Versión impresa

JULIO ROMERO DE TORRES (EROTISMO Y ARTE)

JULIO ROMERO DE TORRES (EROTISMO Y ARTE)

  • Lista creada por HUEVODURO.
  • Publicada el 19.11.2011 a las 20:34h.
  • Clasificada en la categoría Cultura.
  • La lista SI admite nuevos comentarios.
  • La lista SI admite que sus elementos sean votados.
  • La lista NO admite que otros usuarios añadan nuevos elementos.

Etiquetada como:

Avatar de HUEVODURO

Último acceso 04.08.2012

Perfil de HUEVODURO

  • Las estadísticas del usuario se mostrarán en los próximos días.

Ver el perfil de HUEVODURO

Acciones de la lista

COPLA DEDICADA A JULIO ROMERO DE TORRES

Julio Romero de Torres pintó a la mujer morena/
Con los ojos de misterio y el alma llena de pena/
Puso en sus manos de bronce la guitarra cantaora/
Y en su bordón hay suspiros y en su capa una dolora./
Morena/
La de los rojos claveles/
La de la reja florida/
La reina de las mujeres/
Morena/
La del bordado mantón/
La de la alegre guitarra/
La del clavel español./
Como escapada de un cuadro y en el sentir de una copla/
Toda España la venera y toda España la adora/
Prenda con su taconeo la seguirilla de España/
Y en sus cantares morunos en la venta de Eritaña.

JULIO ROMERO DE TORRES, pintor Cordobés, nace el 9 de noviembre de 1874 , y fallece el 10 de mayo de 1930. Nació y murió en Córdoba, donde pasó gran parte de su vida.
Hijo del también pintor y conocido Rafael Romero y Barros, director del Museo Provincial de Bellas Artes de Córdoba, comenzó su aprendizaje a las órdenes de su padre en la Escuela Provincial de Bellas Artes de Córdoba a la temprana edad de 10 años. Gracias a su afán por aprender, vivió intensamente la vida cultural cordobesa de finales del siglo XIX y conoció ya desde muy joven todos los movimientos artísticos dominantes de esa época. En 1890 realiza lo que sería su primera obra conocida La huerta de los Morales
Fue miembro de la Real Academia de Córdoba y de la de Bellas Artes de San Fernando. También exhibió su obra en la Exposición Iberoamericana de Sevilla en 1929, y en múltiples exposiciones individuales en nuestro país y en el extranjero. El 18 de diciembre de 1922 el Ayuntamiento de Córdoba lo nombró Hijo Predilecto de la ciudad.
A principios de 1930, Julio Romero de Torres, agotado por el exceso de trabajo y afectado de una dolencia hepática, volvió a su Córdoba natal para tratar de recuperarse. Pintando en su estudio de la Plaza del Potro, realizó entre los meses de enero y febrero la que sería su obra final y más célebremente conocida, La chiquita piconera.
El 10 de mayo de 1930 Julio Romero de Torres, moria en su casa de la Plaza del Potro en Córdoba, hecho que conmocionó a toda la ciudad. Las manifestaciones de duelo general que produjo su muerte, en las que participaron en masa desde las clases trabajadoras más humildes hasta la aristocracia cordobesa, dejaron patente la inmensa popularidad de que gozaba el pintor cordobés.
Casado con Francisca Pellicer y López,-hermana del escritor,poeta y dramaturgo Julio Pellicer-, tuvo tres hijos Rafael Romero de Torres Pellicer, Amalia y María.
En 1931, un año después, habría de crearse el Museo de Julio Romero de Torres, inicialmente con los fondos procedentes de la donación que hizo la propia familia a la ciudad de Córdoba, representada por su Ayuntamiento.
El museo fue inaugurado oficialmente el día 23 de noviembre de 1932. El acto estuvo presidido por Niceto Alcalá Zamora, Presidente de la II República Española.

Estos son los elementos de la lista. ¡Vota a tus favoritos!

