciones. También era una excelente arquera, y como espadachina era una guerrera que valía por mil, dispuesta a confrontar un demonio o un dios, a caballo o en pie. Domaba caballos salvajes con gran habilidad; cabalgaba por peligrosas pendientes sin rasguño alguno. Cuando una batalla era inminente, Yoshinaka la enviaba como su primer capitán, equipada con una pesada armadura, una enorme espada y un poderoso arco; ella era más la mas valerosa de sus otros guerreros.'
Se estima que Tomoe (nombre que significa Círculo perfecto) nació en torno al año 1157 en una familia de samuráis, por lo que, como era costumbre, todas las mujeres de su familia se entrenaron en el manejo de la naginata, lo cual era necesario para proteger el hogar.
Tomoe luchó durante las Guerras Gempei, un enfrentamiento entre los clanes Taira y Minamoto que duró cinco años. En el año 1184 tomó Kioto tras ganar la Batalla de Kurikawa. Cuando finalmente el clan Minamoto venció, su esposo Minamoto no Yoshinaka fue acusado de conspiración por el shōgun Kamakura, Minamoto no Yoritomo, lo que provocó que el Emperador lo declarara enemigo del Estado y lo mandara ejecutar. Según algunas fuentes, Tomoe moriría en la Batalla de Awazu en 1184, donde también moriría su marido. Sin embargo, El cantar de Heike asegura no sólo que Tomoe fue uno de los cinco Kiso que permanecieron con vida al final del duelo, sino que también explica que Tomoe no era esposa de Yoshinaka, sino sólo una asistente. Otras fuentes aseguran que Tomoe fue derrotada por Wada Yoshimori y se convirtió después en su esposa. convirtiéndose en monja tras la muerte de éste. Nunca se ha comprobado la autenticidad de la existencia de Tomoe, salvo lo escrito en Heike Monogatari. Aún así, la tumba de su asistente femenina Yamabuki Gozen sí se ha encontrado, y la mayoría de sucesos narrados en El cantar de Heike son considerados verdaderos por los historiadores.

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Hildegarda de Bingen (La Sibila del Rin)

20. Hildegarda de Bingen (La Sibila del Rin)

Santa Hildegarda de Bingen o Hildegard von Bingen) (n. 16 de septiembre 1098 en Bermersheim,, Renania-Palatinado, Alemania; † 17 de septiembre 1179 en el monasterio de Rupertsberg, Bingen, id.) fue abadesa, líder monástica, mística, profetisa, médica, compositora y escritora alemana. Es... Ver mas
Santa Hildegarda de Bingen o Hildegard von Bingen) (n. 16 de septiembre 1098 en Bermersheim,, Renania-Palatinado, Alemania; † 17 de septiembre 1179 en el monasterio de Rupertsberg, Bingen, id.) fue abadesa, líder monástica, mística, profetisa, médica, compositora y escritora alemana. Es conocida como la Sibila del Rin y como Profetisa teutónica. El 7 de octubre de 2012 el papa Benedicto XVI le otorgó el título de Doctora de la Iglesia junto a san Juan de Ávila durante la misa de apertura de la XIII Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los obispos.
Considerada por los especialistas actuales como una de las personalidades más fascinantes y multifacéticas del Occidente europeo, se la definió entre las mujeres más influyentes de la Baja Edad Media, entre las figuras más ilustres del monacato femenino y quizá la que mejor ejemplificó el ideal benedictino, dotada de una cultura fuera de lo común, comprometida también en la reforma de la Iglesia,y una de las escritoras de mayor producción de su tiempo.

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Ende (Primera autora que firma su obra)

21. Ende (Primera autora que firma su obra)

El primer ejemplo documentado de una obra de arte firmada por una mujer se remonta sorprendentemente a la Alta Edad Media. Generalmente los artistas del medievo no firmaban sus obras y tampoco lo hacían los autores de los manuscritos iluminados, pero en el ejemplar del Comentario del Apocalipsis... Ver mas
El primer ejemplo documentado de una obra de arte firmada por una mujer se remonta sorprendentemente a la Alta Edad Media. Generalmente los artistas del medievo no firmaban sus obras y tampoco lo hacían los autores de los manuscritos iluminados, pero en el ejemplar del Comentario del Apocalipsis de Beato de Liébana que se conserva en la Catedral de Gerona (terminado en el 975) aparecen los nombres de Ende "pintora y sierva de Dios" (pintrix et Dei adiutrix) y del monje Emeterio.

