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¿CUAL ES LA MEJOR PELICULA DE CLINT EASTWOOD?

¿CUAL ES LA MEJOR PELICULA DE CLINT EASTWOOD?

  • Lista creada por mumbo.
  • Publicada el 14.05.2010 a las 14:38h.
  • Clasificada en la categoría Cine.
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Último acceso 25.10.2014

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Clint Eastwood está considerado como una leyenda del cine. Sus películas, ya sea por sus grandes actuaciones o por su dirección, han logrado dejar una huella imborrable en la historía del cine, como también en los espectadores. Grandes lecciones de como saber estar delante de una camara con papeles como "Joe El hombre sin nombre" de "Por un puñado de dolares", que pertenece a la formidable "trilogia del dolar" del maestro Sergio Leone. Y que decir de su frase "Alegrame el día" de Harry  "el sucio" Calahan, interpretado hasta cinco veces, nada menos. Por no hablar también de ese sargento de Hierro que nos hizo pasar buenos ratos allá por el '86, con su variado repertorio de los tacos más exquisitos de la história del cine. Tambien podriamos nombrar a William 'Bill' Munny de Sin perdón, a Robert Kincaid de Los puentes de Madison, que Eastwood dió una autentica lección de maestro por su interpretación sensible y desgarradora (también destacar la gran frase: Esa clase de certeza solo se presenta una vez en la vida. Impresionante); también a Frankie Dunn de Million dollar baby, o a su última interpretación, esa gran despedida con su Walt Kowalski de Gran Torino (y que injusticia que no tuviera una nominación al Oscar por este formidable papel y que nunca lo haya ganado como actor).

También huelga decir, que ha ganado numerosos premios, como cuatro premios Oscar de la academia de cine, un premio Irving G. Thalberg, cinco premios Globo de oro, un premio Screen actors guild award y cinco premios People's choice award, además de otros numerosos premios internacionales. Su dilatada carrera cinematográfica se extiende de 1955 a la actualidad 2010.

Sus padres fueron Clinton Eastwood Sr. y Margaret Ruth (Runner) Eastwood. Nació en San Francisco y se crió en Oakland.

Desde siempre le ha apasionado el Jazz y el Blues, como queda patente en muchas de las bandas sonoras de sus películas. De hecho, también es músico, y compuso e interpretó las bandas sonoras de La vida sin Grace, Million Dollar Baby, Mystic River, El aventurero de medianoche, Bronco Billy, Gran Torino, y otras más. También produjo varios documentales dedicados al Jazz y el Blues destacando Piano Blues, de la colección "The Blues" apadrinada por el gran Martin Scorsese.

Ha estado casado dos veces, en 1953 con Maggie Johnson, que sería la madre de sus hijos Kyle y Alison, hasta 1978; y en 1996 se casó con la periodista Dina Ruiz. Además tuvo relaciones sentimentales con Sondra Locke desde 1978 al 1989, y con Frances Fisher con la que tendría una hija.

En 1968 creó su propia productora, The Malpaso Company (más tarde Malpaso Productions), con la que ha realizado todas sus películas desde entonces.

En definitiva, en esta lista he pretendido hacerle un pequeño homenaje repasando su filmografía, tanto como actor y como director de esta enorme leyenda viva del mejor cine Hollywoodiense.

 

PD: En cada película encontrareis información pinchando en "leer más", y un enlace a trailers, y demás pinchando sobre el nombre.

Espero que disfruteis de esta lista.

                                                                      Mumbo.

Estos son los elementos de la lista. ¡Vota a tus favoritos!

Gran torino 2008 (Director, Actor)

1. Gran torino 2008 (Director, Actor)

http://www.youtube.com/watch?v=XHlZ-fOzkSE

“Gran Torino” es la película de Clint por excelencia. Todos los que hayáis podido disfrutar de ella entenderéis mis palabras y habréis visto que, dentro de este drama tan excelente, podemos ver partes de muchas películas y personajes de Eastwood. Pero, comencemos por una introducción. “Gran... Ver mas
“Gran Torino” es la película de Clint por excelencia. Todos los que hayáis podido disfrutar de ella entenderéis mis palabras y habréis visto que, dentro de este drama tan excelente, podemos ver partes de muchas películas y personajes de Eastwood.

Pero, comencemos por una introducción. “Gran Torino” cuenta la historia Walt Kowalski, un solitario e inflexible veterano de la guerra de Corea que se ve obligado a enfrentarse a sus propios prejuicios al vivir rodeado de vecinos inmigrantes hmong, del sudeste asiático, a los que él desprecia. Además, tiene que aguantar a las pandillas de adolescentes hmong, latinos y afroamericanos que pasean por su barrio sin ningún respeto.

Walt está jubilado y antes trabaja con automóviles. Ahora, después del fallecimiento de su esposa y del prácticamente abandono de sus hijos, dedica su tiempo a beber cerveza en su porche, fumar, hablar con su perra, visitar a su peluquero y sobre todo cuidar su rifle M-1 y su coche, el Gran Torino.

A pesar de sus problemas con el barrio, todo está en calma hasta el día en el que Thao (Bee Vang), su joven vecino hmong, intenta robar su Gran Torino del 72 para que los pandilleros dejen de presionarle. Cuando la familia de Thao se entera de lo sucedido, no da crédito y obligan al joven a disculparse de forma directa e inmediata. La familia le dice a Walt que su hijo debe recompensar la fechoría trabajando para él de forma gratuita.

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Así comienza una relación muy interesante entre Walt y sus nuevos vecinos, sobre todo con Thao y la hermana de éste, Sue (Ahney Her)

Y ahora, recordando mi párrafo introductorio, este drama posiblemente sea el último protagonizado por Eastwood después de su papel en “Million Dollar Baby” (2004) y que cuenta con una interpretación excelente que es lo mejor de la película ya que nos recuerda en todo momento a muchos grandes personajes de la vida del actor: cada escena con rifle en mano recordamos a William Munny, aquel pistolero retirado de “Sin perdón” (1992), o a Harry Callahan (”Harry el sucio”) y sus curiosos métodos para luchar contra el crimen pasando por Frankie Dunnm, ese entrenador de púgiles que acompaña a su aprendiz en todo momento.

Los temas destacados del film son sin duda el racismo y las relaciones sociales, esos problemas todavía tan presentes en pleno siglo XXI y como los prejuicios se pueden superar para ayudar a los demás y, por supuesto, ayudarse a uno mismo. Este dato queda reflejado en el papel del cura (Christopher Carley) que intenta salvar el alma de Señor Kowalski a partir de una confesión.

Interesante es el escenario de la película. Prácticamente no hay variedad y todo lo importante se desarrolla en el porche de la casa de Walt y alrededores. Pero además ese toque cómico y simpático que resalta en todo momento, repleto de escenas realmente hilarantes con Aton- Thao.

Por lo que sabemos, Clint se despide de la interpretación con esta obra que hace homenaje a toda una vida de interpretación y que además, deja constancia de que el único protagonista de toda la película es él, destacado esto por la mediocridad de los demás personajes segundario que dejan bastante que desear.

Por lo demás, es simplemente un bonita despedida.

Ha recibido 5580 puntos

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El bueno, el feo y el malo 1966

2. El bueno, el feo y el malo 1966

http://www.youtube.com/watch?v=exJOy6uTkek

Il buono, il brutto, il cattivo es una película del género spaghetti western estrenada en 1966. La cinta fue dirigida por Sergio Leone y protagonizada por Clint Eastwood, Lee Van Cleef y Eli Wallach. El guión fue escrito por Age & Scarpelli, Luciano Vincenzoni y Leone. La fotografía estuvo a... Ver mas
Il buono, il brutto, il cattivo es una película del género spaghetti western estrenada en 1966. La cinta fue dirigida por Sergio Leone y protagonizada por Clint Eastwood, Lee Van Cleef y Eli Wallach. El guión fue escrito por Age & Scarpelli, Luciano Vincenzoni y Leone. La fotografía estuvo a cargo de Tonino Delli Colli y la banda sonora fue compuesta por Ennio Morricone. Es la tercera y última película de la llamada trilogía del dólar, siendo precedida por Per un pugno di dollari (1964) y Per qualche dollaro in più (1965). La trama gira en torno a tres pistoleros que luchan por encontrar un tesoro durante la Guerra Civil Estadounidense. El bueno (Clint Eastwood) alias "Blondie" ("Rubio"), el malo (Lee Van Cleef) alias "Sentencia" ("Sentenza" en la versión italiana, "Angel eyes" en la estadounidense,"Ojos de ángel" hispanoamericana) y el feo (Eli Wallach) alias "Tuco", y cuyo nombre completo es Tuco Benedicto Pacífico Juan María Ramírez, son respectivamente, un cazarrecompensas, un asesino a sueldo que luego deviene en sargento inescrupuloso del norte, y un ladrón. Se ubican en un ambiente del viejo oeste durante la Guerra de Secesión Norteamericana.

Luego de una descripción y situación de los personajes, El feo lleva a El bueno a morir al desierto, así se cruzan con una diligencia del Ejército del Sur en la cual un soldado moribundo da a conocer la localización de un tesoro en monedas de oro (200.000 dólares enterrados en una tumba) a cambio de agua, pero resulta que muere sin que ninguno de los dos tenga la información completa: a El Feo le dijo el nombre del cementerio "Sad Hill" (Loma Triste), y a El Bueno le dijo el nombre sobre la cruz en una tumba: "Arch Stanton".

Así -aunque peleados y cada uno con la mitad del secreto- se vuelven a asociar y emprenden rumbo al cementerio por la esperanza del oro. En el camino, suceden varias complicaciones, incluido un encuentro con el Malo del que parece logran escapar, y finalmente un duelo en triángulo en el círculo central empedrado del cementerio -sin precedentes hasta entonces en la historia del género- y que culminará entre el frenesí y la delirante música de Ennio Morricone con el tema llamado "El Trío".

Ha recibido 4574 puntos

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Million Dollar Baby 2004 (Director, Actor)

3. Million Dollar Baby 2004 (Director, Actor)

http://www.youtube.com/watch?v=Glu2SQcw17U

Curtida por todos los golpes que ha recibido en la vida, Maggie (Hilary Swank) ha descubierto en el boxeo el único lugar en que se siente realizada. Tal es su implicación que con 31 años y una austera vida de camarera, todo lo que ahorra y todo lo que tiene lo enfoca a un sueño aparentemente... Ver mas
Curtida por todos los golpes que ha recibido en la vida, Maggie (Hilary Swank) ha descubierto en el boxeo el único lugar en que se siente realizada. Tal es su implicación que con 31 años y una austera vida de camarera, todo lo que ahorra y todo lo que tiene lo enfoca a un sueño aparentemente absurdo: quiere ser la mejor, quiere ser la campeona. Para ello sabe que ha de seguir dándolo todo (algo fácil para ella) y que ha de contar con la ayuda del mejor entrenador posible: el veterano Frankie Dunn (Clint Eastwood).
Experto en alzar púgiles hasta lo más alto, a un lugar donde ya no les acompaña pues siempre acaba perdiéndolos víctima de su exceso de celo, Frankie se ha convertido en un entrenador tan conservador que ya no es capaz de ver cuándo sus boxeadores están preparados. Su experiencia sigue sirviendo para formarles, pero antes o después todos acaban abandonándole. Lo que sí tiene claro, es que no va a entrenar a una chica, aún cuando esta pueda acabar siendo su más leal discípula. Bastantes cargas tiene ya en su vida.

La historia surgida del relato de F.X. Toole, quien tras años ejerciendo de “zurcidor” de heridas en el ring ha querido aportar algo de ficción a sus años de carnicería, encuentra en la fría mano de Eastwood la guía para acabar siendo tan tierna como demoledora. A la hora de mostrar a una entrañable luchadora que es capaz de encerrarse en su objetivo de llegar al infranqueable corazón del entrenador (y de ahí a la victoria), acaba acercándolo tanto al espectador, que éste no puede sino llegar a quererla como a alguien cercano. Es parte de la proximidad que se acaba creando con todos los personajes principales, y que los llena de tanta humanidad en la pantalla, que sus vidas se acaban haciendo de algo más que de celuloide.
Llegados a ese ese punto, ese Harry sucio y despiadado sigue siendo tan lúcido como encantador y miserable. Tan capaz de acariciar como de golpear, de arropar o prender en llamas las emociones de su público.
Cuando cada uno de los espectadores está empujando para que Maggie haga real su sueño, cuando este va tomando realidad merecidamente, no tiene problema en recortar emocional y argumentalmente para en un giro irrevelable redirigir los puñetazos del ring hacia las butacas de la sala. En la experimentada visión de alguien que es capaz de tanta bondad y tanta crueldad, los impactos son duros y secos, lo que otros construirían en sensaciones rebuscadas a base de fáciles recursos de banda sonora y chirriante provocación de la lágrima, en su inmisericorde crudeza lo hace entre afilados silencios, permitiéndose minimizar en un lento piano que nos recuerda que lo que vemos es ficción, pero que al mismo tiempo entre sus notas esa ficción sigue mucho más cerca de la realidad de lo deseable. Libre de adornos y aditivos, la historia queda en ese punto demasiado próximo en que es fácil ver que el imperturbable rostro del personaje de Eastwood esconde tanto las lágrimas como evidencia su rabia y dolor.

Million Dollar Baby acaba siendo una historia descorazonadora, sin un ápice de esperanza para quienes acuden a la sala en fin de semana buscando escapar de las complicaciones diarias. De ella puede desprenderse algo positivo por la entrega, pasión y lucha de quienes la protagonizan, pero deja un sabor áspero y amargo que cuesta quitarse, que sedimenta en el rincón de los recuerdos tristes. Clint Eastwood conserva cargada la pistola, y si aquí amaga con caricia, lo hace a su culata antes desenfundar y dispararnos. Sigue siendo el maestro que puede enseñarnos todo, con unas lecciones tan odiosamente conmovedoras, que los menos preparados las verán con los ojos húmedos y un eterno rencor a su maestría.

Ha recibido 4498 puntos

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Sin perdón 1992 (Director, Actor)

4. Sin perdón 1992 (Director, Actor)

http://www.youtube.com/watch?v=_in9oR1CZzs

¿Qué se puede decir de “Sin perdón” que no se haya dicho ya? Nada, tal vez. Calificada de obra maestra, recibió en su día (1992) cuatro premios Oscar (a la mejor película, al mejor director, al mejor actor secundario y al mejor montaje) y en ella el público, la crítica y la industria... Ver mas
¿Qué se puede decir de “Sin perdón” que no se haya dicho ya? Nada, tal vez. Calificada de obra maestra, recibió en su día (1992) cuatro premios Oscar (a la mejor película, al mejor director, al mejor actor secundario y al mejor montaje) y en ella el público, la crítica y la industria reconocieron unánimemente el genio cinematográfico de Clint Eastwood, consagrándole como un clásico viviente del cine americano.

Pero, como todas las obras maestras, su mensaje es casi inagotable y nos ofrece un semillero permanente de ideas y mensajes cada vez que la vemos. A continuación rescatamos la crítica que hizo J.F. Sebastian para la antigua web de mundodvd (ahora convertida en foro).

En esta película ocurren y se dicen tantas cosas que resulta difícil limitarse a una mera revisión para hablar de ella y no comentar las permanentes sugerencias que nos hace el director mientras transcurre la acción… En Sin perdón está todo el cine del Oeste, compendiado para el espectador de los noventa. No falta nada pero se ha prescindido de todo lo accesorio, lo falso y manido del cine de vaqueros, de buenos y malos: la ley y el orden se defienden bajo la autoridad indiscutida de un sheriff brutal, ex pistolero a su vez, que no vacila en golpear o disparar primero, rodeado de ayudantes, para garantizar su supervivencia y por ende la del pueblo que le paga.

Sin perdón

Las prostitutas no son aquí las jóvenes gorditas y tontas del típico saloon con piano. Saben qué hacen allí y cual es su estatus; se saben mercancía pero no consienten ni un ápice más allá de lo que su dignidad está dispuesta a tolerar. Piden un castigo ejemplar, la muerte del agresor y de su amigo, y cuando no reciben la reparación exigida buscan otros medios para obtenerla. Son objeto de compraventa, propiedad del dueño del bar, pero no permiten que se las compare a mercancía averiada que se compensa con un trato económico: buscan venganza.

Sin perdón

Todos los personajes de Sin perdón tienen una nitidez perfecta y a la vez ninguno excede de su papel. El dueño del saloon, los ayudantes del sheriff, los parroquianos del bar, … cada cual se queda en su justo lugar, en un juego coral donde nada sobra y nada falta. La reconstrucción de las calles, los carteles, las casas, los escenarios naturales, todo tiene una belleza tal que, fotograma a fotograma, haría un perfecto papel en cualquier exposición fotográfica de ambiente histórico del pasado americano. La cuadra de profesionales de que se rodea Clint Eastwood en sus últimas películas hace honor a su talento como director.

Pero han pasado los años épicos de los pueblos de frontera donde la violencia y el desprecio por la vida humana eran la norma y la ley y el orden los grandes ausentes. El Duque, pistolero buscavidas de origen inglés que se permite opiniones despreciativas sobre el orden republicano de los Estados Unidos, comparándolo con la grandeza de la monarquía británica, alardea de su habilidad con las armas de fuego ante los viajeros, mientras viaja en tren acompañado de su biógrafo, cronista de sus hazañas reales o supuestas. Si llegar a Big Whiskey montado en tren y no a caballo ya es toda una muestra del cambio que se ha producido en las tierras del Oeste, la presencia del cronista nos dice a las claras que el tiempo de los forajidos se está convirtiendo en materia narrativa. Los grandes bandidos, famosos por sus crímenes, han muerto o están a las puertas de la jubilación… y son ahora carne de “best seller” en la costa Este de los Estados Unidos. Toda la grandeza del Duque, sus alardes, su empaque, su capacidad mortífera, se vendrán abajo frente a la eficacia del nuevo orden en Big Whiskey.

Sin perdón

El magistral montaje de Sin perdón va mostrando el itinerario de Clint, su historia, mientras se acerca a lo inevitable del guión. Su miseria de granjero, su devoción hacia la esposa muerta y enterrada en el rancho, la tentación del dinero fácil y necesario, el declinar de los años mozos…Ya ni su caballo, convertido ahora en animal de tiro, está acostumbrado a la silla y ambos, caballo y jinete, nos hacen sufrir por si logrará o nó nuestro héroe hacerse con la cabalgadura y galopar con algo de dignidad. El film, que no decae ni un momento, sigue en un crescendo ininterrumpido que renuncio a contar aquí. Quienes ya la han visto alguna vez saben qué va a ocurrir. Quienes se la perdieron o desecharon verla por creerla una más del Oeste tienen ahora la ocasión de recrearse en su propia casa con esta obra que a nadie dejará insatisfecho.

Eastwood dedicó este film a sus dos maestros: Don Siegel y Sergio Leone. En la dedicatoria iba el mensaje. Un cine directo, eficiente, rico en acción, oportuno, del que se sentía heredero, superándolo y poniendo el colofón a la saga que comenzó en John Ford. Dicen que era una película crepuscular, después de la cual ya no podrán hacerse más películas del Oeste. Yo hablaría más bien de película completa, acabada, perfecta. Simplemente, batió el record y hará falta mucho entrenamiento para llegar más lejos. Con ella Clint Eastwood escribió la página correspondiente de esa crónica realista de los Estados Unidos que con tanta lucidez viene escribiendo como director desde hace años, en lo que en el futuro se verá como una larga y única obra de uno de los más geniales narradores del Siglo del cine.

Ha recibido 4062 puntos

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Mystic River 2003 (Director)

5. Mystic River 2003 (Director)

http://www.youtube.com/watch?v=0PtSOv3_-Fc

Clint Eastwood se muestra como realizador en “Mystic River” tan implacable en el modus operandi como lo ha sido al desarrollar como actor alguno de los más famosos personajes interpretados por él. Como curtido alquimista de la narración que ya es, ha construido una historia-¿o son más de tres... Ver mas
Clint Eastwood se muestra como realizador en “Mystic River” tan implacable en el modus operandi como lo ha sido al desarrollar como actor alguno de los más famosos personajes interpretados por él. Como curtido alquimista de la narración que ya es, ha construido una historia-¿o son más de tres las que subyacen bajo la primera y obvia capa que presenta al espectador?-impecable tanto en las formas como en el fondo. Seres dañados, rotos, unidos y hundidos por un pasado y un futuro en común, desfilan en “Mystic River” ante los ojos del espectador para descubrir la historia entrelazada de tres hombres que luchan tanto contra sus demonios interiores como contra las circusntancias (únicas y diferentes entre sí) que les asfixian.

Un león de cuatro corazones como es Sean Penn y la enigmática interpretación de Tim Robbins son los dos puntos cardinales, desde el punto de vista actoral, sobre los que se sustenta esta fantástica película. Sean Penn, camaleónico, demoledor, muestra en “Mystic River” una variedad de registros sobresalientes, al desplegar su innegable huella en perlas de sobriedad y contundencia. Sin duda alguna, y no vengo yo ahora a descubrirlo, Sean Penn es uno de los más grandes actores (y realizadores) norteamericanos de las últimas décadas y no siempre se le ha reconocido su brillo como debe ser sobre todo por su incorrección política y su consecuente compromiso y activismo que ha acabado afectando a su imagen artística. “Mystic River” es una película plagada de intensos primeros planos y demoledores diálogos, con un sentido del ritmo envidiable, donde Tim Robbins desarrolla un personaje oscuro y sobre todo muy complejo. Robbins realiza su personaje sin extra limitarse, ajeno a extraños devaneos paranoides, lo que sin duda acaba por realzar toda su magnifica actuación.

El orgullo y el dolor de una América que ya no existe, la de los viejos barrios y la camaradería de antaño, conviven en la película, con la tensión de una América llena de prejuicios, violenta que llora y escupe lo peor de (en) sus calles. La intrigante adaptación de la novela de Dennis Lehane “Mystic River” realizada por Clint Eastwood, pero sobre todo los inesperados y certeros giros en el guión, hacen escapar a esta cinta de la clasificación convencional de thriller policiaco, con la que se la podría asociar en primera instancia, para adentrarse, con elegancia y firmeza, en otros géneros.

Los personajes de “Mystic River”, son complejos y apasionados, están muy bien definidos y nada es lo que parece ser hasta el último fotograma. La existencia contaminada, la perversión y la vida se dan la mano en atractivos claroscuros narrativos que realzan el resultado global al dejar abierto, en el desenlace de la película a gusto de cada espectador, diferentes interpretaciones y diversos niveles de análisis de las emociones visitadas en el metraje.

Ha recibido 2977 puntos

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La muerte tenía un precio 1965

6. La muerte tenía un precio 1965

http://www.youtube.com/watch?v=3p6eAn3cB6g

Per qualche dollaro in più es una película de 1965, del género spaghetti western, dirigida por Sergio Leone, protagonizado por Clint Eastwood, Lee Van Cleef y Gian Maria Volonté en los papeles principales. La música es de Ennio Morricone. Es la segunda de la llamada Trilogía del dólar, tras... Ver mas
Per qualche dollaro in più es una película de 1965, del género spaghetti western, dirigida por Sergio Leone, protagonizado por Clint Eastwood, Lee Van Cleef y Gian Maria Volonté en los papeles principales. La música es de Ennio Morricone.

Es la segunda de la llamada Trilogía del dólar, tras la exitosa Por un puñado de dólares (1964). En los tiempos en que valía más un muerto que un vivo, dos cazadores de recompensas: "El Manco" (Clint Eastwood) y el Coronel Mortimer (Lee Van Cleef), rivales entre sí al principio, acaban por unirse para conseguir una misma presa, "El Indio" (Gian Maria Volonté), un peligroso y sanguinario bandido por el que se ofrece la más alta recompensa conocida.

Cada uno tiene motivos diferentes para dar caza al bandido: Para "El Manco", es su obsesión por conseguir el dinero que ofrecen; y para el Coronel Mortimer, para vengar la violación de su hermana en manos de "El Indio", que la llevó al suicidio. También sus estilos son distintos, aunque infalibles: uno rápido, y el otro frío y técnico. Los personajes son antihéroes estereotipados, que reflejan la ardua vida del oeste mostrando, entre detalles y parcos diálogos, que el bien y el mal son relativos. Bajo una extraordinaria fotografía y un gran manejo de los tiempos, Leone firmaría la segunda película de la llamada trilogía del dólar: (Por un puñado de dólares, La muerte tenía un precio y El bueno, el feo y el malo). La película se rodó en Colmenar Viejo (Madrid), en el desierto de Tabernas (Almería) y en la linda pedania de la comarca de Nijar llamada Los Albaricoques. Que en la entrada de dicha pedania se encuentra un fachada al estilo Hollywood ,que pone "bienvenidos a los albaricoques es de cine" .

Ha recibido 2921 puntos

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Por un puñado de dolares 1964

7. Por un puñado de dolares 1964

http://www.youtube.com/watch?v=CpZjvbSC9_M

Por un puñado de dólares es una película de 1964, dirigida por Sergio Leone, protagonizada por Clint Eastwood, Marianne Koch, Gian Maria Volonté, Wolfgang Lukschy y Sieghardt Rupp en los papeles principales. Es uno de los primeros, y considerado entre los mejores spaghetti western; que lanz... Ver mas
Por un puñado de dólares es una película de 1964, dirigida por Sergio Leone, protagonizada por Clint Eastwood, Marianne Koch, Gian Maria Volonté, Wolfgang Lukschy y Sieghardt Rupp en los papeles principales.

Es uno de los primeros, y considerado entre los mejores spaghetti western; que lanzó a la fama a Clint Eastwood. Es la primera entrega de la Trilogía del dólar de Sergio Leone. La música de Ennio Morricone recibió el premio Nastro d'argento otorgado por el Sindacato Nazionale Giornalisti Cinematografici Italiani. Fue rodada en España, principalmente en el poblado ya desaparecido llamado "Golden City" que estaba en el termino municipal de Hoyo de Manzanares (Madrid).

