Versión impresa

Cosas que no sabias sobre el Cáncer

Cosas que no sabias sobre el Cáncer

  • Lista creada por Pablo.Rojas.
  • Publicada el 25.11.2015 a las 03:28h.
  • Clasificada en la categoría Otros.
  • La lista SI admite nuevos comentarios.
  • La lista SI admite que sus elementos sean votados.
  • La lista NO admite que otros usuarios añadan nuevos elementos.

Etiquetada como:

Avatar de Pablo.Rojas

Último acceso 27.08.2016

Perfil de Pablo.Rojas

  • Las estadísticas del usuario se mostrarán en los próximos días.

Ver el perfil de Pablo.Rojas

Acciones de la lista

En esta lista te cuento sobre como prevenir el cáncer o que alimentos son cancerígenos.
Tiempoconsciente

Estos son los elementos de la lista. ¡Vota a tus favoritos!

Científico ruso aseguro encontrar la cura del cáncer con esta fabulosa receta

1. Científico ruso aseguro encontrar la cura del cáncer con esta fabulosa receta

http://www.tiempoconsciente.com/cientifico-ruso-aseguro-e...

Científico ruso aseguro encontrar la cura del cáncer con esta fabulosa receta El germen de trigo es un alimento vivo lleno de vitaminas y enzimas. Una onza de jugo de germen de trigo se puede comparar en cantidad de vitaminas. Minerales y aminoácidos a las que encontraría en 2 ½ libras de... Ver mas
Científico ruso aseguro encontrar la cura del cáncer con esta fabulosa receta
El germen de trigo es un alimento vivo lleno de vitaminas y enzimas. Una onza de jugo de germen de trigo se puede comparar en cantidad de vitaminas. Minerales y aminoácidos a las que encontraría en 2 ½ libras de vegetales de hoja verde.

El germen de trigo es una de las fuentes más ricas de vitamina A, Complejo B, B-17, C, E y K. Además es una de las mejores fuentes de calcio, potasio, hierro, magnesio, fósforo, sodio, cobalto, zinc, azufre y otras 17 formas de aminoácidos y enzimas.

Hristo Mermeski científico ruso investigó durante años las propiedades de los cereales en especial la del trigo, pudo concluir que el jugo del germen de trigo es una terapia natural muy efectiva contra el cáncer. Beber jugo de germen de trigo ayuda a su cuerpo a generar más glóbulos rojos, los que llevan oxígeno a cada célula.

Cómo hacerlo

Lo primero que debes hacer es germinar el trigo, para ello debes tomar 400 gramos de trigo verde fresco en un recipiente de vidrio, cubre todos los granos con agua, aproximadamente 3 centímetros por encima déjalos en remojo durante toda la noche, luego escurre los granos déjalos drenando después de 24 horas deberían aparecer los primeros brotes ya con ellos se puede realizar el remedio.

Para realizarlo debes tener 15 limones, 12 cabezas de ajo, 1 kilo de miel, 400 gramos de trigo germinado y 400 gramos de nueces mezclarlos todos los ingredientes conservarlo en una jarra de vidrio durante 3 días y ya luego tomarlo.

El germen de trigo es muy útil para curar el cáncer y otras enfermedades, las personas que no están enfermas también pueden tomarlo como medida de precaución, muchas personas subestiman el poder de la naturaleza.
si usted consume este extracto no se arrepentirá porque es un extracto que le llenará de energía y toda las dolencias que tenga o enfermedades que pueda estar naciendo en usted simplemente lo curará, de hecho es mejor que cualquier suplemento alimenticio que encuentra en la farmacia.

El germen de trigo es usado para ayudar en los problemas de salud asociados con: Los pulmones, hígado y problemas de colon, presión alta, cáncer, digestión, artritis, alzhéimer, depresión, migraña, cándida, úlcera, fatiga crónica, enfermedades cardiacas, dolor del oído, alergias, diarrea, tiroides, problemas de la garganta, sinusitis, obesidad, problemas de la piel, mantiene el pelo de color natural, remueve y neutraliza las toxinas del cuerpo, tonifica el cuerpo, etc.

