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  • Lista creada por Adrian Lopez.
  • Publicada el 06.06.2011 a las 02:03h.
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Megalodon

1. Megalodon

http://es.wikipedia.org/wiki/Carcharodon_megalodon

El megalodón (Carcharodon megalodon), llamado también megalodonte, tiburón megadiente y tiburón blanco gigante, es una especie de elasmobranquio lamniforme de la familia Lamnidae. Fue un tiburón gigante que vivió probablemente hace entre 20 y 1,5 millones de años, aunque se han llegado a sugerir... Ver mas
El megalodón (Carcharodon megalodon), llamado también megalodonte, tiburón megadiente y tiburón blanco gigante, es una especie de elasmobranquio lamniforme de la familia Lamnidae. Fue un tiburón gigante que vivió probablemente hace entre 20 y 1,5 millones de años, aunque se han llegado a sugerir fechas de extinción más tardías.
El megalodón se conoce únicamente por numerosos dientes fósiles y algunas vértebras y esqueletos parciales en el Caribe, golfo de México, Florida - en los sedimentos del río Peace, cerca de Arcadia, o la desembocadura del río Suwannee o en el río Morgan en Carolina del Sur.1 Los dientes son en muchos aspectos similares a los del tiburón blanco actual (Carcharodon carcharias), pero con un tamaño de unos 17 cm de largo aproximadamente, por lo que se suele considerar la existencia de un estrecho parentesco
Carcharodon Megalodon comparado en tamaño con un buceador
(y probablemente, también parecido aspecto y conducta) entre ambas especies. Sin embargo, algunos investigadores opinan que las similitudes entre los dientes de ambos animales son producto de un proceso de evolución convergente.
[editar]Denominación y evolución
En 1995 se propuso trasladar la especie a un nuevo género, Carcharocles. A fecha de hoy, la cuestión no se ha resuelto del todo. Muchos paleontólogos se inclinan en la actualidad por el nombre de Carcharocles, mientras que otros (sobre todo especialistas en biología marina) mantienen su conexión con el gran tiburón blanco e incluyen a ambos animales en el género Carcharodon. Los defensores de Carcharocles opinan que el ancestro más probable del megalodon fue el Otodus obliquus del Eoceno, mientras que el tiburón blanco descendería de Isurus hastalis, el "mako de dientes anchos" del Mioceno.
Existe la teoría de que los megalodones adultos se alimentaban de ballenas y se extinguieron cuando los mares polares se volvieron demasiado fríos para los tiburones, permitiendo que las ballenas estuviesen a salvo de ellos durante el verano. El diente del tiburón megalodón era del tamaño de una mano y el del tiburón blanco del tamaño de un dedo.
Tamaño
Las estimaciones más sensatas del tamaño de esta criatura oscilan entre los 12 y 20 metros. Las reconstrucciones previas con longitudes que podían llegar a los 30 metros se consideran por lo general como poco precisas.
Supervivencia Actual
Aunque la gran mayoría de los expertos consideran que la evidencia disponible indica claramente que el megalodón está extinto, la idea de que una población superviviente pudiese seguir existiendo en la actualidad parece haberse asentado en el imaginario público, a pesar de que la mayor parte de las evidencias en favor de esta idea es escasa. Sin embargo esta idea es descartada por la mayoría de los científicos.
Pruebas concretas
Los análisis de dos dientes de megalodon encontrados por el HMS Challenger dan una fecha de entre 10.000 y 15.000 años de antigüedad, tiempo estimado para la deposición de la cantidad de manganeso acumulada sobre ellos. No obstante, es bastante probable que los dientes estuviesen ya fosilizados antes de que la costra de manganeso se desarrollase sobre ellos, por lo que su origen sería mucho más antiguo y no tendría nada de extraordinario. Varios autores opinan que las estimaciones recientes para estos dientes son imprecisas y que cualquier afirmación de la existencia de Carcharodon megalodon en tiempos post-pliocénicos es simplemente errónea, basada en metodología y experimentos obsoletos [1]. Roesch y otros recalcan el hecho de que los megalodontes eran probablemente animales costeros (como los tiburones blancos), por lo que una supervivencia en el fondo de los océanos sería extremadamente inverosímil.
Por otra parte, se ha informado de supuestos hallazgos (sin confirmación por parte de expertos) de esqueletos y huesos de cachalotes en cuyo interior aparecían dientes de megalodonte incrustados. No obstante, las historias de este tipo se consideran simples leyendas.
[editar]Relación con monstruos marinos
Algunos informes relativamente recientes sobre grandes criaturas semejantes a tiburones se han interpretado a veces como descripciones de megalodones supervivientes, pero suelen considerarse en la mayoría de los casos como identificaciones erróneas de tiburones peregrinos, tiburones ballena u otros animales de gran tamaño. Un famoso ejemplo de esto fue recogido por el escritor Zane Gray. Es posible, aunque poco probable, que algunos de estos avistamientos correspondan a tiburones blancos anormalmente grandes. Este es el caso de otro famoso avistamiento dado a conocer por el naturalista australiano David Stead. Aunque de enorme difusión, este relato se considera generalmente como de poco valor debido a que la mayoría de las afirmaciones que contiene provienen de fuentes anónimas:
En el año 1918 recogí la sensación que se había causado entre los recolectores de marisco "forasteros" en Port Stephens, cuando, durante varios días, se negaron a ir a sus caladeros regulares en las cercanías de la isla Broughton. Los hombres habían estado trabajando en los caladeros situados en aguas profundas cuando un inmenso tiburón de proporciones casi increíbles hizo acto de presencia, levantando una nasa repleta de cangrejos tras otra, y tomando, como los hombres dijeron, "nasas, amarras y todo". Estas nasas de cangrejos, debe decirse, medían alrededor de 6 pulgadas (1,06 metros) de diámetro y contenían con frecuencia de dos a tres docenas de cangrejos de buen tamaño, cada uno de los cuales pesaba muchas libras. Todos los hombres eran unánimes al afirmar que este tiburón era algo que nunca habrían soñado. En compañía del Inspector de Pesca local, interrogué a muchos de los hombres de forma muy exhaustiva y todos ellos estuvieron de acuerdo en el tamaño gigantesco de la bestia. Pero las longitudes que ellos proporcionaron eran, en general, absurdas. Lo menciono, no obstante, como indicativo del estado mental en que les había introducido este inusual gigante. Y teniendo en cuenta que éstos eran hombres que estaban habituados al mar y todos los tipos de tiempo, así como a todos los tipos de tiburones. ¡Uno de los miembros de la tripulación dijo que el tiburón tenía por lo menos trescientos pies (90 metros) de largo! ¡Los otros decían que era tan largo como el muelle en el que nos encontrábamos -alrededor de 115 pies (35 metros)!. Afirmaban que el agua "hervía" en una amplia zona cuando el pez pasó nadando por ella. Estaban completamente familiarizados con las ballenas, que habían visto pasar a menudo en el mar, pero esto era un gran tiburón. Habían visto su terrible cabeza que era "por lo menos tan larga como el suelo del muelle situado en la Bahía de Nelson". ¡Imposible, por supuesto! Pero éstos eran hombres prosaicos y bastante imperturbables, no dados a las "historias sobre peces" ni siquiera cuando hablaban sobre sus capturas. Aún más, ¡sabían que la persona con la que hablaban (yo mismo) había oído todas las historias sobre peces antes! Una de las cosas que me impresionó fue el que todos ellos concordaran en el fantasmal color blanquecino del gran pez. El Inspector de Pesca de la localidad en esa época, el señor Paton, estuvo de acuerdo conmigo en que aquello tuvo que ser algo realmente gigantesco para poner a estos hombres experimentados en un estado de miedo y pánico...