El argumento de la película está basado en el filme Yojimbo (1961) de Akira Kurosawa. Corre el año 1872. Joe (Clint Eastwood), un ex sargento del ejército de la Unión durante la Guerra Civil Estadounidense, se dirige a San Miguel, un pueblo en la frontera de México y los Estados Unidos, donde reina la confusión y abundan los bandidos y las viudas. En este pueblo, dos familias, los Rojo y los Baxter, se disputan la supremacía del territorio. Los Rojo son poderosos por el tráfico de alcohol, y los Baxter por el tráfico de armas.

Tras descubrir el ataque de los Rojo a un convoy militar, Joe provoca una batalla entre las dos familias con el solo fin de descubrir el oro. Mientras están en plena pelea, Joe se aleja de San Miguel y se dirige a una mina abandonada para curar sus heridas, y volver para enfrentarse a Ramón Rojo (Gian Maria Volonté).

Ha recibido 2686 puntos

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El sargento de hierro 1986 (Director, Actor)

8. El sargento de hierro 1986 (Director, Actor)

http://www.youtube.com/watch?v=LwTC0RXHh88

A nadie sorprende ya todos los éxitos que las películas de Clint Eastwood están obteniendo a todos los niveles principalmente en la década de los noventa y principios de este siglo. Un éxito bien merecido pero que no debería circunscribirse únicamente a películas como “Sin Perdón” (Unforgiven... Ver mas
A nadie sorprende ya todos los éxitos que las películas de Clint Eastwood están obteniendo a todos los niveles principalmente en la década de los noventa y principios de este siglo. Un éxito bien merecido pero que no debería circunscribirse únicamente a películas como “Sin Perdón” (Unforgiven 1992) o “Mystic River” (2003).El reconocimiento debería alcanzar también otros trabajos suyos como sus “películas con mono” (“LA Gran pelea” y “Duro de Pelar” junto a Sondra Locke y el orangután Clyde) y la defenestrada incluso por sus admiradores “El Sargento de Hierro” (Heartbreak Ridge 1986).

Las críticas más comunes a esta película son las referidas a la exaltación que supuestamente hace de los valores castrenses y a su carácter fascista. Nada más lejos de la realidad. Apoyada en unos preciosos diálogos repletos de excesos verbales y trabajadas frases macarras,”El Sargento de Hierro” debe tomarse como una comedia que en el fondo manifiesta un marcado carácter antibelicista. Es tal el exceso verbal que acaba parodiando el mundo que retrata. Frases como “Yo como alambre de espinos y meo napalm" o “lo mejor será que te tumbe sobre esa mesa y te dé por culo así podrás ir a tu casa con una sonrisa en la cara y presumiendo de que acabas de cepillarte a un tío cojonudo” son perlas dialécticas que no hacen mas que corroborar el sentido cómico del film y su sentido crítico. De hecho el cuerpo de marines, que prestó a la producción todo su apoyo, reniega de la película desde el mismo día de su estreno.
Por otro lado, a la hora de enjuiciar si el lenguaje de la película abusa de tacos y frases malsonantes, deberíamos preguntarnos nosotros mismos que saldría por nuestra boca y que humor se nos pondría si tuviéramos un subordinado como Mario Van Peebles….seguro que hablaríamos peor que el sargento Tom Highway.

Ha recibido 2668 puntos

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Los puentes de Madison 1995 (Director, Actor)

9. Los puentes de Madison 1995 (Director, Actor)

http://www.youtube.com/watch?v=3bClztu2xao

El guión de ‘Los Puentes de Madison’ (‘The Bridges of Madison County’, 1995), escrito por Richard LaGravenese, está basado en la novela homónima de Robert James Waller. Se nos sitúa en 1965 y se nos narra la historia de Francesca, una solitaria ama de casa, de origen italiano, residente en Iowa... Ver mas
El guión de ‘Los Puentes de Madison’ (‘The Bridges of Madison County’, 1995), escrito por Richard LaGravenese, está basado en la novela homónima de Robert James Waller. Se nos sitúa en 1965 y se nos narra la historia de Francesca, una solitaria ama de casa, de origen italiano, residente en Iowa. Mientras su esposo y sus dos hijos se encuentran de viaje, Francesca conoce a un fotógrafo que ha llegado al Condado de Madison para realizar una serie de fotografías sobre los puentes cubiertos de la zona; ambos se enamoran. Los cuatro días que pasan juntos suponen para ella un giro fundamental en su vida. Una historia que reflejará en un diario dividido en cuatro partes que sus hijos descubren después de su muerte.

La película parte de la muerte de la protagonista, Francesca, para, a través de su diario, leído por sus dos hijos, contarnos la corta pero intensa historia de amor extramatrimonial que vivió con Robert, el fotógrafo del National Geographic que, casualmente, se paró junto a su casa. Eastwood hace gala de esa impresionante mezcla de sensibilidad y fuerza que caracteriza su cine. Increíble lo de este genio, lo fácil que puede lograr, en tantas películas, que se te ponga la piel de gallina. El amor que sienten los dos protagonistas se respira, se siente, se intuye, pero casi nunca se ve, apenas se nos revela de forma notoria. Es imposible no acordarse de esa maravilla titulada ‘Breve Encuentro’ (David Lean) mientras se ve ‘Los Puentes de Madison’. No sólo por la historia, por su desarrollo y desenlace, sino también por la nostálgica y dulce voz en off femenina que nos relata la experiencia, o por esa escena casi calcada en la que una ruidosa amiga de la protagonista interrumpe la inocente intimidad de los amantes. De todas formas, que no se me malinterprete, son películas muy diferentes y que la sinopsis tenga similitudes es de lo más corriente. También podríamos incluir aquí a ‘Deseando Amar’ y cerrar un fascinante triángulo cinematográfico sobre el adulterio.

El reparto de ‘Los Puentes de Madison’ podría dividirse en dos apartados, o dos parejas, muy diferentes. Por un lado, tenemos a los dos personajes que protagonizan la parte del presente, papeles de Victor Slezak y Annie Corley, y, por otro, a los dos amantes sobre los que gira la historia central, encarnados por Meryl Streep (nominada al Oscar por este trabajo) y Clint Eastwood. Es en la primera pareja de personajes donde está lo peor de la película. Me resulta incomprensible que Eastwood permitiera semejantes actuaciones, lamentables, por parte de Slezak y Corley, aparte de que sus diálogos sean también flojísimos y en ocasiones absurdos. Lo de Corley es de juzgado de guardia, hay momentos en que incluso parece que imita al Chandler de ‘Friends’. No te llegan a estropear la película, ni muchísimo menos, pero cada vez que salen es que dan ganas de darle al botón de avanzar; a excepción, eso sí, de uno de los momentos finales, en el puente, que es bellísimo.

Todo lo contrario ocurre con los protagonistas, con Meryl Streep y Clint Eastwood. Ambos están sensacionales, inmejorables, formando una pareja memorable. Streep, sin duda una de las actrices de mayor talento que ha dado Hollywood, aparece sensual, fascinante, encarnando a la perfección a una mujer que, por unos días, encuentra una vía para esa dar rienda a la pasión que dormía olvidada en su interior. Atención al sutil acento que adorna su impresionante actuación o a esos graciosos gestos nerviosos que hace con las menos. En cuanto a Eastwood, me resultaría rarísimo que no hubiera estado también nominado al Oscar por esta película, si no fuera porque su faceta como actor siempre ha sido muy infravalorada. La leyenda viva nos ofrece todo un recital interpretativo y nos regala algunos momentos poderosísimos, como cuando se le saltan las lágrimas o el desenlace bajo la lluvia.
Como conclusión, nos encontramos ante un drama romántico de factura elegante y sencilla, de aire nostálgico, de emociones contenidas, con un final precioso que te mantiene sin respiración.

Ha recibido 2656 puntos

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Fuga de Alcatraz 1979 (Actor)

10. Fuga de Alcatraz 1979 (Actor)

http://www.youtube.com/watch?v=LUwtdwdK63A

Tras el exitazo de ‘Duro de pelar’ (una de las películas más accesibles y menos complicadas de todas cuantas protagonizó Clint Eastwood), el actor volvió a verse con Don Siegel, amigo y mentor, en ‘Fuga de Alcatraz’, film de un denominado subgénero carcelario, película en la que ambos alcanzaron... Ver mas
Tras el exitazo de ‘Duro de pelar’ (una de las películas más accesibles y menos complicadas de todas cuantas protagonizó Clint Eastwood), el actor volvió a verse con Don Siegel, amigo y mentor, en ‘Fuga de Alcatraz’, film de un denominado subgénero carcelario, película en la que ambos alcanzaron una de las cumbres de sus respectivas carreras. Hacía 8 años (estamos en 1979) que Eastwood y Siegel no coincidían profesionalmente, muy probablemente porque el alumno había cogido ventaja al maestro y Siegel realmente ya no estaba para muchos trotes. Estamos hablando de la última gran película de Siegel, tras la cual hizo las menores ‘Golpe audaz’ y ‘Jinxed!’ (de la que os hablaré en el especial de Sam Peckinpah, ya que le ayudó a dirigirla).

Richard Tuggle adaptó el libro de J. Campbell Bruce, en el que se narraba la famosa fuga por parte de tres hombres de la prisión más segura de los Estados Unidos: Alcatraz, la cual ha sido elevada a la categoría de mito gracias sobre todo al cine. Basado pues, en hechos reales, el guión se centra sobre todo en la fuga en sí; Tuggle estaba convencido de que el actor idóneo para dar vida al cerebro del plan (Frank Lee Morris) era Eastwood, y cuando Siegel leyó el guión llegó a la misma conclusión, por lo que no le fue demasiado difícil convencer a su amigo de que interpretase el papel principal.

El libreto de ‘Fuga de Alcatraz’ es uno de los más elaborados de la década de los 70, un guión que podríamos calificar como perfecto. Con pocos elementos se construye toda una odisea que además de describir al detalle todo un laborioso plan para escaparse de la prisión, nos describe como pocos a una serie de personajes de lo más fascinante, entre los que sobresale el central, Frank Lee Morris, prácticamente una leyenda. En la Paramount (Eastwood y Siegel trataron con ellos porque consideraban mala la promoción que la Universal había dado a las anteriores películas producidas por la Malpaso) querían que en el prólogo se explicase todo el pasado de Morris, algo a lo que Siegel se negó en redondo. El experto director (recordemos, uno de los mejores narradores que ha parido el cine, así de claro) explicó que cuantos más detalles se den de un personaje, cuanto más se trate de definirle psicológicamente, menos fuerza tendrá, más irreal será. Dejar al espectador el imaginarse cosas, gracias a la sutileza, es una decisión mucho mejor, y ésta es precisamente una de las principales características de Eastwood como director: la sutileza. En ese aspecto, ‘Fuga de Alcatraz’ es toda una lección de cine.

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El inicio no puede ser más sugerente. En una noche lluviosa, fotografiada magistralmente por Bruce Surtess (grande entre los grandes), se narra la llegada de Morris a la prisión, cual figura fantasmal que llega de otro mundo para permanecer de por vida en un lugar en el que la libertad sólo es un sueño. Su imperturbable silencio define a Morris como alguien parco en palabras, reservado y con un toque de misterio. Más tarde, en su primera charla con el alcaide (excelente Patrick McGoohan), descubrimos por la ficha que éste tiene en su despacho, que Morris posee un coeficiente de inteligencia superior, detalle que se nos desvela justo después de darnos cuenta de que uno de los cortauñas que el alcaide tenía en su mesa ha desaparecido; al plano siguiente, Morris lo está utilizando en su celda escondiéndolo en el tacón de su zapato. El personaje queda así lo suficientemente definido: observador y callado. El resto queda a la imaginación del público, cuando poco a poco se nos va desvelando algo más de su personalidad, siempre con esa sutileza antes mencionada.

Ahí está la famosa conversación entre Morris y English (Paul Benjamin), el jefe de los reclusos negros, sentado en lo alto de las gradas del patio (las cuales señalan la jerarquía de la minoría negra en la prisión). English le recrimina a Morris el no haberse sentado a su lado, creyendo que es porque tiene miedo o simplemente odia a los negros; Morris sentándose casi pegado a él le espeta que realmente odia a los negros, ganándose al instante la simpatía de English. Morris es duro cuando tiene que serlo (el preso que lo elige como juguete sexual), pero también hace cosas que le alejan de esa dureza (se lleva en su fuga al ratón/mascota de un compañero fallecido, o se interesa por el estado de un preso al que le han retirado su derecho a pintar). Así pues, es un personaje que entra de lleno en la iconografía del propio Eastwood. Tuggle no se equivocaba cuando decía que satisfaría por completo a los seguidores del actor.

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Don Siegel se inspiró en parte en ‘La evasión’, la obra maestra de Jacques Becker de la que os hablaba hace unos días, sobre todo en la exposición del plan de fuga, donde todo está explicado al mínimo detalle con un realismo casi aterrador. Al igual que en el film de Becker, Siegel filma siempre en el interior de la prisión, pero se arriesga con éxito en el inicio, con esa llegada de Morris desde el exterior, un exterior oscuro, indefinido, como si fuera de los muros de la prisión no hubiese absolutamente nada. También en las escenas del patio puede verse en el horizonte la línea de una San Francisco difícil de alcanzar, y que representa la libertad. El resto del tiempo, Siegel nos hace sentir la claustrofobia de una prisión que se cerró al poco del primer intento de fuga con supuesto éxito. La película se rodó en la verdadera Alcatraz, por lo que la sensación de realismo no puede alcanzar cotas más altas, aparte de que Siegel opta a veces por un tono casi documental en lo que se refiere a la fuga en sí. Además los hechos ocurrieron en la vida real, sin que nunca se supiese si Morris y sus dos acompañantes (había un cuarto hombre que no se atrevió a irse con ellos) tuvieron éxito, simplemente no encontraron sus cuerpos. Siegel deja a manos del espectador el decidirlo, otro de sus aciertos.

‘Fuga de Alcatraz’ es una película en la que los gestos cobran una vital importancia, mucho más que las acciones en sí. Eso puede apreciarse sobre todo en el personaje central, uno de los mejores que han podido caer en manos de Eastwood actor, observemos los pequeños detalles alrededor de su persona en instantes como el del despacho del alcaide, lo cuidadosamente que lleva a cabo su plan de evasión, la forma de tratar a su compañeros, a los guardianes. En definitiva, Morris es uno de esos personajes caramelo, mimado en el guión por Tuggle, y filmado por Siegel con mucho cariño. El carisma de Eastwood hace el resto, añadir que esta película es una en las que mejor está utilizado el rostro del actor.

Dentro del subgénero carcelario, ‘Fuga de Alcatraz’ es una de las mejores películas jamás realizadas, una obra maestra que funciona como un mecanismo de relojería, con precisión. Personajes interesantes y una historia apasionante en la que no falta un uso del suspense que nada tiene que envidiar a Hitchcock, llenan un trabajo impecable en todos los aspectos

Ha recibido 2570 puntos

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Harry el sucio 1971 (Actor)

11. Harry el sucio 1971 (Actor)

http://www.youtube.com/watch?v=H7f9d-ZHEXc

Un asesino en serie, (Andrew Robinson), anda suelto en San Francisco matando civiles desde las azoteas con un fusil de precisión. Apodado Scorpio, chantajea a la ciudad y amenaza con matar a una persona cada día, hasta que se le pague un rescate. Su segundo intento de asesinato es evitado por un... Ver mas
Un asesino en serie, (Andrew Robinson), anda suelto en San Francisco matando civiles desde las azoteas con un fusil de precisión. Apodado Scorpio, chantajea a la ciudad y amenaza con matar a una persona cada día, hasta que se le pague un rescate. Su segundo intento de asesinato es evitado por un helicóptero policial, pero escapa y consigue matar al día siguiente. La policía cree entonces que es muy posible que vuelva al mismo lugar para intentar matar de nuevo. Los policías Callahan (Clint Estwood) y Chico (Reni Santoni) le esperan allí y evitan el asesinato de su objetivo, un sacerdote católico. Sin embargo, logra escapar nuevamente matando a un agente en el camino. Posteriormente secuestra a una adolescente, la viola, tortura y la encierra en un foso. Eleva el rescate y afirma que debe ser pagado rápidamente pues a la chica sólo le queda aire hasta las 3:00 de la siguiente mañana. El alcalde (John Vernon) decide entregarle el dinero y envía a Callahan para tal misión. Scorpio le hace deambular por toda la ciudad, de cabina telefónica en cabina telefónica desde donde le envía al siguiente punto. Finalmente, se enfrenta a Callahan y se lleva el dinero, pero agrede a Callahan y amenaza con matarle a él y a la chica. Chico había seguido a Callahan oculto todo el trayecto y entra en escena, intercambiando disparos con el asesino, Callahan logra apuñalar a Scorpio desde el suelo, con una navaja que llevaba oculta. Scorpio escapa herido en el muslo, sin el dinero. Callahan recorre los policlínicos buscando alguna pista de Scorpio. Un médico que había tratado a Scorpio le reconoce y le dice a Callahan que el portero del estadio del otro lado de la calle le deja vivir allí. Callahan irrumpe en su habitación sin una orden judicial, le persigue por todo el terreno de juego deteniéndole con un disparo en la pierna. En ese momento, le tortura pisándole la pierna herida para poder saber el lugar donde está enterrada la chica. Se logra encontrar a la chica, pero ya está muerta, Scorpio es liberado sin cargos por haber sido detenido por medios irregulares y bajo tortura. Posteriormente, Scorpio le paga a un matón para que lo golpee en el rostro y así culpar a Callahan de brutalidad policial. Finalmente, Scorpio secuestra un autobús escolar y exige otro rescate, más un avión. El alcalde insiste en acceder a sus demandas, pero Callahan le persigue bajo su cuenta y riesgo y logra rescatar en último término a los niños y matar a Scorpio.

Ha recibido 2105 puntos

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El jinete pálido 1985 (Director, Actor)

12. El jinete pálido 1985 (Director, Actor)

http://www.youtube.com/watch?v=mo5buutchT8

Clint Eastwood regresaba a la dirección dos años después de la cuarta entrega sobre Harry Callahan con ‘El jinete pálido’ (‘Pale Rider’, 1985) que además suponía el reencuentro con el género que le dio la fama y al que se asocia mayormente su nombre, el western. Para ello contó con un guión... Ver mas
Clint Eastwood regresaba a la dirección dos años después de la cuarta entrega sobre Harry Callahan con ‘El jinete pálido’ (‘Pale Rider’, 1985) que además suponía el reencuentro con el género que le dio la fama y al que se asocia mayormente su nombre, el western. Para ello contó con un guión elaborado por Michael Butler y Dennis Shryack, un tandem de guionistas que escribieron para el actor tres films, ‘Ruta suicida’ (‘The Gauntlet’, Clint Eastwood, 1977), el presente y otro que el actor no llegó a protagonizar, ‘Código de silencio’ (‘Code of Silence’, Andrew Davis, 1985), proyecto que terminó convirtiéndose en el típico producto al servicio de Chuck Norris.

Cuenta Eastwood que el guión de su tercer western como director estuvo esperando el momento idóneo para que el director se decidiera a realizarlo, algo parecido sucedería tiempo después con una de sus obras más laureadas, ‘Sin perdón’ (‘Unforgiven’, 1992). Aunque el guión de ‘El jinete pálido’ está firmado por Butler y Shryack, ambos escritores declararon que la idea del film fue enteramente de Eastwood, y éste, conocido por controlar los guiones de sus películas, se involucró más que nunca en la escritura de una película que a día de hoy figura como una de las cotas más altas alcanzadas por el genial cineasta.

El argumento de ‘El jinete pálido’ puede recordar al del mítico western ‘Raíces profundas’ (‘Shane’, George Stevens’, 1953) el que Alan Ladd daba vida a un antiguo pistolero que se veía obligado a coger de nuevo la de cos armas para defender a una familia de granjeros de la opresión de un importante ganadero. De hecho, aún hay opiniones que sostienen que la película de Eastwood no es más que un plagio de aquélla; incluso en páginas tan “prestigiosas” como la IMDb señalan que ‘El jinete pálido’ es un remake del film de Stevens. Lo cierto es que aún partiendo de un esquema argumental similar, Eastwood alcanza una mirada mucho más profunda con su personaje central y toda la aureola de misterio que le rodea, algo que ha caracterizado la mayor parte de los personajes del actor y que en ‘El jinete pálido’ consigue su máxima expresión.

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Eastwood no sólo evoca al clásico de Stevens mencionado —curiosamente la mejor película de un director no especializado en westerns—, del que toma, y adapta a su gusto, elementos como la llegada de un desconocido a un pueblo para ayudar a los oprimidos; la demostración de poder del villano del film; en el film de Stevens, un Jack Palance en uno de sus papeles más memorables, y aquí un comisario y sus ayudantes que acribillan a balazos a un minero borracho. Tan curioso defensor de la ley y sus acompañantes visten con largas gabardinas que recuerdan a los pistoleros de Sergio Leone en la maravillosa ‘Hasta que llegó su hora’ (‘C’era una volta il West’, 1968), aspecto repetido por Sam Peckinpah y Walter Hill en alguno de sus films. De su propio cine evoca instantes de sus dos anteriores westerns. El inicio, con un excelente empleo de montaje paralelo, recuerda al de ‘El fuera de la ley’ (‘The Outlaw Josey Wales’, 1976), y de ‘Infierno de cobardes’ (‘High Plains Drifter’, 1973) toma la aureola mística y de fantastique con resultados muy superiores en este caso.

Es precisamente este último elemento el más llamativo de una película que no se titula por casualidad —seamos sinceros, lo que le pasa a muchos films— ‘El jinete pálido’. El título proviene de la Biblia, concretamente del libro del Apocalipsis, y la cita al principio del post es leída por uno de los personajes cuando entra en el pueblo minero El predicador (Eastwood) montado a lomos de un caballo pálido. Dicha escena es el final de una larga escena de presentación del personaje encarnado por el propio director. Tras el ataque al pueblo minero, Megan, una adolescente entierra a su perro muerto en dicho ataque mientras recita una oración pidiendo ayuda. En un prodigio de montaje, obra del habitual colaborador de Eastwood desde mediados de los 70, Joel Cox, vemos a un misterioso jinete que se acerca desde el horizonte como respuesta a la oración. Más tarde uno de los mineros, Hull Barrett, es socorrido por el hombre del caballo que tras propinar una paliza a unos maleantes se marcha tan misteriosamente como ha aparecido.

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Eastwood jugará todo el rato con la ambigüedad sobre su personaje. Continuamente nos dará pistas de que El predicador —sin duda, uno de los personajes más fascinantes de todo el universo del western— es en realidad un espectro que regresa de la muerte para vengarse. Exactamente igual que en la mencionada ‘Infierno de cobardes’ pero con la diferencia de que esta vez esa especie de ángel vengador está personificado en la figura de un cura, añadiendo al personaje todo tipo de connotaciones insospechadas. Juega un papel muy importante en todo el dibujo del personaje el típico alzacuellos que todo cura suele llevar. En una primera parte simboliza el último halo de esperanza de un grupo de hombres cuyos sueños, lo último que les queda, están siendo pisoteados. Más tarde el predicador sustituye el alzacuellos por los revólveres y pasa a convertirse en un vengador venido de otro mundo para pagar con la misma moneda.

Es ése instante un punto de inflexión importante en el film. Todo cambia a partir de ese momento, no sólo el personaje que decide tomar la iniciativa. También cambia la película, hasta ese momento un relato de corte espiritual —en el que incluso hay tiempo para hablar del amor adolescente y del maduro— que pasa a ser un relato de acción. El alzacuellos marca la diferencia, el punto que no debe cruzarse, y de hacerlo será con todas sus consecuencias. Una vez más un personaje encarnado por Eastwood está por encima del bien y del mal, y desgraciadamente en algunos casos para hacer justicia hay que sobrepasar ciertos límites impuestos por el propio hombre. El espectro cambia de imagen, deja de ser el predicador que ayuda a la gente, y se convierte en un implacable pistolero para impartir una justicia que no pertenece a este mundo. Un justiciero venido desde la mismísima muerte en el primer western bíblico/mitológico de toda la historia.

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El impresionante duelo final que enfrenta al Predicador con Stockburn y sus ayudantes es toda una lección del empleo del ritmo. Un tempo dilatado, que recuerda al mejor Leone, caracteriza una larga escena en la que Eastwood termina de dejar las cosas claras en cuanto a su personaje. Los ayudantes de Stockburn son eliminados uno a uno por El predicador que emerge de los rincones más insospechados e incluso los mata en lugares muy alejados el uno del otro, algo imposible para un hombre “normal”. Cuando Stockburn tiene en frente al predicador y le ve la cara, aquél sólo pronuncia un “¡Tú!” muy revelador antes de recibir seis disparos muy familiares para el espectador. La sutileza convertida en maestría.

Sería injusto no hablar del trabajo de Bruce Surtess que en ‘El jinete pálido’ pone fin a su colaboración con Clint Eastwood, un espléndido broche que abrió maneras continuadas por Jack N. Green y Tom Stern, herederos directos de Surtess a la hora de plasmar las inquietudes de un director cuyas películas están ambientas por algunas de las sombras más inquietantes que haya dado el cine. Escenas iluminadas con luz natural, como la de la conversación entre El Predicador y Coy LaHood —un muy convincente Richard Dysart— o aquella que tiene lugar alrededor de una hoguera, son contrapuestas a los paisajes abiertos, montañosos y en los que la nieve incluso se alza como un elemento con mayor valor que el meramente atmosférico.

‘El jinete pálido’ es el segundo western que Eastwood convierte en una obra maestra, y forma con ‘El fuera de la ley’ (‘The Outlaw Josey Wales’, 1976) y ‘Sin perdón’ (‘Unforgiven’, 1992) un tríptico fascinante en el que se ve la evolución del cineasta y que curiosamente adquiere sentido cambiando de orden las películas. Es lo que le ocurre a las obras intemporales.

Ha recibido 2036 puntos

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Invictus 2009 (Director)

13. Invictus 2009 (Director)

http://www.youtube.com/watch?v=zk9lt4SkwG4

Conviene comenzar diciendo que la historia que cuenta Clint Eastwood en Invictus es absolutamente real, y conviene decirlo porque nos la presenta con un áura épica que nos hace plantearnos, al terminar su visionado, si no será una de esas películas que toman un personaje histórico para fantasear... Ver mas
Conviene comenzar diciendo que la historia que cuenta Clint Eastwood en Invictus es absolutamente real, y conviene decirlo porque nos la presenta con un áura épica que nos hace plantearnos, al terminar su visionado, si no será una de esas películas que toman un personaje histórico para fantasear con él mezclando ficción y realidad.

