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Inventos de Sumeria

Inventos de Sumeria

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1. La escritura

La escritura

La escritura es un sistema de representación gráfica de un idioma, por medio de signos trazados o grabados sobre un soporte. En tal sentido, la escritura es un modo gráfico típicamente humano de transmitir información. Como medio de representación, la escritura es una codificación sistemática... Ver mas
La escritura es un sistema de representación gráfica de un idioma, por medio de signos trazados o grabados sobre un soporte. En tal sentido, la escritura es un modo gráfico típicamente humano de transmitir información.
Como medio de representación, la escritura es una codificación sistemática mediante signos gráficos que permite registrar con gran precisión el lenguaje hablado por medio de signos visuales regularmente dispuestos; obvia excepción a esta regla es la bastante moderna escritura Braille cuyos signos son táctiles. La escritura se diferencia de los pictogramas en que estos no suelen tener una estructura secuencial lineal evidente. Existen dos principios generales en la escritura, de un lado la representación mediante logogramas que pueden representar conceptos o campos semánticos y de otro la codificación mediante grafemas que representan sonidos o grupos de sonidos (pudiéndose distinguir entre sistemas puramente alfabéticos, abugidas, silábicos o mixtos). Las escrituras egipcia y china combinan ambos tipos de principios (logramas y grafemas), mientras que las escrituras en alfabeto latino son puramente grafémicas.
Las escrituras jeroglíficas son las más antiguas de las escrituras propiamente dichas (por ejemplo; la escritura cuneiforme fue primeramente jeroglífica hasta que a ciertos jeroglifos se les atribuyó un valor fonético) y se observan como una transición entre los pictogramas y los ideogramas. La escritura jeroglífica fue abandonada en el período helenizante de Egipto. En la actualidad la escritura china y japonesa conservan algunos logogramas combinados con signos cuya interpretación es puramente fonética. La mayor parte de las escrituras del mundo son puramente grafémicas, así las escrituras románicas (basadas en el alfabeto latino), arábigas (basadas en el alfabeto arábigo), cirílicas (basadas en el alfabeto griego), hebraicas (basadas en el alfabeto hebreo), helénicas (basadas en el alfabeto griego), indias (generalmente basadas en el devanāgarī) y en mucha menor medida las escrituras alfabéticas armenias, etiópicas (abugidas basadas en el ghez o ge'ez), coreanas, georgianas, birmanas, coptas, etc. Los alfabetos glagolíticas y la escritura gótica así como la pahlavi y zend usadas en lenguas hoy desaparecidas.
Aunque de las escrituras alfabéticas quizás la primera haya sido la escritura protosinaítica, documentada entre los siglos XVIII y XVI a. C., la primera escritura alfabética en stricto sensu parece haber sido la escritura fenicia. Esta —al igual que sus inmediatas derivadas— es del tipo abyad, es decir solo constaba de consonantes, el método de escritura abyad también se encuentra en otras como en la escritura aramea, la escritura hebrea basada en el alefbet o álef-bet, y la escritura arábiga, si bien la escritura hebrea precisó el valor de los fonemas utilizando el sistema de puntos diacríticos llamado masorético por el cual diversos puntos en relación a cada grafema tienen la función de vocales, algo semejante ocurre con el alifato o alfabeto árabe.
La escritura fenicia fue modificada y adaptada por los griegos, a los griegos se atribuye la notación explícita de las vocales (concretamente usaron algunos signos consonánticos del fenicio sin equivalente en griego como signos para notar las vocales). Aunque es de notar que antes del sistema clásico de alfabeto griego, en el espacio geográfico que luego sería helénico existieron las escrituras minoicas (tipo lineal A y lineal B) y el uso de la escritura en bustrofedon (‘arado de buey’), se considera que la escritura etrusca e indudablemente la escritura latina (de la cual proviene el alfabeto más usado actualmente) son modificaciones de la escritura alfabética griega (lo mismo que ocurre con el cirílico y el glagolítico), en cuanto a las escrituras ibéricas antiguas, éstas parecen haber recibido un fuerte influjo fenicio hasta ser suplantadas por las letras latinas.
En los territorios controlados por los celtas en la Antigüedad existió un sistema de escritura muy singular llamado ogam, usado principalmente por los druidas.
En lo atinente a las runas de los antiguos germanos, en ellas se nota una copia modificada de las letras latinas a las cuales sin embargo se les asignaron diversos valores fonéticos e inclusos "valores mágicos".a Algo similar ocurrió a fines del siglo XVIII entre los cheroquis de Norteamérica, entre ellos el jefe Sequoyah promovió el uso de un "alfabeto" (en realidad un silabario) inspirado por sus formas en el alfabeto latino usado por los colonos anglosajones aunque con diferentes valores fonéticos.
En cuanto a las escrituras con un componente ideográfico, prácticamente se restringen en la actualidad a la escritura china basada en sinogramas; estos mismos signos, llamados kanji (漢字 "caracteres han [= chinos]" en japonés), se usan en la escritura japonesa junto a dos silabarios, el hiragana y la katakana; los sinogramas también forman parte tradicionalmente de la escritura del coreano con el nombre de hanja (china escritura), aunque actualmente apenas se usan ya estando suplantados en Corea por el alfabeto hangul.
Como bien ha señalado Roland Barthes 1 la escritura ha significado una revolución en el lenguaje y en el psiquismo y, con ello, en la misma evolución humana, ya que es una "segunda memoria" para el ser humano —además de la biológica ubicada en el cerebro—. Esto es tan evidente que se distingue la prehistoria de la historia porque en la primera se carecía de escritura y solo existía la tradición oral.
La lengua oral constituida por una "sustancia fónica" tiene en tal sustancia un soporte efímero y requiere que el emisor y el receptor coincidan en el tiempo (y antes de la invención de las telecomunicaciones, también era necesaria la coincidencia en el lugar), en cambio con la lengua escrita siempre es posible establecer una comunicación con mensajes diferidos, la praxis escritural hace que el mensaje pueda ser realizado in absentia del receptor y conservado a través del tiempo.2
Índice [ocultar]
1 Historia de la escritura
2 Principios básicos de la escritura
2.1 Evolución de la escritura
2.2 Lengua hablada y lengua escrita
2.3 Sistemas de escritura
2.4 Funciones de la escritura
3 Escrituras del mundo
4 Véase también
5 Notas y referencias
5.1 Referencias
5.2 Bibliografía
6 Enlaces externos
Historia de la escritura[editar]
Artículo principal: Historia de la escritura

Texto rumano escrito en alfabeto transitorio entre cirílico y latino.
Actualmente, los semiólogos y los lingüistas consideran totalmente probado que la escritura es posterior al habla, aunque algunos semiólogos a fines de siglo XX llegaron a suponer que las escrituras son previas al lenguaje verbal articulado ya que existe un placer (por usar un término barthesiano) por parte del sujeto humano en dejar rastro de sí en diversos soportes (huellas de manos, muescas, rayas, representaciones más o menos figurativas tal cual se observa en el Magdaleniense), pero tales protoescrituras no parecen ser indicios de que los textos escritos se anticiparon al habla; en todo caso, con la escritura como «segunda memoria» el habla fue reforzada por los escritos; más aún, la escritura permite una reflexión adicional, y esto hace que el lenguaje escrito pueda tener una clara estrategia de la cual carece el lenguaje oral ágrafo.3
b Como en latín dijo Cayo Tito: Verba volant scripta manent (las palabras se vuelan lo escrito se mantiene).
Fundamentalmente, la lengua gráfica o la lengua escrita ha de considerarse un fenómeno lingüístico inventado por la sociedad humana para reemplazar a la lengua oral o fónica, la escritura aparece necesariamente cuando la evolución socioeconómica de las poblaciones impulsa la creación de un código alternativo que sea eficaz en situaciones en las cuales la lengua fónica es insuficiente o directamente inútil.2 c
Sin embargo el pasaje del lenguaje ágrafo al escritural tuvo una fase de transición: antes de la escritura propiamente dicha están los pictogramas y los grafismos, solo hace poco más de cinco milenios aparecen las primeras escrituras en Sumeria y en el antiguo Egipto.4