LA CHIQUITA PICONERA  (1930)

1. LA CHIQUITA PICONERA (1930)

Esta obra está considerada como el testamento pictórico de Julio Romero de Torres, que la terminó entre enero y febrero de 1930 y que fallecería el 10 de mayo de ese mismo año. En la imagen, tan realista como idealizada, sobre un fondo tenebrista de la Ribera del Guadalquivir, vemos... Ver mas
Esta obra está considerada como el testamento pictórico de Julio Romero de Torres, que la terminó entre enero y febrero de 1930 y que fallecería el 10 de mayo de ese mismo año.

En la imagen, tan realista como idealizada, sobre un fondo tenebrista de la Ribera del Guadalquivir, vemos nuevamente a María Teresa López en un brillante estudio anatómico.

Todo en esta obra es excepcional: el tratamiento de la piel, de las ropas, de los volúmenes de la mujer... Su mirada seria e inquietante posiblemente refleja los propios sentimientos y temores del pintor, ya tan próximo a la muerte.

Ha recibido 188 puntos

Vótalo:

NARANJAS Y LIMONES  (1928)

2. NARANJAS Y LIMONES (1928)

Estamos en el momento de plena madurez de Julio Romero de Torres que nos ofrece ahora una obra que rebosa erotismo. Se trata de un estudio de Asunción Boué que lleva, entre sus pechos desnudos, un puñado de naranjas. En su momento la obra fue sentida como una auténtica provocación por los... Ver mas
Estamos en el momento de plena madurez de Julio Romero de Torres que nos ofrece ahora una obra que rebosa erotismo. Se trata de un estudio de Asunción Boué que lleva, entre sus pechos desnudos, un puñado de naranjas.

En su momento la obra fue sentida como una auténtica provocación por los elementos más reaccionarios de la sociedad. Se trataba, realmente, de una exaltación clara de la vida y de la sensualidad en unos momentos en que el pintor había dado señales de estar padeciendo una grave dolencia que afectaba a su hígado y sus pulmones.

Como fondo de la obra se nos brinda la imagen de un patio en el que junto a un naranjo se distinguen diversas macetas y restos de antiguos capiteles.

Ha recibido 106 puntos

Vótalo:

VIVA EL PELO  (1928)

3. VIVA EL PELO (1928)

En esta obra de plena madurez el autor nos ofrece un sugestivo estudio del pelo de una mujer que se nos muestra anónima. El rostro apenas se perfila en el deseo de que sea su pelo el protagonista pleno de la pintura. Se sabe que en Viva el pelo actuó como modelo Pepita Suárez Parias, y para... Ver mas
En esta obra de plena madurez el autor nos ofrece un sugestivo estudio del pelo de una mujer que se nos muestra anónima. El rostro apenas se perfila en el deseo de que sea su pelo el protagonista pleno de la pintura.
Se sabe que en Viva el pelo actuó como modelo Pepita Suárez Parias, y para añadir tensión a la obra el pintor puso en su mano una naranja, igualmente apenas esbozada.
Terminado el estudio del pelo, del que llaman la atención los reflejos que produce la luz, Julio Romero en un gesto de osadía remató la obra insinuando apenas un pequeño peine, también de color naranja, en el que se recoge el moño de la mujer. Quiso así el artista crear un segundo punto de tensión que en este caso resolvió con una rapidísima pincelada.