Eastwood se basa en un libro, El factor humano, de John Carlin, que se basa a su vez en un hecho real. Arranca el día de la liberación de Nelson Mandela después de 27 años de prisión. Un equipo de rugby, de blancos, detiene su entrenamiento un instante para contemplar malhumorado como el coche de Mandela avanza por la carretera, al mismo tiempo que una jauría de muchachos negros le aclaman como un héroe, antes de que se convierta en el primer presidente de la República Sudafricana elegido democráticamente.




De las muchas cosas que ha hecho Mandela, Invictus se centra en su relación con el equipo nacional de rugby, los Springbocks, un equipo que simbolizaba los ideales y las pasiones de la minoría blanca, y que Mandela decidió tomar como represente de una nación dividida y aparentemente imposible de reconciliar. Todos sabemos que el fútbol une más que cualquier cosa, y que una gran victoria es capaz de lanzar a la calle a millones de personas de una manera en la que ni casi el atentado más brutal puede hacerlo.

Invictus nos muestra como el deporte puede conseguir milagros, y cómo Mandela utilizó el mundial de rugby para intententar cohesionar a un país. Es una película cargada de buenas intenciones, quizás demasiado. Tanto que, como decía, casi parece una ficción moralizante sobre el perdón. A pesar de eso, no se puede negar el buen tiento de Clint Eastwood, ya que la película consigue atraparnos desde el principio y hasta entusiasmarnos en los partidos de rugby, incluso si no entendemos nada del tema.




La interpretación de Morgan Freeman es formidable, consigue captar magníficamente la personalidad de Mandela y, al mismo tiempo, no resultar excesivamente paternal en su empeño con la selección de rugby. Sin embargo, Matt Damon no está a la altura, más que nada porque su papel es demasiado flojo, con mucha presencia y pocas frases, poca hondura, poca capacidad de liderazgo. Claro, que eso no es culpa suya. El papel no daba más de sí. Lo que sí está muy bien es la subtrama de los vigilantes de seguridad.

No es la mejor película de Clint Eastwood, eso es cierto, pero sí es una buena película que nos entretendrá y nos dejará con un buen sabor de boca, y quizás hasta nos enternezca un poco, a pesar de la rudeza de los jugadores de rugby.

Ha recibido 1911 puntos

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El intercambio 2008 (Director)

14. El intercambio 2008 (Director)

http://www.youtube.com/watch?v=00upMcyAx4Y

Los Ángeles, marzo de 1928. Un precioso sábado por la mañana en un barrio obrero, Christine Collins (Angelina Jolie), madre soltera, se despide de Walter, su hijo de nueve años, para acudir a su trabajo de operadora telefónica. Pero cuando Christine regresa a su casa, se enfrenta a la peor... Ver mas
Los Ángeles, marzo de 1928. Un precioso sábado por la mañana en un barrio obrero, Christine Collins (Angelina Jolie), madre soltera, se despide de Walter, su hijo de nueve años, para acudir a su trabajo de operadora telefónica. Pero cuando Christine regresa a su casa, se enfrenta a la peor pesadilla de cualquier madre: su hijo ha desaparecido. Lo denuncia ante la policía y empieza una minuciosa e infructuosa búsqueda. Walter ha desaparecido sin dejar rastro. Sin embargo cinco meses después, aparece otro niño que asegura ser su hijo. La policía, a la que le vendrá muy bien la publicidad que surgirá de un reencuentro público, le entrega el niño. Christine, aturdida por los fotógrafos, los reporteros y la policía, acaba llevándoselo a casa a pesar de saber que no es su hijo Walter. Christine no se rinde e insiste en que la policía siga buscando a su verdadero hijo, pero pronto descubre que, en la época de la Prohibición en Los Ángeles, una mujer no se enfrenta al sistema y sobrevive para contarlo. Acusada de desequilibrada y de ser una madre irresponsable, encuentra un aliado inesperado. Se trata del reverendo Gustav Briegleb (John Malkovich), que la ayuda a luchar contra la municipalidad y a buscar a su hijo. A pesar de un departamento de policía corrupto que cuestiona su salud mental y de un público escéptico deseoso de ver un final feliz, Christine no deja de buscar respuestas.

Ha recibido 1786 puntos

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Un mundo perfecto 1993 (Director, Actor)

15. Un mundo perfecto 1993 (Director, Actor)

http://www.youtube.com/watch?v=1L-QsrCef7g

Un mundo perfecto es una película protagonizada por Kevin Costner que da muestras de la extraña versatilidad que Clint Eastwood se ha encargado de mostrarnos en su dilatada trayectoria como actor, director y productor de cine, ya entrado en años, logró sacudirse totalmente de aquella imagen de... Ver mas
Un mundo perfecto es una película protagonizada por Kevin Costner que da muestras de la extraña versatilidad que Clint Eastwood se ha encargado de mostrarnos en su dilatada trayectoria como actor, director y productor de cine, ya entrado en años, logró sacudirse totalmente de aquella imagen de chico malo de películas de western y policiacas, tomado más en serio que en aquellos fantásticos pero chatos personajes. Sus películas llevarán siempre su sello de autor, estas se identifican fácilmente por tramas inextricables y personajes excelentemente elaborados y conmovedores, producto generalmente del destino que les ha deparado sus vidas. Así este niño se encandila y llega a querer y abrazar la retorcida moral de un ladrón y asesino con un sueño o meta platónica para lo cual decide contar con un inusual secuestrado, bella película de un mundo perfecto dentro de otro no tanto.

Ha recibido 1752 puntos

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Cartas desde Iwo Jima 2006 (Director)

16. Cartas desde Iwo Jima 2006 (Director)

http://www.youtube.com/watch?v=jVwjRC6Ncto

Hace sesenta y un años, los ejércitos norteamericano y japonés se vieron las caras en Iwo Jima. Décadas después, varios cientos de cartas son desenterradas del suelo de esa inhóspita isla. Las cartas ponen cara y voz a los hombres que allí lucharon, así como al extraordinario general que los... Ver mas
Hace sesenta y un años, los ejércitos norteamericano y japonés se vieron las caras en Iwo Jima. Décadas después, varios cientos de cartas son desenterradas del suelo de esa inhóspita isla. Las cartas ponen cara y voz a los hombres que allí lucharon, así como al extraordinario general que los dirigió. Los soldados japoneses son enviados a Iwo Jima sabiendo que, con toda probabilidad, ya no regresarán. Al mando de la defensa se encuentra el general Tadamichi Kuribayashi (Ken Watanabe), cuyos viajes a Norteamérica le han revelado la naturaleza inútil de la guerra, pero también le han proporcionado un conocimiento estratégico sobre cómo hacer frente a la imponente armada de guerra norteamericana que se aproxima por el Pacífico. Sin más defensa que la pura voluntad y las rocas volcánicas de la propia isla, la táctica sin precedentes del general Kuribayashi transformó lo que se preveía como una derrota rápida y sangrienta, en casi 40 días de combate heroico e ingenioso. Cerca de 7.000 soldados americanos murieron en Iwo Jima; más de 20.000 efectivos del bando japonés lo hicieron allí también. Las arenas negras de Iwo Jima se tiñeron de su sangre, pero sus sacrificios, sus esfuerzos, su coraje y su compasión perviven en las cartas que enviaron a casa.

Ha recibido 1751 puntos

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Cometieron dos errores 1968

17. Cometieron dos errores 1968

http://www.youtube.com/watch?v=YywfuBtXlBU

Jed Cooper (Clint Eastwood) va a ser ahorcado acusado de haber robado ganado por un grupo de nueve hombres que se toman la justicia por su mano. Sin embargo, comenten dos errores: ahorcar al hombre equivocado, y no acabar con su vida. En el último instante, es salvado por un comisario a las... Ver mas
Jed Cooper (Clint Eastwood) va a ser ahorcado acusado de haber robado ganado por un grupo de nueve hombres que se toman la justicia por su mano. Sin embargo, comenten dos errores: ahorcar al hombre equivocado, y no acabar con su vida. En el último instante, es salvado por un comisario a las órdenes del juez Fentom (Pat Hingle). Cooper es aconsejado por el juez para que se olvide del pasado y le ofrece un puesto como comisario de todo el territorio, ocupándose de las misiones más complicadas y trayendo a los acusados para que sean juzgados por el propio juez.

La vida de Cooper, sin embargo, está marcada por la cicatriz que le dejó la soga en el cuello, y además un día es atacado por cinco de los nueve hombres, quedando malherido. Raquel (Inger Stevens) le atiende y le pide que descubra quien mató a su marido y luego la ultrajó. Cuando se repone de sus heridas, Cooper es autorizado por el juez para que se encargue de la detención de los cinco bandidos que le atacaron.

Ha recibido 1712 puntos

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Dos mulas y una mujer 1970 (Actor)

18. Dos mulas y una mujer 1970 (Actor)

http://www.youtube.com/watch?v=AOE6aWUPFNE

Two mules for sister Sara conocida en idioma castellano como: Dos mulas para la hermana Sara (México) o Dos mulas y una mujer (España), es una película estadounidense del género western, de Universal Pictures, dirigida por Don Siegel, con Shirley MacLaine y Clint Eastwood en los roles... Ver mas
Two mules for sister Sara conocida en idioma castellano como: Dos mulas para la hermana Sara (México) o Dos mulas y una mujer (España), es una película estadounidense del género western, de Universal Pictures, dirigida por Don Siegel, con Shirley MacLaine y Clint Eastwood en los roles principales.

La película fue rodada en los Estados Unidos en 1970, siguiendo -bajo muchos aspectos- la línea de los spaghetti westerns de Sergio Leone. Entre ellos la musicalización pertenece al compositor italiano Ennio Morricone. La trama de este film permite un destacado papel de la actriz Shirley MacLaine, quien en esos años gozaba de gran popularidad en sus filmes. En el territorio de México de fines del siglo XIX, un "yankee" pistolero y mercenario (Clint Eastwood) rescata a una monja (Shirley MacLaine) cuando ésta iba a ser atacada en un pequeño poblado. Este hecho se convertirá en un afortunado encuentro para el pistolero, ya que la monja tiene información relevante sobre una fortaleza que el pistolero pretende asaltar. Las cosas se complican y deben pasar inumerables peripecias, en las que se da un entretenido humor por las situaciones que convergen. Lo mejor se da cuando el pistolero (quien ha respetado la calidad de religiosa de la monja) descubre que ella no es tal, sino una afamada prostituta.

Ha recibido 1598 puntos

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Infierno de cobardes 1973 (Director, Actor)

19. Infierno de cobardes 1973 (Director, Actor)

http://www.youtube.com/watch?v=ErhCNoj0A5k

Un misterioso jinete llega a un pueblo llamado Lago. Cuando mata a tres hombres que le amenazaban, los próceres del poblado deciden contratarlo para defenderse de tres bandidos que acaban de salir de prisión y que habían jurado venganza.

Ha recibido 1541 puntos

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En la linea de fuego 1993 (Actor)

20. En la linea de fuego 1993 (Actor)

http://es.wikipedia.org/wiki/En_la_l%C3%ADnea_de_fuego

Frank Horrigan (Clint Eastwood) es un agente del Servicio Secreto volcado en su trabajo. A punto de jubilarse, todavía vive obsesionado por el fallo que tuvo en su primera misión presidencial: proteger a John F. Kenedy durante su visita a Dallas en noviembre de 1963. Treinta años después... Ver mas
Frank Horrigan (Clint Eastwood) es un agente del Servicio Secreto volcado en su trabajo. A punto de jubilarse, todavía vive obsesionado por el fallo que tuvo en su primera misión presidencial: proteger a John F. Kenedy durante su visita a Dallas en noviembre de 1963.

Treinta años después, acepta una última misión que despertará en él dolorosos recuerdos: coordinar la protección del actual dirigente durante su campaña para la reelección. En esta ocasión, deberá trabajar junto a la atractiva agente Lilly Raines (Rene Russo) con la que, además, iniciará una relación sentimental.

En estas circunstancias, un obsesionado psicópata, que trabajó para la CIA y conoce a la perfección todos sus secretos, Mitch Leary (John Malkovich), se pone en contacto con Frank para anunciarle su intención de matar al presidente. Entonces, el agente iniciará una angustiosa carrera contrarreloj para protejer la vida del hombre más poderoso de la tierra.

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El fuera de la ley 1976 (Director, Actor)

21. El fuera de la ley 1976 (Director, Actor)

http://www.youtube.com/watch?v=CmWHUdDWY8Q

‘El fuera de la ley’ (‘The Outlaw Josey Wales’) es la quinta película como director de Clint Eastwood, cuyo guión fue escrito por Philip Kaufman, a quien el actor le encargó la tarea para dirigirla. Así fue durante la primera semana de rodaje, pero pronto empezaron las discrepancias entre... Ver mas
‘El fuera de la ley’ (‘The Outlaw Josey Wales’) es la quinta película como director de Clint Eastwood, cuyo guión fue escrito por Philip Kaufman, a quien el actor le encargó la tarea para dirigirla. Así fue durante la primera semana de rodaje, pero pronto empezaron las discrepancias entre Kaufman y Eastwood, sus visiones del proyecto no coincidían y el actor de ‘Harry el sucio’ ejerciendo su poder de productor no dudó en despedir a Kaufman, tomando las riendas del proyecto. Eastwood declaró al respecto que tal vez la visión de Kaufman fuera mejor, pero no era la suya, toda una declaración de principios por parte de alguien que tiene las ideas muy claras a la hora de dirigir una película.

Desde luego, visionando ‘El fuera de la ley’ uno llega a esa conclusión, pues Eastwood alcanza aquí una de sus cotas más altas en su trayectoria como director (también como actor), una obra monumental en la que están presentes todas las constantes de su cine, y el logro es aún mayor cuando en aquellos años (estamos en 1976) el western no se encontraba precisamente en su punto más álgido, sino todo lo contrario. Eastwood le devolvió su épica, añadiendo un fuerte carácter nihilista, con un tratamiento de la violencia terrible, casi inaguantable. Eastwood en estado puro.

‘El fuera de la ley’ narra la historia de Josey Wales, un granjero del sur que sufre en sus carnes las devastadoras consecuencias de la Guerra Civil, después de presenciar como un grupo denominado Los botas rojas asesinaban a su familia y a él le daban por muerto. Pronto no pensará más que en reclamar venganza, uniéndose a un pequeño grupo de rebeldes del sur, que en su desesperación por estar perdiendo la guerra, intentan no darse por vencidos, resistiéndose a creer lo evidente. En un intento de rendirse al enemigo, son traicionados y la mayor parte asesinados, siendo únicamente Wales y un joven con ganas de destacar, los únicos que se darán a la fuga, mientras se reúne un grupo para cazarlos. La cabeza de Josey Wales ahora tiene un precio.

‘El fuera de la ley’ es un relato uniforme en el que se pueden apreciar distintos bloques. El inicio, mientras desfilan tomándose su tiempo los títulos de crédito, no puede ser más descriptivo. Wales no puede impedir el asesinato de su familia, tras enterrarlos aquél practica con un revólver (escena que repetiría en la posterior y laureada ‘Sin perdón’), y tras un manejo de la elipsis absolutamente inaudito (no sabemos cuánto tiempo transcurre), Eastwood filma uno de los mejores planos de su carrera: ése en el que en lo alto de una pequeña colina, sentado ante las tumbas de su familia, detrás de él van surgiendo como fantasmas el pequeño grupo de renegados a los que se unirá. El rostro de Wales ya no es el de un padre de familia, su mirada no es de este mundo. Una estúpida guerra le ha quitado todo lo que tenía.

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La película refleja perfectamente el estado de ánimo del pueblo americano tras haber perdido la Guerra de Vietnam. Eastwood es del sur, al igual que su personaje, pero su visión no es criticar al enemigo, sino reflejar la decepción general de un pueblo vencido, al menos tangencialmente. En cierto momento su personaje sentencia que todos los hombres pueden vivir en paz sin pelearse, una triste utopía que no hace más que apoyar esa decepción, y al mismo tiempo la demuestra reuniendo a lo largo de su viaje a distintas personas procedentes de diversos lugares, con los que se asentará en un lugar casi aislado, idílico y perfecto para todos ellos, que sólo buscan vivir en paz.

Los personajes que van apareciendo a lo largo del periplo de Wales determinan los distintos bloques mencionados, con el valor añadido de que Eastwood, en lo que es un prodigio de fluidez narrativa, los englosa perfectamente en un único bloque. A través de ellos se dibuja también la personalidad de Wales, y su personaje evoluciona psicológicamente. Sam Bottons, fallecido el pasado mes de diciembre, inolvidable protagonista de ‘La última película’ (‘The Last Picture Show’) con la que debutó en el cine, da vida al joven acompañante de Wales, representa al joven idealista y rebelde, la víctima joven que toda guerra se lleva injustamente. Su valor le lleva incluso en sus últimos suspiros de vida, a ayudar a Wales a salvarse de dos bandidos que les tienen atrapados. Chief Dan George (visto en otro western mítico, ‘Pequeño gran hombre’ de Arthur Penn) da vida a Lobo solitario, el carismático indio que se encuentra Wales y con el que establece una relación de amistad de lo más curiosa, llena de un feeling pocas veces visto en una película, proporcionando los momentos de humor del film, casi todos gracias a la impresionante interpretación del actor nativo americano, con quien Eastwood tuvo que estar muy atento y cuidadoso, pues se olvidaba continuamente de los diálogos. En los westerns protagonizados por Eastwod la figura del indio, o no aparecía, o era tratada con sumo respeto, tal y como sucede en ‘El fuera de la ley’, donde hace acto de presencia otro actor de origen nativo, Will Simpson, dando vida a un jefe indio con el que Wales hace un pacto de honor para poder convivir en el mismo territorio, un acuerdo por encima de toda ley, de todo gobierno, firmado con la sangre del hombre común, lo único que debería tener un auténtico valor.

Sondra Locke, futura compañera sentimental de Eastwood, aparece aquí por vez primera en una de las películas del director. Su personaje, de aspecto virginal y morboso, hace pensar a Wales en otra cosa que no sea la venganza, haciéndole recordar que una vez tenía una familia, y que las sensaciones de dicho recuerdo son agradables. John Vernon (el alcalde en ‘Harry el sucio’) da vida a Fletcher, compañero que Wales que se ve sin querer obligado a traicionarle y después perseguirle. De connotaciones de los films de Peckinpah, esta relación de amistad rota es otra de la pautas del relato, teniendo su desenlace en los momentos finales tras la consumación por parte de Wales de su venganza, cuando Fletcher simula no conocerle remidiéndose de su error. En personajes aún más secundarios, encontramos a John Quade y Bill McKinney, que seguirían trabajando con Eastwood en más de sus películas.

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El personaje de Eastwood parece una prolongación de los que hizo para Sergio Leone, con cambios sustanciales. Esta vez su nombre es muy pronunciado y conocemos su pasado. Pero al mismo tiempo, Wales es, en tradición con los personajes de Eastwood, un antihéroe. Su sentido de la justicia le empareja con Harry Callahan, alguien que está por encima de toda ideología, obligado a utilizar la violencia con tal de hacer cumplir la ley. Su desacuerdo con toda la hipocresía que le rodea queda reflejado en su huraño comportamiento hacia todos los que le rodean (Wales ha perdido la esperanza en buena parte del ser humano); escupe continuamente su tabaco contra sus víctimas, a la chaqueta de un hombre que intenta timarle con un brebaje, incluso a un fiel perro que le acompaña a todos lados y responde a sus escupitajos con gruñidos.

En la progresión dramática de ‘El fuera de la ley’ no faltan los momentos violentos, que casi siempre resuelven la tensión que se acumula en ciertas partes de la película. Una violencia que avanza in crescendo, y filmada por Eastwood con mucha más sobriedad y sequedad de lo que Leone lo hizo en la trilogía del dólar. Los tiroteos del principio, el enfrentamiento a dos hombres en una sucia cantina, el duelo con cuatro jóvenes soldados del norte, o la escena en la que mata al líder de Las botas rojas como culminación de su venganza. Una escena llena de matices, como por ejemplo ir jalando sus revólveres contra su adversario mientras lo acorrala y le clava su propia espada. Wales ha terminado su trabajo y su extraño parpadeo es como si despertara de un trance.

‘El fuera de la ley’ es una de las mejores película de Clint Eastwood en su doble faceta. Su puesta en escena, deudora de Siegel y Leone, incluso del Anthony Mann que se preocupaba de enmarcar el paisaje en la historia, es de lo más concisa y directa. Bruce Surtess, que cristalizó las inquietudes del director en cuanto a iluminación (abriendo un camino más tarde explorado por sus sucesores), realiza un trabajo impecable. Jerry Fielding, que compuso varias de las bandas sonoras de las películas de Sam Peckinpah, inicia aquí su pequeña trayectoria en el cine de Eastwood con un trabajo que obtuvo una nominación al Oscar, la única que consiguió la película aquel año.

Muy machacada por la crítica en su momento (de público fue un éxito más bien modesto), hoy emerge como una de las obras maestras de su autor, llena de poesía, de un lirismo apenas perceptible pero que subyace en cada plano, en cada secuencia.

Ha recibido 1479 puntos

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Banderas de nuestros padres 2006 (Director)

22. Banderas de nuestros padres 2006 (Director)

http://www.youtube.com/watch?v=XK7ZGi7td2s

Es la imagen más indeleble de la Guerra del Pacífico, un momento en el tiempo inmortalizado en un film sobre cinco marines y un sanitario de la Marina levantando la bandera de EE.UU. en el monte Suribachi, pocos días después de comenzar la encarnizada batalla por la guarnición japonesa de Iwo... Ver mas
Es la imagen más indeleble de la Guerra del Pacífico, un momento en el tiempo inmortalizado en un film sobre cinco marines y un sanitario de la Marina levantando la bandera de EE.UU. en el monte Suribachi, pocos días después de comenzar la encarnizada batalla por la guarnición japonesa de Iwo Jima. Para los hombres que aparecen en la foto, levantar la bandera es una pequeña formalidad en medio de una extenuante batalla, pero para aquellos que vuelven a casa, la imagen de estos hombres trabajando juntos en silencio para superar unas devastadoras adversidades da un nuevo sentido a la noción de héroe. Cautiva a un público americano hambriento de esperanza y cansado de una guerra que no parece tener fin. Da a las madres una razón para creer que sus hijos volverán vivos, y un sentido a aquellas que lloran por unos hijos que nunca volverán. Para aprovechar la ola de sentimiento que la foto inspira, los “izadores de la bandera” son sacados del combate y enviados a casa para continuar sirviendo a su país, no en el campo de batalla, sino entre multitud de fervorosas masas reunidas para estar cerca de "verdaderos héroes” y extender unos talones extremadamente necesarios para financiar el esfuerzo bélico. Pero en su interior sienten que, al igual que sus amigos y hermanos caídos en combate, una parte de sus almas nunca abandonará las negras arenas de Iwo Jima.

Ha recibido 1359 puntos

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Los violentos de Kelly 1970 (Actor)

23. Los violentos de Kelly 1970 (Actor)

http://www.youtube.com/watch?v=beAQVm1j56w&feature=PlayLi...

Kelly's heroes (conocida como Los violentos de Kelly en España, y El botín de los valientes en Hispanoamérica), es una excéntrica película de guerra de 1970 sobre un grupo de soldados de la Segunda Guerra Mundial que desertan para robar un banco tras las líneas enemigas. Dirigida por Brian G... Ver mas
Kelly's heroes (conocida como Los violentos de Kelly en España, y El botín de los valientes en Hispanoamérica), es una excéntrica película de guerra de 1970 sobre un grupo de soldados de la Segunda Guerra Mundial que desertan para robar un banco tras las líneas enemigas. Dirigida por Brian G. Hutton, quien también dirigió el drama de 1968 sobre la Segunda Guerra Mundial Where Eagles Dare, la protagonizan Clint Eastwood, Donald Sutherland, Telly Savalas, Don Rickles, y Carroll O'Connor, con papeles menores de Harry Dean Stanton, Gavin MacLeod, y Stuart Margolin. El guión fue escrito por el escritor británico de cine y televisión Troy Kennedy Martin. En la Francia de la Segunda Guerra Mundial, Kelly (Clint Eastwood), un ex teniente degradado a soldado como chivo expiatorio, captura al coronel Dankhopf (David Hurst) de la inteligencia alemana. Cuando Kelly anuncia que su prisionero tiene una barra de oro, lo emborracha para tratar de obtener información. Antes de que muera accidentalmente por un ataque de un Panzer VI Tiger alemán, el borracho Dankhopf bruscamente dice que hay 14.000 barras de oro guardadas en un banco a 30 millas de las líneas enemigas en la ciudad de Clermont.

Kelly recluta al resto de su pelotón, incluyendo al escéptico sargento "Big Joe" (Telly Savalas), para escabullirse y robarlo. Finalmente, otros son contratados (o invitados ellos mismos) en el plan, tales como el oportunista sargento de provisión "Crapgame" (Don Rickles), un comandante proto-hippie de un tanque Sherman, "Oddball" (Donald Sutherland), y una serie de generales de Infantería de estereotipo presentados como competentes, pero veteranos cansados de la guerra.

Los antagonistas obvios son los alemanes. Sin embargo, rápidamente se vuelve claro que el propio lado de la banda variopinta es por lo tanto un obstáculo. Un avión de combate aliado los confunde alemanes y les dispara a gran parte de su equipo. Cuando los mensajes de radio interceptados de la incursión no autorizada llaman la atención del General de División estadounidense, Colt (O'Connor), él los malinterpreta como soldados patriotas que ambicionan favorecer; Colt corre a la primera línea para aprovechar el "gran avance".