Signario de la Escritura Lineal Paleolítica (ELPA), compilado tras veinte años de catalogación de los registros de Arte Rupestre y grafismos usados durante el Paleolítico Superior.
Existen diversos hallazgos de representaciones gráficas previas a la escritura propiamente dicha, como los de las cuevas de Chauvet (1995), Cosquer (1994) o Lascaux (1940) en Francia, con imágenes que datan de 31 000, 24 000 y 15 000 años aproximadamente de antigüedad, respectivamente, o la cueva de Altamira (descubierta en 1868). El desarrollo de la escritura pudo tener motivaciones y funciones completamente diferentes de las que llevaron a crear otro tipo de representaciones gráficas.[cita requerida]. Investigaciones que vienen realizándose desde principios de la década de los noventa del pasado siglo, han permitido la compilación de un signario nuclear básico de unos ochenta y ocho signos lineales que fueron usados para grafiar o escribir secuencias ordenadas que combinan y articulan signos como en cualquier escritura de signos lineales y geométricos, lo que ha permitido el desarrollo de una hipótesis sobre el uso de una Escritura Lineal Paleolítica (ELPA) logofonográfica o glotográfica durante el Paleolítico Superior, al parecer ya desde tiempos del Auriñaciense, o con mayor probabilidad desde el Solutrense.5
Se ha observado el uso de tales signos lineales de una posible escritura lineal paleolítica no solo en la zona astur-cántabro-aquitana o franco-cantábrica, sino también en cuevas del sur de la península, concretamente en las cuevas de la Pileta y Nerja en Málaga.6
La invención de la escritura se dio en varios lugares del mundo de manera independiente. Las primeras técnicas de escritura se remontan al cuarto milenio a. C. Surgió en Egipto, Mesopotamia y China. El sistema creado en Oriente Medio y Egipto se extendió rápidamente a las áreas culturales cercanas y es el origen de la mayoría de las escrituras del mundo. En América la escritura también apareció en Mesoamérica, teniendo como uno de sus primeros ejemplos conocidos los jeroglíficos de la escritura maya.
Se le atribuye a la escritura la historia siguiente: Las transacciones entre tierras alejadas y diferidas en el tiempo necesitaban plasmarse en contratos.[cita requerida] Estos contratos se fundamentaban en unas bolas huecas de arcilla que contenían los datos, pequeñas formas de arcilla que simbolizaban los nombres de tres maneras diferentes: esferas, cono (geometría) y cilindros a los que se añadían unas formas convencionales que designaban aquello que se contrataba.[cita requerida] En caso de reclamación se rompía la bola seca, sobre la cual se había firmado con su sello para su control, y en la que se comparaba la cantidad y la entrega.[cita requerida]
Estas transacciones fueron puestas en forma de escuadra. Este era el medio para dibujar una cuña, un redondel y un cono, que representaban los datos y servían también para dibujar las formas convencionales. Finalmente se encontró la solución más simple: aplastar esta bola de arcilla y dibujar (escribir) en ambas caras el contenido del contrato: qué, cuánto y cuándo utilizando, siempre, esta pequeña caña.[cita requerida]
En Egipto se han encontrado placas de marfil y hueso probablemente indicativas del contenido o del origen de mercancías con una antigüedad de unos 5400 años.4
Principios básicos de la escritura[editar]
La escritura evolucionó desde sistemas de representanción meramente nmemotécnicos o contables (como está testimoniado en Mesopotamia), que inicialmente representaban objetos en forma de pictogramas, hasta sistemas más abstractos que acabaron representando sonidos o logogramas abstractos. Obviamente en ese sentido toda la escritura es dependiente de las lenguas naturales, tal como señaló el propio Aristóteles para quien la escritura está subordinada a la lengua hablada:
Los sonidos expresados por la voz son los símbolos de los estados del alma y las palabras escritas son los símbolos de las palabras emitidas con la voz7
Esto es, para la tradición aristotélica, la escritura es un conjunto de símbolos de otros símbolos. Para esta tradición lo escrito no representa directamente a los conceptos sino a las palabras fónicas con las cuales se denominan a los conceptos. Tal tradición aristotélica ha implicado un fonocentrismo que inhibió muchas veces el estudio lingüístico de la escritura y puso el acento en la fonología, esto fue criticado particularmente por Jacques Derrida a fines del siglo XX, este pensador ha considerado de especial importancia a las escrituras.8
Evolución de la escritura[editar]
La escritura ha evolucionado a través del tiempo. Fundamentalmente ha usado dos principios:
Principio ideográfico
Por el cual ciertos objetos, lugares, personas o animales eran representados regularmente por signos pictográficos, con cierto grado de realismo o más bien idealizados. La representación ideográfica y pictórica fue común en los inicios de todos los sistemas de escritura conocidos.
Principio fonético
Según el cual ciertos signos correspondían a sonidos o secuencias de sonidos, tal como eran percibidos por los hablantes. Inicialmente el sonido de un signo no fue totalmente convencional, sino que seguía el principio pro rebus, por el cual un sonido pictográfico pasaba a representar un sonido contenido en el nombre del objeto designado. Así, por ejemplo, en sumerio se usó un signo pictográfico para «flecha», pero posteriormente dicho signo se empleó en la transcripción de la palabra 'vida', ya que ambos tenían una pronunciación similar. Así ciertos signos pasaron gradualmente a usarse para representar objetos que tenían un sonido común o similar, con lo que surgieron sistemas basados en el principio fonético.
Tanto los sistemas jeroglíficos sumerios y egipcios, como en la escritura china se encuentran conjuntamente signos que siguen el principio ideográfico junto a signos que siguen el principio fonético.
No existe ningún sistema de escritura pleno (es decir, capaz de representar con precisión el lenguaje hablado) que sea puramente ideográfico. El idioma chino es citado como ejemplo de escritura puramente ideográfica, pero eso no es exacto, puesto que un buen número de los signos son "complementos fonéticos" que tienen que ver más con el sonido de la palabra que con una representación pictográfica del referente. Algo similar sucede en la escritura jeroglífica egipcia, donde muchas palabras se escriben mediante signos monolíteros, bilíteros o trilíteros junto a un complemento semántico. Los "signos n-líteros" siguen el principio fonético, mientras que los complementos semánticos siguen el principio ideográfico, al menos parcialmente.
Lengua hablada y lengua escrita[editar]
En la escritura se observa la complementariedad de dos códigos, el de la lengua hablada y el de la lengua escrita; ambos códigos conforman una estructura semiótica en la cual se vinculan dos universos de discurso: la estructura precisa de la lengua hablada consta de significados y de sus expresiones fónicas, los significantes; la lengua escrita, al ser complementaria de la oral, cuenta también con significados, siendo sus significantes de tipo gráfico. Se constata que ambos códigos (el oral o fónico por una parte y el escrito por la otra) poseen un mismo universo de contenido: el universo de contenido de la lengua gráfica es el mismo que el de la lengua hablada correspondiente.2
Por otra parte, los sistemas formales como la notación matemática más abstracta son sistemas derivados de la escritura (inicialmente la notación matemática consistió en abreviaciones de expresiones habladas), sin embargo, en su uso moderno la notación matemática avanzada permite expresar nociones que en lenguaje hablado frecuentemente son más complicadas de expresar, por lo que en cierto modo los sistemas gráficos formales han dejado de estar subordinados a la lengua hablada, por más que las nociones expresadas en ellos se pueden traducir de forma aproximada a palabras en forma informal.
Otro asunto relacionado con la relación entre lengua hablada y escrita, es que ningún sistema ortográfico es igual de expresivo que la lengua hablada. Las lenguas naturales, pueden expresar silencios, pausas, y entonaciones que solo se pueden representar muy imperfectamente en la escritura. Por otra parte, las variantes habladas pueden reflejar diferencias sociales y dialectales muy sutiles, y reconocibles por los hablantes, que no son sencillas de representar en un sistema de escritura práctico.
Sistemas de escritura[editar]
Artículo principal: Sistema de escritura
Un sistema de escritura permite la escritura de una lengua. Si se refiere a una lengua hablada, como es lo normal y corriente, se habla entonces de "escritura glotográfica" (pero puede tratarse también de una lengua no hablada, en este caso se hablaría de "escritura semasiográfica")d Las escrituras glotográficas ordinarias pueden estar divididas en dos grandes grupos:
Escrituras fonéticas
Las escrituras basadas completamente en el principio fonético, en que cada uno los signos representa algún tipo de sonido de la lengua hablada. Dentro de este tipo de escrituras puede distinguirse entre:
Alfabetos
En los que cada signo (o la mayor parte de ellos) representa un fonema de la lengua. Esto no es del todo exacto, porque algunos sonidos se pueden representar mediante dígrafos y/o trígrafos. Este es el tipo de escritura usado para todas las lenguas europeas y un buen número de lenguas africanas, americanas, oceánicas, etc.
Abyades o consonantarios
En los que solo algunos fonemas tienen representación gráfica, usualmente las consonantes, por lo que no constituyen una representación completa. Estos sistemas resultan más económicos desde el número de signos a costa de ser parcialmente ambiguos, aunque el contexto elimina la mayor parte de esa ambigüedad, por lo que leerlos correctamente requiere conocer la lengua en que están escritos.
Abugidas o pseudosilabarios
Constituyen una refinamiento de los abyades, al introducirse una manera no ambigua de marcar la vocal del núcleo silábico, sin que en general se emplee un signo diferente y aparte de la consonante. Las escrituras etiópicas, las usadas en la India o el silabario cri son en realidad «abúgidas» y no silabarios genuinos como frecuentemente se dice.
Silabarios
En los que cada signo generalmente representa una única sílaba, sin que exista necesariamante relación entre los signos de las sílabas que empiezan por el mismo sonido. La escritura ibérica es un ejemplo.
Escrituras ideográficas
Las escrituras basadas parcialmente en el principio ideográfico, en que algunos de los signos representan directamente un tipo de referente, un campo semántico, etc. En la práctica todas las escrituras plenamente desarrolladas que usan el principio ideográfico, lo combinan con signos que siguen el principio fonográfico. Ejemplos de este tipo de escrituras mixtas son:
La escritura china, y sus derivadas (sistemas de escritura del japonés por una parte y del coreano por otra).
Varios de los signos jeroglíficos egipcios y cuneiformes pertenecen a este grupo.
Un mismo sistema puede servir para muchas lenguas y una misma lengua puede estar representada por diferentes sistemas. Los grafemas fundamentales de una escritura pueden completarse con la utilización de diacríticos, de ligaduras y de grafemas modificados.
Funciones de la escritura[editar]
Desde la psicología, Gordon Wells (1987) explora el concepto de lo escrito e identifica cuatro niveles de uso, que no se deben considerar exactamente funciones en el sentido lingüístico: ejecutivo, funcional, instrumental y epistémico.e
El más básico es el ejecutivo, que se refiere al control del código escrito, a la capacidad de codificar y descodificar signos gráficos.
El funcional incluye la comunicación interpersonal y exige el conocimiento de los diferentes contextos, géneros y registros en que se usa la escritura.
El instrumental corresponde al uso de la lectoescritura como vehículo para acceder al conocimiento científico y disciplinario.
Y el epistémico se refiere al uso más desarrollado cognitivamente, en el que el autor, al escribir, transforma el conocimiento desde su experiencia personal y crea ideas.
La taxonomía (clasificación científica) de funciones lingüísticas de M. A. K. Halliday (1973) distingue dos categorías en el nivel epistémico: el uso heurístico y el imaginativo.
Florian Coulmas (1989, págs. 13-14) se refiere a esta última función como estética, además de incluir otra con la denominación de control social.
Después de estas consideraciones, podemos distinguir y clasificar los siguientes tipos de funciones:
La primera distinción será entre usos individuales (intrapersonales) o sociales (interpersonales):
Intrapersonales: el autor del escrito y su destinatario son la misma persona. Las principales funciones son:
Registrativa: la escritura permite guardar información sin límite de cantidad o duración. Se trata de la función mnemotécnica más básica que utilizamos corrientemente cuando anotamos direcciones y teléfonos, compromisos en agendas o ideas que se nos ocurren en un momento imprevisto. Requiere dominio del código escrito y su correspondencia con los sonidos.
Manipulativa: al ser bidireccional y planificada, la escritura facilita la reformulación de los enunciados, según las necesidades y las circunstancias. No siempre reproducimos literalmente lo escuchado, leído, visto o pensado. Escribir permite elaborar la información. Así preparamos el guion de una charla, etc.
Epistémica: subiendo otro peldaño del desarrollo cognitivo, la manipulación de datos permite al autor generar opiniones e ideas que no existían antes de iniciar la actividad escritora. Escribir se convierte en una potente herramienta de creación y aprendizaje de conocimientos nuevos. Todos hemos experimentado el poder epistémico de la escritura en situaciones cotidianas. Al tener que explicar por carta a un amigo una situación complicada o comprometida.
Interpersonales: el autor escribe para otros: un lector conocido o no, un grupo, una asociación, una comunidad lingüística, etc. La escritura se convierte en un instrumento de actuación social para informar, influir, ordenar, etc. Aquí también distinguimos varias funciones:
Comunicativa: la escritura permite interactuar con el prójimo en circunstancias nuevas: en diferentes lugares y tiempos, cuando lo escrito resulta más preciso o cortés. Esta función exige dominar los rasgos discursivos y gramaticales propios de cada género y tipo de texto.
Organizativa: desarrolla funciones ordenadoras, certificadoras o administradoras. Lo escrito garantiza derechos y deberes de la ciudadanía, informa al público lector, garantiza derechos al trabajador, etc.
Finalmente, la última función que participa de los usos intrapersonales tanto como de los interpersonales es la estética o lúdica. En cualquier situación, la escritura posee una dimensión placentera o de diversión.
Escrituras del mundo[editar]
Sistemas de escritura en el mundo.
Escrituras alfabéticas.
Caracteres árabes (abyad y variantes contextuales).
Caracteres bereberes (tifinagh).
Caracteres coreanos (hangul: sistema alfabético que agrupa las letras en bloques de dos a cuatro signos.
Caracteres cirílicos
Alfabeto georgiano
Caracteres hebraicos
Caracteres helénicos
Caracteres latinos
Véase también: Romanización (transliteración)
Caracteres vah
Alfabetos de la India (semisilábicos) casi siempre con variantes contextuales.
Devánagari
Bengalí
Guyaratí
Támil
Télugu
Gurmuki
Otros idiomas derivados del brahmánico
Camboyano
Laosiano
Tailandés
Tibetano
Caracteres escandinavos (runa).
Futhark
Nuevo futhark
Runas puntiagudas
Escrituras silábicas
Lineal B
Silabario inuktitut
Silabario cheroqui
Silabario vai
Silabario ki-ka-ku
Silabario shümom
Silabario mandombe
Caracteres japoneses kanas
Hiragana
Katakana
Escrituras logográficas (o emparentadas).
Escritura Maya
Caracteres chinos o sinogramas: Utilizados también por los japoneses que ellos llaman kanji. Los coreanos las emplean para escribir los nombres propios. Esta escritura no es realmente ideográfica, ya que un signo no corresponde siempre a una idea. Es monosilábica en chino.
Símbolos adinkra
Símbolos nsibidi
Caracteres tangut
Caracteres egipcios
Los jeroglíficos
Los jeroglíficos lineales
La escritura hierática (estos caracteres perdieron pronto su aspecto representativo).
La escritura demótica
Los jeroglíficos hititas
Escrituras cuneiformes
Caracteres sumerios
Escrituras no descifradas
Manuscrito Voynich
Codex Rohonczi
Rongo rongo
Escritura vincha
Véase también[editar]
Acrofonía
Alfabetización
Alfabeto
Ayuda:Sistemas de escritura
Braille (lectura)
Braquigrafía
Bustrofedon
Caligrafía
Caligrafía infantil
Cifra (matemática)
Cifrado (criptografía)
Comunicación
Criptografía
Emoticono
Escritura acrofonética
Estilística
Grafología
Historia de la escritura
Letra
Ligadura (tipografía)
Logograma
Mater lectionis
Ortografía
Palabra
Papiro
Signo diacrítico
Sistema de escritura
Tipografía
Notas y referencias[editar]
Volver arriba ↑ Este valor mágico y el prestigio dado muchas veces a la escritura ha sido observado por diversos antropólogos: en el siglo XIX Tylor decía que los carteros ágrafos del África cuando llevaban una carta escrita por los europeos creían que los signos escritos podían denunciar las acciones de tales carteros por eso cuando consideraban que estaban cometiendo una falta tapaban el texto escrito si estaba ante su presencia; en la primera mitad del siglo XX Claude Lévi-Strauss relata, en Tristes trópicos -capítulo "Una lección de escritura"- que un jefe de la etnia amazónida nambicuara se fijaba en cómo el propio Lévi-Strauss escribía sus apuntes, luego ese mismo jefe imitó sin entender el valor fonético de las mismas a las letras y se puso a dar una especie de sermón ante su pueblo "leyendo" las "letras" que había inventado.
Volver arriba ↑ En El grano de la voz (Le grain de la voix) Barthes explicita algo que nos puede parecer obvio pero que, precisamente por obvio, suele ser omitido en el estudio del tema: sí la comunicación verbal-oral humana permite algún grado de reflexión, la comunicación escritural permite al emisor revisar y reconsiderar varias veces, con varias reflexiones acomodadas a diversas oportunidades lo que el emisor humano —escritura mediante— quiere comunicar.
Volver arriba ↑ Algunos han supuesto ver en diversos métodos diferidos de comunicación formas de escritura: por ejemplo en el wampum de los indoamericanos del América del Norte o en los quipus de los andinos (principalmente los quechuas), incluso se han supuesto escrituras precolombinas grabadas en palmas o diseñadas en porotos del tipo pallars y en algunos glifos de la Región intermedia (por ejemplo hallados en la región andina de la actual Colombia. Sin embargo los wampum aunque tenían muchos puntos en común con la escritura no llegaron siquiera a la capacidad comunicacional de conceptos que adquirieron los primitivos jeroglíficos y en cuanto a los quipus aunque esta curiosa forma de nudos parecía a priori encaminada a transformarse en una forma de escritura, en los hechos se restringió a una especie de notación mnemotécnica de uso estadístico practicada por los quipucamayoc (contadores especializados) del Tawantinsuyu.
Volver arriba ↑ Los escritos de las tribus yukaghir son uno de los ejemplos más conocidos de "escritura semasiográfica".
Volver arriba ↑ En el caso de Gordon Wells se nota algún influjo de lo más serio del posestructuralista y luego protoposmodernista Michel Foucault quien había por su parte, abrevado y luego aparentemente repudiado los influjos de Claude Lévi-Strauss, de Jacques Lacan e incluso quizás algo de los obras La imaginación y Lo imaginario del existencialista-racionalista Jean-Paul Sartre.

