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***compilación de 12 partes corporales robadas***

***compilación de 12 partes corporales robadas***

  • Lista creada por ronaldvc.
  • Publicada el 08.08.2010 a las 00:06h.
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Último acceso 17.08.2011

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A los humanos nos gusta coleccionar artículos extraños, y en ocasiones esa afición puede traspasar la frontera de lo comprensible para alcanzar el reino de lo necrológico. Sin ir más lejos esta semana el popular diario británico Times ha publicado una compilación de 12 partes corporales robadas, que seguramente os sorprenderá por curiosa, aunque no estemos en Halloween

Estos son los elementos de la lista. ¡Vota a tus favoritos!

Corazón de Ana Bolena.

1. Corazón de Ana Bolena.

Enrique Octavo, el hombre que no perdía la cabeza por las mujeres sino que lograba que ellas la perdieran a manos del verdugo, también aparece en la lista. ¡Qué se lo pregunten a Ana Bolena! Su único pecado fue no darle a Enrique un hijo varón, así que el rey la acusó de adulterio, la arrestó y... Ver mas
Enrique Octavo, el hombre que no perdía la cabeza por las mujeres sino que lograba que ellas la perdieran a manos del verdugo, también aparece en la lista. ¡Qué se lo pregunten a Ana Bolena! Su único pecado fue no darle a Enrique un hijo varón, así que el rey la acusó de adulterio, la arrestó y la decapitó en la Torre de Londres en 1536. Parece ser que Enrique VIII no tenía la conciencia muy tranquila, así que pidió que se le extrajera el corazón, el cual guardó en una urna y ocultó en una iglesia de Suffolk, donde permaneció hasta que fue encontrado en 1836, tras lo cual se enterró bajo el órgano de aquella iglesia.

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Cabeza de Pancho Villa

2. Cabeza de Pancho Villa

EL SÁBADO 6 DE FEBRERO DE 1926, EL DIARIO INDEPENDIENTE, EL CORREO DE PARRAL PÚBLICÓ A OCHO COLUMNAS: "FUE ROBADA LA CABEZA DEL CÉLEBRE GUERRILLERO FRANCISCO VILLA" En la primera corrida del tren, el general Durazo se embarcó rumbo a la estación de Jiménez, llevando al Cabo Figueroa con la... Ver mas
EL SÁBADO 6 DE FEBRERO DE 1926, EL DIARIO INDEPENDIENTE, EL CORREO DE PARRAL PÚBLICÓ A OCHO COLUMNAS: "FUE ROBADA LA CABEZA DEL CÉLEBRE GUERRILLERO FRANCISCO VILLA"


En la primera corrida del tren, el general Durazo se embarcó rumbo a la estación de Jiménez, llevando al Cabo Figueroa con la caja y una maleta.

Al llegar tuvieron que esperar el tren del sur, que los llevaría a Ciudad Juárez, pero arribó primero el Tren del Norte, entre el pasaje venían dos divisionarios: Arnulfo R. Gómez y Santiago Piña Soria, éste último era jefe militar de Chihuahua.


UN NEGOCIO DE 25 MIL DÓLARES

A ambos les extrañó ver en los andenes al general Durazo, el general Piña bajó del Pullman para investigar, lo llamó a su presencia; el general Durazo, urdiendo una salida, mientras sacaba de la bolsa de su camisa el panfleto donde le dijo: Que traía un negocio que les daría a ganar mucho dinero. 25,000 dólares para cada uno.

Mientras leía el papel de la recompensa por la cabeza de Villa, el general Santiago Piña, el general Durazo ordenó a Figueroa que sacara el cráneo de la cabeza, cuando Piña Soria terminó la lectura vio lo que le mostraba Durazo, con entusiasmo ¡una calavera humana!.

El general Arnulfo Gómez, al ver desde la ventanilla los ademanes de enojo y desesperación de su homólogo, bajó y fue hasta ellos. Al ver aquel cráneo Gómez y Piña sometieron al general Durazo.