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Tyrannosaurus Rex

2. Tyrannosaurus Rex

http://es.wikipedia.org/wiki/Tyrannosaurus_rex

Tyrannosaurus (del gr. "lagarto tirano") es un género representado por una única especie de dinosaurio terópodo tiranosáurido, que vivió a finales del período Cretácico, hace aproximadamente 67 y 65 millones de años, en el Maastrichtiano, en lo que es hoy Norteamérica. La especie tipo y única... Ver mas
Tyrannosaurus (del gr. "lagarto tirano") es un género representado por una única especie de dinosaurio terópodo tiranosáurido, que vivió a finales del período Cretácico, hace aproximadamente 67 y 65 millones de años, en el Maastrichtiano, en lo que es hoy Norteamérica. La especie tipo y única especie válida Tyrannosaurus rex donde rex significa rey en latín, comúnmente abreviado como T. rex, es una figura común en la cultura popular. Vivió a través de lo que es ahora Norteamérica occidental, con una distribución mucho más amplia que otros tiranosáuridos. Es uno de los últimos dinosaurios no avianos en existir antes de la extinción masiva del Cretácico-Terciario.
Como otros tiranosáuridos, Tyrannosaurus fue un carnívoro bípedo con un masivo cráneo balanceado por una larga y pesada cola. En relación con sus largos y poderosos miembros traseros, los miembros superiores del Tyrannosaurus eran pequeños, pero inusualmente poderosos para su tamaño, y terminaban en dos dedos con garras. Aunque otros terópodos rivalizan o superan con Tyrannosaurus rex en tamaño, era el tiranosáurido más grande conocido y uno de los mayores depredadores conocidos de la tierra, midiendo hasta 13 metros de largo,1 y más de 4 metros de alto a las caderas,2 y pesaba alrededor de 6 a 8 toneladas.3 Por mucho fue el más grande carnívoro en su ambiente, Tyrannosaurus rex debió haber sido el superpredador, cazando hadrosáuridos y ceratópsidos, aunque algunos expertos han sugerido que era principalmente carroñero. El debate si Tyrannosaurus era un depredador dominante o un carroñero es uno de los más largos en la paleontología.
Con más de 30 especímenes de Tyrannosaurus rex identificados, algunos de los cuales son esqueletos casi completos. Tejido conjuntivo y proteínas se ha informado en por lo menos uno de estos especímenes. La abundancia de material fósil ha permitido la investigación significativa en muchos aspectos de su biología, incluyendo historia de vida y biomecánica. Los hábitos de alimentación, fisiología y velocidad potencial de Tyrannosaurus rex son algunos temas de discusión. Su taxonomía es también polémica, con algunos científicos que consideran a Tarbosaurus bataar de Asia como una segunda especie de Tyrannosaurus y otros que mantienen a Tarbosaurus como género separado. Varios otros géneros de tiranosaúridos norteamericanos también han sido sinonimizado con Tyrannosaurus
Tyrannosaurus podía medir hasta unos 13 metros de longitud1 y llegaba hasta los 5 metros de altura,2 con un peso estimado de entre 6 y 8 toneladas.4 5 El tiranosaurio poseía un gran cráneo de 1,60 m provisto de fenestras oculares y nasales. Su cráneo presenta un gran número de huesos fusionados, supliendo la movilidad por una estructura más maciza, cosa inusual en los terópodos, que por lo general tenían huesos ligeros. El cuello era grueso, musculoso y corto. Se dice que el Tyrannosaurus rex era el animal más feroz y fuerte que ha existido en toda la historia.
Varios especímenes de Tyrannosaurus rex en comparación con un humano.
Tyrannosaurus rex fue uno de los carnívoros más grandes sobre la tierra, de todos los tiempos; el espécimen completo más grande, FMNH PR2081 (apodado "Sue"), midió 12,8 metros de largo, y 4 de alto a las caderas.2 El estimado de la masa total ha variado a lo largo de los años desde los 7,2 toneladas como máximo,6 a 4,5 como mínimo,7 8 con los últimos estimativos entre 5,4 y 6,8 toneladas.3 9 10 11 Aunque Tyrannosaurus rex era más largo que el bien conocido terópodo del Jurásico Allosaurus y el Carcharodontosaurus africano, es ligeramente más pequeño que otros terópodos del Cretácico como Spinosaurus y Giganotosaurus.12 13
El cuello de Tyrannosaurus rex forma una curva natural con forma de S como en otros terópodos, pero era corto y muscular para soportar su masiva cabeza. Los miembros superiores solo tenían dos dedos con garras,1 junto con un pequeño metacarpiano adicional representando el remanente de un tercer dígito.14 En cambio los miembros traseros estaban entre los más largo en proporción con tamaño de cuerpo de cualquier terópodo. La cola era pesada y larga, formada por más de cuarenta vértebras, para balancear los masivos torso y cabeza . Para compensar el inmenso tamaño del animal, muchos huesos a través del esqueleto eran huecos, reduciendo su peso sin la pérdida significativa de fuerza.1 El más grande cráneo conocido de Tyrannosaurus rex media más de 1,5 metros de largo.15 Grandes fenestras (aberturas) reducen el peso y proporcionan lugares para la inserción muscular, como se ve en todos los terópodos carnívoros. Pero en otros aspectos el cráneo de Tyrannosaurus era perceptiblemente diferente de los terópodos no tiranosáuridos grandes. Era extremadamente ancho en la parte posterior pero tenía un hocico estrecho, permitiendo una inusualmente buena visión binocular.16 17 Los huesos del cráneo eran masivos y los nasales y algunos otros huesos estaban fundidos, no permitiendo movimiento entre ellos, aunque muchos pneumatizados (contenido un "panal de abejas" de espacios aéreos minúsculos) cuál puede haber hecho los huesos más flexibles además de aligerarlos. Éstos y otras características de consolidación del cráneo son parte de la tendencia de los tiranosáuridos hacia una mordedura cada vez más grande, que sobrepasó fácilmente a todos los no tiranosáuridos.18 19 20 El extremo de la quijada superior era en forma de U, a mayoría de los carnívoros del no tiranosáuridos tenían quijadas superiores de forma de V, que aumentaba la cantidad de tejido y hueso que un tiranosaurio podría arrancar con una mordedura, aunque también aumentara las tensiones en los dientes delanteros.
Perfil del cráneo de Tyrannosaurus (AMNH 5027)
Los dientes de Tyrannosaurus rex muestran una marcada heterodoncia (diferentes en formas).21 22 Los dientes premaxilares en el frente de la mandíbula superior están estrechamente empaquetados, con una sección de corte en forma de D, tenían refuerzo de cantos en la superficie posterior, eran incisiformes (sus extremidades tenían láminas como cinceles) y curvado hacia atrás. La sección de corte en forma de D, los bordes reforzados y la curvatura hacia atrás reducían el riesgo que los dientes se rompieran cuando el Tyrannosaurus mordiera y desgarrara. El resto de los dientes eran robustos, como "bananas letales" similares a dagas; espaciados más extensamente y también tenían refuerzo en los bordes.23 Los de las quijadas superior eran más grandes que los de la parte trasera de la quijada inferior. El más grande encontrado hasta ahora se estima para haber tenido medido 30 centímetros de largo incluyendo la raíz cuando el animal estaba vivo, haciéndole el diente más grande de cualquier dinosaurio carnívoro.2
Historia
Sus restos fósiles son escasos. Hasta 2006 han sido hallados 30 especímenes,24 incluyendo sólo tres cráneos completos. Los primeros especímenes encontrados tuvieron un papel importante en la Guerra de los Huesos. Cabe destacar que Tyrannosaurus rex es el dinosaurio carnívoro mejor conocido en la cultura popular humana.
Restauración del esqueleto por William D. Matthew de 1905, una de las primeras reconstrucciones de Tyrannosaurus rex publicadas.25
Henry Fairfield Osborn, presidente del Museo Americano de Historia Natural, nombró a Tyrannosaurus rex en 1905. El nombre genérico proviene del las palabras en griego τυραννος (tyrannos, que significa "tirano") y σαυρος (sauros, por "lagarto"). Osborn uso la palabra latina rex, que se traduce como "rey", para el nombre binomial. El nombre binomial completa se traduce como "El rey de los lagartos tiranos", poniendo énfasis en el tamaño del dinosaurio, que dominaría sobre todos los otros animales de su tiempo.
[editar]Primeros descubrimiento
La localización de todos los descubrimientos está restringida a Norteamérica. Dientes que hoy son documentados como Tyrannosaurus rex fueron encontrados en 1874 por A. Lakes cerca de Golden, Colorado. A principios de las década de 1890, J. B. Hatcher recolecto elementos post craneales en el este deWyoming. Estos fósiles se consideraron en un principio, perteneciente a un a especie gigante de Ornithomimus (O. grandis) pero ahora se lo considera un ejemplar de Tyrannosaurus rex. El primer espécimen, una vértebra parcial, fue descubierta por Edward Drinker Cope en 1892 y se describió como Manospondylus gigas. Fue atribuida al Tyrannosaurus rex en 1912 por Henry Fairfield Osborn.26 Barnum Brown, el conservador auxiliar del Museo Americano de Historia Natural, encontró el segundo esqueleto del T. rex en Wyoming en 1900. Este espécimen fue originalmente nombrado Dynamosaurus imperiosus en el mismo documento en el que el Tyrannosaurus rex fue descrito.27 Si no hubiera sido por el orden de las páginas, Dynamosaurus se hubiera convertido en el nombre oficial. El material original del "Dynamosaurus" reside en las colecciones del Museo de Historia Natural, Londres.28
En total, Barnum Brown encontró cinco esqueletos parciales del T. rex. Brown recolectó su segundo tiranosaurio en 1902 y 1905 en la Formación de Hell Creek, Montana. Este fue el holotipo que se usó para describir al Tyrannosaurus rex por Osborn en 1905. En 1941 se lo vendió al Museo Carnegie de Historia Natural en Pittsburgh, Pensilvania. El cuarto y más grande hallazgo de Brown, también descubierto en la Formación de Hell Creek, se exhibe en el Museo Americano de Historia Natural en Nueva York.29
Manospondylus
Cráneo tipo de Tyrannosaurus rex, del Museo Carnegie de Historia Natural. Esta reconstruido muy pesado, en forma incorrecta tomando como modelo uno de Allosaurus ya que se encontraba desarmado.
Los primeros restos fósiles atribuibles a Tyrannosaurus rex consisten en dos vértebras parciales, una de las cuales se encuentra perdida, encontradas por Edward Drinker Cope en 1892 y descrita como Manospondylus gigas. Osborn reconoció/ las similitudes entre M. gigas y T. rex temprano, en 1917 pero, debido a la pobre naturaleza de los restos vertebrales de Manospondylus, no pudo sinonimizarlos.30
En junio de 2000, el instituto Black Hills localizo la locación del tipo de M. gigas en Dakota del Sur y desenterraron nuevos huesos de Tyrannosaurus del lugar. Los investigadores consideraron que se trataba del mismo individuo y eran idénticos a los de Tyrannosaurus rex. De acuerdo a las reglas de Código Internacional de Nomenclatura Zoológica (ICZN), el sistema que gobierna los nombres científicos de los animales, Manospondylus gigas tendría prioridad sobre Tyrannosaurus rex, debido a que fue utilizado primero. Sin embargo en la cuarta edición de la ICZN, que empezó a tener efecto el 1 de enero de 2000, establece que " el uso que prevalece debe ser mantenido " cuando "el sinónimo mayor u homónimo no haya sido usado como valido desde 1899" y "el sinónimo menor u homónimo haya sido usado para un taxón en particular, y presumido válido para ese taxón en particular, haya sido usado para ese taxón como presunto nombre válido en al menos 25 trabajos, publicado por al menos 10 autores en inmediatamente antes de los 50 años;..."31 Tyrannosaurus rex puede calificar como el nombre válido bajo estas condiciones y muy probablemente sería considerado un nomen protectum ("nombre protegido") bajo la ICZN si fuese desafiado, cosa que todavía no ha sido. Manospondylus gigas entonces seria a juzgado nomen oblitum ("nombre olvidado").32
Según las reglas de la Comisión Internacional de Nomenclatura Zoológica, el sistema que da a los animales su designación científica, usualmente a partir de raíces latinas y griegas, el nombre de Cope, creado en 1892, Manospondylus gigas, debería tener la prioridad porque su descubrimiento ocurrió primero. Sin embargo, en la 4ta edición del ICZN, que surtió efecto el 1 de enero de 2000, Capítulo 8, Artículo 35.5, declaró que cualquier tal descubrimiento hecho después de 1999 no hace que el más viejo nombre sustituya al más nuevo, prevaleciendo el nombre y que el Tyrannosaurus debe ser un nomen conservandum ("nombre conservado"). Por lo tanto, independientemente del resultado del descubrimiento, el nombre Tyrannosaurus, todavía es usado hoy por los biólogos.33
[editar]1940-1990
Varios otros esqueletos de Tyrannosaurus rex fueron descubiertos hasta finales de la década de 1980. El cráneo de Nanotyrannus, frecuentemente considerado un T. rex juvenil, fue recobrado de Montana en 1942. En 1966, un grupo de trabajadores del Museo Americano de Historia Natural bajo la dirección de Harley Garbani descubrió otro T. rex (LACM 23844) que presentaba un cráneo completo de un animal maduro. Cuando fue exhibido en Los Ángeles, LACM 23844 se convirtió en el más grande cráneo e exhibición de T. rex e todo el mundo. Garbani siguió descubriendo muchos esqueletos por más de una década, incluyendo LACM 23845, el holotipo de "Albertosaurus" megagracilis, muchos de los cuales son mantenidos en la colección del Museo de Paleontología de la Universidad de California en Berkeley, California. Otros cráneos y esqueletos parciales fueron descubiertos en Dakota del Sur y Alberta, Canadá a principios de la década de 1980.34
Antes de 1987, Tyrannosaurus rex era probablemente raro.34 Sin embargo, en las décadas de 1980 1990 se ha presenciado el descubrimiento y la descripción de alrededor de una docena de especímenes adicionales. El primero fue Tyrannosaurus, apodado "Stan" en honor al paleontólogo amateur Stan Sacrison, se encontró en la Formación Hell Creek cerca de Buffalo, Dakota del Sur, en la primavera de 1987. Después de 30.000 horas de excavación y preparación, surgió un 65% del esqueleto completo. "Stan", BHI 3033, está actualmente en exhibición en la exposición del Museo Black Hills de Historia Natural en Hill City, Dakota del Sur, después de una extensa gira mundial y las reproducciones vendidas por el instituto Black Hills también se encuentran en galerías de museo por todo el mundo. Este Tyrannosaurus fue encontrado también con muchas patologías en sus huesos, incluyendo costillas y un cuello roto que luego se sanaron y un espectacular agujero en la parte trasera de su cabeza, con el tamaño de un diente de Tyrannosaurus.35
Sue el Tyrannosaurus del Field Museum, Chicago.
Cristobal Veloso, descubrió el más completo (más del 90%) y más grande esqueleto fósil del T. rex conocido hasta ahora, en la Formación de Hell Creek cerca de Faith, Dakota del Sur, el 12 de agosto de 1990. Sobre la propiedad de ese espécimen de T. rex, ahora llamado Sue en honor a su descubridora, se entabló una enconada batalla legal. En 1997 esta se fijó a favor de Maurice Williams, dueño original del territorio, y la colección fósil se vendió en subasta por $7,6 millones de dólares. Actualmente el esqueleto se ha vuelto a montar y se exhibe en el Museo Field de Historia Natural. Basándose en los huesos fosilizados de Sue, el espécimen alcanzó su tamaño completo a los 19 años de edad y murió 9 años después, viviendo en total 28 años de edad.24 Los investigadores informan el descubrimiento de dos fósiles de T. rex, uno sub-adulto y otro juvenil (ambos fueron desenterrados en la misma cantera en la que se descubrió Sue); lo cual da evidencia a la posibilidad de que el T. rex corría y cazaba en manadas u otros grupos.Las primeras especulaciones de que "Sue" pudo haber muerto por una mordida en la parte posterior de la cabeza no ha podido ser confirmada. Muchos estudios posteriores han mostrado muchas patologías, pero no se han encontrado marcas de mordidas.36 El daño en la parte posterior del crámeo pudo haber sido causado por aplastamiento post-mortem. Especulaciones reciente indican que "Sue" puede haber muerto de hambre después de contraer una infección parásitaria por comer la carne putrefacta. La parasitosis resultante habría causado la inflamación en la garganta, impidiendo en ultima instancia que "Sue" pueda seguir tragando más el alimento. Esta hipótesis es apoyada por los agujeros finos y lisos en su cráneo que son similares a los causados en los pájaros modernos que contraen el mismo parásito.37
Últimos hallazgos
Posible estrategia reproductora en Tyrannosaurus rex. Expuesto en el MUJA.
En el verano boreal de 2000, Jack Horner descubrió 5 especímenes de Tyrannosaurus cerca de la Reservación de Fort Peck en Montana. Uno de estos esqueletos, apodado "C. rex," fue reportado como el más largo de los Tyrannosaurus jamás encontrados.38
En 2001, el 50% del esqueleto de un juvenil tiranosaurio fue descubierto en la Formación de Hell Creek en Montana por un equipo de investigadores del Museo Burpee de Historia Natural de Rockford, Illinois. Apodado "Jane", el hallazgo fue inicialmente considerado el primer esqueleto conocido del pequeño tiranosáurido nanotirano pero una investigación subsecuente ha revelado que el fósil fue de un tiranosaurio juvenil. Este espécimen es el más completo y mejor preservado juvenil hasta la fecha. Jane ha sido examinada por Jack Horner, Peter Larson, Robert Bakker, Gregorio Erikson y varios otros paleontólogos renombrados, debido a la unicidad de su edad. Jane está actualmente en exposición en el Museo Burpee de Historia Natural en Rockford, Illinois.
En marzo de 2005 en la revista Science, Mary Higby Schweitzer de la Universidad Estatal de Carolina del Norte y sus colegas anunciaron la recuperación del tejido blando de la cavidad medular de un hueso de la pata fosilizada de un T. rex, que databa aproximadamente 68 millones de años. El hueso había sido roto, intencionalmente aunque con renuencia, para ser enviado y no fue conservado de la manera usual porque Schweitzer estaba deseando investigar el tejido blando. Designado como el espécimen 1125, o MOR 1125 del Museo de los Rocosas, el dinosaurio fue desenterrado previamente en la Formación de Hell Creek. Vasos sanguíneos (flexibles y bifurcados) y el tejido (de la fibrosa pero elástica matriz del hueso) fueron reconocidos. Además, se encontraron microestructuras parecidas a las células de la sangre dentro de la matriz y los vasos sanguíneos. Las estructuras son semejantes a las células y vasos sanguíneos del avestruz actual. Sin embargo, ya que un proceso desconocido y distinto al de la fosilización normal parece haber conservado el material, los investigadores son cuidadosos de no afirmar que este es el material original del dinosaurio.39 La presencia de huesos medulares en este espécimen también es interesante.40
Si resulta ser el material original, cualquier proteína sobreviviente puede usarse como medio de estimar indirectamente algunos de los contenidos del ADN (ácido desoxirribonucleico) de los dinosaurios involucrados, porque cada proteína se crea típicamente por un gen específico. La ausencia de hallazgos anteriores puede ser meramente el resultado de personas que asumen que la conservación del tejido era imposible, y simplemente no lo observaron; desde el primero, dos tiranosaurios más y un hadrosaurio también han sido encontrados teniendo estas estructuras similares a tejidos. [2][3]
En un boletín de prensa del 7 de abril de 2006, la Universidad Estatal de Montana reveló que el cráneo de tiranosaurio más grande hasta ahora hallado también poseía esta característica. Descubierto en los años 1960 y recientemente reconstruido, el cráneo mide 149,8 centímetros (59 pulgadas) de largo, comparado con el cráneo de "Sue" (140,7 cm, es decir 55,4 pulgadas) hay una diferencia de 6,5%. [4] & [5]
A pesar de que se conocen numerosos esqueletos, solo un rastro de huellas ha sido bien documentado, en el Rancho Philmont Scout al noeste de Nuevo México. Fueron descubiertas en 1983 e identificadas y documentadas en 1994.41
Clasificación
Modelo del T. rex apodado Stan, expuesto en el Museo de Manchester.
Tyrannosaurus es, el género tipo, mundialmente aceptado, de la superfamilia Tyrannosauroidea, la familia Tyrannosauridae y la subfamilia Tyrannosaurinae. Otros miembros de la subfamilia Tyrannosaurinae, incluyen al Daspletosaurus de América del Norte y a Tarbosaurus de Asia;42 43 los cuales son, ocasionalmente, clasificados dentro del género del Tyrannosaurus.44 Los tiranosáuridos fueron vistos por mucho tiempo como los descendienes de grandes terópodos anteriores como los megalosáuridos y carnosaurios, aunque actualmente se los considera como parte de los habitualmente pequeños celurosaurios.45
En 1955, el paleontólogo soviético Evgeny Maleev, nombró al Tyrannosaurus bataar como una nueva especie de Mongolia.46 Para 1965, esta especie fue renombrada como Tarbosaurus bataar.47 El Tarbosaurus, de Mongolia, es a veces colocado en el género Tyrannosaurus como T. bataar, aunque la mayor parte de investigadores de tiranosaurios, como Tom Holtz, ven suficientes diferencias entre esas dos especies como para asegurar que se trata de géneros separados.43 mientras que otros lo consideran la especie asiática de Tyrannosaurus.45 48 49 Una reciente descripción del cráneo de Tarbosaurus bataar ha mostrado que es más estrecho que el de Tyrannosaurus rex y que durante la mordida, la distribución de las tensiones en los huesos de la calavera eran muy distintas, siendo más cercana a la de Alioramus, otro tiranosáurido asiático.50 Un reciente análisis cladistico encontró que Alioramus, y no Tyrannosaurus, es el taxón hermano de Tarbosaurus, lo que sugiere que Tarbosaurus y Tyrannosaurus deben permanecer separados.42