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2. Ciudad

Ciudad

Una ciudad es un área urbana en la que funciona fundamentalmente la industria y los servicios. Se diferencia de otras entidades urbanas por diversos criterios, entre los que se incluyen población, densidad poblacional o estatuto legal, aunque su distinción varía entre países. La población de una... Ver mas
Una ciudad es un área urbana en la que funciona fundamentalmente la industria y los servicios. Se diferencia de otras entidades urbanas por diversos criterios, entre los que se incluyen población, densidad poblacional o estatuto legal, aunque su distinción varía entre países. La población de una ciudad puede variar entre unas pocas centenas de habitantes hasta una decena de millones de habitantes. Las ciudades son las áreas más densamente pobladas del mundo, por ejemplo São Paulo con sus cerca de 20 millones de habitantes1 tiene una densidad poblacional aproximadamente 7160 habitantes por kilómetro cuadrado, mientras que todo Brasil posee poco más de 22 hab/km².
El término ciudad suele utilizarse para designar una determinada entidad político-administrativa urbanizada. Sin embargo, la palabra también se usa para describir un área de urbanización contigua (que puede abarcar diversas entidades administrativas). Por ejemplo, la ciudad de Londres propiamente dicha tiene aproximadamente 8 millones de habitantes. No obstante, cuando alguien se refiere a la ciudad de Londres, suele referirse a su área metropolitana, es decir, al conjunto de su área urbanizada, la cual tiene aproximadamente 15 millones de habitantes. Otro claro ejemplo es la ciudad mexicana de Monterrey, que tiene un área metropolitana formada por 11 municipios, y cuyos puntos importantes están distribuidos por toda el área metropolitana, a la cual popularmente se le conoce como Monterrey. La ciudad de México y su zona metropolitana con más de 25 millones de habitantes es otro ejemplo.2 También podría usarse como ejemplo la confusión que se crea cuando se habla del Área Metropolitana de Buenos Aires, ya que el Gran Buenos Aires junto con la Ciudad Autónoma de Buenos Aires son confundidos como una sola ciudad, “Buenos Aires”, pero el Gran Buenos Aires es parte de la Provincia de Buenos Aires, y la ciudad de Buenos Aires es la capital de la República Argentina y son gobernadas por distintas instituciones, además la Ciudad Autónoma de Buenos Aires tiene capacidades de autogobierno casi idénticas a las de una provincia argentina. Tokio, muchas veces descrita incorrectamente como una ciudad, es en realidad una provincia de Japón, formada por 23 barrios diferentes. Santiago de Chile es una ciudad conformada por 37 municipios, todo el conjunto en general se le conoce como Gran Santiago.

La Ciudad de México y su zona metropolitana cuenta con más de 25 millones de habitantes.
Índice [ocultar]
1 Concepto de ciudad
1.1 Distintas definiciones
1.2 El título de ciudad
1.2.1 Nomenclátores de España
1.2.2 Nomencladores de Cuba
1.2.3 Nomencladores de Chile
2 Historia
3 Ciudades en la actualidad
3.1 Geografía
3.2 Administración
3.3 Economía
3.4 Metrópolis
3.5 Crecimiento urbano
3.6 Ciudades globales
4 Parques urbanos
5 Distinción entre pueblos, villas y ciudades
6 Véase también
7 Referencias
8 Bibliografía
9 Enlaces externos
Concepto de ciudad[editar]

Con el nombre de ciudad se designan realidades extremadamente diferentes: la localidad portuguesa de Trancoso (izquierda), desde 2004 supera los 10 000 habitantes (10 889), con lo que cumple el criterio numérico habitualmente empleado. Por otra parte, Madrid (derecha), con 3 213 271 habitantes, es muy habitualmente designada con su título medieval de villa, o con su doble condición de Villa y Corte.