Arnulfo Gómez al ver el cráneo tuvo un terrible presentimiento, lo que había visto era su propia cabeza, que al poco tiempo cercenada también rodaría a los pies de quien lo mandara ultimar ¡Álvaro Obregón!.

Piña Soria, le hizo ver a Durazo el error que había cometido y le advirtió que si no se deshacía inmediatamente de ese despojo sería pasado por las armas, pues no quería que se viera inmiscuido el Ejército en semejante estupidez.

Que como se iba a presentar en Estados Unidos asegurando y comprobando con una calavera que él había matado a Villa, y quería tal recompensa, cuando en Estados Unidos ya sabían del asesinato de Villa.


LA CABEZA NUNCA SALIÓ DEL PAÍS

Por órdenes del presidente Harding, muy asustado Durazo le ordenó a Figueroa que enterrara el cráneo en el rancho El Cairo, que se había adjudicado entre Salaices y Villa López.

Hasta 1961 se supo el lugar preciso donde fuera sepultado el cráneo, por los nietos del cabo Figueroa, que vinieron y depositaron ofrendas florales en el sitio exacto.

En los setentas, el Gobernador Don Manuel Bernardo Aguirre le erigió el mejor monumento para el General Villa, una escuela secundaria, con el nombre de General Francisco Villa, "sobre el lugar indicado".

El cráneo del genial guerrillero jamás salió de la región, está a siete leguas en línea recta de su cuerpo, que continuaba en el Panteón de Dolores.

Fue en el gobierno de Luis Echeverría Álvarez, que emitió el siguiente decreto, por el que se ordenaba se procediera a exhumar y trasladar los restos del general de la División del Norte Francisco Villa, del Panteón Civil de la ciudad de Parral, Chihuahua, al monumento de la Revolución de la Cd. de México, el 24 de septiembre de 1976.


ALGUNOS HISTORIADORES AFIRMAN

Que la cabeza de Villa está en poder de un médico norteamericano, millonario, que pudo darse el lujo de comprar el cráneo del invasor de Columbus.

Lo cierto es que el cadáver de Pancho Villa se encuentra decapitado y que tal profanación realza la memoria del Napoleón mexicano.

Lo anterior demuestra que Pancho Villa fue ¡un fuera de serie!, un gigante, que aun después de muerto sus enemigos se ocuparon de decapitarlo.

Este acto vil y cobarde, enaltece al nombre y la figura del hombre más brillante que dio la Revolución Mexicana.

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Pene de Napoleón

3. Pene de Napoleón

Existe cierta fijación popular con el pene de Napoleón, desde que supuestamente se lo cortaran durante su autopsia en 1821 para entregárselo a un sacerdote corso. Como no se tuvo la precaución de conservarlo en formol, la "cosa" ha quedado más tiesa que una mojama, por lo que hay quien dice que... Ver mas
Existe cierta fijación popular con el pene de Napoleón, desde que supuestamente se lo cortaran durante su autopsia en 1821 para entregárselo a un sacerdote corso. Como no se tuvo la precaución de conservarlo en formol, la "cosa" ha quedado más tiesa que una mojama, por lo que hay quien dice que se trata de un trozo de cuero, una anguila reseca o incluso un trozo de cecina de buey.

En 1977 un urólogo estadounidense compró la reliquia por 3.000 dólares, y en la actualidad pertenece a su hija. Si te interesa puede ser tuya... ¡por 100.000 dólares!

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Cerebro de Einsten

4. Cerebro de Einsten

En los 55 años que Einstein lleva muerto, muchos científicos han tratado de descubrir qué lo hizo tan inteligente. Pero nadie ha tratado tanto como el patólogo Thomas Harvey, quien perdió su trabajo y su reputación tratando de resolver el enigma del genio de Einstein. Harvey nunca halló la... Ver mas
En los 55 años que Einstein lleva muerto, muchos científicos han tratado de descubrir qué lo hizo tan inteligente. Pero nadie ha tratado tanto como el patólogo Thomas Harvey, quien perdió su trabajo y su reputación tratando de resolver el enigma del genio de Einstein. Harvey nunca halló la respuesta, pero a través de una curiosa secuencia de eventos, sus actos ayudaron a transformar nuestro entendimiento de cómo trabaja el cerebro.

