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Citas célebres, ¿cuál os gusta más?

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Un caballero se avergüenza de que sus palabras sean mejores que sus hechos (Miguel de Cervantes Saavedra)

1. Un caballero se avergüenza de que sus palabras sean mejores que sus hechos (Miguel de Cervantes Saavedra)

Don Quijote de la Mancha ha sido unánimemente definido como la obra cumbre de la literatura universal y una de las máximas creaciones del ingenio humano. Considerado asimismo el arranque de la novela moderna y concebido inicialmente por Cervantes como una parodia de los libros de caballerías, el... Ver mas
Don Quijote de la Mancha ha sido unánimemente definido como la obra cumbre de la literatura universal y una de las máximas creaciones del ingenio humano. Considerado asimismo el arranque de la novela moderna y concebido inicialmente por Cervantes como una parodia de los libros de caballerías, el Quijote es un libro externamente cómico e íntimamente triste, un retrato de unos ideales admirables burlescamente enfrentados a la mísera realidad; no son pocos los paralelos que se han querido establecer con la España imperial de los Austrias, potencia hegemónica destinada a gobernar el mundo en el siglo XVI y a derrumbarse en el XVII, y con la vida de su autor, gloriosamente herido en el triunfo de Lepanto y abocado luego a toda suerte de desdichas.


Miguel de Cervantes (retrato imaginario de Eduardo Balaca)

A diferencia de la de su contemporáneo Lope de Vega, quien conoció desde joven el éxito como comediógrafo y poeta y también como seductor, la vida de Cervantes fue ciertamente una ininterrumpida serie de pequeños fracasos domésticos y profesionales, en la que no faltó ni el cautiverio, ni la injusta cárcel, ni la afrenta pública. No sólo no contaba con rentas, sino que le costaba atraerse los favores de mecenas o protectores; a ello se sumó una particular mala fortuna que lo persiguió durante toda su vida. Sólo en sus últimos años, tras el éxito de las dos partes del Quijote, conoció cierta tranquilidad y pudo gozar del reconocimiento hacia su obra, aunque sin llegar nunca a superar las penurias económicas.

Biografía

Cuarto de los siete hijos del matrimonio de Rodrigo de Cervantes Saavedra y Leonor de Cortinas, Miguel de Cervantes Saavedra nació en Alcalá (dinámica sede de la segunda universidad española, fundada en 1508 por el cardenal Francisco Jiménez de Cisneros) entre el 29 de septiembre (día de San Miguel) y el 9 de octubre de 1547, fecha en que fue bautizado en la parroquia de Santa María la Mayor.

La familia de su padre conocía la prosperidad, pero su abuelo Juan, graduado en leyes por Salamanca y juez de la Santa Inquisición, abandonó el hogar y comenzó una errática y disipada vida, dejando a su mujer y al resto de sus hijos en la indigencia, por lo que el padre de Cervantes se vio obligado a ejercer su oficio de cirujano barbero, lo cual convirtió la infancia del pequeño Miguel en una incansable peregrinación por las más populosas ciudades castellanas. Por parte materna, Cervantes tenía un abuelo magistrado que llegó a ser efímero propietario de tierras en Castilla. Estos pocos datos acerca de las profesiones de los ascendientes de Cervantes fueron la base de la teoría de Américo Castro sobre el origen converso (judíos obligados a convertirse en cristianos desde 1495) de ambos progenitores del escritor.

El destino de Miguel parecía prefigurarse en parte en el de su padre, quien, acosado por las deudas, abandonó Alcalá para buscar nuevos horizontes en el próspero Valladolid, pero sufrió siete meses de cárcel por impagos en 1552, y se asentó en Córdoba en 1553. Dos años más tarde, en esa ciudad, Miguel ingresó en el flamante colegio de los jesuitas. Aunque no fuera persona de gran cultura, Rodrigo se preocupaba por la educación de sus hijos; el futuro escritor fue un lector precocísimo y sus dos hermanas sabían leer, cosa muy poco usual en la época, aun en las clases altas. Por lo demás, la situación de la familia era precaria.


Supuesto retrato de Miguel de Cervantes atribuido al poeta y pintor Juan de Jáuregui

En 1556 Leonor vendió el único sirviente que le quedaba y partieron hacia Sevilla con el fin de mejorar económicamente, pues esta ciudad era la puerta de España a las riquezas de las Indias y la tercera ciudad de Europa (tras París y Nápoles) en la segunda mitad del siglo XVI. A los diecisiete años, Miguel era un adolescente tímido y tartamudo, que asistía a clase al colegio de los jesuitas y se distraía como asiduo espectador de las representaciones del popular Lope de Rueda, como recordaría luego, en 1615, en el prólogo a la edición de sus propias comedias: «Me acordaba de haber visto representar al gran Lope de Rueda, varón insigne en la representación y del entendimiento».

En 1551 la hasta entonces pequeña y tranquila villa de Madrid había sido convertida en capital por Felipe II, por lo que en los años siguientes la ciudad quintuplicaría su tamaño y población; llevados nuevamente por el afán de prosperar, los Cervantes se trasladaron en 1566 a la nueva capital. No se sabe con certeza que Cervantes hubiera asistido a la universidad, a pesar de que en sus obras mostró familiaridad con los usos y costumbres estudiantiles; en cambio, su nombre aparece en 1568 como autor de cuatro composiciones en una antología de poemas en alabanza de Isabel de Valois, tercera esposa de Felipe II, fallecida ese mismo año. El editor del libro, el humanista Juan López de Hoyos (probable introductor de Cervantes a la lectura de Virgilio, Horacio, Séneca y Catulo y, sobre todo, a la del humanista Erasmo de Rotterdam) se refiere a Cervantes como «nuestro caro y amado alumno». Otros aventuran, sin embargo, que en el círculo o escuela de Hoyos, Cervantes había sido profesor y no discípulo.

Soldado de Lepanto

En el año de 1569 un tal Miguel de Cervantes fue condenado en Madrid a arresto y amputación de la mano derecha por herir a un tal Antonio de Segura. La pena, corriente, se aplicaba a quien se atreviera a hacer uso de armas en las proximidades de la residencia real. No se sabe si Cervantes salió de España ese mismo año huyendo de esta sanción, pero lo cierto es que en diciembre de 1569 se encontraba en los dominios españoles en Italia, provisto de un certificado de cristiano viejo (sin ascendientes judíos o moros), y meses después era soldado en la compañía de Diego de Urbina.

Pero la gran expectativa bélica estaba puesta en la campaña contra el turco, en la que el Imperio español cifraba la continuidad de su dominio y hegemonía en el Mediterráneo. Diez años antes, España había perdido en Trípoli cuarenta y dos barcos y ocho mil hombres. En 1571 Venecia y Roma formaban, con España, la Santa Alianza, y el 7 de octubre, comandadas por el hermanastro bastardo del rey de España, Juan de Austria, las huestes españolas vencieron a los turcos en la batalla de Lepanto. Fue la gloria inmediata, una gloria que marcó a Cervantes, el cual relataría muchos años después, en la primera parte del Quijote, las circunstancias de la lucha. En su transcurso recibió el escritor tres heridas, una de las cuales, si se acepta esta hipótesis, inutilizó para siempre su mano izquierda y le valió el apelativo de «el manco de Lepanto» como timbre de gloria.


La batalla de Lepanto

Junto a su hermano menor, Rodrigo, Cervantes entró en batalla nuevamente en Corfú, también al mando de Juan de Austria. En 1573 y 1574 se encontraba en Sicilia y en Nápoles, donde mantuvo relaciones amorosas con una joven a quien llamó «Silena» en sus poemas y de la que tuvo un hijo, Promontorio. Es posible que pasara por Génova a las órdenes de Lope de Figueroa, puesto que la ciudad ligur aparece descrita en su novela ejemplar El licenciado Vidriera, y finalmente se dirigiera a Roma, donde frecuentó la casa del cardenal Acquaviva (a quien dedicaría La Galatea), conocido suyo tal vez desde Madrid, y por cuya cuenta habría cumplido algunas misiones y encargos.

Fue ésta la época en que Cervantes se propuso conseguir una situación social y económica más elevada dentro de la milicia mediante su promoción al grado de capitán, para lo cual obtuvo dos cartas de recomendación ante Felipe II, firmadas por Juan de Austria y por el virrey de Nápoles, en las que se certificaba su valiente actuación en la batalla de Lepanto. Con esta intención, Rodrigo y Miguel de Cervantes se embarcaron en la goleta Sol, que partió de Nápoles el 20 de septiembre de 1575, y lo que debía ser un expedito regreso a la patria se convirtió en el principio de una infortunada y larga peripecia.

El cautiverio en Argel

A poco de zarpar, la goleta se extravió tras una tormenta que la separó del resto de la flotilla y fue abordada, a la altura de Marsella, por tres corsarios berberiscos al mando de un albanés renegado de nombre Arnaute Mamí. Tras encarnizado combate y la consiguiente muerte del capitán cristiano, los hermanos cayeron prisioneros. Las cartas de recomendación salvaron la vida a Cervantes, pero serían, a la vez, la causa de lo prolongado de su cautiverio: Mamí, convencido de hallarse ante una persona principal y de recursos, lo convirtió en su esclavo y lo mantuvo apartado del habitual canje de prisioneros y del tráfico de cautivos corriente entre turcos y cristianos. Esta circunstancia y su mano lisiada lo eximieron de ir a las galeras.


Cervantes, prisionero del rey Hassán (grabado de Eusebio Planas)

Argel era en aquel momento uno de los centros de comercio más ricos del Mediterráneo. En él muchos cristianos pasaban de la esclavitud a la riqueza renunciando a su fe. El tráfico de personas era intenso, pero la familia de Cervantes estaba bien lejos de poder reunir la cantidad necesaria siquiera para el rescate de uno de los hermanos. Cervantes protagonizó, durante su prisión, cuatro intentos de fuga. El primero fue una tentativa frustrada de llegar por tierra a Orán, que era el punto más cercano de la dominación española.

El segundo, al año de aquél, coincidió con los preparativos de la liberación de su hermano. En efecto, Andrea y Magdalena, las dos hermanas de Cervantes, mantuvieron un pleito con un madrileño rico llamado Alonso Pacheco Pastor, durante el cual demostraron que debido al matrimonio de éste sus ingresos como barraganas se verían mermados, y, según costumbre, obtuvieron dotes que fueron destinadas al rescate de Rodrigo, quien saldría de Argel el 24 de agosto de 1577. Los hermanos pudieron despedirse pese a haber fracasado el segundo intento de fuga de Miguel, que se salvó de la ejecución gracias a que su dueño lo consideraba un «hombre principal».

El tercer intento fue mucho más dramático en sus consecuencias: Cervantes contrató un mensajero que debía llevar una carta al gobernador español de Orán. Interceptado, el mensajero fue condenado a muerte y empalado, mientras que al escritor se le suspendieron los dos mil azotes a los que se le había condenado y que equivalían a la muerte. Una vez más, la presunción de riqueza le permitió conservar la vida y alargó su cautiverio. Esto sucedía a principios de 1578.



Finalmente, un año y medio más tarde, Cervantes planeó una fuga en compañía de un renegado de Granada, el licenciado Girón. Delatados por un tal Blanco de Paz, Cervantes fue encadenado y encerrado durante cinco meses en la prisión de moros convictos de Argel. Tuvo un nuevo dueño, el rey Hassán, que pidió seiscientos ducados por su rescate. Cervantes estaba aterrado: temía un traslado a Constantinopla. Mientras tanto su madre, doña Leonor, había iniciado trámites para su rescate. Fingiéndose viuda, reunió dinero, obtuvo préstamos y garantías, se puso bajo la advocación de dos frailes y, en septiembre de 1579, entregó al Consejo de las Cruzadas cuatrocientos setenta y cinco ducados. Hassán retuvo a Cervantes hasta el último momento, mientras los frailes negociaban y pedían limosna para completar la cantidad. Por último, el 19 de septiembre de 1580, fue liberado, y tras un mes en el que para limpiar su nombre pleiteó contra Blanco de Paz, se embarcó para España el 24 de octubre.

Retorno a la patria

Cinco días más tarde, después de un lustro de cautiverio, Cervantes llegó a Denia y volvió a Madrid. Tenía treinta y tres años y había pasado los últimos diez entre la guerra y la prisión; la situación de su familia, empobrecida y endeudada con el Consejo de las Cruzadas, reflejaba en cierto modo la profunda crisis general del imperio, que se agravaría luego de la derrota de la Armada Invencible en 1588. Al retornar, Cervantes renunció a la carrera militar, se entusiasmó con las perspectivas de prosperidad de los funcionarios de Indias, trató de obtener un puesto en América y fracasó. Mientras tanto, fruto de sus relaciones clandestinas con una joven casada, Ana de Villafranca (o Ana de Rojas), nació una hija, Isabel, criada por su madre y por el que aparecía como su padre putativo, Alonso Rodríguez.

A los treinta y siete años, Cervantes contrajo matrimonio; su novia, Catalina de Salazar y Palacios, era de una familia de Esquivias, pueblo campesino de La Mancha. Tenía sólo dieciocho años; no obstante, no parece haber sido una unión signada por el amor. Meses antes, el escritor había acabado su primera obra importante, La Galatea, una novela pastoril al estilo puesto en boga por la Arcadia de Jacopo Sannazaro ochenta años atrás. El editor Blas de Robles le pagó 1.336 reales por el manuscrito.


Miguel de Cervantes (grabado de Fernado Selma, siglo XVIII)

Esta cifra nada despreciable y la buena acogida y el relativo éxito del libro animaron a Cervantes a dedicarse a escribir comedias, aunque sabía que mal podía competir él, todavía respetuoso de las normas clásicas, con el nuevo modo de Lope de Vega, dueño absoluto de la escena española. Las dos primeras (La comedia de la confusión y Tratado de Constantinopla y muerte de Selim, escritas hacia 1585 y desaparecidas ambas) obtuvieron relativo éxito en sus representaciones, pero Cervantes fue vencido por el vendaval lopesco, y a pesar de las veinte o treinta obras compuesta en esta etapa (de las que sólo conocemos nueve títulos y dos textos, Los tratos de Argel y Numancia), alrededor de 1600 había dejado de escribir comedias, actividad que retomaría al fin de sus días.

Entre 1585 y 1600 Cervantes fijó su residencia en Esquivias, pero solía visitar Madrid solo; allí alternaba con los escritores de su tiempo, leía sus obras y mantenía una permanente querella con Lope de Vega. En 1587 ingresó en la Academia Imitatoria, primer círculo literario madrileño, y ese mismo año fue designado comisario real de abastos (recaudador de especies) para la Armada Invencible. También este destino le fue adverso: en Écija se enfrentó con la Iglesia por su excesivo celo recaudatorio y fue excomulgado; en Castro del Río fue encarcelado (1592), acusado de vender parte del trigo requisado. Al morir su madre en 1594, abandonó Andalucía y volvió a Madrid.

Pero las penurias económicas siguieron acompañándole. Nombrado recaudador de impuestos, quebró el banquero a quien había entregado importantes sumas y Cervantes dio con sus huesos en prisión, esta vez en la de Sevilla, donde permaneció cinco meses. En esta época de extrema carencia comenzó probablemente la redacción del Quijote. Entre 1604 y 1606, la familia de Cervantes, su esposa, sus hermanas y su aguerrida hija natural, así como sus sobrinas, siguieron a la corte a Valladolid, hasta que el rey Felipe III ordenó el retorno a Madrid.

El Quijote

En 1605, a principios de año, apareció en Madrid El ingenioso hidalgo don Quijote de La Mancha. Su autor era por entonces un hombre enjuto, delgado, de cincuenta y ocho años, tolerante con su turbulenta familia, poco hábil para ganar dinero, pusilánime en tiempos de paz y decidido en los de guerra. La fama fue inmediata, pero los efectos económicos apenas se hicieron notar. Cuando en junio de 1605 toda la familia Cervantes, con el escritor a la cabeza, fue a la cárcel por unas horas a causa de un turbio asunto que sólo tangencialmente les tocaba (la muerte de un caballero asistido por las mujeres de la familia, ocurrida tras ser herido aquél a las puertas de la casa), don Quijote y Sancho ya pertenecían al acervo popular.


Don Quijote enloquece leyendo libros de caballerías (ilustración de Gustave Doré, 1863)

Su autor, mientras tanto, seguía pasando estrecheces. No le ofreció respiro ni siquiera la vida literaria: animado por el éxito del Quijote, ingresó en 1609 en la Cofradía de Esclavos del Santísimo Sacramento, a la que también pertenecían Lope de Vega y Francisco de Quevedo. Era ésta costumbre de la época, que ofrecía a Cervantes la oportunidad de obtener algún protectorado.

En aquel mismo año se firmó el decreto de expulsión de los moriscos y se acentuó el endurecimiento de la vida social española, sometida al rigor inquisitorial. Cervantes saludó la expulsión con alegría, mientras su hermana Magdalena ingresaba en una orden religiosa. Fueron años de redacción de testamentos y contiendas sórdidas: Magdalena había excluido del suyo a Isabel en favor de otra sobrina, Constanza, y Cervantes renunció a su parte de la finca de su hermano también en favor de aquélla, dejando fuera a su propia hija, enzarzada en un pleito interminable con el propietario de la casa en la que vivía y en el que Cervantes se había visto obligado a declarar a favor de su hija.

A pesar de no conseguir siquiera (como tampoco lo logró Góngora) ser incluido en el séquito de su mecenas el conde de Lemos, recién nombrado nuevo virrey de Nápoles (el cual, sin embargo, le daba muestras concretas de su favor), Cervantes escribió a un ritmo imparable: las Novelas ejemplares vieron la luz en 1613; el Viaje al Parnaso, en verso, en 1614. Ese mismo año lo sorprendió la aparición, en Tarragona, de una segunda parte espuria del Quijote escrita por un tal Avellaneda, que se proclamó auténtica continuación de las aventuras del hidalgo. Así, enfermo y urgido, y mientras preparaba la publicación de las Ocho comedias y ocho entremeses nuevos nunca representados (1615), acabó la segunda parte del Quijote, que se imprimiría en el curso del mismo año.

A principios de 1616 estaba terminando una novela de aventuras en estilo bizantino: Los trabajos de Persiles y Sigismunda. El 19 de abril recibió la extremaunción y al día siguiente redactó la dedicatoria al conde de Lemos, ofrenda que ha sido considerada como exquisita muestra de su genio y conmovedora expresión autobiográfica: «Ayer me dieron la extremaunción y hoy escribo ésta; el tiempo es breve, las ansias crecen, las esperanzas menguan y, con todo esto, llevo la vida sobre el deseo que tengo de vivir...».


Agonía de Cervantes (óleo de Eduardo Cano de la Peña)

Unos meses antes de su muerte, Cervantes había tenido una recompensa moral por sus penurias e infortunios económicos: uno de los censores, el licenciado Márquez Torres, le envió una recomendación en la que relataba una conversación mantenida en febrero de 1615 con notables caballeros del séquito del embajador francés: «Preguntáronme muy por menor su edad, su profesión, calidad y cantidad. Halléme obligado a decir que era viejo, soldado, hidalgo y pobre, a que uno respondió estas formales palabras: "Pues ¿a tal hombre no le tiene España muy rico y sustentado del erario público?". Acudió otro de aquellos caballeros con este pensamiento y con mucha agudeza: "Si necesidad le ha de obligar a escribir, plaga a Dios que nunca tenga abundancia, para que con sus obras, siendo él pobre, haga rico a todo el mundo"».

En efecto, ya circulaban traducciones al inglés y al francés desde 1612, y puede decirse que Cervantes supo que con el Quijote creaba una forma literaria nueva. Supo también que introducía el género de la novela corta en castellano con sus Novelas ejemplares y sin duda adivinaba los ilimitados alcances de la pareja de personajes que había concebido. Sus contemporáneos, si bien reconocieron la viveza de su ingenio, no vislumbraron la profundidad del descubrimiento del Quijote, fundación misma de la novela moderna. Así, entre el 22 y el 23 de abril de 1616, murió en su casa de Madrid, asistido por su esposa y una de sus sobrinas; envuelto en su hábito franciscano y con el rostro sin cubrir, fue enterrado en el convento de las trinitarias descalzas, en la entonces llamada calle de Cantarranas. A principios de 2015, un grupo de investigadores que se había propuesto localizar su tumba encontró un ataúd con las iniciales "M.C.", pero el examen de su contenido reveló que no podía ser el del escritor. En marzo del mismo año, los estudiosos concluyeron que sus restos mortales se hallaban en un enterramiento en el subsuelo de la cripta, mezclados tras un traslado con los de otras dieciséis personas.

Las fuentes del arte de Cervantes como novelista son complejas: por un lado, don Quijote y Sancho son parodia de los caballeros andantes y sus escuderos; por otro, en ellos mismos se exalta la fidelidad al honor y a la lucha por los débiles. En el Quijote confluyen, pues, realismo y fantasía, meditación y reflexión sobre la literatura: los personajes discuten sobre su propia entidad de personajes mientras las fronteras entre delirio y razón y entre ficción y realidad se borran una y otra vez. Pero el derrotero de Cervantes, que asistió tanto a las glorias imperiales de Lepanto como a las derrotas de la Invencible ante las costas de Inglaterra, sólo conoció los sinsabores de la pobreza y las zozobras ante el poder. Al revés que su personaje, no pudo escapar nunca de su destino de hidalgo, soldado y pobre.

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Lo sabe todo, absolutamente todo. Figúrense lo tonto que será (Miguel de Unamuno)

2. Lo sabe todo, absolutamente todo. Figúrense lo tonto que será (Miguel de Unamuno)

(Bilbao, 1864 - Salamanca, 1936) Escritor, poeta y filósofo español, principal exponente de la Generación del 98. Entre 1880 y 1884 estudió filosofía y letras en la universidad de Madrid, época durante la cual leyó a T. Carlyle, Herber Spencer, Friedrich Hegel y Karl Marx. Se doctoró con la... Ver mas
(Bilbao, 1864 - Salamanca, 1936) Escritor, poeta y filósofo español, principal exponente de la Generación del 98.

Entre 1880 y 1884 estudió filosofía y letras en la universidad de Madrid, época durante la cual leyó a T. Carlyle, Herber Spencer, Friedrich Hegel y Karl Marx. Se doctoró con la tesis Crítica del problema sobre el origen y prehistoria de la raza vasca, y poco después accedió a la cátedra de lengua y literatura griega en la universidad de Salamanca, en la que desde 1901 fue rector y catedrático de historia de la lengua castellana.

Inicialmente sus preocupaciones intelectuales se centraron en las cuestiones éticas y los móviles de su fe. Desde el principio trató de articular su pensamiento sobre la base de la dialéctica hegeliana y más tarde acabó buscando en las dispares intuiciones filosóficas de Spencer, Sören Kierkegaard, W. James y H. Bergson, entre otros, vías de salida a su crisis religiosa.

Sin embargo, las contradicciones personales y las paradojas que afloraban en su pensamiento actuaron impidiendo el desarrollo de un sistema coherente, de modo que hubo de recurrir a la literatura, en tanto que expresión de la intimidad, para resolver algunos aspectos de la realidad de su yo. Esa angustia personal y su idea básica de entender al hombre como "ente de carne y hueso", y la vida como un fin en sí mismo se proyectaron en obras como En torno al casticismo (1895), Mi religión y otros ensayos (1910), Soliloquios y conversaciones (1911) o Del sentimiento trágico de la vida en los hombres y en los pueblos (1913).

El primero de los libros fue en realidad un conjunto de cinco ensayos en torno al "alma castellana", en los que opuso al tradicionalismo la "búsqueda de la tradición eterna del presente", y defendió el concepto de "intrahistoria" latente en el seno del pueblo frente al concepto oficial de historia. Según propuso entonces, la solución de muchos de los males que aquejaban a España era su "europeización".

Sin embargo, estas obras no parecían abarcar, desde su punto de vista, aspectos íntimos que formaban parte de la realidad vivencial. De aquí que literaturizase su pensamiento primero a través de un importante ensayo sobre dos personajes clave de la literatura universal en la Vida de don Quijote y Sancho (1905), obra en la que, por otra parte y en flagrante contradicción con la tesis europeísta defendida en libros anteriores, proponía "españolizar Europa". Al mismo tiempo, apuntó que la relación entre ambos personajes cervantinos simbolizaba la tensión existente entre ficción y realidad, locura y razón, que constituye la unidad de la vida y la común aspiración a la inmortalidad.


Miguel de Unamuno

El siguiente paso fue la literaturización de su experiencia personal a fin de dilucidar la oposición entre la afirmación individual y la necesidad de una ética social. El dilema planteado entre lo individual y lo colectivo, entre lo mutable y lo inmutable, el espíritu y el intelecto, fue interpretado por él como punto de partida de una regeneración moral y cívica de la sociedad española. Él mismo se tomó como referencia de sus obsesiones del hombre como individuo. "Hablo de mí porque es el hombre que tengo más cerca."

Su narrativa progresó desde sus novelas primerizas Paz en la guerra (1897), y Amor y pedagogía (1902) hasta la madura La tía Tula (1921). Pero entre ellas escribió Niebla (1914), Abel Sánchez (1917), y sobre todo Tres novelas ejemplares y un prólogo (1920), libro que ha sido considerado por algunos críticos como autobiográfico, si bien no tiene que ver con hechos de su vida, sino con su biografía espiritual y su visión esencial de la realidad: con la afirmación de su identidad individual y la búsqueda de los elementos vinculantes que fundamentan las relaciones humanas.

En ese sentido, sus personajes son problemáticos y víctimas del conflicto surgido de las fuertes tensiones entre sus pasiones, y los hábitos y costumbres sociales que regulan sus comportamientos y marcan las distancias entre la libertad y el destino, la imaginación y la conciencia.



Su producción poética comprende títulos como Poesía (1907), Rosario de sonetos líricos (1912), El Cristo de Velázquez (1920), Rimas de dentro (1923) y Romancero del destierro (1927), éste último fruto de su experiencia en la isla de Fuerteventura, adonde lo deportaron por su oposición a la dictadura de Primo de Rivera. También cultivó el teatro: Fedra (1924), Sombras de sueño (1931), El otro (1932) y Medea (1933).

Sus poemas y sus obras teatrales abordaron los mismos temas de su narrativa: los dramas íntimos, amorosos, religiosos y políticos a través de personajes conflictivos y sensibles ante las formas evidentes de la realidad. Su obra y su vida estuvieron estrechamente relacionadas, de ahí las contradicciones y paradojas de quien Antonio Machado calificó de "donquijotesco".

Considerado como el escritor más culto de su generación, fue sobre todo un intelectual inconformista que hizo de la polémica una forma de búsqueda. Jubilado desde 1934, sus manifiestas antipatías por la República española llevaron dos años más tarde al gobierno rebelde de Burgos a nombrarlo nuevamente rector de la universidad de Salamanca, pero fue destituido a raíz de su pública ruptura con el fundador de la Legión. En 1962 se publicaron sus Obras completas y en 1994 se dio a conocer la novela inédita Nuevo mundo.



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Ojo por ojo, y el mundo acabará ciego (Mahatma Gandhi)

3. Ojo por ojo, y el mundo acabará ciego (Mahatma Gandhi)

(Mohandas Karamchand Gandhi; Porbandar, 1869 - Delhi, 1948) Pensador y líder del nacionalismo indio. Es la personalidad indígena más relevante de la historia india contemporánea. Domina la escena política y social de la India durante la primera mitad del siglo XX. Valioso legado de su actividad... Ver mas
(Mohandas Karamchand Gandhi; Porbandar, 1869 - Delhi, 1948) Pensador y líder del nacionalismo indio. Es la personalidad indígena más relevante de la historia india contemporánea. Domina la escena política y social de la India durante la primera mitad del siglo XX. Valioso legado de su actividad encaminada al bien de sus compatriotas y a la independencia de su país en el marco de una extraordinaria concepción filantrópica y humanitaria, ha quedado la obra titulada por él Historia de mis experiencias con la verdad (que en su primera redacción data de unos veinte años antes de su muerte), una mole ingente y varia de artículos publicados en revistas y periódicos, numerosos discursos oficiales pronunciados en la India y en Inglaterra y las abundantes alocuciones de carácter familiar y paternal dirigidas al pueblo y cuyo vivo y religioso recuerdo se mantiene todavía.


Gandhi

Pasó la infancia en un ambiente familiar ordenado y recogido que dejó en él una huella indeleble. Su padre era funcionario estatal de grado elevado y su madre conservaba una fe religiosa apasionada y operante que se remontaba a las antiguas y sagradas tradiciones brahmánicas e hindúes. Después de haber seguido en su patria un curso regular de estudios y cuando tenía cerca de veinte años, mantuvo durante tres años un primer contacto directo con la cultura occidental, viviendo en Londres, donde esperaba perfeccionarse en los estudios jurídicos.

Regresó después a la India; pero no permaneció allí mucho tiempo. Los ideales que guiaron toda su vida y que se identifican con un ardiente amor a la India (cuya antigua civilización y algunas épocas gloriosas de su historia trimilenaria se le aparecían como firmes bases para la deseada unión nacional) y una necesidad innata de llevar a cabo la difícil misión con un espíritu de amor y caridad hacia la humanidad entera, comienzan a revelarse públicamente con el generoso impulso con que Gandhi -habiéndose trasladado en 1893 al África meridional- se dedicó a realizar la obra de redención y de elevación moral y social de muchos millares de indios allí residentes.

Numerosas y variadas fueron sus iniciativas humanitarias; instituyó colonias agrícolas y hospitales, y, sobre todo desde entonces, trató de eliminar las castas y religiones que dividían a su pueblo. En sus relaciones y en sus inevitables choques con las autoridades gubernativas de Sudáfrica inauguró un método de lucha, o mejor de resistencia que mantenía el respeto a la persona humana y evitaba la revuelta armada; y ya en África, en 1906, puso en práctica el "satyagraha" ("obstinación por la verdad"), conocido en Occidente con el nombre de "resistencia pasiva".

Regresó a finales de 1914 a la India, donde llevó una vida retirada hasta 1918, término de la primera Guerra Mundial. A partir de este año, Gandhi fue prácticamente el jefe del movimiento nacionalista. Su bandera, al principio la simple "autonomía", que toma su base de la "autonomía económica" a la que se llega mediante la "no colaboración" y después con la "desobediencia civil", pasa a ser en fin el símbolo de la "independencia nacional" ("svaraj").

1920 señala una fecha importante en la vida de Gandhi, porque fue precisamente en este año, en ocasión de la sesión extraordinaria del Congreso Nacional Indio en Calcuta y en la ordinaria celebrada poco después en Nagpur, cuando Gandhi obtuvo un gran éxito personal, por cuanto en la primera fue aprobada y en la segunda ratificada la puesta en práctica de una gradual resistencia pasiva, deseada y ardientemente propugnada por Gandhi.

Se convierte entonces en primerísima figura, no sólo en el seno del Congreso, sino en toda la India; y a este año se remonta el título de "Mahatma", que el mismo pueblo le confirió en un impulso espontáneo de entusiasmo y de devoción; y dicho apelativo, que significa literalmente "el magnánimo" y alude a sus dotes de "profeta" y de "santo" que las masas le reconocían, lo glorifica y lo señala para la posteridad.



Los períodos sucesivos de la vida de Gandhi muestran una ininterrumpida serie de episodios durante los cuales continuó su actividad política, con pausas más o menos largas pasadas en duras prisiones. De 1930 es una vigorosa llamada directa al pueblo, redactada por entero por Gandhi y sancionada por el Congreso; llamada en la que se siente vibrar toda la pasión y todo el amor de Gandhi por su tierra madre y su anhelo por liberarla de la dominación extranjera. De aquel mismo año es su valerosa actuación contra las leyes del monopolio de la sal y su memorable marcha de tres semanas, osada y simbólica al mismo tiempo, realizada en medio del entusiasmo irrefrenable de las muchedumbres a lo largo del recorrido que separa la ciudad de Ahmedabad de la pequeña localidad costera de Dandi.

A finales de 1931 participa en Londres en la segunda conferencia de la Mesa Redonda. Pero la conferencia marcó un fracaso para la causa india. Vuelto a su patria, Gandhi vivió durante algunos años apartado de la política oficial; pero dedicado a su apasionada atención a los problemas sociales, especialmente al concerniente a los "intocables". Reapareció en la escena política en 1940, durante la segunda Guerra Mundial, y con indómita constancia, continuó luchando -siempre inerme- por aquellos ideales de cuya fe nunca se apartó; y así mantuvo una esperanza inquebrantable hasta el día de su sacrificio.

Gandhi ha sido jefe y maestro de su pueblo y lo ha guiado a la consecución de la meta que había soñado ardientemente. Gandhi vio la India independiente, aunque no se haya verificado su deseo de fundir hindúes y musulmanes en unitaria convivencia. Y, ciertamente, ello constituyó una espina, a la que se añadieron las amargas desilusiones y dolores por las violencias y los estragos que acompañaron al nacimiento de la Unión India y del Pakistán.

Extraordinaria figura de asceta indio, Gandhi no pasó su existencia en el tradicional eremitorio solitario, sino que fue impulsado por su infinito amor a su tierra madre y a sus hermanos a vivir -excepto algunos breves paréntesis- en medio del mundo y a practicar sus virtudes ascéticas, aun permaneciendo en contacto con gobernantes y métodos políticos del pleno siglo XX. El amor ("ahimsa") fue su arma política, y se nos aparece totalmente dominado por aquel sentimiento de bondad y de afectuosa dulzura que es la nota dominante del Visnuísmo.

Sus repetidos y dolorosos ayunos (realizó dieciséis, el último de ellos pocos días antes de su fin en un intento de conseguir la paz religiosa de toda la India) eran la prueba de una completa entrega a su causa y consiguieron la devoción de las masas; su palabra apasionada las entusiasmaba, sus plegarias y sus invocaciones al dios Raro, recitadas en público, conmovían y arrebataban al auditorio. Actuó políticamente siguiendo medios que estaban en neto contraste con la práctica dominante, consideró despreciable el principio según el cual el fin justifica los medios, principio que muchos siglos antes, un maestro indio de política, Kautilya, había exaltado y puesto en práctica con un realismo sin escrúpulos.

Pero el método, diríamos evangélico, predicado y realizado por Gandhi consiguió el deseado triunfo. El desconsolado anuncio hecho a las gentes de que el padre ("bap") había muerto, el dolor del pueblo impresionado por la noticia del trágico fin, la consagración de sus cenizas, sumergidas religiosamente en numerosos ríos sagrados del inmenso país, revelaron al mundo que la India había perdido a su más grande santo de la Edad Moderna.

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El ignorante afirma, el sabio duda y reflexiona (Aristóteles)

4. El ignorante afirma, el sabio duda y reflexiona (Aristóteles)

La filosofía occidental se asienta en la obra de los tres grandes filósofos griegos de la Antigüedad: Sócrates, Platón y Aristóteles. Pese a la singular relación que los unió (Sócrates fue maestro de Platón, quien lo fue a su vez de Aristóteles), la orientación de su pensamiento tomó distintos... Ver mas
La filosofía occidental se asienta en la obra de los tres grandes filósofos griegos de la Antigüedad: Sócrates, Platón y Aristóteles. Pese a la singular relación que los unió (Sócrates fue maestro de Platón, quien lo fue a su vez de Aristóteles), la orientación de su pensamiento tomó distintos caminos, y correspondería a Aristóteles culminar los esfuerzos de sus maestros y ejercer la influencia más perdurable, no sólo en el terreno de la filosofía y la teología, sino prácticamente en todas las disciplinas científicas y humanísticas. De hecho, por el rigor de su metodología y por la amplitud de los campos que abarcó y sistematizó, Aristóteles puede ser considerado el primer investigador científico en el sentido moderno de la palabra.


Aristóteles

Algunos ejemplos pueden dar idea de hasta qué punto Aristóteles estableció las bases que configurarían el pensamiento europeo: las teologías cristiana y musulmana del Medioevo asumieron su metafísica; la física y la astronomía aristotélicas se mantuvieron vigentes hasta el siglo XVII; sus estudios zoológicos, hasta el XIX; la lógica, hasta el siglo XX; sus apenas cincuenta páginas sobre estética se siguen debatiendo en nuestros días. Su incuestionada autoridad, reforzada desde la Baja Edad Media por el aristotelismo eclesiástico, llegó incluso a frenar el desarrollo de la ciencia. De tomarse este hecho como una acusación, habría que dirigirla no al filósofo sino a sus dogmáticos seguidores; pero más razonable es tomarlo como ilustración de la sobrehumana magnitud de su impronta y del abismal adelanto que representó su obra.

En la Academia de Platón

Aristóteles nació en el año 384 a.C. en Estagira, una pequeña localidad macedonia cercana al monte Athos; de su población natal procede una designación habitual para referirse al filósofo: el Estagirita. Su padre, Nicómaco, era médico de la corte de Amintas III, padre de Filipo II de Macedonia y, por tanto, abuelo de Alejandro Magno. Nicómaco pertenecía a la familia de los Asclepíades, que se reclamaba descendiente del dios fundador de la medicina y cuyo saber se transmitía de generación en generación. Ello invita a pensar que Aristóteles fue iniciado de niño en los secretos de la medicina, y que de ahí le vino su afición a la investigación experimental y a la ciencia positiva. Huérfano de padre y madre en plena adolescencia, fue adoptado por Proxeno, al cual podría mostrar años después su gratitud adoptando a un hijo suyo llamado Nicanor.

En el año 367, es decir, cuando contaba diecisiete años de edad, fue enviado a Atenas para estudiar en la Academia de Platón. No se sabe qué clase de relación personal se estableció entre ambos filósofos, pero, a juzgar por las escasas referencias que hacen el uno del otro en sus escritos, no cabe hablar de una amistad imperecedera. Lo cual, por otra parte, resulta lógico si se tiene en cuenta que Aristóteles iba a iniciar su propio sistema filosófico fundándolo en una profunda crítica al platónico.


Platón y Aristóteles en La escuela de Atenas (1511), de Rafael

Ambos partían de Sócrates y de su concepto de eidos, pero las dificultades de Platón para insertar en el mundo real su mundo eidético, el mundo de las Ideas, obligaron a Aristóteles a ir perfilando términos como «sustancia», «materia» y «forma», que le alejarían definitivamente de la Academia. En cambio es absolutamente falsa la leyenda según la cual Aristóteles se marchó de Atenas despechado porque Platón, a su muerte, designase a su sobrino Espeusipo para hacerse cargo de la Academia: por su condición de macedonio, Aristóteles no era legalmente elegible para ese puesto.

Preceptor de Alejandro Magno

A la muerte de Platón, acaecida en el 348, Aristóteles contaba treinta y seis años de edad, había pasado veinte de ellos simultaneando la enseñanza con el estudio y se encontraba en Atenas, como suele decirse, sin oficio ni beneficio. Así que no debió de pensárselo mucho cuando supo que Hermias de Atarneo, un soldado de fortuna griego (por más detalles, eunuco) que se habla apoderado del sector noroeste de Asia Menor, estaba reuniendo en la ciudad de Axos a cuantos discípulos de la Academia quisieran colaborar con él en la helenización de sus dominios. Aristóteles se instaló en Axos en compañía de Jenócrates de Calcedonia, un colega académico, y de Teofrasto, discípulo y futuro heredero del legado aristotélico.

El Estagirita pasaría allí tres años apacibles y fructíferos, dedicándose a la enseñanza, a la escritura (gran parte de su Política la redactó allí) y a la vida doméstica. Primero se casó con una sobrina de Hermias llamada Pitias, con la que tuvo una hija. Pitias debió de morir muy poco después y Aristóteles se unió a otra estagirita, de nombre Erpilis, que le dio un hijo, Nicómaco, al que dedicaría su Ética. Dado que el propio Aristóteles dejó escrito que el varón debe casarse a los treinta y siete años y la mujer a los dieciocho, resulta fácil deducir qué edades debían de tener una y otra cuando se unió a ellas.


Alejandro Magno y Aristóteles

Tras el asesinato de Hermias, en el 345, Aristóteles se instaló en Mitilene (isla de Lesbos), dedicándose, en compañía de Teofrasto, al estudio de la biología. Dos años más tarde, en el 343, fue contratado por Filipo II de Macedonia para que se hiciese cargo de la educación de su hijo Alejandro, a la sazón de trece años de edad. Tampoco se sabe mucho de la relación entre ambos, ya que las leyendas y las falsificaciones han borrado todo rastro de verdad. De ser cierto el carácter que sus contemporáneos atribuyen a Alejandro (al que tachan unánimemente de arrogante, bebedor, cruel, vengativo e ignorante), no se advierte rasgo alguno de la influencia que Aristóteles pudo ejercer sobre él. Como tampoco se advierte la influencia de Alejandro Magno sobre su maestro en el terreno político: años después, mientras Aristóteles seguía predicando la superioridad de la ciudad-estado, su presunto discípulo establecía las bases de un imperio universal sin el que, al decir de los historiadores, la civilización helénica hubiera sucumbido mucho antes.

El Liceo de Atenas

Poco después de la muerte de Filipo (336 a.C.), Alejandro hizo ejecutar a un sobrino de Aristóteles, Calístenes de Olinto, a quien acusaba de traidor. Conociendo el carácter vengativo de su discípulo, Aristóteles se refugió un año en sus propiedades de Estagira, trasladándose en el 334 a Atenas para fundar, siempre en compañía de Teofrasto, el Liceo, una institución pedagógica que durante años habría de competir con la Academia platónica, dirigida en ese momento por su viejo camarada Jenócrates de Calcedonia.

Los once años que median entre su regreso a Atenas y la muerte de Alejandro, en el 323, fueron aprovechados por Aristóteles para llevar a cabo una profunda revisión de una obra que, al decir de Hegel, constituye el fundamento de todas las ciencias. Para decirlo de la forma más sucinta posible, Aristóteles fue un prodigioso sintetizador del saber, tan atento a las generalizaciones que constituyen la ciencia como a las diferencias que no sólo distinguen a los individuos entre sí, sino que impiden la reducción de los grandes géneros de fenómenos y las ciencias que los estudian. Los seres, afirma Aristóteles, pueden ser móviles e inmóviles, y al mismo tiempo separados (de la materia) o no separados. La ciencia que estudia los seres móviles y no separados es la física; la de los seres inmóviles y no separados es la matemática, y la de los seres inmóviles y separados, la teología.


Aristóteles (óleo de José de Ribera, 1637)

La amplitud y la profundidad de su pensamiento son tales que fue preciso esperar dos mil años para que surgiese alguien de talla parecida. Después de que, en el siglo XIII, Santo Tomás de Aquino integrase sus doctrinas en la teología cristiana, la autoridad del Estagirita llegó a quedar tan establecida e incuestionada como la que ejercía la Iglesia, y tanto en la ciencia como en la filosofía todo intento de avance intelectual tendría que empezar con un ataque a cualquiera de los principios filosóficos aristotélicos. Sin embargo, el camino seguido por el pensamiento de Aristóteles hasta alcanzar su posterior preeminencia es tan asombroso que, aun descontando lo que la leyenda haya podido añadir, parece un argumento de novela de aventuras.

La aventura de los manuscritos

Con la muerte de Alejandro en el 323, se extendió en Atenas una oleada de nacionalismo (antimacedonio) desencadenado por Demóstenes, hecho que le supuso a Aristóteles enfrentarse a una acusación de impiedad. No estando en su ánimo repetir la aventura de Sócrates, Aristóteles se exilió a la isla de Chalcis, donde murió en el 322. Según la tradición, Aristóteles cedió sus obras a Teofrasto, el cual las cedió a su vez a Neleo, quien las envió a casa de sus padres en Esquepsis sólidamente embaladas en cajas y con la orden de que las escondiesen en una cueva para evitar que fuesen requisadas con destino a la biblioteca de Pérgamo.

Muchos años después, los herederos de Neleo las vendieron a Apelicón de Teos, un filósofo que se las llevó consigo a Atenas. En el 86 a.C., en plena ocupación romana, Sila se enteró de la existencia de esas cajas y las requisó para enviarlas a Roma, donde fueron compradas por Tiranión el Gramático. De mano en mano, las obras fueron sufriendo sucesivos deterioros hasta que, en el año 60 a.C., fueron adquiridas por Andrónico de Rodas, el último responsable del Liceo, quien procedió a su edición definitiva.



A Andrónico se debe, por ejemplo, la introducción del término «metafísica». En su ordenación de la obra aristotélica, Andrónico situó, a continuación de los libros sobre la física, una serie de tratados que agrupó bajo el título de Metafísica, rótulo anodino que significaba literalmente "después de la física" y que pasaría posteriormente a designar esta rama fundamental de la filosofía. Aristóteles nunca empleó ese término; los tratados así titulados versaban sobre lo que el Estagirita llamaba «filosofía primera».

Con la caída del Imperio romano, las obras de Aristóteles, como las del resto de la cultura grecorromana, desaparecieron hasta que, bien entrado el siglo XII, fueron recuperadas por el árabe Averroes, quien las conoció a través de las versiones sirias, árabes y judías. Del total de 170 obras que los catálogos antiguos recogían, sólo se han salvado 30, que vienen a ocupar unas dos mil páginas impresas. La mayoría de ellas proceden de los llamados escritos «acroamáticos», concebidos para ser utilizados como tratados en el Liceo y no para ser publicados. En cambio, se ha perdido la mayor parte de las obras publicadas en vida del propio Aristóteles, escritas (a menudo en forma diálogos) para el público general.

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Amar no es solamente querer, es sobre todo comprender (Françoise Sagan)

5. Amar no es solamente querer, es sobre todo comprender (Françoise Sagan)

(Seudónimo literario de Françoise Quoirez; Cajarc, Lot, 1935 - Honfleur, Normandía, 2004) Escritora francesa, icono entre los intelectuales de los años cincuenta y sesenta. Su primera novela, Bonjour tristesse (1954), la hizo famosa en pocas semanas y por ella obtuvo el codiciado Prix des... Ver mas
(Seudónimo literario de Françoise Quoirez; Cajarc, Lot, 1935 - Honfleur, Normandía, 2004) Escritora francesa, icono entre los intelectuales de los años cincuenta y sesenta. Su primera novela, Bonjour tristesse (1954), la hizo famosa en pocas semanas y por ella obtuvo el codiciado Prix des Critiques. Esta historia de una adolescente privilegiada con opiniones precoces acerca del amor, el sexo y los códigos morales al uso fue llevada en 1958 a la gran pantalla por el realizador Otto Preminger, con Jean Seberg, Deborah Kerr y David Niven como personajes principales. En aquella época, consciente ya de que su vida desenfrenada la llevaba a una prematura decrepitud, la autora se sometió a varias curas de desintoxicación. Sin embargo, no tardaría mucho en volver a las andadas.


Françoise Sagan

Con su segunda obra, Un certain sourire (1956), la joven novelista confirmaba las esperanzas que había suscitado. Al relatar la historia de una joven que se enamoró de un caballero casado, de edad suficiente para haber sido su padre, dio muestras, por segunda vez, de una maestría literaria asombrosa, a pesar de graves defectos en la concepción de sus personajes y en el desarrollo de la trama. Su estilo narrativo, personalísimo, no conocía prejuicios. A los 20 años, Françoise Sagan gozaba de una fama que ningún novelista había alcanzado a aquella edad.

Sagan siguió publicando no sólo novelas, sino también obras de teatro, desde que en 1960 se estrenara en este género con Château en Suède, que supuso en su carrera teatral el equivalente de Bonjour tristesse en la ficción y que se representó en el teatro L’Atelier. Aquel año inició su colaboración en L’Express y se ganó la animadversión del gobierno francés por su militancia («por razones humanitarias») contra la tortura en Argelia. Otras de sus obras teatrales fueron Il fait beau jour et nuit (1978), Le chien couchant (1980) y L’excès contraire (1987).

Antes de retirarse por incapacidad, aún escribió varias novelas, algunas de las cuales tuvieron más éxito de ventas por el nombre de la autora que por su calidad literaria: La laisse (1989), Un orange immobile (1989), Les faux-fuyants (1991), Un chagrin de passage (1993) y, finalmente, Le miroir égaré (1996), un triángulo amoroso y disonante entre una viuda millonaria y una joven pareja de intelectuales.



En 1996 publicó Derrière l’épaule, en el que traza una mirada crítica sobre su vida, a pesar de que en 1993 había publicado en Francia Et toute ma sympathie, obra que ya fue considerada como su primer libro de memorias. El segundo lo publicó en 2001 con el título Aimez-vous Sagan?, porque estaba convencida de que muchos la consideraban entonces como la «madona olvidada y hasta vilipendiada de una literatura mal entendida». En 2002 prologó todavía una edición de la Correspondencia amorosa de George Sand y Alfred de Musset.

Sagan pasó los últimos años de su vida enferma y arruinada, hasta el punto de que se vio obligada a vender su mansión en Normandía y su piso en París y se alojó esporádicamente en casas de sus amigos parisienses, hasta que los nuevos propietarios de su antigua mansión le permitieron volver a vivir en ella. En la última década del siglo XX, su nombre salió en portada por diferentes asuntos turbios. En varias ocasiones fue condenada por cuestiones de drogas o por fraude fiscal, y pasó dificultades económicas; Sagan había ganado dinero a raudales, pero lo gastaba con la misma rapidez que lo cobraba. Nunca se arrepintió de lo que había vivido, y vivió mucho, disfrutando y a la vez sufriendo el escándalo, las juergas nocturnas, el sexo, la bebida y las drogas. Sin embargo, su aparente felicidad escondía una gran soledad interior. Decía así que sus libros hablaban sobre todo de la soledad y de la manera, si existe, de «desembarazarse de ella».



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Mi vida estuvo llena de desgracias, muchas de las cuales jamás sucedieron (René Descartes)

6. Mi vida estuvo llena de desgracias, muchas de las cuales jamás sucedieron (René Descartes)

(La Haye, Francia, 1596 - Estocolmo, Suecia, 1650) Filósofo y matemático francés. Después del esplendor de la antigua filosofía griega y del apogeo y crisis de la escolástica en la Europa medieval, los nuevos aires del Renacimiento y la revolución científica que lo acompañó darían lugar, en el... Ver mas
(La Haye, Francia, 1596 - Estocolmo, Suecia, 1650) Filósofo y matemático francés. Después del esplendor de la antigua filosofía griega y del apogeo y crisis de la escolástica en la Europa medieval, los nuevos aires del Renacimiento y la revolución científica que lo acompañó darían lugar, en el siglo XVII, al nacimiento de la filosofía moderna. El primero de los ismos filosóficos de la modernidad fue el racionalismo; Descartes, su iniciador, se propuso hacer tabla rasa de la tradición y construir un nuevo edificio sobre la base de la razón y con la eficaz metodología de las matemáticas. Su «duda metódica» no cuestionó a Dios, sino todo lo contrario; sin embargo, al igual que Galileo, hubo de sufrir la persecución a causa de sus ideas.

Biografía

René Descartes se educó en el colegio jesuita de La Flèche (1604-1612), por entonces uno de los más prestigiosos de Europa, donde gozó de un cierto trato de favor en atención a su delicada salud. Los estudios que en tal centro llevó a cabo tuvieron una importancia decisiva en su formación intelectual; conocida la turbulenta juventud de Descartes, sin duda en La Flèche debió cimentarse la base de su cultura. Las huellas de tal educación se manifiestan objetiva y acusadamente en toda la ideología filosófica del sabio.


René Descartes

El programa de estudios propio de aquel colegio (según diversos testimonios, entre los que figura el del mismo Descartes) era muy variado: giraba esencialmente en torno a la tradicional enseñanza de las artes liberales, a la cual se añadían nociones de teología y ejercicios prácticos útiles para la vida de los futuros gentilhombres. Aun cuando el programa propiamente dicho debía de resultar más bien ligero y orientado en sentido esencialmente práctico (no se pretendía formar sabios, sino hombres preparados para las elevadas misiones políticas a que su rango les permitía aspirar), los alumnos más activos o curiosos podían completarlos por su cuenta mediante lecturas personales.

Años después, Descartes criticaría amargamente la educación recibida. Es perfectamente posible, sin embargo, que su descontento al respecto proceda no tanto de consideraciones filosóficas como de la natural reacción de un adolescente que durante tantos años estuvo sometido a una disciplina, y de la sensación de inutilidad de todo lo aprendido en relación con sus posibles ocupaciones futuras (burocracia o milicia). Tras su etapa en La Flèche, Descartes obtuvo el título de bachiller y de licenciado en derecho por la facultad de Poitiers (1616), y a los veintidós años partió hacia los Países Bajos, donde sirvió como soldado en el ejército de Mauricio de Nassau. En 1619 se enroló en las filas del duque de Baviera.

Según relataría el propio Descartes en el Discurso del Método, durante el crudo invierno de ese año se halló bloqueado en una localidad del Alto Danubio, posiblemente cerca de Ulm; allí permaneció encerrado al lado de una estufa y lejos de cualquier relación social, sin más compañía que la de sus pensamientos. En tal lugar, y tras una fuerte crisis de escepticismo, se le revelaron las bases sobre las cuales edificaría su sistema filosófico: el método matemático y el principio del cogito, ergo sum. Víctima de una febril excitación, durante la noche del 10 de noviembre de 1619 tuvo tres sueños, en cuyo transcurso intuyó su método y conoció su profunda vocación de consagrar su vida a la ciencia.


Supuesto retrato de Descartes

Tras renunciar a la vida militar, Descartes viajó por Alemania y los Países Bajos y regresó a Francia en 1622, para vender sus posesiones y asegurarse así una vida independiente; pasó una temporada en Italia (1623-1625) y se afincó luego en París, donde se relacionó con la mayoría de científicos de la época.

En 1628 decidió instalarse en Holanda, país en el que las investigaciones científicas gozaban de gran consideración y, además, se veían favorecidas por una relativa libertad de pensamiento. Descartes consideró que era el lugar más favorable para cumplir los objetivos filosóficos y científicos que se había fijado, y residió allí hasta 1649.

Los cinco primeros años los dedicó principalmente a elaborar su propio sistema del mundo y su concepción del hombre y del cuerpo humano. En 1633 debía de tener ya muy avanzada la redacción de un amplio texto de metafísica y física titulado Tratado sobre la luz; sin embargo, la noticia de la condena de Galileo le asustó, puesto que también Descartes sostenía en aquella obra el movimiento de la Tierra, opinión que no creía censurable desde el punto de vista teológico. Como temía que tal texto pudiera contener teorías condenables, renunció a su publicación, que tendría lugar póstumamente.

En 1637 apareció su famoso Discurso del método, presentado como prólogo a tres ensayos científicos. Por la audacia y novedad de los conceptos, la genialidad de los descubrimientos y el ímpetu de las ideas, el libro bastó para dar a su autor una inmediata y merecida fama, pero también por ello mismo provocó un diluvio de polémicas, que en adelante harían fatigosa y aun peligrosa su vida.



Descartes proponía en el Discurso una duda metódica, que sometiese a juicio todos los conocimientos de la época, aunque, a diferencia de los escépticos, la suya era una duda orientada a la búsqueda de principios últimos sobre los cuales cimentar sólidamente el saber. Este principio lo halló en la existencia de la propia conciencia que duda, en su famosa formulación «pienso, luego existo». Sobre la base de esta primera evidencia pudo desandar en parte el camino de su escepticismo, hallando en Dios el garante último de la verdad de las evidencias de la razón, que se manifiestan como ideas «claras y distintas».

El método cartesiano, que Descartes propuso para todas las ciencias y disciplinas, consiste en descomponer los problemas complejos en partes progresivamente más sencillas hasta hallar sus elementos básicos, las ideas simples, que se presentan a la razón de un modo evidente, y proceder a partir de ellas, por síntesis, a reconstruir todo el complejo, exigiendo a cada nueva relación establecida entre ideas simples la misma evidencia de éstas. Los ensayos científicos que seguían al Discurso ofrecían un compendio de sus teorías físicas, entre las que destaca su formulación de la ley de inercia y una especificación de su método para las matemáticas.

Los fundamentos de su física mecanicista, que hacía de la extensión la principal propiedad de los cuerpos materiales, fueron expuestos por Descartes en las Meditaciones metafísicas (1641), donde desarrolló su demostración de la existencia y la perfección de Dios y de la inmortalidad del alma, ya apuntada en la cuarta parte del Discurso del método. El mecanicismo radical de las teorías físicas de Descartes, sin embargo, determinó que fuesen superadas más adelante.

Conforme crecía su fama y la divulgación de su filosofía, arreciaron las críticas y las amenazas de persecución religiosa por parte de algunas autoridades académicas y eclesiásticas, tanto en los Países Bajos como en Francia. Nacidas en medio de discusiones, las Meditaciones metafísicas habían de valerle diversas acusaciones promovidas por los teólogos; algo por el estilo aconteció durante la redacción y al publicar otras obras suyas, como Los principios de la filosofía (1644) y Las pasiones del alma (1649).


Descartes con la reina Cristina de Suecia

Cansado de estas luchas, en 1649 Descartes aceptó la invitación de la reina Cristina de Suecia, que le exhortaba a trasladarse a Estocolmo como preceptor suyo de filosofía. Previamente habían mantenido una intensa correspondencia, y, a pesar de las satisfacciones intelectuales que le proporcionaba Cristina, Descartes no fue feliz en "el país de los osos, donde los pensamientos de los hombres parecen, como el agua, metamorfosearse en hielo". Estaba acostumbrado a las comodidades y no le era fácil levantarse cada día a las cuatro de la mañana, en plena oscuridad y con el frío invernal royéndole los huesos, para adoctrinar a una reina que no disponía de más tiempo libre debido a sus obligaciones. Los espartanos madrugones y el frío pudieron más que el filósofo, que murió de una pulmonía a principios de 1650, cinco meses después de su llegada.

La filosofía de Descartes

Descartes es considerado como el iniciador de la filosofía racionalista moderna por su planteamiento y resolución del problema de hallar un fundamento del conocimiento que garantice su certeza, y como el filósofo que supone el punto de ruptura definitivo con la escolástica. En el Discurso del método (1637), Descartes manifestó que su proyecto de elaborar una doctrina basada en principios totalmente nuevos procedía del desencanto ante las enseñanzas filosóficas que había recibido.

Convencido de que la realidad entera respondía a un orden racional, su propósito era crear un método que hiciera posible alcanzar en todo el ámbito del conocimiento la misma certidumbre que proporcionan en su campo la aritmética y la geometría. Su método, expuesto en el Discurso, se compone de cuatro preceptos o procedimientos: no aceptar como verdadero nada de lo que no se tenga absoluta certeza de que lo es; descomponer cada problema en sus partes mínimas; ir de lo más comprensible a lo más complejo; y, por último, revisar por completo el proceso para tener la seguridad de que no hay ninguna omisión.


René Descartes

El sistema utilizado por Descartes para cumplir el primer precepto y alcanzar la certeza es «la duda metódica». Siguiendo este sistema, Descartes pone en tela de juicio todos sus conocimientos adquiridos o heredados, el testimonio de los sentidos e incluso su propia existencia y la del mundo. Ahora bien, en toda duda hay algo de lo que no podemos dudar: de la misma duda. Dicho de otro modo, no podemos dudar de que estamos dudando. Llegamos así a una primera certeza absoluta y evidente que podemos aceptar como verdadera: dudamos.

Pienso, luego existo

La duda, razona entonces Descartes, es un pensamiento: dudar es pensar. Ahora bien, no es posible pensar sin existir. La suspensión de cualquier verdad concreta, la misma duda, es un acto de pensamiento que implica inmediatamente la existencia del "yo" pensante. De ahí su célebre formulación: pienso, luego existo (cogito, ergo sum). Por lo tanto, podemos estar firmemente seguros de nuestro pensamiento y de nuestra existencia. Existimos y somos una sustancia pensante, espiritual.

A partir de ello elabora Descartes toda su filosofía. Dado que no puede confiar en las cosas, cuya existencia aún no ha podido demostrar, Descartes intenta partir del pensamiento, cuya existencia ya ha sido demostrada. Aunque pueda referirse al exterior, el pensamiento no se compone de cosas, sino de ideas sobre las cosas. La cuestión que se plantea es la de si hay en nuestro pensamiento alguna idea o representación que podamos percibir con la misma «claridad» y «distinción» (los dos criterios cartesianos de certeza) con la que nos percibimos como sujetos pensantes.

Clases de ideas

Descartes pasa entonces a revisar todos los conocimientos que previamente había descartado al comienzo de su búsqueda. Y al reconsiderarlos observa que las representaciones de nuestro pensamiento son de tres clases: ideas «innatas», como las de belleza o justicia; ideas «adventicias», que proceden de las cosas exteriores, como las de estrella o caballo; e ideas « ficticias», que son meras creaciones de nuestra fantasía, como por ejemplo los monstruos de la mitología.


René Descartes

Las ideas «ficticias», mera suma o combinación de otras ideas, no pueden obviamente servir de asidero. Y respecto a las ideas «adventicias», originadas por nuestra experiencia de las cosas exteriores, es preciso obrar con cautela, ya que no estamos seguros de que las cosas exteriores existan. Podría ocurrir, dice Descartes, que los conocimientos «adventicios», que consideramos correspondientes a impresiones de cosas que realmente existen fuera de nosotros, hubieran sido provocados por un «genio maligno» que quisiera engañarnos. O que lo que nos parece la realidad no sea más que una ilusión, un sueño del que no hemos despertado.

Del Yo a Dios

Pero al examinar las ideas «innatas», sin correlato exterior sensible, encontramos en nosotros una idea muy singular, porque está completamente alejada de lo que somos: la idea de Dios, de un ser supremo infinito, eterno, inmutable, perfecto. Los seres humanos, finitos e imperfectos, pueden formar ideas como la de "triángulo" o "justicia". Pero la idea de un Dios infinito y perfecto no puede nacer de un individuo finito e imperfecto: necesariamente ha sido colocada en la mente de los hombres por la misma Providencia. Por consiguiente, Dios existe; y siendo como es un ser perfectísimo, no puede engañarse ni engañarnos, ni permitir la existencia de un «genio maligno» que nos engañe, haciéndonos creer que es real un mundo que no existe. El mundo, por lo tanto, también existe. La existencia de Dios garantiza así la posibilidad de un conocimiento verdadero.

Esta demostración de la existencia de Dios constituye una variante del argumento ontológico empleado ya en el siglo XII por San Anselmo de Canterbury, y fue duramente atacada por los adversarios de Descartes, que lo acusaron de caer en un círculo vicioso: para demostrar la existencia de Dios y así garantizar el conocimiento del mundo exterior se utilizan los criterios de claridad y distinción, pero la fiabilidad de tales criterios se justifica a su vez por la existencia de Dios. Tal crítica apunta no sólo a la validez o invalidez del argumento, sino también al hecho de que Descartes no parece aplicar en este punto su propia metodología.

Res cogitans y res extensa

Admitida la existencia del mundo exterior, Descartes pasa a examinar cuál es la esencia de los seres. Introduce aquí su concepto de sustancia, que define como aquello que «existe de tal modo que sólo necesita de sí mismo para existir». Las sustancias se manifiestan a través de sus modos y atributos. Los atributos son propiedades o cualidades esenciales que revelan la determinación de la sustancia, es decir, son aquellas propiedades sin las cuales una sustancia dejaría de ser tal sustancia. Los modos, en cambio, no son propiedades o cualidades esenciales, sino meramente accidentales.


René Descartes

El atributo de los cuerpos es la extensión (un cuerpo no puede carecer de extensión; si carece de ella no es un cuerpo), y todas las demás determinaciones (color, forma, posición, movimiento) son solamente modos. Y el atributo del espíritu es el pensamiento, pues el espíritu «piensa siempre». Existe, por lo tanto, una sustancia pensante (res cogitans), carente de extensión y cuyo atributo es el pensamiento, y una sustancia que compone los cuerpos físicos (res extensa), cuyo atributo es la extensión, o, si se prefiere, la tridimensionalidad, cuantitativamente mesurable en un espacio de tres dimensiones. Ambas son irreductibles entre sí y totalmente separadas. Es lo que se denomina el «dualismo» cartesiano.

En la medida en que la sustancia de la materia y de los cuerpos es la extensión, y en que ésta es observable y mesurable, ha de ser posible explicar sus movimientos y cambios mediante leyes matemáticas. Ello conduce a la visión mecanicista de la naturaleza: el universo es como una enorme máquina cuyo funcionamiento podremos llegar a conocer mediante el estudio y descubrimiento de las leyes matemáticas que lo rigen.

La comunicación de las sustancias

La separación radical entre materia y espíritu es aplicada rigurosamente, en principio, a todos los seres. Así, los animales no son más que máquinas muy complejas. Sin embargo, Descartes hace una excepción cuando se trata del hombre. Dado que está compuesto de cuerpo y alma, y siendo el cuerpo material y extenso (res extensa), y el alma espiritual y pensante (res cogitans), debería haber entre ellos una absoluta incomunicación.

No obstante, en el sistema cartesiano esto no ocurre, sino que el alma y el cuerpo se comunican entre sí, no al modo clásico, sino de una manera singular. El alma está asentada en la glándula pineal, situada en el encéfalo, y desde allí rige al cuerpo como «el nauta rige la nave», por medio de los espíritus animales, sustancias intermedias entre espíritu y cuerpo a manera de finísimas partículas de sangre, que transmiten al cuerpo las órdenes del alma. La solución de Descartes no resultó satisfactoria, y el llamado problema de la comunicación de las sustancias sería largamente discutido por los filósofos posteriores.

Su influencia

Tanto por no haber definido satisfactoriamente la noción de sustancia como por el franco dualismo establecido entre las dos sustancias, Descartes planteó los problemas fundamentales de la filosofía especulativa europea del siglo XVII. Entendido como sistema estricto y cerrado, el cartesianismo no tuvo excesivos seguidores y perdió su vigencia en pocas décadas. Sin embargo, la filosofía cartesiana se convirtió en punto de referencia para gran número de pensadores, unas veces para intentar resolver las contradicciones que encerraba, como hicieron los pensadores racionalistas, y otras para rebatirla frontalmente, como los empiristas.



Así, el filósofo alemán Gottfried Wilhelm Leibniz y el holandés Baruch Spinoza establecieron formas de paralelismo psicofísico para explicar la comunicación entre cuerpo y alma. Spinoza, de hecho, fue aún más lejos, y afirmó que existía una sola sustancia, que englobaba en sí el orden de las cosas y el de las ideas, y de la que la res cogitans y la res extensa no eran sino atributos, con lo que se llegaba al panteísmo.

Desde un punto de vista completamente opuesto, los empiristas británicos Thomas Hobbes y John Locke negaron que la idea de una sustancia espiritual fuera demostrable; afirmaron que no existían ideas innatas y que la filosofía debía reducirse al terreno de lo conocido por la experiencia. La concepción cartesiana de un universo mecanicista, en fin, influyó decisivamente en la génesis de la física clásica, fundada por Newton.

No resulta exagerado afirmar, en suma, que si bien Descartes no llegó a resolver muchos de los problemas que planteó, tales problemas se convirtieron en cuestiones centrales de la filosofía occidental. En este sentido, la filosofía moderna (racionalismo, empirismo, idealismo, materialismo, fenomenología) puede considerarse como un desarrollo o una reacción al cartesianismo.



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En verdad, si no fuera por la música, habría más razones para volverse loco (Piotr Ilich Tchaikovski)

7. En verdad, si no fuera por la música, habría más razones para volverse loco (Piotr Ilich Tchaikovski)

(Piotr Ilich Tchaikovsky o Chaikovski; Votkinsk, Rusia, 1840 - San Petersburgo, 1893) Compositor ruso. A pesar de ser contemporáneo estricto del Grupo de los Cinco, constituido por figuras de la talla de Borodin, Mussorgsky o Rimski-Korsakov, el estilo de Tchaikovsky no puede encasillarse dentro... Ver mas
(Piotr Ilich Tchaikovsky o Chaikovski; Votkinsk, Rusia, 1840 - San Petersburgo, 1893) Compositor ruso. A pesar de ser contemporáneo estricto del Grupo de los Cinco, constituido por figuras de la talla de Borodin, Mussorgsky o Rimski-Korsakov, el estilo de Tchaikovsky no puede encasillarse dentro de los márgenes del nacionalismo imperante entonces en su Rusia natal. De carácter cosmopolita en lo que respecta a las influencias (entre ellas y en un lugar preponderante la del sinfonismo alemán, aunque no carente de elementos rusos), su música es ante todo profundamente expresiva y personal, reveladora de la personalidad del autor, compleja y atormentada.


Tchaikovsky

A los años de su plácida infancia se remontan los primeros estudios teóricos y las primeras experiencias musicales, entre ellas la ópera Don Juan de Mozart, que dejó una huella imborrable en el ánimo del muchacho. Desde entonces se dedicó siempre al estudio del arte, aunque, por deseo de su padre, se matriculó en la facultad de derecho de San Petersburgo y, conseguido el título de leyes, aceptó un puesto en el Ministerio de Justicia, en el que, sin embargo, no permaneció mucho tiempo: en 1863 renunció al empleo para poder asistir al curso de composición que Anton Rubinstein impartía en el Conservatorio de San Petersburgo. Diplomado en 1865, fue designado al año siguiente para enseñar armonía en el Conservatorio de Moscú, donde desarrolló su actividad hasta 1877.

Los primeros pasos de Tchaikovsky en el mundo de la música no revelaron un especial talento ni para la interpretación ni para la creación. Sus primeras obras, como el poema sinfónico Fatum o la Sinfonía núm. 1 «Sueños de invierno», mostraban una personalidad poco definida. De inspiración fácil, gustaba del lirismo efusivo y espontáneo, abierto a inflexiones idílicas o elegíacas de una grata cantabilidad, lo que explica el éxito posterior de sus obras tanto en su patria como en el extranjero.

De finales de esta etapa data la primera de sus composiciones que gozó de aceptación, la obertura Romeo y Julieta (1869). De una expresividad poco corriente, esta "obertura fantasía" rehúye todo pintoresquismo para centrarse en el trágico destino de la pareja protagonista. La partitura tuvo una larga gestación: a causa de los juicios críticos de Milij Balakirev, Tchaikovsky llegó a escribir tres versiones de la misma, la más interpretada de las cuales es la tercera, fechada en 1880.


Tchaikovsky a los 25 años (San Petersburgo, 1865)

Sólo tras la composición, ya en la década de 1870, de partituras como la Sinfonía núm. 2 «Pequeña Rusia» y, sobre todo, del célebre Concierto para piano y orquesta núm. 1 (pieza virtuosista estrenada en 1875 con momentos absolutamente inolvidables, como su conocida y brillante introducción), la música de Tchaikovsky empezó a adquirir un tono propio y característico, en ocasiones efectista y cada vez más dado a la melancolía. En julio de 1877 se casó con una joven de la que se separó pocos meses después de la boda. Las inquietudes y amarguras de este triste episodio trastornaron su vida interior, causando también perjuicios a su salud; atacado de una grave depresión nerviosa, abandonó entonces Rusia para recluirse en una pequeña aldea junto al lago de Ginebra.

La madurez

Gracias al sostén económico de una rica viuda, Nadejda von Meck (protectora también de Debussy y a la que, paradójicamente, nunca llegaría a conocer), Tchaikovsky pudo dedicar, desde finales de la década de 1870, todo su tiempo a la composición. Fruto de esa dedicación exclusiva fueron algunas de sus obras más hermosas y originales, entre las que sobresalen el Concierto para violín y orquesta (1877), el ballet El lago de los cisnes (1877), la ópera Evgeny Oneguin (1878), la Obertura 1812 (1880) y Capricho italiano (1880).

De todas ellas, la más conocida es su primer gran ballet, El lago de los cisnes (1877). Pese al escaso éxito de su estreno, la romántica y mágica historia de amor entre Sigfrido y Odette, princesa transformada en cisne, es actualmente una de las piezas cimeras del repertorio, con números tan célebres como el Vals del acto primero, la Introducción del segundo o las danzas características del tercero.

No menos importante es el Concierto para violín y orquesta (1877), construido en tres movimientos según el esquema de los grandes modelos clásicos. El segundo movimiento es un andante en menor titulado "Canzonetta", y destaca como uno de los fragmentos más famosos de Tchaikovsky y más a menudo interpretados por su notable facilidad de ejecución. La "Canzonetta" es ciertamente una de las más bellas páginas de Tchaikovsky; la lánguida y femenina melancolía, uno de los rasgos más característicos y constantes de su arte, no aparece aquí bajo su forma habitual (elegancia expresiva y acento graciosamente sentimental), sino ajustada a un motivo impregnado de una delicadeza íntima y de pura poesía, algo que raramente se encuentra en Tchaikovsky.


Tchaikovsky en el mismo año de su fallecimiento
(Járkov, marzo de 1893)

En 1885, ya restablecido, regresó a Rusia, y dos años después inició una vasta gira de conciertos por Europa y América. A la última fase de su actividad creadora pertenecen la ópera La dama de picas (1890), los dos ballets La bella durmiente (1890) y Cascanueces (1892) y la última de sus seis sinfonías, verdadero testamento musical: la Sinfonía núm. 6 «Patética».

Estrenado en San Petersburgo el 15 de enero de 1890, La bella durmiente es el segundo de sus grandes ballets y fue uno de los primeros ejemplos del género compuestos según la norma de unir la creación musical y la coreográfica: Tchaikovsky compuso la partitura según las indicaciones del coreógrafo francés Marius Petipa. La obra nació así como una unidad, en la que la música se adapta admirablemente a la acción dramática. Destacan el vals del primer acto y las danzas del tercero, éstas protagonizadas por diferentes personajes de los cuentos de hadas.

Dos años después estrenaría también en San Petersburgo el ballet en dos actos Cascanueces, cuya historia, basada en un relato de E. T. A. Hoffmann, prescindió de la vertiente oscura y psicológica del original para convertirse en un mágico cuento de Navidad. A pesar de que fue el ballet menos apreciado por el propio compositor, se cuenta entre los que más fama ha alcanzado, gracias sobre todo al divertissement que marca su punto culminante: seis danzas características (Trepak, Danza árabe, Danza española, Danza china...) y el Vals de las flores.



Pocos días antes de morir, Tchaikovsky dirigió en Moscú su Sinfonía núm. 6 (1893), más conocida con el nombre de Patética, obra especialmente reveladora de la compleja personalidad del músico y del drama íntimo que rodeó su existencia, atormentada por una homosexualidad reprimida y un constante y mórbido estado depresivo. De amplias proporciones pero desigual, esta partitura refleja, quizá mejor que las otras, las peculiares características del estilo de Tchaikovsky y la volubilidad de su fantasía, que tendía a desperdigar los propios temas en lugar de unirlos en una visión constructiva unitaria. El mismo año de su estreno, 1893, se declaró una epidemia de cólera; contagiado el compositor, la enfermedad puso fin a su existencia.

Desde entonces se ha querido interpretar la Sinfonía núm. 6 «Patética» (y especialmente el último tiempo, que, contrariamente a la costumbre sinfónica, es un movimiento lento: "Adagio lamentoso") como la expresión de un triste presentimiento que Tchaikovsky debió de tener de su próximo fin. Ciertamente, en el "Adagio lamentoso" vuelve a caer sobre la orquesta la atmósfera sombría y dolorida que había abierto la sinfonía y que había quedado como olvidada en el paréntesis de los dos "Allegros" serenos y desenvueltos, apenas rozados aquí y allá por acentos de una amable melancolía; el movimiento final, en cambio, expresa todo el dolor y la amargura de un músico sobremanera sensible y trágicamente escindido.



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En la soledad no se encuentra más lo que a la soledad se lleva (Juán Ramón Jiménez)

8. En la soledad no se encuentra más lo que a la soledad se lleva (Juán Ramón Jiménez)

Poeta español y premio Nobel de Literatura. Nació en Moguer (Huelva), y estudió en la Universidad de Sevilla. Los poemas de Rubén Darío, el miembro más destacado del modernismo en la poesía española, le conmovieron especialmente en su juventud. También sería importante la lectura de los... Ver mas
Poeta español y premio Nobel de Literatura. Nació en Moguer
(Huelva), y estudió en la Universidad de Sevilla. Los poemas
de Rubén Darío, el miembro más destacado del modernismo en
la poesía española, le conmovieron especialmente en su juventud.
También sería importante la lectura de los simbolistas
franceses, que acentuaron su inclinación hacia la melancolía.
En 1900 publicó sus dos primeros libros de textos: Ninfeas y
Almas de violeta. Poco después se instalaría en Madrid,
haciendo varios viajes a Francia y luego a Estados Unidos,
donde se casó con la que ya sería su compañera ejemplar de
toda la vida, Zenobia Camprubí. En 1936, al estallar la Guerra
Civil española se vio obligado a abandonar España. Estados Unidos,
Cuba y Puerto Rico, fueron sus sucesivos lugares de residencia.
Moriría en este último país, donde recibió ya casi moribundo la
noticia de la concesión del Premio Nobel.

La obra poética de Juan Ramón Jiménez es muy numerosa, con libros
que a lo largo de su vida, en un afán constante de superación,
fue repudiando o de los que salvaba algún poema, casi siempre
retocado en sus sucesivas selecciones. Las principales son Poesías
escogidas (1917), Segunda antología poética (1922), Canción (1936)
y Tercera antología (1957). La influencia del modernismo se percibe
en sus primeros libros, aunque su mundo poético pronto apunta,
como el de Bécquer , hacia lo inefable, con unos poemas hechos a
partir de sensaciones refinadas por la espiritualidad, y de sutiles
estados líricos, con un lenguaje musical.

Pero el arte de Juan Ramón Jiménez se hace independiente de cualquier
escuela, aunque el simbolismo, ya totalmente asumido, siga influyendo
en su poesía casi hasta el final. Con el paso de los años su estilo
se hace cada vez más depurado, siempre en busca de la belleza absoluta,
de la poesía y del espíritu que él intenta fundir con su lirismo
esencial interior, sin dejar de ser al mismo tiempo metafísico y
abstracto, como se aprecia en Baladas de Primavera (1910) o La soledad
sonora (1911). Diario de un poeta recién casado (1917), escrito
básicamente durante su viaje a Estados Unidos, donde conoció y se
casó con Zenobia, es uno de los grandes libros de la poesía española.
Contiene ritmos inspirados por el latir del mar, verso libre, prosa,
sugerencias humorísticas e irónicas. El libro supone un canto a la mujer,
el mundo marino y Estados Unidos. Siguen Eternidades (1918), Piedra
y cielo (1919) y uno de los puntos más altos de su poesía, Estación
total, un libro escrito entre 1923 y 1936, aunque no se publique hasta
1946. La identificación del poeta con la belleza, con la plenitud de lo
real, con el mundo, es casi absoluta. La palabra aúna abstracción y
realidad, y el poeta se convierte en -total- -concepto ya utilizado
por Juan Ramón Jiménez-, y que significa -lo universal-. Poeta total,
es para él, por tanto, aquel que logra la comunión con el universo,
conservando, sin embargo, su voz personal.

Los escritos en prosa que formarían posteriormente la vasta galería
Españoles de tres mundos (1942) empezaron a publicarse en diarios y
revistas en los años inmediatamente anteriores a su exilio. Otro libro
suyo escrito en prosa poética -y al que le debe gran parte de su fama
universal- es Platero y yo (1917), donde funde fantasía y realismo en
las relaciones de un hombre y su asno. Es el libro español traducido
a más lenguas del mundo, junto con Don Quijote de Miguel de Cervantes.
Escribió ya en América los Romances de Coral Gables (1948) y Animal
de fondo (1949). Con ellos y el poema 'Espacio', Juan Ramón Jiménez
alcanza lo que se ha llamado su -tercera plenitud- determinada por
el contacto directo con el mar. En Animal de fondo el símbolo lo
expresa con un lenguaje próximo a una religiosidad inmanente y
panteísta. La poesía antes que palabra es conciencia; inteligencia
que permite al poeta nombrar. El tiempo acaba fundiéndose con el
espacio. El poeta simbolista y romántico, metafísico después y puro
-que configuran al Juan Ramón Jiménez más hondo e intenso-, se revela
finalmente como un visionario y metafísico que mantiene una alta tensión
poética a partir de iluminaciones nacidas en lo profundo de su sensibilidad.

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Amar no es mirarse el uno al otro; es mirar juntos en la misma dirección (Saint-Exupéry)

9. Amar no es mirarse el uno al otro; es mirar juntos en la misma dirección (Saint-Exupéry)

(Lyon, 1900 - en el mar Tirreno, 1944) Novelista y aviador francés; sus experiencias como piloto fueron a menudo su fuente de inspiración. Tercero de los cinco hijos de una familia de la aristocracia su padre tenía el título de vizconde, vivió una infancia feliz en las propiedades familiares... Ver mas
(Lyon, 1900 - en el mar Tirreno, 1944) Novelista y aviador francés; sus experiencias como piloto fueron a menudo su fuente de inspiración. Tercero de los cinco hijos de una familia de la aristocracia su padre tenía el título de vizconde, vivió una infancia feliz en las propiedades familiares, aunque perdió a su progenitor a la edad de cuatro años. Estuvo muy ligado a su madre, cuya sensibilidad y cultura lo marcaron profundamente, y con la que mantuvo una voluminosa correspondencia durante toda su vida.


Antoine de Saint-Exupéry

Su interés por la mecánica y la aviación se remonta a la infancia: recibió el bautismo del aire en 1912 y esta pasión no lo abandonó nunca. Después de seguir estudios clásicos en establecimientos católicos, preparó en París el concurso de entrada en la Escuela naval, pero no logró su objetivo y se inscribió en Bellas Artes. Pudo aprender el oficio de piloto durante su servicio militar en la aviación, pero la familia de su novia se opuso a que se incorporara al ejército del aire, por lo que se resignó a ejercer diversos oficios, al tiempo que frecuentaba los medios literarios.

El año 1926 marcó un giro decisivo en su vida, con la publicación de la novela breve El aviador, en Le Navire dargent de J. Prévost, y con un contrato como piloto de línea para una sociedad de aviación. A partir de entonces, a cada escala del piloto correspondió una etapa de su producción literaria, alimentada con la experiencia. Mientras se desempeñaba como jefe de estación aérea en el Sahara español, escribió su primera novela, Correo del Sur (1928).

La escala siguiente fue Buenos Aires, al ser nombrado director de la Aeroposta Argentina, filial de la Aéropostale, donde tuvo la misión de organizar la red de América Latina. Tal es el marco de su segunda novela, Vuelo nocturno. En 1931, la bancarrota de la Aéropostale puso término a la era de los pioneros, pero Saint-Exupéry no dejó de volar como piloto de prueba y efectuó varios intentos de récords, muchos de los cuales se saldaron con graves accidentes: en el desierto egipcio en 1935, y en Guatemala en 1938.



En los años treinta multiplicó sus actividades: cuadernos de invención, adaptaciones cinematográficas de Correo del Sur en 1937 y de Vuelo nocturno en 1939, numerosos viajes (a Moscú, a la España en guerra), reportajes y artículos para diversas revistas. Durante su convalescencia en Nueva York, después del accidente de Guatemala, reunió por consejo de A. Gide los textos en su mayor parte artículos ya publicados que se convirtieron en Tierra de hombres (1939).

Durante la Segunda Guerra Mundial luchó con la aviación francesa en misiones peligrosas, en especial sobre Arras, en mayo de 1940. Con la caída de Francia marchó a Nueva York, donde contó esta experiencia en Piloto de guerra (1942). En Estados Unidos se mantuvo al margen de los compromisos partidistas, lo que le atrajo la hostilidad de los gaullistas. Su meditación se elevaba por encima de la historia inmediata: sin desconocer las amenazas que la época hacía pesar sobre el "respeto del hombre", como lo relata en Carta a un rehén (1943), optó por la parábola con El principito (1943), una fábula infantil de contenido lirismo e ilustrada por él mismo, que le dio fama mundial.

A partir de 1943, pidió incorporarse a las fuerzas francesas en África del Norte y retomó las misiones desde Cerdeña y Córcega. En el transcurso de una de ellas, el 31 de julio de 1944, su avión desapareció en el Mediterráneo. Los cientos de páginas de La ciudadela, suma alegórica que permaneció inacabada, fueron publicadas póstumamente en 1948. La prosa de Saint-Éxupery impresiona por un rigor en el que la desnudez retórica asegura la eficacia del relato de acción. Cercano a A. Malraux por su conciencia de la aventura humana, a J. Giono por su lirismo cósmico, a G. Bernanos por su búsqueda del absoluto, Saint-Exupéry mostró siempre que el hombre no es más que lo que hace.



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Una mentira no tendría sentido si la verdad no fuera percibida como peligrosa (Alfred Adler)

10. Una mentira no tendría sentido si la verdad no fuera percibida como peligrosa (Alfred Adler)

Alfred W. Adler (Viena, Austria, 7 de febrero de 1870-Aberdeen, Escocia, 28 de mayo de 1937) fue un médico y psicoterapeuta austríaco, fundador de la escuela conocida como psicología individual.1 Fue un colaborador de Sigmund Freud y cofundador de su grupo, pero se apartó tempranamente de él, en... Ver mas
Alfred W. Adler (Viena, Austria, 7 de febrero de 1870-Aberdeen, Escocia, 28 de mayo de 1937) fue un médico y psicoterapeuta austríaco, fundador de la escuela conocida como psicología individual.1 Fue un colaborador de Sigmund Freud y cofundador de su grupo, pero se apartó tempranamente de él, en 1911, al divergir sobre distintos puntos de la teoría psicoanalítica.
Sus conceptos básicos son los de carácter, complejo de inferioridad y conflicto entre la situación real del individuo y sus aspiraciones.
Índice [ocultar]
1 Biografía
2 Complejo de inferioridad y superioridad
3 Influencia
4 Obras
5 Tributos artísticos
6 Véase también
7 Referencias
8 Bibliografía
9 Enlaces externos
Biografía[editar]
Alfred Adler nació en Viena, el 7 de febrero de 1870. Fue el segundo de seis hermanos de origen judío, se graduó en Medicina en 1895, donde comenzó a trabajar de oftalmólogo en 1897. Más tarde hizo prácticas como internista. Su primer encuentro con Freud se produce en 1899. Adler defendió las ideas de Freud en la Escuela vienesa de Medicina, en los círculos médicos locales y en la prensa. Desde 1902 participó en una pequeña tertulia organizada en casa de Freud, la «Sociedad Psicológica de los Miércoles». Escribe (1904) "El doctor como educador”. Ya por esta época Adler, a petición de Freud, desiste de su primera decisión de romper con el círculo. En 1907 escribió su monografía sobre la inferioridad de los órganos y su compensación psíquica: "Estudio sobre la inferioridad de los órganos y su compensación psicológica”. En 1908 da una conferencia en Viena sobre "el instinto de agresión”. En 1910 es nombrado presidente de la rama vienesa de la asociación psicoanalítica. Edita, junto con Freud y Stekel en 1910 "Revista de psicoanálisis", siendo Adler su director. Entre enero y febrero de 1911 dicta cuatro conferencias que constituyen "una crítica sobre la teoría sexual de Freud en la vida mental". Al terminar la cuarta conferencia la mayoría de los freudianos presentes decidieron, pese a la opinión contraria de Steckel, que siguiera siendo miembro de la sociedad psicoanalítica, pero advirtiéndole de no rechazar la teoría sexual de Freud.
En agosto de 1911 anuncia en la editorial de la Revista de psicoanálisis su renuncia a formar parte del consejo editorial, lo que marcó su retirada del movimiento psicoanalítico. En 1912 se publicó "El carácter neurótico”. En este trabajo Adler establece la "psicología individual" como teoría de la unidad del individuo que tiende a metas finales de carácter inconsciente. En esta obra desarrolla el tema de la compensación infantil al sentimiento percibido de inferioridad mediante distintas estrategias hacia una meta final (de superioridad). En sus obras posteriores Adler desarrollo su modelo psicológico centrado en las influencias del medio social y familiar en el carácter del sujeto, en conjunción con sus construcciones subjetivas de sus experiencias; conjunción que desemboca en el "Estilo de Vida" inconsciente, rector del psiquismo humano. Después de la primera guerra mundial, organizó las clínicas de orientación de niños en Viena, siendo propiamente el primer psicólogo/psiquiatra infantil. Entre 1927-28, Adler dio una serie de conferencias en los Estados Unidos. La popularidad de Adler radicaba en la accesibilidad y optimismo de sus teorías, en comparación con las de sus contemporáneos Freud y Jung. El modelo de la psicología adleriana concibe la psicopatología como expresión extrema del egocentrismo del sujeto contra los intereses de la cooperación social o "sentimiento de comunidad".
La psicoterapia y la pedagogía adleriana tienen como finalidad el desarrollo de la cooperación humana salvando los obstáculos que impone el estilo de vida hacia la compensación de la inferioridad percibida. La psicología individual parte de la idea de que el hombre es un individuo que se mueve hacia una meta determinada y defiende el estudio del enfoque teleológico (hacia fines) que investiga la meta de una persona de tipo inconsciente. Las metas son construidas subjetivamente ya en la época infantil, influida por el ambiente o constelación familiar, y por la aspiración del niño a compensar su sentimiento de inferioridad. La relación entre la meta y los modos de alcanzarla configuran la personalidad del sujeto.
Alfred Adler murió en 1937 en Aberdeen, Escocia, de un ataque al corazón.
Otras de las obras de Adler son: "La práctica y la teoría de la psicología individual" de 1920, "Comprensión de la naturaleza humana" de 1928-1930, "La educación de los niños" de 1929, "Superioridad e interés social" (obra póstuma de 1965).
Complejo de inferioridad y superioridad[editar]
En sus teorías se definen y estudian los complejos de inferioridad y superioridad como ejes de su corriente.
El complejo de inferioridad considera la percepción de desarraigo que un individuo obtiene a causa de haber padecido una infancia mala, plena de burlas, sufrimientos, rechazos, etcétera.
Con más detalle puede describirse al complejo de inferioridad, en la ciencia de la psicología y el psicoanálisis, como el sentimiento en el cual, de un modo u otro, una persona se siente de menor valor que los demás, lo cual, normalmente, sucede en forma inconsciente y lleva a los individuos afligidos a sobrecompensarlo. Pero esto último, a su vez, plantea una alternativa. Porque la necesidad de sobrecompensación puede resultar o bien en exitosos logros o bien en comportamiento esquizotípico severo. Así, un sentimiento normal de inferioridad puede actuar como motivación para alcanzar objetivos, mientras que un complejo es un estado avanzado de desánimo y evasión de las dificultades.
Respecto del complejo de superioridad, Adler considera que es un mecanismo inconsciente, neurológico, en el cual el individuo trata de compensar sus sentimientos de inferioridad, resaltando aquellas cualidades en las que sobresale.
En términos más técnicos, para Adler, el complejo de superioridad es la consecuencia del proceso de transferencia que busca esconder la inferioridad percibida, con la pretensión de ser superior a los demás, en algún aspecto vital. La percepción de superioridad es la consecuente reacción a un sentimiento de inferioridad no expresado externamente, maximizando hacia el exterior aquellos aspectos en que, por transferencia de objetos, o por observación diferencial, consideramos destacar del comportamiento colectivo aparente. Es una maximalización subjetiva del hecho sincrónico que nos lleva a buscar aquello que los demás consideran insólito, en nosotros mismos.
Pero, básicamente, el complejo de superioridad se manifiesta como una afectación de la personalidad que conduce a la adopción de posturas prepotentes o arrogantes en el trato con los demás.
El síndrome de superioridad es una consecuencia de un previo complejo de inferioridad mal resuelto. Quien no siente la "inferioridad", no precisa exhibir su "superioridad"; por otra parte, quien es claramente superior, es así percibido por los demás, sin requerir una manifestación mayor.
De todas maneras es importante advertir que un individuo, aunque exhiba comportamientos autoritarios y arrogantes, o desarrolle actitudes de prepotencia, no necesariamente se hallará en un auténtico "complejo de superioridad", si no es consecuencia de una percepción previa de ser inferior en algo. Y esto, por cierto, dicho al margen de lo disvalioso que pudieren resultar sus actitudes en la convivencia social. La motivación del individuo debe quedar esclarecida mediante el diagnóstico, a fin de evitar errores de terapia.
Los complejos de superioridad e inferioridad son a menudo presentados ambos por las mismas personas, y se manifiestan de maneras diferentes. Sin embargo, los dos complejos pueden existir el uno sin el otro.
Influencia[editar]
Adler formó muchos discípulos, si bien muchos de los más importantes se separaron de su escuela como Oswald Schwarz, Rudolf Allers y Viktor Frankl (fundador de la Logoterapia), que conformaban un grupo dentro del adlerismo que abogaba por una fundamentación de la teoría de Adler desde la antropología filosófica. También se separó de él el conocido psiquiatra y caracterólogo Fritz Künkel, fundador de la psicología del "Nosotros". Fueron además discípulos de Adler su hija Alexandra Adler, Hans y Rowena Ansbacher, Erwin Wexberg y Rudolf Dreikurs, entre otros.
Sin ser propiamente sus discípulos, se puede encontrar la huella de la influencia de Adler en los neopsicoanalistas Karen Horney y Erich Fromm, en el fundador de la Psicología de la personalidad Gordon Allport, y en Albert Ellis, fundador de la Terapia racional emotiva conductual (TREC).
Obras[editar]
El doctor como educador.
Estudio sobre la inferioridad de los órganos y su compensación psicológica.
El carácter neurótico.
La práctica y la teoría de la psicología individual (1920).
Conocimiento del hombre (1926).
Comprensión de la naturaleza humana (1928-1930).
La educación de los niños (1929).
La ciencia de vivir (1957)
Superioridad e interés social (obra póstuma de 1965).
Tributos artísticos[editar]
Los dos personajes principales en la novela La Planta Sagrada, comprometidos en una sesión adleriana de interpretación de estilo de vida, sometidos a una interpretación de memoria temprana adleriana.2

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Vencer y perdonar es vencer dos veces (Pedro Calderón de la Barca)

11. Vencer y perdonar es vencer dos veces (Pedro Calderón de la Barca)

(Madrid, 1600-id., 1681) Dramaturgo español. Educado en un colegio jesuita de Madrid, estudió en las universidades de Alcalá y Salamanca. En 1620 abandonó los estudios religiosos y tres años más tarde se dio a conocer como dramaturgo con su primera comedia, Amor, honor y poder. Como todo joven... Ver mas
(Madrid, 1600-id., 1681) Dramaturgo español. Educado en un colegio jesuita de Madrid, estudió en las universidades de Alcalá y Salamanca. En 1620 abandonó los estudios religiosos y tres años más tarde se dio a conocer como dramaturgo con su primera comedia, Amor, honor y poder. Como todo joven instruido de su época, viajó por Italia y Flandes y, desde 1625, proveyó a la corte de un extenso repertorio dramático entre el que figuran sus mejores obras. Tras granjearse un sólido prestigio en el Palacio Real, en 1635 escribió El mayor encanto, el amor, para la inauguración del teatro del palacio del Buen Retiro.