Ha recibido 102 puntos

Vótalo:

LA NIETA DE LA TRINI  (1929)

4. LA NIETA DE LA TRINI (1929)

La nieta de la Trini, cuadro en el que se rinde póstumo homenaje a la famosa cantaora de malagueñas llamada La Trini. En esta teatral composición se descorre una cortina y aparece la joven desnuda, mostrando su escultural anatomía. Se trata de una modelo profesional madrileña que también posará... Ver mas
La nieta de la Trini, cuadro en el que se rinde póstumo homenaje a la famosa cantaora de malagueñas llamada La Trini. En esta teatral composición se descorre una cortina y aparece la joven desnuda, mostrando su escultural anatomía. Se trata de una modelo profesional madrileña que también posará para Ofrenda al Arte del toreo; aparece recostada en un diván tapizado por un oscuro mantón de Manila, resaltando aún más su tonalidad broncínea gracias al empleo del raso de color blanco. El brazo derecho reposa en la cadera, sosteniendo una navaja en su mano, mientras que el izquierdo sujeta la cabeza, adornada por una hermosa mata de pelo recogida en un moño acicalado con una rosa. Los pendientes y una gargantilla roja son sus únicos adornos. Detrás, en las sombras, aparece sentada al filo del diván una mujer morena que avanza hacia el desnudo, sosteniendo la guitarra. Como fondo, tras la ventana, se observa la silueta inconfundible de la ciudad de Córdoba.
La Trini había protagonizado en su tiempo una sensacional historia de amor y muerte al asesinar con una navaja, por celos, a su amante. Julio Romero hizo revivir esta historia en su nieta, ofreciendo el amor con el desnudo cuerpo y la muerte con la navaja que porta en su mano derecha. Una vez aparece la dualidad amor-muerte en las obras de Romero de Torres.
Podemos apreciar cómo el pintor ha oscurecido su paleta, interesándose por las tonalidades ocres y negras, empleando una iluminación más dorada con la que crea un acertado contraste entre las luces y las sombras. Tenemos que destacar el soberbio dibujo de la anatomía desnuda de la modelo, así como la espalda de la mujer que lleva la guitarra. La luz ilumina el pecho y la tela de raso blanco sobre la que se apoya la muchacha, sintiéndose atraído el maestro por los brillos del raso morado. A los pies quedan los zapatos, siguiendo una estructura compositiva ya empleada anteriormente. La composición queda organizada gracias a una línea horizontal muy evidente en el desnudo y una línea vertical en la guitarra, creando una estructura con forma de media cruz. Otro de los grandes logros del pintor es la manera de captar las expresiones, especialmente el pensativo gesto de la joven y el rostro entristecido de su acompañante.

Ha recibido 95 puntos

Vótalo:

EL PECADO  (1913)

5. EL PECADO (1913)

Una de las obras más famosas de Julio Romero de Torres es la titulada El pecado, parte integrante de una trilogía también formada por La gracia y Las dos sendas, trilogía en la que Romero plantea el binomio virtud-pecado. La mujer es, como suele ocurrir en la obra de Romero, la protagonista... Ver mas
Una de las obras más famosas de Julio Romero de Torres es la titulada El pecado, parte integrante de una trilogía también formada por La gracia y Las dos sendas, trilogía en la que Romero plantea el binomio virtud-pecado. La mujer es, como suele ocurrir en la obra de Romero, la protagonista absoluta de esta dualidad. La escena se desenvuelve en un verdoso atardecer, con el castillo de Almodóvar al fondo y en primer plano la iglesia de San Hipólito. El pecado está representado por una atractiva mujer de espaldas, -recordando en su postura a la Venus del espejo de Velázquez- contemplándose en el espejo, indiferente a la escena que se desarrolla a su alrededor: cuatro enlutadas ancianas alcahuetas razonan sobre la conveniencia y la ocasión del pecado, discutiendo animadamente sobre la honra de la mujer desnuda. Las celestinas llevan en sus manos los símbolos del pecado: la manzana y un espejo para que la mujer pueda contemplar su belleza. La modelo que posó para la muchacha desnuda es Mariquilla, una modelo muy habitual en las obras del maestro.
Respecto a la técnica, destaca el perfecto dibujo en el iluminado cuerpo de la joven, produciéndose un interesante contraste lumínico con la zona de las ancianas, con menos luz. También encontramos otro contraste en el colorido oscuro de éstas y el desnudo nacarado, el mismo color que las sábanas. Un nuevo contraste aparece entre el bello rostro de la modelo y los rostros de las celestinas. Romero otorga especial importancia a los detalles: zapatos, collares, flores o telas, interesándose especialmente por los cabellos. A pesar de que la escena se desarrolla en un interior, el maestro se interesa especialmente por los fondos, con los que consigue crear un espacial efecto de perspectiva. Romero de Torres ha conseguido reunir en esta obra sus principales características: sensualidad, simbolismo, excelente dibujo y atrevido contraste entre luces y sombras.

