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Fraudes cientificos

Fraudes cientificos

  • Lista creada por dariel.
  • Publicada el 29.09.2011 a las 02:23h.
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A traves de los años hemos visto en diferentes medios como algunos cientificos muy respetados anuncian con bombo y platillo los grandes descubrimientos que han hecho en determinados campos, prometiendo con ellos grandes avances que nos llenan de asombro. Pero despues de un tiempo se ha descubierto que algunos de esos descubrimientos tan grandes en realidad son fraudes cometidos por esos cientificos en los que confiabamos, disminuyendo con eso nuestra confianza en la ciencia.
A continuacion analizaremos algunos de los casos mas sonados de fraudes cientificos, los cuales han sido llevados a cabo por error, por manipulacion de la informacion y de la verdad, o simplemente por el afan de algunos cientificos de sobresalir a como de lugar.

Estos son los elementos de la lista. ¡Vota a tus favoritos!

El hombre de Piltdown

1. El hombre de Piltdown

El caso de fraude científico más famoso de la historia, El Hombre de Piltdown. Este fraude duró 40 años sin identificarlo. Se encontró un fósil en 1912 en Sussex, Gran Bretaña, que se identificó como el eslabón perdido de la especie humana. Se afirmó que tenía unos 500.000 años de antigüedad... Ver mas
El caso de fraude científico más famoso de la historia, El Hombre de Piltdown. Este fraude duró 40 años sin identificarlo. Se encontró un fósil en 1912 en Sussex, Gran Bretaña, que se identificó como el eslabón perdido de la especie humana. Se afirmó que tenía unos 500.000 años de antigüedad. Esto les proporcionaba a los investigadores ingleses un homínido propio y no uno cualquiera, la bóveda craneal era humana pero la mandíbula tenía aspectos simiescos. Pero en 1953 unos investigadores del Museo Británico afirmaron que era falso, se dijo que la bóveda craneal era humana pero que no tenía más 50.000 años y que la mandíbula era de un orangután y había sido teñida para que encajasen los colores perfectamente.
No se sabe quien cometió el fraude pero fue en una época en la que había muchos científicos importantes en esta rama de la ciencia
La historia de este engaño comenzó y se basó en unos restos óseos (en concreto un cráneo parcial, un diente suelto y una mandíbula con dientes) descubiertos en Inglaterra en 1912, en Piltdown, un pueblo de Sussex. Un obrero los encontró en una cantera, y se los entregó al arqueólogo aficionado Charles Dawson, que los presentó, junto con el eminente paleontólogo Smith Woodward (del Museo Británico), en la Sociedad Geológica de Londres. Durante años se mantuvo el debate sobre el origen de estos restos, y la prensa dijo que muy probablemente correspondieran al eslabón perdido, denominándolo Eoanthropus dawsonii. Estos restos fueron aceptados por la comunidad científica sin mayores análisis, debido principalmente a que era perfecto e idéntico a la idea de aquella época sobre el eslabón perdido. La idea de esa época era que el eslabón tenía que haber tenido un gran cerebro pero igualmente presentar rasgos simiescos, y posteriormente haber evolucionado a una apariencia humana; idea contraria a la existente ahora y que presentan los fósiles verdaderos.
No obstante, comenzaron a surgir cada vez más dudas sobre la antigüedad y el origen de esos restos. Finalmente, el dentista A.T. Marston, determinó que los dientes de ese esqueleto correspondían evidentemente a un orangután, el diente suelto a un mono y el cráneo a un ser humano (Homo sapiens): a partir de entonces, los análisis del contenido en flúor de los huesos demostraron que el enterramiento había sido intrusivo, así como que el color ferruginoso oscuro de los huesos se debía a un tratamiento químico, para uniformar las diferencias de color entre la mandíbula (más moderna) y el cráneo (más antiguo). Nadie sabe quién cometió el fraude, y algunos lo atribuyen a los descubridores originales, señalando sobre todo a Dawson, motivado por el hecho de que en las islas británicas no había sido descubierto ningún fósil humano, mientras que en el resto de Europa y fundamentalmente en África sí. Sin embargo, el profesor Douglas dejó a su muerte una cinta magnética en la que señalaba que el autor de la falsificación fue el archifamoso profesor Sollas, que pretendía con ello desprestigiar a su rival Woodward. A pesar del fraude, se ha erigido, por suscripción popular, en el lugar donde se descubrieron los huesos, un monumento honorífico a estos restos: el propio Woodward asistió a la inauguración.
Igualmente, existen teorías diversas que han atribuido la invención a algunos de los hombres más famosos de la época, incluyendo a Arthur Conan Doyle y a Teilhard de Chardin.
Por mucho tiempo se acusó a Dawson de ser el único culpable en el engaño, pero Gould asegura que su investigación muestra que Teilhard, que acababa de ser ordenado de sacerdote y que en ese entonces estaba estudiando paleontología, participó en la “conspiración de Piltdown.” Gould dice que algunos de los huesos que se encontraron en las fosas de Piltdown provenían de países en los cuales Teilhard había recogido especímenes en viajes anteriores. Además, en las cartas que Teilhard envió a uno de los científicos que descubrieron el engaño, Gould afirma que Teilhard mintió para ocultar su participación en la intriga.