Ha recibido 34 puntos

Vótalo:

El cáncer se alimenta de azúcar por el Dr. Patrick Quillin

2. El cáncer se alimenta de azúcar por el Dr. Patrick Quillin

El Dr. Patrick Quillin, Director de Nutrición de los “Centros de Tratamiento del Cáncer en América”revelo que el cáncer se alimenta de azúcar. Patrick Quillin, Ph.D., R.D., C.N.S., es Director de Nutrición de los “Centros de Tratamiento del Cáncer en América” en Tulsa, Okla, y autor de “Vencer... Ver mas
El Dr. Patrick Quillin, Director de Nutrición de los “Centros de Tratamiento del Cáncer en América”revelo que el cáncer se alimenta de azúcar.
Patrick Quillin, Ph.D., R.D., C.N.S., es Director de Nutrición de los “Centros de Tratamiento del Cáncer en América” en Tulsa, Okla, y autor de “Vencer el Cáncer mediante la Nutrición” (Nutrition Times Press, 1998).

El Dr. Patrick Quillin es un experto reconocido internacionalmente en el área de la nutrición y cáncer. Con más de 27 años de experiencia como nutricionista clínico, de los cuales 10 años los pasó como vicepresidente de Nutrición para Cancer Treatment Centers of America, donde trabajó con miles de pacientes de cáncer en un hospital.

Ha aparecido en más de 40 programas de televisión y 220 programas de radio en todo el país y es un ponente habitual en convenciones médicas, incluyendo la Asociación Americana de Médicos de Naturopatía y Medicina Integrativa. Ha sido consultor de los Institutos Nacionales de Salud, el Ejército de los EE.UU., el Breast Cancer Research Group, Scripps Clinic, La Costa Spa y United States Department of Agriculture; ha enseñado nutrición en la universidad durante más de 9 años, y ha trabajado como dietista del hospital. El Dr. Patrick Quillin está en la lista de” Quién es quién en la ciencia “.

Durante los últimos 10 años he trabajado con más de 500 pacientes con cáncer como director de nutrición de los “Centros de Tratamiento contra el cáncer en América”, en Tulsa, Okla. Me sorprende cómo no se tiene en cuenta el simple concepto de que “El cáncer se alimenta de azúcar” dentro de un plan de tratamiento integral del cáncer. De los 4 millones de pacientes con cáncer que han sido tratados hoy en América, casi a ninguno se le ofrece una terapia de nutrición con base científica más allá de recomendarles que coman “alimentos saludables”. La mayoría de los pacientes con los que trabajo no han sido asesorados nutricionalmente. Creo que muchos pacientes de cáncer mejorarían mucho si controlaran el aporte del combustible favorito de cáncer, la glucosa. Al disminuir la tasa de crecimiento del cáncer, los pacientes permiten a sus sistemas inmunológicos y a las terapias médicas (quimioterapia, radiación y cirugía para reducir la masa del tumor) vencer a la enfermedad. Controlar los niveles de glucosa mediante dietas, suplementos nutricionales, ejercicios, meditación, y medicamentos cuando sea necesario, puede ser uno de los componentes más cruciales en un programa de recuperación del cáncer. La cantinela que “el azúcar alimenta al cáncer” es simple. Sin embargo, la explicación resulta un poco más compleja.
En 1931 el premio Nobel en medicina German Otto Warburg, descubrió por primera vez que las células cancerígenas tienen un metabolismo energético diferente comparado al de las células sanas. El quid de las tesis de este premio Nobel era que los tumores malignos, al contrario que los tejidos normales, presentan frecuentemente un incremento en la glicólisis anaeróbica – un proceso en el que las células cancerígenas usan la glucosa como carburante y obtienen como producto de desecho ácido láctico.Posteriormente, esta gran cantidad de ácido láctico generado por la fermentación de la glucosa de las células cancerígenas es transportada al hígado. Esta conversión de glucosa en lactato genera un pH más ácido en los tejidos cancerígenos, así como fatiga generalizada derivada de la elaboración del ácido láctico. Así, los tumores grandes tienden a exhibir un pH más ácido. Este ineficiente proceso de metabolismo energético produce únicamente 2 moles de adenosín trifosfato de energía por un mol de glucosa. Extrayendo solamente alrededor del 5% (2 con respecto a 38 moles de ATP) de la energía disponible en los alimentos y en los almacenes de energía del cuerpo, el cáncer está desperdiciando energía, y el paciente se encuentra cansado y mal nutrido. Esta es la razón por la cual el 40% de los pacientes de cáncer mueren de malnutrición o cachesia.