Otros fósiles de tiranosáuridos encontrados en las mismas formaciones que Tyrannosaurus rex han sido originalmente atribuidos a diferentes taxones, incluyendo a Aublysodon y Albertosaurus megagracilis,44 que fue llamado posteriormente llamado Dinotyrannus megagracilis en 1995.51 Sin embargo, estos fósiles son universalmente considerados un ejemplar juvenil de Tyrannosaurus rex.52 Un pequeño pero muy completo cráneo encontrado en Montana, de 60 centímetros de largo, puede ser una excepción. Este cráneo fue originalmente clasificado como una especie de Gorgosaurus (G. lancensis) por Charles W. Gilmore en 1946,53 pero posteriormente le fue asignado a su propio género, Nanotyrannus.54 Las opiniones sobre la validez de N. lancensis están divididas. Muchos paleontólogos consideran al cráneo como perteneciente a un juvenil Tyrannosaurus rex.55 Existen menores diferencias entre los dos, incluyendo un mayor número de dientes en N. lancensis, lo que ha llevado a los científicos en recomendar que ambos géneros se mantengan separados, hasta que nuevos descubrimientos ayuden a clarificar estas cuestiones.43 56
Un gran número de especies inválidas de Tyrannosaurus ha sido clasificado como T. rex y Tarbosaurus bataar.
El tiranosaurio vivía en todo el occidente de Norteamérica, desde Alberta (Canadá), hasta Coahuila en México,57 justo antes de que los dinosaurios se extinguieran. Normalmente el T. rex habitaba en planicies de inundación y bosques subtropicales donde acechaba a sus presas, en zonas demarcadas por ríos, lagos y bosques exuberantes llenos de cicadáceas, helechos, plantas florecidas y árboles como las coníferas, sicomoros y araucarias.
En la época del T. rex, Norteamérica presentaba un paisaje natural con elementos familiares y extraños. Las tortugas de cuero, los cocodrilos, los lucios (Esocidae), y los peces pipa (Lepisosteidae) que vivieron en esa época eran bastante similares a los que se pueden encontrar hoy. Las ranas y los lagartos varanos eran otros animales familiares. Los helechos, colas de caballo, palmas, magnolias, álamos y arbustos eran algunas de las plantas dominantes; los pastos y hierbas ya se habían desarrollado, pero no estaban aún extendidas. Las coníferas como sequoias, araucarias, pinos, y cipreses eran comunes. El T. rex probablemente vivió en muchos hábitats diferentes debido a su amplio rango, pero muchos de los yacimientos fósiles en donde normalmente se encuentran sus esqueletos parecen haber sido bosques subtropicales y húmedos. Otros habitantes del paisaje son menos familiares y carecen de semejanza con la fauna actual. Los pterosaurios gigantes, como el Quetzalcoatlus, planeaban y volaban en los cielos, con envergaduras de alas de más de 12 metros. Otros terópodos, incluyendo a los dromeosáuridos, troodóntidos y ornitomímidos, parecen haber medido menos de 4 ó 5 metros de largo. Las manadas de ceratopsianos como los tricerátopos y torosaurios, y de hadrosaurios como los hadrosaurios y edmontosaurios, vagaban por la tierra, mientras aves dentadas volaban en los bosques (Ichthyornis) y nadaban en las orillas de los mares (Hesperornis). Otros dinosaurios herbívoros fueron el armado anquilosaurios, los "cabeza-duras" paquicefalosaurios y estigimoloch y pequeños ornitópodos como Bugenasaura y tescelosaurio. Antiguos primates también pudieron haber existido junto a los dinosaurios (esta publicación está abierta a la discusión). Los mamíferos (predominantemente multituberculados y marsupiales) eran todavía pequeños, animales nocturnos que se asemejaban mucho a las ratas y musarañas de hoy, como el Ptilodus y Meniscoessus; aunque había géneros excepcionales que parecían ya un poco más grandes y desarrollados, como el Taeniolabis.
Se cree que el tiranosaurio necesitaba extensos rangos geográficos de alimentación, debido a la retirada de la Vía Marítima Interior Occidental de Norteamérica, hace 69 millones de años, lo cual incrementó el tamaño del rango de alimento.58
Paleobiología
Postura
Al igual que muchos dinosaurios bípedos, el Tyrannosaurus rex fue descrito históricamente como un trípode vivo, con el cuerpo a 45 grados o menos de la vertical y la cola arrastrando por el suelo, similar a un canguro. Este concepto data de 1865 cuando Joseph Leidy realizo la reconstrucción de Hadrosaurus, el primero en describir un dinosaurio en una postura bípeda.59 Henry Fairfield Osborn, ex presidente del Museo Americano Historia Natural (AMNH) en Nueva York, creyo que la criatura podría colocarse en posición vertical y refuerza aún más la idea después de exhibir el primer esqueleto completo de Tyrannosaurus rex en 1915. Se mantuvo en esta posición vertical durante casi un siglo, hasta que fue desmantelado en 1992.60 En 1970, los científicos se dieron cuenta de esta postura era incorrecta y no podría haber sido mantenida por un animal vivo, ya que habría dado lugar a la dislocación o debilitamiento de varias articulaciones, incluyendo las caderas y la articulación entre la cabeza y la columna vertebral.61 El montaje inexacto ha inspirado muchas representaciones similares en películas y pinturas, como el famoso mural Rudolph Zallinger "La Edad de los Reptiles" en el Museo Peabody de de la Universidad de Yale.62 Esto sucedió hasta la década de 1990, cuando las películas como Jurassic Park presentó una postura más exacta al público en general. Representaciones modernas en los museos, arte y cine de Tyrannosaurus Rex muestran a su cuerpo aproximadamente paralelo al suelo y la cola extendida detrás del cuerpo para balancear la cabeza.44
El tiranosaurio, al igual que todos los terópodos, era bípedo. Sus patas estaban dotadas de un tejido almohadillado. Este tejido también funcionaba como un resorte. Los huesos largos de las patas se fusionan entre sí para transferir las fuerzas mayores generadas por sus pisadas fuertes, por las piernas y hacia el resto del cuerpo.
Los estudios han demostrado que el tiranosaurio tenía unas patas bastante largas. Todavía existen desacuerdos sobre cuan rápido se desplazaba el tiranosaurio. Los cálculos oscilan entre una velocidad pausada de 18 km/h y una muy rápida de 72 km/h. Los científicos que consideran que el T. rex se movía rápidamente indican que sus patas eran semejantes a las de ornitomímidos tan veloces como el estrutiomimo. Un estudio reciente concluyó que el T. rex no tenía suficiente masa muscular en las piernas como para ser tan veloz, lo que hacía era caminar dando zancadas de 4 m por cada paso dándole una velocidad de 42km/h.
Algunos científicos indican que los animales pesados tienen las patas ubicadas debajo del cuerpo como pilares, con huesos grandes para soportar el peso, lo que no les permite correr. Quizá el T. rex era lento. Sólo se ha descubierto una huella en México que podría ser de un T. rex y que mide casi 1 m de longitud. Si se encontrara toda la serie de las huellas se conocería mejor que tan rápido pudo andar. Los bípedos tienen mayor riesgo de caerse, si durante un arranque se tropiezan, y no pueden acomodar sus patas debajo del cuerpo. Estudios recientes sugieren que los adultos no eran animales especialmente veloces, aunque en una persecución podían dar zancadas de más de 4 m.
Las caídas eran muy peligrosas para el T. rex porque la cabeza recorría más de 3 m en el desplome, y los brazos no podían detener su caída. Las avestruces tienen un problema similar, pero el riesgo de caída de un avestruz o de otras aves corredoras es muchísimo menor que el que habría tenido un tiranosauro incluso siendo éste depredador (si cazaba presas vivas). Si el T. rex se caía duramente podía lesionarse e incluso morir. Unos investigadores calcularon que si un T. rex de 6 toneladas corriera a una velocidad de 72 km/h y tropezara, golpearía el suelo con mucha fuerza y se deslizaría con tanta presión que no podría soportar el dolor de sus huesos y músculos rotos, lo que le causaría la muerte. Pero otro equipo de investigadores dio una propuesta más aceptable, trata de la posibilidad que el T. rex se mueva entre los 18 y 54 km/h, parecida a la velocidad máxima de un elefante africano. Si el T. rex se cayera a dicha velocidad, se lesionaría y quizás se rompería algunos huesos pero podría sobrevivir.
El cerebro del tiranosaurio era tan grande como el de un gorila y tenía aproximadamente un volumen de 1000 cm³, aunque la mayor parte del mismo estaba dedicado a su sentido del olfato, que, según se cree, pudo haber sido el más agudo de todos.[cita requerida]
Extremidades Superiores
Brazo de tiranosaurio.
Cuando Tyrannosaurus rex fue descubierto, no se hallaron las extremidades superiores.63 Para completar el esqueleto original, que fue montado para ser exhibido al público, Osborn sustituyó esa parte restante por los «brazos» con tres dedos de un Allosaurus.30 Sin embargo, en 1914, Lawrence Lambe describió un corto brazo de 2 dedos para el estrechamente relacionado Gorgosaurus.64 Por lo que le atribuyó 2 dedos en lugar de 3, conjetura que se confirmó en 1989, con el hallazgo de brazos relativamente completos de Tyrannosaurus rex, perteneciente a MOR 555, el "Wankel rex".29 Los restos de «Sue» también incluyen brazos completos.1 Estos eran relativamente pequeños en comparación del cuerpo, de aproximadamente 1 metro de largo, sin embargo no eran órganos vestigiales, ya que presentaban grandes áreas para la inserción de los músculos, los que le brindaban considerable fuerza. Así lo reconoció ya en 1906 Osborn, quien especuló que los miembros anteriores pueden haber sido usados para atrapar a la pareja durante la copulación.65 También se ha sugerido que los miembros anteriores se utilizaron para ayudar a los animales a levantarse de una posición de decúbito esternal.61 Otra posibilidad es que los miembros anteriores detuvieran a la presa durante la lucha, mientras las enormes mandíbulas del tiranosaurio la mataban. Esta hipótesis puede ser apoyada por el análisis biomecánico.
Los huesos de las extremidades anteriores de Tyrannosaurus rex presentan muy grueso hueso cortical, que indica que fueron desarrollados para soportar cargas pesadas. El músculo bíceps braquial de un adultoTyrannosaurus rex era capaz de levantar 199 kg por sí solo, número que aumentaría al actuar con otros músculos, como el músculo braquial. El antebrazo de Tyrannosaurus también sufría una disminución en el rango del movimiento, con el hombro y codo que permitían sólo 40 y 45 grados de movimiento, respectivamente. Por el contrario, las mismos dos articulaciones en Deinonychus permitían hasta 88 y 130 grados de movimiento, respectivamente, mientras que un brazo humano puede girar 360 grados en el hombro y moverse alrededor de 165 grados a nivel del codo. El pesado cuerpo de los huesos del brazo, la fuerza extrema de los músculos, y el rango limitado de movimiento puede indicar un sistema evolucionado que se mantenga firme a pesar de las tensiones de una presa que lucha.66
Crecimiento
Curva de crecimiento de T.rex comparada con la de otros tiranosáuridos. Baseda en Erickson et al. 2004.
La identificación de varios ejemplares juveniles como de tiranosaurio ha permitido a los científicos documentar los cambios ontogénicos en la especie, estimar la vida útil, y determinar con qué rapidez estos animales habrian crecido. El ejemplar más pequeño conocido, LACM 28471, el "terópodo Jordan", se estima que sólo pesaba 30 kg, mientras que el más grande, como FMNH PR2081, "Sue", lo más probable es que pesaba más de 5400 kg . El análisis histológico de los huesos de LACM 28471 mostró sólo tenía dos años cuando murió, mientras que "Sue" tenía 28 años, una edad que puediendo haber estado cerca del máximo de la especie.3
La histología también ha permitido calcular la edad de otros ejemplares. Las curvas de crecimiento puede desarrollarse cuando las edades de diferentes especímenes se trazan en un gráfico junto con su masa. Una curva de crecimiento para Tyrannosaurus rex tiene forma de S, con los menores que permanecen bajo 1800 kg hasta aproximadamente los 14 años de edad, cuando el tamaño del cuerpo comienza a aumentar dramáticamente. Durante esta fase de crecimiento rápido, un joven tiranosaurio ganaría un promedio de 600 kg al año durante los próximos cuatro años. A los 18 años de edad, la curva se ameseta de nuevo, lo que indica que el crecimiento se redujo drásticamente. Por ejemplo, sólo 600 kg separados los 28 años de edad, "Sue" deun ejemplar canadiense de 22 años de edad, RTMP 81.12.1.3 Otro estudio histológico reciente realizado por cientificos diferentes corrobora estos resultados, encontrando que el rápido crecimiento comenzó a disminuir en alrededor de 16 años de edad.67 Este repentino cambio en la tasa de crecimiento pueden indicar la madurez física, una hipótesis que es apoyada por el descubrimiento de tejido medular en el fémur de un tiranosaurio de 16 a 20 años de edad, de Montana, MOR 1125, también conocida como "B-rex". El tejido medular se encuentra sólo en las hembras durante la ovulación, lo que indica que "B-rex" estaba en la edad reproductiva.68 Un estudio adicional indica una edad de 18 años para esta muestra.69 Otros tiranosáuridos presentan curvas de crecimiento muy similares, aunque con menores tasas de crecimiento correspondientes a las tallas de adulto más baja.70
Más de la mitad de los ejemplares conocidos de tiranosaurio parece que han muerto a los seis años de alcanzar la madurez sexual, un patrón que se observa también en otros tiranosáuridos y en algunas aves grandes de larga vida y mamíferos en la actualidad. Estas especies se caracterizan por las altas tasas de mortalidad infantil, seguido de una mortalidad relativamente baja entre los jóvenes. La mortalidad aumenta de nuevo después de la madurez sexual, en parte debido a las tensiones de la reproducción. Un estudio sugiere que la escasez de fósiles de de menores Tyrannosaurus rex se debe en parte a las bajas tasas de mortalidad de menores, los animales no estaban muriendo en gran número a estas edades, por lo que no eran a menudo fosilizados. Sin embargo, esta rareza también puede ser debido a lo incompleto del registro fósil o el sesgo de los recolectores hacia fósiles ejemplares más grandes y espectaculares.70
Esqueleto fósil de Tyrannosaurus rex en el Museo Nacional de Historia Natural, Washington, DC.
El Tiranosaurus, crecía a un ritmo de 2,1 kilos diarios, lo que le permitía, en sus casi 30 años de vida, alcanzar las seis toneladas de peso, según revela un novedoso estudio realizado por la Universidad Estatal de Florida (Estados Unidos) y publicado en la revista Nature.
El estudio, dirigido por los científicos Greg Erickson y Peter Makovicky, de la Universidad de Tallahassee (Florida), demuestra que ciertos dinosaurios crecían a un ritmo extremadamente rápido, lo que les permitía alcanzar un inmenso tamaño en poco tiempo. Sus autores han desarrollado un análisis completo del crecimiento de este dinosaurio, un carnívoro voraz que vivió hace 65 millones de años, y han concluido que este animal engordaba 2,1 kilos diarios durante su adolescencia.
Con este ritmo de crecimiento, el saurio alcanzaba su madurez ósea en dos décadas y podía vivir hasta 28 años. A partir de los 14 a 18 años de edad, el tiranosaurio -al igual que sus familiares como el albertosaurio, el gorgosaurio y el daspletosaurio- adquiría alrededor del 70% de su masa adulta, y pasaba de ser un lagarto carnívoro de una tonelada a convertirse en un dinosaurio devorador de huesos de seis tonedadas de peso, con pocos rivales en la cadena alimenticia el mundo prehistórico.
Ese ritmo de crecimiento puede compararse con el de los elefantes, aunque con la diferencia de que éstos llegan a vivir 70 años, mientras que los dinosaurios tan sólo alcanzaban los 30. "Sabemos que el 'Tiranosaurus Rex' vivía rápido y moría joven", indica el doctor Erickson en Nature. Erickson y Makovicky han basado su descubrimiento en el análisis de más de 60 huesos de 20 fósiles diferentes de la familia del Tiranosaurus. Entre los especímenes examinados por estos cienfíticos se encuentra la Tiranosaurus conocida por el nombre de Sue, cuyo esqueleto -el mayor y más completo hallado hasta ahora- se conserva en un 90% en el Museo Field de Chicago.
Hasta ahora se sabía que al igual que los árboles, cuyo crecimiento queda grabado en los anillos de su tronco, los principales huesos de los dinosaurios también poseen estas estrías, lo que permite determinar su crecimiento. Sin embargo, con el paso del tiempo estos huesos desarrollaban unas cavidades que dificultaban su lectura. El nuevo estudio se ha centrado en huesos de menor grosor, como las costillas, y se ha descubierto que con los años no cambiaban, sino que se mantienen en perfecto estado y conservan las líneas de crecimiento.
[editar]Dimorfismo sexual
Con el número de ejemplares en aumento, los científicos comenzaron a analizar la variación entre los individuos y descubrieron lo que parecían ser dos tipos de conformaciones distintas, al igual que algunas especies de otros terópodos. Como uno de estas conformaciones estaba más sólidamente construida, que se denominó el "robusta" mientras que el otro se denomina "grácil". Varias diferencias morfológicas asociadas a los dos morfotipos fueron utilizadas para analizar el dimorfismo sexual en el Tyrannosaurus, siento el tipo el "robusto" por lo general considerado hembra. Por ejemplo, la pelvis de varios especímenes "robustos" parecía ser más amplia, tal vez para permitir el paso de los huevos.71 Además, se consideró que la morfología "robusta" estaba correlacionada con un cheuron reducido en la primera vértebra de la cola, también para permitir que los huevos salen del aparato reproductor, como se había informado erróneamente de cocodrilos.72
En los últimos años, las pruebas sobre el dimorfismo sexual se ha debilitado. Un estudio de 2005 informó de que las afirmaciones previas del dimorfismo sexual en la anatomía del cheuron cocodrilo fue un error, arrojando dudas sobre la existencia de dimorfismo similar entre sexos de Tyrannosaurus rex.73 Un cheuron de tamaño natural fue descubierto en la primera vértebra de la cola de "Sue", un individuo muy robusto, lo que indica que esta característica no puede ser utilizado para diferenciar los dos morfotipos de todos modos. Como los ejemplares de Tyrannosaurus rex se han encontrado de Saskatchewan a Nuevo México, por lo que las diferencias entre los individuos puede ser indicativo de la variación geográfica en lugar de dimorfismo sexual. Las diferencias también podrían ser relacionada con la edad, con los ejemplares robustos como los animales más viejos.1
Sólo un único ejemplar de Tyrannosaurus se ha demostrado en forma concluyente a pertenecer a un género específico. En el examen de "B-rex" se demostró la preservación de tejido blando dentro de varios huesos. Parte de este tejido ha sido identificado como tejido medular, un tejido especializado encontrado exclusivamente en las aves modernas, como fuente de calcio para la producción de la cáscara de huevo durante la ovulación. Puesto que sólo las hembras ponen huevos, el tejido medular sólo se encuentra naturalmente en las hembras, aunque los machos son capaces de producir cuando son inyectados con hormonas reproductivas femeninas como el estrógeno. Esto sugiere fuertemente que "B-rex" era una hembra, y que murió durante la ovulación.68 La investigación reciente ha demostrado que el tejido medular no se encuentra en cocodrilos, que se cree que son los parientes vivos más cercanos de los dinosaurios, además de las aves . La presencia compartida de tejido medular en las aves y los dinosaurios terópodos es una prueba más de la estrecha relación evolutiva entre los dos.74
[editar]Tejidos Blandos
En el ejemplar de marzo de 2005 de la revista Science, Mary Higby Schweitzer y colegas de la Universidad Estatal de Carolina del Norte anunciaron la recuperación de tejidos blandos de la cavidad medular de un hueso de la pierna fosilizado de un Tyrannosaurus. El hueso había sido intencionalmente, aunque a regañadientes, roto por el envío y luego no conservado en las condiciones normales, específicamente porque Schweitzer tenía la esperanza de encontrar pruebas de los tejidos blandos.75 Designado como MOR 1125, este dinosaurio fue excavado con anterioridad de la Formación Hell Creek. El flexible con bifurcación de los vasos sanguíneos matriz de tejido óseo fibrosa pero elástica fueron reconocidas. Además, microestructuras parecidas células de la sangre se encuentra dentro de la matriz y los vasos. Las estructuras se parecen a las células de sangre y vasos de avestruz. Ya sea un por proceso desconocido, distinto de la fosilización normal, u otro proceso fortuito es que se haya conservado el ejemplar, por lo que los ineestigadores tienen cuidado de no hacer ninguna aseveración sobre la preservación.76 Si se comprueba que el material original posee cualquier proteína sobreviviente puede usarse como un medio de forma indirecta adivinar algo sobre el contenido de ADN de los dinosaurios involucrados, porque cada proteína se crea normalmente por un gen específico. La ausencia de hallazgos anteriores puede ser meramente el resultado de que se asumia que la preservación del tejido blando era imposible, por tanto, simplemente no se buscaba. Desde el primer descubrimiento, en dos tiranosaurios más y en un hadrosaurio también se han encontrado que tales estructuras.75 La investigación sobre algunos de los tejidos involucrados ha sugerido que las aves están más cercanas en el árbol evolutivo de los tiranosaurios que otros animales modernos.77