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Hwang Woo Suk y su fraude con las células madre

2. Hwang Woo Suk y su fraude con las células madre

Uno de los fraudes científicos más famosos que conocemos, o por lo menos hemos oído todos hablar de él, es el fraude de las células madre: En mayo del 2005 se publicó en la revista Science un experimento realizado por un científico Surcoreano llamado Hwang Woo Suk. Él y su equipo habían... Ver mas
Uno de los fraudes científicos más famosos que conocemos, o por lo menos hemos oído todos hablar de él, es el fraude de las células madre:
En mayo del 2005 se publicó en la revista Science un experimento realizado por un científico Surcoreano llamado Hwang Woo Suk. Él y su equipo habían obtenido células madre de embriones a través de la clonación de células de pacientes. Esto significó un gran avance científico, ya que si hubiese sido verdad, habría supuesto la cura de enfermedades hasta ahora incurables como el Parkinson y la Diabetes. Pero más adelante se descubrió el fraude realizado por Hwang en la propia universidad de Hwang. La universidad anunció no haber encontrado evidencia, por lo tanto el trabajo de Hwang Woo Suk y el artículo publicado en Science se consideraron falsos.
En diciembre de 2005 se comprobó que dos estudios en clonación mediante células madre, publicados en la revista Science, se basaron en datos falsificados, lo que levantó un gran escándalo en la comunidad científica y en la opinión pública mundial.
Hwang era profesor del Departamento de Theriogenología y Biotecnología de la Universidad Nacional de Seúl hasta que tuvo que dimitir en diciembre del 2005 por los escándalos generados.
Esto no solo dañó la reputación del científico Hwang que pidió disculpas y mostró lo avergonzado que estuvo consigo mismo, sino que también daña el prestigio de revistas científicas como Science, que se caracteriza por su magnífico método de selección de las noticias que le llegan y la buena revisión de los métodos utilizados en estas noticias.

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El fraude de la Sábana Santa

3. El fraude de la Sábana Santa

En 1978, Juan José Benitez, periodista español, afirmó, siendo falso, que la NASA había aportado pruebas científicas que demostraban suficientemente el principal dogma de la Iglesia católica; la resurrección de Jesucristo. En 1988 la prueba del carbono 14, realizada simultáneamente en tres... Ver mas
En 1978, Juan José Benitez, periodista español, afirmó, siendo falso, que la NASA había aportado pruebas científicas que demostraban suficientemente el principal dogma de la Iglesia católica; la resurrección de Jesucristo. En 1988 la prueba del carbono 14, realizada simultáneamente en tres prestigiosos laboratorios, puso las cosas en su sitio y determinó el origen medieval del lienzo (siglo XIV), lo que echaba por tierra uno de los montajes más rentables de los años 70-80.

