7. Los animales son buenos y no poseen ninguno de los defectos humanos
Quizá el término “violación” tiene una excesiva carga emocional que no puede darse en el reino animal. Pero no existe una palabra que describa una copulación forzada entre no humanos, de modo que se usa a pesar de todo. Así pues, decir “violación” en vez de “copulación forzada” no es relevante...
Ver mas
Quizá el término “violación” tiene una excesiva carga emocional que no puede darse en el reino animal. Pero no existe una palabra que describa una copulación forzada entre no humanos, de modo que se usa a pesar de todo. Así pues, decir “violación” en vez de “copulación forzada” no es relevante cuando hablamos de etología. Y lo mismo sucede con el asesinato y otras.
Así pues, podemos afirmar, por ejemplo, que hay patos que violan a otros patos. También existen también pájaros cornudos. Y entre las arañas existe el canibalismo sexual: las hembras esperan que el macho haya terminado de fecundarlas para matarlo y comérselo. Hay elefantes marinos que tienen harenes. Y hay otros animales que torturan, hacen prisioneros y manipulan. Hay también animales que se drogan o animales que son profundamente machistas o feministas. Y animales infanticidas: los leones machos, cuando consiguen convertirse en los machos dominantes de un grupo de leonas, inmediatamente acaban con la vida de todos los cachorros del anterior macho dominante que haya en el clan, para poder dejar él su propia descendencia.
También hay animales que se drogan. El neurólogo Davd J. Linden aporta otros ejemplos sorprendentes de animales que buscan ponerse a tono en su libro La brújula del placer:
En Gabón, en la región ecuatorial de África occidental, se han observado facoceros, elefantes, puescoespines y gorilas comiendo iboga (Tabernanthe iboga), una planta embriagante y alucinógena. Incluso hay pruebas de que los elefantes jóvenes aprenden a comer iboga observando a los adultos de su grupo social. En las tierras altas de Etiopía, las cabras se saltan a los intermediarios del café ronzando bayas de cafeto silvestre para darse un buen “chute” de cafeína.
Pero los dibujos animados (sobre todo de la factoría Disney) infantilizan de tal modo a los animales, les insuflan tal aureola de bondad y honradez, que incluso existen estudios que indican que muchos accidentes con animales peligrosos se podrían haber evitado si la gente no tuviera una imagen tan pacífica de muchos animales.
¿O es que os creeíais que el ratón Mickey no es uno de los animales más peligrosos del planeta por todas las enfermedades que es capaz de transmitir?
Comentarios