51. Arco y termas de Caparra
La ciudad romana de Cáparra está situada en la antigua provincia romana Lusitania, en la comarca del valle del río Alagón, en el norte de Extremadura, dentro del Conventus Iuridicus Emeritensis, con capital en la Colonia Augusta Emerita. Está atravesada por la calzada romana llamada Vía de la...
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La ciudad romana de Cáparra está situada en la antigua provincia romana Lusitania, en la comarca del valle del río Alagón, en el norte de Extremadura, dentro del Conventus Iuridicus Emeritensis, con capital en la Colonia Augusta Emerita. Está atravesada por la calzada romana llamada Vía de la Plata y permanece abandonada en la actualidad. Se cita como ciudad prerromana, aunque este punto todavía no ha podido confirmarse, su situación prácticamente en un llano no reunía las condicones defensivas necesarias para un poblado anterior a los romanos, y solamente unos pocos testimonios cerámicos2 hacen pensar en su antigüedad por algunos autores.
El oppidum tiene una extensión aproximada de 12 ha, aunque su muralla abraza un territorio mayor, de aproximadamente 16 ha.
Cáparra fue más pequeña y menos importante que otras ciudades romanas de la Península Ibérica, pero estaba entre los principales núcleos urbanos entre el río Tajo y la Sierra de Gredos, junto con Caurium (Coria), Augustóbriga (Talavera la Vieja) y Egitania (Idanha-a-Velha).
Su organización urbana corresponde a un planteamiento ortogonal, teniendo como eje principal la Vía de la Plata, que la atraviesa de norte a sur.
El nombre de la ciudad no es de origen latino, sino prerromano, probablemente vetón, como el origen mismo del asentamiento. Se le conocen otros nombres, como Capara, Cappara, Capera o Kapasa.
El conocido tetrapylum (arco de Caparra) es el edificio más importante que ha sobrevivido hasta la actualidad. Se trata de un arco cuadriforme, el único en España de sus características. Se sitúa en el centro de la ciudad, bordeado por el Foro y los baños públicos y otros monumentos principales. Es muy probable que en él confluyeran las dos calles principales: el Cardo y el Decumano.
Se encuentra muy bien documentado, gracias a las inscripciones conservadas en él y en concreto a una que está en el pilar de la derecha del frente sur del monumento, en la que se alude a Marcus Fidius Macer, a un nuevo Fidius Macer, así como a Bolosea, hija de Pellus, su mujer.6 Se da a entender que este Fidius Macer fue la persona que mandó erigir el arco cumpliendo de este modo el testamento de sus padres. Por otras inscripciones se sabe de la relevancia de este ciudadano de Capera, pues se le menciona tres veces como magistrado, dos veces dunviro y como praefectus fabrum,7 o jefe de los obreros municipales, y que estuvo casado con Iulia Luperca.8 En cuanto a la fecha de su erección, se le sitúa en la época Flavia, a finales del siglo I.
Tiene unas medidas en su planta de 8,60 m por 7,35 m, estimándose una altura de 13,30 m en su estado originario. El monumento se eleva sobre cuatro pilares que soportan cuatro arcos de medio punto adornados con una arquivolta o moldura que envuelve el trasdós. Cada pilar se asienta sobre un basamento rematado por una cornisa bastante resaltada. Los frontales norte y sur disponen de dos pedestales adosados sobre los que se colocarían esculturas representativas de las parejas citadas en las inscripciones. No sería de extrañar que, por sus dimensiones, en los pedestales del norte se encaramaran retratos ecuestres, al menos así lo presenta García Bellido en la reconstrucción ideal del arco.
Las termas públicas de Cáparra se localizan en el extremo noroeste de la antigua ciudad romana, junto al decumanus maximus o calzada de La Plata. Su primera fase de construcción corresponde a época Flavia, que es cuando la ciudad obtiene el rango de municipium.
Vista de las termas públicas de Capara desde la vía Decumana, con el pórtico cuadrifronte al fondo.
Se trata de un edificio de planta cuadrada con una orientación norte-sur. Los baños propiamente dichos están situados en el centro de la construcción, diferenciado tanto a un lado como al otro por dependencias anexas y que comprenden en su totalidad el conjunto termal. Por el lado sur está la Palestra, y por el lado norte hay varias tabernae, que pueden atribuirse a almacenes de leña u oficinas administrativas. Las dimensiones son: 33 m de longitud y 36 m de anchura. A las termas se accedía por el lado oeste, por una de las calles que confluían al Decumano, paralela al Cardo principal.
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