Versión impresa

Joyas malditas (historias sorprendentes)

Joyas malditas (historias sorprendentes)

  • Lista creada por fiebre azul.
  • Publicada el 22.04.2011 a las 08:32h.
  • Clasificada en la categoría Otros.
  • La lista SI admite nuevos comentarios.
  • La lista SI admite que sus elementos sean votados.
  • La lista NO admite que otros usuarios añadan nuevos elementos.

Avatar de fiebre azul

Último acceso 09.12.2016

Perfil de fiebre azul

  • Las estadísticas del usuario se mostrarán en los próximos días.

Ver el perfil de fiebre azul

Acciones de la lista

Algunas joyas esconden extrañas y misteriosas historias que han afectado a sus propietarios, lo que ha provocado que hayan pasado de ser codiciadas piezas a convertirse en poderosas "armas" cuyo supuesto poder de destrucción es capaz de acabar con generaciones enteras.

Fuente inagotable de anécdotas, envidias y admiración, las joyas siguen fascinándonos por su belleza, pero también por su historia, ya que son testigos mudos del paso del tiempo y seguirán existiendo mucho después de que los cuerpos que un dí­a adornaron no sean más que un recuerdo.

Las piedras preciosas han fascinado al ser humano desde tiempos inmemoriales. El hechizo que cautivó al hombre primitivo desde que las vio brillar a la luz de las hogueras en alguna de las cuevas donde buscó cobijo siguió estando presente a través de los siglos. Y los reyes, los príncipes y los poderosos de la Tierra las exhibieron engarzadas en sus coronas o sortijas como símbolos de poder y riqueza. Pero no solo eran apreciadas por su rareza y su belleza o por ser prácticamente indestructibles, sino por los efectos mágicos que tradicionalmente se afirmaba que surtían sobre quienes las portaban. Es más, se ha sostenido que esta clase de piedras se usaron como amuletos mucho antes que con fines de ornamentación al ser consideradas receptáculos de poderosas fuerzas sobrenaturales, como recogieron en sus lapidarios (del latín lapis, piedra) hombres tan ilustres como Teofrasto, san Alberto Magno. Paracelso. Roger Bacon, Alfonso X el Sabio, san Isidoro de Sevilla, Raimundo Lulio. Marbodio de Rennes y Gaspar de Morales, entre otros.

Fuente: Revista MÁS ALLÁ Nº259.

Esta lista muestra una colección de "joyas malditas".................¿cuáles te sorprenden más?........................ vota por ellas.

Estos son los elementos de la lista. ¡Vota a tus favoritos!

El Diamante Hope

1. El Diamante Hope

Una joya de belleza incalculable pero maldita según la tradición. Parece ser que adornó la frente de un í­dolo hindú pero fue robado por un sacerdote que más tarde serí­a torturado y condenado por este sacrilegio. LLegó a Europa en 1642 de manos del contrabandista francés Jean Baptiste Tefernier... Ver mas
Una joya de belleza incalculable pero maldita según la tradición. Parece ser que adornó la frente de un í­dolo hindú pero fue robado por un sacerdote que más tarde serí­a torturado y condenado por este sacrilegio. LLegó a Europa en 1642 de manos del contrabandista francés Jean Baptiste Tefernier , quien consiguió grandes beneficios con su venta, pero sufrió también de la mí­tica maldición, mientras estaba de viaje por la India fue atacado por una manada de perros rabiosos que acabaron con su vida.

La gema pasó a pertenecer al rey francés Luis XIV, quien redujo su tamaño de 112,5 a 67,5 quilates, pero esto no sirvió para acabar con la mala fama de la pieza, Nicholas Fouquet, que lo tomó prestado para un baile fue acusado de malversación de fondos y condenado a cadena perpetua, la princesa Lambrelle que lo lucí­a a menudo, fue apaleada por el pueblo, mientras que el propio rey murió arruinado y despreciado.

En 1980 el famoso diamante fue comprado por el banquero Henry Thomas Hope por 150.000 dólares, pero no fue una buena inversión ya que tiempo después la familia terminarí­a arruinada, sus siguientes dueño no corrieron mejor suerte, todos los que poseí­an el diamante parecí­an sufrir muertes trágicas o infortunios inesperados. El magnate americano Ned McLean lo compró a precio de ganga, uno de sus hijos murió al poco tiempo en un accidente de automóvil mientras que su otra hija lo hizo por una sobredosis y el propio McLean terminó en un manicomio. La joya quedó como parte de la herencia para sus nietos, su última dueña Evalyn McLean apareció muerta en su apartamento sin causa aparente, sólo tení­a 25 años. Harry Winston fue su último comprador y quizá para curarse en salud optó por donarlo a una institución, a la que todaví­a hoy pertenece.