Los hombres de Kelly compiten para llegar a la ciudad francesa antes de su propio ejército. Allí, lo encuentran defendido por tres enormes tanques Tigre, con el apoyo de infantería. Los estadounidenses son capaces de manejar todos menos un Tigre, que acampa frente al propio banco. Impotentes para derrotar al gigante blindado, Kelly, Oddball y Big Joe ofrecen al comandante del tanque alemán (Karl-Otto Alberty) y a su tripulación una parte del botín. Se dividen el oro ($875,000 por lote) y se van por sus caminos separados, justo a tiempo para evitar encontrarse con Colt, todavía sin idea alguna.

Ha recibido 1277 puntos

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Poder absoluto 1997 (Director, Actor)

24. Poder absoluto 1997 (Director, Actor)

http://www.youtube.com/watch?v=l2Q7eIl6Ruk&feature=related

Luther Whitney, un especialista en grandes robos, planea desvalijar la mansión de un magnate que se encuetra de vacaciones en el Caribe. Sin embargo, la mujer de la víctima aparece inesperadamente, y Whitney es testigo involuntario de un asesinato que involucra al presidente de Estados Unidos, a... Ver mas
Luther Whitney, un especialista en grandes robos, planea desvalijar la mansión de un magnate que se encuetra de vacaciones en el Caribe. Sin embargo, la mujer de la víctima aparece inesperadamente, y Whitney es testigo involuntario de un asesinato que involucra al presidente de Estados Unidos, a su jefe de gabinete y a dos agentes del Servicio Secreto. Pero, ¿a quién puede acudir un criminal para acusar a un asesino que se esconde en el interior mismo de la Casa Blanca? (FILMAFFINITY)

CRÍTICAS ----------------------------------------
"Trepidante, con múltiples referencias a Don Siegel" (Carlos Boyero: Diario El Mundo)
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"Una de las más personales y entretenidas películas dirigidas por Clint Eastwood" (Javier Rioyo: Cinemanía)
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"Atractivo policiaco, comienza con una escena de antología" (Augusto M. Torres: Diario El País)

Ha recibido 1246 puntos

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La leyenda de la ciudad sin nombre 1969 (Actor)

25. La leyenda de la ciudad sin nombre 1969 (Actor)

http://www.youtube.com/watch?v=_XgOOScdkbA

La leyenda de la ciudad sin nombre es una película estadounidense de 1969, dirigida por Joshua Logan. Protagonizada por Lee Marvin, Clint Eastwood, Jean Seberg, Harve Presnell, Ray Walston y Tom Ligon en los papeles principales. El guión está adaptado por Paddy Chayefsky del musical de 1951... Ver mas
La leyenda de la ciudad sin nombre es una película estadounidense de 1969, dirigida por Joshua Logan. Protagonizada por Lee Marvin, Clint Eastwood, Jean Seberg, Harve Presnell, Ray Walston y Tom Ligon en los papeles principales. El guión está adaptado por Paddy Chayefsky del musical de 1951 Paint your wagon, de los autores Alan Jay Lerner y Frederick Loewe.

Galardonada con el premio Fotogramas de Plata 1970 : al mejor intérprete de cine extranjero (Lee Marvin).

Ha recibido 1184 puntos

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Harry el fuerte 1973 (Actor)

26. Harry el fuerte 1973 (Actor)

http://www.youtube.com/watch?v=3QwL6YS7Ur8

"Un hombre debe conocer sus limitaciones" Esta frase que se repite un par de veces en ‘Harry el fuerte’ fue contribución de Clint Eastwood al guión de la película. Guión que el propio actor, ejerciendo funciones de productor a través de su productora, Malpaso, controló en todo momento. Debido al... Ver mas
"Un hombre debe conocer sus limitaciones" Esta frase que se repite un par de veces en ‘Harry el fuerte’ fue contribución de Clint Eastwood al guión de la película. Guión que el propio actor, ejerciendo funciones de productor a través de su productora, Malpaso, controló en todo momento. Debido al fracaso de su anterior película, la cual sólo dirigió, Eastwood volvió a interpretar a Harry Callahan en una secuela que responde a motivos únicamente comerciales, resultando cómo no, un exitazo en aquella época. El actor había encontrado su propio filón, a modo de saga, para llenar sus arcas y así poder dedicarse a proyectos mucho más personales que no obtendrían la misma respuesta por parte del público de la serie Callahan (y derivados).

1973, John Milius (futuro director de películas tan conocidas como ‘El viento y el león’ y ‘Conan, el bárbaro’), en asociación con Michael Cimino (futuro realizador de ‘El cazador’ y ‘Manhattan Sur’, y que siempre declaró que su participación en la escritura de ‘Harry el fuerte’ no fue tanta como se piensa), escribieron un guión que en cierto modo era una respuesta a las airadas reacciones que tuvo la crítica con ‘Harry el sucio’, tachándola de fascista.

‘Harry el fuerte’ (que fue como se tituló en nuestro país ‘Magnum Force’ para dejar bien claro que se trataba de una continuación de ‘Harry el sucio’) empieza tras unos títulos de crédito en los que se ve una pistola Magnum empuñada, y nos recuerdan la famosa frase del film anterior (“Sé lo que estás pensando…”). A continuación somos testigos de cómo el sistema judicial falla dejando libre a un peligrosos delincuente, el cual es asesinado por un policía al poco de salir del juzgado. Poco a poco se cometen asesinatos de idéntica índole en la ciudad de San Francisco, algo que por muchos será visto como lo que deberían hacer las autoridades, y otros estarán totalmente en contra.

Con esto se le daba la vuelta a la tortilla con respecto a la ideología del primer film. Los métodos de Callahan se tergiversan en la figura de cuatro policías que disparan a diestro y siniestro para hacer cumplir la ley, sin importar quién muere en ello. Callahan no está de acuerdo con eso, y lo deja bien claro en una de las frases de guión más atrevidas de la película, y que puede ser malinterpretada por mucho: “No hay nada de malo en disparar, si se hace a la gente adecuada”. Callahan no está de acuerdo con el sistema que deja libres a delincuentes que deberían estar encerrados, pero mientras no haya alguien que lo cambie, seguirá acatando las órdenes aunque sea a regañadientes y cruzando de vez en cuando la línea. Nada que ver con matar a gente inocente en el cumplimiento del deber.

‘Harry el fuerte’ es más larga que su predecesora, aunque el esquema es prácticamente el mismo. La diferencia radica en que se humaniza un poco más el personaje de Callahan, parándose en su vida personal y la relación con la gente próxima a él, partes en las que sí se nota la mano de Cimino en el guión. Momentos como el del encuentro sexual de Callahan con una chica asiática están inspirados en la vida real, ya que por aquel entonces Eastwood recibía infinidad de cartas de mujeres orientales haciéndole proposiciones sexuales. El problema de estos instantes en la intimidad del personaje central, es que rompen el ritmo de la película, a veces de forma muy abrupta.

harry-el-fuerte-2.jpg

Eastwood rechazó dirigir la película (no dirigiría un film de la serie Callahan hasta la cuarta entrega) y le ofreció la silla de director a Ted Post, con el que ya había trabajado en ‘Cometieron dos errores’, curiosamente muy parecida argumentalmente a ‘Harry el fuerte’, pero esta vez Post no estaba tan inspirado, y el film se resiente en su apática puesta en escena. Hay incluso quien dice que Post no dirigió gran parte del film, siendo el director de la segunda unidad, Buddy Van Horn (futuro director de la quinta entrega de la serie) el que se hizo cargo, ayudado por el actor. Sea como fuere, ‘Harry el fuerte’ es un film tambaleante en la dirección, con escenas de acción (toda la parte final en el muelle) muy bien rodadas, y otras no tanto. Eso sí, la violencia se incrementó en un cien por cien. Atención a la escena del asesinato de una prostituta a manos de su chulo. Inaguantable, y también de abierto carácter manipulador, de forma que cuando el asesino recibe su merecido a manos de un policía, el espectador no siente pena alguna. Milius recalcó en el guión momentos como éste, subrayando el hecho de que ahí fuera hay gente que comete crímenes horribles y nadie hace nada para evitarlo.

Clint Eastwood volvía a dar vida con eficacia al Inspector de la policía de San Francisco más famoso de la historia del cine, mostrando aquí su vulnerabilidad. Al lado de él, podemos disfrutar de Hal Holbrook, dando vida a su superior, jugando un doble papel; por un lado está todo el rato haciéndole la vida imposible a Callahan, y por otro es el jefe del comando de policías que juzgan y ejecutan (en un momento dado se le escapa “todo sospechoso es culpable hasta que no se demuestre lo contrario”). En dicho equipo, que con sus trajes de cuero motorizados semejan ser nazis (otra idea de Eastwood), podemos encontrarnos a dos actores que más tarde se harían famosos en la pequeña pantalla. Robert Urich, en su primer papel para el cine (sería uno de los protagonistas de ‘Los hombres de Harrelson’); y David Soul, al que luego se le asociaría de por vida con la exitosa ‘Starsky & Hutch’.

Ted Post no era Don Siegel, algo que queda muy claro viendo una película como ‘Harry el fuerte’. Aún así, tenemos un film muy entretenido, cuya visión de la aplicación de la justicia y la extralimitación del poder policial siguen vigentes hoy día. A Eastwood, el trabajo de Michael Cimino debió parecerle sumamente interesante, pues le encargó el guión de su siguiente film como actor, ‘Un botín de 500.000 dólares’, y le dio la oportunidad de dirigir su primer largometraje.

Ha recibido 1168 puntos

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Space Cowboys 2000 (Director, Actor)

27. Space Cowboys 2000 (Director, Actor)

http://www.youtube.com/watch?v=8zvOGdEtje8

Cuatro veteranos pilotos del ejército del aire de los EE.UU. verán cumplidos sus deseos de convertirse en astronautas y viajar al espacio con cuarenta años de retraso, al tener que reparar un gran satélite de comunicaciones ruso cuya órbita ha degenerado y corre peligro de caer a la Tierra, y... Ver mas
Cuatro veteranos pilotos del ejército del aire de los EE.UU. verán cumplidos sus deseos de convertirse en astronautas y viajar al espacio con cuarenta años de retraso, al tener que reparar un gran satélite de comunicaciones ruso cuya órbita ha degenerado y corre peligro de caer a la Tierra, y cuyos sistemas fueron diseñados por uno de ellos, Frank Corvin, capitán de la misión. Tras un severo, y en ocasiones hilarante, entrenamiento, los problemas serán mayores de lo esperado allá arriba.

Ha recibido 1146 puntos

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Ejecución inminente 1999 (Director, Actor)

28. Ejecución inminente 1999 (Director, Actor)

http://www.youtube.com/watch?v=voTHDUXDeNU

En esta película, Clint Eastwood vuelve al tipo de personaje que últimamente (por edad, sobre todo) viene interpretando en sus últimas películas. En "Medianoche en el jardín del bien y del mal" estaba claro que el personaje no era para él (homosexual, más joven, quizas por ello no interviene en... Ver mas
En esta película, Clint Eastwood vuelve al tipo de personaje que últimamente (por edad, sobre todo) viene interpretando en sus últimas películas. En "Medianoche en el jardín del bien y del mal" estaba claro que el personaje no era para él (homosexual, más joven, quizas por ello no interviene en ella), pero en ésta, parece que está hecho para él. Un personaje maduro, quizas de vuelta de todo, al que le da lo mismo autodestruirse que luchar por salir del agujero, pero al que de todas maneras algo le sigue rondando por su cabeza. Es un buen periodista, pero esas circunstancias le han llevado a una dejadez sorprendente. Sus compañeros piensan que es una piltrafa, sus amantes igual, su esposa no sabe que hacer con él, sólo su jefe parece seguir creyendo en él. Toda su vida y sus actos dirian que está abocado al más absoluto fracaso, pero algo en la historia de ese condenado a muerte le dice que no puede ser...

En muchos sitios consideran a esta pelicula a la altura de Sin Perdón, pero la verdad, siendo buena como es, eso se me antoja muy dificil. En aquella, las situaciones, la violencia que llevaba aparejada, eran de tan simples y consecuentes, brutales, te hablaba de una época y unos lugares en los cuales uno no sabía lo que podía suceder, era el salvaje oeste. En ésta (Ejecución), la historia es más al gusto moderno, quiere seguir haciéndonos ver el poder de la prensa en EEUU, cómo un sólo periodista es capaz de cambiar la historia (local, provincial, a nivel nacional...). Tiene situaciones en las que juega con lo "políticamente correcto", pero Eastwood es demasiado perro viejo para tragar con ello, aunque el final de la pelicula no se como le debieron obligar para hacerlo, esa escena no guarda una correlación con toda la pelicula y con su filmografía. La película tiene grandes escenas (la entrevista del periodista al condenado; la escena de la ejecución; el comienzo, con el condenado despertandose y el carcelero controlandole ), se nota el oficio de Eastwood. Como todo hijo de vecino que hace películas, no se puede pretender que todo lo que dirige sea una obra maestra -la prueba está en Un Mundo Perfecto, o en Poder Absoluto, peliculas menores comparadas con cualquiera de las últimas dirigidas por él-, pero está claro que siempre habrá algo en sus peliculas que al final te impacte.

Luego tambien está la música, desde que encontraró Eastwood a Lennie Niehaus, está claro que no necesita a otro compositor, excepto esos momentos en los que necesita del jazz, a los cuales suele recurrir bastante acertadamente. Otra cosa de la que no he hablado hasta el momento, el resto de los actores. No son conocidos en su mayoría (bueno, James Woods merecería un artículo aparte), pero cumplen en su mayoría acertadamente. El alcaide de la prisión, el sacerdote, la esposa del condenado, la mujer de Eastwood, todos ellos son personajes bastante correctos, no desentonan en la película. Lo curioso -para eso él es el jefe- es la aparición de su hija, que interpreta a su hija en la película; la de su ex-mujer, que interpreta a la fiscal, y la de su mujer actual, que tiene un breve papel como presentadora de televisión (jeje, luego hablan del tráfico de influencias). El personaje de Isaiah Washington tambien merece un apartado, todo en él demuestra que su tranquilidad hacia la muerte esperada es un alegato ante el racismo latente en los EEUU (la mayor parte de los condenados a muerte allí son personas de color), y la escena en la que Eastwood le entrevista es de las más fuertes e impactantes de la película.

Una buena película, en resumen, no te deja indiferente el tema, y demuestra que Eastwood mejora con los años (gracias a dios que ya no hace peliculas infumables del estilo de aquellas del orangután), y que no le importa tocar en sus películas temas que no son agradables o faciles de digerir.

Ha recibido 1057 puntos

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El desafío de las águilas 1968 (Actor)

29. El desafío de las águilas 1968 (Actor)

http://www.youtube.com/watch?v=it-3nZ029y0

El desafío de las águilas es una película de guerra anglo-americana del año 1969, dirigida por Brian G. Hutton. Está protagonizada por Richard Burton y Clint Eastwood , y está basada en la novela de Alistair MacLean, siendo un clásico del cine Bélico. Podría decirse que este film es una... Ver mas
El desafío de las águilas es una película de guerra anglo-americana del año 1969, dirigida por Brian G. Hutton. Está protagonizada por Richard Burton y Clint Eastwood , y está basada en la novela de Alistair MacLean, siendo un clásico del cine Bélico.

Podría decirse que este film es una mezcla de géneros, con toques de thriller, de cine de espías y de acción. El mayor británico Jonathan Smith (Richard Burton), encabeza una misión de un comando de cinco paracaidistas ingleses, que deben infiltrarse en las líneas enemigas alemanas con el objetivo de rescatar al General Americano Carnaby, prisionero de los nazis en un castillo de Baviera(en los Alpes de Alemania), antes de que divulgue los planes de la invasión aliada en Normandía. Aunque en realidad dicho general es un impostor, y la verdadera misión del comando es descubrir la identidad de los agentes dobles infiltrados en el servicio secreto aliado.

Ha recibido 1017 puntos

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Harry el ejecutor 1976 (Actor)

30. Harry el ejecutor 1976 (Actor)

http://www.youtube.com/watch?v=XhwcqsZlxjk

‘Harry el sucio’ (‘Dirty Harry’, Don Siegel, 1971) y Harry el fuerte’ (‘Magnum Force’, Ted Post, 1973) fueron sendos éxitos de taquilla, y la intención de hacer una saga que se prolongaría hasta una quinta entrega, no existía. Gail Morgan Hickamn y S.W. Schurr fueron los autores del guión... Ver mas
‘Harry el sucio’ (‘Dirty Harry’, Don Siegel, 1971) y Harry el fuerte’ (‘Magnum Force’, Ted Post, 1973) fueron sendos éxitos de taquilla, y la intención de hacer una saga que se prolongaría hasta una quinta entrega, no existía. Gail Morgan Hickamn y S.W. Schurr fueron los autores del guión original, el cual no sabían cómo hacérselo llegar a Clint Eastwood para que lo leyera, hasta que se les ocurrió llevarlo a un restaurante propiedad del actor, en Carmel. Se lo entregaron al cocinero y éste se lo pasó a Eastwood, quien quedó completamente convencido de la historia, poniéndose enseguida manos a la obra.

‘Harry el ejecutor’, cuyo título original es ‘The enforcer’, iba a titularse en un principio ‘Dirty Harry III’, o sea ‘Harry el sucio 3’, cambiando muy convenientemente al indicado, que curiosamente proporcionó que Eastwood fuese demandado por plagio cuatro años más tarde, acusado por un escritor de haber copiado el título de una de sus obras. En realidad, Eastwood se inspiró en el clásico film protagonizado por Humphrey Bogart, el excelente film de Raoul Walsh que en nuestro país recibió el título de ‘Sin conciencia’, y cuyos derechos eran propiedad de la Warner, precisamente distribuidora y coproductora de ‘Harry el ejecutor’. Evidentemente, el caso fue desestimado.

La historia de ‘Harry el ejecutor’ es de lo más simple. Un grupo de terroristas amenazan con hacerlo volar todo por los aires si no se cumplen sus demandas. Evidentemente, Harry Callahan, que sigue poniendo de los nervios a sus superiores por sus métodos poco ortodoxos, será el encargado de atraparlos, aunque para ello tenga que poner patas arriba toda la ciudad de San Francisco, y tener que aguantar a su nuevo compañero, una mujer recién salida de la escuela de oficiales.

El esquema de la película es idéntica al de las anteriores. Se empieza mostrando un acto brutal por parte de los malvados de la película, para acto seguido, mostrar a Callahan en sus quehaceres diarios como Inspector de policía, resolviendo un atraco a una licorería, en la cual provoca unos cuantos destrozos con el fin de que los atracadores no se salgan con la suya. Sus superiores no aprobarán dichas formas, y Callahan se verá relegado a ser supervisor de futuros inspectores. En este tramo sale a relucir la decepción de Callahan hacia el sistema, que en este caso no duda en lanzar a la calle policías inexpertos. El carácter misógino del personaje se acentúa cuando tiene que evaluar a una mujer, que más tarde será su compañera. Opinión que irá cambiando cuando Callahan compruebe que su nueva compañera es más dura y efectiva de lo que piensa; y ella descubra que su misoginia es en realidad una máscara con la que oculta su frustración por haber perdido ya a varios compañeros.

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A partir de ahí se narran los esfuerzos de Callahan y su compañera por atrapar a los terroristas, los cuales terminan secuestrando al alcalde de la ciudad (que representa toda le memez gubernamental que Callahan tanto desprecia), teniendo el clímax final en la isla de Alcatraz (Eastwood volvería años más tarde a ella de la mano de Don Siegel). Una progresión lógica, y hasta previsible, que en su recorrido no está exento de algunos toques de humor. Baste citar las secuencias de las pruebas del bazooka, o la persecución de un delincuente por parte de Callahan en la que atraviesan literalmente el rodaje de una película porno, algo prohibido en aquellos años. La violencia sigue siendo uno de los principales elementos del film, una violencia descarnada, dura y concisa, muy bien mostrada por James Fargo, colaborador de Eastwood en varios de los rodajes de la Malpaso, y que aquí dio el gran salto a la dirección, consiguiendo el que muy probablemente sea el mejor trabajo de su mediocre carrera como director (en su filmografía “destacan” el peñazo de ‘Caravanas’ o cierto film con Chuck Norris cuyo título español no recuerdo).

Curiosamente la puesta en escena de Fargo es más inspirada de lo esperado, superior a la de Ted Post en el film anterior. Fargo se las ingenia para solventar con su cámara las deficiencias de un guión bastante esquemático. Sugerentes movimientos de cámara, cuidada planificación dotan al film de un ritmo realmente envidiable (aprende, Michael Bay), aunque el film se resiente por culpa del mencionado guión, plano y exponiendo elementos en los que luego no profundiza, como por ejemplo, el dibujo de los terroristas; éstos son presentados como unos seres desalmados, pero cuyas motivaciones se nos escapan, parecen más bien una pandilla de lunáticos (algo que también hubiera estado bien para desarrollar) a los que sólo les interesa hacer el mal. Aún así ‘Harry el ejecutor’ fue una de las primeras películas en las que se introdujo el elemento del terrorista interno, los ecos de Vietnam están bien presentes en ese detalle del guión.

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Eastwood, que esta vez no tuvo que desempeñar labores tras las cámaras (aunque es muy probable que siguiera de cerca el trabajo de Fargo), da lo que se espera de él cuando interpreta a Harry Callahan, al que da vida con su habitual solidez, y con la ventaja de conocerlo muy bien, lo matiza hasta la perfección. A su lado, en unos de sus primeros papeles para el cine, Tyne Daly, que da vida a la compañera de Callahan. Daly no era ninguna belleza y correspondía a los patrones que por aquel entonces tenía la mujer luchadora (eran tiempos en los que la igualdad de sexos era un tema de lo más candente, pues empezaba a dar pasos de gigante), y logra dar la réplica a Eastwood, con un personaje muy rico, alguien que logra entender la política de Callahan y sabe que no se equivoca, estableciéndose una curiosa relación entre ambos. Harry Guardino recupera su personaje de la primer entrega; y el excepcional Bradford Dillman da vida al superior que hace la vida imposible a Callahan, rol quizá demasiado acentuado e incluso maniqueo.

‘Harry el ejecutor’ fue un éxito de taquilla que benefició tanto a la Warner (que ya empezaba a tener en nómina a Eastwood hasta el día de hoy), como a la Malpaso, con la que Eastwood empezaría dentro de poco a arriesgar con proyectos mucho más personales. Al año siguiente dirigiría y protagonizaría un thriller de acción, ‘Ruta suicida’ (‘The Gaunlet’), primero del grupo de films herederos directos de la saga Callahan

Ha recibido 1003 puntos

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La lista negra 1988 (Actor)

31. La lista negra 1988 (Actor)

http://www.youtube.com/watch?v=QHzAlRbUxyI

Clint Eastwood regresa con el quinto y último caso de Callahan, que descubre su propio nombre incluido en una lista negra de célebres víctimas de asesinato. Y en una de las más espectaculares persecuciones jamás filmada en los exteriores de San Francisco, desde Bullitt, Harry y su nuevo compa... Ver mas
Clint Eastwood regresa con el quinto y último caso de Callahan, que descubre su propio nombre incluido en una lista negra de célebres víctimas de asesinato. Y en una de las más espectaculares persecuciones jamás filmada en los exteriores de San Francisco, desde Bullitt, Harry y su nuevo compañero protagonizarán una carrera suicida con un vehículo que transporta una bomba teledirigida. No te pierdas a las futuras estrellas Jim Carrey, en el papel de un desventurado músico heavy-metal y Liam Nelson, en el de un director que trepa hacia el poder.

Ha recibido 975 puntos

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Deuda de sangre 2002 (Director, Actor)

32. Deuda de sangre 2002 (Director, Actor)

http://www.youtube.com/watch?v=jko9xst0GjI

Terry McCaleb (Eastwood) es un agente veterano del FBI, al que se le ha dado una nueva oportunidad en la vida, mediante un trasplante de corazón de una víctima de asesinato. Terry recibe la visita de la hermana de la víctima (De Jesus), recordándole que está vivo gracias al trasplante que recibi... Ver mas
Terry McCaleb (Eastwood) es un agente veterano del FBI, al que se le ha dado una nueva oportunidad en la vida, mediante un trasplante de corazón de una víctima de asesinato. Terry recibe la visita de la hermana de la víctima (De Jesus), recordándole que está vivo gracias al trasplante que recibió y le pide que investigue el asesinato de su hermana. Más tarde descubrirá que los asesinatos que están ocurriendo tienen cierta interconexión.

Ha recibido 964 puntos

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Impacto súbito 1983 (Director, Actor)

33. Impacto súbito 1983 (Director, Actor)

http://www.youtube.com/watch?v=oqirzL1a_Ow

La carrera de Clint Eastwood se vio un poco perjudicada por el fracaso económico de ‘El aventurero de medianoche’ (‘Honkytonk Man’, 1982), en la que el público no quiso ver a su estrella favorita componiendo un personaje de alta envergadura dramática, por lo que el actor lo tuvo fácil, volver a... Ver mas
La carrera de Clint Eastwood se vio un poco perjudicada por el fracaso económico de ‘El aventurero de medianoche’ (‘Honkytonk Man’, 1982), en la que el público no quiso ver a su estrella favorita componiendo un personaje de alta envergadura dramática, por lo que el actor lo tuvo fácil, volver a su personaje más famoso y tener contentos a la mayoría de sus fans, que curiosamente con el paso de los años se han vuelto menos simples. La ocasión surgió al presentar la Warner una encuesta en su promoción de ‘Nunca digas nunca jamás’, que consistía en responder a la sencilla pregunta de cuál sería el actor y personaje que más gustaría al público para regresar a la pantalla. La respuesta no se hizo esperar, Harry el sucio. Hacía siete años que Eastwood no empuñaba su Magnum y era un buen momento para volver a hacerlo.

El resultado sería el film más taquillero de la saga, permitiéndole seguir haciendo algo que ha caracterizado su carrera: hacer films comerciales —algunos de una calidad impresionante— para así poder realizar proyectos más personales. También es la única película de la serie que fue dirigida por el propio Eastwood, logrando una nueva dimensión sobre el personaje y filmando la que es la mejor de las secuelas con diferencia. Y aunque no puede renunciar, por evidentes motivos comerciales, a algunas concesiones, Eastwood filma un inteligente thriller que guarda parecidos formales con su ópera prima ‘Escalofrío en la noche’ (‘Play Misty For Me’, 1971).

