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CONCURSO DE RELATOS - 3ª EDICION (EXPOSICION)

CONCURSO DE RELATOS - 3ª EDICION (EXPOSICION)

  • Lista creada por The Lost Thrones.
  • Publicada el 11.08.2014 a las 20:21h.
  • Clasificada en la categoría Otros.
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Último acceso 19.08.2014

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Acciones de la lista

Bienvenidos a la exposicion de la Tercera Edicion del Concurso de Relatos.

Tenemos a 10 relatos participantes, y solo habra un ganador.

¿Como se elegira?

Habran tres formas de puntuar, que son las siguientes:

1- Tres personas forman parte del jurado, y daran sus votos del 1 al 10 a cada relato. Sus notas se sumaran y esa sera la primera nota para cada relato.

2- Los participantes y usuarios de listas podreis votar mediante comentario. Votareis por 5 relatos, dando 5 puntos al relato que mas os guste, despues 4, 3, 2 y 1. 5 relatos dejareis sin puntuar, y si sois participantes estara TERMINANTEMENTE PROHIBIDO votarse a si mismo. Los puntos obtenidos por cada relato se sumara a los obtenidos por el jurado.

3- Los votos abiertos en la lista. El relato que consiga mas puntos tendra 1 punto extra, el segundo tendra 0,9; el tercero 0,8, y asi sucesivamente.

Terminaran los votos el viernes 15, y ese dia se dira el dia en el que saldran los resultados.

Muchisima suerte a todos.

Estos son los elementos de la lista. ¡Vota a tus favoritos!

RELATO 2 - APUESTA

1. RELATO 2 - APUESTA

Era la quinta vez que estaba en el comedor de mi colega Mike Scott. Alrededor de la mesa estábamos reunidos mi novia, Mike con su mujer y su hija, un hombre al que ya había visto en un par de ocasiones y yo. El sitio era amplio y acogedor. Mi amigo vivía en una lujosa casa de Nueva York. Yo... Ver mas
Era la quinta vez que estaba en el comedor de mi colega Mike Scott. Alrededor de la mesa estábamos reunidos mi novia, Mike con su mujer y su hija, un hombre al que ya había visto en un par de ocasiones y yo. El sitio era amplio y acogedor. Mi amigo vivía en una lujosa casa de Nueva York. Yo había ido a visitarle en numerosas ocasiones. Desde que nos conocimos en el instituto hemos sido inseparables. De las cinco veces que he cenado en casa de Mike, había coincidido en tres con James Watts, un hombre misterioso que tenía un restaurante de bastante renombre en el centro de Nueva York. En todas las veces que coincidimos, Mike retó a James a adivinar el nombre de un queso, y el Sr. Watts aceptaba con gusto el desafío. Las otras dos veces aquel hombre siniestro acertó con facilidad el nombre del queso, pero esta vez pasó algo de lo más curioso:

- ¡Qué bueno está el salmón! – dije.
- Sí, parece que lo acaban de pescar, ¿es noruego? – preguntó la mujer de Mike.
- En efecto querida – contestó mi amigo.
- El mejor salmón que he comido en mi vida fue en un restaurante de Oslo, ¡estaba para chuparse los dedos! – explicó James – aunque este se le acerca bastante.

La verdad que aquel salmón estaba exquisito, pero todos nos lo comimos rápidamente, pues esperábamos con mucha ansia el ‘‘reto del queso’’, que vendría a continuación.

La hija de Mike, una muchacha encantadora, se sentía muy cómoda, pues conocía de sobra a la totalidad de los invitados. Charlaba con James como si fueran amigos de toda la vida.

- Evangeline, ¿puedes traer el queso por favor?

Solo bastaron esas palabras para que se me pusiera la piel de gallina. Hasta Hazel, mi novia desde hacía ya un año, susurró:

- ¡Qué emoción! Espero que, para variar, James desconozca el nombre del queso.

Ella estuvo presente en los otros dos retos y los vivió como si le fuera la vida en ello.

Cuando la sirvienta se presentó con el delicioso manjar, a todos se nos hizo la boca agua.

- ¡Aquí tiene, señor!
- Muchas gracias, Evangeline.

Mike se puso de pie y anunció:

- Queridos amigos y familia, como ya viene siendo costumbre me gustaría proponer un reto al Sr. Watts.

Dirigiéndose hacia él le dijo:

- ¿Qué me dice? ¿Acepta?
- Por supuesto – respondió James.
- Le reto a que me diga el nombre de este delicioso queso.
- Estupendo, pero, si quiere, podríamos hacer una pequeña apuesta.
- Le escucho – dijo el anfitrión.
- Si yo acierto, me caso con su hija. Si no, le regalo una de mis casas.

Charline, así se llamaba la hija de Mike, se puso pálida de golpe. Me parece recordar que las otras dos veces que mi amigo había retado a James, también habían apostado algo, eso sí, insignificante comparado con esto.

Para sorpresa de todos, el anfitrión aceptó la apuesta y su hija, molesta, se levantó de la silla y protestó:

- No, padre. No puedes hacerme esto. Aprecio mucho a James pero no puedo casarme con él, no le amo. ¿Vas a apostarme como si fuera algo material? Piensa dos segundos lo que estás diciendo, pensé que me querías y que deseabas lo mejor para mí.

Acto seguido, su padre contestó:

- Así es hija, de verdad deseo lo mejor para ti. Es imposible que el Sr. Watts acierte el nombre del queso, es imposible. ¿No quieres tener una casa propia? Algún día tendrás que independizarte, tienes veinte años.
- Exacto, tengo veinte años, y James está rozando los cincuenta. No quiero casarme con un hombre que me saca treinta años, además, y lo más importante, ¡no le amo! Claro que quiero una casa para mí sola, claro que quiero independizarme, pero…
- Pero nada – la interrumpió Mike – como he dicho, es imposible que acierte el nombre del queso.
- ¿Cómo estás tan seguro de que no acertará? Las otras dos veces que le retaste adivinó de pleno.
- Pero esta vez es diferente.

Su madre, con cara de preocupación en los ojos, no pudo evitar intervenir:

- Mike, ¿estás seguro de lo que estás haciendo?
- Nunca he estado más seguro de algo en toda mi vida – contestó mi amigo - quieres una casa, ¿verdad cariño?
- Sí pero… - respondió Charline.
- ¡Pues no se hable más! - exclamó Mike.
- Querido, te ordeno que pares esta barbaridad – dijo, entre lágrimas su esposa.
- Mi amor, no llores, todo saldrá bien… - sentenció el anfitrión - ¡acepto la apuesta!
- ¡Genial! – exclamó el Sr. Watts.

Mike acercó el queso hacia el plato de James, ambos irradiaban seguridad y confianza en ellos mismos. Sin embargo, solo uno podía ganar la apuesta.

El Sr. Watts se dispuso a probar el queso, todos nosotros le mirábamos esperando una respuesta. Charline encendió un cigarro y el que podría ser su futuro marido le dijo amablemente:

- Querida, no me gusta que se fume en la comida, altera el sabor de los alimentos y, además, es malo para la salud.

Era más que evidente que James no había tocado un cigarro en años (es más, puede que nunca lo hubiera hecho), Charline, obediente, lo apagó.

- Bien, vayamos al lío, no quiero haceros sufrir más – anunció el Sr. Watts.

Probó el queso, se quedó un rato meditando. Vi a mi novia mordiéndose las uñas, pero no le dije nada, en ese momento daba igual. Pasaron cinco minutos, diez, veinte… la cara de James mostraba muchas cosas: maldad, pena, sufrimiento, confianza, etc.

- Por favor, ¡dilo ya! – gritó Katy, la mujer de Mike.
- Está bien, creo que lo sé – anunció James – es más que evidente que es un queso azul, me atrevería a decir que es español, más concretamente de Asturias, una provincia preciosa, que combina mar y montaña. Estuve una vez hace mucho tiempo, sin embargo, lo recuerdo perfectamente. Estoy casi seguro que es un queso producido en los Picos de Europa… ¿me equivoco? No, claro que no. Este un queso de Cabrales, hecho a partir de leche de oveja.