Ha recibido 5758 puntos

Vótalo:

Ópalo maldito en el seno de la monarquía española

2. Ópalo maldito en el seno de la monarquía española

La mala fama del ópalo se acrecentó al ser relacionado con una serie de misteriosas muertes acaecidas en el seno de la monarquía española. La leyenda dice que el rey Alfonso XII se enamoró perdidamente de la bellísima aristócrata italiana Virginia Doini, condesa de Castiglione, y que su amor fue... Ver mas
La mala fama del ópalo se acrecentó al ser relacionado con una serie de misteriosas muertes acaecidas en el seno de la monarquía española. La leyenda dice que el rey Alfonso XII se enamoró perdidamente de la bellísima aristócrata italiana Virginia Doini, condesa de Castiglione, y que su amor fue correspondido, aunque en el último momento decidió casarse con su prima, María Mercedes de Orleans. La despechada condesa envió a la pareja un regalo de bodas consistente en un magnífico ópalo engarzado en un enorme anillo del oro más puro. La novia se mostró fascinada con la joya y logró convencer al incauto soberano para que se la pusiera en su dedo. Murió a causa de un misterioso mal el 26 de junio de 1878, tan solo cinco meses después de la boda. Tras el funeral, Alfonso le regaló el anillo a su abuela, la reina María Cristina de Borbón-Nápoles, que murió poco después, el 22 de agosto. A continuación el anillo pasó a la hermana de Alfonso, la infanta María del Pilar, que falleció el 5 de agosto del año siguiente, aparentemente víctima de la misteriosa enfermedad que se había cobrado la vida de las otras dos mujeres. Lo mismo le ocurrió a la cuñada del rey, María Cristina, que se encaprichó del ópalo maldito y que, al parecer, no era nada supersticiosa. Sintiéndose culpable y, tal vez, buscando en su sacrificio la manera de redimirse, el rey decidió lucir él mismo el anillo. Murió a la temprana edad de 28 años, después de lo cual su viuda, la reina María Cristina de Habsburgo-Lorena, hizo bendecirlo, engarzarlo en una cadena de oro y que se adornara con él el cuello de la imagen de la patrona de Madrid, la Virgen de la Almudena, lo que puso fin a la secuencia de muertes.

Ha recibido 4653 puntos

Vótalo:

La maldición del tesoro de Tutankhamón

3. La maldición del tesoro de Tutankhamón

¿El tesoro encontrado en la tumba de Tutankhamón trajo una fuerte maldición a sus descubridores?............ Según la versión de ellos, el noble inglés George Edward Stanhope Molyneux Herbert, quinto conde de Carnravon, su hija Evelyn Herbert, el egiptólogo Howard Carter y el arqueólogo Arthur... Ver mas
¿El tesoro encontrado en la tumba de Tutankhamón trajo una fuerte maldición a sus descubridores?............ Según la versión de ellos, el noble inglés George Edward Stanhope Molyneux Herbert, quinto conde de Carnravon, su hija Evelyn Herbert, el egiptólogo Howard Carter y el arqueólogo Arthur Callender, el día que lograron finalmente entrar a la antecámara de la tumba, Carter perforó un agujero en la pared sellada y con gran ansiedad echó un vistazo al interior. Su rostro palideció y murmuró algo ininteligible. Carnravon, impaciente por conocer qué veía su compañero, le inquirió: “¡Carter! ¿Ve usted algo?” Fue entonces cuando el arqueólogo, cegado por los destellos de oro que se abrían paso ante su mirada, solamente pudo decir la célebre frase “Sí. Cosas maravillosas. ¡Cosas maravillosas!”.

Luego, todos se fueron a descansar hasta el día siguiente en que acompañados por los inspectores del Servicio de Antigüedades, accedieron al interior de la primera cámara de la tumba.
Más, cincuenta años después, el egiptólogo Thomas Hoving del "Metropolitan de Nueva York", estudiando las cartas que componían la correspondencia entre Carter y Carnarvon y los miembros de la excavación que pertenecían al museo americano, descubrió lo que él describe como “uno de los secretos mejor guardados en la historia de la egiptología”. Que ellos mintieron en su version y que en verdad volvieron a hurtadillas a la tumba. Entraron en ella y alcanzaron incluso la cámara funeraria en donde descansaban los restos de Tutankhamón.

Hoving siguió las pistas que le ofrecían las cartas y llegó a una conclusión sorprendente. En su libro Tutankhamun. The Untold Story , (New York 1978) el egiptólogo americano habla de un claro “reparto secreto” de algunas de las piezas procedentes de la tumba, muchas de las cuales, seguramente, procedían de la entrada en aquella noche de noviembre.

Esta situación quedó con el tiempo absolutamente clarificada, al encontrarse numerosas piezas del tesoro de Tutankamón en diferentes museos europeos y americanos donde fueron vendidos tanto por Carnarvon y Carter.
La mayor parte de las piezas se encuentra en el propio Metropolitan Museum de Nueva York. Son en total 27 objetos de procedencia variada, principalmente de las colecciones privadas de Carter y Carnarvon vendidas tras la muerte de éstos.
Otros museos de Estados Unidos también poseen piezas procedentes de la KV 62. El Museo de Arte de Cleveland, al noreste de Ohio, compró a mediados de los años 70 una pieza interesante. Se trataba de un amuleto de un gato hecho en hematita oscura procedente de la KV 62. La William Rockhill Nelson Art Gallery, en Kansas City, conserva varios fragmentos de oro de un collar procedente de la tumba de Tutankhamón.
Finalmente el Cincinnati Art Museum acoge una de las piezas más insólitas. Se trata de un pantera de bronce con ojos de cristal en actitud acechante, con la cola levantada y la cabeza vuelta hacia un lado. Al igual que otros objetos, provenía de la colección de Carter y muy posiblemente se hallara en la cámara funeraria de la tumba.