Calderón de la Barca

Nombrado caballero de la Orden de Santiago por el rey, se distinguió como soldado en el sitio de Fuenterrabía (1638) y en la guerra de Cataluña (1640). Ordenado sacerdote en 1651, poco tiempo después fue nombrado capellán de Reyes Nuevos de Toledo. Por entonces ya era el dramaturgo de más éxito de la corte. En 1663, el rey lo designó capellán de honor, por lo que se trasladó definitivamente a Madrid.

Según el recuento que él mismo hizo el año de su muerte, su producción consta de ciento diez comedias y ochenta autos sacramentales, loas, entremeses y otras obras menores. Como todo coetáneo suyo, Calderón no podía por menos que partir de las pautas dramáticas establecidas por Lope de Vega. Pero su obra, ya plenamente barroca, tal vez alcance mayor grado de perfección técnica y formal que la de Lope. De estilo más sobrio, Calderón pone en juego menor número de personajes y los centra en torno al protagonista, de manera que la obra tiene un centro de gravedad claro, un eje en torno al cual giran todos los elementos secundarios, lo que refuerza la intensidad dramática.

A. Valbuena ha señalado que en su estilo cabe distinguir dos registros. El primero consiste en reordenar y condensar lo que en Lope aparece de manera difusa y caótica y en estilizar las notas de su realismo costumbrista. Así, reelabora temas originales de Lope en varias de sus obras maestras.

En ellas aparece una rica galería de personajes representativos de su tiempo y de su condición social, todos los cuales tienen en común un tema del siglo: el honor, el patrimonio del alma enfrentado a la justicia de los hombres, caso de El alcalde de Zalamea, o las pasiones amorosas que ciegan el alma, cuestión que aborda en El mayor monstruo, los celos o en El médico de su honra.



Pero no es ése, desde luego, el principal motivo de su obra. En su segundo registro, el dramaturgo inventa, más allá del repertorio caballeresco, una forma poético-simbólica desconocida antes de él y que configura un teatro esencialmente lírico, cuyos personajes se elevan hacia lo simbólico y lo espiritual. Calderón destaca sobre todo como creador de esos personajes barrocos, íntimamente desequilibrados por una pasión trágica, que aparecen en El mágico prodigioso o La devoción de la cruz. Su personaje más universal es el desgarrado Segismundo de La vida es sueño, considerada como la cumbre del teatro calderoniano.

Esta obra, paradigma del género de comedias filosóficas, recoge y dramatiza las cuestiones más trascendentales de su época: el poder de la voluntad frente al destino, el escepticismo ante las apariencias sensibles, la precariedad de la existencia, considerada como un simple sueño y, en fin, la consoladora idea de que, incluso en sueños, se puede todavía hacer el bien.

Con él adquirieron así mismo especial relevancia la escenografía -lo que él llamaba «maneras de apariencia»- y la música. La carpintería teatral se convirtió en un elemento clave en la composición de sus obras y el concepto de escena se vio revalorizado de una manera general, en la línea del teatro barroco. En cuanto a su lenguaje, se puede considerar que es la culminación teatral del culteranismo. Su riqueza expresiva y sus complejas metáforas provienen de un cierto conceptismo intelectual, acorde con el temperamento meditabundo propio de sus personajes de ficción.



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Si tu única herramienta es un martillo, tiendes a tratar cada problema como si fuera un clavo (Abraham Maslow)

12. Si tu única herramienta es un martillo, tiendes a tratar cada problema como si fuera un clavo (Abraham Maslow)

(Nueva York, 1908 - California, 1970) Psiquiatra y psicólogo estadounidense. Impulsor de la psicología humanista, que se basa en conceptos como la autorrealización, los niveles superiores de conciencia y la trascendencia, creó la teoría de la autorrealización que lleva su nombre. En obras... Ver mas
(Nueva York, 1908 - California, 1970) Psiquiatra y psicólogo estadounidense. Impulsor de la psicología humanista, que se basa en conceptos como la autorrealización, los niveles superiores de conciencia y la trascendencia, creó la teoría de la autorrealización que lleva su nombre.

En obras como Motivación y personalidad (1954), Psicología del ser (1962) y La Psicología de la ciencia (1966), Maslow postuló que cada individuo tiene unas necesidades jerárquicas -fisiológicas, afectivas, de autorrealización- que deben quedar satisfechas, y que el objetivo fundamental de la psicoterapia debe ser la integración del ser. Cada nivel jerárquico domina en cada momento de consecución y las necesidades inferiores en la jerarquía (comida, refugio o afecto), en caso de no quedar suplidas, impiden que el individuo exprese o desee necesidades de tipo superior.

La teoría de la autorrealización de Maslow se sitúa dentro del holismo y la psicología humanista y parte de la idea de que el hombre es un todo integrado y organizado, sin partes diferenciadas. Cualquier motivo que afecta a un sistema afecta a toda la persona.

Maslow llevó a cabo una crítica a las teorías sobre la motivación de Freud y Hull. Según Maslow, el modelo de Freud sólo describe los comportamientos neuróticos de sujetos que no toleran las frustraciones, mientras que la teoría de Hull trata exclusivamente de organismos movidos por una situación de déficit.



Maslow propone una teoría del crecimiento y desarrollo partiendo del hombre sano, en la cual el concepto clave para la motivación es el de necesidad. Describe una jerarquía de necesidades humanas donde la más básica es la de crecimiento, que gobierna y organiza a todas las demás. A partir de aquí existen cinco jerarquías o niveles, desde la necesidad de supervivencia, que es relativamente fuerte, de naturaleza fisiológica y necesaria para la homeostasis, hasta la necesidad de crecimiento, relativamente débil y de naturaleza más psicológica.

La jerarquía de necesidades humanas ordenadas según la fuerza (las fisiológicas son las que tienen mas fuerza o "dominancia" y las de autorrealización tienen menos fuerza) es la siguiente: necesidades fisiológicas, necesidades de protección, necesidad de amor y pertenencia, necesidad de estima y, por último, necesidad de autorrealización.



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Cuando estás en una relación y el otro, pudiendo, no te evita una gota de sufrimiento, entonces todo ha terminado (Jorge Bucay)

13. Cuando estás en una relación y el otro, pudiendo, no te evita una gota de sufrimiento, entonces todo ha terminado (Jorge Bucay)

orge Bucay (Buenos Aires, 30 de octubre de 1949) es un psicodramaturgo, terapeuta gestáltico y escritor argentino. Nació en el barrio porteño de Floresta.[cita requerida] Índice [ocultar] 1 Biografía 2 Acusación de plagio 3 Obra 3.1 Obras en colaboración 3.2 Audiolibros 3.3... Ver mas
orge Bucay (Buenos Aires, 30 de octubre de 1949) es un psicodramaturgo, terapeuta gestáltico y escritor argentino. Nació en el barrio porteño de Floresta.[cita requerida]
Índice [ocultar]
1 Biografía
2 Acusación de plagio
3 Obra
3.1 Obras en colaboración
3.2 Audiolibros
3.3 Colaboraciones
4 Referencias
Biografía[editar]
Realizó su formación académica en la Universidad de Buenos Aires. Se graduó como médico en 1973 y se especializó en enfermedades mentales en el servicio de interconsulta del hospital del Carmen de la ciudad de California y en la clínica Santa Mónica de la Provincia de Buenos Aires.[cita requerida] Comenzó su carrera de psicoterapeuta en el equipo de interconsulta del Colegio Pirovano. Luego, se formó como psicoterapeuta Gestáltico en Argentina, Chile y Estados Unidos, asistiendo a cursos, seminarios y congresos en Argentina, Estados Unidos, España e Italia.[cita requerida] Integró la Delegación Argentina que participó del Congreso Gestáltico Internacional de 1997, realizado en Cleveland, Estados Unidos.[cita requerida]
Trabajó como supervisor didáctico y coordinador de laboratorios gestálticos, fue miembro de la Asociación Americana de Terapia Gestáltica y coordinador de grupos terapéuticos y docentes en Granada, España y en México.[cita requerida] Se destacó sobre todo por su presencia en numerosos medios de comunicación como colaborador e incluso como conductor de su propio programa televisivo.
Se define como "ayudador profesional" ya que, según él, mediante sus conferencias y sus libros procura ofrecer herramientas terapéuticas, para que cada quien sea capaz de sanarse a sí mismo. Por su parte, en su país natal, Argentina, es considerado uno de los mejores de la psicología actual.
«Yo también necesitaba definirme; para no ser discriminado, no era lo que eran los demás pero ¿qué era? Así que tuve que buscar una nueva manera de definirme. Y la encontré: ayudador profesional. Lo de ayudador por la ayuda, y lo de profesional porque estoy entrenado para el trabajo, y cobro por hacerlo». Jorge Bucay1
Considera que la recuperación de los cuentos como forma de comunicación se inscribe en un movimiento de rescate de los valores tradicionales;[cita requerida] y que la sociedad es culpable de los problemas del individuo sólo hasta que éste se vuelve adulto.
«Yo trabajo sobre la idea aduéñate de tu vida, lo que tienes es tu responsabilidad. Creo que el mundo no es un lugar para competir, sino para compartir, y una condición necesaria es mirarse a uno mismo». Jorge Bucay2
Las obras de Jorge Bucay se han convertido en best sellers en España y en muchos países de habla hispana, como Venezuela, México, Uruguay, Costa Rica. Además, han sido traducidas a una veintena de idiomas.3 Algunas de las más relevantes son Cartas para Claudia, Déjame que te cuente, Cuentos para pensar, Amarse con los ojos abiertos y la novela El candidato, premiada en Torrevieja en el 2006. Bucay, asimismo, ha escrito una serie de libros que él denomina “Hojas de ruta”: El camino de la autodependencia, El camino del encuentro, El camino de las lágrimas y El camino de la felicidad.
El valor de la obra literaria de Bucay es un tema discutido. Algunos críticos literarios, como Osvaldo Quiroga, consideran al autor como mediocre y elemental.4 5 Otros sintetizan el estilo de Bucay remarcando su lenguaje coloquial comprensible y ligero, que intentaría llevar al lector a encontrar respuestas sobre el comportamiento y el razonamiento humano y ampliar los "horizontes del pensamiento" para lograr entender mejor la vida misma, cambiar la apreciación de las cosas y en consecuencia ir modificando su propia vida para lograr vivir en paz y con felicidad.[cita requerida]
Commons-emblem-scales.svg
Existen desacuerdos sobre la neutralidad en el punto de vista de la versión actual de este último párrafo.
Motivo: ¿Quién afirma esto? Faltan referencias.
En la página de discusión puedes consultar el debate al respecto.
Sobre su método para escribir, el autor ha declarado:
«Yo aggiorno y modifico. No soy el gran pensador o sabio que se quiere hacer de mí». Jorge Bucay6
Acusación de plagio[editar]
Tras publicar su libro "Shimriti" en 2003, Bucay fue acusado de plagio, diciéndose que éste contenía unas 60 páginas copiadas casi textualmente de la obra "La sabiduría recobrada" de la española Mónica Cavallé, publicada en 2002. Según el propio autor, el asunto sería un error involuntario, en el que se incluyeron textos de la autora española sin la correspondiente mención de su fuente.6 7 8 Además, Bucay asegura que no se trata de 60 páginas sino de 7 párrafos, proponiendo como prueba los propios textos.9 Por pedido del propio autor, en la reedición de "Shimriti" se citó la obra de Mónica Cavallé correctamente.10
Hasta el día de hoy Bucay sostiene que la repercusión mediática que tuvo el caso es sólo una campaña de desprestigio.9 10 Mónica Cavallé afirmó que el autor argentino se disculpó con ella y que desistió de iniciar acciones judiciales.11
Obra[editar]
Cartas para Claudia (1986)
Recuentos para Demián (1994)
Cuentos para pensar (1997)
De la autoestima al egoísmo (1999)
El cochero: un libro en vivo... (2000)
El camino de la autodependencia (2000)
20 pasos hacia adelante (2000)
El camino del encuentro (2001)
El camino de las lágrimas (2001)
El camino de la felicidad (2002)
Shimriti. De la ignorancia a la sabiduría (2003). Luego, el libro se re-editó con el nombre "El camino de Shimriti".
Déjame que te cuente (2005)
Cuenta conmigo (2005)
El mito de la diosa Fortuna (2006)
El candidato (2006). Novela ganadora del Premio de Novela Ciudad de Torrevieja.
Las 3 preguntas. ¿Quién soy? ¿Adónde voy? ¿Con quién? (2008)
El elefante encadenado (2008), con ilustraciones de Gusti
Llegar a la cima y seguir subiendo. Claves para un camino espiritual (2010)
El temido enemigo (2012), con ilustraciones de gusti
Un cuento triste no tan triste (2014)
Rumbo a una vida mejor (septiembre 2014)
Obras en colaboración[editar]
Amarse con los ojos abiertos (2000), con Silvia Salinas
Seguir sin ti (2009), con Silvia Salinas
El cochero (con Marcos Aguinis)
Audiolibros[editar]
El juego de los cuentos
El juego de los 20 pasos
Colaboraciones[editar]
Todo (no) terminó, de Silvia Salinas, con prólogo y cuento de Jorge Bucay

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Cada palabra, expresión facial,  gestos, o acción por parte de un padre le da al niño un cierto mensaje sobre la autoestima. Es triste que muchos padres no se den cuenta de lo que los mensajes están enviando (Virginia Satir)

14. Cada palabra, expresión facial, gestos, o acción por parte de un padre le da al niño un cierto mensaje sobre la autoestima. Es triste que muchos padres no se den cuenta de lo que los mensajes están enviando (Virginia Satir)

Virginia Satir (26 de junio de 1916 - 10 de septiembre de 1988) fue una notable autora y trabajadora social, psicoterapeuta estadounidense, conocida especialmente por su enfoque de terapia familiar. Sus libros más famosos en idioma español son Terapia familiar paso a paso, En Contacto Íntimo... Ver mas
Virginia Satir (26 de junio de 1916 - 10 de septiembre de 1988) fue una notable autora y trabajadora social, psicoterapeuta estadounidense, conocida especialmente por su enfoque de terapia familiar. Sus libros más famosos en idioma español son Terapia familiar paso a paso, En Contacto Íntimo: Cómo relacionarse con uno mismo y Nuevas Relaciones Humanas en el Núcleo Familiar.
También es conocida por crear el "modelo de proceso de cambio de Virgina Satir", desarrollado a través de estudios clínicos. Varios expertos en organizaciones y gerencia de cambio de los decenios 1990s y 2000s trabajan con este modelo para definir cómo el cambio afecta las organizaciones.
Índice [ocultar]
1 Los primeros años
2 Carrera docente
3 Carrera como psicoterapeuta
4 Obra
5 Referencias
6 Enlaces externos
Los primeros años[editar]
Virginia Satir nació en Neillsville de Wisconsin, la mayor de cuatro hijos de Minnie Happe Pagenkopf y Oscar Alfred Reinnard Pagenkopf. Cuando tenía 5 años, enfermó de apendicitis, pero su madre, quien era devota de la "ciencia cristiana", rehusó llevarla a un doctor. Para cuando el padre de Virginia se impuso en contra de los deseos maternos, su apéndice se rompió. Los doctores lograron salvarle la vida, pero Satir fue forzada a quedarse en el hospital varios meses.1
Fue una niña curiosa que aprendió por sí misma a leer a los tres años y a los nueve había leído todos los libros de su pequeña escuela rural de una sola aula. Cuando alcanzó los cinco, Satir decidió convertirse en una "detective infantil para investigar padres".2 Ella luego explicó que "No sabía exactamente qué buscaría, pero me di cuenta que mucho sucedía en las familias de lo que era evidente".2
En 1929, su madre insistió que su familia se mudara de su granja a Milwaukee, para que Virginia pudiese cursar la secundaria. Los años en secundaria coincidieron con la gran depresión, y para ayudar a su familia tomó un empleo de medio tiempo y además asistió a tantos cursos como fuese posible para graduarse lo más pronto posible. En 1932, recibió su diploma de secundaria y en seguida se matriculó en el Colegio Universitario Estatal de Profesores de Milwaukee. Para costear su educación trabajó en una tienda de departamentos y de niñera.2
Carrera docente[editar]
Satir se graduó de segunda en su clase con una maestría en educación en 1936.2 Ella pasó los próximos dos años en una escuela pública en Williams Bay, Wisconsin, primero como maestra y luego como directora. El siguiente año se convirtió en una educadora viajante, trabajando en Ann Arbor (en Míchigan), Shreveport (en Luisiana) y en Miami (Florida).3
Carrera como psicoterapeuta[editar]
En 1948 se recibió de Máster en trabajo social por la Universidad de Chicago. Luego, Satir empezó una práctica privada. Trabajó con su primera familia cliente en 1951, y para 1955 estaba trabajando con el Instituto Psiquiátrico de Illinois, motivando a otros terapeutas a enfocarse en familias en vez de pacientes individuales. Para el final del decenio, se mudó a California, donde co-fundó el "Mental Research Institute" en Palo Alto de California. El instituto recibió una subvención del NIHM en 1962, permitiéndoles comenzar el primer programa formal de entrenamiento en terapia familiar jamás ofrecido.4
Una de las ideas más novedosas de Satir fue que "el problema presentado pocas veces es el problema real, en tanto que la forma que tiene la gente de encarar el problema presentado la que crea el problema real".5 Satir también ofreció propuestas acerca de los problemas particulares generados por baja autoestima en las relaciones.5
Satir publicó su primer libro en 1964. Su reputación creció con cada libro subsecuente y viajó por el mundo entero describiendo sus métodos. También se convirtió en "diplomat" del Academy of Certified Social Workers y recibió el premio por servicio distinguido del American Association for Marriage and Family Therapy.6 También ha sido reconocida con varios doctorados honorarios, incluyendo un doctorado de 1978 en ciencias sociales de la Universidad de Wisconsin-Madison, y en 1986 un doctorado del Professional School of Psychological Studies.
Todo su trabajo fue hecho bajo el concepto del "convertirse más plenamente humano". A partir de la posibilidad de una tríada nutricia de padre, madre e hija/hijo, concibió un proceso de validación humana. Continuamente plantó semillas de esperanza para la paz mundial en tanto continuación de su trabajo para comprender y ayudar grupos humanos a partir del nivel de familia, y la humanidad entera en tanto famila. Hola
Obra[editar]
Conjoint Family Therapy, 1964 ISBN 0-8314-0063-3, Epi, 1971
Peoplemaking, 1972, ilustró Yves Barry, Delarge, 1980
Self Esteem, 1975, Berkely, CA: Celestial Arts ISBN 1-58761-094-9
Making Contact, 1976, Berkely, CA: Celestial Arts ISBN 0-89087-119-1
con Richard Bandler, John Grinder. Changing with Families : a book about further education for being human, 1976, Palo Alto, CA: Science & Behavior Books ISBN 0-8314-0051-X
Your Many Faces, 1978, Berkely, CA: Celestial Arts ISBN 0-89087-120-5.
con James Stachowiak & Harvey A Taschman, Helping Families Change, 1982, New York, NY: Jason Aronson ISBN 1-56821-227-5.
con Michele Baldwin, Step by Step : A Guide to Creating Change in Families, 1984, Palo Alto, CA: Science and Behavior Books ISBN 0-8314-0068-4.
New Peoplemaking. Palo Alto, CA: Science and Behavior Books, 1988 ISBN 0-8314-0070-6.
con John Banmen, Jane Gerber & Maria Gomori, Satir Model : Family Therapy and Beyond, 1991, Palo Alto, CA: Science and Behavior Books ISBN 0-8314-0078-1.

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Un hombre vale por lo que construye (Alejandro Casona)

15. Un hombre vale por lo que construye (Alejandro Casona)

(Alejandro Rodríguez Álvarez; Besullo, 1903 - Madrid, 1965) Comediógrafo español, autor de un teatro de ingenio y humor que mezcló sabiamente fantasía y realidad. En este sentido, la suya está considerada una obra de carácter neosimbolista que procura la evasión, aunque observando siempre un... Ver mas
(Alejandro Rodríguez Álvarez; Besullo, 1903 - Madrid, 1965) Comediógrafo español, autor de un teatro de ingenio y humor que mezcló sabiamente fantasía y realidad. En este sentido, la suya está considerada una obra de carácter neosimbolista que procura la evasión, aunque observando siempre un tono experimental. Su producción, poéticamente rica, no empleó sin embargo en absoluto la construcción en verso.


Alejandro Casona

Cursó estudios en la universidades de Oviedo y Murcia, y en la Escuela Superior de Magisterio de Madrid. Se inició en el mundo teatral dirigiendo una compañía de aficionados, el Teatro de las misiones pedagógicas, formada por los alumnos del instituto del Valle de Arán, del que era profesor. La enseñanza constituyó, ciertamente, una faceta importante en la primera etapa de su vida, ya que fue nombrado inspector de Enseñanza Primaria durante la República, y publicó una primera obra de teatro infantil, El pájaro pinto.

Después de una breve incursión en el campo de la poesía -La flauta del sapo (1930)- en 1932 publicó Flor de leyendas, colección de leyendas clásicas y medievales, que le valió el Premio Nacional de Literatura y, en 1934 -año en que decidió dedicarse por completo a la dramaturgia-, La Sirena varada, por la cual recibió el Premio Lope de Vega.

Su teatro rompió los moldes estilísticos establecidos en el teatro predominante naturalista de la época, e introdujo materiales nuevos para conformar sus personajes, tales como la investigación psicológica y la fantasía. La gran preocupación del autor fue dotar en todo momento de una gran dimensión poética a su teatro. Antes de la guerra civil publicó aún dos obras: Otra vez el diablo, de 1935, y Nuestra Natacha, de 1936, obra dominada en su temática por inquietudes políticas de reforma social.



Al inicio de la confrontación fratricida, Alejandro Casona se trasladó a México en primer lugar, donde publicó Prohibido suicidarse en primavera (1937), en la que introdujo su tema favorito de "la casa de los sueños" como lugar en el que las ilusiones y la realidad se confrontan. Posteriormente, se estableció de forma definitiva en Buenos Aires, desde donde cosechó un gran éxito internacional. En el exilio maduró su expresión y dominó perfectamente los recursos teatrales propios de la línea por él emprendida.

Allí vieron sucesivamente la luz Las tres perfectas casadas (1941) y La dama del alba (1944), tal vez su obra más representativa, en la que el tema de la muerte está tratado con hondura delicada y notable gravedad. Le siguieron La barca sin pescador (1945), La molinera de Arcos (1947), Los árboles mueren de pie (1949), La llave en el desván (1951), Siete gritos en el mar (1952), La tercera palabra (1953), Corona de amor y muerte (1955), La casa de los siete balcones (1957) y Retablo jovial (1962) -recopilación de cinco farsas en una acto compuestas durante sus años de institutor: Sancho Panza en la Ínsula, Entremés del mozo que casó con mujer brava, Farsa del cornudo apaleado, Fablilla del secreto bien guardado y Farsa y justicia del Corregidor.

Su tardía vuelta a España, en 1963, aún le dio tiempo a estrenar una última obra, El caballero de las espuelas de oro (1964), sobre la figura de Quevedo. Carente en ocasiones de auténtica fuerza dramática, sus valores teatrales y literarios, así como poéticos y humanos, lo destacan no obstante como uno de los grandes autores de la escena española e iberoamericana del siglo XX.

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Practicar el agradecimiento alegra la vida y alimenta el pensamiento positivo (Luis Rojas Marcos)

16. Practicar el agradecimiento alegra la vida y alimenta el pensamiento positivo (Luis Rojas Marcos)

Luis Rojas-Marcos de la Viesca (Sevilla, 27 de agosto de 1943) es un psiquiatra, investigador y profesor español nacionalizado estadounidense. Es hermano del líder andalucista y ex-alcalde de Sevilla Alejandro Rojas-Marcos. Índice [ocultar] 1 Biografía 2 Algunas obras 3 Referencias 4... Ver mas
Luis Rojas-Marcos de la Viesca (Sevilla, 27 de agosto de 1943) es un psiquiatra, investigador y profesor español nacionalizado estadounidense. Es hermano del líder andalucista y ex-alcalde de Sevilla Alejandro Rojas-Marcos.
Índice [ocultar]
1 Biografía
2 Algunas obras
3 Referencias
4 Enlaces externos
Biografía[editar]
En 1968 emigró a Nueva York para estudiar psiquiatría y, según reconoce, huir de una situación política, social, familiar y moral tensa. Se licenció en medicina por la universidad de Sevilla, estudió psiquiatría en Nueva York y posee el título de doctor por las universidades de Bilbao y Nueva York.
Es profesor de psiquiatría en la Universidad de Nueva York, miembro de la Academia de Medicina de Nueva York y de la Asociación Americana de Salud Pública. Ha sido director del Sistema Psiquiátrico Hospitalario Municipal de Nueva York desde 1982 hasta 1992, responsable máximo de los Servicios de Salud Mental, Alcoholismo y Drogodependencias de la ciudad neoyorquina hasta 1995, en que fue nombrado presidente del Sistema de Hospitales Públicos de la urbe, con un área de competencia que comprendía los 16 hospitales públicos y la red de ambulatorios de la ciudad de Nueva York, cargo que ocupó hasta 2002 y desde el que asistió a los atentados del 11 de septiembre de 2001. En el año 2004 se dedicaba a la investigación, docencia y gestión hospitalaria, aparte de a la escritura, dejando la práctica clínica en un segundo lugar.
Ha publicado numerosos trabajos sobre temas psiquiátricos y de salud pública en revistas científicas estadounidenses. En España, colabora regularmente en la sección de opinión del diario El País, es patrono de la Fundación la Caixa y colabora con instituciones dedicadas a temas sociales.
Por decreto 98/1996, de 23 de febrero, se le concedió la Medalla de Andalucía en su categoría de plata.2 Y en noviembre de 2010, el Consejo de Ministros de España le concedió la Orden de las Artes y las Letras de España.3
Algunas obras[editar]
La ciudad y todos sus desafíos (1992)
La pareja rota (1994)
Las semillas de violencia (Premio Espasa de Ensayo 1995)
Latidos de fin de siglo (1996)
Antídotos de la nostalgia (1998)
Nuestra felicidad (2000)
Más allá del 11 de septiembre (2002)
La pareja rota: familia, crisis y superación (2003)
Nuestra incierta vida normal (2004)
La fuerza del optimismo (2005)
La autoestima (2007)
Convivir (2008)
Corazón y mente: claves para el bienestar físico y emocional (2009)
Superar la adversidad: El poder de la resiliencia (2010)
Eres tu memoria: Conócete a ti mismo (2011)
Los secretos de la felicidad (2012)

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No existe una vida más lujosa que la de vivir sin teléfono y coche (Joaquín Sabina)

17. No existe una vida más lujosa que la de vivir sin teléfono y coche (Joaquín Sabina)

Joaquín Ramón Martínez Sabina (Úbeda, Jaén, España, 12 de febrero de 1949), conocido artísticamente como Joaquín Sabina, es un cantautor, poeta y pintor español; se trata de una de las figuras más destacadas de la música contemporánea española. Ha publicado diecisiete discos de estudio, cinco... Ver mas
Joaquín Ramón Martínez Sabina (Úbeda, Jaén, España, 12 de febrero de 1949), conocido artísticamente como Joaquín Sabina, es un cantautor, poeta y pintor español; se trata de una de las figuras más destacadas de la música contemporánea española.
Ha publicado diecisiete discos de estudio, cinco en directo y tres recopilatorios y colaborado con distintos artistas cantando dúos y realizando otras colaboraciones. Se estima que ha vendido más de diez millones de discos y también ha compuesto para otros artistas como Ana Belén, Andrés Calamaro o Miguel Ríos, entre otros. Los álbumes en directo son grabaciones de actuaciones en las que ha intervenido en solitario o junto con otros artistas: La mandrágora (1981), junto a Javier Krahe y Alberto Pérez; Joaquín Sabina y Viceversa en directo (1986), junto a la banda Viceversa; Nos sobran los motivos (2000); Dos pájaros de un tiro (2007) y La orquesta del Titanic (2012), junto a Joan Manuel Serrat. En su faceta literaria ha publicado nueve libros con recopilaciones de letras de canciones o poemas publicados en el semanario Interviú.
En el año 2001 sufrió un leve infarto cerebral que puso su vida en peligro, recuperándose unas pocas semanas más tarde sin sufrir secuelas físicas, pero el incidente influyó en su forma de pensar y se vio inmerso en una importante depresión, lo que le llevó a abandonar los escenarios un tiempo. Tras superarla, publicó Dímelo en la calle (2002), al que seguiría su decimoctavo álbum, Alivio de luto (2005). El 17 de noviembre de 2009 publicó Vinagre y rosas, su último álbum en solitario, del que se vendieron 200.000 copias en tan sólo un mes de su lanzamiento, consiguiendo tres discos de platino.2 .
Índice [ocultar]
1 Biografía
1.1 Primeros años
1.2 Exilio en Londres
1.3 Regreso a España
1.4 El éxito multitudinario
1.5 Problemas de salud
1.6 Recuperación, nuevos discos y más giras
1.7 Su musical y debut en Estados Unidos
1.8 Faceta como pintor
2 Influencias
2.1 «Contigo» como ejemplo barroco de la poesía sabiniana
3 Discografía
3.1 Álbumes de estudio
3.2 Álbumes en directo
3.3 Rarezas
3.4 Recopilatorios
3.5 Homenajes
3.6 DVD
4 Libros
5 Premios y distinciones
6 Referencias
6.1 Notas
7 Enlaces externos
Biografía[editar]
Primeros años[editar]
Joaquín Sabina nació el 12 de febrero de 1949 en la localidad de Úbeda (Jaén, España), segundo hijo de Adela Sabina del Campo, ama de casa y de Jerónimo Martínez Gallego, inspector de policía.3 Cursó sus estudios primarios con las monjas Carmelitas y con catorce años comenzó a escribir poemas y a componer música en una banda formada con sus amigos llamada Merry Youngs,4 que se dedicaban sobre todo a versionar a cantantes de rock como Elvis Presley, Chuck Berry o Little Richard.
Por esa época, tuvo a su primera novia, Chispa, que le sirvió como inspiración para crear algunos poemas de amor. Esta relación era un poco accidentada ya que el padre de Chispa, un notario de Úbeda, se opuso a aquella desde un principio y algunos años después, siendo Joaquín universitario, se llevó la hija consigo a Granollers con el fin de apartarla definitivamente de él. Pero Joaquín emprendió, en compañía de un amigo, un viaje en su busca, instalándose en una tienda de campaña junto a la casa familiar de Chispa. Los dos jóvenes se escaparon juntos recalando finalmente en el Valle de Arán (Lérida), donde vivieron juntos unos días.4
Posteriormente cursó el bachillerato en los Salesianos. En esa época siguió escribiendo versos y leyó a Fray Luis de León, Jorge Manrique y José Hierro pero también a Marcel Proust, James Joyce y Herbert Marcuse. El día en que aprobó cuarto y reválida su padre quiso recompensar a Joaquín con un reloj de pulsera, a lo que él se negó manifestando que prefería una guitarra; petición que fue satisfecha. En cambio, su hermano mayor sí que aceptó el reloj y, según Joaquín, ese pequeño detalle sería el que los empezaría a distanciar: su hermano se acabaría convirtiendo, como el padre de ambos, en policía y él en cantante.4
Exilio en Londres[editar]
En 1968 se trasladó a Granada para matricularse en la Facultad de Filosofía y Letras e iniciar los estudios de Filología Románica en dicha universidad, donde descubrió la poesía de César Vallejo y Pablo Neruda. Joaquín vivió por primera vez con una mujer, llamada Lesley, y preparó su tesis de español en Granada.5
Su ideología izquierdista le llevó a relacionarse con movimientos contrarios al régimen franquista. Este mismo año, cuando se proclamó el estado de excepción, su padre, que era comisario en Úbeda, recibió la orden de detenerlo por pertenecer al Partido Comunista.6 En 1970 comenzó a colaborar con la revista Poesía 70, compartiendo páginas con Luis Eduardo Aute o Carlos Cano. En ese mismo año lanzó un cóctel molotov contra una sucursal del Banco de Bilbao en Granada en protesta por el Proceso de Burgos, por lo que se vio obligado a exiliarse. Como no tenía pasaporte, no pudo salir inmediatamente del país, pero conoció a un hombre, Mariano Zugasti, que, tras unas horas de conversación, le cedió el suyo.3 Con nombre falso y acompañado de Lesley, Joaquín puso rumbo a París, donde pasó unos meses, y posteriormente a Londres, donde vivió como squatter (okupa) durante su primer año de estancia en la ciudad.
Joaquín necesitó sensibilizar a la opinión pública a su favor, ya que de otro modo sería repatriado a España, y gracias a Lesley consiguió que le hicieran una entrevista y presentara su caso. El Daily Mirror publicó que a su vuelta a España le esperaría la pena de muerte, [cita requerida] pero consiguió que las autoridades británicas le concedieran el asilo político por un año. Se marchó a vivir a Edimburgo con Lesley. Permanecieron allí cuatro meses, tras los cuales Joaquín se marchó a Londres abandonando a Lesley.5
Durante esta época su casa en Londres sirvió de refugio para miembros de ETA. Años más tarde afirmó que «la izquierda de este país, a la que orgullosamente he pertenecido y creo pertenecer, debiera pedir perdón por su complacencia con ETA durante muchos años. Yo tuve en mi casa de Londres a etarras y era una gente encantadora que pegaban tiros en la nuca, algo que nos parecía una cosa muy graciosa en ese momento. Y hacíamos mal. Porque de aquellos polvos vinieron estos lodos. Así que creo que la gente como yo está muy obligada a estar muy en contra y a decirlo muy alto por cobardes que sean. Y yo lo soy como el que más».7
Colaboró en Londres con el Club Antonio Machado, uno de los centros frecuentados por emigrantes y exiliados. En la capital inglesa escribió sus primeras canciones y organizó un cineclub donde se exhibían películas de Luis Buñuel, prohibido entonces en la España franquista. Reconstruyó el grupo de teatro Juan Panadero y montó polémicas obras teatrales como La excepción de la regla, de Bertolt Brecht, y El cepillo de dientes, de Jorge Díaz. Se ganó la vida cantando en el metro, restaurantes y cafés. En 1974, según una de las anécdotas más divulgadas sobre su vida, actuó ante George Harrison, quien celebraba su cumpleaños en un bar local llamado Mexicano-Taverna. El ex-beatle le dio una propina de cinco libras.6 En algunas entrevistas, Sabina ha relatado que conserva el billete que recibió como un tesoro, en otras que lo perdió en una mudanza y en otras ocasiones ha desmentido su propia leyenda («En realidad, me los bebí aquella misma noche»).
Durante ese tiempo mantuvo una relación con una chica llamada Sonia.
En 1976 publicó el libreto de canciones Memorias del exilio y comenzó a organizar conciertos para la colonia de exiliados españoles en Inglaterra, en los que actuaron entre otros Paco Ibáñez, Lluís Llach, Francesc Pi de la Serra y Elisa Serna. Estos versos constituirían el grueso principal dos años más tarde de su primer disco, Inventario. El libro fue editado por la Editorial Nueva Voz, con una tirada de 1.000 ejemplares que el propio Joaquín se encargó de distribuir por el área de Portobello Road, vendiendo hasta el último de ellos gracias a su don de gentes y a las muchas amistades trabadas en el más de medio lustro transcurrido en la capital británica.4 Más tarde compuso la banda sonora de la serie The Last Crusade, de la BBC.
Regreso a España[editar]

Javier Krahe durante una actuación en directo en el Café Central de Madrid.
En el año 1977, tras la muerte de Franco, consiguió volver a España gracias a un pasaporte legal facilitado por Fernando Morán, cónsul español en Londres. En ese mismo año se casó con Lucía Inés Correa Martínez, una argentina que había conocido en Londres durante su exilio. La ceremonia de enlace, eclesiástica, tuvo lugar el 18 de febrero de 1977.4 En realidad el enlace se celebró con el único propósito de conseguir el «pase de pernocta» (permiso que se da a los soldados para que puedan ir a dormir a sus casas) en el cuartel durante el servicio militar que se había visto obligado a cumplir en Mallorca tras regresar a España. Esto le permitió trabajar en el diario local Última Hora. Su propietario, Pere Serra le ofreció quedarse en plantilla, pero rehusó y al acabar la mili en 1978, se instaló en Madrid con su mujer. Poco después consiguió editar su primer LP, Inventario. El director de la discográfica CBS, Tomás Muñoz, le había ofrecido su primer contrato con la referencia de su tema «¡Qué demasiao!», que por aquel entonces, interpretada por el cantante «Pulgarcito», sonaba en Popgrama, espacio de Televisión Española presentado por Carlos Tena. De esa forma comenzó a actuar en el circuito de bares madrileños y en los mítines electorales del PSP, UGT, PCE y PSOE, así como en actos de la CNT. En esa época trabajó como entrevistador de Carta de España. Al año siguiente comenzó a cantar junto a Javier Krahe y Alberto Pérez en el sótano del café madrileño La Mandrágora.6 Uno de los temas que interpretaron es «Con su bikini», versión paródica del tema de Bob Dylan «Man Gave Names to All the Animals» que, según parece, el propio autor le prohibió tocar. Al local acudió un día el periodista Fernando García Tola, que los invitó a su programa de televisión Esta noche, presentado por Carmen Maura.
Tras su primer disco, abandonó el perfil prototípico del cantautor, ya que, según él mismo afirma, el uso de ese término le hizo sentir como si le pusieran un ladrillo en la cabeza y «poeta» le parece «un traje que le queda demasiado ancho».8 En 1980 publicó su segundo trabajo, Malas compañías, álbum en el que destacan varios temas que se convirtieron en clásicos, como «Calle Melancolía» o «¡Qué demasiao!», pero muy especialmente «Pongamos que hablo de Madrid», convertido para muchos en una especie de himno oficioso de la ciudad y que fue grabado primero por Antonio Flores, versión que alcanzó el número 1 en el programa de radio Los 40 Principales. En 1981 apareció La mandrágora, disco grabado en directo junto con Krahe y Pérez en el que intentaron recoger el espíritu de sus actuaciones en el local. Alternaron sus conciertos en pubs con la traducción de éxitos de la canción italiana para la discográfica CBS y empezó a componer para otros artistas como Miguel Ríos y Ana Belén. Comienzó a actuar con la que sería su primera banda, Ramillete de virtudes y le añadió a su viejo repertorio nuevas composiciones cada vez más orientadas hacia el rock y con más ritmo como «Pisa el acelerador» y «Juana la Loca», canciones que, poco después, formarían parte del que sería su tercer elepé (sin contar el disco grabado en La Mandrágora), Ruleta rusa, publicado en 1984.4 En 1984, escribió para Diario 16 un artículo de bienvenida a Bob Dylan y ese mismo año grabó con Gloria van Aerssen, de Vainica Doble, «Con las manos en la masa», la sintonía del programa de cocina homónimo de Elena Santonja en RTVE. Durante la temporada 1983-1984 actuó además asiduamente en el programa de TVE Si yo fuera presidente, de Fernando García Tola.
Poco después, Sabina y Krahe decidieron separarse artísticamente para evitar repetirse. En 1985 abandonó CBS y se marchó a Ariola a cambio de la libertad artística y algo de dinero. Ese mismo año comenzó a trabajar con Viceversa, banda con la que en 1985 sacó el álbum Juez y parte y, un año después, el disco en directo Joaquín Sabina y Viceversa en directo, grabado en el Teatro Salamanca de Madrid y que cuenta con la participación como invitados de Javier Gurruchaga y Ricardo Solfa, que interpretaron temas de su anfitrión, y de Luis Eduardo Aute, que le dedicó la canción «Pongamos que hablo de Joaquín». El álbum fue un éxito de ventas y supuso su salto al gran público. Participó en fiestas a favor de un referéndum para la salida de España de la OTAN. Además, estrenó Si te he visto no me acuerdo, una canción que glosaba los tres años de gobierno socialista de Felipe González y en las elecciones municipales apoyó a su amigo Juan Barranco, candidato a la alcaldía de la capital.9 Además, en marzo de ese mismo año publicó De lo cantado y sus márgenes, un conjunto de textos que reúne gran parte de los textos que formaron parte de Memorias del exilio y de las canciones de Inventario.10
El éxito multitudinario[editar]

Joaquín Sabina durante un concierto. Al fondo, Antonio García de Diego.
Los éxitos comenzaron a sucederse con la publicación de sus siguientes elepés. En 1987 consolidó su éxito con la venta de más de 400.000 copias de Hotel, dulce hotel. Su antigua compañía, viendo el éxito del artista, decidió editar, sin su consentimiento, un recopilatorio al que titula Joaquín Sabina y todos sus éxitos. Dejó de actuar con el grupo Viceversa y se asoció con Víctor Claudín y Pedro Sauquillo para dirigir la sala de conciertos Elígeme, en el barrio de Malasaña de Madrid. En 1988 editó El hombre del traje gris, que meses más tarde presentó en la Plaza de Toros Las Ventas de Madrid. Acto seguido realizó una multitudinaria gira por México, Argentina y Venezuela. En ese trabajo se incluyó la banda sonora, escrita por Joaquín junto a Pancho Varona, retocada de la película Sinatra, dirigida por Paco Betriu, y protagonizada por Alfredo Landa y Maribel Verdú. Sabina aparecía en un papel secundario.6 Ese mismo año produjo un álbum doble en directo del trío madrileño Los Chichos. Tiempo más tarde consiguió el divorcio de Lucía, su mujer.
En 1989 fundó junto a Pancho Varona, convertido en su inseparable guitarrista, Ripio, empresa editorial con la que a partir de ese momento registró todas sus canciones. En este mismo año, el 16 de enero, Joaquín es padre por primera vez, teniendo una hija, Carmela Juliana, fruto de su relación con Isabel Oliart, y a quien le dedicó la canción «Ay, Carmela» de su disco Vinagre y rosas de 2009. Otra vez su antigua discográfica, y una vez más sin el consentimiento del artista, editó otra compilación: Mucho Sabina.
Los discos y las giras se sucedieron en el comienzo de los noventa, con la publicación de Mentiras piadosas (1990), Física y Química (1992), del cual se vendieron más de un millón de copias y en el que contó con la colaboración de Andrés Calamaro en el tema «Pastillas para no soñar» y que popularizó en Sudamérica a través de una macrogira internacional de 188 conciertos, y Esta boca es mía (1994).
El 26 de julio de 1992 nació su segunda hija con Isabel Oliart, Rocío, y comenzó una relación sentimental con la modelo mallorquina Cristina Zubillaga. En 1994 participó, junto a otros artistas, en los actos de protesta por el cierre del madrileño teatro Alfil. En las elecciones legislativas de junio dejó clara su postura política apoyando a Izquierda Unida.6 Este mismo año participó, junto con otros importantes artistas, en la gira Mucho más que dos de Ana Belén y Víctor Manuel. En 1995 colaboró en el programa de televisión Hermida y compañía, presentado por Jesús Hermida.9
En 1996 publicó Yo, mi, me, contigo, disco que le llevó de gira en compañía de Los Rodríguez dando más de 30 conciertos que se iniciaron el 18 de julio en Gijón (Asturias) y continuaron por diversos países de Latinoamérica (Perú, México, Chile, Argentina y Uruguay). El disco es el número uno de la lista de ventas de la Asociación Fonográfica y Videográfica Española (AFYVE), con 80.000 copias vendidas en su primera semana en el mercado.6 En él se incluye la canción «Y sin embargo» de la que Joaquín afirmó «Es mi canción de amor preferida».11
En 1997, año en que es recibido por Fidel Castro, con quien conversó durante cinco horas,12 se embarcó en un proyecto con el músico argentino Fito Páez, que admiraba las cualidades poéticas de Sabina. El resultado es el disco Enemigos íntimos, que salió a la venta en España en 1998, aunque la gira promocional programada fue suspendida por desavenencias entre los dos músicos. En esa oportunidad se cancelan más de 70 conciertos que tenían vendidos y promocionados alrededor del mundo. El escándalo es mayor cuando se conoce una carta que el mismo Joaquín Sabina le había escrito a Fito Páez en forma de poesía, donde resumía los motivos que determinaron el final de su relación laboral: «El rol del patito feo, no me va te lo aseguro, y menos el de hombre duro, que a ti te cuesta tan poco» recitaba Joaquín en la mencionada carta.13 Joaquín hizo una gira en solitario por teatros llamada Sabina, viuda e hijos en paños menores, de importante éxito y que destacó por la gran duración de los recitales, que llegaban a las tres horas. En este tour se acompañó sólo de tres músicos: Pancho Varona (guitarra), Antonio García de Diego (guitarra y teclados) y Olga Román (coros, percusiones y guitarra). Tras romper con Cristina Zubillaga, comenzó a salir con una porteña de 23 años, Paula Seminara, relación que duró un año y medio.

Joaquín Sabina y Olga Román durante un concierto.
En 1999 publicó 19 días y 500 noches, disco que vende más de 500.000 copias en España y que le hace ganar cuatro de los Premios de la Música de la Sociedad General de Autores de España (SGAE) del año 2000, además del Premio Ondas a la mejor canción. Dentro de este disco se encuentran dos de sus canciones preferidas: «Una canción para la Magdalena» y «Noches de boda», esta última a dúo con la cantante Chavela Vargas, con quien años antes había entablado una estrecha amistad.14 Ese mismo año, su discográfica le rinde un homenaje en el Hotel Palace de Madrid para conmemorar la venta de más de cuatro millones de discos desde su primer trabajo en dicha discográfica, Juez y parte, hasta 19 días y 500 noches. En diciembre de ese mismo año participa en el segundo concierto organizado por Los 40 Principales, Principales Solidarios, junto a La Oreja de Van Gogh, Hevia y Celtas Cortos para recaudar fondos destinados a los refugiados del conflicto de Los Balcanes.6
En 2000 le fueron otorgados cuatro de los cinco galardones a los que optaba en los Premios de la Música en las categorías de Mejor autor pop, Mejor artista pop, Mejor disco del año y Mejor canción del año por «19 días y 500 noches».15 Además comienza la gira acústica Nos sobran los motivos, una revisión mejorada de En paños menores. En septiembre termina la gira eléctrica de 19 días y 500 noches. El 6 de noviembre de ese mismo año recibe el Premio Ondas a la Mejor Canción por «19 días y 500 noches».
Problemas de salud[editar]

Joaquín Sabina en la Feria del Libro de Madrid en 2007.
La madrugada del 24 de agosto de 2000, tras la publicación ese mismo año del álbum Nos sobran los motivos, doble disco en directo, recopilatorio de la gira del mismo nombre, sufre un leve infarto cerebral que pondrá su vida en peligro. Aunque pocas semanas más tarde se recupera sin sufrir secuelas físicas, el incidente influye en su forma de pensar y se ve inmerso en una importante depresión. Todo esto hace recapacitar a Sabina sobre su modo de vida y su relación con las drogas por lo que decide dejar de consumir cocaína y afirmaría que «por las drogas sólo siento nostalgia».16 Sin embargo, en la entrevista durante el documental Joaquín Sabina - 19 días y 500 noches él mismo indica que había dejado de consumir cocaína cuatro meses antes de su accidente cerebro-vascular.17 Durante ese tiempo también logra dejar de fumar durante 8 meses y llega a confesar que «fueron los ocho meses más largos de mi vida».18 19 Decidido a relanzar a su amiga María Jiménez, le cede sus temas para que lance el disco Donde más duele (canta por Sabina), cantando con ella el tema «Con dos camas vacías».
En 2002, año en que posa desnudo para El País Semanal,20 sale a la venta el libro Con buena letra, que incluye ilustraciones y las letras de todas sus canciones, y el disco Dímelo en la calle, que la crítica considera como uno de los álbumes más importantes de ese año, y que se da a conocer con el sencillo «69.G». También incluye el tema «Como un dolor de muelas», escrito parcialmente por Pancho Varona y el subcomandante Marcos, portavoz del EZLN y líder del levantamiento zapatista en Chiapas (México), el 1 de enero de 1994.21 Este disco también incluye la canción «Semos diferentes» que forma parte de la banda sonora de la película Torrente 2: Misión en Marbella y por la que obtiene una nominación a los Premios Goya de 2002 como «Mejor Canción Original».22 Sabina suspende la gira programada para promocionar el álbum argumentando problemas en las cuerdas vocales, aunque posteriormente haría público que el verdadero motivo fue la depresión que sufría.18 Sin embargo, en abril de 2003 saca un nuevo disco doble, Diario de un peatón, que integra Dímelo en la calle con un segundo CD donde presenta algunos de sus temas recientes y otros antiguos que seguían inéditos. En el disco cuenta con la colaboración de Pablo Milanés en «La canción más hermosa del mundo», que antes ya había versionado con Pasión Vega.
En este tiempo sigue bajo los efectos de la depresión y reduce su actividad musical, pero potencia enormemente su faceta literaria como poeta. Como muestra de apoyo, surge el proyecto que finalizaría con el disco Entre todas las mujeres (voces de mujer cantan a Joaquín Sabina), aparecido en octubre de 2003, donde trece artistas femeninas, como Rosario Flores, Ana Belén, Chavela Vargas o Julieta Venegas, versionan varios de sus temas.
Pese a su enfermedad, compone e interpreta en 2003 «Motivos de un sentimiento», el himno del Centenario del club de fútbol del que siempre se ha declarado fiel seguidor, el Atlético de Madrid. Joaquín se encarga de dar forma a tres versiones diferentes: una instrumental, otra al estilo de las chirigotas gaditanas y una última con sonido rock and roll, esta última cantada por Rosendo Mercado, Germán «Mono» Burgos, Lichis (cantante de La cabra mecánica), Josele Santiago y él mismo.23 En 2004 crea con unos socios el restaurante La Cantina de la Mordida, en Madrid.24 Este mismo año compone la canción La rubia de la cuarta fila para la banda sonora de la película Isi/Disi. Amor a lo bestia, con la que obtiene de nuevo una nominación a los Premios Goya de 2005 como Mejor Canción Original.22 También participa en el proyecto colectivo en homenaje al poeta Pablo Neruda en su centenario, de título Neruda en el corazón.
Recuperación, nuevos discos y más giras[editar]

Joaquín Sabina durante un concierto en Las Palmas de Gran Canaria en 2006.
En 2005, el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, le ofreció ser el pregonero de las fiestas de San Isidro Labrador, patrón de la ciudad, honor que Sabina aceptó componiendo un pregón en verso que tuvo gran acogida popular.25 26 Publicó el disco Alivio de luto y gracias a ello y a su dedicación a la literatura logró salir de la depresión.18 Publicó Con buena letra 2, un libro que contiene letras de canciones escritas por encargo o para amigos, para cine y televisión, y correspondientes a su disco Alivio de luto.
Regresó a los escenarios con la Gira Ultramarina, en formato acústico y en pequeños escenarios o teatros, y supone el retorno del artista después de más de tres años de inactividad, rodeado de sus músicos habituales, Pancho Varona, Olga Román, Antonio García de Diego y Pedro Barceló. Uno de los conciertos de esta gira, en la ciudad de Gijón, fue suspendido por una laringitis aguda, lo que da una vez más lugar a comentarios en la prensa y entre el público acerca de su estado de salud.27
En el año 2006, tras concluir la Gira Ultramarina, comienzó otra serie de conciertos bajo el nombre Carretera y top manta. Esta referencia a la piratería musical le llevó a un agrio enfrentamiento con el cantante Ramoncín, miembro de la junta directiva de la SGAE.28 La gira tuvo carácter eléctrico y se realizó en grandes escenarios, comenzando en Gijón (resarciéndose así de lo que él mismo llamó «gatillazo»)29 y terminando a finales de año, después de recorrer gran parte de la geografía española, en Sudamérica.

Joaquín Sabina y Joan Manuel Serrat durante su gira Dos pájaros de un tiro en Quito (Ecuador).
Ese mismo año apareció un nuevo libro de entrevistas con Sabina bajo el título Sabina en carne viva. Yo también sé jugarme la boca. Su autor es Javier Menéndez Flores, que ya escribió otro anterior, Perdonen la tristeza, en el año 2000. El nuevo libro fue un éxito de ventas, aunque estuvo momentáneamente apartado de las librerías por motivos de lucha editorial.30 Al mismo tiempo, comienzó a colaborar con la revista Interviú, que le cedió la tercera página para publicar sus sonetos.
En octubre de dicho año recibió de manos del rey Don Juan Carlos la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes.31 Un mes después, en noviembre, se publicó una antología llamada Punto... y seguido que, en formato de doble caja (18 CD y 2 DVD), incluye todos sus discos más colaboraciones, directos y rarezas.
En 2007 realizó una gira junto a Joan Manuel Serrat llamada Dos pájaros de un tiro, que comenzó el 29 de junio y que los llevó por 30 ciudades españolas y 20 americanas. En ella, el catalán interpretó las mejores canciones del ubetense mientras éste hacía lo propio con el repertorio del noi del Poble-sec. De los conciertos celebrados en Madrid se grabó un disco en directo y un DVD con más material que fue puesto a la venta en diciembre de 2007.32

Joaquín Sabina tocando la guitarra durante un concierto de la gira Vinagre y rosas en Madrid el 15 de diciembre de 2009.
En ese mismo año compuso la banda sonora de la película Un mundo para Julius, basada en la novela homónima de Alfredo Bryce Echenique, que interpretaron Ana Belén y Luz Casal.33 También sacó a la venta Esta boca sigue siendo mía, segunda parte de los sonetos publicados para Interviú, y A vuelta de correo, epistolario publicado en la editorial Visor que recoge la correspondencia entre el cantautor y diferentes personalidades como el subcomandante Marcos o Fito Páez, entre otros.
En 2008, el director neerlandés Ramon Gieling dirigió una película sobre la vida de Joaquín Sabina titulada «19 días y 500 noches» y cuyo tema principal es la depresión que sufrió hace unos años.34 Ese mismo año se concretó la reconciliación y posterior encuentro entre Sabina y Fito Páez. Fito invitó a Sabina a su recital en Madrid y juntos grabaron una versión de «Contigo», que estaba incluida en el último CD del artista argentino titulado No sé si es Baires o Madrid. El encuentro está registrado también en el DVD que acompañó al disco.35
El 5 de marzo de 2009 se anunció la concesión a Joaquín Sabina, junto a José Tomás, Raúl González Blanco y Paloma O'Shea, de la Medalla de Oro de la Ciudad de Madrid que otorgó anualmente el Ayuntamiento como reconocimiento a personajes públicos que han contribuido con su trabajo a fomentar la buena imagen de la ciudad. El galardón lo recibió el 15 de mayo del mismo año.36 El 17 de noviembre de ese año publicó su decimoquinto álbum de estudio, titulado Vinagre y rosas y cuyo sencillo, «Tiramisú de limón», es cantado junto al grupo Pereza, el cual se encargó además de ponerle música así como de los coros y la producción. Para presentar este nuevo álbum inició una gira en Salamanca, donde dio sus dos primeros conciertos los días 20 y 21 del mismo mes.37 Esta gira, según ha afirmado, sería la última que realice por grandes escenarios.38 El 16 de noviembre de 2010, la revista Rolling Stone le otorgó el premio como Artista del año.39
Su musical y debut en Estados Unidos[editar]

Joaquín Sabina y Pancho Varona junto a todo el elenco del musical Más de cien mentiras el día del estreno de la obra.
En 2011, el cantante inició la gira El penúltimo tren en la que recorrió Latinoamérica y en la que tenía previsto cantar por primera vez en Estados Unidos.40 Sin embargo, en mayo de 2011, Sabina suspendió los conciertos en ciudades mexicanas y estadounidenses debido a una «diverticulitis aguda con riesgo de complicaciones» y los pospuso para el mes de octubre.41 42 Ya recuperado, regresó a los escenarios el 2 de julio en el festival Músicos en la naturaleza, celebrado en Hoyos del Espino (Ávila, España), en el que actuó junto a Andrés Calamaro.43 Finalmente pudo actuar en el Manhattan Center de Nueva York el 16 de octubre, en el que fue su primer concierto en Estados Unidos. Dentro de su gira, también actuó en el Nokia Theater de Los Ángeles el 20 de octubre y la finalizó el 23 de octubre en el AmericanAirlines Arena de Miami.44
El 6 de octubre de ese mismo año se estrenó el musical Más de cien mentiras, basado en sus canciones y dirigido por David Serrano y con el propio cantante como director musical en compañía de Pancho Varona y José María Cámara.45
El 6 de febrero de 2012, presentó junto a Joan Manuel Serrat La orquesta del Titanic, su primer álbum de estudio grabado con el cantautor catalán. Además, anunciaron una gira de presentación del disco que los llevaría por Argentina, Chile, México, Estados Unidos, Costa Rica y España.46 En la campaña electoral de las Elecciones al Parlamento de Cataluña de 2012, cedió los versos de Anteproyectos para la letra del himno nacional (con perdón) para que el partido Ciudadanos-Partido de la Ciudadanía lo usara en dicha campaña.47
Faceta como pintor[editar]

Joaquín Sabina utilizó algunos de sus dibujos durante la gira «500 noches para una crisis» de 2015.
En 2013, publicó el libro Muy personal, que incluía dibujos, poemas empezados y letras de canciones inacabadas. Era la primera vez que publicaba sus obras plásticas (denominados «garabatos» por el artista) pintadas con rotuladores y extraídas de una quincena de cuadernos ilustrados. Los dibujos están incluidos entre fragmentos de poemas, de reflexiones personales, esbozos de letras de canciones, impresiones sobre sus conciertos, comentarios de sus viajes y entradas de un diario frustrado.48
El 16 de octubre de 2015, lanza la caja «Puro Sabina», que incluye trabajos de estudio y en directo tanto en solitario como al frente de Viceversa, la banda que lo acompañó a mediados de los ochenta.49
El 3 de febrero de 2016, puso a la venta Garagatos, un cuaderno de artista que incluye un libro de arte, el libro «Garagatos» y un desplegable de casi tres metros de largo. El libro de arte está compuesto por 66 dibujos facsimiles en forma de láminas de diferente tamaño. Cada dibujo está acompañado por fragmentos de canciones, versos o «guiños de humor» del propio Sabina. En el libro «Garagatos», diferentes personalidades hablan sobre las influencias, arquetipos y personajes empleados por el artista en su obra.50 Poco antes, se había sometido con éxito a una operación de estómago por una diverticulitis con riesgo de acabar en peritonitis.51 Ese mismo mes, fue nombrado Hijo Predilecto de Andalucía, título concedido por la Junta de Andalucía.52
Influencias[editar]

La poesía de Francisco de Quevedo ejerció una gran influencia sobre las letras de Joaquín Sabina.
De Joaquín Sabina se puede afirmar que es a la vez un hombre y una literatura dilatados y complejos, ya que su biografía está llena de hechos fuera de lo normal (como por ejemplo ser detenido por su padre o conocer a una persona que le cede su pasaporte sin apenas conocerse) y su obra no es la propia de un poeta, ya que gran parte de sus composiciones son canciones. Por ello, su vida no es menos importante que su obra, más allá de la autorreferencialidad que presentan las letras de sus canciones, al igual que ocurriera con Francisco de Quevedo y sus poemas. Según Walter Benjamin, lo que caracteriza a la era posmoderna de los medios de difusión masiva y de la hiperreproductibilidad técnica de la obra de arte es que a partir de la exhibición pública de su persona se pone en un mismo plano de exposición la vida y la obra del autor, o incluso mayor. Esto mismo ocurre con Joaquín Sabina y su cancionero.53
Sobre este tema, Marcela Romano apunta en ¿La enunciación en persona?, que «al modelo de productor individual, discretamente implicitado en la escritura, sucede otro fuertemente explícito, presente, quien, simultáneamente con el texto, exhibe la voz, el cuerpo, los gestos, la vestimenta»,54 al que la estudiosa denomina «sujeto espectacular». Esa exhibición de la persona se confirma con el hecho de que los tres libros editados sobre Joaquín Sabina (al margen de los libros de poemas) son biografías o compilaciones de anécdotas, aunque en ellos aún se encuentren también referencias a su obra. Sin embargo, la exposición del artista posmoderno va mucho más allá y llega hasta los programas de televisión y de radio, los sitios de internet, las revistas de interés general y la prensa del corazón, es decir, el sistema de producción y consumo del llamado mundo del espectáculo.
Joaquín Sabina se emancipa inmediatamente después de la edición en 1978 de Inventario, su primer disco, de la musicalización de la poesía y lo que precisamente lo caracteriza es, salvo en muy contados casos de coautoría o de interpretación de canciones de otros autores, la preeminencia de sus letras, tanto en el sentido de que éstas son dominantes absolutas en su cancionero como en el de que posee una intervención limitada en su musicalización, de la que se encargan fundamentalmente desde mediados de los años 80 Pancho Varona y Antonio García de Diego. Cabe destacar que el único texto de los poemas que forman las canciones de Inventario que Sabina musicaliza es un texto medieval titulado el «Romance de la gentil dama y el rústico pastor».55 Resulta curioso por el hecho de que aunque gran parte de la poesía musicalizada por cantautores españoles e hispanoamericanos a partir de la década del 60 ya posee una virtualidad oral: los Cantares o La Saeta de Antonio Machado, las Nanas de la cebolla de Miguel Hernández e interpretadas por Serrat; así como el son de Nicolás Guillén para el cubano Pablo Milanés; Sabina elige un texto anterior a la invención de la imprenta y lo remusicaliza, ya que en su contexto original era cantado. En este romance aparecen varios ejes temáticos sobre los cuales se desarrollará la temática posterior de las canciones de Joaquín Sabina: el amor, el sexo, el rechazo a la pareja formalizada y el estereotipo del varón solitario.53
Desde los estudios realizados por Heinrich Wölfflin, es un tópico considerar que el arte se desarrolla en períodos sucesivos de afirmación y de crisis. El Barroco es considerado como un período de crisis y se vincula con la posmodernidad debido a su pesimismo e ironía esenciales. Se relacionan algunas canciones de Sabina como «Calle Melancolía», «Inventario» o «Siete crisantemos» con el esprit du temps barroco. El Barroco expresa la conciencia de una crisis, visible en los agudos contrastes sociales, el hambre, la guerra y la miseria. De la misma forma, España en los años 80, años en los que se publica la canción «Calle Melancolía»,56 se caracteriza por ser «una sociedad marcada por el paro, la desesperanza, el miedo atómico, la frustración laboral y académica, el absentismo, el terrorismo,... junto con unas ganas de vivir a toda prisa, cierta euforia cultural, la confianza en las instituciones democráticas; y todo ello cifrando su hipotética salvación en un individualismo abrumador». Esta situación se refleja en «Calle Melancolía», en la que encontramos versos con amargos desengaños «no hallo más que puertas que niegan lo que esconden»; dolor vital, «por las paredes ocres se desparrama el zumo / de una fruta de sangre crecida en el asfalto»; desesperación, «me enfado con las sombras que pueblan los pasillos»; desamparo, «trepo por tu recuerdo como una enredadera / que no encuentra ventanas donde agarrarse»; y, posiblemente, los versos que mejor definen la España de los primeros años del postfranquismo: «un barco enloquecido / que viene de la noche y va a ninguna parte».57

Sabina en el Movistar Arena de Santiago de Chile en marzo de 2011
Fredric Jameson afirmaría al respecto que lo posmoderno es «la lógica cultural del capitalismo tardío» y que, en rigor, no existe una ruptura epistémica con los postulados de la Modernidad.58 Umberto Eco define la posmodernidad como la «fase manierista de la Modernidad». La posmodernidad en la literatura española se inicia con los primeros poetas de posguerra y su giro hacia un «yo» autorreflexivo a la vez que la incorporación de la denominada «voz social», lo que deriva, según Laura Scarano, en «el programa poético de Gabriel Celaya en los años 50 con su propuesta de una poesía-canción»,54 aunque ya se percibía este giro en autores de la generación del 27 como Federico García Lorca.
Las letras de Sabina poseen un amplio abanico de influencias que van desde los cancioneros del rock anglosajón (con autores como Bob Dylan, Leonard Cohen o The Rolling Stones), el folklore latinoamericano (Atahualpa Yupanqui, Violeta Parra, Chavela Vargas o José Alfredo Jiménez), el tango (Enrique Santos Discépolo, Homero Manzi o Celedonio Flores) la canción melódica francesa (Georges Brassens) hasta poetas vanguardistas hispanoamericanos como César Vallejo, pero también Pablo Neruda, Raúl González Tuñón y Rafael Alberti o a los autores que forman parte de sus primeras lecturas en su juventud, que incluyen a Fray Luis de León y Jorge Manrique así como el resto de la tradición española.59 Por encima de todos estos autores destaca la influencia de Francisco de Quevedo, aunque Sabina insiste en que su máxima influencia entre la poesía española contemporánea es la de Jaime Gil de Biedma.53
Sabina ha manifestado en reiteradas ocasiones una admiración por su compatriota la cantante María Dolores Pradera , en 2007 ambos grabaron la canción "Jugar por Jugar" , para el disco "En buena compañía" , de dicha artista. Esto los llevaría a fortalecer una amistad antigua que Sabina transcribe a las "Coplas a María Dolores Pradera" que le dedica en la presentación de "Canciones del alma" que graba Pradera en 2003.60
El sarcasmo, la ironía y la mordacidad son determinantes en la obra poética de Joaquín Sabina, al igual que en la de Quevedo.61 Las características formales básicas del Barroco se hacen patentes asimismo en sus letras: léxico de uso corriente entrelazado con cultismos, equívocos, retruécanos, contrastes y antítesis, así como construcciones anafóricas y enumeraciones asindéticas, estos últimos, las dos principales figuras retóricas de la poética sabiniana.53
«Contigo» como ejemplo barroco de la poesía sabiniana[editar]

Sabina en concierto con Estopa en el Palau Sant Jordi a finales de 2009.
Los discos más significativos y en los que Sabina alcanza la cumbre de su barroquismo por encima del resto de álbumes de su discografía son Yo, mí, me, contigo y 19 días y 500 noches. En el primero, porque ha sido atiborrado deliberadamente de lecturas en clave, y en el segundo, porque se muestra definitivamente dueño de sus recursos de estilo. El título del disco Yo, mí, me, contigo revela la metatextualidad consciente de Sabina, ya que enuncia los pronombres de primera persona del singular y los contrapone con uno de la segunda persona en último lugar, elaborando un juego de palabras. Se pueden establecer comparaciones entre la canción «Contigo» de Sabina62 y el soneto de Quevedo «Amor constante más allá de la muerte».
«Contigo» se vale de la anáfora en las estrofas que constituyen la primera y segunda partes de la canción, donde el «Yo no quiero» se repite dieciocho veces a lo largo de ellas formando, por tanto, dieciocho versos endecasílabos, una de las métricas preferidas del Barroco, la mayoría de ellos consecutivos. Como efecto de significación, el «Yo no quiero» ofrece a la vez la preeminencia del enunciador en primera persona y su definición por la negativa, otro rasgo barroco, de una concepción del amor que reniega (al igual que ocurría en el «Romance de la gentil dama y el rústico pastor») del amancebamiento/aburguesamiento del sujeto poético, para oponerlo antitéticamente, al final de cada parte, a la afirmación de «Lo que yo quiero».
El segundo recurso propio del Barroco lo encontramos en el uso arcaizante del ablativo absoluto «corazón cobarde», que puede ser una aposición del «yo» poético como un vocativo que apela al «tú» femenino («lo que yo quiero, corazón cobarde, / es que mueras por mí»). Por paralelismo con la segunda parte de la canción, se podría pensar que se trata de lo segundo, dado que los versos equivalentes son «lo que yo quiero, muchacha de ojos tristes, / es que mueras por mí», pero esta lectura restaría la ambigüedad buscada por el poeta a la hora de componer los versos.
El tercer caso puede calificarse como una reescritura que Sabina hace de Quevedo, es decir, la asimilación por parte de Sabina de un texto ajeno escrito por Quevedo desarrollando una escritura propia del mismo y superando la mímesis. Por tanto, el «Y morirme contigo si te matas / y matarme contigo si te mueres, / porque el amor cuando no muere mata, / porque amores que matan nunca mueren» podría considerarse una especie de glosa de todo el soneto «Amor constante más allá de la muerte» de Quevedo.
Por último, el estribillo de «Contigo» es otra clara muestra del barroquismo de la canción, ya que desarrolla en sus cuatro versos una estructura de paralelismo entre sí en los dos primeros y en los dos últimos, comenzando una vez más de forma anafórica («Y...», «Porque...») y a la vez un quiasmo versal entre el primero y el segundo y entre el tercero y el cuarto. Es decir, en cada par de versos se juega con lo especular, que se reduplica en la especularidad entre los dos pares. Además, las cuatro conjugaciones distintas de los verbos «matar» y «morir» son antitéticos entre sí.53
Véase también: Literatura española del Barroco
Wikisource contiene una copia de Amor constante más allá de la muerte.
Discografía[editar]
Artículo principal: Discografía de Joaquín Sabina

Joaquín Sabina durante un concierto de la gira Carretera y top manta, con sus típicos chaqué y bombín.
Álbumes de estudio[editar]
Inventario (1978)
Malas compañías (1980)
Ruleta rusa (1984)
Juez y parte (1985), con Viceversa.
Hotel, dulce hotel (1987)
El hombre del traje gris (1988)
Mentiras piadosas (1990)
Física y Química (1992)
Esta boca es mía (1994)
Yo, mi, me, contigo (1996)
Enemigos íntimos (1998), con Fito Páez.
19 días y 500 noches (1999)
Ciento volando de catorce (2001) Audiolibro.
Dímelo en la calle (2002)
Alivio de luto (2005)
Vinagre y rosas (2009)
La orquesta del Titanic (2012), con Joan Manuel Serrat.
Álbumes en directo[editar]
La mandrágora (1981), con Alberto Pérez y Javier Krahe.
Joaquín Sabina y Viceversa en directo (1986), con Viceversa y otros artistas invitados.
Nos sobran los motivos (2000)
Dos pájaros de un tiro (2007), con Joan Manuel Serrat
En el Luna Park (2012), con Joan Manuel Serrat.
500 noches para una crisis (2015)
Rarezas[editar]
Piratas en la mandrágora (1981), con Alberto Pérez y Javier Krahe.
Demos de Enemigos Íntimos (1998), Las maquetas del álbum con Fito Páez
Cafe Berlín de Madrid (2003) con Charly García
Recopilatorios[editar]
Joaquín Sabina y todos sus éxitos (1987)
Querido Sabina (1993).
Diario de un peatón (2003). Reedición de Dímelo en la calle con un CD extra de canciones inéditas.
Todos hablan de ti (2004)
Punto... y seguido (2006). Dos cajas de 9 CD cada una, que recogen su discografía; incluyendo un CD extra de rarezas y un DVD.
Esencial (2014). Dos CD de 17 temas cada uno.
"Puro Sabina" (2015) Caja con 16 Álbumes 19 discos. Su discografía.
Homenajes[editar]
Donde más duele (2002). 12 temas de Sabina interpretados en versión flamenco por María Jiménez.
...Entre todas las mujeres (2003). 13 temas de Sabina interpretados por mujeres: Chavela Vargas, Rosario Flores, Ana Belén, Soledad Giménez, Pasión Vega, Julieta Venegas, entre otras.
La Habana canta a Sabina (2011). Músicos cubanos interpretan canciones de Joaquín Sabina.
Más de cien mentiras (2011). El musical Basado en las canciones de Joaquín Sabina.
De purísima y oro (2012). Músicos del cante flamenco interpretan canciones de Joaquín Sabina. Trece temas interpretados entre otros por: Niña Pastori, José El Francés y José Mercé.
DVD[editar]
Joaquín Sabina y Viceversa en directo (1986)
En concierto desde el Teatro Gran Rex de Buenos Aires (1999)
Nos sobran los motivos (2000)
Dos pájaros de un tiro (2007), con Joan Manuel Serrat.
En el Luna Park (2012), con Joan Manuel Serrat
Libros[editar]

Joaquín Sabina, en 2006, firmando ejemplares de su libro Ciento volando de catorce en La Habana (Cuba).
Memorias del exilio (1976). Libreto de canciones publicado en Londres durante su exilio en la editorial Nueva Voz.
De lo cantado y sus márgenes (1986). Poesías basadas en su disco Inventario.
El hombre del traje gris (1989). Partituras.
Perdonen la tristeza (2000). Junto a Javier Menéndez Flores.
Ciento volando de catorce (2001). Recopilación de sonetos.
Con buena letra (2002). Recopilación de letras.
Esta boca es mía (2005). Recopilación de versos satíricos publicados en el semanario Interviú.
Con buena letra 2 (2005). Recopilación de letras.
Sabina en carne viva. Yo también sé jugarme la boca (2006). Junto a Javier Menéndez Flores.
Esta boca sigue siendo mía (2007). Recopilación de versos satíricos publicados en el semanario Interviú.
A vuelta de correo. Sabina epistolar (2007). Epistolario que recoge la correspondencia entre el cantautor y personalidades como el subcomandante Marcos o Fito Páez, entre otros.
Con buena letra 3 (2010). Recopilación de letras, esta vez incluyendo las 14 canciones de Vinagre y rosas, además de lo publicado en Con buena letra y Con buena letra 2.
El grito en el suelo (2012). Recopilación de poemas editados en el diario Público.
Muy personal (2013). Recopilación de dibujos, poemas empezados y letras de canciones inacabadas.
Garagatos (2016). Cuaderno de artista que incluye un libro de arte, el libro Garagatos y un desplegable de casi tres metros de largo.
Premios y distinciones[editar]
Medalla de Andalucía (1989).
Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes (2000)
Medalla de Oro de la Ciudad de Madrid (2009).
Hijo Predilecto de Andalucía (2016).

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¡Despierta! ¡Despierta, durmiente del país de las sombras! ¡Despierta! ¡Expándete! (William Blake)

18. ¡Despierta! ¡Despierta, durmiente del país de las sombras! ¡Despierta! ¡Expándete! (William Blake)

(Londres, 1757 - 1827) Pintor, grabador y poeta británico, una de las figuras más singulares y dotadas del arte y la literatura inglesa. Fue para algunos un místico iluminado, un religioso atrapado en su propio mundo, y para otros un pobre loco que sobrevivía gracias a los pocos amigos que, como... Ver mas
(Londres, 1757 - 1827) Pintor, grabador y poeta británico, una de las figuras más singulares y dotadas del arte y la literatura inglesa. Fue para algunos un místico iluminado, un religioso atrapado en su propio mundo, y para otros un pobre loco que sobrevivía gracias a los pocos amigos que, como Thomas Butts, creían en su arte y le compraban algunos grabados. La posteridad, sin embargo, ha considerado a William Blake como un visionario.

Su padre era calcetero, y parece haber pertenecido a una secta de seguidores de Swedenborg. En 1771 Blake empezó a trabajar como aprendiz con el grabador James Bazire; en 1780 conoció al rígido y frío escultor neoclásico John Flaxman, de quien aprendió el gusto por la seguridad y la precisión de contornos en el dibujo.


William Blake

Durante la primera época de su vida, que llega hasta su matrimonio en 1782 con Catherine Boucher (la cual se reveló para él una esposa ideal) y la publicación de los Poetical Sketches (Esbozos poéticos, 1783), se dedicó a la poesía y a las artes plásticas; estudió a los artistas griegos, a Rafael, a Durero y sobre todo a Miguel Ángel, al que, incapaz de asimilar en su potencia creadora y volumétrica, tradujo en términos lineales, con lo cual se aproximó inconscientemente al juego curvilíneo de los miniaturistas célticos. De su gran entusiasmo por el famoso escultor participaba también el pintor suizo H. Fuseli (Füssli), que se estableció en Inglaterra en 1779, fue conservador de la Royal Academy e influyó indudablemente en Blake.

Blake, por otra parte, experimentó además la influencia del gótico, y copió los monumentos sepulcrales de la abadía de Westminster y de otros templos antiguos. Flaxman le introdujo en la tertulia de Mrs. Mathew, donde fueron también apreciadas sus cualidades de poeta. Componía ya versos desde 1768-69, y, aun cuando no estudios regulares, sí había realizado amplias lecturas: Shakespeare, Milton, la Biblia y Ossian. Se inspiraba en el estilo de la época isabelina, y no ocultaba su desprecio por la afectación y los primores de los poetas barrocos.

En 1783 fueron impresos, a expensas de Flaxman y del reverendo Henry Mathew, los Poetical Sketches; pero la gestión de estos mecenas debió de resultar poco grata al autor, ya por las palabras de condescendiente protección antepuestas por Mathew o bien a causa del mismo vocablo sketches (al que Blake daba un sentido peyorativo) del título, acerca del cual no había sido consultado el poeta. A Blake, que ni tan sólo pudo revisar las pruebas, le fue entregada toda la edición para que dispusiese de ella a su gusto; el autor se limitó a distribuir algunos ejemplares de la obra a varios amigos, y no habló ya más del libro.



La segunda etapa de su vida (1783-1803) comprende la maduración de su arte poético y pictórico. En 1784 abrió un negocio de grabados, que mantuvo hasta la muerte de su hermano Robert; luego trabajó para otros: primero con Thomas Butts, quien le ayudó generosamente y fue siempre amigo suyo, y, más tarde (1800), junto a William Hayly, noble que se jactaba de poeta y mecenas y que asignó a Blake como residencia un "cottage" en Felpham, en el litoral de Sussex, donde nuestro autor pasó tres plácidos años y compuso algunos versos que figuran entre los más deliciosos y abstrusos de su producción. Desde 1793 a 1800 vivió en Lambeth, suburbio de Londres. En 1789 habían aparecido los Cantos de inocencia, ilustrados por él mismo, seguido cinco años después por los Cantos de experiencia, donde expresa la caída del hombre en poemas inolvidables, como "La rosa enferma" o "El tigre", de "aterradora simetría."

En su última época (1803-27), pasada en esta capital, reveló en poesía una extravagancia creciente, seguida por veinte años de silencio casi ininterrumpido y un pleno afianzamiento como artista. En Londres cayó primeramente en manos de Richard Cromek, quien lo explotó. Luego, tras la ruptura con éste, trabajó con John Linnell (1813), pintor de paisajes y el mejor de sus patronos; para él grabó Inventions on the Book of Job, su obra maestra, y algunas ilustraciones para la Divina Comedia. En los últimos años de su existencia se vio rodeado por un círculo de amigos y discípulos.


Ilustración de Blake de la Divina Comedia (Infierno, V)

De entre las obras literarias de sus últimos años destacan El matrimonio del cielo y el infierno (1793), y más tarde dos entregas escritas e ilustradas entre 1804 y 1820: Milton (1804-1818) y Jerusalén (1804-1820), en las que abiertamente rechaza toda forma de religión convencional y preanuncia temas caros al simbolismo de fines del siglo XIX, como la atracción por el abismo y la caducidad de la moral burguesa. Blake modificó, además, la métrica y los ritmos ingleses clásicos, al incorporar a la poesía culta los procedimientos populares de las canciones, baladas y sonsonetes infantiles. Sus cuadernos de notas con algunos poemas breves, escritos entre 1793 y 1818, fueron adquiridos en 1847 por el poeta D.G. Rossetti, uno de los primeros artistas en reconocer el excepcional valor de su obra.

Estos acontecimientos externos no permiten reconstruir el carácter extraordinario de William Blake, muy irritable y capaz de dar tanta importancia a una cuestión privada como para llevarla a los libros, donde el problema adquiría grandes proporciones; revolucionario en teoría (quedó intensamente impresionado por las revoluciones de América y Francia) y adversario de los soberanos y las leyes, manifestaba una índole violenta, incluso a través de su aspecto físico: de escasa talla, y con anchos hombros cuadrados y una gran cabeza autoritaria, poseía el tipo de los hombres de la Revolución francesa.

Por otra parte, era impresionable y sincero, poseía el entusiasmo y el sentido de la inocencia propios de un eterno muchacho o de un primitivo. Juzgaba realidades materiales las creaciones de su viva imaginación: así, el acontecimiento más notable de su vida hubo de ser la visión de gran número de ángeles sobre un árbol; Blake contaba entonces diez años escasos, y, en adelante, tuvo coloquios con profetas y santos encarnados.

La lectura de textos de literatura mística y ocultista le afianzó en sus creencias sobre el valor de su experiencia de visionario. Su idea cardinal llegó a ser la desconfianza absoluta en el testimonio de los sentidos; para William Blake, éstos suponen barreras que se interponen entre el alma y la verdadera sabiduría y el goce de la eternidad. Al negar el mundo sensible, no veía las cosas como aparecen, sino únicamente los tipos y las ideas eternas y más reales que aquellas mismas: no los corderos, sino el Cordero, ni los tigres, antes bien el Tigre. Tales arquetipos se presentaban a sus ojos con un relieve particular, que dio lugar a la manera exaltada de sus grabados. Como artista, por tanto, Blake resulta un típico "manierista", en la línea de Fuseli: en él se realiza la disolución de las formas clásicas, y ello sin que se haya llegado todavía al nuevo equilibrio romántico.

La gran intensidad visionaria de William Blake se refleja tanto en su obra poética como pictórica. El rechazo a la observación directa de la naturaleza como fuente creativa le llevó a encerrarse únicamente en su mirada interior. Así, creaba sus figuras sin preocuparse de la estructura anatómica o de las proporciones, pues consideraba que corregir lo que fielmente había plasmado de su visión interior resultaba demasiado banal, ligero y superficial para un proceso que, como él mismo dijo, se adentraba en "proporciones de eternidad demasiado grandes para el ojo del hombre".


Nabucodonosor (1795)

En la obra del artista deben señalarse los monotipos realizados a partir de 1793, entre los cuales destaca Nabucodonosor (1795, Tate Gallery, Londres). En el tratamiento de este tema, en que un hombre desdichado sufre la transformación en un animal, el artista pone de manifiesto cierta frialdad estructurada frente a lo irreal. En esta obra se aprecian los elementos más característicos del estilo de Blake: el predominio del dibujo sobre el color, el recurso a los contornos ondulantes que confieren a las figuras ritmo y vitalidad, la simplicidad monumental de sus formas estilizadas y la gestualidad de intenso dramatismo.

Blake utilizó técnicas nuevas de grabado e impresión, como el grabado a la acuarela en color o miniaturas impresas. Para el artista, el texto y las ilustraciones debían constituir un todo. Cabe destacar sus ilustraciones de el Libro de Job; la Divina Comedia de Dante o El Paraíso perdido de Milton. Ilustró también sus propios libros: Los cantos de inocencia, impresos por primera vez en 1789, y Los cantos de experiencia, en 1794. En ellos combina magistralmente texto e imagen con una técnica que se superpone al aguafuerte y al acabado a mano, estableciendo una íntima fusión entre el mundo de las ideas y el de los estímulos visibles. A Blake le interesaba expresar el mundo a través de las emociones, más allá de la razón, pero esa cualidad de "visionario" en Blake no fue más que una fuerza mística y espiritual.

La mayor parte de los escritos de William Blake fue publicada en una forma que él mismo inventó y empezó a emplear hacia 1788. Con arreglo a este método de illuminated printing (impresión miniada), el texto y sus ilustraciones eran trasladados en sentido inverso encima de planchas de cobre con una sustancia no alterable por la acción de los ácidos (una especie de barniz); luego éstas eran grabadas como un aguafuerte hasta que, por último, toda la ilustración adquiría relieve. Después se obtenían con ello los grabados, que más tarde el artista iluminaba delicadamente a la acuarela, con lo cual cada una de las copias poseía una individualidad propia.

Hacia 1793, Blake Introdujo una modificación en el procedimiento original: el "woodcutting on copper" (talla sobre cobre), empleado junto con el otro método en casi todas las obras impresas a partir de aquella fecha. En tal sistema la plancha era recubierta al principio con un fondo; las partes que habían de ser grabadas, o sea los contornos del dibujo, eran sacadas con un instrumento puntiagudo; luego se quitaba el fondo en el espacio destinado al texto, que era llevado sobre el metal como en el otro procedimiento y, finalmente, se grababa todo el cobre mediante el ácido. Sólo en algunas de las obras de Blake se utilizó el método corriente de grabado.

La personalidad de William Blake resultaba demasiado excepcional como para que pudiera ser incluida en la tradición inglesa y hacer escuela (siquiera en pintura tuviese algún seguidor, como Samuel Palmer). Con todo, desde su revalidación en 1863 por obra de los prerrafaelistas, conoció una amplia fortuna póstuma. Como poeta, Las bodas del cielo y del infierno es su obra más divulgada. Revela una clara influencia de Swedenborg, y es una mezcla de visiones apocalípticas y de aforismos sibilinos.

A pesar de que la perspectiva actual, después de los avances del psicoanálisis y la antropología, permite acceder a la obra de Blake de otro modo, ésta evidencia una sabiduría inusual que se caracteriza por reflejar la oscuridad de lo inaccesible. Como otros contemporáneos, William Blake descubrió las fisuras y lagunas que la Ilustración dejaba de lado ante cuestiones de gran trascendencia, y espetó su particular alegato con una densidad profética y una energía premonitoria que lo convirtieron en una figura clave para el desarrollo de la poética romántica.