Mike comenzó a sudar, todos le mirábamos, esperando una respuesta, ¿era correcto aquello que había dicho James?

- Padre, di ya la respuesta del Sr. Watts es correcta, ¡quiero mi casa!

Mi amigo comenzó a dudar… le conocía demasiado bien como para saber que había perdido la apuesta. Entonces pensé: ‘¡Pobre Charline! Su padre no podrá perdonárselo’

- ¿Y bien Mike, he acertado? – quiso saber James.
- Sí James.

Charline y su madre comenzaron a llorar, por el contrario, James daba saltos de alegría. Mi novia, Susanne y yo, no lo podíamos creer. ¡Maldito queso de Cabrales! ¡Maldita apuesta!

- Elige un bonito vestido que nos casamos ja ja ja ja – chilló el Sr. Watts.

De repente, apareció Evangeline de la nada, estaba limpiando el suelo de la cocina en silencio, cuando súbitamente se dirigió hacia James.

- Sr. Watts, se ha dejado las gafas de sol en el cuarto de los invitados.

Evangeline había trabajado para la familia Scott desde hace, por lo menos, diez años, yo la conocía a la perfección y sabía que siempre que decía algo había que escucharla, además de ser guapa y muy amable, era astuta como un zorro, y aunque esas palabras las dijo en un tono de voz normal, las escuché perfectamente.

- ¿En el cuarto de invitados dices? – pregunté.
- Sí señor, allí mismo – respondió Evangeline, mientras me guiñaba un ojo.
- ¿No es allí donde Mike guarda los quesos por ser el lugar más frío de toda la casa?

Charline dejó su llorar y su madre con ella. Me miraron, también lo hicieron mi novia y Mike. Sin embargo, James tenía los ojos puestos en otro lado, pero yo sabía que él estaba escuchando mejor que nadie.

- Sí, así es – contestó la sirvienta.
- ¿Y en aquel lugar James se dejó las gafas?
- Efectivamente, justo allí.

Mi amigo Mike me miró agradecido, a continuación, dirigiéndose hacia Charline le dijo:

- Tranquila hija mía, tranquila.

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RELATO 9 - UNA LUCHA TERMINADA

2. RELATO 9 - UNA LUCHA TERMINADA

UNA LUCHA TERMINADA: Hola mi nombre es Paco, la historia que hoy les voy a contar es un tanto triste, involucra muchos personajes como: Diana, Laura, Rogelio Molina, Gerardo y otros que ya irán conociendo durante la historia. Cuando yo tenía 15 años mis padres murieron en un accidente... Ver mas
UNA LUCHA TERMINADA:

Hola mi nombre es Paco, la historia que hoy les voy a contar es un tanto triste, involucra muchos personajes como: Diana, Laura, Rogelio Molina, Gerardo y otros que ya irán conociendo durante la historia.

Cuando yo tenía 15 años mis padres murieron en un accidente automovilístico, esto nos dejó a mi hermanita Laura y a mi solos en este mundo, Laura tenía apenas 8 añitos cuando sucedió todo, yo me vi en la necesidad de cuidarla y protegerla, por eso desde muy pequeño trabajé para que mi hermana pudiese educarse y vivir una vida normal.

El tiempo fue pasando y ya mi hermana tenía 17 años, un día íbamos de compras por la calle cuando de repente un camión grande y blanco se paró frente a nosotros, salieron unos hombres vestidos de negro y se llevaron a mi hermana, no pude hacer nada más que salir corriendo detrás del camión, pero fue inútil ya iban muy lejos, rápidamente llamé a la policía para informarles del caso pero era imposible.

Pasaron los días y no sabía nada de mi hermana, entonces decidí involucrarme en la policía como encubierto para buscar a mi hermana, a los pocos días me llego un mensaje al correo que decía: Rogelio Molina tiene a tu hermana. Esto me sorprendió mucho y por eso decidí investigar quien es Rogelio Molina, en la web me apareció inmediatamente que es un secuestrador que recuta mujeres para prostituirlas. Me vine abajo en llanto, no podría creer que mi hermana estaba pasando por esto, pero eso me lleno de fuerza y carácter para seguir buscando a mi hermana, sabía que lo que tenía que hacer era buscar como un loco a este Rogelio Molina y acabar con su círculo delictivo.

Conocía la situación, sabía que debía prepararme, un simple chico como yo no podría involucrarse en un asunto tan peligroso sin ayuda, por eso hablé con mi jefe y el me dijo que ayudaría, que me prepararía física y mentalmente para poder entrar en un operativo con el propósito de detener a Rogelio Molina.

Pasaron años y yo seguía tras mi búsqueda, ya no sabía si mi hermana estaba muerta o viva, pero necesitaba encontrarla, no perdía mis esperanzas. Un día durante una persecución en un barrio marginado, observé de lejos un camión con los mismos aspectos que tenía el camión en el que se llevaron a mi hermana, me acerqué lo observé bien y estaba seguro de que ese era el camión. Revisé todo el lugar y entré a una fábrica abandonada que había justo donde estaba el camión de lejos observe a un grupo de jóvenes que por su pinta se veían que eran pandilleros, algo me decía que esto podría llevarme a donde estaba mi hermana.

Fui y hablé con mi jefe, le dije que quería infiltrarme en la banda de pandilleros para ver si con ellos podría lograr algo y así fue, preparé mi mente para eso, me prepararon, me pusieron ropa rota y me consiguieron una casa en el barrio para estar más cerca. Al otro día vi al grupo de los pandilleros quienes eran llamados “Los Necios” y fui con mucha altura a decirles que quería ser parte de su pandilla, ellos no confiaban en mí, pero ya sabía yo que ellos andaban en busca de mujeres jóvenes para prostituirlas.

Ese mismo día vi a cuatro chicas regalando volantes a las chicas jóvenes para que se cuiden de ese tipo de hombres que secuestran mujeres, me les acerqué y me miraron con miedo ya que pues yo tenía pinta de delincuente y pues se asustaron mucho, les pregunte el nombre y no me lo quisieron dar pero cuando se iban alcancé a escuchar que una de ellas le llamó a la otra Diana.

Fui a decirle al jefe de Los Necios que cuatro chicas estaban saboteando el trabajo de ellos, todo eso lo hice para ganarme la confianza de los Necios y así me diesen la oportunidad de entrar a su pandilla, con esa información gané mucho porque
definitivamente entré al grupo. Me empezaron a hacer preguntas y les dije que una de ellas se llama Diana y pues eso despertó un asombro en uno de ellos ya que el nombre le sonaba a una mujer que hacía 6 meses se había escapado de uno de los burdeles de Rogelio Molina y ellos tenían meses buscando a esas cuatro chicas.

Al enterarme de eso me llegó la idea de que quizá esa chica Diana podría ser quien me llevase al paradero de mi hermana, por eso decidí secuestrar a esa muchacha y decirle que yo era un policía encubierto, así lo hice, le conté mi historia a la joven y ella después de muchas suplicas aceptó ayudarme.

Le llevé a Diana a los pandilleros con voluntad propia claro y ellos inmediatamente llamaron a un señor para que fuera a verla, al rato veo entrar este señor muy elegante y poderoso y uno de ellos le dijo: Señor Rogelio, cuando escuché ese nombre quise brincarle encima al desgraciado y cortarle la cabeza, pero no podía sabotear la operación que ya tenía en mente.

Rogelio Molina me premió por haber encontrado a esa joven y me dio la oportunidad de ser uno de los que irían a llevarlas a su nuevo lugar de trabajo.

Me espante un poco cuando me dijeron que la mandarían a China ya que allí estaba el burdel mas prestigioso de todos los que tenía el delincuente y pues me preparé para eso, quería ser yo quien la llevase para así inspeccionar todo el lugar e investigar a fondo haber que tanto podría conseguir.