Ha recibido 3989 puntos

Vótalo:

La Tabla Esmeralda (un gran misterio)

4. La Tabla Esmeralda (un gran misterio)

La tabla esmeralda un gran misterio:................Se dice que el poder de la piedra como de sus inscripciones es tremenamente poderoso y puede llevar a una persona, depende como la utilice, a lo mejor y a lo peor...............a los polos energéticos del bien y del mal. Esto fue encontrado... Ver mas
La tabla esmeralda un gran misterio:................Se dice que el poder de la piedra como de sus inscripciones es tremenamente poderoso y puede llevar a una persona, depende como la utilice, a lo mejor y a lo peor...............a los polos energéticos del bien y del mal.

Esto fue encontrado grabado en una esmeralda encontrada en la tumba de Hermes Trimegisto que vivio en el antiguo egipto se dice.

Verdadero, sin falsedad, cierto y muy verdadero:
lo que está de abajo es como lo que está arriba,
y lo que está arriba es como lo que está abajo,
para realizar el milagro de la Cosa Unica.

Y así como todas las cosas provinieron del Uno, por mediación del Uno,
así todas las cosas nacieron de esta Unica Cosa, por adaptación.



Su padre es el Sol, su madre la Luna,
el Viento lo llevó en su vientre,
la Tierra fué su nodriza.



El Padre de toda la Perfección de todo el Mundo está aquí.
Su fuerza permanecerá íntegra aunque fuera vertida en la tierra.



Separarás la Tierra del Fuego,
lo sutil de lo grosero,
suavemente,
con mucho ingenio.



Asciende de la Tierra al Cielo,
y de nuevo desciende a la Tierra,
y recibe la fuerza de las cosas superiores y de las inferiores.



Así lograrás la gloria del Mundo entero.
Entonces toda oscuridad huirá de ti.



Aquí está la fuerza fuerte de toda fortaleza,
porque vencerá a todo lo sutil
y en todo lo sólido penetrará.



Así fue creado el Mundo.
Habrán aquí admirables adaptaciones,
cuyo modo es el que se ha dicho.



Por ésto fui llamado Hermes Tres veces Grandísimo,
poseedor de las tres partes de la filosofía de todo el Mundo.



Se completa así lo que tenía que decir de la obra del Sol.

Ha recibido 3698 puntos

Vótalo:

El collar de Maria Antonieta

5. El collar de Maria Antonieta

La reina francesa se ganó una merecida fama de frí­vola entre la corte de su paí­s, pero en el episodio del collar, usado en su contra para precipitar su caí­da, fue una ví­ctima inocente, que nada tuvo que ver con el asunto. El joyero de la corte creó un fabuloso collar de 648 diamantes, que... Ver mas
La reina francesa se ganó una merecida fama de frí­vola entre la corte de su paí­s, pero en el episodio del collar, usado en su contra para precipitar su caí­da, fue una ví­ctima inocente, que nada tuvo que ver con el asunto.

El joyero de la corte creó un fabuloso collar de 648 diamantes, que Luis XV habí­a encargado para su favorita. Pero éste murió antes de que la joya estuviera acabada por lo que su amante nunca lo recibió. El obispo de Rohan lo adquiere, pero no lo paga, indicando al joyero (el famoso Boehmer), que se lo cobre a Marí­a Antonieta. El obispo se lo entrega a la falsa condesa de Valois, amante del obispo, que lo traslada a Londres, donde es desarmado y vendido por piezas. Cuando el joyero se lo va a cobrar a la Reina, ésta no sabe de qué le habla. Cuando se descubre el engaño la falsa condesa es enviada a la hoguera, sin embargo el pueblo se solidariza con ella y el asunto del collar queda como un ejemplo más de la frivolidad de la reina, capaz de dilapidar una fortuna en algo tan superficial como un collar, en tiempos de crisis.

Ha recibido 3628 puntos

Vótalo:

Los anillos en el Antiguo Egipto

6. Los anillos en el Antiguo Egipto

En las tumbas del Antiguo Egipto se han encontrado numerosas joyas, entre ellas, especialmente anillos. Algunos de los más hermosos ejemplares datan del periodo comprendido entre las dinastías XVIII y XX (mas de 12 siglos antes del inicio de la era cristiana). Eran anillos de oro puro, de... Ver mas
En las tumbas del Antiguo Egipto se han encontrado numerosas joyas, entre ellas, especialmente anillos. Algunos de los más hermosos ejemplares datan del periodo comprendido entre las dinastías XVIII y XX (mas de 12 siglos antes del inicio de la era cristiana).

Eran anillos de oro puro, de formas simples, pero macizas. Considerados por este pueblo como signo de dominio, o como amuletos a talismanes, se destinaban a proteger a quien los llevara contra fuerzas hostiles y misteriosas. Esto explica los símbolos recurrentes: víboras, escorpiones y otros animales detestables que alejan a los malos espíritus. Escarabajos, conchillas de moluscos y halcones se usaban como protección contra diversos males y adversarios. Otro tema lo representan los símbolos geométricos que tienen cada uno su función como talismán: el ojo de Wedjet (contra el mal de ojo), los símbolos de Djed, Sa Ankl y Tyer (salud, prosperidad, larga vida y otros beneficios personales).