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La experiencia es un peine que a uno le regalan cuando ya está calvo (Ringo Bonavena)

19. La experiencia es un peine que a uno le regalan cuando ya está calvo (Ringo Bonavena)

Oscar Natalio Ringo Bonavena (n. Parque Patricios, Buenos Aires, Argentina, el 25 de septiembre de 1942 - Reno, Nevada, Estados Unidos, el 22 de mayo de 1976), fue un boxeador argentino de peso pesado. Índice [ocultar] 1 Síntesis biográfica 2 Filmografía 3 Récord profesional 4... Ver mas
Oscar Natalio Ringo Bonavena (n. Parque Patricios, Buenos Aires, Argentina, el 25 de septiembre de 1942 - Reno, Nevada, Estados Unidos, el 22 de mayo de 1976), fue un boxeador argentino de peso pesado.
Índice [ocultar]
1 Síntesis biográfica
2 Filmografía
3 Récord profesional
4 Curiosidades
5 Referencias
6 Enlaces externos
Síntesis biográfica[editar]

Bonavena con la camiseta de Huracán
Se inició como boxeador en el Club Atlético Huracán, y en 1959 fue campeón amateur. Inició su carrera profesional en Estados Unidos, la meca de este deporte, adonde regresó con frecuencia. Venció al campeón canadiense George Chuvalo, combatió dos veces con el gran golpeador Joe Frazier —en la primera de ellas lo derribó dos veces, en la segunda disputó la corona de los pesos pesados de la World Boxing Association en diciembre de 1968— y el 7 de diciembre de 1970 enfrentó al mítico Muhammad Ali en el imponente Madison Square Garden. Su registro como boxeador fue de 58 peleas ganadas, 9 perdidas y 1 empate.
En febrero de 1976, Bonavena realizó el que sería su último combate, contra Billy Joiner. El 22 de mayo de ese año fue asesinado por Ross Brymer, un guardaespaldas del famoso burdel Mustang Ranch. Brymer estuvo 15 meses en prisión por asesinar a Bonavena, pena que luego le fue conmutada por la de homicidio involuntario, aunque un testigo del lugar indicó haber presenciado esa noche el asesinato.
El cuerpo de Bonavena fue velado el 29 de mayo en el estadio Luna Park, donde fue despedido por unas 100.000 personas. Luego fue sepultado en el Cementerio de la Chacarita.
Actualmente, la tribuna local del Club Atlético Huracán -del que era hincha fanático-2 3 4 y una calle de Buenos Aires llevan su nombre en su homenaje.5
Filmografía[editar]
Muchachos impacientes (1966)....Él mismo
Pasión dominguera (1970)
Récord profesional[editar]
58 Ganadas (44 Knockouts), 9 Derrotas, 1 Empate6
Res. Record Rival Tipo Rd., Tiempo Día Lugar Notas
Victoria 68-9-1 Bandera de Estados Unidos Billy Joiner UD 10 1976-02-26 Bandera de Estados Unidos Reno, Nevada
Victoria 67-9-1 Bandera de Argentina Reinaldo Gorosito PTS 10 1975-11-01 Bandera de Argentina Luna Park, Buenos Aires
Victoria 66-9-1 Bandera de Tonga Mani Vaka TKO 5 (10) 1974-11-12 Bandera de Estados Unidos International Center Arena, Honolulu
Victoria 65-9-1 Bandera de Jamaica Oliver Wright KO 9 (10) 1974-10-18 Bandera de Italia Roma, Lazio
Victoria 64-9-1 Bandera de Estados Unidos Bob Mashburn KO 2 (10) 1974-09-21 Bandera de Italia Roma, Lazio
Victoria 63-9-1 Bandera de Canadá Larry Renaud KO 3 (10) 1974-07-13 Bandera de Italia Roma, Lazio
Victoria 62-9-1 Bandera de Estados Unidos Larry Middleton UD 12 1974-05-21 Bandera de Estados Unidos Capitol Centre, Largo, Maryland
Derrota 61-9-1 Bandera de Estados Unidos Ron Lyle UD 12 1974-03-19 Bandera de Estados Unidos Denver, Colorado
Victoria 60-8-1 Bandera de Estados Unidos Terry Sorrell TKO 2 (8) 1973-11-20 Bandera de Estados Unidos Oklahoma City, Oklahoma
Victoria 59-8-1 Bandera de Estados Unidos Lou Bailey UD 10 1973-08-15 Bandera de Estados Unidos Denver, Colorado
Victoria 58-8-1 Bandera de Estados Unidos Roy Wallace TKO 6 (10) 1973-08-06 Bandera de Estados Unidos Las Vegas, Nevada
Victoria 57-8-1 Bandera de Estados Unidos Leroy Caldwell TKO 2 (10) 1973-07-23 Bandera de Estados Unidos Circus Circus Hotel, Las Vegas, Nevada
Derrota 56-8-1 Bandera de Estados Unidos Floyd Patterson UD 10 1972-02-11 Bandera de Estados Unidos Madison Square Garden, Nueva York, NY
Victoria 55-7-1 Bandera de Estados Unidos Alvin Lewis DQ 7 (10) 1971-10-04 Bandera de Argentina Luna Park, Buenos Aires
Derrota 54-7-1 Bandera de Estados Unidos Muhammad Ali TKO 15 1970-12-07 Bandera de Estados Unidos Madison Square Garden, Nueva York, NY Por título NABF peso pesado.
Victoria 53-6-1 Bandera de Brasil Luis Pires RTD 8 (10) 1970-10-29 Bandera de Argentina Luna Park, Buenos Aires
Victoria 52-6-1 Bandera de Estados Unidos James J Woody KO 5 (10) 1970-07-04 Bandera de Argentina Luna Park, Buenos Aires
Victoria 51-6-1 Bandera de México Manuel Ramos KO 1 (10) 1970-05-09 Bandera de Argentina Luna Park, Buenos Aires
Victoria 50-6-1 Bandera de Argentina José Menno KO 2 (8) 1970-04-24 Bandera de Uruguay Montevideo, Montevideo
Victoria 49-6-1 Bandera de Argentina Santiago Lovell KO 7 (10) 1970-03-21 Bandera de Argentina Luna Park, Buenos Aires
Derrota 48-6-1 Bandera de Argentina Miguel Ángel Páez DQ 7 (10) 1970-01-10 Bandera de Argentina Luna Park, Buenos Aires
Victoria 47-5-1 Bandera de Argentina Santiago Lovell TKO 8 (10) 1969-12-13 Bandera de Argentina Luna Park, Buenos Aires
Empate 46-5-1 Bandera de Argentina Gregorio Peralta PTS 10 1969-08-08 Bandera de Uruguay Palacio Peñarol, Montevideo, Montevideo
Victoria 45-5 Bandera de Alemania Wilhelm Von Homburg TKO 3 (10) 1969-06-20 Bandera de Alemania Sportpalast, Berlín
Victoria 44-5 Bandera de Brasil Luis Pires RTD 8 (10) 1969-03-05 Bandera de Argentina Mar del Plata, Buenos Aires
Derrota 43-5 Bandera de Estados Unidos Joe Frazier UD 15 1968-12-10 Bandera de Estados Unidos Spectrum, Filadelfia, Pensilvania Pelea por título NYSAC peso pesado.
Victoria 42-4 Bandera de Estados Unidos Jim Fletcher KO 1 (10) 1968-11-09 Bandera de Argentina Luna Park, Buenos Aires
Victoria 41-4 Bandera de Estados Unidos Leotis Martin UD 10 1968-09-07 Bandera de Argentina Luna Park, Buenos Aires
Victoria 40-4 Bandera de Estados Unidos Zora Folley MD 10 1968-07-06 Bandera de Argentina Luna Park, Buenos Aires
Victoria 39-4 Bandera de Perú Roberto Davila UD 10 1968-06-01 Bandera de Argentina Luna Park, Buenos Aires
Victoria 38-4 Bandera de Estados Unidos Lee Carr KO 3 (10) 1968-04-20 Bandera de Argentina Luna Park, Buenos Aires
Victoria 37-4 Bandera de Argentina Alberto Benassi KO 3 (10) 1968-03-08 Bandera de Argentina La Rioja, La Rioja
Victoria 36-4 Bandera de Argentina Felipe Pedro Marich TKO 6 (10) 1968-02-16 Bandera de Argentina Córdoba, Córdoba
Derrota 35-4 Bandera de Estados Unidos Jimmy Ellis UD 12 1967-12-02 Bandera de Estados Unidos Freedom Hall, Louisville, Kentucky Pelea eliminatoria para título |AMB peso pesado .
Victoria 34-3 Bandera de Alemania Karl Mildenberger UD 12 1967-09-16 Bandera de Alemania Waldstadion, Fráncfort del Meno, Hesse Pelea eliminatoria para título |AMB peso pesado .
Victoria 33-3 Bandera de Argentina Carlos Vázquez TKO 3 (10) 1967-08-05 Bandera de Argentina General Roca, Río Negro
Victoria 32-3 Bandera de Brasil Luis Pires RTD 6 (10) 1967-07-22 Bandera de Argentina Luna Park, Buenos Aires
Victoria 31-3 Bandera de Argentina Pablo Sagrispanti KO 2 (10) 1967-06-23 Bandera de Argentina Luna Park, Buenos Aires
Victoria 30-3 Bandera de Estados Unidos Hubert Hilton TKO 10 1967-04-08 Bandera de Argentina Luna Park, Buenos Aires
Victoria 29-3 Bandera de Argentina José Giorgetti KO 9 (10) 1967-01-21 Bandera de Argentina Estadio Bristol, Mar del Plata, Buenos Aires
Victoria 28-3 Bandera de Argentina Roberto Veliz KO 4 (10) 1966-12-01 Bandera de Argentina Asociación Mendocina de Boxeo, Mendoza, provincia de Mendoza
Victoria 27-3 Bandera de Argentina Alberto Benassi TKO 5 (10) 1966-11-18 Bandera de Argentina Rosario, Santa Fe
Victoria 26-3 Bandera de Estados Unidos Amos Johnson UD 10 1966-10-22 Bandera de Argentina Luna Park, Buenos Aires
Victoria 25-3 Bandera de Argentina Alberto Benassi KO 5 (10) 1966-10-07 Bandera de Argentina Estadio Bristol, Mar del Plata, Buenos Aires
Derrota 24-3 Bandera de Estados Unidos Joe Frazier MD 10 1966-09-21 Bandera de Estados Unidos Madison Square Garden, Nueva York, Nueva York Pierde título argentino peso pesado.
Victoria 23-2 Bandera de Canadá George Chuvalo MD 10 1966-06-23 Bandera de Estados Unidos Madison Square Garden, Nueva York, Nueva York
Victoria 22-2 Bandera de Argentina José Giorgetti UD 10 1966-04-16 Bandera de Argentina Luna Park, Buenos Aires
Derrota 21-2 Bandera de Argentina José Giorgetti DQ 8 (10) 1966-03-12 Bandera de Argentina Estadio Bristol, Mar del Plata, Buenos Aires
Victoria 20-1 Bandera de Argentina Bruno Segura KO 2 (10) 1966-02-12 Bandera de Argentina Mar del Plata, Buenos Aires
Victoria 19-1 Bandera de Estados Unidos Billy Daniels KO 1 (10) 1965-11-13 Bandera de Argentina Luna Park, Buenos Aires
Victoria 18-1 Bandera de Argentina Héctor Wilson KO 2 (10) 1965-10-22 Bandera de Argentina Concepción, Tucumán
Victoria 17-1 Bandera de Argentina Pablo Sagrispanti TKO 1 (10) 1965-10-09 Bandera de Argentina Rosario, Santa Fe
Victoria 16-1 Bandera de Argentina Gregorio Peralta UD 12 1965-09-04 Bandera de Argentina Luna Park, Buenos Aires Gana título argentino peso pesado .
Victoria 15-1 Bandera de Argentina Alberto Gonzales KO 2 (10) 1965-08-06 Bandera de Argentina Comodoro Rivadavia, Chubut
Victoria 14-1 Bandera de Argentina Eduardo Cartelli KO 1 (12) 1965-07-23 Bandera de Argentina Córdoba, Córdoba
Victoria 13-1 Bandera de Argentina Rodolfo Díaz TKO 4 (10) 1965-06-26 Bandera de Argentina Luna Park, Buenos Aires
Victoria 12-1 Bandera de Argentina Rogelio Gregorutti KO 2 (10) 1965-05-28 Bandera de Argentina San Miguel de Tucumán, Tucumán
Victoria 11-1 Bandera de Argentina Carlos Vázquez KO 3 (10) 1965-04-30 Bandera de Argentina Salón de los Deportes, Bahía Blanca, Buenos Aires
Victoria 10-1 Bandera de Argentina Rene Sosa KO 2 (10) 1965-04-16 Bandera de Argentina Mar del Plata, Buenos Aires
Derrota 9-1 Bandera de Estados Unidos Zora Folley UD 10 1965-02-26 Bandera de Estados Unidos Madison Square Garden, Nueva York, NY
Victoria 8-0 Bandera de Estados Unidos Billy Stephan TKO 6 (10) 1964-12-18 Bandera de Estados Unidos Madison Square Garden, Nueva York, NY
Victoria 7-0 Bandera de Estados Unidos Dick Wipperman UD 10 1964-11-13 Bandera de Estados Unidos Madison Square Garden, Nueva York, NY
Victoria 6-0 Bandera de Estados Unidos Tom McNeeley TKO 5 (8) 1964-08-21 Bandera de Estados Unidos Madison Square Garden, Nueva York, NY
Victoria 5-0 Bandera de Grecia Byron Stoimenides KO 1 (8) 1964-05-29 Bandera de Estados Unidos Madison Square Garden, Nueva York, Nueva York
Victoria 4-0 Bandera de Canadá Leslie Borden TKO 3 (10) 1964-05-05 Bandera de Estados Unidos Sunnyside Garden, Queens, Nueva York
Victoria 3-0 Bandera de Bahamas Wendell Newton TKO 5 (6) 1964-03-10 Bandera de Estados Unidos Sunnyside Garden, Queens, Nueva York
Victoria 2-0 Bandera de Estados Unidos Everett Copeland KO 1 (6) 1964-02-04 Bandera de Estados Unidos Sunnyside Garden, Queens, Nueva York
Victoria 1-0 Bandera de Estados Unidos Lou Hicks TKO 1 (4) 1964-01-03 Bandera de Estados Unidos Madison Square Garden, Nueva York, NY
Curiosidades[editar]

Estatua de Bonavena en Parque Patricios
Bonavena era zurdo de nacimiento, pero era conocido por darles a sus contrincantes fuertes «derechazos», que casi siempre acababan en nocaut.7
En el año 1967, la banda beat uruguaya, Los Shakers fueron los músicos del boxeador en un disco grabado por este último. La placa contenía cuatro canciones compuestas por el boxeador. Entre ellos se encuentra el clásico tema de primavera Pío pío pa.
Ringo Bonavena y Los Shakers (1967)
Pío pío
Se fue
Larilá Som Som
Señor López
La banda de rock argentina Las Pastillas del Abuelo tiene un disco en su honor: El Barrio en sus puños.
La banda de rock argentina Massacre tiene un disco en su honor: Ringo , que incluye la canción 'La Virgen del Knock Out', donde se hace referencia a Bonavena.
La banda de metal pesado argentina Almafuerte hace referencia a el en la canción titulada "Aguante Bonavena".

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Lo peor no es cometer un error, sino tratar de justificarlo, en vez de aprovecharlo como aviso providencial de nuestra ligereza o ignorancia (Santiago Ramón y Cajal)

20. Lo peor no es cometer un error, sino tratar de justificarlo, en vez de aprovecharlo como aviso providencial de nuestra ligereza o ignorancia (Santiago Ramón y Cajal)

(Petilla de Aragón, España, 1852 - Madrid, 1934) Histólogo español. En 1869 su familia se trasladó a Zaragoza, donde su padre había ganado por oposición una plaza de médico de la beneficencia provincial y había sido nombrado, además, profesor interino de disección. En un ambiente familiar... Ver mas
(Petilla de Aragón, España, 1852 - Madrid, 1934) Histólogo español. En 1869 su familia se trasladó a Zaragoza, donde su padre había ganado por oposición una plaza de médico de la beneficencia provincial y había sido nombrado, además, profesor interino de disección. En un ambiente familiar dominado por el interés por la medicina, se licenció en esta disciplina en 1873. Tras sentar plaza en la sanidad militar (1874), fue destinado a Cuba como capitán médico de las tropas coloniales. A su regreso a España, en 1875, fue nombrado ayudante interino de anatomía de la Escuela de Medicina de Zaragoza.


Santiago Ramón y Cajal

Dos años más tarde, en 1877, se doctoró por la Universidad Complutense de Madrid; por esa época, Maestre de San Juan le inició en las técnicas de observación microscópica. Fue nombrado director de Museos Anatómicos de la Universidad de Zaragoza (1879) y más tarde catedrático de anatomía de la de Valencia (1883), donde destacó en la lucha contra la epidemia de cólera que azotó la ciudad en 1885. Ocupó las cátedras de histología en la Universidad de Barcelona (1887) y de histología y anatomía patológica en la de Madrid (1892).

A partir de 1888 se dedicó al estudio de las conexiones de las células nerviosas, para lo cual desarrolló métodos de tinción propios, exclusivos para neuronas y nervios, que mejoraban los creados por Camillo Golgi. Gracias a ello logró demostrar que la neurona es el constituyente fundamental del tejido nervioso. En 1900 fue nombrado director del recién creado Instituto Nacional de Higiene Alfonso XII. Estudió también la estructura del cerebro y del cerebelo, la médula espinal, el bulbo raquídeo y diversos centros sensoriales del organismo, como la retina.

Su fama mundial, acrecentada a partir de su asistencia a un congreso en Berlín y gracias a la admiración que profesaba por sus trabajos el profesor Kölliker, se vio refrendada con la concesión, en 1906, del Premio Nobel de Fisiología y Medicina por sus descubrimientos acerca de la estructura del sistema nervioso y el papel de la neurona, galardón que compartió con C. Golgi.



En 1907 se hizo cargo de la presidencia de la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas. Un año después de la presentación de la técnica del formol-urano por Golgi, desarrolló su técnica del oro-sublimado, con la que se obtenían mejores resultados.

En 1920 renunció a la dirección del Instituto Nacional de Higiene y el rey Alfonso XIII autorizó la fundación del Instituto Cajal de Investigaciones Biológicas, que quedaría instituido dos años más tarde y al que Cajal dedicaría sus esfuerzos hasta su muerte, tras abandonar la docencia universitaria. Prueba de la intensa actividad que despliega todavía en este período es la publicación, en 1933, del trabajo titulado «Neuronismo o reticulismo», en la revista científica Archivos de Neurobiología, aportación que se considera su testamento científico.

Ramón y Cajal fue el creador, además, de una importante escuela, a la que se deben contribuciones esenciales en diversos campos de la histología y de la patología del sistema nervioso. Entre sus discípulos españoles destacan J. F. Tello, D. Sánchez, F. De Castro y R. Lorente de No. Su labor gozó de un amplio reconocimiento internacional, que no sólo se circunscribe a su época.

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Podría morir por lo que fuera, pero no por un amor irracional. Me gusta amar con  alegría (Cristina Almeida)

21. Podría morir por lo que fuera, pero no por un amor irracional. Me gusta amar con alegría (Cristina Almeida)

María Cristina Almeida Castro (Badajoz, 24 de julio de 1944) es una abogada y política española. Índice [ocultar] 1 Biografía 2 Referencias 3 Bibliografía 4 Enlaces externos Biografía[editar] Cristina Almeida pertenece a una familia acomodada de Badajoz. Su padre, el periodista Manuel... Ver mas
María Cristina Almeida Castro (Badajoz, 24 de julio de 1944) es una abogada y política española.
Índice [ocultar]
1 Biografía
2 Referencias
3 Bibliografía
4 Enlaces externos
Biografía[editar]
Cristina Almeida pertenece a una familia acomodada de Badajoz. Su padre, el periodista Manuel Almeida Segura, perteneció a Acción Popular (España) y escribió para el diario Hoy de Badajoz durante la Segunda República, fue encarcelado tras el inicio de la Guerra Civil y, tras la toma de la ciudad por la columna de Juan Yagüe, se unió al ejército sublevado como corresponsal de guerra.1
Cuando Cristina tenía once años, su familia se trasladó a Madrid.2 Tras realizar sus estudios secundarios en un colegio religioso,2 cursó estudios de Derecho en la Universidad Central de Madrid. Desde 1966 ejerció la abogacía,3 abriendo un despacho profesional en 1967.4 Destacada abogada laboralista defendió ante los tribunales de justicia los derechos de los trabajadores y de los presos políticos durante el franquismo.4 Tras la llegada de la democracia, centró sus esfuerzos profesionales en el campo del feminismo y la lucha por los derechos de la mujer. De esta forma, participó en las conferencias mundiales organizadas por las Naciones Unidas en Nairobi, en 1985, y en Pekín, en 1995.4
Ingresó en el Partido Comunista de España (PCE) en 1964, durante su etapa universitaria.4 En 1977, fue una de las abogadas de la acusación en el juicio por la Matanza de Atocha en un despacho de abogados laboralistas. Compartió la acusación junto a José María Mohedano y José Bono. A raíz de eso, pertenece al Patronato de la Fundación Abogados de Atocha. A partir de 1979, Cristina Almeida desempeñó el cargo de concejala en el Ayuntamiento de Madrid por el PCE, al que pertenecía desde 1963, formando parte del equipo municipal dirigido por Enrique Tierno Galván. Concejala presidenta de la Junta Municipal del distrito de Fuencarral-El Pardo, se vio involucrada en la polémica generada por el envío a colegios públicos de su distrito de El libro rojo del cole.5 En 1981 fue expulsada, junto a otros miembros6 del sector renovador del PCE, al enfrentarse al entonces secretario general Santiago Carrillo.[cita requerida]
Participó en la fundación de la coalición electoral Izquierda Unida en 1986, siendo elegida diputada en 1989. Elegida de nuevo en las elecciones de 1996, en abril de 1996, formó junto con otros miembros de IU, el partido Partido Democrático Nueva Izquierda, dentro de Izquierda Unida. Tras diversos enfrentamientos con Julio Anguita, el coordinador general de Izquierda Unida, el PDNI dejó la coalición en septiembre de 1997, pasando Cristina Almeida, junto con los otros dos diputados del PDNI al Grupo Mixto. Sin embargo, Cristina Almeida no terminó la legislatura, ya que fue elegida cabeza de lista siendo candidata a la Presidencia de la Comunidad de Madrid por la coalición PSOE-Progresistas (que integraba al PDNI) a la Presidencia de la Comunidad de Madrid en 1999, obteniendo el 37,2% de los votos y siendo elegida diputada regional en la V Legislatura autonómica.7 Fue también senadora por designación autonómica entre 1999 y 2003.
Ha colaborado en numerosas revistas tratando problemas jurídicos, de la mujer, de los barrios y de las asociaciones de vecinos. Entre sus publicaciones, figura el ensayo La mujer y el mundo del trabajo (1982).
En 1995 fundó junto con Ana Clara Belío el despacho profesional ABA abogadas, donde sigue siendo socia.
Desde 2014, asiste como colaboradora habitual al programa de TVE: Amigas y conocidas, presentado por Inés Ballester.

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Despacito y buena letra, que el hacer las cosas bien, importa más que el hacerlas (Antonio Machado)

22. Despacito y buena letra, que el hacer las cosas bien, importa más que el hacerlas (Antonio Machado)

Antonio Machado Ruiz (Sevilla, 26 de julio de 1875-Colliure, 22 de febrero de 1939) fue un poeta español, el más joven representante de la Generación del 98. Su obra inicial, de corte modernista (como la de su hermano Manuel), evolucionó hacia un intimismo simbolista con rasgos románticos, que... Ver mas
Antonio Machado Ruiz (Sevilla, 26 de julio de 1875-Colliure, 22 de febrero de 1939) fue un poeta español, el más joven representante de la Generación del 98. Su obra inicial, de corte modernista (como la de su hermano Manuel), evolucionó hacia un intimismo simbolista con rasgos románticos, que maduró en una poesía de compromiso humano, de una parte, y de contemplación casi taoísta de la existencia, por otra; una síntesis que en la voz de Machado se hace eco de la sabiduría popular más ancestral. Dicho en palabras de Gerardo Diego, «hablaba en verso y vivía en poesía».1 Fue uno de los distinguidos alumnos de la ILE, con cuyos idearios estuvo siempre comprometido. Murió en el exilio en la agonía de la Segunda República Española.2 3
Índice [ocultar]
1 Biografía
1.1 Infancia en Sevilla
1.2 Estudiante en Madrid
1.2.1 Bohemia madrileña
1.3 París-Madrid
1.4 En Soria
1.4.1 Leonor
1.5 En Baeza
1.6 Segovia-Madrid
1.6.1 Guiomar
1.6.2 14 de abril en Segovia
2 Madrid republicano
2.1 La Guerra Civil
2.1.1 En Rocafort
2.1.2 Escala en Barcelona
2.1.3 Exilio y muerte
3 Autorretrato
3.1 Ideología
4 Iconografía
5 Obra
5.1 Abel Martín y Juan de Mairena
5.2 Teatro
6 Auto-poética
6.1 El verbo
6.2 Tiempo poético
6.3 Tiempo mundano
6.4 Tiempo filosófico
6.5 Diálogo
6.6 Los símbolos
6.7 La rima
6.8 Imágenes
7 Poética
8 Cronología de publicaciones
8.1 Poesía
8.2 Prosa
8.3 Teatro
9 En la escultura
9.1 Las cabezas de Pablo Serrano
9.2 Esculturas callejeras
10 Reconocimientos
11 Véase también
12 Notas y referencias
12.1 Referencias
12.2 Bibliografía
13 Enlaces externos
Biografía[editar]
Infancia en Sevilla[editar]

Retrato de Antonio Machado Álvarez y Ana Ruiz, padres de Antonio.

El rincón de la alberca en uno de los patios del Palacio de las Dueñas, en una de cuyas viviendas nació, en 1875, Antonio Machado.
Antonio Machado nació a las cuatro y media de la madrugada4 del 26 de julio de 1875 (festividad de Santa Ana y por tanto onomástica de la parturienta), en una de las viviendas de alquiler del llamado palacio de las Dueñas, en Sevilla.b Fue el segundo varón que dio a luz su madre, Ana Ruiz, de una descendencia de ocho en total.c Once meses antes había nacido Manuel, el primogénito, compañero de muchos pasajes de la vida de Antonio, y con el tiempo también poeta y dramaturgo.
La familia de la madre de Machado tenía una confitería en el barrio de Triana, y el padre, Antonio Machado Álvarez, era abogado, periodista e investigador del folclore, trabajo por el que llegaría a ser reconocido internacionalmente con el seudónimo de «Demófilo».5 En otra vivienda del mismo palacio son vecinos sus abuelos paternos, el médico y naturalista Antonio Machado Núñez, catedrático y rector de la Universidad de Sevilla y convencido institucionista, y su esposa, Cipriana Álvarez Durán, de cuya afición a la pintura quedó como ejemplo un retrato de Antonio Machado a la edad de cuatro años.6 d
La infancia sevillana de Antonio Machado fue evocada en muchos de sus poemas casi fotográficamente:
Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla
y un huerto claro donde madura el limonero...
Y de nuevo, en un soneto evocando a su padre escribe:
... Esta luz de Sevilla... Es el palacio
donde nací, con su rumor de fuente.
Mi padre, en su despacho. La alta frente,
la breve mosca, y el bigote lacio.
En 1883, el abuelo Antonio, con 68 años y el apoyo de Giner de los Ríos y otros colegas krausistas, gana una oposición a la cátedra de Zoografía de Articulaciones Vivientes y Fósiles en la Universidad Central de Madrid. La familia acuerda trasladarse a la capital española donde los niños Machado tendrán acceso a los métodos pedagógicos de la Institución Libre de Enseñanza. José Luis Cano, en su biografía de Machado, cuenta que una mañana de primavera, antes de salir para Madrid, "Demófilo" llevó a sus hijos a Huelva a conocer del mar.7
En un estudio más reciente, Gibson anota que el propio Machado le escribía en 1912 a Juan Ramón Jiménez evocando «... sensaciones de mi infancia, cuando yo vivía en esos puertos atlánticos».8
Sea como fuere, quedarían grabadas en la retina del poeta aquellas «estelas en la mar».9
Estudiante en Madrid[editar]
El 8 de septiembre de 1883, el tren en el que viajaba la familia Machado hizo su entrada en la estación de Atocha.
Desde los ocho a los treinta y dos años he vivido en Madrid con excepción del año 1899 y del 1902 que los pasé en París. Me eduqué en el valdecas, vallecas Libre de Enseñanza y conservo gran amor a mis maestros: Giner de los Ríos, el imponderable Cossío, Caso, Sela, Sama (ya muerto), Rubio, Costa (D. Joaquín —a quien no volví a ver desde mis nueve años—). Pasé por el Instituto y la Universidad, pero de estos centros no conservo más huella que una gran aversión a todo lo académico.
Antonio Machado Autobiografía
Diez días después, Manuel (nueve años), Antonio (ocho) y José (cuatro), ingresan en el local provisional de la Institución Libre de Enseñanza. A lo largo de los próximos años, sus profesores serán el propio Giner de los Ríos, Manuel Bartolomé Cossío, Joaquín Costa, José de Caso, Aniceto Sela, Joaquín Sama, Ricardo Rubio, y otros maestros menos conocidos como José Ontañón, Rafael Torres Campos o Germán Flórez. Entre sus compañeros estaban: Julián Besteiro, Juan Uña, José Manuel Pedregal, Pedro Jiménez-Landi, Antonio Vinent o los hermanos Eduardo y Tomás García del Real.
La Institución, en coherente armonía con el ambiente familiar de los Machado marcarían su ideario intelectual.10 Con la ILE, descubrió Machado el Guadarrama. En su elegía al maestro Giner, de 1915, Machado concluye:
Allí el maestro un día
soñaba un nuevo florecer de España.11
El 16 de mayo de 1889, Machado (al que apenas faltan tres meses para cumplir 14 años) aprueba el examen de ingreso en el instituto San Isidro. Con dos suspensos en Latín y Castellano, el futuro poeta fue trasladado al Instituto Cardenal Cisneros en el curso 1889-1890, donde vuelve a suspender esas asignaturas (que solo aprobaría un año después).12
Entretanto, la economía en casa de los Machado, que llevaba años siendo muy apretada, alcanzó un nivel crítico. Ana Ruiz acababa de tener su noveno y último parto, una niña nacida el 3 de octubre de 1890 que moriría años después. Su marido, un "Demófilo" agotado, desilusionado, cuarentón y con siete hijos, decidió aceptar el puesto de abogado que le ofrecían unos amigos en San Juan de Puerto Rico.
Conseguido el permiso del Ministerio de Ultramar, Antonio Machado Álvarez (padre de Antonio Machado) se embarcó rumbo al Nuevo Continente en agosto de 1892. No consiguió fortuna sino el infortunio de una tuberculosis fulminante que acabó con su vida,13 sin llegar a cumplir los cuarenta y siete años. Murió en Sevilla, el 4 de febrero de 1893.14
Bohemia madrileña[editar]
En 1895, Antonio Machado aún no había acabado el bachiller.e Al año siguiente, dos días antes de su 21 cumpleaños, murió su abuelo, el luchador krausista, íntimo amigo de Giner y eminente zoólogo Antonio Machado Núñez. A la pérdida familiar se unió el descalabro económico de una familia de la que Juan Ramón Jiménez dejaría este cruel retrato en su libro El modernismo. Notas de un curso: «... Abuela queda viuda y regala casa. Madre inútil. Todos viven pequeña renta abuela. Casa desmantelada. Familia empeña muebles. No trabajan ya hombres. Casa de la picaresca. Venta de libros viejos».15
Ociosos, los jóvenes hermanos Machado, entonces inseparables, se entregaron a la atractiva vida bohemia del Madrid de finales del siglo XIX. Cafés de artistas, tablaos flamencos, tertulias literarias, el frontón y los toros, todo les interesa. Les deslumbra la rebeldía esperpéntica de un Valle-Inclán y un Sawa o la personalidad de actores como Antonio Vico y Ricardo Calvo Agostí; en lo literario hacen amistad con un Zayas o un Villaespesa, y, en general, se dejan estimular por la vida pública de la mayoría de los intelectuales de la época.f
En octubre de 1896, Antonio Machado, apasionado del teatro, entró a formar parte como meritorio en la compañía teatral de María Guerrero y Fernando Díaz de Mendoza. El propio poeta recordará con humor su carrera como actor: «... yo era uno de los que sujetaban a Manelic, en el final del segundo acto».16 La bohemia oscura y luminosa del Madrid del final del siglo XIX se alternaba con la colaboración de ambos hermanos en la redacción de un Diccionario de ideas afines, dirigido por el exministro republicano Eduardo Benot. Era inevitable que los jóvenes Machado sintiesen la atracción de París.
París-Madrid[editar]
En junio de 1899, Antonio Machado viajó a París, donde ya le esperaba su hermano Manuel. En la capital francesa trabajaron para la Editorial Garnier, se relacionaron con Enrique Gómez Carrillo y Pío Baroja, descubrieron a Paul Verlaine y tuvieron oportunidad de conocer a Oscar Wilde y Jean Moreas.17 Antonio regresó a Madrid en octubre de ese mismo año, incrementando su trato con el "estado mayor" del modernismo, un activo Francisco Villaespesa, un itinerante Rubén Darío y un joven de Moguer, Juan Ramón Jiménez.
En abril de 1902, Antonio y Manuel hacen su segundo viaje a París. Allí se reencuentran con otro hermano, Joaquín (El viajero), que regresa de su experiencia americana «enfermo, solitario y pobre», y Antonio se vuelve con él a España el 1 de agosto.18 A finales de ese año, de vuelta en Madrid, el poeta entregó a la imprenta de A. Álvarez Soledades (1899-1902), su primer libro.g
Entre 1903 y 1908, el poeta colaboró en diversas revistas literarias, Helios (que publicaba Juan Ramón Jiménez), Blanco y Negro, Alma Española, Renacimiento latino o La República de las Letras. También firmó el manifiesto de protesta a raíz de la concesión del premio Nobel de Literatura a José Echegaray. En 1906, por consejo de Giner, preparó oposiciones a profesor de francés en Institutos de Segunda Enseñanza, que obtuvo al año siguiente.19
En 1907 publicó en Madrid, con el librero y editor Gregorio Pueyo, su segundo libro de poemas, Soledades. Galerías. Otros poemas (una versión ampliada de Soledades). El poeta tomó posesión de su plaza en el instituto de la capital soriana el 1 de mayo y se incorporó a ella en septiembre. Diferentes versiones han especulado sobre las razones que Machado pudo tener para escoger Soria, en aquel tiempo la capital de provincia más pequeña de España, con poco más de siete mil habitantes.20 Quizá le pareció la plaza más cercana a Madrid a la que su escaso currículo le permitió acceder (de las tres vacantes, Soria, Baeza y Mahón, que quedaban libres de la lista total de siete).21 Ángel Lázaro dejó escrito lo que el propio poeta contestaba, cuando los amigos le preguntaban sobre su decisión: «Yo tenía un recuerdo muy bello de Andalucía, donde pasé feliz mis años de infancia. Los hermanos Quintero estrenaron entonces en Madrid El genio alegre, y alguien me dijo: ″Vaya usted a verla. En esa comedia está toda Andalucía″. Y fui a verla, y pensé: ″Si es esto de verdad Andalucía, prefiero Soria.″ Y a Soria me fuí».22 h
En Soria[editar]
El Machado del París simbolista y el Madrid bohemio reflejado en sus Soledades y galerías dio paso en la descarnada realidad soriana a un hombre diferente: «... cinco años en Soria —escribiría luego en 1917— orientaron mis ojos y mi corazón hacia lo esencial castellano... —y añade— Ya era, además, muy otra mi ideología».23 En lo literario, así quedó reflejado en su siguiente libro, Campos de Castilla; en lo profesional, inició su vida de maestro de pueblo; en lo sentimental, descubrió a Leonor, el gran amor de su vida.
Leonor[editar]

Foto de Leonor Izquierdo el día de su boda el 30 de julio de 1909.
Artículo principal: Leonor Izquierdo
En diciembre de 1907, al cerrarse la pensión en la que vivía Machado, los huéspedes se trasladaron a un nuevo establecimiento sito en la entonces llamada plaza de Teatinos. En la nueva pensión, regida por Isabel Cuevas y su marido Ceferino Izquierdo, sargento de la Guardia Civil jubilado, quiso el destino que el poeta conociera a Leonor Izquierdo, la hija mayor, y aún apenas una niña de 13 años.i El embeleso de Machado fue tan intenso que por primera vez quizá en su vida se mostró impaciente, y cuando tuvo la certeza de que su amor era correspondido acordó el compromiso con la madre de Leonor.j Había pasado poco más de un año, y los novios aún tuvieron que esperar otro hasta que ella alcanzase la edad legal para casarse. Y así, el 30 de julio de 1909 se celebró la ceremonia en la iglesia de Santa María la Mayor de Soria.k Hace un mes que Leonor ha cumplido los 15 y el poeta ya tiene 34. Y contra todo pronóstico, el matrimonio fue modelo de entendimiento y felicidad, hasta tal punto que la novia se apasionó por el trabajo del poeta con toda la ilusión de su juventud. Así lo han referido todos los testigos de este episodio de la vida de Antonio Machado.24
En Soria, el espíritu de la Institución Libre de Enseñanza, siempre vivo en el poeta, le llevó a emprender una serie de excursiones por la sierra de Urbión y sus pinares, hasta las fuentes del río Duero y la laguna Negra, escenario trágico de La tierra de Alvargonzález, el más largo poema de Machado. De Soria también fue su amistad con José María Palacio, redactor de Tierra soriana, el periódico local, y uno de los pocos con los que compartió inquietudes e ideologías en el rudo páramo castellano.25
En diciembre de 1910, Leonor y Antonio viajaron a París, con una beca concedida al poeta por la Junta para la Ampliación de Estudios para perfeccionar sus conocimientos de francés durante un año. Durante los seis primeros meses, la pareja viajó, visitó los museos e intimaron con Rubén Darío y Francisca Sánchez, su compañera.l Machado aprovechó para asistir al curso que Henri Bergson impartía en el Colegio de Francia.
El 14 de julio de 1911, cuando el matrimonio va a partir hacia la Bretaña francesa de vacaciones, Leonor sufre una hemoptisis y tiene que ser ingresada. Los médicos, impotentes en aquella época contra la tuberculosis, recomendaron el regreso al aire sano de Soria. Una engañosa mejoría dio paso a un fulminante final.Leonor murió el 1 de agosto de 1912. Su última alegría fue tener en sus manos, publicado al fin, el libro que ella había visto crecer ilusionada día a día: la primera edición de Campos de Castilla.26
En Baeza[editar]
Machado, desesperado, solicitó su traslado a Madrid, pero el único destino vacante era Baeza, donde durante los siete próximos años penó más que vivió, dedicado a la enseñanza como profesor de Gramática Francesa en el Instituto de Bachillerato instalado en la Antigua Universidad baezana.
Esta Baeza, que llaman la Salamanca andaluza, tiene un Instituto, un Seminario, una Escuela de Artes, varios colegios de Segunda Enseñanza, y apenas sabe leer un treinta por ciento de la población. No hay más que una librería donde se venden tarjetas postales, devocionarios y periódicos clericales y pornográficos. Es la comarca más rica de Jaén, y la ciudad está poblada de mendigos y de señoritos arruinados en la ruleta.27
Antonio Machado (de una carta a Unamuno en 1913)
El poeta no está dispuesto a contemporizar y su mirada se radicaliza; tan solo le sacan de su indignación y su aburrimiento las excursiones que hace a pie y solitario, por los cerros que le separan de Úbeda, o con los escasos amigos que le visitan, por las sierras de Cazorla y de Segura, en las fuentes del Guadalquivir. También tuvo oportunidad de acercarse con más atención a las voces y ritmos del tesoro popular (no en vano llevaba en su herencia la pasión de su padre por el folklore, que a su vez lo había heredado de la abuela de Machado, Cipriana Álvarez Durán). Fruto en gran parte de esa mirada será su siguiente libro Nuevas canciones.28
Escapar del «poblachón manchego» no fue fácil; para conseguirlo, Machado se vio obligado a estudiar por libre, entre 1915 y 1918, la carrera de Filosofía y Letras. Con ese nuevo título en su menguado currículo, solicitó el traslado al Instituto de Segovia, que en esta ocasión sí se le concedió. Machado abandonó Baeza en el otoño de 1919.
Poco antes, el 8 de junio de 1916, Machado había conocido a un joven poeta con el que desde entonces mantuvo amistad, se llamaba Federico García Lorca.29
Segovia-Madrid[editar]
Machado llegó a Segovia el 26 de noviembre de 1919 y acabó instalándose por el modestísimo precio de 3,50 pesetas al día en una aún más modesta pensión.30 Era el mes de noviembre de 1919 y el poeta llegó a tiempo para participar en la fundación de la Universidad Popular Segoviana junto con otros personajes como el marqués de Lozoya, Blas Zambrano, Ignacio Carral, Mariano Quintanilla, Alfredo Marqueríe o el arquitecto Javier Dodero, que se encargó de restaurar y adaptar para la nueva institución el viejo templo románico de San Quirce, tenía como objetivo la instrucción gratuita del pueblo segoviano.31
Machado, que ahora contaba con la ventaja de la cercanía de Madrid, visitaba cada fin de semana la capital participando de nuevo en la vida cultural del país con tanta dedicación que a menudo "perdió el tren de regreso a Segovia muchos lunes, y bastantes martes".32 Este nuevo estatus de perfil bohemio le permitiría recuperar la actividad teatral junto a su hermano Manuel.
En Segovia, por su parte, fue asiduo de la tertulia que —entre 1921 y 1927— se reunía cada tarde en el alfar del ceramista Fernando Arranz, instalado en las ruinas de una iglesia románica, en la que participaban también amigos como Blas Zambrano (catedrático de la Escuela Normal y padre de María Zambrano), Manuel Cardenal Iracheta, el escultor Emiliano Barral y algunos otros tipos pintorescos (como Carranza, cadete de la academia de Artillería, o el padre Villalba, que puso música a un texto de Machado).33 También colaboró en la recién nacida revista literaria Manantial y frecuentó el ambiente del Café Castilla, en la plaza mayor de Segovia.m
En 1927, Antonio Machado fue elegido miembro de la Real Academia Española, si bien nunca llegó a tomar posesión de su sillón.n En una carta a Unamuno, el poeta le comenta la noticia con sana ironía: «Es un honor al cual no aspiré nunca; casi me atreveré a decir que aspiré a no tenerlo nunca. Pero Dios da pañuelo a quien no tiene narices...».34 35
Guiomar[editar]
Artículo principal: Pilar de Valderrama
En junio de 1928, Pilar de Valderrama viajó sola a Segovia y, con el pretexto de salir de una depresión con una cura de descanso y soledad, se hospedó en el mejor hotel de la ciudad. Sin embargo, y como delataría la carta de presentación para Antonio Machado que a través de una amiga había conseguido del actor Ricardo Calvo, el objetivo real del viaje era iniciar una casta amistad profesional con el poeta (que si llegó a ser realmente casta, los acontecimientos de su desenlace demostrarían que no fue del todo honesta).36 o
Pilar pertenecía a la alta burguesía madrileña; casada y madre de tres hijos, era autora de algunos libros de poemas. Durante casi nueve años hizo las funciones de musa y "oscuro objeto del deseo" de un rejuvenecido Machado que inmortalizó aquel espejismo poético con el nombre de Guiomar.p 37 Desde la publicación en 1950 del libro De Antonio Machado a su grande y secreto amor, escrito por Concha Espina y haciendo pública una colección de cartas entre Machado y una misteriosa pero real Guiomar, varios y variopintos han sido los estudios dedicados al fenómeno Guiomar.38 Todo parece indicar que Pilar de Valderrama nunca estuvo enamorada de Machado (aunque como buena cortesana fue diestra en el arte de "marear la perdiz"),39 como parece deducirse de lo escrito en su libro de memorias Sí, soy Guiomar, libro escrito en su vejez y publicado post mórtem, para insistir en el carácter platónico de su relación con el poeta, pero sin explicar por qué de ser así se mantuvo en secreto con tanto celo. Tampoco explicó la inspiradora de Guiomar por qué quemó la mayoría de las cartas que recibió de Machado, cuando —quizá advertida por sus contactos entre la clase acomodada— abandonó Madrid, rumbo a Estoril, en junio de 1936, un mes antes del golpe de Estado.40
14 de abril en Segovia[editar]
El último gran acontecimiento de los años segovianos de Machado ocurrió el 14 de abril de 1931, fecha de la proclamación de la Segunda República Española. El poeta, que vive la noticia en Segovia, fue requerido para ser uno de los encargados de izar la bandera tricolor en el balcón del Ayuntamiento. Un momento emotivo que Machado recordaría con estas palabras:41
¡Aquellas horas, Dios mío, tejidas todas ellas con el más puro lino de la esperanza, cuando unos pocos viejos republicanos izamos la bandera tricolor en el Ayuntamiento de Segovia! (...) Con las primeras hojas de los chopos y las últimas flores de los almendros, la primavera traía a nuestra república de la mano.
Antonio Machado
Madrid republicano[editar]
En octubre de 1931 la República le concedió a Machado, por fin, una cátedra de francés en Madrid, donde a partir de 1932 pudo vivir de nuevo en compañía de su familia (su madre, su hermano José, mujer e hijas). En la capital, el poeta continuó viéndose en secreto con la inspiradora de Guiomar y estrenando las comedias escritas con Manuel.
En una Orden gubernamental de 19 de marzo de 1932, a petición del secretario del Patronato de las Misiones Pedagógicas, se autoriza a Machado a residir en Madrid «para la organización del Teatro popular».42
Durante los siguientes años, Machado escribió menos poesía pero aumentó su producción en prosa, publicando con frecuencia en el Diario de Madrid y El Sol y perfilando definitivamente a sus dos apócrifos, los pensadores (y cómo Machado, poetas y maestros) Juan de Mairena y Abel Martín.q
En 1935, Machado se trasladó del Instituto Calderón de la Barca al Cervantes. Días antes, el 1 de septiembre había muerto su maestro Cossío, poco después de haberse reunido con él en su retiro de la sierra de Guadarrama y en compañía de otros institucionistas, Ángel Llorca y Luis Álvarez Santullano. Las pérdidas se acumulan: el 5 de enero muere Valle-Inclán y el 9 de abril un olvidado Francisco Villaespesa... el desfile de la muerte se había adelantado.43
La Guerra Civil[editar]
Casi desde los primeros días de la guerra, Madrid, ya convulsionada desde los últimos estertores del Bienio Negro, se convirtió en un campo abonado para las privaciones y la muerte. La Alianza de Intelectuales decidió, entre otras muchas medidas de emergencia, evacuar a zonas más seguras a una serie de escritores y artistas, Machado entre ellos (por su edad avanzada y por su significación). La oferta, un día de noviembre de 1936, la presentan en el domicilio del poeta, otros dos ilustres colegas: Rafael Alberti y León Felipe. Machado, "concentrado y triste" –según evocaría luego Alberti– se resistía a marchar. Fue necesaria una segunda visita con mayor insistencia y a condición de que sus hermanos Joaquín y José, con sus familias, le acompañasen junto con su madre.44
En Rocafort[editar]

Publicación en portada del diario La Vanguardia del viernes 16 de julio de 1937: «El poeta y el pueblo», discurso de Antonio Machado para el II Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura organizado por la Alianza de Intelectuales Antifascistas y celebrado en Valencia.
Machado y su familia, tras ser acogidos provisionalmente en la Casa de la Cultura de Valencia, se instalaron en la localidad de Rocafort desde finales de noviembre de 1936 hasta abril de 1938, fecha en que fueron evacuados a Barcelona.r Durante su estancia valenciana, el poeta, a pesar del progresivo deterioro de su salud, escribió sin descanso comentarios, artículos, análisis, poemas y discursos (como el que pronunció para las Juventudes Socialistas Unificadas, en una plaza pública de Valencia ante una audiencia multitudinaria), y asistió al II Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura organizado por la Alianza de Intelectuales Antifascistas y celebrado en la capital valenciana, donde leyó su reflexión titulada "El poeta y el pueblo".45
En 1937 publicó La guerra, con ilustraciones de su hermano menor José Machado. De entre sus últimos escritos, obra de compromiso histórico y testimonial, destacan textos de hondura estremecedora, como la elegía dedicada a Federico García Lorca: El crimen fue en Granada.s 46
Escala en Barcelona[editar]
Ante el peligro de que Valencia quede aislada, los Machado se trasladaron a Barcelona, donde tras un hospedaje provisional en el Hotel Majestic, ocuparon la finca de Torre Castañer. El lujo del lugar contrasta con las miserias de la guerra: no hay carbón para las estufas, ni su imprescindible tabaco, ni apenas alimentos. Allí permanecieron desde finales de mayo de 1938 hasta los primeros días del siguiente año.47
Exilio y muerte[editar]
El 22 de enero de 1939, y ante la inminente ocupación de la ciudad, el poeta y su familia salieron de Barcelona en un vehículo de la Dirección de Sanidad conseguido por el doctor José Puche Álvarez; les acompañan, entre otros amigos, el filósofo Joaquín Xirau, el filólogo Tomás Navarro Tomás, el humanista catalán Carlos Riba, el novelista Corpus Barga y una interminable caravana de cientos de miles de españoles anónimos huyendo de su patria.48 t
Tras una última noche en suelo español, en Viladasens, las cuarenta personas que componían el grupo cubrió el último tramo hacia el exilio. Apenas a medio kilómetro de la frontera con Francia, tuvieron que abandonar los coches de Sanidad, embotellados en el colapso de la huida. Allí quedaron también sus maletas, al pie de la larga cuesta que hubo que recorrer bajo la lluvia y el frío del atardecer hasta la aduana francesa, que sólo gracias a las gestiones de Corpus Barga (que disponía de un permiso de residencia en Francia) pudieron superar. Unos coches les llevaron hasta la estación ferroviaria de Cerbère, donde gracias a las influencias de Xirau se les permitió pasar la noche en un vagón estacionado en vía muerta.
A la mañana siguiente, con la ayuda de Navarro Tomás y Corpus Barga, se trasladaron en tren hasta Colliure (Francia), donde el grupo encontró albergue en la tarde del día 28 de enero, en el Hotel Bougnol-Quintana. Allí quedaron a la espera de una ayuda que no llegaría a tiempo.u

Tumba de Antonio Machado y su madre, Ana Ruiz, en el cementerio de Colliure (Francia).
Antonio Machado murió a las tres y media de la tarde del 22 de febrero de 1939, Miércoles de Ceniza.v 2 49 50 w
José Machado relataría luego que, su madre, saliendo por unos instantes del estado de semi-inconsciencia en el que la habían sumido las penalidades del viaje, al ver vacía la cama de su hijo, junto a la suya, preguntó por él con ansiedad. No creyó las piadosas mentiras que le dijeron y comenzó a llorar. Murió el 25 de febrero a los 85 años de edad, cumpliendo la promesa hecha en voz alta en Rocafort: «Estoy dispuesta a vivir tanto como mi hijo Antonio».51 52 Ana Ruiz, fue enterrada junto a su hijo en el nicho cedido por una vecina de Colliure, en el pequeño cementerio de la localidad francesa donde reposan sus restos desde entonces.
Late, corazón... No todo
se lo ha tragado la tierra.53
Con fecha de 5 de mayo de 1941, Antonio Machado fue expulsado post mórtem del cuerpo de catedráticos de Instituto. Hubo que esperar hasta 1981 para que fuera rehabilitado (con la misma fórmula) como profesor del instituto Cervantes de Madrid, por orden ministerial de un gobierno democrático.x Varios autores han estudiado si Machado era masón. Según António Apolinário Lourenço sería «prácticamente unánime» la aceptación de este hecho, aunque destaca la nula actividad del poeta en actividades de la orden.56 Para el hispanista Paul Aubert, si bien este no descarta la posibilidad, no existen pruebas de su vinculación con ninguna logia, aunque señala sus contactos con miembros de la masonería.57
Autorretrato[editar]
En una breve autobiografía casi improvisada por Machado en 1913, dejó escritas algunas claves personales que dibujan mejor que ningún estudio crítico su perfil humano:
Tengo un gran amor a España y una idea de España completamente negativa. Todo lo español me encanta y me indigna al mismo tiempo. Mi vida está hecha más de resignación que de rebeldía; pero de cuando en cuando siento impulsos batalladores que coinciden con optimismos momentáneos de los cuales me arrepiento y sonrojo a poco indefectiblemente. Soy más autoinspectivo que observador y comprendo la injusticia de señalar en el vecino lo que noto en mí mismo. Mi pensamiento está generalmente ocupado por lo que llama Kant conflictos de las ideas trascendentales y busco en la poesía un alivio a esta ingrata faena. En el fondo soy creyente en una realidad espiritual opuesta al mundo sensible.y
Antonio Machado Autobiografía
Ideología[editar]
Creo que la mujer española alcanza una virtud insuperable y que la decadencia de España depende del predominio de la mujer y de su enorme superioridad sobre el varón. Me repugna la política donde veo el encanallamiento del campo por el influjo de la ciudad. Detesto al clero mundano que me parece otra degradación campesina. En general me agrada más lo popular que lo aristocrático social y más el campo que la ciudad. El problema nacional me parece irresoluble por falta de virilidad espiritual; pero creo que se debe luchar por el porvenir y crear una fe que no tenemos. Creo más útil la verdad que condena el presente, que la prudencia que salva lo actual a costa siempre de lo venidero. La fe en la vida y el dogma de la utilidad me parecen peligrosos y absurdos. Estimo oportuno combatir a la Iglesia católica y proclamar el derecho del pueblo a la conciencia y estoy convencido de que España morirá por asfixia espiritual si no rompe ese lazo de hierro. Para ello no hay más obstáculos que la hipocresía y la timidez. Ésta no es una cuestión de cultura —se puede ser muy culto y respetar lo ficticio y lo inmoral— sino de conciencia. La conciencia es anterior al alfabeto y al pan.
Antonio Machado Autobiografía
Iconografía[editar]

Joaquín Sorolla, Antonio Machado (diciembre de 1917). Óleo sobre lienzo. Hispanic Society of America (Nueva York). Sorolla se lo regaló a Machado «como un poema personal».
De entre la numerosa galería de retratos literarios, pictóricos y fotográficos compuestos y conservados de Antonio Machado, hay que destacar algunos que en diferentes ocasiones han merecido el calificativo de magistrales y que conforman su iconografía universal.
Documentos de indudable valor histórico-artístico son los diversos retratos y dibujos que su hermano José le dedicó a lo largo de su vida, tomados del natural o a partir de fotografías del poeta.58 De mayor valor artístico son el retrato al óleo que Sorolla pintó de Machado en diciembre de 1917; el lápiz hecho por Leandro Oroz en 1925, y el óleo casi vanguardista de Cristóbal Ruiz, en 1927.59
Quizá el capítulo más popular de la iconografía del poeta lo constituyan los retratos fotográficos que los dos "alfonsos" (Alfonso Sánchez García y su hijo Alfonso Sánchez Portela) hicieron de Machado entre 1910 y 1936.60 En especial el Retrato de perfil de 1927, y el Retrato del café de Las Salesas.61 z 62
Obra[editar]
Como análisis literario elemental, Max Aub recogió en su Manual de Historia de la Literatura Española el conocido silogismo que plantea que si Unamuno representó un "modo de sentir" y Ortega "«un modo de pensar», Machado representa "un modo de ser". Max Aub completó el retrato, matizando en ese modo de ser: «la estirpe romántica, la sencilla bondad, el vigor intelectual y la sincera melancolía».63
Su obra poética se abrió con Soledades, escrito entre 1901 y 1902, y casi reescrito en Soledades. Galerías. Otros poemas, que publicó en octubre de 1907.64
Durante su estancia en Soria, Machado escribió su libro más noventayochista, Campos de Castilla, publicado por la editorial Renacimiento en 1912. Sus protagonistas son las tierras castellanas y los hombres que las habitan. Le siguió la primera edición de sus Poesías completas (1917), en la que se incrementan los libros anteriores con nuevos poemas y se añaden los poemas escritos en Baeza tras la muerte de Leonor, los populares «Proverbios y cantares» —"poemas breves, de carácter reflexivo y sentencioso"—, y una colección de textos de crítica social, dibujando la España de aquel momento. En 1924 publicó las Nuevas canciones, recuperando materiales escritos en Baeza y aún en Soria, y mezclando ejemplos de sentenciosa poesía gnómica y análisis en torno al hecho de la creación poética, con paisajes soñados, algunas galerías y los primeros sonetos que se le conocen.65
Las ediciones de Poesías completas de 1928 y 1933 incluyeron algunos de los textos adjudicados a sus dos apócrifos, «Juan de Mairena» y «Abel Martín» –maestro de Mairena—, y en la edición de 1933 las primeras Canciones a Guiomar.
En 1936, en vísperas de la guerra civil española, publicó: Juan de Mairena. Sentencias, donaires, apuntes y recuerdos de un profesor apócrifo. El estallido de la rebelión militar impidió la difusión del volumen que durante años permaneció en el limbo de lo desconocido.66
Abel Martín y Juan de Mairena[editar]

Estatua de Machado ante el Teatro Juan Bravo en la plaza Mayor de Segovia.
Juan de Mairena y Abel Martín, heterónimos de Machado (él mismo llegó a reconocer que Mairena era su «yo filosófico»),aa desplazaron al poeta modernista y simbolista, sustituyéndolo por un pensador original, hondo y precursor de un género mixto que luego sería imitado por muchos otros autores.67 Originalmente concebidos como poetas, Martín y Mairena se presentan como filósofos populares, herederos de la "lengua hecha" (que el poeta citaba siempre a propósito de Cervantes y El Quijote) y en defensa de la "lengua hablada", dicho con palabras de Machado: "Rehabilitemos la palabra en su valor integral. Con la palabra se hace música, pintura y mil cosas más; pero sobre todo, se habla".67
Gran parte del Juan de Mairena, publicado por Espasa-Calpe en 1936, reúne la colección de ensayos que Machado había publicado en la prensa madrileña desde 1934. A través de sus páginas, un imaginario profesor y sus alumnos analizan la sociedad, la cultura, el arte, la literatura, la política, la filosofía, planteados con una caprichosa variedad de tonos, desde la aparente frivolidad hasta la gravedad máxima, pasando por la sentencia, la paradoja, el adagio, la erudición, la introspección, la retórica como arte, la cuchufleta o el más fino y sutil humor celtibérico.68 69
Teatro[editar]
Durante la década de 1920 y los primeros años de la década del treinta, Machado escribió teatro en colaboración con su hermano Manuel. Se llegaron a estrenar en Madrid las siguientes obras: Desdichas de la fortuna o Julianillo Valcárcel (1926), Juan de Mañara (1927), Las adelfas (1928), La Lola se va a los puertos (1929), La prima Fernanda (1931) y La duquesa de Benamejí (1932).70
Auto-poética[editar]

Página de título de la primera edición de las Poesías completas de Antonio Machado, con autógrafo y foto del autor (tomada hacia 1917, en su etapa de profesor en Baeza). Fondos de la Biblioteca del Ateneo de Madrid.
El verbo[editar]
El adjetivo y el nombre
remansos del agua limpia
son accidentes del verbo
en la gramática lírica
del hoy que será mañana
del ayer que es todavía.
Los complementarios, 1914 y Nuevas canciones, "De mi cartera" 1917-1930
Tiempo poético[editar]
La poesía es —decía Mairena— el diálogo del hombre, de un hombre con su tiempo. Eso es lo que el poeta pretende eternizar, sacándolo fuera del tiempo, labor difícil y que requiere mucho tiempo, casi todo el tiempo de que el poeta dispone. El poeta es un pescador, no de peces, sino de pescados vivos; entendámonos: de peces que puedan vivir después de pescados.
Juan de Mairena IX, 1936
Tiempo mundano[editar]
Poeta ayer, hoy triste y pobre
filósofo trasnochado
tengo en monedas de cobre el oro de ayer cambiado.
Galerías "XCV.Coplas mundanas", 1907
Dice la monotonía
del agua clara al caer:
un día es como otro día;
hoy es lo mismo que ayer
Soledades, 1889-1907
Tiempo filosófico[editar]
Nuestras horas son minutos
cuando esperamos saber,
y siglos cuando sabemos
lo que se puede aprender.
Campos de Castilla, "CXXXVI. Proverbios y cantares", 1912
Diálogo[editar]
Ayer soñé que veía
a Dios y que a Dios hablaba;
y soñé que Dios me oía...
Después soñé que soñaba.
Campos de Castilla, "CXXXVI.Proverbios y cantares", 1912
Los símbolos[editar]
Mucha literatura se ha escrito sobre "símbolos machadianos". Cualquier lector de su poesía, tras un simple y breve vistazo a una de las muchas antologías poéticas de Antonio Machado, podrá enumerar: camino, fuente, sueño, ciprés, agua, noche, mar, jardín, alma, tarde, primavera, muerte, soledades...
O que yo pueda asesinar un día
en mi alma, al despertar, esa persona
que me hizo el mundo mientras yo dormía.71
La rima[editar]
Recordemos hoy a Gustavo Adolfo, el de las rimas pobres, la asonancia indefinida y los cuatro verbos por cada adjetivo definidor. Alguien ha dicho con indudable acierto: «Bécquer, un acordeón tocado por un ángel». Conforme: el ángel de la verdadera poesía.
Juan de Mairena —XLIII. Sobre Bécquer—, 1936).ab
Imágenes[editar]
De los suprarrealistas hubiera dicho Juan de Mairena: Todavía no han comprendido esas mulas de noria que no hay noria sin agua
Juan de Mairena XLIX, 1936)ac
Poética[editar]
«Antes de escribir un poema —decía Mairena a sus alumnos— conviene imaginar el poeta capaz de escribirlo. Terminada nuestra labor, podemos conservar el poeta con su poema, o prescindir del poeta —como suele hacerse— y publicar el poema; o bien tirar el poema al cesto de los papeles y quedarnos con el poeta, o por último, quedarnos sin ninguno de los dos, conservando siempre al hombre imaginativo para nuevas experiencias poéticas.» (Juan de Mairena —XXII—, 1936)
Cronología de publicaciones[editar]
A modo de guía, y según su fecha de publicación:72
Poesía[editar]
1903 - Soledades: poesías
1907 - Soledades. Galerías. Otros poemas
1912 - Campos de Castilla
1917 - Páginas escogidas
1917 - Poesías completas
1917 - Poemas
1918 - Soledades y otras poesías
1919 - Soledades, galerías y otros poemas
1924 - Nuevas canciones
1928 - Poesías completas (1899-1925)
1933 - Poesías completas (1899-1930)
1933 - La tierra de Alvargonzález
1936 - Poesías completas
1937 - La guerra (1936-1937)
1937 - Madrid: baluarte de nuestra guerra de independencia
1938 - La tierra de Alvargonzález y Canciones del Alto Duero
Prosa[editar]
1936 - Juan de Mairena (sentencias, donaires, apuntes y recuerdos de un profesor apócrifo)
1957 - Los complementarios (recopilación póstuma a cargo de Guillermo de Torre publicada en Buenos Aires por Editorial Losada).
1994 - Cartas a Pilar (edición de G. C. Depretis, en Madrid con Anaya-Mario Muchnik).
2004 - El fondo machadiano de Burgos. Los papeles de AM (edición de A. B. Ibáñez Pérez, en Burgos por la Institución Fernán González).
Teatro[editar]
(con Manuel Machado)
1926 - Desdichas de la fortuna o Julianillo Valcárcel
1927 - Juan de Mañara
1928 - Las adelfas
1930 - La Lola se va a los puertos
1930 - La prima Fernanda
1932 - La duquesa de Benamejí
1932 - Teatro completo, I, Madrid, Renacimiento.
1947 - El hombre que murió en la guerra (homenaje en Buenos Aires)
(adaptaciones de clásicos, en colaboración)
1924 - El condenado por desconfiado, de Tirso de Molina (con José López Hernández), estrenada el 2 de enero de 1924, en el Teatro Español de Madrid, con Ricardo Calvo como protagonista principal.
1924 - Hernani, de Victor Hugo (con Francisco Villaespesa), estrenada el 1 de enero de 1925, en el Teatro Español de Madrid, por la compañía de María Guerrero y Fernando Díaz de Mendoza.73
1926 - La niña de plata, de Lope de Vega (con José López Hernández).
En la escultura[editar]
Las cabezas de Pablo Serrano[editar]
El 19 de junio de 2007 se instaló en los jardines de la Biblioteca Nacional de Madrid, sobre un pedestal del diseñador Alberto Corazón, la última "cabeza" de Antonio Machado de la casi legendaria serie realizada por el escultor Pablo Serrano desde años sesenta. Antes, en 1981, otra "cabeza" de don Antonio había sido regalada por Serrano y expuesta en el museo de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, y una más en Soria en 1982, frente al colegio donde el poeta impartió sus clases de francés. La supuesta "cabeza original" de toda la serie pudo colocarse finalmente en Baeza en 1983.74
En 1985 una nueva cabeza decoró el monumento titulado "El Pueblo de Madrid al poeta Antonio Machado", en el barrio madrileño Ciudad de los poetas y junto a la estación de metro que también lleva su nombre.ad
Fuera de España, pueden verse "cabezas" de Machado en el Centre Georges Pompidou de París (obra de Serrano de 1962, adquirida por la institución francesa en 1971), otra en el MOMA de Nueva York, al parecer comprada en 1967, y una tercera en la Universidad Brown, en Providence (Rhode Island) (EEUU).75
Esculturas callejeras[editar]
No podían faltar representaciones del poeta "ligero de equipaje",76 abundando en la moda de las esculturas callejeras. Pueden verse Machados de bronce, paseando, sentado leyendo o pensando, ausente de la silla que sujeta su amada Leonor, con la maleta a mano... El paseante se encontrará con ellas en las ciudades machadianas: Soria, Segovia, Baeza.77

Antonio Machado por Barral (hacia 1920-22).
En 1922, Emiliano Barral concluyó y regaló a Machado un busto blanco del poeta. Una copia hecha por Pedro Barral recuerda desde un rincón del jardín que da acceso a la Casa-Museo de Machado en Segovia aquellos versos que unieron a los dos artistas en la eternidad:78
...y, so el arco de mi cejo,
dos ojos de un ver lejano,
que yo quisiera tener
como están en tu escultura:
cavados en piedra dura,
::en piedra, para no ver.
Reconocimientos[editar]
Además de las variopintas esculturas dedicadas al poeta, entre los numerosos reconocimientos dedicados a Antonio Machado, su obra y su memoria, pueden mencionarse de modo aleatorio:

Placa en honor a Antonio Machado en la antigua universidad de Baeza. Siendo Instituto de Bachillerato, el poeta impartió aquí clases de Gramática Francesa desde 1912 hasta 1919.
Aún en vida del poeta, Machado fue homenajeado en Soria y declarado Hijo Adoptivo de la ciudad, el 5 de octubre de 1932.79
El homenaje que desde el Instituto Hispánico, en Estados Unidos, le tributaron en el décimo aniversario de su muerte, amigos en el exilio, con un comité formado por: Tomás Navarro Tomás, Jorge Guillén, Rafael Heliodoro Valle, Federico de Onís, Arturo Torres- Rioseco, Andrés Iduarte, Eugenio Florit y Gabriel Pradal.
La exposición homenaje de los artistas españoles en París, inmortalizada por el cartel autógrafo que realizó Pablo Picasso, con fecha de 3 de enero de 1955.
El cartel de Joan Miró realizado en 1966 para el frustrado homenaje a Machado en Baeza.80
El álbum Dedicado a Antonio Machado, poeta (1969), del cantautor Joan Manuel Serrat, que contribuyó a la recuperación y popularización del poeta.
Ángel González, uno de los más aplicados biógrafos y estudiosos de la figura y la obra de Antonio Machado, le dedicó también algunos de sus poemas más personales, como la elegía que incluyó en su tercer libro Grado Elemental (1962), titulada "Camposanto en Colliure".

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Me interesa el futuro porque es el sitio donde voy a pasar el resto de mi vida (Woody Allen)

23. Me interesa el futuro porque es el sitio donde voy a pasar el resto de mi vida (Woody Allen)

(Heywood Allen Stewart Konigsberg; Nueva York, 1935) Director, actor y guionista cinematográfico estadounidense. Aunque llegó a ingresar en la universidad, no tardaría en abandonarla. Desde muy joven se dedicó a vender chistes a famosos columnistas y cómicos profesionales (Ed Sullivan, Sid... Ver mas
(Heywood Allen Stewart Konigsberg; Nueva York, 1935) Director, actor y guionista cinematográfico estadounidense. Aunque llegó a ingresar en la universidad, no tardaría en abandonarla. Desde muy joven se dedicó a vender chistes a famosos columnistas y cómicos profesionales (Ed Sullivan, Sid Caesar, Jack Paar o Pat Boone). Más tarde escribió sketchs para clubes nocturnos, revistas de Broadway y programas de televisión, desarrollando una comicidad cercana a la de los clásicos Chaplin, Keaton, Lloyd, hermanos Marx y Jerry Lewis.


Woody Allen

Su primera aparición personal en televisión, en el Tonight Show, le permitió ser descubierto por el productor Charles Feldman, quien le encargó el guión de ¿Qué tal, Pussycat?, una comedia de Clive Donner rodada en 1965 en la que también actuó. Colaboraba, mientras tanto, en revistas como Playboy, The New Yorker y Evergreen. A esa época se remonta su afición al jazz; empezó tocando el saxo y luego se pasó al clarinete.

En 1969 se le presentó la oportunidad de rodar Toma el dinero y corre, su primer filme como director, estructurado aún como una sucesión de gags. A ésta le siguieron películas como Bananas (1971), Todo lo que siempre quiso saber sobre el sexo y nunca se atrevió a preguntar (1972), El dormilón (1973), o La última noche de Boris Grushenko (1975), trabajos que pusieron de manifiesto sus especiales dotes para la sátira. Uno de los méritos de Allen es haber conseguido actualizar la comedia estadounidense, caída en desuso. Su personal estilo y su soltura en la narración propiciarían pronto los grandes éxitos.

En 1972 coprotagonizó, junto a la actriz Diane Keaton, el largometraje Sueños de un seductor, de Herbert Ross. La interpretación de Woody Allen en esta comedia es uno de los hitos de su carrera. A continuación, Allen y Keaton iniciaron una relación sentimental que se vio reflejada en su participación en diversos filmes, entre ellos el más galardonado de los dirigidos por Allen, Annie Hall, que obtuvo el Oscar al mejor director, al mejor guión original (Marshall Brickman y el propio Allen), a la mejor actriz (Diane Keaton) y a la mejor película.



Después de rodar en 1978 el film bergmaniano Interiores, en 1979 volvió a la comedia con su obra Manhattan, una de las más destacadas de su carrera. Crónica romántica y divertida del ambiente seudointelectual neoyorquino, Allen protagonizaba la película junto con Diane Keaton, Michael Murphy y Mariel Hemingway. Según el propio autor, la fotografía (en blanco y negro) no hace suficiente justicia a la belleza de Hemingway: "Eres la respuesta de Dios a Job", dice Woody a Mariel en una de las escenas.

Historia de enredo y crónica sentimental entre dos parejas que intercambian amores, Woody Allen da vida en Manhattan al guionista de televisión Isaac Davis, enamorado de la adolescente Tracy. Esta relación con una menor escandalizó al público estadounidense y la película fue calificada R, sólo tolerada para mayores. El objetivo de Allen no era crear escándalo, sino rendir homenaje a su ciudad y a su músico, George Gershwin. Manhattan logró el favor de la crítica y obtuvo dos nominaciones al Óscar, mejor guión y mejor actriz secundaria (Mariel Hemingway).


Manhattan (1979)

El personaje de Woody Allen, arquetipo del ciudadano medio estadounidense, es un hombre judío de marcado aire tímido y neurótico, obsesionado por el sexo y el psicoanálisis, y con dificultad para relacionarse con las mujeres: un nuevo tipo cómico que ya había adquirido entidad en Annie Hall. Si Chaplin o Marx utilizan disfraces específicos que permiten diferenciar el personaje y la persona, en el caso de Allen ambos forman, aparentemente, un solo individuo. Woody lleva, fuera y dentro del escenario, los mismos pantalones de pana holgados y el mismo suéter gastado, las mismas gafas de montura negra y los mismos zapatos cómodos. Su personaje, un inadaptado obstinadamente juicioso que persevera a pesar de miedos y neurosis, es una divertida creación a partir de una base personal exagerada.

Poco a poco, los trabajos de Allen fueron imbuyéndose de su fuerte personalidad, con motivos recurrentes como el judaísmo, el psicoanálisis y la comunicación en la pareja. En esta línea surgieron, tras Manhattan, películas La rosa púrpura de El Cairo (1985) o Hannah y sus hermanas (1986), las dos últimas protagonizadas por Mia Farrow, su nueva pareja tras su ruptura con Diane Keaton a principios de los años ochenta, aunque su relación con esta actriz también llegaría a su fin, en este caso de forma abrupta, hacia 1993.

Durante la década de los noventa, sin perder el humor cáustico que lo caracteriza, las películas de Woody Allen adquirieron un tono más reflexivo y trascendental. Delitos y faltas (1990), Misterioso asesinato en Manhattan (1993), Balas sobre Broadway (1994) y Desmontando a Harry (1998) son otras de sus películas más aclamadas. Los más recientes títulos de su filmografía son La maldición del escorpión de jade (2001), Hollywood ending (2002), Anything else (2003), Melinda y Melinda (2004), Match Point (2005), Scoop (2006) y El sueño de Cassandra (2007).

En 2002 le fue concedido el Premio Príncipe de Asturias de las Artes y en 2007 fue investido doctor honoris causa por la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona. Allen es además autor de varios libros en los que despliega arrolladoramente su cáustico y archiculto humor, como Getting Even (Cómo acabar de una vez por todas con la cultura) y Without Feathers (Sin plumas), y de diversas obras de teatro.

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Ningún hombre es libre siempre, y si lo fuera, nno podría soportarlo (William Faulkner)

24. Ningún hombre es libre siempre, y si lo fuera, nno podría soportarlo (William Faulkner)

William Falkner; New Albany, EE UU, 1897-Oxford, id., 1962) Escritor estadounidense. Pertenecía a una familia tradicional y sudista, marcada por los recuerdos de la guerra de Secesión, sobre todo por la figura de su bisabuelo, el coronel William Clark Falkner, personaje romántico y autor de una... Ver mas
William Falkner; New Albany, EE UU, 1897-Oxford, id., 1962) Escritor estadounidense. Pertenecía a una familia tradicional y sudista, marcada por los recuerdos de la guerra de Secesión, sobre todo por la figura de su bisabuelo, el coronel William Clark Falkner, personaje romántico y autor de una novela de éxito efímero. En Oxford, la escasa atención que prestaba Faulkner a sus estudios y al puesto que le consiguió su familia en Correos anduvo paralela a su avidez lectora, bajo la guía de un amigo de la familia, el abogado Phil Stone.


William Faulkner en una imagen de 1954

A pesar de que su vida transcurrió en su mayor parte en el Sur, que le serviría de inspiración literaria casi inagotable, viajó bastante: conocía perfectamente ciudades como Los Ángeles, Nueva Orleans, Nueva York o Toronto y vivió casi cinco años en París, donde cabe destacar que no frecuentó los círculos literarios de la llamada Generación Perdida.

Perseguía muy conscientemente el éxito literario, que no alcanzó, sin embargo, hasta la publicación de El ruido y la furia (1929), novela de marcado tono experimental, en que la anécdota es narrada por cuatro voces distintas, entre ellas la de un retrasado mental, siguiendo la técnica del «torrente de conciencia», es decir, la presentación directa de los pensamientos que aparecen en la mente antes de su estructuración racional.

El experimentalismo de Faulkner siguió apareciendo en sus siguientes novelas: en ¡Absalón, Absalón! (1936), la estructura temporal del relato se convierte en laberíntica, al seguir el hilo de la conversación o del recuerdo, en lugar de la linealidad de la narración tradicional, mientras que Las palmeras salvajes (1939) es una novela única formada por dos novelas, con los capítulos intercalados, de modo que se establece entre ellas un juego de ecos e ironías nunca cerrado por sus lectores ni por los críticos.



El mito presenta al autor como un escritor compulsivo, que trabajaba de noche y en largas sesiones, mito que cultivó él mismo y que encuentra su mejor reflejo en su personalísimo estilo, construido a partir de frases extensas y atropelladas, de gran barroquismo y potencia expresiva, que fue criticado en ocasiones por su carácter excesivo, pero a cuya fascinación es difícil sustraerse y que se impuso finalmente a los críticos.

A pesar de haber conseguido el reconocimiento en vida, e incluso relativamente joven, Faulkner vivió muchos años sumido en un alcoholismo destructivo. La publicación, en 1950, de sus Narraciones completas, unida al Premio Nobel que recibió ese mismo año, le dio el espaldarazo definitivo que necesitaba para ser aceptado, en su propio país, como el gran escritor que era.

Su existencia cambió a partir de este momento: recibió numerosos honores, escribió guiones de cine para productoras cinematográficas de Hollywood (trabajo que aceptaba principalmente por motivos económicos, dado su elevado ritmo de gasto) y se convirtió, en suma, en un hombre público, e incluso fue nombrado embajador itinerante por el presidente Eisenhower. Los últimos años de su vida, que transcurrieron entre conferencias, colaboraciones con el director de cine Howard Hawks, viajes, relaciones sentimentales efímeras y curas de desintoxicación, dan la impresión de una angustia creciente y nunca resuelta.

«No se escapa al Sur, uno no se cura de su pasado», dice uno de los personajes de El ruido y la furia, y, en efecto, el escenario de la mayoría de sus novelas, es el imaginario condado sureño de Yoknapatawpha, cuyas connotaciones y poder simbólico le confieren un aura casi bíblica. En este sentido, la obra de Faulkner debe ser contemplada como un todo, en la medida en que toda ella se halla marcada por esta voluntad de recrear la vida del sur de Estados Unidos, por más que tal localismo no impide que sus personajes y sus obsesiones, tan circunscritos a un tiempo y un lugar concretos, adquieran una proyección universal.

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La voluntad es la base de los aciertos en la vida (Pío Baroja)

25. La voluntad es la base de los aciertos en la vida (Pío Baroja)

(San Sebastián, 1872 - Madrid, 1956) Novelista español. Por su padre, como por su madre, perteneció a familias distinguidas, muy conocidas en San Sebastián; entre los ascendientes de la madre, existía una rama italiana, los Nessi. Este poco de sangre italiana que llevaba en las venas no dejó... Ver mas
(San Sebastián, 1872 - Madrid, 1956) Novelista español. Por su padre, como por su madre, perteneció a familias distinguidas, muy conocidas en San Sebastián; entre los ascendientes de la madre, existía una rama italiana, los Nessi.

Este poco de sangre italiana que llevaba en las venas no dejó nunca de halagar a nuestro autor, aunque su orgullo se cifró siempre en su ascendencia vasca. Eran tres hermanos: Darío, que murió, joven aún, en Valencia; Ricardo, que fue pintor y escritor y gozó también de alguna fama, y Pío, el novelista. Era éste el menor de los hermanos. Ya muy separada de ellos, nació Carmen, que había de ser la gran compañera del novelista.


Pío Baroja

El padre de Baroja, don Serafín, era ingeniero de minas, profesión que, unida a su temperamento inquieto y errabundo, llevó a la familia a continuos cambios de residencia. Ello no dejó de ser una suerte para el futuro novelista, que, de este modo, pudo conocer desde niño diversas partes de España, y sobre todo, Madrid, su amor más grande después de Vasconia, donde había de florecer su vocación y conseguir por último la fama.

Baroja permaneció poco tiempo en su ciudad natal; tenía siete años cuando sus padres se trasladaron a Madrid donde don Serafín había obtenido una plaza en el Instituto Geográfico y Estadístico; de Madrid pasaron a Pamplona, siempre por exigencias del cargo del padre y de sus deseos de mudanza. Desde Pamplona volvió la familia a Madrid; esta vez a don Serafín no le impulsaría ya solamente la inquietud, los deseos de cambio: sin duda entró también en su decisión la necesidad de educar a los hijos.

Cuando abandonó Pamplona tenía Baroja catorce años cumplidos; había asistido con sus hermanos a las clases del Instituto, y sobre todo reñido y correteado por las murallas; no sabemos si había ya emborronado alguna cuartilla, pero sí que había leído a Julio Veme, a Mayne Reid, el Robinsón, y había soñado ya con aventuras maravillosas, Junto al Arga, o subido a un árbol de la Taconera.

Había estudiado Baroja en San Sebastián las primeras letras, continuándolas en Madrid; antes, en Pamplona había frecuentado la escuela, como hemos dicho, y había empezado a asistir a las clases del Instituto; prosiguió en Madrid los estudios, y lo hizo finalmente en Valencia, donde terminó la carrera de Medicina, doctorándose posteriormente en la capital de España. Fue, por lo general, un pésimo estudiante; estuvo siempre mucho más interesado en las novelas que en los libros de texto; su carácter arisco y rebelde le perjudicó también en gran manera, pues acabó riñendo con algunos de sus profesores y no despertó simpatías en ninguno.

Aparte de esto, pasó toda su juventud entre dudas; nunca supo bien qué carrera le gustaba estudiar; en verdad, no le interesaba ninguna. Sólo las letras le atraían, pero tampoco en las letras veía clara su vocación. Antes de ir a Valencia había empezado algunos cuentos, artículos, tal vez una novela, pero lo rompió todo o lo dejó olvidado. Sus fracasos de estudiante, como es fácil suponer, se debieron más a falta de interés que de talento. Pocos escritores ha habido de vocación más segura y que se moviese más inseguro, con más dudas sobre su vocación, y aún mucho después, escrita ya buena parte de su obra, se preguntaba si sería verdaderamente escritor.

Al terminar sus estudios, Baroja se trasladó a Cestona, en el país vasco, donde había conseguido una plaza de médico. No tardó en advertir que aquello no era lo suyo; al poco tiempo estaba asqueado del oficio; había reñido con el médico viejo, con quien compartía el cuidado de la salud de aquellos pueblos, como había reñido antes con sus profesores; se había enemistado con el alcalde y, naturalmente, con el párroco y con el sector católico del pueblo, que le acusaban de trabajar los domingos en su jardín.

Se fue de allí asqueado del pueblo, del médico y hasta de los enfermos, cuando menos de algunos de éstos, y se trasladó a San Sebastián, donde estaba en aquel momento la familia. Permaneció algún tiempo en San Sebastián, y de allí salió para Madrid. En la capital estaba su hermano Ricardo, que, también sin empleo, se ocupaba en un negocio de pan de una tía de ellos que había quedado viuda. Ricardo le había escrito a su hermano que estaba harto del negocio y que iba a dejarlo. Baroja vio el cielo abierto ante él, y sin vacilar un instante escribió a su hermano que iba a Madrid, con la intención de ocuparse de aquel negocio.

De este modo, se vio convertido en dueño de un comercio de pan, sobre lo cual se le gastaron después tantas bromas y le irritaron de tantas maneras, sin contar los disgustos que se derivarían para él de la marcha del negocio. En Madrid, no obstante, había algo para él que estaba por encima de todo: de la vulgaridad del oficio y de las burlas que se le pudiesen gastar; allí podría, en efecto, reanudar los contactos con sus antiguos amigos, frecuentar los medios literarios, ponerse, en realidad, en contacto con su vida, volver de un modo o de otro a aquello que cada vez con mayor certeza sentía que era su vocación.

A poco de llegar a Madrid, instalado ya en el negocio, empezó sus colaboraciones en periódicos y revistas; en 1900 publicaba su primera obra Vidas sombrías, colección de cuentos, que empezó a darlo a conocer. Eran, en su mayoría, cuentos escritos en Cestona sobre temas de aquella región y de sus experiencias de médico; se trataba de vidas humildes, y reflejaban toda la tristeza de aquel medio, y la tristeza, sobre todo, que reinaba entonces en su alma -mezclada con ráfagas de cólera-.

Puede decirse que en su primera obra estaba ya en germen toda su obra futura. Vidas sombrías constituyó un éxito, un éxito del que el propio autor se sintió sin duda asombrado; de su libro se ocuparon con elogio Azorín, Galdós y sobre todo Unamuno, que se entusiasmó con él, especialmente de uno de los cuentos, "Mary-Belche", y quiso conocer a su autor.

A partir de entonces Baroja fue dedicándose más y más a las letras, y apartándose cada vez más del negocio, hasta dejarlo del todo y consagrarse exclusivamente a su vocación. En algún momento Baroja llevó a cabo alguna incursión en el campo de la política, arrastrado más que por su convicción, por el ambiente de la época y por el ejemplo de algunos de sus compañeros, como por ejemplo, Azorín. Efectivamente, Baroja se presentó para concejal en Madrid, y más adelante para diputado por Fraga.

Estas tentativas, como era natural, constituyeron dos rotundos fracasos; tampoco él lo había tomado demasiado a pecho. Se retiró cada vez sin gran disgusto; nos divirtió después contándonos las peripecias, y volvió al camino de las letras del que nunca habría ya de apartarse.



Fue Baroja un gran viajero; los libros y los viajes fueron sus grandes aficiones, puede casi decirse que sus únicas aficiones. Sus viajes por España los hizo casi siempre acompañado; fue unas veces con sus hermanos, Carmen y Ricardo, otras con amigos; hizo uno con Maeztu y otro con Azorín, en sus comienzos, y más adelante, con Ortega y Gasset, que le llevó en algunas ocasiones en su automóvil.

Baroja llegó a ser uno de los escritores que conoció mejor la España de su tiempo, cosa que se puede comprobar en sus novelas. La ciudad más visitada -también la más querida de las ciudades extranjeras- fue París. En ella pasó un largo tiempo en sus últimos años, cuando huyó de España durante la guerra civil. También estuvo en Londres y más adelante en Italia; viajó por Suiza, Alemania, Bélgica, Noruega, Holanda y Jutlandia, escenario de su trilogía Agonías de nuestro tiempo, con la magnífica El torbellino del mundo, con que encabeza la trilogía.

Fuera de esto, su residencia habitual fue Madrid, y más adelante Vera del Bidasoa, donde adquirió la casa de Itzea, y donde pasó los veranos con su familia. En este tiempo su destino estaba ya fijado, y con él su norma de vida; Baroja consagraba su tiempo a escribir y a viajar. Sus producciones iban apareciendo con gran regularidad y su fama creciendo hasta situarle en pocos años entre las primeras figuras de la nación. Esta actividad no cesó apenas durante su vida, de manera que es el escritor de su tiempo que cuenta con una obra más copiosa; también más diversa y más rica.

Entre sus mejores obras merecen citarse Vidas sombrías, publicada en 1900; Inventos y mixtificación de Silvestre Paradox, de 1901, en la cual evoca sus días de estudiante en Pamplona, con el ambiente de la ciudad; Camino de perfección (1902), confesión íntima y muy personal, en que podemos verle en las dudas y vacilaciones de su juventud, y que causó vivísima impresión. Muy bella, y bastante lograda, aunque de otro tono, es El mayorazgo de Labraz (1903), escrita también con recuerdos de Cestona, en que relata admirablemente la vida en un pueblo de España, con influencias tal vez de la vieja tragedia.

Importante es también en la producción barojiana la trilogía que siguió a estas novelas, que apareció bajo el subtitulo "La lucha por la vida", formada por La busca, Mala hierba y Aurora roja; aparecidas primero en folletín, y publicadas en volúmenes sueltos en 1904, ofrecen en mucha parte, en su desarrollo, las características de aquel género; en ellas el autor recoge admirablemente el ambiente de los barrios bajos del Madrid de su tiempo, en las primeras luchas sociales; merecen también citarse Zalacaín el Aventurero y Las inquietudes de Shanti Andía, novela la primera situada en la tierra vasca y en la época de las guerras carlistas, y la segunda, dedicada a la vida del mar con recuerdos de antepasados del escritor, de aventuras, de piraterías, y sobre todo con evocaciones de su infancia en San Sebastián, parte que constituye tal vez lo mejor del libro.

Estas dos novelas eran aquellas por las cuales mostró Baroja una cierta preferencia, especialmente por Zalacaín y en ella por la figura del héroe. No obstante, la obra más importante del novelista es sin duda Las memorias de un hombre de acción, novela cíclica, que escribió a lo largo casi de su vida y que terminó ya en la vejez. Consta esta obra de veintidós volúmenes y el héroe central es un antepasado suyo, G. de Aviraneta, que tuvo alguna importancia en los hechos políticos de su tiempo; en tomo a la existencia de su héroe, el autor reconstruye toda una época agitada y terrible de España; se incluyen en ella las guerras de la Independencia y carlistas, con tumultos y sublevaciones, en los días de Fernando VII e Isabel II.

Es una amplia evocación que tiene de novela, de historia y de folletín, pero siempre dentro de un gran rigor histórico, y todo fundido y recreado por la imaginación del escritor. Destacan en esta serie El escuadrón de Brigante, Los recursos de la astucia, El sabor de la venganza, Las figuras de cera, La nave de los locos y La senda dolorosa, dedicada ésta, en su mayor parte, al trágico fin del conde de España.

Aparte de estas obras, Baroja escribió algunos ensayos; sus libros de recuerdos, Juventud, egolatría (1917); Las horas solitarias y La caverna del humorismo (1918); eran éstas las obras preferidas por Ortega y Gasset, que aconsejaba al escritor que persistiera en aquel género; ya en sus últimos años Baroja dio a la prensa sus Memorias. Estas Memorias constituyen un monumento de la época, una evocación de su vida, y de la vida de su tiempo, con las figuras más importantes con las que trató, tanto en las letras como en las artes.

Sus Memorias constituyen asimismo un documento inapreciable para el conocimiento del autor, acaso su libro más interesante, el de lectura más agradable, y con el cual coronaba su obra y, puede decirse, su existencia. En este tiempo vivía en Madrid con su familia, con la que continuó viviendo hasta su muerte; su producción alcanzaba ya una cifra muy importante, y aunque no gozaba quizá de la fama que merecía, su nombre figuraba entre los tres o cuatro más destacados de la nación. En 1935 fue admitido como miembro de la Academia de la Lengua. Fue quizá, y sin quizá, el único honor oficial que se le dispensó.

En sus novelas, el autor se sitúa de lleno en la escuela realista; sigue en ellas las huellas de los grandes maestros europeos, que brillaban aún más en su tiempo, de Balzac, Stendhal, de Tolstoi y Dickens, que fueron sus autores predilectos, y los pocos que admiró sin reservas al lado de Dostoievski; se notan también en él influencias de los folletinistas franceses, cuya lectura le apasionó en su juventud, con las de la picaresca española, Quevedo, Mateo Alemán y El Lazarillo, no menos evidentes.

En las ideas dominaba al principio Nietzsche, pero poco a poco este entusiasmo fue cediendo, quedando en un escepticismo, muy cerca de Montaigne y, sobre todo, de Voltaire, al que leyó y admiró, pero que era también muy suyo. El fondo de sus libros es, por esto, pesimista; no obstante, en la forma, en sus descripciones de paisajes, de escenas, se muestra como un enamorado de la vida, un entusiasta, con una nota continua de alegría y, podríamos decir, da optimismo, que contrasta con el fondo amargo y sombrío de toda su obra.

Descuella Baroja en la evocación de ambientes, en las descripciones de pueblos y paisajes, y sobré todo, en la pintura de tipos; a veces tiene en sus descripciones algo de pintor, y nos recuerda en algunas ocasiones a Goya, especialmente en sus novelas de la guerra civil. No estuvo adherido a ninguna escuela, ni formó parte, en cuanto a influencias, de ningún grupo; fue, en este aspecto, el más rebelde de los escritores y el más independiente en todos los sentidos.

El mundo predilecto de sus creaciones fue el de las gentes humildes, los desventurados; pero al lado de ellos, sintió una viva predilección por toda suerte de seres fantásticos, locos, de gente rara y absurda; a todos se acercó con su ironía, con sus sarcasmos a veces, con su humor amargo, pero también con una gran piedad, con un deseo de redención y de justicia, que le emparenta con los grandes novelistas de Europa, sobre todo con Dickens, que fue al que más admiró.

Baroja ha sido, sobre todo por sus ideas y por su manera de exponerlas, el literato más discutido, el más atacado de los escritores de su tiempo. Tal vez por el desorden habitual en sus novelas, y más aún por el tono ofensivo que adoptó para tantas cosas, por su sinceridad brutal, no alcanzó nunca la fama que merecía, la fama que alcanzaron muchos otros con menos méritos que él. El tiempo, en su labor justiciera, le ha ido situando en su lugar y hoy está considerado, dentro y fuera de su patria, como el primer novelista de la España de su tiempo, al lado de Galdós, y para algunos por encima de éste.



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Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve (Proverbio griego)

26. Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve (Proverbio griego)

"El que nada duda, nada sabe". (Anónimo) "Solo sé que no sé nada, pero sé más que aquellos que dicen saberlo todo". (Sócrates) "Dios es la medida de todas las cosas". (Sócrates) "Aquel que ha contemplado la belleza se vuelve bello para siempre". "El hombre es la medida de todas las cosas... Ver mas
"El que nada duda, nada sabe". (Anónimo)
"Solo sé que no sé nada, pero sé más que aquellos que dicen saberlo todo". (Sócrates)
"Dios es la medida de todas las cosas". (Sócrates)
"Aquel que ha contemplado la belleza se vuelve bello para siempre".
"El hombre es la medida de todas las cosas". (Protágoras)
"Los burros prefieren la paja al oro". (Heráclito)
"Lo bello es difícil". (Anónimo)
"Se goza más amando que siendo amado" (Anónimo)
"El tiempo es el mejor consejero" (Pericles)
"La verdad sale en boca de los niños" (Anónimo)
"Muchos saben cómo adular, pero pocos entienden cómo alabar." (Anónimo)
"Comenzar es la mitad de cualquier acción." (Anónimo)
"El corazón que ama es siempre joven." (Anónimo)
"Feliz es el hombre que encuentra un amigo generoso." (Anónimo)
"Una verdad dicha antes de tiempo es muy peligrosa." (Anónimo)
"El amor es como la cerámica, cuando se rompe, aunque se reconstruya, se reconocen las cicatrices." (Anónimo)

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Por la calle del "después" se llega a la plaza de "nunca" (Luis Coloma)

27. Por la calle del "después" se llega a la plaza de "nunca" (Luis Coloma)

(Jerez de la Frontera, 1851 - Madrid, 1914) Escritor y religioso jesuita español. Inició sus estudios en la Escuela Naval Preparatoria (1863) y luego cursó Derecho en Sevilla. Se trasladó posteriormente a Madrid, donde empezó a frecuentar las tertulias elegantes, en las cuales reunió elementos... Ver mas
(Jerez de la Frontera, 1851 - Madrid, 1914) Escritor y religioso jesuita español. Inició sus estudios en la Escuela Naval Preparatoria (1863) y luego cursó Derecho en Sevilla. Se trasladó posteriormente a Madrid, donde empezó a frecuentar las tertulias elegantes, en las cuales reunió elementos que después habrían de servirle para la creación de su obra literaria. Aun cuando abogado, no ejerció la profesión; colaboró, en cambio, en dos periódicos de Madrid y se hizo propagandista de la restauración borbónica.


Luis Coloma

Un incidente casi mortal, una grave herida en el pecho a causa de habérsele disparado el revólver que limpiaba, afianzó su decisión de hacerse jesuita; y así, en 1873 ingresó en el seminario de Poyanne y el año siguiente era ordenado sacerdote. Sin embargo, no por ello abandonó el periodismo: lo mismo que el libro, el periódico le servía no tanto para divertir como para aleccionar al público.

En su producción literaria pasó del costumbrismo de las Lecturas recreativas (1887) a la sátira social de Pequeñeces (1891), novela cuya aparición provocó gran revuelo, por cuanto su descripción de un mundo lleno de vicios y vergonzosas debilidades fue considerada una crítica personal; durante quince días el Heraldo de Madrid estuvo publicando juicios y erróneas interpretaciones que molestaron al autor.

A pesar de la oposición de ciertos sectores conservadores, adoptó las técnicas naturalistas en la línea de E. Zola, que defendía el objetivismo del autor y el determinismo de la conducta de los personajes, aunque matizadas por algunos recursos propuestos por P. Bourget que alentaban a la indagación psicológica de éstos. La citada Pequeñeces (1890-1891), en la que llevó a cabo una virulenta crítica de la sociedad madrileña y, especialmente, de la aristocracia de la Restauración, es su obra más popular.

También reflejó un moralismo militante en otras novelas y cuentos, como Retratos de antaño (1895), La reina mártir (1902), novela en la que exalta la figura de María Estuardo, y, entre otras, Jeromín (1905-1907), en la que recrea la vida de Juan de Austria. Interesantes son también los Recuerdos de Fernán Caballero, la autora amiga a quien Coloma imitara al principio, aun cuando sin igualar jamás su vigor. Muchos de sus títulos fueron traducidos a varias lenguas, y algunos pasaron posteriormente al cine en época de Franco. En 1908 ingresó en la Real Academia Española; su discurso de ingreso versó sobre el Padre Isla.

Al padre Luis Coloma se deben además varios cuentos infantiles, como Periquillo sin miedo, La Gorriona, Pelusa y uno particularmente famoso: Ratón Pérez. Este último pasa por ser el primer cuento que tiene como protagonista al Ratoncito Pérez, personaje tradicional de antiguos orígenes en diversas culturas que trae un regalo a los niños cuando se les cae un diente. Dedicado al futuro rey Alfonso XIII, que tenía entonces ocho años, apareció por primera vez en 1902, en la revista Nuevas Lecturas, junto a otros relatos; en 1911 se publicó como obra independiente, con ilustraciones de Mariano Pedrero.





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Un país, una civilización se puede juzgar por la forma en que trata a sus animales (Mahatma Gandhi)

28. Un país, una civilización se puede juzgar por la forma en que trata a sus animales (Mahatma Gandhi)

(Mohandas Karamchand Gandhi; Porbandar, 1869 - Delhi, 1948) Pensador y líder del nacionalismo indio. Es la personalidad indígena más relevante de la historia india contemporánea. Domina la escena política y social de la India durante la primera mitad del siglo XX. Valioso legado de su actividad... Ver mas
(Mohandas Karamchand Gandhi; Porbandar, 1869 - Delhi, 1948) Pensador y líder del nacionalismo indio. Es la personalidad indígena más relevante de la historia india contemporánea. Domina la escena política y social de la India durante la primera mitad del siglo XX. Valioso legado de su actividad encaminada al bien de sus compatriotas y a la independencia de su país en el marco de una extraordinaria concepción filantrópica y humanitaria, ha quedado la obra titulada por él Historia de mis experiencias con la verdad (que en su primera redacción data de unos veinte años antes de su muerte), una mole ingente y varia de artículos publicados en revistas y periódicos, numerosos discursos oficiales pronunciados en la India y en Inglaterra y las abundantes alocuciones de carácter familiar y paternal dirigidas al pueblo y cuyo vivo y religioso recuerdo se mantiene todavía.


Gandhi

Pasó la infancia en un ambiente familiar ordenado y recogido que dejó en él una huella indeleble. Su padre era funcionario estatal de grado elevado y su madre conservaba una fe religiosa apasionada y operante que se remontaba a las antiguas y sagradas tradiciones brahmánicas e hindúes. Después de haber seguido en su patria un curso regular de estudios y cuando tenía cerca de veinte años, mantuvo durante tres años un primer contacto directo con la cultura occidental, viviendo en Londres, donde esperaba perfeccionarse en los estudios jurídicos.

Regresó después a la India; pero no permaneció allí mucho tiempo. Los ideales que guiaron toda su vida y que se identifican con un ardiente amor a la India (cuya antigua civilización y algunas épocas gloriosas de su historia trimilenaria se le aparecían como firmes bases para la deseada unión nacional) y una necesidad innata de llevar a cabo la difícil misión con un espíritu de amor y caridad hacia la humanidad entera, comienzan a revelarse públicamente con el generoso impulso con que Gandhi -habiéndose trasladado en 1893 al África meridional- se dedicó a realizar la obra de redención y de elevación moral y social de muchos millares de indios allí residentes.