No todas las ciudades se caracterizan por los grandes rascacielos.[cita requerida] En Europa, ciudades clásicas como Lisboa destacan por una arquitectura de edificios de estilo conservador.
La Conferencia Europea de Estadística de Praga, celebrada en 1966, propuso, sin aceptación, considerar como ciudades las aglomeraciones de más de 10 000 habitantes y las de entre 2000 y 10 000 habitantes siempre que la población dedicada a la agricultura no excediera del 25 % sobre el total.3 A partir de 10 000 habitantes, todas las aglomeraciones se consideran ciudades, siempre que éstos se encuentren concentrados, generalmente en edificaciones colectivas y en altura, y se dediquen fundamentalmente a actividades de los sectores secundario y terciario (industria, comercio y servicios). Esta definición ha quedado en desuso, por lo que, a falta de una regla global, cada país ha creado sus propias reglas adaptadas a sus características particulares.
El concepto político de ciudad se aplica principalmente a conglomerados urbanos con entidad de capitalidad y mayor importancia en la región y que asume los poderes del Estado o nación. Será la ciudad capitalina, pero por extensión se aplica la denominación a cualquiera entidad administrativa con alguna autonomía a nivel de municipio, siendo las demás denominaciones, como pueblo, genéricas y optativas.
En el concepto religioso, tanto en la Alta Edad Media como en otros periodos como el Renacimiento y anteriormente al siglo XII, sólo era ciudad la que dentro de sus murallas tuviera una catedral donde un obispo ostentase su propia cátedra; ya que en el pasado las catedrales eran también centros docentes. En algunos países europeos como Francia o España, durante la Edad Media y la Inquisición, dentro del concepto político sólo fue considerada ciudad como tal la que tuviese su propia catedral o que fuese sede de una arquidiócesis, llegándose a dar el caso de que en una misma ciudad con más de una arquidiócesis se construyese más de una catedral, en dedicación a cada patrón.
Es pues una definición administrativa del estado político, región geográfica o comunidad autónoma, que tienen una ciudad central y pueblos o ciudades menores. La geografía urbana y la sociología urbana estudian ambos aspectos desde el punto de vista de la geografía humana y la sociología con la ecología humana. Asimismo, la ecología urbana estudia la ciudad como un ecosistema y analiza los flujos de materia y energía entre la ciudad y su entorno.
Distintas definiciones[editar]
La definición de lo que se entiende bajo el concepto de «ciudad» no sólo varía según las específicas leyes o reglamentos de cada país, sino también conforme a las distintas apreciaciones de cada especialista. Algunas de estas interpretaciones son:
Max Sorre: una aglomeración de hombres más o menos considerable, densa y permanente, con un elevado grado de organización social: generalmente independiente para su alimentación del territorio sobre el cual se desarrolla, e implicando por su sistema una vida de relaciones activas, necesarias para el sostenimiento de su industria, de su comercio y de sus funciones.4
Max Derruau: La ciudad es una aglomeración importante organizada para la vida colectiva y en la que una parte notable de la población vive de actividades no agrícolas.5
Kingsley Davis: Una ciudad es una comunidad de considerable magnitud y de elevada densidad de población que alberga en su seno una gran variedad de trabajadores especializados no agrícolas, amén de una élite cultural e intelectual.6
Manuel de Terán: Es una agrupación más o menos grande de hombres sobre un espacio relativamente pequeño, que ocupan densamente, que utilizan y organizan para habitar y hacer su vida, de acuerdo con su estructura social y su actividad económica y cultural.7
P. George: las "pequeñas ciudades" son: las agrupaciones densas de viviendas en el interior de las cuales todos los desplazamientos funcionales se realizarían a pie; esto lleva a individualizar núcleos cuya población oscila entre menos de 10 000 y más de 50 000 habitantes, según las regiones.8
La ciudad es una realidad física, tangible. Pero también es, inequívocamente, una construcción social: es el proyecto de una sociedad, de un lugar y un momento determinado, con su ideología, su cultura, su ética y sus valores, sus relaciones sociales en interdependencia con una economía siempre compleja.9
El Diccionario de la Academia Francesa (Dictionnaire de l'Académie française), desde la edición de 1694 hasta la de 1835, definió a la ciudad como «la reunión de muchas casas dispuestas en calles y encerradas dentro de un recinto común que suele ser de muros y fosos».
El Diccionario de la Real Academia Española (de la RAE) define a la ciudad como un «conjunto de edificios y calles, regidos por un ayuntamiento, cuya población densa y numerosa se dedica por lo común a actividades no agrícolas».
El título de ciudad[editar]
En la organización política del territorio, en las que los diversos núcleos poblacionales tenían diferentes privilegios, el título de ciudad se le daba a algunos de ellos y les otorgaba mayores preferencias que a las villas. En el mismo sentido que las villas, que solían obedecer al fuero común otorgado por el rey (usualmente era su fundador), al contrario de las anteiglesias o aldeas (núcleos de población bajo la jurisdicción de un Señor), el estatus de ciudad era el reconocimiento de algún hecho singular en el que la población había participado activamente.
Nomenclátores de España[editar]
En los nomenclátores de España, ciudad es una de las categorías asignadas a las entidades singulares de población, entendida categoría como la «calificación otorgada o tradicionalmente reconocida» a las entidades.
Junto con la categoría de ciudad, las entidades mayores (en población), corresponden también a la categoría de villa. Ambas categorías corresponden, mayoritariamente, a entidades urbanas. La distinción entre ambas categorías se corresponde a criterios históricos. Así, según el Diccionario de la lengua española de la Real Academia Española, una de las acepciones de ciudad es:
4. Título de algunas poblaciones que gozaban de mayores preeminencias que las villas.
Diccionario de la lengua española de la Real Academia Española, 22ª edición.
Actualmente, la diferenciación entre ciudad y villa no guarda ninguna relación con el tamaño o importancia de la entidad, ni existe una jerarquía entre ambas categorías. Por ejemplo, la villa de Madrid es la capital de España y supera en número de habitantes a la ciudad de Barcelona.
Nomencladores de Cuba[editar]
La Oficina Nacional de Estadísticas de Cuba10 reconoce como ciudad a las poblaciones urbanas de más de 20 000 habitantes, mientras que las poblaciones de carácter urbano entre 2000 y 20 000 habitantes son catalogados como pueblos. Dentro de las ciudades se distinguen tres categorías:
De primer orden (más de 100 000 hab)
De segundo orden (más de 50 000 hab)
De tercer orden (más de 20 000 hab)
Esta clasificación es independiente del estatus político-administrativo de la ciudad, no obstante 13 de las 15 capitales provinciales son ciudades de primer orden y 72 de los 168 municipios del país tienen como cabecera una ciudad.
Nomencladores de Chile[editar]
Artículo principal: Anexo:Ciudades de Chile
Durante la Colonia y el primer siglo de la República, la calidad de ciudad en Chile sólo se podía obtener mediante decreto, fuera éste real11 o gubernamental,12 y sólo para el caso de aquellas localidades que previamente hubieran sido catalogadas de villa. Luego esta forma de catalogar a las ciudades fue dejada en desuso.
Actualmente, la calificación de ciudad es realizada, para efectos puramente estadísticos, por el Instituto Nacional de Estadísticas, que establece que son ciudades las localidades urbanas cuya población es igual o superior a los cinco mil (5000) habitantes.13 También, clasifica las ciudades en:
La Conurbación Metrópoli de Santiago o Gran Santiago, capital y mayor representación urbana del país.
Las demás conurbaciones producto de la unión entre dos o más centros urbanos de origen y desarrollo independiente, como el Gran Valparaíso, el Gran Concepción, o la conurbación La Serena-Coquimbo.
Historia[editar]
Artículo principal: Historia de la ciudad

Génova en 1493.