¿Cómo ocurrió esta peculiar historia que envuelve un genio muerto, su cerebro robado, un científico tramposo y una loca idea que resultó no ser tan loca?

El genio, Einstein, murió el 18 de abril de 1955, en el hospital de Princeton, New Jersey. La ciudad, normalmente tranquila, se vio de pronto invadida por reporteros, científicos notables y gente común con el único deseo de estar cerca de un gran hombre, aunque ya estuviera muerto.
Michael Paterniti, un escritor que ha hecho bastante investigación sobre ese día, dice que fue como la muerte de un profeta. Thomas Harvey fue el encargado de realizar la autopsia del genio. Durante el procedimiento le sacó el cerebro para examinarlo, algo considerado de rutina, pero luego, en lugar de volverlo a poner en el cráneo, Harvey lo dejó en un recipiente con formaldeído.

El hecho es, cuenta Paterniti, que Harvey se quedó con el cerebro de Einstein en circunstancias muy sospechosas. El patólogo dijo luego que fue el hijo del sabio quien le dio permiso para quedarse con el cerebro, pero la familia negó luego esta versión.

Esto le costó a Harvey su trabajo y su reputación, ya que fue denunciado por varios de sus colegas. El afrontó la crisis, pero no devolvió el cerebro. Su justificación, sigue contando Paterniti, es que lo hizo por "su sentido del deber para con la ciencia".

"El creía que su papel era preservar el cerebro de Einstein para ponerlo en manos de los mejores neuroanatomistas, quienes deberían averiguar cuál es la clave en la configuración del cerebro de un genio" dice Paterniti.

El escritor pudo hablar con Harvey cuarenta años después, y le preguntó por el cerebro del físico. En el teléfono, Harvey aceptó devolverlo a Evelyn la nieta de Einstein, que vivía en Berkeley, California.
En esa época Harvey tenía ya más de ochenta años y vivía solo, a pocos kilómetros de Princeton. Paterniti rentó un Buick Skylark y llegó hasta su casa. "Sacó varios maletines -recuerda el escritor- en uno estaba el cerebro de Einstein, metido en un Tupperware".

Pusieron el equipaje en la maletera y comenzaron un viaje que Paterniti relata en su libro: "Manejando con mister Albert", travesía que incluyó una parada en Lawrence para visitar al famoso y controvertido escritor William S. Burroughs, el que años antes había sido vecino de Harvey.

Durante el viaje, Harvey le contó a Paterniti cómo, durante varios años, había tratado de cumplir su "deber para con la ciencia" enviando pedazos del cerebro de Einstein a diversos neurocientíficos.

Uno de los científicos que había pedido muestras del cerebro del genio fue Marian Diamond, de la Universidad de California, en Berkeley. Ella se interesaba por partes provenientes de cuatro áreas del cerebro de Einstein, pero a pesar de que Harvey le había dado su conformidad, no le envió nada hasta tres años después, cuando ella ya había perdido la esperanza. Entonces Diamond abrió su casilla de correo y descubrió un pomo de mayonesa con un pedazo de cerebro dentro.

En ese tiempo, los años ochenta, la mayoría de científicos todavía creía que lo que hacía inteligente al cerebro era la cantidad de neuronas, y para entonces ya se sabía -por otras muestras- que en ese punto el cerebro de Einstein no difería de un cerebro promedio.

Pero Diamont estaba fascinada por otro tipo de célula cerebral, llamada "célula glial" o "celula pegajosa", cuya función -se suponía- era la de mantener compacto y unido el cerebro.