Definitivamente así fue nos fuimos a China, los demás pandilleros al parecer ya conocían bien el lugar habían muchísimas mujeres estoy seguro que más de doscientas habían, ya estaba entre ellas ahora solo quedaba buscar a mi hermana, no la veía por ningún lado estaba bien preocupado y asustado no quería preguntarle a las demás porque se veían aterradas, cuando a lo lejos veo una chica sentada volteada llorando voy y me acerco y cuando le vi la cara me empapé de lagrimas, era mi hermana!! Ella me vio me abrazó se puso tan feliz de verme, yo estaba emocionadísimo, pero sabía que no podía mostrarme así ante los demás pandilleros porque eso me delataría.

Llamé rápidamente a mi jefe y le dije que ya podrían apresar a Rogelio porque ya había pruebas suficientes en su contra. Minutos después llegó la policía al burdel y yo pues mostré mi placa de policía y ya con eso pude también apresar a los demás pandilleros.
La alegría no cabía en mi cara, por fin después de tantos años había encontrado a mi hermana. La volví a abrazar y agradecí a Diana porque gracias a ella mi búsqueda había terminado. Ella humildemente me respondió: -Yo ya viví esto y fue muy duro para mí, no quiero que tu hermana siga viviendo eso, fue para mí un honor ayudar.

Eso me enrojeció la cara y pues la abrace a ambas fue el momento más feliz de mi vida.

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RELATO 7 - AUTOSTOP

3. RELATO 7 - AUTOSTOP

4 mayo, 1980 Brenda y Kennet, una pareja de novios, planifica un picnic en las lomas de la ciudad de Sonosal, habían comprado ya sus alimentos para disfrutarlos y alguna que otra chuchería. Parten hacia su tarde de felicidad juntos, pero solo siguen el pie de sus expectativas. Brenda y Kennet... Ver mas
4 mayo, 1980
Brenda y Kennet, una pareja de novios, planifica un picnic en las lomas de la ciudad de Sonosal, habían comprado ya sus alimentos para disfrutarlos y alguna que otra chuchería. Parten hacia su tarde de felicidad juntos, pero solo siguen el pie de sus expectativas.
Brenda y Kennet solo imaginaban alegría, risas y juegos, besos y caricias, lo que sucedió, pero también tenían que haber imaginado que el destino es incierto e inseguro. Una vez terminada su linda tarde inherente a su amor, al ponerse el sol...comenzaba la noche.
Cuando la pareja decide irse de las lomas en las que acababan de compartir bellos momentos, su auto sufre una obstrucción en el filtro de combustible, dejándolos solos y preocupados de cómo regresar a sus hogares.
Tras la evidente irrupción, ambos jóvenes hacen Autostop en la carretera, con el objetivo de volver al interior de la ciudad y pedir ayuda para mover su Mini Cooper. Su plan funciona y logran llamar la atención del conductor de una furgoneta Citroen Acadiane, Viktor Alway, un hombre que demostraba una presentación elegante y una personalidad educada. Y aunque Kennet y Brenda apenas sabían su nombre, juzgaron al libro por su explicita portada.
Dentro de la furgoneta, la pareja hablaba de su relación y de su felicidad, Viktor parecía amable y encantado de escucharlos, pero realmente lo que su psicópata mente siempre había deseado era tener la oportunidad de matar y sin lugar a dudas, aquel era el momento tan esperado. Llevándolos por un camino desconocido para ellos y con buena labia y manejo de palabras, Alway terminó en su casa junto con los jóvenes enamorados.
Pronto Kennet y Brenda se percatan del tiempo y saben que deben volver a casa, entonces la locura de Alway se desata, golpeándolos con un bate de su amado Cricket. Cuando Kennet despierta se ve acostado y encadenado en lo que aparentemente era una mesa de ping pong, con algunos ajustes, en vez de una red tenía una cuchilla parecida a la de una guillotina, elevada por unas poleas. Sentía temor y algo de vergüenza ya que se encontraba totalmente desnudo y no veía a su novia, pero al calmarse un poco y observar el escenario, un sótano con telarañas en casi todas partes, descubre con su mirada el cuerpo decapitado de una mujer despojada de sus prendas, sentada en una vieja silla de madera con las manos esposadas a los costados de esta. De inmediato ingresa a quien confiaron que los llevaría a descansar a casa, no a descansar de sus vidas, Viktor Alway, con la cabeza de Brenda llena de semen y él también desnudo, luego en un acto impulsado por sus fetiches sexuales, olfatea la ropa de sus víctimas y los genitales de Brenda, mientras lamía sus piernas y recorría su lengua por todo el cuerpo sin vida de la que fue una bella chica, en tanto su ex novio gritaba destruido por haberse acabado el idilio y por la macabra situación que estaba viviendo.
El eminente villano corto las manos de Kennet con una sierra y jugaba con ellas tocándose su miembro; el frustrado sujeto, víctima de un aterrador personaje aún seguía observando como su ser moría poco a poco. Luego perdió sus pies, después su lengua, la cual fue ingerida en el mismo instante por su verdugo.
Nadie puede describir el dolor que soportaba este chico, sin siquiera poder gritar luego de estos ataques a su cuerpo.

7 septiembre, 1982
Viktor Alway fue descubierto por un caso relacionado a la violación de una mujer. En una examinación total de su casa, se encontraron varias pistas que lo conllevaron a cargos penales por parte de crueles homicidios. Los huesos triturados de Brenda Johnson y Kennet Curtis, además de los de otros individuos fueron hallados en bolsas escondidas en el sótano. Con la ausencia de sus cráneos, de los cuales aún sigue siendo un misterio donde están.
Quien sabe que pasaba por la mente de Viktor Alway al cometer brutales asesinatos, pero de lo que sí se puede estar seguro es de que no fue el único que tuvo una mente tan perturbada y de que no fue el último en cometer atroces actos, amenazantes y aterradores para la sociedad....

AUTOSTOP........
“Nunca se sabe quién te dará un aventón o quién te dará una sencilla...complicación”.

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RELATO 1 - POBREZA Y RIQUEZA EN LA MISMA PIEL