De ahí que las terapias contra el cáncer deban regular los niveles de glucosa a través de la dieta, suplementos nutricionales, soluciones no orales para los pacientes con cachesia que han perdido el apetito, medicación, ejercicio, pérdida gradual de peso y reducción del estrés.

En este punto del proceso cancerígeno, una orientación profesional acompañada de la auto disciplina del paciente son cruciales. El objetivo no es eliminar azúcares o carbohidratos de la dieta sino mantener los niveles de glucosa en unos márgenes estrechos para conseguir matar de inanición al cáncer y fortalecer el sistema inmunológico.

El índice glicémico mide como un determinado alimento afecta los niveles de glucosa en sangre, asignando a cada alimento un número dentro de una clasificación. Cuanto menor sea la puntuación obtenida más lento será el proceso de digestión y asimilación, lo que implica una absorción más gradual de los azúcares en la sangre. De forma paralela, una puntuación elevada significa que los niveles de glucosa se incrementan de forma rápida, lo que estimula al páncreas a segregar insulina para bajar los niveles de azúcar. Esta rápida fluctuación de los niveles de azúcar en sangre es contraproducente debido al estrés que genera en el cuerpo.

El azúcar en el cuerpo y la dieta
El azúcar es un término genérico usado para identificar a los carbohidratos simples, lo que incluye monosacáridos como la fructosa, glucosa y galactosa; y disacáridos como la maltosa y la sucrosa (azúcar de mesa). Piense en estos azúcares como ladrillos de diferentes tamaños en una pared. Si la fructosa es el monosacárido dominante en la pared, se considera que el índice glicémico es más saludable, ya que este azúcar simple es absorbido lentamente en el intestino, para pasar después a convertirse en glucosa en el hígado. Lo que resulta en una lenta absorción de los alimentos que ofrece un incremento y un descenso más gradual en los niveles de insulina. Si la glucosa es el monosacárido predominante en la pared de ladrillos, el índice glicémico será más alto, y, por tanto, menos saludable para el individuo. Cuando la pared de ladrillos se rompe durante la digestión, la glucosa es impulsada a través de la pared intestinal directamente al flujo sanguíneo, elevando rápidamente los niveles de glucosa. En otras palabras, hay una “ventana de eficiencia” para la glucosa en la sangre: niveles demasiado bajos le hacen sentir a uno letárgico y pueden derivar en hipoglucemia; niveles demasiado altos crean picos hiperglucémicos característicos de los diabéticos.

El cáncer se alimenta de azúcar afirmo el Dr. Patrick Quillin
En 1997 los estándares para los niveles de glucosa en sangre de la Asociación de Diabéticos Americanos establecía una cantidad de 126 mg de glucosa por decilitro en la sangre o mayor en una persona diabética. Menos de 110 mg/dL era considerado normal, entre estos dos valores se consideraba que la persona padecía de intolerancia a la glucosa.

Sin embargo, se ha estimado que las dietas paleolíticas de nuestros antepasados, que consistían en carnes magras, verduras y pequeñas cantidades de cereales, nueces, semillas y frutas, producían unos niveles de glucosa entre 60 y 90 mg/dL. Obviamente, las dietas de hoy en día con unos niveles tan altos en azúcar están teniendo efectos poco saludables en lo que concierne al azúcar en sangre. El exceso de glucosa en sangre puede contribuir a la proliferación de la cándida, deterioro de los vasos sanguíneos, enfermedades cardiacas y otros problemas. Entender y utilizar el índice glicémico es un importante aspecto a tener en cuenta al confeccionar la dieta de los pacientes con cáncer. Sin embargo, existe también evidencia que los azúcares pueden alimentar al cáncer de forma más eficiente que los almidones (formados por largas cadenas de azúcares simples), por lo que centrarse únicamente en el índice glicémico puede ser engañoso.
Un estudio con ratas alimentadas con raciones que contenían una cantidad equivalente de calorías procedentes de azúcares y almidones encontró que las ratas con una dieta alta en azúcares desarrollaban más casos de cáncer de pecho. El índice glicémico es una herramienta útil para guiar al paciente hacia una dieta más saludable, pero no es infalible. Si sólo se usa el índice glicémico se puede deducir que una taza de azúcar blanco es más sano que una patata asada. Eso es así porque el índice glicémico de una comida azucarada puede ser menor que el de un alimento rico en almidón. Para asegurarse, recomiendo tomar menos fruta, más verdura y la eliminación de los azúcares no refinados en la dieta de los pacientes con cáncer.