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‘Impacto súbito’ sigue narrando las andanzas del Inspector de policía Harry Callahan en la ciudad de San Francisco, aunque en esta ocasión la mayor parte de la acción transcurre en una pequeña localidad a las afueras, a la que Callahan ha sido destinado por sus superiores para investigar las ramificaciones de un caso que encierra varios asesinatos con una firma muy personal: un disparo en los genitales y otro en la cabeza de las víctimas. Estructuralmente la película es muy cercana al primer film de la saga, ‘Harry el sucio’ (‘Dirty Harry’, 1971) de Don Siegel, de quien Eastwood aprendió una buena parte de lo que sabe como director. Presentación con el primer crimen del asesino, examen del escenario por parte de Callahan, acercamiento y alejamiento del Inspector al asesino, varias muertes por el camino, y clímax final por medio de una persecución en escenario solitario.

Pero ‘Impacto súbito’ sigue otros derroteros a la hora de presentar la figura del asesino. Esta vez se trata de una mujer, Jennifer Spencer, que junto con su hermana fue violada hace años por un grupo de personas a las que ahora está asesinando, por culpa de un error que permitió que saliesen indemnes. Es el personaje de Spencer, interpretada por una perfecta Sondra Locke, y su tratamiento lo que la empareja en cierta medida con el de Jessica Walter en ‘Escalofrío en la noche’ colocándola en la finísima línea que separa el bien del mal, y que no siempre coincide con el de la justicia. A ambos personajes les une una obsesión, y Spencer es retratada magistralmente por Bruce Surtess como una especie de ángel de la muerte, sobre todo en el momento que recuerda lo sucedido, mostrado a través de un morboso y escalofriante flashback.

Sin embargo y a pesar de las muertes que realiza Spencer, no nos encontramos ante un ser tan demencial como el de Scorpio en ‘Harry el sucio’. Ella sólo mata por venganza y para terminar algo que la justicia no terminó, e incluso cuando descubre que uno de los participantes en la violación ha quedado en estado de shock de por vida debido a ello, decide no matarlo. Cuando Callahan descubre que ella es la asesina, comprende que meterla en la cárcel no mejoraría las cosas, sino más bien todo lo contrario, por ello no la delata. Se podría ver esto como una contradicción del mensaje de ‘Harry el fuerte’ (‘Magnum Force’, Ted Post, 1973) en el que se subrayaba que un hombre debe conocer sus limitaciones, y en la que un grupo de policías al margen de la ley se encargaban de hacer desaparecer a aquellos criminales que la justicia dejaba en libertad. Aquí hablamos de una víctima resentida, al fin y al cabo Callahan siempre había sostenido que el sistema nunca pensaba en los derechos de las víctimas, y en ‘Impacto súbito’ esto es llevado hasta sus últimas consecuencias.

Ha recibido 881 puntos

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Medianoche en el jardín del bien y del mal 1997 (Director)

34. Medianoche en el jardín del bien y del mal 1997 (Director)

http://www.youtube.com/watch?v=KT3f4zgmQdI

Excelente historia de personajes, a quienes Clint Eastwood sabe sacar lo máximo posible. Es probable que el gran Eastwood sea uno de los mejores directores de la historia a la hora de trabajar con los actores para la puesta en escena, ya que cada uno de ellos exprime al máximo las posibilidades... Ver mas
Excelente historia de personajes, a quienes Clint Eastwood sabe sacar lo máximo posible. Es probable que el gran Eastwood sea uno de los mejores directores de la historia a la hora de trabajar con los actores para la puesta en escena, ya que cada uno de ellos exprime al máximo las posibilidades de sus caracteres. Todos ellos van insertados en un fantástico guión que a diferencia de lo que solemos ver actualmente, tiene mucho que contar: un asesinato, un juicio, brujería, posiciones sociales, el miedo a lo desconocido, las diferencias en torno a la sexualidad... Y cómo no, todo está narrado con maestría, aderezado con una cuidadísima banda sonora a ritmo de jazz y blues y con una fotografía espectacular. En definitiva, cine de verdad y del bueno, de la mano de Clint Eastwood, considerado ya como uno de los grandes clásicos del séptimo arte.

Ha recibido 857 puntos

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El principiante 1990 (Director, Actor)

35. El principiante 1990 (Director, Actor)

http://www.youtube.com/watch?v=5zgkufeuw7w

Nick Pulovski es un policía veterano y duro como el acero. David Ackerman es un novato en el oficio que ha sido asignado para acompañar a Pulovski en las calles. Ambos tienen sus secretos bien guardados, pero no les quedará más que confiar el uno en el otro cuando vayan tras Strom, un criminal... Ver mas
Nick Pulovski es un policía veterano y duro como el acero. David Ackerman es un novato en el oficio que ha sido asignado para acompañar a Pulovski en las calles. Ambos tienen sus secretos bien guardados, pero no les quedará más que confiar el uno en el otro cuando vayan tras Strom, un criminal en alza con quien Pulovski tiene cuentas pendientes. Pieza de cine policial armada en torno a la vieja idea de la relación maestro-aprendiz, pero que funciona gracias a la mano segura de Eastwood a ambos lados de la cámara y a la presencia de secundarios tan atractivos como Raúl Julia o Sonia Braga.

Ha recibido 856 puntos

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Duro de pelar 1978 (Actor)

36. Duro de pelar 1978 (Actor)

http://www.youtube.com/watch?v=4E8gbsT1R9o

‘Duro de pelar’ es el delirante título que obtuvo en nuestro país ‘Every Which Way But Loose’, título tomado de la canción interpretada por Eddie Rabbitt, y que suena en el film en un par de ocasiones, mucho más acorde con lo que la historia narra, que hace tener una idea del film más simple de... Ver mas
‘Duro de pelar’ es el delirante título que obtuvo en nuestro país ‘Every Which Way But Loose’, título tomado de la canción interpretada por Eddie Rabbitt, y que suena en el film en un par de ocasiones, mucho más acorde con lo que la historia narra, que hace tener una idea del film más simple de lo que ya es. Todos en Malpaso recomendaron a Clint Eastwood no hacer una película cuya calidad se mide por los pocos aciertos que tiene, aunque puede ser vista como una agradable comedia sin ningún tipo de pretensión más allá de lo que es.

Eastwood desoyó todo consejo al respecto, y demostró tener una visión comercial fuera de lo común. El guión de ‘Duro de pelar’ fue rechazado nada más y nada menos que 46 veces, y el actor elegido para el proyecto era Burt Reynolds, a quien Eastwood se le adelantó y se lo robó. El resultado fue la películas más taquillera en la carrera de Eastwood, para sorpresa de propios y extraños. También fue la primera película del actor que obtuvo una calificación para todos los públicos, ya que hasta entonces sus films casi siempre obtenían la calificación R, la cual se aplicaba a películas con contenido violento.

‘Duro de pelar’ narra la historia de Philo Beddoe, camionero que en sus ratos libres se dedica a participar en peleas callejeras ilegales. Acompañado por su amigo y compañero, Orville Boggs, su vida se reduce a trabajar, beber de bar en bar y de vez en cuando meterse en espectaculares peleas. Una premisa que no se desarrolla mucho más. Para que la película tenga una duración considerable, la trama contiene pequeñas subtramas en las que el protagonista se enamora, se mete en líos con una pandilla de motoristas (parodia de los míticos Ángeles del infierno) y tiene que esquivar a un policía con el que se ha peleado y se la tiene jurada.

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Lo cierto es que ‘Duro de pelar’ es una película que se disfruta sin ningún tipo de sobresalto en su desarrollo. Un guión de lo más simple cuyo mayor acierto (y eso no quiere decir mucho) son los pequeños detalles que sobre todo visten a los secundarios, personajes algunos de ellos más interesantes que los principales. Moviéndose siempre en el terreno de la comedia (género por el que Eastwood decidió hacer el film), todo es retratado con un punto cómico. Los presumidos y bravucones motoristas no tienen nada de temibles, más bien son el hazmerreír allá por donde pasan. Ma, madre del compañero de Eastwood, que siempre protesta por las trastadas del orangután Clyde (que Philo ganó en una pelea y del que nunca se separa) vivirá una curiosa experiencia con la renovación del carnet de conducir. La relación entre Orville y Echo, mujer a la que se encuentran en su recorrido y decide unirse a ellos. Los policías que tratan inútilmente de dar caza a Philo. Todos ellos forman el universo que rodea a un personaje que no se aleja de la imagen típica de Eastwood, aunque esta vez suavizado para llegar a un máximo número de espectadores.

Aunque la película está adornada con pequeños detalles, como el excelente uso de una serie de canciones country, elegidas por el propio Eastwood demostrando tener un refinado gusto musical, y a pesar de su simpleza lograr un ritmo decente en la narración (tal vez la única razón por la que el film no se haga insoportable), lo cierto es que el resto está bañado con toques de un humor demasiado grueso. Situaciones como la de la dentadura postiza, los chistes alrededor del orangután, los enfrentamientos con los motoristas, etc. son de una simpleza que asusta. Y el único apunte salvable es que ningún personaje en la película cae mal al espectador, lo que se logra gracias a las interpretaciones de un reparto que, lejos de lucirse, al menos se creen lo que están haciendo. Eastwood explora su sentido del humor, además de lucir un excelente estado físico a sus 48 años, y presumiendo de ser un magnífico lanzador de puños (fue asesorado por un antiguo entrenador, Al Silvani, que se convirtió en asesor de Hollywood, entrenando a gente como Sylvester Stallone para ‘Rocky’), y demuestra tener una química perfecta con la extraña Sondra Locke, quien por aquel entonces comenzaba su relación con Eastwood, lo que incluso llevó al actor de ‘Harry el sucio’ a tener problemas con un socio que no veía bien la relación de Sondra con Eastwood, quien aún estaba casado con Maggie Johnson.

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Geoffrey Lewis, que se convertiría en uno de los actores con los que más trabajaría Eastwood (ya había coincidido con él en ‘Un botín de 500.000 dólares’), da vida a Orville, amigo íntimo de Philo, que siempre le consigue peleas, viviendo un poco a su costa en lo que a tomar decisiones se refiere. El actor cumple a la perfección con un personaje demasiado plano, logrando un carisma interpretativo que en manos de otro ni habría. Y lo mismo puede decirse del resto de actores; desde los ya conocidos en el cine de Eastwood, como Bill McKinney o John Quade, hasta la mítica Ruth Gordon, cuya aparición es más un homenaje de Eastwood al cine clásico que otra cosa.

Un crítico de la época vio en ‘Duro de pelar’ una especie de remake para todos los públicos de la anterior película de Eastwood actor, ‘Ruta suicida’ (film que se salva por la excelente labor del actor tras las cámaras), y lo cierto es que la comparación no es tan descabellada, al menos en los puntos que estructuran el ¿guión?. Tenemos a un Eastwood igual de bobalicón e ingenuo, tenemos a una mujer de armas tomar, y hasta una pandilla de motoristas, todo evidentemente suavizado con un humor que hace gracia sólo en muy determinados momentos. Al menos se atrevieron a finalizar la película con un falso final feliz, subrayando el hecho de que a Eastwood le gustan los antihéroes. Es muy probable que el actor supiese que volverían a estos personajes dos años más tarde (‘Duro de pelar’ fue la película más taquillera de 1978, sólo por debajo de ‘Supermán’ de Richard Donner) con una continuación que cerraba la historia, y que es de lo más insoportable que ha realizado Eastwood como actor en toda su carrera.

Ha recibido 818 puntos

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La jungla humana 1968

37. La jungla humana 1968

http://www.youtube.com/watch?v=6lvwZgq4ydc&feature=related

En un desolado desierto de Arizona, el alguacil Walt Coogan (Clint Eastwood) montado en su jeep, se dirige a una montaña donde se oculta un fugitivo de origen Navajo (Rudy Díaz). Ya habían pasado tres días de persecución y finalmente había encontrado al fugitivo. Éste, oculto entre las rocas, ya... Ver mas
En un desolado desierto de Arizona, el alguacil Walt Coogan (Clint Eastwood) montado en su jeep, se dirige a una montaña donde se oculta un fugitivo de origen Navajo (Rudy Díaz). Ya habían pasado tres días de persecución y finalmente había encontrado al fugitivo. Éste, oculto entre las rocas, ya lo tiene en la mira de su rifle, cuando repentinamente Coogan gira su vehículo varias veces dejando tras de sí una nube de polvo. El navajo espera que la nube desaparezca, y cuando lo hace, ve que Coogan ha desaparecido. A los pocos minutos siente a sus espaldas el sonido del amartillamiento de un arma. Es Coogan que lo ha capturado. El alguacil y su prisionero regresan a la ciudad, pero en el camino Coogan se desvía para visitar la casa de su amante Millie (Melody Johnsson). La despierta con un beso, pero ella le exige que tome un baño antes de dedicarse al amor. El sheriff del condado, McCrea (Tom Tully) y un ayudante pasan en su patrullera por las cercanías y avistan el jeep de Coogan, entran silenciosamente a la casa y lo sorprenden en la bañera. Luego de llamarle la atención por haber dejado al prisionero esposado al jeep, mientras él se dedicaba al amor, el sheriff le da una hora para que se presente en el cuartel. Ya en el cuartel, el sheriff le encomienda una nueva misión, esta vez en la ciudad de Nueva York. Allí deberá recoger a un asesino fugado, James Ringerman (Don Stroud), que ha sido capturado por la policía neoyorkina, y traerlo con él a Arizona para ser juzgado.

Coogan emprende viaje, y desembarca finalmente en el helipuerto del edificio MetLife Building en Nueva York, llevando puestos su sombrero alón, su lazo bolo al cuello y sus botas puntudas. Se presenta en el cuartel de policía para recoger al delincuente buscado, y luego de aclarar varias veces que él viene de Arizona y no de Texas, se entrevista con el teniente detective McElroy (Lee J. Cobb), que le informa que Ringerman está internado en el Hospital Bellevue, recuperándose de una sobredosis de LSD, y que hay que esperar a que le den de alta. Además, el teniente le dice a Coogan que tiene que seguir el procedimiento judicial y obtener los papeles de extradición de Ringerman en la Corte Suprema del estado de Nueva York, antes de poder recoger al preso. El alguacil de Arizona, que no está dispuesto a que reglas burocráticas demoren su trabajo, decide buscar la forma de eludirlas. En el cuartel es testigo de como una atractiva funcionaria, Julie Roth (Susan Clark) es manoseada frente a sus ojos por un joven, y decide intervenir dándole a él una bofetada. Extrañamente, ella se enoja por su acción y el golpeado joven aprovecha para abandonar rápidamente la habitación, luego ella le explica a Coogan que el joven es uno de los participantes del programa de rehabilitación que ella dirige y que su intervención ha causado que el joven abandone su programa. Coogan se disculpa y le ofrece salir a cenar como compensación. Como Julie lo rechaza, se muestra interesado en el programa de rehabilitación y tomándola del brazo abandonan el cuartel. Ya en el apartamento de ella, intenta seducirla, pero ella lo rechaza nuevamente. Frustrado, se va de allí.

Se dirige luego al Hospital Bellevue, donde muestra sus credenciales de policía de Arizona, y consigue engañar al personal del hospital, logrando que le entreguen a Ringerman para llevárselo. Ringerman, que estaba acompañado de una muchacha hippie, debe seguirlo. Muy ufano, parte con su prisionero hasta el helipuerto para tomar el primer vuelo a Arizona; pero no contaba con la muchacha que estaba acompañando a Ringerman en el hospital, que los había estado siguiendo sin que Coogan se diera cuenta. Acompañada de un matón llamado Pushie (David Doyle), sorprenden a Coogan, lo golpean, aturdiéndolo, y escapan llevándose a Ringerman con ellos. Ringerman aprovecha para robar el revólver de Coogan. Las cosas no habían salido tan fáciles como el alguacil las había planeado.

Coogan averigua el domicilio de la madre de Ringerman, Ellen Ringerman (Betty Field) buscando información sobre su hijo. Ella, que lo recibe llamándolo Buffalo Bill, se niega a dar ninguna información y comienza mostrarle los regalos que había recibido de su hijo, para demostrarle al alguacil lo buen hijo que era.. En el recorrido por el apartamento Coogan nota una fotografía donde aparecen Ringerman y la muchacha del hospital. La madre inadvertidamente le dice que ella se llama Linny Raven (Tisha Sterling), el alguacil anota el nombre y se retira escuchando los insultos de la madre de Ringerman. Ya en la calle, es arrestado por el sargento de policía Wallace (James Edwards), acusado de hacerse pasar por policía de Nueva York en el Hospital de Bellevue. De regreso en el cuartel, nuevamente se encuentra con Julie Roth y se acerca a ella para ver si puede obtener información sobre Linny Raven, ya que ella podía ser una de las jóvenes descarriadas de su programa de rehabilitación. Coogan logra que ella lo invite a cenar, para hablar del programa. Ya en el apartamento, le pregunta si conocía a Linny Raven, lo que Julie le confirma, advirtiéndolo de no provocar más problemas. Él le dice que solo era curiosidad e intenta seducirla nuevamente, esta vez con más éxito. En un momento en que ella desaparece en la cocina para seguir preparando la cena, Coogan nota el archivo donde Julie tenía su programa de rehabilitación. Toma la decisión y lo abre, encontrando el archivo de Linny Raven. Lo lee rápidamente y abandona silenciosamente el apartamento. Julie sale de la cocina y no lo encuentra.

Coogan, en tanto, busca a Linny Raven en una discoteca psicodélica a la cual ella solía acudir, según constaba en su reporte. Luego de recorrer el local en penumbras repleto de gente bailando, llega a una habitación donde estaba un grupo de fumadores de marihuana. Linny Raven sentada en una mesa con unos amigos ya drogados, lo ve y lo llama, Coogan se dirige a ella y le dice que quiere conversar con ella a solas, lo que molesta a uno de los acompañantes de la muchacha, llamado Wonderful Digby (Albert Popwell) que intenta sacar disimuladamente un puñal escondido en su bota para atacarlo. Coogan de da cuenta, coge una botella que estrella en la mesa y coloca el afilado borde de vidrio frente a la cara de su atacante, exigiéndole que entregue el puñal. Éste obedece, Coogan lo toma y lo clava firmemente en la mesa antes de tomar a Linny del brazo para luego salir del local. La muchacha lo invita a su departamento para conversar. Ya allí, Linny comienza a seducir a Coogan y él le sigue el juego, pero antes desea saber donde está oculto Ringerman. Ella le dice que se lo dirá después que hagan el amor. Terminado el acto amoroso, ambos salen en dirección a un salón de billar, donde según Linny, se encuentra Ringerman, pero en realidad lo lleva a una emboscada. Al poco de entrar en el oscuro salón, Linny se dirige a Pushie, el matón que la había ayudado en el rescate de Ringerman y dueño del salón, y le dice que Coogan está desarmado. Acto seguido, el resto de hombres que estaba en el salón se arrojan sobre Coogan para golpearlo, y se desencadena una pelea feroz. Coogan semiaturdido en el piso, escucha la sirena de una patrullera que llegaba al local, lo que hace que sus agresores huyan rápidamente y él decide hacer lo mismo. Antes de irse, el golpeado alguacil golpea violentamente a Pushie como despedida. Los policías entran en el local y se encuentran con un destrozo general y tres contendientes desmayados. El teniente McElroy hace su entrada y recorriendo el lugar encuentra el sombrero de Coogan en el piso.

Ya avanzada la madrugada, el alguacil regresa maltrecho a su hotel y comienza a curar sus heridas frente a un espejo. Unos golpes urgentes en la puerta lo interrumpen, y cuando abre la puerta se encuentra con Julie, que le enrostra su comportamiento con Linny Raven, quien la ha llamado por teléfono y le ha contado con detalles su noche pasada con él. Una vez que Julie se va, Coogan regresa al departamento de Linny, y esta vez no hay amor, sino una agresión física y una amenaza de muerte del alguacil. Linny, asustada, le confiesa que Ringerman está oculto en el museo del parque Fort Tryon Park llamado The Cloisters, y hacia allá parten los dos.

Linny se adelanta para advertir a Ringerman de la presencia de Coogan. El fugitivo pierde el control cuando escucha la voz del alguacil que lo llama y comienza a disparar a su alrededor, con el revólver que le había robado anteriormente. Cuando se le acaban los tiros, arroja el arma y huye hasta donde tenía su motocicleta, abandonando a Linny. En la huida se estrella con otro motorista y el motor de su motocicleta se detiene. Coogan aparece corriendo tras él, pero Ringerman logra hacer partir su vehículo y continúa su huida. Coogan coge la motocicleta caída y comienza una persecución a alta velocidad por el parque. Finalmente Coogan consigue alcanzar a Ringerman y estrella su motocicleta contra la de él. La persecución continúa a pie.

Unas patrulleras llegan al parque y los policías son testigos del último golpe de puño de Coogan en la cara de Ringerman, antes de recibirlo desfalleciente. El teniente McElroy baja del automóvil policial y ordena a los policías que regresen a Ringerman al Hospital Bellevue. Coogan, a sabiendas de que su acción persecutoria es ilegal, se justifica con el argumento de que ha hecho un arresto ciudadano y le pregunta cuando le van a entregar a Ringerman. El teniente le repite el procedimiento judicial que debe seguir.

Coogan, acepta esta vez. En la última escena Coogan, esposado a Ringerman, se prepara para subir al helicóptero que los llevará al aeropuerto, cuando aparece el teniente McElroy para despedirse y regresarle el sombrero a Coogan. Tras el teniente aparece Julie, que también viene a despedirse y alcanza a decirle algunas palabras. El helicóptero se prepara para emprender vuelo mientras Coogan saca un cigarrillo, y ante la mirada ansiosa de Ringerman, le coloca uno en la boca y se lo enciende, para luego encender el suyo. El helicóptero se eleva y Julie se despide de Coogan lanzándole un beso y agitando su mano.

Ha recibido 774 puntos

Vótalo:

Un botín de 500.000 dólares 1974 (Actor)

38. Un botín de 500.000 dólares 1974 (Actor)

http://www.youtube.com/watch?v=nyu3Jx6GIe8

Clint Eastwood y Jeff Bridges, nominado a un Oscar®, encarnan a un par de proscritos modernos y poco convencionales en esta película de suspense repleta de acción. Esta producción, bien escrita, ingeniosa, dura y cómica a la vez, cuenta con las destacadas interpretaciones de George Kennedy Gary... Ver mas
Clint Eastwood y Jeff Bridges, nominado a un Oscar®, encarnan a un par de proscritos modernos y poco convencionales en esta película de suspense repleta de acción.
Esta producción, bien escrita, ingeniosa, dura y cómica a la vez, cuenta con las destacadas interpretaciones de George Kennedy Gary Busey y Geoffrey Lewis (Aeropuerto), (Arma Letal) (Maverick) como actores secundarios.
John "Rayo" Doherty (Eastwood) es un atracador retirado cuyo agudo ingenio y nervios de acero le hacen un maestro en su profesión. Pero está a punto de volver a la actividad criminal con un nuevo socio: "Pie Ligero" (Bridges), un
joven vividor cuya energía y exuberancia ofrecen al veterano una nueva perspectiva de la vida. Su objetivo: el aparentemente impenetrable Banco de Montana. Tras formar una alianza incómoda con los antiguos compinches de "Rayo" (Kennedy y Lewis), lanzarán un plan increíble que pondrá a prueba su fortaleza... y amistad.
Con acción explosiva, personajes fascinantes y un desenlace final cargado de emoción, es una aventura irrepetible. Un Botín de 500.000 Dólares
*1974: Actor secundario

Ha recibido 766 puntos

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Cazador blanco, corazón negro 1990 (Director, Actor)

39. Cazador blanco, corazón negro 1990 (Director, Actor)

http://www.youtube.com/watch?v=vlkJPzVVeTY

Cazador blanco, corazón negro es una película que analiza las obsesiones y el carácter de un hombre como Wilson, un director de gran talento que va a dirigir una película en África, y postergará todo e ignorará cualquier consejo llevado por una obsesión: matar a un gran elefante. Peter... Ver mas
Cazador blanco, corazón negro es una película que analiza las obsesiones y el carácter de un hombre como Wilson, un director de gran talento que va a dirigir una película en África, y postergará todo e ignorará cualquier consejo llevado por una obsesión: matar a un gran elefante.

Peter Viertel, autor de la novela original, viajó a África a principios de los 50 para acabar de pulir un guión que acabaría convirtiéndose en el clásico La reina de África. Sus andanzas junto al rudo, independiente y genial director John Huston acabarían formando parte de dicha novela, donde Viertel describía sus vivencias junto al director mientras éste buscaba localizaciones para la película, y, de paso, si surgía la ocasión, abatir a un elefante.

Cazador blanco, corazón negro constituye una pequeña joya en la filmografía de Clint Eastwood, que en su día pasó calladamente, pero que es hoy una de sus películas más interesantes, y que entonces fue un pasó más para convertirse en el gran director que es hoy. Ya había dejado atrás grandes películas y había rodado Bird, el film que constituyó un giro en su carrera. La película que nos ocupa era un anuncio para que la eclosión final llegara en forma de Sin perdón, la cinta que definitivamente encumbró a Eastwood como uno de los mejores directores de nuestros tiempos.

Cazador blanco, corazón negro supuso el que probablemente haya sido el mayor reto como actor para Eastwood, que se encargó de interpretar al alter-ego de John Huston. Aún con algunas excepciones (Escalofrío en la noche y especialmente Aventurero de medianoche), sus papeles siempre se habían movido entre el duro policía y el Hombre Sin Nombre. Aquí no sólo debía distanciarse de esos arquetipos sino que además debía actuar según la forma de hablar y los manierismos de un personaje real. Para la fama de actor limitado que siempre le ha acompañado creo que salió bastante airoso del trance.