4. RELATO 1 - POBREZA Y RIQUEZA EN LA MISMA PIEL

- ¡Es horrible, no quiero esto, es demasiado de vieja! - Tiffany, querida, tienes que cambiar un poco los gustos, no toda la ropa del mundo va a ser rosa. Mi madre, Rose, era todo lo contrario que yo. Ella le gustaba la ropa negra, sin color, triste… vamos, ropa de vieja. Yo no pensaba hacer... Ver mas
- ¡Es horrible, no quiero esto, es demasiado de vieja!
- Tiffany, querida, tienes que cambiar un poco los gustos, no toda la ropa del mundo va a ser rosa.
Mi madre, Rose, era todo lo contrario que yo. Ella le gustaba la ropa negra, sin color, triste… vamos, ropa de vieja. Yo no pensaba hacer lo que ella quisiera, tengo 25 años y soy mayorcita para elegir lo que me viene bien y lo que no.
- Me da igual, este sábado es mi boda y yo no quiero ir vestida de blanco. Y no voy a hacer lo que tú me digas, eres una anticuada.
Siempre me estaba peleando con mi madre, no aguantaba su forma de ser: tranquila, pacifista y normal. Desde que mi padre murió no teníamos mucho contacto entre nosotras…
- Bueno, pues haz lo que quieras, pero después no me vengas llorando y diciendo que no sabes que ponerte.
Mi madre se fue con lágrimas en los ojos. No quería verla así, pero era muy pesada conmigo. Hoy era jueves y el sábado era mi boda. Me casaba con mi novio Bryan, que es un empresario con mucho dinero. Aquí en Nueva York era difícil ser pobre, y yo odiaba ver a la gente pidiendo por la calle.
Aunque no me entretendré contando mi vida, pasaré directamente a lo que pasó después. Cuando me fui a mi casa decidí que lo mejor era ponerme aquel vestido que me compré hace unos meses que estaba sin estrenar. Era parecido al traje de novia, pero en rosa, por supuesto. Ya no había más problemas.
Me dispuse a hacer la comida: filetes al horno con patatas asadas. Cuando empecé a cortar las patatas me corté en el dedo y me empezó a salir sangre.
- ¡Mierda!
Fui rápidamente al baño a lavarme el dedo y sonó el timbre.
¿Quién podía ser? Eran las 11 de la mañana. Fui a abrir la puerta y mi sorpresa fue mayúscula: había tres hombres de la policía de Estados Unidos.
- ¿Es usted la señora Tiffany?
- Señorita si no le importa, ¿qué desean?
- No se ande con tantos rodeos y váyase de aquí.
- ¿Cómo? ¿Me está diciendo usted que me vaya de mi casa?
- Esta no es su casa, el banco se la ha quitado. Su marido, Bryan Cornish, ha pagado esta casa con el dinero robado de su trabajo. Todo esto no les pertenece, así que váyase. YA.
- Pero, quiero un abogado, quiero algo, yo no sabía nada…
No me dejaron terminar. Me cogieron por las manos y por los pies y me echaron afuera. Lo primero que hice fue buscar a mi marido, hasta que lo encontré en un motel a las afueras de la ciudad. Nada más verme empezó a reírse y yo le di una bofetada.
- ¡Eres un imbécil! ¿Cómo no me has dicho que estabas robando dinero? ¡Te odio!
- No te enfades, cariño, aquí arriba hay una habitación, puedes subirte un poco esa falda…
Le di una patada en sus partes íntimas y me tiró al suelo. Empezó a quitarme la ropa, yo no podía hacer nada… nada más que gritar, aunque nadie acudía a mis llamadas…
Me despierto. Estoy en la calle, en ropa interior. Hay gente pasando y mirándome. Yo me levanto y les grito:
- ¿Qué hacéis aquí? FUERA, no me miréis.
Me entraron ganas de llorar pero reprimí las lágrimas. Me fui corriendo al bar más cercano y pregunté donde estaba:
- Está usted al este de Nueva York.
No me lo podía creer: ¿Cómo había llegado hasta aquí? ¿Bryan, después de lo que me hizo, me trajo aquí?
Lo había perdido todo: mi casa, mi bonita y cara ropa, mi novio… no tengo nada. Sin él no soy nada. No tengo dinero, hasta que me acordé: mi madre. Tenía que hacer las paces con ella. Cogí un taxi y fui a su casa, llamé a la puerta, pero nadie me contestó, así que fui a la cabina de teléfono al lado de su casa (también me habían quitado el móvil) y marqué a la policía.
- Buenas, policía local de Nueva York.
- Hola, soy Tiffany Hammond, ha desaparecido mi madre, Rose Hammond, ¡tienen que ayudarme a encontrarla!
- Tranquilícese que miraré en los datos locales, no se preocupe.
¿Dónde podría estar mi madre? Era lo único que me quedaba en el mundo, todos me habían dejado tirada, no tenía amigos por mi actitud y lo que me hizo ayer mi novio fue deplorable, no quería volver a verlo más…
- Señorita, su madre…
- ¿¡QUÉ, DÓNDE ESTÁ MI MADRE?!
- Su madre ha sufrido un derrame cerebral esta mañana y no ha aguantado, lo siento mucho…
No. Esto no podía ser verdad. Colgué el teléfono y me fui corriendo, lejos, muy lejos. Llegué a una zona desértica, con cactus alrededor, no podía correr más, me tropecé con una piedra y me caí al suelo. Eché a llorar como nunca antes lo había hecho, no quería vivir, me quería morir en este mismo instante, mi vida no tenía sentido.
Me quedé mucho tiempo en el suelo, tanto que ni me acuerdo cuando pasó lo siguiente. Una chica rubia, como yo, con los ojos verdes me cogió y me montó en un coche. Allí me llevó hasta una casa, en medio del campo, y me echó en una cama. Cuando desperté de todo me dijo:
- Hola, soy Emily, te he visto tirada en el suelo y creía que te había pasado algo, me he preocupado mucho.
- Muchas gracias, yo soy Tiffany. ¿Dónde estamos?
- Estamos a unos 10 kilómetros de Nueva York.
¿10 kilómetros? Entonces, recorrí muchísimos kilómetros corriendo. Ella era muy guapa y estaba teniendo una sensación que nunca había tenido, incluso le dije:
- ¿Tienes novio?
- No, en verdad… no me gustan los chicos. Soy homosexual.
No me esperaba para nada esa respuesta, así que simplemente sonreí.
Los días pasaban y Emily y yo cada vez nos llevábamos mejor, hasta que un día pasó. Le di un beso y ella me lo devolvió. Nunca pensé que alguien me podría cambiar tanto como persona, pero ella lo había hecho.
Desde ese día vivimos las dos juntas como pareja. Ella no era rica, pero trabaja en el campo y conseguía lo justo para sobrevivir, así que yo también la ayudaba para ganar más dinero. Me gustó tanto la nueva vida que ni siquiera me acordé de mi marido, que posiblemente estaría buscándome, pero nunca lograría encontrarme.

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RELATO 8 - LA VIDA DE UNA CADENA DE FAVORES