Numerosas y variadas fueron sus iniciativas humanitarias; instituyó colonias agrícolas y hospitales, y, sobre todo desde entonces, trató de eliminar las castas y religiones que dividían a su pueblo. En sus relaciones y en sus inevitables choques con las autoridades gubernativas de Sudáfrica inauguró un método de lucha, o mejor de resistencia que mantenía el respeto a la persona humana y evitaba la revuelta armada; y ya en África, en 1906, puso en práctica el "satyagraha" ("obstinación por la verdad"), conocido en Occidente con el nombre de "resistencia pasiva".

Regresó a finales de 1914 a la India, donde llevó una vida retirada hasta 1918, término de la primera Guerra Mundial. A partir de este año, Gandhi fue prácticamente el jefe del movimiento nacionalista. Su bandera, al principio la simple "autonomía", que toma su base de la "autonomía económica" a la que se llega mediante la "no colaboración" y después con la "desobediencia civil", pasa a ser en fin el símbolo de la "independencia nacional" ("svaraj").

1920 señala una fecha importante en la vida de Gandhi, porque fue precisamente en este año, en ocasión de la sesión extraordinaria del Congreso Nacional Indio en Calcuta y en la ordinaria celebrada poco después en Nagpur, cuando Gandhi obtuvo un gran éxito personal, por cuanto en la primera fue aprobada y en la segunda ratificada la puesta en práctica de una gradual resistencia pasiva, deseada y ardientemente propugnada por Gandhi.

Se convierte entonces en primerísima figura, no sólo en el seno del Congreso, sino en toda la India; y a este año se remonta el título de "Mahatma", que el mismo pueblo le confirió en un impulso espontáneo de entusiasmo y de devoción; y dicho apelativo, que significa literalmente "el magnánimo" y alude a sus dotes de "profeta" y de "santo" que las masas le reconocían, lo glorifica y lo señala para la posteridad.



Los períodos sucesivos de la vida de Gandhi muestran una ininterrumpida serie de episodios durante los cuales continuó su actividad política, con pausas más o menos largas pasadas en duras prisiones. De 1930 es una vigorosa llamada directa al pueblo, redactada por entero por Gandhi y sancionada por el Congreso; llamada en la que se siente vibrar toda la pasión y todo el amor de Gandhi por su tierra madre y su anhelo por liberarla de la dominación extranjera. De aquel mismo año es su valerosa actuación contra las leyes del monopolio de la sal y su memorable marcha de tres semanas, osada y simbólica al mismo tiempo, realizada en medio del entusiasmo irrefrenable de las muchedumbres a lo largo del recorrido que separa la ciudad de Ahmedabad de la pequeña localidad costera de Dandi.

A finales de 1931 participa en Londres en la segunda conferencia de la Mesa Redonda. Pero la conferencia marcó un fracaso para la causa india. Vuelto a su patria, Gandhi vivió durante algunos años apartado de la política oficial; pero dedicado a su apasionada atención a los problemas sociales, especialmente al concerniente a los "intocables". Reapareció en la escena política en 1940, durante la segunda Guerra Mundial, y con indómita constancia, continuó luchando -siempre inerme- por aquellos ideales de cuya fe nunca se apartó; y así mantuvo una esperanza inquebrantable hasta el día de su sacrificio.

Gandhi ha sido jefe y maestro de su pueblo y lo ha guiado a la consecución de la meta que había soñado ardientemente. Gandhi vio la India independiente, aunque no se haya verificado su deseo de fundir hindúes y musulmanes en unitaria convivencia. Y, ciertamente, ello constituyó una espina, a la que se añadieron las amargas desilusiones y dolores por las violencias y los estragos que acompañaron al nacimiento de la Unión India y del Pakistán.

Extraordinaria figura de asceta indio, Gandhi no pasó su existencia en el tradicional eremitorio solitario, sino que fue impulsado por su infinito amor a su tierra madre y a sus hermanos a vivir -excepto algunos breves paréntesis- en medio del mundo y a practicar sus virtudes ascéticas, aun permaneciendo en contacto con gobernantes y métodos políticos del pleno siglo XX. El amor ("ahimsa") fue su arma política, y se nos aparece totalmente dominado por aquel sentimiento de bondad y de afectuosa dulzura que es la nota dominante del Visnuísmo.

Sus repetidos y dolorosos ayunos (realizó dieciséis, el último de ellos pocos días antes de su fin en un intento de conseguir la paz religiosa de toda la India) eran la prueba de una completa entrega a su causa y consiguieron la devoción de las masas; su palabra apasionada las entusiasmaba, sus plegarias y sus invocaciones al dios Raro, recitadas en público, conmovían y arrebataban al auditorio. Actuó políticamente siguiendo medios que estaban en neto contraste con la práctica dominante, consideró despreciable el principio según el cual el fin justifica los medios, principio que muchos siglos antes, un maestro indio de política, Kautilya, había exaltado y puesto en práctica con un realismo sin escrúpulos.

Pero el método, diríamos evangélico, predicado y realizado por Gandhi consiguió el deseado triunfo. El desconsolado anuncio hecho a las gentes de que el padre ("bap") había muerto, el dolor del pueblo impresionado por la noticia del trágico fin, la consagración de sus cenizas, sumergidas religiosamente en numerosos ríos sagrados del inmenso país, revelaron al mundo que la India había perdido a su más grande santo de la Edad Moderna.

Visita también nuestra monografía sobre Gandhi



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Ningún problema importante puede ser resuelto desde el mismo nivel de pensamiento que lo generó (Albert Einstein)

29. Ningún problema importante puede ser resuelto desde el mismo nivel de pensamiento que lo generó (Albert Einstein)

En el siglo XVII, la sencillez y elegancia con que Isaac Newton había logrado explicar las leyes que rigen el movimiento de los cuerpos y el de los astros, unificando la física terrestre y la celeste, deslumbró hasta tal punto a sus contemporáneos que llegó a considerarse completada la mecánica... Ver mas
En el siglo XVII, la sencillez y elegancia con que Isaac Newton había logrado explicar las leyes que rigen el movimiento de los cuerpos y el de los astros, unificando la física terrestre y la celeste, deslumbró hasta tal punto a sus contemporáneos que llegó a considerarse completada la mecánica. A finales del siglo XIX, sin embargo, era ya insoslayable la relevancia de algunos fenómenos que la física clásica no podía explicar. Correspondió a Albert Einstein superar tales carencias con la creación de un nuevo paradigma: la teoría de la relatividad, punto de partida de la física moderna.


Albert Einstein en 1947

En tanto que modelo explicativo completamente alejado del sentido común, la relatividad se cuenta entre aquellos avances que, en los albores del siglo XX, conducirían al divorcio entre la gente corriente y una ciencia cada vez más especializada e ininteligible. No obstante, ya en vida del físico o póstumamente, incluso los más sorprendentes e incomprensibles aspectos de la relatividad acabarían siendo confirmados. No debe extrañar, pues, que Albert Einstein sea uno de los personajes más célebres y admirados de la historia de la ciencia: saber que son ciertas tantas ideas apenas concebibles (por ejemplo, que la masa de un cuerpo aumenta con la velocidad) no deja más opción que rendirse a su genialidad.

Un mal estudiante

Albert Einstein nació en la ciudad bávara de Ulm el 14 de marzo de 1879. Fue el hijo primogénito de Hermann Einstein y de Pauline Koch, judíos ambos, cuyas familias procedían de Suabia. Al siguiente año se trasladaron a Munich, en donde el padre se estableció, junto con su hermano Jakob, como comerciante en las novedades electrotécnicas de la época.

El pequeño Albert fue un niño quieto y ensimismado, y tuvo un desarrollo intelectual lento. El propio Einstein atribuyó a esa lentitud el hecho de haber sido la única persona que elaborase una teoría como la de la relatividad: «un adulto normal no se inquieta por los problemas que plantean el espacio y el tiempo, pues considera que todo lo que hay que saber al respecto lo conoce ya desde su primera infancia. Yo, por el contrario, he tenido un desarrollo tan lento que no he empezado a plantearme preguntas sobre el espacio y el tiempo hasta que he sido mayor».

En 1894, las dificultades económicas hicieron que la familia (aumentada desde 1881 con el nacimiento de una hija, Maya) se trasladara a Milán; Einstein permaneció en Munich para terminar sus estudios secundarios, reuniéndose con sus padres al año siguiente. En el otoño de 1896 inició sus estudios superiores en la Eidgenossische Technische Hochschule de Zúrich, en donde fue alumno del matemático Hermann Minkowski, quien posteriormente generalizó el formalismo cuatridimensional introducido por las teorías de su antiguo alumno.


Einstein con Elsa, su segunda esposa

El 23 de junio de 1902, Albert Einstein empezó a prestar sus servicios en la Oficina Confederal de la Propiedad Intelectual de Berna, donde trabajó hasta 1909. En 1903 contrajo matrimonio con Mileva Maric, antigua compañera de estudios en Zúrich, con quien tuvo dos hijos: Hans Albert y Eduard, nacidos respectivamente en 1904 y en 1910. En 1919 se divorciaron, y Einstein se casó de nuevo con su prima Elsa.

La relatividad

Durante 1905, publicó cinco trabajos en los Annalen der Physik: el primero de ellos le valió el grado de doctor por la Universidad de Zúrich, y los cuatro restantes acabarían por imponer un cambio radical en la imagen que la ciencia ofrece del universo. De estos cuatro, el primero proporcionaba una explicación teórica, en términos estadísticos, del movimiento browniano, y el segundo daba una interpretación del efecto fotoeléctrico basada en la hipótesis de que la luz está integrada por cuantos individuales, más tarde denominados fotones. Los dos trabajos restantes sentaban las bases de la teoría restringida de la relatividad, estableciendo la equivalencia entre la energía E de una cierta cantidad de materia y su masa m en términos de la famosa ecuación E = mc², donde c es la velocidad de la luz, que se supone constante.

El esfuerzo de Einstein lo situó inmediatamente entre los más eminentes de los físicos europeos, pero el reconocimiento público del verdadero alcance de sus teorías tardó en llegar; el Premio Nobel de Física, que recibió en 1921, le fue concedido exclusivamente «por sus trabajos sobre el movimiento browniano y su interpretación del efecto fotoeléctrico». En 1909 inició su carrera de docente universitario en Zúrich, pasando luego a Praga y regresando de nuevo a Zúrich en 1912 para ser profesor del Politécnico, en donde había realizado sus estudios.


Einstein tocando el violín, una de sus aficiones favoritas (c. 1930)

En 1914 pasó a Berlín como miembro de la Academia de Ciencias prusiana. El estallido de la Primera Guerra Mundial le forzó a separarse de su familia (por entonces de vacaciones en Suiza), que ya no volvió a reunirse con él. Contra el sentir generalizado de la comunidad académica berlinesa, Einstein se manifestó por entonces abiertamente antibelicista, influido en sus actitudes por las doctrinas pacifistas de Romain Rolland.

En el plano científico, su actividad se centró, entre 1914 y 1916, en el perfeccionamiento de la teoría general de la relatividad, basada en el postulado de que la gravedad no es una fuerza sino un campo creado por la presencia de una masa en el continuum espacio-tiempo. La confirmación de sus previsiones llegó en 1919, al fotografiarse el eclipse solar del 29 de mayo; The Times lo presentó como el nuevo Newton y su fama internacional creció, forzándole a multiplicar sus conferencias de divulgación por todo el mundo y popularizando su imagen de viajero de la tercera clase de ferrocarril, con un estuche de violín bajo el brazo.

Hacia una teoría unificadora

Durante la siguiente década, Einstein concentró sus esfuerzos en hallar una relación matemática entre el electromagnetismo y la atracción gravitatoria, empeñado en avanzar hacia el que, para él, debía ser el objetivo último de la física: descubrir las leyes comunes que, supuestamente, habían de regir el comportamiento de todos los objetos del universo, desde las partículas subatómicas hasta los cuerpos estelares, y agruparlas en una única teoría "de campo unificado". Tal investigación, que ocupó el resto de su vida, resultó infructuosa y acabó por acarrearle el extrañamiento respecto del resto de la comunidad científica. A partir de 1933, con el acceso de Hitler al poder, su soledad se vio agravada por la necesidad de renunciar a la ciudadanía alemana y trasladarse a Estados Unidos; Einstein pasó los últimos veinticinco años de su vida en el Instituto de Estudios Superiores de Princeton (Nueva Jersey), ciudad en la que murió el 18 de abril de 1955.

Einstein dijo una vez que la política poseía un valor pasajero, mientras que una ecuación valía para toda la eternidad. En los últimos años de su vida, la amargura por no hallar la fórmula que revelase el secreto de la unidad del mundo hubo de acentuarse por la necesidad que sintió de intervenir dramáticamente en la esfera de lo político. En 1939, a instancias de los físicos Leo Szilard y Paul Wigner, y convencido de la posibilidad de que los alemanes estuvieran en condiciones de fabricar una bomba atómica, se dirigió al presidente Roosevelt instándole a emprender un programa de investigación sobre la energía atómica.



Después de las explosiones de Hiroshima y Nagasaki, Einstein se unió a los científicos que buscaban la manera de impedir el uso futuro de la bomba y propuso la formación de un gobierno mundial a partir del embrión constituido por las Naciones Unidas. Pero sus propuestas en pro de que la humanidad evitara las amenazas de destrucción individual y colectiva, formuladas en nombre de una singular amalgama de ciencia, religión y socialismo, recibieron de los políticos un rechazo comparable a las críticas respetuosas que suscitaron entre los científicos sus sucesivas versiones de la idea de un campo unificado.

Albert Einstein sigue siendo una figura mítica de nuestro tiempo; más, incluso, de lo que llegó a serlo en vida, si se tiene en cuenta que aquella fotografía suya en que exhibe un insólito gesto de burla (sacando la lengua en una cómica e irreverente expresión) se ha visto elevada a la dignidad de icono doméstico después de ser convertida en un póster tan habitual como los de los ídolos de la canción y los astros de Hollywood. Sin embargo, no son su genio científico ni su talla humana los que mejor lo explican como mito, sino, quizás, el cúmulo de paradojas que encierra su propia biografía, acentuadas con la perspectiva histórica. Al Einstein campeón del pacifismo se le recuerda aún como al «padre de la bomba»; y todavía es corriente que se atribuya la demostración del principio de que «todo es relativo» precisamente a él, que luchó encarnizadamente contra la posibilidad de que conocer la realidad significara jugar con ella a la gallina ciega.



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Dar ejemplo no es la principal manera  de influir sobre los demás; es la única manera (Albert Einstein)

30. Dar ejemplo no es la principal manera de influir sobre los demás; es la única manera (Albert Einstein)

En el siglo XVII, la sencillez y elegancia con que Isaac Newton había logrado explicar las leyes que rigen el movimiento de los cuerpos y el de los astros, unificando la física terrestre y la celeste, deslumbró hasta tal punto a sus contemporáneos que llegó a considerarse completada la mecánica... Ver mas
En el siglo XVII, la sencillez y elegancia con que Isaac Newton había logrado explicar las leyes que rigen el movimiento de los cuerpos y el de los astros, unificando la física terrestre y la celeste, deslumbró hasta tal punto a sus contemporáneos que llegó a considerarse completada la mecánica. A finales del siglo XIX, sin embargo, era ya insoslayable la relevancia de algunos fenómenos que la física clásica no podía explicar. Correspondió a Albert Einstein superar tales carencias con la creación de un nuevo paradigma: la teoría de la relatividad, punto de partida de la física moderna.


Albert Einstein en 1947

En tanto que modelo explicativo completamente alejado del sentido común, la relatividad se cuenta entre aquellos avances que, en los albores del siglo XX, conducirían al divorcio entre la gente corriente y una ciencia cada vez más especializada e ininteligible. No obstante, ya en vida del físico o póstumamente, incluso los más sorprendentes e incomprensibles aspectos de la relatividad acabarían siendo confirmados. No debe extrañar, pues, que Albert Einstein sea uno de los personajes más célebres y admirados de la historia de la ciencia: saber que son ciertas tantas ideas apenas concebibles (por ejemplo, que la masa de un cuerpo aumenta con la velocidad) no deja más opción que rendirse a su genialidad.

Un mal estudiante

Albert Einstein nació en la ciudad bávara de Ulm el 14 de marzo de 1879. Fue el hijo primogénito de Hermann Einstein y de Pauline Koch, judíos ambos, cuyas familias procedían de Suabia. Al siguiente año se trasladaron a Munich, en donde el padre se estableció, junto con su hermano Jakob, como comerciante en las novedades electrotécnicas de la época.

El pequeño Albert fue un niño quieto y ensimismado, y tuvo un desarrollo intelectual lento. El propio Einstein atribuyó a esa lentitud el hecho de haber sido la única persona que elaborase una teoría como la de la relatividad: «un adulto normal no se inquieta por los problemas que plantean el espacio y el tiempo, pues considera que todo lo que hay que saber al respecto lo conoce ya desde su primera infancia. Yo, por el contrario, he tenido un desarrollo tan lento que no he empezado a plantearme preguntas sobre el espacio y el tiempo hasta que he sido mayor».

En 1894, las dificultades económicas hicieron que la familia (aumentada desde 1881 con el nacimiento de una hija, Maya) se trasladara a Milán; Einstein permaneció en Munich para terminar sus estudios secundarios, reuniéndose con sus padres al año siguiente. En el otoño de 1896 inició sus estudios superiores en la Eidgenossische Technische Hochschule de Zúrich, en donde fue alumno del matemático Hermann Minkowski, quien posteriormente generalizó el formalismo cuatridimensional introducido por las teorías de su antiguo alumno.


Einstein con Elsa, su segunda esposa

El 23 de junio de 1902, Albert Einstein empezó a prestar sus servicios en la Oficina Confederal de la Propiedad Intelectual de Berna, donde trabajó hasta 1909. En 1903 contrajo matrimonio con Mileva Maric, antigua compañera de estudios en Zúrich, con quien tuvo dos hijos: Hans Albert y Eduard, nacidos respectivamente en 1904 y en 1910. En 1919 se divorciaron, y Einstein se casó de nuevo con su prima Elsa.

La relatividad

Durante 1905, publicó cinco trabajos en los Annalen der Physik: el primero de ellos le valió el grado de doctor por la Universidad de Zúrich, y los cuatro restantes acabarían por imponer un cambio radical en la imagen que la ciencia ofrece del universo. De estos cuatro, el primero proporcionaba una explicación teórica, en términos estadísticos, del movimiento browniano, y el segundo daba una interpretación del efecto fotoeléctrico basada en la hipótesis de que la luz está integrada por cuantos individuales, más tarde denominados fotones. Los dos trabajos restantes sentaban las bases de la teoría restringida de la relatividad, estableciendo la equivalencia entre la energía E de una cierta cantidad de materia y su masa m en términos de la famosa ecuación E = mc², donde c es la velocidad de la luz, que se supone constante.

El esfuerzo de Einstein lo situó inmediatamente entre los más eminentes de los físicos europeos, pero el reconocimiento público del verdadero alcance de sus teorías tardó en llegar; el Premio Nobel de Física, que recibió en 1921, le fue concedido exclusivamente «por sus trabajos sobre el movimiento browniano y su interpretación del efecto fotoeléctrico». En 1909 inició su carrera de docente universitario en Zúrich, pasando luego a Praga y regresando de nuevo a Zúrich en 1912 para ser profesor del Politécnico, en donde había realizado sus estudios.


Einstein tocando el violín, una de sus aficiones favoritas (c. 1930)

En 1914 pasó a Berlín como miembro de la Academia de Ciencias prusiana. El estallido de la Primera Guerra Mundial le forzó a separarse de su familia (por entonces de vacaciones en Suiza), que ya no volvió a reunirse con él. Contra el sentir generalizado de la comunidad académica berlinesa, Einstein se manifestó por entonces abiertamente antibelicista, influido en sus actitudes por las doctrinas pacifistas de Romain Rolland.

En el plano científico, su actividad se centró, entre 1914 y 1916, en el perfeccionamiento de la teoría general de la relatividad, basada en el postulado de que la gravedad no es una fuerza sino un campo creado por la presencia de una masa en el continuum espacio-tiempo. La confirmación de sus previsiones llegó en 1919, al fotografiarse el eclipse solar del 29 de mayo; The Times lo presentó como el nuevo Newton y su fama internacional creció, forzándole a multiplicar sus conferencias de divulgación por todo el mundo y popularizando su imagen de viajero de la tercera clase de ferrocarril, con un estuche de violín bajo el brazo.

Hacia una teoría unificadora

Durante la siguiente década, Einstein concentró sus esfuerzos en hallar una relación matemática entre el electromagnetismo y la atracción gravitatoria, empeñado en avanzar hacia el que, para él, debía ser el objetivo último de la física: descubrir las leyes comunes que, supuestamente, habían de regir el comportamiento de todos los objetos del universo, desde las partículas subatómicas hasta los cuerpos estelares, y agruparlas en una única teoría "de campo unificado". Tal investigación, que ocupó el resto de su vida, resultó infructuosa y acabó por acarrearle el extrañamiento respecto del resto de la comunidad científica. A partir de 1933, con el acceso de Hitler al poder, su soledad se vio agravada por la necesidad de renunciar a la ciudadanía alemana y trasladarse a Estados Unidos; Einstein pasó los últimos veinticinco años de su vida en el Instituto de Estudios Superiores de Princeton (Nueva Jersey), ciudad en la que murió el 18 de abril de 1955.

Einstein dijo una vez que la política poseía un valor pasajero, mientras que una ecuación valía para toda la eternidad. En los últimos años de su vida, la amargura por no hallar la fórmula que revelase el secreto de la unidad del mundo hubo de acentuarse por la necesidad que sintió de intervenir dramáticamente en la esfera de lo político. En 1939, a instancias de los físicos Leo Szilard y Paul Wigner, y convencido de la posibilidad de que los alemanes estuvieran en condiciones de fabricar una bomba atómica, se dirigió al presidente Roosevelt instándole a emprender un programa de investigación sobre la energía atómica.



Después de las explosiones de Hiroshima y Nagasaki, Einstein se unió a los científicos que buscaban la manera de impedir el uso futuro de la bomba y propuso la formación de un gobierno mundial a partir del embrión constituido por las Naciones Unidas. Pero sus propuestas en pro de que la humanidad evitara las amenazas de destrucción individual y colectiva, formuladas en nombre de una singular amalgama de ciencia, religión y socialismo, recibieron de los políticos un rechazo comparable a las críticas respetuosas que suscitaron entre los científicos sus sucesivas versiones de la idea de un campo unificado.

Albert Einstein sigue siendo una figura mítica de nuestro tiempo; más, incluso, de lo que llegó a serlo en vida, si se tiene en cuenta que aquella fotografía suya en que exhibe un insólito gesto de burla (sacando la lengua en una cómica e irreverente expresión) se ha visto elevada a la dignidad de icono doméstico después de ser convertida en un póster tan habitual como los de los ídolos de la canción y los astros de Hollywood. Sin embargo, no son su genio científico ni su talla humana los que mejor lo explican como mito, sino, quizás, el cúmulo de paradojas que encierra su propia biografía, acentuadas con la perspectiva histórica. Al Einstein campeón del pacifismo se le recuerda aún como al «padre de la bomba»; y todavía es corriente que se atribuya la demostración del principio de que «todo es relativo» precisamente a él, que luchó encarnizadamente contra la posibilidad de que conocer la realidad significara jugar con ella a la gallina ciega.



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Al despertar cada mañana, piensa en el valioso privilegio que significa estar vivo, respirar, pensar, gozar, amar (Marco Aurelio)

31. Al despertar cada mañana, piensa en el valioso privilegio que significa estar vivo, respirar, pensar, gozar, amar (Marco Aurelio)

(Marcus Annius Verus; Roma, 121-Viena, 181) Emperador y filósofo romano. Perteneciente a una gens española de Roma, ya de niño llamó la atención del emperador Adriano, quien quedó admirado por su ingenua franqueza y su inteligencia, y ordenó a Antonino Pío que lo adoptara (138), quedándole... Ver mas
(Marcus Annius Verus; Roma, 121-Viena, 181) Emperador y filósofo romano. Perteneciente a una gens española de Roma, ya de niño llamó la atención del emperador Adriano, quien quedó admirado por su ingenua franqueza y su inteligencia, y ordenó a Antonino Pío que lo adoptara (138), quedándole destinado el imperio.


Marco Aurelio

Estudió retórica griega y latina con Herodes Ático y Marco Cornelio Frontón, el cual desde entonces habría de ser su amigo y consejero espiritual. Seducido por el estoicismo, vistió muy pronto el manto de filósofo (133). César en 139 y cónsul en 140 y 145, este último año casó con su prima Faustina la Joven, hija de Antonino Pío.

Los veintitrés años que duró el reinado de Antonino Pío se cuentan entre los más prósperos del imperio, pero cuando, tras su muerte (161), Marco Aurelio fue nombrado emperador, se abrió un período enormemente conflictivo para el imperio, que se vio sacudido por los ataques de los bárbaros, revueltas populares y varias epidemias. A la serie ininterrumpida de guerras y calamidades que tuvo que soportar, el emperador opuso su serenidad y su fuerza moral.

En su relación con los cristianos, adoptó la misma actitud que Trajano, que evitaba la persecución pero reprimía las manifestaciones públicas de su fe y castigaba a los fieles que, tras ser denunciados, se negaban a celebrar el culto de la religión ancestral. Sin embargo, esa actitud obedecía menos a una voluntad erradicadora que a la opinión extremadamente severa que le merecían su proselitismo y sus prácticas rituales. De hecho, los cristianos nunca lo incluyeron en su lista de perseguidores.

Como emperador, a pesar de su temperamento pacífico y su preocupación por la economía, se vio obligado a concertar empréstitos forzosos y a desprenderse de parte del patrimonio imperial ante la urgente necesidad de constituir un ejército de esclavos, gladiadores, extranjeros y fugitivos, con el que hacer frente a la presión de los bárbaros; así, rechazó a los germanos hasta más allá del Danubio en el 168, venció a los partos y les arrebató parte de Mesopotamia (161) y sometió a marcomanos (172), cuadros (174) y sármatas (175).



Tras la paz general de 175 y la ocupación de una franja de seguridad al norte del Danubio, admitió en el imperio, por primera vez, a bárbaros como colonos y soldados. Sin embargo, una revuelta en el norte de Italia determinó que proscribiera por un tiempo esa práctica. Quebrantada la paz por los bárbaros en el 177, Marco Aurelio emprendió una nueva campaña, en el curso de la cual sucumbió a la peste que desde el 166 asolaba el imperio, que pasó a regir su hijo Cómodo.

Antes de acceder al gobierno del imperio, Marco Aurelio había adquirido el hábito de escribir durante sus viajes cartas diarias a su maestro Marco Cornelio Frontón, a quien comentaba cuestiones de estilo y retórica e informaba sobre el curso de sus estudios y acerca de su delicada salud, castigada por el rígido ascetismo que se imponía; después, pasó escribir para sí mismo, y en griego, cuando antes lo había hecho sólo en latín.

Su estilo, influido sin duda por los maestros estoicos, carece, sin embargo, de la dureza dogmática de Epícteto, de quien adoptó el elogio de la libertad humana, o del tono docto y académico de Séneca. Por el contrario, sus textos denotan un tono muy personal, ya que parten de una reflexión íntima y crítica, y acusan una tendencia a transformar la doctrina en un constante examen de conciencia.

Su gran legado, los Pensamientos, es el resultado de las meditaciones morales que, ya al final de su vida, fue dejando por escrito, sin seguir un plan estricto o preestablecido. Dividida en doce libros y redactada en griego, la obra se basa en una serie de reflexiones inspiradas por su experiencia cotidiana y deja traslucir la influencia estoica, en particular la de Epicteto. Su visión del hombre es pesimista, pues considera que sus pasiones son el factor principal de la corrupción del mundo, por lo que aconseja perseguir tan sólo aquellos fines que dependan de uno mismo. Es ilustrativo el hecho de que se inspirara tanto en un esclavo como había sido Epicteto y que detestara el poder despótico al que él mismo denominó, irónicamente, «cesarizar».



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Las personas con alta autoestima no se sienten superiores a los demás, no buscan probar su valor comparándose con los demás. Disfrutan siendo quienes son, no siendo mejores que los demás (Nathaniel Branden)

32. Las personas con alta autoestima no se sienten superiores a los demás, no buscan probar su valor comparándose con los demás. Disfrutan siendo quienes son, no siendo mejores que los demás (Nathaniel Branden)

Nathaniel Branden Nathaniel Branden Información personal Nacimiento 9 de abril de 1930 Ver y modificar los datos en Wikidata Brampton, Canadá Ver y modificar los datos en Wikidata Fallecimiento 3 de diciembre de 2014 Ver y modificar los datos en Wikidata (84 años) Los Ángeles, Estados... Ver mas
Nathaniel Branden
Nathaniel Branden
Información personal
Nacimiento 9 de abril de 1930 Ver y modificar los datos en Wikidata
Brampton, Canadá Ver y modificar los datos en Wikidata
Fallecimiento 3 de diciembre de 2014 Ver y modificar los datos en Wikidata (84 años)
Los Ángeles, Estados Unidos Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Estadounidense Ver y modificar los datos en Wikidata
Familia
Cónyuge
Barbara Branden (1953–1968)
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Educación
Alma máter
Universidad de Nueva York
Universidad de California en Los Ángeles
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Información profesional
Ocupación Psicólogo, psicoterapeuta, académico y escritor de no ficción Ver y modificar los datos en Wikidata
Web
Sitio web
www.nathanielbranden.com Ver y modificar los datos en Wikidata
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Nathaniel Branden (nacido como Nathan Blumenthal; Brampton, Ontario, 9 de abril de 1930 − Los Ángeles, California, 3 de diciembre de 2014)1 fue un psicoterapeuta canadiense y autor de libros de autoayuda y de numerosos artículos sobre ética y filosofía política. Branden trabajó especialmente en el campo de la psicología de la autoestima, y desempeñó un importante papel en el desarrollo y la promoción del objetivismo, el sistema filosófico de Ayn Rand.
Recibió su licenciatura en psicología por la Universidad de California en Los Ángeles. Recibió el doctorado en psicología por la California Coast University.
Índice [ocultar]
1 Branden y el Objetivismo
2 Branden como psicólogo
3 Posiciones políticas
4 Obra
4.1 Libros traducidos al castellano
4.2 Libros en inglés
5 Referencias
6 Enlaces externos
Branden y el Objetivismo[editar]
En 1950, tras haber intercambiado cartas y llamadas telefónicas, Branden conoció a la filósofa-novelista Ayn Rand, con quien desarrolló una relación personal y profesional que duraría 18 años. Branden y Rand tuvieron una aventura amorosa que duró varios años, a pesar de su diferencia de edad (Branden era 25 años más joven que Rand), y a pesar de estar ambos casados (ambos informaron a sus cónyuges).
Durante años, Branden fue el "número dos", sólo por detrás de Ayn Rand, dentro del movimiento objetivista. Rand le consideraba como su "heredero intelectual". A finales de los años 1950, Branden fundó el Nathaniel Branden Institute (NBI), con el propósito de promover el objetivismo mediante conferencias y seminarios educativos por todo el territorio de Estados Unidos. Las actividades del NBI se vieron ayudadas por la enorme expectación creada entre los lectores de las novelas de Ayn Rand, que demandaban formación explícita en la filosofía contenida implícitamente en los libros de ficción de Ayn Rand. El NBI obtuvo un éxito arrollador.
En 1968 la relación entre Rand y Branden terminó abruptamente cuando Rand descubrió que Branden estaba teniendo un romance con una tercera mujer, Patrecia Scott. Rand expulsó a Branden del movimiento objetivista, alegando como motivo un uso indebido de fondos por parte de Branden, pero sin citar en ningún momento el romance que habían tenido. Ambos nunca se reconciliaron, y Branden sigue siendo persona non grata dentro del movimiento objetivista "oficial" (El Ayn Rand Institute).
Poco después, Branden se casó con Patrecia Scott (habiendo obtenido el divorcio de su primera mujer antes de su ruptura con Ayn), quien murió en un accidente de tráfico en 1977. Branden se casó por tercera vez en 1978, con la mujer de negocios Devers Israel.
Branden, aun elogiando todo lo que considera de valioso en la filosofía objetivista, apuntó hacia varios peligros contenidos en ella.
Ayn Rand tenía una increíble visión que ofrecer. En muchos aspectos una visión radiantemente racional. Estoy convencido de que hay errores en esa visión, y elementos que deben ser cambiados, eliminados, modificados o añadidos y ampliados, pero estoy asimismo convencido de que gran parte de esa visión soportará la prueba del tiempo. Su visión es muy alentadora, muy inspiradora. No te dice que tu mente es impotente. No te dice que estás corrupto y que no puedes hacer nada. No te dice que tu vida es absurda. No te dice que estás condenado. No te dice que tu vida carece de significado. Te dice justo lo contrario. Te dice que tu problema principal es que no has aprendido la naturaleza de tu propio poder, y, por lo tanto, de tus propias posibilidades. te dice que tu mente es y puede ser eficaz, que eres competente para comprender, y que el éxito y la felicidad son posibles.
Los principios filosóficos no son un sustituto del pensamiento, aunque muchos objetivistas actúen como si lo fuese.
Nathaniel Branden.
Para una presentación extensa, véase su artículo de 1984 The Benefits and Hazards of the Philosophy of Ayn Rand. Branden critica lo que él considera elementos de represión emocional y culto a la personalidad dentro del objetivismo.
Branden como psicólogo[editar]
Como psicólogo, Branden elucidó el papel crucial de la autoestima en la salud mental, y definió las prácticas volitivas que observó como esenciales para conseguir y mantener la autoestima.
Como terapeuta, Branden desarrolló el método de completado de frases, una herramienta que puede ser utilizada para hacer conscientes pensamientos y sentimientos subconscientes y para transformar creencias y actitudes limitadoras.
Posiciones políticas[editar]
Políticamente, Branden siguió siendo un partidario acérrimo del capitalismo. Estaba afiliado al Partido Libertario de los Estados Unidos.
¿Debe la educación ser obligatoria y pagada mediante impuestos, como lo es hoy? La respuesta a esta pregunta se vuelve evidente si uno formula la pregunta de manera más concreta y específica, del siguiente modo: ¿Se debe permitir al gobierno el sacar a los niños por la fuerza de sus casas, con o sin el consentimiento de sus padres, y someterlos a procedimientos y entrenamientos educativos que los padres pueden o no aprobar? ¿Deben los ciudadanos ser expropiados de su riqueza para mantener un sistema educativo con el que pueden o no estar de acuerdo, y para pagar la educación de niños que no son suyos? Para cualquiera que entienda y esté consistentemente comprometido al principio de los derechos individuales, la respuesta es claramente: No. No hay bases morales en absoluto para la idea de que la educación es prerrogativa del Estado —o para la idea de que es correcto expropiar la riqueza de algunos hombres para el beneficio no ganado de otros.
Nathaniel Branden. The Objectivist Newsletter, junio de 1963.
Obra[editar]
Libros traducidos al castellano[editar]
El poder de la autoestima.
Psicología de la autoestima. 1.ª edición 1969 (The Psychology of Self-Exteem)
Psicología del amor romántico. 1.ª edición 1985
El respeto hacia uno mismo. 1.ª edición 1983 (Honoring the Self. The Psychology of Confidence and Respect)
Cómo incrementar su autoestima. 1.ª edición 1988
Los seis pilares de la autoestima. 1.ª edición 1995
Asumiendo responsabilidades. 1.ª edición 1997
Cómo llegar a ser autorresponsable. 1.ª edición 1996 (Taking Responsibility: Self-Reliance and the Accountable Life)
Autoestima para todos los días. 1.ª edición 1998
Autoestima en el trabajo. 1.ª edición 1998
La autoestima de las mujeres. 1.ª edición 1998
El arte de vivir conscientemente. 1.ª edición 1999
Libros en inglés[editar]
My Years with Ayn Rand. 1999

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Nuestra sociedad ha llegado a un momento en que ya no adora al becerro de oro, sino al oro del becerro (Antonio Gala))

33. Nuestra sociedad ha llegado a un momento en que ya no adora al becerro de oro, sino al oro del becerro (Antonio Gala))

Antonio Gala Velasco (Brazatortas, Ciudad Real, 2 de octubre de 1930)1 es un escritor español. Índice [ocultar] 1 Biografía 2 Literatura 3 Opiniones políticas 4 Enfermedad 5 Premios y galardones 6 Obra 6.1 Teatro 6.2 Lírica 6.3 Artículos 6.4 Narrativa 6.5 Otros libros 6.6 Guiones... Ver mas
Antonio Gala Velasco (Brazatortas, Ciudad Real, 2 de octubre de 1930)1 es un escritor español.
Índice [ocultar]
1 Biografía
2 Literatura
3 Opiniones políticas
4 Enfermedad
5 Premios y galardones
6 Obra
6.1 Teatro
6.2 Lírica
6.3 Artículos
6.4 Narrativa
6.5 Otros libros
6.6 Guiones de televisión
7 Enlaces externos
8 Notas
Biografía[editar]
Su nombre de pila fue Antonio Ángel Custodio Sergio Alejandro María de los Dolores Reina de los Mártires de la Santísima Trinidad y de Todos los Santos.2 Su lugar y año de nacimiento se citan de forma diferente en las fuentes bibliográficas.
Vivió en la noble villa de Brazatortas hasta los 9 años. El resto de su infancia la pasó en Córdoba y cordobés dice sentirse, allí escribió sus primeras obras, dando a los catorce años una conferencia en el Círculo de la Amistad.3
Lector precoz de Rainer Maria Rilke, Garcilaso, San Juan de la Cruz y otros autores, estudió desde la temprana edad de 15 años la carrera de Derecho en la Universidad de Sevilla y, como alumno libre, Filosofía y Letras, Ciencias Políticas y Económicas en la Universidad de Madrid, obteniendo licenciaturas en todas ellas.
Al acabar sus estudios universitarios, inició la preparación de oposiciones al Cuerpo de Abogados del Estado, abandonándolo en un gesto que él recuerda como de rebeldía ante las presiones de su padre, para ingresar después en los Cartujos. Pero la rígida disciplina monástica no estaba hecha para él, y, como cuenta en su autobiografía, Ahora hablaré de mí (2000), fue expulsado de la orden.
Se mudó entonces a Portugal, donde llevó una vida bohemia. En 1959 comenzó a impartir clases de Filosofía e Historia del Arte y recibió un accésit del Premio Adonáis de poesía por su obra Enemigo íntimo, empezando una exitosa carrera teatral y periodística, que le posibilitó desde 1963 vivir sólo de la escritura.
A mediados de 1962 se marchó a Italia, instalándose en Florencia, donde permaneció casi un año. En este tiempo publicó en la revista mensual Cuadernos hispanoamericanos poemas de su libro La deshonra.
A principios de la década de los setenta, una perforación de estómago lo llevó al borde de la muerte y durante la convalecencia empezó a utilizar su complemento más característico: el bastón, objeto del que ha reunido ya una gran colección, unos 3000 ejemplares, regalos de amigos y admiradores.
Se hicieron célebres sus artículos de prensa publicados en el suplemento dominical de El País: «Charlas con Troylo», «A los herederos», «A quien conmigo va», etcétera; todos estos artículos han sido después recopilados en libros.
Convertido ya en un personaje altamente popular de la literatura española, comenzó a escribir novelas en los años noventa, iniciándose con El manuscrito carmesí, que ganó el Premio Planeta en 1990.
Actualmente, su colaboración en prensa se reduce a artículos de opinión breves, publicados con el nombre de troneras, en el periódico El Mundo. El ritmo de creación y publicación de otras obras suyas ha descendido recientemente, y en varias ocasiones ha dado a entender que El pedestal de las estatuas puede ser su última novela.
En su labor destaca también la faceta de mecenas: creó la Fundación Antonio Gala para Creadores Jóvenes, dedicada a apoyar y becar la labor de artistas jóvenes.
El 14 de diciembre de 2011 Antonio recibió el Premio Quijote de Honor 2011 a toda una vida que concede la Asociación Colegial de Escritores de España (ACE).4
Literatura[editar]

Antonio Gala en la Feria del Libro de Madrid de 2007.
Gala es un autor de gran éxito entre los lectores en cualquiera de los géneros que cultiva: teatro, columnismo, novela o lírica. Su estilo abunda en imágenes y recursos líricos, y es muy elaborado en lo formal, pero no le faltan detractores por sus críticas a personajes de la actualidad o a personajes históricos.
Sus obras están marcadas por temas históricos, utilizados más para iluminar el presente que para ahondar en el pasado. Comenzó su dramaturgia con Los verdes campos del Edén (1963), Noviembre y un poco de hierba, Los buenos días perdidos (1972), Anillos para una dama (1973), Las cítaras colgadas de los árboles (1974), la comedia ¿Por qué corres, Ulises? (1975), Petra regalada (1980), El hotelito, Séneca o el beneficio de la duda (1987) y en 1989 da el libreto de la ópera Cristóbal Colón. Ha colaborado en series televisivas como Y al final esperanza (1967), Si las piedras hablaran (1972-1973), Paisaje con figuras (1976 y 1980). Otras obras suyas son El cementerio de los pájaros (1982), Samarkanda, Los bellos durmientes, sobre la juventud sin ideales, etc. La amplia obra teatral de Gala ha sido más apreciada por su público que por parte de la crítica, la cual encuentra dificultad a la hora de clasificarla debido al carácter lírico y épico que el autor imprime en su trabajo.
Gala ha cultivado todos los géneros literarios posibles, incluidos el periodismo, el relato, el ensayo y el guion televisivo, y ha sido galardonado con numerosos premios, no sólo en el ámbito de la poesía, sino también como resultado de su valiosa contribución al teatro y la ópera. En su palmarés figuran múltiples galardones; entre ellos cabe destacar un accésit al Premio Adonáis de poesía por su obra Enemigo íntimo, el Premio Nacional de Teatro Calderón de la Barca (recibido en 1963) por su comedia Los verdes campos del Edén y el premio Planeta por su primera novela, El manuscrito carmesí. Conocieron particular éxito Anillos para una dama (1973), ¿Por qué corres, Ulises? (1975), Petra regalada (1980), Samarkanda (1985), Carmen, Carmen (1988) y La truhana (1992). De su obra poética, inédita en gran parte, resaltan Sonetos de La Zubia, Poemas de amor, Testamento Andaluz, la ya citada Enemigo íntimo y El poema de Tobías desangelado (2005).
La llegada de Antonio Gala a la novela fue tardía, pero obtuvo un éxito de público arrollador con novelas como la histórica El manuscrito carmesí y La regla de tres así como La pasión turca, adaptada al cine por el conocido director español, Vicente Aranda. El Águila bicéfala es una colección de artículos sobre el amor. Destaca también en el campo del relato corto con libros como Los invitados al jardín (2002). Publicó sus memorias en 2000 con el título Ahora hablaré de mí.
Opiniones políticas[editar]
Durante la Transición Española (aproximadamente entre 1976 y principios de los años 1980) defendió públicamente posturas de izquierda no enmarcadas en el seno de ningún partido político. En 1978 reivindicó la autonomía para Andalucía en la apertura del Congreso de Cultura Andaluza en Córdoba.5
En 1981 fue nombrado presidente de la Asociación de Amistad Hispano-Árabe, cargo que desempeñó durante los primeros años de existencia de ésta. Por esta misma época formó parte de la Sociedad de Amistad España-URSS, organización subvencionada por el Gobierno soviético.6
Fue presidente de la plataforma cívica que propugnaba el «no» a la permanencia de España en la OTAN, cuyo referéndum se celebró en marzo de 1986.7
Antonio Gala gusta, como periodista, de azuzar las polémicas en el marco de la libertad de expresión. En los últimos años ha publicado en el diario El Mundo artículos muy críticos con el Estado de Israel, que han sido tachados de antisemitas. En 2014 la Comunidad Judía de Madrid se querelló contra él por discriminación, incitación al odio, ofensa a los sentimientos de los miembros de una comunidad religiosa e injurias 8 9 a raíz de un artículo titulado "¿Los elegidos?".10
Enfermedad[editar]
El 5 de julio de 2011 el escritor hizo público en su columna en el diario El Mundo, 'La tronera', que padecía "un cáncer de difícil extirpación".11 En febrero de 2015, durante el homenaje que le brindó la ciudad de Málaga con motivo del nombramiento como Hijo Adoptivo y la entrega de la Medalla de la ciudad, manifestó estar libre ya de una dolencia que ha sobrellevado «más tiempo del debido» y afirmó: «Los doctores del Reina Sofía me han declarado libre del cáncer».12
Premios y galardones[editar]
Accésit del Premio Adonáis de Poesía por Enemigo íntimo (1959).
Premio Las Albinas, por su relato Solsticio de verano (1963).
Premio Nacional de Teatro Calderón de la Barca por la comedia Los verdes campos del edén (1963).
Premio Ciudad de Barcelona de teatro por Los verdes campos del edén (1965).
Premio Mayte de teatro por Los buenos días perdidos (1973).
Premio César González Ruano de periodismo por Los ojos de Troylo (1975).
Medalla de Castilla-La Mancha.
Doctor Honoris Causa por la Universidad de Córdoba (1982).
Libro de Oro de los Libreros Españoles (1984).
Hijo Predilecto de Andalucía en 1985.
Premio Andalucía de las Letras (1989).
Premio León Felipe a los valores cívicos (1989).
Premio Planeta de novela por El manuscrito carmesí en 1990.
Premio 2005 de la Fundación Ibn al-Jatib de Estudios y Cooperación Cultural (dependiente del Ayuntamiento de Loja, Granada).
Hijo Adoptivo de Málaga en 2015.
Premio Turismo de Granada en 2015.
Nota: la atribución que de él se hace en algunas páginas web como poseedor del Premio Nacional de Teatro por Los buenos días perdidos es errónea--
Obra[editar]
Teatro[editar]
Los verdes campos del Edén, 1963
El caracol en el espejo, 1964
El sol en el hormiguero, 1966
Noviembre y un poco de hierba, 1967
Spain's strip-tease, 1970
Los buenos días perdidos, 1972
¡Suerte, campeón!, 1973
Anillos para una dama, 1973
Las cítaras colgadas de los árboles, 1974
¿Por qué corres, Ulises?, 1975
Petra regalada, 1980
La vieja señorita del paraíso, 1980
El cementerio de los pájaros, 1982
Trilogía de la libertad, 1983
Samarkanda, 1985
El hotelito, 1985
Séneca o el beneficio de la duda, 1987
Carmen, Carmen, 1988
Libreto de la ópera Cristóbal Colón, estrenada en 1989
La truhana, 1992
Los bellos durmientes, 1994
Café cantante, 1997
Las manzanas del viernes, 1999
Inés desabrochada, 2003
Lírica[editar]
Enemigo íntimo, 1959
11 sonetos de La Zubia, 1981
27 sonetos de La Zubia, 1987
Poemas cordobeses, 1994
Testamento andaluz, 1994
Poemas de amor, 1997
El poema de Tobías desangelado, 2005
Artículos[editar]
Charlas con Troylo, 1981
En propia mano, 1985
Cuadernos de la Dama de Otoño, 1985
Dedicado a Tobías, 1988
La soledad sonora, 1989
Proas y troneras, 1993
A quien conmigo va, 1994
Carta a los herederos, 1995
Troneras, 1996
La casa sosegada, 1998
Narrativa[editar]
El manuscrito carmesí (1990), novela
La pasión turca (1993), novela
Siete cuentos (1993), relatos
Más allá del jardín (1995), novela
La regla de tres (1996), novela
Las afueras de Dios (1999), novela
El imposible olvido (2001), novela
Los invitados al jardín (2002), relatos
El dueño de la herida (2003), relatos
El pedestal de las estatuas (2007), novela
Los papeles de agua (2008), novela
Otros libros[editar]
El águila bicéfala, 1993
El imposible olvido,1993
Córdoba de Gala, 1993
Granada de los nazaríes, 1994
Andaluz, 1994
El corazón tardío, 1998
Trece noches, 1999 (junto a Jesús Quintero)
Ahora hablaré de mí, 2000 (autobiografía)
Quintaesencia de Antonio Gala, 2012 (aforismos)13

Guiones de televisión[editar]
Y al final esperanza (1967)
Cantar del Santiago para todos (1971)
Si las piedras hablaran (1972)
Paisaje con figuras (1976)

Ha recibido 28 puntos

Vótalo:

Para que un ser humano sea realmente independiente, debe haber sido primero un bebé dependiente (Harry Harlow)

34. Para que un ser humano sea realmente independiente, debe haber sido primero un bebé dependiente (Harry Harlow)

Harry Frederick Harlow (31 octubre 1905-6 diciembre 1981) fue un psicólogo más conocido por su materno-separación, las necesidades de dependencia y aislamiento sociales experimentos en monos rhesus , que se manifestó la importancia de los cuidados y compañía en la vida social y el desarrollo... Ver mas
Harry Frederick Harlow (31 octubre 1905-6 diciembre 1981) fue un psicólogo más conocido por su materno-separación, las necesidades de dependencia y aislamiento sociales experimentos en monos rhesus , que se manifestó la importancia de los cuidados y compañía en la vida social y el desarrollo cognitivo . Se llevó a cabo la mayor parte de su investigación en la Universidad de Wisconsin-Madison , donde psicólogo humanista Abraham Maslow trabajó con él durante un corto período de tiempo.
Los experimentos de Harlow son controvertidos; que incluyen la creación de las madres de alquiler inanimados para los bebés rhesus de alambre y madera. [10] Cada bebé se ató a su madre en particular, reconociendo su rostro único y lo prefieren por encima de todos los demás. [Cita requerida] Harlow próxima eligió para investigar si los recién nacidos tenían una preferencia por las madres con hilos desnudos o madres cubiertas de tela. Para este experimento, presentó los recién nacidos con una madre y una madre vestida de alambre bajo dos condiciones. En una situación, la madre de alambre llevó a cabo una botella con la comida, y la madre no tenía ningún paño de alimentos. En la otra situación, la madre de tela celebrada la botella, y la madre de alambre nada. [10] También más adelante en su carrera, mientras que él era en gran medida deprimida, cultivó monos infantiles en cámaras de aislamiento para un máximo de 24 meses, de los cuales emergieron intensamente perturbada. [1] Algunos investigadores citan los experimentos como un factor en el aumento de la liberación animal movimiento en los Estados Unidos. [2] Una revisión general de Psicología encuesta, publicada en 2002, clasificada como la 26ª Harlow psicólogo más citados del siglo 20. [3]
Contenido [hide]
1 Biografía
2 estudios con monos
2.1 aislamiento parcial y total de los monos infantiles
2.2 pozo de la desesperación
3 Crítica
4 Cronología
4.1 Los primeros documentos
5 la representación teatral
6 Referencias
7 Otras lecturas
8 Enlaces externos
Biografía [ editar ]
Harlow nació el 31 de octubre de 1905, a Mabel Roca y Alonzo Harlow Israel. Harlow nació y se crió en Fairfield, Iowa, el tercero de cuatro hermanos. [4] Después de un año en el Reed College en Portland, Oregón , Harlow obtuvo la admisión a la Universidad de Stanford a través de un examen especial de aptitud. Después de un semestre como un importante Inglés con grados casi desastrosos, se declaró como un comandante de la psicología. [5]
Harlow asistió a Stanford en 1924, y posteriormente se convirtió en un estudiante graduado en psicología, trabajando directamente bajo Calvin Perry Piedra , un conocido especialista en conducta animal, y Walter Richard Miles , un experto en la visión, que fueron todo supervisado por Lewis Terman . [4] Harlow estudió en gran parte bajo Terman, el desarrollador de la prueba del índice de inteligencia de Stanford-Binet , y Terman ayudó a dar forma al Harlow. Después de recibir un Ph.D. en 1930, Harlow cambió su nombre de Israel a Harlow. [6] El cambio se hizo en casa de Terman llevó por miedo a las consecuencias negativas de tener un apellido judío, aparentemente, a pesar de que su familia no era judía. [4]
Directamente después de completar su tesis doctoral, Harlow aceptó una cátedra en la Universidad de Wisconsin-Madison . Harlow no tuvo éxito en persuadir al Departamento de Psicología de proporcionarle espacio de laboratorio adecuada. Como resultado, Harlow adquirió un edificio vacío en la calle de la Universidad, y, con la ayuda de sus estudiantes graduados, renovado el edificio en lo que más tarde se conoció como el Laboratorio de Primates, [2] una de las primeras de su tipo en el mundo. Bajo la dirección de Harlow, se convirtió en un lugar de investigación de vanguardia en la que unos 40 estudiantes obtuvieron su doctorado
Harlow recibido numerosos premios y distinciones, entre ellos el Howard Crosby Medalla Warren (1956), la Medalla Nacional de Ciencias (1967) y la Medalla de Oro de la Fundación Americana de Psicología (1973). Se desempeñó como jefe de la Recursos Humanos rama de investigación del Departamento de al ejército de la 1950-1952, jefe de la División de Antropología y Psicología del Consejo Nacional de investigación de 1952-1955, consultor del Ejército Grupo Asesor Científico , y presidente de la Asociación Americana de Psicología a partir 1958-1959.
Harlow se casó con su primera esposa, Clara Mears, en 1932. Uno de los estudiantes selectos con un CI superior a 150 Terman quien estudió en Stanford, Clara era estudiante de Harlow antes de convertirse en una relación sentimental con él. La pareja tuvo dos hijos, Robert y Richard. Harlow y Mears divorciaron en 1946. Ese mismo año, se casó Harlow psicólogo infantil Margaret Kuenne. Tuvieron dos hijos, Pamela y Jonathan. Margaret murió el 11 de agosto de 1971, después de una prolongada lucha con el cáncer , con la que había sido diagnosticada en 1967. [7] Su muerte llevó Harlow a la depresión , por lo que fue tratado con terapia electro-convulsiva . [8] En marzo de 1972 , Harlow se volvió a casar Clara Mears. La pareja vivió junta en Tucson, Arizona, hasta la muerte de Harlow en 1981. [2]
Estudios con monos [ editar ]
Harlow llegó a la Universidad de Wisconsin-Madison en 1930 [9] después de obtener su doctorado bajo la dirección de varios investigadores distinguidos, incluyendo Calvin Piedra y Lewis Terman, en la Universidad de Stanford. Comenzó su carrera con la investigación de primates no humanos. Él trabajó con los primates en Henry Vilas Zoo , donde desarrolló el aparato de Wisconsin Prueba general (WGTA) para estudiar el aprendizaje, la cognición y la memoria. Fue a través de estos estudios que Harlow descubrió que los monos que trabajaban con él estaban desarrollando estrategias para sus pruebas. Lo que más adelante se conocería como conjuntos de aprendizaje, Harlow describió como "aprender a aprender". [10]

Harlow utiliza exclusivamente macacos rhesus en sus experimentos.
Con el fin de estudiar el desarrollo de estos conjuntos de aprendizaje, Harlow necesario el acceso al desarrollo de los primates, por lo que estableció una colonia de cría de macacos rhesus en 1932. Debido a la naturaleza de su estudio, Harlow necesita acceso regular a los primates infantiles y por lo tanto eligió trasera en un entorno de vivero, en lugar de con sus madres protectoras. [10] esta técnica de cría alternativa, también llamada la privación materna, es muy controvertida hasta este día, y se utiliza, en variantes, como un modelo de la adversidad primeros años de vida en los primates.
Investigación y cuidar de los monos rhesus infantiles inspirados más Harlow, y en última instancia condujo a algunos de sus experimentos más conocidos: el uso de madres de alquiler. Aunque Harlow, sus estudiantes, contemporáneos, y asociados pronto aprendido cómo cuidar de las necesidades físicas de sus monos infantiles, los bebés del criadero se mantuvieron muy diferentes de sus compañeros madre criados. Psicológicamente hablando, estos niños eran un poco extraño:. Eran solitario, tenía déficits sociales definidas, y aferrado a sus pañales de tela [10] Por ejemplo, los bebés que se habían criado con sólo una madre y no hay compañeros de juego mostraron signos de miedo o agresividad. [11]
Al darse cuenta de su unión con el paño de los pañales y los cambios psicológicos que se correlacionaron con la ausencia de la figura materna, Harlow trató de investigar el vínculo madre-hijo. [10] Esta relación estaba bajo constante escrutinio a principios del siglo XX, como BF Skinner y los conductistas adquirieron John Bowlby en una discusión sobre la importancia de la madre en el desarrollo del niño, la naturaleza de su relación, y el impacto del contacto físico entre la madre y el niño.
Los estudios fueron motivadas por John Bowlby Organización Mundial de la Salud estudio patrocinado y reportan, "Cuidado de la Salud Materna y mental" en 1950, en la que Bowlby revisó los estudios anteriores sobre los efectos de la institucionalización en el desarrollo infantil, y la angustia que sufren los niños cuando se separa de sus madres, [12] tales como René Spitz 's [13] y sus propias encuestas sobre los niños criados en una variedad de entornos. En 1953, su colega, James Robertson , produjo un documental corto y polémico, titulado A dos años va al hospital, lo que demuestra los efectos casi inmediatos de la separación materna. [14] El informe de Bowlby, junto con la película de Robertson, demostraron la importancia del cuidador principal en el desarrollo de los primates humanos y no humanos. Bowlby de-destacó el papel de la madre en la alimentación como base para el desarrollo de una fuerte relación entre madre e hijo, pero sus conclusiones generado mucho debate. Fue el debate sobre las razones detrás de la necesidad demostrada de atención materna que Harlow aborda en sus estudios con sustitutos. El contacto físico con los infantes se considera nocivo para su desarrollo, [ cita requerida ] y esta visión condujo a los viveros estériles, sin contacto en todo el país. [ Cita requerida ] Bowlby no estuvo de acuerdo, afirmando que la madre proporciona mucho más que el alimento para el lactante, incluyendo un vínculo único que influye positivamente en el desarrollo del niño y la salud mental. [ cita requerida ]
Para investigar el debate, Harlow creado madres de alquiler inanimados para los bebés rhesus de alambre y madera. [10] Cada bebé se ató a su madre en particular, reconociendo su rostro único y lo prefieren por encima de todos los demás. [ Cita requerida ] Harlow próxima eligió investigar si los recién nacidos tenían una preferencia por las madres con hilos desnudos o madres cubiertas de tela. Para este experimento, presentó los recién nacidos con una madre y una madre vestida de alambre bajo dos condiciones. En una situación, la madre de alambre llevó a cabo una botella con la comida, y la madre no tenía ningún paño de alimentos. En la otra situación, la madre de tela celebrada la botella, y la madre de alambre nada. [10]
En su gran mayoría, los macacos para niños prefieren pasar su tiempo aferrándose a la madre de tela. [10] Incluso cuando sólo la madre de alambre podría proporcionar el alimento, los monos la visitó sólo para alimentarse. Harlow llegó a la conclusión de que no había mucho más que la relación madre-bebé que la leche, y que esto "comodidad de contacto" era esencial para el desarrollo psicológico y la salud de los monos y los niños lactantes. Fue esta investigación que dio un fuerte apoyo empírico a las afirmaciones de Bowlby sobre la importancia de la interacción y el amor entre madre e hijo. [ Cita requerida ]
Sucesivos experimentos concluyeron que los bebés utilizan el sustituto como base para la exploración, y una fuente de comodidad y protección en situaciones novedosas e incluso aterrador. [15] En un experimento llamado la "prueba de campo abierto", un bebé fue colocado en una novela entorno con objetos nuevos. Cuando la madre de alquiler del bebé estaba presente, que se quedó con ella, pero luego comenzó a aventurarse a explorar. Si asustado, el niño corrió de regreso a la madre sustituta y se quedó con ella durante un tiempo antes de salir de nuevo. Sin la presencia de la madre de alquiler, los monos fueron paralizados por el miedo, acurrucado en una bola y chuparse el dedo. [15]
En la "prueba de miedo," los bebés se les presentó un estímulo miedo, a menudo un oso de peluche que hace ruido. [15] Sin la madre, los bebés se encogió y evitó el objeto. Cuando la madre de alquiler estaba presente, sin embargo, el niño no mostró grandes respuestas de miedo y, a menudo en contacto con el dispositivo de exploración y atacarla.
Otro estudio examinó los efectos diferenciados de ser criado con solamente sea un alambre-madre o un paño de madre. [15] Ambos grupos ganaron peso a tasas iguales, pero los monos criados en un alambre-madre tenía heces más blandas y problemas para digerir la leche, con frecuencia sufren de diarrea . La interpretación de Harlow de este comportamiento, que todavía está ampliamente aceptado, [ cita requerida ] era que la falta de confort de contacto es psicológicamente estresante para los monos, y los problemas digestivos son una manifestación fisiológica de que el estrés. [15]
La importancia de estos hallazgos es que contradecían tanto el asesoramiento pedagógico tradicional de limitar o evitar el contacto corporal en un intento de evitar que los niños que estropean, y la insistencia de la escuela conductista predominante de la psicología que las emociones eran insignificantes. La alimentación se cree que es el factor más importante en la formación de un vínculo madre-hijo. [ Cita requerida ] Harlow llegó a la conclusión, sin embargo, que la enfermería fortaleció el vínculo madre-hijo a causa del contacto corporal íntimo que proporciona. Describió sus experimentos como un estudio de amor . También creía que el confort de contacto podría ser proporcionado por la madre o el padre. [ Cita requerida ] Aunque es ampliamente aceptado ahora, esta idea fue revolucionario en el momento en provocar pensamientos y valores relativos a los estudios de amor. [16]
Algunos de los experimentos finales de Harlow exploraron las carencias sociales en la búsqueda de crear un modelo animal para el estudio de la depresión. Este estudio es el aislamiento más controvertido, y participar de infantiles y juveniles macacos para diferentes períodos de tiempo. Monos colocados de manera aislada mostraron déficits sociales cuando se introducen o se reintroducen en un grupo de pares. Que parecía no estar seguro de cómo interactuar con sus congéneres, y en su mayoría se quedaron separados del grupo, lo que demuestra la importancia de la interacción social y los estímulos en la formación de la capacidad de interactuar con sus congéneres en el desarrollo de los monos, y, comparativamente, en los niños. [ Cita requerida ]
Los críticos de la investigación de Harlow han observado que el apego es una cuestión de supervivencia en monos rhesus jóvenes, pero no en los seres humanos, y han sugerido que sus conclusiones, cuando se aplica a los seres humanos, sobreestiman la importancia de la comodidad de contacto y subestiman la importancia de la enfermería. [17 ]
Harlow informó por primera vez los resultados de estos experimentos en "La naturaleza del amor", el título de su discurso a la sexagésima sexta convención anual de la American Psychological Association en Washington, DC, 31 de agosto de 1958. [18]
Aislamiento parcial y total de crías de monos [ editar ]
Alrededor de 1960 en adelante, Harlow y sus estudiantes comenzaron a publicar sus observaciones sobre los efectos del aislamiento social parcial y total. aislamiento parcial involucrado elevar monos en jaulas de alambre que les permitieron ver, oler y oír a otros monos, pero se prevé ninguna posibilidad de contacto físico. el aislamiento social total involucrado monos cría en cámaras de aislamiento que impidieron todo contacto con otros monos.
Harlow et al. Informó que el aislamiento parcial resultó en varias anomalías, tales como mirar fijamente en blanco, estereotipado recorridos circulares repetitivos en sus jaulas, y la automutilación. Estos monos se observaron a continuación, en diversos entornos. Para el estudio, algunos de los monos fueron mantenidos en aislamiento solitario durante 15 años. [19]
los experimentos en total aislamiento, monos bebés serían dejados solos durante tres, seis, 12 o 24 [20] [21] meses de "privación social total". Los experimentos produjeron monos que fueron perturbados gravemente psicológicamente. Harlow escribió:
Sin mono ha muerto durante el aislamiento. Cuando se extrae inicialmente de aislamiento social total, sin embargo, por lo general entran en un estado de shock emocional, caracterizado por ... autista auto-embrague y el balanceo. Uno de los seis monos aislados durante 3 meses se negó a comer después de la liberación y murió 5 días después. El informe de la autopsia atribuyó la muerte a la anorexia emocional.
... Los efectos de los 6 meses de aislamiento social total eran tan devastadora y debilitante que nos había asumido inicialmente que los 12 meses de aislamiento no producirían ningún decremento adicional. Esta suposición resultó ser falsa; 12 meses de aislamiento casi borraron los animales socialmente ... [1]
Harlow trató de reintegrar a los monos que habían sido aislados durante seis meses por su inclusión con los monos que habían sido criados normalmente. [10] [22] Los intentos de rehabilitación tenido un éxito limitado. Harlow escribió que el aislamiento social total para los primeros seis meses de vida producidos "déficits severos en prácticamente todos los aspectos de la conducta social." [23] aislamientos expuestos a monos de la misma edad que fueron criados normalmente "logra sólo una limitada recuperación de las respuestas sociales simples. " [23] Algunas madres de monos criados en aislamiento exhibido" comportamiento maternal aceptable cuando se vio obligado a aceptar el contacto lactante durante un período de meses, pero no mostró aún más la recuperación. " [23] los aislamientos dado a las madres de alquiler desarrollados" patrones interactivos de crudo entre sí. " [23] que se oponen a esto, cuando los aislados de seis meses fueron expuestos a más jóvenes, de tres meses de edad, los monos, que lograron" recuperación social esencialmente completa para todas las situaciones analizadas ". [24] Los resultados fueron confirmados por otros investigadores, que no encontró diferencias entre los receptores de terapia entre pares y los bebés criados madre, pero se encontró que los sustitutos artificiales tuvieron muy poco efecto. [25]
Desde el trabajo pionero de Harlow en la investigación toque en el desarrollo, el trabajo reciente en ratas ha encontrado evidencia de que toque durante la infancia como resultado una disminución en corticosteroide , una hormona esteroide implicado en el estrés, y un aumento de glucocorticoides receptores en muchas regiones del cerebro. [26 ] Schanberg y campo encontraron que incluso la interrupción a corto plazo de la interacción madre-cría en ratas afectó notablemente varios procesos bioquímicos en el cachorro en desarrollo: una reducción de la ornitina descarboxilasa actividad (ODC), un índice sensible del crecimiento y la diferenciación celular; una reducción en la hormona de crecimiento de liberación (en todos los órganos del cuerpo, incluyendo el corazón y el hígado, y en todo el cerebro, incluyendo el cerebro, el cerebelo y el tronco cerebral); un aumento de corticosterona secreción; y suprimió la capacidad de respuesta del tejido ODC a la hormona del crecimiento administrada. [27] Además, se constató que los animales que se encuentran toque privados han debilitado el sistema inmunológico. Los investigadores han medido una relación directa y positiva entre la cantidad de contacto y la preparación de un mono bebé recibe durante sus primeros seis meses de vida, y su capacidad para producir el título de anticuerpos (IgG e IgM) en respuesta a un desafío de anticuerpos (tétanos) a una poco más de un año de edad. [28] Tratando de identificar un mecanismo para la "inmunología del tacto", algunos investigadores apuntan a modulaciones de excitación y asociados SNC-hormonal actividad. Privación Touch puede causar la activación inducida por el estrés de la sistema pituitario-adrenal , que, a su vez, conduce a un aumento de cortisol en plasma y la hormona adrenocorticotrópica . Del mismo modo, los investigadores sugieren, regular y estimulación "natural" de la piel pueden moderar estas respuestas pituitario-adrenal en una manera positiva y saludable. [29]
Pozo de la desesperación [ editar ]
Artículo principal: pozo de la desesperación
Harlow era bien conocido por negarse a usar la terminología convencional, en lugar de elegir deliberadamente términos indignantes para el aparato experimental que ideó. Esto vino de un conflicto temprano con el establecimiento psicológica convencional en el que Harlow utiliza el término "amor" en lugar de la popular y arcaicamente término correcto, "unión". Tales términos y respectivos dispositivos incluyen un dispositivo de acoplamiento forzado que llamó el "estante de violación," atormentando dispositivos sustituta-madre que llamó " Iron Maidens ," y una cámara de aislamiento que llamó el " pozo de la desesperación ", desarrollado por él y graduado estudiante, Stephen Suomi .
En el último de estos dispositivos, alternativamente llamado el "pozo de la desesperación," bebé monos se quedaron solos en la oscuridad durante un máximo de un año desde su nacimiento, o de forma repetitiva separados de sus compañeros y aislados en la cámara. Estos procedimientos producen rápidamente monos que fueron severamente perturbados psicológicamente, y se utilizan como modelos de la depresión humana. [30]
Harlow trató de rehabilitar a los monos que habían sido sometidos a diversos grados de aislamiento utilizando diversas formas de terapia. "En nuestro estudio de la psicopatología, comenzamos como sádicos tratando de producir anormalidad. Hoy en día, estamos psiquiatras tratando de lograr la normalidad y la ecuanimidad." (p. 458) [31]
La crítica [ editar ]
Muchos de los experimentos de Harlow se consideran poco ético -en su naturaleza, así como descripciones de Harlow de ellos, y ambos contribuyeron a una mayor conciencia del tratamiento de animales de laboratorio, y ayudaron a impulsar la creación de las normas éticas de hoy en día. Los monos en el experimento fueron privados de afecto materno, que podría dar lugar a lo que los humanos llaman "trastornos de pánico". [32] Universidad de Washington profesor Gen Sackett, uno de los estudiantes de doctorado de Harlow, indicó que los experimentos de Harlow proporcionado el impulso para el animal de movimiento de liberación en los EE.UU. [2]
William Mason, otro de los estudiantes de Harlow, que continuó la realización de experimentos de privación después de salir de Wisconsin, [33] ha dicho que Harlow "mantuvo esta yendo al punto en que era claro para mucha gente que el trabajo fue realmente violando las sensibilidades ordinarias, que cualquiera con respeto a la vida o la gente encontraría esta ofensiva. es como si él se sentó y dijo: "yo sólo voy a estar alrededor de otros diez años. lo que me gustaría hacer, entonces, es dejar un gran lío grande detrás. ' Si ese era su objetivo, que hizo un trabajo perfecto. " [34]
Stephen Suomi , un ex estudiante de Harlow, que ahora lleva a cabo experimentos de privación materna en monos en los Institutos Nacionales de Salud , ha sido criticada por PETA y los miembros del Congreso de Estados Unidos. [35] [36]
Sin embargo, otro de los estudiantes de Harlow, Leonard Rosenblum, también pasó a realizar experimentos de privación materna con el capo y macacos cola de cerdo monos y otras investigaciones, que implican la exposición de los monos a combinaciones de privación materna con las drogas en un intento de "modelo" trastorno de angustia humana. La investigación de Rosenblum, y sus justificaciones para ello, también han sido criticados. [32]
Al ser cuestionado sobre el valor de su trabajo, Harlow declaró:
Lo único que me importa es si un mono va a salir una propiedad que pueda publicar. No tengo ningún amor por ellos. Nunca tiene. Realmente no me gustan los animales. Desprecio a los gatos. Odio los perros. ¿Cómo podría usted como monos? [37]
Línea de tiempo [ editar ]
Año Evento
1905 Nacido el 31 de octubre en Fairfield, Iowa Hijo de Alonso y Mabel (Rock) Israel
1930-1944 El personal, la Universidad de Wisconsin-Madison
Casado Clara Mears
1939-1940 Carnegie compañero de antropología en la Universidad de Columbia
1944-1974 Profesor de Investigación George Cary Comstock de Psicología
1946 Divorciado Clara Mears
1948 Casado Margaret Kuenne
1947-1948 Presidente, Asociación de Psicología del Medio Oeste
1950-1951 Presidente de la División de Psicología Experimental, Asociación Americana de Psicología
1950-1952 Director de Recursos Humanos Dirección General de Investigación, Departamento del Ejército
1953-1955 Jefe de la División de Antropología y Psicología, Consejo Superior de Investigaciones Científicas
1956 Howard Crosby Warren medalla por sus sobresalientes contribuciones al campo de la psicología experimental
1956-1974 Director del Laboratorio de Primates de la Universidad de Wisconsin
1958-1959 Presidente de la Asociación Americana de Psicología
1959,65 Sigma Xi Profesor Nacional
1960 Premio distinguido psicólogo, American Psychological Association
Profesor Messenger en la Universidad de Cornell
1961-1971 Director del Centro de Investigación Regional de Primates
1964-1965 Presidente de la División de Psicología Comparada y Fisiológicas, American Psychological Association
1967 Medalla Nacional de Ciencia
1970 La muerte de su esposa, Margaret
1971 Profesor Harris en la Universidad del Noroeste
Clara volvió a casar Mears
1972 Martin Rehfuss Profesor de la Escuela de Medicina Jefferson
Medalla de Oro de la Fundación Americana de Psicología
Premio Anual de la Sociedad para el Estudio Científico de la Sexualidad
1974 Universidad de Arizona (Tucson) Profesor Honorario de Investigación de Psicología
1975 Premio Gieson von desde New York State Psychiatric Institute
1976 Premio Internacional de la Fundación Científica Kittay
1981 Murió el 6 de diciembre de
Los primeros trabajos [ editar ]
El efecto de las lesiones corticales grandes en el comportamiento aprendido en monos. Ciencia. 1950.
La retención de las respuestas retardadas y la competencia en los problemas de singularidad por monos con ablaciones preoccipital. Am J Psychol. 1951.
Aprendizaje de discriminación por parte de los monos normales y operados cerebrales. J Genet Psychol. 1952.
Tamaño de incentivo, la privación de alimentos, y de preferencia de alimentos. J Comp Physiol Psychol. 1953.
Efecto del implante cortical del cobalto radiactivo en el comportamiento aprendido de monos rhesus. J Comp Physiol Psychol. 1955.
Los efectos de dosis repetidas de todo el cuerpo x radiación sobre la motivación y el aprendizaje en monos rhesus. J Comp Physiol Psychol. 1956.
Los tristes: Estudios en la depresión "Psychology Today". 1971 [ cita requerida ]
La representación teatral [ editar ]
Una obra de teatro, El Proyecto Harlow Harry, basada en la vida y obra de Harlow, se ha producido en Victoria y realizado a nivel nacional en Australia. [38]

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Aunque los hombres se jacten de sus grandes acciones, muchas veces no son el resultado de un gran designio, sino puro efecto del azar (François de la Rochefoucauld)

35. Aunque los hombres se jacten de sus grandes acciones, muchas veces no son el resultado de un gran designio, sino puro efecto del azar (François de la Rochefoucauld)

(François, duque de La Rochefoucauld; París, 1613 - 1680) Filósofo y moralista francés. Tal como él mismo relató en sus Memorias (1662), los primeros años de su vida adulta los pasó entre el ejército y la corte francesa, involucrado en hechos de armas, en numerosas intrigas y en aventuras... Ver mas
(François, duque de La Rochefoucauld; París, 1613 - 1680) Filósofo y moralista francés. Tal como él mismo relató en sus Memorias (1662), los primeros años de su vida adulta los pasó entre el ejército y la corte francesa, involucrado en hechos de armas, en numerosas intrigas y en aventuras amorosas. Sin embargo, en 1652, debido a una herida que sufrió en la batalla de Faubourg Saint-Antoine, que lo obligó a guardar reposo por un tiempo, volvió a París y entró en contacto con los círculos literarios. Concibió entonces su obra más conocida, las Máximas (1665-1678), colección de setecientos epigramas que constituyen un hito del clasicismo francés. Tomando el egoísmo natural como la esencia de toda acción, La Rochefoucauld atacó el autoengaño y descubrió con hondura e ingenio las contradicciones de la psicología humana, si bien fue atenuando el carácter demasiado tajante de algunas de sus máximas en las sucesivas ediciones.


François La Rochefoucauld

Hijo de un duque y par de Francia, La Rochefoucauld fue educado por un preceptor en los feudos de Angulema y del Poitou sin cuidados especiales por cuanto se hallaba destinado a las armas, si bien aprendió algo de latín. A los quince años se le desposó con Andrée de Vivonne, hija de un capitán de la guardia de María de Médicis que habría de darle ocho hijos y viviría siempre en la oscuridad. Al año siguiente el joven La Rochefoucauld, que ostentaría hasta el fallecimiento de su padre el título de príncipe de Marcillac, era ya maestre de campo del regimiento de Auvernia.

Ingresado en la corte en 1629, dio principio a una serie de intrigas políticas y sentimentales en las que reveló una acusada afición a la aventura. Enamorado de la duquesa de Chevreuse, en 1639 empezó a maquinar audazmente por ella contra el cardenal Richelieu y en favor de Ana de Austria, actuación que le valió el cautiverio en la Bastilla y un destierro de tres años en Verteuil. Desde allí mantuvo contacto con los enemigos del cardenal, y participó en las conjuraciones de Cinq-Mars y Thou.

En 1642, muerto Richelieu, volvió a París; y cuando la reina, tras el fallecimiento de Luis XIII, fue nombrada regente, esperó ver recompensada su devoción. Sin embargo, el cardenal Mazarino se levantó como un nuevo obstáculo ante sus ambiciones. A fin de vengarse de la ingratitud de la soberana y oponerse a este otro enemigo ingresó en la "cabale des inportants", se alió con la bella duquesa de Longueville, hermana del duque de Enghien y encarnizada adversaria de la reina, y se dejó arrastrar a la aventura de la Fronda, movimiento de la alta nobleza contra el régimen absolutista. Siguió al duque de Enghien a Flandes, y fue herido en la batalla de Mardiek. Vuelto a París, intrigó de nuevo, y, estallada la guerra civil entre Turenne y el gran Condé, luchó en la puerta de Saint-Antoine, donde recibió en pleno rostro un disparo de arcabuz que le privó momentáneamente de la vista.

Abandonado por la duquesa de Longueville y desilusionado en sus ambiciones políticas, se refugió primeramente en el extranjero, y luego, tras el fallecimiento su padre en 1653 (que conllevó el cambio de su título de príncipe de Marcillac por el de duque de La Rochefoucauld), en sus posesiones de Verteuil. Vio triunfar, después de la Fronda, al cardenal Mazarino, y advirtió, singularmente, la aparición de un mundo en el cual no había lugar para la independencia de la nobleza según él la concebía. Adversario de la centralización del poder en manos del rey y de su ministro, alentó un ideal que fue definido como "feudal y anárquico", totalmente contrario a la evolución del Estado moderno.


La Rochefoucauld (retrato de Théodore Chassériau)

En adelante, sin embargo, renunció a toda ambición política y se convirtió en cronista de los acontecimientos de los que había sido partícipe y espectador, libre ya entonces de las pasiones que le movieran en las distintas circunstancias; de esta suerte, sus Memorias revelan una firme intención de imparcialidad, y hasta de impersonalidad, casi. Publicadas en 1662 (excepto la primera parte, que quedó inédita y no apareció hasta 1817), el relato vital de las Memorias cubre desde 1624 hasta 1652 y fue muy bien recibido y apreciado por sus contemporáneos.

El tono de las Memorias de La Rochefoucauld es sobrio, austero, a menudo muy vivo; el autor, que en los años últimos y más dramáticos habla en tercera persona de sí mismo, disimula bastante bien su intención apologética. No oculta lo que había de pobremente ambicioso en la oposición de los grandes señores a la autoridad regia, ni los motivos menos nobles que inducían al mismo La Rochefoucauld: ansia decepcionada de honores, rencillas, pasiones galantes y aventureras. En la crónica secreta, entre los bastidores de la Fronda, La Rochefoucauld se revela como un retratista feliz y como un agudo investigador del alma que hace presentir al moralista de las Máximas. Con las Memorias puede relacionarse la Apología escrita en 1649 y publicada en 1855. En ésta, las razones personalísimas de oposición a Mazarino son confesadas más francamente, según el principio de la propia utilidad, que también recuerda de cerca las Máximas.

Por lo demás, La Rochefoucauld halló en esta etapa su verdadera vocación, no de político ni de hombre de acción, sino de "honnête homme" y de observador sutil y profundo, lúcido y desengañado. Instalado de nuevo en París, siguió frecuentando la Corte, aunque fue más asiduo de los salones. Cáustico y lacónico, encontró pronto su lugar en los entretenimientos del espíritu que estaban tan de moda por entonces. Participó en el juego de los retratos, y el suyo propio, que hizo en 1659, fue uno de los más logrados del género. Empezó a frecuentar la tertulia de Madame de Sablé, donde se cultivaba el género de la "máxima"; tras la discusión acerca de un tema propuesto, los participantes procuraban condensar el pensamiento propio en el breve espacio de una sentencia.

De esta suerte nacieron, a través de una lenta elaboración, las Máximas, en las que los "repliegues del corazón" aparecen escrutados hasta la intimidad intencional. En 1665, la publicación a su pesar de la primera edición de las Reflexiones o sentencias y máximas morales (título original completo de las Máximas) provocó escándalo, debido a que el sistema expuesto y el tono despiadado y moralista adoptado sobrepasaban lo que permitían los juegos mundanos de la conversación que estaban en el origen de la práctica y de la forma del género.



Compuesta por setecientas sentencias morales breves y sutiles, las Máximas (que conocieron cinco ediciones entre 1665 y 1678) presentan una fuerte unidad por su pensamiento dominante y sin cesar repetido: el amor propio y el interés se dibujan en el fondo de todas nuestras acciones, de los sentimientos y de la denominada virtud. "Nuestras virtudes no son, generalmente, más que vicios enmascarados". De ahí que la amistad, la piedad, la honestidad, el pudor femenino o el heroísmo se descompongan bajo una mirada despiadadamente escrutadora, que revela el egoísmo, la debilidad o el cálculo más sutil.

El tono pesimista y la convicción del intrínseco egoísmo de la naturaleza humana definen en efecto sus breves epigramas: "Nuestro arrepentimiento estriba más en el temor a lo que pueda ocurrirnos que en lamentar nuestros actos". Si François La Rochefoucauld coincide con Pascal cuando denuncia el infinito orgullo humano, la fe no le ilumina; su sabiduría es absolutamente mundana y expresa tan sólo el ideal del "hombre honesto". El libro contiene también descripciones poéticas más extensas, siempre en torno a los resortes que dirigen la conducta de los hombres.

Aun cuando las afirmaciones del autor no eran excesivamente originales, la exacta precisión de su lenguaje les confería una desoladora nitidez; a la visión severa e implacable del corazón humano le dio la forma más absoluta la aptitud francesa para reducir el pensamiento a la expresión rápida y clara. Las Máximas, además de exactas, son penetrantes y luminosas; carecen de todo atisbo de preciosismo, lo que acentúa el carácter altamente mundano y señorial del libro. Schopenhauer y Nietzsche se sintieron seducidos por su amarga y desdeñosa visión del hombre; y también contemporiza con tal aspecto el propio Leopardi, como puede apreciarse en algunos de sus Ciento once pensamientos.

Los últimos años de la vida de La Rochefoucauld estuvieron ocupados en gran parte por su íntima y fiel relación con Madame de La Fayette, a quien ayudó con sus consejos durante la redacción de la famosa novela La princesa de Clèves. La autora se aplicó mientras tanto, según se dijo, a corregir las Máximas "en su corazón", atenuando su tono, sin alterar, no obstante, su principio esencial. A pesar de las presiones de sus amigos, La Rochefoucauld no quiso presentarse como candidato a la Academia. Falleció asistido por Bossuet. Entre sus restantes obras, recopiladas póstumamente, se encuentran diecinueve composiciones breves conocidas como Réflexions diverses (Reflexiones diversas) y alrededor de ciento cincuenta cartas.

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Cambiar las cosas  destructivas que nos decimos a nosotros mismos cuando experimentamos los contratiempos de la vida normales que todos padecemos es la habilidad central del optimismo (Martin Seligman)

36. Cambiar las cosas destructivas que nos decimos a nosotros mismos cuando experimentamos los contratiempos de la vida normales que todos padecemos es la habilidad central del optimismo (Martin Seligman)

Martin Seligman (n. 12 de agosto de 1942) es un psicólogo y escritor estadounidense. Se le conoce principalmente por sus experimentos sobre la indefensión aprendida (learned helplessness) y su relación con la depresión. En los últimos años se le conoce igualmente por su trabajo e influencia en... Ver mas
Martin Seligman (n. 12 de agosto de 1942) es un psicólogo y escritor estadounidense. Se le conoce principalmente por sus experimentos sobre la indefensión aprendida (learned helplessness) y su relación con la depresión. En los últimos años se le conoce igualmente por su trabajo e influencia en el campo de la psicología positiva.1
Desde finales del 2005, Seligman es director del Departamento de Psicología de la Universidad de Pensilvania. Previamente había ocupado el cargo de presidente de la Asociación Estadounidense de Psicología (APA) desde 1996. Fue también el primer redactor jefe de la Prevention and Treatment Magazine, el boletín electrónico de la asociación.
Seligman ha escrito varios superventas sobre psicología positiva, como The Optimistic Child, Learned Optimism, Authentic Happiness y What You Can Change and What You Can't.
Índice [ocultar]
1 Infancia y educación
2 Publicaciones
3 Referencias
4 Enlaces externos
Infancia y educación[editar]
Seligman nació en Albany (estado de Nueva York). Estudió en la escuela pública y en la Academia de Albany. Se licenció en Psicología en la Universidad de Princeton con summa cum laude Entonces tuvo tres ofertas: psicología analítica en la Universidad de Oxford, psicología animal en la Universidad de Pensilvania o unirse al equipo de bridge de la misma universidad.2 Seligman escogió la segunda opción3 y se doctoró en Psicología en 1967.
Publicaciones[editar]
Seligman, M. E. P. (1975). Helplessness: On Depression, Development, and Death. San Francisco: W.H. Freeman. ISBN 0-7167-0752-7 (Reimpresión, W.H. Freeman, 1992, ISBN 0-7167-2328-X)
Seligman, M. E. P. (1990). Learned Optimism. New York: Knopf. (Nueva edición, 1998, Free Press, ISBN 0-671-01911-2)
Seligman, M. E. P. (1993). What You Can Change and What You Can't: The Complete Guide to Successful Self-Improvement. New York: Knopf. ISBN 0-679-41024-4 (Reimpresión, 1995, Ballantine Books, ISBN 0-449-90971-9)
Seligman, M. E. P. (1996). The Optimistic Child: Proven Program to Safeguard Children from Depression & Build Lifelong Resilience. New York: Houghton Mifflin. (Nueva edición, 1996, Harper Paperbacks, ISBN 0-06-097709-4)
Seligman, M. E. P. (2002). Authentic Happiness: Using the New Positive Psychology to Realize Your Potential for Lasting Fulfillment. New York: Free Press. ISBN 0-7432-2297-0 (Nueva edición, 2004, Free Press, ISBN 0-7432-2298-9). En español: Seligman, M. E. P. (2002). La auténtica felicidad. Ediciones B.

Ha recibido 27 puntos

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Es mejor saber tras pensar y discutir que aceptar el saber que nadie discute para no tener que pensar (Fernando Savater)

37. Es mejor saber tras pensar y discutir que aceptar el saber que nadie discute para no tener que pensar (Fernando Savater)

(San Sebastián, 1947) Filósofo y escritor español dedicado sobre todo a la reflexión sobre la ética. Profesor de Filosofía en diversas universidades, y más tarde de Ética en la Universidad del País Vasco, su amplia labor de divulgación y de crítica cultural lo ha convertido en un referente... Ver mas
(San Sebastián, 1947) Filósofo y escritor español dedicado sobre todo a la reflexión sobre la ética. Profesor de Filosofía en diversas universidades, y más tarde de Ética en la Universidad del País Vasco, su amplia labor de divulgación y de crítica cultural lo ha convertido en un referente imprescindible para toda una generación en España. Sus comentarios críticos, sus gustos y claves de lectura son determinantes para la configuración del gusto estético y de los hábitos de lectura de su multitud de seguidores. En su obra se ha dado, además, el raro fenómeno de que libros cuyo tema central es la ética se hayan convertido casi en best-sellers, como ha sucedido con su Ética para Amador (1995) o El contenido de la felicidad (1996).


Fernando Savater

En su formación fue significativa sobre todo la influencia de los filósofos de la Escuela de Frankfurt, de Cioran y del pensamiento libertario de Agustín García Calvo. Codirigió, con Javier Pradera, la revista de pensamiento Claves, y fue uno de los animadores culturales más destacados de la transición española.

Irreverente en sus declaraciones, ha dado a conocer en una abundante obra escrita sus opiniones sobre temas como los nacionalismos, la naturaleza del poder o las posibilidades renovadoras de la democracia. Escritor precoz, versátil e infatigable, Savater ha participado prácticamente en todas las polémicas culturales, estéticas y políticas de los últimos años, con numerosas intervenciones y artículos reunidos en una larga serie de libros, entre los que cabe destacar Apología del sofista (1973), Escritos politeístas (1975), La filosofía como anhelo de la revolución (1976) y La piedad apasionada (1977). El ensayo ha sido siempre su género literario preferido y, en este sentido, Nihilismo y acción (1970) y La filosofía tachada (1972) representan las primeras demostraciones de su pensamiento vigoroso, irónico y vitalista.

Savater es un escritor multiforme, contradictorio, torrencial; con todo, siempre conserva la fidelidad a al menos dos constantes: el estilo marcado y un espíritu alegre, pleno, decidido. Entre sus estudios más específicamente filosóficos se cuentan sus diversas investigaciones sobre los objetos y los mecanismos de la ética. La tarea del héroe (1982, Premio Nacional de Literatura) e Invención de la ética (1982) son dos obras complementarias en las que Savater plantea y expone las cuestiones fundamentales de su pensamiento ético, la exigencia revolucionaria de la no-instrumentalización del hombre y la afirmación de la capacidad de elección del sujeto humano, a pesar de la presencia de instancias como la fatalidad y el azar.

En ellas reelabora la tradición del pensamiento ético, y afirma la posibilidad de la justificación racional del deber de elegir determinadas acciones y no otras. Esta elección tiene lugar en un plano inmanente a la experiencia humana, que prescinde de Dios como fuente de significado y de solución de escisiones y paradojas. Savater defiende la posibilidad de una "ética trágica" que, basada en la capacidad del deseo humano y de la expresión de la "fuerza" orientada al cumplimiento del "bien", no resuelva los pares de opuestos destino/libertad, sujeto de la acción/objeto del juicio que se hallan en el pensamiento ético, sino que los conserve en la estructura de una tensión moral permanentemente, presente en la inmanencia de los medios.

Una misma orientación presenta la obra Ética para Amador, texto que no es un tratado de ética, ni un manual divulgativo, sino una carta abierta al hijo adolescente del autor. Esta fórmula explica el lenguaje directo y desenfadado del texto, su renuncia a la discusión de teorías o a las referencias bibliográficas (aunque cada capítulo se cierra con unas citas que invitan a prolongar la reflexión sobre el tema aparecido en dicho capítulo). Y, sin embargo, pese a no ser un manual, ha sido un libro muy utilizado por los profesores de la asignatura de ética durante todo el período en que ésta ha formado parte de los planes de estudio.

La razón que lo explica es que constituye una valiosa invitación a la reflexión moral, redactada en un lenguaje ameno y concebida para ser leída sin mayores requisitos que "un poco de atención y de paciencia". Pero como no es una introducción al uso, no se basa en la presentación neutral de teorías ajenas ni tampoco en la presentación explícita de la propia, lo que no significa que ésta no exista sino que está latente. En primer lugar empieza por explicar "de qué va la ética", mostrando la necesidad del razonamiento moral, necesidad ésta que deriva del hecho de que los hombres, a diferencia de los animales, somos libres, tenemos que inventar y elegir, al menos en parte, nuestra forma de vida. Libertad es decidir y eso es algo que cada uno debe hacer. No hay recetas y el único consejo posible es "haz lo que quieras".



Naturalmente, éste no parece un consejo moral y, sin embargo, se convierte en el eje de la moral que propone Fernando Savater, una moral basada en el descubrimiento de lo que cada uno quiere, "darse la buena vida". Pero nuevamente la cuestión es saber en qué consiste "una buena vida humana". Hacer lo que uno quiera no significa lo mismo que hacer "lo primero que te venga en gana", ahí está la cuestión: no es fácil descubrir qué es lo que uno realmente quiere. La perspectiva teórica en la que se inscribe Fernando Savater es la de la ética como amor propio, tal como la ha desarrollado en textos de los años noventa.

Pero eso no significa olvidar el compromiso hacia los otros. Vivir humanamente (el autor no se cansa de recordarlo) es vivir entre humanos y tratarlos humanamente. Tratar humanamente al otro es ponerse en su lugar. Lo que no significa sólo reconocer sus derechos y tratarle con justicia, sino también con una justicia simpática o con una compasión justa. Savater insiste en que la buena vida de cada uno debe inventársela cada uno a su medida, no hay recetas mágicas. A eso se refiere el autor cuando dice que vivir bien no es una ciencia exacta, sino un arte en el que todo adolescente es un principiante y que ningún adulto llega a dominar, por lo que el libro puede ser una ayuda a unos y a otros para plantear o replantearse la cuestión más importante a juicio de su autor. No se trata, pues, de dilucidar sobre la existencia o no de vida después de la muerte, ni de saber cuál es el sentido de la vida, sino simplemente de saber qué hacer.

Además de destacado intelectual y pensador, Savater es uno de los analistas políticos más conocidos de la España contemporánea. Sus interpretaciones de las situaciones políticas, que constituyen una crónica aguda y continua de la vida española de los últimos años, se han recogido en varios libros, entre los que destacan Impertinencias y desafíos (1981) y Contra las patrias (1984). Para la anarquía (1977) y Panfleto contra el Todo (1978) se han convertido en dos clásicos del pensamiento político español contemporáneo, que se sitúan en la línea de la tradición libertaria.