Sobre la personalidad de Ende existen divergencias entre los historiadores. Para la mayor parte de ellos no se discute su personalidad como mujer artista y se incide la importancia que como ilustradora debió tener. Para ello se alude a la tradición medieval según la cual el orden de la firma indica la preeminencia de los ilustradores, de mayor a menor. En este sentido, el texto completo dice: Ende pintora y sierva de Dios y Emeterio, monje y sacerdote. En consecuencia, el papel protagonista en el trabajo habría correspondido a Ende y Emeterio habría ocupado un lugar secundario.
El códice de los Comentarios al Apocalipsis de Beato de Liébana, que se conserva en la catedral de Gerona, es una obra maestra del género. El libro se terminó el 6 de julio de 975 en el scriptorium del monasterio de San Salvador de Tábara (Zamora),

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Lucrecia Borgia

22. Lucrecia Borgia

Lucrecia Borgia, Subiaco, 18 de abril de 1480 - Ferrara, 24 de junio de 1519) fue la hija de Rodrigo Borgia, el poderoso renacentista valenciano que más tarde se convertiría en el Papa Alejandro VI, y de Vannozza Cattanei condesa de Casa de Candia.Más adelante la familia de Lucrecia representó... Ver mas
Lucrecia Borgia, Subiaco, 18 de abril de 1480 - Ferrara, 24 de junio de 1519) fue la hija de Rodrigo Borgia, el poderoso renacentista valenciano que más tarde se convertiría en el Papa Alejandro VI, y de Vannozza Cattanei condesa de Casa de Candia.Más adelante la familia de Lucrecia representó como ninguna las impopulares políticas del maquiavelismo y la corrupción sexual comúnmente asociadas a los papados renacentistas. Se dice que Lucrecia tenia de amante a su propio hermano Cesar Borgia.
No se conoce ningún retrato auténtico de Lucrecia, aunque una serie de pinturas, como el fresco de Pinturicchio o los retratos de Bartolommeo Veneto (véase uno de ellos en la ilustración), se cree que la usaron de modelo. A menudo estas imágenes no son más que una parte del mito de Lucrecia.
Demasiado poco se conoce de Lucrecia para tener la certeza sobre la veracidad de las historias que le atribuyen una participación activa en los crímenes de su padre y de su hermano.[cita requerida] Su padre o su hermano con seguridad le concertaron una serie de casamientos con hombres importantes o poderosos de la época, siempre con las ambiciones políticas de la familia en mente. Lucrecia se desposó con Giovanni Sforza (Señor de Pésaro), Alfonso de Aragón (Duque de Bisceglie), y con Alfonso d'Este (Príncipe de Ferrara). Los rumores sobre Alfonso de Aragón hablaban de que era un hijo ilegítimo del Rey de Nápoles y de que César Borgia pudo haberlo asesinado cuando su valor político empezó a eclipsarse.

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Lady Godiva

23. Lady Godiva

Lady Godiva (principios del siglo XI) fue una dama anglosajona, famosa por su belleza y su bondad, quien estuvo casada con Leofric (968–1057), conde de Chester y de Mercia y señor de Coventry. Su nombre anglosajón Godgifu ó Godgyfu quiere decir gift of God («regalo de Dios»); Godiva es la... Ver mas
Lady Godiva (principios del siglo XI) fue una dama anglosajona, famosa por su belleza y su bondad, quien estuvo casada con Leofric (968–1057), conde de Chester y de Mercia y señor de Coventry. Su nombre anglosajón Godgifu ó Godgyfu quiere decir gift of God («regalo de Dios»); Godiva es la versión latina del nombre. Esta dama, compadecida de los sufrimientos y apuros de sus vasallos, a los que su marido esquilmaba con tributos abusivos, se solidarizó con ellos. Construyó junto con su esposo, cuya buena administración es
La leyenda
Cuando la ambición se apoderó de su esposo, ella le pidió que rebajara sus impuestos. El conde accedió, pero con la condición de que Lady Godiva recorriese Coventry a caballo, sin más vestidura que su largos cabellos. La dama así lo hizo, no sin antes acordar con sus vecinos que éstos se encerrarían en sus casas para no perturbarla en su desnudez. El día elegido Lady Godiva se paseó desnuda por el pueblo, montada en su caballo, mientras todos los vecinos de Coventry permanecían en sus casas encerrados y con las ventanas cerradas.
La leyenda, que según los historiadores puede estar basada en una historia real —al menos parcialmente—, finaliza aclarando que Leofric, conmovido por el gesto de su esposa, cumplió su promesa y rebajó los impuestos.