5. RELATO 8 - LA VIDA DE UNA CADENA DE FAVORES

Buenas, soy Sebas, Sebastian Yanez, soy un joven de 20 años y vivo en la ciudad de Zaragoza. Nunca imaginé hasta tal punto que llegaría a esta situación. Hace un par de meses, más o menos unos 5 meses, un vecino del portal fallecía a causa de su vejez. Tanto me sorprendió la noticia que unos... Ver mas
Buenas, soy Sebas, Sebastian Yanez, soy un joven de 20 años y vivo en la ciudad de Zaragoza.
Nunca imaginé hasta tal punto que llegaría a esta situación. Hace un par de meses, más o menos unos 5 meses, un vecino del portal fallecía a causa de su vejez. Tanto me sorprendió la noticia que unos pocos días antes el señor quiso hablar conmigo. Era uno de esos días de primavera donde el sol brillaba más que nunca. Aquel día lo recuerdo con lágrimas en los ojos. Recuerdo perfectamente su última conversación que tuvo junto a mí.
-“Hijo mío, he visto en ti un ser especial, un don divino. Hace un tiempo me había fijado en cómo te comportas y tu don es ayudar buenamente a todo el que necesita ayuda. Tú ayudas tanto a conocidos como al primero que pasaba por tu lado y eso me gusta de las personas”
-Pero….señor. ¿Por qué me dice todo esto a mí? ¿Qué tengo yo que otra persona no pueda tener? Le pregunté.
-Joven, no me hagas preguntas, te he hecho venir hasta aquí para encomendarte una tarea que solo TÚ puedes cumplir.
-Dime señor, le dije con un tono entrecortado.
-Prométeme Sebastian, que a toda persona que necesite ayuda, le darás tu ayuda aunque no te hayan pedido consejo. Coge de la estantería de tu izquierda todos los libros que ves y léetelos. En ellos encontrarás el secreto de una buena vida de ayuda y servicio a los demás. Te ayudará muchísimo joven.
Aquella conversación me cambió mi vida por aquel entonces. Jamás me iba a imaginar que el vecino del portal me iba a pedir una cosa tan especial a un chico joven como lo soy yo. Cogí todos los libros de la estantería como me encomendó el pobre anciano y me puse a leerlos como nunca antes había leído un libro en mi vida y eso que me gusta leer.
Cuando ya terminé el segundo libro que me encomendó me propuse ayudar a la gente que tenía alrededor, conocida o desconocida, según lo que había leído. No supuse que unos libros iban a servirme para ayudar mejor a la gente pero estaba equivocado. Así que me digne a salir a la calle sin rumbo fijo y empecé a andar por las bonitas calles que tiene mi ciudad, Zaragoza.
Llegué hasta la plaza del Pilar, lugar importante de la ciudad, con unas vistas maravillosas como la Basílica del Pilar, el Ayuntamiento y demás edificios que hacen de la plaza un lugar turístico.
Antes de nada, opté por entrar a orar a mi Basílica del Pilar, como buen fiel que soy de mi virgencita, sin dejar atrás a nuestro redentor, nuestro Señor. Les encomendé el alma de mi vecino y les rogué que me dieran todas sus fuerzas para hacer el propósito que me dejó el anciano vecino antes de su fallecimiento.
Tras orar durante media hora salí de la Basílica y lo primero que veo es a una chica de 25 años sollozando porque su novio le había dejado entre la espada y la pared. Me acerqué a la chica con la intención de ayudarle y darle unos cuantos consejos para aliviar su dolor. Nos sentamos en una terraza del bar que hacía esquina y la chica me empezó a contar sus problemas. Me contó que su novio le dejó por otra chica mucho más bonita, que tiene mucho miedo que le destroce la vida porque en 2 ocasiones le propinó una paliza en la cual una de ellas casi le cuesta la vida y que le debía una pequeña cantidad de dinero. Tras escuchar estas duras declaraciones de la chica, se me paró el corazón por un instante y no pude mediar palabra alguna. Cuando ya tuve algo para poderle aliviar sus penas, le comenté lo siguiente:
-Nena, no llores, que la vida no acaba aquí, ya otro calmará con tus dolores. El chico que te hizo esto no merece tu amor, tenlo claro. Hazme el favor de dejarle claro las cosas y no le tengas miedo a este “chaval” que no merece de ti nada.
La chica al oír esto, se armó de valor y fue hasta su casa para dejarle claro como era este chico que le hacía de sufrir a más no poder.
Tras la conversación mantenida con la desconocida chica me puse a recorrer la ciudad en busca de nuevas ayudas solventando los problemas de la gente de la ciudad.
Tras andar durante un buen rato y montarme en el tranvía me bajé en el Parque Grande, lugar donde pasar un día espléndido y diferente del resto de la semana. Iba caminando alegremente y de repente me pareció ver a lo lejos un presunto asalto a 2 mujeres de avanzada edad. Mi vista no me falló y fue así como ocurrió. Me dispuse a correr hacia el lugar de los hechos y no me lo pensé 2 veces en ir detrás de los atracadores que habían robado los bolsos de las señoras. Agitado y sin aliento llegué a los 2 atacantes pero no sirvió de nada porque no pudo coger los bolsos. Sin embargo, no esperé que uno de ellos me propinara unos navajazos en el estómago hasta tal punto que tuvieron que venir un equipo de médicos con la ambulancia. Todos mis esfuerzos y ayudas no sirvieron de mucho costándome la vida por ello.
Estuve 2 meses y medio en la UVI, la noticia salió en la prensa con lo que había sucedido y con el testimonio de las 2 mujeres mayores y de los transeúntes que andaban por los alrededores. Lo bueno de todo ello es que la misma joven que ayudé con el tema de su ex novio me estuvo mandando cartas de ánimo y apoyo aparte de que me contara como le iba tras la conversación que tuve con ella. No solo la chica se preocupó por mí que todos que me apreciaban de verdad estuvieron atentos y preocupados por mi salud.
Os cuento que uno de los días de estos 2 meses y medio que estuve entre la vida y la muerte tuve un sueño con el que tuve una larga y tendida conversación con el difundo señor mayor que tuve por vecino. Lo que nunca imaginé y tal fue el hecho de que el hombre me viniera a mí a través de mi sueño es que viniera para darme un mensaje:
JOVEN SEBASTIAN, LO QUE NO TE CONTÉ ES QUE ACUDÍ A TI PARA QUE HICIERAS UN ENORME SACRIFICIO QUE ES LO QUE TIENE LA “CADENA DE FAVORES” QUE YO COMO PERSONA MAYOR YA DEJÉ DE HACER.
Tal fue el hecho que me sorprendió todavía más que comprendí que esta situación me llegó a mis carnes para que entendiera el valor de la vida. No se me olvidará hasta que el Alzheimer se apodere de mí mente.
CONSEJO: Todo lo que hagáis en esta vida, os será devuelto y recompensado. No esperéis nada a cambio. Así es la CADENA DE FAVORES de esta bendita vida.

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RELATO 3 - TE DEJO EN LIBERTAD

6. RELATO 3 - TE DEJO EN LIBERTAD

En una casa digna vive un joven llamado Alex, un chico muy guapo de unos ojos verdes como esmeralda, Un cabello marrón que de lo lejos se podría ver color oro y una piel blanca como las nubes y delgado. Un chico totalmente rebelde, en realidad no lo era pero sus padres eran tan exigentes que así... Ver mas
En una casa digna vive un joven llamado Alex, un chico muy guapo de unos ojos verdes como esmeralda, Un cabello marrón que de lo lejos se podría ver color oro y una piel blanca como las nubes y delgado. Un chico totalmente rebelde, en realidad no lo era pero sus padres eran tan exigentes que así lo catalogaban lo que sucedía era que Alex era gay. Al Alex Cumplir los 18 años de edad y graduarse decide dar paso a su verdadera forma de ser. Les confiesa a sus padres de que era Gay, lo echaron de la casa. Alex se iba hacia la Capital, ya que le habían contado que ahí había más hombres como él. Mientras en La Capital se encontraba un joven Llamado Michael, un joven alto y de cuerpo definido, unos ojos azules como el mar y un cabello negro como el carbón. Un chico totalmente inocente de unos 19 años. Michael solo quería complacer a su madre que quería que fuese mormón.
Mientras Alex ya cumplía su primer día en la ciudad conoce a su vecino llamado Eduardo un hombre gay, de unos 30 años un poco locos que abusaba de las drogas y del sexo. Pero a pesar de todo eso era un hombre bueno y amable. Alex no conocía a nadie así que acepta la invitación de Eduardo de salir a conocer los mejores lugares de ambiente de la cuidad.
Ya Alex llevaba una semana en la capital y ya había tenido sexo con aproximadamente 7 hombre diferentes que él ni su nombre sabia y probado todas la drogas habidas por haber. Eduardo tenía muchas amistades del ambiente y se reunía con ellos todos los miércoles y pues ese día él se mantenía sobrio y tranquilo porque no quería que su amigos pensaran que él era un fracasado. Ese día a Eduardo le tocan la puerta y el con un bóxer muy llamativo y una banda en el cabello abre la puerta y era Michael que venía para hablarle sobre Dios. Eduardo nunca atendía a estas personas pero noto algo especial en Michael la forma en que Michael miraba el cuerpo de Eduardo era de una manera curiosa pero a la vez tímida. Eduardo sabía que él era gay, algo que por la mente de Michael nunca había pasado. Eduardo le invita a pasar y coquetea para confirmar si en realidad sus sospechas eran ciertas. Eduardo invita a Michael a la reunión de la noche para que hablara de su religión y le informara a unos amigos. Pero en realidad Eduardo quería ayudarlo a descubrirse. Michael le dice que no podrá, con cierto temor a que la inquietudes que comenzaba a tener fueran ciertas.
Llega la noche los 5 amigos de Eduardo ya están ahí y llega Alex su nuevo amigo que se había convertido prácticamente en un chico de la vida fácil. Y todos comparten y hacen a Alex parte del grupo. Ya luego de unas risas e historias se sientan en la mesa a comer, cuando de momento Tocan el timbre y era Michael. Eduardo lo mira con cara de que sabía que iba a llegar pero a la vez sorprendido ya que Michael no venía con su vestimenta de mormón si no como un chico normal. Le invita a pasar. Alex lo ve entrar por la cocina y se sorprende al ver lo guapo que es y lo hermoso que se veía. Pero obviamente mientras todos comían Alex pensaba como llevarse a la cama a este chico tan tímido y reservado. Ya eran las 10 de la noche, Michael se retira porque ya era tarde, Alex se ofrece a acompañarlo hasta su casa. Alex saliendo de la casa se le arrima a Michael a lo que él se pone nervioso. Pero lo rechaza porque él no quería solo una noche él quería enamorarse ya que quería explorar su sexualidad. A lo que Alex lo mira a los ojos y ve en sus ojos la ternura e inocencia que hace unas semanas tenía. A lo que le pide disculpas y Michael accede. Dos días después ya era la mañana, y Alex apenas llegaba de su noche loca llena de sexo y alcohol y a lo lejos ve a Michael caminar a lo que medio borracho corre hacia el llamándolo. A lo Michael al verlo ya se imagina un poco de lo que hacía Alex y le ofrece un café para que se mejore de su borrachera. Michael decide faltar al trabajo para ayudarlo porque se dio cuenta que solo no estaba borracho sí que también estaba drogado. Luego que Michael lo cuidara toda la mañana, llega la tarde y Alex ya está en sí. Y observa a Michael como lo cuidaba a lo que a él le pareció bonito. Y comenzaba a sentir algo por Michael y Michael ya sabía que detrás de ese chico perdido había un gran corazón. Alex decide dejar todas las cosas malas y pasar más tiempo con Michael. Ellos salieron por unas semanas hasta que decidieron dar el paso a la relación. Todo era perfecto, Michael se va a vivir con su novio al que ama, esa primera noche que dormirían juntos Alex lo recibe con una cena romántica ya que quería que su amado se sintiera cómodo. Michael y el, ya estaban como una pareja estable. Hasta que a la vida de Alex vuelve Eduardo y lo invita a una de sus famosas fiestas y el accede solo si Michael va. Van a la fiesta y Alex deja a un lado a Michael. Le reclama que estuviese besando a otro chico. Y le dice que no moleste. Michael se va y no se hablan. Pero Michael lo amaba tanto que su enojo no duro más de una semana. Al volver se encuentra a Alex en el suelo con una carta llorando en el suelo. Michael le pregunta que le pasa a lo que él responde que lo amaba demasiado y Michael le dice que el también pero que eso no era motivo para que llorara así. Cuando Alex le revela que que tenía VIH. Michael no sabe que decir solo sale corriendo mientras Alex le suplica. Michael llora desconsolado fuera de la casa. Luego que se calma y va a donde el a decirle que hoy en día se puede controlar a lo que Alex le dice que no lo toque porque no quiere infectarlo. A lo que Michael le dice que no importa que el lo ama y que lo abrazara. Pasan días y Alex se enferma y Michael lo cuida con mucho amor. Alex le pide un favor que le compre un jugo. Michael va a la farmacia que está un poco lejos ya que ese jugo no lo había en la farmacia de la esquina. Cuando Michael vuelve contento se encuentra a Alex colgando del techo. Michael llora desconsolado por que no podía creer que perdió a su amor. Al lado había una carta que decía
Mi amor, quiero que sepas que te amo y por eso no quiero atarte a una vida llena de sufrimiento por eso desde hoy te dejo en libertad. Te estaré amando y observando desde lo alto. Te Amo.