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Los Tasadays

4. Los Tasadays

En julio de 1971 se anunció un descubrimiento sorprendente. “El mundo exterior, luego de mil años, tal vez ha descubierto a una pequeña tribu desconocida de gente viviendo en la jungla remota de Filipinas. Hasta ahora no se conocía su existencia, ni ellos sabían que el mundo exterior existía. Su... Ver mas
En julio de 1971 se anunció un descubrimiento sorprendente. “El mundo exterior, luego de mil años, tal vez ha descubierto a una pequeña tribu desconocida de gente viviendo en la jungla remota de Filipinas. Hasta ahora no se conocía su existencia, ni ellos sabían que el mundo exterior existía. Su forma de vida es la misma que en la época de piedra”.
Auténticos cavernícolas pero viviendo de ese modo hoy en día, como los neandertales hace 50 mil años.
La tribu fue apodada tasaday, y fueron vendidos como “nobles salvajes”, una tribu pacífica y armoniosa que coexistían con su medio ambiente. Vivían en cuevas y la tecnología más avanzada que tenían eran herramientas de piedra. La tribu era tan tierna y amante de la paz, que en su lenguaje no tenían palabras para enemigo o guerra.
Así se convirtieron en celebridades mundiales, hasta salieron en la tapa de National geographic en agosto de 1972. Se escribió un libro y todo: The Gentle Tasaday: A Stone Age People in the Philippine Rain Forest. Se escribieron docenas de artículos en revistas y periódicos, se hicieron programas de TV. y documentales. Pero al parecer todo era un engaño.
Luego de algunos años el político filipino Manuel Elizalde construyó un muro alrededor de los tasaday para protegerlos del exterior. Guardias armados cuidaban ese muro. Sólo algunos elegidos podían visitar a la tribu perdida.
Pero algunos que se metieron sin permiso arrojaron dudas sobre los tasaday. Había reportes de que eran gente que vivía en las cercanías y se hacía pasar por cavernícolas, y que su lengua no era tan rara después de todo. Pero la verdad sobre este engaño fue revelada recién en 1986, cuando Ferdinand e Imelda Marcos fueron removidos del poder. Habían sido dictadores en Filipinas desde 1965.
Este gobernante tan sólo había dejado entrar a 11 antropólogos a estudiarlos, y nunca por más de algunas semanas. Pero para 1976 dejó de dar permisos.
Con las restricciones del gobierno fuera, y también sus pedidos de secreto, los reporteros pudieron visitar a los tasaday, y vieron que vivían en casas típicas, con remeras típicas, con jeans y todos admitían que todo el asunto había sido un engaño.
Hubo muchos engaños en la historia de la antropología, y jamás se comprende para qué, pero este fue motivado por el dinero.
Manuel Elizalde había convencido a los aldeanos de la zona para que se hiciesen pasar por cavernícolas, a cambio les daba dinero y ayudas. Pero la realidad es que los falsos tasaday ni siquiera recibieron eso. Elizalde, el arquitecto de todo el engaño, se fugó a mediados de los ochenta con 35 millones de dólares y un harem de jóvenes adolescentes. Murió a los 60 en 1997.

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La farmacéutica Merck

5. La farmacéutica Merck

La multinacional farmacéutica Merck fue denunciada por fraude científico por Josep Laporte catedrático de Farmacología Clínica de la Universidad Autónoma de Barcelona y jefe de Farmacología del Hospital Valle de Hebrón, en relación con dos medicamentos antiinflamatorios producidos por dicha... Ver mas
La multinacional farmacéutica Merck fue denunciada por fraude científico por Josep Laporte catedrático de Farmacología Clínica de la Universidad Autónoma de Barcelona y jefe de Farmacología del Hospital Valle de Hebrón, en relación con dos medicamentos antiinflamatorios producidos por dicha multinacional. Laporte publicó, en 2003, un artículo en el que confirmaba científicamente los riesgos de toxicidad de dichos productos. Se enfrenta actualmente a una demanda planteada por la multinacional.

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Archaeoraptor liaoningensis

6. Archaeoraptor liaoningensis

Otro fraude que no deja en buen lugar a los paleontólogos. Se llamaba Archaeoraptor liaoningensis, un dinosaurio con alas que se ganó la portada del National Geographic por ser el supuesto eslabón perdido entre los dinosaurios y la aves. Fue encontrado en China en los años 90 y tenía un aspecto... Ver mas
Otro fraude que no deja en buen lugar a los paleontólogos. Se llamaba Archaeoraptor liaoningensis, un dinosaurio con alas que se ganó la portada del National Geographic por ser el supuesto eslabón perdido entre los dinosaurios y la aves. Fue encontrado en China en los años 90 y tenía un aspecto magnífico: preciosas alas emplumadas y cola de dinosaurio; toda una fantasía animal.
El nuevo fósil duró poco en el cielo paleontológico. A finales de enero de 2000, la National Geographic Society admitió que el bicho con alas emplumadas y cola de dinosaurio era un engaño, una pieza fraudulenta.
Un escáner demostró que el dinosaurio original era un pequeño carnívoro, el Microraptor zhaoianus, al que se habían trasplantado partes de un ave, denominada Yanornis martini.