Lo que dice la literatura sobre el cáncer se alimenta de azúcar
El cáncer se alimenta de azúcar: Los tumores de pecho inducidos en ratones demostraron que los tumores son sensibles a los niveles de glucosa. 68 ratones fueron inyectados con una cepa agresiva de cáncer de pecho. A continuación, se les administró dietas altas en glucosa para inducir altos niveles de azúcar en sangre (hiperglucemia), normoglucemia o bajos niveles de azúcar (hipoglucemia). Se encontró que la tasa de supervivencia dependía de las dosis: cuanto más bajo era el nivel de azúcar en sangre más elevada era la tasa de supervivencia.

Después de 70 días, 8 de los 24 ratones hiperglucémicos sobrevivieron comparado con 16 de los 24 normoglucémicos y 19 de los 20 hipoglucémicos. Lo que sugiere este estudio es que regular el consumo de azúcar es la clave para disminuir el crecimiento del cáncer de pecho.
En un estudio con humanos, a 10 personas sanas se les midió los niveles de glucosa en sangre en ayunas y el índice de fagocidad de los neutrófilos, lo que mide la capacidad de las células del sistema inmunológico para rodear y destruir a invasores como el cáncer.Una ingesta de 100gr de carbohidratos procedentes de la glucosa, sucrosa, miel y zumo de naranja todos disminuyeron la capacidad de los neutrófilos de engullir bacterias. El almidón demostró no tener este efecto.

Un estudio de cuatro años de duración en el Instituto Público Nacional de Protección Medioambiental en los Países Bajos comparó los conductos biliares de 111 pacientes de cáncer con 480 pacientes sanos. Se encontró que el riesgo de cáncer asociado con la ingesta de azúcares, independientemente de otras formas de energía, era más del doble en los pacientes de cáncer. Además, un estudio epidemiológico es 21 países modernos que hacen un seguimiento de morbilidad y mortalidad (Europa, Norte América, Japón y otros) reveló que la ingesta de azúcar es un factor de riesgo muy importante que contribuye a un incremento en la incidencia de cáncer de pecho, particularmente en mujeres adultas.

Limitar el consumo de azúcar puede que no sea la única línea de defensa. Por ejemplo, un extracto botánico de la planta del aguacate (Persea americana) parece resultar prometedora en el tratamiento contra el cáncer.

Cuando un extracto purificado de aguacate llamado mannoheptulose se añadió a un número de células cancerígenas que fueron testadas in vitro por investigadores del Departamento de Bioquímica de la Universidad de Oxford en Gran Bretaña se encontró que inhibían la captación de glucosa de las células cancerígenas de un 25 a un 75%, e inhibían la enzima glucokinase responsable de la glicólisis. También inhibía la tasa de crecimiento de los cultivos tumores cancerígenos. Los mismos investigadores trataron a los animales de laboratorio con una dosis de mannoheptulosa de 1,7 mg/g de peso corporal durante cinco días, lo que redujo los tumores del 65 al 79%. Basándose en estos estudios, existen razones para creer que el extracto de aguacate puede ayudar a los pacientes con cáncer limitando el aporte de glucosa a los tumores cancerígenos.

El cáncer se alimenta de azúcar: Dado que las células cancerígenas derivan la mayor parte de su energía de la glucólisis anaeróbica, Joseph Gold, director del Instituto para la Investigación contra el Cáncer de Siracusa, previamente investigador en las Fuerzas Armadas de USA, encontró que una sustancia denominada sulfato de hidracina, usada en el combustible de los cohetes, podía inhibir la excesiva gluconeogénesis (conversión de los aminoácidos en azúcar) que ocurre en los pacientes con cachesia. El trabajo de Gold demostró la capacidad del sulfato de hidracina para reducir y curar la cachesia de pacientes con cáncer en estado avanzado. Un experimento controlado por placebo de 101 pacientes de cáncer que tomaron 6 mg de sulfato de hidracina 3 veces al día o un placebo demostró que después de 1 mes, el 83 por ciento de los pacientes tratados con sulfato de hidracina incrementaron su peso comparado con un 53 por ciento de los pacientes a los que se les administró un placebo. Un estudio similar por los mismos investigadores, fundado en parte por el Instituto Nacional del Cáncer en Bethesda incluyó a 65 pacientes. Los que tomaron sulfato de hidracina, y estaban en buenas condiciones físicas antes que el estudio comenzara, vivieron una media de 17 semanas más.