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RELATO 6 - UN ARCOIRIS TRAS LAS TINIEBLAS

7. RELATO 6 - UN ARCOIRIS TRAS LAS TINIEBLAS

Estaba emocionada, mi primer viaje a otra ciudad, el camino era largo, la ciudad estaba como a unas doce horas de mi casa, pero valía la pena, estaríamos allá por toda una semana disfrutando de un hermoso paisaje tropical. Salimos hacía el paraíso muy temprano eran las 6:30 am si bien recuerdo... Ver mas
Estaba emocionada, mi primer viaje a otra ciudad, el camino era largo, la ciudad estaba como a unas doce horas de mi casa, pero valía la pena, estaríamos allá por toda una semana disfrutando de un hermoso paisaje tropical.
Salimos hacía el paraíso muy temprano eran las 6:30 am si bien recuerdo, no quería dormirme ni cinco minutos porque quería ver y contemplar todo lo que en el viaje se presentase. Aún no veía nada nuevo, puesto que acabábamos de salir y ya todo era conocido para mi, fue cuando pasamos los 150km que empecé a ver cosas nuevas, casas, edificios, campos, muchos árboles era todo hermoso y se iba poniendo más hermoso aún, entramos por un lugar donde todo era cuesta arriba y habían muchas curvas el dato de que la ciudad donde iríamos estaba en una loma no lo conocía igual sabía que era un lugar hermoso por las fotos que había visto, duramos un buen tiempo subiendo y subiendo hasta que de repente el auto empezó a tener problemas, mi papá rápidamente lo estacionó en el frente de una gran casa que parecía abandonada.
Estaba asustada porque en un lugar así, una casa abandonada sola, donde en sus alrededores solo veía árboles y el resto de la calle pues era un poco aterrador, pero estaba con mi familia así que no había nada que temer, mi papá reviso el auto para ver qué pasaba y se dio cuenta que algo estaba mal, pero no sabía cómo repararlo ya que lo que le faltaba había que comprarlo y estábamos algo retirados de un taller mecánico, así que nos sentamos en la acera a esperar si pasaba alguien quien nos pudiera socorrer, minutos después sale de la casa un señor con dos niños y un joven y nos preguntaron que si se nos ofrecía algo, mi papá les explicó lo que pasaba y ellos nos dijeron que estaban cuidando esa casa porque el dueño tenía varios años fuera del país, entonces luego el joven se ofreció a ir a un taller en su motor a buscar la pieza que faltaba.
Cuando el joven llegó como dos horas después intentaron poner la pieza pero el auto no encendía ya yo me estaba desesperando, así que mi papá llamó a su hermano quien nos estaba esperando en Galindo (Ciudad donde iríamos a vacacionar) para que nos fuese a ayudar, mientras el llegaba nos pusimos a hablar con los señores y los niños que por cierto eran todos muy simpáticos, el día se estaba oscureciendo y aun mi tío no llegaba.
Cuatro horas después llegó mi tío en su camioneta, la decisión que tomaron fue dejar el auto en casa de los señores y nosotros irnos con mi tío y al finalizar las vacaciones ir a recoger el auto, y así nos fuimos ya era de noche, nos tardamos cuatro horas más en llegar a Galindo, llegamos como a las 2:00Am y pues lo único que hicimos fue comer algo y dormirnos, ese día estuvo prácticamente perdido.
Las verdaderas emociones sucedieron al día anterior ya empezaba a notar el ambiente nuevo, todo era tan maravilloso y hermoso, nos bañamos en las piscinas y en los ríos, visitamos las playas, los museos, las casas abandonadas todo fue maravilloso, hasta se me había olvidado lo que pasamos en el viaje, todo lo que vivimos ahí valió la pena.
Pasó la semana y pues nos fuimos de nuevo, mi tío nos llevo hacia donde estaba el auto, le cambiaron bien la pieza y pues el auto funcionó y gracias a dios nos fuimos alegres de haber tenido unas excelentes vacaciones.
Con eso aprendí que después de la tormenta siempre sale un arcoíris.

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RELATO 5 - "ESTO ES PARA TI, AFORTUNADO LECTOR"

8. RELATO 5 - "ESTO ES PARA TI, AFORTUNADO LECTOR"

"Estoy sentado en la cama de mi habitación, viendo la lluvia caer por mi ventana. Escucho música lenta. Típica escena de película. Solo falta que comience a cantar en voz baja y que lágrimas corran por mis mejillas. Pero no estaría mal en este momento, así me siento, eso quiero hacer. Gran... Ver mas
"Estoy sentado en la cama de mi habitación, viendo la lluvia caer por mi ventana. Escucho música lenta. Típica escena de película. Solo falta que comience a cantar en voz baja y que lágrimas corran por mis mejillas. Pero no estaría mal en este momento, así me siento, eso quiero hacer.

Gran parte de mis amigos me dicen que soy muy sensible para ser hombre, no me molesta, porque ellos no entienden, son muy machistas para hacerlo. Ser hombre no significa ser una roca.