En los estudios reportados en la revista Science en abril de 2007, Asara y sus colegas concluyeron que siete trazas de proteínas de colágeno se encontraron en los huesos purificados de Tyrannosaurus rex se acercan más a los reportados en los pollos, seguido de las ranas y tritones. El descubrimiento de las proteínas de una criatura de decenas de millones de años de antigüedad, junto con restos similares que el equipo encontró en un hueso de mastodonte de al menos 160.000 años de edad, voltea la visión convencional de los fósiles y paleontólogos pudiendo cambiar el foco "de la caza del hueso a la bioquímica". Hasta estos hallazgos, la mayoría de los científicos presumía que la fosilización sustituye todos los tejidos vivos con minerales inertes. El paleontólogo Hans Larsson, de la Universidad McGill en Montreal, que no formaba parte de los estudios, denominado encuentra "un hito", y sugirió que los dinosaurios podrían "entrar en el campo de la biología molecular y la paleontología en el mundo moderno."78
Estudios posteriores en abril de 2008 confirmaron la estrecha relación de Tyrannosaurus con las aves modernas. Investigador postdoctoral biología Chris Organ la Universidad de Harvard anunció: "Con más datos, que probablemente sería capaz de colocar el T. rex en el árbol evolutivo entre los cocodrilos y las gallinas y los avestruces". Co-autor John M. Asara agregó, "También muestran que los grupos mejor con las aves de los reptiles modernos, como los caimanes y lagartos anolis verdes."79
El presunto tejido blando fue puesto en duda por Kaye Thomas de la Universidad de Washington y sus colaboradores en 2008. Sostienen que lo que realmente estaba en el interior del hueso de tiranosaurio fue biopelícula pegajosa creado por las bacterias que cubría los huecos una vez ocupado por los vasos sanguíneos y las células.80 Los investigadores encontraron que lo que previamente se había identificado como los restos de las células de la sangre, debido a la presencia de hierro, eran en realidad framboides, mineral de hierro microscópicas esferas. Encontraron esferas similares en una variedad de otros fósiles de distintas épocas, incluyendo un ammonites. En los ammonites que se encuentran las esferas en un lugar donde el hierro que contienen no podría haber tenido alguna relación con la presencia de sangre.81 Sin embargo, Schweitzer ha criticado duramente las reclamaciones de Hayes y sostiene que ella realmente se encontraron células de la sangre, y argumenta que no hay evidencia informada que los biopelícula puedan producir ramificación, tubos huecos, como las mencionadas en su estudio.82
[editar]Plumas
Artículo principal: Dinosaurios emplumados
Dada la posición filogenética de Tyrannosaurus, se ha propuesto que pudo haber tenido plumas. Pequeños celurosaurianos, el grupo de dinosaurios al que pertenece, de la Formación Yixian en Liaoning, China, han sido descubiertos presentando plumas penáceas o con el antiguo pelaje de "protoplumas", lo que sugiere la posibilidad de que los tiranosáuridos también pudieron haber tenido plumas. En 2004, la revista científica Nature, publicó un informe que describe al temprano tiranosauroide Dilong paradoxus, fuera descubierto en la misma formación y mostró pruebas de filamentos de protoplumas en la cola. Sin embargo, impresiones de la piel de tiranosaurios adultos de Alberta y Mongolia aparecen mostrando las escamas escaladas típicas de otros dinosaurios.83 Esto sería compatible con el tamaño de la criatura, ya que, con un peso de 8 toneladas, la dispersión de calor del tiranosaurio de sangre caliente en realidad habría sido impedida por una cubierta de plumas. Es posible que el T. rex presentara plumas o protoplumas en otras regiones del cuerpo pero, tal como ocurre con el pelo de los elefantes y rinocerontes modernos, en áreas reducidas. Como un objeto que aumenta de tamaño, su capacidad para retener calor aumenta debido a su decreciente relación área-volumen. Por lo tanto, como animales de gran tamaño, en climas cálidos, un abrigo de pieles o plumas pierde su ventaja evolutiva como aislamiento térmico y puede convertirse a la vez en una situación de desventaja, ya que el aislamiento de calor el exceso no le permitiria refrescarse, ocasionando el sobrecalentamiento del animal. Las protoplumas puede haberse perdido secundariamente durante la evolución de los tiranosáuridos grandes como Tyrannosaurus, especialmente en climas cálidos del Cretácico.84
Termorregulación
A los tiranosaurios, como a la mayoría de los dinosaurios, por mucho tiempo se los pensó como ectotérmico s, de "sangre fría", con un metabolismo de reptil. La idea de la ectotermia de los dinosaurio fue rechazada por los científicos como Robert T. Bakker y John Ostrom en los primeros años del "Renacimiento de los Dinosaurios", a partir de la década de 1960.85 86 Alegando que los tiranosaurios debieron haber sido endotérmicos, de "sangre caliente", lo que implica un estilo de vida muy activo.8 Desde entonces, varios paleontólogos han tratado de determinar la capacidad de Tyrannosaurus para regular su temperatura corporal. A través de evidencia histológica de altas tasas de crecimiento en los jóvenes Tyrannosaurus rex, comparables a los de los mamíferos y las aves, apoyando la hipótesis de un metabolismo alto. Las curvas de crecimiento indican que, como en los mamíferos y las aves, el crecimiento del Tyrannosaurus rex se limitó sobre todo a los animales inmaduros, más que el crecimiento indeterminado visto en la mayoría de otros vertebrados.67
Las proporciones de isótopos de oxígeno en los huesos fosilizados se utilizan a veces para determinar la temperatura a la que se deposita en el hueso, ya que la relación entre ciertos isótopos se correlaciona con la temperatura. En una muestra, las proporciones de isótopos en los huesos de diferentes partes del cuerpo indica una diferencia de temperatura de no más de 4 a 5 °C entre las vértebras del tronco y la tibia de la pierna. Este rango pequeño de temperatura entre el núcleo del cuerpo y las extremidades fue usado por el paleontólogo Reese Barrick y geoquímico William Showers para indicar que el Tyrannosaurus rex mantienia una temperatura constante del cuerpo, homeotermia y que disfrutaron de un metabolismo en algún lugar entre los reptiles ectotérmicos y los mamíferos endotérmicos.87 Otros científicos han señalado que la proporción de isótopos de oxígeno en los fósiles de hoy no representa necesariamente la misma relación en el pasado distante, y puede haber sido alterada durante o después de fosilización, diagénesis.88 Barrick y Showers han defendido sus conclusiones en trabajos posteriores, encontrando resultados similares en otro dinosaurio terópodo de un continente diferente y a decenas de millones de años de separación, el Giganotosaurus.89 Los dinosaurios ornitisquios también mostraron evidencia de homeotermia, mientras que los lagartos varanidos de la misma formación no.90 Aunque el Tyrannosaurus rex no muestren indicios de homeotermia, no significa necesariamente que sea endotérmico. La termorregulación pueden también explicarse por gigantotermia, como en algunas especies de tortugas marinas que viven hoy.91 92
Huellas
Posible huella en Nuevo México.
Dos huellas aisladas fosilizadas han sido asignadas provisionalmente a Tyrannosaurus. La primera fue descubierta en Philmont Scout Ranch, Nuevo Méxic o, en 1983 por el geólogo estadounidense Charles Pillmore. Originalmente se pensó que pertenecen a un hadrosáurido, el examen de la huella reveló una gran " huella de talón" desconocida de dinosaurio ornitópodo, y los rastros de lo que pudo haber sido un dedo gordo, el espolón, como cuarto dígito del pie de tiranosaurio. La huella fue publicado bajo el título icnogénero Tyrannosauripus pillmorei en 1994, por Martin Lockley y Adrian Hunt. Lockley y Hunt sugirieron que era muy probable que fuera hecha por un Tyrannosaurus rex, lo que la convierte en la primera huella conocida de esta especie. La huella se imprimio en lo que fue una vez barro de los humedales con vegetación. Mide 83 centímetros de largo por 71 centímetros de ancho.93
Una segunda huella que pudo haber sido hecha por un Tyrannosaurus fue reportada por primera vez en 2007 por el paleontólogo británico Phil Manning, de la Formación Hell Creek de Montana. Esta segunda huella de 76 centímetros de largo, más corta que la descrita por Lockley y Hunt. Sea o no la huella fue hecha por Tyrannosaurus no está claro, aunque Tyrannosaurus y Nanotyrannus son los únicos grandes terópodos conocidos en la Formación Hell Creek. El estudio adicional de la huella, a descripción completa aún no ha sido publicada, compara la huella de Montana con la que se encuentra en Nuevo México.94
Locomoción
La pata derecha del T. rex (lateral) fotografiada en el Museo de Historia Natural de la Universidad de Oxford.
Christiansen (1998) estima que los huesos de la pierna de Tyrannosaurus no fueron significativamente más fuertes que los de los elefantes, que son relativamente limitadas en su velocidad máxima y nunca corren ya que no presenta la fase de aire, y por lo tanto propone que la velocidad máxima de los dinosaurios han sido cerca de 11 metros por segundo (40 km/h), lo que se refiere a la velocidad de un velocista humano. Pero también señaló que estas estimaciones dependen de muchos supuestos dudosos.95
Farlow y sus colegas (1995) han argumentado que un Tyrannosaurus peso 5,4 toneladas a 7,3 toneladas que han sido gravemente o incluso fatalmente herido si había caído mientras se mueve con rapidez, ya que su torso se habria estrellado contra el suelo a una desaceleración de 6 g (seis veces la aceleración de la gravedad, o alrededor de 60 m/s y los brazos pequeños no podrían haber reducido el impacto.9 Sin embargo, las jirafas se han conocido a galopar a 50 kilómetros por hora, a pesar del riesgo de que puedan romper una pierna o algo peor, llegando a ser mortal, incluso en un ambiente "seguro" como un zoológico.96 97 Por lo tanto, es muy posible que también Tyrannosaurus se trasladaba rápidamente cuando sea necesario y tuvo que aceptar tales riesgos.98 99
La mayoría de las investigaciones recientes sobre la locomoción de Tyrannosaurus no es compatible con una velocidad de 40 kilómetros por hora, es decir, ejecutando una moderada velocidad. Por ejemplo, un trabajo de 2002 en la revista Nature, utilizó un modelo matemático, validado por aplicación a tres animales que vivos, caimanes, aves y seres humanos; además, más adelante otros ocho especies, incluyendo emúes y avestruces para medir la masa del músculo de la pierna necesarios para una rápida ejecución más de 40 km/h.100 101 Encontraron que propone una velocidad máxima de más de 40 kilómetros por hora eran inviables, porque requeriría músculos de las piernas muy grandes de aproximadamente más del 40-86% de la masa total del cuerpo. Incluso moderada altas velocidades habría requerido grandes músculos de la pierna. Esta discusión es difícil de resolver, ya que no se sabe cuán grande es el músculos de las piernas en realidad estaban en Tyrannosaurus. Si fueran más pequeñas, sólo 18 kilómetros por hora para caminar o trotar posiblemente.101
Un pollo de 6 toneladas habría necesitado músculos de las piernas que constituyeran casi el 100% de su masa corporal para correr. Siendo realistas, el T. rex tenía los músculos para correr a unos 5 metros por segundo (18 km/h, 11 mph).101
Un estudio realizado en 2007 los modelos informáticos utilizados para calcular la velocidad de marcha, con base en datos obtenidos directamente de los fósiles, y afirmó que el Tyrannosaurus tenía una velocidad máxima de funcionamiento de 8 metros por segundo. El promedio de un fútbolista profesional sería un poco más lento, mientras que un velocista humano puede alcanzar los 12 metros por segundo (43 km/h). Tenga en cuenta que estos modelos de computadora predicen una velocidad máxima de 17,8 metros por segundo (64 km/h) para un pequeño Compsognathus de 3 kg probablemente un individuo juvenil.102 103 (probably a juvenile individual).104 Aquellos que argumentan que el Tyrannosaurus era incapaz de correr estimando la velocidad máxima en alrededor de 17 kilómetros por hora. Esto es todavía más rápido que su más probable especies presa, hadrosáuridos y ceratopsianos.101 Además, algunos defensores de la idea de que el Tyrannosaurus era un depredador afirman que la velocidad de los tiranosaurios en persecución no es importante, ya que puede haber sido lento, pero aún más rápido que su presa probable.105 Sin embargo, Paul y Christiansen (2000) argumentó que al menos los ceratopsianos más tardi tuvieron patas delanteras en posición vertical y las especies más grandes pueden haber sido tan rápido como los rinocerontes. ]].106 Heridas de mordedura curadas en los fósiles de ceratopsianos se interpretan como evidencia de ataques de tiranosaurios a ceratopsianos durante la vida. Si los ceratopsianos que vivieron junto a Tyrannosaurus eran rápidos, que pone en duda el argumento de que el Tyrannosaurus no tenía que ser rápido para atrapar a su presa.99
Estrategias de alimentación
Mandíbula de tiranosaurio.
Las grandes mandíbulas del tiranosaurio medían 1,4 m y estaban llenas de afilados dientes curvos de 19 cm. Estudios recientes de finales de 2007 y principios de 2008, sugieren que este dinosaurio tuvo la mordedura más poderosa de todos los depredadores, con una fuerza de presión de más de 4 toneladas,107 aunque un pliosaurio, denominado depredador X encontrado en 2009 en el ártico podría tener haber ejercido una presión con su mordida 4 veces mayor, además de haber sido más grande.108 109
Un Allosaurus devorando carroña de un saurópodo.
¿Carroñero o Cazador?
El debate sobre si el Tyrannosaurus era un depredador o un carroñero puro es tan antigua como el debate sobre su locomoción. Lambe (1917) describieron un buen esqueleto de un pariente cercano de Tyrannosaurus, Gorgosaurus y concluyó que era un carroñero puro, por lo que también Tyrannosaurus, ya que Gorgosaurus mostraba muy poco desgaste en los dientes.110 Este argumento ya no es tomado en serio, porque los terópodos sustituyen los dientes continuamente. Desde el primer descubrimiento de la mayoría de los científicos han especulado que el Tyrannosaurus era un depredador;. Los grandes depredadores modernos limpian cadáveres que encuentran fácilmente o roban a otro depredador si tienen la oportunidad111 Jack Horner experto en hadrosáuridos es actualmente el principal defensor de la idea de que Tyrannosaurus era exclusivamente carroñero y no realizaba caza activa.29 112 113 Horner ha presentado varios argumentos para apoyar su hipótesis:
Los brazos de Tyrannosaurus son cortos en comparación con otros depredadores conocidos. Horner afirma que los brazos eran demasiado cortos para que la fuerza de agarre necesario para aferrarse a su presa.114
Tyrannosaurus tenía grandes bulbos olfatorios y nervios olfativos en relación con su tamaño cerebral. Esto sugiere un sentido del olfato muy desarrollado con lo que podría detectar cadáveres a grandes distancias, como los buitres modernos lo hacen. La investigación sobre los bulbos olfatorios de los dinosaurios ha demostrado que el Tyrannosaurus tenía el más sentido desarrollado del olfato entre los 21 dinosaurios en la muestra.115 Los opositores de la hipótesis del carroñero puro han usado el ejemplo de los buitres en el sentido contrario, argumentando que la hipótesis del carroñero es inverosímil, porque los carroñeros puros modernas son sólo grandes aves planeadoras, que utilizan sus aguzados sentidos y la energía eficiente del planeo para cubrir amplias zonas económicamente.116 Sin embargo, investigadores de Glasgow llegaron a la conclusión de que un ecosistema tan productivo como el actual Serengeti proporcionaría suficiente carroña para un gran terópodos carroñero, aunque el terópodos debería haber sido de sangre fría con el fin de obtener más calorías de la comida de lo que gasta en alimentarse. También sugirieron que los ecosistemas modernos como Serengeti no hay carroñeros terrestres grandes, porque las aves planeadoras ahora hacen el trabajo mucho más eficientemente, mientras que los terópodos grandes no se enfrentaba a la competencia por el nicho ecológico de las aves carroñeras planeadoras.117
Dientes de Tyrannosaurus podrían aplastar huesos, y por lo tanto podría extraer tanta comida, médula ósea, como sea posible de los restos de un animal, por lo general las partes menos nutritivas. Karen Chin y sus colegas han encontrado fragmentos de hueso en coprolitos que atribuyen a tiranosaurios, pero señalan que los dientes de un Tyrannosaurus no se adaptaron bien a la manera sistemática de la masticación de los huesos de las hienas para extraer la médula.118
Dado que al menos algunos de presas potenciales de Tyrannosaurus podrían haberse movido rápidamente, las pruebas de que caminaba en lugar de corriendo podría indicar que era un carroñero.112 119 Por otro lado, los análisis recientes sugieren que Tyrannosaurus, aunque era más lento que los grandes depredadores terrestres modernos, bien pudo haber sido lo suficientemente rápido como para cazar hadrosáuridos grandes y ceratopsianos.101 105
Otra evidencia sugiere el comportamiento de caza en Tyrannosaurus. Las órbitas de Tyrannosaurus se colocan de manera que los ojos miren hacia adelante, dándoles una visión binocular ligeramente mejor que la de los halcones modernos. También señaló que el linaje de Tyrannosaurus tenía una historia de constante mejora de la visión binocular. No es obvio por qué la selección natural habría favorecido esta tendencia a largo plazo si los Tyrannosaurus habrian sido carroñeros puros, que no habría necesitado la percepción de la profundidad avanzada que proporciona la visión estereoscópica.16 17 En los animales modernos, la visión binocular se encuentra principalmente en los depredadores.
Restauración basada en el ejemplar MOR 980, con infecciones parasitarias, que causaron las cicatrices encontradas en muchos cráneos anteriormente explicadas como señales de luchas interespecificas.
Un esqueleto del hadrosáurido Edmontosaurus annectens descrito de Montana aparece con una lesión inflingida por un Tyrannosaurus y curada en sus vértebras de la cola. El hecho de que el daño parece haber sanado sugiere que el Edmontosaurus sobrevivió al ataque de un Tyrannosaurus durante su vida, es decir, el Tyrannosaurus había intentado depredación activa.120 También hay evidencia de una interacción agresiva entre Triceratops y Tyrannosaurus, marcas parcialmente curadas de dientes de Tyrannosaurus aparecen en el cuerno frontal y escamoso, un hueso del cuello de volante, de un Triceratops, el cuerno mordido estaba roto, con un crecimiento de hueso nuevo en la fractura. No se sabe cuál es la naturaleza exacta de la interacción fue, sin embargo el animal podría haber sido el agresor.121 Al examinara Sue, el paleontólogo Peter Larson encontró una fractura sanada en el peroné y vértebras de la cola, cicatrices en los huesos de la cara y un diente de otro Tyrannosaurus incrustado en una vértebra del cuello. Si es correcto, estos podrían ser una fuerte evidencia de comportamiento agresivo entre Tyrannosaurus, pero si fue competencia por el alimento o compañeros o canibalismo activo no está claro.122 Sin embargo, la investigación más reciente de estas supuestas heridas ha demostrado que la mayoría son infecciones en lugar de lesiones o simplemente daños en los fósiles después de la muerte y las pocas lesiones son demasiado generales para ser indicativo de un conflicto intraespecifico.112 Un estudio de 2009 demostró que los agujeros en los cráneos de varios especímenes pueden haber sido causadas por parásitos como las Trichomonas que normalmente infectan a los avianos. Algunos investigadores sostienen que si el Tyrannosaurus era un carroñero, otro dinosaurio tenía que ser el mayor depredador en el Cretácico superior en Laurasia. Las prezas más grandes eran los marginocéfalos y ornitopódos. Los tiranosáuridos compartieron tantas características que sólo los pequeños dromeosáuridos son los posibles principales depredadores. En este sentido, los partidarios de la hipótesis del carroñero puro han sugerido que el tamaño y el poder de Tyrannosaurus era suficiente para robar las presas de los pequeños depredadores.119 La mayoría de los paleontólogos aceptan que Tyrannosaurus era a la vez un activo depredador y un carroñero como la mayoría de los grandes carnívoros.
Muchos científicos que han publicado sobre el tema insisten en que el tiranosaurio fue tanto depredador como carroñero, alimentándose de cualquier carne que pudiera conseguir, dependiendo de la oportunidad que se le presentara.123 Los carnívoros modernos raras veces son estrictos depredadores o carroñeros. Los leones, por ejemplo, a veces comen hienas muertas y viceversa. El comportamiento depende de la disponibilidad de la presa, entre otros factores. Si los tiranosauros eran carroñeros que practicaban cleptoparasitismo (robo de las presas cazadas por auténticos depredadores) su masa corporal habría sido un factor intimidante para ahuyentar a los depredadores; los actualmente indiscutibles depredadores coetáneos a los tiranosauros (por ejemplo los raptores) eran mucho más pequeños y veloces, la presencia de un carroñero gigante dotado de grandes dientes les habría hecho huir o retroceder.
Reconstrucción de la cabeza del T. rex, expuesta en el Museo de Historia Natural de la Universidad de Oxford.