Diamond quería ver si el cerebro del genio tenía más "células pegajosas" que el promedio. Y en efecto, tenía más de estas células, precisamente en áreas relacionadas con la imaginación y el pensamiento complejo.
El descubrimiento tuvo cierta repercusión en la prensa, pero los científicos realmente no tenían idea qué hacer con él recuerda ahora Doug Fields, un investigador del cerebro que trabaja en el Instituto Estadounidense de la Salud.

Era un hallazgo peculiar e intrigante, pero no se veía relación directa con la inteligencia de Einstein. Proponer algo así en esa época hubiera sido algo "loco" cree Fields.

Entonces, en 1990, el investigador de la Universidad de Stanford, Stephen J. Smith, publicó en la revista Science un artículo que lo cambió todo. Smith sabía que la comunicación neuronal usaba una combinación de impulsos eléctricos y señales químicas, y sospechaba que las "células pegajosas" eran las encargadas de llevarlas de una neurona a otra.

Pero la idea de Smith era todavía más radical: el pensaba que estas células podían incluso retransmitir esas señales químicas a otras áreas distantes del cerebro.

Si Smith tenía razón, significaba que las "células pegajosas", cuyo nombre científico es astrocitos, tenían un papel importante en el aprendizaje, la memoria y eventualmente la genialidad. El puso a prueba su idea en ratones.

Comenzó poniendo astrocitos de ratón en un microscopio. Lucían -cuenta- como estrellas en una noche despejada y sin Luna. Usando glutamato, un neurotransmisor, comprobó que estas células podían pasarse los mensajes químicos, que -de hecho- se comunicaban.

El hallazgo del papel de los astrocitos en la mecánica de la mente abrió toda una nueva perspectiva desde la cual estudiar el cerebro, una auténtica revolución neurocientífica que todavía se mantiene hoy, tras décadas de investigaciones.

"Ahora -dice Fields- sabemos la importancia de los astrocitos en muchos procesos cognitivos, por lo que ahora no es "loco" pensar que una cantidad mayor de estas células en ciertas zonas del cerebro ayudaran a Einstein a desarrollar sus habilidades matemáticas y de imaginación".

Harvey murió el 2007, sin tener una conciencia clara de estos hallazgos. Pero los que lo conocieron no tienen duda de que habría estado orgulloso y satisfecho de ellos, y del papel que él mismo asumió en la línea de eventos que llevaron a esos descubrimientos.

Pero volvamos al viaje de Paterniti, Harvey el cerebro de Einstein. Cuando el 'trío' llegó a Berkeley, Evelyn, la nieta del físico, no quiso recibir el Tupperware con lo que quedaba del cerebro de su abuelo, por lo que dieron media vuelta y lo regresaron al departamento de patología de la Universidad de Princeton, donde permanece hasta hoy.

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Cabezas Maoríes (o mokomakai)

5. Cabezas Maoríes (o mokomakai)

Los Maorís, indígenas de Nueva Zelanda, tenían la costumbre de conservar las cabezas tatuadas de sus antepasados como totems en honor a sus espíritus. Durante la época colonial, en el siglo XIX, prosperó un lucrativo comercio de estas cabezas en Europa (véase foto). El precio alcanzado por estos... Ver mas
Los Maorís, indígenas de Nueva Zelanda, tenían la costumbre de conservar las cabezas tatuadas de sus antepasados como totems en honor a sus espíritus. Durante la época colonial, en el siglo XIX, prosperó un lucrativo comercio de estas cabezas en Europa (véase foto). El precio alcanzado por estos restos era tal, que mucho oportunista llegó a tatuar a esclavos a la fuerza, para después decapitarlos y traficar con el "trofeo".

Durante años, más de 500 mokomakais languidecieron en los almacenes de los museos europeos hasta que, a lo largo de las dos últimas décadas, las autoridades de esta isla en las antípodas lograron repatriar 320 de ellos. Sir ir más lejos, la semana pasada la Asamblea Nacional Francesa votó a favor de devolver a Nueva Zelanda las cabezas de 16 indígenas repartidas por varios museos galos.