Savater considera a la filosofía como una actividad de crítica permanente, de expresión inalienable de la subjetividad e incluso como provocación; tal ideal halla su justa dimensión en la elaboración de un estilo audaz y expresivo que, a menudo, utiliza el matiz, la ironía y la paradoja como estructuras de razonamiento. Por otra parte, su estilo ha buscado una solución más explícitamente literaria a través de un proceso gradual de acercamiento a la narrativa en el que se pueden detectar varias etapas. En 1976 publicó el ensayo La infancia recuperada, en cuyas páginas se defienden la necesidad de la ficción novelada y la pasión de contar por contraposición a la sofisticación de la narrativa comprometida en la experimentación lingüística y estructural. Savater retoma y propone con entusiasmo la narración fantástica, la historia de los contenidos éticos y heroicos a través del análisis de autores y personajes como Julio Verne, Sherlock Holmes, William Brown, Jack London, Lovecraft y, especialmente, R.L. Stevenson.

Una etapa posterior de su profundización a lo largo de los itinerarios narrativos se corresponde con Criaturas del aire (1979), en la que una serie de personajes de la historia o de la literatura, como Tarzán, la Bella Durmiente, Drácula, Julián el Apóstata, Bakunin o el mismo Savater, monologan sobre sus vidas, sobre el destino, la violencia, el amor o la muerte, y confirman, desmienten y narran situaciones de su existencia.

El salto definitivo hacia la novela propiamente dicha lo da con Caronte aguarda (1981), narración policíaca que mezcla una trama personal con una conspiración política, y que constituye una meditación sobre las formas del mal, el delito y la venganza. El diario de Job (1983) constituye una introspección más íntima y profunda, y El dialecto de la vida (1985) trata de la amistad entre un escritor maduro y un joven fotógrafo durante un triple viaje (geográfico, intelectual y amoroso), siguiendo las pistas escocesas de R. L. Stevenson. Entre sus obras teatrales cabe citar Juliano en Eleusis (1981) y Vente a Sinapia (1983), una meditación sobre la utopía, y Guerrero en casa (1992).

Ha recibido 26 puntos

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Amar es encontrar en la felicidad de otro tu propia felicidad (Leibniz)

38. Amar es encontrar en la felicidad de otro tu propia felicidad (Leibniz)

(Gottfried Wilhelm von Leibniz; Leipzig, actual Alemania, 1646 - Hannover, id., 1716) Filósofo y matemático alemán. Su padre, profesor de filosofía moral en la Universidad de Leipzig, falleció cuando Leibniz contaba seis años. Capaz de escribir poemas en latín a los ocho años, a los doce empezó... Ver mas
(Gottfried Wilhelm von Leibniz; Leipzig, actual Alemania, 1646 - Hannover, id., 1716) Filósofo y matemático alemán. Su padre, profesor de filosofía moral en la Universidad de Leipzig, falleció cuando Leibniz contaba seis años. Capaz de escribir poemas en latín a los ocho años, a los doce empezó a interesarse por la lógica aristotélica a través del estudio de la filosofía escolástica.

En 1661 ingresó en la universidad de su ciudad natal para estudiar leyes, y dos años después se trasladó a la Universidad de Jena, donde estudió matemáticas con E. Weigel. En 1666, la Universidad de Leipzig rechazó, a causa de su juventud, concederle el título de doctor, que Leibniz obtuvo sin embargo en Altdorf; tras rechazar el ofrecimiento que allí se le hizo de una cátedra, en 1667 entró al servicio del arzobispo elector de Maguncia como diplomático, y en los años siguientes desplegó una intensa actividad en los círculos cortesanos y eclesiásticos.


Leibniz

En 1672 fue enviado a París con la misión de disuadir a Luis XIV de su propósito de invadir Alemania; aunque fracasó en la embajada, Leibniz permaneció cinco años en París, donde desarrolló una fecunda labor intelectual. De esta época datan su invención de una máquina de calcular capaz de realizar las operaciones de multiplicación, división y extracción de raíces cuadradas, así como la elaboración de las bases del cálculo infinitesimal.

En 1676 fue nombrado bibliotecario del duque de Hannover, de quien más adelante sería consejero, además de historiador de la casa ducal. A la muerte de Sofía Carlota (1705), la esposa del duque, con quien Leibniz tuvo amistad, su papel como consejero de príncipes empezó a declinar. Dedicó sus últimos años a su tarea de historiador y a la redacción de sus obras filosóficas más importantes, que se publicaron póstumamente.

Representante por excelencia del racionalismo, Leibniz situó el criterio de verdad del conocimiento en su necesidad intríseca y no en su adecuación con la realidad; el modelo de esa necesidad lo proporcionan las verdades analíticas de las matemáticas. Junto a estas verdades de razón, existen las verdades de hecho, que son contingentes y no manifiestan por sí mismas su verdad.

El problema de encontrar un fundamento racional para estas últimas lo resolvió afirmando que su contingencia era consecuencia del carácter finito de la mente humana, incapaz de analizarlas por entero en las infinitas determinaciones de los conceptos que en ellas intervienen, ya que cualquier cosa concreta, al estar relacionada con todas las demás siquiera por ser diferente de ellas, posee un conjunto de propiedades infinito.



Frente a la física cartesiana de la extensión, Leibniz defendió una física de la energía, ya que ésta es la que hace posible el movimiento. Los elementos últimos que componen la realidad son las mónadas, puntos inextensos de naturaleza espiritual, con capacidad de percepción y actividad, que, aun siendo simples, poseen múltiples atributos; cada una de ellas recibe su principio activo y cognoscitivo de Dios, quien en el acto de la creación estableció una armonía entre todas las mónadas. Esta armonía preestablecida se manifiesta en la relación causal entre fenómenos, así como en la concordancia entre el pensamiento racional y las leyes que rigen la naturaleza.

Las contribuciones de Leibniz en el campo del cálculo infinitesimal, efectuadas con independencia de los trabajos de Newton, así como en el ámbito del análisis combinatorio, fueron de enorme valor. Introdujo la notación actualmente utilizada en el cálculo diferencial e integral. Los trabajos que inició en su juventud, la búsqueda de un lenguaje perfecto que reformara toda la ciencia y permitiese convertir la lógica en un cálculo, acabaron por desempeñar un papel decisivo en la fundación de la moderna lógica simbólica.



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Escucha el deseo como escuchas el viento entre los árboles (Jiddu Krishnamurti)

39. Escucha el deseo como escuchas el viento entre los árboles (Jiddu Krishnamurti)

Jiddu Krishnamurti (en télugu:జిడ్డు కృష్ణమూర్తి) o J. Krishnamurti (Madanapalle, Andhra Pradesh, India, 12 de mayo de 1895–Ojai, California, Estados Unidos, 17 de febrero de 1986), fue un conocido escritor y orador en materia filosófica y espiritual. Sus principales temas incluían la revolución... Ver mas
Jiddu Krishnamurti (en télugu:జిడ్డు కృష్ణమూర్తి) o J. Krishnamurti (Madanapalle, Andhra Pradesh, India, 12 de mayo de 1895–Ojai, California, Estados Unidos, 17 de febrero de 1986), fue un conocido escritor y orador en materia filosófica y espiritual. Sus principales temas incluían la revolución psicológica, el propósito de la meditación, las relaciones humanas, la naturaleza de la mente y cómo llevar a cabo un cambio positivo en la sociedad global.
Krishnamurti nació en la ciudad de Madanapalle, Andhra Pradesh, en la India colonial, y fue descubierto en 1909, cuando aún era un adolescente, por Charles Webster Leadbeater en las playas privadas del centro de la Sociedad Teosófica de Adyar en Madrás, India. Posteriormente fue adoptado y criado bajo la tutela de Annie Besant y C.W. Leadbeater dentro de la Sociedad Teosófica, quienes vieron en él a un posible Líder Espiritual. Sin embargo, rehusó ser el mesías de un nuevo credo, hasta que en 1929 disolvió la orden creada para ese fin.1 Alegaba no tener nacionalidad, ni pertenecer a ninguna religión, clase social, o pensamiento filosófico. Pasó el resto de su vida como conferenciante y profesor viajando por el mundo y enseñando sobre la mente humana, tanto a grandes como a pequeños grupos. Fue autor de varios libros, entre ellos La libertad primera y última libertad, La única revolución y Las notas de Krishnamurti. A la edad de 90 años dio una conferencia en la ONU acerca de la paz y la conciencia, y recibió la Medalla de la Paz de la ONU en 1984. Su última conferencia fue dada un mes antes de su muerte en 1986.
Paradójicamente, sus continuadores fundaron varias escuelas, en la India, Inglaterra y Estados Unidos; y tradujeron a varios idiomas muchos de sus discursos, publicándolos como libros filosóficos.
La biógrafa Mary Lutyens escribió un libro acerca de la juventud de Krishnamurti cuando vivía en la India, Inglaterra, y finalmente en Ojai, California titulada Krishnamurti: The Years of Awakening. Ella formaba parte de la Orden de la estrella, organización fundada para Krishnamurti cuando este aún era muy joven. Por ello, lo conoció desde su adolescencia hasta su muerte. Este libro posee muchos detalles acerca de su vida durante ese periodo, algunos de ellos rara vez fueron tratados por él. Lutyens escribió tres volúmenes adicionales de la biografía: The Years of Fulfillment (1983), The Open Door (1988), y Krishnamurti and the Rajagopals (1996). Adicionalmente, publica y abrevia los tres primeros volúmenes en el libro The Life and Death of Krishnamurti (1991). Otras biografías de Krishnamurti son: Krishnamurti, A Biography (1986), por Pupul Jayakar y Star In the East: Krishnamurti, The Invention of a Messiah (2002), por Roland Vernon.
Índice [ocultar]
1 Biografía
1.1 Nacimiento
1.2 Juventud
1.3 Influencia de Leadbeater
1.4 Separación del Padre
1.5 El proceso
1.6 "Crear un mundo nuevo"
2 Referencias
3 Bibliografía
4 Enlaces externos
Biografía[editar]
Nacimiento[editar]
Jiddu Krishnamurti vino de una familia telugú de línea brahmánica. Nació un 12 de mayo en un pequeño pueblo situado a 250 kilómetros al norte de Madrás. "Como octavo hijo, fue nombrado según la tradición ortodoxa hindú, en honor de Sri Krishna quien había sido un octavo hijo."2
Su padre, Jiddu Narianiah, graduado en la Universidad de Madrás y empleado del departamento de rédito inglés, alcanzó la posición de colector de renta y magistrado del distrito. Sus padres, estrictos vegetarianos, eran primos segundos. De los once hijos que tuvieron solo seis sobrevivieron a la infancia.
Juventud[editar]
En 1903, su familia se muda a Kadapa y Krishnamurti enferma de malaria, una enfermedad que le traería secuelas durante muchos años. En 1904, su hermana mayor muere, a la edad de 20 años. En sus memorias, él describe a su madre como "hasta cierto punto psíquica"; y cómo ella veía y conversaba con su hija muerta. Krishnamurti también manifiesta hablar con su hermana muerta en varias ocasiones. En diciembre de 1905, su madre, Jiddu Sanjeevamma, muere en Kadapa, cuando Krishnamurti tenía 10 años de edad. Krishnamurti dice: "Puedo decir que vi a mi madre después que ella muriera" (Lutyens, p 5)
"Narianiah, a pesar de ser un Brahamanico Ortodoxo, se hizo miembro de la Sociedad Teosófica en 1906 (La teosofía abraza todas las religiones):" (Lutyens, p 7). Todo esto sucede mientras Helena Blavatsky fue la líder del movimiento en la India. Narianiah se retira a finales de 1907 y escribe a Annie Besant, recomendándose como vigilante de 260 acres que la sociedad posee en el estado de Adyar. Él tenía cuatro hijos varones y Annie Besant pensó que podrían distraer sus labores. Continúa haciendo requerimientos hasta que fue aceptado como un asistente de la Secretaria de la Sección Esotérica. Su familia, incluido él mismo, sus cuatro hijos y un sobrino se mudaron el 23 de enero de 1909.3 Meses después, Krishnamurti fue descubierto por Charles Webster Leadbeater, quien creyó que era el vehículo esperado.
Influencia de Leadbeater[editar]
Este descubrimiento crea algunos problemas con Hubert van Hook (b 1896), hijo del Dr Weller van Hook, un cirujano de Chicago, y el Secretario General de la Sociedad Teosófica de los Estados Unidos. Hubert también fue elegido por Charles Webster Leadbeater y fue llevado a la India para entrenamiento especial. Cuando encontraron a Krishnamurti, Hubert fue apartado. (Lutyens, p 12)
Leadbeater tenía reputación de estar demasiado a menudo acompañado de adolescentes. Hecho que fue negado vehementemente por Annie Besant. El chisme terminó en escándalo en 1906 y Leadbeater debió dejar la Sociedad Teosófica. Posteriormente fue reincorporado por votación. (Lutyens, p 15)
Hubert y la Sra. Van Hook, su madre, también llegaron a Adyar y se instalaron ahí por algún tiempo.
Separación del Padre[editar]
Krishna, o Krishnaji, como era conocido, y su hermano Nitya fueron educados por la Sociedad Teosófica. Posteriormente fueron llevados a Inglaterra para completar su educación. Su padre, impulsado por el afecto que sentía hacia él, disputó la custodia de su hijo. Como resultado de este pleito, fue separado del cargo en la sociedad. Krishna y su hermano siguieron viajando por el mundo.
El proceso[editar]
En 1922 le deparaba un gran vuelco. Ese año viaja junto a su hermano Nitya a Estados Unidos, hasta una propiedad de la organización ubicada cerca de Santa Bárbara, California. Allí "Krishnamurti iba a sumergirse en el intenso despertar espiritual que cambió el curso de su vida".
Este despertar espiritual es presenciado y testimoniado por Nitya, quien describe que su hermano padecía fuertes dolores, se desmayaba, llamaba en lengua nativa a su madre, pedía que lo llevaran al bosque de la India y hablaba de la presencia de seres poderosos. Nitya afirma que era evidente un vaciado de la conciencia de Krishnamurti, junto a momentos en que sentía una gran presencia.
"El 17 de agosto sentí un dolor agudo en la base de la nuca y tuve que reducir mi meditación a quince minutos. El dolor, en vez de mejorar como había esperado, empeoró. El clímax fue alcanzado el día 19. Yo no podía pensar, no era capaz de hacer nada, y mis amigos me obligaron a permanecer en cama. Luego quedé casi inconsciente, aunque me daba cuenta muy bien de lo que sucedía a mi alrededor. Volvía en mí diariamente cerca del mediodía. Ese primer día, mientras estaba en tal estado y más consciente de las cosas que me rodeaban, tuve la primera y más extraordinaria experiencia. Había un hombre reparando la carretera; ese hombre era yo mismo, yo era el pico que él sostenía, la piedra misma que él estaba rompiendo era parte de mí, la tierna hoja de hierba era mi propio ser y el árbol junto al hombre era yo. Casi podía sentir y pensar como el hombre que reparaba la carretera, podía sentir el viento pasando a través del árbol, y la pequeña hormiga sobre la hojita de pasto. Los pájaros, el polvo, y el mismo ruido eran parte de mí. Justo en ese momento pasaba un auto a cierta distancia; yo era el conductor, la maquina y las llantas. Conforme el auto se alejaba, yo también me alejaba de mí mismo. Yo estaba en todas las cosas o, más bien, todas las cosas estaban en mí, las inanimadas como las animadas, las montañas, el gusano y toda cosa viviente", describirá Krishnamurti más tarde.
Hacia el fin de sus terribles dolores, sostiene haber tenido visiones del Buda, de Maitreya y de otros maestros de la jerarquía oculta, según aseguraba Nitya en una carta a Annie Besant.
"El proceso de Krishna ha dado ahora un definitivo paso adelante. La otra noche (...) todos sentimos un gran embate de poder en la casa, (...) Krishna vio al Señor y al Maestro; pienso que también vio la Estrella brillando afuera esa noche, porque todos nosotros experimentamos una intensa sensación de reverente temor (...). Después Krishnamurti me dijo que la corriente comenzó como de costumbre en la base de su espina dorsal y alcanzó la base posterior de su cuello, luego una parte pasó al lado izquierdo y la otra al lado derecho de la cabeza, y por fin se encontraron ambas en la frente; Cuando se encontraron, desde su frente surgió una llama. Ese es el desnudo resumen de lo que ocurrió; ninguno de nosotros sabe lo que ello significa, pero el poder era tan inmenso esa noche, que parece señalar una etapa definitiva. Presumo que debe significar la apertura del tercer ojo."
Como futuro instructor del mundo mantenía una agenda de viajes a diferentes países, particularmente vinculada con convenciones de la Sociedad Teosófica. En estas actividades, se hacia acompañar por su hermano. Sin embargo, el destino no quería darle paz; el 13 de noviembre de 1925, en medio de una tempestad, sobrevino la muerte de Nitya.
Krishnamurti quedó destrozado; sollozaba, gemía y lloraba a gritos por su hermano. Con su madre muerta, exiliado de su padre y demás hermanos a quienes no había vuelto a ver, su pequeño Nitya había sido su única familia y su querido compañero.
Pero no era sólo esa la fuente de su desesperación. También había puesto la vida de su hermano en manos de los grandes maestros espirituales Maitreya y el Buda, ante quienes consideraba tener acceso directo a través de practicas esotéricas junto a Mrs. Besant y Mr. Leadbeater. Más aún, ellos mismos, que también afirmaban tener acceso a esos planos del espíritu, habían asignado a Nitya a un papel de acompañante en el trayecto del futuro mesías.
Todo esto hace desmoronar como un castillo de naipes sus creencias de acceso a las predicciones de sucesos futuros, y sobre el propio destino mesiánico que le había asignado la Sociedad Teosófica. Su fe en los maestros y en la jerarquía oculta experimenta en ese momento una revolución total.

"Crear un mundo nuevo"[editar]
A continuación se muestra parte de un texto extraído de un diario de Krishnamurti titulado "El libro de la vida",[cita requerida] en el que se resume en gran medida el motivo que principalmente impulsó a Krishnamurti a difundir su mensaje por todo el mundo: el deseo de liberar al hombre y al mundo.
Si hemos de crear un mundo nuevo, una nueva civilización, un arte nuevo, no contaminado por la tradición, el miedo, las ambiciones, si hemos de originar juntos una nueva sociedad en la que no existan el «tú» y el «yo», sino lo nuestro, ¿no tiene que haber una mente que sea por completo anónima y que, por lo tanto, esté creativamente sola? Esto implica, ¿no es así?, que tiene que haber una rebelión contra el conformismo, contra la respetabilidad, porque el hombre respetable es el hombre mediocre, debido a que siempre desea algo; porque su felicidad depende de la influencia, o de lo que piensa su prójimo, su gurú, de lo que dice el Bhagavad Gita o los Upanishads o la Biblia o Cristo. Su mente jamás está sola. Ese hombre nunca camina solo, sino que siempre lo hace con un acompañante, el acompañante de sus ideas.
¿No es, acaso, importante descubrir, ver todo el significado de la interferencia, de la influencia, ver la afirmación del «yo», que es lo opuesto de lo anónimo? Viendo todo eso, surge inevitablemente la pregunta: ¿Es posible originar de inmediato ese estado de la mente libre de influencias, el cual no puede ser afectado por su propia experiencia ni por la experiencia de otros, ese estado de la mente incorruptible, sola? Únicamente entonces es posible dar origen a un mundo diferente, a una cultura y una sociedad diferentes donde puede existir la felicidad.
El libro de la vida de Khrishnamurti.

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El único acto sexual innatural es el que no se puede realizar (Alfred Kinsey)

40. El único acto sexual innatural es el que no se puede realizar (Alfred Kinsey)

Alfred Charles Kinsey (23 de junio de 1894; Hoboken, Nueva Jersey - 23 de agosto de 1956, Bloomington) fue uno de los pioneros de la investigación sexual humana en Estados Unidos. Si bien estudió entomología en la universidad, su contribución más importante -debido a la cual ganó renombre- fue... Ver mas
Alfred Charles Kinsey (23 de junio de 1894; Hoboken, Nueva Jersey - 23 de agosto de 1956, Bloomington) fue uno de los pioneros de la investigación sexual humana en Estados Unidos. Si bien estudió entomología en la universidad, su contribución más importante -debido a la cual ganó renombre- fue su estudio sobre el comportamiento sexual de hombres y mujeres.
Índice [ocultar]
1 Biografía
2 Obra
3 Algunas publicaciones
4 Kinsey en la ficción
5 Véase también
6 Referencias
7 Enlaces externos
Biografía[editar]
https://www.youtube.com/watch?v=Jp4Gfl5vroE https://www.youtube.com/watch?v=JaotEKtrmr0
Kinsey era catolico1 2 Estudió en la Universidad de Bowdoin (Brunswick, Maine) entre 1914 y 1916 y se graduó como magna cum laude con un B.S. en biología.3 Recibió su Sc.D. en tal ciencia por la Universidad Harvard (septiembre de 1919) y ejerció de profesor auxiliar de zoología en la Universidad de Indiana (agosto de 1920). Además, estableció una reputación académica por sus pruebas biológicas y su investigación en taxonomía y evolución.4
En 1937, el American Men of Science lo nombró como uno de sus precursores. Un año más tarde, asumió el control de la coordinación del nuevo curso matrimonial en la Universidad de Indiana, para luego comenzar a recolectar historias para el archivo del comportamiento sexual.
En 1938 inició su andadura el Instituto Kinsey,5 cuando la Asociación Estudiantil de Mujeres solicitó a la Universidad de Indiana una carrera para estudiantes casados o que tuvieran intención de casarse. El doctor Alfred C. Kinsey fue el encargado de coordinar esta carrera, en la que descubrió que existían pocos datos científicos sobre el comportamiento sexual humano, por lo que comenzó su propia recolección de datos. Con el tiempo, él y sus socios de investigación obtuvieron más de 18 000 historias sexuales basadas en entrevistas cara a cara.
En 1941, el trabajo pionero de Kinsey había ganado el respaldo financiero del Consejo Nacional de Investigación, financiado en ese momento por la Fundación Rockefeller. En 1947, con el objeto de garantizar la confidencialidad absoluta de las personas entrevistadas y para proporcionar una ubicación segura ante la creciente colección de datos y otros materiales que Kinsey había recogido sobre la sexualidad humana, el instituto se estableció como una organización sin ánimo de lucro afiliada a la Universidad de Indiana.
Murió en 1956 en la edad de 62 años a causa de una neumonía.6
Obra[editar]
Artículo principal: Informe Kinsey
Kinsey recopiló en su obra El comportamiento sexual en el hombre, publicada en 1948, miles de entrevistas personales que, aunque adolecen de algunos problemas legales, metodológicos y técnicos importantes, sus resultados han coincidido en gran medida con los posteriores estudios sobre la conducta sexual masculina realizados en otros países y en otros momentos diferentes.
Sobre la base de más de 5.300 entrevistas personales con hombres de etnia caucásica, Kinsey llegó a una serie de conclusiones acerca de la homosexualidad:
El 37% de los hombres entrevistados experimentaron alguna vez un orgasmo homosexual a partir de la adolescencia.
El 13% de los varones sintieron deseos homosexuales, sin que se produjera por ello contacto físico alguno.
El 25% de ellos tuvieron experiencias homosexuales no incidentales entre las edades de 16 a 55 años.
El 18% mantuvieron igual número de relaciones heterosexuales que homosexuales durante un período mínimo de 3 años, entre las edades de 16 a 55 años.
El 10% tuvo una conducta estrictamente homosexual durante un período de 3 años como mínimo y entre las edades ya reseñadas.
Sólo un 4% manifestaba una conducta estrictamente homosexual durante toda su vida y ya manifiesta durante la adolescencia.
La homosexualidad existía a todos los niveles sociales y ocupacionales.
De su trabajo de 1953 sobre el Comportamiento sexual en la mujer, Kinsey realizó 5.490 entrevistas a mujeres de raza blanca de las cuales el autor deduce que:
Un 13% de mujeres habían experimentado algún orgasmo homosexual a partir de la adolescencia.
Sólo un 3% de las mujeres habían sido predominantemente homosexuales durante un período de 3 años como mínimo.
Las mujeres, en contraste con los hombres, no solían ser promiscuas y tenían sus relaciones homosexuales sólo con 1 o 2 compañeras en el 71% de los casos.
Estos resultados, llevaron a Kinsey a confeccionar la Escala de Kinsey sobre la heterosexualidad-homosexualidad, donde el grado 0 manifestaba una heterosexualidad completa sin ambages y el 6 una homosexualidad exclusiva y dominante. Kinsey afirma que la mayoría de las personas se encontraban dentro del número 1 o 2 en su escala.
Las conclusiones que extrajo Kinsey difería radicalmente de la apreciación de la homosexualidad como fenómeno minoritario: la mitad de los varones de la muestra estudiada habían tenido, según el autor, al menos una experiencia homosexual (a nivel físico o de fantasía), aunque era muy frecuente que hubieran tenido más de una, o incluso una vida homosexual exclusiva (4%). Por tanto, este tipo de sexualidad no era excepcional, lo que venía a indicar que la homosexualidad en sí no era un índice de patología mental, como sostendrían posteriormente Churchill en 1967, Silverstein en 1972 o Martin y Lyon también el mismo año, quienes argumentan en sus estudios que la mayoría de homosexuales masculinos y femeninos se identifican con su propio sexo, al contrario de lo que a menudo se considera en cuanto al afeminamiento del varón o la masculinización de la mujer.
Algunas publicaciones[editar]
«New Species and Synonymy of American Cynipidae». Bulletin of the American Museum of Natural History 42: 293-317. 1920. Consultado el 22 de octubre de 2010.
«Life Histories of American Cynipidae». Bulletin of the American Museum of Natural History 42: 319-357. 1920. Consultado el 22 de octubre de 2010.
«Phylogeny of Cynipid Genera and Biological Characteristics». Bulletin of the American Museum of Natural History 42: 357a-c, 358-402. 1920. Consultado el 22 de octubre de 2010.
An Introduction to Biology. Philadelphia: J.B. Lippincott Company. 1926 Essay on Kinsey's textbook
«The Gall Wasp Genus Cynips: A Study in the Origin of Species». Indiana University Studies. 84-86: 1-517. 1929 Fuente citada
New Introduction to Biology. Philadelphia: J.B. Lippincott Co. 1933, revised 1938.
The Origin of Higher Categories in Cynips. Indiana University Publications. Science Series 4. Entomological Series 10. 1936. pp. 1-334 (fuente citada por Kinsey 1929)
Merritt Lyndon Fernald; Alfred Charles Kinsey (1996 reprint. First published 1943). Edible Wild Plants of Eastern North America. Mineola, New York: Dover Publications (reprint of Harper 1958 edition. ISBN 0-486-29104-9. Consultado el 22 de octubre de 2010 First published 1943 b7 Idlewild Press, Cornwall-on-Hudson, N.Y.
El informe Kinsey:
Comportamiento sexual en el Hombre. 1948, reimpreso 1998
Comportamiento sexual en la Mujer. 1953, reimpreso 1998
Kinsey en la ficción[editar]
Existe un musical sobre su vida llamado Dr. Sexxx, estrenado en Chicago en 2003 (ganador de siete premios Jeff ("Jeff Awards").
En 2004 se realizó una película sobre su vida y obra, intitulada Kinsey. El papel principal fue interpretado por el actor Liam Neeson; Laura Linney (merecedora de una nominación al Premio Óscar por esta actuación)interpretó a Clara Bracken McMillen, su esposa.
The Inner Circle (El círculo íntimo), novela escrita por T. C. Boyle en 2004, se basa en los primeros años del doctor Kinsey en Indiana.
En 2005, PBS produjo el documental Kinsey en colaboración con el Instituto Kinsey, que autorizó el acceso a muchos de sus archivos.

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Piense usted que siempre es más noble engañarse alguna vez que desconfiar siempre (Jacinto Benavente)

41. Piense usted que siempre es más noble engañarse alguna vez que desconfiar siempre (Jacinto Benavente)

(Jacinto Benavente Martínez; Madrid, 1866 - 1954) Dramaturgo español cuyos comienzos en El nido ajeno (1894) permitieron vislumbrar una profunda renovación del teatro en castellano. No obstante, la situación de la escena española le aconsejó inclinarse por obras de gran éxito en lugar de... Ver mas
(Jacinto Benavente Martínez; Madrid, 1866 - 1954) Dramaturgo español cuyos comienzos en El nido ajeno (1894) permitieron vislumbrar una profunda renovación del teatro en castellano. No obstante, la situación de la escena española le aconsejó inclinarse por obras de gran éxito en lugar de comprometerse con una producción exigente, pero minoritaria e incomprendida.

El valor de su extenso trabajo radica en la introducción de referentes europeos y modernos en el teatro español. Benavente, quien conocía muy bien la producción escénica que se desarrollaba más allá de los Pirineos, entre autores tales como G. DAnnunzio, O. Wilde, M. Maeterlinck, H. Ibsen y B. Shaw, supo incorporar con acierto influencias que resaltaron notablemente muchas de las cualidades de su teatro, tales como la variedad y perfección de los recursos que introdujo en la escena, una gracia inteligente que recorre la sátira social que despliega, y unos diálogos vivos, chispeantes, muy dinámicos.


Jacinto Benavente

Sin embargo, la preeminencia de los aspectos escénicos sobre lo dramático puro, así como un espíritu burlón y frívolo, le restan profundidad y alcance a muchas de sus piezas, convirtiéndolas en brillantes fuegos artificiales. Esa tendencia se puso de manifiesto en su segunda obra, Gente conocida (1896), así como en las que le sucedieron: La comida de las fieras (1898) y La noche del sábado (1903). En ellas puede comprobarse cómo el autor amortigua de forma significativa el tono de su crítica, centrada en las clases aristocráticas y acomodadas de la sociedad, para sustituirla por una reprobación simpática, amable, casi paternal, que no por casualidad obtuvo los favores del público.

Culminación de esta corriente de su trabajo sería la que está considerada su obra más representativa y lograda: Los intereses creados (1907). En ella presenta una afilada sátira del mundo de los negocios; particularmente atractiva, desde un punto de vista técnico, por la sabia combinación de elementos procedentes de la commedia dellarte con otros que brotan del teatro clásico español. Esta pieza continuó en otra, menos conseguida, y que a juicio de muchos críticos fracasó: La ciudad alegre y confiada (1916). El punto de vista que adopta Benavente en esta franja de su producción es el de un escéptico que desconfía profundamente de la naturaleza humana y de la sociedad en la que aquélla se manifiesta con frívola hipocresía cuando no simple crueldad.

Otra vertiente cultivada por el autor fue la del drama rural, en obras que, como Señora Ama (1908) o La malquerida (1913), contrastan frontalmente con el grueso de su producción. Esta faceta de su trabajo proyecta tal intensidad trágica que sus trazos sombríos parecen hablar de otro hombre, rastro de un primer Benavente que, tal vez, pretendía un teatro más en consonancia con los valores de la Generación del 98. Son dramas de grandes pasiones que se desarrollan en un medio aldeano asfixiante y brutal, primario, y en los que palpita un clima de carácter naturalista.



Pero Benavente, cuya obra mantiene evidentes puntos de contacto con el modernismo y con la Generación del 98, no pertenece a ninguno de los dos movimientos. No posee la gravedad de M. de Unamuno, P. Baroja, Azorín o R. de Maeztu; ni tampoco las cualidades necesarias para acercarse al exquisito mundo poético de los discípulos de R. Darío. Le sobró ironía; le faltó quietud y aliento poéticos. Fue un eminente continuador de la mejor comedia del siglo XIX, de la cual elimina todo vestigio romántico para enriquecerla con su espíritu culto e inteligente, y sus formidables recursos técnicos.

En la última etapa de su vida literaria, dominada en algunos aspectos por su familiaridad con el modernismo, escribió algunas obras de teatro infantil, cuyo tono poético y fina ironía cristalizan en piezas tan encantadoras como El príncipe que todo lo aprendió en los libros o La novia de nieve (1934). Otro título importante de su producción durante este período es Pepa Doncel (1928). En 1922 obtuvo el premio Nobel de Literatura. Tal concesión ha estado siempre rodeada de polémica, pues para algunos críticos, la de Benavente no deja de ser una obra menor comparada con la que dejó el modernismo o la Generación del 98.



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Solo los tontos tienen muchas amistades. El mayor número de amigos marca el grado máximo en el termómetro de la estupidez (Pío Baroja)

42. Solo los tontos tienen muchas amistades. El mayor número de amigos marca el grado máximo en el termómetro de la estupidez (Pío Baroja)

(San Sebastián, 1872 - Madrid, 1956) Novelista español. Por su padre, como por su madre, perteneció a familias distinguidas, muy conocidas en San Sebastián; entre los ascendientes de la madre, existía una rama italiana, los Nessi. Este poco de sangre italiana que llevaba en las venas no dejó... Ver mas
(San Sebastián, 1872 - Madrid, 1956) Novelista español. Por su padre, como por su madre, perteneció a familias distinguidas, muy conocidas en San Sebastián; entre los ascendientes de la madre, existía una rama italiana, los Nessi.

Este poco de sangre italiana que llevaba en las venas no dejó nunca de halagar a nuestro autor, aunque su orgullo se cifró siempre en su ascendencia vasca. Eran tres hermanos: Darío, que murió, joven aún, en Valencia; Ricardo, que fue pintor y escritor y gozó también de alguna fama, y Pío, el novelista. Era éste el menor de los hermanos. Ya muy separada de ellos, nació Carmen, que había de ser la gran compañera del novelista.


Pío Baroja

El padre de Baroja, don Serafín, era ingeniero de minas, profesión que, unida a su temperamento inquieto y errabundo, llevó a la familia a continuos cambios de residencia. Ello no dejó de ser una suerte para el futuro novelista, que, de este modo, pudo conocer desde niño diversas partes de España, y sobre todo, Madrid, su amor más grande después de Vasconia, donde había de florecer su vocación y conseguir por último la fama.

Baroja permaneció poco tiempo en su ciudad natal; tenía siete años cuando sus padres se trasladaron a Madrid donde don Serafín había obtenido una plaza en el Instituto Geográfico y Estadístico; de Madrid pasaron a Pamplona, siempre por exigencias del cargo del padre y de sus deseos de mudanza. Desde Pamplona volvió la familia a Madrid; esta vez a don Serafín no le impulsaría ya solamente la inquietud, los deseos de cambio: sin duda entró también en su decisión la necesidad de educar a los hijos.

Cuando abandonó Pamplona tenía Baroja catorce años cumplidos; había asistido con sus hermanos a las clases del Instituto, y sobre todo reñido y correteado por las murallas; no sabemos si había ya emborronado alguna cuartilla, pero sí que había leído a Julio Veme, a Mayne Reid, el Robinsón, y había soñado ya con aventuras maravillosas, Junto al Arga, o subido a un árbol de la Taconera.

Había estudiado Baroja en San Sebastián las primeras letras, continuándolas en Madrid; antes, en Pamplona había frecuentado la escuela, como hemos dicho, y había empezado a asistir a las clases del Instituto; prosiguió en Madrid los estudios, y lo hizo finalmente en Valencia, donde terminó la carrera de Medicina, doctorándose posteriormente en la capital de España. Fue, por lo general, un pésimo estudiante; estuvo siempre mucho más interesado en las novelas que en los libros de texto; su carácter arisco y rebelde le perjudicó también en gran manera, pues acabó riñendo con algunos de sus profesores y no despertó simpatías en ninguno.

Aparte de esto, pasó toda su juventud entre dudas; nunca supo bien qué carrera le gustaba estudiar; en verdad, no le interesaba ninguna. Sólo las letras le atraían, pero tampoco en las letras veía clara su vocación. Antes de ir a Valencia había empezado algunos cuentos, artículos, tal vez una novela, pero lo rompió todo o lo dejó olvidado. Sus fracasos de estudiante, como es fácil suponer, se debieron más a falta de interés que de talento. Pocos escritores ha habido de vocación más segura y que se moviese más inseguro, con más dudas sobre su vocación, y aún mucho después, escrita ya buena parte de su obra, se preguntaba si sería verdaderamente escritor.

Al terminar sus estudios, Baroja se trasladó a Cestona, en el país vasco, donde había conseguido una plaza de médico. No tardó en advertir que aquello no era lo suyo; al poco tiempo estaba asqueado del oficio; había reñido con el médico viejo, con quien compartía el cuidado de la salud de aquellos pueblos, como había reñido antes con sus profesores; se había enemistado con el alcalde y, naturalmente, con el párroco y con el sector católico del pueblo, que le acusaban de trabajar los domingos en su jardín.

Se fue de allí asqueado del pueblo, del médico y hasta de los enfermos, cuando menos de algunos de éstos, y se trasladó a San Sebastián, donde estaba en aquel momento la familia. Permaneció algún tiempo en San Sebastián, y de allí salió para Madrid. En la capital estaba su hermano Ricardo, que, también sin empleo, se ocupaba en un negocio de pan de una tía de ellos que había quedado viuda. Ricardo le había escrito a su hermano que estaba harto del negocio y que iba a dejarlo. Baroja vio el cielo abierto ante él, y sin vacilar un instante escribió a su hermano que iba a Madrid, con la intención de ocuparse de aquel negocio.

De este modo, se vio convertido en dueño de un comercio de pan, sobre lo cual se le gastaron después tantas bromas y le irritaron de tantas maneras, sin contar los disgustos que se derivarían para él de la marcha del negocio. En Madrid, no obstante, había algo para él que estaba por encima de todo: de la vulgaridad del oficio y de las burlas que se le pudiesen gastar; allí podría, en efecto, reanudar los contactos con sus antiguos amigos, frecuentar los medios literarios, ponerse, en realidad, en contacto con su vida, volver de un modo o de otro a aquello que cada vez con mayor certeza sentía que era su vocación.

A poco de llegar a Madrid, instalado ya en el negocio, empezó sus colaboraciones en periódicos y revistas; en 1900 publicaba su primera obra Vidas sombrías, colección de cuentos, que empezó a darlo a conocer. Eran, en su mayoría, cuentos escritos en Cestona sobre temas de aquella región y de sus experiencias de médico; se trataba de vidas humildes, y reflejaban toda la tristeza de aquel medio, y la tristeza, sobre todo, que reinaba entonces en su alma -mezclada con ráfagas de cólera-.

Puede decirse que en su primera obra estaba ya en germen toda su obra futura. Vidas sombrías constituyó un éxito, un éxito del que el propio autor se sintió sin duda asombrado; de su libro se ocuparon con elogio Azorín, Galdós y sobre todo Unamuno, que se entusiasmó con él, especialmente de uno de los cuentos, "Mary-Belche", y quiso conocer a su autor.

A partir de entonces Baroja fue dedicándose más y más a las letras, y apartándose cada vez más del negocio, hasta dejarlo del todo y consagrarse exclusivamente a su vocación. En algún momento Baroja llevó a cabo alguna incursión en el campo de la política, arrastrado más que por su convicción, por el ambiente de la época y por el ejemplo de algunos de sus compañeros, como por ejemplo, Azorín. Efectivamente, Baroja se presentó para concejal en Madrid, y más adelante para diputado por Fraga.

Estas tentativas, como era natural, constituyeron dos rotundos fracasos; tampoco él lo había tomado demasiado a pecho. Se retiró cada vez sin gran disgusto; nos divirtió después contándonos las peripecias, y volvió al camino de las letras del que nunca habría ya de apartarse.



Fue Baroja un gran viajero; los libros y los viajes fueron sus grandes aficiones, puede casi decirse que sus únicas aficiones. Sus viajes por España los hizo casi siempre acompañado; fue unas veces con sus hermanos, Carmen y Ricardo, otras con amigos; hizo uno con Maeztu y otro con Azorín, en sus comienzos, y más adelante, con Ortega y Gasset, que le llevó en algunas ocasiones en su automóvil.

Baroja llegó a ser uno de los escritores que conoció mejor la España de su tiempo, cosa que se puede comprobar en sus novelas. La ciudad más visitada -también la más querida de las ciudades extranjeras- fue París. En ella pasó un largo tiempo en sus últimos años, cuando huyó de España durante la guerra civil. También estuvo en Londres y más adelante en Italia; viajó por Suiza, Alemania, Bélgica, Noruega, Holanda y Jutlandia, escenario de su trilogía Agonías de nuestro tiempo, con la magnífica El torbellino del mundo, con que encabeza la trilogía.

Fuera de esto, su residencia habitual fue Madrid, y más adelante Vera del Bidasoa, donde adquirió la casa de Itzea, y donde pasó los veranos con su familia. En este tiempo su destino estaba ya fijado, y con él su norma de vida; Baroja consagraba su tiempo a escribir y a viajar. Sus producciones iban apareciendo con gran regularidad y su fama creciendo hasta situarle en pocos años entre las primeras figuras de la nación. Esta actividad no cesó apenas durante su vida, de manera que es el escritor de su tiempo que cuenta con una obra más copiosa; también más diversa y más rica.

Entre sus mejores obras merecen citarse Vidas sombrías, publicada en 1900; Inventos y mixtificación de Silvestre Paradox, de 1901, en la cual evoca sus días de estudiante en Pamplona, con el ambiente de la ciudad; Camino de perfección (1902), confesión íntima y muy personal, en que podemos verle en las dudas y vacilaciones de su juventud, y que causó vivísima impresión. Muy bella, y bastante lograda, aunque de otro tono, es El mayorazgo de Labraz (1903), escrita también con recuerdos de Cestona, en que relata admirablemente la vida en un pueblo de España, con influencias tal vez de la vieja tragedia.

Importante es también en la producción barojiana la trilogía que siguió a estas novelas, que apareció bajo el subtitulo "La lucha por la vida", formada por La busca, Mala hierba y Aurora roja; aparecidas primero en folletín, y publicadas en volúmenes sueltos en 1904, ofrecen en mucha parte, en su desarrollo, las características de aquel género; en ellas el autor recoge admirablemente el ambiente de los barrios bajos del Madrid de su tiempo, en las primeras luchas sociales; merecen también citarse Zalacaín el Aventurero y Las inquietudes de Shanti Andía, novela la primera situada en la tierra vasca y en la época de las guerras carlistas, y la segunda, dedicada a la vida del mar con recuerdos de antepasados del escritor, de aventuras, de piraterías, y sobre todo con evocaciones de su infancia en San Sebastián, parte que constituye tal vez lo mejor del libro.

Estas dos novelas eran aquellas por las cuales mostró Baroja una cierta preferencia, especialmente por Zalacaín y en ella por la figura del héroe. No obstante, la obra más importante del novelista es sin duda Las memorias de un hombre de acción, novela cíclica, que escribió a lo largo casi de su vida y que terminó ya en la vejez. Consta esta obra de veintidós volúmenes y el héroe central es un antepasado suyo, G. de Aviraneta, que tuvo alguna importancia en los hechos políticos de su tiempo; en tomo a la existencia de su héroe, el autor reconstruye toda una época agitada y terrible de España; se incluyen en ella las guerras de la Independencia y carlistas, con tumultos y sublevaciones, en los días de Fernando VII e Isabel II.

Es una amplia evocación que tiene de novela, de historia y de folletín, pero siempre dentro de un gran rigor histórico, y todo fundido y recreado por la imaginación del escritor. Destacan en esta serie El escuadrón de Brigante, Los recursos de la astucia, El sabor de la venganza, Las figuras de cera, La nave de los locos y La senda dolorosa, dedicada ésta, en su mayor parte, al trágico fin del conde de España.

Aparte de estas obras, Baroja escribió algunos ensayos; sus libros de recuerdos, Juventud, egolatría (1917); Las horas solitarias y La caverna del humorismo (1918); eran éstas las obras preferidas por Ortega y Gasset, que aconsejaba al escritor que persistiera en aquel género; ya en sus últimos años Baroja dio a la prensa sus Memorias. Estas Memorias constituyen un monumento de la época, una evocación de su vida, y de la vida de su tiempo, con las figuras más importantes con las que trató, tanto en las letras como en las artes.

Sus Memorias constituyen asimismo un documento inapreciable para el conocimiento del autor, acaso su libro más interesante, el de lectura más agradable, y con el cual coronaba su obra y, puede decirse, su existencia. En este tiempo vivía en Madrid con su familia, con la que continuó viviendo hasta su muerte; su producción alcanzaba ya una cifra muy importante, y aunque no gozaba quizá de la fama que merecía, su nombre figuraba entre los tres o cuatro más destacados de la nación. En 1935 fue admitido como miembro de la Academia de la Lengua. Fue quizá, y sin quizá, el único honor oficial que se le dispensó.

En sus novelas, el autor se sitúa de lleno en la escuela realista; sigue en ellas las huellas de los grandes maestros europeos, que brillaban aún más en su tiempo, de Balzac, Stendhal, de Tolstoi y Dickens, que fueron sus autores predilectos, y los pocos que admiró sin reservas al lado de Dostoievski; se notan también en él influencias de los folletinistas franceses, cuya lectura le apasionó en su juventud, con las de la picaresca española, Quevedo, Mateo Alemán y El Lazarillo, no menos evidentes.

En las ideas dominaba al principio Nietzsche, pero poco a poco este entusiasmo fue cediendo, quedando en un escepticismo, muy cerca de Montaigne y, sobre todo, de Voltaire, al que leyó y admiró, pero que era también muy suyo. El fondo de sus libros es, por esto, pesimista; no obstante, en la forma, en sus descripciones de paisajes, de escenas, se muestra como un enamorado de la vida, un entusiasta, con una nota continua de alegría y, podríamos decir, da optimismo, que contrasta con el fondo amargo y sombrío de toda su obra.

Descuella Baroja en la evocación de ambientes, en las descripciones de pueblos y paisajes, y sobré todo, en la pintura de tipos; a veces tiene en sus descripciones algo de pintor, y nos recuerda en algunas ocasiones a Goya, especialmente en sus novelas de la guerra civil. No estuvo adherido a ninguna escuela, ni formó parte, en cuanto a influencias, de ningún grupo; fue, en este aspecto, el más rebelde de los escritores y el más independiente en todos los sentidos.

El mundo predilecto de sus creaciones fue el de las gentes humildes, los desventurados; pero al lado de ellos, sintió una viva predilección por toda suerte de seres fantásticos, locos, de gente rara y absurda; a todos se acercó con su ironía, con sus sarcasmos a veces, con su humor amargo, pero también con una gran piedad, con un deseo de redención y de justicia, que le emparenta con los grandes novelistas de Europa, sobre todo con Dickens, que fue al que más admiró.

Baroja ha sido, sobre todo por sus ideas y por su manera de exponerlas, el literato más discutido, el más atacado de los escritores de su tiempo. Tal vez por el desorden habitual en sus novelas, y más aún por el tono ofensivo que adoptó para tantas cosas, por su sinceridad brutal, no alcanzó nunca la fama que merecía, la fama que alcanzaron muchos otros con menos méritos que él. El tiempo, en su labor justiciera, le ha ido situando en su lugar y hoy está considerado, dentro y fuera de su patria, como el primer novelista de la España de su tiempo, al lado de Galdós, y para algunos por encima de éste.



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La risa es el sol que ahuyentar el  invierno del rostro humano (Víctor Hugo)

43. La risa es el sol que ahuyentar el invierno del rostro humano (Víctor Hugo)

(Besançon, Francia, 1802 - París, 1885) Escritor francés. La infancia de Victor Hugo transcurrió en Besançon, salvo dos años (1811-1812) en que residió con su familia en Madrid, donde su padre había sido nombrado comandante general. De temprana vocación literaria, ya en 1816 escribió en un... Ver mas
(Besançon, Francia, 1802 - París, 1885) Escritor francés. La infancia de Victor Hugo transcurrió en Besançon, salvo dos años (1811-1812) en que residió con su familia en Madrid, donde su padre había sido nombrado comandante general. De temprana vocación literaria, ya en 1816 escribió en un cuaderno escolar: «Quiero ser Chateaubriand o nada».

En 1819 destacó en los Juegos Florales de Toulouse y fundó el Conservateur littéraire, junto con sus hermanos Abel y Eugène, pero su verdadera introducción en el mundo literario se produjo en 1822, con su primera obra poética: Odas y poesías diversas. En el prefacio de su drama Cromwell (1827) proclamó el principio de la «libertad en el arte», y definió su tiempo a partir del conflicto entre la tendencia espiritual y el apresamiento en lo carnal del hombre.


Victor Hugo en 1827

Pronto considerado como el jefe de filas del Romanticismo, el virtuosismo de Victor Hugo se puso de manifiesto en Las Orientales (1829), que satisfizo el gusto de sus contemporáneos por el exotismo oriental. La censura de Marion Delorme retrasó su aparición en la escena teatral hasta el estreno de Hernani (1830), obra maestra que triunfó en la Comédie Française.

En 1830 inició una fase de singular fecundidad literaria, en la cual destacaron, además de distintos libros de poesía, su primera gran novela, Nuestra Señora de París, y el drama Ruy Blas. En 1841 ingresó en la Academia Francesa pero, desanimado por el rotundo fracaso de Los burgraves, abandonó el teatro en 1843. La muerte de su hija Léopoldine, acaecida mientras él estaba de viaje, sumada al desengaño por la traición de su esposa con su amigo Sainte-Beuve, lo sumieron en una honda crisis.

Entregado a una actividad política cada vez más intensa, Victor Hugo fue nombrado par de Francia en 1845. Pese a presentarse a las elecciones de 1848 en apoyo de la candidatura de Luis Napoleón Bonaparte, sus discursos sobre la miseria, los asuntos de Roma y la ley Falloux anticiparon su ruptura con el Partido Conservador. El 17 de julio de 1851 denunció las ambiciones dictatoriales de Luis Napoleón y, tras el golpe de Estado, huyó a Bélgica. Si bien es cierto que no publicó ninguna obra entre 1843 y 1851, concibió su novela Los miserables y compuso numerosos poemas que aparecieron posteriormente.

En 1852 se instaló, con su familia, en Jersey (Reino Unido), de donde pasó en 1856 a Guernesey. Allí permaneció, en su propiedad de Hauteville-House, hasta 1870. Republicano convencido, denunció sin tregua los vicios del régimen conservador de su país y en 1859 rechazó la amnistía que le ofrecía Napoleón III.



De este exilio de veinte años nacieron Los castigos, brillante sarta de poesías satíricas, la trilogía de El fin de Satán, Dios y La leyenda de los siglos, ejemplo de poesía filosófica, en la que traza el camino de la humanidad hacia la verdad y el bien desde la época bíblica hasta su tiempo, y su novela Los miserables, denuncia de la situación de las clases más humildes.

De vuelta a París, tras la caída de Napoleón III (1870), Victor Hugo fue aclamado públicamente y elegido diputado. Fue derrotado en los comicios siguientes, pero en 1876 obtuvo el escaño de senador de París, posición desde la que defendió la amnistía de los partidarios de la Comuna. Sin embargo, desengañado por la política, regresó a Hauteville-House (1872-1873).

El ritmo de su producción disminuía, pero su prestigio se acrecentaba sin cesar: un banquete conmemoró el quincuagésimo aniversario de Hernani; en 1881, su cumpleaños fue celebrado oficialmente y los senadores, en la tribuna, se levantaron sin excepción en su honor. A su muerte, el gobierno francés decretó un día de luto nacional y sus restos fueron trasladados al Panteón. Considerado como uno de los mayores poetas franceses, su influencia posterior sobre Baudelaire, Rimbaud e incluso Mallarmé y los surrealistas es innegable.



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En una bandada de blancas palomas, un cuervo negro añade más belleza incluso que el candor de un  cisne (Giovanni Boccaccio)

44. En una bandada de blancas palomas, un cuervo negro añade más belleza incluso que el candor de un cisne (Giovanni Boccaccio)

(?, 1313-Certaldo, actual Italia, 1375) Escritor italiano. Hijo natural del mercader y banquero florentino Boccaccio da Chellino, agente de la poderosa compañía financiera de los Bardi, no conoció la identidad de su madre. Las leyendas que el propio Boccaccio se encargó de difundir acerca de su... Ver mas
(?, 1313-Certaldo, actual Italia, 1375) Escritor italiano. Hijo natural del mercader y banquero florentino Boccaccio da Chellino, agente de la poderosa compañía financiera de los Bardi, no conoció la identidad de su madre. Las leyendas que el propio Boccaccio se encargó de difundir acerca de su vida no permiten determinar si nació en París, Certaldo o Florencia. Lo cierto es que creció en esta última ciudad, en el barrio de San Pietro Maggiore, y fue educado por Giovanni Mazzuoli da Strada, quien le inculcó la pasión por Dante que lo dominaría toda su vida.


Boccaccio

Tras demostrar escasas aptitudes para las finanzas y el comercio, fue enviado por su padre a Nápoles, donde adquirió una sólida formación literaria gracias a las enseñanzas de los más ilustres eruditos de la corte napolitana: Paolo da Perugia y Andalo Delnevo. Lo que más le impresionó del ambiente napolitano fueron el refinamiento y la voluptuosidad que reinaban en la corte de los Anjou, en la cual convergían las culturas italiana, bizantina y árabe.

En ese contexto de intrigas y ambiciones cortesanas, amores prohibidos y sensualidad se sitúa su obra maestra, El decamerón, centrada en la figura cambiante y fascinadora de Fiammetta, hija ilegítima de Roberto de Anjou, y en sus propias aventuras juveniles, debidamente enriquecidas mediante brillantes ornamentos literarios e invenciones de todo tipo. El personaje de Fiammetta, a quien el autor pretendió haber amado, recorre obsesivamente toda su literatura anterior.

En Nápoles escribió tres obras relevantes: Filocolo (h. 1336), adaptación de la historia medieval de Floris y Blancaflor; Filostrato (1338), poema adscrito al ciclo de la guerra de Troya; y el poema épico La Teseida (1339-1340). La quiebra del banco de los Bardi le obligó a volver a Florencia (1340), donde sufrió graves penurias económicas y problemas domésticos. Su situación no lo apartó de su quehacer literario, que, por el contrario, al parecer salió reforzado de esa experiencia, que le acercó al ambiente picaresco de mercaderes del que provenía su familia. En esos años compuso el idilio pastoril Ameto, La amorosa visión, La elegía de doña Fiammetta, escrita en prosa, y Las ninfas de Fiésole, en el que recreó, con versos octosílabos, amores puros y nobles.



La peste que asoló Florencia en 1348 le inspiró la idea de El decamerón, que redactó entre ese año y el de 1353. La obra obtuvo un gran éxito, lo cual le valió, en adelante, ser promovido con frecuencia a cargos oficiales honoríficos. Desempeñó funciones de embajador, primero en Aviñón y luego en Roma. De esos años son Poema bucólico, conjunto de dieciséis églogas compuestas en latín e inspiradas en Virgilio, y dos obras de signo totalmente opuesto: Corbacho, violenta sátira social y sexual, y De las mujeres notables, que contiene una larga serie de edificantes biografías femeninas. En 1362, sin haber resuelto sus problemas financieros, se retiró a Certaldo, donde sufrió una crisis espiritual que lo llevó a renegar de El decamerón y a volcarse en el estudio y en las prácticas piadosas. Tras ser ordenado sacerdote, pasó a ocupar el cargo de confesor en 1360.

El humanismo que caracteriza las obras de madurez de Boccaccio, dedicado a comentar la obra de Dante en la iglesia de San Stefano de Badia por encargo de la nobleza florentina y a confeccionar una erudita compilación de la mitología clásica, se anticipa en buena medida al pensamiento y a la cultura renacentistas. Ese giro humanístico y religioso guarda relación con la amistad que por esos años entabló con Petrarca, cuya muerte, acaecida en octubre de 1374, lo sumió en una profunda tristeza.

Durante lo poco que le quedaba de vida, todos sus escritos serían un constante lamento por la pérdida del gran amigo y el abandono espiritual en que lo había dejado. Pero su legado literario más valioso, el que lo convierte en el fundador de la prosa italiana, son los cien cuentos que componen El decamerón, que dan cuenta de su visión a la vez cínica e indulgente de las flaquezas, los pecados y las corrupciones de los hombres de su época.



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Todo deseo estancado es un veneno (André Maurois)

45. Todo deseo estancado es un veneno (André Maurois)

(Émile Herzog; Elbeuf, 1885 - París, 1967) Escritor francés, conocido sobre todo por sus biografías. Pertenecía a una familia de judíos alsacianos instalados en Normandía en 1871 y propietarios de una fábrica de pañería. Estudió en el liceo de Ruán (1897-1902), donde fue discípulo de Alain, se... Ver mas
(Émile Herzog; Elbeuf, 1885 - París, 1967) Escritor francés, conocido sobre todo por sus biografías. Pertenecía a una familia de judíos alsacianos instalados en Normandía en 1871 y propietarios de una fábrica de pañería. Estudió en el liceo de Ruán (1897-1902), donde fue discípulo de Alain, se licenció en Letras en 1903 y pasó a trabajar en la fábrica familiar. En 1912 contrajo matrimonio con Jeanne-Marie Wanda de Szymkiewick.

La Primera guerra Mundial, en la que tomó parte primero como intérprete y luego como oficial de enlace adscrito al Estado Mayor de un ejército británico en el Somme, influyó de un modo decisivo en sus inicios literarios: en 1918, aún no desmovilizado, publicó con el seudónimo de André Mauroís, Les silences du colonel Bramble, obra que tuvo tan buena acogida que le decidió a dedicarse a escribir.

Ya desde el comienzo sus relatos y novelas, como Ni ange ni bête (1919), Les discours du docteur O'Grady (1922) y Bernard Questnay, de 1926, alternaron con biografías (Ariel ou la vie de Shelley, 1923) y ensayos (Dialogues sur le commandament, 1924). Su consagración como novelista la debió a Climas (Climats, 1928), pero en este período publicó también otras novelas como Le cercle de famille (1932) y L'instinct du bonheur (1934), Le peseur d'âmes (1931) y La machine à lire les pensées (1937).

Mientras, su actividad como biógrafo, explicada en Aspects de la biographie (1928), siguió siendo muy intensa: La vie de Disraeli (1927), Byron (1930), Lyautey (1931), Voltaire (1935), Edouard VII (1937) y Chateaubriand (1938). De la biografía a las obras históricas no hay más que un paso, con la misma seriedad en la investigación y en el propósito divulgativo: Histoire d'Anglaterre (1937), Histoire des Etats-Unis (1943), Histoire de France (1947).



Después de la Segunda Guerra Mundial su obra narrativa fue relativamente escasa: Les mondes imposibles (1947), Terre promise (1947), Le dîner sous les marronniers (1951), Les roses de septembre (1957) y la reunión de todos sus cuentos y novelas cortas en el volumen Pour piano seul (1960). Pero sus numerosísimas conferencias y sus amenas biografías le dieron una inmensa popularidad en el mundo entero.

Entre sus biografías figuran A la recherche de Marcel Proust (1949), Lélia ou la vie de George Sand (1952), Olympo ou la vie de Victor Hugo (1954), Les trois Dumas (1957), Madame de La Fayette (1961) y Prométhée ou la vie de Balzac (1965). De sus restantes obras pueden citarse Quand la France s'enrichissait (1947), Alain (1949), Ce que je crois (1951), Les grandes éscrivains du demi-siècle (1958), Une amie qui s'appelait moi (1959), Histoire parallèle des Etats-Unis et de l'URSS (1962) y Lettre ouverte à un jeune homme sur la conduite de la vie (1965). Después de su muerte, apareció la edición completa de sus Mémoires (1970).



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La tristeza, aunque esté siempre justificada, muchas veces solo es pereza. Nada necesita menos esfuerzo  que estar triste (Séneca)

46. La tristeza, aunque esté siempre justificada, muchas veces solo es pereza. Nada necesita menos esfuerzo que estar triste (Séneca)

Lucio Anneo Séneca (en latín, Lucius Annaeus Seneca; Corduba, 4 a. C.-Roma, 65 d. C.), llamado Séneca el Joven para distinguirlo de su padre, fue un filósofo, político, orador y escritor romano conocido por sus obras de carácter moralista. Hijo del orador Marco Anneo Séneca, fue cuestor, pretor... Ver mas
Lucio Anneo Séneca (en latín, Lucius Annaeus Seneca; Corduba, 4 a. C.-Roma, 65 d. C.), llamado Séneca el Joven para distinguirlo de su padre, fue un filósofo, político, orador y escritor romano conocido por sus obras de carácter moralista. Hijo del orador Marco Anneo Séneca, fue cuestor, pretor y senador del Imperio romano durante los gobiernos de Tiberio, Calígula, Claudio y Nerón, además de ministro, tutor y consejero del emperador Nerón.
Séneca destacó como pensador, tanto como intelectual y político. Consumado orador, fue una figura predominante de la política romana durante la era imperial, siendo uno de los senadores más admirados, influyentes y respetados; a causa de este extraordinario prestigio, fue objetivo tanto de enemigos como de benefactores.
De tendencias moralistas, Séneca pasó a la historia como el máximo representante del estoicismo y moralismo romano tras la plena decadencia de la república romana. La sociedad romana había perdido los valores de sus antepasados y se trastornó al buscar el placer en lo material y mundano, dando lugar a una sociedad turbulenta, amoral y antiética, que al final la condujo a su propia destrucción.
Índice [ocultar]
1 Orígenes y juventud
2 Primera carrera política
3 Exilio en Córcega y retorno a Roma
4 Gobierno del Imperio romano
5 Caída y muerte
6 Valoración y reputación
6.1 Reputación posterior
6.2 Valoración
7 Obras
7.1 Consolaciones
7.2 Diálogos
7.3 Tragedias
7.4 Otras
8 Iconografía
9 Véase también
10 Notas y referencias
11 Bibliografía
12 Enlaces externos
Orígenes y juventud[editar]

Retrato de Seneca después de lo antiguo (pseudo-Séneca), por Lucas Vorsterman I (1638). Biblioteca Nacional de Francia.
Aunque su familia era oriunda de Corduba —actual Córdoba—, en la Bética, no existe ningún documento que permita afirmar con seguridad que nació en dicha ciudad. Sin embargo, la tradición ha situado su nacimiento en Corduba en torno al año 1 (se barajan tres posibles fechas para su nacimiento, los años 1, 4 y 5 d. C.), y por ello, sobre todo en el mundo hispanohablante, Séneca ha sido considerado como nacido en la moderna Córdoba.
El padre de Séneca, Marco Anneo Séneca, era un procurador imperial que se convirtió en una auténtica eminencia de la retórica, el arte de la oratoria y del debate. Además de Lucio, Marco tuvo otros dos hijos que a su manera también alcanzaron cierta relevancia. El primero, Novato, más conocido como Galión, fue el gobernador de Acaya que declinó ejercer su jurisdicción sobre San Pablo, y lo envió a Roma. El segundo, Mela, aunque menos ambicioso, fue un hábil financiero famoso por ser el padre del poeta Lucano,1 quien, por ello, era sobrino de Lucio Séneca. De la vida de Lucio Séneca previa al año 41 d. C. no se sabe gran cosa, y lo que se sabe es gracias a lo que el propio Séneca escribió. Sea como fuere, es claro que provenía de una familia distinguida, perteneciente a la más alta sociedad hispana en una época en que la provincia de Hispania estaba en pleno auge dentro del Imperio romano.
Parece ser que pasó los primeros años de su vida en Roma bajo la protección de la hermanastra de su madre, su tía Marcia. Se afirma que en ese tiempo vivió con humildad en una habitación en el piso de arriba de un baño público, algo probablemente falso, ya que Marcia era una persona acaudalada. Durante este tiempo, parece que le fue enseñada la retórica y fue introducido en el estoicismo por el filósofo Atalo.
Marcia estaba casada con un équite (caballero) romano que en el año 16 fue nombrado gobernador de Egipto por el emperador Tiberio. Séneca acompañó al matrimonio a Alejandría, en Egipto, donde adquirió nociones de administración y finanzas, al tiempo que estudiaba geografía y etnografía de Egipto y de la India, y desarrollaba su interés por las ciencias naturales, en las que, a decir de Plinio el Viejo, destacaría por sus conocimientos de geología, oceanografía y meteorología. Por influjo de los cultos místicos orientales que había en Egipto, al principio demostró una cierta inclinación hacia el misticismo pitagórico enseñado por Sotión, y los cultos de Isis y Serapis, que por aquel entonces ganaban gran número de adeptos entre los romanos. No obstante, posteriormente se inclinó hacia el estoicismo, filosofía que adoptaría hasta el fin de sus días. Su formación, pues, fue muy variada, rica y abierta: además de formarse en Egipto, parece ser que ya en Roma había estudiado gramática, retórica y filosofía; es posible, además, que viajara en algún momento a Grecia para continuar formándose en Atenas, algo muy común entre los patricios de su tiempo. Sea como fuere, dejó escrito haber estudiado con Sotión, un filósofo ecléctico-pitagórico, con el estoico Atalo y con Papirio Fabiano. Más adelante, fue amigo íntimo del cínico Demetrio.
Primera carrera política[editar]

Estatua de Séneca en Córdoba, su lugar de nacimiento.
Séneca siempre tuvo una salud enfermiza, especialmente debido al asma que padecía desde su infancia. Tanto es así que llegó a escribir que lo único que le impedía suicidarse era la incapacidad de su padre de soportar su pérdida.
En el año 31, Séneca volvió a Roma donde, a pesar de su mala salud, de su origen provinciano y del hecho de provenir de una familia comparativamente escasa en influencias, fue nombrado Cuestor, con lo que inició así su cursus honorum, en el que pronto destacó por su estilo brillante de orador y escritor. Para cuando, en el año 37, el emperador Calígula sucedió a Tiberio, Séneca se había convertido en el principal orador del Senado y había levantado la envidia y los celos del nuevo y megalómano César, el cual, de acuerdo con el historiador Dión Casio, ordenó su ejecución. Según el mismo historiador, fue una mujer próxima al círculo más íntimo de Calígula la que consiguió que éste revocara la sentencia al afirmar que Séneca padecía tuberculosis y pronto moriría por sí mismo. A consecuencia de este incidente Séneca se retiró de la vida pública.
En el año 41, a la muerte de Calígula y con la entronización de Claudio, Séneca, que continuaba siendo una persona relevante dentro del estamento político romano, fue de nuevo condenado a muerte, si bien la pena se le conmutó por el destierro a Córcega. Las causas de esta condena se ignoran. La sentencia oficial lo acusaba de haber cometido adulterio con Julia Livilla, hermana de Calígula, hecho bastante improbable. Más probablemente, se ha apuntado que la esposa de Claudio, la célebre Valeria Mesalina, lo consideraba peligroso ahora que Calígula había muerto. La entronización de Claudio se había producido con la oposición del Senado, y Séneca, que debido a su prestigio como orador era probablemente uno de los senadores más influyentes, podría haber sido un enemigo político en potencia para Claudio.
Exilio en Córcega y retorno a Roma[editar]
Su exilio en Córcega duró 8 años. Durante ese tiempo escribió un ensayo de consolación a su madre Helvia, a raíz de la muerte de su padre Marco, y que destaca por propugnar actitudes estoicas muy diferentes a las que, por ese mismo período, se muestran en la Consolación a Polibio, nombre de uno de los libertos imperiales de Claudio y que ostentaba un gran poder e influencia sobre el emperador. En esta carta, que probablemente nunca estuviera destinada a publicarse, se muestra abyectamente adulador mientras busca el perdón imperial.
El destierro duró hasta el año 49 cuando, tras la caída de Mesalina, la nueva esposa de Claudio, la también célebre Agripina la Menor, consiguió para él el perdón imperial. Se le llamó a Roma y, por indicación de Agripina, se le nombró pretor en la ciudad. El favor imperial no acabó ahí, pues en el año 51, a instancias de nuevo de Agripina, se le nombró tutor del joven Lucio Domicio Ahenobarbo, futuro Nerón, quien era hijo de un matrimonio anterior de Agripina. Tan drástico cambio en su suerte se debió, según el historiador Tácito, a que Agripina, aparte de buscar un tutor ilustre para su hijo, creía que la fama de Séneca haría que la familia imperial ganara en popularidad, además de considerar que un Séneca agradecido y obligado a ella serviría como un importante aliado y un sabio consejero en los planes de alcanzar el poder que albergaba para su hijo Nerón.
En el año 54, el emperador Claudio murió (según la mayoría de las fuentes históricas, envenenado por la propia Agripina) y su hijastro Nerón subió al poder. Aunque no hay evidencia alguna de que Séneca estuviera involucrado en el asesinato de Claudio, sí que se mofó del viejo emperador en su obra satírica intitulada Apocolocyntosis divi Claudii («Calabazificación del divino Claudio»), en la que éste, al ser deificado, acaba, tras una serie de vicisitudes, como un mero burócrata en el Hades. Con la subida al poder del joven Nerón, que por aquel entonces contaba con 17 años, Séneca fue nombrado consejero político y ministro, junto con un austero oficial militar llamado Sexto Afranio Burro.
Gobierno del Imperio romano[editar]

Busto imaginario de Séneca en mármol, elaborado en el siglo XVII. Museo del Prado.
Durante los ocho años siguientes, Séneca y Burro, a quienes todos los historiadores romanos consideraron las personas de mayor valía e ilustración del entorno de Nerón, gobernaron de facto el imperio romano. Dicho período destacaría, a decir del propio emperador Trajano, por ser uno de los períodos de «mejor y más justo gobierno de toda la época imperial». Su política, basada en compromiso y diplomacia más que en innovaciones e idealismo, fue modesta pero eficiente: se trató en todo momento de refrenar los excesos del joven Nerón, al tiempo que evitaban depositar gran poder real en manos de Agripina. Así, mientras Nerón se dedicaba, siguiendo las instrucciones de Séneca, a un ocio moralmente «aceptable», Séneca y Burro se hicieron con el poder, en el que promovieron una serie de reformas legales y financieras, como la reducción de los impuestos indirectos; persiguieron la concusión (corrupción de los gobernadores provinciales); llevaron a cabo una exitosa guerra en Armenia, que instituyó el protectorado romano en aquel país y se mostró, a la larga, fundamental para la salvaguarda de la frontera oriental del imperio; se enviaron, a instancias de Séneca, expediciones para dar con las fuentes del río Nilo... Vale notar que ni Burro ni Séneca ocuparon, durante este período, cargo institucional alguno, más allá del de senadores, por lo que ejercieron el poder desde detrás del solio imperial, como meros validos y consejeros del joven César, que al parecer tenía en alta estima a su tutor.
Sin embargo, conforme Nerón fue creciendo, comenzó a desembarazarse de la «benigna» influencia de Séneca, de tal forma que, al mismo tiempo que el ejercicio del poder iba desgastando al filósofo, comenzaba a perder influencia sobre su pupilo Nerón. Este, que había demostrado una naturaleza cruel y vitriólica al hacer asesinar a su hermanastro Británico, pronto comenzó a escuchar los consejos de miembros de la peor ralea de la sociedad romana, meros arribistas que, como Publio Sulio Rufo, vieron una oportunidad para desplazar a Séneca del poder. Fue este Rufo el que, en el año 58, acusó a Séneca, absurdamente según Tácito, de acostarse con Agripina, con lo que dio origen a una campaña de desprestigio en la que el filósofo fue acusado de crímenes tan peregrinos como el de deplorar el tiránico régimen imperial, extravagancia en sus banquetes, hipocresía y adulación en sus escritos (fue en este momento cuando salió a la luz la carta al liberto Polibio), usura, y, sobre todo, excesiva riqueza. De hecho, la riqueza de Séneca en este período alcanzó la categoría de proverbial, cuando el poeta Juvenal habla de los grandes jardines del inmensamente rico Séneca. Es probable que la inmensa riqueza del filósofo propiciara su caída frente a Nerón, el cual no toleraría que un particular pudiera hacerle sombra en ese aspecto.
Caída y muerte[editar]

El suicidio de Séneca (1871), por Manuel Domínguez Sánchez.
En el año 59, la antiguamente gran valedora de Séneca, Agripina, fue asesinada por Nerón, lo que marcaría el inicio del fin de Séneca. Aunque posiblemente no estuvieran involucrados, Séneca y Burro tuvieron que llevar a cabo una campaña de lavado de imagen pública del emperador a fin de minimizar el impacto que pudiera tener el crimen: Séneca escribió la famosa carta al Senado en la que justificaba a Nerón y explicaba cómo Agripina había conspirado en contra de su hijo. Este hecho ha sido muy criticado con posterioridad, y ha sido germen frecuente de las acusaciones de hipocresía contra Séneca. Cuando, en el año 62, Burro murió (probablemente asesinado, según algunos), la situación de Séneca en el poder se volvió insostenible, al haber perdido buena parte de su capital político y de sus apoyos. La campaña de desprestigio, además, le privó de la cercanía del emperador, el cual, rodeado de aduladores y arribistas como Tigelino, Vitelio o Petronio, pronto comenzaría a hablar de desembarazarse de su viejo tutor.
Así, ese mismo año Séneca pidió a Nerón retirarse de la vida pública, y ofreció toda su fortuna al emperador. El retiro le fue concedido tácitamente, aunque la fortuna no le fue aceptada hasta años después. De esta manera, Séneca consiguió retirarse de la cada vez más peligrosa corte romana, y comenzó a pasar su tiempo viajando con su segunda esposa, Paulina, por el sur de Italia. Al mismo tiempo, comenzó a redactar una de sus obras más famosas, las Cartas a Lucilio, auténtico ejemplo de ensayo, en las que Séneca ofrece todo tipo de sabios consejos y reflexiones a Lucilio, un amigo íntimo que supuestamente ejercía como procurador romano en Sicilia. Esta obra serviría de ejemplo e inspiración a Michel de Montaigne en la redacción de sus Ensayos.

El suicidio de Séneca, en la Crónica de Núremberg, publicada en 1493.
Aun así, Séneca no consiguió desembarazarse del todo de la obsesiva perversión de su antiguo pupilo. Según Tácito, parece ser que en sus últimos años Séneca sufrió un intento de envenenamiento, frustrado gracias a la sencilla dieta que el filósofo había adoptado, previendo un ataque de este tipo. Sea como fuere, en el año 65 se le acusó de estar implicado en la famosa conjura de Pisón contra Nerón. Aunque no existieran pruebas firmes en su contra, la conjura de Pisón sirvió a Nerón como pretexto para purgar a la sociedad romana de muchos patricios y caballeros que consideraba subversivos o peligrosos, y entre ellos se encontraba el propio Séneca. Así pues, Séneca fue, junto con muchos otros, condenado a muerte, víctima de la conjura fracasada.
Sobre la muerte de Séneca, el historiador Tácito cuenta que el tribuno Silvano fue encomendado para darle la noticia al filósofo, pero siendo aquél uno de los conjurados, y sintiendo una gran vergüenza por Séneca, le ordenó a otro tribuno que le llevara la notificación del César: de un patricio como Séneca se esperaba no que decidiera esperar a la ejecución, sino que se suicidara tras recibir la condena a muerte. Cuando Séneca recibió la misiva, ponderó con calma la situación y pidió permiso para redactar su testamento, lo cual le fue denegado, pues la ley romana preveía en esos casos que todos los bienes del conjurado pasaran al patrimonio imperial.
Sabiendo que Nerón actuaría con crueldad sobre él, decidió abrirse las venas en el mismo lugar, cortándose los brazos y las piernas. Su esposa Paulina le imitó para evitar ser humillada por el emperador, pero los guardias y los sirvientes se lo impidieron (otras fuentes afirman que realmente se suicidó, aunque Suetonio afirma que vivió hasta el principado de Domiciano). Séneca, al ver que su muerte no llegaba, le pidió a su médico Eustacio Anneo que le suministrase veneno griego (cicuta), el cual bebió pero sin efecto alguno. Pidió finalmente ser llevado a un baño caliente, donde el vapor terminó asfixiándolo, víctima del asma que padecía.
Al suicidio de Séneca lo siguieron, además, el de sus dos hermanos y el de su sobrino Lucano, sabedores de que pronto la crueldad de Nerón recaería también sobre ellos. El cuerpo de Séneca fue incinerado sin ceremonia alguna. Así lo había prescrito en su testamento cuando, en sus tiempos de riqueza y poder, pensaba en sus últimos momentos.
Valoración y reputación[editar]
Reputación posterior[editar]

Michel de Montaigne (aquí según retrato de Dumonstier) no dejó nunca de reconocer la influencia de Séneca en su obra magna, los Ensayos.

Tertuliano, quien consideró que muchas de las doctrinas morales expuestas por Séneca tenían gran parecido con las expuestas en la Biblia.
Séneca es uno de los pocos filósofos romanos que siempre ha gozado de gran popularidad (al menos en la Europa continental; en el mundo anglosajón no fue sino hasta el siglo XX cuando la figura de Séneca se rescató del olvido), como lo demuestra el hecho de que su obra haya sido admirada y celebrada por algunos de los pensadores e intelectuales occidentales más influyentes: Erasmo de Rotterdam, Michel de Montaigne, René Descartes, Denis Diderot, Jean-Jacques Rousseau, Francisco de Quevedo, Thomas de Quincey, Dante, Petrarca, San Jerónimo, San Agustín, Lactancio, Chaucer, Juan Calvino, Baudelaire, Honoré de Balzac... todos mostraron su admiración por la obra de Séneca; aparte de la de Cicerón, la obra de Séneca era una de las mejor conocidas por los pensadores medievales, y como quiera que muchas de sus doctrinas son compatibles con la idiosincrasia cristiana, los padres de la Iglesia como San Agustín lo citan a menudo; Tertuliano lo consideraba un saepe noster, esto es, «a menudo uno de los nuestros», y San Jerónimo llegó a incluirlo en su Catálogo de santos. Durante la Edad Media, de hecho, surgió la leyenda de que San Pablo habría convertido a Séneca al cristianismo, y que su muerte en el baño era una suerte de bautismo encubierto. El origen de esta leyenda pudo venir de que San Pablo conoció al hermano mayor de Séneca, Galión (Hechos 18: 12-17) a quien alude posteriormente en la última de las cartas a los Gentiles (II Timoteo 4:16), por lo cual habría sido escrita una falsa correspondencia entre el apóstol y Séneca.2 La supuesta conversión al Cristianismo de Séneca fue un tema recurrente durante el Bajo Imperio romano y la Edad Media, formaba parte de la «Leyenda áurea», e incluso aparecieron varias cartas espurias entre Séneca y San Pablo en las que intercambian puntos de vista doctrinales; en una de ellas, fechada en el siglo III o en el siglo IV, incluso se relata el gran incendio de Roma, aunque probablemente Séneca se hallase fuera de la ciudad en ese tiempo. Por otro lado, su obra Naturales quaestiones, tratado de ciencias naturales alabado ya por Plinio el Viejo, fue durante la Edad Media la obra de referencia inamovible en los asuntos que abordaba; sólo Aristóteles tuvo más prestigio en ese campo.

Platón, Séneca, y Aristóteles en una ilustración medieval (c. 1325–1335).
Además, la influencia de Séneca se deja ver en todo el humanismo y demás corrientes renacentistas. Su afirmación de la igualdad de todos los hombres, la propugnación de una vida sobria y moderada como forma de hallar la felicidad, su desprecio a la superstición, sus opiniones antropocentristas... se harían un hueco en el pensamiento renacentista. Erasmo de Rotterdam, por ejemplo, fue el primero en preparar una edición crítica de sus obras (1515), y la primera obra de Calvino fue una edición de De clementia, en 1532. Robert Burton lo cita en su Anatomía de la melancolía, y Juan Luis Vives y Tomás Moro lo tenían en alta estima, y se hacían eco de sus ideas éticas. En la obra de Montaigne, los Ensayos, las referencias a la obra de Séneca son constantes, tanto en forma como en opiniones, muchas de las cuales son comunes en ambos pensadores; por ejemplo, la justificación del suicidio como forma de evitar una muerte peor es análoga en los dos. Formalmente, muchos ensayos de Montaigne se asemejan a la estructura desarrollada por Séneca en sus Cartas a Lucilio (planteamiento de un tema, pero no de una tesis al respecto, un desarrollo más o menos lineal donde se añaden ejemplos pero se evitan digresiones, y una conclusión final sobre el tema planteado que se deduce de todo lo anterior), que se han visto como un antecedente claro del ensayo moderno. Y, aunque las ideas presentadas por Séneca no pueden ser consideradas originales ni sistemáticas en su exposición, su importancia es capital a la hora de hacer asequibles y populares muchas de las ideas de la filosofía griega.3
En la actualidad, su obra ha caído en un cierto olvido, propiciado por el moderno abandono del estudio de las lenguas y disciplinas clásicas. Sin embargo, sigue sorprendiendo por la vigencia y asequibilidad de muchas de sus ideas y la facilidad de lectura y claridad con que se muestra en las traducciones vernáculas de su obra: las Cartas a Lucilio han sido comparadas con un libro de autoayuda, y de hecho, a raíz de la película Gladiator, tanto éstas como las Meditaciones de Marco Aurelio fueron reeditadas con gran éxito en el mundo anglosajón.
Valoración[editar]
Desde sus inicios, Séneca abrazó el estoicismo, sobre todo en su vertiente moral, y toda su obra gira en torno a esta doctrina, de la que llegó a ser, al menos en la teoría, uno de los máximos exponentes. Sin embargo, aunque en su obra se presenta siempre como estoico, ya en su propio tiempo fue tachado de hipócrita, al no ser capaz de vivir según los principios que propugnaba en su obra. En efecto, a lo largo de toda su vida fue acusado de haberse acostado con mujeres casadas, y si bien es cierto que muchas veces dichas acusaciones no eran más que meras calumnias, en muchos otros casos parecen haber estado bien fundadas. Además, la estrecha relación con los excesos de Nerón demuestra las profundas limitaciones de sus enseñanzas en cuanto a la templanza y la autodisciplina propias de un estoico. Igualmente, no se explicaría que un verdadero estoico escribiera las cartas que desde su destierro en Córcega envió a Roma rogando, de la forma más servil y humillante, por su perdón. En su Calabacificación de Claudio ridiculizó algunos comportamientos y políticas del emperador Claudio que cualquier estoico habría aplaudido, con lo que se demostró que colocaba sus principios al servicio de Nerón, al denostar a Claudio al tiempo que proclamaba que Nerón sería más sabio y longevo que el legendario Néstor. En esta obra presenta una crítica hacia la deificación de los humanos y pone como claro ejemplo el caso de Claudio y aprovecha la ocasión para criticarlo y ridiculizarlo. La carta al Senado donde justifica el asesinato de Agripina ha sido siempre vista como algo imperdonable, y de gran bajeza moral; ante otros actos de Nerón, como el asesinato de Británico o la repudiación de su primera esposa Octavia, Séneca siempre guardó un silencio que muchos han visto como cobardía e incluso aquiescencia. Las acusaciones de corrupción que acompañaron a su gobierno, que bien pudieran sostenerse si se atiende a la fabulosa fortuna que hizo en ese período, serían una prueba más de la incapacidad de Séneca para llevar a la práctica los principios estoicos que tanto admiraba.
Sin embargo, hay que hacer notar que la inmensa mayoría de las acusaciones que se vertieron contra Séneca fueron hechas bien por opositores políticos en vida del filósofo, por lo que su validez debe tomarse con cautela, o con mucha posterioridad a la muerte del mismo, de manera que muy posiblemente las debilidades de Séneca fueran en realidad mucho menores que las que en apariencia fueron. Sea como sea, Séneca ha pasado a la posteridad como uno de los más tristes ejemplos de un hombre que falló en vivir según sus propios ideales.4
En la actualidad, los medioambientalistas utilizan su nombre en la expresión "efecto Séneca" o "acantilado de Séneca" para expresar que el declive de las civilizaciones es más rápido que su ascenso. Esta referencia se basa en la cita que dice: ""Sería un consuelo para la debilidad de nuestro ser y nuestras obras si todas las cosas se pierda lo más lentamente, ya que vienen a ser, pero como es, los aumentos son de crecimiento lento, pero el camino a la ruina es rápida." Lucius Anneaus Séneca, Cartas a Lucilio, n. 91"
Obras[editar]

Errare humanum est.
Las obras que nos quedan de Séneca se pueden dividir en cuatro apartados: los diálogos morales, las cartas, las tragedias y los epigramas. La filosofía de Séneca se diluye en estas obras. No escribió una obra sistemática de filosofía; su pensamiento filosófico, sus ideas estoicas, se expresan a lo largo de toda su obra y llenan el comentario de todas las situaciones.
Los diálogos son once obras morales conservadas en un manuscrito de la Biblioteca Ambrosiana. Si se exceptúa el conocido con el nombre de Sobre la ira, son relativamente cortos. El largo diálogo Sobre la ira está dedicado a su hermano Novato, que le había pedido que le escribiera sobre el modo de mitigar la ira.
En el exilio escribió el tratado Sobre la providencia, dedicado a Lucilio hijo. De su exilio es también el diálogo más delicioso y el más lleno de detalles personales, que escribió a su madre: De la consolación a Helvia. Junto al tratado Sobre la providencia hay que colocar el De la constancia del sabio, escrito probablemente después del año 47. Vuelto a las tareas de gobierno redacta el diálogo Sobre la brevedad de la vida, escrito con toda probabilidad en el año 55. A su suegro Paulino le dedicó el diálogo La vida bienaventurada, una curiosa defensa de su forma de vida de filósofo estoico.
Durante el período de retiro de la vida política escribió un libro de Cuestiones naturales, dedicado a Lucilio, que trata de fenómenos naturales, y donde la ética se mezcla con la física.
Escrita en prosa y en verso, pero aislada de sus demás obras, como caso único está la Apocolocyntosis, una sátira feroz de la deificación de Claudio, con crítica política y malicia personal.
De toda la obra poética de Séneca, sus diez tragedias son el fruto de una actividad creativa, independiente, que ejerció a lo largo de su vida, pero especialmente en el periodo intermedio de la educación de Nerón. Diez tragedias han llegado hasta nosotros. Una, no obstante, es dudosa en la atribución: Hércules en el Eta; y otra ciertamente es apócrifa: Octavia.
Consolaciones[editar]
Consolación a Marcia (40 d. C.)
Consolación a Helvia (42 d. C.)5
Consolación a Polibio (43 d. C.)
Diálogos[editar]
Artículo principal: Diálogos (Séneca)
De la ira (41 d. C.)
De la serenidad del alma (53 d. C.)
De la brevedad de la vida (55 d. C.)
De la firmeza del sabio (55 d. C.)
De la clemencia (56 d. C.)
De la vida bienaventurada o De la felicidad (58 d. C.)
De los beneficios (59 d. C.)
De la vida retirada o Del ocio (entre el 41-50 d. C.)
De la providencia (63 d. C.)
Tragedias[editar]
Hércules furioso6
Las troyanas7
Medea8
Hipólito9
Edipo
Agamenón10
Tiestes11
Hércules en el Eta12
Las fenicias13
Fedra14
Octavia15
Otras[editar]
Apocolocyntosis divi Claudii (Calabacificación del divino Claudio), una obra satírica, también contiene referencias a Nerón, al que compara con Néstor en sabiduría y longevidad, en un ejercicio de inaudita adulación.
Naturales quaestiones, en 7 libros de poca originalidad, pero aun así tremendamente populares durante la Edad Media, incluyen todo lo relacionado con meteorología, mineralogía y oceanografía.16
Epistulae morales ad Lucilium (Cartas a Lucilio), conjunto de 124 cartas de temática moral dirigidas a Lucilio.
Cujus etiam ad Paulum apostolum leguntur epistolae, correspondencia apócrifa mantenida entre Séneca y San Pablo. Fueron fechadas en torno al año 370 d. C. por expertos latinistas durante el Renacimiento, y desde entonces se consideran una falsificación.17
Iconografía[editar]
Artículo principal: La muerte de Séneca

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El corazón alegre hace tanto bien como el mejor medicamento (Rey Salomón)

47. El corazón alegre hace tanto bien como el mejor medicamento (Rey Salomón)

El texto bíblico se refiere a Salomón como el tercer y último monarca del reino unido de Israel (es decir, antes de la separación del territorio israelita en los reinos de Judá e Israel).3 Hijo del rey David, Salomón logró reinar sobre un extenso territorio durante casi cuatro décadas,4... Ver mas
El texto bíblico se refiere a Salomón como el tercer y último monarca del reino unido de Israel (es decir, antes de la separación del territorio israelita en los reinos de Judá e Israel).3 Hijo del rey David, Salomón logró reinar sobre un extenso territorio durante casi cuatro décadas,4 posiblemente entre los años 965 y 928 a.C.5
Durante el reinado de Salomón se construyó el primer Templo de Jerusalén y a él se le atribuye la autoría de los textos bíblicos titulados Libro de Eclesiastés, Libro de los Proverbios y Cantar de los Cantares.
En el Tanaj y la Biblia hebrea se lo conoce también como Jedidías.
En la Biblia se dice del rey Salomón que:
Heredó un considerable imperio conquistado por su padre el rey David, que se extendía desde el Valle Torrencial en la frontera con Egipto, hasta el río Éufrates, en Mesopotamia.6 7 8 9 10
Tenía una gran riqueza y sabiduría.11
Administró su reino a través de un sistema de 12 distritos.12
Poseyó un gran harén, el cual incluía a «la hija del faraón».13 14 15
Honró a otros dioses en su vejez.16 17
Consagró su reinado a grandes proyectos de construcción.18
En el Corán, Salomón es considerado uno de los más importantes profetas. Los musulmanes se refieren generalmente a él con la variante árabe, Sulayman.
Índice [ocultar]
1 Salomón en la Biblia
2 Causas de la división del reino
3 Salomón en el imaginario colectivo
4 Precesión y sucesión
5 Véase también
6 Referencias
6.1 Bibliografía
7 Enlaces externos
Salomón en la Biblia[editar]

El Sueño de Salomón (Luca Giordano).

El rey Salomón junto a la Reina de Saba (Ghiberti).