Ha recibido 88 puntos

Vótalo:

CANTE HONDO  (1930)

6. CANTE HONDO (1930)

Junto con los toros, la gran obsesión de Romero de Torres era el flamenco. Él mismo decía que hubiera preferido ser el cantaor Juan Breva antes que el pintor Leonardo da Vinci. En su juventud no dudó en abandonar la pintura para practicar el arte del cante flamenco en bares y tabernas, llegando... Ver mas
Junto con los toros, la gran obsesión de Romero de Torres era el flamenco. Él mismo decía que hubiera preferido ser el cantaor Juan Breva antes que el pintor Leonardo da Vinci. En su juventud no dudó en abandonar la pintura para practicar el arte del cante flamenco en bares y tabernas, llegando a tener una calidad contrastada. Tal era su afición que incluso tenía un guitarrista particular, Juanillo el Chocolatero. En febrero de 1930, cuando ya estaba muy enfermo, Romero pinta esta obra titulada Cante Hondo. En ella se idealizan todos los ingredientes que se aluden en el cante flamenco: el amor -en la pareja de la derecha-, los celos -en la escena inferior-, la muerte -en la escena del fondo-, la religión, las pasiones, etc. La composición se puede estructurar en tres partes: en el centro, y como eje de la escena, aparece la diosa Fatalidad, encarnada en la figura desnuda de la modelo Asunción Boue -que también protagonizaba Naranjas y limones-, majestuosa, como una escultura de bronce sobre trono de platería cordobesa. Bajo el signo hierático e invariable de la Fatalidad o el sino giran todos los sentimientos y las pasiones del ser humano: los celos, el amor y la muerte. En el primer plano, el amante loco de amor acuchilla y mata a navajazos a la mujer que quiere. A la derecha, otra mujer arrodillada besa apasionadamente a un hombre. Al fondo, y sobre el alfeizar de una gran ventana abierta al campo, contemplamos el blanco ataúd adornado con toques de azul de una joven muerta. A ambos lados del féretro lloran dos jóvenes -para estas figuras posaron las hijas del pintor-. Sobre el alfeizar un perro -Pacheco, el can del artista- aúlla desconsolado. En el fondo podemos contemplar un paisaje imaginario bajo un tempestuoso cielo.
Romero de Torres parece preludiar su cercana muerte en esta obra, mostrándonos a sus hijos llorando, su galgo aullando y sus temas favoritos juntos: la belleza femenina desnuda, el cante flamenco, los celos, la pasión, la muerte, ... En suma, el Cante Hondo.

Ha recibido 85 puntos

Vótalo:

LA VENUS DE LA POESÍA  (1913)

7. LA VENUS DE LA POESÍA (1913)

La Venus de la poesía fue pintada en 1913 y Julio Romero usó, a modo de retazos, a varias modelos hasta llegar a la imagen final de la Venus. Así, la cara pertenece a la famosa cupletista española Francisca Márques López conocida como Raquel Meller (1888-1962). La mujer desnuda aparece... Ver mas
La Venus de la poesía fue pintada en 1913 y Julio Romero usó, a modo de retazos, a varias modelos hasta llegar a la imagen final de la Venus.