Hoy siento como si todo por lo que alguna vez luché, sufrí, por todo lo que alguna vez viví, ha vuelto. Ha llegado a mi para darme fuerzas en este momento.

Hoy ocurrió algo que no planeé jamás, que no estaba previsto, que nunca creí que pasaría. Hoy, conocí a mi hija.

Tres años atrás, en época de invierno, a eso de las cinco de la tarde, recibía la mejor y peor noticia que seguramente recibiré a lo largo de mi vida. Mi esposa estaba embarazada... Habíamos luchado demasiado para tener un hijo. Sonrisas sinceras y falsas al tiempo salían de mi boca. Este secreto que llevo guardado es algo que me tiene atormentado por mas de 4 meses. Había llegado el momento de hablar, no podía seguir callando por mas tiempo. Menos en ese momento. No podía ser tan egoísta.

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Tengo que ser fuerte, tengo que hablar, -me digo a mi mismo. No puedo seguir mintiendole a ella, a la única persona que tengo en el mundo. Lo que haré será un acto de valentía y cobardía a la vez, porque esto debí haberlo hecho mucho antes.

- Lucía, necesito hablar contigo.
- ¿De qué mi amor? Seguro que lo que me tienes que decir no es mas importante que esto. Mira, le compré unas cositas al bebé, ¿no te parecen lindas?
- Están hermosas mi vida, pero lo que tengo que decirte es más importante.
- Dime, te escucho. (se acomoda en el sofá)

- Necesito hablar sobre algo que he venido ocultando unos meses atrás, necesito que me comprendas y que me entiendas, porque lo que te voy a decir es algo que cambiará nuestras vidas para siempre.
- Me estás asustando Samuel, ¿Qué pasa? (se toca la barriga)
- Estuve en control médico hace unos cuatro meses, y el doctor me mandó a hacerme unos exámenes de sangre, y pues... mi amor... (mis ojos se ponen llorosos)... tengo SIDA.

Ella me mira fijamente, se levanta del sofá. Sus ojos se ponen rojos, no se si es de tristeza o de rabia. Tal vez ambas. Levanta su mirada al techo por unos segundos. Cuando fija sus ojos de nuevo en los míos, los veo inundados de lágrimas. Me da un beso en la mejilla y me da una cachetada. Luego, se desmaya.

Corro con ella para el hospital. Yo soy muy nervioso, me tiembla todo. Trato de reanimarla pero no me da señales de querer abrir sus ojos. Está respirando pero aún estoy muy asustado. Llegamos al hospital, la tienden de inmediato y alrededor de 35 minutos después me comunican que esta estable, que su presión se había bajado, pero que ella y mi bebé estaban bien. Suspiro de alivio.

Luego de unas horas el médico le da de alta, ella no dice ni una palabra.

- Hola mi vida, que bueno que estés bien!
- ¿Luci?, se que esto es por mi culpa, que esta noticia no es de las que le das a tu mujer embarazada, pero entiendeme! No podía seguirlo ocultando.

Ella no abre su boca para nada.

De camino a casa es lo mismo, simplemente va sentada acariciando su barriga y mirando a un punto fijamente. Yo me resigno.

Cuando llegamos al apartamento entra a nuestro cuarto. Saca una maleta del closet, me mira y me dice que empaque mis cosas. Que no me quiere volver a ver jamás en su vida, que por mi culpa su vida probablemente estaría arruinada, porque nuestro bebé de tan solo dos meses y medio seguramente nacería con la misma enfermedad que yo "les contagié". Que no quería que yo abriera mi bocota para decir nada, que cogiera todas mis cosas y me largara inmediatamente.

Ella es una mujer muy terca y seria en lo que dice, pero esa no es una petición a la que tu fácilmente te puedes resignar. Sin embargo, al ver que estaba alterándose con mis súplicas, decidí hacer lo que me pedía.

Esa noche recuerdo que dormí en la calle, no tengo familia, ellos fueron todos asesinados cuando yo era un niño por un grupo de la guerrilla. Fuí criado en una casa de niños huérfanos. Y el resto de mi infancia, son cosas que no quiero recordar.

Luego de varias noches en la misma situación decidí volver, pero para mi gran sorpresa, ella ya no estaba. Se había ido, con mi hija, con mis sueños, con mi esperanza, con mi vida.

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Volviendo al día de hoy, ya no todo parece tan gris. Hoy una luz ha iluminado a este hombre. Hoy después de tres años recibí una hermosa visita. No se como sabe donde vivo ahora, no se como me encontró, no se nada. Solo sé que me dio el mejor regalo que pudo haberme dado alguien. Lucía, me visitó, con mi hija; Juliana. Solo tiene tres añitos, pero es hermosa, habla bastante y tiene un parecido a mi, aunque tiene mucho mas de Lucia.

Ayer estaba en esta misma situación; sentado en la ventana, viendo llover (en Bogotá no es nada raro), y escuchando el mismo tipo de música. Pero hoy, hoy es diferente, porque hoy quiero llorar, de felicidad. Porque se que no me queda mucho tiempo de vida. Puede que a ellas dos sí, o no lo se. Hoy no me importa lo que pase conmigo, no se si moriré mañana, en una semana o en un mes. Lo que realmente se, es que lo haré feliz, porque recibí el perdón de mi esposa, porque pude conocer a mi niña y porque lo que algún día me causó tanto dolor, hoy me da felicidad.

Sé que moriré, sé que tengo poco tiempo, pero me siento mas vivo que nunca, a pesar de los errores que cometí en mi pasado, me siento feliz, me siento lleno. Por eso estoy escribiendo esto, bueno, me encanta escribir, pero esta carta es para el primero que se la encuentre, para que conozca un poco de la vida de un desconocido. Para que tenga una historia en su mente de un hombre que vivió feliz y a pesar de los problemas que tuvo en su vida, dentro de poco, morirá feliz. Quiero agradecerle a usted, al que está leyendo esto, por leerlo hasta el final, gracias por permitir que lo que siento en este momento sea apreciado por alguien. Solo pienso y escribo, tan solo dejo que mis sentimientos viajen a través de mi sangre, desde mi corazón hasta mis dedos, y que estos hablen por mi. Eso es escribir para mi, en sentir, es plasmar en un papel parte de mí mismo, es volver a nacer, es llorar, es reír, es vivír.

Mi nombre es Samuel Díaz Jiménez, tengo 28 años, me encanta escribir y leer, vivo en una pieza arrendado, estudio Derecho gracias a una beca, trabajo de noche como mesero, tengo una hermosa hija llamada Juliana, y una esposa excepcional; Lucía, tengo SIDA, voy a morir pronto... y soy feliz."

Tomo la carta, la doblo. Salgo a la calle y la pongo en un paradero de buses con una piedra encima para que el viento no se la lleve. Bien grande en la parte de adelante le escribo "Esto es para tí, afortunado lector."

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RELATO 4 - SIN TITULO

9. RELATO 4 - SIN TITULO

Habia una vez una niña que vivia en una ciudad llamada Roculior Ubicada en el Norte de Canada,Esa niña llevaba como nombre Mila tenia cabellos rojizos y unos ojos verdes preciosos como 2 bellas piedras, ella era muy curiosa y le gustaba meterse en problemas junto a sus amigos Max y Zuzan, todo... Ver mas
Habia una vez una niña que vivia en una ciudad llamada Roculior Ubicada en el Norte de Canada,Esa niña llevaba como nombre Mila tenia cabellos rojizos y unos ojos verdes preciosos como 2 bellas piedras, ella era muy curiosa y le gustaba meterse en problemas junto a sus amigos Max y Zuzan, todo el vecindiario los odiaba y sobretodo a Mila que era la lider del grupo por asi decirlo,ella podia manipular a Max y Zuzan a su conveniencia.