IMAGEN: Lady Godiva (John Collier)

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Caterina Sforza (La Leona de la Romaña)

24. Caterina Sforza (La Leona de la Romaña)

Caterina Sforza se codeó con algunas de las grandes figuras del Renacimiento italiano, desafió los convencionalismos de su tiempo, se enfrentó abiertamente a poderosos enemigos como los Borgia o el rey de Francia con la fuerza de un guerrero y vivió apasionadamente. Sus ansias de saber la... Ver mas
Caterina Sforza se codeó con algunas de las grandes figuras del Renacimiento italiano, desafió los convencionalismos de su tiempo, se enfrentó abiertamente a poderosos enemigos como los Borgia o el rey de Francia con la fuerza de un guerrero y vivió apasionadamente. Sus ansias de saber la convirtieron en una mujer adelantada a su tiempo: tuvo fama de alquimista y sus enemigos la tacharon de hechicera. Buscó junto a Leonardo Da Vinci el elixir de la eterna juventud. Fue conocida popularmente como " vampiresa de la Romaña ", " diablesa encarnada " o " virago cruelísima ". Caterina, hija natural del noble lombardo Galeazzo Maria Sforza - hermano del influyente Ludovico el Moro - y de Lucrecia Landriani, vino al mundo a principios de 1463 en Milán, ciudad que gobernaba su familia.

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María de Zayas (Escritora)

25. María de Zayas (Escritora)

María de Zayas Sotomayor (Madrid, 1590-¿1661?), célebre escritora española del Siglo de Oro español cuya obra se siguió editando durante el siglo XVIII, hasta que la Inquisición decidió prohibir la publicación de sus novelas Durante su estancia en Zaragoza publicó la primera parte de sus... Ver mas
María de Zayas Sotomayor (Madrid, 1590-¿1661?), célebre escritora española del Siglo de Oro español cuya obra se siguió editando durante el siglo XVIII, hasta que la Inquisición decidió prohibir la publicación de sus novelas
Durante su estancia en Zaragoza publicó la primera parte de sus Novelas amorosas y ejemplares o Decamerón español (1637), un grupo de diez novelas cortesanas que analiza los estratos sociales superiores de su época y en la que se percibe influencia de Miguel de Cervantes.
Del Decamerón de Giovanni Boccaccio toma la fórmula de una reunión por culpa de una enfermedad (en vez de la peste, unas cuartanas de Lisis) a lo largo de cinco noches, en cada una de las cuales se narran dos novelas de gran crudeza. Al contrario que otros novelistas contemporáneos suyos, no pretende exhibir un ingenio cortesano complicando el estilo ni hacerse pasar por moralista sermoneadora, sino que le interesan la amenidad narrativa, la psicología de los personajes y los ambientes en que se mueven. Además, en sus denuncias de injusticias indignantes reflejan independencia y recio orgullo femenino, sin mostrarse pacata en las escenas escabrosas.
La segunda serie está compuesta por Novelas y saraos (Barcelona, 1647) y Parte segunda del Sarao y entretenimientos honestos (1649), reeditados como Desengaños amorosos. Este segundo grupo de novelas intensifica los argumentos truculentos y escabrosos.
Compuso además la comedia La traición en la amistad. Se conservan además algunas poesías suyas en diversas antologías (Botello, Montalbán, Cuevas, Del Castillo o la Fama Póstuma dedicada a Lope de Vega), aunque de altura inferior a su prosa.
Como narradora le caracteriza una gran fuerza. Es de una frescura y novedad sin precedentes Tiene de su época el gusto por la violencia, la crueldad, la magia y los encantamientos. La moral en ella no es moraleja sino escarmiento. Ni ahorra episodios picarescos cuya crudeza no desmerece del Buscón quevedesco, ni queda atrás en el cultivo de la novela bizantina a la Cervantina en otros como La fuerza del amor o El prevenido engañado. Pero quizás lo que más sorprende en ella es la desenvoltura con que se comportan los personajes femeninos en el aspecto sexual y amatorio.

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Malinche

26. Malinche

Malinalli, Malintzin, Malinche o doña Marina son los nombres de una figura de nuestra historia ligada estrechamente a la conquista de México por los españoles y muy especialmente a la persona de Hernán Cortés. Malintzin sirvió como intérprete al capitán español en la conquista del imperio azteca... Ver mas
Malinalli, Malintzin, Malinche o doña Marina son los nombres de una figura de nuestra historia ligada estrechamente a la conquista de México por los españoles y muy especialmente a la persona de Hernán Cortés. Malintzin sirvió como intérprete al capitán español en la conquista del imperio azteca, que duró de 1519 a 1521, pues hablaba náhuatl, su lengua natal, y también maya, por haber vivido entre los habitantes de ese pueblo durante muchos años.
Se dice que nació cerca de Coatzacoalcos, en Painala, y que fue hija de los caciques del lugar. Su padre murió cuando era pequeña y su madre volvió a casarse con otro cacique, con el que tuvo un hijo. Ambos decidieron hacerlo su heredero y deshacerse de Malintzin, así que la vendieron como esclava a unos comerciantes de Xicalango.