Salomón escribe los Proverbios (Doré).
Salomón fue el segundo de los hijos que tuvieron el rey David y Betsabé. En la Biblia, el profeta Natán informa a David de que Dios ha ordenado la muerte a su primer hijo como castigo por el pecado del rey, quien había enviado a la muerte a Urías, marido de Betsabé, para casarse con su esposa (2Samuel 12:14: «Has hecho blasfemar a los enemigos de Dios» (literalmente: ‘has despreciado los preceptos de Dios’). Tras una semana de oración y ayuno, David supo la noticia de la muerte de su hijo y se casó con Betsabé quien quedó embarazada, esta vez de Salomón.
La historia de Salomón se narra en el Primer Libro de los Reyes, 1-11, y en el Segundo Libro de las Crónicas, 1-9. Sucedió a su padre, David, en el trono de Israel hacia el año 970 a. C..19 Su padre lo eligió como sucesor a instancias de Betsabé y Natán, aunque tenía hijos de más edad habidos con otras mujeres. Fue elevado al trono antes de la muerte de su padre, ya que su hermanastro Adonías se había proclamado rey.
Adonías fue más tarde ejecutado por orden de Salomón, y el sacerdote Abiatar, partidario suyo, fue depuesto de su cargo, en el que fue sustituido por Sadoc. También fue asesinado el general Joab sin respetar el derecho de asilo del templo. Del relato bíblico parece deducirse que a la ascensión de Salomón al poder tuvo lugar una purga en los cuadros dirigentes del reino, que fueron reemplazados por personas leales al nuevo rey.
En la Biblia dice:
Yahvé se apareció a Salomón… y le dijo: Pide lo que quisieres que yo te dé. Y Salomón dijo:… Da pues a tu siervo un corazón magnánimo para juzgar a tu pueblo, para discernir entre lo bueno y lo malo [para poder gobernar....]
1Reyes 3:5,9
Y respondió Dios: lo he hecho conforme a tus palabras: he aquí que te he dado corazón sabio y entendido
1Reyes 3:11,12
Cabe destacar que dicha sabiduría estaba basada en seguir los mandamientos" [estatutos]:
Salomón amó a Yahvé, andando en los estatutos de su padre David
1Reyes 3:3
Él tenía muy claro que "La Ley de Yahvé… hace sabio al ingenuo"20
A ese tipo de sabiduría se refería el profeta Baruc:
Él [Dios] halló todos los caminos de la sabiduría, y la ha dado a Jacob, su siervo, a Israel, a quien ama.
Así apareció en la tierra la sabiduría y ha vivido con los hombres.
Baruc 3:37-38
También el apóstol Pablo habla de ella:
Hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez; y sabiduría, no de este siglo, ni de los príncipes de este siglo, que perecen. Mas hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta,...la que ninguno de los príncipes de este siglo conoció; porque si la hubieran conocido, nunca habrían crucificado al Señor
1Corintios 2:6-8
Esa "rectitud" y "justicia" que se difundía en la sociedad al aplicar la Ley de Dios lograba la prosperidad de su reino, alcanzando el mayor esplendor de la monarquía israelita. Mantuvo en general la paz con los reinos vecinos, y fue aliado del rey Hiram I de Tiro, quien lo auxilió en muchas de sus empresas.
Emprendió numerosas obras arquitectónicas, entre las que destaca por encima de todas la construcción del Templo de Jerusalén como lugar para la permanencia del arca de la Alianza,21 aunque destaca también la erección de un fabuloso palacio, la construcción de un terraplén que unía el templo con la ciudad de Jerusalén.
En sus construcciones participó un gran número de técnicos extranjeros, como albañiles y broncistas de Tiro o carpinteros de Gebal. Entre todos ellos destaca el arquitecto Hiram,22 y se importaron lujosos materiales procedentes de Fenicia.
Durante el transcurso de su reinado la monarquía hebrea tuvo su momento de mayor prosperidad y el esplendor de su nación llamó la atención de la reina de Saba. Se hablaba también del llamado Juicio de Salomón.23
Gobernante y pueblo se regían bajo la Ley de Yahvé. (El pueblo entero lo obedecía24 ). Finalmente... se había establecido el Reino de Dios en la tierra:
Salomón...en el trono del reino de Yahvé sobre Israel
1Crónicas 28:5
Y se sentó Salomón por rey en el trono de Yahvé en lugar de David su padre, y fue prosperado; y lo obedeció todo Israel.
1Crónicas 29:23
Después de terminado el templo, en una oración que Salomón le hace a Yahvé le recuerda la promesa hecha a su padre David la cual fue “…no te faltara varón delante de mí, que se siente en el trono de Israel, con tal de que tus hijos guarden mi camino… ”25 Dios les concedía tranquilidad en sus fronteras.26 27 El orden y la alegría primaban.28

Vanidad de vanidades, y todo tipo de vanidad. Óleo que representa al rey Salomón ya anciano y meditabundo (Isaak Asknaziy, Rusia, siglo XIX).
No obstante, para consolidar el poder político de Israel en la región, contrajo matrimonio con una de las hijas del faraón del Antiguo Egipto Siamón. Salomón se fue rodeando de todos los lujos y fue adquiriendo la grandeza externa de un monarca oriental. Esto hizo, sin embargo, que en la segunda mitad de su reinado cayera en la idolatría, inducido por sus numerosas esposas extranjeras. De acuerdo con 1Reyes 11:3, «tuvo -contrariando la Ley29 - setecientas mujeres reinas y trescientas concubinas, y esas mujeres le desviaron el corazón»30

Reino de Israel (monarquía unida) en tiempos de Saúl y David, 1020–966 a. C. El territorio continuó unido hasta la muerte de Salomón en 928 a.C.31
La seguridad interna y el control de las vías de comunicación habían facilitado una amplia expansión del comercio hebreo. Se dice en la Biblia32 que sus naves llegaron hasta Ofir, en algún lugar del Mar Rojo, donde cargaron 14.300 kg de oro. Tanto el rey como el pueblo se dedicaron a comerciar;33 fueron atrapados por el ansia de riquezas y cayeron en el materialismo.34 Aquí se dio el punto de inflexión hacia un modo de vida que posteriormente sería causa de reproches por parte de los profetas:
“andan descarriados, todos se han pervertido. No hay quien practique el bien, no hay ni uno”35 En vez de administrar justicia, los propios hebreos… “oprimían a los pobres” “acechaban… a las personas. Sus casas estaban llenas de fraudes; con esos fraudes se han engrandecido y se han hecho ricos…”36 37 38
En las transacciones, el rey demostraba que ya no era justo.39 Reavivó el tema de la esclavitud en los infieles.40 Permitió sacerdotes que en muchos casos eran indignos.41 Se cubrió de elementos de guerra (carrozas y caballos).42
Aquél pecado de Salomón (priorizar la obtención de riquezas por sobre la Ley de Dios) fue la causa de que a su muerte se dividiera el reino de Israel. [La división de Israel era inexorable, pero ocurriría en la generación de su hijo].43
Pero aunque cometió este pecado (caer en la vanidad, la soberbia...), se arrepintió y luego escribió el Libro de Eclesiastés para aconsejar a otros a que no siguieran su ejemplo. Allí menciona «vanidad de vanidades, todo es vanidad» y esto se refiere a su vida inicua. Salomón escribe este libro como un testimonio y ejemplo de que las cosas de este mundo no son duraderas.
Lo sucedió su hijo Roboam, cuya madre era Naamá, ammonita. Pero pronto, la parte norte aparecería como 'rebelde' ([10 de las doce tribus de Israel (todas excepto Judá y Benjamín). Así quedaría dividido el reino.
Causas de la división del reino[editar]
Durante la primera mitad de su reinado, se regían bajo la Ley de Yahvé (y el pueblo entero lo obedecía44 ). Pero en la segunda mitad de su reinado sus esposas extranjeras le “desviaron el corazón”.45
Al poco tiempo abandonó la "rectitud" y "justicia" que lo había caracterizado y todo el reino fue copiando la forma de vida de las naciones vecinas (priorizando las ganancias materiales, es decir, el materialismo.46
Las construcciones emprendidas por el rey y el boato de su corte exigían enormes contribuciones en dinero y mano de obra, que la parte más próspera del pueblo -también ya imbuido de codicia- no quería aportar.47 Los privilegios concedidos a Judá hicieron crecer el descontento entre las diez tribus del Norte (las más acaudaladas), donde Jeroboam se hizo eco de este descontento y se puso al frente del levantamiento que llevará más tarde a la separación de los reinos de Israel y de Judá.
Salomón en el imaginario colectivo[editar]

Estampilla israelí dedicada al rey Salomón, 1960. Sus atributos son la balanza de la Justicia y el plano del Templo.48
En la tradición de la Iglesia ortodoxa etíope, se señala que Salomón tuvo un hijo con la reina de Saba, llamado Menelik I, quien sería futuro rey de Etiopía, y de quien la tradición dice que sacó el Arca de la Alianza de Israel, llevándosela a su reino: el libro Kebra Nagast relata esta historia.
En Las mil y una noches, varios cuentos árabes lo señalan como un poderoso rey, el cual poseía cualidades de hechicería que le permitieron consolidar un imperio y encarcelar a los numerosos demonios del desierto (ifrit). A los ifrit (genios), los encerró en vasijas de barro selladas con el nombre de Dios, por negarse estos a seguir los mandatos del Altísimo y someterse a los hombres. En el relato es llamado Sulaymán, hijo de Daud (David).
En el cine
Algunas películas donde el protagonista es Salomón son las siguientes:
Año Película Director Intérprete
1959 Salomón y la reina de Saba King Vidor Yul Brynner y Gina Lollobrigida
1997 Salomon Roger Young Ben Cross y Vivica A. Fox
Precesión y sucesión[editar]

Predecesor:
David SALOMÓN
Rey de Israel
—Reino unificado de Judá e Israel—
965-928 a.E.C. Sucesor:
Roboam (rey de Judá)
Jeroboam (rey de Israel).

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No encontrarás los confines del alma ni aún recorriendo todos los caminos. Tal es su profundidad (Heráclito de Éfeso)

48. No encontrarás los confines del alma ni aún recorriendo todos los caminos. Tal es su profundidad (Heráclito de Éfeso)

(Éfeso, hoy desaparecida, actual Turquía, h. 540 a.C.-Éfeso, id., h. 470 a.C.) Filósofo griego. Muy poco se sabe de la biografía de Heráclito de Éfeso, apodado el Oscuro por el carácter enigmático que revistió a menudo su estilo, como testimonia un buen número de los fragmentos conservados de... Ver mas
(Éfeso, hoy desaparecida, actual Turquía, h. 540 a.C.-Éfeso, id., h. 470 a.C.) Filósofo griego. Muy poco se sabe de la biografía de Heráclito de Éfeso, apodado el Oscuro por el carácter enigmático que revistió a menudo su estilo, como testimonia un buen número de los fragmentos conservados de sus enseñanzas.

Las enseñanzas de Heráclito, según Diógenes Laercio, quedaron recogidas en una obra titulada De la naturaleza, que trataba del universo, la política y la teología -aunque probablemente esta subdivisión la introdujera una compilación alejandrina de los textos de Heráclito-, pero lo que ha llegado hasta nosotros de su doctrina se encuentra en forma fragmentaria y sus fuentes son citas, referencias y comentarios de otros autores.


Heráclito

Algunos de estos fragmentos presentan, sin embargo, la apariencia de aforismos completos, lo cual apoya la idea de que su estilo de pensamiento fue oracular. Ello ha dado pie, incluso, a formular la hipótesis de que Heráclito no escribió, en realidad, ningún texto, sino que sus enseñanzas fueron exclusivamente orales, y que fueron sus discípulos los encargados de reunir lo esencial de ellas en forma de sentencias.

Sea como fuere, la oscuridad de Heráclito ha quedado caricaturizada en la leyenda acerca de su muerte: enfermo de hidropesía, preguntaba enigmáticamente a los médicos si podrían de la lluvia hacer sequía; como ellos no lo entendiesen, se enterró en estiércol en la suposición de que el calor de éste absorbería las humedades, con el resultado de que aceleró el fatal desenlace. De creer a Diógenes Laercio, la causa de la afección habría sido su retiro en el monte, donde se alimentaba de hierbas, movido por su misantropía.

El desprecio de Heráclito por el común de los mortales concordaría con sus orígenes, pues parece cierto que procedía de una antigua familia aristocrática, así como que sus ideas políticas fueron contrarias a la democracia de corte ateniense y formó, quizá, parte del reducido grupo, integrado por nobles principalmente, que simpatizaba con el rey persa Darío, a cuyos dominios pertenecía Éfeso por entonces, contra la voluntad de la mayoría de sus ciudadanos. A estos últimos, en cualquier caso, no debió de apreciarlos en demasía, y Heráclito los colmó de improperios cuando expulsaron de la ciudad a su amigo Hermodoro.



A tenor de lo que se desprende de los diversos fragmentos, Heráclito explicó la práctica totalidad de los fenómenos naturales, atribuyendo al fuego el papel de constituyente común a todas las cosas y causa de todos los cambios que se producen en la naturaleza. La importancia que concedió a la afirmación de que todo está expuesto a un cambio y un flujo incesantes, seguramente fue exagerada por Platón, quien contribuyó de manera decisiva a perpetuar la imagen del filósofo efesio como exponente de un relativismo radical.

El universo de Heráclito está, ciertamente, formado por contrarios en perpetua oposición, lo cual es condición del devenir de las cosas y, al mismo tiempo, su ley y principio; pero los contrarios se ven conducidos a síntesis armónicas por el logos, proporción o medida común a todo, principio normativo del universo y del hombre que, en varios aspectos, resulta coextensivo con el elemento cósmico primordial, el fuego, por lo que algunas interpretaciones los identifican. Cada par de opuestos es una pluralidad y, a la vez, una unidad que depende de la reacción equilibrada entre ambos; el equilibrio total del cosmos se mantiene merced a la interacción sin fin entre los opuestos, garantía de que el cambio en una dirección acabará por conducir a otro cambio en la dirección contraria.

El logos expresa la coherencia subyacente de las cosas, que los hombres deben tratar de comprender, ya que la sabiduría consiste en entender cómo se conduce el mundo, y ese entendimiento ha de ser la base de la moderación y el autoconocimiento, que Heráclito postuló como ideales éticos del hombre.



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El destino, el azr, los dioses, no suelen mandar emisarios en caballo blanco, ni en el correo del Zar. El destino, en todas sus versiones, utiliza siempre heraldos humildes (Francisco Umbral)

49. El destino, el azr, los dioses, no suelen mandar emisarios en caballo blanco, ni en el correo del Zar. El destino, en todas sus versiones, utiliza siempre heraldos humildes (Francisco Umbral)

Francisco Alejandro Pérez Martínez, más conocido como Francisco Umbral (Madrid, 11 de mayo de 19321 2 - Boadilla del Monte, Madrid, 28 de agosto de 2007) fue un poeta, periodista, novelista, biógrafo y ensayista español. Índice [ocultar] 1 Biografía 2 Estilo literario 3 Obra 3.1 Narrativa... Ver mas
Francisco Alejandro Pérez Martínez, más conocido como Francisco Umbral (Madrid, 11 de mayo de 19321 2 - Boadilla del Monte, Madrid, 28 de agosto de 2007) fue un poeta, periodista, novelista, biógrafo y ensayista español.
Índice [ocultar]
1 Biografía
2 Estilo literario
3 Obra
3.1 Narrativa
3.2 Poesía
3.3 Ensayos y crónicas
3.4 Biografías
3.5 Autobiografías y memorias
3.6 Libros de conversaciones
4 Premios
5 Referencias
6 Bibliografía
7 Enlaces externos
Biografía[editar]
Fruto de la relación entre Alejandro Urrutia, un abogado cordobés padre del poeta Leopoldo de Luis, y su secretaria, Ana María Pérez Martínez,3 nació en Madrid, en el hospital benéfico de la Maternidad, entonces situado en la calle de Mesón de Paredes, en el barrio de Lavapiés, el 11 de mayo de 1932,2 esto último acreditado por la profesora Anna Caballé Masforroll en su biografía Francisco Umbral. El frío de una vida.1 Su madre residía en Valladolid, pero se desplazó hasta Madrid para dar a luz con el fin de evitar las habladurías, ya que era madre soltera.1 El despego y distanciamiento de su madre respecto a él habría de marcar su dolorida sensibilidad. Pasó sus primeros cinco años en la localidad de Laguna de Duero y fue muy tardíamente escolarizado, según se dice por su mala salud, cuando ya contaba diez años; no terminó la educación general porque ello exigía presentar su partida de nacimiento y desvelar su origen. El niño era sin embargo un lector compulsivo y autodidacta de todo tipo de literatura, y empezó a trabajar a los catorce años como botones en un banco.
En Valladolid comenzó a escribir en la revista Cisne, del S.E.U., y asistió a lecturas de poemas y conferencias. Emprendió su carrera periodística en 1958 en El Norte de Castilla promocionado por Miguel Delibes, quien se dio cuenta de su talento para la escritura. Más tarde se traslada a León para trabajar en la emisora La Voz de León y en el diario Proa y colaborar en El Diario de León. Por entonces sus lecturas son sobre todo poesía, en especial Juan Ramón Jiménez y poetas de la Generación del 27, pero también Valle-Inclán, Ramón Gómez de la Serna y Pablo Neruda.
El 8 de septiembre de 1959 se casó con María España Suárez Garrido, posteriormente fotógrafa de El País, y ambos tuvieron un hijo en 1968, Francisco Pérez Suárez «Pincho», que falleció con tan sólo seis años de leucemia, hecho del que nació su libro más lírico, dolido y personal: Mortal y rosa (1975).4 Eso inculcó en el autor un característico talante altivo y desesperado, absolutamente entregado a la escritura, que le suscitó no pocas polémicas y enemistades.
En 1961 marchó a Madrid como corresponsal del suplemento cultural y chico para todo de El Norte de Castilla, y allí frecuentó la tertulia del Café Gijón, en la que recibiría la amistad y protección de los escritores José García Nieto y, sobre todo, de Camilo José Cela, gracias al cual publicaría sus primeros libros. Describiría esos años en La noche que llegué al café Gijón. Se convertiría en pocos años, usando los seudónimos Jacob Bernabéu y Francisco Umbral, en un cronista y columnista de prestigio en revistas como La Estafeta Literaria, Mundo Hispánico (1970-1972), Ya, El Norte de Castilla, Por Favor, Siesta, Mercado Común, Bazaar (1974-1976), Interviú, La Vanguardia, etcétera, aunque sería principalmente por sus columnas en los diarios El País (1976-1988), en Diario 16, en el que empezó a escribir en 1988, y en El Mundo, en el que escribió desde 1989 la sección Los placeres y los días. En El País fue uno de los cronistas que mejor supo describir el movimiento contracultural conocido como movida madrileña. Alternó esta torrencial producción periodística con una regular publicación de novelas, biografías, crónicas y autobiografías testimoniales; en 1981 hizo una breve incursión en el verso con Crímenes y baladas. En 1990 fue candidato, junto a José Luis Sampedro, al sillón F de la Real Academia Española, apadrinado por Camilo José Cela, Miguel Delibes y José María de Areilza, pero fue elegido Sampedro.
Ya periodista y escritor de éxito, colaboró con los periódicos y revistas más variadas e influyentes en la vida española. Esta experiencia está reflejada en sus memorias periodísticas Días felices en Argüelles (2005). Entre los diversos volúmenes en que ha publicado parte de sus artículos pueden destacarse en especial Diario de un snob (1973), Spleen de Madrid (1973), España cañí (1975), Iba yo a comprar el pan (1976), Los políticos (1976), Crónicas postfranquistas (1976), Las Jais (1977), Spleen de Madrid-2 (1982), España como invento (1984), La belleza convulsa (1985), Memorias de un hijo del siglo (1986), Mis placeres y mis días (1994).
En el año 2003, sufrió una grave neumonía que hizo temer por su vida. Murió de un fallo cardiorrespiratorio el 28 de agosto de 2007 en el hospital de Montepríncipe, en la localidad de Boadilla del Monte (Madrid), a los 75 años de edad.
Estilo literario[editar]
Su calidad literaria viene dada por su fecundidad creativa, su sensibilidad lingüística y la extrema originalidad de su estilo, muy impresionista, de sintaxis muy suelta, metafóricamente muy elaborado y complejo, flexible para los matices más esquivos de la actualidad, abundante en neologismos y alusiones intertextuales y, en suma, de una exigente calidad lírica y estética. Esta particularidad le hace especialmente intraducible y en consecuencia es un autor apenas vertido a otros idiomas y casi desconocido en el extranjero. Francisco Umbral es «uno de los primeros prosistas de la lengua española del siglo XX», según Fernando Lázaro Carreter, y Miguel Delibes lo califica como «el escritor más renovador y original de la prosa hispánica actual».
Como columnista practicó una especie de costumbrismo desclasado y antiburgués que no renunciaba al yo más intensamente romántico e intentaba dar a lo cotidiano, en palabras de Novalis, la dignidad de lo desconocido, mezclando calle y cultura e impregnándose a veces de una desolada ternura. Como cronista político Umbral hizo gala, además, de una gran acidez y mordacidad y una increíble intuición para captar la epidermis oculta de los asuntos. En 1993 se vio envuelto en una agria polémica por llamar «paletos» a las personas de Aranda de Duero en el programa Queremos saber, de Antena 3. El candidato a la presidencia del gobierno José María Aznar había sido recibido en esta localidad en olor de multitudes mientras que Felipe González había sido abucheado en la Universidad por esos mismos días. En ese mismo programa se produjo también la célebre anécdota de «yo he venido a hablar de mi libro», en la que Umbral pidió la palabra para reclamar de manera muy airada e insistente que no se estaba abordando el tema de su libro La década roja como se le había prometido, mientras Mercedes Milá intentaba apaciguarle.5
Otros pasajes de su trayectoria columnística quedan expuestos en el libro Ladrón de fuego de Gómez Calderón, profesor de la Universidad de Málaga que, hasta la fecha, ha realizado la aproximación más completa a la retórica del fecundo escritor madrileño.
Obra[editar]
Narrativa[editar]
Su extensa producción narrativa, en la que resaltan los aspectos autobiográficos, está formado por una larga lista de títulos:
Balada de gamberros (1965)
Tamouré (1965)
Larra, anatomía de un dandy (1965)
Travesía de Madrid (1966)
Lorca, poeta maldito (1968)
Valle-Inclán, los botines blancos de piqué (1968)
Lord Byron (1969)
Si hubiéramos sabido que el amor era eso (1969)
Las vírgenes (1969)
Las europeas (1970)
Miguel Delibes (1970)
El giocondo (1970)
Lola Flores. Sociología de la petenera (1971)
Memorias de un niño de derechas (1972)
Amar en Madrid (1972)
Carta abierta a una chica progre (1973)
Los males sagrados (1973)
Spleen en Madrid I (1973)
Retrato de un joven malvado: memorias prematuras (1973)
Museo nacional del mal gusto (1974)
Crónicas antiparlamentarias (1974)
Las españolas (1974)
Travesía de Madrid (1974)
Diario de un snob (1974)
Diario de un español cansado (1975)
España cañí (1975)
Cabecitas locas, boquitas pintadas y corazones solitarios (1975)
Suspiros de España (1975)
La guapa gente de derechas (1975)
Mortal y rosa (1975)
Las ninfas (1975)
España de parte a parte (1976)
Crónicas postfranquistas (1976)
Mis mujeres (1976)
Retrato de un joven malvado (1976)
Los males sagrados (1976)
Iba yo a comprar pan (1976)
Las cartas (1976)
Mis paraísos artificiales (1976)
Los políticos (1976)
Las respetuosas (1976)
Teoría de Lola (1977)
Diccionario para pobres (1977)
Tratado de perversiones (1977)
La prosa y otras cosas (1977)
Las Jais (1977)
El hijo de Greta Garbo (1977)
La noche que llegué al Café Gijón (1977)
Los ángeles custodios (1978)
Ramón y las vanguardias (1978)
Diario de un snob II (1978)
Los Amores diurnos (1979)
Diario de un escritor burgués (1979)
Teoría de Madrid (1980)
Los helechos arborescentes (1980)
A la sombra de las muchachas rojas (1981)
La bestia rosa (1981)
Spleen, cuaderno de Madrid (1981)
Las giganteas (1982)
Las ánimas del purgatorio (1982)
Spleen de Madrid-2 (1982)
Diccionario cheli (1983)
España como invento (Libertarias, colección Pluma Rota de Charo Fierro y Antonio J. Huerga, 1984)
Trilogía de Madrid (1984)
Fábula del falo (1985)
Mis queridos monstruos (1985)
Pío XII, la escolta mora y un general sin un ojo (1985)
El Fetichismo (1986)
Guía de pecadores-as (1986)
La belleza convulsa (1986)
Memorias de un hijo del siglo (1987)
Guía de la posmodernidad (1987)
Sinfonía borbónica (1987)
Un carnívoro cuchillo (1988)
El día que violé a Alma Mahler (1988)
Nada en el domingo (1988)
La escritura perpetua (1989)
Guía irracional de España (1989)
El fulgor de África (1989)
Y Tierno Galván ascendió a los cielos (1990)
El socialfelipismo (1991)
Crónica de esa guapa gente: memorias de la jet (1991)
Tatuaje (1991)
Del 98 a don Juan Carlos (1992)
Memorias eróticas (1992)
Memorias borbónicas (1992)
La leyenda del césar visionario (1992)
La década roja (1993)
Madrid 1940. Memorias de un joven fascista (1993)
Mis placeres y mis días (1994)
La rosa y el látigo (1994)
Las palabras de la tribu: (de Rubén Darío a Cela) (1994)
Las señoritas de Aviñón (1995)
Madrid 650 (1995)
Diccionario de literatura: España 1941-1995: de la posguerra a la modernidad (1995)
Los cuadernos de Luis Vives (1996)
Los cuerpos gloriosos: memorias y semblanza (1996)
Capital del dolor (1996)
La forja de un ladrón (1997)
Diccionario de literatura: España: 1941-1995: de la posguerra a la posmodernidad (1997)
La derechona (1997)
La bestia rosa (1998)
Historias de amor y viagra (1998)
Diario político y sentimental (1999)
El socialista sentimental (1999)
Madrid XXIl (2000)
Madrid, tribu urbana (1999)
Los alucinados: personajes, escritores, monstruos. Una historia diferente de la literatura (2001)
Un ser de lejanías (2001)
La república bananera USA (2002)
Cela: un cadáver exquisito (2002)
¿Y cómo eran las ligas de Madame Bovary? (2003)
Los metales nocturnos (2003)
Crónica de las tabernas leonesas (2004)
Días felices en Argüelles (2005)
Sofía Morales (2005)
Amado siglo XX (2007)
Carta a mi mujer (2008)
Diario de un noctámbulo (2015)
El tiempo reversible (2015)
Desde 1985 Umbral inició una serie de novelas sobre los hechos más importantes de la historia de España en el siglo XX, a semejanza de los Episodios nacionales de Benito Pérez Galdós para el siglo XIX.
Poesía[editar]
Crímenes y baladas. Antología de prosas líricas (1981)
Obra poética 1981-2001 (2009)
Ensayos y crónicas[editar]
También escribió un ensayismo muy personal en títulos como La escritura perpetua (De Rubén Darío a Cela) (1989), Las palabras de la tribu (1994), Diccionario de literatura (1995), Madrid, tribu urbana (2000) o Los alucinados (2001). En Cela: un cadáver exquisito (2002), ofrece su personal interpretación del que fue su protector y amigo y en ¿Y cómo eran las ligas de Madame Bovary? (2003) ofrece una colección de cuarenta semblanzas breves de sus escritores preferidos. Como cronista, publicó Y Tierno Galván subió a los cielos (1990) donde analiza líricamente la transición política de España desde el fallecimiento de Franco en 1975 hasta el entierro de uno de los alcaldes más queridos de Madrid en 1986; en El socialfelipismo: la democracia detenida (1991) y La década roja (1993), desmenuza la presidencia ejercida por Felipe González y en La República bananera USA, que versa sobre los hechos ocurridos el 11 de septiembre en Nueva York, la guerra de los Estados Unidos en Afganistán y el gobierno de George Bush (2002). Su preocupación por el lenguaje se muestra en el Diccionario para pobres (1977), el Diccionario cheli (1983) o Las palabras de la tribu (1994).
Biografías[editar]
Ha publicado además ensayos biográficos y literarios con puntos de vista originales sobre autores clásicos de la literatura del XIX y del XX, como Larra, anatomía de un dandy (1965), Lorca, poeta maldito (1968), Ramón y las vanguardias (1978) y Valle-Inclán: los botines blancos de piqué (1997) y otras más bien divulgativas como Valle-Inclán (1968); Lord Byron (1969); Miguel Delibes (1970); Lola Flores, sociología de la petenera (1971).
Autobiografías y memorias[editar]
Un capítulo especial en su producción literaria lo ocupan los libros autobiográficos, aunque la autobiografía inunda también toda su obra narrativa y periodística, e incluso se considera que ella es "el principal camino de acceso a su biografía".6 Cabe destacar La noche que llegué al café Gijón (1977), Memorias eróticas (Los cuerpos gloriosos) (1992), El hijo de Greta Garbo (1977) y sus memorias periodísticas Días felices en Argüelles (2005).
Libros de conversaciones[editar]
Eduardo Martínez Rico ha publicado dos libros de conversaciones con Francisco Umbral: Umbral: vida, obra y pecados (2001) y Umbral: Las verdades de un mentiroso ilustre (2003).
Premios[editar]
Obtuvo el Premio Nacional de Cuentos Gabriel Miró en 1964 con Tamouré y fue finalista del premio Guipúzcoa el mismo año por su novela corta Balada de gamberros. En 1965 su cuento Días sin escuela consigue el Premio Provincia de León. A fines de los sesenta es finalista al premio de cuentos Tartessos por Marilén otoño-invierno. Es finalista del Premio Elisenda de Moncada por 'Si hubiéramos sabido que el amor era eso' (1969).
En 1975 obtiene el Premio Carlos Arniches de la Sociedad General de Autores y ese mismo año el Premio Nadal de novela por Las Ninfas.
Ya en los años 80 Premio González Ruano de Periodismo en 1980 por su artículo El trienio, publicado durante su etapa en El País; fue finalista del Premio Planeta en 1985 con Pío XII, la escolta mora y un general sin un ojo.
En 1990 obtiene el Mariano de Cavia por su artículo periodístico Martín Descalzo, ya de su etapa en El Mundo y el Premio Antonio Machado con su narración corta Tatuaje. En 1992 su novela Leyenda del César visionario obtuvo el Premio de la Crítica 1991. En 1994 logra el Premio Juan Valera de literatura epistolar y el VII Premio Nacional de Periodismo de la Fundación Institucional Española. En 1995 recibe el Premio Francisco Cerecedo de la Asociación de Periodistas Europeos. En 1996 es Premio Príncipe de Asturias de las Letras; en 1997 es premio Fernando Lara por La forja de un ladrón. En 1997 el Ministerio de Cultura le otorga el Premio Nacional de las Letras Españolas por el conjunto de su obra y se le conceden la Medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes de Madrid y el premio León Felipe a la Libertad de Expresión. Fue nombrado Doctor Honoris Causa por la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid (1999). En el año 2000 obtuvo el Premio Cervantes y en 2003 el Premio de periodismo Mesonero Romanos.

Predecesor:
Jorge Edwards Medal of the Miguel de Cervantes Prize.svg
Premio Miguel de Cervantes
2000 Sucesor:
Álvaro Mutis

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La memoria es como una red, llena de peces al sacarla del arroyo, pero por ella pasaron cientos de kilómetros de agua sin dejar rastro (Oliver Wendell Holmes Sr)

50. La memoria es como una red, llena de peces al sacarla del arroyo, pero por ella pasaron cientos de kilómetros de agua sin dejar rastro (Oliver Wendell Holmes Sr)

Oliver Wendell Holmes, Sr. (Cambridge, Massachusetts; 29 de agosto de 1809–Boston, 7 de octubre de 1894) fue un médico de profesión, que ganó fama como escritor y se convirtió en uno de los poetas estadounidenses más reconocidos del siglo XIX. Uno de sus hijos, Oliver Wendell Holmes Jr., fue uno... Ver mas
Oliver Wendell Holmes, Sr. (Cambridge, Massachusetts; 29 de agosto de 1809–Boston, 7 de octubre de 1894) fue un médico de profesión, que ganó fama como escritor y se convirtió en uno de los poetas estadounidenses más reconocidos del siglo XIX. Uno de sus hijos, Oliver Wendell Holmes Jr., fue uno de los más célebres jueces del Tribunal Supremo de los Estados Unidos.
Era hijo de Abiel Holmes (1763-1837), un clérigo calvinista y ávido historiador que escribió los Anales de América y poesías, y su segunda mujer, Sarah Wendell, hija de una importante familia de Nueva York.
Estudió en la Phillips Academy en Andover, Massachusetts, y en el Harvard College. Ganó fama con su poema «Old Ironsides» sobre la fragata decimonónica USS Constitution, cuyo destino era el desguace. El poema tuvo tanta fama que se decidió convertir a la fragata en un monumento en vez de desguazarla. En otro de sus poemas, se refirió al terremoto que sacudió Lisboa en el año 1755.
Oliver Wendell Holmes, fue uno de los fundadores del pragmatismo. Perteneció a un grupo llamado «El club de los metafísicos», con colaboradores de la talla de Chauncey Wright, Charles Peirce o William James. El fruto de este club fue el pragmatismo, movimiento filosófico basado en las ideas de Bain, Darwin y Kant.

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Es enemigo del amor el egocentrismo de quien no sabe valorar los deseos y sentimientos ajenos. Su ego desmedido pervierte la relación afectiva (Bernabé Tierno)

51. Es enemigo del amor el egocentrismo de quien no sabe valorar los deseos y sentimientos ajenos. Su ego desmedido pervierte la relación afectiva (Bernabé Tierno)

Bernabé Tierno Jiménez (La Alberca de Záncara, Cuenca, 7 de mayo de 1940 - Madrid, 8 de julio de 20151 ) fue un psicólogo, pedagogo, psicoterapeuta y escritor español autor de más de sesenta libros de psicología y auto-ayuda. Licenciado en Filosofía, Ciencias de la Educación y Psicología, se... Ver mas
Bernabé Tierno Jiménez (La Alberca de Záncara, Cuenca, 7 de mayo de 1940 - Madrid, 8 de julio de 20151 ) fue un psicólogo, pedagogo, psicoterapeuta y escritor español autor de más de sesenta libros de psicología y auto-ayuda. Licenciado en Filosofía, Ciencias de la Educación y Psicología, se especializó en Psicopedagogía por la Escuela Superior de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid y obtuvo el Diploma en Psicología de la Escritura por el Instituto Internacional de Investigación Psicológica de Milán (Italia) y el de Grafopsicología por la Escuela de Medicina Legal de la Universidad Complutense de Madrid.
Gran referente mediático de la psicología en España a través de sus constantes apariciones televisivas y persona muy polifacética, Bernabé Tierno fue también profesor de letras en el bachillerato elemental y superior durante catorce años y dirigió el Colegio Cenit de Madrid durante diez años, además de ser miembro de la Sociedad Española de Medicina Legal y Social, de la Sociedad Española de Pedagogía y de la Asociación Colegial de Escritores de España, así como gran investigador de las causas del fracaso escolar y de las posibles estrategias para llegar a una enseñanza y a un aprendizaje más eficaces.1
En sus libros Aprendiz de sabio y Hoy, aquí y ahora: estás a tiempo de ser feliz, Tierno recalcó la importancia de vivir el momento presente y saborearlo, disfrutar de él, etc., ingredientes básicos para ser feliz e incluso reforzar el sistema inmunitario.
El 14 de enero de 1990 se empezó a publicar en El Semanal, de Taller de Editores, una serie de fichas cuyo título genérico era Valores humanos, Madrid, 1991, de la que se han publicado cuatro volúmenes recopilatorios que constituyen su obra más vendida. También colaboraba semanalmente en la Revista Mía.
Recibió la medalla de honor del 50 aniversario de UNICEF (Madrid, 11 de noviembre de 1996) y el premio "Paz del mundo" como impulsor de los valores humanos (Málaga, 1997).
Obra[editar]
El fracaso escolar. Plaza y Janés, mayo de 1984
Aprender a estudiar. Ed. Edica, agosto y diciembre de 1988
Tu hijo Problemas y conflictos. Ed. Temas de Hoy, abril de 1989
Valores humanos. 1991.
Adolescentes. Ed. Temas de Hoy, 1992
Ser buenos padres. Ed. Paulinas, 1992
Los problemas de los hijos. Ed. Paulinas, 1992
Los hijos y el entorno. Ed. Paulinas, 1992
Del fracaso al éxito escolar. Plaza y Janés, 1993
Máster en educación Ed. Temas de Hoy, 1993
La edad de oro del niño. Ed. Paulinas, 1994
Educar hoy (Desde los seis a los veinte años). Ed. Paulinas, 1994
Las mejores técnicas de estudio. Ed. Temas de Hoy, enero de 1994
Guía para salvar el curso. Ed. Temas de Hoy, 1995
Oficio de padres Ed. Paulinas, 1995
Dificultades escolares. Ed. Aguilar, 1996
Guía para educar en valores. Ed. Taller de Editores, 1996
La fuerza del amor. Ed. Temas de hoy, 1999
Aprendiz de sabio. Grijalbo Mondadori 2005
Hoy, aquí y ahora: estás a tiempo de ser feliz. Ed. Temas de hoy, 2005
Optimismo vital: manual completo de psicología positiva. Ed. Temas de hoy, 2007
Los pilares de la felicidad: 30.000 días para una vida en plenitud. Ed. Temas de hoy, 2008
Poderosa mente. Ed. Temas de hoy, 2009
Espiritual mente. Ed. Temas de Hoy, 2011
El triunfador humilde. Ed. Temas de hoy, 2015
El amor que es vida. Ed. Random House, 2015

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La angustia siempre es el resultado del alejarse del ahora (Fritz Perls)

52. La angustia siempre es el resultado del alejarse del ahora (Fritz Perls)

Friedrich Salomon Perls (8 de julio de 1893, Berlín, Alemania - 14 de marzo de 1970, Chicago, Estados Unidos) conocido como Fritz Perls, médico neuropsiquiatra y psicoanalista, fue el creador, junto con su esposa, Laura Posner, de la Terapia Gestalt. Debido a su origen étnico, y a su vinculación... Ver mas
Friedrich Salomon Perls (8 de julio de 1893, Berlín, Alemania - 14 de marzo de 1970, Chicago, Estados Unidos) conocido como Fritz Perls, médico neuropsiquiatra y psicoanalista, fue el creador, junto con su esposa, Laura Posner, de la Terapia Gestalt. Debido a su origen étnico, y a su vinculación con la Liga Antifascista,1 abandonó Alemania con la llegada del nazismo.
Índice [ocultar]
1 Datos biográficos
2 La Gestalt
3 Véase también
4 Referencias
5 Bibliografía
6 Enlaces externos
Datos biográficos[editar]
Tras huir de la Alemania nazi en 1933, poco después de la llegada de Hitler al poder, los Perls se establecieron en Johannesburgo, Sudáfrica, y desarrollaron una forma de terapia que definían como "psicoanálisis revisado" y que, más adelante, con su traslado a los EE. UU., definirían como Terapia Gestalt. En 1952, abrieron el primer Instituto Gestalt en su piso de Nueva York.
Hacia finales del decenio de 1950 y comienzos del decenio de 1960, Fritz Perls se trasladó a California para enseñar la Terapia Gestalt como forma de vida más que como un modelo de terapia, dejando el Instituto de Nueva York bajo la dirección de Laura Perls. En 1964 procedió a asociarse al Instituto Esalen de California.
La Gestalt[editar]
Fritz Perls dio un nuevo rumbo a la psicología humana en la terapia Gestalt (lo que significa totalidad en un sentido simplista). Pensaba que la vida era una gran Gestalt, que ésta es algo que pertenece y se encuentra en la naturaleza, que siempre se encuentra en movimiento, y que el organismo tiene la capacidad de autorregularse obedeciendo a una Gestalt. Un proceso completo de una Gestalt se inicia con una necesidad, sigue con la toma de conciencia de ella (awareness), prosigue con una excitación, luego con el reposo, y finalmente con el surgimiento de una nueva necesidad.
El proceso se inicia con un desajuste interno en el organismo, para reconocer que es necesario ir hacia adentro, procesarlo, e identificarlo. Al reconocer se presenta una excitación que se procesa en emociones. Al incrementarse la necesidad, el organismo se mueve buscando cubrir la necesidad, después del contacto viene el reposo, y se da la pauta para una nueva Gestalt. En las etapas se pueden presentar bloqueos, superarlos es la finalidad de la terapia Gestalt.
Según la Gestalt, el ser humano ha vivido cumpliendo las expectativas, deseos y mandatos de otros, haciendo así una Gestalt incompleta. La neurosis sería un síntoma de maduración incompleta, provocada por huecos en la vida y la experiencia; la persona sana se apartaría más de sus conceptos y prejuicios, y confiaría más en los sentidos que integran su experiencia, la cual se da siempre en el aquí y el ahora.
Todas las religiones le parecían "crudezas inventadas por los hombres" y creía que estos debían tomar la responsabilidad de su existencia por su propia cuenta. La cualidad más importante de la Gestalt es su dinámica, la necesidad intrínseca e imperiosa que la Gestalt tiene de cerrarse y completarse, algo inherente a la naturaleza.
El individuo es el organismo como su medio, darse cuenta transcurre en la más íntima privacidad. Para Fritz el ser humano es una Gestalt en sí mismo y al mismo tiempo parte de una Gestalt. Creía que el ser humano vivía para lo que era correcto, sin importarle si realmente quería, decía que el ser humano se ha tornado fóbico al dolor y el sufrimiento, evitando lo que no es divertido y agradable, escapando de la frustración. El resultado de este proceder es la falta de crecimiento. Enfrentar la frustración y el dolor lleva a un sufrimiento realista, acompañado de un crecimiento.
Perls se centró en el aquí y el ahora. En el cómo sobre el porqué:
El hombre se trasciende a sí mismo únicamente por la vía de su verdadera naturaleza, jamás por medio de la ambición ni metas artificiales. El darse cuenta de y la responsabilidad por el campo total por el sí mismo y por el otro, le dan significado y configuración a la vida del hombre.
Los sueños para Fritz son "cartas existenciales" que abrir y aprender a leer, reconociendo su contenido como parte de la Gestalt que es la misma persona. En esta terapia se busca impulsar el proceso de crecimiento personal y el desarrollo del potencial humano. En ella, es necesario conocer lo que es el problema del control, que viene desde afuera, del ambiente, la relación con los otros, etc.; así como el control interno, el propio de cada organismo que obedece a su naturaleza.
Se resalta la importancia de la confusión como choque entre nuestra existencia biológica y nuestra existencia social, darse cuenta de la confusión es parte de la integración de la persona, propicia que la confusión se clarifique por sí sola, permitiendo que la naturaleza se haga cargo de la condición del organismo.
El mundo y cada organismo, se mantiene a sí mismo y la única ley constante es la formación de las Gestalts enteras, totalidades. Una Gestalt es una función orgánica. La Gestalt es el fenómeno vivenciado, la aparición de las necesidades es un fenómeno biológico primario.
En la naturaleza no hay Gestalts incompletas, cuando de supervivencia se trata, la situación más urgente es la que se convierte en el controlador. Todo control interfiere en el funcionamiento sano del organismo, en la Gestalt, se invita a ejercer natural y responsablemente nuestras posibilidades de manera realista, y confiando en nuestra naturaleza. La mayoría de las personas dedican su vida a tratar de actualizar un concepto de lo que deben ser, en lugar de tratar de actualizarse tal como son.
Sentirse bien es para el organismo la condición de identificación pero sentirse mal corresponde a la condición de distanciamiento, alejarse de uno mismo. El límite del ego es esa función discriminatoria de reconocer lo bueno y lo malo. El límite del ego es flexible, la persona sana se adapta a los cambios, la función del límite del ego es la discriminación, diferenciar aquello que fortalece y estructura el organismo de lo que atenta contra él, dos tipos de discriminación: Introyectada donde se incorporan las elecciones de otra persona y del organismo, cuando hay conflictos entre estas surge la agresión, la agresión tiene doble propósito, desestructurar al enemigo y desestructurar la sustancia necesaria para asimilarlo.
Para que la persona pueda integrarse a sí misma tiene que reconocer que aprender es descubrir y escuchar es comprender, madurar es reconocer las posibilidades reales y trabajar para lograrlas, en el proceso de maduración la persona se confronta con la sociedad, pero la sociedad no da libertad ni se fundamenta en razones positivas, al contrario enajena y enferma a sus integrantes, entonces la persona madura o participa en esa psicosis común y colectiva o busca sanar y tal vez también crucificarse.
Cuando la sociedad demanda personas adaptadas, demanda personas que desempeñen papeles que funcionen como partes de un todo. Una persona madura vive según sus propios referentes, es constructiva y no puede ser predecible porque no vive cumpliendo expectativas; una persona madura es lo que es en ese momento y no puede ser otra cosa, cuando una persona empieza a darse cuenta de sus propios derechos también empieza a reconocer los de los demás.
Para Fritz Perls, que se analizó el carácter con W. Reich, las emociones auténticas son el orgasmo, la risa, la agresión y el llanto. Son los indicadores de la vida, la prueba de nuestra integración e independencia. Con estas emociones podemos expresar nuestra sexualidad, pena, alegría y coraje, pero no tiene sentido expresarlas en soledad; el individuo vive por medio de máscaras tratando de cumplir solo un “deber ser”.
La Gestalt es la condición que permite vivir un contacto más claro del ser humano con la naturaleza, con su entorno y con sus semejantes. Es reconocer que la naturaleza siempre ofrece lo mejor de ella, y lo más importante es admitir que cualquier persona siempre hará lo mejor que pueda hacer.

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Mi vida es importante solo si puedo ayudar a muchos: esa es mi filosofía (Bob Marley)

53. Mi vida es importante solo si puedo ayudar a muchos: esa es mi filosofía (Bob Marley)

Robert Nesta Marley Booker, más conocido como Bob Marley (Nine Mile, Saint Ann, Jamaica, 6 de febrero de 1945 - Miami, Florida, Estados Unidos, 11 de mayo de 1981), fue un músico, guitarrista y compositor jamaiquino. Durante su carrera musical fue el líder, compositor y guitarrista de las bandas... Ver mas
Robert Nesta Marley Booker, más conocido como Bob Marley (Nine Mile, Saint Ann, Jamaica, 6 de febrero de 1945 - Miami, Florida, Estados Unidos, 11 de mayo de 1981), fue un músico, guitarrista y compositor jamaiquino. Durante su carrera musical fue el líder, compositor y guitarrista de las bandas de ska, rocksteady y reggae The Wailers (1964-1974) y Bob Marley & The Wailers (1974-1981). Marley sigue siendo el más conocido y respetado intérprete de la música reggae y es acreditado por ayudar a difundir tanto la música de Jamaica como el movimiento rastafari (del que era un miembro comprometido) a una audiencia mundial.1 Entre sus mayores éxitos se encuentran los sencillos «I Shot the Sheriff», «No Woman, No Cry», «Jamming», «Redemption Song» y, junto a The Wailers, «Three Little Birds», así como el lanzamiento póstumo «Buffalo Soldier». El álbum recopilatorio Legend, lanzado por Planet Music International en 1984, tres años después de su muerte, es el álbum de reggae más vendido de la historia con 10 discos de platino en los Estados Unidos2 y más de 20 millones de copias en todo el mundo.3 4
Índice [ocultar]
1 Biografía
1.1 Orígenes
1.2 The Wailers
1.3 Éxito profesional
1.4 Últimos años y muerte
2 Vida personal
3 Discografía
4 Véase también
5 Referencias
6 Bibliografía
7 Enlaces externos
Biografía[editar]
Orígenes[editar]
Robert Nesta Marley Booker nació el 6 de febrero de 1945 en Nine Mile (Rhoden Hall, Saint Ann Parish), una pequeña localidad al norte de la isla de Jamaica, en el mar Caribe. Era hijo de Cedella Booker, una afro-jamaiquina que tenía 18 años5 (cuando nació Bob) y de Norval Marley, un jamaiquino blanco de ascendencia inglesa (su familia provenía de Essex), capitán de los Marines Reales (infantería de marina británica), quien se consideraba inglés, debido a que al ingresar a las Fuerzas Armadas Británicas para la Primera Guerra Mundial, en el formulario dijo ser inglés, para que no se le cuestionara mayor cosa (y porque en esa época Jamaica era una colonia del Reino Unido y su población blanca tenía la nacionalidad británica). La fecha de nacimiento de Norval es motivo de controversia ya que según muchas fuentes nació en 1895 (por lo que tendría 50 años cuando nació su hijo Bob Marley) pero según otras fuentes nació mucho antes, en 1881. Aunque Norval ayudaba económicamente a su mujer y a su hijo, rara vez veía a su hijo por pasar el tiempo viajando; además, según algunas fuentes su madre (la abuela de Bob) lo presionaba para que se alejara del niño por prejuicios racistas. El padre de Bob murió cuando este tenía 10 años, en 1955.
Bob Marley tuvo que soportar burlas y desprecios por parte de negros jamaiquinos por su condición de mulato (mestizo producto de la mezcla de blanco y negro), sobre todo en su niñez, adolescencia y temprana juventud (se dice que el hermano de su primera novia le dijo que «no queremos blancos en esta casa»). Pero después Marley se demostró indiferente a esos desaires y decía no avergonzarse de su mezcla racial; aunque él se identificaba simplemente como negro y esa fue la única parte de su herencia racial por la que demostró interés.
Nine Miles es un pueblo que está a tres horas de la capital, Kingston. Cedella Marley luchaba cada día por sacar adelante a su hijo, vivían en la pobreza, por lo que en casa no contaban con agua, ni electricidad. Viviendo así en Nine Miles, Bob Marley conoció a quien llegaría a ser su amigo Bunny Wailer. Cedella y el padre de Bunny empezaron a tener una relación, y es esta razón por la cual Bob Marley y Bunny Wailer compartían una hermana. Siendo una familia de cinco, buscando prosperidad, se mudan a Kingston, la capital de Jamaica. Fue con Wailer, con quien Marley comenzó a interesarse por la música, llegando a componer y tocar algunas canciones. Muy influenciados por la música de Ray Charles, Curtis Mayfield, Brook Benton o Fats Domino, y de grupos como The Drifters muy populares en Jamaica que se escuchaban en la emisiones de la radio de las emisoras del sur de los Estados Unidos. Bob Marley alternó el trabajo en una empresa de fundición (donde se quemó en un ojo) con la música. Bob Marley y Bunny Wailer recibieron formación musical de Joe Higgs, un cantante venido a menos que había gozado de cierta fama en Jamaica y que se ganaba la vida impartiendo clases de canto para principiantes. En una de esas clases conocieron a otro joven músico llamado Winston Hubert McIntosh (Peter Tosh). En 1962 Bob Marley participó en una audición para un productor musical llamado Leslie Kong que, impresionado, le invitó a grabar algunas canciones. Al año siguiente Marley decidió que el mejor camino para alcanzar su sueño, lo tenía planteado acaso, no lo sabremos, mediante un grupo. Compartió su idea con Bunny y Peter y los tres formaron los Wailing Wailers (literalmente, ‘gritos de protesta’). El nuevo grupo ganó la simpatía del percusionista rastafari Alvin Patterson, que los presentó al productor Clement Dodd. A mediados de 1963 Dodd vio a los Wailing Wailers y decidió promocionar al grupo. Los Wailing Wailers lanzaron su primer single, «Simmer Down», con la discográfica Coxsone a finales de 1963. La formación original estaba compuesta por Marley, Bunny Wailer, Peter Tosh, Junior Braithwaite y dos coristas, Beverly Kelso y Cherry Smith.
The Wailers[editar]
Mientras tanto, la madre de Bob Marley, Cedella, se había casado nuevamente y se había mudado a Delaware, Estados Unidos, tras un importante esfuerzo económico. Ella deseaba dar a Marley una nueva vida en este país, pero antes del viaje, él conoció a Rita Anderson y el 10 de febrero de 1966 se casaron. Bob Marley pasó apenas ocho meses con su madre en Wilmington, Delaware. Allí consigue un trabajo en el turno de noche de una planta de automóviles de Chrysler. Bob Marley llegó a Kingston en octubre de 1966, apenas seis meses después de la visita de Su Majestad Imperial, o Emperador Hailè Selassiè, de Etiopía, que impulsó y renovó el importante movimiento rastafari de la isla. El acercamiento de Marley con la creencia Rastafari comienza a reflejarse en su música. Marley, entretanto, llamó a Peter y Bunny para formar una nueva banda, los míticos The Wailers. Rita también comenzaba su carrera como cantante con un importante éxito llamado Pied Piper, una versión de una canción pop inglesa. En Jamaica, la frenética ola del ska estaba dando lugar a un ritmo más lento y sensual llamado rocksteady. Las creencias rastafari de los Wailers chocaron con Dodd y éstos fundaron su propio sello discográfico, Wail’N’Soul. A pesar de conseguir algunos éxitos, el sello no responde a las expectativas y quiebra en 1967. El grupo sobrevive fungiendo como compositores de una compañía asociada a un cantante estadounidense, Johnny Nash, quien en la década siguiente tendría un gran éxito con la canción «Stir it Up», de Bob Marley.

Bob Marley and The Wailers en el festival The Summer of '80 Garden Party, el 7 de junio de 1980.
Los Wailers conocieron entonces a un hombre que revolucionaría su trabajo: Lee Perry. La asociación entre Perry y los Wailers trajo consigo algunos de los éxitos más notables de la banda como "Soul Rebel", "Duppy Conqueror", "400 Years" y "Small Axe", clásicos del futuro reggae. En 1970, dos de los músicos más reconocidos de la isla, Aston 'Family Man' Barrett y su hermano Carlton (bajo y batería, respectivamente) se unirán a los Wailers, quienes por aquel entonces arrasaban en el Caribe, pero internacionalmente continuaban siendo desconocidos.
En el verano de 1971 Marley aceptó una invitación de Johnny Nash para acompañarlo a Suecia, ocasión en que firmó un contrato con la CBS, que también era la discográfica del estadounidense. En la primavera de 1972 los Wailers aterrizaron en Inglaterra para promocionar el single Reggae on Broadway, pero no cosecharon demasiados éxitos. A la desesperada, Marley visitó los estudios de grabación de Island Records, que había sido la primera discográfica en interesarse por la música jamaicana, y pidió hablar con su fundador, Chris Blackwell. Blackwell conocía a los Wailers y les ofreció cuatro mil libras para grabar un álbum con los últimos avances tecnológicos de la industria musical, los mismos que gozaban las bandas de rock de la época. Ese primer álbum fue Catch a Fire, fuertemente promovido por Island. El disco no fue un éxito inminente, y es que la música y las letras comprometidas socialmente de Marley contrastaban bastante con lo que se estaba haciendo hasta entonces en Europa. Island promovió una gira del grupo por Inglaterra y los Estados Unidos, otra novedad para una banda de reggae. Los Wailers tocaron en Londres en abril de 1973 y tres meses más tarde el grupo volvió a Jamaica. Bunny Wailer, desengañado de la vida musical, abandonó la banda antes de la gira estadounidense. En su lugar entró Joe Higgs, el viejo profesor de música de los Wailers. Ya en los Estados Unidos, participaron en algunos conciertos de Bruce Springsteen y Sly & The Family Stone, la principal banda de música negra estadounidense del momento.
En 1973 el grupo lanzó su segundo álbum con La Compañia Discografica Planet Music International, Burnin', un disco que incluía nuevas versiones de algunas de sus canciones más importantes, como: "Duppy Conqueror", "Small Axe" y "Put It On", junto con "Get Up, Stand Up" y "I Shot The Sheriff". Fue justamente este último tema el que consagró internacionalmente a Bob Marley de la mano de la voz de Eric Clapton, alcanzando el primer lugar en la lista de los sencillos más vendidos en los Estados Unidos. En 1974, Bob Marley pasó gran parte de su tiempo en el estudio trabajando en Natty Dread, un álbum que incluía canciones como "Talkin’ Blues", "No Woman No Cry", "So Jah Seh", "Revolution", "Them Belly Full (But We Hungry)" o "Rebel Music (3 o’clock Roadblock)". Al año siguiente, Bunny y Peter dejarían definitivamente el grupo para embarcarse en sus carreras en solitario, lo que provocó que la banda comenzase a ser conocida como Bob Marley & The Wailers. Natty Dread fue lanzado en octubre de 1974. En cuanto a las giras, destacan dos: una en el Lyceum Ballroom de Londres, que fue catalogada como una de las mejores de la década (El disco Live es este concierto). Y la segunda en noviembre, cuando Marley volvió a Jamaica para tocar en un concierto benéfico con Stevie Wonder, ya como superestrella en su país y en el mundo. Rastaman Vibration, el siguiente álbum de estudio, fue lanzado en 1976. El trabajo incluía canciones como "Crazy Baldhead", "Johnny Was", "Who The Cap Fit" y, tal vez la más significativa de todas, "War", cuya letra fue extraída de un discurso del Emperador Hailè Selassiè, en las Naciones Unidas.
Éxito profesional[editar]
En los años 70 Jamaica vivía un empeoramiento de su ya típica violencia política; la situación degeneró en una guerra civil callejera entre pandillas de pistoleros militantes de los dos grandes partidos políticos tradicionales, el Partido Nacional del Pueblo (socialista democrático) y el Partido Laborista de Jamaica (centro-derecha conservador). El Ejército y la Policía de Jamaica tomaron las calles, pero no pudieron contener la violencia entre los dos bandos enfrentados.
Bob Marley era entonces un pacifista apolítico en Jamaica, un músico ya consagrado y un auténtico propulsor de la fe rastafari. Bob Marley decidió participar en un concierto gratuito en el Parque de los Héroes Nacionales de Kingston, el 5 de diciembre de 1976 para promover la paz y la reconciliación nacional, y así ayudar a frenar la violencia. Pero sectores del entonces opositor Partido Laborista de Jamaica criticaron el concierto porque pensaban que estaba parcializado y en realidad era un acto de apoyo al primer ministro y líder del Partido Nacional del Pueblo, Michael Manley (señalado como amigo de Bob Marley); de hecho Michael Manley era el organizador detrás del evento. Después del anuncio del concierto, el gobierno de Manley convocó elecciones para el día 15 de diciembre (en un claro intento de sacar provecho político del mismo en plena campaña electoral). El 3 de diciembre de 1976, dos días antes de “Smile Jamaica”, Marley, su esposa Rita, Lewis Griffith y el mánager Don Taylor fueron heridos en un atentado por pistoleros desconocidos dentro de su casa en 56 Hope Road, Jamaica; se piensa que el atentado fue una represalia de los sectores políticos que rechazaban el concierto por su supuesto carácter de apoyo al gobierno de Manley, aunque algunos creyentes en teorías conspirativas barajan la posibilidad de que estuviese la CIA involucrada (ya que Michael Manley se había acercado mucho a la Cuba de Fidel Castro). Marley fue herido por disparos de arma de fuego en el pecho (muy cerca del corazón) y un brazo, su esposa Rita en la cabeza, Lewis Griffith en el estómago y el mánager Don Taylor también fue hospitalizado por cruzarse en la línea de fuego. Afortunadamente después de un tiempo se recuperaron por completo. Dos días después del atentado, Marley se montó en la tarima y cantó. Cuando le preguntaron el porqué, él dijo: «La gente que está tratando de hacer este mundo peor no se toma ni un día libre, ¿cómo podría tomarlo yo? Ilumina la oscuridad». Fue la última presentación de Marley en Jamaica durante los próximos 18 meses. Temiendo otro atentado, dejó el país para irse a vivir a Londres, donde grabó su siguiente álbum, Exodus, uno de los más importantes de su carrera y del reggae.

Bob Marley tiene su propia estrella en Paseo de la Fama de Hollywood.
Lanzado en el verano de aquel año, Exodus consolidó el estatus internacional de la banda, permaneciendo en las listas de Inglaterra durante 56 semanas seguidas y teniendo los tres sencillos - "Waiting in Vain", "Exodus" y "Jammin'" - como grandes éxitos mediáticos. En 1978 la banda consiguió un nuevo éxito con Kaya, que alcanzó el cuarto lugar en Inglaterra a la semana siguiente a su lanzamiento. Del álbum fueron extraídos dos sencillos: "Satisfy My Soul" e "Is This Love?". En abril de 1978 volvió a Jamaica para el One Love Peace Concert, cuando consiguió que el Primer Ministro Michael Manley y el líder de la oposición Edward Seaga se diesen la mano en el escenario, en un esfuerzo para frenar la violencia política y promover la reconciliación nacional. Fue entonces invitado para ir a la sede de las Naciones Unidas, en Nueva York, para recibir la Medalla de la Paz. Y, a finales de año, Marley viajó a África por primera vez, visitando inicialmente Kenia y después Etiopía, hogar espiritual rastafari. La banda había terminado recientemente una gira por Europa y los Estados Unidos, de donde se sacó material para el segundo álbum en vivo: Babylon by Bus. Survival, el noveno álbum de Bob Marley con Island fue lanzado en el verano de 1979. Incluía "Zimbabwe", un himno para Rodesia, que luego sería liberada, junto con "So Much Trouble In The World", "Ambush In The Night" y "Africa Unite". Como indica la portada, que contiene las banderas de las naciones independientes, Survival fue un álbum en homenaje a la causa panafricana. En abril de 1980, el grupo fue invitado oficialmente por el gobierno de Zimbabue para tocar en la ceremonia de independencia de la nueva nación.
El siguiente disco de la banda, Uprising, fue lanzado en mayo de 1980 y tuvo un éxito inmediato con "Could You Be Loved?". El álbum también incluía "Coming In From The Cold", "Work" y la famosa "Redemption Song". Los Wailers entretanto se embarcaban en su mayor gira europea, rompiendo récords de asistencia en un concierto. La agenda incluía un concierto para 100 000 personas en Milán, el mayor de la historia de la banda. Bob Marley & The Wailers eran la mayor banda en gira de aquel año y Uprising estaba en todas las listas de Europa. Era un período de máximo optimismo y estaban haciendo planes para una gira en los Estados Unidos en compañía de Stevie Wonder al final del año.
Últimos años y muerte[editar]

Pintura de Bob Marley en muro de una localidad en Brasil.
En julio de 1977 se descubrió que se le había formado un melanoma acral lentiginoso, una forma de melanoma, en el dedo pulgar de su pie derecho; la lesión encontrada en su dedo gordo es un signo típico de este tipo de cáncer. A pesar de su enfermedad, Marley deseó seguir adelante con las actuaciones programadas y ni se extirpó el cáncer ni se puso en tratamiento.
Participó de forma activa en la preparación de una gira mundial que tendría lugar en 1980. La intención era que el grupo Inner Circle actuara como telonero en toda la gira, pero después de que su vocalista principal, Jacob Miller, muriera en Jamaica a causa de un accidente de tránsito en marzo de 1980, esa idea fue abandonada.
El álbum Uprising, producido por La Compañía Discográfica Planet Music International, fue lanzado en mayo de 1980. Con su «Redemption Song», Bob Marley parecía estar aceptando su condición mortal. La banda concluyó una importante gira por Europa, dentro de la cual dieron su concierto más multitudinario, en Milán, al que acudieron unos cien mil espectadores. Tras la gira, Marley regresó a los Estados Unidos, en donde ofreció dos conciertos en el Madison Square Garden como parte del Uprising Tour. Poco después de eso su salud empeoró considerablemente. El cáncer se le había extendido por todo el cuerpo. El resto de la gira fue cancelada y Marley ingresó en la clínica bávara de Josef Issels, en Alemania, y comenzó un controvertido tratamiento a base de evitar ciertos alimentos, bebidas y otras sustancias.
En Agosto de 1980 estaba previsto un concierto en la plaza de toros de Ibiza(España), por motivos de no llegar a un acuerdo económico Bob se negó a celebrar el concierto, por ello fue detenido en las dependencias de la policía armada durante esa noche.
En abril de 1981 le fue otorgada la Orden del Mérito de Jamaica, la tercera mayor honra de la nación, en reconocimiento a su inestimable contribución a la cultura del país. Bob Marley no pudo estar presente.
Después de ocho meses luchando sin éxito contra el cáncer, Bob Marley tomó un avión de regreso a Jamaica. Durante el vuelo desde Alemania, sus funciones vitales comenzaron a fallar. Cuando el avión aterrizó, tuvo que ser trasladado de urgencia al hospital pues necesitaba atención médica inmediata. Murió en el Cedars of Lebanon Hospital, ahora Hospital Universitario de Miami, en la mañana del 11 de mayo de 1981, a la edad de 36 años. La expansión del cáncer que comenzara como un melanoma en su piel y la metástasis producida en sus pulmones y cerebro fueron la causa de su temprana muerte. Las últimas palabras fueron a su hijo Ziggy Marley que eran: "el dinero no puede comprar la felicidad".
Bob Marley recibió un funeral de estado el 21 de mayo de 1981 que combinaba elementos de la iglesia ortodoxa etíope con los de la tradición rastafari. Fue enterrado con su guitarra Gibson Les Paul roja (algunos dicen que en realidad se trataba de una Fender Stratocaster) en una capilla próxima al lugar en donde nació.
El primer ministro de Jamaica, Edward Seaga, fue el encargado de pronunciar el panegírico del funeral. Dijo:
«Su voz fue un grito omnipresente en nuestro mundo electrónico. Sus rasgos afilados, su aspecto majestuoso y su forma de moverse se han grabado intensamente en el paisaje de nuestra mente. Bob Marley nunca fue visto. Fue una experiencia que dejó una huella indeleble en cada encuentro. Un hombre así no se puede borrar de la mente. Él es parte de la conciencia colectiva de la nación.»
Vida personal[editar]
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Existen dudas o desacuerdos sobre la exactitud de la información en este artículo o sección respecto a la descendencia de Bob Marley —según el texto son 12, según la lista 14—.
En la página de discusión puedes consultar el debate al respecto.
En 2005, Rita Anderson, viuda de Marley, escribió una biografía en la que criticó duramente al que fue su esposo. En No Woman, No Cry, como se titula el libro. Según Rita, la pareja vivía en una choza, Marley solo tenía un par de calzones, que ella lavaba cada noche. También afirma que la estrella del reggae se marchó a una mansión en Kingston, donde vivía con varias amantes (una de ellas llegó a convertirse en Miss Mundo) e inclusive llegó a criar a algunos de los hijos que Marley tuvo con esas mujeres.

Casa de Bob Marley en Nine Mile, declarada monumento nacional por el gobierno de Jamaica.6
Y es que la lista de descendientes de Bob Marley es inmensa: en 1968 tuvo un hijo llamado Ziggy Marley con Rita Anderson, en 1970, tuvo un hijo llamado Robbie con Lucille Williams, una de sus novias en Trench Town. Janet Hunt, concibió a Rohan Marley (futuro marido de Lauryn Hill). Sus constantes viajes a Londres no fueron tampoco fieles, ya que nació Karen Marley, hija de una inglesa llamada Janet Bowen. Incluso una jamaicana nacida en Barbados, Lucy Pounder, tuvo con Bob Marley a Julian Marley.
Otra de sus novias, la campeona caribeña de ping pong Anita Bellnavis, se convirtió en la madre de Kymani Marley. En 1975, Cindy Breakspeare, que estaba a punto de convertirse en Miss Mundo, dio a luz a Damian Marley. Otra de las novias era la actriz Esther Anderson, quien ya había tenido romances con Marlon Brando y Chris Blackwell. Por tal razón muchos rastafaris le consideran "El rey del reggae", mas no precisamente un modelo a seguir por haber faltado a la livity (modo de vida) del emperador Haile Selassie I.
Todas estas afirmaciones no sentaron nada bien al gobierno jamaicano, más aún cuando se enteraron de que Anderson anunció que pretendía exhumar los restos de su marido para enterrarlos en Shashemene, Etiopía, donde el emperador Haile Selassie cedió unas tierras a un grupo de rastafaris jamaicanos que residen en esa localidad. La relación entre el gobierno jamaicano y Anderson era crítica, ya que consideran a Marley un ídolo y una fuerte atracción turística para los extranjeros. No hay que olvidar que la casa-museo de Bob Marley es el principal reclamo de los extranjeros que llegan durante todo el año a la isla caribeña. Lejos de apaciguar los ánimos, Anderson recordó al gobierno de su país que, en Jamaica, Marley fue disparado en su casa y sufrió el exilio. «Bob hubiera preferido reposar en el continente africano más que en una isla donde sus antecesores fueron llevados como esclavos»,7 llegó a decir la viuda de Marley.
Bob Marley tuvo cuatro hijos con su esposa Rita, adoptó dos hijos de Rita y siete con otras mujeres:8
1. Nicola Marley (1963), con Cheryl Murray.
2. Sharon Marley (23 de noviembre de 1964), de Rita Anderson, antes de casarse;
3. Cedella Marley (23 de agosto de 1967), con Rita Anderson;
4. David "Ziggy" Marley (17 de octubre de 1968), con Rita Anderson;
5. Stephen Marley (20 de abril de 1972), con Rita Anderson;
6. Robert "Robbie" Marley (16 de mayo de 1972), con Lucille Pat Williams, una de sus novias en Trench Town;
7. Rohan Marley (19 de mayo de 1972) con Janet Hunt.9
8. Karen Marley (1973) con Janet Bowen;
9. Stephanie Marley (17 de agosto de 1974);"es la abogada de la familia Marley en el problemático mundo de los negocios de la industria del entretenimiento y aconseja como mánager a las Fundaciones Bob Marley y Rita Marley, al museo oficial en torno a la figura de su padre y al estudio y empresa de ropa bautizados Tuff Gong.10 "Según afirmaba la madre de Bob, Cedella Booker, Rita habría conocido a un hombre llamado Ital, de cuya relación nació Stephanie; sin embargo, el músico la reconoció como suya.
10. Julian Marley (4 de junio de 1975), con Lucy Pounder;
11. Ky-Mani Marley (26 de febrero de 1976), con Anita Belnavis;
12. Damian Marley (21 de julio de 1978), con Cindy Breakspeare;
13. Makeda Marley (30 de mayo de 1981), con Yvette Crichton;

Discografía[editar]
Artículo principal: Discografía de Bob Marley

Homenaje a Bob Marley
Álbum Banda Año Discográfica
The Wailing Wailers The Wailers 1965 Studio One
Soul Rebels The Wailers 1970 Upsetter/Trojan
Soul Revolution The Wailers 1971 Upsetter/Trojan
The Best Of The Wailers The Wailers 1971 Beverley's
African Herbsman The Wailers 1973 Upsetter/Trojan
Catch a Fire The Wailers 1973 Island/Tuff Gong
Burnin' The Wailers 1973 Planet Music International
Rasta Revolution Bob Marley & The Wailers 1974 Planet Music International
Natty Dread Bob Marley & The Wailers 1974 Planet Music International
Live! Bob Marley & The Wailers 1975 Island/Tuff Gong
Rastaman Vibration Bob Marley & The Wailers 1976 Island/Tuff Gong
Exodus Bob Marley & The Wailers 1977 Island/Tuff Gong
Kaya Bob Marley & The Wailers 1978 Island/Tuff Gong
Babylon by Bus Bob Marley & The Wailers 1978 Island/Tuff Gong
Survival Bob Marley & The Wailers 1979 Island/Tuff Gong
Uprising Bob Marley & The Wailers 1980 Island/Tuff Gong
Confrontation Bob Marley & The Wailers 1983 Planet Music International
Legend Bob Marley & The Wailers 1984 Planet Music International

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Sin duda, nuestra gran asignatura pendiente es ser capaces de poner en palabras nuestros sentimientos, nuestros pensamientos y aprender a escuchar los mensajes de los demás (Mila Cahue)

54. Sin duda, nuestra gran asignatura pendiente es ser capaces de poner en palabras nuestros sentimientos, nuestros pensamientos y aprender a escuchar los mensajes de los demás (Mila Cahue)

Mila Cahue. Licenciada en Psicología y Especialista en Psicología Clínica por la UAM. Lycence-ès-Arts por la Universidad Católica de Paris. Mila Cahue, licenciada en Psicología y especialista en Psicología Clínica por la Universidad Autónoma de Madrid, es especialista en Elaboración de Dietas... Ver mas
Mila Cahue. Licenciada en Psicología y Especialista en Psicología Clínica por la UAM. Lycence-ès-Arts por la Universidad Católica de Paris.
Mila Cahue, licenciada en Psicología y especialista en Psicología Clínica por la Universidad Autónoma de Madrid, es especialista en Elaboración de Dietas y Dietoterapia por la Universidad de Santiago de Compostela, experta en Protocolo y Ceremonial por la Universidad Miguel Hernández de Elche, titulada en Traducción por la Universidad Católica de París y profesora de Lengua Inglesa por la Universidad de Cambridge. Forma parte del equipo de psicólogos de Álava Reyes Consultores.
Mila e colaboradora en diversos medios de comunicación.

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Es mínimo el esfuerzo que hacemos cuando nuestros actos brotan del amor, porque es la energía del amor la que aglutina la naturaleza (Deepak Chopra)

55. Es mínimo el esfuerzo que hacemos cuando nuestros actos brotan del amor, porque es la energía del amor la que aglutina la naturaleza (Deepak Chopra)

Deepak Chopra (hindi: दीपक चोपड़ा Dīpak Copṛā) (22 de octubre de 1946 - ) es un médico, escritor y conferencista hindú. Comunicador y escritor, ha escrito sobre espiritualidad y el poder de la mente en la curación médica. Está influido por las enseñanzas de escrituras tradicionales indias como... Ver mas
Deepak Chopra (hindi: दीपक चोपड़ा Dīpak Copṛā) (22 de octubre de 1946 - ) es un médico, escritor y conferencista hindú.
Comunicador y escritor, ha escrito sobre espiritualidad y el poder de la mente en la curación médica. Está influido por las enseñanzas de escrituras tradicionales indias como el Ayurveda, corriente tradicional de la curación hindú, los Vedānta y el Bhagavad Gita.[cita requerida] Es uno de los seguidores de Jiddu Krishnamurti.
Chopra defiende la medicina alternativa ayurvédica con conceptos de física cuántica. En algunas de sus conferencias y artículos menciona que no sabe en qué consiste exactamente la curación cuántica, pero que puesto que la ciencia desconoce el funcionamiento concreto de la física cuántica, no se puede demostrar que sus teorías no funcionen.1
Entre los detractores de Chopra, muchos de ellos expertos en las áreas que Chopra menciona como base de sus propuestas, se encuentran famosos científicos y médicos como el biólogo Jerry Coyne (que ha llamado claramente las alternativas de Chopra "pseudociencia y magia"2 ), el físico teórico y cosmólogo Lawrence Krauss,3 el biólogo evolucionario Richard Dawkins,4 5 el cirujano oncólogo David Gorski (a veces bajo su alias 'Orac'),6 el doctor Stephen Barrett,7 el escritor de ciencia Michael Shermer,8 el neurólogo Steven Novella,9 el biólogo PZ Myers,10 el consultor médico Gerald C. Zumwalt,11 etc.
Índice [ocultar]
1 Medicina Alternativa
2 Bibliografía
3 Referencias
4 Véase también
5 Enlaces externos
Medicina Alternativa[editar]
Chopra ha sido descrito como "el más prominente portavoz del Ayurveda en Estados Unidos". Mezcla ideas asociadas a la mecánica cuántica con la medicina ayurvédica en lo que él llama "curación cuántica". Estas ideas son ampliamente rechazadas por tanto por físicos como médicos, llegando incluso en algunos casos a verdaderos enfrentamientos como sucedió con Richard Dawkins durante un debate en México.
En una de sus polémicas declaraciones dijo que el virus del SIDA emite "un sonido que lleva al ADN a su destrucción" y que puede ser tratado, según Chopra, con "sonido primordial ayurvédico". Estas declaraciones le han valido la crítica de científicos y doctores, como el médico y profesor Lawrence Schneiderman, quien afirma que hay problemas éticos cuando la 'medicina alternativa' no se basa en ninguna evidencia, y que "poniéndolo suavemente, el Dr. Chopra propone un programa de tratamiento y prevención del SIDA que no tiene ningún soporte empírico". En un artículo de 2008 en la revista Time, Ptolomey Tompkins comentó que la mayor parte de la carrera de Chopra ha sido un "imán para las críticas"; Tompkins escribió que las comunidades médicas y científicas han manifestado sus opiniones negativas sobre Chopra, que varían de "desdeñosas" a "abiertamente condenatorias", particularmente porque las afirmaciones de Chopra sobre la efectividad de la medicina alternativa puede apartar a gente enferma de los tratamientos efectivos de la medicina moderna.
Bibliografía[editar]
Ha publicado más de 25 libros. Fundó y dirige El Centro Chopra para el Bienestar y el Instituto Médico Mente-Cuerpo, ambos en La Jolla, California (EE. UU.). Algunos de sus libros más importantes son:
Conocer a Dios.
Cuerpos sin edad, mentes sin tiempo, también titulado otra veces como Cuerpo eterno; Mente intemporal.
El libro de los secretos.
El sendero del mago.
Iluminación.
Las 7 leyes espirituales del éxito.
Los señores de la luz.
Peso perfecto.
Rejuvenezca y viva más tiempo.
Sincrodestino.
Un camino a la sabiduría.
Viaje hacia el bienestar.
Un ángel se acerca.
Curación cuántica.
Almas gemelas.
El perdón.
Buda.
Jamás moriremos.
Jesús.
Las 7 leyes espirituales del éxito para padres.
El tercer Jesús.
Mohám'mad: Historia del último profeta.
La perfecta salud
El alma del liderazgo
La receta de la felicidad

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Solo se siente culpable quien cedió en su deseo (Jacques Lacan)

56. Solo se siente culpable quien cedió en su deseo (Jacques Lacan)

(París, 1901 - 1981) Psiquiatra, filósofo y psicoanalista francés. Basó su obra en una revisión de las teorías de Freud y fue una de las figuras más importantes del estructuralismo francés contemporáneo. Como teórico y médico suscitó casi siempre adhesiones y rechazos radicales. Su relación con... Ver mas
(París, 1901 - 1981) Psiquiatra, filósofo y psicoanalista francés. Basó su obra en una revisión de las teorías de Freud y fue una de las figuras más importantes del estructuralismo francés contemporáneo. Como teórico y médico suscitó casi siempre adhesiones y rechazos radicales. Su relación con el movimiento freudiano contrastaba con sus fuertes tensiones con la IPA, la Asociación Psicoanalítica Internacional (su estilo didáctico y la brevedad de sus sesiones desencadenaron un rechazo que tiene raíces más profundas), y con el progresivo distanciamiento de sus colegas franceses a lo largo de una serie de escisiones.


Jacques Lacan

En 1964 fundó la École Française de Psychanalyse (más tarde École Freudienne de Paris). En los años sesenta y setenta, el "lacanismo" consiguió una amplia aceptación incluso fuera de Francia, sobre todo en América del Sur y en Italia, y promovió una vasta actividad interdisciplinar de desigual nivel, que aumentó su notoriedad. En enero de 1980, después de la publicación de L'Effet 'Yau de Poêle (1979), donde el filósofo y crítico F. George describe su experiencia "lacaniana" y, con un estilo brillante y sin medias tintas, trata a Lacan de "charlatán", éste disolvió la École. Acusado de autoritarismo por sus seguidores, un mes más tarde fundó una nueva asociación, La Cause Freudienne.

Después de De la psychose paranoïque dans ses rapports avec la personnalité (1932), Lacan desarrolló su complejo pensamiento en los ensayos reunidos en los Escritos (Écrits, 1966) y, entre otras obras, en Le Stade du miroir (1937), Les formations de l'inconscient (1956-1957), El seminario: Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis (Les quatre concepts fondamentaux de la psycanalyse, 1973), El seminario: aún y El seminario: Las psicosis.

A pesar de proclamar un "retorno a Freud", desarrolló un pensamiento personal y heterodoxo. Autor elíptico y de difícil interpretación, situó en el centro de su sistema una lingüística estructural, relacionada con Jakobson y Saussure. Pero para Lacan no es el subconsciente el que determina el lenguaje, sino al contrario. Es fundamental el significado del símbolo fálico que estructura la propia función simbólica. En Die Bedeutung des Phallus (1958), aparecido en los Escritos, se ocupa de la autoridad paterna, la prohibición y el falo como objeto del deseo materno, deseo que nace de la carencia.



Lacan parece sostener que no se puede dar una respuesta a la carencia del Otro: la aceptación de este hecho constituiría la madurez del individuo. Gran parte del psicoanálisis no está de acuerdo con este planteamiento. Algunas actitudes autoritarias y sacerdotales de Lacan, su estilo a veces ambiguo y su visión nihilista del mundo han sido objeto de estudio junto con su obra.

Una vez calmadas las polémicas, Lacan ha sido reconsiderado: F. Fornari muestra cómo no acepta el inconsciente freudiano, sino que investiga el preconsciente; mientras, J. A. Miller seleccionaba de su producción lo que es heurística y clínicamente válido. Sin embargo, el "caso Lacan" puede considerarse también como un síntoma del descontento de la institución psicoanalítica, de los nudos no resueltos de su estructura corporativa, de su tendencia a negar y difundir las incongruencias. Lacan intuyó estos fenómenos, aunque confundidos con su propia conflictividad, y los interpretó dramáticamente, sin poder, por otra parte, dar una respuesta que fuera más allá de una protesta elaborada y atractiva.



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Los zorros usan muchos trucos. Los erizos, solo uno. Pero es el mejor de todos (Erasmo de Rotterdam)

57. Los zorros usan muchos trucos. Los erizos, solo uno. Pero es el mejor de todos (Erasmo de Rotterdam)

(Desiderio Erasmo de Rotterdam; Rotterdam, 1466 - Basilea, 1536) Humanista neerlandés de expresión latina. Clérigo regular de san Agustín (1488) y sacerdote (1492), pero incómodo en la vida religiosa (que veía llena de barbarie y de ignorancia), se dedicó a las letras clásicas y, por su fama de... Ver mas
(Desiderio Erasmo de Rotterdam; Rotterdam, 1466 - Basilea, 1536) Humanista neerlandés de expresión latina. Clérigo regular de san Agustín (1488) y sacerdote (1492), pero incómodo en la vida religiosa (que veía llena de barbarie y de ignorancia), se dedicó a las letras clásicas y, por su fama de latinista, consiguió dejar el monasterio como secretario del obispo de Cambrai (1493). Cursó estudios en París (1495) y, tras dos breves estancias en Países Bajos (1496 y 1498), decidió llevar vida independiente. En tres ocasiones (1499, 1505-1506 y 1509-1514) visitó Inglaterra, donde trabó amistad con J. Colet y con T. Moro, en cuya casa escribió su desenfadado e irónico Elogio de la locura (1511), antes de enseñar teología y griego en Cambridge.


Erasmo de Rotterdam

En París inició, con Adagios (1500), un éxito editorial que prosiguió en 1506 con sus traducciones latinas (Luciano y Eurípides) y que culminó en Basilea (1515-1517 y 1521-1529) con sus versiones de Plutarco, sus ediciones de Séneca y de san Jerónimo y su gran edición del Nuevo Testamento (1516: con texto griego anotado y su traducción latina, muy distinta de la Vulgata), que le dio renombre europeo.

Si sus primeros diálogos Antibárbaros (1494) veían compatibles devoción y cultura clásica, en el Enquiridión (1504) defendía una audaz reforma religiosa. Fruto de las lecciones que diera para vivir, sus manuales de conversación latina (1497) son el origen de los Coloquios familiares (1518), de gran difusión y resonancia. Fue la crítica de L. Valla a la versión de la Vulgata lo que le decidió a dedicarse, algo tardíamente, a las letras sagradas para reconciliar cultura clásica y teología (se doctoró en esta ciencia en Turín en 1508).

En sus viajes, visitó también Padua, Siena, Roma (1509) y diversas ciudades de Alemania (1514), en cuyos círculos humanísticos fue acogido de forma triunfal. León X le dispensó de tener que vestir el hábito para que viviese en el mundo y fue nombrado consejero del emperador (a quien dedicó la Institución del príncipe cristiano, 1516).



Aunque inicialmente no le prestó gran atención, el crecimiento del problema luterano le hizo cada vez más difícil su insistente pretensión de neutralidad: si en 1517 se había ido a Lovaina, en 1521 hubo de salir de la ciudad y volver a Basilea, por lo insostenible de su situación (aun distanciándose claramente de Martín Lutero, insistía en ser no beligerante) y para guardar su independencia. Pero en 1524 lanzó su Disquisición sobre el libre albedrío, con una violenta respuesta de Lutero (Sobre el albedrío esclavo, 1526) y con su correspondiente réplica (Hyperaspistes, 1526). Y, pese a su neutralidad en la pugna de Enrique VIII con el papa, su Ciceroniano (1527) refleja ya el desengaño de quien ve sus ideales contrariados por los hechos.

Implantada la Reforma en Basilea (1529), dejó la ciudad por la misma razón que dejara Lovaina y se retiró a Friburgo de Brisgovia. Sobre la buena concordia de la Iglesia (1534) es una obra en la que no parece poner sus ilusiones, y no hizo comentarios sobre la ejecución en Inglaterra de Fisher y de Moro (1535). El mismo año recomendó a Paulo III un tono conciliador en el futuro concilio y, desde Basilea (adonde había vuelto y de donde sus achaques no le dejarían salir), le rechazó el cardenalato; de poco antes de morir es su Sobre la pureza de la Iglesia cristiana (1536).

Para unos hereje (que preparó el terreno a la Reforma), para otros racionalista solapado u hombre de letras ajeno a la religiosidad (un Voltaire humanista) y para otros gran moralista y lúcido renovador cristiano, Erasmo quiso unir humanismo clásico y dimensión espiritual, equilibrio pacificador y fidelidad a la Iglesia; condenó toda guerra, reclamó el conocimiento directo de la Escritura, exaltó al laicado y rehusó la pretensión del clero y de las órdenes religiosas de ostentar el monopolio de la virtud.

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Actúa en vez de suplicar. ¡Sacrifícate sin esperanza de gloria ni recompensa! Si quieres conocer los milagros, hazlos tú antes. Solo así podrá cumplirse tu peculiar destino (Ludwig van Beethoven)

58. Actúa en vez de suplicar. ¡Sacrifícate sin esperanza de gloria ni recompensa! Si quieres conocer los milagros, hazlos tú antes. Solo así podrá cumplirse tu peculiar destino (Ludwig van Beethoven)

A las cinco de la tarde del 26 marzo de 1827 se levantó en Viena un fuerte viento que momentos después se transformaría en una impetuosa tormenta. En la penumbra de su alcoba, un hombre consumido por la agonía está a punto de exhalar su último suspiro. Un intenso relámpago ilumina por unos... Ver mas
A las cinco de la tarde del 26 marzo de 1827 se levantó en Viena un fuerte viento que momentos después se transformaría en una impetuosa tormenta. En la penumbra de su alcoba, un hombre consumido por la agonía está a punto de exhalar su último suspiro. Un intenso relámpago ilumina por unos segundos el lecho de muerte. Aunque no ha podido escuchar el trueno que resuena a continuación, el hombre se despierta sobresaltado, mira fijamente al infinito con sus ojos ígneos, levanta la mano derecha con el puño cerrado en un último gesto entre amenazador y suplicante y cae hacia atrás sin vida. Un pequeño reloj en forma de pirámide, regalo de la duquesa Christiane Lichnowsky, se detiene en ese mismo instante. Ludwig van Beethoven, uno de los más grandes compositores de todos los tiempos, se ha despedido del mundo con un ademán característico, dejando tras de sí una existencia marcada por la soledad, las enfermedades y la miseria, y una obra que, sin duda alguna, merece el calificativo de genial.


Ludwig van Beethoven

Nacido en Bonn en 1770, Ludwig van Beethoven creció en el Palatinado, sometido a los usos y costumbres cortesanos propios de los estados alemanes; desde allí saludaría la Revolución francesa y luego el advenimiento de Napoleón como el gran reformador y liberador de la Europa feudal, para acabar contemplando desilusionado con la consolidación del Imperio francés. Su obra arrasó como un huracán las convenciones musicales clasicistas de su época y tendió un puente directo, más allá del romanticismo posterior, con Brahms y Wagner, e incluso con músicos del siglo XX como Bartók, Berg y Schonberg. Su personalidad configuró uno de los prototipos del artista romántico defensor de la fraternidad y la libertad, apasionado y trágico.

La familia Beethoven era originaria de Flandes, lo que no era un hecho extraordinario entre los servidores de la provinciana corte de Bonn en el Palatinado. Ludwig, el abuelo del compositor, en cuya memoria se le impuso su nombre, se había instalado en 1733 en Bonn, ciudad en la que llegó a ser un respetado maestro de capilla de la corte del elector. Dentro del rígido sistema social de su tiempo, Johann, su hijo, también fue educado para su ingreso en la capilla palatina. El padre de Beethoven, sin embargo, no destacó precisamente por sus dotes musicales, sino más bien por su alcoholismo; a su muerte, en 1792, se ironizó con crueldad en la corte sobre el descenso de ingresos fiscales por consumo de bebidas en la ciudad.

Johann se casó con María Magdalena Keverich en 1767, y tras un primer hijo también llamado Ludwig, que murió poco después de nacer, nació el 16 de diciembre de 1770 el que habría de ser compositor. A Ludwig siguieron otros dos niños, a los que pusieron los nombres de Caspar Anton Karl y Nikolauss Johann. A la muerte del abuelo, auténtico tutor de la familia (Ludwig contaba entonces tres años de edad), la situación moral y económica del matrimonio se deterioró rápidamente. El dinero escaseó; los niños andaban mal nutridos y no era infrecuente que fueran golpeados por el padre; la madre iba consumiéndose, hasta el extremo de que, al morir en 1787 a los cuarenta años, su aspecto era el de una anciana.


Casa natal de Beethoven, hoy convertida en museo

Parece ser que Johann se percató pronto de las dotes musicales de Ludwig y se aplicó a educarlo con férrea disciplina como concertista, con la idea de convertirlo en un niño prodigio mimado por la fortuna, a la manera del primer Mozart. En 1778 el niño tocaba el clave en público y llamó la atención del anciano organista Van den Eeden, que se ofreció a darle clases gratuitamente. Un año más tarde, Johann decidió encargar la formación musical de Ludwig a su compañero de bebida Tobias Pfeiffer, músico mucho mejor dotado y no mal profesor, pese a su anarquía alcohólica que, ocasionalmente, imponía clases nocturnas al niño cuando se olvidaba de darlas durante el día.

Infancia y formación

Los testimonios de estos años trazan un sombrío retrato del niño, hosco, abandonado y resentido, hasta que en su destino se cruzó Christian Neefe, un músico llegado a Bonn en 1779, quien tomó a su cargo no sólo su educación musical, sino también su formación integral. Diez años más tarde, el joven Beethoven le escribió: «Si alguna vez me convierto en un gran hombre, a ti te corresponderá una parte del honor». A Neefe se debe, en cualquier caso, la nota publicada en el Cramer Magazine en marzo de 1783, en la que se daba noticia del virtuosismo interpretativo de Beethoven, superando «con habilidad y con fuerza» las dificultades de El clave bien temperado de Johann Sebastian Bach, y de la publicación en Mannheim de las nueve Variaciones sobre una marcha de Dressler, que constituyeron sin duda alguna su primera composición.

En junio de 1784 Maximilian Franz, el nuevo elector de Colonia (que habría de ser el último), nombró a Ludwig, que entonces contaba catorce años de edad, segundo organista de la corte, con un salario de ciento cincuenta guldens. El muchacho, por aquel entonces, tenía un aire severo, complexión latina (algunos autores la califican de «española» y recuerdan que este tipo de físico apareció en Flandes con la dominación española) y ojos oscuros y voluntariosos; a lo largo de su vida, algunos los vieron negros, y otros gris verdosos, siendo casi seguro que su tonalidad varió con la edad o con sus estados de ánimo.

Amarga habría sido la vida del joven Ludwig en Bonn, sobre todo tras la muerte de su madre en 1787, si no hubiera encontrado un círculo de excelentes amigos que se reunían en la hospitalaria casa de los Breuning: Stefan y Eleonore von Breuning, a la que se sintió unido con una apasionada amistad, Gerhard Wegeler, su futuro marido y biógrafo de Beethoven, y el pastor Amenda. Ludwig compartía con los jóvenes Von Breuning sus estudios de los clásicos y, a la vez, les daba lecciones de música. Habían corrido ya por Bonn (y tal vez este hecho le abriera las puertas de los Breuning) las alabanzas que Mozart había dispensado al joven intérprete con ocasión de su visita a Viena en la primavera de 1787. Cuenta la anécdota que Mozart no creyó en las dotes improvisadoras del joven hasta que Ludwig le pidió a Mozart que eligiera él mismo un tema. Quizá Beethoven recordaría esa escena cuando, muchos años más tarde, otro muchacho, Liszt, solicitó tocar en su presencia en espera de su aprobación y aliento.

Estos años de formación con Neefe y los jóvenes Von Breuning fueron de extrema importancia porque conectaron a Beethoven con la sensibilidad liberal de una época convulsionada por los sucesos revolucionarios franceses, y dieron al joven armas sociales con las que tratar de tú a tú, en Bonn y, sobre todo, en Viena, a la nobleza ilustrada. Pese a sus arranques de mal humor y carácter adusto, Beethoven siempre encontró, a lo largo de su vida, amigos fieles, mecenas e incluso amores entre los componentes de la nobleza austriaca, cosa que el más amable Mozart a duras penas consiguió.

Beethoven tenía sin duda el don de establecer contactos con el yo más profundo de sus interlocutores; aun así, sorprende la fidelidad de sus relaciones en la élite, especialmente si se considera que no estaban habituadas a un lenguaje igualitario, cuando no zumbón o despectivo, por parte de sus siervos, los músicos. Forzosamente la personalidad de Beethoven debía subyugar, incluso al margen de la genialidad y grandeza de sus creaciones. Así, su amistad con el conde Waldstein fue decisiva para establecer los contactos imprescindibles que le permitieron instalarse en Viena, centro indiscutible del arte musical y escénico, en noviembre de 1792.

En Viena

El avance de las tropas francesas sobre Bonn y la estabilidad del joven Beethoven en Viena convirtieron lo que tenía que ser un viaje de estudios bajo la tutela musical de Haydn en una estancia definitiva. Allí, al poco de llegar, recibió la entusiasta protección del príncipe Lichnowsky, quien lo hospedó en su casa, y recibió lecciones de Johann Schenck, del teórico de la composición Albrechtsberger y del maestro dramático Antonio Salieri.

Sus éxitos como improvisador y pianista eran notables, y su carrera como compositor parecía asegurada económicamente con su trabajo de virtuoso. Porque, entretanto, el joven Beethoven componía infatigablemente: fue éste, de 1793 a 1802, su período clasicista, bajo la benéfica influencia de la obra de Haydn y de Mozart, en el que dio a luz sus primeros conciertos para piano, las cinco primeras sonatas para violín y las dos para violoncelo, varios tríos y cuartetos para cuerda, el lied Adelaide y su primera sinfonía, entre otras composiciones de esta época. Su clasicismo no ocultaba, sin embargo, una inequívoca personalidad que se ponía de manifiesto en el clima melancólico, casi doloroso, de sus movimientos lento y adagio, reveladores de una fuerza moral y psíquica que se manifestaba por vez primera en las composiciones musicales del siglo.


Beethoven hacia 1804

Su fama precoz como compositor de conciertos y graciosas sonatas, y sobre todo su reputación como pianista original y virtuoso le abrieron las puertas de las casas más nobles. La alta sociedad lo acogió con la condescendencia de quien olvida generosamente el origen pequeño burgués de su invitado, su aspecto desaliñado y sus modales asociales. Porque era evidente que Beethoven no encajaba en aquellos círculos exclusivos; era un lobo entre ovejas. Seguro de su propio valor, consciente de su genio y poseedor de un carácter explosivo y obstinado, despreciaba las normas sociales, las leyes de la cortesía y los gestos delicados, que juzgaba hipócritas y cursis. Siempre atrevido, se mezclaba en las conversaciones íntimas, estallaba en ruidosas carcajadas, contaba chistes de dudoso gusto y ofendía con sus coléricas reacciones a los distinguidos presentes. Y no se comportaba de tal manera por no saber hacerlo de otro modo: se trataba de algo deliberado. Pretendía demostrar con toda claridad que jamás iba a admitir ningún patrón por encima de él, que el dinero no podía convertirlo en un ser dócil y que nunca se resignaría a asumir el papel que sus mecenas le reservaban: el de simple súbdito palaciego. En este rebelde propósito se mantuvo inflexible a lo largo de toda su vida. No es extraño que tal actitud despertase las críticas de quienes, aun reconociendo sinceramente que estaban ante un compositor de inmenso talento, lo tacharon de misántropo, megalómano y egoísta. Muchos se distanciaron de él y hubo quien llegó a retirarle el saludo y a negarle la entrada a sus salones, sin sospechar que Beethoven era la primera víctima de su carácter y sufría en silencio tales muestras de desafecto.