Mapa de la porción central de Detroit, Estados Unidos, 1895.
La historia de las ciudades del mundo es en general larga, dado que las primeras ciudades habrían surgido entre quince a cinco mil años atrás, como asentamientos permanentes poco complejos. Las sociedades sedentarias que viven en ciudades son frecuentemente llamadas civilizaciones. La rama de la historia y del urbanismo encargada del estudio de las ciudades y del proceso de urbanización es la historia urbana. Las primeras ciudades verdaderas son a veces consideradas aquellos grandes asentamientos permanentes donde sus habitantes ya no eran los simples dueños de las áreas cercanas al asentamiento, sino que pasaron a trabajar en ocupaciones más especializadas en la ciudad, donde el comercio, la provisión de alimentos y el poder fueron centralizados.
Usando esta definición, las primeras ciudades conocidas aparecieron en Mesopotamia (Ur, por ejemplo), a lo largo del río Nilo, en el valle del Indo y en China, entre aproximadamente siete a cinco mil años atrás, siendo generalmente resultado del crecimiento de pequeñas aldeas y/o de la fusión de pequeños asentamientos. Antes de esta época, los asentamientos raramente alcanzaron algún tamaño significativo, aunque hay casos excepcionales como Jericó, Çatal Höyük y Mehrgarh. Harappa y Mohenjo-Daro, ambas ciudades del valle del Indo, eran las más populosas de estas antiguas ciudades, con una población conjunta estimada entre 100 y 150 mil habitantes.
El crecimiento de los imperios antiguos y medievales coadyuvó en la aparición de grandes ciudades capitales y sedes de la administración provincial, como Babilonia, Roma, Antioquía, Alejandría, Cartago, Seleucia del Tigris, Pataliputra (localizada en la actual India), Chang'an (localizada en la actual República Popular de China), Constantinopla (actual Estambul), y, posterior y sucesivamente, diversas ciudades chinas e indias. Roma contaba con más de un millón de habitantes en el siglo I a. C., siendo considerada por muchos como la única ciudad a superar esta marca hasta el inicio de la Revolución industrial. En la antigua Roma se denominaba ciudad (cívitas) a la zona habitada por ciudadanos (cívis), los cuales eran aquellos que poseían derechos ciudadanos, independientemente de su actividad (fuera la industria, la agricultura o los servicios). Otros grandes centros administrativos, comerciales, industriales y ceremoniales emergieron en otras áreas, siendo considerada Bagdad como la primera ciudad en batir la marca del millón de habitantes, que ostentaba Roma.
Durante la Edad Media en Europa, una ciudad era tanto una entidad político-administrativa como una agrupación de casas. En la España medieval y del Renacimiento, una ciudad era la población que no tenía señor y era regida directamente por el rey. Tenía el privilegio de enviar procuradores a las cortes para negociar las tasas y gabelas que le pudieran ser impuestas, a cambio de fueros. Esta calificación de ciudad era independiente del tamaño, así, Madrid, capital de España desde 1561, no era ciudad sino villa, estatus que aún conserva. Algunas ciudades, excepcionalmente, tales como Venecia, Génova o Lübeck, se convirtieron en ciudades-estados poderosas, tomando en ocasiones el control de las tierras próximas o estableciendo extensos imperios marítimos. Tal fenómeno no se limitó solamente a Europa, sino que se dieron casos como el de Sakai, que poseía un considerable grado de autonomía en el Japón medieval. En Europa se consideraban las ciudades más importantes de esta época Venecia, Róterdam, Florencia y Lisboa, las cuales crecieron todas al alero de sus puertos y un rol importante en el intercambio comercial.
A medida que las ciudades-estados situadas en los litorales del Mediterráneo y del mar Báltico comenzaban a desaparecer a partir del siglo XVI, las grandes capitales europeas se beneficiaron del incremento del comercio que surgió fruto de la colonización de América y el establecimiento de una economía transatlántica. Hacia finales del siglo XVIII, Londres se había convertido en la mayor ciudad del mundo, con una población que se aproximaba al millón de habitantes, con París, Bagdad, Pekín, Estambul y Kioto como otras grandes ciudades. Pero fue el inicio de la Revolución Industrial y el crecimiento de la industria moderna, a fines del siglo XVIII, lo que permitió la urbanización masiva y el surgimiento de nuevas grandes ciudades, primeramente en Europa, y luego en otras regiones, a medida que las nuevas oportunidades generadas en las ciudades hicieran que un gran número de emigrantes provenientes de comunidades rurales se instalasen en áreas urbanas.
Véanse también: Población estimada de ciudades históricas, Ciudad griega y Ciudad romana.
Ciudades en la actualidad[editar]
Geografía[editar]

Urbanización mundial hacia 1995.
Actualmente, las grandes ciudades son mucho mayores y más populosas que en tiempos pasados. Un ejemplo es París, que en 1400, tenía 225 mil habitantes en 8 km² de área. Hoy en día, la ciudad cuenta con 2,2 millones de habitantes y 105 km², y su región metropolitana posee más de 11,2 millones de habitantes y 14 518 km² de área.
En Estados Unidos y en Canadá, el padrón más común de las vías públicas es el plan hipodámico o de damero, esto es, arterias viales corriendo paralelas entre sí, con otras calles paralelas cortándolas perpendicularmente. Este sistema fue también usado por millares de años en China, y por los españoles al fundar ciudades en América. En Europa, dado que la mayoría de las ciudades no se planificaron de antemano, su sistema de vías públicas, calle y avenidas se extienden desorganizadamente por la ciudad. Muchas de las murallas que cercaban las antiguas ciudades europeas dieron lugar a modernas vías públicas de alta capacidad.
Comúnmente, las grandes ciudades poseen un distrito financiero, donde se localizan instituciones financieras, sedes de grandes compañías y centros comerciales. Personas de todas partes de la ciudad (así como de ciudades vecinas) acuden a este centro financiero a trabajar diariamente. Éste generalmente es pequeño en área, pero puede albergar hasta decenas de miles de puestos de trabajo, gracias a la existencia de los rascacielos. La región de la City de Londres propiamente dicha, a modo de ejemplo, centro financiero de la región metropolitana de Londres, posee 2900 km² y 8,6 millones de habitantes permanentes, y más de 300 mil personas de otros lugares de la región metropolitana van a la City a trabajar cada día.
Administración[editar]

Las zonas edificadas (en gris) se extienden más allá de las fronteras de Londres y sus distritos.
La administración de las ciudades corresponde a distintas instituciones, dependiendo de cada país. Entre las denominaciones más corrientes que se emplean para designar al órgano administrativo de una ciudad se encuentran municipalidad, ayuntamiento y prefectura. Estas organizaciones son responsables por la planificación de la ciudad, y de acuerdo a las competencias dadas por las respectivas legislaciones nacionales, pueden encargarse de la administración del sistema de transporte público, del sistema escolar y de bibliotecas públicas, de policía y de bomberos. La administración de una ciudad está encabezada generalmente por un alcalde o presidente municipal y/o un concejo, todos elegidos por votación popular (en regímenes democráticos). Habitualmente está a cargo de velar por los intereses de sus conciudadanos, representándolos ante la autoridad jerárquica mayor, además de impulsar políticas locales para mejorar su calidad de vida, como programas de salud o deporte, y combatir contra la delincuencia, entre otras diversas tareas. Su presupuesto proviene por lo general de fondos nacionales y de ciertos ingresos propios, como permisos de comercio, edificación o impuestos específicos.
Algunas grandes ciudades suelen subdividirse administrativamente en comunas, barrios, distritos, delegaciones o pedanías.
Véanse también: Administración local, Municipalidad y Ayuntamiento.
Economía[editar]

Puerto Madero, donde se evidencia el dinamismo del sector de la construcción14 en la ciudad de Buenos Aires, Argentina.

Mercado de El Rastro, en Madrid.

Próspero, el mayor punto comercial, donde gira la economía de la ciudad de Iquitos.
Actualmente, la economía de las ciudades es general y altamente diversificada, variando entre ciudades. Ya que la economía urbana nunca se basa solamente en un determinado sector económico, varias ciudades dependen principalmente de un único, o de algunos pocos, sectores económicos. Algunas ciudades, sin embargo, aún dependen mucho de la agricultura y la ganadería, tales como Saskatoon. La economía de las grandes ciudades tiende a ser más diversificada, mas esto no siempre sucede. En las ciudades de mayor tamaño, la industria manufacturera es casi siempre una de las principales fuentes de ingresos, generando miles de empleos, aunque la industria ya no es actualmente la mayor actividad económica de las ciudades, traspasando esta posición al sector servicios. En varias grandes ciudades, miles de personas trabajan diariamente en oficinas e instituciones financieras. Urbes como Nueva York, Tokio, Londres, París y Hong Kong son grandes polos financieros, donde esta actividad es la principal fuente de ingresos de la ciudad. En otras ciudades, como Roma, Quebec y Foz do Iguazú, dependen enormemente del turismo. Diversas ciudades poseen una economía altamente diversificada, es decir, donde todos los sectores tienen aproximadamente la misma importancia, por lo que están menos vulnerables a recesiones económicas en comparación a aquellas ciudades que dependen de un sector económico en particular.
Metrópolis[editar]
Artículo principal: Área metropolitana

Tokio, una Metrópolis de Japón.
Una metrópolis es un gran centro poblacional, que consiste en una gran ciudad central (a veces, dos o más) y su zona adyacente de influencia, constituida por otras ciudades y/o localidades menores y relativamente próximas. Generalmente, las metrópolis forman conurbaciones, formando una única área urbana. Por ejemplo, la Ciudad de México es una ciudad central, y con Naucalpan, Ecatepec de Morelos, Tultitlán y otras localidades adyacentes juntas forman una conurbación, conocida como "Zona Metropolitana de la Ciudad de México".
Sin embargo, una metrópolis no necesita estar obligatoriamente formada por una única área urbanizada contigua, pudiendo designarse como metrópolis la unión de dos o más áreas urbanizadas intercaladas con áreas rurales. Las ciudades que forman una metrópolis tienen un alto grado de integración entre sí. Una región formada por diversas metrópolis localizadas próximas entre sí son conocidas como megalópolis. Actualmente, las metrópolis más populosas del mundo, que poseen entre 10 y 40 millones de habitantes, son Tokio, Ciudad de México, Seúl, Nueva York, Buenos Aires y São Paulo.
Crecimiento urbano[editar]
Según cálculos fidedignos, el crecimiento de la población urbana es asombroso, pues supera el millón de personas semanalmente. Más de doscientas ciudades de los países en vías de desarrollo sobrepasan el millón de habitantes, y hay unas veinte metrópolis con más de diez millones de residentes. Además, no se prevé que aminore el aumento. De acuerdo con un informe del Instituto Worldwatch, la ciudad nigeriana de Lagos, “tendrá 25.000.000 de habitantes en el año 2015, con lo que la decimotercera ciudad más grande del mundo pasará a ser la tercera”.
Ciudades globales[editar]
Artículo principal: Ciudad global