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William T. Summerlin

7. William T. Summerlin

En 1970, William T. Summerlin se convirtió en una celebridad en el campo del trasplante de órganos gracias a un experimento que llevó a cabo en la Universidad de Stanford un año antes: había trasplantado piel humana de una persona de raza blanca a un paciente de color sin mostrar rechazo... Ver mas
En 1970, William T. Summerlin se convirtió en una celebridad en el campo del trasplante de órganos gracias a un experimento que llevó a cabo en la Universidad de Stanford un año antes: había trasplantado piel humana de una persona de raza blanca a un paciente de color sin mostrar rechazo aparente. Summerlin se trasladó al prestigioso Instituto Sloan Kettering, donde en 1974 injertó piel de la espalda de dos ratones negros en dos albinos. Su técnica para evitar el rechazo consistía en cultivar la piel en un plato de nutrientes durante semanas antes del trasplante. A la hora de mostrar los resultados, Summerlin observó con horror que la piel injertada se estaba blanqueando, signo de que las cosas no iban bien. De forma impulsiva, Summerlin ¡oscureció la piel injertada con un rotulador! Al verse descubierto, su carrera y reputación quedaron destruidas. Pasó a la historia por el caso de los ratones pintados.

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Broma divina

8. Broma divina

A inicios del siglo XVIII las investigaciones del Dr. Johann Beringer de la universidad de Würzburg se basaban en la búsqueda de fósiles, que creía que eran fabricaciones divinas para probar la fe del hombre. Su creencia parecía confirmada cuando descubre fósiles de pájaros, lunas, estrellas. No... Ver mas
A inicios del siglo XVIII las investigaciones del Dr. Johann Beringer de la universidad de Würzburg se basaban en la búsqueda de fósiles, que creía que eran fabricaciones divinas para probar la fe del hombre. Su creencia parecía confirmada cuando descubre fósiles de pájaros, lunas, estrellas. No sabía que dos de sus compañeros en la universidad enterraban fósiles falsos e incluso inscribían placas con palabras hebreas y árabes.
Beringer llegó a publicar un libro titulado Lithographia Wirceburgensis en 1726 con su teoría y descubrimientos, pero en una de esas placas encontró inscrito su nombre. Inmediatamente intentó devolver todas las copias de su libro pero fue tarde, gracias a que el engaño se convirtió en un éxito.

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Stanley Pons y Martin Fleischmann y la fusion fria

9. Stanley Pons y Martin Fleischmann y la fusion fria

Hoy se cumplen veintidos años de la celebración de la rueda de prensa en la que los químicos Stanley Pons y Martin Fleischmann anunciaban al mundo que habían conseguido producir una reacción de fusión fría a temperatura ambiente, unos resultados que se llegaron incluso a publicar en la revista... Ver mas
Hoy se cumplen veintidos años de la celebración de la rueda de prensa en la que los químicos Stanley Pons y Martin Fleischmann anunciaban al mundo que habían conseguido producir una reacción de fusión fría a temperatura ambiente, unos resultados que se llegaron incluso a publicar en la revista Nature.
No sólo la noticia en sí resultaba sorprendente, ya que la fusión nuclear es el proceso mediante el que se unen dos núcleos atómicos para formar otro núcleo más pesado, proceso que además libera una importante cantidad de energía, y que hasta donde sabemos sólo sucede de forma natural en el interior de las estrellas en unas condiciones extremas de presión y temperatura, sino que además Pons y Fleischmann aseguraban que el equipamiento necesario, que se ve en la foto de la derecha, era mínimo.
En estas condiciones, de poder ser replicados esos resultados, la fusión fría podía haberse convertido en la solución barata y abundante a los problemas energéticos del mundo, ya que los dos aseguraban que su dispositivo llagaba a producir un 100% más de energía de la que necesitaba para funcionar.
Lo malo, como se demostró en poco tiempo cuando nadie en ningún sitio consiguió duplicar sus resultados, es que el experimento no había producido fusión fría ni por asomo.
Además, pronto fueron puestas a la luz diversas razones teóricas por las que su experimento no podía funcionar, al menos no en el marco de nuestros conocimientos actuales sobre física, diversos posibles orígenes para errores experimentales que podrían justificar la cantidad de energía extra que según ellos se producía, y finalmente se desveló que sus afirmaciones de que había detectado neutrones y tritio, productos necesariamente resultantes del proceso de fusión que describían, no eran ciertas.
Hoy en día la investigación en fusión fría está prácticamente abandonada, y de hecho muchos la consideran una ciencia patológica, que es aquella en la que se sigue investigando aún cuando la mayoría de los científicos que trabajan en el campo la consideran falsa.