Durante estos «años felices», Beethoven llevaba en Viena una vida de libertad, soledad y bohemia, auténtica prefiguración de la imagen tópica que, a partir de él, la sociedad romántica y postromántica se forjaría del «genio». Esta felicidad, sin embargo, empezó a verse amenazada muy pronto, ya en 1794, por los tenues síntomas de una sordera que, de momento, no parecía poner en peligro su carrera de concertista. Como causa los biógrafos discutieron la hipótesis de la sífilis, enfermedad muy común entre los jóvenes que frecuentaban los prostíbulos de Viena, y que, en cualquier caso, daría nueva luz al enigma de la renuncia de Beethoven, al parecer dolorosa, a contraer matrimonio. La gran crisis moral de Beethoven no estalló, sin embargo, hasta 1802.

La crisis

En 1801 y 1802 la progresión de su sordera, que Beethoven se empeñaba en ocultar para proteger su carrera de intérprete, fue tal que el doctor Schmidt le ordenó un retiro campestre en Heiligenstadt, un hermoso paraje con vistas al Danubio y los Cárpatos. Ello supuso un alejamiento de su alumna, la jovencísima condesa Giulietta Guicciardi, de la que estaba profundamente enamorado y por la que parecía ser correspondido. Obviamente, Beethoven no sanó y la constatación de su enfermedad le sumió, como es lógico que ocurriera en un músico, en la más profunda de las depresiones.

En una carta dirigida a su amigo Wegener en 1802, Beethoven había escrito: "Ahora bien, este demonio envidioso, mi mala salud, me ha jugado una mala pasada, pues mi oído desde hace tres años ha ido debilitándose más y más, y dicen que la primera causa de esta dolencia está en mi vientre, siempre delicado y aquejado de constantes diarreas. Muchas veces he maldecido mi existencia. Durante este invierno me sentí verdaderamente miserable; tuve unos cólicos terribles y volví a caer en mi anterior estado. Escucho zumbidos y silbidos día y noche. Puedo asegurar que paso mi vida de modo miserable. Hace casi dos años que no voy a reunión alguna porque no me es posible confesar a la gente que estoy volviéndome sordo. Si ejerciese cualquier otra profesión, la cosa sería todavía pasable, pero en mi caso ésta es una circunstancia terrible; mis enemigos, cuyo número no es pequeño, ¿qué dirían si supieran que no puedo oír?"

Para colmo, Giulietta, la destinataria de la sonata Claro de luna, concertó su boda con el conde Gallenberg. La historia, que se repetiría años después con Josephine von Brunswick, debiera haber hecho comprender al orgulloso artista que la aristocracia podía aceptarle como enamorado e incluso como amante de sus mujeres, pero no como marido. El caso es que el músico creyó acabada su carrera y su vida y, acaso acariciando ideas de un suicidio a lo Werther, la famosa novela de juventud de Goethe, se despidió de sus hermanos en un texto ciertamente patético y grandioso que, de hecho, parecía más bien dirigido a sus contemporáneos y a la humanidad toda: el llamado Testamento de Heiligenstadt.

No intentó el suicidio, sino que regresó en un estado de total postración y desaliño a Viena, donde reanudó sus clases particulares. La salvación moral vino de su fortaleza de espíritu, de su arte, pero también del benéfico influjo de sus dos alumnas, las hermanas Josephine y Therese von Brunswick, enamoradas a la vez de él. Parece ser que la tensión emocional del «trío» llegó a un estado límite en el verano de 1804, con la ruptura entre las dos hermanas y la clara oposición familiar a una boda. Therese, quien se mantuvo fiel toda su vida en sus sentimientos por el genio, lamentaría años más tarde su participación en el alejamiento de Ludwig y Josephine: «Habían nacido el uno para el otro, y, si se hubiesen unido, los dos vivirían todavía». La reconciliación tuvo lugar al año siguiente, y fue entonces Therese la hermana idolatrada por Ludwig. Pero ahora era el músico el que no se decidía a dar un paso definitivo y, en 1808, pese a que le había dedicado la Sonata, Op. 78, Therese abandonó toda esperanza de vida en común y se consagró a la creación y tutela de orfanatos en Hungría. Murió, canonesa conventual, a los ochenta y seis años.


Ludwig van Beethoven (óleo de
Willibrord Joseph Mähler, 1815)

La mayoría de críticos, aun respetando la unidad orgánica de la obra de Beethoven, coinciden en señalar este período, de 1802 a 1815, como el de su madurez. Técnicamente consiguió de la orquesta unos recursos insospechados sin modificar la composición tradicional de los instrumentos y revolucionó la escritura pianística, amén de ir transformando poco a poco el dualismo armónico de la sonata en caja de resonancia del contrapunto. Pero, desde un punto de vista programático, el período de madurez de Beethoven se caracterizó por su empeño de superación titánica del dolor personal en belleza o, lo que es lo mismo, por su consagración del artista como héroe trágico dispuesto a enfrentarse y domeñar el destino.

Obras maestras de este período son, entre otras, el Concierto para violín y orquesta en re mayor, Op. 61 y el Concierto para piano número 4, las oberturas de Egmont y Coriolano, las sonatas A Kreatzer, Aurora y Appassionata, la ópera Fidelio y la Misa en do mayor, Op 86. Mención especial merecen sus sinfonías, que tanto pudieron desconcertar a sus primeros oyentes y en las que, sin embargo, su genio consiguió crear la sensación de un organismo musical, vivo y natural, ya conocido por la memoria de quienes a ellas se acercan por primera vez.

La tercera sinfonía estaba, en un principio, dedicada a Napoleón por sus ideales revolucionarios; la dedicatoria fue suprimida por Beethoven cuando tuvo noticia de su coronación como emperador. («¿Así pues -clamó-, también él es un ser humano ordinario? ¿También él pisoteará ahora los derechos del hombre?»). El drama del héroe convertido en titán llegó a su cumbre en la quinta sinfonía, dramatismo que se apacigua con la expresión de la naturaleza en la sexta, en la mayor alegría de la séptima y en la serenidad de la octava, ambas de 1812.

La gran crisis fue superada y se transmutó en la grandiosidad de su arte. Su situación económica, además, estaba asegurada gracias a las rentas concedidas desde 1809 por sus admiradores el archiduque Rudolf, el duque Lobkowitz y su amigo Kinsky o la condesa Erdödy. Pese a su carácter adusto, imprevisible y misantrópico, ya no ocultaba su sordera como algo vergonzante, y su vida sentimental, acaso sin llegar a las profundidades espirituales de su amor por Josephine y Therese, era rica en relaciones: Therese Maltati, Amalie Sebald y Bettina Brentano pasaron por su vida amorosa, siendo esta última quien propició el encuentro de Beethoven con su ídolo Goethe.

La relación fue decepcionante: el compositor reprochó a Goethe su insensibilidad musical, y el poeta censuró las formas descorteses de Beethoven. Es famosa en este sentido una anécdota, verdadera o no, que habría tenido lugar en verano de 1812: mientras se hallaba paseando por el parque de Treplitz en compañía de Goethe, vio venir por el mismo camino a la emperatriz acompañada de su séquito; el escritor, cortés ante todo, se apartó para dejar paso a la gran dama, pero Beethoven, saludando apenas y levantando dignísimamente su barbilla, dio en atravesar por su mitad el distinguido grupo sin prestar atención a los saludos que amablemente se le dirigían.


El incidente de Treplitz

En términos generales, y pese a sus fracasados proyectos matrimoniales, el período fue extraordinariamente fructífero, incluso en el terreno social y económico. Así, Beethoven tuvo ocasión de dirigir una composición de «circunstancias», Victoria de Wellington, ante los príncipes y soberanos europeos llegados a la capital de Austria para acordar el nuevo orden europeo que habría de regular la sucesión napoleónica y contrarrestar el peligro de toda revolución liberal en Europa. Los más reputados compositores e intérpretes de Viena actuaron como humildes ejecutantes, en homenaje a Beethoven, en aquel concierto de éxito apoteósico.

El genio, sin embargo, no se privó de menospreciar públicamente su propia composición, repleta de sonidos onomatopéyicos de cañonazos y descargas de fusilería, tildándola de bagatela patriótica. El Congreso de Viena marcó en 1813 el fin de la gloria mundana del compositor, pues sólo dos años más tarde habría de derrumbarse el frágil edificio de su estabilidad. Ello ocurriría en el terreno más inesperado, el familiar, y concretamente en el ámbito de sus relaciones, de facto paternofiliales, con su sobrino Karl: si el genio había rehuido el matrimonio para mejor poder consagrarse al arte, de poco habría de servirle tal renuncia en los últimos y dolorosos años de su vida.

El final

En 1815 murió su hermano Karl, dejando un testamento de instrucciones algo contradictorias sobre la tutela del hijo: éste, en principio, quedaba en manos de Beethoven, quien no podría alejar al hijo de Johanna, la madre. Beethoven entregó de inmediato por su sobrino Karl todo el afecto de su paternidad frustrada y se embarcó en continuos procesos contra su cuñada, cuya conducta, a sus ojos disoluta, la incapacitaba para educar al niño. Hasta 1819 no volvió a embarcarse en ninguna composición ambiciosa. Las relaciones con Karl eran, además, todo un infierno doméstico y judicial, cuyos puntos culminantes fueron la escapada del joven en 1818 para reunirse con su madre o su posterior elección de la carrera militar, llevando una vida ciertamente escandalosa que le condujo en 1826 al previsible intento de suicidio por deudas de juego. Para Beethoven, el incidente colmó su amargura y su pública deshonra.

Desde 1814 dejó de ser capaz de mantener un simple diálogo, por lo que empezó a llevar siempre consigo un "libro de conversación" en el que hacía anotar a sus interlocutores cuanto querían decirle. Pero este paliativo no satisfacía a un hombre temperamental como él y jamás dejó de escrutar con desconfianza los labios de los demás intentando averiguar lo que no habían escrito en su pequeño cuaderno. Su rostro se hizo cada vez más sombrío y sus accesos de cólera comenzaron a ser insoportables. Al mismo tiempo, Beethoven parecía dejarse llevar por la pendiente de un caos doméstico que horrorizaba a sus amigos y visitantes. Incapaz de controlar sus ataques de ira por motivos a veces insignificantes, despedía constantemente a sus sirvientes y cambiaba sin razón una y otra vez de domicilio, hasta llegar a vivir prácticamente solo y en un estado de dejadez alarmante. El desastre económico se sumó casi necesariamente al doméstico pese a los esfuerzos de sus protectores, incapaces de que el genio reordenara su vida y administrara sus recursos. El testimonio de visitantes de toda Europa, y muy especialmente de Inglaterra, es, en este sentido, coincidente. El propio Rossini quedó espantado ante las condiciones de incomodidad, rayana en la miseria, del compositor. Honesto es señalar, sin embargo, que siempre que Beethoven solicitó una ayuda o dispendio de sus protectores, austriacos e ingleses, éstos fueron generosos.


Retrato de Beethoven realizado en 1823
por Ferdinand Georg Waldmüller

En la producción de este período 1815-1826, comparativamente más escasa, Beethoven se desvinculó de todas las tradiciones musicales, como si sus quebrantos y frustraciones, y su poco envidiable vida de anacoreta desastrado le hubieran dado fuerzas para ser audaz y abordar las mayores dificultades técnicas de la composición, paralelamente a la expresión de un universo progresivamente depurado. Si en su segundo período Beethoven expresó espiritualmente el mundo material, en este tercero lo que expresó fue el éxtasis y consuelo del espiritual. Es el caso de composiciones como la Sonata para piano en mi mayor, Op. 109, en bemol mayor, Op. 110, y en do menor, Op. 111, pero, sobre todo, de la Missa solemnis, de 1823, y de la novena sinfonía, de 1824, con su imperecedero movimiento coral con letra de la Oda a la alegría de Schiller.

La Missa solemnis pudo maravillar por su monumentalidad, especialmente en la fuga, y por su muy subjetiva interpretación musical del texto litúrgico; pero la apoteosis llegó con la interpretación de la novena sinfonía, que aquel 7 de mayo de 1824 cerraba el concierto iniciado con fragmentos de la Missa solemnis. Beethoven, completamente sordo, dirigió orquesta y coros en aquel histórico concierto organizado en su honor por sus viejos amigos. Acabado el último movimiento, la cantante Unger, comprendiendo que el compositor se había olvidado de la presencia de un público delirante de entusiasmo al que no podía oír, le obligó con suavidad a ponerse de cara a la platea.

El año siguiente todavía Beethoven afrontó composiciones ambiciosas, como los innovadores Cuartetos para cuerda, Op. 130 y 132, pero en 1826 el escándalo de su sobrino Karl le sumió en la postración, agravada por una neumonía contraída en diciembre. Sobrevivió, pero arrastró los cuatro meses siguientes una dolorosísima dolencia que los médicos calificaron de hidropesía (le torturaban con incisiones de dudosa asepsia) y que un diagnóstico actual tal vez habría calificado de cirrosis hepática.

Ningún familiar le visitó en su lecho de enfermo; sólo amigos como Stephan von Breuning, Schubert y el doctor Malfatti, entre otros. La tarde del 26 de marzo se desencadenó una gran tormenta, y el moribundo, según testimonia Hüttenbrenner, abrió los ojos y alzó un puño después de un vivo relámpago, para dejarlo caer a continuación, ya muerto. Sobre su escritorio se encontró la partitura de Fidelio, el retrato de Therese von Brunswick, la miniatura de Giulietta Guicciardi y, en un cajón secreto, la carta de la anónima «Amada Inmortal».

Tres días más tarde se celebró el multitudinario entierro, al que asistieron, de luto y con rosas blancas, todos los músicos y poetas de Viena. Hummel y Kreutzer, entre otros compositores, portaron a hombros el féretro. Schubert se encontraba entre los portadores de antorchas. El cortejo fue acompañado por cantores que entonaban los Equali compuestos por Beethoven para el día de Todos los Santos, en arreglo coral para la ocasión. En 1888 los restos fueron trasladados al cementerio central de Viena.

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Jamás desesperes, aun estando en las más sombrías aflicciones, pues de las nubes negras cae agua limpia y fecundante (Miguel de Unamuno)

59. Jamás desesperes, aun estando en las más sombrías aflicciones, pues de las nubes negras cae agua limpia y fecundante (Miguel de Unamuno)

(Bilbao, 1864 - Salamanca, 1936) Escritor, poeta y filósofo español, principal exponente de la Generación del 98. Entre 1880 y 1884 estudió filosofía y letras en la universidad de Madrid, época durante la cual leyó a T. Carlyle, Herber Spencer, Friedrich Hegel y Karl Marx. Se doctoró con la... Ver mas
(Bilbao, 1864 - Salamanca, 1936) Escritor, poeta y filósofo español, principal exponente de la Generación del 98.

Entre 1880 y 1884 estudió filosofía y letras en la universidad de Madrid, época durante la cual leyó a T. Carlyle, Herber Spencer, Friedrich Hegel y Karl Marx. Se doctoró con la tesis Crítica del problema sobre el origen y prehistoria de la raza vasca, y poco después accedió a la cátedra de lengua y literatura griega en la universidad de Salamanca, en la que desde 1901 fue rector y catedrático de historia de la lengua castellana.

Inicialmente sus preocupaciones intelectuales se centraron en las cuestiones éticas y los móviles de su fe. Desde el principio trató de articular su pensamiento sobre la base de la dialéctica hegeliana y más tarde acabó buscando en las dispares intuiciones filosóficas de Spencer, Sören Kierkegaard, W. James y H. Bergson, entre otros, vías de salida a su crisis religiosa.

Sin embargo, las contradicciones personales y las paradojas que afloraban en su pensamiento actuaron impidiendo el desarrollo de un sistema coherente, de modo que hubo de recurrir a la literatura, en tanto que expresión de la intimidad, para resolver algunos aspectos de la realidad de su yo. Esa angustia personal y su idea básica de entender al hombre como "ente de carne y hueso", y la vida como un fin en sí mismo se proyectaron en obras como En torno al casticismo (1895), Mi religión y otros ensayos (1910), Soliloquios y conversaciones (1911) o Del sentimiento trágico de la vida en los hombres y en los pueblos (1913).

El primero de los libros fue en realidad un conjunto de cinco ensayos en torno al "alma castellana", en los que opuso al tradicionalismo la "búsqueda de la tradición eterna del presente", y defendió el concepto de "intrahistoria" latente en el seno del pueblo frente al concepto oficial de historia. Según propuso entonces, la solución de muchos de los males que aquejaban a España era su "europeización".

Sin embargo, estas obras no parecían abarcar, desde su punto de vista, aspectos íntimos que formaban parte de la realidad vivencial. De aquí que literaturizase su pensamiento primero a través de un importante ensayo sobre dos personajes clave de la literatura universal en la Vida de don Quijote y Sancho (1905), obra en la que, por otra parte y en flagrante contradicción con la tesis europeísta defendida en libros anteriores, proponía "españolizar Europa". Al mismo tiempo, apuntó que la relación entre ambos personajes cervantinos simbolizaba la tensión existente entre ficción y realidad, locura y razón, que constituye la unidad de la vida y la común aspiración a la inmortalidad.


Miguel de Unamuno

El siguiente paso fue la literaturización de su experiencia personal a fin de dilucidar la oposición entre la afirmación individual y la necesidad de una ética social. El dilema planteado entre lo individual y lo colectivo, entre lo mutable y lo inmutable, el espíritu y el intelecto, fue interpretado por él como punto de partida de una regeneración moral y cívica de la sociedad española. Él mismo se tomó como referencia de sus obsesiones del hombre como individuo. "Hablo de mí porque es el hombre que tengo más cerca."

Su narrativa progresó desde sus novelas primerizas Paz en la guerra (1897), y Amor y pedagogía (1902) hasta la madura La tía Tula (1921). Pero entre ellas escribió Niebla (1914), Abel Sánchez (1917), y sobre todo Tres novelas ejemplares y un prólogo (1920), libro que ha sido considerado por algunos críticos como autobiográfico, si bien no tiene que ver con hechos de su vida, sino con su biografía espiritual y su visión esencial de la realidad: con la afirmación de su identidad individual y la búsqueda de los elementos vinculantes que fundamentan las relaciones humanas.

En ese sentido, sus personajes son problemáticos y víctimas del conflicto surgido de las fuertes tensiones entre sus pasiones, y los hábitos y costumbres sociales que regulan sus comportamientos y marcan las distancias entre la libertad y el destino, la imaginación y la conciencia.



Su producción poética comprende títulos como Poesía (1907), Rosario de sonetos líricos (1912), El Cristo de Velázquez (1920), Rimas de dentro (1923) y Romancero del destierro (1927), éste último fruto de su experiencia en la isla de Fuerteventura, adonde lo deportaron por su oposición a la dictadura de Primo de Rivera. También cultivó el teatro: Fedra (1924), Sombras de sueño (1931), El otro (1932) y Medea (1933).

Sus poemas y sus obras teatrales abordaron los mismos temas de su narrativa: los dramas íntimos, amorosos, religiosos y políticos a través de personajes conflictivos y sensibles ante las formas evidentes de la realidad. Su obra y su vida estuvieron estrechamente relacionadas, de ahí las contradicciones y paradojas de quien Antonio Machado calificó de "donquijotesco".

Considerado como el escritor más culto de su generación, fue sobre todo un intelectual inconformista que hizo de la polémica una forma de búsqueda. Jubilado desde 1934, sus manifiestas antipatías por la República española llevaron dos años más tarde al gobierno rebelde de Burgos a nombrarlo nuevamente rector de la universidad de Salamanca, pero fue destituido a raíz de su pública ruptura con el fundador de la Legión. En 1962 se publicaron sus Obras completas y en 1994 se dio a conocer la novela inédita Nuevo mundo.



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No hay espíritu perfectamente conformado si le falta sentido del humor (Samuel Taylor Coleridge)

60. No hay espíritu perfectamente conformado si le falta sentido del humor (Samuel Taylor Coleridge)

(Ottey Saint Mary, Gran Bretaña, 1772 - Londres, 1834) Poeta, crítico y filósofo británico. Hijo de un pastor anglicano y huérfano desde su niñez, estudió en el Jesus College de Cambridge, donde trabó amistad con el poeta Robert Southey. Ambos siguieron con entusiasmo los acontecimientos de la... Ver mas
(Ottey Saint Mary, Gran Bretaña, 1772 - Londres, 1834) Poeta, crítico y filósofo británico. Hijo de un pastor anglicano y huérfano desde su niñez, estudió en el Jesus College de Cambridge, donde trabó amistad con el poeta Robert Southey. Ambos siguieron con entusiasmo los acontecimientos de la Revolución Francesa, hasta el punto de que su fracaso les llevó a planear la fundación de una comunidad regida por principios democráticos, proyecto que nunca llevarían a la práctica. En esta época, Coleridge se casó con Sarah Fricker, aunque en realidad no la amaba, por lo que el matrimonio no fue feliz.


Samuel Taylor Coleridge

En 1795 conoció a William Wordsworth, relación que se plasmó en la escritura en colaboración de Baladas líricas, de 1798, obra con la que introdujeron el Romanticismo en la literatura inglesa. Fueron años de plenitud creativa, plasmada en poemas como Kubla Khan, escrito en un arrebato de inspiración y bajo los efectos del opio, según su propia confesión. Destacan la exótica imaginería y el verso brillante y musical, aunque el carácter visionario del poema ha llevado a algunos críticos a negarle un sentido unitario.

A esta época corresponde también la balada El viejo marino (1797-1798), uno de los mejores ejemplos, junto con la anterior, de la que ha dado en llamarse «poesía de misterios». El hermético simbolismo del poema, en el que un viejo y solitario marino mata, sin que se sepa el motivo, a un albatros, para sufrir a partir de entonces una serie de penalidades y tormentos, ha dado lugar a numerosas interpretaciones, aunque parece claro que está relacionado con el tema romántico de la culpabilidad y la pérdida del contacto entre el hombre y la naturaleza.

En el otoño de 1798, Coleridge y Wordsworth realizaron un viaje por Alemania, durante el cual aprendió alemán y recibió la influencia de las nuevas corrientes filosóficas germanas, en especial a través la obra de Immanuel Kant, los escritos místicos de Jakob Boehme y la crítica literaria del dramaturgo G. E. Lessing, influencia que trasladaría a Gran Bretaña. En 1800 regresó su patria y poco después se instaló con su familia y sus amigos en Keswick, en el distrito de los Lagos.



Su enamoramiento de Sara Hutchinson agudizó los problemas matrimoniales; escribió entonces Abatimiento: una oda (1802), inicialmente una carta dirigida a su nuevo amor, composición que representa casi su adiós a la poesía. La obra está escrita en el estilo de su «poesía conversacional», de tradición dieciochesca pero a la que imprime una mayor intensidad romántica. A esta etapa corresponden el deterioro acelerado de su salud y su adicción al consumo de opio.

Para recuperar la salud se trasladó a Malta, donde fue secretario del gobernador sir Alexander Ball, y en 1806 visitó Italia. A su regreso a Inglaterra dictó su famosa serie de conferencias sobre literatura y filosofía. Los últimos años de su vida se vieron ensombrecidos por graves desequilibrios nerviosos, lo cual le alejó de su familia y le llevó a aceptar la protección y los cuidados de un admirador suyo, el médico James Gillman, en cuya residencia londinense se instaló en 1816.

Su labor como crítico fue crucial para la crítica literaria inglesa, a la que aportó nuevos criterios y conceptos; su obra fundamental en el citado cambio es Biografia literaria (1817). Alabado por sus contemporáneos por su espíritu europeísta y como poeta y crítico literario de primer orden, concibió la imaginación poética como el elemento mediador entre las diversas culturas modernas, idea central de la estética romántica.



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La mujer habla en silencio de forma elocuente (Arturo Pérez-Reverte)

61. La mujer habla en silencio de forma elocuente (Arturo Pérez-Reverte)

Arturo Pérez-Reverte Gutiérrez (Cartagena, 25 de noviembre de 1951) es un escritor y periodista español, miembro de la Real Academia Española desde 2003. Antiguo corresponsal de RTVE y reportero destacado en diversos conflictos armados y guerras, es el autor de la saga Las aventuras del capitán... Ver mas
Arturo Pérez-Reverte Gutiérrez (Cartagena, 25 de noviembre de 1951) es un escritor y periodista español, miembro de la Real Academia Española desde 2003. Antiguo corresponsal de RTVE y reportero destacado en diversos conflictos armados y guerras, es el autor de la saga Las aventuras del capitán Alatriste.
Índice [ocultar]
1 Biografía
2 Obras literarias
2.1 Narrativa
2.2 Recopilaciones de artículos
2.3 Varios
3 Adaptaciones y guiones cinematográficos
4 Adaptaciones a cómic
5 Premios y distinciones
6 Referencias
7 Enlaces externos
Biografía[editar]
Licenciado en Periodismo, durante los tres primeros años de esta carrera cursó a la vez estudios de Ciencias Políticas. Ejerció como reportero de guerra durante 21 años (1973-1994). Sus primeros pasos los dio en el diario Pueblo, donde permaneció 12 años. En 1977, paralelamente a este trabajo, fundó junto a su compañero Vicente Talón la revista Defensa, que apareció a la venta en abril de 1978, y de la que fue redactor jefe hasta que sus compromisos como corresponsal lo obligaron a dejarla. Tras la desaparición de Pueblo pasó a Televisión Española (TVE), donde ejercería como corresponsal durante otros nueve años hasta 1994.
A principios de los años 90 presentó en RNE La ley de la calle, un programa de radio, en horario nocturno, en el que se daba cabida a numerosos personajes de diversos ámbitos, la mayoría de las veces marginales, y que fue clausurado por Jordi García Candau, director de RTVE. Fue presentador, en 1993, del programa Código uno,1 sobre la actualidad de la crónica negra, en Televisión Española, programa del que renegó públicamente y abandonó por considerar que contenía "basura".2 Después de haber hecho esas declaraciones en noviembre del citado año, en Pamplona, y de volver a ejercer como reportero de guerra, Pérez-Reverte presentó su dimisión a TVE, en abril de 1994, al enterarse de que se le pretendía "abrir expediente por justificar gastos en zonas de guerra con facturas falsas", acusación basada en unas líneas de su novela Territorio comanche. En su dura carta al director de TVE, Ramón Colom, Pérez-Reverte lo invita a leer el libro "con detalle" para comprobar que no hay base para el expediente, y dice tener la impresión de que este, al que considera "una majadería", está inspirado por gente que "actúa con mala fe y pretende tomarse la revancha por unas alusiones que no les gustan". La carta de renuncia terminaba así: "Que os den morcilla, Ramón. A ti y a Jordi García Candau."3

Sitio de Sarajevo. Las guerras yugoslavas están muy presentes en las obras de Pérez-Reverte como Territorio comanche y El pintor de batallas.
Tal como expuso en Territorio comanche, se despidió asqueado debido a la falta de medios y por la politización de la televisión. Como corresponsal de guerra, había cubierto conflictos armados en Chipre, Líbano, Eritrea, el Sáhara, las Malvinas, El Salvador, Nicaragua, Chad, Libia, Sudán, Mozambique, Angola, el Golfo Pérsico, Croacia, Bosnia, etc. Aunque de todas ellas, la Guerra de Eritrea de 1977 lo marcó especialmente (la cita en varias ocasiones en sus artículos y en su novela Territorio comanche), en la cual anduvo desaparecido varios meses y consiguió sobrevivir a duras penas gracias a sus amigos de la guerrilla; en esa ocasión, aunque no da detalles sobre el hecho, dice que hubo de defender su vida con las armas.4 5
Después de su sonada dimisión, abandonó su trabajo de periodista y se dedicó en exclusiva a la literatura y, en especial, a la novela histórica. La primera novela que publicó, con discreto éxito, fue El húsar en 1986, ambientada en el siglo XIX, a la que siguió dos años después El maestro de esgrima, cuya acción transcurre en el Madrid galdosiano. La siguieron El club Dumas y La tabla de Flandes, que fueron las que lo hicieron conocido. Ya siendo un escritor de éxito, publicó en 1996 El capitán Alatriste, novela que daría comienzo a la saga que ha convertido a Pérez-Reverte en un superventas. Lo cual no es sorprendente, ya que la gestación de Alatriste estuvo relacionada con esta disciplina: el autor, "cuando vio el espacio que dedicaban al Siglo de Oro los libros de bachillerato de su hija Carlota -con la que firma el primer volumen-, decidió crear un personaje que contase un momento crucial de nuestra Historia, sin el que no se puede entender nuestro presente".6
Ha publicado hasta el momento 22 novelas y varias colecciones de artículos. Algunas de ellas han sido adaptadas con éxito al cine —como por ejemplo, El maestro de esgrima, La tabla de Flandes y El club Dumas que, rodada por Roman Polanski, se comercializó con el título de La novena puerta. En 2006 se estrenó la película Alatriste de Agustín Díaz Yanes, basada en su serie de novelas de El capitán Alatriste y, al año siguiente, La carta esférica, dirigida por Imanol Uribe.
Respecto a sus reconocimientos como literato destacan su ingreso7 en la Real Academia Española el 12 de junio de 2003, para ocupar el sillón T (vacante desde el fallecimiento del filólogo Manuel Alvar en 2001) o su nombramiento como doctor honoris causa por la Universidad Politécnica de Cartagena, el primero otorgado por ese establecimiento de educación superior, el 18 de febrero de 2004.
La adaptación a formato de telenovela, en español y estrenada por Telemundo, de su obra La Reina del Sur fue un éxito en Estados Unidos,8 pero en España no contó con una crítica muy favorable y el propio Pérez-Reverte llegó a criticar duramente en la red social Twitter la emisión y el tratamiento dado a la adaptación.
En mayo de 2011, la Audiencia Provincial de Madrid condenó a Pérez-Reverte y Manuel Palacios, director y coguionista de la película Gitano, a pagar 80.000 euros de forma solidaria al cineasta Antonio González-Vigil, que lo demandó por plagio del guion de la película estrenada en el año 2000.9 La sentencia contradijo dos sentencias penales y una tercera de un juzgado mercantil anteriores, favorables a Pérez-Reverte y Palacios. Finalmente, en julio de 2013 es condenado por la Audiencia Provincial de Madrid a pagar 200.000 euros al cineasta por plagio.10 El 16 de julio de 2013, el guionista y director de cine Antonio González-Vigil pidió el cese de Pérez-Reverte como académico de la Real Academia de la Lengua.11
Desde el 6 de junio de 199312 escribe una columna en el suplemento dominical de los diarios del grupo Vocento —El Semanal, ahora XLSemanal—, llamada Patente de corso, que empezó llamándose A sangre fría, si bien ya había publicado algunos artículos en esta misma revista en 1991 de forma esporádica. A finales de 199513 el propio Arturo Pérez-Reverte dice de esta serie de columnas: "En estos dos años y medio me he venido despachando a gusto, y —como dice por estas fechas mi compadre Sancho Gracia en el Teatro Español de Madrid— ni reconocí sagrado, ni en distinguir me he parado al clérigo del seglar. Por eso, mis ajustes de cuentas semanales pueden calificarse de cualquier cosa menos de cómodos para quienes alberga".
Obras literarias[editar]
Narrativa[editar]

El mar es uno de los grandes protagonistas en su obra. Pérez-Reverte es capitán de yate y pasa parte de su tiempo navegando.14
El húsar, Akal, Madrid, 1986 (en 2004 sacó en Alfaguara una edición revisada)
El maestro de esgrima, Mondadori, Madrid, 1988
La tabla de Flandes, Alfaguara, Madrid, 1990
El club Dumas o La sombra de Richelieu, Alfaguara, Madrid, 1993
La sombra del águila, Alfaguara, Madrid, 1993
Territorio comanche, Ollero y Ramos, Madrid / Seix Barral, México, 1994
Un asunto de honor (Cachito), relato, Alfaguara, Madrid, 1995
La piel del tambor, Alfaguara, Madrid, 1995
La carta esférica, Alfaguara, Madrid, 2000
La Reina del Sur, Alfaguara, Madrid, 2002
Cabo Trafalgar, Alfaguara, Madrid, 2004
El pintor de batallas, Alfaguara, Madrid, 2006
Un día de cólera, Alfaguara, Madrid, 2007
Ojos azules, relato con prólogo de Pere Gimferrer e ilustraciones de Sergio Sandoval; Seix Barral, Barcelona, 2009 (antes había sido publicado en prensa).15
El asedio, Alfaguara, Madrid, 201016
El tango de la guardia vieja, Alfaguara, Madrid, 201217
El francotirador paciente, Alfaguara, Madrid, 201318

Alexandre Dumas es uno de los autores que más ha influido al escritor.
Perros e hijos de perra, Alfaguara, Madrid, 201419
Hombres buenos, Alfaguara, Madrid, 201520
Serie Las aventuras del capitán Alatriste
El capitán Alatriste, Alfaguara, Madrid, 1996
Limpieza de sangre, Alfaguara, Madrid, 1997
El sol de Breda, Alfaguara, Madrid, 1998
El oro del rey, Alfaguara, Madrid, 2000
El caballero del jubón amarillo, Alfaguara, Madrid, 2003
Corsarios de Levante, Alfaguara, Madrid, 2006
El puente de los asesinos, Alfaguara, Madrid, 2011
Recopilaciones de artículos[editar]
Patente de corso (1993 a 1998); Alfaguara, Madrid, 1998
Con ánimo de ofender (1998 a 2001); Alfaguara, Madrid, 2001
No me cogeréis vivo (2001 a 2005); Alfaguara, Madrid, 2005
Cuando éramos honrados mercenarios (2005 a 2009); Alfaguara, Madrid, 2009
El comandante Labajos (2001)
Varios[editar]
Obra breve, relatos y artículos; Alfaguara, Madrid, 1995
Los barcos se pierden en tierra, textos y artículos de 1994 a 2011; Alfaguara, Madrid, 201121
Adaptaciones y guiones cinematográficos[editar]
El maestro de esgrima, dir.: Pedro Olea, 1992
La tabla de Flandes, dir.: Jim McBride, 1994
Cachito, dir.: Enrique Urbizu, 1995; basada en el relato Un asunto de honor (Cachito)
Territorio comanche, dir.: Gerardo Herrero, 1997
Camino de Santiago, serie de televisión, con guion original de Pérez-Reverte; dir.: Robert Young, 1999
La novena puerta, basada en la novela El club Dumas; dir.: Roman Polański, 1999
Gitano, con guion de Pérez-Reverte, aunque la Audiencia Provincial de Madrid lo ha considerado plagio;9 dir.: Manuel Palacios, 2000
Alatriste, basada en la serie de novelas del capitán Alatriste; dir.: Agustín Díaz Yanes, 2006
La carta esférica, dir.: Imanol Uribe, 2007
Quart. El hombre de Roma, serie de televisión, basada en el protagonista de La piel del tambor; dir.: Jacobo Rispa, emitida en Antena 3, 2007
La reina del sur, serie de televisión basada en la novela homónima, Antena 3, 2011
Adaptaciones a cómic[editar]
El capitán Alatriste (cómic infantil), ilustraciones de David Jiménez, Alfaguara, 2002
El Capitán Alatriste, guion de Carlos Giménez y dibujo de Joan Mundet, Debolsillo, 2005
Limpieza de sangre, guion de Carlos Giménez y dibujo de Joan Mundet, Debolsillo, 2008
La sombra del águila, guion y dibujos de Rubén del Rincón, Galland Books, 2012
¡Viva la Pepa! La aventura en cómic, guion de Hernán Migoya y dibujo de Rubén del Rincón, XLSemanal, 2012
Premios y distinciones[editar]
Premio Goya 1992 al mejor guion adaptado por El maestro de esgrima (coescrito junto a Francisco Prada, Antonio Larreta y Pedro Olea)
Grand Prix de literatura policiaca de Francia por El club Dumas (1993)
La revista Lire elige a Pérez-Reverte como uno de los diez mejores novelistas extranjeros en Francia por La tabla de Flandes (1993)
Medalla Laureada del Cantón de Cartagena, otorgada por el Partido Cantonal de Cartagena (1993)
Premio Asturias de Periodismo 1993 por su cobertura para TVE de la guerra de la antigua Yugoslavia
Premio Ondas 1993 de Radio Nacional de España por el programa La ley de la calle
Premio de la Academia Sueca de Novela Detectivesca a la mejor traducción extranjera por "La Tabla de Flandes" (1994)
The New York Times Book Review cita La tabla de Flandes como una de las cinco mejores novelas extranjeras publicadas en Estados Unidos (1994)
Premio Palle Rosenkranz 1994 (otorgado por la Academia Criminológica de Dinamarca) por El club Dumas
La tabla de Flandes, nominada por la Swedish Academy for Detection como uno de los mejores thrillers traducidos en Suecia (1995)
Premio de las lectoras de la revista Elle al mejor libro de ficción "La piel del tambor" (1995)
Premio del Día Mundial del Turismo de la ciudad de Sevilla, por haber situado la acción de La piel del tambor en aquella ciudad (1996)
Premio Jean Monnet de Literatura Europea 1997 por La piel del tambor
Premio Grupo Correo a los valores humanos, por su labor profesional y su proyección social, como uno de los escritores más leídos en España y más traducido (1997)
Caballero de la Orden de las Artes y Letras de Francia (1998)
Premio Adalid de la Libertad concedido por el municipio de La Albuera (Badajoz) con motivo del 188 aniversario de la Batalla de La Albuera (1999)
Premio de la cadena COPE-Cadena 100 de Bizkaia 2000 El Rey Xavier I de Redonda le nombra Duque de Corso y Real Maestro de Esgrima del Reino de Redonda. (1999)
The New York Times destaca "El maestro de esgrima" como uno de los mejores libros de bolsillo del año (2000)
Premio Mediterráneo Extranjero 2001 (París) por La carta esférica
Medalla de la Academia de Marina Francesa por La carta esférica (2002)
Miembro de la Real Academia Española (2003)
Premio González-Ruano de Periodismo, por el artículo Una ventana a la guerra (2004)
Doctor Honoris Causa por la Universidad Politécnica de Cartagena (2004)
Distinguido con el V Premio «Joaquín Romero Murube» por el artículo Esta larga jornada urbana (2004)22
Gran Cruz al Mérito Naval, la más alta distinción que puede otorgar la Armada Española a un civil, por su novela Cabo Trafalgar (2005)
Medalla de Oro de San Telmo de la Fundación Letras del Mar (2006).
Premio Vallombrosa Gregor von Rezzori por El pintor de batallas (2008)
Caballero de la Orden Nacional del Mérito que otorga el gobierno francés (2008)
Grand Prix Littéraire Saint-Emilion Pomerol Fronsac por El pintor de batallas (2008)
Distinción Especial Premios Ejército (2008)
Fiambrera de Plata del Ateneo de Córdoba (2009)
Premio Nacional de Periodismo Pedro Antonio de Alarcón (Guadix-Granada) (2013)
I Premio de Cultura Universidad de Sevilla (2013)
Medalla al mérito de la Marina Mercante (2014)
Premio Columnistas del Mundo (2015)23

Predecesor:
Manuel Alvar Coat of Arms of the Royal Spanish Academy.svg
Académico de la Real Academia Española
Sillón T
2003-actualmente Sucesor:
En el cargo (cargo vitalicio)

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El ruido de las carcajadas pasa, la fuerza de los razonamientos queda (Concepción Arenal)

62. El ruido de las carcajadas pasa, la fuerza de los razonamientos queda (Concepción Arenal)

Escritora y activista social española (El Ferrol, 1820 - Vigo, 1893). Sorteando las dificultades que en su época se oponían al acceso de las mujeres a la universidad, estudió en Madrid Derecho, Sociología, Historia, Filosofía e idiomas (teniendo incluso que acudir a clase disfrazada de hombre... Ver mas
Escritora y activista social española (El Ferrol, 1820 - Vigo, 1893). Sorteando las dificultades que en su época se oponían al acceso de las mujeres a la universidad, estudió en Madrid Derecho, Sociología, Historia, Filosofía e idiomas (teniendo incluso que acudir a clase disfrazada de hombre).


Concepción Arenal

En 1847 casó con don Fernando García Carrasco, abogado y escritor, y ambos esposos colaboraron en La Iberia. Su primer libro fue la novela Historia de un corazón, y en 1851 publicó Fábulas en verso. Enviudó en 1855 y se retiró a Potes (Santander) con sus hijos, y más tarde a Galicia. Próxima al krausismo, pronto fueron conocidas sus críticas a la injusticia social de su tiempo (particularmente contra la marginación de la mujer, la condición obrera y el sistema penitenciario), fundamento de un reformismo social de raíz católica.

En 1862 publicó su Manual del visitador del preso, traducido a casi todos los idiomas europeos. En 1864 fue nombrada visitadora general de prisiones de mujeres. Colaboró con Fernando de Castro en el Ateneo Artístico y Literario de Señoras, precedente de posteriores iniciativas en pro de la educación de la mujer como medio para alcanzar la igualdad de derechos. Desarrolló una intensa actividad filantrópica: fue fundadora del Patronato de los Diez, de la Constructora Benéfica y del periódico La Voz de la Caridad (1870), secretaria de la Cruz Roja de Madrid, directora de un hospital de campaña durante la Tercera Guerra Carlista…

Al mismo tiempo, elaboró una amplia obra escrita, en la que reflexionaba sobre propuestas como la legitimidad de la guerra justa en defensa de los derechos humanos (Ensayo sobre derechos de gentes), la orientación del sistema penal hacia la reeducación de los delincuentes (El visitador del preso) o la intervención del Estado en favor de los desvalidos (La beneficencia, la filantropía y la caridad).Como penalista propuso una función educativa del sistema penitenciario que reformase al delincuente en lugar de castigarlo, siguiendo las ideas del reformador del derecho penal Pedro Dorado Montero.



Otros de sus estudios destacados son La instrucción del pueblo, La pena de deportación (premiadas por la Academia de Ciencias Morales y Políticas), Cartas a los delincuentes, Cartas a un obrero y a un señor, La condición de la mujer en España (publicada primeramente en inglés), El delito colectivo, etc. En la obra y en la vida de Concepción Arenal domina la esperanzadora certeza de que en la sociedad existen los elementos necesarios para consolar todos los dolores; no hay más que armonizarlos.

De sus obras sobre la condición femenina sobresalen La mujer de su casa y La mujer del porvenir. En La mujer de su casa (1895), estudió los problemas a que debía enfrentarse la mujer española de su tiempo para ocupar digna y eficazmente el puesto en que la sociedad humana la necesita. Sostuvo que era una profunda y nefasta equivocación del hombre la de mantener el principio de que la mujer perfecta "no piensa más que en su casa, en su marido y en sus hijos". En La mujer del porvenir (1868), señaló la contradicciones en la consideración de la mujer ("Si la ley civil mira a la mujer como un ser inferior al hombre, moral e intelectualmente considerada, ¿por qué la ley criminal le impone iguales penas cuando delinque?"), combatió los prejuicios sobre la supuesta inferioridad fisiológica, moral e intelectual de la mujer y exploró las consecuencias de su acceso a la educación y al trabajo.



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Muy pronto en la vida es demasiado tarde (Margaret Thatcher)

63. Muy pronto en la vida es demasiado tarde (Margaret Thatcher)

(Grantham, Reino Unido, 1925 - Londres, 2013) Política británica, primera ministra de 1979 a 1990. Margaret Hilda Roberts estudió ciencias químicas en la Universidad de Oxford y trabajó cuatro años como investigadora química. En 1951 casó con Denis Thatcher, un alto ejecutivo de la industria... Ver mas
(Grantham, Reino Unido, 1925 - Londres, 2013) Política británica, primera ministra de 1979 a 1990. Margaret Hilda Roberts estudió ciencias químicas en la Universidad de Oxford y trabajó cuatro años como investigadora química. En 1951 casó con Denis Thatcher, un alto ejecutivo de la industria petrolífera, quien la introdujo en la política. En 1953 comenzó a estudiar derecho tributario.


Margaret Thatcher

Ingresó en el Partido Conservador, del que su marido ya era miembro, y en 1959 ganó un escaño en la Cámara de los Comunes. Dos años más tarde fue nombrada secretaria de Estado para Asuntos Sociales, y luego ministra de Educación y Ciencia, durante el mandato del conservador Edward Heath. Abolió la normativa que ordenaba la distribución gratuita de leche en las escuelas, lo cual provocó una oleada de protestas.

Considerada la líder más enérgica del ala derecha del Partido Conservador, consiguió desplazar a Heath de la dirección del partido, que desempeñó desde 1975. Elaboró un programa riguroso para yugular la crisis de la economía británica mediante la reducción de la intervención estatal. Sus postulados principales fueron, pues, el liberalismo y el monetarismo estrictos. También tendió a recortar los servicios sociales.

Estudió la renegociación para la participación del Reino Unido en la CEE y la abolición del poder sindical. Su programa recibió el apoyo de la opinión popular, y en 1979 consiguió que los conservadores accedieran al poder por amplio margen: se convirtió así en la primera mujer británica que ocupaba el cargo de primer ministro.

Durante su gobierno consiguió reducir la inflación y mejorar la cotización de la libra esterlina. Sin embargo, disminuyó la producción industrial, con el consiguiente incremento del paro, triplicado desde su subida al poder. Proliferaron, además, las quiebras de empresas y bancos. Todo ello se debió a la austeridad que acompañó su administración, dado que el objetivo de reducir la inflación era prioritario.



En 1982, Thatcher intervino enérgicamente en el conflicto de las Malvinas. Su actitud fue bien vista por la opinión pública británica y ese mismo año volvió a obtener la victoria electoral, esta vez con la mayoría más holgada lograda por un candidato desde 1935. En 1984 se enfrentó a graves conflictos sociales, en especial la huelga de los mineros, que reprimió con dureza. En octubre de este mismo año, durante un congreso de su partido que se celebraba en el hotel Brighton, estalló una bomba colocada por un grupo de republicanos extremistas irlandeses -Thatcher apoyaba la retención del Ulster por el Reino Unido-, atentado del que salió ilesa.

Como jefa de gobierno continuó su política neoliberal, con la privatización de empresas estatales, de la educación y de los medios de ayuda social, la lucha contra el desempleo y la limitación de las huelgas. Respecto al conflicto del Ulster, propició la apertura de conversaciones con la República de Irlanda y reforzó la legislación antiterrorista. En 1987 ganó de nuevo las elecciones, pero en esta ocasión por un margen mucho más reducido. Su negativa a la unión social y política del Reino Unido con Europa y la imposición del impuesto regresivo, la poll tax, provocó una polémica generalizada que la enfrentó a su propio partido. No le quedó otra alternativa que dimitir; le sucedió en el cargo John Major.

Además de ser el primer jefe de gobierno británico del siglo XX que logró vencer en tres elecciones consecutivas, fue la primera mujer europea que desempeñó el cargo de primer ministro. En el año 1993 publicó sus memorias, que obtuvieron un importante éxito de ventas. Su firmeza para dirigir los asuntos de Estado, su estricto dominio sobre los ministros de su gabinete y su fuerte política monetarista le valieron el sobrenombre de la Dama de Hierro.



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Cuando el amor es la norma, no hay voluntad de poder, y donde el poder se impone, el amor falta (Carl Gustav Jung)

64. Cuando el amor es la norma, no hay voluntad de poder, y donde el poder se impone, el amor falta (Carl Gustav Jung)

(Kesswill, 1875 - Küssnacht, 1961) Psicólogo y psiquiatra suizo. Estudió medicina en Basilea, e inició su actividad a principios del presente siglo, en la clínica de psiquiatría de la Universidad de Zurich, de la cual fue luego médico director. Tras haber seguido en París, durante un semestre... Ver mas
(Kesswill, 1875 - Küssnacht, 1961) Psicólogo y psiquiatra suizo. Estudió medicina en Basilea, e inició su actividad a principios del presente siglo, en la clínica de psiquiatría de la Universidad de Zurich, de la cual fue luego médico director. Tras haber seguido en París, durante un semestre, los cursos de psicopatología dados por Pierre Janet en la Salpêtrière (1902), volvió a Zurich, trabajó en la clínica de Burghölzli bajo la guía de Eugen Bleuler y llevó a cabo estudios que le hicieron muy pronto célebre (Diagnostiche Assoziations-Studien, 1904-1906).

En 1905 fue nombrado profesor libre de psiquiatría. Mientras actuaba todavía en la última clínica citada, de la que había llegado a ser médico-jefe, conoció en 1907 a Sigmund Freud, con el cual inició una fecunda colaboración. Fue redactor del Jahrbuch für psychoanalytische und psychopathologische Forschungen, dirigido por Bleuler y Freud, y en 1911 llegó a presidente de la Asociación Psicoanalítica Internacional, recién fundada.


Carl Gustav Jung

Sin embargo, ya en la obra Wandlungen und Symbole der Libido, publicada en 1912, empezaron a manifestarse divergencias entre su pensamiento y el de Sigmund Freud; en 1913 se produjo la separación definitiva. Jung denominó su propia doctrina "psicología analítica", y luego "psicología compleja", para distinguirla incluso en el nombre del psicoanálisis de Freud. En 1920 apareció otra obra suya de importancia capital, Psichologische Typen, en la que definió algunas orientaciones fundamentales de la personalidad humana, buscadas en las culturas e individualidades más diversas de la historia.

Seguro de la ubicuidad de los motivos y de las imágenes ("arquetipos") del inconsciente profundo, Jung intentó confirmar sus criterios en varios campos de lo conocible y a través de viajes y exploraciones de carácter etnopsicológico que le llevaron sucesivamente al África septentrional, Nuevo México, Kenya, Oriente, etc. Colaboró en diversos trabajos con el sinólogo R. Wilhelm, el indólogo H. Zimmer y el filólogo y mitólogo K. Kerenyi.



Otras obras importantes de Jung son Über die Energetik der Seele (1928), Seelenprobleme der Gegenwart (1929), Das Geheimnis der Goldenen Blüte (1929, con R. Wilhelm), Psychologie und Alchemie (1944), Symbolik des Geistes (1948) y Naturerklärung und Psyche (1952). Muchos de sus ensayos han sido publicados nuevamente en la serie Psychologische Abhandlungen (Rascher, Zurich). Carl Gustav Jung recibió numerosas distinciones académicas, entre ellas la graduación "honoris causa" de la Universidad de Oxford. En 1933 fue nombrado presidente de la Internationale Allgemeine Gesellschaft für Psychotherapie, y en 1935 de la Schweizerische Gesellschaft für Praktische Psychologie.

De 1933 a 1942 fue profesor del Politécnico de Zurich. Luego dejó la enseñanza por motivos de salud; la misma causa le llevó en 1946 a renunciar a la cátedra de Psicología médica de la Universidad de Basilea, que había aceptado en 1944. En 1943 se le nombró miembro honorario de la Schweizerische Akademie der Medizinischen Wissenschaften. En 1948 fue creado en Zurich, por iniciativa de varias personalidades suizas y de otras naciones, el Instituto C. G. Jung, que coordina la actividad de la escuela junguiana de psicología, publica importantes trabajos y promueve la celebración de congresos y reuniones nacionales e internacionales.

En 1955 se conmemoró ampliamente el octogésimo aniversario de Jung en todo el mundo, pero singularmente en Zurich y Küssnacht (lago de Zurich), su residencia habitual. Entre sus obras traducidas a otros idiomas figuran El yo y el inconsciente, El problema del inconsciente en la psicología moderna, Tipos psicológicos, Psicología y religión, Psicología y alquimia, Realidad del alma, Psicología del inconsciente, Psicología y educación, El misterio de la flor de oro (con R. Wilheim) y Prolegómenos al estudio científico de la mitología (con K. Kerenyi).



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Los animales son buenos amigos, no hacen preguntas y tampoco critican (George Eliot)

65. Los animales son buenos amigos, no hacen preguntas y tampoco critican (George Eliot)

Seudónimo de Mary Ann o Marian Evans, novelista inglesa cuyos libros, de una profunda sensibilidad y retratos certeros de las vidas sencillas, le otorgaron un puesto relevante en la literatura del siglo XIX. Su fama fue internacional y su obra influyó en gran medida en el desarrollo del... Ver mas
Seudónimo de Mary Ann o Marian Evans, novelista inglesa cuyos libros, de una profunda sensibilidad y retratos certeros de las vidas sencillas, le otorgaron un puesto relevante en la literatura del siglo XIX. Su fama fue internacional y su obra influyó en gran medida en el desarrollo del naturalismo francés. George Eliot nació en Chilvers Coton (Warwickshire), hija de un agente inmobiliario. Estudió en la escuela local de Nuneaton y después en un internado de Coventry. A los 17 años, tras la muerte de su madre y el matrimonio de su hermana mayor, regresó a casa para cuidar a su padre. A partir de entonces fue autodidacta. Una estricta educación religiosa presidió su juventud, recibida ante la insistencia de su padre. En 1841 empezó a leer obras racionalistas que la impulsaron a rebelarse contra la religión dogmática y durante toda su vida fue racionalista. Su primer trabajo literario, que le ocupó de 1844 a 1846, fue la traducción de Vida de Jesús (1835-1836) del teólogo alemán David Strauss. En 1851 viajó durante dos años por Europa y a su regreso escribió reseñas de libros para la revista Westminster Review. Más tarde fue subdirectora de la revista, trabajo que la puso en contacto con las principales figuras literarias de la época, como Harriet Martineau, John Stuart Mill, James Froude, Herbert Spencer y George Lewes. Conocer a Lewes, filósofo, científico y crítico, fue uno de los acontecimientos más importantes de su vida. Se enamoraron y decidieron vivir juntos a pesar de que Lewes estaba casado y no podía divorciarse. Sin embargo, Eliot consideró su larga y feliz relación con Lewes como un matrimonio. Continuó escribiendo reseñas y artículos para revistas, así como traducciones del alemán. En 1856, alentada por Lewes, empezó a escribir novelas. A su primer relato, Amos Barton, publicado en Blackwood's Magazine en enero de 1857, siguieron otros dos en el mismo año, que aparecieron después reunidos en un libro con el título de Escenas de la vida clerical (1858). Lo firmó con el seudónimo de George Eliot y mantuvo en secreto su identidad durante muchos años. Entre sus obras más famosas se encuentran Adam Bede (1859), El molino junto al Floss (1860) y Silas Marner (1861). Son novelas que tratan de la región de Warwickshire y en gran parte están basadas en su propia vida. Sus viajes por Italia inspiraron su novela siguiente, Romola (1863), una novela histórica sobre el predicador y reformador Girolamo Savonarola y la Florencia del siglo XV. Comenzada en 1861, apareció por entregas en The Cornhill Magazine antes de publicarse en 1863. Después de terminar Romola, escribió dos destacadas novelas, Felix Holt, el Radical (1866), sobre la política inglesa, y Middlemarch (1872), que trata de la vida y responsabilidades morales de la clase media inglesa en una ciudad de provincias. Daniel Deronda (1876) es una novela en la que ataca el antisemitismo y simpatiza con el nacionalismo judío; Las impresiones de Theophrastus Such (1879) es un libro de ensayos. Su poesía, considerada muy inferior a su prosa, incluye La gitana española (1868), un drama en verso inspirado en su visita a España en 1867; Agatha (1869) y La leyenda de Jubal y otros poemas (1874). Eliot fue admirada por contemporáneos como Emily Dickinson y escritores posteriores como Virginia Woolf, y actualmente ha suscitado una crítica feminista favorable. Escribió sus obras más importantes animada y protegida por Lewes, que le impidió ver las críticas desfavorables a sus libros. Después de su muerte en 1878 ella se retiró y dejó de escribir. En mayo de 1880 se casó con John Cross, un banquero estadounidense que había sido amigo suyo y de Lewes durante mucho tiempo y sería su primer biógrafo, pero ella murió en Londres siete meses después. © M.E.

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Generalmente, los hombres risueños son sanos de corazón. La risa es la sal de la vida; la risa de un niño es como la loca música de la infancia (Rubén Darío)

66. Generalmente, los hombres risueños son sanos de corazón. La risa es la sal de la vida; la risa de un niño es como la loca música de la infancia (Rubén Darío)

(Metapa, 1867 - León, 1916) Seudónimo del gran poeta nicaragüense Félix Rubén García Sarmiento, iniciador y máximo representante del Modernismo hispanoamericano. Su familia era conocida por el apellido de un abuelo, "la familia de los Darío", y el joven poeta, en busca de eufonía, adoptó la... Ver mas
(Metapa, 1867 - León, 1916) Seudónimo del gran poeta nicaragüense Félix Rubén García Sarmiento, iniciador y máximo representante del Modernismo hispanoamericano. Su familia era conocida por el apellido de un abuelo, "la familia de los Darío", y el joven poeta, en busca de eufonía, adoptó la fórmula "Rubén Darío" como nombre literario de batalla.


Rubén Darío

Con una dichosa facilidad para el ritmo y la rima creció Rubén Darío en medio de turbulentas desavenencias familiares, tutelado por solícitos parientes y dibujando con palabras en su fuero interno sueños exóticos, memorables heroísmos y tempestades sublimes. Pero ya en su época toda esa parafernalia de prestigiosos tópicos románticos comenzaba a desgastarse y se ofrecía a la imaginación de los poetas como las armas inútiles que se conservan en una panoplia de terciopelo ajado.

Rubén Darío estaba llamado a revolucionar rítmicamente el verso castellano, pero también a poblar el mundo literario de nuevas fantasías, de ilusorios cisnes, de inevitables celajes, de canguros y tigres de bengala conviviendo en el mismo paisaje imposible. Trajo a un idioma que estaba en tiempos de decadencia el influjo revitalizador americano y los modelos parnasianos y simbolistas franceses, abriéndolo a un léxico rico y extraño, a una nueva flexibilidad y musicalidad en el verso y la prosa, e introdujo temas y motivos universales, exóticos y autóctonos, que excitaban la imaginación y la facultad de analogías.

En brillantez formal, estilística y musical, apenas hay poeta en lengua española que iguale al Darío de la primera etapa, la etapa plenamente modernista de Azul (1888) y Prosas Profanas (1896). Cuando se aminora su esteticismo, y el ideal del arte por el arte deja lugar a nuevas inquietudes, surge su obra maestra, Cantos de vida y esperanza (1905), en la que el absoluto dominio de la forma ya no tiene la mera belleza como único objetivo, sino que sirve a la expresión de una intimidad angustiada o de preocupaciones sociohistóricas, como el devenir de la América hispana.

Al valor poético intrínseco de esa segunda etapa, más perdurable que el de la primera, hay que sumar el papel de Rubén Darío como núcleo originario y aglutinador de todo un movimiento, el Modernismo, que marcó un hito en la historia de la literatura: tras seguir sumisamente durante tres siglos los rumbos de las letras europeas, nace en América una corriente literaria propia cuya influencia pasará incluso a la metrópoli. Conseguida a principios del XIX la independencia política, Latinoamérica lograba, a finales del mismo siglo, la independencia literaria.

Biografía

Casi por azar nació Rubén en una pequeña ciudad nicaragüense llamada Metapa, pero al mes de su alumbramiento pasó a residir a León, donde su madre, Rosa Sarmiento, y su padre, Manuel García, habían fundado un matrimonio teóricamente de conveniencias pero próspero sólo en disgustos.


Rubén Darío

Para hacer más llevadera la mutua incomprensión, el incansable Manuel se entregaba inmoderadamente a las farras y ahogaba sus penas en los lupanares, mientras la pobre Rosa huía de vez en cuando de su cónyuge para refugiarse en casa de alguno de sus parientes. No tardaría la madre en dar a luz una segunda hija (Cándida Rosa, que se malogró enseguida) ni en enamorarse de un tal Juan Benito Soriano, con el que se fue a vivir arrastrando a su primogénito a "una casa primitiva, pobre y sin ladrillos, en pleno campo", situada en la localidad hondureña de San Marcos de Colón.

No obstante, el pequeño Rubén volvió pronto a León y pasó a residir con los tíos de su madre, Bernarda Sarmiento y su marido, el coronel Félix Ramírez, los cuales habían perdido recientemente una niña y lo acogieron como sus verdaderos padres. Muy de tarde en tarde vio Rubén a Rosa Sarmiento, a quien desconocía, y poco más o menos a Manuel, por quien siempre sintió desapego, hasta el punto de que el incipiente poeta firmaba sus primeros trabajos escolares como Félix Rubén Ramírez.

El hogar del coronel Félix Ramírez era centro de célebres tertulias que congregaban a la intelectualidad del país; en este ambiente culto creció el pequeño Darío. Precoz versificador infantil, el mismo Rubén no recordaba cuándo empezó a componer poemas, pero sí que ya sabía leer a los tres, y que a los seis empezó a devorar los clásicos que halló en la casa; a los trece ya era conocido como poeta, y a los catorce concluyó su primera obra. En su ambiente y en su tiempo, las elegías a los difuntos, los epitalamios a los recién casados o las odas a los generales victoriosos formaban parte de los usos y costumbres colectivos, cumplían con inveterada oportunidad una función social para la que jamás había dejado de existir demanda. Por entonces se recitaban versos como se erigían monumentos al dramaturgo ilustre, se brindaba a la salud del neonato o se ofrecían banquetes a los diplomáticos extranjeros.


Rubén Darío en 1892

Durante su primeros años estudió con los jesuitas, a los que dedicó algún poema cargado de invectivas, aludiendo a sus "sotanas carcomidas" y motejándolos de "endriagos"; pero en esa etapa de juventud no sólo cultivó la ironía: tan temprana como su poesía influida por Bécquer y por Victor Hugo fue su vocación de eterno enamorado. Según propia confesión en la Autobiografía, una maestra de las primeras letras le impuso un severo castigo cuando lo sorprendió "en compañía de una precoz chicuela, iniciando indoctos e imposibles Dafnis y Cloe, y según el verso de Góngora, las bellaquerías detrás de la puerta".

Antes de cumplir quince años, cuando los designios de su corazón se orientaron irresistiblemente hacia la esbelta muchacha de ojos verdes llamada Rosario Emelina Murillo, en el catálogo de sus pasiones había anotado a una "lejana prima, rubia, bastante bella", tal vez Isabel Swan, y a la trapecista Hortensia Buislay. Ninguna de ellas, sin embargo, le procuraría tantos quebraderos de cabeza como Rosario; y como manifestara enseguida a la musa de su mediocre novela sentimental Emelina sus deseos de contraer inmediato matrimonio, sus amigos y parientes conspiraron para que abandonara la ciudad y terminara de crecer sin incurrir en irreflexivas precipitaciones.

En agosto de 1882 se encontraba en El Salvador, y allí fue recibido por el presidente Zaldívar, sobre el cual anota halagado en su Autobiografía: "El presidente fue gentilísimo y me habló de mis versos y me ofreció su protección; mas cuando me preguntó qué es lo que yo deseaba, contesté con estas exactas e inolvidables palabras que hicieron sonreír al varón de poder: "Quiero tener una buena posición social".


Retrato de Rubén Darío a los 28 años

En este elocuente episodio, Rubén expresa sin tapujos sus ambiciones burguesas, que vería dolorosamente frustradas y por cuya causa habría de sufrir todavía más insidiosamente en su ulterior etapa chilena. En Chile conoció también al presidente suicida Balmaceda y trabó amistad con su hijo, Pedro Balmaceda Toro, así como con el aristocrático círculo de allegados de éste; sin embargo, para poder vestir decentemente, se alimentaba en secreto de "arenques y cerveza", y a sus opulentos contertulios no se les ocultaba su mísera condición.

De la etapa chilena es Abrojos (1887), libro de poemas que dan cuenta de su triste estado de poeta pobre e incomprendido; ni siquiera un fugaz amor vivido con una tal Domitila consigue enjugar su dolor. Para un concurso literario convocado por el millonario Federico Varela escribió Otoñales, que obtuvo un modestísimo octavo lugar entre los cuarenta y siete originales presentados, y Canto épico a las glorias de Chile, por el que se le otorgó el primer premio, compartido con Pedro Nolasco Préndez y que le reportó la módica suma de trescientos pesos.

Pero fue en 1888 cuando la auténtica valía de Rubén Darío se dio a conocer con la publicación de Azul, libro encomiado desde España por el a la sazón prestigioso novelista Juan Valera, cuya importancia como puente entre las culturas española e hispanoamericana ha sido brillantemente estudiada por María Beneyto. Las cartas de Juan Valera sirvieron de prólogo a la nueva reedición ampliada de 1890, pero para entonces ya se había convertido en obsesiva la voluntad del poeta de escapar de aquellos estrechos ambientes intelectuales (donde no hallaba ni el suficiente reconocimiento como artista ni la anhelada prosperidad económica) para conocer por fin su legendario París.


Rubén Darío (imagen tomada en España, 1908)

El 21 de junio de 1890 Rubén contrajo matrimonio con una mujer con la que compartía aficiones literarias, Rafaela Contreras, pero sólo al año siguiente, el 12 de enero, pudo completarse la ceremonia religiosa, interrumpida por una asonada militar; fruto de esta unión fue su hijo Rubén, nacido en Costa Rica el 11 de noviembre de 1891. Más tarde, con motivo de la celebración del cuarto Centenario del Descubrimiento de América, vio cumplidos sus deseos de conocer el Viejo Mundo al ser enviado como embajador a España.

El poeta desembarcó en La Coruña el 1 de agosto de 1892, precedido de una celebridad que le permitiría establecer inmediatas relaciones con las principales figuras de la política y la literatura españolas, pero, desdichadamente, su felicidad se vio ensombrecida por la súbita muerte de su esposa, acaecida el 23 de enero de 1893, lo que no hizo sino avivar su tendencia, ya de siempre un tanto desaforada, a trasegar formidables dosis de alcohol.

Precisamente en estado de embriaguez fue poco después obligado a casarse con aquella angélica muchacha que había sido objeto de su adoración adolescente, Rosario Emelina Murillo, quien le hizo víctima de uno de los más truculentos episodios de su vida. Al parecer, el hermano de Rosario, un hombre sin escrúpulos, pergeñó el avieso plan, sabedor de que la muchacha estaba embarazada. En complicidad con la joven, sorprendió a los amantes en honesto comercio amoroso, esgrimió una pistola, amenazó con matar a Rubén si no contraía inmediatamente matrimonio, saturó de whisky al cuitado, hizo llamar a un cura y fiscalizó la ceremonia religiosa el mismo día 8 de marzo de 1893.


Francisca Sánchez

Naturalmente, el embaucado hubo de resignarse ante los hechos, pero no consintió en convivir con el engaño, y en adelante sería perseguido por su pérfida y abandonada esposa buena parte de su vida. Rubén conoció en Madrid a una mujer de baja condición, Francisca Sánchez, la criada analfabeta de la casa del poeta Villaespesa, en la que encontró refugio y dulzura. Con ella viajará a París al comenzar el siglo, tras haber ejercido de cónsul de Colombia en Buenos Aires y haber residido allí desde 1893 a 1898, así como tras haber adoptado Madrid como su segunda residencia desde que llegara, ese último año, a la capital española enviado por el periódico La Nación.

Se inicia entonces para él una etapa de viajes entusiastas (Italia, Inglaterra, Bélgica, Barcelona...) y es acaso entonces cuando escribe sus libros más valiosos: Cantos de vida y esperanza (1905), El canto errante (1907), El poema de otoño (1910), El oro de Mallorca (1913). Residió una temporada en Mallorca para restaurar su deteriorada salud, que ni los solícitos cuidados de su buena Francisca logran sacar a flote. Por otra parte, el muchacho que quería alcanzar una "buena posición social" no obtuvo nunca más que el dinero y la respetabilidad suficientes como para vivir con frugalidad y modestia, y de ello da fe un elocuente episodio de 1908, relacionado con el extravagante escritor español Alejandro Sawa, quien muchos años antes le había servido en París de guía para conocer al perpetuamente ebrio Verlaine.

Sawa, un pobre bohemio, viejo, ciego y enfermo, que había consagrado su orgullosa vida a la literatura, le reclamó a Rubén la escasa suma de cuatrocientas pesetas para ver por fin publicada la que hoy es considerada su obra más valiosa, Iluminaciones en la sombra, pero éste, al parecer, no estaba en disposición de facilitarle este dinero y se hizo el desentendido, de modo que Sawa, en su correspondencia, acabó por pasar de los ruegos a la justa indignación, reclamándole el pago de servicios prestados. Según declaraba en sus cartas, Sawa había sido el autor o negro, en argot editorial, de algunos artículos remitidos en 1905 a La Nación y firmados por Rubén Darío. En cualquier caso, fue finalmente el poeta nicaragüense quien, a petición de la viuda de Alejandro Sawa, prologó enternecido el extraño libro póstumo de ese "gran bohemio" que "hablaba en libro" y "era gallardamente teatral", citando las propias palabras de Rubén.


Rubén Darío dictando su autobiografía

Y es que, al final de su vida, el autor de Azul no estaba en disposición de favorecer a sus amigos más que con su pluma, cuyos frutos en muchos casos no le alcanzaban ni para pagar sus deudas, pero ganó, eso sí, el reconocimiento de la mayoría de los escritores contemporáneos en lengua española y la obligada gratitud de todos cuantos, después de él, han intentado escribir un alejandrino en este idioma. En 1916, al poco de regresar a su Nicaragua natal, Rubén Darío falleció, y la noticia llenó de tristeza a la comunidad intelectual hispanoparlante.

La obra de Rubén Darío

La poesía de Rubén Darío, tan bella como culta, musical y sonora, influyó en centenares de escritores de ambos lados del océano Atlántico. Darío fue uno de los grandes renovadores del lenguaje poético en las letras hispánicas. Los elementos básicos de su poética los podemos encontrar en los prólogos a Prosas profanas, Cantos de vida y esperanza y El canto errante. Entre ellos es fundamental la búsqueda de la belleza que Rubén encuentra oculta en la realidad. Para Rubén, el poeta tiene la misión de hacer accesible al resto de los hombres el lado inefable de la realidad. Para descubrir este lado inefable, el poeta cuenta con la metáfora y el símbolo como herramientas principales. Directamente relacionado con esto está el rechazo de la estética realista y su escapismo a escenarios fantásticos, alejados espacial y temporalmente de su realidad.

Enteramente inquieto e insatisfecho, codicioso de placer y de vida, angustiado ante el dolor y la idea de la muerte, Darío pasa frecuentemente del derroche a la estrechez, del optimismo frenético al pesimismo desesperado, entre drogas, mujeres y alcohol, como si buscara en la vida la misma sensación de originalidad que en la poesía o como si tratara de aturdirse en su gloria para no examinar el fondo admonitor de su conciencia. Este "pagano por amor a la vida y cristiano por temor de la muerte" es un gran lírico ingenuo que adivina su trascendencia y quiere romper el cerco tradicional de España y América: y lo más importante es que lo consigue. Es necesario romper la monótona solemnidad literaria de España con los ecos del ímpetu romántico de Victor Hugo, con las galas de los parnasianos, con el "esprit" de Verlaine; los artículos de Los raros (1896), de temas preponderantemente franceses, nos hablan con claridad de esta trayectoria.


Rubén Darío

Pero también América hispánica se está encerrando en un círculo tradicional, con lo norteamericano por arriba y los cantos a Junín y a la agricultura de la Zona Tórrida por todas partes; y allá van sus Prosas profanas, con unas primeras palabras de programa, en las que figuran composiciones tan singulares y brillantes como el Responso a Verlaine, Era un aire suave... y la Sonatina. Ha triunfado el modernismo: había que reaccionar contra la ampulosidad romántica y la estrechez realista; las inquietudes de Casal, de James Freyre, de Asunción Silva, de Martí, de Díaz Mirón, de Salvador Rueda, son recogidas y organizadas por el gran lírico, que, influido por el parnasianismo y el simbolismo franceses, echa las bases de la nueva escuela: el modernismo, punto de partida de toda la renovación lírica española e hispanoamericana.

Pero él rechaza las normas de la escuela y la mala costumbre de la imitación; dice que no hay escuelas, sino poetas, y aconseja que no se imite a nadie, ni a él mismo... Ritmo y plástica, música y fantasía son elementos esenciales de la nueva corriente, más superficial y vistosa que profunda en un principio, cuando aún no se había asentado el fermento revolucionario del poeta. Pero pronto llega el asentamiento. El lírico "español de América y americano de España", que había abierto a lo europeo y a lo universal los cotos cerrados de la Madre Patria y de Hispanoamérica, miró a su alma y su obra, y encontró la falta de solera hispánica: "yo siempre fui, por alma y por cabeza, / español de conciencia, obra y deseo"; y en la poesía primitiva y en la poesía clásica española encontró la solera hispánica que necesitaba para escribir los versos de la más lograda y trascendente de sus obras: Cantos de vida y esperanza (1905), en la que corrige explícitamente la superficialidad anterior ("yo soy aquel que ayer no más decía..."), y en la que figuran composiciones como Lo fatal, La marcha triunfal, Salutación del optimista, A Roosevelt y Letanía de Nuestro Señor don Quijote.

El gran lírico nicaragüense abre las puertas literarias de España e Hispanoamérica hacia lo exterior, como lo harán en seguida, en plano más ideológico, los escritores españoles de la generación del 98. La Fayette había simbolizado la presencia de Francia en la lucha norteamericana por la independencia; las ideas de los enciclopedistas y de la Revolución francesa habían estado presentes en la gesta de la independencia hispanoamericana: ¿qué tiene de sorprendente que Rubén Darío buscara en Francia los elementos que necesitaba para su revolución? Quiso modernizar, renovar, flexibilizar la grandeza hispánica con el "esprit", con la gracia francesa, frente al sentido materialista y dominador del mundo anglosajón y, especialmente, norteamericano.



Otras composiciones trascendentes figuran en otros libros suyos: El canto errante (1907), Poema del otoño y otros poemas (1910), en el que figuran Margarita, está linda la mar... y Los motivos del lobo, y el libro que contiene su composición más extensa, el Canto a la Argentina, que con otros poemas se publicó en 1914. La prosa suya, además de en Azul y en Los raros, podemos encontrarla en Peregrinaciones (1901), La caravana pasa (1902) y Tierras solares (1904), entre otros trabajos de menor interés concernientes a viajes, impresiones políticas, autobiográficas, etc.

Rubén Darío es un genio lírico hispanoamericano de resonancia universal, que maneja el idioma con elegancia y cuidado, lo renueva con vocablos brillantes, en un juego de ensayos métricos audaces y primorosos, y se atreve a realizar con él combinaciones fonéticas dignas de fray Luis de León, como aquella del verso: "bajo el ala aleve de un leve abanico"; pero la aliteración es sólo un aspecto parcial de la musicalidad del poeta, maestro moderno y universal del ritmo, la imagen y la armonía.



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La vida es ciervo herido que las flechas le dan alas  (Luis de Góngora y Argote)

67. La vida es ciervo herido que las flechas le dan alas (Luis de Góngora y Argote)

(Córdoba, España, 1561-id., 1627) Poeta español. Nacido en el seno de una familia acomodada, estudió en la Universidad de Salamanca. Nombrado racionero en la catedral de Córdoba, desempeñó varias funciones que le brindaron la posibilidad de viajar por España. Su vida disipada y sus composiciones... Ver mas
(Córdoba, España, 1561-id., 1627) Poeta español. Nacido en el seno de una familia acomodada, estudió en la Universidad de Salamanca. Nombrado racionero en la catedral de Córdoba, desempeñó varias funciones que le brindaron la posibilidad de viajar por España. Su vida disipada y sus composiciones profanas le valieron pronto una amonestación del obispo (1588).


Luis de Góngora

En 1603 se hallaba en la corte, que había sido trasladada a Valladolid, buscando con afán alguna mejora de su situación económica. En esa época escribió algunas de sus más ingeniosas letrillas, trabó una fecunda amistad con Pedro Espinosa y se enfrentó en terrible y célebre enemistad con su gran rival, Francisco de Quevedo. Instalado definitivamente en la corte a partir de 1617, fue nombrado capellán de Felipe III, lo cual, como revela su correspondencia, no alivió sus dificultades económicas, que lo acosarían hasta la muerte.

Aunque en su testamento hace referencia a su «obra en prosa y en verso», no se ha hallado ningún escrito en prosa, salvo las 124 cartas que conforman su epistolario, testimonio valiosísimo de su tiempo. A pesar de que no publicó en vida casi ninguna de sus obras poéticas, éstas corrieron de mano en mano y fueron muy leídas y comentadas.

En sus primeras composiciones (hacia 1580) se adivina ya la implacable vena satírica que caracterizará buena parte de su obra posterior. Pero al estilo ligero y humorístico de esta época se le unirá otro, elegante y culto, que aparece en los poemas dedicados al sepulcro del Greco o a la muerte de Rodrigo Calderón. En la Fábula de Píramo y Tisbe (1617) se producirá la unión perfecta de ambos registros, que hasta entonces se habían mantenido separados.

Entre 1612 y 1613 compuso los poemas extensos Soledades y la Fábula de Polifemo y Galatea, ambos de extraordinaria originalidad, tanto temática como formal. Las críticas llovieron sobre estas dos obras, en parte dirigidas contra las metáforas extremadamente recargadas, y a veces incluso «indecorosas» para el gusto de la época. En un rasgo típico del Barroco, pero que también suscitó polémica, Góngora rompió con todas las distinciones clásicas entre géneros lírico, épico e incluso satírico. Juan de Jáuregui compuso su Antídoto contra las Soledades y Quevedo lo atacó con su malicioso poema Quien quisiere ser culto en sólo un día... Sin embargo, Góngora se felicitaba de la incomprensión con que eran recibidos sus intrincados poemas extensos: «Honra me ha causado hacerme oscuro a los ignorantes, que ésa es la distinción de los hombres cultos».



El estilo gongorino es sin duda muy personal, lo cual no es óbice para que sea considerado como una magnífica muestra del culteranismo barroco. Su lenguaje destaca por el uso reiterado del cultismo, sea del tipo léxico, sea sintáctico (acusativo griego o imitación del ablativo absoluto latino). La dificultad que entraña su lectura se ve acentuada por la profusión de inusitadas hipérboles barrocas, hiperbatones y desarrollos paralelos, así como por la extraordinaria musicalidad de las aliteraciones y el léxico colorista y rebuscado.

Su peculiar uso de recursos estilísticos, que tanto se le criticó, ahonda de hecho en una vasta tradición lírica que se remonta a Petrarca, Mena o Herrera. A la manera del primero, gusta Góngora de las correlaciones y plurimembraciones, no ya en la línea del equilibrio renacentista sino en la del retorcimiento barroco. Sus perífrasis y la vocación arquitectónica de toda su poesía le dan un aspecto oscuro y original, extremado si cabe por todas las aportaciones simbólicas y mitológicas de procedencia grecolatina.

Su fama fue enorme durante el Barroco, aunque su prestigio y el conocimiento de su obra decayeron luego hasta bien entrado el siglo XX, cuando la celebración del tercer centenario de su muerte (en 1927) congregó a los mejores poetas y literatos españoles de la época (conocidos desde entonces como la Generación del 27) y supuso su definitiva revalorización crítica.

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Si has construido castillos en el aire, tu trabajo no se pierde; ahora coloca las bases debajo de ellos (George Bernard Shaw)

68. Si has construido castillos en el aire, tu trabajo no se pierde; ahora coloca las bases debajo de ellos (George Bernard Shaw)

(Dublín, 1856 - Ayot Saint Lawrence, Reino Unido, 1950) Dramaturgo y periodista irlandés. Perteneciente a una familia de la burguesía protestante irlandesa, empezó a trabajar a los dieciséis años, por lo que terminó su formación de modo autodidacto. Cuando sus padres se separaron fue a vivir a... Ver mas
(Dublín, 1856 - Ayot Saint Lawrence, Reino Unido, 1950) Dramaturgo y periodista irlandés. Perteneciente a una familia de la burguesía protestante irlandesa, empezó a trabajar a los dieciséis años, por lo que terminó su formación de modo autodidacto. Cuando sus padres se separaron fue a vivir a Londres con sus hermanas y su madre, que era profesora de música (1876). En los años siguientes trabajó como periodista y crítico teatral y de música para diversos periódicos, al tiempo que publicaba novelas por entregas, si bien sin éxito; sus ingresos eran muy parcos, por lo que vivió en una relativa penuria.


Bernard Shaw

Tras entrar en contacto con la obra de Marx, se hizo socialista (1884) y pasó a formar parte de la Sociedad Fabiana, contraria al empleo de métodos revolucionarios para la transformación de la sociedad. La doctrina marxista se convirtió a partir de entonces en el principal referente de la brillante y ácida crítica social lo mismo de sus artículos que de sus obras literarias. En 1898 contrajo matrimonio con la irlandesa Charlotte Payne-Towshend, que procedía de una familia adinerada.

Sus trabajos como crítico teatral en el Saturday Review le dieron cierto renombre, gracias a sus críticas a los modos y las ideas del teatro victoriano, y su defensa del teatro de Ibsen; su capacidad como crítico musical se puso así mismo de relieve a través de sus elogiosos análisis de Wagner.

Por esta época orientó su producción literaria hacia el teatro, género en el que encontraría la mejor fórmula para desarrollar sus intenciones críticas y didácticas, y también el que le reportaría sus mayores éxitos. Su primera obra para la escena, Casas de viudos (1892), reflejaba claramente el influjo de Ibsen; en ella resulta evidente la intención didáctica que guiaría toda la obra de Shaw, cuyas piezas constituyen siempre, en cierto sentido, «dramas de ideas», y su finalidad crítica con las hipocresías y las injusticias sociales.

Lo mismo sucede con La profesión de la señora Warren (1894), donde el mundo de la prostitución le brinda la ocasión para su crítica al capitalismo; a pesar del tema y la intención de ambas obras, el tratamiento no adopta en ningún momento un tono trágico, sino que la trama y las ideas se aderezan con un humor ácido e incisivo, que será característico de su extensa obra dramática, y gracias al cual logró atraer a sus piezas a un amplio público, en su mayor parte procedente de las mismas clases medias que constituían el objeto de sus críticas.



En 1905, expuso en Hombre y superhombre su teoría de la humanidad como estadio más avanzado de la evolución de la «fuerza vital» hacia formas más espirituales. Divulgador de las ideas de pensadores como Nietzsche o Bergson, su teatro tenía más éxito en el continente que en su propio país, donde no logró el reconocimiento público hasta la representación de La isla de John Bull (1904).

A menudo se considera que la mejor comedia de Shaw es Pigmalión, cuya intención didáctica era inicialmente popularizar la fonética, pero que se convierte en una aguda crítica del sistema de clases inglés, a través del experimento del protagonista, Henry Higgins, quien pretende hacer pasar a una florista por una dama, para la cual le enseña dicción y, naturalmente, «buenas maneras».

La agudeza de los diálogos y el realismo que domina la mayor parte de las obras de Shaw le dieron una gran popularidad, por lo que al final de su vida se había convertido, paradójicamente, en toda una institución del incorformismo y de la extravagancia. Tras la vertiente humorística de sus obras, sin embargo, aflora siempre una conciencia crítica y pesimista, que sirvió a su vez durante largo tiempo como conciencia de sus contemporáneos.



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La soledad se admira y desea cuando no se sufre, pero la necesidad humana de compartir cosas es evidente (Carmen Martín Gaite)

69. La soledad se admira y desea cuando no se sufre, pero la necesidad humana de compartir cosas es evidente (Carmen Martín Gaite)

(Salamanca, 1925 - Madrid, 2000) Escritora española. Considerada uno de los valores más firmes de la literatura española posterior a la guerra civil, sus obras se centran en el análisis de las relaciones entre individuo y colectividad. Licenciada en Filosofía y Letras por la universidad... Ver mas
(Salamanca, 1925 - Madrid, 2000) Escritora española. Considerada uno de los valores más firmes de la literatura española posterior a la guerra civil, sus obras se centran en el análisis de las relaciones entre individuo y colectividad.

Licenciada en Filosofía y Letras por la universidad salmantina, se doctoró en Madrid con la tesis Los usos amorosos del siglo XVIII español. Entre sus compañeros de estudios se encontraban Ignacio Aldecoa, cuya obra estudiaría posteriormente, y Agustín García Calvo. Actriz ocasional, sus primeros trabajos de literatura y crítica literaria aparecieron publicados en la revista salmantina Trabajos y Días.


Carmen Martín Gaite

En 1948, a los veinticinco años de edad, se trasladó a Madrid, donde contactó con jóvenes escritores como Rafael Sánchez Ferlosio (con el que contrajo matrimonio más tarde, en 1958), Fernández Santos, Josefina Rodríguez y Alfonso Sastreo Medardo Fraile, entre otros. Introducida en los círculos literarios por su antiguo compañero de universidad, Ignacio Aldecoa, comenzó a colaborar en diarios y revistas, como Revista Nueva.

Escritora polifacética, magnífica ensayista e investigadora y una buena traductora de literatos como Rilke, Svevo, Flaubert, Leví y Brontë, entre otros, durante años trabajó como crítica literaria en uno de los periódicos de la capital, Diario 16, actividad que abandonó cuando el entonces director, Miguel Ángel Aguilar, fue sustituido en su cargo. Trabajó también para la televisión en los guiones de una serie sobre la figura de Teresa de Jesús que escribió en 1982 en colaboración con el profesor Víctor García de la Concha; para este mismo medio escribió en 1989 los guiones de Celia, serie que se estrenó en 1993, y que estaba basada en los cuentos para niños de Elena Fortún.

Entre sus trabajos de investigación histórica cabe citar El proceso de Macanaz, historia de un empapelamiento (1970), Usos amorosos del dieciocho en España (1972), El Conde de Guadalhorce, su época y su labor (1977) y Usos amorosos de la posguerra española (1987), que fue galardonada con el Premio Anagrama de Ensayo y Libro de Oro de los Libreros Españoles, y se convirtió en el libro más vendido del año. En la obra, Martín Gaite hace un análisis de comportamientos y expresiones semánticas para reflejar la intrahistoria de la época comprendida entre 1939 y 1953.

Además del Premio Nadal por Entre visillos (1958), que la lanzó a la fama, obtuvo numerosos reconocimientos y galardones: el Premio Nacional de Literatura en 1978 y en 1994 (fue la primera mujer que mereció el premio), el Príncipe de Asturias de las Letras en 1988 (compartido con José Ángel Valente) y el Premio Castilla y León de las Letras en 1992, entre otros.

La narrativa de Martín Gaite

Integrante de la llamada Generación del 50 o del Medio Siglo, sus narraciones se centraron en recuerdos de personajes femeninos. Obtuvo el premio Nadal con su primera novela, Entre visillos (1958), en la que refleja, empleando una técnica neorrealista, la anodina existencia de una serie de muchachas en el marco de una ciudad de provincias. Posteriormente se distanció de esta visión testimonial, propia de la época, con Ritmo lento (1963), donde priman los aspectos introspectivos y de comunicación interpersonal. Retahílas (1974), acaso su principal novela, supuso una profundización en esta problemática, a la que se añade una reflexión sobre el propio hecho narrativo.

A partir de entonces su obra se centró en el análisis psicológico de las protagonistas, que repasan su vida y se enfrentan a los fantasmas del pasado. Así ocurre en Fragmentos de interior (1976), sobre una familia de clase media en el Madrid de la década de 1960; El cuarto de atrás (1978), cuyo personaje principal es una escritora que recibe la visita de un misterioso desconocido; Nubosidad variable (1992), que cuenta la trayectoria profesional y vital de dos escritoras; Lo raro es vivir (1995), rememoración del pasado de una mujer, e Irse de casa (1998), nueva evocación de los recuerdos de un personaje femenino.



Su novela Caperucita en Manhattan se convirtió en el libro más vendido del año 1991; Gaite hacía en esta obra una mixtura entre literatura fantástica, sueño y realidad y el cuento de hadas. No fue la única obra en esta línea; en 1994 editó otra novela, La reina de las nieves, escrita como homenaje a Hans Christian Andersen y en memoria de su hija.

Del resto de su producción cabe mencionar los relatos de El balneario (1955, premio Café Gijón ) y Las ataduras (1960), el poemario A rachas (1976) y los cuentos infantiles El castillo de las tres murallas (1981) y El pastel del diablo (1985). Cultivó el ensayo en dos vertientes: una histórica y sociológica, a la que pertenecen los trabajos antes citados, y otra que obedece a su voluntad de desentrañar los mecanismos propios de su oficio, con obras como La búsqueda de interlocutor (1973) y El cuento de nunca acabar (1983).



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La duda es uno de los nombres de la inteligencia (Jorge Luis Borges)

70. La duda es uno de los nombres de la inteligencia (Jorge Luis Borges)

(Buenos Aires, 1899 - Ginebra, Suiza, 1986) Escritor argentino considerado una de las grandes figuras de la literatura en lengua española del siglo XX. Cultivador de variados géneros, que a menudo fusionó deliberadamente, Jorge Luis Borges ocupa un puesto excepcional en la historia de la... Ver mas
(Buenos Aires, 1899 - Ginebra, Suiza, 1986) Escritor argentino considerado una de las grandes figuras de la literatura en lengua española del siglo XX. Cultivador de variados géneros, que a menudo fusionó deliberadamente, Jorge Luis Borges ocupa un puesto excepcional en la historia de la literatura por sus relatos breves. Aunque las ficciones de Borges recorren el conocimiento humano, en ellas está casi ausente la condición humana de carne y hueso; su mundo narrativo proviene de su biblioteca personal, de su lectura de los libros, y a ese mundo libresco e intelectual lo equilibran los argumentos bellamente construidos, simétricos y especulares, así como una prosa de aparente desnudez, pero cargada de sentido y de enorme capacidad de sugerencia.


Jorge Luis Borges

Recurriendo a inversiones y tergiversaciones, Borges llevó la ficción al rango de fantasía filosófica y degradó la metafísica y la teología a mera ficción. Los temas y motivos de sus textos son recurrentes y obsesivos: el tiempo (circular, ilusorio o inconcebible), los espejos, los libros imaginarios, los laberintos o la búsqueda del nombre de los nombres. Lo fantástico en sus ficciones siempre se vincula con una alegoría mental, mediante una imaginación razonada muy cercana a lo metafísico. Ficciones (1944), El Aleph (1949) y El Hacedor (1960) constituyen sus tres colecciones de relatos de mayor proyección. A pesar de que su obra va dirigida a un público comprometido con la aventura literaria, su fama es universal y es definido como el maestro de la ficción contemporánea. Sólo su ideario político pudo impedir que le fuera concedido el Nobel de Literatura.

Biografía

Jorge Luis Borges procedía de una familia de próceres que contribuyeron a la independencia del país. Un antepasado suyo, el coronel Isidro Suárez, había guiado a sus tropas a la victoria en la mítica batalla de Junín; su abuelo Francisco Borges también había alcanzado el rango de coronel. Pero fue su padre, Jorge Borges Haslam, quien rompiendo con la tradición familiar se empleó como profesor de psicología e inglés. Estaba casado con la delicada Leonor Acevedo Suárez, y con ella y el resto de su familia abandonó la casa de los abuelos donde había nacido Jorge Luis y se trasladó al barrio de Palermo, a la calle Serrano 2135, donde creció el aprendiz de escritor teniendo como compañera de juegos a su hermana Norah.

En aquella casa ajardinada aprendió Borges a leer inglés con su abuela Fanny Haslam y, como se refleja en tantos versos, los recuerdos de aquella dorada infancia lo acompañarían durante toda su vida. Con apenas seis años confesó a sus padres su vocación de escritor, e inspirándose en un pasaje del Quijote redactó su primera fábula cuando corría el año 1907: la tituló La visera fatal. A los diez años comenzó ya a publicar, pero esta vez no una composición propia, sino una brillante traducción al castellano de El príncipe feliz de Oscar Wilde.

En el mismo año en que se inició la Primera Guerra Mundial, la familia Borges recorrió los inminentes escenarios bélicos europeos, guiados esta vez no por un admirable coronel, sino por un ex profesor de psicología e inglés, ciego y pobre, que se había visto obligado a renunciar a su trabajo y que arrastró a los suyos a París, a Milán y a Venecia hasta radicarse definitivamente en la neutral Ginebra cuando estalló el conflicto.

Borges era entonces un adolescente que devoraba incansablemente la obra de los escritores franceses, desde los clásicos como Voltaire o Víctor Hugo hasta los simbolistas, y que descubría maravillado el expresionismo alemán, por lo que se decidió a aprender el idioma descifrando por su cuenta la inquietante novela de Gustav Meyrink El golem.


Borges a los 21 años

Hacia 1918 lee asimismo a autores en lengua española como José Hernández, Leopoldo Lugones y Evaristo Carriego y al año siguiente la familia pasa a residir en España, primero en Barcelona y luego en Mallorca, donde al parecer compuso unos versos, nunca publicados, en los que se exaltaba la revolución soviética y que tituló Salmos rojos.

En Madrid trabará amistad con un notable políglota y traductor español, Rafael Cansinos Assens, a quien extrañamente, a pesar de la enorme diferencia de estilos, proclamó como su maestro. Conoció también a Valle-Inclán, a Juan Ramón Jiménez, a Ortega y Gasset, a Ramón Gómez de la Serna, a Gerardo Diego... Por su influencia, y gracias a sus traducciones, fueron descubiertos en España los poetas expresionistas alemanes, aunque había llegado ya el momento de regresar a la patria convertido, irreversiblemente, en un escritor.

La juventud ultraísta

De regreso en Buenos Aires, en 1921 fundó con otros jóvenes la revista Prismas y, más tarde, la revista Proa; firmó el primer manifiesto ultraísta argentino, y, tras un segundo viaje a Europa, entregó a la imprenta su primer libro de versos: Fervor de Buenos Aires (1923). Seguirán entonces numerosas publicaciones, algunos felices libros de poemas, como Luna de enfrente (1925) y Cuaderno San Martín (1929), y otros de ensayos, como Inquisiciones, El tamaño de mi esperanza y El idioma de los argentinos, que desde entonces se negaría a reeditar.