Nueva York, una de las ciudades más influyentes en la economía mundial.
Una ciudad global es un gran centro bancario, comercial, financiero, político e industrial. El término ciudad global (que no debe ser confundido con megalópolis o con megaciudad) fue inventado por la socióloga Saskia Sassen en 1991. La expresión megaciudad se refiere a una gran área urbana, mientras que una ciudad global se distingue por su gran influencia a nivel regional, nacional e internacional. Las ciudades globales, según Sassen, tienen más características semejantes entre sí que con otras ciudades de su mismo país.15
La noción de ciudad global visualiza a la ciudad como un contenedor donde habilidades y recursos están concentrados. Cuanto más una ciudad es capaz de concentrar habilidades y recursos, más próspera y poderosa es, volviéndose suficientemente poderosa para influenciar lo que ocurre alrededor del mundo. Críticos de esta noción alegan la ambigüedad de la expresión "poder". En una ciudad global, poder se refiere primariamente poder económico y/o político y, por lo tanto, puede no incluir ciudades que son poderosas en otros sentidos. Por ejemplo, ciudades como Roma o Jerusalén son poderosas en términos históricos y religiosos.
Parques urbanos[editar]
En 2000, los líderes municipales firmaron la Carta de Aalborg, una iniciativa comunitaria conocida como la Agenda 21, que promovía el desarrollo sostenible de las ciudades bajo principios medioambientales. Las principales directrices orientadoras de las actuaciones que debían emprenderse estaban centradas en los ciclos de los recursos naturales en las ciudades, la calidad del medio ambiente urbano y la planificación territorial y urbanística. Sobre la calidad del medio ambiente urbano en concreto, las actuaciones debían encaminarse a mejorar y proteger el entorno natural urbano con una planificación de los usos del suelo adecuada, la creación de parques, zonas verdes y de uso social y la recuperación de espacios de interés. Esta Agenda 21 surge ante la preocupación por la masiva urbanización mundial. Se espera que dentro de 35 años el número de población que vive en las ciudades se multiplique por tres, lo cual hace necesario un cambio que garantice la calidad de vida de las ciudades futuras. Tradicionalmente los parques han cumplido tres funciones, satisfacer las demandas recreativas y de ocio de los ciudadanos, mejorar la calidad de vida y ayudar a estructurar el entramado urbano. Estas funciones son de vital importancia para la vida de la población dentro de las ciudades, sin embargo aunque la consideración social de estas zonas verdes es muy positiva, es necesaria una mayor implicación por parte de todos los actores, (instituciones gubernamentales, ciudadanos y medios de comunicación) para conseguir que los parques contribuyan de forma eficaz a la sostenibilidad de las ciudades.
Distinción entre pueblos, villas y ciudades[editar]
La diferencia entre pueblo, villa y ciudad está entendido diferentemente por diferentes partes del mundo. Algunos idiomas tienen una distinción cuatripartita, como los idiomas ibéricos portugués y español, por ejemplo: aldeia (aldea),povo (pueblo) ,vila (villa), y cidade (ciudad). Otros tienen distinción bipartita, como el francés: village (pueblo/villa) y ville (ciudad).
Aunque en el mundo hispanohablante, no hay consenso universal sobre las distinciones exactas. El término se puede usar para villas dotadas de posición de ciudad, o para una villa que ejerce control sobre otras villas vecinas. No obstante, los términos se suelen entender así en el mundo hispanohablante:
Aldea: núcleo muy pequeño de población sin ningún personal de la administración trabajando ni a tiempo completo ni parcial. Pueblo: núcleo pequeño de población, con algún personal de la administración trabajando, pero sin Ayuntamiento propio. Villa: núcleo de población, con Ayuntamiento propio y otro personal de la administración. Ciudad: núcleos, con Ayuntamiento propio y con personal para casi la totalidad de todos los servicios administrativos.
La definición es borrosa, porque históricamente la administración se entendía de manera religiosa, es decir: en la aldea había ermitas no atenidas, en los pueblos había parroquias con curas compartidos con otros pueblos, en las villas había curas permanentes y en las ciudades había autoridades religiosas (obispo). Al laicizarse la hispanidad esta definición histórica ha perdido sentido y el uso de los términos es ahora un tanto ambiguo.
Aunque ciudad puede referirse a una aglomeración, suburbios y satélites incluso, no se aplica a una conurbación (grupo) de áreas urbanas distintas, ni a un área metropolitana.

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3. Rueda

Rueda

La rueda es una pieza mecánica circular que gira alrededor de un eje. Puede ser considerada una máquina simple, y forma parte del conjunto denominado elementos de máquinas. Es uno de los inventos fundamentales en la Historia de la humanidad, por su gran utilidad en la elaboración de alfarería... Ver mas
La rueda es una pieza mecánica circular que gira alrededor de un eje. Puede ser considerada una máquina simple, y forma parte del conjunto denominado elementos de máquinas.
Es uno de los inventos fundamentales en la Historia de la humanidad, por su gran utilidad en la elaboración de alfarería, y también en el transporte terrestre, y como componente fundamental de diversas máquinas. El conocimiento de su origen se pierde en el tiempo, y sus múltiples usos han sido esenciales en el desarrollo del progreso humano.
Índice [ocultar]
1 Restos arqueológicos
2 Véase también
3 Notas y referencias
3.1 Notas
3.2 Referencias
4 Enlaces externos
Restos arqueológicos[editar]
En febrero de 2003, en unos pantanos 22 km al sur de Liubliana, capital de Eslovenia, se halló una rueda cuya antigüedad data de entre el 3100 a. C.-3350 a. C.). Se la halló junto con su eje; mide 72 cm de diámetro y está hecha de madera de fresno, mientras que el eje, que giraba junto con las ruedas, era de roble, más duro.1 Por otro lado, en el llamado Estandarte de Ur, proveniente de la ciudad de Ur en la Mesopotamia meridional, que data de 2500 a. C. aproximadamente, se representa un carro tirado por onagros, la representación más antigua conservada de la rueda como elemento propulsor.

Rueda maciza de madera encontrada en Blair Drummond. Primera evidencia de transporte rodado en Gran Bretaña.
Tres partes de una rueda maciza de madera se encontraron en Blair Drummond Moss (Valle del Forth, Escocia). Son la evidencia más temprana de transporte rodado en Gran Bretaña al haberse datado en el 1255 a. C.nb 1 3 4
La rueda, seguramente, merece un lugar de honor en cualquier lista de grandes inventos. Una civilización industrializada es inconcebible sin ella. Su invención era tal vez inevitable, pero se tardó bastante en aparecer al lado del ser humano. Muchas civilizaciones, incluyendo los incas y los aztecas se las arreglaban bastante bien sin ruedas. La más antigua evidencia del uso de la rueda (un pictograma de Sumeria, el moderno Irak) data del año 3500 antes de Cristo. El invento se difundió rápidamente en el mundo Occidental.

Rueda de Fórmula 1.

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4. Construcciones con arcos

Construcciones con arcos

Desde antiguo se elaboraban los arcos auxiliándose de cimbras: una estructura auxilar de madera que ofrece el soporte inicial de las dovelas antes de la colocación de la clave. Dicho soporte o armadura tien forma de celosía y tiene como misión soportar el peso de los elementos del arco hasta que... Ver mas
Desde antiguo se elaboraban los arcos auxiliándose de cimbras: una estructura auxilar de madera que ofrece el soporte inicial de las dovelas antes de la colocación de la clave. Dicho soporte o armadura tien forma de celosía y tiene como misión soportar el peso de los elementos del arco hasta que se encaja la clave.3 La colocación de la dovela central que cierra el arco (denominada clave) genera el encaje solidario de las dovelas. Por regla general este último elemento del arco se suele encajar entre las contra-dovelas del arco a martillazos (generalmente con un martillo de madera) cerrando la estructura por completo.
Una vez encajada esta última piedra se procede al descimbrado, es decir al desmontaje de la estructura auxilar de madera. Justo en ese instante el arco, ya liberado de su cimbra, entra en carga. Las cimbras se elaboraban de madera y su empleo, por regla general encarecía la construcción de arcos. Gran parte del estudio de elaboración de arcos, consistía en poder hacerlos con cimbras sencillas. Al ser retiradas las cimbras de madera, las dovelas del arco empiezan a entrar en compresión unas con otras. Es por esta razón por la que el descimbrado se realizaba con sumo cuidado, y en un orden preciso. De esta forma no se sometía al arco a tensiones añadidas o descentradas. Existe en la literatura ejemplos de desplome de arcos en el proceso de descimbrado.

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5. Leyes escritas

Leyes escritas

El Derecho escrito es un sistema jurídico que posee una normativa recogida por escrito; se opone al concepto de usos y costumbres, que da origen al Derecho consuetudinario. Habitualmente se entiende por tal al Derecho expresado en una ley (Derecho legislado), emitida por un legislador... Ver mas
El Derecho escrito es un sistema jurídico que posee una normativa recogida por escrito; se opone al concepto de usos y costumbres, que da origen al Derecho consuetudinario. Habitualmente se entiende por tal al Derecho expresado en una ley (Derecho legislado), emitida por un legislador, promulgada y publicada para su cumplimiento.
La legislación escrita comienza con la historia y la civilización en Sumeria (Código de Hammurabi, véase Historia de las instituciones en la antigüedad). Los legisladores griegos (Solón, Licurgo, Clístenes) que daban leyes a sus polis fueron venerados como héroes. En la Antigua Grecia se entendía el respeto de la ley como la condición de ciudadanía y de libertad, al concebir cada individuo su sujección a la comunidad política y sus normas no como resultado de la dependencia de otro hombre más fuerte o más digno, sino como la sumisión a un principio inmaterial ("la ley es el rey", nomos basileus), incluso cuando se está en desacuerdo con ella o acarrea la propia muerte (suicidio de Sócrates). El Derecho romano era principalmente un Derecho escrito (ius scriptum),1 mientras que el de los pueblos germánicos era consuetudinario. Varios reinos germánicos que se establecieron en el Imperio Romano de Occidente, especialmente los godos y los francos, fueron publicando leyes o cuerpos legales escritos.
En general, en la Europa del norte predomina la tradición jurídica del Derecho consuetudinario, mientras que la Europa meridional, de tradición grecolatina, es el ámbito del Derecho escrito; incluso el territorio de Francia se dividía en dos mitades, según predominaba una tradición jurídica u otra (véase Antiguo Régimen en Francia). Las consecuencias de ello se extendían a múltiples cuestiones, como el grado de libertad de los jueces para innovar en Derecho y sentar precedentes, aplicando su propia jurisprudencia, en casos previstos o no en la normativa escrita o la costumbre.