En 1990 contacté con los hospitales más importantes especializados en el tratamiento del cáncer buscando alguna información del papel crucial que juega la nutrición intravenosa en los pacientes de cáncer. Alrededor del 40% fallecieron por cachesia, sin embargo, a muchos de los pacientes que se están muriendo literalmente de hambres no se les ofrece ningún soporte nutricional a parte de la solución intravenosa estándar de la UVI. Esta solución proporciona un 70% de las calorías en forma de glucosa. Muy frecuentemente, creo, estas soluciones altas en glucosa no ayudan a los pacientes cachésicos tanto como soluciones con más glucosa y menos aminoácidos y lípidos. Estas soluciones permitirían al paciente fortalecerse y no alimentarían al tumor.

El estamento médico está dejando pasar por alto el azúcar y su papel en la tumorigénesis. El dispositivo de tomografía, denominado PET, cuyo coste es de medio millón de dólares es considerado como la herramienta más moderna y puntera en la detección de tumores. El escaner PET usa glucosa radioactiva para detectar las células cancerígenas hambrientas de azúcar. Los escaners PET se usan en el seguimiento de los pacientes de cáncer, así como para evaluar que los protocolos prescritos son efectivos.

El cáncer se alimenta de azúcar

En Europa, el concepto de que el azúcar alimenta al cáncer está tan asumido que los oncologistas, usan el protocolo de Terapia Sistémica del Cáncer (SCMT). Concebida por Manfred von Ardenne en Alemania en 1965, la SCMT implica inyectar a los pacientes con glucosa para incrementar las concentraciones de la misma, lo que disminuye los valores de pH en los tejidos cancerígenos debido a la formación de ácido láctico. A su vez, esto intensifica la sensibilidad térmica de los tejidos malignos e induce el rápido crecimiento del cáncer. A continuación se somete a los pacientes a una hipertermia en todo el cuerpo para estresar aún más a las células cancerígenas, seguido de radiación o quimiotrerapia. SCMT fue testado en 103 pacientes con metástasis de cáncer o tumours primaries recurrentes en la primera fase de un estudio clínico en el Instituto Von ARdenne de Investigación Médica Aplicada en Dresde, Alemania. Los porcentajes de supervivencia de cinco años en pacientes que siguieron la terapia SCMT se incrementaron del 25 al 50 por ciento, y los de regresión del tumor se incrementaron del 30 al 50 por ciento. El protocolo induce un rápido crecimiento del cáncer, para poder tratarlo de forma más efectiva con terapias tóxicas y obtener de este modo una considerable mejora.

El irrefutable papel de la glucosa en el crecimiento y la metástasis de las células cancerígenas se puede tener en cuenta en muchas terapias. Algunas de estas incluyen dietas designadas con el índice glicémico en mente para regular los incrementos de la glucosa en la sangre, lo que mata de hambre de forma selectiva a las células cancerígenas; soluciones TPN bajas en glucosa, extracto de aguacate para inhibir la absorción de glucosa por las células cancerígenas, sulfato de hidracina para impedir la gluconeogénesis en las células cancerígenas y SCMT. Una paciente de 50 años con cáncer de pulmón, vino a nuestra clínica después de que su oncologista de Florida le hubiera dado una sentencia de muerte. Estaba dispuesta a cooperar y entendió la conexión que existe entre la nutrición y el cáncer. Cambió considerablemente su dieta, eliminando el 90 por ciento del azúcar que solía comer. Descubrió que el pan de trigo y los cereales de avena eran dulces, incluso sin azúcar añadido. Con una terapia médica restrictiva –incluyendo radiación de altas dosis focalizada a los tumores y quimioterapia fraccionada, una técnica que distribuye la dosis de quimio semanal en una infusión de 60 horas que dura días –, una actitud positiva y un programa nutricional óptimo, venció a su cáncer terminal de pulmón. La vi el otro día, han pasado cinco años y la enfermedad no ha recurrido, y además probablemente tenía mejor aspecto que el médico que la desahució.