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Smilodon (Tigre Colmillos de Sable)

3. Smilodon (Tigre Colmillos de Sable)

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Smilodon ("diente cuchillo" en griego antiguo) es un género extinto de félido dientes de sable de la subfamilia de los macairodóntinos. El macho más grande de Smilodon populator pudo llegar a pesar 350 kg, siendo el felino más grande de todos los tiempos junto con el león americano Panthera leo... Ver mas
Smilodon ("diente cuchillo" en griego antiguo) es un género extinto de félido dientes de sable de la subfamilia de los macairodóntinos. El macho más grande de Smilodon populator pudo llegar a pesar 350 kg, siendo el felino más grande de todos los tiempos junto con el león americano Panthera leo atrox.1
Aparecieron en América del Norte a finales del período Plioceno, y se extinguieron en América del Sur durante el Gran intercambio americano,2 debido a los cambios climáticos que tuvieron lugar a finales del Pleistoceno y a la modificación de los ecosistemas, aunque es posible que la llegada de los humanos también contribuyera a su extinción.3 Se trata de uno de los mamíferos prehistóricos más conocidos por el público general, en parte gracias a sus característicos dientes de sable.
Fueron los felinos con el cuerpo de contextura más potente que ha existido, se nota al estudiar sus huesos, éstos son proporcinalmente más robustos que la mayoría de los felinos; sólo el jaguar moderno, puede "acercarse" un poco a la apariencia musculosa de las especies conocidas de smilodon. Proporcionalmente, Smilodon tenía un cerebro más pequeño que el de los grandes felinos actuales, aunque su bulbo olfatorio, y por tanto su olfato, estaban muy desarrollados.
Un ejemplar adulto típico pesaba entre los 150 y 350 kg, según la especie (Smilodon gracilis y Smilodon populator, respectivamente). Tenía un cuello muy musculado y unos colmillos enormes, y sus uñas eran retráctiles, como en la mayoría de los felinos. Era más lento que los grandes felinos actuales; prueba de ello es su corta cola. Sin embargo, sus patas eran muy potentes; las anteriores estaban dotadas de fuertes músculos flexores y extensores, y las posteriores de fuertes músculos aductores que contribuían a mantener la estabilidad durante el combate contra sus presas. La potencia de sus patas delanteras era especialmente útil si se tiene en cuenta la gran dificultad que supone el mantener clavadas en el suelo a las grandes presas que cazaba este felino.3 Todas estas características hacían a Smilodon más parecido al lince rojo que al león o al tigre.4
La presencia de dientes de sable en la totalidad de los ejemplares de Smilodon descubiertos indica que los colmillos no formaban parte de ningún tipo de dimorfismo sexual, sino que ambos sexos los poseían. Del mismo modo, las dimensiones corporales entre ambos sexos no variaban mucho,5 por lo que si en verdad este felino vivió en grupos, su manada bien pudo tener comportamientos similares a la de los actuales cánidos o hienas.
Los dientes de sable representan una versión más grande de los caninos de los felinos. En ocasiones se les denominan "gatos de dientes de sable" o "tigres de dientes de sable", pero ambas incorrectamente.
Los dientes de sable se suelen asociar con los felinos macairodóntinos, pero esta característica ha aparecido como mínimo en cuatro tipos diferentes de mamíferos; los macairodóntinos, los nimrávidos, los creodontos, y los borhiénidos.6 De todas formas, los dientes de sable del Smilodon eran los más largos; en el caso de Smilodon populator llegan a medir hasta veinte centímetros. Los colmillos tardaban más tiempo en crecer que los caninos normales. Mediante el estudio de las variaciones en los isótopos del oxígeno presentes en los dientes de sable fósiles hallados en el Rancho La Brea, Los Ángeles, Robert S. Faranec llegó a la conclusión de que S. fatalis tardaba dieciocho meses en desarrollar sus colmillos completamente. El ritmo de crecimiento dental era más rápido que el de los leones actuales; la causa de su tardanza al desarrollar sus colmillos era porque estos tenían que crecer una mayor longitud.6
Los felinos suelen matar a las presas mordiéndolas para partirles el cuello. Para hacerlo, los grandes felinos utilizan colmillos especialmente adaptados para la ruptura de huesos. De todos modos, la utilidad de los dientes de sable no era esta, ya que eran relativamente delicados y podrían partirse si el animal los utilizaba para partir huesos. Es mucho más probable que tuviesen una utilidad letal doble; Smilodon los utilizaba para morder el cuello de las presas, bloqueándoles la tráquea y cortándoles las arterias principales que irrigan el cerebro. Para que esta operación no supusiera un riesgo para los dientes de sable, el felino tenía que mantener quieta a la presa.2
A pesar de que era de constitución más fuerte que los demás grandes felinos, la mordedura de Smilodon era más débil. Los grandes felinos actuales tienen arcos zigomáticos más pronunciados, mientras que Smilodon los tenía más pequeños; tanto que limitaban la potencia del músculo temporal. Esto reducía la potencia de su mordedura. El análisis de su estrecha mandíbula indica que solamente podía morder con el tercio de la potencia de un león.7 8
Los dientes de sable con los colmillos más largos tienen una mordedura proporcionalmente más débil. Del mismo modo, los análisis de la fuerza de torsión de los caninos (la capacidad de los dientes caninos de resistir fuerzas de torsión sin partirse) indican que los dientes eran más fuertes en relación con la potencia de mordedura que los grandes felinos actuales.9 Además, Smilodon podía abrir la boca hasta un ángulo de 120º, mientras que el león solamente posee una abertura de 65º.
El comportamiento social de este felino es incierto. Según algunos paleontólogos, el hallazgo de fósiles con heridas graves es una prueba de que Smilodon vivía en grupos, ya que el análisis de los huesos muestra que éstos se encontraban curando. Esto resultaría imposible si se tratara de un cazador solitario, pues habría muerto mucho antes. Esto evidencia que los Smilodon cuidaban de los compañeros heridos o, como mínimo, que compartían el alimento con ellos.10 Además, vivir en grupos también habría ayudado a competir contra los leones americanos, los Homotherium serum, osos de cara corta, osos pardos, negros y los lobos Canis dirus y grises.
En caso de que Smilodon hubiera vivido en grupos, lo más probable es que cada grupo estuviera compuesto por uno o dos machos dominantes que lideraban a varias hembras en edad de reproducción, a las crías, y a algunos machos adolescentes demasiado jóvenes como para representar una amenaza para los machos dominantes. En algunos grupos de Smilodon se han encontrado más fósiles con heridas que en otros, lo cual indica que se trataban de grupos compuestos exclusivamente de machos que combatían entre ellos para conseguir una posición de dominación o para expulsar al macho dominante.
A causa de su tamaño, los dientes de sable tardaban más en crecer que los dientes caninos normales. Por este motivo, es posible que los ejemplares jóvenes no pudieran hacer uso de ellos para cazar y se vieran obligados a mantenerse dentro del grupo, siendo alimentados por los adultos durante un tiempo mayor que los grandes felinos actuales.
Se alimentaba de una gran variedad de presas, en las que se encontraban bisontes, alces, ciervos, camellos americanos, perezosos gigantes y crías de mamuts y mastodontes.
Los grandes felinos actuales matan a sus presas mediante estrangulación, lo cual puede llevar varios minutos. Probablemente, los músculos de la mandíbula de Smilodon fueran demasiado débiles como para hacerlo, y sus colmillos serían propensos a partirse durante una lucha prolongada. En 2007, una investigación llegó a la conclusión de que Smilodon aprovechaba la enorme potencia de sus miembros delanteros para derribar a sus presas, y a continuación utilizaba sus dientes de sable para morder el cuello de la presa para cortar la yugular y la tráquea, matándola rápidamente.8 Los investigadores señalaron que esta técnica podría haber convertido a Smilodon en un depredador más eficiente de grandes presas que los tigres o los leones actuales, pero también habrían sido más dependientes de la disponibilidad de grandes animales. Este estilo de caza tan especializado podría haber contribuido a su extinción, ya que al tener que matar a pequeñas y rápidas presas sería mucho menos eficaz.

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Sarcosuchus Imperator (El Cocodrilo Emperador)

4. Sarcosuchus Imperator (El Cocodrilo Emperador)

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El cocodrilo emperador (Sarcosuchus imperator, gr. "cocodrilo carnoso emperador") es una especie extinta de cocodrilomorfo neosuquio gigante que vivió durante el período Cretácico de la Era Mesozoica, hace aproximadamente 110 millones de años, en la zona que actualmente comprende el desierto del... Ver mas
El cocodrilo emperador (Sarcosuchus imperator, gr. "cocodrilo carnoso emperador") es una especie extinta de cocodrilomorfo neosuquio gigante que vivió durante el período Cretácico de la Era Mesozoica, hace aproximadamente 110 millones de años, en la zona que actualmente comprende el desierto del Sahara. En esa época, esta zona era una región selvática y pantanosa poblada por dinosaurios y distintas especies de plantas y animales, incluidos los cocodrilos, que sobrevivían gracias a la afluencia de grandes ríos de la época
Aunque no se han encontrado esqueletos completos del S. imperator que permitan hacer una reconstrucción fiel de su aspecto físico, el análisis de sus cráneos (de hasta 1,80 m de longitud) y la poca evolución que han experimentado los cocodrilos desde su aparición, han permitido hacer bosquejos de su posible apariencia, basándose únicamente en comparaciones con el aspecto físico de los cocodrilos actuales.
La longitud total del cuerpo de un cocodrilo corresponde aproximadamente a 8 veces el largo de su cráneo. Siendo que el cráneo del S. imperator llegó a alcanzar hasta 2 m de longitud, se deduce que su tamaño total debió alcanzar aproximadamente los 15 m de largo. El cuerpo de los cocodrilos tiene básicamente la misma constitución sin importar la especie, de modo que habiendo obtenido el largo del ejemplar, puede deducirse su peso: aproximadamente unas 10 toneladas.
El S. imperator tenía un cráneo alargado y una mandíbula delgada, con una protuberancia en la punta y los ojos en la parte superior de la cabeza, aún más arriba que en la mayoría de los cocodrilos actuales. Estas características hacen pensar que fuera pariente de los gaviales, y se deduce que, al igual que éstos, se alimentaba de peces, utilizando su estilizada mandíbula para cortar el agua con facilidad y atrapar a los grandes peces del Cretácico, que en su hábitat medían entre 1 y 1,50 m de longitud, y eran semejantes a los actuales celacantos de agua salada, pero; a diferencia de los gaviales, la fuerza y el grosor de las mandíbulas del S. imperator aumentaban de forma proporcional a medida que crecía, por lo que se deduce un cambio en su alimentación. Actualmente los científicos creen que la dieta a base de peces era más común en los ejemplares jóvenes, mientras que los adultos, si bien no abandonaban este tipo de alimentación, enfocaban más sus ataques hacia los grandes dinosaurios que se acercaban al agua a beber.
Estudiando a diversas especies de cocodrilos, se logró suponer que esta especie podía ejercer con sus mandíbulas una fuerza de más de 8 toneladas al morder. Tal fuerza habría permitido que lograra atrapar y arrastrar bajo el agua animales tan grandes como él mismo, como iguanodontos, ejemplares jóvenes de algunos tipos de saurópodos similares al Diplodocus, y terópodos parecidos al Tyrannosaurus rex.

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Liopleurodon

5. Liopleurodon

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Liopleurodon (gr. "dientes de caras lisas") es un género de plesiosaurios pliosáuridos que vivieron en el Jurásico Medio (hace aproximadamente 160 y 155 millones de años), en lo que hoy es Europa. Los liopleurodontes eran unos nadadores muy ágiles, pese a su enorme tamaño, con un cuerpo... Ver mas
Liopleurodon (gr. "dientes de caras lisas") es un género de plesiosaurios pliosáuridos que vivieron en el Jurásico Medio (hace aproximadamente 160 y 155 millones de años), en lo que hoy es Europa.
Los liopleurodontes eran unos nadadores muy ágiles, pese a su enorme tamaño, con un cuerpo musculoso e hidrodinámico, con cuatro aletas muy potentes. Para avanzar, empujaba para abajo las aletas delanteras, y para aumentar la velocidad accionaba hacia atrás las aletas traseras, esto sugiere que Liopleurodon podía alcanzar una gran velocidad.
Era capaz de perseguir velozmente y por largos períodos a su presa, e incluso podía sumergirse a grandes profundidades sin problema. Los estudios del cráneo han demostrado que podría explorar el agua con sus orificios de la nariz para comprobar la procedencia de ciertos olores. Liopleurodon era un súper-carnívoro y es improbable que tuviera algún depredador.


Ilustración de un liopleurodonte (en primer plano) a la caza del gigantesco pez osteictio Leedsichthys.
Por su impresionante dentadura se sabe que era un feroz carnívoro y que cazaba a la mayoría de animales marinos de la época. Estaba formada por gran cantidad de afilados dientes, con casi el doble de tamaño que los de un Tyrannosaurus, y con mandíbulas de casi tres metros de longitud, lo suficientemente poderosas como para triturar los huesos de sus presas. El registro fósil conserva restos de las víctimas del Liopleurodon: tiburones, calamares gigantes y hasta otros reptiles marinos, como los ictiosaurios.
Los fósiles de Liopleurodon se han encontrado principalmente en Alemania y el Reino Unido en el registro del período Jurásico, cuando Europa estaba cubierta por un mar enorme.
La especulación de su tamaño máximo ha sido algo polémica. La mayoría de la evidencia fósil del Liopleurodon parece indicar que estas bestias crecieron hasta unos 15 a 18 metros de largo, pero hay cierta incertidumbre sobre si las reconstrucciones actuales son correctas. La evidencia fósil de Gran Bretaña indica liopleurodon joven de 18 metros; por eso se estima que podía alcanzar los 25 o 27 metros y las 150 toneladas de peso llegando a ser el más grande depredador del mundo. En 2002 se anunció el descubrimiento de un pliosaurio muy grande en México. Se le conoce como el "monstruo de Aramberri". Las estimaciones conservadoras dieron una longitud de por lo menos 15 metros, a pesar de existir la posibilidad de que sea un espécimen juvenil. Sin embargo, aunque fue divulgado extensamente como tal, no perteneció al género de Liopleurodon. En 2008 también se descubrió en Noruega el cráneo de otro pliosaurio gigante de 15 metros, conocido como Depredador X, que podría pertenecer al género Pliosaurus, aunque también pudo ser un espécimen de Liopleurodon.
[editar]Cultura Popular

El Liopleurodon apareció en el episodio 6 de Sea Monsters como el segundo depredador más peligroso del mar y el depredador más grande del mundo, al igual que el episodio 3 de Walking with Dinosaurs con una longitud de 25 a 27 metros y 150 toneladas de peso.