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Huesos de Santa Claus

6. Huesos de Santa Claus

Seguro que todos habéis oído hablar del comercio de reliquias santas que tuvo lugar en Europa durante la edad media. Por aquellos tiempos no había pueblo o villa que no quisiera presumir de albergar alguna de estas piezas de casquería sagrada. Los huesos de San Nicolás (de los que se decía que... Ver mas
Seguro que todos habéis oído hablar del comercio de reliquias santas que tuvo lugar en Europa durante la edad media. Por aquellos tiempos no había pueblo o villa que no quisiera presumir de albergar alguna de estas piezas de casquería sagrada. Los huesos de San Nicolás (de los que se decía que exudaban mirra) no iban a quedar al margen.

En el año 1087, la ciudad italiana de Bari contrató a un pirata para que se dirigiera a Myra (actual Turquía) a robar los huesos del santo, que desde entonces se conservan allí. Desconozco si la producción de mirra en Bari sufrió un incremento después de aquella incursión.

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Calavera de Gerónimo

7. Calavera de Gerónimo

Siendo uno de los guerreros apache más temidos de Norte América, Gerónimo, mantuvo en vilo a las autoridades estadounidenses y mexicanas durante más de tres décadas hasta que fue capturado en 1886. Murió en prisión en 1909, pero aquello no supuso un "descanse en paz". Seis miembros de una... Ver mas
Siendo uno de los guerreros apache más temidos de Norte América, Gerónimo, mantuvo en vilo a las autoridades estadounidenses y mexicanas durante más de tres décadas hasta que fue capturado en 1886. Murió en prisión en 1909, pero aquello no supuso un "descanse en paz".

Seis miembros de una sociedad secreta estudiantil de la Universidad de Yale, entre los que se incluía el abuelo del anterior presidente de los EE.UU. George W. Bush, cavaron la tumba de Gerónimo mientras realizaban labores de voluntariado para el ejército durante la Primera Guerra Mundial. Nada se sabía de este episodio hasta que recientemente se publicó una carta escrita en 1918 por uno de los miembros de aquella sociedad.

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Cerebro de Benito Mussolini

8. Cerebro de Benito Mussolini

Pocos saben que en 1966 las autoridades estadounidenses devolvieron parte del cerebro del famoso dictador italiano ejecutado a su viuda Rachele. Al parecer en 1945, durante el funeral de Mussolini, su viuda se dio cuenta que los estadounidenses se habían llevado la mitad del cerebro de su marido... Ver mas
Pocos saben que en 1966 las autoridades estadounidenses devolvieron parte del cerebro del famoso dictador italiano ejecutado a su viuda Rachele. Al parecer en 1945, durante el funeral de Mussolini, su viuda se dio cuenta que los estadounidenses se habían llevado la mitad del cerebro de su marido muerto. (Tal vez pretendían ver al microscopio si los sesos de un fascista son distintos a los de cualquier otro humano). Recientemente, su nieto Alessandro denunció que alguien en eBay estaba intentado vender un vial de cristal con restos de sangre y cerebro de su abuelo por la "módica" cantidad de 15.000 euros. Obviamente la subasta se detuvo.

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Cabeza del Rey Badu Bonsu II

9. Cabeza del Rey Badu Bonsu II

El rey de los Ahanta, un pueblo de Ghana, recibió "amigablemente" a dos emisarios holandeses: los decapitó y adornó su trono con sus cabezas. En reconocimiento, recibió el mismo tipo de diplomacia y fue decapitado por los holandeses. Durante 150 años, nada se supo de su cabeza, hasta que la... Ver mas
El rey de los Ahanta, un pueblo de Ghana, recibió "amigablemente" a dos emisarios holandeses: los decapitó y adornó su trono con sus cabezas. En reconocimiento, recibió el mismo tipo de diplomacia y fue decapitado por los holandeses. Durante 150 años, nada se supo de su cabeza, hasta que la encontraron dentro de un frasco de formaldehído, en las vitrinas de un museo holandés.