Ha recibido 19 puntos

Vótalo:

La Organización Mundial de la Salud publicó las 116 causas del cáncer

3. La Organización Mundial de la Salud publicó las 116 causas del cáncer

La Organización Mundial de la Salud reveló las 116 causas del cáncer, además del cigarrillo. El último estudio identificaba a las carnes rojas y los embutidos Luego de que el pasado lunes la Organización Mundial de la Salud (OMS) emitiera un alerta sobre las carnes rojas y advirtiera que el... Ver mas
La Organización Mundial de la Salud reveló las 116 causas del cáncer, además del cigarrillo. El último estudio identificaba a las carnes rojas y los embutidos
Luego de que el pasado lunes la Organización Mundial de la Salud (OMS) emitiera un alerta sobre las carnes rojas y advirtiera que el consumo de embutidos podría causar cáncer, el organismo reveló ahora todos las cosas que son potencialmente cancerígenas.

Según el informe realizado por la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés) la ingesta diaria de al menos 50 gramos de carne procesada incrementa el riesgo de cáncer de colon en un 18 por ciento.
Pero luego de que la carne quedara en el ojo de la tormenta como consecuencia de la noticia, la IARC decidió revelar las 116 causas del cáncer. Estos son:
1 – Fumar cigarrillos.
2 – Producción de aluminio.
3 – Lámparas y camas solares.
4 – Producción de auramina.
5 – La reparación y fabricación de calzado.
6 – Arsénico en agua potable.
7 – Alquitrán de hulla.
8 – Barrido de chimeneas.
9 – Gasificación del carbón.
10 – Fabricación de muebles.
11 – Producción de coque.
12 – Tabaquismo pasivo.
13 – Minería de hematita.
14 – La producción de tintes magenta.
15 – Fundición de hierro y acero.
16 – Producción de isopropanol.
17 – Pavimentación con brea de alquitrán.
18 – El caucho.
19 – Exposición a pinturas.
20 – Bebidas alcohólicas.
21 – Aflatoxinas.
22 – Aerosoles líquidos que contengan ácido sulfúrico.
23 – El quid de betel sin tabaco.
24 – El paan con tabaco.
25 – Nuez de areca.
26 – Campos de carbón de alquitrán.
27 – Alquitranes de carbón.
28 – Gases de escapes diesel.
29 – Gases dentro del hogar.
30 – Aceites minerales no tratados.
31 – Plantas que contienen cácido aristolóquico.
32 – Fenacetina.
33 – Bifenilos policlorados.
34 – Dietas con alto contenido de pescados y carnes curadas en sal.
35 – Polvo de carbón.
36 – Petróleo de esquisto.
37 – Tabaco sin humo.
38 – Carne procesada.
39 – Polvo de madera.
40 – Acetaldehído.
41 – Aminobifenilo.
42 – Arsénico y sus compuestos.
43 – Aristoloquina y plantas que la poseen.
44 – Asbesto.
45 – Azatioprina.
46 – Benceno.
47 – Benzopireno.
48 – Bencidina.
49 – Berilio y compuestos de berilio.
50 – Chlornapazine.
51 – Éter de cloroalquilo.
52 – Clorometil metil éter.
53 – Busulfán.
54 – El butadieno.
55 – Cadmio y compuestos.
56 – Clorambucil.
57 – Lomustina.
58 – Cromo.
59 – Ciclosporina.
60 – Anticonceptivos hormonales (con estrógeno y progestágeno).
61 – Anticonceptivos orales hormonales.
62 – Dietilestilbestrol.
63 – Ciclofosfamida.
64 – Colorantes metabolizado a la bencidina.
65 – Virus de Epstein-Barr.
66 – Estrógenos no esteroideos.
67 – Estrógenos esteroides.
68 – Etanol en bebidas alcohólicas.
69 – Terapia de estrógeno, tras la menopausia.
70 – Erionita.
71 – Óxido de etileno.
72 – Etopósido solo o en combinación con el cisplatino y bleomicina.
73 – El formaldehído.
74 – Bacteria Helicobacter pylori.
75 – Arseniuro de galio.
76 – Virus de la hepatitis B.
77 – Virus de la hepatitis C.
78 – Remedios a base de plantas que contienen especies del género de Aristolochia.
79 – Virus del papiloma humano tipo 16, 18, 31, 33, 35, 39, 45, 51, 52, 56, 58, 59 y 66.
80 – Virus de la inmunodeficiencia humana tipo 1.
81 – Virus linfotrópico de células T Humanas.
82 – Melfalán.
83 – Methoxsalen, además de la radiación ultravioleta A-.
84 – Metilenbis/Cloroanilina (MOCA).
85 – MOPP y otra quimioterapia combinada.
86 – Gas mostaza.
87 – Radiación de neutrones.
88 – Naftilamina.
89 – Compuestos de níquel.
90 – NNK (nitrosamina del tabaco).
91 – Nistrosamina.
92 – Infección con Opisthorchis viverrin (parásito).
93 – Polución del aire.
94 – Fósforo 32 (fosfato).
95 – Plutonio 239 en aerosol.
96 – Radionucleidos (α).
97 – Radionucleidos (β).
98 – Radioyodos o isótopos de corta vida.
99 – Radio – 224.
100 – Radio – 226.
101 – Radio – 228.
102 – Radio – 222.
103 – Schistosoma haematobium.
104 – Silice cristalina.
106 – Radiación solar.
107 – Talco con fibras asbestiformes.
108 – Tamoxifeno.
109 – TCDD.
110 – Tepadina.
111 – Torio – 232 y sus productos de desintegración.
112 – Treosulfano
113 – Ortho-Toluidina.
114 – El cloruro de vinilo.
115 – Radiación ultravioleta.
116 – Radiación X y radiación Gamma.