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Shinichi Fujimura

10. Shinichi Fujimura

Shinichi Fujimura, un arqueólogo japonés, adquirió fama mundial al descubrir en 1981 las cerámicas más antiguas en Japón, con una edad de 40.000 años. Su fulgurante carrera como arqueólogo no parecía conocer límites, ya que con cada hallazgo suyo empujaba un poco más atrás en el tiempo la... Ver mas
Shinichi Fujimura, un arqueólogo japonés, adquirió fama mundial al descubrir en 1981 las cerámicas más antiguas en Japón, con una edad de 40.000 años. Su fulgurante carrera como arqueólogo no parecía conocer límites, ya que con cada hallazgo suyo empujaba un poco más atrás en el tiempo la prehistoria japonesa. En octubre de 2000 anunció un descubrimiento revolucionario cerca de la localidad de Tsukidate: que había desenterrado, siete años atrás, utensilios trabajados y agujeros que soportaron pilares antiguos de 600.000 años. Pero en noviembre de ese año, un fotógrafo del periódico Mainichi Shimbun cazó a Fujimura mientras colocaba los objetos y agujereaba el suelo.
Fujimura no tuvo otra que confesar que había falsificado, según dijo él, sólo parte de los hallazgos, pero pronto reveló su trabajo en 42 yacimientos.
La conmoción del público fue tremenda –se habían reescrito incluso libros de texto en las escuelas gracias al empuje popular de la arqueología de Fujimura–, y cuando se le preguntó, ésta fue su respuesta: “El diablo me impulsó a hacerlo”.

Engaños y Fraudes: El caso de Shinichi Fujimura
24 de Junio, 2009 | Categoría(s): Curiosidades Históricas, Leyendas Urbanas
Hace ya algunos días publicamos articulos de la sere Engaños y Fraudes, que podrás encontrar en las categorías Curiosidades Históricas y Leyendas Urbanas, donde muchos de estos inventos han sido montados en busca de prestigio que finalmente pierden al revelarse la verdad. Hoy hablaremos de Shinichi Fujimura un japonés que engaño a ‘todos’ al encontrar sus ‘descubrimientos’.




Parecía que este arqueólogo japonés tenía un don especial para encontrar hallazgos espectaculares, por que donde Fujimura cavana, allí encontraba algpun resto, que además, según creían muchos adelantaba la aparición del ser humano en Japón en varios miles de años. Por su ‘gran habilidad’ para encontrar las cosas sus compañeros le apodaban “la mano de dios”.

Todo iba bien… hasta que un día unos periodistas decidieron seguirlo y descubrieron su truco. Para ese tiempo Fujimura era un prestigioso arqueólogo, que había excavado en 180 yacimientos paleolíticos en la isla. Sin embargo, el 22 de octubre de 2000 a las seis de la mañana unos reporteros del diario Mainichi Shimbun le grabaron mientras plantaba en su yacimiento los fósiles que horas después descubriría. Fujimura no tuvo otra que confesar que había falsificado, según dijo él, sólo parte de los hallazgos, pero pronto reveló su trabajo en 42 yacimientos.
Todo esto tuvo un final trágico, pues aunque exculpó a sus colaboradores, uno de ellos llamado Mitsuo Kagawa, de 78 años, se suicidó tras haber sido considerado cómplice por una revista.
Inmediatamente surgieron preguntas. ¿Cómo no se dio cuenta nadie del engaño? Fujimura llevaba dos décadas cultivando fósiles. Tras este caso, no sólo Fujimura –que ingresó en un hospital psiquiátrico– se ha desacreditado; la comunidad internacional duda ahora de toda la arqueología japonesa y sus métodos.