En ese tiempo una esclava estaba reducida a la condición de "objeto" que se podía vender o regalar. Tal fue la suerte de Malintzin: primero fue vendida al cacique maya TabsCoob, y luego éste la obsequió a los españoles junto con otras 19 esclavas, cuando la expedición tocó Champotón. Tenía entonces 17 o 18 años de edad. Los españoles decidieron bautizar a las esclavas. Como el nombre más parecido a Malintzin era Marina, así la llamaron Cortés se la dio al capitán Alonso Hernández Portocarrero, pues Marina no revelaba todavía que conocía dos lenguas indígenas.
Cuando la expedición fondeó en Chalchihuecan (hoy Veracruz), el destino de Marina cambió por completo. Como los embajadores de Moctezuma no se daban a entender con Jerónimo de Aguilar, intérprete de Cortés, que sólo conocía el maya, Marina intercambió algunas frases con ellos y entonces los conquistadores descubrieron que conocía él idioma náhuatl. A partir de ese momento Cortés la hizo su intérprete o "lengua". Mandó a Portocarrero a España y quedó como único señor de la esclava. Malintzin aprendió rápidamente el castellano y se convirtió en la compañera inseparable del conquistador.
Desaparecido el imperio mexica, Marina si­guió al lado de Cortés, al que le dio un hijo llamado Martín Cortés. En 1524 acompañó al conquistador en su viaje rumbo a las Hibueras (Honduras); al pasar cerca de Orizaba, Cortés decidió casarla con un soldado de origen noble llamado Juan Jaramillo. Cuenta Bernal Díaz que en Coatzacoalcos la madre y el hermano de Malintzin llegaron a su presencia muy temerosos de su venganza, pero la joven los hizo bautizar con los nombres de Marta y Lázaro, les perdonó todos los agravios y los llenó de joyas y regalos.

Malinche regresó a la ciudad de México en 1526 con su esposo y su pequeño hijo Martín. Era rica, pues Cortés le había dado una buena dote de pueblos cuando la casó. Con Jaramillo tuvo una hija llamada María Jaramillo. Sin embargo, no todo fue felicidad para ella: en 1528, cuando Cortés tuvo que volver a España, se llevó consigo a su pequeño hijo Martín y Marina nunca lo volvió a ver.

El final de sus días entra en la leyenda. Algunas versiones afirman que se instaló con su familia en España, y otras más aseguran que murió asesinada en su propia casa de México el 24 de enero de 1529.

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Luisa Roldán (Primera mujer pintora de cámara)

27. Luisa Roldán (Primera mujer pintora de cámara)

la escultora sevillana Luisa Roldán, más conocida como “La Roldana”, fue hija y discípula del ilustre escultor Pedro Roldán, sin duda una gran artista del barroco andaluz, digna continuadora del legado que dejó su padre. En su juventud también fue discípula de Murillo. Se creé que ella fue... Ver mas
la escultora sevillana Luisa Roldán, más conocida como “La Roldana”, fue hija y discípula del ilustre escultor Pedro Roldán, sin duda una gran artista del barroco andaluz, digna continuadora del legado que dejó su padre. En su juventud también fue discípula de Murillo. Se creé que ella fue también maestra -además de su padre- de su sobrino Pedro Duque Cornejo y Roldán en su etapa madrileña.

La Roldana fue la primera mujer que fue reconocida en la Corte, llegando a ser escultora de cámara de Carlos II y Felipe V, aunque su vida estuvo llena de dificultades al ser mujer en una época claramente dominada por los hombres, ella fue una mujer emprendedora que luchó con el único apollo de su padre para alcanzar la fama, en un camino lleno de dificultades y envidias profesionales, incluido su propio marido.

Luisa Roldán murió después de hacer declaración de pobreza, el 10 de enero de 1706 en Madrid y fue enterrada en secreto. Disfrutó de gran reconocimiento social y artístico en vida, e ironías del destino, el día de su muerte la Academia de San Lucas de Roma la nombrara académica.