Ha recibido 19 puntos

Vótalo:

Cáncer: descubren cómo evitar el desarrollo de la metástasis

4. Cáncer: descubren cómo evitar el desarrollo de la metástasis

Un grupo de científicos comparó el comportamiento de las células cancerígenas en humanos y ratones para evitar el desarrollo de la metástasis por todo el organismo Un grupo de científicos descubrió que las células cancerígenas que producen la metástasis en el cuerpo eligen los órganos que van a... Ver mas
Un grupo de científicos comparó el comportamiento de las células cancerígenas en humanos y ratones para evitar el desarrollo de la metástasis por todo el organismo
Un grupo de científicos descubrió que las células cancerígenas que producen la metástasis en el cuerpo eligen los órganos que van a atacar y envían “semillas” con material genético específico para preparar el terreno antes de la llegada de nuevos tumores.

Ver también: Alimentos que ayudan a destruir las células cancerosas
Los científicos del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas de Madrid (CNIO de España) junto a sus pares del Weill Cornell Medical College y del Memorial Sloan Kettering Cancer Center de los Estados Unidos se basaron en la teoría de hace 126 años de Stephen Paget sobre el “sustrato” y la “semilla” en la cual el tumor original envía “una avanzada” a distintos puntos del cuerpo que lo aloja para expandirse.

Según el estudio presentado este miércoles en la publicación Nature, las “semillas” son vesículas cargadas con proteínas y material genético del tumor que recibieron el nombre de exosomas, y que son enviadas como una sonda o avanzadilla por el cáncer para producir inflamación o vascularización en los órganos con la intención de preparar el territorio para la metástasis, o réplica, de la enfermedad.
¿Cómo evitar el desarrollo de la metástasis?
La información genética en cada exosoma es tan detallada que funciona como una etiqueta con la que el tumor primario le dice a qué órganos debe ir. “Según el tipo de tumor, unos -como el melanoma- metastatizan en muchos órganos, y otros, como el de mama, primordialmente van al cerebro, al pulmón o al hueso”, explicó Héctor Peinado, coautor del estudio y jefe del Grupo de Microambiente y Metástasis del CNIO.

“Nos fijamos en las integrinas, una familia de proteínas que está en la membrana de los exosomas, y encontramos que efectivamente hay combinaciones específicas de integrinas asociadas con metástasis en pulmón, y con metástasis en hígado, es decir, integrinas que predisponen al pulmón y al hígado para acoger a las células tumorales y que se produzca la metástasis”, señaló Peinado.

El científico español anunció que durante el estudio se observó que “bloqueando las integrinas específicas en tumores que metastatizan a órganos concretos, se logra evitar el desarrollo de la metástasis“, por ejemplo, en el caso del cáncer de mama cuando se expande al pulmón o el cáncer de páncreas hacia el hígado.

Tiempoconsciente

“Aunque la metástasis no se pueda curar, sí podría ser controlada y evitar su desarrollo. Ése es el objetivo”, reveló Peinado sobre la experiencia realizada en ratones.

“Lo que hemos hecho en este modelo es bloquear una integrina, en concreto la beta4, en modelos animales que metastatizaban a pulmón y redujimos la metástasis en torno a un 70-80 %, es decir, bloqueando una integrina en concreto en una célula tumoral en concreto, reducíamos la metástasis”, explicó.