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George Hull y el gigante

11. George Hull y el gigante

El gigante de Cardiff fue un fraude realizado en el año 1869, perpetrado por el estanquero George Hull, que mandó tallar una figura humana de tres metros y diez centímetros de altura a partir de un bloque de yeso, para luego enterrarlo y hacerlo descubrir por un constructor de pozos. La idea se... Ver mas
El gigante de Cardiff fue un fraude realizado en el año 1869, perpetrado por el estanquero George Hull, que mandó tallar una figura humana de tres metros y diez centímetros de altura a partir de un bloque de yeso, para luego enterrarlo y hacerlo descubrir por un constructor de pozos. La idea se le ocurrió después de mantener una discusión con un reverendo metodista, el cual sostenía que la Biblia debía interpretarse de manera literal, incluyendo el pasaje que dice: "Había gigantes en la tierra en aquellos días".
Phineas Taylor Barnum intentó comprar el gigante por $60.000. Como no consiguió realizar la compra encargó una réplica del gigante, afirmando que el original en realidad se trataba de un timo, e intentando hacer pasar su gigante por el verdadero. Finalmente, se descubrió el engaño al encontrarse marcas de cincel en la estatua.
En la actualidad el gigante de Cardiff se exhibe en el Museo de los granjeros de Cooperstown (Nueva York), y la réplica encargada por P. T. Barnum se encuentra en el Museo de maravillas mecánicas de Marvin, en Farmington Hills, Míchigan.

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Robert P. Liburdy y los campos electromagnéticos

12. Robert P. Liburdy y los campos electromagnéticos

Una de las últimas preocupaciones es si es peligroso convivir entre cables de alta tensión o el uso de teléfonos móviles. Robert P. Liburdy fue un biólogo encargado de examinar los peligros de los campos electromagnéticos. Sus artículos decían que estos campos podían causar un desajuste en el... Ver mas
Una de las últimas preocupaciones es si es peligroso convivir entre cables de alta tensión o el uso de teléfonos móviles.
Robert P. Liburdy fue un biólogo encargado de examinar los peligros de los campos electromagnéticos. Sus artículos decían que estos campos podían causar un desajuste en el calcio.
Liburdy habría manipulado sus datos para apoyar las conclusiones que buscaba. De todas maneras el debate sigue abierto; eso sí, sin contar con las aportaciones de Liburdy.

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Jon Sudbo

13. Jon Sudbo

El médico noruego Jon Sudbo ha publicado datos falsos en revistas técnicas. Sudbo llevaba cinco años inventándose unos resultados sobre el cáncer de boca que publicó en tres revistas médicas. Pero algunos de sus montajes son tan chapuceros que podrían haber sido detectados por un profano. Al... Ver mas
El médico noruego Jon Sudbo ha publicado datos falsos en revistas técnicas. Sudbo llevaba cinco años inventándose unos resultados sobre el cáncer de boca que publicó en tres revistas médicas. Pero algunos de sus montajes son tan chapuceros que podrían haber sido detectados por un profano. Al menos una revista médica ha quedado en ridículo.
El último trabajo de Jon Sudbo, un médico de 44 años vinculado al Hospital Radiológico de Oslo, fue publicado en la revista médica Lancet (octubre de 2005), y demuestra falsamente que varios fármacos antiinflamatorios de uso común reducen el riesgo de cáncer de boca en los fumadores.
"Ni siendo verdad tendría relevancia alguna, ya que a ningún médico se le ocurriría recetar una dosis diaria de antiinflamatorios a un paciente fumador para reducir el riesgo de que desarrolle un cáncer de boca", explica el presidente de la Sociedad Española de Oncología Médica, Alfredo Carrato. "No necesito decir cuál es la mejor forma de que un fumador reduzca el riesgo de desarrollar un cáncer de boca".
Los otros trabajos se han publicado en 2001 y 2004 en el New England Journal of Medicine y el Journal of Clinical Oncology. Uno de ellos presenta un método poco eficaz (además de falso, según se sabe ahora) para diagnosticar las fases preliminares del cáncer bucal. Otro concluye que la extracción de unas cuantas células de la boca no tiene ningún efecto sobre la mortalidad de los pacientes. "No conocía estos artículos, pero carecen del menor interés médico, y nunca han llegado a la práctica clínica", afirma Carrato.
Los artículos de Sudbo no parecían tener mucho seguimiento en el campo de la oncología, pero la pasada navidad encontraron una lectora en otra disciplina médica. Según relataba el jueves la revista científica Nature, la directora de epidemiología del Instituto Noruego de Salud Pública, Camilla Stoltenberg, estaba hojeando un número atrasado de Lancet cuando se topó de casualidad con el artículo de los fumadores y los anti-inflamatorios.
Los resultados eran irrelevantes, pero lo que le llamó la atención no fue eso, sino de dónde provenían. Sudbo decía haber utilizado los hábitos de vida registrados en una base de datos de pacientes de Noruega. Y Stoltenberg, que era la responsable de esa base de datos, sabía que eso era imposible, porque Sudbo no tenía acceso.
El médico simplemente se había sacado a los 908 pacientes de la manga. Y lo había hecho de forma tan chapucera que 250 de ellos tenían hasta la misma fecha de nacimiento. Stoltenberg avisó al hospital y a las revistas médicas, y ha bastado un somero vistazo para descubrir todo lo demás.