IMAGEN: Virgen de la leche (Luisa Roldan)

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Catalina de Erauso (La monja alférez)

28. Catalina de Erauso (La monja alférez)

Catalina de Erauso (San Sebastián, Guipúzcoa, España, 1592- Cuitlaxtla, México, 1650), llamada la Monja Alférez, fue una monja y soldado española. Fue hija de Miguel de Erauso y de María Pérez de Gallárraga y Arce. A muy corta edad fue internada en el convento de San Sebastián el Antiguo. Sin... Ver mas
Catalina de Erauso (San Sebastián, Guipúzcoa, España, 1592- Cuitlaxtla, México, 1650), llamada la Monja Alférez, fue una monja y soldado española.
Fue hija de Miguel de Erauso y de María Pérez de Gallárraga y Arce. A muy corta edad fue internada en el convento de San Sebastián el Antiguo. Sin embargo, parece que su carácter pendenciero y violento no era muy apropiado para la vida enclaustrada. Tras una riña con una novicia que se había atrevido a golpearla fue confinada a su celda, de la que escapó disfrazada de campesino. Contaba entonces 15 años de edad. Anduvo de pueblo en pueblo y llegó hasta Valladolid. Desde allí volvió a Bilbao. Todo este tiempo lo pasó disfrazada de hombre, con el pelo corto y usando distintos nombres, como Pedro de Orive, Francisco de Loyola, Alonso Díaz, Ramírez de Guzmán o Antonio de Erauso. Según parece su físico no era nada femenino, lo que le ayudaba en su engaño. Posteriormente fue a Sanlúcar de Barrameda y embarcó hacia América. En Perú se alistó como soldado bajo el mando de distintos capitanes.
En 1619, al servicio de la corona, luchó en la Guerra de Arauco contra los mapuches en el actual Chile, ganándose la fama de ser valiente y hábil con las armas y sin revelar que era una mujer. Con estos méritos alcanzó el grado de alférez. Al parecer, durante estos años se vio envuelta en numerosas peleas y disputas como, por otra parte, era normal entre los soldados.
En sus memorias confiesa alguna aventura lésbica, como cuando una ventera la sorprende "andándole a la hija entre las piernas". En 1623 fue detenida en Huamanga, Perú, a causa de una disputa. Para evitar su ajusticiamiento pidió clemencia al obispo, Agustín de Carvajal, al que le contó que era en realidad una mujer y que había estado en un convento. Tras un examen por parte de un conjunto de matronas, que determinaron que era cierto que se trataba de una mujer y que además era virgen, el obispo la protegió y fue enviada a España. Allí la recibió el rey Felipe IV de España que le mantuvo su graduación militar y le llamó monja alférez, a la vez que le permitía emplear su nombre masculino. El relato de sus aventuras se extendió por Europa, y Catalina visitó Roma donde fue recibida por el papa Urbano VIII. El pontífice la autorizó a continuar vistiendo de hombre. A continuación fue a Nápoles, donde también su presencia suscitó admiración. Paseando por el puerto de aquella ciudad, refiere ella misma en sus memorias, unas jovencitas acompañadas de unos mozalbetes quisieron burlarse de ella, diciéndole: "Signora Catalina, dove si cammina?" A lo que ella respondió: "A darles a ustedes unos pescozones, señoras putas, y unas cuchilladas a quien se atreva a defenderlas."
En 1630 se instala en México, probablemente en la ciudad de Orizaba en el estado de Veracruz, donde regentó un negocio de transporte de mercancías entre Ciudad de México y Veracruz. Murió transportando una carga en un bote, aunque hay quien escribe que su fallecimiento ocurrió en los altos de Orizaba, sola entre sus asnos. Sus restos descansan en la Iglesia del Real Hospital de Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción de los Hermanos Juaninos, la que hoy en dia es popularmente conocida como la Iglesia de San Juan de Dios de la ciudad de Orizaba, Veracruz, México.

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Elizabeth Báthory (La condesa sangrienta)

29. Elizabeth Báthory (La condesa sangrienta)

(7 -8-1560 – 21-8-1614) En las oscuras tierras de Transilvania, los cuentos y leyendas de terror acerca de vampiros y hombres lobo se entrecruzan con la horrible existencia real de hombres y mujeres que pasaron a formar parte de la triste historia de los asesinos en serie. Una de ellas, una... Ver mas
(7 -8-1560 – 21-8-1614)
En las oscuras tierras de Transilvania, los cuentos y leyendas de terror acerca de vampiros y hombres lobo se entrecruzan con la horrible existencia real de hombres y mujeres que pasaron a formar parte de la triste historia de los asesinos en serie. Una de ellas, una condesa de alta cuna, conocida con el sobrenombre de “la condesa sangrienta”, ostenta un terrible récord de asesinatos, más de 650, en una macabra búsqueda de la belleza. No en vano, se la considera la peor depredadora que haya tenido la historia del crimen.

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