Los anillo talismánicos se fabricaban también para los muertos; según sus tradiciones, ofreciéndoles protección para la “vida” después de la muerte. En los tiempos prehistóricos es posible que tuviesen además, un significado sentimental. Los motivos utilizados se encontraban en estrecha relación con las creencias religiosas de aquella época. Incluso sus colores y materiales tenían significados religiosos. Por ejemplo, el verde, el color de la vegetación o el negro, del suelo fértil; frente al rojo del desierto (ambos símbolos de regeneración). Según los antiguos textos religiosos y literarios, los dioses, que podían tener aspecto humano estaban encarnados entres sustancias: sus huesos en plata (metal más raro y valioso que el oro, para ellos), su carne en oro y sus cabellos y barbas en lapislázuli.

Las tumbas suministraban sortijas de plata, bronce, hierro, arcilla esmaltada o cuarzo. Habían sido llevadas igualmente por hombres como mujeres, ya sea en forma de adorno, como signo de autoridad o como sello.

Las que pertenecían a los pobres eran simples anillos de cobre, bronce, cristal o alfarería, mientras que las de los ricos eran verdaderas joyas en oro y plata, cinceladas, con adornos en relieve.

Llevaban a menudo grabado en jeroglíficos el nombre y los títulos de sus propietarios. Se han encontrado hechos en otros materiales como marfil, ámbar y piedras duras, tales como cornalina.

Era común en la antigüedad que los anillos sirvieran como sellos. Sabemos que los egipcios (tal vez precursores) adoptaron los cilindros empleados en estas tareas por los mesopotámicos y poco después le dieron formato de anillos: Firmaban sus documentos oprimiendo levemente el sello de arcilla, yeso o tierra sigilar para que su impronta hiciera fé en los casos judiciales. El chatón más frecuente en estos casos, es la imagen del escarabajo (símbolo de la deidad solar) esculpida en piedra (cornalina, diorita u otras), arcilla o esmalte, en cuya base se lee una inscripción y jeroglífico grabado en hueco. Otras veces consisten en una placa de oro, piedra o arcilla, e igual que las anteriores, están montadas en pivotes que le permiten girar.

Las leyendas que estos anillos, denominados “signatarios” portaban en sus sellos eran de carácter religioso, o en cambio, se trataba de una salutación, lema o nombre propio.

Los anillos se usaban además como emblema: el esposo egipcio lo colocaba en el dedo de su mujer en señal de que le confiaba la custodia del hogar y de sus posesiones. De allí nació la costumbre de las “sortijas matrimoniales”.
Los primeros anillos con piedras engarzadas, se estima que aparecieron en Babilonia, y de allí pasaron a Egipto.

En cuanto a su confección, la lista de materiales resulta lar-ga y variada. Nubia aportaba la riqueza de sus yacimientos auríferos; las sierras del desierto proporcionaban minerales como pizarras, obsidiana y una serpentina de maravilloso color verde. El lapislázuli, en su tono cálido azul turquesa, era típico de las joyas más modestas.
Los joyeros egipcios disponían además de distintas especies de piedras preciosas y semipreciosas, como diamantes, amatistas, turquesas, rubíes, jaspes, cornalinas, etc.

Se mostraban muy hábiles en el arte del lapidador, o sea, en la talla de estas piedras finas, empleando el esmeril para atacar las más duras.

Ha recibido 3233 puntos

Vótalo:

Diamante Kohinoor

7. Diamante Kohinoor

Diamante Kohinoor: pesa 108,93 quilates y es un diamante de talla oval. Anteriormente pertenecía a príncipes indios, poseía forma redondeada y pesaba en bruto 186 quilates. Fue adquirido en 1739 por el Sha de Persia, que lo llamó “Montaña de la Luz” (Koh-i-noor). Tras su adquisición por la East... Ver mas
Diamante Kohinoor: pesa 108,93 quilates y es un diamante de talla oval. Anteriormente pertenecía a príncipes indios, poseía forma redondeada y pesaba en bruto 186 quilates. Fue adquirido en 1739 por el Sha de Persia, que lo llamó “Montaña de la Luz” (Koh-i-noor). Tras su adquisición por la East Indian Company, fue regalado a la Reina Victoria en 1850. Tras su tallado, pasa a formar parte de la corona de la Reina Maria (esposa de Jorge IV), para terminar en la corona de la Reina Isabel.



Una curiosa leyenda acerca del Kohinoor afirma que pertenecía al dios del sol, que a su vez lo cedió a su discípulo Satrajit; fue robado más tarde por un pariente de Satrajit, y después un león mató al ladrón y entregó la piedra al dios Krishna, que devolvió a Satrajit… solo para que este se la devolviera a su vez a Krishna cuando este se casó con su hija como parte de su dote. Krishna, finalmente, la entregó de nuevo al dios del sol.

Ha recibido 3075 puntos

Vótalo:

Piedras con "memoria" (Dethi Purple Sapphire)

8. Piedras con "memoria" (Dethi Purple Sapphire)

Los radiestesistas y astrólogos hablan de piedras "cargadas" capaces de irradiar malas vibraciones en consonancia con algunas circunstancias que afectan a quien las posee. Así, determinadas gemas con una textura molecular especial conservarían una verdadera "memoria" de las situaciones violentas... Ver mas
Los radiestesistas y astrólogos hablan de piedras "cargadas" capaces de irradiar malas vibraciones en consonancia con algunas circunstancias que afectan a quien las posee. Así, determinadas gemas con una textura molecular especial conservarían una verdadera "memoria" de las situaciones violentas captadas al azar durante su larga existencia y serían capaces de reproducirlas de acuerdo con un proceso que no dependería de quien las poseyera, sino de una especie de ciclo de perturbaciones moleculares de características y causas desconocidas. De esta forma, la "maldición" sería una onda que recrearía de manera precisa las circunstancias psicológicas de una situación desdichada y que se apoderaría de quien se encontrara en estrecho contacto con la piedra.