El otro yo de Peter Viertel, Peter Verrill, fue interpretado por Jeff Fahey (sí, sí, el cocinero de Planet Terror), demostrando de nuevo que debería haberte tenido más suerte de la que ha tenido a lo largo de su carrera. Los "otros" Katherine Hepburn y Humphrey Bogart también aparecen en el film, por supuesto. De hecho, según he leído, el bote que sale en la película es el mismo usado en La reina de África.
Tras una introducción al personaje del director Wilson y su relación con Verrill, la acción se traslada a África, donde asistimos al peculiar viaje obsesivo de Wilson y su empeño en matar a un elefante, aún arriesgando todo el proyecto de su película.
En la escena donde Wilson cena con una elegante dama británica a la que desea llevar a la cama y ésta comienza a soltar improperios hacia los judíos con Verrill (que es judío) delante, vemos como el particular código de honor de Wilson entra en juego y se encarga de dejar a la mujer en su sitio. Poco después Verrill se disculpará con Wilson, ya que sabía el interés del director sobre la bella dama. Wilson responde: "No pasa nada, tú no tienes culpa de ser judío". Éste es un ejemplo no sólo de la gran amistad que unen a director y escritor, sino también del talante de Wilson, quién más tarde se meterá en una pelea por defender a un camarero negro maltratado.

La paradoja es que, pese a que esté dispuesto a darlo todo por su amigo, Wilson prescindirá de esa amistad cuando Verrill intente hacerle entrar en razón, y le desdeñará como a un cobarde cuando el escritor se niegue a disparar a un elefante. "Es un crimen", dice Verrill. "No, es más que eso", añade Wilson. "Es un pecado, y por eso voy a hacerlo".

Aunque en una escena posterior muy clarificadora, durante una conversación entre Verrill y Wilson, veremos que en realidad ni el director sabe qué es lo que le mueve a obsesionarse con el gran elefante. Como toda obsesión, seguramente ésta no tenga lógica alguna. O, si quizás fuera debido a que es lo que un auténtico macho se supone debe hacer, al final veremos qué tras la palabrería y la actitud puede esconderse el "yo" verdadero, aquél que realmente somos. Y siempre, en algún punto de nuestra vida, nos veremos enfrentados cara a cara con nuestro particular elefante, y quizás sólo entonces sepamos quiénes somos realmente.

Ha recibido 754 puntos

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Bird 1988 (Director)

40. Bird 1988 (Director)

http://www.youtube.com/watch?v=Czb4-bOUZ7Y

Cuando apareció Bird, buena parte de la crítica y del público todavía veía a Clint Eastwood como sinónimo de una clase de cine de acción y como difusor de un mensaje fascista. Eastwood no era más que el pistolero de los westerns de Sergio Leone o el inspector Harry Callahan que limpiaba de... Ver mas
Cuando apareció Bird, buena parte de la crítica y del público todavía veía a Clint Eastwood como sinónimo de una clase de cine de acción y como difusor de un mensaje fascista. Eastwood no era más que el pistolero de los westerns de Sergio Leone o el inspector Harry Callahan que limpiaba de maleantes las calles de San Francisco con la ayuda de su Magnum 44. A pesar de que ya había dado muestras de ello, con Bird se reveló como un cineasta lleno de sensibilidad. Para muchos, este nuevo film supuso un punto y aparte en la carrera del director, un experimento, una apuesta personal que iba a lograr que la obra de Eastwood se mirase con otros ojos. Lo evidente fue que se trataba de una producción arriesgada, no destinada al gran público, una apuesta de cine puro destinada a perdurar más allá del tiempo de su distribución en las salas comerciales.

En Bird, se plasman los últimos años de vida de Charlie Parker “Bird”, saxofonista que revolucionó el jazz de los años cuarenta introduciendo el “be-bop”. Fue reinvindicado por la generación “beat”, con Jack Kerouac a la cabeza, y Julio Cortázar se inspiró en su vida al escribir El perseguidor. Sólo su afición a las drogas y al alcohol impidieron que Parker desarrollara plenamente todo su talento. Aún así, a pesar de su muerte prematura, sigue siendo uno de los más grandes jazzmen de la historia. Parker era un genio que llevaba dentro la autodestrucción. El “be-bop” fue toda una revolución, como la misma vida del músico. En Parker es totalmente imposible disociar su vida de su obra; de hecho, el consumo de heroína y alcohol vive de los mismos latidos que daban rienda suelta a su creatividad. Parker murió a los 34 años, víctima de un ataque de corazón. Cuando le hicieron la autopsia, su cuerpo estaba tan maltratado por su adicción a las drogas que el doctor explicó que aparentaba el cuerpo de un hombre de veinte años más.

Eastwood recrea los últimos años del músico, poniendo el énfasis en sus misterios, en sus debilidades y fortalezas, en sus flirteos con las mujeres, en su relación con las drogas, en los problemas de la segregación racial... En manos de un director menos avezado, esto hubiera dado pie a un relato novelado, autocomplaciente y crítico, pero el resultado final es mucho más sensible. Al alejarse de una narración tradicional, la de un biopic en el que se nos muestra, en orden cronológico, las vicisitudes de la vida de Parker, Eastwood consigue eliminar lo anecdótico para subrayar la genialidad del músico. A él no le interesan las historias de superación de un joven pobre que alcanza altas cotas de popularidad y reconocimiento de su música. Tampoco se muestra atraído por la ascensión y caída a los infiernos del artista. Eastwood centra su mirada en la persona y, por lo tanto, nos devuelve una fotografía del alma de un hombre, con todas sus virtudes y defectos, sin máscaras de complacencia. Eastwood se sumerge en el alma del artista, acercándonos a su fiebre creadora, a su esencia.

Bird llegó por casualidad a manos de Clint Eastwood. El guión de Joel Oliansky estuvo olvidado en algún archivo de la Columbia Pictures durante años. En su primera lectura, Eastwood quedó prendado del guión y presionó a la Warner Bross para que comprase los derechos de la obra. Su amor al jazz en general (en su adolescencia, quiso ser músico de jazz, llegando a tocar el piano y la trompeta en bares de Oakland), y a Charlie Parker en particular, hizo que se tomase la preproducción de la película de un modo muy especial. Sabía que tenía ante sí un material exquisito y que tenía la oportunidad ideal para realizar un film muy especial. Años antes, Louis Malle había declarado su interés por acercarse a la figura de Charlie Parker pero creía que era imposible, a pesar de conocer su obra, su vida y ser amigo de su esposa. Antes de ponerse a rodar se documentó exhaustivamente. Eastwood tuvo largas conversaciones con Chan Parker (la viuda del músico) y con Red Rodney (el trompetista amigo de Bird) para acabar de componer la personalidad del protagonista del film. Eran tales las ganas de Eastwood de acercarse a la figura de “Bird” con el mayor de los respetos que buscó a un actor con formación musical para que lo encarnase. Así, Forest Whitaker (que tocaba la trompeta) además de aprender a manejar el saxo, tuvo que estudiar los movimientos, los gestos y las actitudes características de Charlie Parker.

Ya he mencionado la sensibilidad con la que Eastwood impregnó su relato. Otras palabras, como belleza y perfección o pudor y tacto, ayudan a acotar el análisis de una película tan maravillosa como difícil de aprehender. Para mí, la mejor escena de la película (y hay muchas que son muy buenas) resumen las sensaciones que desprende su visionado. Es aquella en la que Charlie Parker envía telegramas y más telegramas a su esposa tras enterarse de la muerte de su hija. Mientras tanto, al fondo de la imagen, sumergida en la penumbra permanece la amante de turno llorando en silencio. El tono de la escena es suave, sombrío e íntimo.

Otras escenas como las tres secuencias iniciales que sirven para dibujar a la perfección el personaje central a partir de un brillante uso de las elipsis, el paseo nocturno a caballo por Nueva York, el bullicio de las calles a ritmo de jazz, las grabaciones de sus discos, una actuación de Charlie Parker en la que se intercalan pasajes de su vida familiar, la gira por Europa, la conversación en la playa entre Parker y Gillespie, son imágenes que ya han quedado grabadas en las retinas de los más cinéfilos para siempre.

El film no respeta el orden cronológico, como si la construcción no lineal de la historia pudiera seguir el flujo de la música de Parker. Parece como si Eastwood y Oliansky quisieran seguir el ritmo improvisado del jazz, armando también la película con movimientos elegantes de cámara.

Eastwood dispone de dos actores espléndidos (Whitaker y Diane Venora) y de un equipo técnico excelente, en el que destacan Lennie Niehaus haciéndose cargo de la banda sonora (limpió las cintas originales de las grabaciones de Parker, aisló su saxo y grabó de nuevo con el resto de instrumentos) y Jack N. Green responsabilizándose de una fotografía oscura y tenebrosa que acaba siendo vital en la puesta en escena y la dramatización de la historia, ya que define el estado de ánimo y la forma autodestructiva de entender la vida que tenía Charlie Parker. De hecho, Bird es una película decididamente nocturna, siendo muy pocas las escenas que discurren a la luz del día.

Para acabar basta decir que la reconstrucción de la época es muy verosímil. En este sentido, juegan un papel preponderante el ambiente de las calles y de los night-clubs y, por supuesto, la música que más allá de proporcionar el ambiente se convierte en el personaje principal de la historia.

Ha recibido 752 puntos

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Hereafter (Más allá de la vida) 2010 (Director)

41. Hereafter (Más allá de la vida) 2010 (Director)

http://www.youtube.com/watch?v=2iNDLv3RqG0

“Hereafter”, es su última obra como realizador. Esta protagonizada por Matt Damon, Bryce Dallas Howard, y Cécile De France; esta escrita por Peter Morgan (“El desafío: Frost contra Nixon”, “The Queen”…), y producida por el gran Steven Spilberg. Se trata de un thriller sobrenatural que gira... Ver mas
“Hereafter”, es su última obra como realizador. Esta protagonizada por Matt Damon, Bryce Dallas Howard, y Cécile De France; esta escrita por Peter Morgan (“El desafío: Frost contra Nixon”, “The Queen”…), y producida por el gran Steven Spilberg.

Se trata de un thriller sobrenatural que gira alrededor de varias personas que, directa o indirectamente, han experimentado la muerte muy de cerca.

Ha recibido 741 puntos

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Ruta suicida 1977 (Director, Actor)

42. Ruta suicida 1977 (Director, Actor)

http://www.youtube.com/watch?v=HzIigdoDOt8

En 1977 filmó su sexto film, titulado aquí Ruta suicida, en el que volvió a trabajar con la actriz Sondra Locke, a la que ya había incorporado en el rodaje de El fuera de la ley (The Outlaw Josey Wales, 1976). Ruta suicida narra la historia de un policía de Phoenix, Ben Shockley, alcohólico y... Ver mas
En 1977 filmó su sexto film, titulado aquí Ruta suicida, en el que volvió a trabajar con la actriz Sondra Locke, a la que ya había incorporado en el rodaje de El fuera de la ley (The Outlaw Josey Wales, 1976). Ruta suicida narra la historia de un policía de Phoenix, Ben Shockley, alcohólico y fracasado, al cual le encomiendan una misión en principio sin dificultad, que consiste en ir a buscar al presidiario Gus Mally a Las Vegas, el cual tiene que testificar en un juicio. El citado Gus resulta ser una mujer, y la simple misión es en realidad una trampa de la mafia, con la que colabora el jefe de Asuntos Internos de la Policía, para intentar liquidar al testigo delator. La película desarrolla el difícil viaje que ambos personajes tienen que sufrir hasta llegar a Phoenix, a bordo de un autobús al que la policía del lugar, alertada de la peligrosidad de sus tripulantes, acribilla literalmente a balazos.

Eastwood propuso esta especie de trhiller policíaco con aspecto de road movie a la Warner para que la produjesen conjuntamente con Malpaso. Sus antiguas colaboraciones habían demostrado que Eastwood era (y de hecho lo ha sido siempre) un productor ejemplar, pues se ajustaba al presupuesto o incluso conseguía rebajarlo, hecho como se puede suponer de inapreciable valor para una major. En este caso el presupuesto fue superior a las anteriores, de cinco millones de dólares, y es que en el filme hay una serie de escenas que exigían una complicada elaboración y preparación, sobretodo las de los tiroteos. Destacan de entre ellos el de la casa de Gus, que los policías dejan más agujereada que un queso de gruyère, hasta el punto de que se derrumbaba (para ello necesitaron cargas explosivas); el del coche del simpático policía baboso, quien acaba con un triste destino, y sobre todo la escena final, para la que ya se tuvieron que gastar 250000 dólares y que acabó con 8000 impactos de bala sobre el pobre vehículo. También fue costosa y complicada la escena de la explosión del helicóptero contra los cables de alta tensión, excelentemente montada por cierto, como el resto del film, por Ferris Webster y Joel Cox.

Ruta suicida sin embargo, no acabó de cumplir con los requisitos que la crítica norteamericana exigía en una película de acción de esas características. El personaje de Harry Callahan, también policía como Ben Shockely, lograba con su ironía, sus malas formas, su rudeza y su frialdad que la gente se entusiasmase por ese prototipo de poli duro. Sin embargo, el guión de Michael Buttler y Dennis Shryack dibujaba un personaje más humano, que incluso rozaba el patetismo, un borracho fracasado a quien el corrupto jefe de Asuntos Internos no duda en sacrificar para la misión pues sabe que con él no se producirá una gran pérdida. Hay en este hecho una clara huella de Eastwood. Los personajes de sus películas suelen ser hombres bastante castigados por la vida, contrariamente a los que interpretaba para otros y por los que cobraba el dinero necesario para seguir con sus propios filmes. Josey Whales (El fuera de la ley), William Munny (Sin perdón/Unforgiven, 1992), John Wilson (Cazador blanco, corazón negro/White Hunter, Black Heart, 1990), Bronco Billy (Bronco Billy, 1980), el dúo Butch Haynes y Red Garnett (Un mundo perfecto/A Perfect World, 1993) de o los inquietantes predicador de El jinete pálido y el extranjero de Infierno de cobardes (High Plains Drifter, 1972), todos ellos comparten un lado oscuro, una vida interior bastante infranqueable pero que se vislumbra conflictiva y marcada por un pasado que en muchos casos no se llega a explicar. El viaje, tanto en las road movies como en el western, acostumbra a ser siempre un viaje interior, y los personajes acostumbran, como en Ruta suicida, a realizar un desplazamiento que les lleva a indagar en su propio yo, y a que el espectador descubra por sí mismo los entresijos de sus siniestras almas.

Por otro lado, la película fue acusada de mostrar demasiadas escenas violentas, entre las que resaltan de manera especial, (a parte de los tiroteos, que son muchos) la paliza que unos ángeles del Infierno propinan a Ben y el intento de violación de Gus, mostrado con una crudeza que molesta e incomoda. Eastwood era bastante dado a incluir en sus películas escenas de maltrato de mujeres (1), sobre todo intentos de violación, por lo que en muchas ocasiones ha sido tachado de misógino, aunque a mi entender esto sea analizar las cosas superficialmente. Al respecto, el presente film muestra diálogos del todo machistas, pero las réplicas de la prostituta (Gus) humillan cualquier intento de compartir la visión dura y el personaje del macho es ridiculizado por ella en muchas escenas, sin llegar en ningún caso a las habituales réplicas estúpidas que nos suelen dar a las mujeres en los diálogos de las películas de acción. -Con gusto te pegaría una buena paliza- le dice Ben a Gus, -Bueno, si eso te excita…- El mismo personaje del policía secuestrado es de lo más patético en cuanto a masculinidad se refiere. Sentada en el asiento de atrás, Gus lo mira fijamente mientras el estúpido individuo intenta sonsacarle alguna descripción morbosa de su trabajo como puta. Él le interroga sobre su trabajo, con la intención clara de excitarse imaginándose lo que ella le pueda explicarle. Ella se niega a ser defendida por Ben, y después de dejar hablar durante largo al libinidoso policía, contesta a sus preguntas afirmando que las prostitutas son como los policía corruptos, sólo que aquellas pueden lavarse la suciedad de sus cuerpos, pero los otros se van pudriendo poco a poco. Gus , en otra escena le dice a Ben : -Ni siquiera sabes si soy buena en la cama…, como si sólo esto pudiera hacer que él se enamorase de ella, pero acto seguido ella contempla la mano de Gus (broma de Eastwood al conocido tópico de las manos grandes) y sonríe pícaramente a espaldas de él. En mi opinión, tal exageración de masculinidad, sobre todo en este film y en otros anteriores como en Escalofrío en la noche (Play Misty for Me, 1971), Infierno de cobardes, El fuera de la ley o Licencia para matar (The Eiger Sanction, 1975) sólo puede responder a una voluntad de exponer un estereotipo de personaje que precisamente es más patético por estos detalles que por su comportamiento en sí. Los personajes de Eastwood son machistas y misóginos, pero demuestran en la mayoría de casos una debilidad y sensiblidad que no concuerda con la figura del machito peleón. Las mujeres se someten a la voluntad de los hombres, sí, pero acostumbran a dejar traslucir una personalidad que las hace más fuertes e independientes que los hombres, por lo que tal misoginia en el peor de los casos es sólo relativa. Eastwood sería también acusado de fascista por sus ideas republicanas, de hecho sus apoyos a las candidaturas de Nixon y Reagan, y su alcaldía en Carmel le tacharían de ello, pero creo al respecto que esto es mezclar simplemente el tocino con la velocidad, y sólo hay que observar con un poco de atención sus filmes para darse cuenta de que en muchos casos este tópico resulta cuanto menos, una estupidez.

Sondra Locke, quien a raíz de este film mantendría un sonado romance con Eastwood, que acabaría fatal unos años más tarde y que provocaría la ruptura del matrimonio de él con Maggie Eastwood, encontró en el papel de Gus el más importante de su carrera, e incluso fue elogiada por un amplio sector de la crítica que destacó su interpretación por su naturalidad y espontaneidad.

El film posee una puesta en escena del todo televisiva. El montaje vertiginoso, se muestra en las escenas de acción con planos de un ritmo interno y externo elevadísimo, que apenas dejan apreciar su contenido (como en la escena de la pelea o la de la violación). La música, nerviosa y repetitiva, obra de Jerry Fielding acompaña adecuadamente a la imágenes, aunque a veces ponga los pelos de punta por su insistencia. Esta alusión a la televisión se hace explícita en una de las pocas concesiones que Eastwood hace al humor en todo el film, cuando una viejita, al bajar del autobús que los protagonistas secuestran comenta a su compañera: -No crees que es muy excitante? Es como en la televisión- y más adelante les desea suerte a la pareja. Destacar por último el fantástico cartel promocional del film, obra del dibujante Frank Frazzetta, creador para el mundo del cómic del personaje de Johnny Cometa.

Ruta suicida supuso un estrepitoso fracaso para la crítica americana, que como es bien sabido, rechazaba por sistema todas las obras de Eastwood en sus inicios como director. Como siempre, en Europa elogiaron su trabajo, y aunque la película no puede considerarse una de sus mejores obras, (de hecho el final es realmente lamentable y el guión carece de una estructura realmente sólida, reduciéndose a una sucesión de escenas de acción con poco contenido narrativo), sí aguanta el tipo y va ganando poco a poco y con el paso de los años la justa importancia que realmente se debe merecer. Ruta suicida cumplió con el objetivo de satisfacer a un público ávido de películas de acción y tiroteos, pero al menos incorpora a la sinsubstancia habitual e incomprensible de estos filmes algunos aspectos dignos de remarcar, como el excelente estilo visual y sobretodo el dibujo de unos personajes que rebasan la unidimensionalidad para erigirse en seres humanos complejos y sofisticados. Pues aunque sólo sea por estos dos aspectos, el film ya merece la pena.

Ha recibido 734 puntos

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Escalofrío en la noche 1971 (Director, Actor)

43. Escalofrío en la noche 1971 (Director, Actor)

http://www.youtube.com/watch?v=u5KiL0HULwA

Dave Garland (Clint Eastwood) es un popular locutor de radio de una emisora local de California. Ligón empedernido, en su programa recibe frecuentes llamadas de una ferviente admiradora, que siempre repite la misma frase “Play “Misty” for me”. Una noche, tras acabar el programa, Dave conoce por... Ver mas
Dave Garland (Clint Eastwood) es un popular locutor de radio de una emisora local de California. Ligón empedernido, en su programa recibe frecuentes llamadas de una ferviente admiradora, que siempre repite la misma frase “Play “Misty” for me”. Una noche, tras acabar el programa, Dave conoce por fin a la propietaria de esa fiel voz, Evelyn (Jessica Walters), con quien pasa la noche. Sin embargo, la dulce fan a la que había seducido resulta no ser como parece... Ante el rechazo de Dave, e incapaz de aceptarlo, la mujer se dedicará a acecharle a él y a todo lo que le rodea.



Estandarte del clasicismo y la elegancia en nuestros días gracias a títulos “Mystic River” (“Mystic River”, 2003), “Sin perdón” (“Unforgiven”, 1992) o “Million Dollar Baby” (“Million Dollar Baby”, 2005), el genio del Eastwood cineasta comienza a gestarse a principios de la década de los setenta, cuando se lanza a la piscina y se zambulle en la dirección de una cinta de suspense que parte de una premisa tan inusual en aquellos tiempos y tan manida en la actualidad: la figura del acechador (acechadora, en este caso particular) que no descansa hasta poseer y controlar cada segundo de la existencia de su amado/odiado ha sido (re)visitada hasta la extenuación de la fórmula en “Atracción fatal” (“Fatal Atraction”, 1987), “Fanático” (“The Fan”, Tony Scott, 1996) o “Seduciendo a un extraño” (“Perfect Strangers”, James Foley, 2007), por citar solamente algunos de los más conocidos. No obstante, “Escalofrío en la noche” destaca por ser una de las primeras que se adentra en esa temática, así como por otorgar a una mujer ese rol de acosadora; en una época en la que los papeles importantes femeninos brillaban por su ausencia, en pos de la adopción de roles secundarios, como acompañantes o apoyos de los protagonistas masculinos, Eastwood rompe con el estereotipo del héroe duro e impasible y presenta un personaje, el suyo, atormentado por una admiradora con la que ha pasado una noche de sexo y jolgorio. Un tormento que va in crescendo, desde las surrealistas y casi humorísticas primeras visitas de la joven en cuestión hasta las descargas de violencia totalmente explícitas.







Frente a la cursi y artificial atmósfera del stalker moderno, Eastwood se decanta por la serie B, y la elección de situaciones y espacios cotidianos y conocidos, como medio para intensificar el suspense de la película. No hay grandes sustos, ni efectismos gratuitos: los lugares comunes son los más efectivos para crear el miedo. No se trata de provocar en el respetable el mayor número de sustos posible, sino de ir construyendo una atmósfera de suspense bien elaborado, a partir de unos escenarios más o menos ordinarios o mundanos. En ese sentido, la actriz Jessica Walters, que da vida con poderosa convicción a la acosadora del mujeriego locutor encarnado por Clint Eastwood, trae consigo los grandes momentos de la película; y a la vez, los más cercanos a esa serie B, especialmente, en todos sus momentos de desbocación psicótica, que no escatiman en hemoglobina. Mientras, Eastwood construye un personaje antiheróico, mezquino y sufridor, en las antípodas de los grandes e impertérritos héroes a los que había dado vida hasta entonces. Frente al hieratismo y rotundidad de Harry el Sucio, este Eastwood no es sino un acercamiento a esa estirpe de personajes que coparán su filmografía posterior como director.





Si bien el film acumula una notable cantidad de aciertos, también adolece de algunos defectos, por otro lado comprensibles si tenemos presente que se trata de un novel en el largo. Principalmente, se detecta un bajón en el ritmo dinámico que ha llevado el film según avanzamos hacia el final del segundo acto, que tiende a paralizar el tiempo de la acción. El director se centra en mostrar el reencuentro pasional entre Dave y su novia (Donna Mills), en una larga y edulcoradísima escena de amor acompañada por una melindrosa melodía de Roberta Stack, que resta algunos enteros al trabajo que hasta ese momento había desarrollado Eastwood. Quizás, peca aquí al introducir un tono poético demasiado forzado, más cursi que lírico; un recurso éste (el del lirismo) del que ha acabado por convertirse en un verdadero maestro. Mucho más interesante, aunque igualmente se excede ligeramente en el metraje que emplea para ello, es la escena que nos acerca al Festival de Jazz de Monterrey, un punto de encuentro de largo recorrido histórico (su primera edición tuvo lugar en 1958) para los amantes del jazz. La cámara se introduce en ese ambiente de fiesta hasta acabar involucrando al espectador entre la marabunta de asistentes, entre ellos el personaje de Eastwood. Y es que la música en esta película es el auténtico motor; no en vano, la obsesión de la mujer protagonista comienza con una reiterativa petición de una canción en la emisora de radio de Dave (la “Misty” del título original de la película, compuesta por el pianista de jazz Errol Garner).



En cualquier caso, el tercer acto del film rompe con el tramo previo y regresa al tono mucho más fluido del resto de la película, con gran eficacia. Y cierra una ópera prima sugerente, terriblemente atractiva. Una cinta eficaz, que adelanta destellos de lo que ofrecerá el Clint Eastwood de años venideros al cine: elegancia y clasicismo narrativo por todos los poros.

Ha recibido 723 puntos

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En la cuerda floja 1984 (Actor)

44. En la cuerda floja 1984 (Actor)

http://www.youtube.com/watch?v=g-0720qZPAA

Tras dar vida por cuarta vez al Inspector Harry Callahan, Clint Eastwood volvió a ponerse en la piel de un policía muy distinto en ‘En la cuerda floja’ (‘Tighrope’, Richard Tuggle, 1984). Curiosamente el film iba a titularse ‘Más allá del bien y del mal’ pero ése fue el título que recibió en los... Ver mas
Tras dar vida por cuarta vez al Inspector Harry Callahan, Clint Eastwood volvió a ponerse en la piel de un policía muy distinto en ‘En la cuerda floja’ (‘Tighrope’, Richard Tuggle, 1984). Curiosamente el film iba a titularse ‘Más allá del bien y del mal’ pero ése fue el título que recibió en los USA una película de Liliana Cavani y por aquel entonces dos películas, exceptuando remakes, no podían titularse de igual manera. La verdad es que dicho título le hubiera quedado perfecto a la película pues representa más acertadamente lo que es la misma, el de ‘Tightrope’ aunque nada desdeñable, es menos sutil, más preciso, y una de las bazas del film es su ambigüedad.