Así, la cara pertenece a la famosa cupletista española Francisca Márques López conocida como Raquel Meller (1888-1962). La mujer desnuda aparece recortada en un primer plano colocándose sobre la cabeza una mantilla de encaje de blonda. A la izquierda y a sus pies, un personaje masculino, marido de la cupletista, sujeta una cuartilla entre las manos, donde aparece la firma del pintor.

Centra la composición una fuente y la renacentista Puerta del Puente de Córdoba entre hileras de árboles, y al fondo, en la lejanía, se vislumbran el ríio y la ciudad de Córdoba.

La composición del lienzo, según los expertos, está inspirada en la obra Venus recreándose en el amor y la música, de Tiziano, similitudes que demuestran la admiración y conocimiento que Romero de Torres tenía de los maestros italianos.

Ha recibido 78 puntos

Vótalo:

RIVALIDAD  (1926)

8. RIVALIDAD (1926)

Magnifico cuadro, en otro tiempo símbolo de provocación y protesta, por parte del autor, y que hoy parece como mágico baile de estas bellas mujeres cordobesas

Ha recibido 77 puntos

Vótalo:

CONTRARIEDAD  (1919)

9. CONTRARIEDAD (1919)

El pintor amaba este cuadro y jamás quiso desprenderse de él. De toda la obra expuesta en 1922, Romero de Torres vendió todos los cuadros excepto el que nos ocupa. En anterior época este cuadro se llamó La Niña de las Joyas. Sobre el mismo tema realizó una segunda versión por encargo para... Ver mas
El pintor amaba este cuadro y jamás quiso desprenderse de él. De toda la obra expuesta en 1922, Romero de Torres vendió todos los cuadros excepto el que nos ocupa. En anterior época este cuadro se llamó La Niña de las Joyas. Sobre el mismo tema realizó una segunda versión por encargo para América,que llamó La Niña del Espejo. Romero de Torres quiso conferir a este cuadro un sentido moral pero no religioso.

Ha recibido 72 puntos

Vótalo:

EL RETABLO DEL AMOR  (1910)

10. EL RETABLO DEL AMOR (1910)

El erotismo inherente a la manera de tratar sus desnudos fue uno de los factores que potenciaron el gran éxito que Romero de Torres tuvo tanto en España como en Hispanoamérica durante la primera mitad del siglo XX. Lo cierto es que este artista supo aunar la tradición lejana con una cierta... Ver mas
El erotismo inherente a la manera de tratar sus desnudos fue uno de los factores que potenciaron el gran éxito que Romero de Torres tuvo tanto en España como en Hispanoamérica durante la primera mitad del siglo XX. Lo cierto es que este artista supo aunar la tradición lejana con una cierta atmósfera simbolista y decadentista.
Al fondo, mujeres ofrendando a venus, Córdoba y la Puerta del Puente Viejo

Ha recibido 70 puntos

Vótalo:

LA GRACIA  (1915)

11. LA GRACIA (1915)

En este cuadro observamos el descendimiento de una joven desnuda, que es recogida de forma sutil por dos monjas. Justo detrás y en el centro, una anciana, que simboliza la sabiduría, se mantiene en actitud redentora y parece perdonar a la mujer que acaba de perder su honra. A la derecha, una... Ver mas
En este cuadro observamos el descendimiento de una joven desnuda, que es recogida de forma sutil por dos monjas. Justo detrás y en el centro, una anciana, que simboliza la sabiduría, se mantiene en actitud redentora y parece perdonar a la mujer que acaba de perder su honra. A la derecha, una joven vestida de negro llora mientras sostiene en una de sus manos una vara de azucena, símbolo de la pureza perdida.

Ha recibido 68 puntos

Vótalo:

CELOS  (1907)

12. CELOS (1907)

Celos es un boceto del cuadro del mismo nombre que el artista
dedica al doctor Semprún, muy amigo de Julio Romero, y fue pintado entre 1906 y 1907.
En este trabajo aparece el Campo de la Verdad de fondo.