Una de las piedras con peor fama es el Dethi Purple Sapphire, que en realidad no es un zafiro, sino una amatista. Fue encontrada por Peter Tandy, conservador del Museo de Historia Natural de Londres, mientras realizaba en 1970 un inventario de la enorme cantidad de minerales del museo, entre los cuales había pasado desapercibida durante años. La piedra estaba rodeada por un anillo de plata grabado con símbolos astrológicos y palabras mágicas al que se habían unido otras dos gemas talladas en forma de escarabajo egipcio. Lo más curioso era la nota que la acompañaba. Había sido redactada por Edward Heron-Allen, un conocido escritor y afamado científico que había sido su último propietario, y en ella afirmaba que la gema estaba "triplemente maldita y teñida con la sangre y el deshonor de todos los que la han poseído". Había sido llevada a Gran Bretaña por el coronel de caballería W. Ferris después de que hubiera sido robada del templo de Indra en Cawnpore (India) durante la revuelta hindú de 1857 y "desde el día que fue suya, se convirtió en un desgraciado v perdió salud y dinero", y lo mismo le ocurrió a su hijo cuando la heredó.

Un arnigo de la familia que la tuvo en su poder durante algún tiempo acabó suicidándose. La piedra llegó a Edward Heron-Allen en 1890 e inmediatamente comenzó a sufrir toda clase de desdichas, hasta el punto de que se la regaló a un amigo que se había interesado por ella y que no creía en la maldición, aunque no tardó mucho en devolvérsela después de "ser abrumado por todo desastre imaginable".
Después se la entregó a una amiga cantante. "que perdió la voz y nunca más volvió a recuperarla". Desesperado, Heron-Allen la arrojó al Regent 's Canal, creyendo que de este modo se desharía de ella para siempre. Para su sorpresa, tres meses después se presentó en su domicilio un tratante para devolverle la gema de la que sabía que era propietario, después de comprársela a un dragador que la había recuperado del fondo del canal. En 1904 Edward no pudo aguantar más. Al creer que la gema estaba afectando a su hija recién nacida, la protegió mágicamente, la depositó dentro de siete cajas y dio instrucciones a sus banqueros para que la guardaran hasta el día de su muerte. La carta de Heron-Allen concluía diciendo: "Cualquiera que abra las cajas leerá esta advertencia, y después hará con la gema lo que considere oportuno. Mi consejo es que la arroje al mar". Su propia experiencia le sirvió para escribir The Purple Sapphire, recogido en su colección de relatos sobrenaturales The Purple Sappliire and Other Posthumous Papers Selected from the Unofficial Records ofthe University ofCos-mopoli by Chrístopher Blayre (Sometime Registrar ofthe University), publicado en 1921. Heron-Allen murió en 1943 y su hija, Mair Jones, siendo el último de sus deseos hacerse cargo de tan infausto objeto, lo donó al museo. El nieto de Heron-Allen, Ivor Jones. siempre se negó a tocar la piedra: "Mi madre nunca lo hizo y nos recomendó que tampoco lo hiciéramos a causa de la maldición", reveló a propósito de ello.
En el año 2000, John Whitakker, responsable del departamento de Micropaleontología del museo, llevó la joya a la primera reunión anual de la Heron-Allen Societv. Mientras volvía a casa acompañado de su esposa, sucedió lo siguiente, según su propio relato. "El cielo se puso de repente completamente negro y nos vimos atrapados en medio de la más espantosa de las tormentas. Pensamos abandonar el coche y salir corriendo mientras mi mujer gritaba: '¿Por qué tuviste que traer esa maldita cosa?'". La noche previa a la segunda reunión, Whitakker fue afectado por una grave infección intestinal y no pudo ir a la tercera debido a un cólico renal. Por si acaso, el cuarto encuentro fue celebrado en el museo.

Ha recibido 2989 puntos

Vótalo:

Ópalo funesto

9. Ópalo funesto

Una piedra considerada particularmente funesta es el ópalo, a pesar de que durante muchos siglos se creyó que era uno de los más poderosos talismanes. Los antiguos griegos creían que concedía a su portador el don de la premonición y para los romanos solo estaba por debajo de las esmeraldas en... Ver mas
Una piedra considerada particularmente funesta es el ópalo, a pesar de que durante muchos siglos se creyó que era uno de los más poderosos talismanes. Los antiguos griegos creían que concedía a su portador el don de la premonición y para los romanos solo estaba por debajo de las esmeraldas en cuanto a la capacidad de atraer fortuna. Los cesares se los regalaban a sus esposas y Plinio cuenta que un senador romano llamado Nonius optó por el exilio para evitar venderle un hermoso ópalo de su propiedad a Marco Antonio, que quería regalárselo a su adorada Cleopatra.