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6. Sistema sexagesimal

Sistema sexagesimal

El sistema sexagesimal es un sistema de numeración posicional que emplea como base aritmética el número 60. Tuvo su origen en la antigua mesopotamia, en la civilización sumeria. También fue empleado por los árabes durante el califato omeya. El sistema sexagesimal se usa para medir tiempos (horas... Ver mas
El sistema sexagesimal es un sistema de numeración posicional que emplea como base aritmética el número 60. Tuvo su origen en la antigua mesopotamia, en la civilización sumeria. También fue empleado por los árabes durante el califato omeya. El sistema sexagesimal se usa para medir tiempos (horas, minutos y segundos) y ángulos (grados) principalmente.
Nótese que el sistema sexagesimal se empleaba sólo formalmente en cálculos técnicos, ya que los nombres de los números en sumerio, acadio y otras lenguas de los numerales no seguían un sistema sexagesimal propiamente dicho, sino que como los numerales de la mayor parte de lenguas del mundo tenían nombres basados en el sistema decimal o vigesimal (no se conocen sistemas lingüísticos de numerales que no se basen en la base 10 o 20).
Índice [ocultar]
1 Introducción
2 Suma y resta del sistema sexagesimal en las matemáticas
3 Origen
4 El uso astronómico en el origen
5 Ejemplos
6 Fracciones
7 Tablas de multiplicar
8 Búsqueda de números primos
9 Referencias
9.1 Bibliografía
9.2 Notas
10 Enlaces externos
Introducción[editar]
El número 60 tiene la ventaja de tener muchos divisores (1, 2, 3, 4, 5, 6, 10, 12, 15, 20, 30 y 60), con lo que se facilita el cálculo con fracciones. Nótese que 60 es el número más pequeño que es divisible por 1, 2, 3, 4, 5 y 6.
El uso del número sesenta como base para la medición de ángulos, coordenadas y medidas de tiempo se vincula a la vieja astronomía y a la trigonometría. Era común medir el ángulo de elevación de un astro y la trigonometría utiliza triángulos rectángulos. En la Antigüedad, lo que ahora llamamos números enteros positivos —excluido el cero— eran los únicos números "bona fide". Los números racionales actuales eran considerados razones entre números enteros, pues la filosofía imperante recurría a la proporción y una fracción, en definitiva, era una comparación proporcional entre dos segmentos de valores enteros. Todo esto vinculado a lo que llamamos mínimo común múltiplo. Todos los triángulos rectángulos de lados enteros tienen la propiedad de que el producto de sus tres lados es siempre un múltiplo de sesenta. Si uno de los catetos es primo, el otro es al menos múltiplo de doce y resulta múltiplo de sesenta si también la hipotenusa es prima. Si no hay cateto primo, un cateto es divisible por tres y el otro por cuatro; cualquiera de los tres lados es múltiplo de cinco. Esta penúltima afirmación tiene por excepción al triángulo sagrado egipcio, que tiene un cateto primo y la hipotenusa prima, pero el cateto compuesto es múltiplo de cuatro: (3, 4, 5), aunque el producto es sesenta. Otros ejemplos de triángulos con cateto e hipotenusa primos son: (11, 60, 61) y (71, 2520, 2521).
Quedan vestigios del sistema sexagesimal en la medición del tiempo. Hay 24 horas en un día, 60 minutos en una hora y 60 segundos en un minuto. Las unidades menores que un segundo se miden con el sistema decimal.
Este método de calcular unidades también se usa en tipografía, donde las únidades básicas cícero o pica se dividen en doce puntos, que a su vez se dividen en décimas de punto. Además de las razones históricas que pueda haber en el origen de esta forma de calcular el tamaño de los tipos de imprenta y de otros elementos de composición tipográfica como las columnas, corondeles o calles, el motivo de su permanencia se debe a la comodidad con la que se pueden realizar mentalmente divisiones en medios, cuartos y tercios con puntos tipográficos enteros sin recurrir a decimales.
Para expresar los números en el sistema sexagesimal, se sigue un convenio que consiste en emplear los números del sistema decimal (de 0 a 59), separados de dos en dos por comas. Para indicar la coma decimal, se emplearía un punto y coma sexagesimal. Por ejemplo, el número 1;07,30 corresponde a 1 + 07/60 + 30/60² = 1,125 en decimal. durante el Califato Omeya, el sistema sexagesimal fue empleado por los árabes tanto para contar el tiempo como para la geometría y trigonometría que había evolucionado de los ancestros babilónicos, pasando por el viejo Egipto y muchas otras culturas. Fueron precisamente los árabes quienes asentaron el uso del sistema sexagesimal en la cultura moderna, ya que durante casi 500 años ostentaron todo el potencial científico sin discusión. Al igual que en su momento los babilonios trazaron las primeras líneas para que los árabes utilizaran su sistema años después, estos cimentaron el uso del sistema sexagesimal tal y como lo conocemos hoy día. Y por muy curiosos que resulte todavía sigue funcionando a la perfección.
Suma y resta del sistema sexagesimal en las matemáticas[editar]
El sistema sexagesimal es un sistema de numeración en el que cada unidad se divide en 60 unidades de orden inferior, es decir, es su sistema de numeración en base 60. Se aplica en la actualidad a la medida del tiempo y a la de la amplitud de los ángulos.
1 h 60 min 60 s
1° 60' 60"
Operaciones en el sistema sexagesimal
Suma
1.er paso Se colocan las horas debajo de las horas (o los grados debajo de los grados), los minutos debajo de los minutos y los segundos debajo de los segundos; y se suman.
2.º paso Si los segundos suman más de 60, se divide dicho número entre 60; el resto serán los segundos y el cociente se añadirá a los minutos.
3.er paso Se hace lo mismo para los minutos.

Resta
1.er paso Se colocan las horas debajo de las horas (o los grados debajo de los grados), los minutos debajo de los minutos y los segundos debajo de los segundos.
2.º paso Se restan los segundos. Caso de que no sea posible, convertimos un minuto del minuendo en 60 segundos y se lo sumamos a los segundos del minuendo. A continuación restamos los segundos.
3.er paso Hacemos lo mismo con los minutos.
Origen[editar]
Sistema sexagesimal babilónico
Al igual que en el caso del sistema decimal, el origen se remonta a una manera de enumerar usando los dedos de las manos. En la Antigüedad los habitantes del llamado Creciente Fértil contaban señalando con el dedo pulgar de la mano derecha, si se era diestro, cada una de las 3 falanges de los restantes dedos de la misma mano, comenzando por el meñique. Con este método se puede contar hasta 12. Y para seguir con cifras mayores, cada vez que realizaban esta operación se levanta un dedo de la mano libre —la izquierda— hasta completar 60 unidades (12 x 5 = 60), por lo que este número fue considerado una «cifra redonda», convirtiéndose en una referencia habitual en transacciones y medidas. Similar suerte corrió el número contado en la mano derecha, el 12, y algunos múltiplos como 24, 180 (12 x 15, o bien 60 x 3) y 360 (12 x 30, o bien 60 x 6). Por esto, el sistema sexagesimal se emparenta en su raíces históricas con el sistema duodecimal.
Esta forma de contar con los dedos (hasta 12 y, luego, hasta 60) sigue siendo usada en la actualidad por algunos habitantes del Medio Oriente.1
El matemático Sergei Fomin reseñaba otras dos antiguas explicaciones sobre el origen del sistema sexagesimal, aunque él las consideraba poco creíbles y pobremente argumentadas. La primera hipótesis era que el sistema sexagesimal surgió del compromiso político entre dos tribus que se confederaron, combinando sus respectivos sistemas numéricos (senario y decimal). La segunda, presentada el sistema como un derivado de la observación astronómica y no un resultado del uso cotidiano. De tal forma que, como los mesopotámicos establecieron su año en 360 días, habrían concluido el uso de un divisor de ese número (el 60) como cifra base de toda su numeración.2
El uso astronómico en el origen[editar]
En Babilonia se dividió la circunferencia en 360 arcos iguales. Cada una de esas partes recibió el nombre de grado y a cada una de ellas se le asignó un dios. En el zodíaco vuelve a aparecer el doce, pues esa cantidad de signos o «casas» tiene el sistema, abarcando un arco de 30 grados y un conjunto de la misma cantidad de dioses. El sistema religioso era muy estricto y dogmático y exigía que los ángulos fueran construidos mediante regla no graduada de un solo borde y longitud indefinida, más un compás de abertura fija, mientras se trazaba una circunferencia, pero que se cerraba al levantarlo, con lo que no era posible usarlo para transportar segmentos o medidas (Ver: Regla y compás). Este sistema de construcción geométrica era considerado de origen y uso divino; según estas creencias el universo había sido creado con ese método de construcción geométrica.
Lo que constituye un misterio es saber cómo se desarrolló plenamente ese sistema religioso geométrico, ya que el Teorema General de Ciclotomía de Gauss, de 1801, demuestra imposible la construcción para muchos ángulos de un número entero de grados: cualquiera que no sea múltiplo de 3º.
Es un problema abierto determinar si los sacerdotes se conformaron con aproximaciones o con métodos no sagrados, como hacer marcas en la regla. Esto hubiera destruido toda una filosofía y si hubiese ocurrido tendrían que haberlo escondido cuidadosamente de los hombres cultos no pertenecientes al clero.
Cada 315 años el Sol y la Luna vuelven a situarse en el mismo lugar en el firmamento, con un error de 7 u 8 minutos de arco. Esto constituye un poco más del doble de la separación mínima que puede detectar el ojo humano sin instrumentos de aumento. El pequeño error debería tener un significado religioso ignorado por nuestra civilización, puesto que el grado era ocupado por un dios y se dividía en 60 minutos. Pero tanto el Sol como la Luna caían en el mismo dominio «divino». Cuatro períodos abarcan 1260 años, que equivalen a 3 + ½ veces 360 años. Llevando el conjunto a su mínima expresión entera tenemos el período astronómico de 2520 años, que forma parte de un triángulo rectángulo con un cateto y la hipotenusa primos: (71, 2520, 2521). Estos números, 1260 y 2520, son múltiplos de 12, 40 y 60 y pueden ocupar cualquier cateto y la hipotenusa de triángulos rectángulos semejantes al triángulo sagrado egipcio (3, 4, 5) y, en general, de cualquier triángulo rectángulo de lados enteros, en especial de aquellos con un cateto primo.
Ejemplos[editar]
La longitud de la diagonal de un cuadrado de lado 1 es igual a la raíz cuadrada de 2. Una aproximación muy buena de este valor es:
1,414212... = 30547/21600 = 1;24,51,10 (sexagesimal = 1 + 24/60 + 51/60² + 10/60³),
una constante que ya fue utilizada por los matemáticos babilonios del Periodo Babilónico Antiguo (1900 a. C. – 1650 a. C.), y que se recoge en la tablilla de barro YBC 7289. Un valor más exacto de {\displaystyle {\sqrt {2}}} {\displaystyle {\sqrt {2}}} es 1;24,51,10,07,46,06,04,44,...
La duración del año tropical en la astronomía neo-babilónica (véase: Hiparco):
365,24579... = 06,05;14,44,51 (365 + 14/60 + 44/60² + 51/60³).
El valor de π que empleaba Ptolomeo
3,141666... = 377/120 = 3;08,30 (3 + 8/60 + 30/60²).
Fracciones[editar]
El número 60 tiene como divisores primos los tres primeros números primos, es decir, 2, 3 y 5. Cualquier fracción cuyo denominador sea de la forma 2a · 3b · 5c tendrá un desarrollo sexagesimal exacto, con a, b y c números enteros iguales o mayores que 0.
Sin embargo, en los casos en que el desarrollo no es exacto, el periodo será generalmente largo. Como tanto el número anterior como el posterior a 60 son primos (59 y 61, respectivamente), para que el periodo sólo sea de una o dos cifras el denominador tiene que ser 59, 61, el producto de los dos (3599) o cualquiera de los anteriores por un número de la forma 2a · 3b · 5c. En cualquier otro caso, el periodo será más largo.
1/2 = 0;30
1/3 = 0;20
1/4 = 0;15
1/5 = 0;12
1/6 = 0;10
1/7 = 0;08,34,17
1/8 = 0;07,30
1/9 = 0;06,40
1/10 = 0;06
1/11 = 0;05,27,16,21,49
1/12 = 0;05
1/13 = 0;04,36,55,23
1/14 = 0;04,17,08,34
1/15 = 0;04
1/16 = 0;03,45
1/17 = 0;03,31,45,52,56,28,14,07
1/18 = 0;03,20
1/19 = 0;03,09,28,25,15,47,22,06,18,56,50,31,34,44,12,37,53,41
1/20 = 0;03
1/24 = 0;02,30
1/25 = 0;02,24
1/27 = 0;02,13,20
1/30 = 0;02
1/32 = 0;01,52,30
1/36 = 0;01,40
1/40 = 0;01,30
1/45 = 0;01,20
1/48 = 0;01,15
1/50 = 0;01,12
1/54 = 0;01,06,40
1/59 = 0;01
1/1,00 = 0;01 (1/60 en decimal).
Tablas de multiplicar[editar]
Las tablas de multiplicar en base-sesenta son relativamente difíciles de memorizar, ya que se trata de memorizar 59×60/2 = 1770 productos distintos. A modo de comparación, en el sistema decimal hay que memorizar 9×10/2 = 45 productos. ejemplo:
8*5=40 1.8 2.8 3.8 4.8 5.8=40
Búsqueda de números primos[editar]
Los números primos pueden terminar en las siguientes cifras: 01, 07, 11, 13, 17, 19, 23, 29, 31, 37, 41, 43, 47, 49, 53 o 59.
En otras palabras, si tenemos un número natural cuya última cifra, en base-sesenta, es un número primo (que no sea 02, 03 o 05), el 01 o el 49, entonces ese número puede ser primo — y se podría comprobar empleando algún método de primalidad. Si no termina en alguna de esas cifras, entonces tiene que ser compuesto.