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Eric Poehlman

14. Eric Poehlman

Eric Poehlman, investigador experto en el campo de la obesidad y el envejecimiento, ha sido el primer científico de la historia de Estados Unidos encarcelado por falsificar datos en una solicitud de beca. Poehlman empezó a trabajar en la Facultad de Medicina de la Universidad de Vermont en... Ver mas
Eric Poehlman, investigador experto en el campo de la obesidad y el envejecimiento,
ha sido el primer científico de la historia de Estados Unidos encarcelado por
falsificar datos en una solicitud de beca.
Poehlman empezó a trabajar en la Facultad de Medicina de la Universidad de
Vermont en el año 1987 como profesor asociado, y posteriormente trabajó durante
tres años en la Universidad de Maryland en Baltimore. El científico estaba
considerado una autoridad mundial en el campo de los cambios metabólicos
que aparecen como consecuencia del envejecimiento y la menopausia. En este
sentido, fue autor de más de 200 artículos publicados durante dos décadas, dedicados
fundamentalmente a la investigación sobre la genética de la obesidad y
el impacto del ejercicio. Estos estudios incluían, a menudo, un seguimiento de los
sujetos con la finalidad de documentar cambios en su fisiología. Sin embargo, su
carrera meteórica se derrumbó cuando Walter DeNino, técnico de laboratorio
al que Poehlman había tutelado, decidió denunciar que éste había cometido fraude
en varias de sus investigaciones. El científico fue acusado de mala conducta
científica y en marzo de 2005 se declaró culpable de los cargos que se le imputaban, reconociendo que había falsificado 17 solicitudes de beca financiadas por los
National Institutes of Health y haber manipulado e inventado resultados en
al menos diez de los trabajos que había sometido para publicación en revistas
científicas entre 1992 y 2000. En el año 2006, Poehlman fue condenado a un año
y un día de cárcel por un delito de utilización de datos falsos en becas de investigación.
Además de condena a prisión, el científico no podría solicitar más becas
federales durante el resto de su vida y fue obligado a enviar cartas de retracción
y corrección a varias revistas científicas en las que había publicado sus trabajos.

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Paul Kammerer

15. Paul Kammerer

Paul Kammerer, uno de los biólogos más importantes de la primera mitad del siglo XX, aclamado en su momento como el nuevo Charles Darwin, se pegó un tiro un día de septiembre de 1926 en un camino forestal al sur de Viena, su ciudad natal; por culpa de un sapo partero. Kammerer estaba convencido... Ver mas
Paul Kammerer, uno de los biólogos más importantes de la primera mitad del siglo XX, aclamado en su momento como el nuevo Charles Darwin, se pegó un tiro un día de septiembre de 1926 en un camino forestal al sur de Viena, su ciudad natal; por culpa de un sapo partero. Kammerer estaba convencido de que las habilidades que los animales adquieren pasan a sus descendientes; una teoría evolutiva expuesta un siglo antes por el gran zoólogo francés Jean Baptiste Lamarck, que explicaba por qué las jirafas tienen cuellos tan largos (al haberse esforzado durante generaciones para alcanzar las ramas y hojas más altas). Así que Kammerer se dedicó en cuerpo y alma a demostrar esta herencia de los caracteres adquiridos. Durante años habituó a los sapos parteros a que se apareasen en el agua –como hacen las ranas– en vez de en tierra. A la rana macho, cuando tiene que montar a la hembra para que expulse los huevos que debe fecundar, le salen unas diminutas espinas en sus dedos traseros que le permiten agarrarse mejor a la resbaladiza espalda de su compañera. Los descendientes de los sapos de Kammerer, obligados a procrear en el agua, desarrollaron aparentemente estas miniespinas en los dedos, causando asombro a los científicos en una reunión de Cambridge (Reino Unido) en 1923.
Pero en 1926, Kingsley Noble, un herpetólogo del Museo Americano de Historia Natural, visitó a Kammerer en su laboratorio y se quedó atónito al descubrir que al famoso sapo le habían inyectado tinta china en los dedos para resaltar lo que no tenía. El fraude, publicado en Nature, destruyó la carrera –y la vida– del zoólogo vienés. Poco antes de su muerte admitía las conclusiones de Noble, aunque defendió su inocencia. En una conversación con un amigo suyo llegó a exclamar: “¿Crees que soy un zoquete o un idiota? Eso es lo que sería si hubiera permitido este fraude con tinta en mi laboratorio, abriendo las puertas a muchos enemigos o espías…”. El suicidio, sin embargo, sugiere que tuvo mucho que ver. El escritor Arthur Koestler, en su obra El caso del sapo partero, sugirió en 1971 que algún simpatizante nazi podía haber llevado a cabo el sabotaje (Kammerer era un socialista y se disponía a establecerse en la Unión Soviética).
¿Por qué un científico inteligente y capaz haría algo así? La pregunta sigue vigente.