Ha recibido 65 puntos

Vótalo:

SALOME  (1926)

13. SALOME (1926)

Una de las versiones realizadas por Julio Romero, sobre el tema de Salome y la cabeza degollada del Bautista. Nuevamente, el pintor cordobés usa los asuntos religiosos como pretexto para plasmar su tema, favorito, siempre dentro de la estética de la mujer cordobesa, el desnudo femenino que, en... Ver mas
Una de las versiones realizadas por Julio Romero, sobre el tema de Salome y la cabeza degollada del Bautista.
Nuevamente, el pintor cordobés usa los asuntos religiosos como pretexto para plasmar su tema, favorito, siempre dentro de la estética de la mujer cordobesa, el desnudo femenino que, en este caso casi se erige como simbolo triunfante del pecado carnal sobre la piedad del santo.

Ha recibido 65 puntos

Vótalo:

LA MUSA GITANA  (1907)

14. LA MUSA GITANA (1907)

Tenía diecinueve años y una cautivadora belleza gitana, cuando Julio Romero de Torres la encontró cerca del Mercantil, e inmediatamente quedó prendado de ella. Se cuenta que estando el pintor sentado en la terraza del Casino de Labradores, en el Paseo del Gran Capitán, esquina con la calle... Ver mas
Tenía diecinueve años y una cautivadora belleza gitana, cuando Julio Romero de Torres la encontró cerca del Mercantil, e inmediatamente quedó prendado de ella.
Se cuenta que estando el pintor sentado en la terraza del Casino de Labradores, en el Paseo del Gran Capitán, esquina con la calle Gondomar, oyó a un rico terrateniente comentar a su criado ante el pasar de la joven: " A esa morena, traemelá... "
Inmediatamente Julio se levantó y abordó a la muchacha antes que el criado, y le dijo: "Yo soy Julio Romero y me gustaría pintarla a usted." De este modo llegó Amalia a la vida del pintor...
Tal vez fuera el destino, ya que vivian muy cerca y jamás la había visto. Le pagaba diez reales por posar para él, una cantidad importante para la pobre vida que llevaba aquella gitana, que malvivía con los pocos relaes que podía conseguir trabajando.
La vida de Amalia cambió considerablemente, y la ilusión comenzó a ser moneda de cambio entre el pintor y la modelo.
La representó en cerca de veinte cuadros como figura central y luego como secundaria, cuando ya el paso del tiempo había hecho mella en ella.
Amalia la Gitana fue pintada con incomparable lozanía en Las Niñas de la Ribera, donde la sonrisa de Amalia se hace la protagonista del cuadro, y sorprendente además, pues el pintor habitualmente rodeaba a la mujer de esa enigmática atmósfera de silencios.

Ha recibido 63 puntos

Vótalo:

LAS DOS SENDAS  (1915)

15. LAS DOS SENDAS (1915)

En el centro de este lienzo aparece una joven desnuda, recostada sobre rasos y sábanas de seda. Tiene que decidirse por uno de los dos caminos que muestran las mujeres que están situadas tras ella: una monja, que representa la castidad, y una mujer madura, que lleva en sus manos una bandeja... Ver mas
En el centro de este lienzo aparece una joven desnuda, recostada sobre rasos y sábanas de seda. Tiene que decidirse por uno de los dos caminos que muestran las mujeres que están situadas tras ella: una monja, que representa la castidad, y una mujer madura, que lleva en sus manos una bandeja repleta de joyas como símbolo de la voluptuosidad. Tras el personaje principal aparece un jarrón con unas azucenas, imagen alegorica de la pureza.

Ha recibido 61 puntos

Vótalo:

Bienvenido

Con las Listas de 20minutos.es puedes crear tu propio top y leer y votar los del resto de usuarios. Ver más

Crear una nueva lista

Encuentra una lista al azar

Busca una lista

Conectados recientemente

Comentarios
Haz tu comentario aquí

© 2013-2016 - Listas de 20minutos.es | Ir a la versión móvil