Ha recibido 18 puntos

Vótalo:

La OMS confirma que los fiambres son cancerígenos

5. La OMS confirma que los fiambres son cancerígenos

La noticia, seguramente, le arruinará el día a más de un argentino: la Organización Mundial de la Salud (OMS), la máxima autoridad sanitaria mundial, acaba de afirmar que el consumo de embutidos y fiambres es cancerígeno y probablemente también lo sea el de las carnes rojas. La sentencia... Ver mas
La noticia, seguramente, le arruinará el día a más de un argentino: la Organización Mundial de la Salud (OMS), la máxima autoridad sanitaria mundial, acaba de afirmar que el consumo de embutidos y fiambres es cancerígeno y probablemente también lo sea el de las carnes rojas.

La sentencia llegó a través de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), el organismo especializado en el tema de la OMS. En su informe, precisa que basa sus conclusiones en “literatura científica acumulada” y examinada por “un grupo de trabajo de 22 expertos de 10 países”.

“La carne transformada fue clasificada como cancerígena para el ser humano, en base a indicaciones suficientes según las cuales su consumo provoca cáncer colorrectal”, indicó la IARC, que la colocó en el grupo 1 de los agentes más carcinogénicos, entre los que también están el tabaco, los rayos UV y el alcohol.

Los expertos concluyeron que una porción de 50 gramos de carne procesada consumida diariamente aumenta el riesgo de cáncer colorrectal en un 18%. Esta asociación está comprobada, pero también se vio que puede incidir en el cáncer de páncreas y el de próstata. “Para un individuo, el riesgo de desarrollar cáncer colorrectal por su consumo de carne procesada sigue siendo pequeño, pero este riesgo aumenta con la cantidad de carne consumida”, dijo Kurt Straif, jefe del Programa de Monografías de la IARC. “En vista del gran número de personas que consumen carne procesada, el impacto global sobre la incidencia del cáncer es de importancia para la salud pública”, añadió.
¿Qué significa que una carne sea procesada? En esta categoría se incluye toda carne “transformada por salado, maduración, fermentación u otros procedimientos destinados a realzar su sabor y mejorar su conservación”. La mayoría de las carnes transformadas contienen cerdo o vacuno, pero pueden provenir de otras carnes rojas, o de aves, vísceras o subproductos cárnicos como la sangre, aclara la IARC. Algunos ejemplos que cita la agencia: salchichas, jamón, chorizos, corned-beef y otras carnes en conserva, y preparaciones y salsas a base de carnes.

Por su parte, las carnes rojas fueron clasificadas como “probablemente cancerígenas para el ser humano, sobre la base de indicaciones limitadas según las cuales su consumo induce cáncer”. Por “carnes rojas” el informe precisa que debe entenderse “todos los tipos de carne provenientes de tejidos musculares” de mamíferos, incluyendo la carne vacuna, porcina, ovina, equina y caprina.

¿Tenemos que volvernos todos vegetarianos? La nutricionista argentina Mónica Katz pide cautela y no alarmarse. Y, aclara, la carne no es cancerígena: el problema está, explica, en el método de cocción. “Cuando cocinás a fuego directo, por ejemplo nuestro típico asado argentino, se generan entre el fuego y la carne una sustancia que se llama amina heterocíclica que es cancerígena.

Pero esto se puede evitar marinando la carne con cualquier medio ácido, como una barbacoa o un chimichurri con limón o balsámico, que reduce estas sustancias en un 50%. También, cocinando al horno o en el microondas y dando un golpe final a la parrilla”, aconseja Katz.

En cuanto a las carnes procesadas, la experta señala que el problema está justamente en el proceso, que habitualmente incluye ahumado y curado y forma las aminas heterocíclicas. “Estos alimentos no son generadores directos de cáncer, sino que elevan el riesgo. Las células tienen mecanismos de chequeo para frenar el proceso canceroso”, concluye Katz.

Ha recibido 18 puntos

Vótalo:

Bienvenido

Con las Listas de 20minutos.es puedes crear tu propio top y leer y votar los del resto de usuarios. Ver más

Crear una nueva lista

Encuentra una lista al azar

Busca una lista

Conectados recientemente

Comentarios
Haz tu comentario aquí

© 2013-2016 - Listas de 20minutos.es | Ir a la versión móvil