Ha recibido 197 puntos

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Friedhelm Herrmann y Marion Brach

16. Friedhelm Herrmann y Marion Brach

En el año 1997 después de una investigación de cuatro meses, un panel de científicos y expertos legales afirmó que, aparentemente, estos dos investigadores biomédicos habían manipulado o falsificado datos en la investigación realizada en universidades y centros de investigación nacionales... Ver mas
En el año 1997 después de una investigación de cuatro meses, un panel de científicos
y expertos legales afirmó que, aparentemente, estos dos investigadores biomédicos habían manipulado o falsificado datos en la investigación realizada en universidades y centros de investigación nacionales alemanes entre 1988 y 1996. Todos los trabajos cuestionados incluían a Friedhelm Herrmann, hematólogo y experto en terapia génica, y Marion Brach, profesora de investigación de la Universidad de Lubeck y experta en medicina molecular. En el año 2000, después de dos años de investigación detallada de un total de 347 artículos científicos en los que Herrmann había sido el autor
principal, el comité de expertos aseguró que el fraude era mucho mayor de lo que
se había pensado al principio. Reconocido como un importante miembro
del establishment científico alemán, Herrmann había estudiado varios tipos
de leucemias y su respuesta a las citoquinas. Al final de la investigación de las alegaciones de fraude, el comité concluyó que 52 artículos contenían datos falsificados
y manipulados, mientras que otros 42 trabajos incluían datos sospechosos
de haber sido manipulados. Las alegaciones iniciales del fraude de Herrmann empezaron en enero de 1997 cuando un estudiante posdoctoral de su laboratorio
dijo al anterior supervisor de su tesis que Herrmann y Brach habían falsificado datos
en, al menos, cuatro trabajos científicos que habían sido publicados en 1994
y 1995. Cuando fue cuestionada por la comisión encargada del caso en la Universidad
de Lubeck, Brach, que al parecer mantenía una relación sentimental con Herrmann, comentó que en realidad había sido presionada por Herrmann
para manipular los datos en varias ocasiones en 1993 y 1994. Sin embargo, Herrmann negó las acusaciones en todo momento.

Ha recibido 196 puntos

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Jan Hendrik Schön

17. Jan Hendrik Schön

Jan Hendrik Schön, prestigioso físico alemán de los Laboratorios Bell, supuestamente había descubierto una forma de difundir corrientes eléctricas intensas en cristales semiconductores orgánicos compuestos de anillos de benceno, que originalmente eran muy pobres conductores. Schon había... Ver mas
Jan Hendrik Schön, prestigioso físico alemán de los Laboratorios Bell, supuestamente había descubierto una forma de difundir corrientes eléctricas intensas en cristales semiconductores orgánicos compuestos de anillos de benceno, que originalmente eran muy pobres conductores.
Schon había publicado unos 60 artículos entre 1999 y 2001, 15 de ellos en las revistas Science y Nature e incluso llegó a ser propuesto como candidato al Nobel.
La similitud de los gráficos publicados en distintos artículos levantó las sospechas hasta que finalmente se descubrió que había manipulado conjuntos completos de datos. Admitió haber cometido errores de los que se arrepintió profundamente a pesar de haber sostenido que todas sus publicaciones se basaron en observaciones, afirmando no haber guardado ningún libro de registros de los datos y borrado toda la información.

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