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Spinosaurus

6. Spinosaurus

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pinosaurus (gr. «lagarto de espina») es un género representado por dos especies de dinosaurios terópodos espinosáuridos, que vivieron en lo que actualmente es el norte de África desde el Albiano Inferior hasta el Cenomaniano Inferior del periodo Cretácico, hace aproximadamente 112 a 97 millones... Ver mas
pinosaurus (gr. «lagarto de espina») es un género representado por dos especies de dinosaurios terópodos espinosáuridos, que vivieron en lo que actualmente es el norte de África desde el Albiano Inferior hasta el Cenomaniano Inferior del periodo Cretácico, hace aproximadamente 112 a 97 millones de años.1 2 Este género se conoció inicialmente por los restos fósiles descubiertos en Egipto en la década de 1910 y descrito por el paleontólogo alemán Ernst Stromer.3 Los restos originales fueron destruidos durante los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial, pero se ha recuperado material adicional en años recientes. No existe claridad si se trata de una o dos especies representadas por los fósiles reportados en la literatura científica. La especie mejor conocida es S. aegyptiacus descubierta en Egipto; sin embargo, una posible segunda especie S. maroccanus se descubrió en Marruecos. También se han encontrado restos en Argelia, Túnez y posiblemente de Níger, Kenia y Libia.
Spinosaurus pudo ser el más grande de todos los dinosaurios carnívoros, todavía más grande que el Tyrannosaurus rex y el Giganotosaurus. Estimaciones publicadas en 2005 y 2007 sugieren que tenía 12,6 a 18 metros de longitud y 7 a 20,9 toneladas de peso.4 5 El cráneo de Spinosaurus era largo y angosto como el de los cocodrilos. Las espinas distintivas de Spinosaurus, las cuales eran extensiones de la espinas vertebrales, crecían hasta 1,65 m y probablemente estaban conectadas con piel, formando una estructura similar a una vela; sin embargo, algunos autores han propuesto que las espinas estaban cubiertas de grasa y formaban una joroba. A esta estructura se le han atribuido múltiples funciones, incluyendo termoregulación y exhibición. Spinosaurus probablemente caminaba en dos patas la mayor parte del tiempo, pero ocasionalmente se pudo haber posado en las cuatro extremidades. Se cree que pudo haberse alimentado de pescado; la evidencia sugiere que permanecía tanto en el agua como en tierra, como un cocodrilo moderno.
El cráneo tenía un hocico estrecho repleto de dientes cónicos rectos. Había seis o siete dientes uno cada lado del frente de la mandíbula superior, en los huesos premaxilares, y otros doce en ambos maxilares detrás de ellos. El segundo y tercer diente en cada lado en la mandíbula superior eran perceptiblemente más grandes que el resto de los dientes de los premaxilares, existiendo un espacio entre ellos que era ocupado por la piezas más grandes del maxilar anterior. El extremo del hocico que sostenía los grandes dientes anteriores era muy ancha. Además tenía una pequeña cresta delante de los ojos.4
Usando las dimensiones de tres especímenes conocidos como MSNM V4047, UCPC-2 y BSP 1912 VIII 19, y asumiendo que la parte postorbital del ejemplar MSNM V4047 tenía una forma similar a la del cráneo de Irritator, Dal Sasso et al. (2005) estimaron que el cráneo de Spinosaurus tenía 1,75 metros de longitud.4 Los resultados de Dal Sasso et al. fueron cuestionados debido a que la forma del cráneo puede variar entre las especies de espinosauridos.
Desde su descubrimiento en 1915 Spinosaurus fue uno de los contendientes para ser el terópodo más grande conocido. Tanto Friedrich von Huene en 1926 como Donald F. Glut en 1982,6 and 7 lo incluyeron entre los terópodos más grandes con 15 m de longitud y un peso superior a las 6 t. En 1988, Gregory Paul también lo consideró como el terópodo más grande con 15 m de largo, pero estimando un peso inferior, de solo 4 toneladas.8
Dal Sasso et al. (2005) asumieron que Spinosaurus y Suchomimus compartían las mismas proporciones corporales en relación con la longitud de su cráneo, calculando de ese modo que Spinosaurus tenía entre 16 y 18 metros de longitud y entre 7 y 9 t.4 los resultados de Dal Sasso et al fueron controvertidos a causa de que la longitud del cráneo estimada era dudosa y que (asumiendo que la masa corporal se incrementa al cubo de la longitud corporal) que con las mismas proporciones que Suchomimus que tenía 11 m y 3,8 t, sobre la longitud de Spinosaurus podría estimarse una masa corporal entre 11,7 y 16,7 t.5
François Therrien y Donald Henderson, en una publicación de 2007, haciendo el cálculo a escala basados en la longitud craneal, cuestionaron las estimaciones previas del tamaño de Spinosaurus, encontrando que la longitud era demasiado grande y el peso muy pequeño.5 Basados e una medida estimada del cráneo de entre 1,5 y 1,75 m, estimaron que la longitud era de 12,6 a 14,3 m, con una masa corporal de 12 a 20,9 t.5 Los estimados más bajos sugieren que Spinosaurus pudo haber sido más corto y liviano que Carcharodontosaurus y Giganotosaurus.5 A su vez el estudio de Therrien y Henderson fue criticado por la elección de los terópodos usados para compararlo (la mayoría de terópodos usados era tiranosaúridos y carnosaurios, los cuales tenían una contextura diferente a los espinosaúridos) y por asumir que el cráneo del Spinosaurus podría llegar a medir solo 1,5 m.9 10 El incremento en la precisión para la estimación del tamaño de Spinosaurus requiere el hallazgo de fósiles mejor preservados, especialmente de los miembros del animal
Spinosaurus tenía unas espinas vertebrales muy largas sobre la espalda, formando la base para su vela dorsal. La longitud de estas prolongaciones alcanzaban 10 veces el diámetro de los cuerpos vertebrales que las originaban.12 Estas podrían haber sostenido una gran vela de piel, y podían llegar a medir 1,8 metro. Esta vela pudo actuar calentando la sangre rápidamente cuando el Sol le daba de lleno, o disipando el calor. Este tipo de espinas también fueron halladas en el Ouranosaurus, un iguanodóntido también encontrado en Níger, por lo que se supone el desarrollo de las espinas debió obedecer una algún factor climático.13 Las espinas eran ligeramente más largas de adelante hacia atrás y más anchas en la base que en la punta, con la altura máxima en el centro de la aleta, siendo diferente a las espinas delgadas vistas en los pelicosaurios Edaphosaurus y Dimetrodon, contrastando con las espinas más gruesas de su contemporáneo el iguanodón Ouranosaurus.
La aleta de Spinosaurus era inusual, sin embargo, otros dinosaurios como el ornitópodo Ouranosaurus, el cual vivió pocos millones de años antes en la misma región que Spinosaurus, y el saurópodo de suramericano Amargasaurus pudieron haber desarrollado adaptaciones estructurales en sus vértebras. La vela era posiblemente análoga no homologa a la de Dimetrodon que vivió durante el período Pérmico, mucho antes a la aparición de los dinosaurios. Estas similitudes se debían a evolución convergente.
Stromer en 1915 y Jack Bowman Bailey en 1997 postularon que más que una vela esa estructura se trataba de una joroba, y portaba reservas de grasa más que una estructura de piel.12 14 Esta discusión se acabará con la aparición de nuevos ejemplares más completos.12 Para soportar esta hipótesis, Bailey argumentó que en Spinosaurus, Ouranosaurus, y otros dinosaurios con espinas dorsales alargadas, eran relativamente más cortas y gruesas que los pelicosaurios mecionados (de los cuales se sabe con certeza que tenian vela dorsal) y e lugar de ello poseían apófisis espinosas similares a las de Megacerops y Bison latifrons.
Spinosaurus le da el nombre a una familia de dinosaurios, la Spinosauridae,18 la cual incluye dos subfamilias Baryonychinae y Spinosaurinae. Baryonychinae incluye a Baryonyx del sudeste de Inglaterra, Irritator y Angaturama del Brasil, Suchomimus de Níger en el centro de África, y posiblemente Siamosaurus, en Tailandia que puede ser sinónimo de Irritator.4 Entre estos géneros de Spinosaurus está más estrechamente vinculado a Irritator, con el que comparte dientes estrechos y sin aserrar.19 Spinosaurinae comparte dientes rectos y no aserrados, con amplios espacios; a diferencia de Baryonychinae que tiene 30 en cada cuadrante maxilar, tienen solo 12 unidades.4 18
En 2003, Rauhut sugirió que el Spinosaurus de Stromer es en realidad una quimera, consistiendo de una vértebra dorsal de un carcarodontosáurido similar al Acrocanthosaurus y la dentadura de un terópodo similar al Baryonyx.20 Este análisis, sin embargo es refutado en recientes estudios.
Los primeros restos de Spinosaurus fueron encontrados en la Formación Baharija en el oasis de mismo nombre de Egipto en 1912, y nombrados por el paleontólogo alemán Ernst Stromer en 1915.3 Fragmentos de un segundo ejemplar que incluían arcos neurales y parte de los miembros delanteros fueron llamados «Spinosaurus B» en 1934 por el mismo Stromer,21 aunque este pensó que se trataba de otro tipo de terópodo como Carcharodontosaurus15 o Sigilmassasaurus.22 23 24 Algunos de los restos fueron dañados durante el transporte al Deutsches Museum, Múnich, Alemania, y el resto destruidos por los bombardeos aliados en 1944.4
Dos especies de Spinosaurus han sido descritas S. aegyptiacus de Egipto y S. marocannus de Marruecos. S. marocannus originalmente propuesta por Russell como una nueva especie a partir de una vértebra del cuello.22 Sin embargo la mayoría de los autores considera que una vértebra cervical puede variar de ejemplar a ejemplar y consideran a S. marocannus sinónimo de S. aegyptiacus.
Seis ejemplares parciales de Spinosaurus han sido descritos, el primero destruido durante la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo detallados dibujos y descripciones de los restos del ejemplar permiten su estudio. El tamaño de ese ejemplar en particular puede ser estimado con el uso de otros espinosáuridos.26 25 4
IPHG 1912 VIII 19, descrito por Stromer en 1915 y encontrado en la Formación Bahariya. Con una longitud estimada de 14 metros de largo un peso de 6,7 toneladas, siendo el holotipo.3 Este espécimen, de un individuo subadulto, fue destruido durante la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, los dibujos detallados y las descripciones del espécimen se conservan. Del material original se conserva un fragmento de maxilar, dentario incompleto que mide 75 centímetros, lo que lleva a calcular el tamaño del cráneo en 1,45 metros, 19 dientes, 2 incompletas vértebras cervicales, 7 dorsales, costillas, gastralia, y 8 centros caudales. Este es el ejemplar considerado por Rauhut como una quimera.
CMN 50791, descrito por Russel en 1996, proveniente del Lecho Kem Kem de Marruecos, es el holotipo del Spinosaurus marocannus. El material incluye una vértebra cervical central, de 19,5 centímetros, dentario anterior y central y arco neural dorsal.
MNHN SAM 124-128, descrito por Taquet y Russell en 1998 de Argelia. Con una longitud estimada de 14 metros de largo un peso de 6,7 toneladas y un cráneo de 1,42 metros. El material consiste de un premaxilar parcial, maxilar parcial, vómer y dentario fragmentado.
Office National des Mines nBM231, descrito Buffetaut y Ouaja en 2002 de la Formación Chenini en Túnez, consiste de un dentario muy similar al de S. aegyptiacus.27
MSNM V4047, descrito por Cristiano Dal Sasso del Museo Cívico de Historia Natural en Milán y sus colegas en 2005, proveniente del Lecho Kem Kem, de Marruecos. Posee una tamaño estimado de 16-18 m y un peso de alrededor de 7 a 9 toneladas, con un cráneo de 175 centímetros consiste de un premaxilar, maxilar parcial, y partes del nasal.4
UCPC-2, descrito por Dal Sasso et al. en 2005, consiste en la cresta del hocico en frente de los ojos.4
Otros especímenes conocidos consisten principalmente en restos muy fragmentarios y dientes dispersos. Por ejemplo, dientes de la Formación Echkar de Níger ha sido referido a S. aegyptiacus.28 Posible material correspondiente a Spinosaurus ha sido reportado de las Arenas de Turkana de Kenia y la Formación Cabao de Libia (que esta datada en el Hauteriviano), sin embargo la asignación al al género Spinosaurus es tentativa.
El ambiente habitado por los espinosaurios es parcialmente conocido, y comprende una gran parte del norte de África. Se sabe que habitaron lo que es hoy Egipto, por ejemplo, donde se daban condiciones de pantanos y canales de agua con una flora de manglares compartiendo el territorio con grandes predadores como bahariasaurio y carcarodontosaurio, un gigante titanosauriano saurópodo, el paralititan, otro más pequeño, el egiptosaurio, un cocodrilo de 10 metros de largo, el estomatosuco, y el celacanto mawsonia.
algunas ocasiones adoptaran la postura cuadrúpeda.32 33 12 Eso se ha visto sustentado con el descubrimiento de Baryonyx, y sus robustos brazos. Probablemente alternaran entre las dos posturas.34 Bailey en 1997 era afín a la posición cuadrupeda,12 llevando a nuevas reconstrucciones que lo muestran así.33 Esta hipótesis ha caído en desuso, por lo menos como postura principal, aunque los espinosáuridos pudieron haberse agachado en una postura cuadrúpeda
Es imposible decir si los espinosaurios eran principalmente predadores de tierra o pescadores, como indicaría sus dientes cónicos nariz alargada y estrecho hocico. La única evidencia directa proviene de Europa y de Sudamérica. El barionix fue encontrado con escamas de pescado y huesos de un pequeño Iguanodon en relación con su restos y un ejemplar sudamericano relacionado se encontró con huesos de pterosaurio,36 lo que suguiere que cazaban ocasionalmente estos reptiles voladores. La hipótesis de los espinosáuridos piscívoros especializados se había sugerido antes por A.J. Charig y A.C. Milner para Baryonyx. Basan esto en la semejanza anatómica con los cocodriloideos y la presencia de escamas de pescados quemadas con ácido digestivo en la reja costal del espécimen tipo de Baryonyx.37 Los pescados grandes se conocen en las faunas que contienen otros espinosáuridos, incluyendo Mawsonia, a mediados del Cretácico de África y del Norte de Brasil. El espinosaurio es visto generalmente como un predador oportunista, comparable con el oso grizzly, pudiendo pescar, conseguir carroña o cazar pequeñas presas. Se ha sugerido que estos carnívoros enormes eran capaces de coexistencia explotando diversas nichos ecológicos, particularmente porque los espinosáuridos tenían acceso más inmediato a la porción del alimento del agua dulce que los terópodos de una morfología más típica.
La función es incierta, los científicos han propuesto muchas hipótesis incluyendo:
Termorregulación, posiblemente la más acertada si acaso el animal pasaba mucho tiempo en el agua (donde se pierde calor más rápidamente). La vela estaba dotada de vasos sanguíneos que enfriaban al animal en caso de extremo calor y viceversa.
Otra cosa que se ha dicho es que servía para verse más grande e intimidante, (aunque con su tamaño y en su condición de predador sería difícil definir entonces antes quienes debería mostrarse «aún más grande e intimidante»). Puesto que su tamaño incluso sin la vela era enorme, esta teoría no es la más creíble.
Carácter sexual, Stromer especulaba que los distintos sexos poseían espinas neurales de distinto tamaño.38 En ese caso pudo haber tenido un gran colorido, por lo menos en época de apareamiento.
En lugar de ser una delgada vela podría haber sido un depósito de grasa, a manera de joroba, tratándose de un animal piscívoro podría incluso haber servido además para controlar su flotabilidad.
La garza negra actual crea una sombra en el agua con sus alas para que los peces crean que se trata de un refugio, es entonces cuando los atrapaba. Algo así pudo haber sucedido con la vela del Spinosaurus.
Estas funciones no son incompatibles, por lo que probablemente cumplía varias de ellas a la vez.
Por otro lado hay quienes han puesto en duda que las prolongaciones óseas de hecho originen una auténtica «vela» ya que animales actuales con verdaderas velas (como el pez vela) cuentan con estructuras mucho más finas y delgadas (a manera de espinas) y no huesos robustos que apenas dejan espacio entre sí, esto es evidente incluso si lo comparamos con fósiles como los del dimetrodon. Hasta no encontrarse fósiles mejor preservados el debate difícilmente será esclarecido.
En la película Jurassic Park III, un espinosaurio representa el principal peligro para los protagonistas y es presentado como el depredador más grande y poderoso. En esta película de ficción asesinó a un tiranosaurio, quien fuera el principal depredador y amenaza en las partes 1 y 2 de la saga. El espinosaurio emerge victorioso encajando sus filosos dientes en el cuello del tiranosaurio para después romperle el cuello de un giro.39 En realidad, tal batalla jamás habría podido ocurrir mientras las especies estaban vivas, puesto que estaban separados por millones de años y kilómetros. (pero al ser revividos mediante genetica, podían haberse visto en la misma época actual) Cabe puntualizar, que el Spinosaurio tenía una fuerza en las mandibulas mucho menor que el Tiranosaurio, además de dientes más delgados (por lo que eran más fragiles) diseñados para aferrar presas resbaladizas, mientras que T. rex los tenía macizos, para triturar huesos; además de que el Spinosaurio tenía menor musculatura que este.
Después de aparecer en Jurassic Park III, Spinosaurus apareció en la mercancía relacionada con las películas de Jurassic Park, incluyendo figuras de acción y juegos de video.
También en la serie animada Dino Rey como el segundo dinosaurio en ser capturado por la Pandilla Alfa (que le nombra Spiny), además de ser antagonista de la serie.
En PDFC lucha contra Ankylosaurus 2 veces en la primera pierde y en la segunda gana, también lucha contra Pachycephalosaurus, Carcharodontosaurus, Carnotaurus y Tyrannosaurus.
También aparece en el primer episodio de la cuarta temporada de Primeval.