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7. Ladrillos de adobe

Ladrillos de adobe

En España, país mayoritariamente seco, en la mayoría de los pueblos las viviendas estaban construidas de adobe,por eso asociamos el adobe a la construcción de baja calidad, digna de país subdesarrollado. Sin embargo actualmente se vuelve a considerar el adobe como una material más a tener en... Ver mas
En España, país mayoritariamente seco, en la mayoría de los pueblos las viviendas estaban construidas de adobe,por eso asociamos el adobe a la construcción de baja calidad, digna de país subdesarrollado. Sin embargo actualmente se vuelve a considerar el adobe como una material más a tener en cuenta, a la hora de elegir la forma de construir un chalet.


El adobe es la mezcla en húmedo de arcilla, arena y paja, materiales abundantes y de bajo precio en cualquier lugar. Pero las razón para su elección como material de construcción, no solo es de precio, sino porque reúne ventajas que van desde consideraciones estéticas, el adobe permite realizar formas suaves y redondeadas de agradable aspecto, a ecológicas por el bajo consumo de energía que exige este tipo de edificaciones, y de confort, pues las casa de adobe son mucho mas frescas en verano y cálidas en invierno que las de ladrillo, por lo que casi no precisan de utilización de energía en su climatización.

Una ventaja adicional del adobe, es que permite fácilmente modificar la construcción una vez realizada, derruir un muro o ampliar la vivienda con una nueva dependencia, provoca menos problemas que la construcción habitual, pues el adobe se pueden reciclar in situ en los muros de la nueva obra y el resto se transforma en tierra que se incorpora al suelo, dejando un mínimo de cascotes. Además no hay excesiva dificultad para insertar en las paredes existentes las rozas para instalar nuevos servicios de agua y luz, con lo que el mantenimiento e incorporación de nuevas redes de luz, agua o comunicaciones, se resuelven en este tipo de construcciones de forma más sencilla y con menos gasto.

Pese a que encontramos edificaciones en adobe de varios pisos, el adobe, por su peso no es, en principio, material conveniente para la construcción en altura, pero resulta muy adecuado para viviendas de dos plantas sobre rasante, como pueden ser las viviendas tipo chalets. Tampoco se debe utilizar este material en zonas que tengan riesgo de movimientos sísmicos, ni en zonas de clima muy húmedo, tanto en lo referente a una abundante pluviometría, como a sitios caracterizados por tener de forma habitual, un alto índice de humedad ambiental..

Un tercer motivo para desestimar la construcción de adobe, está en el volumen y espacio que ocupan sus gruesas paredes, lo que no las hace adecuadas para edificar en solares que las normas urbanísticas limiten fuertemente el volumen o que por su elevado precio, obliguen a conseguir con un aprovechamiento máximo del terreno disponible.

El gran enemigo del adobe es la humedad, por ello tradicionalmente, la base de las paredes exteriores de los edificios de adobe se realizaban con sillares de piedra, hasta una altura aproximada de 40 cm., de modo que los muros de adobe quedaban aislados de la humedad que sube por capilaridad del suelo y de los charcos que se pueden formar en caso de lluvias intensas. La piedra se puede sustituir perfectamente, por un encofrado de hormigón, impermeabilizado en su parte superior con una capa continua de asfalto que sirva de barrera a la humedad.

Los vanos de puertas y ventanas, si no deseamos hacerlos en forma de arco, conviene reforzarlos con “cargaderos” o tablones de madera con grosor suficiente para soportar la carga superior del muro, también se acompaña esta solución con la construcción de un arco de ladrillo embutido en el adobe, cuya misión es derivar el peso del muro hacia los lado, librando el hueco de parte del peso.

Hay dos formas de construir con adobe, el “tapial”, o propiamente con adobe. El tapial es un encofrado de madera que se relleno de barro con o sin guijarros que se compacta a medida que se llena, para que el barro rellene uniformemente el encofrado y quede bien apisonado, trabajando de forma similar a como se trabaja con hormigón.

El adobe es un ladrillo hecho de barro, para su construcción se utiliza un molde de forma parecida una escala de madera, en la que cada “peldaño”, conforma el espacio de un adobe, mas o menos como un ladrillo de unos 10 cm. de grueso. Inmediatamente rellenado el molde, se levanta y se traslada a un nuevo lugar para fabricar otra serie, de forma que los adobes recién fabricados secan al aire por los cuatro costados. Cuando los adobes se secan del todo se les despega del suelo, y se les utiliza como ladrillos, usando como argamasa el mismo barro del que están hechos, de forma que todo el muro queda hecho de adobe. Antes que la pared seque del todo se la puede dar un enlucido de barro, de forma que la pared quede totalmente lisa.

Las vigas del techo deben apoyar sobre montantes situados sobre el barro de forma que la presión que soporte el muro se reparta uniformemente en mayor superficie, estas vigas y montantes, que tradicionalmente eran de madera, pueden ser de cualquier material como viguetas prefabricadas, o de hierro pues el barro se comporta bien con cualquier otro material, También pueden mezclarse el adobe con tabiquería de ladrillos, sin mayores problemas.

Direcciones de interés

Manual en pdf sobre el adobe, encontrarán información e ideas para construcciones en adobe

En Solo Arquitectura, encontrarán un blog centrado en la arquitectur ecologica que les direccionará a muchas páginas interesantes sobre el tema

En inglés pueden leer ADOBE una página dedicada a la arquitectura en este material, donde encontrarán múltiples proyectos de construcción en adobe.

La Cúpula de Adobe, es un curioso centro cultural instalado en la construcción en cúpula más grande hecha con solo este materia.

Construibles.es es un portal español dedicado a la arquitectura ecológica

Manual de construcción para viviendas antisísmicas de tierra (pdf). Pese a mi prevención a construir coin adobe en zonas sísmicas, he encontrado este manual destinado a la construccion de viviendas en el tercer mundo que tiene muchas ideas aprovechables para proyectos en cualquier punto del planeta.

Tierramadre, arquitectos del adobe y los acabados naturales, la foto de la vivienda que ilustra este trabajo es de la oficina y piso piloto que tienen en las Islas Baleares.

Guillen de Rohan es una institución que se dedica a la investigación divulgación de la arquitectura tradicional. Uno de los trabajos presentados se refiere a “El barro en Tierra de Campos”, donde encontrarán información de la forma tradicional de trabajar el adobe,

Extraña y gótica vivienda realizada en gran parte en adobe. Asombraran con las sensuales formas que el adobe puede tomar en manos de un artista.

La segunda fotografía pertenece a una iglesia en Tigre, Norte de Buenos Aires, Argentina, realizada en Adobe, diseño del arquitecto Paez Villaró

Este articulo pertenece a una serie dedicada a diferentes formas atípicas de conseguir una vivienda. De momento la forman los siguientes capítulos:
1.- Construir tu propia casa
2 – Construcción de adobe
3 – Viviendas prefabricadas
4 – Comprar pisos en subasta
5 – Agencias de pisos cinco estrellas
6 – Loft
7 – Pueblos abandonados
8 – Vivir en cuevas en el siglo XXI
9 – Cooperativa de viviendas
10- Casas móviles
11- Casas plegables
12- Viviendas hechas con containers marinos
13- Biovivienda 1ª Parte
14- Biovivienda 2ª Parte

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