Los árabes creían que el ópalo llegaba a la Tierra transportado por el rayo y muchas tradiciones orientales se refieren a él como "el ancla de la esperanza". También se pensaba que era capaz de curar las enfermedades de los ojos (de ahí su nombre, derivado de Oplitalnnis lapis, piedra de los ojos) y de volver a su portador invisible ante sus enemigos. Sin embargo, el ópalo cayó en desgracia cuando se comenzó a relacionar con la supuesta capacidad de las brujas para producir la muerte de quien desearan con tan solo mirarlo -lo que popularmente fue conocido como "mal de ojo" o "aojamiento", pues sus características físicas recordaban a los ojos de los animales clásicamente asociados con las hechiceras, como los gatos, los sapos y las serpientes. Según otras versiones, su pésima reputación tiene su origen en una epidemia de peste acontecida en Venecia en 1348 que en pocos meses acabó con dos terceras partes de sus habitantes. En este tiempo el ópalo era una gema muy apreciada, pero comen/ó a correr entre el pueblo una curiosa historia. Se decía que al ponerlo en contacto con el enfermo resplandecía con una extraordinaria intensidad, como un siniestro presagio para los desventurados afectados por la "muerte negra" y que su resplandor se apagaba hasta llegar a parecer completamente opaco en el momento

de la muerte del enfermo. Este hecho ha intentado abordarse desde el punto de vista racional y se ha alegado que, probablemente, con la fiebre y el sudor del enfermo el brillo de la piedra parecía mucho más vivo, al contrario de lo que ocurría en el momento de la muerte del mismo.
En 1829 el popular novelista sir Walter Scott contribuyó a certificar su mala fama de forma decisiva cuando en su novela Anne de Geierstein relacionó irrevocablemente el ópalo con la desdicha. En ella, lady Hermione es una suerte de princesa encantada cuya vida está íntimamente ligada al ópalo que siempre lleva engarzado a su pelo. Brilla cuando está contenta y lanza destellos rojos cuando se enfada. Y cuando un día caen sobre él unas gotas de agua bendita se vuelve completamente opaco. Su propietaria se desmaya y es llevaba a su alcoba a reposar. A la mañana siguiente se descubre con horror que de la desdichada joven tan solo queda un montón de cenizas. Fue tal la popularidad de esta obra que hizo caer el precio de los ópalos a la mitad en tan solo un año y prácticamente paralizó el mercado europeo de estas joyas durante décadas. Otra explicación mucho más prosaica es la que atribuye la mala fama del ópalo a su fragilidad, que hacía que en muchas ocasiones los joyeros los rompieran en el momento de tallarlos. Al tener que hacerse responsables del daño, no resulta extraño que se negaran a trabajarlos alegando que eran "joyas malditas". Algunos sostienen que los tratantes de diamantes de mediados del siglo XIX y principios del XX temieron que su negocio se viera amenazado por los hermosos ópalos australianos de gran calidad que comenzaron a llegar a los mercados en esa época y que fueron ellos quienes hicieron correr los rumores acerca de que eran joyas malditas para impedir su creciente popularidad.

Ha recibido 2947 puntos

Vótalo:

La leyenda de las joyas de la corona Checa

10. La leyenda de las joyas de la corona Checa

La capilla de S. Venceslao, en la catedral de San Vito, en Praga, es la antesala de la cámara en la que se conservan las joyas de la corona checa. En el rincón derecho de la capilla está situada una puerta con siete cerraduras que da acceso a una escalera en caracol que conduce en el primer piso... Ver mas
La capilla de S. Venceslao, en la catedral de San Vito, en Praga, es la antesala de la cámara en la que se conservan las joyas de la corona checa. En el rincón derecho de la capilla está situada una puerta con siete cerraduras que da acceso a una escalera en caracol que conduce en el primer piso directamente al altar que encierra un tesoro de inestimable valor: las joyas de la corona checa. Para que la cámara de las joyas de la corona pueda abrirse deben comparecer ante la puerta con las siete cerraduras siete personalidades con sus respectivas llaves:El presidente de la República, el primer ministro, el arzobispo de Praga, los presidentes de la Cámara Baja y del Senado, el preposte del capítulo metropolitano y el alcalde de Praga.
La corona de San VenceslaoLa corona de San Venceslao es la pieza más valiosa y más antigua de las joyas de la corona checa. Por primera vez la ciñó el domingo 2 de septiembre de 1347 Carlos IV al ser coronado como rey checo.
La corona de S. Venceslao mide 19 centímetros de alto y pesa 2358 gramos. Fue confeccionada de oro de 21 y 22 quilates. La corona se compone de un aro alto del que salen cuatro grandes trifolios en forma de lis. La joya está rematada por un pequeño crucifijo con la inscripción “Hic est spina de corona domini”- “Aquí se conserva un espino de la corona de Cristo”.
En la corona de S. Venceslao están engastadas 96 piedras preciosas y veinte perlas que la convierten en una singular muestra de la joyería medieval. Tan sólo en 1999 se descubrió que la piedra preciosa de color rojo de la que se suponía fuese uno de los mayores rubíes del mundo jamás utilizados en una joya, no es en realidad un rubí sino una turmalina. En contrapartida, los seis grandes zafiros, procedentes de Ceilán y de Tailandia, figuran entre los diez mayores del mundo.
Una bula papal, emitida por Clemente VI en mayo de 1346 en Aviñón, prohibía so pena de excomulgación sustraer o empeñar la corona checa. Estipulaba también la forma de usarla y colocaba la corona real checa bajo una especial protección. Ello dio origen a la leyenda de que quien se la colocara sobre al cabeza sin ser rey, moriría de manera violenta.
Reinhard HeydrichUn suceso ocurrido durante la Segunda Guerra Mundial como si confirmara la veracidad de la leyenda: Existen fotos documentando cómo Reinhard Heydrich, el máximo representante del Tercer Reich en Bohemia y Moravia ocupadas por Hitler, contempla las joyas de la corona checa. Se cuenta que en un acceso de soberbia, Heydrich se colocó sobre la cabeza la corona de S. Venceslao. En 1942 fallecía en un atentado perpetrado por antifascistas checos.
Los privilegios que la corona real checa obtuvo del Papa Clemente VI en 1346 no pudieron ser otorgados a distancia sino que directamente en la sede del Sumo Pontífice en Aviñón y en simultáneo con la consagración y bendición de la joya. Por eso el rey Carlos IV mandó confeccionar un estuche de cuero para que la corona pudiera viajar a Francia.
La capilla de S. Venceslao, en la catedral de San Vito, en PragaUn viaje así era algo excepcional ya que la corona real debía permanecer a perpetuidad sobre el cráneo de S.Venceslao, en la sacristía de la capilla consagrada a ese santo en la catedral de S.Vito, en el Castillo de Praga.
Es interesante que la corona real checa no era el patrimonio del monarca sino que formaba parte del tesoro de la catedral de S. Vito. El rey podía ceñirla sólo con motivo de su coronación y en ocasiones especialmente solemnes. El mismo día que se la colocara sobre la cabeza debía devolverla al tesoro de la catedral y pagar al capítulo de San Vito una especie de alquiler. Era una suma muy elevada: 200 hrivnas de plata, y una hrivna pesaba unos 250 gramos. La coronación les costaba muy caro a los reyes checos.
Además de la corona real, las joyas de la corona checa comprenden la esfera y el cetro que son menos antiguos. Se estima que ambas insignias fueron confeccionadas en el mismo taller antes de mediados del siglo 16.
La esfera mide 22 centímetros de alto y está confeccionada de oro de 18 quilates. Tiene la forma de dos hemisferios unidos por un aro decorado con piedras preciosas y perlas. En los hemisferios están representadas escenas de la Génesis y episodios protagonizados por el David bíblico. La esfera está rematada por un crucifijo primorosamente adornado.
También el cetro está confeccionado, al igual que la esfera, de oro de 18 quilates. Mide 67 centímetros de largo y pesa 1013 gramos. Lo adornan 4 zafiros, 5 espinelas, 61 perlas y ornamentos cincelados y esmaltados.
En la cámara de las joyas de la corona checa se conservan también la almohada para la corona real, el manto de coronación y el estuche para las joyas.
El rey Carlos IVAl surgir en 1918 la República Checoslovaca, ya no había monarcas que ciñesen la corona real y las joyas de la corona checa se convirtieron en patrimonio cultural e histórico y símbolo de la independencia nacional.
Durante la Segunda Guerra Mundial las tierras checas estaban ocupadas por Hitler. Cuando se acercaba el fin de la contienda y la derrota de los nazis, el representante del Tercer Reich, Karl Hermann Frank, mandó esconder las joyas de la corona checa en el subterráneo románico del Castillo de Praga. Después ordenó ejecutar a los presos que lo habían hecho de modo que Frank era la única persona que sabía dónde se hallaban las joyas.
S. VenceslaoCuando en 1945 fue derrotada la Alemania hitleriana, el personero nazi especulaba que pudiera ser indultado al revelar el escondrijo de las joyas. Su especulación no resultó. Las autoridades checoslovacas encontraron las joyas en el lugar indicado por Frank, pero el criminal nazi acabó por ser ajusticiado. Las joyas de la corona checa fueron exhibidas en la Checoslovaquia liberada en octubre de 1945.
Las joyas de la corona checa salen muy poco de la cámara en la catedral de S.Vito y se exhiben en público sólo en ocasiones excepcionales. A lo largo de todo el siglo 20 se exhibieron nueve veces.
Si el Papa o algún destacado jefe de Estado quisieran ver durante su estancia en Praga las joyas de la corona checa, su petición no sería atendida. A los visitantes extranjeros, por más ilustres que sean, sólo se les muestran las réplicas de las joyas de la corona.
La cautela tiene un motivo práctico: para que las joyas de la corona checa conserven su belleza es necesario guardarlas permanentemente en la austera cámara gótica de la catedral de S.Vito cuyo ambiente se mantiene estable.

Ha recibido 2944 puntos

Vótalo:

El platino (un metal embrujado y mágico)

11. El platino (un metal embrujado y mágico)

El platino un antiguo tesoro perdido: La historia del platino, el llamado “metal nuevo” es mucho más antigua de lo que se cree. Los meteoritos contienen platino y el primer meteorito que se conoce se estrelló contra la tierra hace 2 billones de años. Puesto que tan raro y seductor tesoro ha... Ver mas
El platino un antiguo tesoro perdido:
La historia del platino, el llamado “metal nuevo” es mucho más antigua de lo que se cree. Los meteoritos contienen platino y el primer meteorito que se conoce se estrelló contra la tierra hace 2 billones de años. Puesto que tan raro y seductor tesoro ha aparecido de modo esporádico a lo largo de la historia, también ha desaparecido de improviso y misteriosamente durante siglos, embrujando y encantando a quienes se cruzaron con él. Los antiguos egipcios, las civilizaciones Preincaicas y los Conquistadores españoles dieron, todos ellos, con el platino. Volvió a aparecer en el s. XVIII para fascinar tanto a reyes como a alquimistas. El platino ganó popularidad en los s. XIX y XX y hoy es el metal precioso que eligen las estrellas del cine y las celebridades del mundo literario y artístico.