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Giganotosaurus

7. Giganotosaurus

http://es.wikipedia.org/wiki/Giganotosaurus

Giganotosaurus (gr. "reptil gigante del sur") es un género representado por una única especie de dinosaurio terópodo carcarodontosáurido, que vivió a mediados del período Cretácico, hace aproximadamente 96 millones de años, en el Cenomaniano, en lo que hoy es Sudamérica. El nombre del género... Ver mas
Giganotosaurus (gr. "reptil gigante del sur") es un género representado por una única especie de dinosaurio terópodo carcarodontosáurido, que vivió a mediados del período Cretácico, hace aproximadamente 96 millones de años, en el Cenomaniano, en lo que hoy es Sudamérica. El nombre del género hace referencia a su gran tamaño y su procedencia, deriva del griego gigas/γίγας 'gigante', notos/νότος 'viento del sur' y -saurus/-σαύρος 'lagarto'. El nombre de la especie tipo y unica especie conocida, Giganotosaurus carolini, es en reconocimiento del cazador de fósiles que lo descubriera en 1993, Rubén Carolini. Es uno de los más grandes terópodos conocidos, superado por el Spinosaurus pero ligeramente más grande que el Carcharodontosaurus y el Tyrannosaurus.
El Giganotosaurus es uno de los más grandes terópodos ligeramente más grande que Tyrannosaurus y Carcharodontosaurus. El espécimen holotipo (MUCPv-Ch1) consiste en un esqueleto completo en un 70%, del cual se conserva el cráneo, pelvis, fémures y la mayoría de las vértebras. Varios estimados encontraron que medía entre 12,2 y 13 metros de longitud y pesaba entre 6,5 y 13,3 toneladas.1 2 3 Se encontró un segundo espécimen (MUCPv-95) del cual solo se hallaron fragmentos de la mandíbula izquierda. Este hueso es un 8% mas grande que en el primer ejemplar. El tamaño estimado del cráneo en el segundo individuo es de 1,95 m (el del holotipo mide 1,8 m, haciendo probable que el Giganotosaurus tuviese el cráneo mas grande que los demás terópodos conocidos.4 Sobrepasaba al tiranosaurio en peso por lo menos en media tonelada (el tamaño más grande estimado para T. rex es de 9.1 t).3
El Giganotosaurus era un depredador bipedo con un masivo craneo sostenido por un cuello poderoso, extremidades superiores cortas en proporción a su tamaño, provistas de 3 dedos terminados en garras curvas y afiladas, extremidades inferiores poderosas en las que destaca el fémur mas largo que la tibia por lo que sus piernas lo dotaban de gran soporte pero no de gran velocidad, por lo que el Giganotosaurus era un depredador de emboscada o caza de presas lentas como los sauropodos, y poseía una larga cola que servia de contrapeso y equilibrio. En cuanto a la apariencia de la piel, el Giganotosaurio pudo haber poseído una piel similar a la de los actuales lagartos grandes como el Dragon de Komodo, de un color que le sirviera para camuflarse con su medio con colores obscuros como cafes y negros y en los machos pudo haber existido un color llamativo en las crestas o papadas (si es que tenia) como rojos o naranjas vivos para atraer a las hembras. La desventaja del giganotosaurus era su fuerza mandibular ya que era mucho menor que la del tyranosaurio, llegando hasta los 3.7 toneladas de presión con unos dientes de 15 a 20 cm.
El primer ejemplar de Giganotosaurus fue descubierto en 1993 por Rubén Carolini,5 quien lo encontró en las llamadas tierras yermas de la zona, que pertenecen a la Formación Caneleros del Subgrupo Río Limay, en la Provincia del Neuquén, Patagonia Argentina. Se formaron hace 96 millones de años en el Cenomaniano, en el Cretácico superior. Se ha rescatado el 70% del material fósil del ejemplar, el cual se conserva en estado óptimo. Los fósiles conocidos de esta especie corresponden a los restos óseos de la mayor parte del cuerpo, entre los que destacán algunos de gran importancia, como el cráneo completo, fémures, pies, pelvis, gran parte de la columna vertebral y extremidades superiores. Se encuentra depositado en la colección de paleontología de vertebrados del Museo de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional del Comahue, en la Villa El Chocón, Museo Paleontológico Ernesto Bachman. (MUCPv-Ch-1). Un segundo ejemplar, (MUCPv-95), se halla en el Centro Paleontológico Lago Los Barreales de la Universidad Nacional del Comahue, se trata de un dentario con dientes parcial, que resulta ser 8% más grande que el holotipo. Fue descrito en 1995 por Rodolfo Coria y Leonardo Salgado en la revista Nature.
El esqueleto del holotipo de Giganotosaurus (MUCPv-Ch1) estaba completo en un 70% e incluía el craneo, la pelvis, huesos de las patas y parte de la columna y su longitud se estima entre 12,2 y 12,5 metros de largo y 3,7 m a la cadera, con un peso estimado de 5 toneladas.7 8 Pero un segundo espécimen (MUCPv-95) descubierto era 8% más grande. El espécimen más grande de Giganotosaurus estaba estimado en 13.2 metros de longitud y unos 3,8 m de altura a la cabeza, con un peso de 6,2 toneladas.7 9 También se han encontrado dientes en el sitio paleontológico de La Buitrera, que se han asignado a Giganotosaurus. Sin embargo, un reciente descubrimiento en marzo del 2009 en Argentina reveló la imagen de un terópodo aún mayor a patir de unos dientes y una escápula, los cuales, adaptados a las proporciones del Giganotosaurus, nos descubrirían el terópodo más grande, de entre 19 y 20 metros de longitud y un peso de hasta 11 toneladas (citacion muy requerida) . Sin embargo, estos mismos datos en otra especie, como el Tyrannosaurus, dejarían al supuesto animal en una longitud de 14 metros y 7 toneladas.
Giganotosaurus está estrechamente emparentado con Tyrannotitan, Mapusaurus y Carcharodontosaurus, todos miembros de la familia Carcharodontosauridae. Pero a su vez Giganotosaurus y Mapusaurus fueron colocados juntos en una subfamilia llamada Giganotosaurinae por Coria y Currie en 2006, por lo que a medida que se hagan nuevos descubrimientos deberá ser ampliada.
Los gigantosaurios tenían el cráneo más grande conocido de un dinosaurio terópodo, desproporcionado aun para su inmenso tamaño, ya que éste llegó a medir entre 180 y 195 cm de largo,9 con dientes curvos aplanados lateralmente y aserrados, característicos en la función de desgarrar carne. Estos dientes se remplazaban a medida que se iban perdiendo. Por lo que se supone que realmente fue un depredador a diferencia de los abelisáuridos con los que convivía que probablemente presentaban mas hábitos de carroñeros, cosa que también adoptarían los giganotosaurios si tenían la oportunidad.


Cráneo de un giganotosaurio.
Otros rasgos del Giganotosaurus que demostraban su condición de depredador más que de carroñero eran su cuerpo poderoso pero ligero, patas grandes y musculosas, más grandes que las de cualquier otro carnívoro que le daban una gran elevación, pero no proporcionada, por lo que el giganotosaurio tenía una apariencia compacta y robusta. Su larga y musculosa cola, equilibraba su peso al desplazarse, al igual que con los alosáuridos, haciendo de los giganotosaurios unos depredadores masivos, pero rápidos especializado en capturar presas de mediano a gran tamaño. Se ha calculado que podían desplazarse a unos 14 metros por segundo, alrededor de 50 kilómetros por hora.10 Para culminar con las mortales armas que contaba para obtener su alimento poseía brazos grandes, aunque pequeños en relación a su cuerpo, con tres dedos cada uno terminados en afiladas garras que le ayudaban a sostener a sus presas mientras las mataba con sus letales mandíbulas.
Los giganotosaurios, aunque más grandes que los tiranosaurios, poseían un cerebro de menor tamaño en forma de banana, en el que se destacaban los bulbos olfatorios. Los estudios del basicráneo del giganotosaurio revelan que los lóbulos olfatorios estaban más desarrollados que los del tiranosaurio. Sin embargo, la comparación de ambos revela que este último habría tenido lóbulos ópticos más desarrollados que los del dinosaurio patagónico.
El lugar donde fueron encontrados los restos del giganotosaurio estaba surcado de arroyos y ríos caudalosos, rodeados por bosques en galerías del tipo de las araucarias y palmeras. La mayoría de los cursos de agua desembocaba en el Océano Pacífico, dado que la Cordillera de los Andes no existía.
Se ha especulado la posibilidad de que el giganotosaurio y otros giganotosaurinos, como el mapusaurio, cazaban en manadas. Entre los saurópodos sudamericanos de esta época se encontraban titanosaurianos entre ellos el argentinosaurio12 considerado uno de los mayores vertebrados terrestres que hayan existido, con alrededor de 35 metros de longitud y un peso estimado de 80 toneladas de peso y el andesaurio13 y rebaquiosáuridos como el catartesaurio14 Aunque resulta poco probable que los giganotosaurios pudiesen capturar un ejemplar adulto de esta especie, si no adoptaban un comportamiento de caza grupal. Compartió el territorio con otros cazadores como ecrixinatosaurio,15 un abelisáurido, megarráptor16 un posible carnosaurio y buitrerráptor,17 un dromeosáurido.
Los fósiles originales de Giganotosaurus se encuentran en el Museo de Carmen Funes en Neuquen, Argentina, pero réplicas son comunes en otras partes, incluyendo una en el Museo Australiano de Sídney. El giganotosaurio recientemente ha alcanzado fama entre el común de la gente, no tanta como la del tiranosaurio pero se ha dado a conocer a expensas de éste, al igual que otros terópodos como el carcarodontosaurio y el espinosaurio, como el nuevo superdepredador más grande y capaz de derrotar al antes considerado mayor carnívoro de todos los tiempos y "el rey de los dinosaurios". Debido a esta cualidad y su nombre que demuestra gran tamaño, e incluso dentro de la cultura es mejor conocido como "gigantosaurio", ha sido utilizado por la mercadotecnia, principalmente en los juegos de video donde aparece excesivamente grande más que el animal real, como en el videojuego "Dino Crisis 2" y su secuela donde el gigantosaurio tiene unos 7 metros de alto y 20 de longitud o en los juegos más recientes de Jurassic Park, y por estos medios es donde principalmente el giganotosaurio entró en la cultura popular.
Al mencionar giganotosaurio o "gigantosaurio" siempre se escucha acompañado por la frase "dinosaurio carnívoro más grande que el que tiranosaurio rex" adjudicada por los medios de comunicación, y actualmente no sólo dentro de la cultura popular el giganotosaurio ha ganado prestigio, sino en los círculos científicos también lo ha hecho, ganándose una gran cobertura por los medios de información, aunque exagerando casi siempre su tamaño algunas lo sitúan entre los 15 o 16 metros y hasta 9.500 kilogramos, casi lo mismo que el espinosaurio, considerado el mayor teropodo.
Giganotosaurus aparece en el documental Cazado por Dinosaurios, conducido por Nigel Marven en el especial "Tierra de Gigantes". Se los ve cazando en forma solitaria y en manadas coperando para derribar un Argentinosaurus. Giganotosaurus también aparece en la película de IMAX sobre dinosaurios, Gigantes de la Patagonia donde el Dr. Rodolfo Coria muestra los sitios de los descubrimientos más importantes de Argentina.
También tiene un kit animal robótico, de la serie popular de Zoids, lanzada después de la especie conocida como Gojulas Giga. Giganotosaurus aparece en la historia de Dinotopia "El mundo inferior" como protagonistas inesperados en el bajío lluvioso.
También ha aparecido en la serie de ITV Primeval, pero la escala en la que lo representan es algo más grande que el animal real.
También ha aparecido en otros videojuegos, en el videojuego Turok 2008 en el cual el personaje principal Slade lo llama T-Rex pero hay muchas diferencias entre este dinosaurio y el T-Rex.

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Phorusrhacos (El Ave del Terror)

8. Phorusrhacos (El Ave del Terror)

http://es.wikipedia.org/wiki/Phorusrhacos

Phorusrhacos es un género de gigantescas aves depredadoras no voladoras que habitaron la Patagonia , de la familia de las Phorusrhacidae , conteniendo una sola especie; el Phorusrhacos longissimus. Sus parientes más cercanos en la actualidad son los de la familia Cariamidae, llamados también... Ver mas
Phorusrhacos es un género de gigantescas aves depredadoras no voladoras que habitaron la Patagonia , de la familia de las Phorusrhacidae , conteniendo una sola especie; el Phorusrhacos longissimus. Sus parientes más cercanos en la actualidad son los de la familia Cariamidae, llamados también Seriemas o Chuñas, pero su tamaño era mucho mayor que el de éstos; siendo su aspecto más parecido al de un avestruz. Éstas aves habitaron en bosques y pastizales.
Entre los fósiles encontrados en los estratos de la Formación Santa Cruz (considerada ahora como principalmente del Mioceno Medio) se descubrió una pieza de la mandíbula que Florentino Ameghino (1887) describió por primera vez como un mamífero del superorden Xenarthra. En 1891 fue reconocido como un ave. Existen restos fósiles en varias localidades de la provincia de Santa Cruz en Argentina.