El guión de la película le fue ofrecido al actor por Richard Tuggle con la condición de que éste fuera el director. Eastwood aceptó atraído por las enormes posibilidades del libreto; Tuggle ya había demostrado su valía escribiendo el guión de ‘Fuga de Alcatraz’ (‘Escape from Alcatraz’, Don Siegel, 1979) y además el film estaría bajo el control absoluto de su estrella. Una producción Malpaso con el mismo equipo que Eastwood solía/suele utilizar. Muchos son los que dicen que en realidad la película la dirigió el propio actor y no sería de extrañar dadas las enormes similitudes que existen con el cine del director. Aún así es algo que no sabremos nunca y es extraño que el nombre de Tuggle sólo esté relacionado a sus dos colaboraciones con Eastwood más otra película —‘Fuera de límites’ (‘Out of Bands’, 1986)— y un episodio de la serie ‘Historias de la cripta’. Nada más se sabe sobre él en términos cinematográficos.

La historia de ‘En la cuerda floja’ nos habla de Wes Block, un policía de Nueva Orleans divorciado que vive con sus dos hijas pequeñas y que investiga una serie de asesinatos de índole sexual. La película supone un punto de inflexión en la carrera de Eastwood y su imagen como actor. Eran tiempos de cambios, Eastwood se divorciaba de su mujer Maggie Johnson, y Alison Eastwood, hija de ambos, tiene un papel en la película dando vida a la hija de Block. El personaje no le podía venir mejor pero al gran riesgo que corrió Eastwood en el film fue el de dar vida a un modélico policía, divorciado y con dos hijas a su cargo, pero de peligrosas tendencias sexuales.

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Block es un hombre atormentado, su condición de policía le hace tener acceso al prohibido mundo de la noche en el que poder dar rienda suelta a sus fantasías sexuales. A Block le gusta atar a prostitutas cuando se acuesta con ellas, prostitutas que más tarde aparecen muertas, asesinadas por el hombre que busca el Block policía, un asesino con sus mismos ocultos deseos de perversión. Así la identidad del asesino no es tan importante a pesar de que en la película se le da una explicación muy lógica y coherente, pues funciona como alegoría de la personalidad oculta de Block, su lado malvado, siendo las dos caras de una misma moneda. El eterno enfrentamiento entre el bien y el mal representado en un thriller de precisa factura clásica que no ha envejecido ni un ápice teniendo en cuenta que los films de los 80 parecen ser a los que peor les sienta el paso del tiempo.

‘En la cuerda floja’ recuerda sobremanera a los films de cine negro de los años 40 sobre todo en lo que respecta a su puesta en escena. Richard Tuggle se apoya en una impresionante, como era costumbre en él, fotografía de Bruce Surtess, para crear una adecuada atmósfera sobre todo en las escenas nocturnas en las que la oscuridad se adueña del relato acentuando la personalidad de Block, un hombre que se mueve en un mundo de sombras en el que es difícil discernir entre el bien y el mal. Lennie Niehaus, en su primera colaboración con Eastwood, compone una banda sonora jazzística muy acorde con una historia narrada con pulso firme por un Tuggle muy inspirado que consigue un crescendo dramático increíble.

Todo ello gracias al enfrentamiento psicológico entre policía y asesino, y la ambigüedad en la que se mueve el primero. Pero Tuggle no es tonto, ya desde el principio se encarga de mostrarnos sutilmente que Block no es el asesino, a quien no le vemos el rostro hasta la excelente persecución y pelea del clímax final. Tuggle no juega a despistarnos con la identidad del autor de las muertes, lo que verdaderamente le importa es dibujar con precisión a Block sacando los fantasmas de éste en forma de asesino en serie. Podríamos decir en términos de Hitchcock, que el asesino es el mcguffin de la película, una excusa para hablar sobre Wes Block, uno de los personajes más perturbadores que haya interpretado Clint Eastwood. Detalles como los de las zapatillas, el sueño de Block, las esposas, subrayan el hecho de que Block se mueve continuamente en la cuerda floja, tentado de dejarse llevar por sus más bajos instintos, los de un animal. No es casualidad que la lucha final entre policía y asesino semeje ser una pelea entre dos animales furiosos casi idénticos.

tighrope-f3.jpg

Para los que dudamos un poco de la autoría de Tuggle —alguien de quien no hay rastro, ni una imagen ni nada, lo que me hace pensar cosas muy raras— sólo nos queda lamentar el hecho de que este hombre no se prodigara mucho más en el cine. Otros insisten que que Eastwood fue el verdadero artífice de ‘En la cuerda floja’ pero que no quiso cambiar el nombre en los créditos por temor a represalias de la DGA, el gremio de los directores americanos. En cualquier caso de lo que no hay duda es de que aquí Eastwood realiza una de sus mejores interpretaciones, uno de esos personajes que jugando con su imagen habitual, contiene múltiples lecturas. Al igual que en el film de Don Siegel escrito por Tuggle aquí se utiliza el rostro de Eastwood como pocas veces se ha hecho —¿coincidencia?—, perfecto retrato de un hombre con doble cara.

Aunque la película se centra sobre todo en Block, al fin y al cabo es el tema central, Eastwood no acapara la pantalla como lo hubieran hecho otros. Su gusto por los antihéroes y su falta de divismo le hacen como siempre quedar en un segundo plano. Su presencia es imponente, pero no ahoga el film dejando que sus compañeros de reparto brillen con luz propia. Geneviève Bujold da vida a una mujer de la que se enamora Block, alguien que parece entender su lado oscuro, y Dan Hedaya interpreta a uno de los compañeros de Block en una composición que recuerda al tipo de personajes secundarios que aparecían en los viejos thrillers de los años 40 —a los que, repito, recuerda la película— y que podían estar interpretados por Ward Bond, Lloyd Nolan o Ed Begley. Alison Eastwood tendría aquí su debut —ya aparecía en un plano de ‘Bronco Billy’ (id, 1980)— como hija de Block, detonante en cierto momento de la decisión final tomada por Block.

La película tuvo excelentes críticas —no es para menos, tratándose de una obra maestra del Film-Noir en toda regla— y muchos empezaron a abrir los ojos dándose cuenta de las enormes posibilidades de Eastwood como actor. Aunque me imagino que esos mismos volverían a pensar lo de siempre cuando aquel mismo año le vieron protagonizar ‘Ciudad muy caliente’ (‘City Heat’, Richard Benjamin) al lado de Burt Reynolds.

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Licencia para matar 1975 (Director, Actor)

45. Licencia para matar 1975 (Director, Actor)

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‘Licencia para matar’ (cuarta película como director de Clint Eastwood), es el título, equívoco y tramposo, que recibió en nuestro país ‘The Eiger Sanction’, film que en 1975 hizo que Eastwood se desentendiese profesionalmente de la Universal, debido sobre todo a las campañas de promoción que... Ver mas
‘Licencia para matar’ (cuarta película como director de Clint Eastwood), es el título, equívoco y tramposo, que recibió en nuestro país ‘The Eiger Sanction’, film que en 1975 hizo que Eastwood se desentendiese profesionalmente de la Universal, debido sobre todo a las campañas de promoción que utilizaban en la productora con las películas producidas por la Malpaso. En principio, era un proyecto para que Eastwood simplemente lo protagonizase (en el origen del proyecto, el actor elegido era Paul Newman), uno de esos films destinados a seguir cultivando su imagen de héroe de acción, que tan buenos resultados económicos le daba.

La película parece una especie de respuesta a la saga británica de James Bond, que en aquellos años era tan popular, una cinta de espías en misiones secretas, enfrentados a agentes dobles, con chicas guapas y mucha acción. Pero ‘Licencia para matar’ escapa un poco al esquema de las cintas de 007, por cuanto las escenas de acción huyen de la espectacularidad típica, haciéndolas lo más realistas posible, algo que en la película de Eastwood se preocuparon de enfatizar.

Eastwood da vida a Jonathan Hemlock, un asesino a sueldo retirado que no quiere saber nada de misiones secretas. Vive dando clases de Historia en la Universidad, y su gran pasión es coleccionar valiosos cuadros, obras maestras de la pintura. Hasta él llega la organización de Dragón, que le encargan, bajo chantaje, un nuevo trabajo, asesinar a un agente que ha matado a uno de los suyos. Hemlock accede, garantizándose su última misión, además de una suculenta cantidad de dinero. El problema es que no conocen la identidad del asesino, sólo que éste se encuentra en un equipo de alpinismo que escalará el peligroso monte Eiger en los alpes suizos (de ahí el título original que traducido sería La sanción del Eiger).

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Eastwood quiso convencer a su amigo Don Siegel de que dirigiese la película, pero éste rehusó la proposición alegando que ya estaba mayor para dirigir una película de la cual una buena parte se rodó prácticamente haciendo alpinismo, por lo que el director de ‘Harry el sucio’ le recomendó a Eastwood que fuese él el director. Después del estreno Siegel confesó que la película no le gustaba destacando sólo el trabajo tras las cámaras de su buen amigo. Lo cierto es que ‘Licencia para matar’ es una película extraña, en casi todos sus aspectos. Desde el tono legido hasta la descripción de personajes, pasando por el propio argumento.

Jonathan Hemlock parece una nueva clase de héroe de film. Un asesino a sueldo retirado, que vive bien gracias a sus anteriores trabajos, y que parece disfrutar dando clases en la Universidad. Precisamente la escena de presentación del mismo inspiró pocos años más tarde otra mucho más famosa con cierto arqueólogo dando clases. Evidentemente me refiero a Indianas Jones, donde Spielberg homenajeó a su admirado Eastwood con una secuencia prácticamente idéntica hasta en planificación, cambiando simplemente un par de detalles: el intento de seducción de una alumna mientras Hemlock (o Jones) dan la clase. Eastwood llega más allá mostrando el rechazo de Hemlock, para mostrarnos a alguien con cierto sentido de la moral, algo chocante si tenemos en cuenta que se ganaba la vida matando gente.

Como personaje en sí, Hemlock no es demasiado atractivo o interesante, y Eastwood lo adapta a su universo particular, mostrándonos una vez más a alguien que está por encima del bien y del mal. A su lado George Kennedy, que ya había trabajado con Eastwood en ‘Un botín de 500.000 dólares’, interpreta a un viejo amigo (Ben Bowman) aficionado a la escalada y cuya relación está algo desaprovechada en el guión, perdiéndose una oportunidad única de hablar sobre la amistad traicionada (Bowman, en un abrupto giro de guión resulta ser el espía que Hemlock busca, y la excusa no es del todo convincente). Sí llama la atención el jefe de la organización, llamado Dragon, interpretado por Thayer David, un misterioso albino que necesita transfusiones de sangre cada dos por tres, y no aguanta la luz del día. Vonetta McGee es el reclamo femenino de toda película de espías, aunque su personaje no tenga demasiada relevancia.

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‘Licencia para matar’ cambia la espectacularidad de las escenas de acción de los films de espionaje por la espectacularidad de varias escenas en las que los personajes practican alpinismo. Dichas escenas no contienen ni un sólo efecto especial, fueron realizadas por el propio Eastwood que vio como la Universal se ponía a rezar pensando que su estrella más taquillera podría salir herida en el rodaje de las mismas. De hecho, un miembro del equipo falleció aplastado por una roca el segundo día de filmación, algo de lo que fue testigo el director y le impresionó fuertemente. La belleza de las escenas de escalada es innegable, Eastwood consigue planos preciosos, tanto en el Eiger como las escenas en Monument Valley, escenario explotado por John Ford en varios westerns, género al que Eastwood pertenece por derecho propio. El problema es que por muy bonitas que sean dichas escenas, el realizador se detiene demasiado en ellas, y el film se resiente en el ritmo.

Con todo ‘Licencia para matar’ gana con el paso del tiempo sobre todo por la sobriedad de su puesta en escena. Como curiosidad se puede observar que la banda sonora corre a cargo del gran John Williams con una melodía en verdad muy acertada, el mismo año que hizo el score por el que ganó su segundo Oscar: ‘Tiburón’, un film que pudo haber protagonizado Eastwood, en el papel que luego hizo Roy Scheider.

Eastwood acabó exhausto del rodaje de la película, por lo que su siguiente trabajo como actor lo encargaría a otro director, Philip Kaufman, para al poco de empezarlo sustituirle y terminar firmando una de sus mejores películas como director: ‘El fuera de la ley’.

Ha recibido 698 puntos

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Joe Kidd 1972 (Actor)

46. Joe Kidd 1972 (Actor)

Clint Eastwood dejaba atrás en 1972 un pequeño bloque de tres películas que representan parte de lo mejor de su carrera. ‘El seductor’, ‘Escalofrío en la noche’ y ‘Harry el sucio’ sientan las bases del actor realizador, y sus inquietudes estéticas y temáticas empiezan a tomar forma. Tras la... Ver mas
Clint Eastwood dejaba atrás en 1972 un pequeño bloque de tres películas que representan parte de lo mejor de su carrera. ‘El seductor’, ‘Escalofrío en la noche’ y ‘Harry el sucio’ sientan las bases del actor realizador, y sus inquietudes estéticas y temáticas empiezan a tomar forma. Tras la primera aventura del inspector Callahan, Eastwood cumple su promesa con la Universal de protagonizar para ellos un western. El caso es que haría dos, siendo uno el primero que realizaría tras las cámaras. De esta forma, el actor vuelve al género que le dio a conocer con dos films extraños, interesantes en parte, y también muy lejos de ser grandes logros.

‘Joe Kidd’ da inicio a ese díptico del western, y resulta curioso que Eastwood quisiera protagonizarla (más allá de su compromiso con la productora). Años antes había rechazado interpretar ‘El oro de McKenna’, de J. Lee Thompson, por considerarla un proyecto demasiado antiguo y pasado de época, algo en lo que Eastwood no se equivocó, aunque tampoco hablamos de una película desdeñable. Pero es que ‘Joe Kidd’ adolece de los mismos defectos de aquélla, siendo dirigida por uno de los clásicos del género: John Sturges.

Que el director de joyas del séptimo arte como ‘Los siete magníficos’ (Akira Kurosawa le regaló a Sturges una espada de samurai después de verla, en señal de agradecimiento), ‘Conspiración de silencio’, ‘El último tren de Gun Hill’, ‘La gran evasión’ (¿cuántas veces se puede ver esta película y no aburrirse jamás?) o ‘Duelo de titanes’ (junto con la versión de John Ford, la mejor película sobre el mítico duelo en el OK Corral), se pusiera a dirigir a una estrella del talante de Eastwood, admirador profundo de los grandes clásicos (aunque eso no le convierta en el mil veces llamado “último clásico de Hollywood”, definición tan acertada como errónea, y ya lo explicaré en su momento), es algo que nadie podría perderse. Un western de John Sturges con Clint Eastwood tendría que oler a grande de lejos. Pues no. ‘Joe Kidd’ muestra a dos artistas reunidos en un mismo film, pero transmitiendo la decepcionante sensación de que cada uno ha ido por su lado.

‘Joe Kidd’ no fue más que un proyecto de encargo. Sturges se puso a dirigirla intentado reverdecer viejos laureles, y Eastwood la interpretó sin aportar nada especial a lo que ya habíamos visto con anterioridad. Resulta curioso comprobar como su personaje, el Joe Kidd del título, es una mezcla de los personajes clásicos vistos en infinidad de westerns y los que él protagonizó con anterioridad. Un hombre sin pasado conocido, un borrachín, ex-cazador de recompensas, que anda siempre metido en líos, y también apartado de todo lo que rodea al pueblo en el que se encuentra, hasta que circunstancias de índole mayor le obligan a tomar parte. Al igual que en futuras y pasadas películas, su imagen está por encima del bien y del mal, más allá de toda regla establecida. Joe Kidd primero está del lado de la ley (protege a un juez de ser asesinado), luego es “invitado” a servir de guía por un terrateniente que quiere dar caza a un mexicano molesto para sus intereses. En el transcurso de la misión, Kidd se da cuenta de que el mexicano (Luis Chama) no es tan malo como la persona que le contrató para darle caza, y finalmente convence a aquél para que se entregue, mientras Kidd reparte justicia como es debido.

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En este aspecto, ‘Joe Kidd’ puede parecerse a ‘Cometieron dos errores’ (también a alguna que otra película futura de la que ya hablaremos), el film de Ted Post, que Eastwood protagonizó en 1968. Los verdaderos criminales deben recibir su merecido, y la ley debe impartir justicia, no ley, por muy paradójico que esto resulte. Al respecto, ‘Joe Kidd’ ofrece una de las escenas más interesantes y atrevidas del cine de Eastwood actor: aquélla en la que sentado en el sillón del juez de un tribunal dispara contra Robert Duvall (quien da vida a Frank Harlan, un antagonista a la altura de nuestro admirado Clint). Harlan recibe su merecido, y la alegoría no puede ser más directa, concisa y clara: para aplicar justicia, la ley debe saltarse sus propias normas.

Pero dejando a un lado este apunte (bastante desarrollado en otros films de Eastwood), las ajustadas interpretaciones de su trío protagonista (un, como siempre, lacónico Eastwood, un sobrio Robert Duvall, y un extraño y hasta cierto punto divertido, John Saxon, aguantan muy bien el peso del film, sobreponiéndose a las deficiencias de un guión quizá demasiado complaciente además de esquemático), y el intento de Sturges por ofrecer a un producto demasiado tambaleante algo de la sobriedad y el estilo que él mismo demostró en los años 50, lo cierto es que ‘Joe Kidd’ es un western demasiado simple, con un argumento que no satisface las inquietudes de un espectador deseoso de ver lo que los apellidos de Sturges y Eastwood son capaces de ofrecer.

No obstante ‘Joe Kidd’ supuso para la Malpaso un éxito económico bastante grande, la fama de Eastwood siguió subiendo como la espuma, y eso le permitió seguir realizando los proyectos que a él le apetecían de verdad.

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Bronco Billy 1980 (Director, Actor)

47. Bronco Billy 1980 (Director, Actor)

http://www.youtube.com/watch?v=vYYoeK5G7uo

‘Bronco Billly’ es la primera película en la trayectoria de Clint Eastwood que puede considerarse como el primer intento por parte del director de dejar impresa en su obra parte de su filosofía, de sus creencias, de sí mismo. En sus anteriores incursiones tras las cámaras, los films realizados... Ver mas
‘Bronco Billly’ es la primera película en la trayectoria de Clint Eastwood que puede considerarse como el primer intento por parte del director de dejar impresa en su obra parte de su filosofía, de sus creencias, de sí mismo. En sus anteriores incursiones tras las cámaras, los films realizados (siempre intentando aportar algo nuevo) se inscribían totalmente, o en su mayor parte, dentro de determinados géneros (thriller, western…). ‘Bronco Billy’ es prácticamente inclasificable; en ella hay comedia, hay drama, hay denuncia, hay tantas cosas y tantos tonos, que se hace realmente difícil enmarcar el film en un género concreto. Es un film amable, pero no fácil, y eso despistó a los espectadores de la época, que no hicieron caso de la película, siendo uno de los mayores fracasos de Eastwood.

‘Duro de pelar’ y ‘Fuga de Alcatraz’ habían sido éxitos de taquilla, sobre todo la primera que a día de hoy sigue manteniéndose como uno de sus mayores logros taquilleros, por lo que Eastwood se sintió con total libertad para realizar el que sería uno de sus más personales proyectos. Un film que a priori ya se sabía no tendría la misma respuesta por parte del público como en sus trabajos donde interpretaba a pistoleros o policías. Pero Eastwood ya tenía cierto poder a esas alturas y podía hacer lo que quisiese, y eso que ‘Bronco Billy’ no está producida por la Malpaso.

En aquellos tiempos Eastwood estaba en proceso de divorcio con Maggie Johnson con la que tuvo que repartir parte de sus ganancias, así que para producir la película recibió ayuda de su colega Robert Daley, quien lo hizo a través de una compañía llamada Second Street Films, que produciría únicamente esta película, más un documental político de hace dos años. Sea como fuere, la Warner auspició la mayor parte del proyecto, dejando que su estrella más taquillera en aquel momento tuviera mano libre para realizar la película a su completo gusto. Y en caso de no cumplir expectativas, siempre habría tiempo de resarcirse protagonizando una película que le reportaría las ganancias que una productora siempre anda buscando (al año siguiente haría ‘La gran pelea’, imposible secuela de ‘Duro de pelar’ y todos tan contentos).

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‘Bronco Billy’ fue realizada en una época en la que Eastwood andaba muy interesado en cambiar de imagen, sobre todo en ablandarla, llegar a un público más amplio. De hecho, posee algunos puntos de contacto con sus dos films en los que se hace acompañar de un orangután, historias de ambiente rural, salpicadas con un poco de humor grueso y personajes con los que es más fácil identificarse. Bronco Billy es el dueño de un pequeño circo que representa un espectáculo del viejo oeste, atravesando el país ofreciendo actuaciones en varios pueblos, y actuando gratis en orfanatos y hospitales. Los problemas económicos están al orden del día, y el grupo, que es prácticamente una familia, sobrevive no sin dificultades.

El personaje de Eastwood parte de su propio mito. Su imagen es un completo icono dentro del western, y desde niño siempre quiso ser un cowboy, un hombre libre en un país al que ama, con unos ideales basados en las antiguas tradiciones, las cuales van camino de perderse en un mundo cada vez más moderno e insensible. Es por eso que cuando el personaje de Antoinette Lily (Sondra Locke) hace acto de presencia, se produce todo un choque de caracteres y estilos de vida. Lily es una joven heredera de ciudad, acostumbrada a grandes lujos, y que ve el circo de Billy como un hatajo de perdedores a los que tiene la necesidad de unirse por problemas con su marido (un excelente, como siempre, Geoffrey Lewis) la ha dejado abandonada en un motel sin absolutamente nada. Poco a poco irá comprendiendo la filosofía de vida de ese pequeño grupo de personas que parecen salidas de otro tiempo, y que hoy resultan totalmente anacrónicas.

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El circo de Bronco Billy está compuesto por ex-presidiarios. Todos y cada uno de sus componentes ha estado en la cárcel por diversas y muy personales razones. La más divertida, por así llamarla, es la del propio Billy: siete años encarcelado por disparar contra su mujer cuando la encontró en la cama con otro hombre al que no le disparó porque era “su mejor amigo”. El circo es una segunda oportunidad para todos, un volver a empezar lejos de las grandes ciudades, donde todo parece (es) menos puro, menos auténtico. De esta forma, en el circo de Billy todos pueden ser lo que quieran ser, lo que siempre soñaron desde niños. Encantadores de serpientes, lanzadores de cuchillos, expertos con el lazo, etc. Un tributo a la vieja América, que con el paso de las décadas está cambiando (me pregunto cómo sería esta película si Eastwood la hubiese realizado hoy día y no en 1980).

Eastwood se rodeó del mismo equipo que en sus dos films con orangután, con la diferencia de que él manejaría la batuta de director, dado lo personal del proyecto (también destaca la presencia de Scatman Crothers, recién salido de ‘El resplandor’ de Kubrick, quien quedó maravillado y sorprendido por la forma de rodar de Eastwood, totalmente opuesta a la del director de ‘2001’). Lo cierto es que los trazos de humor que bañan el film no se diferencian en demasía de los films citados, e incluso la trama secundaria de la chica rica de ciudad que se siente irresistiblemente atraída por Billy (una vez más, excelente feeling entre Eastwood y Locke) se mueve por caminos más bien convencionales, aunque recuerda a las viejas comedias clásicas en las que se presentaban idénticas situaciones de diferencia de clases. Pero hay en ‘Bronco BIlly’ una mirada nostálgica y amarga sobre la vida, sobre el modo de vida americano. Dos secuencias subrayan esa melancolía, esa tristeza y añoranza por los viejos tiempos que ya no volverán. Una por alocada y atrevida, la del fallido asalto a un tren, tan asombrosa como lógica en la propia coherencia interna del relato. La otra porque sencillamente está filmada con mucho gusto y belleza, la de los niños sorprendidos por Bronco Billy cuando éstos admiran su coche; Billy aparece detrás de ellos y el contraplano indica la figura a contraluz de un cowboy auténtico, la mismísima leyenda en persona, y que lógicamente juega con la propia iconografía de Eastwood en el cine. Una de las mejores secuencias jamás filmadas por el director.

Muchos pensarán que ‘Bronco Billy’ es una americanada, como decimos aquí, siendo más bien un acto de amor hacia una época muerta, una especie de canto hacia el western, entre otras cosas, el cual estaba muerto en aquellos años (la ironía del asunto es que Eastwood lo resucitaría nada menos que dos veces). Y hay un apunte argumental realmente curioso y llamativo: en un momento dado, Billy necesita una nueva carpa para su circo y ésta será realizada a base de coser banderas de los Estados Unidos, trabajo que realizarán los pacientes ingresados en un manicomio. ¿Se puede ser tan sutil y directo al mismo tiempo en intenciones? La crítica la recibió con los brazos abiertos pero el público la ninguneó. No importaría, muy pronto, Clyde le llenaría de nuevo los bolsillos de dólares, aunque para ello tuviera que interpretar la que probablemente es la peor película de toda su filmografía. Curioso paso tras esta simpática y entrañable ‘Bronco Billy’.

Ha recibido 688 puntos

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Firefox 1982 (Director, Actor)

48. Firefox 1982 (Director, Actor)

http://www.youtube.com/watch?v=mz2eIpazSIQ

‘Firefox’ narra la historia del agente retirado Mitchell Grant, contratado por el gobierno norteamericano para viajar a Rusia y robar el más sofisticado avión de combate que exite, y que da nombre el título del film. Grant aceptará, ya que es la única esperanza de realizar con éxito la misión, a... Ver mas
‘Firefox’ narra la historia del agente retirado Mitchell Grant, contratado por el gobierno norteamericano para viajar a Rusia y robar el más sofisticado avión de combate que exite, y que da nombre el título del film. Grant aceptará, ya que es la única esperanza de realizar con éxito la misión, aún estando sometido a ataques de estress debido a una mala experiencia en Vietnam. Primer punto de su delirante guión —el libro será todo lo bueno y entretenido que se quiera, el guión de Alex Laxker y Wendell Wellman es absolutamente delirante, y no precisamente en el buen sentido de la expresión—, tenemos una misión prácticamente imposible de realizar, robar un avión extremadamente protegido, y envían para dicha misión a un tipo al que le dan ataques que le dejan casi sin sentido. Perfecto, justo lo que necesita un piloto de aviones. Evidentemente, en el guión intentan justificarse explicando que dichos ataques nunca suceden durante el cumplimiento de una misión, explicación un tanto cogida por los pelos, y que agrava aún más la insensatez de dicho elemento.