Ha recibido 2939 puntos

Vótalo:

El sarcófago de diorita (un tesoro misterioso)

12. El sarcófago de diorita (un tesoro misterioso)

El astrónomo escocés Duncan Lunan comenta en su libro Interstellar Contact (Bantam,1974), que cuando los obreros del califa egipcio Al-Mamún consiguieron irrumpir en la Gran Pirámide de Keops en el año 800 de nuestra era, se sorprendieron al descubrir que el gran sarcófago en la Cámara del Rey... Ver mas
El astrónomo escocés Duncan Lunan comenta en su libro Interstellar Contact (Bantam,1974), que cuando los obreros del califa egipcio Al-Mamún consiguieron irrumpir en la Gran Pirámide de Keops en el año 800 de nuestra era, se sorprendieron al descubrir que el gran sarcófago en la Cámara del Rey no tenía tapa, aunque había sido diseñada para portar una. Los profanadores de tumbas se quedaron atónitos al descubrir “un pozo” no muy lejos del punto en que lograron forzar la entrada al pasadizo ascendente que conduce a la Cámara del Rey.

“La parte superior del pozo“, escribe Lunan, “había sido sellada originalmente, pero en algún momento, se le abrió desde abajo con suficiente fuerza como para dañar el muro adyacente, como si se hubiera hecho uso de explosivos“. El autor sugiere la posibilidad de que si la pirámide de Keops efectivamente fue profanada por desconocidos que hicieron uso de dicha ruta, resulta factible que se hayan llevado la tapa del sarcófago de diorita, que portaba “un archivo computarizado que conservaba la pirámide“. Lunan agrega que estos desconocidos sabían exactamente a dónde dirigirse, y que sellaron la pirámide después de salir, “como si jamás hubiera sido profanada“.

Algunos podrán creer que el destacado astrónomo pudo haberse dejado llevar por sus propias especulaciones en este caso, pero tanto estudiosos como arqueólogos y esotéricos se han preguntado sobre el propósito del enigmático sarcófago de diorita que ocupa el centro de la Cámara del Rey. Todas las partes -tanto conservadores como librepensadores- concuerdan en que jamás se le utilizó como la sepultura de un faraón olvidado, ya fuese Keops o algún otro. ¿Qué objeto pudo haberse colocado, con devoción y reverencia, dentro del sarcófago de diorita? ¿Qué objeto sin nombre merecía ser consagrado de tal modo en los albores de la civilización humana?

En su obra maestra, La octava torre, John Keel sugiere la posibilidad de que la Gran Pirámide y la enigmática cámara con el sarcófago de diorita pudieron haber sido utilizadas para albergar un artefacto de origen sobrenatural, tal vez el Arca de la Alianza o hasta el misterioso fragmento de piedra meteorítica conservado en la Kaaba en La Meca. De ser así, bien pudiera ser que estuviésemos de cara al más importante de los artefactos misteriosos: un dispositivo multimilenario colocado por una civilización extrahumana o parahumana para vigilar el progreso de la recién nacida humanidad, o influenciar el desarrollo de nuestra especie en formas insospechadas.

La perspectiva de Keel sobre el asunto no es tan benigna. La “octava torre” que sirve de título a su obra es “una especie de cápsula de tiempo electrónica, que sigue funcionando sin sentido ni propósito después de millones de años“, plagándonos con fenómenos parafísicos como los OVNI y seres extraños, y tal vez rigiendo las oleadas de locura que afectan a la humanidad siglo tras siglo.

¿Resulta posible combinar las teorías de Lunan con las de Keel? Si alguien profanó la Gran Pirámide en algún momento de la antigüedad, con pleno conocimiento de lo que se albergaba adentro, y lo extrajo, ¿dónde está ahora? Si el mayor de todos los “objetos fuera de sitio” resulta ser el superordenador paranormal plasmado en los escritos de Keel, ¿cuál sería su paradero actual?

El sendero de la especulación nos invita a proseguir: existe la posibilidad de que la misteriosa piedra negra conocida como la Kaaba, venerada en Arabia Saudita hasta el día de hoy por mil millones de musulmanes, sea el objeto en cuestión. También podría ser el enigmático cubo de Gurlt, que desapareció de manera oportuna durante la confusión de un bombardeo aéreo. El objeto puede estar oculto en cualquier parte del mundo, custodiado por una “hermandad” dedicada a protegerla contra los profanos. El mismo Duncan Lunan ofrece la posibilidad de que los seres extraños descritos por el profeta Ezequiel alrededor del 600 a.C. formaban parte de una misión de rescate espacial encargada de recuperar el objeto. La verdad del asunto casi seguramente será más extraña que la ficción.

Ha recibido 2939 puntos

Vótalo:

Bienvenido

Con las Listas de 20minutos.es puedes crear tu propio top y leer y votar los del resto de usuarios. Ver más

Crear una nueva lista

Encuentra una lista al azar

Busca una lista

Conectados recientemente

Comentarios
Haz tu comentario aquí

© 2013-2016 - Listas de 20minutos.es | Ir a la versión móvil