Un Buen día A Mila se le ocurrio visitar la casa Okonel pero habia un grave problema y es que esa casa tenia una historia y es que en ella vivia una hermosa señora que murio quemada por todos los vecinos supuestamente por ser una bruja ,Mila por su maldita curiosidad le dijo a sus amigos que por favor la acompañasen a visitar esa casa ellos obviamente se negarón pero Mila con su astucia como pudo invento una historia falsa y poco creible aun asi los tontos de Max y Zuzan le creyerón y accedierón a hacer lo que ella queria .

Rapidamente acudierón a la casa en donde con temor entrarón por la puerta y Bang! Se cierra de golpe ellos empiezan a gritar como locos del miedo pero nadie del vecindario les hizo caso simplemente porque pensarón que eran travesuras que ellos solian hacer .

La casa se incendio derrepente y se empezarón a escuchar horribles gritos,Max y Zuzan lograrón salir pero Mila se quedo atrapada ahi en donde murio rostizada como un pollo por querer saberlo todo.

A partir de ese día todo el que entra en la casa muere quemado y nadie se a atrevido a entrar ahi debido al temor...

FIN

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RELATO 10 - MUERTE EN OTOÑO

10. RELATO 10 - MUERTE EN OTOÑO

Como en otoño, cada hoja cae y vuela por todo el pueblo, nadie sabe su destino y nadie conoce el árbol de donde vino, pero todos saben que volara y se perderá en el infinito. Como cada hoja del otoño, van cayendo uno a uno mis sueños rotos, mis más amados pensamientos, en un frio inverno... Ver mas
Como en otoño, cada hoja cae y vuela por todo el pueblo, nadie sabe su destino y nadie conoce el árbol de donde vino, pero todos saben que volara y se perderá en el infinito. Como cada hoja del otoño, van cayendo uno a uno mis sueños rotos, mis más amados pensamientos, en un frio inverno abrasador, donde el cobijo no es mas que un simple recuerdo del pasado, que no volverá así lo pida con todas mis fuerzas, mis latidos se hacen cada vez mas débiles, mis pasos ya no tienen fuerza, estoy muerto en vida, caminante son mis recuerdos, pero mi animo esta mas que muerto, mi alma se desmorona cada vez mas, y ahora me ahogo en el mar de la perdición, veo a todas partes, pero solo hay oscuridad, sé que llorar no servirá de nada. Ahora mis lágrimas son como hojas y mi cuerpo ahora es como un viejo árbol, nadie piensa que es importante, y ya no tiene vida. Así estoy yo, muerto ya.
¿Cómo comenzó todo? ¿Cómo llegue aquí? Ni yo mismo puedo recordarlo todo, pues mi mente se ha ido a otra parte, murió cuando sufría en una tortura llamada vida, recuerdo pocas cosas, pero los recuerdos allí están, me persiguen cada día. Recuerdo cuando era niño, mi madre era buena, siempre muy atenta con nosotros. Su sonrisa era amplia, y con su cariño nos crio hasta hacernos grandes, no solo en tamaño, sino también en corazón. Recuerdo también a mi padre, él siempre le pegaba a mama. Yo solía verla llorar en la cocina, y nunca le decía nada, debí consolarla. Una de esas golpizas fue tan fuerte que mi mama quedó en silla de ruedas, en ese momento todo se complicó, ya casi no comíamos y varios de mis hermanos se fueron de la casa.
Poco tiempo después de que mi mama quedara en silla de ruedas, mi padre murió, luego de eso sí que quedamos solos, nuestra vida transitaba caminos con muchos obstáculos, mamá vendía comida, pero el dinero era tan poco que apenas podíamos mantenernos. Cuando tenía 12 años llego el invierno, las ramas de los árboles se movían sin cesar, el frio avasallante nos cubría y nos hacía temblar, en nuestras mentes el miedo circulaba libremente y no nos dejaba pensar, en ese momento me escape de la casa, a diferencia de mis hermanos, yo quería ser alguien que pudiera ser recordado, alguien importante, por esa razón estudie gerencia por mucho tiempo, trabaje en un banco por 10 años, pero durante ese tiempo jamás fui feliz. Varias veces intente acabar con mi vida, pero no podía hacerlo, no tenía el valor, sí que era un cobarde, bueno, no puedo decir otra cosa, ahora también lo soy, recuerdo un día, bastante especial, un clásico día de otoño, las hojas caían y volaban como querían, no tenían rumbo, se desaparecían en el infinito, yo tome un cuchillo, frio como el invierno mismo, filoso como las mentiras que me han traído hasta aquí, me iba a cortar el cuello, debía acabar con esta tortura, pero una vez mas no pude, ella llego, si, una chica, la más hermosa que he visto, su cabello, oscuro como noche estrellada, caía en perfectas ondas, sus labios, tan rojos que quería besarlos y sus ojos, tan azules como el infinito océano, en cuyas aguas quería nadar eternamente. Que suerte que ella llego, porque me iba a despedir de la vida sin conocer el amor.
Por instantes mi vida fue perfecta, ella me hizo feliz, sonreía al infinito, veía la vida de una manera diferente, y nuestro amor tuvo el más bello fruto, una hija, una pequeña preciosa, recuerdo que solía verla durante mucho tiempo para ver si era real.
Mi esposa y yo fuimos fui felices durante 10 años. Fueron muchas temporadas donde el inverno no pudo inundar lo que el otoño había iniciado. Pero como todo ciclo, este se repite, y el invierno siempre llega de vuelta, llega congelando todo a su paso, y destruye más que una guerra. Una enfermedad, eso acabo con mi vida, cáncer, así se llamaba, y no la tenía yo, la tenía mi esposa, se fue deteriorando poco a poco, y aunque recuerdo haber rezado miles de veces para que se curara, no daba resultado, para mí siempre fue bella, no me importo que no tuviera cabello, nunca deje de amarla, y aunque sabía que el final estaba cerca, ninguna mañana deje de decirle te amo. Cada día empeoraba su enfermedad, ya apenas podía hablar, ella se despidió de mí, yo le di un beso y eso fue todo.
El ultimo día de otoño, ella me dejo, se fue, era temprano, ese día las aves no cantaron, el sol no salió como de costumbre, y la vi allí tirada, sentí que había muerto con ella, todos mis deseos, mis ganas de vivir, quedaron allí, tirados en el frio suelo que contenía mi llanto desenfrenado.
Los años siguientes me encargue de mi hija, nunca me volví a enamorar, sentía que mi esposa aún estaba viva, y así estaba, dentro de mí, en mi corazón ,ella estaba allí, más viva que nunca y sonriéndome como siempre lo hacía, ¿porque la vida es tan dura? Suelo ver personas tan felices en todas partes, pero a mí la vida me ha golpeado duramente.
Mi hija se casó a los 18 años, y allí estaba yo, en el mismo lado de la cama, pero sin nadie al lado, y así fue como las gotas que contenían las nubes de invierno, fueron cayendo una a una en una tormenta desenfrenada que arrastro mis más profundos sentimientos, todo lo que veía era soledad, todo lo que sentía era temor, ya no sabía que hacer. No solo el recuerdo de mi familia me hacía querer estar muerto, yo tenía un secreto. El secreto por el que me he intentado suicidar más de 10 veces, y todo empezó cuando era niño, luego de la golpiza que mi papa le dio a mi mama, yo hice algo muy malo, yo, mate a mi padre, con un viejo rifle que el guardaba, sé que no debí hacerlo, sé que debo estar muerto por eso! No merezco la vida habiendo terminado con la de un ser querido, el fantasma del pasado me persigue, sigue mis pasos, y no me deja nunca, y aquí estoy, solo como nadie más, vacío como un árbol seco. Vivo mi pesadilla, lo siento papa, no quise hacerlo! Perdóname, siento mucho que las cosas terminaran así. Sé que pronto voy a morir yo también, y miren, de nuevo es otoño. Tal vez en una de esas hojas, este volando ahora mismo mi espíritu, volare hasta lo más alto, hasta luego perderme y así desaparecer.

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