En Julio de 2009, a requerimiento de las autoridades de Gana, la cabeza del monarca viajó de vuelta a África y fue entregada a los Ahanta.

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El negro disecado de Bañolas (Banyoles)

10. El negro disecado de Bañolas (Banyoles)

Seguro que alguno de vosotros se acuerda de esta historia (bien documentada en la wikipedia). En el siglo XIX unos taxidermistas franceses sustrajeron el cadáver de un bosquímano enterrado en el desierto del Kalahari y lo enviaron a Europa. Allí se diseca en 1830 y permanece expuesto en el Museo... Ver mas
Seguro que alguno de vosotros se acuerda de esta historia (bien documentada en la wikipedia). En el siglo XIX unos taxidermistas franceses sustrajeron el cadáver de un bosquímano enterrado en el desierto del Kalahari y lo enviaron a Europa. Allí se diseca en 1830 y permanece expuesto en el Museo Darder de Bañolas hasta 1991, momento en que un doctor español de origen haitiano protesta y llama la atención de los medios de comunicación.

Es curioso, pero al parecer, durante los primeros años (cuando la piel de un hombre negro era todo un exotismo en Europa) aplicaban betún a la piel del bosquímano para que pareciera "más africano". Finalmente el cuerpo regresó a Botswana en el año 2000 y se le dio un entierro digno en un acto al que acudieron varios dignatarios y diplomáticos. Aún se pueden apreciar imágenes del conocido simplemente como "negro de Bañolas" en la web Museus de Banyoles.

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El dedo del pie de San Francisco Javier

11. El dedo del pie de San Francisco Javier

Francisco de Jaso y Azpilicueta - ¡navarrico él! - fue un jesuita del siglo XVI que viajó más que el baúl de la Piquer. Después de recorrer media Europa y Asia anunciando el evangelio, murió en el mar camino de China. Pocos meses después de su muerte, un grupo de cristianos desenterró su cadáver... Ver mas
Francisco de Jaso y Azpilicueta - ¡navarrico él! - fue un jesuita del siglo XVI que viajó más que el baúl de la Piquer. Después de recorrer media Europa y Asia anunciando el evangelio, murió en el mar camino de China. Pocos meses después de su muerte, un grupo de cristianos desenterró su cadáver para descubrir que permanecía incorrupto, así que, olvidándose de aquello del "descanse en paz", se llevaron de gira al cadáver.

La primera vez que lo exhibieron en Goa (La India) una mujer portuguesa quiso llevarse un "recuerdo" del santo a casa, así que le arrancó el dedo gordo de un pie. La leyenda dice que la sangre del dedo dejó un rastro gracias al cual pudo recuperarse la reliquia. Hoy el dedo se exhibe en la Catedral de Goa, mientras que otras partes del pobre cadáver se muestran en varios lugares del mundo (Italia y Japón incluídos).

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Restos de Thomas Paine

12. Restos de Thomas Paine

El anunciado como panfletista más grande de la historia, héroe tanto en la revolución francesa como en la estadounidense, fue el primero en usar el término "Estados Unidos de América", lo cual no le ayudó a morir rico. Murió alcoholizado y sin un centavo en Manhattan. Cuando le enterraron apenas... Ver mas
El anunciado como panfletista más grande de la historia, héroe tanto en la revolución francesa como en la estadounidense, fue el primero en usar el término "Estados Unidos de América", lo cual no le ayudó a morir rico. Murió alcoholizado y sin un centavo en Manhattan. Cuando le enterraron apenas seis personas estuvieron presentes, pero sus aflicciones no acabaron entonces.

Diez años después un periodista que le admiraba llamado Cobbett, desenterró su cuerpo y se lo llevó a Inglaterra con la esperanza de poder darle allí un funeral acorde a su figura. Lamentablemente Cobbett no consiguió el dinero necesario, así que guardó sus restos en un ático, y tras su muerte los restos de Paine desaparecieron. Hay quien dice que terminaron empleándolos como materia prima para hacer botones.

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