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Basilosaurus

9. Basilosaurus

http://es.wikipedia.org/wiki/Basilosaurus

Los basilosaurios (Basilosaurus, "reptil rey" en griego antiguo) son un género extinto de cetáceos arqueocetos; se trata de la primer cetáceo grande en aparecer en el registro fósil y es una pieza clave en el estudio de su evolución. Aparecieron en el Eoceno tardío,1 hace aproximadamente... Ver mas
Los basilosaurios (Basilosaurus, "reptil rey" en griego antiguo) son un género extinto de cetáceos arqueocetos; se trata de la primer cetáceo grande en aparecer en el registro fósil y es una pieza clave en el estudio de su evolución. Aparecieron en el Eoceno tardío,1 hace aproximadamente cuarenta y cinco millones de años. Tenían una gran difusión a nivel geográfico, como lo demuestra el hecho de que se hayan encontrado fósiles en lugares tan variados como Alabama,2 Luisiana,3 Egipto4 y Pakistán,5 y habitaban en las aguas costeras poco profundas de los océanos del Eoceno. Dos de sus rasgos más interesantes son el alto grado de elongación de su cuerpo en comparación con el de las ballenas actuales y las dos patas posteriores vestigiales que poseían. Se extinguieron hace aproximadamente treinta y seis millones de años, poco antes del inicio del Oligoceno,1 debido a un gran episodio de cambio climático conocido como Grande Coupure.
El basilosaurio no es una especie de transición, pero posee una combinación de características físicas típicas de sus antepasados terrestres y de elementos característicos de las ballenas modernas. Por ejemplo, a diferencia de las ballenas actuales, el basilosaurio tenía una mandíbula bien desarrollada con cuarenta y cuatro dientes afilados. Los del delante tenían forma de cono y estaban especializados para atrapar a las presas, mientras que los del detrás tenían forma triangular y estaban adaptados para desgarrar la carne, de manera parecida a los mesoniquios. Por este motivo, durante mucho tiempo éstos fueron considerados como los antepasados del basilosaurio.1 Actualmente se cree que los cetáceos comparten un antepasado común con los artiodáctilos.
Su cuerpo extremadamente alargado es el producto de un proceso de elongación de sus vértebras, que parecen haber estado llenas de un fluido. Esto implicaría que el basilosaurio sólo podría haber funcionado en dos dimensiones a la superficie del mar, en contraste con el funcionamiento tridimensional de la mayoría del resto de cetáceos. A partir de la musculatura axial y los huesos gruesos de las patas, se puede inferir que el basilosaurio no era capaz de nadar o sumergirse durante periodos largos de tiempo. También se piensa que no tenía ningún tipo de capacidad de desplazarse a tierra firme.
La parte más curiosa de la anatomía del basilosaurio son sus patas posteriores, que miden sesenta centímetros y por lo tanto no habrían contribuido a la locomoción de un animal de entre quince y dieciocho metros. Los análisis de la morfología de estas patas, que sólo tenían tres dedos, muestran que sólo podían cambiar entre dos posiciones y que los tarsales estaban fusionados.6 Se asemejan a los pequeños miembros que las boas utilizan como guías durante la copulación, y es posible que tuvieran una función similar. La historia del descubrimiento de estas patas es curiosa. Gingerich, que había estado investigando el género Pakicetus en Pakistán, no podía volver debido a un conflicto bélico. Así pues, se desplazó a Wadi Al-Hitan, donde quedó decepcionado al comprobar que la mayoría de fósiles eran de basilosaurio, una especie bien conocida. No obstante, Gingerich perseveró en sus excavaciones y acabó descubriendo algo sorprendente: que el basilosaurio tenía patas.7
Por otro lado, las patas delanteras de sus antepasados terrestres pasaron a ser aletas con una articulación flexible del codo, semejantes a las de las focas de hoy en día.8
Esqueleto completo de basilosaurio en el National Museum of Natural History (Washington DC).
La cabeza del basilosaurio no tenía espacio para un melón como el de las ballenas dentadas de hoy en día, y su cerebro también era más pequeño en comparación. Esto hace pensar que no tenía las habilidades sociales de las ballenas actuales.
Uno de los rasgos que diferencian a los mamíferos acuáticos de los peces es el tipo de movimiento que utilizan para desplazarse. Mientras que los peces mueven su cola horizontalmente, los mamíferos lo hacen verticalmente. A este respecto, la anatomía del basilosaurio presenta una cuestión difícil de resolver: las vértebras del final de la cola del basilosaurio están comprimidas, como en los animales que tienen aleta caudal, pero una aleta como éstas sería muy ineficiente debido de a la gran longitud de su cola.1 El tamaño similar de sus vértebras torácicas, lumbar, sacras y caudales indican que el basilosaurio se movía verticalmente de una manera parecida a la de las anguilas. Gingerich ha sugerido que el movimiento horizontal del basilosaurio también podría haber sido como el de las anguilas. Si fuera así, se trataría de una característica única entre los cetáceos.
Los machos eran más grandes que las hembras y medían dieciocho metros de longitud, mientras que las hembras medían quince. Su peso variaba entre sesenta y ochenta toneladas.1 Los ejemplares más grandes, sin embargo, podrían haber llegado a medir hasta veinticuatro metros de longitud.
Comportamiento
Los animales que viven en zonas costeras tienen más probabilidades de quedar fosilizados después de su muerte, y en este estadio evolutivo, el basilosaurio ya era un animal totalmente acuático. Gracias a los numerosos fósiles que se han encontrado, los paleontólogos pueden imaginarse cuál era el comportamiento de este animal hace cuarenta millones de años.
El basilosaurio era la ballena más grande de su tiempo, lo que lo convertía en el animal más grande que había en la Tierra. Por lo tanto, se encontraba en el punto más alto de la cadena trófica. Los hallazgos de fósiles de basilosaurio y de otras especies indican que se alimentaba de sirenios, tortugas y otros cetáceos más pequeños como por ejemplo Dorudon o Zygorhiza. En un esqueleto de B. isis encontrado en Wadi Al-Hitan se han encontrado los contenidos del estómago, entre los que se encuentran espinas de peces y el esqueleto de un tiburón pequeño.9 Debido a sus enormes dimensiones, necesitaba grandes cantidades de alimento para subsistir, de forma que pasaba gran parte del tiempo nadando en aguas someras y buscando presas potenciales con sus desarrollados sentidos de la vista y oído.3
El basilosaurio era probablemente un animal solitario que sólo se reunía con otros miembros de su especie para aparearse o cuando una madre cuidaba de su cría.9 Como las ballenas actuales, respiraba aire y tenía que salir periódicamente a la superficie para cogerlo. Sin embargo, a diferencia de los cetáceos de hoy en día, no tenía espiráculos, sino que tenía que sacar la cabeza por encima de la superficie del agua y respirar profundamente por medio de sus narices.3
Como se han encontrado fósiles de basilosaurio (y de Dorudon) en sedimentos de diferentes tipos, se sabe que estas ballenas eran capaces de vivir tanto en aguas someras como en aguas profundas. También gracias al registro fósil se sabe que estos animales del Eoceno tenían una amplia difusión geográfica.10
El basilosaurio vivió en los mares tropicales y subtropicales del Eoceno tardío. Su difusión geográfica estaba centrada en el Océano de Tetis, un océano primitivo que se formó hace 250 millones de años a finales del período Pérmico y que en tiempos del Eoceno todavía separaba África y el subcontinente indio de Eurasia.11
Como su predecesor, el Paleotetis, el océano de Tetis era un océano profundo y cálido. Poseía numerosos mares marginales, especialmente en la zona eurasiática. En la época en que vivió el basilosaurio, el océano ya se encontraba en un estadio adelantado de su proceso de cierre, que empezó hace cien millones de años con la fragmentación de Gondwana y el movimiento de África y la India hacia latitudes más septentrionales. Este proceso continuó durante el Cuaternario hasta que el océano de Tetis quedó casi totalmente cerrado. Hoy en día, el mar Mediterráneo y el Mar Negro son algunos de los pocos vestigios que quedan.
Vista por encima y por debajo de la superficie marina en un manglar.
Un ecosistema bastante extendido en el océano de Tetis era el manglar. Este bioma está formado por árboles y arbustos muy tolerantes a la sal, que ocupan la zona intermareal próxima a las desembocaduras de ríos en las latitudes tropicales de la Tierra. Las regiones con manglares cuentan con estuarios y zonas costeras. Los manglares tienen una enorme diversidad biológica debido a su alta productividad, y allí se encuentran numerosas especies de muchos tipos.12 Los manglares son especialmente susceptibles a los cambios provocados por las mareas, y lo que de día es una playa, de noche puede convertirse en un fondo marino con la subida de la marea.13 Normalmente, el basilosaurio prefería cazar en mar abierto, pero parece que en periodos de escasez de alimento, las ballenas podrían haberse acercado a buscar presas a los manglares que llenaban las zonas costeras del océano de Tetis. Esto debió de ser algo más frecuente hacia finales del Eoceno, pues un fenómeno de cambio climático, parecido a El Niño pero mucho más drástico y provocado por el gran flujo de agua fría proveniente de la Antártida, empezó a trastocar las cadenas tróficas de todo del mundo y causó la extinción del 20% de las especies del planeta.1 Esta sería al final la causa de la extinción del basilosaurio.
El basilosaurio compartía hábitat con mamíferos marinos como por ejemplo Dorudon o Zygorhiza, y tiburones como Otodus o Physogaleus. A pesar de la gran diversidad de vida marina de esta época, el basilosaurio era el predador dominante de los océanos.
Fósiles
Costillas y vértebras de B. isis en Wadi Al-Hitan o Valle de las Ballenas (Egipto).
Durante los primeros años del siglo XIX en Luisiana y Alabama, los fósiles de B. cetoides eran tan comunes (y tan grandes) que se usaban habitualmente como muebles. Una vértebra llegó a la American Philosophical Society, enviada por un tal Juez Bry, que estaba preocupado por el hecho de que estos hallazgos únicos estuvieran siendo destruidos. Los fósiles acabaron en manos del anatomista Richard Harlan, que proclamó que pertenecían a un reptil de cincuenta metros de longitud y le dio el nombre de Basilosaurus ("reptil rey"). Cuando el paleontólogo inglés Richard Owen estudió la columna vertebral, los fragmentos de la mandíbula, las patas y las costillas, proclamó que pertenecían a un mamífero. Owen propuso renombrar el fósil a Zeuglodon cetoides ("diente de yugo") en referencia a sus dientes con doble raíz, típicas de los mamíferos marinos. No obstante, las normas de la nomenclatura binomial especifican que el nombre válido más antiguo es el que se adopta, aunque haya un error en el nombre original.14 Por esto, Basilosaurus tiene un nombre científico que lo identifica como reptil a pesar de ser un mamífero.
En 1845, Albert Koch oyó historias de hueso gigantes en Alabama, y se presentó allí para reunir un esqueleto completo. Finalmente, creó un esqueleto de treinta y ocho metros de longitud de una supuesta "serpiente marina" que expuso en Nueva York y más tarde en Europa. Más adelante se demostró que los huesos provenían de cinco animales diferentes, algunos de los cuales ni siquiera eran de basilosaurio. Los restos se destruyeron en el gran incendio de Chicago.
Se han encontrado fósiles de otra especie, B. isis, en el denominado Valle de los Zeuglodon en Egipto. Los fósiles, además de estar en un muy buen estado de conservación (incluyendo las patas), eran muy numerosos. Gingerich, que organizó varias expediciones al valle, sugirió que la veneración egipcia por los cocodrilos podría haber estado inspirada por los grandes esqueletos que había. También se han encontrado fósiles de otra especie, B. drazindai, en Pakistán. Otra especie, Basiloterus hussaini, era su pariente más próximo conocido, pero no era ni mucho menos tan alargado.
Especies
El género Basilosaurus comprende tres especies:
Basilosaurus cetoides
Descrita por Richard Owen en 1839 con el nombre Zeuglodon cetoides, a partir de un fósil encontrado en la Tertiary Formation de Luisiana. Fue el primer fósil encontrado de un cetáceo prehistórico, y actualmente se conserva un esqueleto completo en la Smithsonian Institution de Washington DC. El nombre de la especie hace referencia a su relación con las ballenas actuales (κῆτος, ballena en griego antiguo). Es el fósil estatal de Mississippi y Alabama, donde la legislación prohíbe sacar fósiles de B. cetoides del estado sin autorización previa por escrito del gobernador.15
Basilosaurus drazindai
Descrita por Philip Gingerich et al en 1997. Sus vértebras lumbares tienen un tamaño y forma similares a las de especies posteriores, pero el arco neural y la espina neural son más largos. Además, posee metapófisis más anchas y más proyectadas hacia adelante, que se extienden más allá de la cara anterior del centro vertebral. El descubrimiento de una especie de Basilosaurus en los sedimentos en los que se encontró el fósil de B. drazindai comportó una nueva datación de estos estratos, puesto que la datación anterior no se correspondía con el espacio temporal de Basilosaurus. El nombre de la especie hace referencia a la Formación Drazindai de Pakistán, donde se encontraron los primeros fósiles. El holotipo (y único ejemplar conocido hasta ahora) es una vértebra lumbar, un poco agrietada y sin una parte del hueso cortical. Posiblemente se trataba de una vértebra caudal anterior.5
Basilosaurus isis
Descrita por Charles William Andrews en 1904.16 Se ha encontrado una gran cantidad de fósiles en Wadi Al-Hitan, Egipto, en sedimentos del Bartoniano. La especie está dedicada a Isis, diosa de la maternidad y la fertilidad en la mitología egipcia. Hasta finales de los años ochenta, se ignoraba que los animales del género Basilosaurus tuvieran patas posteriores, a pesar del gran número de fósiles que se habían encontrado. Fue un fósil completo de B. isis excavado por el equipo de Gingerich en Wadi Al-Hitan el que reveló las patas posteriores vestigiales de estos cetáceos.8
Criptozoología
Un supuesto esqueleto de Hydrarchos de treinta y cinco metros de longitud reunido por Albert Koch en 1845. Se acabó descubriendo que se trataba de un montaje de huesos de al menos cinco fósiles diferentes de Basilosaurus.
Algunos criptozoólogos creen que todavía existe el basilosaurio o una forma evolucionada y es la explicación de las historias de serpientes marinas. No obstante, su presencia en el registro fósil se acaba hace treinta y siete millones de años, de forma que esta posibilidad es cuanto menos inverosímil.
La teoría de que el basilosaurio pudiera ser el críptido detrás de misterios como el del monstruo del lago Ness ha sido propuesta como contraargumento para responder a la afirmación de que los plesiosaurios (otro animal extinto habitual en las discusiones de criptozoología) no podrían vivir en aguas frías septentrionales.17 Un mamífero endotérmico como el basilosaurio habría podido vivir en estas aguas. Además, muchas "serpientes marinas" supuestamente tienen pelo y se mueven con un movimiento vertical de la columna vertebral, un rasgo típico de los mamíferos y no de los reptiles.
El basilosaurio ha sido propuesto como solución de los misterios de los críptidos Gambo, Nessie, Ogopogo y Cadborosaurus willsi.
En un documental Una hembra de basilosaurio es una de los protagonistas del segundo episodio de la serie de paleontología de la BBC Walking with Beasts. El episodio narra el ciclo desde que la hembra queda embarazada hasta al poco del nacimiento de su cría.
La primera aparición del basilosaurio es cuando la hembra caza un tiburón en aguas de la parte septentrional del océano de Tetis, donde los ejemplares adultos de esta especie se reúnen por la época de apareamiento. Varios machos intentan cortejarla, y finalmente ella elige el más grande. Como su tamaño es un obstáculo para el apareamiento, utilizan las patas vestigiales que tienen para acoplar sus cuerpos. Así pues, la hembra queda embarazada por el macho.
Representación artística de dos Basilosaurus cetoides.
Mientras tanto, un gran episodio de cambio climático está empezando a desequilibrar los ecosistemas del mundo. El enfriamiento de las corrientes oceánicas es una amenaza especialmente grave para un animal marino como el basilosaurio. Cuatro meses después de quedarse embarazada, la cadena trófica de la que dependía la hembra se ha hundido, y la escasez de peces la obliga a cazar a lugares poco habituales. En la parte meridional del océano de Tetis hay abundantes manglares de aguas someras. En un intento de cazar un Moeritherium (una especie de proboscídeo primitivo), la ballena se queda encallada en un banco de arena – afortunadamente para ella, consigue liberarse cuando sube la marea.
Unas semanas más tarde, la hembra sigue teniendo problemas para alimentarse, y su situación todavía es más crítica debido a que se encuentra en un estado avanzado de gestación. El problema es que, como su cuerpo ha agotado las reservas de grasa, si no se alimenta pronto, abortará. Afortunadamente para ella, encuentra una laguna donde las hembras de Dorudon se están preparando para dar a luz. Después de desparasitarse frotando su cuerpo contra la arena del fondo marino, vuelve a atacar a los Dorudon. A pesar de los esfuerzos de los adultos, la agresividad de la hembra de basilosaurio acaba teniendo recompensa, y durante los siguientes días, mata a diversas crias de Dorudon para alimentarse.
La próxima vez que aparece la hembra, ya está en compañía de su cría. Esta vez, han conseguido sobrevivir, pero su especie está condenada a extinguirse con el cambio de época.18
El basilosaurio también ha aparecido en Sea Monsters, un documental de la BBC parecido a Walking with Beasts. Aparece en el segundo programa, Into the Jaws of Death, y es considerado como el cuarto animal marino más peligroso de todos los tiempos. En esta serie la ballena se presenta bastante más agresiva que en Walking with Beasts.

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Quetzalcoatlus

10. Quetzalcoatlus

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Quetzalcoatlus, llamado así por la deidad azteca Quetzalcóatl, la serpiente emplumada, es un género de pterosaurios pterodactiloideos del Cretácico Superior en Norte América, y, junto con Arambourgiania (también conocido como Titanopteryx), uno de los animales voladores más grande de todos los... Ver mas
Quetzalcoatlus, llamado así por la deidad azteca Quetzalcóatl, la serpiente emplumada, es un género de pterosaurios pterodactiloideos del Cretácico Superior en Norte América, y, junto con Arambourgiania (también conocido como Titanopteryx), uno de los animales voladores más grande de todos los tiempos. Fue un azdárquido, un grupo de avanzados pterosaurios sin dientes.
Restos de esqueletos de dos especies han sido recuperados en la región de Big Bang en el sur de Texas y en el norte de México. Son restos fragmentarios y escasos de huesos de las alas, del cráneo y otros que sólo conducen a estimaciones un tanto vagas de sus características. Las estimaciones más generales apuntan a que el más grande de los dos tendría una envergadura alar de unos 12 metros, aunque en realidad no se conoce y hay autores que sostienen que podría llegar hasta los 18 m, pero semejantes alas violarían los límites estructurales fundamentales de los seres voladores. Por otro lado y apoyándose en estos datos algunos investigadores están a favor de los 9 m. De todos modos antes del descubrimiento del Q. northropi, se consideraban los 6 m de algunos pterosaurios el límite biológico, por lo que el debate sigue abierto. En cuanto a su peso, las estimaciones también oscilan entre los 65 y los 100 kg.
El primer fósil de este pterosaurio fue descubierto por Douglas A. Lawson. El clima de Texas durante el Cretácico era similar al de los actuales humedales y lagos de las costas tropicales, extendiéndose a lo largo de la regresión marina que cubría todo el centro de América del Norte.
Hay diferentes ideas sobre el estilo de vida del Q. northropi. Con su largo cuello y grandes mandíbulas desdentadas podría haberse alimentado de pescado o quizá de carroña. Presumiblemente, Q. northropi era capaz de despegar, con su propia energía, pero una vez en el aire estaría la mayor parte del tiempo planeando. En el suelo probablemente anduviera sobre sus cuatro patas.
Junto con los dinosaurios, Q. northropi también se extinguió al final del período Cretácico.

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