Durante los años treinta su fama creció en Argentina y su actividad intelectual se vinculó a Victoria Ocampo y Silvina Ocampo; las hermanas Ocampo le presentaron a su vez a Adolfo Bioy Casares, pero su consagración internacional no llegaría hasta muchos años después. De momento ejerce asiduamente la crítica literaria, traduce con minuciosidad a Virginia Woolf, a Henri Michaux y a William Faulkner y publica antologías con sus amigos; frecuenta a su maestro Macedonio Fernández y colabora con Victoria Ocampo en la fundación de la emblemática revista Sur (1931), en torno a la cual se moverá lo mejor de las letras argentinas de entonces (Oliverio Girondo, Enrique Anderson Imbert y el mismo Bioy Casares, entre otros).



En 1938 fallece su padre y comienza a trabajar como bibliotecario en las afueras de Buenos Aires; durante las navidades de ese mismo año sufre un grave accidente, provocado por su progresiva falta de visión, que a punto está de costarle la vida. Al agudizarse su ceguera, Borges deberá resignarse a dictar sus cuentos fantásticos y desde entonces requerirá permanentemente de la solicitud de su madre y de su amigos para poder escribir, colaboración que resultará muy fructífera. Así, en 1940, el mismo año en que asiste como testigo a la boda de Silvina Ocampo y Bioy Casares, publica con ellos una espléndida Antología de la literatura fantástica, y al año siguiente una Antología poética argentina.

En 1942, Borges y Bioy se esconden bajo el seudónimo de H. Bustos Domecq y entregan a la imprenta unos graciosos cuentos policiales que titulan Seis problemas para don Isidro Parodi. Sin embargo, su creación narrativa no obtiene por el momento el éxito deseado, e incluso fracasa al presentarse al Premio Nacional de Literatura con sus cuentos recogidos en el volumen El jardín de senderos que se bifurcan (1941), los cuales se incorporarán luego a uno de sus más célebres libros, Ficciones (1944), obra con que se inicia su madurez literaria y el pleno reconocimiento en su país.

Del peronismo a Videla

En 1945 se instaura el peronismo en Argentina, y su madre Leonor y su hermana Norah son detenidas por hacer declaraciones contra el nuevo régimen: habrán de acarrear, como escribió muchos años después Borges, una "prisión valerosa, cuando tantos hombres callábamos", pero lo cierto es que, a causa de haber firmado manifiestos antiperonistas, el gobierno lo apartó al año siguiente de su puesto de bibliotecario y lo nombró inspector de aves y conejos en los mercados, cruel humorada e indeseable honor al que el poeta ciego hubo de renunciar, para pasar, desde entonces, a ganarse la vida como conferenciante.

La policía se mostró asimismo suspicaz cuando la Sociedad Argentina de Escritores lo nombró en 1950 su presidente, habida cuenta de que este organismo se había hecho notorio por su oposición al nuevo régimen. Ello no obsta para que sea precisamente en esta época de tribulaciones cuando publique su libro más difundido y original, El Aleph (1949), ni para que siga trabajando incansablemente en nuevas antologías de cuentos y nuevos volúmenes de ensayos antes de la caída del peronismo en 1955.

En esta diversa tesitura política, el recién constituido gobierno lo designará, a tenor del gran prestigio literario que ha venido alcanzando, director de la Biblioteca Nacional, e ingresará asimismo en la Academia Argentina de las Letras. Enseguida los reconocimientos públicos se suceden: Doctor honoris causa por la Universidad de Cuyo, Premio Nacional de Literatura, Premio Internacional de Literatura Formentor, que comparte con Samuel Beckett, Comendador de las Artes y de las Letras en Francia, Gran Premio del Fondo Nacional de las Artes de Argentina, Premio Interamericano Ciudad de Sèo Paulo...

Inesperadamente, en 1967 contrae matrimonio con una antigua amiga de su juventud, Elsa Astete Millán, boda de todos modos menos tardía y sorprendente que la que formalizaría pocos años antes de su muerte, ya octogenario, con María Kodama, su secretaria, compañera y lazarillo: una mujer mucho más joven que él, de origen japonés, a la que nombraría su heredera universal. Pero la relación con Elsa fue no sólo breve, sino desdichada, y en 1970 se separaron para que Borges volviera de nuevo a quedar bajo la abnegada protección de su madre.


Jorge Luis Borges y María Kodama

Los últimos reveses políticos le sobrevinieron con el renovado triunfo electoral del peronismo en Argentina en 1974, dado que sus inveterados enemigos no tuvieron empacho en desposeerlo de su cargo en la Biblioteca Nacional ni en excluirlo de la vida cultural porteña.

Dos años después, ya fuera como consecuencia de su resentimiento o por culpa de una honesta alucinación, Borges, cuya autorizada voz resonaba internacionalmente, saludó con alegría el derrocamiento del partido de Perón por la Junta Militar Argentina, aunque muy probablemente se arrepintió enseguida cuando la implacable represión de Videla comenzó a cobrarse numerosas víctimas y empezaron a proliferar los "desaparecidos" entre los escritores. El propio Borges, en compañía de Ernesto Sábato y otros literatos, se entrevistó ese mismo año de 1976 con el dictador para interesarse por el paradero de sus colegas "desaparecidos".

De todos modos, el mal ya estaba hecho, porque su actitud inicial le había granjeado las más firmes enemistades en Europa, hasta el punto de que un académico sueco, Artur Ludkvist, manifestó públicamente que jamás recaería el Premio Nobel de Literatura sobre Borges por razones políticas. Ahora bien, pese a que los académicos se mantuvieron recalcitrantemente tercos durante la última década de vida del escritor, se alzaron voces, cada vez más numerosas, denunciando que esa actitud desvirtuaba el espíritu del más preciado premio literario.

Para todos estaba claro que nadie con más justicia que Borges lo merecía y que era la Academia Sueca quien se desacreditaba con su postura. La concesión del Premio Cervantes en 1979 compensó en parte este agravio. En cualquier caso, durante sus últimos días Borges recorrió el mundo siendo aclamado por fin como lo que siempre fue: algo tan sencillo e insólito como un "maestro".

La obra de Jorge Luis Borges

Borges es sin duda el escritor argentino con mayor proyección universal. Se hace prácticamente imposible pensar la literatura del siglo XX sin su presencia, y así lo han reconocido no sólo la crítica especializada, sino también las sucesivas generaciones de escritores, que vuelven con insistencia sobre sus páginas como si éstas fueran canteras inextinguibles del arte de escribir.

Borges fue el creador de una cosmovisión muy singular, sostenida sobre un original modo de entender conceptos como los de tiempo, espacio, destino o realidad. Sus narraciones y ensayos se nutren de complejas simbologías y de una poderosa erudición, producto de su frecuentación de las diversas literaturas europeas, en especial la anglosajona (William Shakespeare, Thomas De Quincey, Rudyard Kipling o Joseph Conrad son referencias permanentes en su obra), además de su conocimiento de la Biblia, la Cábala judía, las primigenias literaturas europeas, la literatura clásica y la filosofía. Su riguroso formalismo, que se constata en la ordenada y precisa construcción de sus ficciones, le permitió combinar esa gran variedad de elementos sin que ninguno de ellos desentonara.

Los inicios poéticos

Borges había conocido en Madrid a los jóvenes escritores del grupo ultraísta, que se nucleaban en torno al poeta andaluz Rafael Cansinos Assens. A su retorno a la Argentina, a comienzos de la década de 1920, difundió entre sus pares esa nueva concepción de la poesía y las imágenes poéticas, principalmente dentro del grupo de los escritores vanguardistas. El primer libro de poemas de Borges fue Fervor de Buenos Aires (1923), en el que ensayó una visión personal de su ciudad, de evidente cuño vanguardista.

En 1925 dio a conocer Luna de enfrente y, tres años más tarde, Cuaderno San Martín, poemarios en los que aparece con insistencia su mirada sobre las "orillas" urbanas, esos bordes geográficos de Buenos Aires en los que años más tarde ubicará la acción de muchos de sus relatos. Puede decirse que en estos primeros libros Borges funda con su escritura una Buenos Aires mítica, dándole espesor literario a calles y barrios, portales y patios. El poeta parece rondar la ciudad como un cazador en busca de imágenes prototípicas, que luego volcará con maestría en sus versos y prosas.

En 1930 publicó Evaristo Carriego, un título esencial en la producción borgeana. En este ensayo, al tiempo que traza una biografía del poeta popular que da título al libro, se detiene en la invención y narración de diferentes mitologías porteñas, como en la poética descripción del barrio de Palermo. Evaristo Carriego no responde a la estructura tradicional de las presentaciones biográficas, sino que se sirve de la figura del poeta elegido para presentar nuevas e inéditas visiones de lo urbano, como se manifiesta en capítulos tales como "Las inscripciones de los carros" o "Historia del tango".

Hacia 1932 da a conocer Discusión, libro que reúne una serie de ensayos en los que se pone de manifiesto no sólo la agudeza crítica de Borges, sino también su capacidad en el arte de conmover los conceptos tradicionales de la filosofía y la literatura. Además de las páginas dedicadas al análisis de la poesía gauchesca, este volumen integra capítulos que han servido como venero de asuntos de reflexión para los escritores argentinos, tales como "El escritor argentino y la tradición", "El arte narrativo y la magia" o "La supersticiosa ética del lector".

En 1935 aparece Historia universal de la infamia, con textos que el propio autor califica como ejercicios de prosa narrativa y en los que es evidente la influencia de Robert Louis Stevenson y G. K. Chesterton. Este volumen incluye uno de sus cuentos más famosos, "El hombre de la esquina rosada"; le siguieron los ensayos de Historia de la eternidad (1936).

La madurez de un narrador

El accidente casi mortal que sufrió a fines de 1938 marcó el antes y el después de su destino: de él saldría con la secuela del avance irreversible de su ceguera y con la decisión de enfrentarse a la creación de ficciones, cuyo primer fruto será el memorable relato El sur, y el libro que iniciará la ininterrumpida sucesión de sus obras maestras: El jardín de senderos que se bifurcan (1941). A partir de ese momento, la vida y la obra de Borges entran en una madurez y en una creciente divulgación en círculos concéntricos, que sólo se interrumpirán con su muerte, casi medio siglo más tarde.

Con ser todo ello significativo para la vida del autor, lo más destacable del proceso es el reconocimiento que Borges hace de sí mismo y de su obra a partir del comienzo de los años cuarenta, y que le impulsa a la creación de ese género a mitad de camino entre la narrativa, el ensayo, la glosa, la sinopsis de libros que nunca serán escritos y la investigación erudita, que definirá mejor que nada su título acaso más representativo, Ficciones, que en 1944 marca el ecuador de la obra de Borges, no sólo por el nivel insuperable que alcanza, sino por la condensación genérica que la caracterizará de allí en adelante.


Jorge Luis Borges

Ciertamente, Ficciones (1944) acabó de consolidar a Borges como uno de los escritores más singulares del momento en lengua castellana. En la primera de sus partes, titulada El jardín de senderos que se bifurcan, reeditó la colección de ocho cuentos que había publicado en 1941; en la segunda parte, Artificios, incluyó seis nuevos relatos, número ampliado a nueve en la edición de 1956.

En las páginas de este libro se despliega toda su maestría imaginativa, plasmada en cuentos como "La biblioteca de Babel", "El jardín de los senderos que se bifurcan" o "La lotería de Babilonia". También pertenece a este volumen "Pierre Menard, autor del Quijote", relato o ensayo (en Borges esos géneros suelen confundirse deliberadamente) en el que reformula con genial audacia el concepto tradicional de influencia literaria, así como su célebre cuento "La muerte y la brújula", en el que la trama policial se conjuga con sutiles apreciaciones derivadas del saber cabalístico, al que Borges dedicó devota atención.

El Aleph (1949), volumen de diecisiete cuentos, vuelve a demostrar su maestría estilística y su ajustada imaginación, que combina elementos de la tradición filosófica y de la literatura fantástica. Además del cuento que da título al libro, se incluyen otros como "Emma Zunz", "Deutsches Requiem", "El Zahir" y "La escritura del Dios". El Hacedor (1960) incluía algunas piezas escritas treinta años antes y sin embargo guardaba una sólida unidad entre todas sus partes, no sólo formal sino también en cuanto a contenidos, siempre alineados en la idea borgeana de que tanto los grandes sistemas de la metafísica como las parábolas y las elucidaciones de la teología son elementos que forman parte del gran mundo de la literatura fantástica.

La consagración internacional

Con la obtención del Premio Internacional de Literatura Formentor, que comparte con Samuel Beckett en 1961, la crítica descubre a Borges a nivel planetario, y las invitaciones, los doctorados honoris causa, los ciclos de conferencias, los premios y las traducciones a las más diversas lenguas se sucedieron en un vértigo incesante, que lo convirtieron en uno de los escritores vivos de mayor prestigio y reconocimiento universal.

El impactante y masivo reconocimiento público de la figura y la obra de Borges debe ser situado como un efecto derivado del llamado Boom de la literatura hispanoamericana. La demanda por parte del público de obras de autores latinoamericanos no se agotó con aquellos que originalmente pertenecían a la generación del Boom (Julio Cortázar, Gabriel García Márquez o Mario Vargas Llosa), sino que se extendió a un grupo de escritores que, por edad y por preferencias estéticas, no formaban parte de esa órbita.



A pesar de la nutridísima bibliografía de Borges, de pocos escritores como de él se puede afirmar que es, en lo esencial, autor de un solo libro, desdoblado en distintas versiones o aproximaciones, que sus Obras Completas ejemplifican como otros tantos frutos de un mismo árbol, ya que (como él mismo afirmara de Quevedo) más que un escritor, Borges es en verdad "una vasta literatura".

Así, sus obras en prosa posteriores a las mencionadas (Manual de zoología fantástica, 1957; El libro de los seres imaginarios, 1967; El informe de Brodie, 1970; El congreso, 1971; El libro de arena, 1975) incluyen con frecuencia poemas. Durante treinta años no había publicado un solo verso, como para marcar una distancia definitiva con la etapa que denominó "la gran equivocación ultraísta"; y sus entregas poéticas de la madurez, como El otro, el mismo (1964), Para las seis cuerdas (1965), Elogio de la sombra (1969), El oro de los tigres (1972), La rosa profunda (1975) o La moneda de hierro (1976), admiten poemas narrativos, y otros que son auténticas ficciones, como "El Golem", que simplemente han sido redactadas en verso.

La obra de Borges se reparte también en un buen número de volúmenes escritos en colaboración, tanto dedicados a la ficción como al ensayo. Engrosan el caudal de sus escritos una gran cantidad de notas de crítica bibliográfica y comentarios de literatura, aparecidos en diferentes publicaciones periódicas argentinas y extranjeras, además de conferencias y entrevistas en las que desplegó con inteligencia y mordacidad sus puntos de vista. Se trata de una parte de su obra que, casi a la misma altura que sus libros considerados mayores, ha sido objeto recurrente de comentario y estudio por parte de la crítica y de numerosas recopilaciones.



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La libertad es un bien común y mientras no participen todos de ella, no serán libres los que se creen tales (Miguel de Unamuno)

71. La libertad es un bien común y mientras no participen todos de ella, no serán libres los que se creen tales (Miguel de Unamuno)

(Bilbao, 1864 - Salamanca, 1936) Escritor, poeta y filósofo español, principal exponente de la Generación del 98. Entre 1880 y 1884 estudió filosofía y letras en la universidad de Madrid, época durante la cual leyó a T. Carlyle, Herber Spencer, Friedrich Hegel y Karl Marx. Se doctoró con la... Ver mas
(Bilbao, 1864 - Salamanca, 1936) Escritor, poeta y filósofo español, principal exponente de la Generación del 98.

Entre 1880 y 1884 estudió filosofía y letras en la universidad de Madrid, época durante la cual leyó a T. Carlyle, Herber Spencer, Friedrich Hegel y Karl Marx. Se doctoró con la tesis Crítica del problema sobre el origen y prehistoria de la raza vasca, y poco después accedió a la cátedra de lengua y literatura griega en la universidad de Salamanca, en la que desde 1901 fue rector y catedrático de historia de la lengua castellana.

Inicialmente sus preocupaciones intelectuales se centraron en las cuestiones éticas y los móviles de su fe. Desde el principio trató de articular su pensamiento sobre la base de la dialéctica hegeliana y más tarde acabó buscando en las dispares intuiciones filosóficas de Spencer, Sören Kierkegaard, W. James y H. Bergson, entre otros, vías de salida a su crisis religiosa.

Sin embargo, las contradicciones personales y las paradojas que afloraban en su pensamiento actuaron impidiendo el desarrollo de un sistema coherente, de modo que hubo de recurrir a la literatura, en tanto que expresión de la intimidad, para resolver algunos aspectos de la realidad de su yo. Esa angustia personal y su idea básica de entender al hombre como "ente de carne y hueso", y la vida como un fin en sí mismo se proyectaron en obras como En torno al casticismo (1895), Mi religión y otros ensayos (1910), Soliloquios y conversaciones (1911) o Del sentimiento trágico de la vida en los hombres y en los pueblos (1913).

El primero de los libros fue en realidad un conjunto de cinco ensayos en torno al "alma castellana", en los que opuso al tradicionalismo la "búsqueda de la tradición eterna del presente", y defendió el concepto de "intrahistoria" latente en el seno del pueblo frente al concepto oficial de historia. Según propuso entonces, la solución de muchos de los males que aquejaban a España era su "europeización".

Sin embargo, estas obras no parecían abarcar, desde su punto de vista, aspectos íntimos que formaban parte de la realidad vivencial. De aquí que literaturizase su pensamiento primero a través de un importante ensayo sobre dos personajes clave de la literatura universal en la Vida de don Quijote y Sancho (1905), obra en la que, por otra parte y en flagrante contradicción con la tesis europeísta defendida en libros anteriores, proponía "españolizar Europa". Al mismo tiempo, apuntó que la relación entre ambos personajes cervantinos simbolizaba la tensión existente entre ficción y realidad, locura y razón, que constituye la unidad de la vida y la común aspiración a la inmortalidad.


Miguel de Unamuno

El siguiente paso fue la literaturización de su experiencia personal a fin de dilucidar la oposición entre la afirmación individual y la necesidad de una ética social. El dilema planteado entre lo individual y lo colectivo, entre lo mutable y lo inmutable, el espíritu y el intelecto, fue interpretado por él como punto de partida de una regeneración moral y cívica de la sociedad española. Él mismo se tomó como referencia de sus obsesiones del hombre como individuo. "Hablo de mí porque es el hombre que tengo más cerca."

Su narrativa progresó desde sus novelas primerizas Paz en la guerra (1897), y Amor y pedagogía (1902) hasta la madura La tía Tula (1921). Pero entre ellas escribió Niebla (1914), Abel Sánchez (1917), y sobre todo Tres novelas ejemplares y un prólogo (1920), libro que ha sido considerado por algunos críticos como autobiográfico, si bien no tiene que ver con hechos de su vida, sino con su biografía espiritual y su visión esencial de la realidad: con la afirmación de su identidad individual y la búsqueda de los elementos vinculantes que fundamentan las relaciones humanas.

En ese sentido, sus personajes son problemáticos y víctimas del conflicto surgido de las fuertes tensiones entre sus pasiones, y los hábitos y costumbres sociales que regulan sus comportamientos y marcan las distancias entre la libertad y el destino, la imaginación y la conciencia.



Su producción poética comprende títulos como Poesía (1907), Rosario de sonetos líricos (1912), El Cristo de Velázquez (1920), Rimas de dentro (1923) y Romancero del destierro (1927), éste último fruto de su experiencia en la isla de Fuerteventura, adonde lo deportaron por su oposición a la dictadura de Primo de Rivera. También cultivó el teatro: Fedra (1924), Sombras de sueño (1931), El otro (1932) y Medea (1933).

Sus poemas y sus obras teatrales abordaron los mismos temas de su narrativa: los dramas íntimos, amorosos, religiosos y políticos a través de personajes conflictivos y sensibles ante las formas evidentes de la realidad. Su obra y su vida estuvieron estrechamente relacionadas, de ahí las contradicciones y paradojas de quien Antonio Machado calificó de "donquijotesco".

Considerado como el escritor más culto de su generación, fue sobre todo un intelectual inconformista que hizo de la polémica una forma de búsqueda. Jubilado desde 1934, sus manifiestas antipatías por la República española llevaron dos años más tarde al gobierno rebelde de Burgos a nombrarlo nuevamente rector de la universidad de Salamanca, pero fue destituido a raíz de su pública ruptura con el fundador de la Legión. En 1962 se publicaron sus Obras completas y en 1994 se dio a conocer la novela inédita Nuevo mundo.



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¿Por qué, en general, se rehúye la soledad?. Porque son muy pocos los que encuentran compañía consigo  mismos (Carlo Dossi)

72. ¿Por qué, en general, se rehúye la soledad?. Porque son muy pocos los que encuentran compañía consigo mismos (Carlo Dossi)

Carlo Alberto Pisani Dossi (27 de marzo, 1849 en Zenevredo ; murió el 19 de noviembre de 1910 Cardina , de Como ) fue un escritor italiano, político y diplomático. Pertenecía a la Scapigliati . [1] En 1892 se convirtió en un diplomático en Colombia , donde se casó con Carlotta Borsani, con la... Ver mas
Carlo Alberto Pisani Dossi (27 de marzo, 1849 en Zenevredo ; murió el 19 de noviembre de 1910 Cardina , de Como ) fue un escritor italiano, político y diplomático. Pertenecía a la Scapigliati . [1]
En 1892 se convirtió en un diplomático en Colombia , donde se casó con Carlotta Borsani, con la que tuvo tres hijos. Llegó a Atenas en 1895, no desarrollar una apreciación por la arqueología.
Él era un ateo. [2] Dossi era un político.
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1 citas
2 Obras
3 Enlaces externos
4 Referencias
Cotizaciones [ editar ]
Antes de que los he leído, no escribo mi nombre en los libros que compro, porque sólo después de que puedo llamarlos mía.
En muchos esfuerzos para ganar la gloria, no la meta es importante, pero la lucha.
Los locos abren los caminos que más tarde son atravesados por los sabios.
¿Por qué la gente no estar solos? Debido a que sólo unos pocos son en buena compañía cuando se le deja con ellos mismos.
Algunos caminos abiertos hoy para que otros puedan pasar mañana.
Cuando los ojos se caen de buen grado, lo mismo ocurre con el corazón, y eventualmente los pies.
Obras [ editar ]
L'altrieri. Nero Su Bianco (1868)
Vita di Alberto Pisani (1870)
Elvira, elegia (1872)
Il regno dei cieli (1873)
Ona famiglia de cialapponi (1873)
Umani RITRATTI, dal calamajo di Mèdico de las Naciones Unidas (1873)
La colonia Felice (1874)
La desinenza en A (1878)
Gocce d'inchiostro (1880)
Ritratti Umani. Campionario (1885)
Amori (1887)
Fricassea critica d'arte, letteratura e storia (1906)
Rovaniana (1944)
Nota azzurre (1912-1964)

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El verdadero amor es como los espíritus: todos hablan de ellos, pero pocos los han visto (François de la Rochefoucauld)

73. El verdadero amor es como los espíritus: todos hablan de ellos, pero pocos los han visto (François de la Rochefoucauld)

(François, duque de La Rochefoucauld; París, 1613 - 1680) Filósofo y moralista francés. Tal como él mismo relató en sus Memorias (1662), los primeros años de su vida adulta los pasó entre el ejército y la corte francesa, involucrado en hechos de armas, en numerosas intrigas y en aventuras... Ver mas
(François, duque de La Rochefoucauld; París, 1613 - 1680) Filósofo y moralista francés. Tal como él mismo relató en sus Memorias (1662), los primeros años de su vida adulta los pasó entre el ejército y la corte francesa, involucrado en hechos de armas, en numerosas intrigas y en aventuras amorosas. Sin embargo, en 1652, debido a una herida que sufrió en la batalla de Faubourg Saint-Antoine, que lo obligó a guardar reposo por un tiempo, volvió a París y entró en contacto con los círculos literarios. Concibió entonces su obra más conocida, las Máximas (1665-1678), colección de setecientos epigramas que constituyen un hito del clasicismo francés. Tomando el egoísmo natural como la esencia de toda acción, La Rochefoucauld atacó el autoengaño y descubrió con hondura e ingenio las contradicciones de la psicología humana, si bien fue atenuando el carácter demasiado tajante de algunas de sus máximas en las sucesivas ediciones.


François La Rochefoucauld

Hijo de un duque y par de Francia, La Rochefoucauld fue educado por un preceptor en los feudos de Angulema y del Poitou sin cuidados especiales por cuanto se hallaba destinado a las armas, si bien aprendió algo de latín. A los quince años se le desposó con Andrée de Vivonne, hija de un capitán de la guardia de María de Médicis que habría de darle ocho hijos y viviría siempre en la oscuridad. Al año siguiente el joven La Rochefoucauld, que ostentaría hasta el fallecimiento de su padre el título de príncipe de Marcillac, era ya maestre de campo del regimiento de Auvernia.

Ingresado en la corte en 1629, dio principio a una serie de intrigas políticas y sentimentales en las que reveló una acusada afición a la aventura. Enamorado de la duquesa de Chevreuse, en 1639 empezó a maquinar audazmente por ella contra el cardenal Richelieu y en favor de Ana de Austria, actuación que le valió el cautiverio en la Bastilla y un destierro de tres años en Verteuil. Desde allí mantuvo contacto con los enemigos del cardenal, y participó en las conjuraciones de Cinq-Mars y Thou.

En 1642, muerto Richelieu, volvió a París; y cuando la reina, tras el fallecimiento de Luis XIII, fue nombrada regente, esperó ver recompensada su devoción. Sin embargo, el cardenal Mazarino se levantó como un nuevo obstáculo ante sus ambiciones. A fin de vengarse de la ingratitud de la soberana y oponerse a este otro enemigo ingresó en la "cabale des inportants", se alió con la bella duquesa de Longueville, hermana del duque de Enghien y encarnizada adversaria de la reina, y se dejó arrastrar a la aventura de la Fronda, movimiento de la alta nobleza contra el régimen absolutista. Siguió al duque de Enghien a Flandes, y fue herido en la batalla de Mardiek. Vuelto a París, intrigó de nuevo, y, estallada la guerra civil entre Turenne y el gran Condé, luchó en la puerta de Saint-Antoine, donde recibió en pleno rostro un disparo de arcabuz que le privó momentáneamente de la vista.

Abandonado por la duquesa de Longueville y desilusionado en sus ambiciones políticas, se refugió primeramente en el extranjero, y luego, tras el fallecimiento su padre en 1653 (que conllevó el cambio de su título de príncipe de Marcillac por el de duque de La Rochefoucauld), en sus posesiones de Verteuil. Vio triunfar, después de la Fronda, al cardenal Mazarino, y advirtió, singularmente, la aparición de un mundo en el cual no había lugar para la independencia de la nobleza según él la concebía. Adversario de la centralización del poder en manos del rey y de su ministro, alentó un ideal que fue definido como "feudal y anárquico", totalmente contrario a la evolución del Estado moderno.


La Rochefoucauld (retrato de Théodore Chassériau)

En adelante, sin embargo, renunció a toda ambición política y se convirtió en cronista de los acontecimientos de los que había sido partícipe y espectador, libre ya entonces de las pasiones que le movieran en las distintas circunstancias; de esta suerte, sus Memorias revelan una firme intención de imparcialidad, y hasta de impersonalidad, casi. Publicadas en 1662 (excepto la primera parte, que quedó inédita y no apareció hasta 1817), el relato vital de las Memorias cubre desde 1624 hasta 1652 y fue muy bien recibido y apreciado por sus contemporáneos.

El tono de las Memorias de La Rochefoucauld es sobrio, austero, a menudo muy vivo; el autor, que en los años últimos y más dramáticos habla en tercera persona de sí mismo, disimula bastante bien su intención apologética. No oculta lo que había de pobremente ambicioso en la oposición de los grandes señores a la autoridad regia, ni los motivos menos nobles que inducían al mismo La Rochefoucauld: ansia decepcionada de honores, rencillas, pasiones galantes y aventureras. En la crónica secreta, entre los bastidores de la Fronda, La Rochefoucauld se revela como un retratista feliz y como un agudo investigador del alma que hace presentir al moralista de las Máximas. Con las Memorias puede relacionarse la Apología escrita en 1649 y publicada en 1855. En ésta, las razones personalísimas de oposición a Mazarino son confesadas más francamente, según el principio de la propia utilidad, que también recuerda de cerca las Máximas.

Por lo demás, La Rochefoucauld halló en esta etapa su verdadera vocación, no de político ni de hombre de acción, sino de "honnête homme" y de observador sutil y profundo, lúcido y desengañado. Instalado de nuevo en París, siguió frecuentando la Corte, aunque fue más asiduo de los salones. Cáustico y lacónico, encontró pronto su lugar en los entretenimientos del espíritu que estaban tan de moda por entonces. Participó en el juego de los retratos, y el suyo propio, que hizo en 1659, fue uno de los más logrados del género. Empezó a frecuentar la tertulia de Madame de Sablé, donde se cultivaba el género de la "máxima"; tras la discusión acerca de un tema propuesto, los participantes procuraban condensar el pensamiento propio en el breve espacio de una sentencia.

De esta suerte nacieron, a través de una lenta elaboración, las Máximas, en las que los "repliegues del corazón" aparecen escrutados hasta la intimidad intencional. En 1665, la publicación a su pesar de la primera edición de las Reflexiones o sentencias y máximas morales (título original completo de las Máximas) provocó escándalo, debido a que el sistema expuesto y el tono despiadado y moralista adoptado sobrepasaban lo que permitían los juegos mundanos de la conversación que estaban en el origen de la práctica y de la forma del género.



Compuesta por setecientas sentencias morales breves y sutiles, las Máximas (que conocieron cinco ediciones entre 1665 y 1678) presentan una fuerte unidad por su pensamiento dominante y sin cesar repetido: el amor propio y el interés se dibujan en el fondo de todas nuestras acciones, de los sentimientos y de la denominada virtud. "Nuestras virtudes no son, generalmente, más que vicios enmascarados". De ahí que la amistad, la piedad, la honestidad, el pudor femenino o el heroísmo se descompongan bajo una mirada despiadadamente escrutadora, que revela el egoísmo, la debilidad o el cálculo más sutil.

El tono pesimista y la convicción del intrínseco egoísmo de la naturaleza humana definen en efecto sus breves epigramas: "Nuestro arrepentimiento estriba más en el temor a lo que pueda ocurrirnos que en lamentar nuestros actos". Si François La Rochefoucauld coincide con Pascal cuando denuncia el infinito orgullo humano, la fe no le ilumina; su sabiduría es absolutamente mundana y expresa tan sólo el ideal del "hombre honesto". El libro contiene también descripciones poéticas más extensas, siempre en torno a los resortes que dirigen la conducta de los hombres.

Aun cuando las afirmaciones del autor no eran excesivamente originales, la exacta precisión de su lenguaje les confería una desoladora nitidez; a la visión severa e implacable del corazón humano le dio la forma más absoluta la aptitud francesa para reducir el pensamiento a la expresión rápida y clara. Las Máximas, además de exactas, son penetrantes y luminosas; carecen de todo atisbo de preciosismo, lo que acentúa el carácter altamente mundano y señorial del libro. Schopenhauer y Nietzsche se sintieron seducidos por su amarga y desdeñosa visión del hombre; y también contemporiza con tal aspecto el propio Leopardi, como puede apreciarse en algunos de sus Ciento once pensamientos.

Los últimos años de la vida de La Rochefoucauld estuvieron ocupados en gran parte por su íntima y fiel relación con Madame de La Fayette, a quien ayudó con sus consejos durante la redacción de la famosa novela La princesa de Clèves. La autora se aplicó mientras tanto, según se dijo, a corregir las Máximas "en su corazón", atenuando su tono, sin alterar, no obstante, su principio esencial. A pesar de las presiones de sus amigos, La Rochefoucauld no quiso presentarse como candidato a la Academia. Falleció asistido por Bossuet. Entre sus restantes obras, recopiladas póstumamente, se encuentran diecinueve composiciones breves conocidas como Réflexions diverses (Reflexiones diversas) y alrededor de ciento cincuenta cartas.



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Cuando un lobo se empeña en tener razón,¡pobres corderos! (Esopo)

74. Cuando un lobo se empeña en tener razón,¡pobres corderos! (Esopo)

(S.VI a.C.) Escritor griego. Uno de los más antiguos géneros de la literatura universal es la fábula, un tipo de relato breve protagonizado por animales personificados cuya finalidad didáctica se explicita en una moraleja final. La Grecia clásica atribuyó a Esopo la invención de este género... Ver mas
(S.VI a.C.) Escritor griego. Uno de los más antiguos géneros de la literatura universal es la fábula, un tipo de relato breve protagonizado por animales personificados cuya finalidad didáctica se explicita en una moraleja final. La Grecia clásica atribuyó a Esopo la invención de este género, igual que asignó a Homero la paternidad de la épica. Hasta muchos siglos después no se dudó de la existencia efectiva de ambos, señalando además la perfecta antítesis entre las dos figuras: Homero como cantor de las gestas de los héroes, Esopo como retratista de la plebe, de las debilidades humanas bajo aspecto de animales. En ambos casos, numerosas ciudades se disputaron el honor de ser su cuna.

Biografía

Pocos datos seguros existen sobre la biografía de Esopo, y ya en la época clásica el personaje real se vio rodeado de elementos legendarios, quedando definitivamente cubierto por la ficción y la fantasía cuanto pudo tener de histórico. Ello no ha de llevar forzosamente a refutar su existencia, ya que un historiador de tanto crédito como Herodoto lo describe como un esclavo de un ciudadano de Samos que había vivido en la centuria anterior. Según una tradición muy difundida, Esopo nació en Frigia, aunque hay quien lo hace originario de Tracia, Samos, Egipto o Sardes. Sobre él circuló una gran cantidad de anécdotas e incluso descripciones sobre su físico que se hallan recogidas en la Vida de Esopo, publicada en el siglo XIV al frente de una recopilación de sus fábulas preparada por el monje benedictino Máximo Planudes.


Esopo

Así, se cuenta que Esopo fue esclavo de un tal Xanto o Janto de Samos, que le dio la libertad. Debido a su gran reputación por su talento para el apólogo, Creso lo llamó a su corte, lo colmó de favores y lo envió después a Delfos para consultar el oráculo y para ofrecer sacrificios en su nombre y distribuir recompensas entre los habitantes de aquella ciudad. Irritado por los fraudes y la codicia de aquel pueblo de sacerdotes, Esopo les dirigió sus sarcasmos y, limitándose a ofrecer a los dioses los sacrificios mandados por Creso, devolvió a este príncipe las riquezas destinadas a los habitantes de Delfos.

Éstos, para vengarse, escondieron entre el equipaje de Esopo una copa de oro consagrada a Apolo, le acusaron de robo sacrílego y le precipitaron desde lo alto de la roca Hiampa. Posteriormente se arrepintieron, y ofrecieron satisfacciones y una indemnización a los descendientes de Esopo que se presentaran a exigirla; el que acudió fue un rico comerciante de Samos, descendiente de aquel a quien Esopo había pertenecido cuando era esclavo. De todo este relato parece histórico que Esopo fue un esclavo y que viajó mucho con su amo, el filósofo Janto; también se concede bastante credibilidad al episodio de su muerte.

Las Fábulas de Esopo

Por la mención que hace de ellas el historiador Herodoto, se sabe que las Fábulas de Esopo eran muy populares en la Grecia clásica, afirmación atestiguada también por Platón y Aristófanes. Conocer a Esopo nunca fue un privilegio de letrados: además de divulgarse oralmente, sus fábulas se utilizaban como primer libro de lectura en las escuelas. La recopilación más antigua conocida es la que hizo en el siglo IV a.C. el retórico Demetrio de Falero, discípulo de Teofrasto, que reunía alrededor de quinientas fábulas y que no ha llegado hasta nosotros.

Las colecciones que se conservan completas son de épocas muy posteriores: la Collectio Augustana, presumiblemente del siglo I o II d. C., la Collectio Vinobenensis, compuesta por relatos un tanto más coloridos, aunque con un estilo algo descuidado, y una refundición de las dos anteriores, la Collectio Accursiana (1479 o 1480), que fue durante mucho tiempo la recopilación más difundida. Escritas en el lenguaje de su época, y lejos por lo tanto de los textos originales de la era clásica, estas colecciones contienen un núcleo primitivo esópico aumentado después y notablemente transformado en el decurso de los siglos.

El género de la fábula quedó ya definido por Esopo al dotar a la mayoría de sus cuentos de una serie de características constantes. Las fábulas de Esopo son breves narraciones compuestas en un estilo sencillo y claro (como el habla del pueblo al que se dirigen), que tienen habitualmente como protagonistas a animales personificados, es decir, dotados de la capacidad de pensar y hablar, y cuya finalidad es transmitir una enseñanza moral práctica y elemental. Precedentes de esta forma literaria se encuentran en Hesíodo, que presenta el ejemplo más antiguo con su relato del azor y el ruiseñor en Los trabajos y los días, y en la lírica de Arquíloco, con los relatos del zorro y el mono.

La fábula esópica tiene como tema predominante las relaciones e interacciones sociales entre los seres humanos, que son descritas desde una visión irónica del mundo y de las estructuras de poder. Una de las fábulas más breves dice: "Una zorra miraba con desprecio a una leona porque nunca había parido más de un cachorro. Sólo uno, respondió la leona, pero un león". La enseñanza contenida en estas breves piezas es una moral común y popular: la prudencia y la moderación son las virtudes supremas; son estimadas la fidelidad, el agradecimiento, el amor al trabajo. Pese a ello, no queda en absoluto desprestigiada, por ejemplo, la astucia que sabe aprovecharse de la estupidez ajena. No se expresa, pues, una ética rígida, sino una moral pragmática y popular, presidida por el sentido común.


El león y el ratón (ilustración de Gustave Doré)

Los animales encarnan determinadas cualidades o actitudes frente a la vida; tales atributos pueden ser negativos o positivos, y en función de ello se verán castigados o recompensados en el desenlace de relato. Dichas cualidades se atribuyen a los animales siguiendo una tipología que permanecería inalterada entre los seguidores e imitadores que desarrollaron el género: la zorra es la encarnación de la astucia; el lobo, de la maldad; la hormiga, de la previsión; el león, de la majestuosidad. De este modo, a través del comportamiento de los animales, las virtudes y defectos del ser humano son viva y eficazmente puestos de relieve ante el lector. Hay que advertir que, aunque esta sea la tónica general, en algunas de las fábulas intervienen también seres humanos o divinidades.

Del desenlace de la historia se desprende, como ya se ha indicado, la enseñanza moral: el desenlace premia o castiga a los animales protagonistas en función de si poseen una cualidad positiva o negativa. Pese a ello, y para que no quede duda alguna, se añade después del relato una moraleja explícita en forma de frase sentenciosa.

Véase, por ejemplo, El perro y la carne: "Junto a un río de manso curso y cristalinas aguas, caminaba cierto perro ladrón con un hermoso pedazo de carne entre los dientes. De pronto, se vio retratado en el agua. Y como viera que otro compañero suyo llevaba también en la boca un buen trozo de carne, quiso apoderarse de él. Soltó la carne, que desapareció en el río, y contempló, espantado, que se quedaba sin el bocado verdadero y sin el falso". Es obvio que la historia previene contra la codicia, defecto por el que el perro ha sido castigado, pero igualmente se añade la moraleja sentenciosa: "Así siempre sucede al codicioso, que pierde lo propio queriendo apoderarse de lo ajeno."

Cinco siglos después de Esopo, una colección latina versificada del siglo I d.C. hecha por Fedro, un esclavo liberado por el emperador romano Augusto, incluyó fábulas inventadas por el propio autor junto con otras esópicas tradicionales, reelaboradas con mucha gracia y que influyeron en la manera adoptada por escritores posteriores. Similar alcance tuvieron en el siglo II d. C. las fábulas griegas en verso de Babrio, y durante la Edad Media las de Esopo tuvieron una extraordinaria aceptación. En el siglo XVIII, con el auge del Neoclasicismo, el género pareció vivir una edad de oro de la mano de autores tan prestigiosos como el francés La Fontaine. En lengua castellana alcanzaron gran fama en la misma época las fábulas de Félix Samaniego y Tomás de Iriarte.





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Sé un maestro en escuchar, ya que cuando escuchas con atención a alguién estás honrando a esa persona y diciéndole "te valoro" (Robin S. Sharma)

75. Sé un maestro en escuchar, ya que cuando escuchas con atención a alguién estás honrando a esa persona y diciéndole "te valoro" (Robin S. Sharma)

Robin S. Sharma nació en 1965 y actualmente reside en Toronto, Canadá. Es autor de varios libros publicados internacionalmente, y también un experto reconocido en liderazgo y desarrollo personal. También ha sido reconocido por la revista independiente como el segundo mejor experto en liderazgo... Ver mas
Robin S. Sharma nació en 1965 y actualmente reside en Toronto, Canadá. Es autor de varios libros publicados internacionalmente, y también un experto reconocido en liderazgo y desarrollo personal.
También ha sido reconocido por la revista independiente como el segundo mejor experto en liderazgo.1
Índice [ocultar]
1 Biografía
2 Trabajos
2.1 Escritor
2.2 Empresario
3 Referencias
4 Enlaces externos
Biografía[editar]
Robin S. Sharma se licenció en derecho en la Universidad de Dalhousie (Dalhousie University) y estuvo ejerciendo unos años como profesor de derecho, tras esto prosiguió con su carrera de abogado antes de convertirse en un distinguido entrenador sobre liderazgo. En la actualidad viaja con frecuencia como conferencista por diferentes países del mundo promoviendo el mensaje de "Lidera sin título", una de sus frases más conocidas.
Trabajos[editar]
Escritor[editar]
Su libro más famoso, El monje que vendió su ferrari, escrito en modo de fábula, ha sido publicado en docenas de países en docenas de idiomas.2
Publicaciones:
El líder que no tenía cargo (ISBN 978-607-310-181-3)
El monje que vendió su ferrari] (ISBN 0-307-27428-4) Título original: The Monk Who Sold His Ferrari: A Fable About Fulfilling Your Dreams & Reaching Your Destiny
8 Claves del liderazgo del monje (ISBN 84-9759-764-8)
Sabiduría Cotidiana Del Monje Que Vendió Su Ferrari (ISBN 0-307-27427-6)
El Santo, El Surfista Y El Ejecutivo (ISBN 84-7953-533-4) Título original: The Saint, the Surfer, and the CEO: A Remarkable historia About Living Your Heart's Desires
Éxito: UNA GUIA EXTRAORDINARIA (ISBN 950-28-0432-5) Título original: The Greatness Guide
Lecciones Sobre La Vida Del Monje Que Vendió Su Ferrari (ISBN 0-307-27430-6)
Descubre Tu Destino Con El Monje Que Vendió Su Ferrari (ISBN 950-28-0393-0)
Who Will Cry When You Die? (ISBN 81-7992-232-4)
Megaliving! : 30 Days to a Perfect Life: The Ultimate Action Plan for Total Mastery of Your Mind, Body & Character (ISBN 0-9698225-0-2)
Daily Inspiration Inspiración del monje que vendió su ferrari. Una inspiración para cada día. (ISBN 978-607-429-752-2) México, traducido al español.
Empresario[editar]
Robin es el director ejecutivo de Sharma Leadership International Inc., una firma global de entrenamiento (liderazgo) entre cuyos clientes se encuentran GE, Nike, FedEx, NASA, Unilever, Microsoft, BP, IBM, la Escuela de Negocios de Harvard y la Universidad de Yale.3

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La matemática es la ciencia del orden y la medida, de bellas cadenas de razonamientos, todos sencillos y fáciles (René Descartes)

76. La matemática es la ciencia del orden y la medida, de bellas cadenas de razonamientos, todos sencillos y fáciles (René Descartes)

René Descartes,1 también llamado Renatus Cartesius (en escritura latina) (La Haye en Touraine, Turena, 31 de marzo de 1596-Estocolmo, Suecia, 11 de febrero de 1650), fue un filósofo, matemático y físico francés, considerado como el padre de la geometría analítica y de la filosofía moderna, así... Ver mas
René Descartes,1 también llamado Renatus Cartesius (en escritura latina) (La Haye en Touraine, Turena, 31 de marzo de 1596-Estocolmo, Suecia, 11 de febrero de 1650), fue un filósofo, matemático y físico francés, considerado como el padre de la geometría analítica y de la filosofía moderna, así como uno de los epígonos con luz propia en el umbral de la revolución científica.2
Índice [ocultar]
1 Generalidades
2 Biografía
2.1 Infancia y adolescencia
2.2 Educación
2.3 Juventud
2.4 Etapa investigadora
2.5 Fallecimiento
3 Obras
4 Filosofía
4.1 El padre de la filosofía moderna
4.2 Las reglas del método
4.3 Propósito literario
4.4 La duda metódica
4.5 Soluciones propuestas
4.6 La metafísica
4.7 Teoría de las dos sustancias
4.7.1 El problema del círculo
4.8 La filosofía moral
5 Descartes científico
6 Véase también
7 Referencias
8 Bibliografía
9 Enlaces externos
Generalidades[editar]
Es también conocido como Cartesius, que era la forma latinizada en la que escribía su nombre, onomástico del que se deriva el adjetivo cartesiano usado en el contexto de la matemática: plano cartesiano, por ejemplo.
Hizo famoso el célebre principio cogito ergo sum, (‘pienso, luego existo’), elemento esencial del racionalismo occidental, y formuló el conocido como «método cartesiano», pero del cogito ya existían formulaciones anteriores, alguna tan exacta a la suya como la de Gómez Pereira3 en 1554, y del Método consta la formulación previa que del mismo hizo Francisco Sánchez en 1576.4 Todo ello con antecedentes en Agustín de Hipona5 y Avicena,6 por lo que ya en su siglo fue acusado de plagio, entre otros por Pierre Daniel Huet.7
Escribió una parte de sus obras en latín, que era la lengua franca de los expertos; y, la otra parte de su producción, en su idioma nativo. En física está considerado como el creador del mecanicismo, y en matemática, de la geometría analítica. Se lo asocia con los ejes cartesianos en geometría, con la iatromecánica y la fisiología mecanicista en medicina, con el principio de inercia en física, con el dualismo filosófico mente/cuerpo y el dualismo metafísico materia/espíritu. No obstante parte de sus teorías han sido rebatidas —teoría del animal-máquina— o incluso abandonadas —teoría de los vórtices—. Su pensamiento pudo aproximarse a la pintura de Poussin8 por su estilo claro y ordenado.
Su método filosófico y científico, que expone en Reglas para la dirección de la mente (1628) y más explícitamente en su Discurso del método (1637), establece una clara ruptura con la escolástica que se enseñaba en las universidades. Está caracterizado por su simplicidad —en su Discurso del método únicamente propone cuatro normas— y pretende romper con los interminables razonamientos escolásticos. Toma como modelo el método matemático, en un intento de acabar con el silogismo aristotélico empleado durante toda la Edad Media.
Consciente de las penalidades de Galileo por su apoyo al copernicanismo, intentó sortear la censura, disimulando de modo parcial la novedad de las ideas sobre el hombre y el mundo que exponen sus planteamientos metafísicos, unas ideas que supondrán una revolución para la filosofía y la teología. La influencia cartesiana estará presente durante todo el siglo XVII: los más importantes pensadores posteriores desarrollaron sistemas filosóficos basados en el suyo; no obstante, mientras hubo quien asumió sus teorías —Malebranche o Arnauld— otros las rechazaron —Hobbes, Spinoza, Leibniz o Pascal—.
Establece un dualismo sustancial entre alma —res cogitans, el pensamiento— y cuerpo —res extensa, la extensión—.9 Radicalizó su posición al rechazar considerar al animal, al que concibe como una «máquina»,10 como un cuerpo desprovisto de alma. Esta teoría será criticada durante la Ilustración, especialmente por Diderot, Rousseau y Voltaire.
Biografía[editar]
Durante la Edad Moderna era también conocido por su nombre latino Renatus Cartesius. Descartes nació el 31 de marzo de 1596 en la Turena, en La Haye en Touraine, hoy en día llamada Descartes en su honor, después de que su madre abandonara la ciudad de Rennes, donde se había declarado una epidemia de peste bubónica. Pertenecía a una familia de baja nobleza; su padre fue Joachim Descartes, consejero en el Parlamento de Bretaña. Era el tercero de los descendientes del matrimonio entre Joachim Descartes, parlamentario de Rennes, y Jeanne Brochard, por lo que, por vía materna, era nieto del alcalde de Nantes.
Infancia y adolescencia[editar]
Después de la temprana desaparición de su madre, Jeanne Brochard, a pocos meses después de su nacimiento, quedó al cuidado y crianza de su abuela, su padre y su nodriza. Fue criado por la atención de una nodriza, a quien permanecerá ligado toda su vida, en casa de su abuela materna. Su madre muere el 13 de mayo de 1597, a los trece meses siguientes de haber alumbrado a René y pocos días, luego del nacimiento de un niño que no sobrevive.

Estatua de René Descartes en La Haye-Descartes.
Su padre comenzó a llamarle su «pequeño filósofo» porque el pequeño René se pasaba el día planteando preguntas.11
Con once años entra en el Collège Henri IV de La Flèche, un centro de enseñanza jesuita en el que impartía clase el padre François Fournet —doctor en filosofía por la Universidad de Douai12 — y el padre Jean François —que le enseñará matemáticas durante un año— en el que permanecerá hasta 1614.13 Estaba eximido de acudir a clase por la mañana debido a su débil salud14 y era muy valorado por los educadores a causa de sus precoces dotes intelectuales.15 Aprendió física y filosofía escolástica, y mostró un notable interés por las matemáticas; no obstante, no cesará de repetir en su Discurso del método que en su opinión este sistema educativo no era bueno para un adecuado desarrollo de la razón. De este periodo no conservamos más que una carta de dudosa autenticidad —puede ser de uno de sus hermanos— que en teoría Descartes escribió a su abuela.
Educación[editar]
La educación que recibió en La Flèche hasta los dieciséis años de edad (1604-1612) le proporcionó, durante los cinco primeros años de cursos, una sólida introducción a la cultura clásica, habiendo aprendido latín y griego en la lectura de autores como Cicerón, Horacio y Virgilio, por un lado, y Homero, Píndaro y Platón, por el otro. El resto de la enseñanza estaba basada principalmente en textos filosóficos de Aristóteles (Órganon, Metafísica, Ética a Nicómaco), acompañados por comentarios de jesuitas (Suárez, Fonseca, Toledo, quizá Vitoria) y otros autores españoles (Cayetano). Conviene destacar que Aristóteles era entonces el autor de referencia para el estudio, tanto de la física, como de la biología. El plan de estudios incluía también una introducción a las matemáticas (Clavius), tanto puras como aplicadas: astronomía, música, arquitectura. Siguiendo una extendida práctica medieval y clásica, en esta escuela los estudiantes se ejercitaban constantemente en la discusión (Cfr. Gaukroger, quien toma en cuenta la Ratio studiorum: el plan de estudios que aplicaban las instituciones jesuíticas).
Juventud[editar]

Registro de graduación de Descartes en el Collège Royal Henry-Le-Grand, La Flèche, 1616.
A los 18 años de edad, Descartes ingresó a la Universidad de Poitiers para estudiar derecho y medicina. Para 1616 cuenta con los grados de bachiller y licenciado en Derecho.
A los veintidós años parte hacia los Países Bajos, donde observa los preparativos del ejército de Mauricio de Nassau para la inminente Guerra de los Treinta Años. En 1618, y 1619 reside en Holanda. Allí conocerá a un joven científico, Isaac Beeckman, con quien durante varios años mantiene una intensa y estrecha amistad. Para él escribe pequeños trabajos de física, como "«Sobre la presión del agua en un vaso» y «Sobre la caída de una piedra en el vacío», así como un compendio de música. En 1619 se enrola en las filas del duque Maximiliano de Baviera. Acuartelado cerca de Baviera durante el invierno de 1619, pasa su tiempo en una habitación calentada por una estufa, donde tiene tres sueños sucesivos que interpreta como un mensaje del cielo para consagrarse a su misión de investigador. De esa época posiblemente data su concepción de una matemática universal y su invento de la geometría analítica.
Renuncia a la vida militar en 1619. Abandona Holanda, vive una temporada en Dinamarca y luego en Alemania, asistiendo a la coronación del emperador Fernando en Frankfurt. Viaja por Alemania y regresa a Francia en 1622, estancia que aprovecha para vender sus posesiones y así asegurarse una vida independiente. Pasa una temporada en Italia (1623-1625), donde sigue de cerca el itinerario que décadas antes había hecho Michel de Montaigne.
Etapa investigadora[editar]

René Descartes en su escritorio.
En noviembre de 161816 conoció en Breda a Isaac Beeckman, quien intentaba desarrollar una teoría física corpuscularista, muy basada en conceptos matemáticos. El contacto con Beeckman estimuló en gran medida el interés de Descartes por la matemática y la física. Pese a los constantes viajes que realizó en esta época, Descartes no dejó de formarse y en 1620 conoció en Ulm al entonces famoso maestro calculista alemán Johann Faulhaber. Él mismo refiere que, inspirado por una serie de sueños, en esta época vislumbró la posibilidad de desarrollar una «ciencia maravillosa».17 El hecho es que, probablemente estimulado por estos contactos, Descartes descubre el teorema denominado de Euler sobre los poliedros.
A pesar de discurrir sobre los temas anteriores, Descartes no publicó entonces ninguno de estos resultados. Durante su estancia más larga en París, Descartes reafirma relaciones que había establecido a partir de 1622 con otros intelectuales, como Marin Mersenne y Guez de Balzac, así como con un círculo conocido como «Los libertinos». En esta época sus amigos propagan su reputación, hasta el punto de que su casa se convirtió entonces en un punto de reunión para quienes gustaban intercambiar ideas y discutir. Con todo ello su vida parece haber sido algo agitada, pues en 1628 libra un duelo, tras el cual comentó que «no he hallado una mujer cuya belleza pueda compararse a la de la verdad».
El año siguiente, con la intención de dedicarse por completo al estudio, se traslada definitivamente a los Países Bajos, donde llevaría una vida modesta y tranquila, aunque cambiando de residencia constantemente para mantener oculto su paradero. Descartes permanece allí hasta 1649, viajando sin embargo en una ocasión a Dinamarca y en tres a Francia.
La preferencia de Descartes por Holanda parece haber sido bastante acertada, pues mientras en Francia muchas cosas podrían distraerlo y había escasa tolerancia, las ciudades holandesas estaban en paz, florecían gracias al comercio y grupos de burgueses potenciaban las ciencias fundándose la academia de Ámsterdam en 1632. Entre tanto, el centro de Europa se desgarraba en la Guerra de los Treinta Años, que terminaría en 1648.
Fallecimiento[editar]

Descartes en la Corte de la reina Cristina de Suecia (detalle), Pierre Louis Dumesnil. Museo nacional de Versailles.

La tumba de Descartes (en el centro), con vista detallada de la inscripción, en la iglesia de Saint-Germain-des-Prés, París.
En septiembre de 1649, la reina Cristina de Suecia llamó a Descartes a Estocolmo. Allí murió de una neumonía el 11 de febrero de 1650, a los 53 años de edad. Actualmente se pone en duda si la causa de su muerte fue la neumonía. En 1980, el historiador y médico alemán Eike Pies halló en la Universidad de Leiden una carta secreta del médico de la corte que atendió a Descartes, el holandés Johan Van Wullen, en la que describía al detalle su agonía. Curiosamente, los síntomas presentados —náuseas, vómitos, escalofríos— no eran propios de una neumonía. Tras consultar a varios patólogos, Pies concluyó en su libro El homicidio de Descartes, documentos, indicios, pruebas, que la muerte se debía a envenenamiento por arsénico. La carta secreta fue enviada a un antepasado del escritor, el holandés Willem Pies.
En el año de 1676 se exhumaron los restos de Descartes; colocados en un ataúd de cobre se trasladaron a París para ser sepultados en la iglesia de Sainte-Geneviève-du-Mont. Movidos nuevamente durante el transcurso de la Revolución francesa, los restos fueron colocados en el Panthéon, la basílica dedicada a los grandes hombres de la nación francesa. Nuevamente, en 1819, los restos de René Descartes cambiaron de sitio de reposo y fueron llevados esta vez a la Abadía de Saint-Germain-des-Prés, donde se encuentran en la actualidad, a excepción de su cráneo que se conserva en el Museo del Hombre en París.
En 1935 se llamó, en su honor, «Descartes» a un cráter lunar.18 Su ciudad natal también fue bautizada como "Descartes".
Obras[editar]
Aunque se conservan algunos apuntes de su juventud, la primera obra de Descartes fue Reglas para la dirección del espíritu, escrita en 1628, aunque quedó inconclusa, y que se publicó póstumamente en 1701. Luego Descartes escribió El mundo o tratado de la luz y El hombre, que retiró de la imprenta al enterarse de la condena de la Inquisición a Galileo en 1633, y que más tarde se publicaron a instancias de Gottfried Leibniz. En 1637 publicó el Discurso del método para dirigir bien la razón y hallar la verdad en las ciencias, seguido de tres ensayos científicos: La Geometría, Dióptrica y Los meteoros. Con estas obras, escritas en francés, Descartes acaba por presentarse ante el mundo erudito, aunque inicialmente intentó conservar el anonimato.
En 1641 publicó las Meditaciones metafísicas, acompañadas de un conjunto de Objeciones y respuestas que amplió y volvió a publicar en 1642. Hacia 1642 puede fecharse también el diálogo, obra póstuma, La búsqueda de la verdad mediante la razón natural.
En 1644 aparecen los Principios de filosofía, que Descartes idealmente habría planeado para la enseñanza. En 1648 Descartes le concede una entrevista a Frans Burman, un joven estudiante de teología, quien le hace interesantes preguntas sobre sus textos filosóficos. Burman registra detalladamente las respuestas de Descartes, y éstas usualmente se consideran genuinas. En 1649 publicó un último tratado, Las pasiones del alma, sin embargo aún pudo diseñar para Cristina de Suecia el reglamento de una sociedad científica, cuyo único artículo es que el turno de la palabra corresponda rotativamente a cada uno de los miembros, en un orden arbitrario y fijo.
De Descartes también se conserva una copiosa correspondencia, que en gran parte canalizaba a través de su amigo Mersenne, así como algunos esbozos y opúsculos que dejó inéditos. La edición de referencia de sus obras es la que prepararon Charles Adam y Paul Tannery a fines del siglo XIX e inicios del XX, y a la que los comentaristas usualmente se refieren como AT, por las iniciales de los apellidos de estos investigadores.
Las pasiones del alma cuenta en Español con al menos cuatro publicaciones: por Orbis en 1983, por la editorial Biblioteca Nueva en 2005, por Tecnos en 2006 y por Edaf en 2005.
La colección Biblioteca de Grandes Pensadores de Gredos publicó en 2012 un compendio que incluye: Reglas para la dirección del espíritu, Investigación de la verdad por la luz natural, Discurso del método, Meditaciones metafísicas seguidas de las objeciones y respuestas, Conversación con Burman, Las pasiones del alma, Correspondencia con Isabel de Bohemia y Tratado del Hombre.
Filosofía[editar]
El padre de la filosofía moderna[editar]
Al menos desde que Hegel escribió sus Lecciones de historia de la filosofía, en general se considera a Descartes como el padre de la filosofía moderna, independientemente de sus muy relevantes aportes a las matemáticas y la física. Este juicio se justifica, principalmente, por su decisión de rechazar las verdades recibidas, p. ej., de la escolástica, combatiendo activamente los prejuicios. Y también, por haber centrado su estudio en el propio problema del conocimiento, como un rodeo necesario para llegar a ver claro en otros temas de mayor importancia intrínseca: la moral, la medicina y la mecánica. En esta prioridad que concede a los problemas epistemológicos, lo seguirán todos sus principales sucesores. Por otro lado, los principales filósofos que lo sucedieron estudiaron con profundo interés sus teorías, sea para desarrollar sus resultados o para objetarlo. Este es el caso de Pascal, Spinoza, Newton, Leibniz, Malebranche, Locke, Hume y Kant, cuando menos. Sin embargo, esta manera de juzgarlo no debe impedirnos valorar el conocimiento y los estrechos vínculos que este autor mantiene con los filósofos clásicos, principalmente con Platón y Aristóteles, pero también Cicerón y Sexto Empírico.19 Descartes aspira a «establecer algo firme y duradero en las ciencias». Con ese objeto, según la parte tercera del Discurso, por un lado él cree que en general conviene proponerse metas realistas y actuar resueltamente, pero prevé que en lo cotidiano, así sea provisionalmente, tendrá que adaptarse a su entorno, sin lo cual su vida se llenará de conflictos que lo privarán de las condiciones mínimas para investigar. Por otra parte, compara su situación a la de un caminante extraviado, y así concluye que en la investigación, libremente elegida, le conviene seguir un rumbo determinado. Esto implica atenerse a una regla relativamente fija, un método, sin abandonarla «por razones débiles»...
Las reglas del método[editar]
Artículo principal: Discurso del método

Busto de Descartes en el palacio de Versalles.
Los principiantes deberían abordar la filosofía cartesiana a través del famoso Discurso del método, aunque para ahondar en el contenido sustantivo de su parte IV habrá que referirse a las antes referidas Meditaciones metafísicas. En sus primeras partes el Discurso resulta ejemplarmente ameno y fluido, a pesar de tratar temas fundamentales y darnos una buena idea del proyecto filosófico general del autor.20 ) Ante todo, Descartes explica en esta obra qué lo llevó a desarrollar una investigación independiente. La razón es que, aunque él atribuye al conocimiento un enorme valor práctico –lo cree indispensable para conducirse en la vida, pues «basta pensar bien para actuar bien»– su paso por la escuela lo ha dejado frustrado.
Por ejemplo, comenta que la lectura de los buenos textos antiguos ayuda a formar el espíritu, aunque sólo a condición de leerse con prudencia (característica de un espíritu ya bien formado); reconoce el papel de las matemáticas, a través de sus aplicaciones mecánicas, para disminuir el trabajo de los hombres, y declara su admiración por su exactitud, aunque le parece que sobre ellas no se ha montado un saber lo suficientemente elevado.
De igual modo, juzgaba que las ciencias expuestas en los libros, al menos aquellas compuestas y progresivamente engrosadas con las opiniones de muchas y diversas personas, no están tan cerca de la verdad como los simples razonamientos que un hombre de buen sentido puede naturalmente realizar en relación con aquellas cosas que puedan estar tan carentes de prejuicios o que puedan ser tan sólidos como lo hubieran sido si desde nuestro nacimiento hubiésemos estado en posesión del uso completo de nuestra razón y nos hubiéramos guiado exclusivamente por ella, pues como todos hemos sido niños antes de llegar a ser hombres, ha sido preciso que fuéramos gobernados durante años por nuestros apetitos y preceptores, cuando con frecuencia los unos eran contrarios a los otros y, probablemente, ni los unos ni los otros nos aconsejaban lo mejor.
Discurso del método. Segunda parte. Trad. G. Quintás. Ed. Alfaguara, Madrid, 1981.
Y eso es así porque la Razón es única pues es la luz que hace posible el conocimiento que produce la ciencia, como sabiduría.
Todas las diversas ciencias no son otra cosa que la sabiduría humana, la cual permanece una e idéntica, aun cuando se aplique a objetos diversos, y no recibe de ellos más distinción que la que la luz del sol recibe de los diversos objetos que ilumina.
Regulae ad directionem ingenii.
Confiado en esa luz de la razón, Descartes pone en cuestión todos los fundamentos de la educación recibida a través de sus estudios.
Había estudiado un poco, siendo más joven, la lógica de entre las partes de la filosofía; de las matemáticas el análisis de los geómetras y el álgebra. Tres artes o ciencias que debían contribuir en algo a mi propósito. Pero habiéndolas examinado, me percaté que en relación con la lógica, sus silogismos y la mayor parte de sus reglas sirven más para explicar a otro cuestiones ya conocidas o, también, como sucede con el arte de Lulio, para hablar sin juicio de aquellas que se ignoran, más que para llegar a conocerlas.../... Todo esto fue la causa por la que pensaba que era preciso indagar otro método, que asimilando las ventajas de estos tres, estuviera exento de sus defectos. Y como la multiplicidad de leyes frecuentemente sirve para los vicios de tal forma que un Estado está mejor regido cuando no existen más que unas pocas leyes que son minuciosamente observadas, de la misma forma, en lugar del gran número de preceptos del cual está compuesta la lógica, estimé que tendría suficiente con los cuatro siguientes con tal de que tomase la firme y constante resolución de no incumplir ni una sola vez su observancia.
El primero consistía en no admitir cosa alguna como verdadera si no se la había conocido evidentemente como tal. Es decir, con todo cuidado debía evitar la precipitación y la prevención, admitiendo exclusivamente en mis juicios aquello que se presentara tan clara y distintamente a mi espíritu que no tuviera motivo alguno para ponerlo en duda.
El segundo exigía que dividiese cada una de las dificultades a examinar en tantas parcelas como fuera posible y necesario para resolverlas más fácilmente.
El tercero requería conducir por orden mis reflexiones comenzando por los objetos más simples y más fácilmente cognoscibles, para ascender poco a poco, gradualmente, hasta el conocimiento de los más complejos, suponiendo un orden entre aquellos que no preceden naturalmente los unos a los otros.
Según el último de estos preceptos debería realizar recuentos tan completos y revisiones tan amplias que pudiese estar seguro de no omitir nada.
Discurso del método. Segunda parte. Trad. G. Quintás. 1981. Madrid. Alfaguara.
Dice que los libros de los moralistas paganos «contienen muchas enseñanzas y exhortaciones a la virtud que son muy útiles», aunque en realidad no nos ayudan mucho a identificar cuál es la verdadera virtud, pues los casos concretos que citan parecen ejemplos de "parricidio y orgullo"; añade «que la filosofía da medios para hablar con verosimilitud de todas las cosas y hacerse admirar de los menos sabios; que la jurisprudencia y la medicina dan honores y riquezas a los que las cultivan» aunque claro, aquí se echa de menos toda mención de algún interés por la verdad, la salud o la justicia.
Descartes anuncia que empleará su método para probar la existencia de Dios y del alma, aunque es preciso preguntar cómo podrían él, o sus lectores, cerciorarse de que los razonamientos que ofrece para ello tienen genuino valor probatorio. Desarrollar una prueba genuina es algo muy problemático, especialmente en lo tocante a cuestiones fundamentales, según habían señalado ya autores como Aristóteles y Sexto Empírico. Veremos que en este punto, las teorías cartesianas pueden considerarse como un desarrollo de la filosofía griega.
Propósito literario[editar]
No obstante su fluidez ejemplar, la escritura cartesiana puede considerarse como intencionalmente críptica. El resultado es algo semejante a un acertijo, para el que sólo se nos entregan numerosas claves, de modo que la comprensión de sus obras exige la participación activa del lector. Por ejemplo, algunas cosas no aparecen en los textos en el orden más natural, como cuando el método se presenta antes de que Descartes explique por qué cree conveniente adoptar una regla, sea ésta la que fuere. Mejor aún, un par de enigmas, que abajo intentamos resolver y para los que no hay otra solución conocida, muestran el carácter críptico de su escritura: el filósofo nunca explica por qué razón eligió originalmente su método, aunque sí dice que más valdría tomar uno al azar que no seguir ninguno. Y tampoco dice por qué, tanto en las Meditaciones metafísicas como en los Principios..., desarrolla lo que visiblemente son tres pruebas distintas de la existencia de Dios, al contrario, en la «Carta a los Decanos y Doctores...» que precede a las Meditaciones, da a entender que la multiplicidad de pruebas es innecesaria, e incluso dificulta su apreciación. Siendo éstas dos de las principales cuestiones que Descartes deja sin aclarar en sus textos, hay muchas más. Por ello es muy posible que el autor, que en la Flèche había estudiado la emblemática y otras formas de comunicación indirecta, según Gaukroger, haya querido dejarle una tarea al "lector atento" para quien escribe. Si esto es cierto, habría que ver sus textos, en parte, como criptogramas que a sus lectores les corresponde descifrar, aunque para ello, obviamente, pueden apoyarse en las claves que el mismo filósofo proporciona.
La duda metódica[editar]
En aplicación de la primera regla del método, en busca de una evidencia indubitable, Descartes pensaba que, en el contexto de la investigación, había que rehusarse a asentir a todo aquello de lo que pudiera dudarse racionalmente y estableció tres niveles principales de duda:
En el primero, citando errores típicos de percepción de los que cualquiera ha sido víctima, Descartes cuestiona cierta clase de percepciones sensoriales, especialmente las que se refieren a objetos lejanos o las que se producen en condiciones desfavorables.
En el segundo se señala la similitud entre la vigilia y el sueño, y la falta de criterios claros para discernir entre ellos; de este modo se plantea una duda general sobre las percepciones, aparentemente, empíricas, que acaso con igual derecho podrían imputarse al sueño.
Por último, al final de la Meditación I, Descartes concibe que podría haber un ser superior, específicamente un genio maligno extremadamente poderoso y capaz de manipular nuestras creencias. Dicho "genio maligno" no es más que una metáfora que significa: ¿y si nuestra naturaleza es defectuosa?, de manera que incluso creyendo que estamos en la verdad podríamos equivocarnos, pues seríamos defectuosos intelectualmente. Siendo éste el más célebre de sus argumentos escépticos, no hay que olvidar cómo Descartes considera también allí mismo la hipótesis de un azar desfavorable o la de un orden causal adverso (el orden de las cosas), capaz de inducirnos a un error masivo que afectara también a ideas no tomadas de los sentidos o la imaginación (vg., las ideas racionales).21
El propósito de estos argumentos escépticos, y en particular los más extremos (los dos últimos niveles), no es provocar la sensación de que hay un peligro inminente para las personas en su vida cotidiana; es por ello que Descartes separa las reglas del método de la moral provisional. Antes bien, sólo al servicio del método hay que admitir estas posibilidades abstractas, cuya finalidad es exclusivamente servir a la investigación, en forma semejante a como lo hace un microscopio en el laboratorio. En realidad los argumentos escépticos radicales deben considerarse como vehículos que permiten plantear con claridad y en toda su generalidad el problema filosófico que para Descartes es central, ¿hay conocimiento genuino? y ¿cómo reconocerlo?.
Soluciones propuestas[editar]
Por un lado, en la «Carta-prefacio a la traducción francesa de los Principios» Descartes se refiere a Platón y Aristóteles como los principales autores que han investigado la existencia de principios o fundamentos (válidos) del conocimiento. Aunque Descartes no lo menciona, ambos filósofos piensan que la dialéctica o controversia, donde cada uno de los participantes procura convencer o refutar a su antagonista, es el único tipo de argumentación capaz de responder esta pregunta; y en especial, es muy digna de atención la explicación que da Aristóteles (Met. Γ, 4) de por qué hay que acudir a este tipo de argumento para alcanzar una prueba de los «principios». Perfectamente pudo Descartes ver aquí una buena razón para elegir la dialéctica como procedimiento para indagar la validez de los fundamentos.
Esto es lo que insinúa la primera regla metódica, si el lector, en lugar de atribuirle en su fórmula el papel principal a la noción general de evidencia, se lo concede a la (más específica) de indubitabilidad racional: las ideas tendrán la clase relevante de evidencia sólo en la medida en que sean apropiadamente indudables, pero es obvio que no serán indudables mientras haya «ocasión» de ponerlas en duda, y habrá ocasión de dudar siempre que haya argumentos escépticos vigentes. Ahora bien, bajo un argumento como el del genio maligno, p. ej., siempre puede plantearse una duda que afecte, en términos generales, incluso a las ideas más evidentes: perfectamente puede pensarse que acaso las ideas evidentes son falsas. De este modo, si se concede prioridad a la noción de indubitabilidad, advertimos que la primera regla del método sugiere un camino para superar la duda: refutar el argumento escéptico como primera tarea, lo que una vez conseguido, permitiría dejar a salvo de la duda razonada (y por ende, admitir como verdaderas, de acuerdo con el método) las ideas que sólo ese mismo argumento permitía cuestionar.
Por otro lado, vimos que Descartes acepta tres razones para plantear la duda más extrema: esencialmente son las hipótesis del genio maligno, la de un azar desafortunado y la de una causalidad natural adversa. Así, si suponemos que Descartes argumenta para enfrentar al crítico radical, el escéptico, se entiende fácilmente el desarrollo de tres pruebas (a lo largo de las Meditaciones III y V) que sólo aparentemente se encaminan a establecer la existencia divina; pues en realidad, a cada una de estas pruebas puede asignársele el propósito de refutar una de las hipótesis escépticas. De este modo, Descartes no habría buscado «demostrar», en primer término, la existencia de Dios: en cambio habría intentado vencer dialécticamente a su antagonista en la controversia, dando un argumento para rechazar cada razón específica entre las admitidas para plantear la duda más extrema. Para lograrlo, le habría bastado mostrar que las razones para aceptar la existencia divina son, en todo caso, más sólidas que las que pueden darse para implantar las dudas radicales. Si Descartes alcanza este objetivo, las dudas más extremas quedarían sin fundamento. Esto, a su vez, autorizaría al investigador a aceptar ciertas proposiciones como válidas o verdaderas, por ser racionalmente indudables, al menos, a la luz de los argumentos escépticos conocidos. Pero Descartes habría dejado en la sombra, sin declarar francamente, este aspecto negativo de su procedimiento.
Por ello la "demostración de la existencia de Dios" (uno de cuyos componentes es una nueva forma del argumento ontológico de San Anselmo), en realidad forma parte de la triple serie de refutaciones. Esta serie es la clave en la superación de la duda metódica. En un momento posterior, esto conduce a la afirmación de la necesidad de las ideas innatas punto fundamental en el desarrollo de su pensamiento.
A continuación, reflexionando sobre que yo dudaba y que, en consecuencia, mi ser no era omniperfecto pues claramente comprendía que era una perfección mayor el conocer que el dudar, comencé a indagar de dónde había aprendido a pensar en alguna cosa más perfecta de lo que yo era; conocí con evidencia que debía ser en virtud de alguna naturaleza que realmente fuese más perfecta. En relación con los pensamientos que poseía de seres que existen fuera de mí, tales como el cielo, la tierra, la luz, el calor y otros mil, no encontraba dificultad alguna en conocer de dónde provenían pues no constatando nada en tales pensamientos que me pareciera hacerlos superiores a mí, podía estimar que si eran verdaderos, fueran dependientes de mi naturaleza, en tanto que posee alguna perfección; si no lo eran, que procedían de la nada, es decir, que los tenía porque había defecto en mí. Pero no podía opinar lo mismo acerca de la idea de un ser más perfecto que el mío, pues que procediese de la nada era algo manifiestamente imposible y puesto que no hay una repugnancia menor en que lo más perfecto sea una consecuencia y esté en dependencia de lo menos perfecto, que la existencia en que algo proceda de la nada, concluí que tal idea no podía provenir de mi mismo. De forma que únicamente restaba la alternativa de que hubiese sido inducida en mí por una naturaleza que realmente fuese más perfecta de lo que era la mía y, también, que tuviese en sí todas las perfecciones de las cuales yo podía tener alguna idea, es decir, para explicarlo con una palabra que fuese Dios.
Discurso del método. Cuarta parte. Trad. de G. Quintás. 1981. Madrid. Alfaguara.
La metafísica[editar]
Otra postura que Descartes sostiene es la evidencia de la libertad. Pero más que discutir la realidad o no del libre albedrío, Descartes parece partir de la hipótesis de que él mismo es libre para poner esta libertad en práctica: ya la investigación, en su caso, resulta de una determinación voluntaria y libre. Además, la epistemología cartesiana, vg., su investigación sobre las condiciones de validez del conocimiento, hace un aporte tácito, pero fundamental, al campo de la filosofía práctica: la responsabilidad no es ilusoria, pues si hay conocimiento legítimo, y éste versa en parte sobre algunas relaciones causales, hemos de tomar nuestras decisiones sin dar oídos sordos a las consecuencias previsibles de nuestros actos.
Sin embargo, parece que Descartes nunca intentó demostrar la corrección de la citada hipótesis sobre el libre albedrío, como no fuera poniéndola a prueba indirectamente, acaso examinando su capacidad de producir resultados favorables. Descartes compara el cuerpo de los conocimientos a un árbol cuyas raíces son de tipo metafísico, el tronco equivale a la física, y las ramas principales son las artes mecánicas, cuya importancia está en que permiten disminuir el trabajo de los hombres, la medicina y la moral. La metafísica es fundamental, pero añade que los frutos de un árbol no se cogen de las raíces, sino de las ramas.
Teoría de las dos sustancias[editar]
La sustancia es aquello que existe por sí mismo sin necesidad de otra cosa, es decir, es aquello autosubsistente.22
Partiendo del cogito, pensamiento, Descartes sostiene que él mismo es sólo una sustancia pensante, dado que ni siquiera el escéptico radical puede negar la existencia del pensamiento, su negación sería un pensamiento más, mientras sí puede mantenerse una duda sobre el cuerpo.9
Este razonamiento es sospechoso, dado que una idea tan evidente como el propio cogito puede ponerse en duda en términos generales (es inteligible la frase: «las ideas más evidentes son dudosas, acaso están equivocadas»), y esta clase de duda sólo queda claramente superada cuando se refutan las razones más radicales para dudar que ha admitido la investigación. Además, sólo estas mismas razones habían permitido poner en duda las más elementales de las ideas sensibles, Cfr. el argumento escéptico del sueño y sus secuelas inmediatas, tanto en el Discurso IV, como en la Meditación I. Ahora bien, entre estas ideas simples se encuentran la extensión, la figura, etc.23 que Descartes acepta sin más como indudables y constitutivas de la sustancia corpórea, sometida por tanto al espacio y a medidas espaciales de igual forma que el tiempo.24
En cualquier caso, la teoría de las dos sustancias nos invita a un mundo dualista. Para llegar de una realidad a otra, del cuerpo al alma (en la percepción sensorial), o viceversa, como en el movimiento voluntario, Descartes menciona que hay una glándula en el cerebro humano, la pineal, donde se encuentra el punto de contacto entre ambas sustancias. Por supuesto, Descartes nunca pudo verificar esta afirmación.
Por otro lado Descartes afirma que hay dos tipos de sustancia, la infinita y la finita. La sustancia infinita es Dios, que es un ser perfecto o infinito, estas dos nociones parecen equivalentes, tal como Descartes las empleó. Tradicionalmente, se considera que Descartes introduce a Dios en su metafísica como garantía de la verdad, pero esto da lugar al profundo problema de la circularidad, que Descartes mismo señala en la «Carta a los Decanos y Doctores...» que antecede a las Meditaciones.
Por Dios entiendo una substancia infinita eterna, inmutable, independiente, omnisciente, omnipotente, que me ha creado a mí mismo y a todas las demás cosas que existen, si es que existe alguna. Pues bien, eso que entiendo por Dios es tan grande y eminente, que cuanto más atentamente lo considero menos convencido estoy de que una idea así pueda proceder sólo de mí. Y, por consiguiente, hay que concluir necesariamente, según lo antedicho. que Dios existe. Pues aunque yo tenga la idea de substancia en virtud de ser yo una substancia, no podría tener la idea de una substancia infinita, siendo yo finito, si no la hubiera puesto en mí una substancia que verdaderamente fuera infinita...
Meditaciones metafísicas. 1978. Madrid. Alfaguara
El problema del círculo[editar]
Este problema consiste en cómo saber que existe Dios, dado que frente a un escéptico que está dispuesto a poner en duda la evidencia, no bastaría siquiera dar un alegato completamente evidente. Recuérdese cómo Descartes mismo advierte que para refutar a los ateos no basta invocar un texto sagrado, "Carta a los Decanos y Doctores..." que precede a las Meditaciones, dado que este procedimiento es viciosamente circular. Este es un tema que ha sido incansablemente discutido por los comentaristas, pero dos respuestas básicas pueden darse al problema: o no lo sabemos en absoluto, pues el círculo es real y Descartes es un ingenuo que comete faltas indignas de un principiante, o bien se evita el círculo, pero a costa de atribuirle a Descartes posiciones extremadamente dogmáticas. O alternativamente, Descartes escapa al círculo al desarrollar una prueba dialéctica.
Según la última línea interpretativa, Descartes no habría intentado demostrar la existencia de Dios, sino ante todo, refutar la hipótesis en la que se funda la duda. Esto se conseguiría mostrando: 1) que un argumento incompatible con la hipótesis del genio, o del azar adverso, etc., es comparativamente 'más sólido que' la respectiva hipótesis escéptica; y 2), que ni ese argumento, ni el juicio que lo considera superior al alegato opuesto, merecen ser juzgados circulares.
Atendiendo al último punto: la refutación de la hipótesis del genio sería circular si enfrentado al argumento refutatorio, el escéptico aún pudiera sugerir que «acaso el propio genio le haya sugerido a Descartes este alegato». Así, la «prueba» de que no hay genio sucumbiría a la misma duda que aspira a superar, círculo. Pero esta réplica es ilegítima bajo el método cartesiano, puesto que para ofrecerla, el escéptico necesita apoyarse en una idea —la del genio maligno— que, una vez expuesta la refutación, tendríamos razones para poner en duda (V. gr., las razones en que estriba la misma refutación); ahora bien, el método pide no considerar verdadera, ni momentáneamente, una idea de la que tenemos razones para dudar. Por otro lado, la refutación sólo habrá podido prosperar si parte de premisas que el propio escéptico ha introducido, al ofrecer las razones para dudar.
Por otro lado, por supuesto, el camino mencionado sólo sería promisorio, si no suponemos de entrada que la duda radical planteada por el escéptico y admitida en la investigación, es universal (pues, siendo universal, a priori toda respuesta a esa duda sería ella misma dudosa de antemano y por ende, estaría condenada a la circularidad). Entonces, habrá que preguntarse dos cosas: 1) ¿Es posible plantear una duda sistemática y amplísima, que afecte incluso a las ideas evidentes, pero que no sea universal? Una posibilidad, desde luego, es imaginar que la duda no se formula con ayuda del cuantificador «todo...» (V. gr., todo pensamiento es falso), sino del cuantificador plurativo: «la mayoría de...» Y 2), ¿hay razones que legítimamente permitan desechar la duda universal, pero que no se reduzcan a señalar el fracaso al que estaríamos condenados, si hubiésemos de enfrentar esta clase de escepticismo? Esta última es, digamos, una pregunta abierta.
La filosofía moral[editar]
Descartes hizo sus escritos sobre moral o ética en la última parte de su vida, no obstante antes, en su obra Discurso del método (1637) adoptó tres máximas que le permitieran actuar, al mismo tiempo que ponía en duda todas sus ideas. Estas máximas se conocen como su "moral provisional". A las tres máximas se le suma una cuarta que las enlaza con el método: juzgar bien para actuar bien.
En su obra posterior Descartes construye su filosofía moral sobre tres bases: la Metafísica, la Razón, y la Tradición Estoica. Para él la moral era una ciencia, la más alta y perfecta, y sus raíces se encuentran en la Metafísica, al igual que para las demás ciencias.25 Así pues nos habla de la existencia de Dios, del lugar del hombre en la naturaleza, formula la teoría del dualismo mente-cuerpo, y defiende el libre albedrío. Por otra parte afirma su racionalismo cuando nos dice que la razón es suficiente al hombre para la búsqueda de los bienes que debe perseguir, y también cuando afirma que la virtud consiste en el «razonamiento correcto» que debería guiar nuestras acciones.
La calidad del razonamiento depende de los conocimientos, ya que una mente bien informada se encuentra en mejores condiciones para tomar buenas decisiones. Las condiciones mentales también influirán en el proceso de razonamiento y por esto Descartes afirma que una filosofía moral completa debe incluir el estudio del funcionamiento del organismo humano. El discutió estos temas en su correspondencia con la Princesa Isabel de Bohemia y como resultado decidió escribir su tratado «Las Pasiones del Alma», que contiene un estudio de los procesos y reacciones psicosomáticos en el hombre, con un énfasis en las emociones y pasiones.26
El hombre debería buscar el «bien supremo», que Descartes, siguiendo a Zenón, identifica con la virtud, que nos produce una felicidad sólida o placer espiritual, que supera el placer físico. También habla de Aristóteles, para quien la felicidad dependía de los bienes de fortuna, que Descartes no desprecia, en cuanto contribuyen a la felicidad, pero nos señala que en buena parte se encuentran fuera de nuestro control, en tanto que sí que podemos controlar nuestra mente.26
Descartes científico[editar]
En lo relativo al conocimiento de la Naturaleza por medio de la experiencia, Descartes es heredero y continuador de toda la revolución renacentista, de la crítica a la física aristotélica, del heliocentrismo propuesto por Copérnico y, de manera especial, del atomismo propuesto por Gassendi y está al corriente de todas las investigaciones en el terreno matemático y físico que se están llevando a cabo; su correspondencia muestra el contacto que tiene con todos los estudiosos de su época.
Galileo y Descartes consideran el carácter matemático del espacio. Galileo lo hace reduciendo el movimiento de caída a fórmulas matemáticas y Descartes con su contribución a la geometría.27
La filosofía está escrita en este gran libro continuamente abierto ante nuestros ojos, me refiero al universo, pero no se puede comprender si antes no se ha aprendido su lenguaje y nos hemos familiarizado con los caracteres en los que está escrito. Está escrito en lenguaje matemático, y los caracteres son triángulos, círculos y demás figuras geométricas, sin los cuales es humanamente imposible entender ni una sola palabra; sin ellos se da vueltas en vano por un oscuro laberinto.
Galileo. Il sagiattore.
El fundamento del espacio Descartes lo encuentra en una idea clara y evidente: la extensión. Los cuerpos se identifican con la extensión, pues de ellos podemos abstraer todas las demás propiedades sensibles menos esta. Por ello afirma:
El espacio o el lugar interior y el cuerpo que está comprendido en este espacio no son diferentes sino por nuestro pensamiento. Pues, en efecto, la misma extensión en longitud, anchura y profundidad que constituye el espacio, constituye el cuerpo.
Principios de filosofía.
Por ello niega el vacío27 que será únicamente comprendido bajo la extrapolación de la idea de la "falta de algo". Según la física de Descartes la extensión llena el espacio de forma continua, donde unos vórtices, remolinos materiales, generan el movimiento continuo de los astros.
El espacio-mundo es indefinido pues no puede ser infinito, pues la infinitud es un atributo solo de Dios. Por ello el carácter de lugar es relativo.
Las palabras lugar y espacio no significan nada que difiera verdaderamente del cuerpo del que decimos que está en algún lugar, y, nos indican solamente su magnitud, su figura y cómo está situado entre los otros cuerpos. Pues es necesario para determinar esta situación dar constancia de algunos otros que consideramos como inmóviles; pero según cuales sean los que así consideremos, podemos decir que una misma cosa cambia de lugar o que no cambia.
Principios de filosofía
Es evidente que Descartes conoce perfectamente la obra de Galileo y la invariancia galileana. De esta forma se "espacializa" el universo y el mundo se concibe con un inmenso mecanismo.

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El libro es fuerza, es valor, es alimento; antorcha del pensamiento y manantial del amor (Rubén Darío)

77. El libro es fuerza, es valor, es alimento; antorcha del pensamiento y manantial del amor (Rubén Darío)

Poeta, periodista y diplomático nicaragüense, considerado el fundador del modernismo. Nació en Metapa, hoy Ciudad Darío (Nicaragua). Sus padres se separaron cuando él todavía era muy pequeño y lo crió una abuela que lo mimó, consintió mucho y presentó en Managua, siendo todavía un adolescente... Ver mas
Poeta, periodista y diplomático nicaragüense, considerado el fundador del modernismo. Nació en Metapa, hoy Ciudad Darío (Nicaragua). Sus padres se separaron cuando él todavía era muy pequeño y lo crió una abuela que lo mimó, consintió mucho y presentó en Managua, siendo todavía un adolescente, como un artista prodigio. Leía a los poetas franceses a la vez que era invitado a recitar poesía. En 1886 realizó un viaje a Santiago de Chile que fue su primer contacto con el progreso y la metrópoli. Quedó fascinado, y allí público su primer gran libro Azul (1888), libro que llamó la atención de la crítica y que el escritor español Juan Valera alabó mucho. De regresó a Managua se casó con Rafaela Contreras, en 1891; quince meses después nació su primer hijo y en 1893 murió su esposa. En 1892, viajó a España como representante del Gobierno nicaragüense para asistir a los actos de celebración del IV Centenario del descubrimiento de América. Suceden unos años de viajes por Estados Unidos, Chile y Francia, y una residencia en Buenos Aires trabajando para el diario La Nación, lo que le dio una reputación internacional. En 1898 regresa a España como corresponsal del mismo diario; en esta estancia en Europa, alterna su residencia entre París y Madrid, es aquí, en 1900, cuando conoce a Francisca Sánchez, una mujer de origen campesino, con la que tuvo un hijo y vivió con ella hasta el resto de sus días. Convertido en un gran poeta de éxito en Europa y América, fue nombrado representante diplomático de Nicaragua en Madrid en 1907, lo que le obligaba a viajar y de ahí que esté considerado como el 'embajador del modernismo' en el mundo. Darío era un hombre que no había olvidado sus raíces provincianas aunque se había transformado en un cosmopolita total, pero veía que el mundo jubiloso de Europa estaba acabando.

Inició la carrera literaria en Chile. Sus primeros poemas son una mezcla de tradicionalismo, romanticismo, al estilo del poeta español Gustavo Adolfo Bécquer, con una temática comprometida con lo social; Abrojos (1887) y Canto épico a las glorias de Chile (1888). Este mismo año publica Azul (1888, revisado en 1890), obra todavía romántica sobre la exaltación del amor como algo armónico con la naturaleza y el cosmos. Está dividido en cuatro partes: 'Primaveral', donde desarrolla el tema del amor sexual como algo sagrado, en la línea del Cantar de los cantares; 'Estival' gira en torno al amor como instinto; en 'Autumnal' el amor se canta como nostalgia y, por último, en 'Invernal' aparece un amor mundano y moderno capaz de desafiar la climatología y las estaciones ya que los amantes se refugian en -lechos abrigados… cubiertos de pieles de Astrakán-. A este libro debe que sea considerado como el creador del modernismo; escritores como Ramón María del Valle-Inclán, Antonio Machado, Leopoldo Lugones o Julio Herrera y Reissig le reconocieron como el creador e instaurador de una nueva época en la poesía en lengua española.

Sus viajes por Europa y América, aclamado como gran poeta, le llevan a París y a entrar en contacto con los poetas parnasianos y simbolistas que transformarán sus concepciones poéticas. En Prosas profanas (1896 y 1901), desarrolla de nuevo el tema del amor pero ya no busca la armonía con la naturaleza sino con el arte. Y en Cantos de vida y esperanza (1905) expone cómo el Arte supera a la Naturaleza, que se manifiesta a veces como un caos, y es capaz de poner orden, de restablecer la armonía divina, y como tema de fondo su preocupación por el futuro de la cultura hispana. Otra faceta de la obra rubeniana es la de poeta cívico ya que compone poemas tanto para exaltar un glorioso hecho nacional o un héroe, como para realizar una amarga censura. El canto errante (1907), un libro en el que afrontó los eternos problemas de la humanidad, es su libro, conceptualmente, más universal. En el poema 'A Colón' expresa el espanto que supuso el descubrimiento y enaltece la ingenuidad de la América indígena; en 'A Roosevelt' evalúa a latinos y anglosajones medidos por el patrón materialista de estos últimos.

A partir de 1910 cae en un profundo abandono vital que le lleva a las más variadas excentricidades y bohemias y al consumo excesivo de alcohol. En 1913, cae en un profundo misticismo y es cuando se retira a la isla de Mallorca. Allí empieza a escribir una novela La isla de oro -que nunca llegó a concluir- en la que sobre todo analiza el desastre hacia el que está caminando Europa. También compone Canto a Argentina y otros poemas (1914), un libro dedicado a este país en el año de la celebración de su centenario en que quiso seguir el modelo del Canto a mí mismo de Walt Whitman pero es una obra menor, casi de compromiso, sin la intensidad de sus grandes poemas. En 1915, enfermo y escapando de un continente desgarrado por la I Guerra Mundial, regresó a América. Rubén Darío es un hito en las letras hispánicas. El modernismo surgió con él y es puente obligado entre las letras de España y Latinoamérica. En un momento en que en España la poesía decaía y se repetía a sí misma sobre calcos vacíos, aportó una savia que, junto con Bécquer, inició el camino para la recuperación, cuyos frutos mas brillantes fueron Juan Ramón Jiménez, las vanguardias y, más tarde, la llamada generación del 27. En Latinoamérica su influencia no fue menor. Aunque la crítica hispánica siempre tuvo en un alto concepto a Darío, desde el centenario de su nacimiento en 1967 su obra se revalorizó notablemente. Se le considera la mejor representación de la expresión americana e hispánica, y a él se debe el desarrollo en las letras hispanas de la búsqueda constante de nuevas formas y lenguajes. Murió en 1916 poco después de llegar a Managua. © M.E