Es la segunda vez que Eastwood se metía en un relato de espionaje, aunque esta vez, acorde con los tiempos —post Star Wars—, y ‘Firefox’ podría emparejarse con ‘Licencia para matar’ (‘The Eiger Sanction’), otro dubitativo —aunque mucho más interesante— acercamiento por parte del Eastwood realizador a los relatos de espionaje. Los paralelismos entre ambas cintas son innegables; un antiguo agente es reclutado de nuevo para una peligrosa misión que sólo él puede llevar a cabo, ambas se desarrollan en suelo europeo, e incluso poseen dos partes bien diferenciadas. Mientras que en su cuarto trabajo como director la acción de su parte final se desarrollaba en las alturas de una montaña, en ‘Firefox’, los tres cuartos finales son todavía más arriba, surcando los cielos a bordo de un avión con diseño futurista, y que nos remonta directamente a la saga de Lucas, no en vano el encargado de los efectos visuales del film es John Dykstra, el mismo que ganó un Oscar por su labor en ‘La guerra de las galaxias’, el film que cambió para siempre el concepto de entretenimiento, llegando su influencia hasta films como el que nos ocupa.

El clasicismo que Eastwood despliega en la primera parte del film, gracias a su soberbia puesta en escena —sin duda lo mejor de la función—, de carácter casi intimista, entronca directamente con una expositiva espectacularidad en su segunda mitad, y realmente sabe a poco, pues dicha parte es demasiado larga y aburrida. Las piruetas aéreas del Firefox terminan por cansar, y el suspense utilizado hasta ese momento, naufraga por completo en esta parte, pareciendo ser una excusa más para alargar una película cuya duración final termina resultando excesiva. En ese tramo, Eastwood se muestra tambaleante en su pulso, y los efectos visuales terminan devorando todo rastro del autor de ‘El fuera de la ley’ (‘The Outlaw Josey Wales’, 1975), que incluso termina el film de forma demasiado abrupta, en un momento en el que ya no importa demasiado la conclusión de la misma. Incluso, su habitual colaborador en la fotografía, el excelente Bruce Surtess, realiza uno de sus trabajos más pobres, resultando sólo ejemplar en las escenas nocturnas, en las que siempre fue un maestro. En el campo de la banda sonora, Eastwood echó mano de un gran compositor como el mítico Maurice Jarre, en su única colaboración conjunta, para una efectiva aunque olvidable partitura.

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Uno de los pocos elementos atractivos de ‘Firefox’ es cómo Clint Eastwood se enfrenta a un personaje demasiado tópico, divirtiéndose hasta tal punto con él, que le hace disfrazarse en un montón de ocasiones. De hecho ésta es una de las películas de Eastwood en la que menos se le reconoce, o su típica imagen aparece desvirtuada, ya sea detrás de unas grandes gafas y bigote, o enfrascado en un uniforme de un oficial ruso, o escondido tras un gran casco de aviador, detalle éste que nos hace retroceder hasta los inicios de la carrera del actor, cuando en ‘Tarántula’, la simpática película de Jack Arnold, veíamos a un jovencísimo Eastwood pilotando el avión que acababa con el arácnido, en lo que era una fugaz aparición. El resto de actores hacen gala de una gran profesionalidad al demostrar que se creen a sus personajes, pero les hacen recitar frases tan absurdas y los exponen a situaciones tan ridículas, que éstos quedan despojados de toda esencia.

Lo peor de ‘Firefox’ es que, siendo un film de mero entretenimiento, éste no asoma por ningún lado, resultando un film tedioso y anodino —facetas insólitas en el cine de Eastwood—, en el que además se cometen verdaderas desvergüenzas con el guión, como por ejemplo retratar a los malos de la función, los rusos, como auténticos tontos de remate —el personaje de Eastwood pasa por delante de sus narices, sin ser descubierto, infinidad de veces—, dotando de algo de inteligencia sólo a unos pocos, lo justo para hacer frente a Grant en su misión.

Ha recibido 662 puntos

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El aventurero de medianoche 1982 (Director, Actor)

49. El aventurero de medianoche 1982 (Director, Actor)

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‘Honkytonk Man’ es la película que Clint Eastwood dirigió el mismo año que nos martirizó con ‘Firefox’; un absoluto y radical cambio de imagen, sobre todo para aquellos que veían en el actor director únicamente un hombre de acción. Honkytonk significa bares de mala muerte, o garitos, por lo que... Ver mas
‘Honkytonk Man’ es la película que Clint Eastwood dirigió el mismo año que nos martirizó con ‘Firefox’; un absoluto y radical cambio de imagen, sobre todo para aquellos que veían en el actor director únicamente un hombre de acción. Honkytonk significa bares de mala muerte, o garitos, por lo que el título original sería traducido al español algo así como El hombre de los garitos; ‘El aventurero de medianoche’ es el desconcertante título que recibió en nuestras salas, donde fue un rotundo fracaso, pues Eastwood, una vez más y con toda la razón del mundo, pasó de contentar a su fans más facilones, filmando una de las películas más personales de su carrera. En Estados Unidos también fracasó, y en Europa, donde fue muy bien recibida por la crítica —Cahiers a la cabeza—, tuvo más o menos la misma suerte.

El paso del tiempo, que en esto del cine suele poner las cosas en su sitio, ha permitido que la injusta recepción que el film tuvo en 1982 se desvaneciera, siendo tratada como lo que es: uno de los mejores trabajos de Eastwood delante y detrás de la cámara. Adaptación de la novela de Clancy Carlile, ‘El aventurero de medianoche’ narra la historia de Red Stovall —¿de qué me sonará a mí este nombre?—, un músico de country, enfermo y fracasado, en busca de una última oportunidad, acompañado de su joven e idealista sobrino. Aunque no lo parezca, el film cuenta con abundantes elementos autobiográficos del propio director, quien sufrió en sus carnes la pobreza cuando era niño.

‘El aventurero de medianoche’ pone de relieve el gusto de Eastwood por los perdedores, por los antihéroes, a los que siempre dio vida en sus films, aunque nunca con tanta crudeza y desesperanza como en el que nos ocupa. También puede verse en ella algo que muchos desconocen, al menos aquellos que tienen una imagen del actor totalmente equivocada, y es el enorme gusto musical de éste, siendo ésta la primera película de su carrera en la que la banda sonora cobra una importancia vital. Eastwood es un experto en jazz, aunque en ‘El aventurero de medianoche’ rinde un gran tributo al country, elemento catártico a través del cual hablará de la añoranza del lejano oeste, del sueño americano, y de la búsqueda de identidad en unos tiempos crueles.

Ha recibido 633 puntos

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El seductor 1971 (Actor)

50. El seductor 1971 (Actor)

http://www.youtube.com/watch?v=bslKH5Brp6Y

Hay ocasiones en que la tela de araña se muestra seductora, brillante, como si poseyera un aroma irresistible, suaves granos de azúcar en forma de besos y curvas. Hay ocasiones en que la mosca se cree más lista que la araña, sin caer en la cuenta de que la tela que la atenaza es creación del oct... Ver mas
Hay ocasiones en que la tela de araña se muestra seductora, brillante, como si poseyera un aroma irresistible, suaves granos de azúcar en forma de besos y curvas. Hay ocasiones en que la mosca se cree más lista que la araña, sin caer en la cuenta de que la tela que la atenaza es creación del octópodo, quien tal vez la haya tejido con la suave seda del despecho. En otras ocasiones la línea que separa a la araña de la mosca puede ser muy fina. Ésta es la historia del cabo del ejército de la UniónJohn McBurney, el cazador cazado.

Desorientado, herido y desagrándose, el cabo McBurney, en su huída del frente de batalla durante la Guerra de Secesión norteamericana, habría perecido en el bosque de no ser por haberse topado con la pequeñaLizzie, quien quebrantando las reglas del colegio de señoritas de la señora Martha Farnsworth anda recogiendo setas. Lizzie ayuda al malherido soldado a ocultarse de las patrullas enemigas. Desde luego su protegido no se trata de un tipo corriente. Con un beso en los labios se gana a la niña, y su pasaporte hacia el paraíso de la mansión sureña de los Fansworth. Un cuervo con un ala rota, recogido también por Lizzie, observa cómo McBurney llega a la casa. No es un presagio. Los soldados de la unión nunca lo han sido.

El tal McBurney llegará como un refugiado político temporal hasta que restañe sus heridas. Pero las circunstancias, su físico y su especial talento arácnido jugarán en su favor para queFarnsworth y algunas de las chicas opten por dejarle en su hogar más tiempo del previsto. McBurney se mostrará como un superviviente capaz de todo para seguir adelante. No dudará en mentir y en mostrarse como un ser indefenso y desvalido, despertando no sólo el cariño maternal de sus cuidadoras, sino otros bajos instintos que algunas creían ocultos y olvidados.
La espiral afectiva que comenzará a desarrollarse en la casa girará entorno a McBurney y cuatro de sus femeninas ocupantes. Lizzie, como hemos visto, será la primera en caer, atraída por el magnetismo del soldado. Lizzie está en esa edad en que todavía no comprende sus sentimientos, y en la que probablemente se sienta atraída por una figura paternal. La maestra ayudante de la señoraFarnsworth, Edwina, desconfía de los hombres, traumatizada quizás por una figura paterna demasiado casanovesca. Pero como suele ocurrir a menudo, mente y corazón discurrirán por distintos senderos. Luego tenemos a la joven Carol, un bomboncito de diecisiete años, muy consciente de sus armas, y con una sexualidad desbordante. Desde luego lo de las abejas y las flores quedó ya muy lejos para ella. Por último está la respetable señoraFarnsworth, cuyo marido desapareció en la guerra, y que sola trata de sobrevivir a la guerra en su colegio.
Un quinto elemento, la esclava, quien tiene cierta simpatía por el cabo, aunque en su situación probablemente desconfíe de cualquier blanco sea cual sea su condición, mientras que el resto de chicas no consideran muy apropiado albergar a un enemigo en la casa.

Las hormiguitas, comentan las niñas, se llevan al gusano a su hormiguero para devorarlo en el interior. En el interior de la mansión la atmósfera se irá tornando más opresiva, el ambiente se cargará de reproches, deseos y despechos, las paredes sudarán viejos secretos, y veremos que no sóloMcBurney tiene cosas que ocultar. El límite entre buenos y malos se irá desdibujando, conformando una historia de oprobio, culpa y batallas de la psique, desenvocando en una historia de terror y sensualidad oscura dentro de los límites de una vieja mansión.

Fue esa particular trama de terror gótico lo que encandiló a Clint Eastwood, quien en seguida ofreció el proyecto a su amigo Don Siegel. Ambos decidieron que tenían una gran historia en las manos, y que debían tratarla con cuidado pues ciertamente tenía mucho de transgresora. Para llevarla adelante Eastwood entró en contacto con la Universal y el productor Jennings Lang, ofreciéndoles asociarse con la productora del actor, la Malpaso, para dos películas. Las particularidades de la historia, así como ciertos aspectos del personaje de Eastwood, hicieron remover en sus sillas a algunos jefazos de la Universal, pero finalmente Siegel y el actor obtuvieron lo que deseaban.

El resultado fue magnífico, y el estupendo reparto femenino, seleccionado en gran parte por el propio Eastwood, encajó perfectamente. Geraldine Page, todo un mito de Broadway, está soberbia como la señora Farnsworth, y el resto de actrices no se quedan atrás. El propio Clint logró con su McBurney una de sus interpretaciones más destacadas y retorcidas. Aunque mantuvo su particular estilo seco y sobrio, el apuesto soldado se alejaba bastante de los papeles de pistolero y tipo duro que le habían catapultado a la fama.

El seductor resultó un comprensible fracaso de taquilla. Tan sólo en algunas partes de Europa logró cierto éxito. La cinta era demasiado compleja y arriesgada, y los admiradores del Hombre Sin Nombre seguramente no debieron entender nada. Carteles de la época como el que se hizo en España, que representaban a Eastwood como un pistolero, debieron confundir a más de uno. Pero vista hoy en día resulta obvio que El seductor es una película estupenda, con una historia desasosegadora que la convierte en un producto muy moderno, con lo que no es de extrañar que la película fuera la favorita de Siegel. Muchos somos los que idolatramos esa maravilla que es Harry el Sucio, o la clásica La invasión de los ladrones de cuerpos, pero objetivamente no sería descabellado decir que El seductor es el mejor film que jamás dirigiera Siegel.

Critica de "El seductor" publicada el 2008-11-14
por Moebius

Ha recibido 621 puntos

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La gran pelea 1980 (Actor)

51. La gran pelea 1980 (Actor)

http://www.youtube.com/watch?v=MPLedDnDzzw

‘La gran pelea’ (lamentable título para ‘Any Which Way You Can’) fue la respuesta de la Warner al fracaso de ‘Bronco Billy’, cuyas pocas posibilidades comerciales ya se conocían de antemano. Así pues, los ejecutivos presionaron a Clint Eastwood para que realizase la secuela del que hasta ese... Ver mas
‘La gran pelea’ (lamentable título para ‘Any Which Way You Can’) fue la respuesta de la Warner al fracaso de ‘Bronco Billy’, cuyas pocas posibilidades comerciales ya se conocían de antemano. Así pues, los ejecutivos presionaron a Clint Eastwood para que realizase la secuela del que hasta ese momento era su film más taquillero, ‘Duro de pelar’. Sabe Dios en qué estaba pensado Eastwood para acceder sin ningún problema a rodarla, probablemente en el dinero, y en el hecho de así poder realizar después proyectos más personales.

Para ello encargó la dirección a su colega y amigo Buddy Van Horn, jefe de especialistas de muchos films, y cuya filmografía como director consta de tres títulos, todos con Eastwood, y curiosamente de los peores del actor. Van Horn se limitó a realizar una secuela en toda regla, esto es, idéntico reparto (exceptuando a Beverly D´Angelo, que en un alarde de inteligencia no intervino), idéntica historia, idéntico humor, idénticas peleas, e idéntico orangután, aunque el simio encargado de dar vida a Clyde no era el mismo que en la anterior entrega, pues éste había engordado demasiado (sic). Una vez más, el peludo intérprete se convierte en lo mejor de una función aburrida y previsible.

El argumento de ‘La gran pelea’ es mínimo. Philo Beddoe (Eastwood) está retirado de las peleas ilegales, hasta que la mafia organiza una en la que se verá obligado a participar por la cantidad ingente de dinero que hay en juego, y porque supondría el perfecto broche de oro a todas sus peleas. Evidentemente, la policía no le pondrá las cosas fáciles, ni la mítica banda de motoristas palurdos que se la tienen jurada a Beddoe. Menos mal que está Clyde para solucionar las cosas, y amenizar en la medida de lo posible la vida al sufrido espectador.

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Y es que ‘La gran pelea’ es una película que no hay por donde cogerla. Su humor chusco, sus reiteradas situaciones, muchas un calco de las presentadas en la primera película, no interesan ni lo más mínimo, y cuesta bastante ver metido a Eastwood en la piel de un pueblerino experto lanzador de puños y buenazo de corazón. Pero la pasta manda en este caso, el film se hizo para recaudar dinero, y sin llegar a los límites de ‘Duro de pelar’, recaudó lo suficiente para seguir salvaguardando la imagen de Eastwood como actor taquillero.

‘La gran pelea’ es una película próxima al cartoon, un dibujos animados pero sin gracia, aunque lo intenta sobradas veces. Al respecto, cabe citar a la banda de motoristas, parodia de los Ángeles del infierno, que se la pegan una y otra vez persiguiendo a Beddoe sin resultado alguno. Escenas como la del alquitrán pueden provocar cierta gracia, y también cierto rechazo. Las monadas del orangután se limitan a dejar un buen montón de heces en los asientos de los coches patrulla de la policía. Las peleas son eso, peleas, en la mayor parte bien planificadas, pero quizá demasiado largas, y siguiendo la tónica general del film, repetitivas.

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El título español hace referencia a la larguísima secuencia final, en la que Beddoe se lía a puñetazos con Jack Wilson, interpretado por William Falconetti Smith, cuya relación está basada en el respeto mutuo, pero hay que demostrar quién de los dos es mejor luchador. Dicha pelea parece, o es, un homenaje a la que transcurre en ‘El hombre tranquilo’ (‘The Quiet Man’, John Ford, 1952), pero evidentemente las comparaciones son odiosas, y ésta no las resiste, ya sea porque no es tan divertida, o tan esperada por el espectador (da igual que por los personajes sí), o por el carisma de los actores, que aunque compenetrados no llegan a los niveles de John Wayne y Victor McLaglen. En cualquier cosa el homenaje es un bonito detalle, sin más.

Eastwood volvía a demostrar buen feeling con su compañera en la vida real, Sondra Locke, lo que dicen costó 20 años de amistad con Robert Daley, quien no veía con buenos ojos dicha relación, o al menos eso es lo que aseguran las malas lenguas. Sea como fuere, ‘La gran pelea’ supuso el fin de la relación de Eastwood con Daley, quien además no estaba de acuerdo en cómo se llevaban las cosas en la Malpaso. No obstante, éste es un dato que nada tiene que ver con la calidad de la película, que no es un bodrio, pero poco le falta. Pueden salvarse en ella, pequeños apuntes, como un intento de mirada nostálgica sobre sus personajes, y cómo no, un excelente gusto musical por parte de Eastwood, quien aquí se atreve a hacer un dúo con el mismísimo Ray Charles (ya hablaremos en su momento del documental que Eastwood dirigió sobre él) con una canción titulada ‘Beers to you’, ideal para cantar en los bares. En el film también aparece brevemente Fats Domino, lo que hará las delicias de unos cuantos, servidor incluido.

Ha recibido 560 puntos

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El cadillac rosa 1989 (Actor)

52. El cadillac rosa 1989 (Actor)

http://www.youtube.com/watch?v=_V78JBNrz0g

Tommy Nowak disfruta cumpliendo los desafíos que él mismo se propone. Su despreocupado tipo de vida da un giro de 180 grados cuando debe encontrar a una tal Lou Ann McGuinn, una jovencita metida en líos bastante peligrosos. Su marido es un expresidiario y ella acaba de ser arrestada por... Ver mas
Tommy Nowak disfruta cumpliendo los desafíos que él mismo se propone. Su despreocupado tipo de vida da un giro de 180 grados cuando debe encontrar a una tal Lou Ann McGuinn, una jovencita metida en líos bastante peligrosos. Su marido es un expresidiario y ella acaba de ser arrestada por proporcionar dinero falso; además es mamá de un bebé de ocho meses y la última vez que la vieron conducía velozmente un Cadillac descapotable rosa.

Ha recibido 541 puntos

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Ciudad muy caliente 1984 (Actor)

53. Ciudad muy caliente 1984 (Actor)

http://www.youtube.com/watch?v=r21kmhEqVDo

El mismo año, 1984, que Clint Eastwood protagonizó ‘En la cuerda floja’ (‘Tightrope’, Richard Tuggle), se reunió con Burt Reynolds para hacer realidad el deseo de ambos actores de protagonizar una película juntos. Debido a los compromisos de cada uno el proyecto fue atrasado durante largo tiempo... Ver mas
El mismo año, 1984, que Clint Eastwood protagonizó ‘En la cuerda floja’ (‘Tightrope’, Richard Tuggle), se reunió con Burt Reynolds para hacer realidad el deseo de ambos actores de protagonizar una película juntos. Debido a los compromisos de cada uno el proyecto fue atrasado durante largo tiempo y cuando por fin pudieron hacerlo el rodaje fue un completo desastre, con accidentes y cambios de director incluidos. ‘Ciudad muy caliente’ (‘City Heat, Richard Benjamin) podría haber sido una película muy distinta a la que es si no fuera porque Eastwood se llevó a matar con el director y guionista, el gran Blake Edwards, que abandonó el rodaje —fue despedido— aunque se conservó su guión el cual firmó con seudónimo.

Sam O. Brown no es otro que Edwards, las iniciales del seudónimo hacen referencia a la expresión “son of a bitch” (hijo de puta) y también a una de sus películas más famosas, ‘S.O.B.’ (1981) —en nuestro país recibió el título de ‘Somos honrados bandidos’, pero ésa es una triste historia de la que es mejor no hablar—, siendo el único guión de su espectacular filmografía que firmó con un apodo. Como director se pensó en alguien más “manejable”, Richard Benjamin, actor de rostro curioso y director más bien mediocre e impersonal.

‘Ciudad muy caliente’ fue un continuo combate de egos en su inicio. Por un lado Clint Eastwood y Blake Edwards chocaban continuamente por las consabidas “diferenciar creativas”. Además, el director de ‘La pantera rosa’ quería a su mujer, Julie Andrews, para uno de los personajes femeninos, algo a lo que ambos actores se negaron rotundamente. Eastwood porque lo quería para Sondra Locke, compañera sentimental del actor, y Burt Reynolds no tenía buenos recuerdos cuando la tuvo de compañera en ‘El hombre que amaba a las mujeres’ (‘The Man Who Loved the Women’, Blake Edwards, 1983). Al final el papel fue a parar a manos de Jane Alexander.

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Las malas lenguas dicen que las dos estrellas del film también tuvieron sus más y sus menos con alguna pelea incluida. Lo cierto es que el film parece más de Reynolds que de Eastwood, incluso se enfocó un poco de cara a revitalizar la carrera de Reynolds que por aquel entonces empezaba a no ser tan taquillero, mientras que Eastwood seguía subiendo en popularidad. ‘Ciudad muy caliente’ fue un éxito de lo más discreto, de lo cual se lamentó Reynolds pero no afectó lo más mínimo a la carrera de Eastwood.

La película cuenta la historia de Mike Murphy, un detective privado que une fuerzas con un teniente de la policía, Speer, antiguo compañero suyo, para investigar el asesinato de su socio. Pronto descubren que éste había conseguido los libros de contabilidad de un importante mafioso para vendérselos a un gangster enemigo. Esta simple historia contiene un tratamiento de comedia de sabor clásico, algo que conocía muy bien Edwards, pero estando éste fuera del proyecto, el director Richard Benjamin —que había saboreado las mieles del éxito con la comedia ‘Mi año favorito’ (‘My Favorite Year’, 1982)— no saca todo el rendimiento posible a la propuesta. Ambos actores querían sorprender con un producto que era una autoparodia de sus propias personalidades jugando con la imagen que la mayoría del público tenía de ambos. En ese punto la película funciona sólo a medias.

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A veces es divertido ver a los dos actores en pantalla metidos en la piel de dos colegas que se odian y respetan al mismo tiempo. Un chiste de Reynolds por aquí, una mueca de Eastwood por allá, gags muy facilones que Benjamin no sabe llevar más allá de donde llegan los actores. Lo mismo ocurre con las historias de amor de los dos protagonistas, algo deslavazadas y hasta forzadas. Otro tanto con las pocas escenas de acción, desaprovechando alguna como el espectacular tiroteo nocturno en el que Speer (Eastwood) saca todo su arsenal.

Queda para el recuerdo la composición de Eastwood, esa gabardina con ecos de Sergio Leone; la excelente decoración de Edward Carfagno —director artístico de películas como ‘Quo Vadis’ (id, Mervyn LeRoy, 1951), ‘Julio César’ (‘Julius Caesar’, Joseph L. Mankiewicz, 1953) o ‘Ben-Hur’ (id, William Wyler, 1959)—, y cómo no la banda sonora de un inspirado Lennie Niehaus que ambienta musicalmente el Kansas City de principios de los 30, una de las cunas del jazz. Un apartado técnico impecable, que no artístico. Ni siquiera los fans de Eastwood aceptamos de buen grado las muecas que el actor nos brinda en el film queriendo reírse de sí mismo, chocan con la seriedad que el personaje adquiere en otros instantes.

Menos mal que al año siguiente Eastwood nos regalaría una de sus grandes obras regresando al género por excelencia, el western.

Ha recibido 526 puntos

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Las Brujas 1966 (Actor)

54. Las Brujas 1966 (Actor)

http://www.youtube.com/watch?v=NZ4sceufflA

Film dividido en cinco segmentos correspondientes a cinco historias diferentes, pero protagonizadas todas por Silvana Mangano: 'La bruja quemada viva', 'Sentido cívico', 'La tierra vista desde la luna', 'La chica de Sicilia' y 'Una noche como ninguna otra'. A parte del bueno y variado reparto... Ver mas
Film dividido en cinco segmentos correspondientes a cinco historias diferentes, pero protagonizadas todas por Silvana Mangano: 'La bruja quemada viva', 'Sentido cívico', 'La tierra vista desde la luna', 'La chica de Sicilia' y 'Una noche como ninguna otra'. A parte del bueno y variado reparto, compuesto entre otros por Alberto Sordi, Totò o Francisco Rabal, destaca curiosamente la presencia de Clint Eastwood, a quien, tras trabajar con Sergio Leone, no era extraño encontrar por estos lares italianos.

Ha recibido 449 puntos

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Primavera en otoño 1973 (Director)

55. Primavera en otoño 1973 (Director)

http://www.youtube.com/watch?v=fcAxH56Q__Q&feature=PlayLi...

La historia es de lo más sencillo que se puede hacer... chica conoce a chico, se enamoran y... llegan los problemas!. Pero ésta vez la cosa es algo más complicada porque ella es una joven hippie y él un hombre maduro. Tendrán que vencer la diferencia de edad, el "que dirán" y, sobretodo, los... Ver mas
La historia es de lo más sencillo que se puede hacer... chica conoce a chico, se enamoran y... llegan los problemas!. Pero ésta vez la cosa es algo más complicada porque ella es una joven hippie y él un hombre maduro. Tendrán que vencer la diferencia de edad, el "que dirán" y, sobretodo, los propios conceptos que una persona mayor de la década de los 70 tenía inculcados desde joven.

Ha recibido 448 puntos

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